lunes, 26 de noviembre de 2007

Esa principessa


Algunas mañanas hojeo La Razón. La Razón es una especie de ABC light, con formato y contenido quasi de prensa gratuíta, pero un poco más paginado. No sé cómo se mantiene, pero se mantiene. El cura de mi Parroquia recoge todas las mañanas dos ejemplares gratuítos que le tiran en el portal de la Iglesia a diario; según me contó lo hacen con puntual regularidad desde Abril o Mayo de este año.

Así que algunas mañanas, luego de Misa, le echo un vistazo a La Razón. Hoy trae una contraportada curiosa: Una infra-entrevista de propaganda a una tal principessa Alessandra Borghese.

La principessa Alessandra Borghese se publicita ella misma a se stessa como una v.i.p. conversa, una aristócrata convertida, una ragazza jet set pentita e pietosa...Má principessa-jet-vip, sempre, attenzione!

Antes, cuanto una traviata se arrepentía, se recogía y hacía vida penitente, por sus pecados, por sus vergüenzas. Antes. Ahora se airean liviandades y reputaciones todas como dando un aire de encanto-charme a la cosa. Y eso vende, que es de lo que se trata: Vender reputaciones para comer (comer vip-jetset y todo lo demás: Vestir, viajar alternar, todo con el estilo debido al rango de una reputación).

En otro articulillo de una agencia cercano a La Razón - supongo - he encontrado una curiosa semblanza de la principessa Alejandra Borghese ; es una frivolidad, pero si la quieren leer...

Resulta que en su "conversión" tuvo de compañera nada más y nada menos que a la princesa alemana Gloria von Thurn und Taxis (¡¿que no la conocen?! Pues baste decir que es otra reputación internacional, de primerísimo orden, especie, y rango).

Y así.

Lo malo es que la principessa pentita Borghese se ha metido a escribir del Papa, flaco favor que le hace. Item más: Hace un año casi dos, se publicitó ella misma a se stessa como candidata a portavoz o algo así de la sala de prensa del Vaticano. Cuando me enteré, me dio un repelús que todavía me dura y por eso le arreo un escobazo en cuanto asoma la gáita a esta reputada principessa conversa.

Los católicos (y católicas, claro) estamos tan infectados de los virus contaminantes que pululan en la atmósfera hodierna, que se encuentran idolillos que aplaudir en cualquier estercolero, hasta en ese de la jet-set, los v.i.p. y la escoria residual de lo que antes se llamó "nobleza".

¿Que esto que escribo no es política-católicamente correcto? Soy consciente, y por eso: Nada menos católico que el ser "políticamente correcto".
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Y por eso.
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*** En la foto, la espalda y demás particulares de una tia, abuela o bisabuela de la Borghese; una familia completísima con Papas, cardenales y princesas de aquesta guisa y reputación, con pocos cambios.

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domingo, 25 de noviembre de 2007

Catharina in Sínai


No me gustaría dejar pasar el dia de Santa Catalina sin escribir algo de la Santa, tan olvidada hoy cuando ha sido una de la santas favoritas de todas las épocas, hasta que empezó a decaer e incluso desapareció su memoria del Misal Romano; en la nueva edición parece que han vuelto a ponerla, con toda justicia porque es de las grandes veneradas en Oriente y Occidente.

Le tengo veneración por Santa, primeramente, y por filósofa después (venciendo por lo de Santa la natural suspicacia hacia una donna que filosofe); pero esta es santa, y por eso. Además alejandrina, platónica, y virgen en la culta Alejandría del siglo III en la que pocas vírgenes & filósofas habría.

El arte hizo de sus místicos esponsales con el Niño Divino uno de los temas más bellos de la iconografía cristiana, durante unos siglos en los que casi todo lo que se pintaba o esculpía era de calidad, con maestría. De SantasCatalinas con su rueda y sus bodas están llenas las iglesias y los museos de Europa; en España, en el Prado, la bellísima de Yáñez de la Almedina, tan leonardesca; y en el Thyssen una de las más imponentes, la del Caravaggio, cuando ya el tema y la devoción caterinistas estaban a punto de declinar.

Yo prefiero, sin embargo, la iconografía, más extraña, que representa la traslación milagrosa del cuerpo de la virgen mártir al Sinaí, como esta delicadísima miniatura de los Limbourg, con la Santa amortajada llevada en vuelo por Ángeles, y debajo una ingénua vista del Monte y el Monasterio de Stª Catalina al pie del Sinaí, según la oración propia del Misal:
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Deus, qui dedísti légem Móysi in summitate montis Sínai, et in eódem loco per sanctos Ángelos tuos corpus Beatae Catharinae, Vírginis et Mártyris tuae, mirabíliter collocasti: praesta quaésumus, ut ejus méritis et intercessione, ad montem, qui Christus est, pervenire valeamus. Qui tecum vivit...etc. Amen.
Ora pro nobis!
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Ex Voto

+T.


O Rex!


Rey nuestro que estás en los cielos
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de los cielos, donde reinas,

de donde descendiste y viniste

a nosotros, nuestra tierra;

Rey nuestro, con trono de pesebre,

adorado por los pobres,

cantado por los ángeles,

llorado por los inocentes,

temido por lo reyes;

Rey nuestro, honor de los humildes,

salud de los moribundos,

virtud de los pecadores,

victoria de los vencidos,

fuerza de los rendidos;

Rey nuestro, humilde y manso

de corazón, paciente,

sufriente, ardiente,

doliente, amante;

Rey nuestro, traicionado,

vendido, prendido,

abandonado, olvidado;

Rey nuestro, humillado,

vencido, injuriado,

flagelado,escarnecido,

enclavado, traspasado,

descendido, sepultado,

Rey resucitado!

Rey que ascendiste,

que subiste, que reinas,

que sabes, que pesas,

que miras, que juzgas,

Rey que reinas,

que alientas,

que animas,

que vences;

Rey clamado,

Rey temido,

Rey esperado,

Rey que viniste,

que vienes,

que vendrás;

Rey de eterna majestad,

de todo poder,

de toda gloria;

Tú que sólo eres Rey,

que riges todo con mano

de bondad y cetro de paz,

Tú, el único Rey,

Tú, el Rey de verdad,

Tú, nuestro Rey,

Oh Rey!





Advéniat Regnum Tuum!

Volúmus regnare Christum!
O Rex noster!

O Rex!



+T.

viernes, 23 de noviembre de 2007

San Clemente

San Clemente es el tercer Papa de Roma después de San Pedro, a fines del siglo Iº. Una de las figuras más interesantes de toda la primera generación post-apostólica. Su nombre aparece citado en las Epístolas de San Pablo y él mismo, siendo Obispo de Roma, escribe una Epístola a los Corintios de enorme valor teológico, testimonial e histórico, uno de los textos más relevantes de los conocidos como Padres Apostólicos. Fue apresado durante la persecución de Domiciano, lo llevaron como esclavo al Oriente, y lo martitizaron arronjándole al Mar Negro atado a un áncora de hierro. Su cuerpo mártir, recuperado de las aguas del Bósforo, fue trasladado posteriormente a Roma.

La Basílica en la que se venera su memoria es una de las más interesantes de entre las menores, por el valor y la originalidad de su estructura y los elementos arquitectónicos y decorativos. La iglesia superior, de planta basilical, con un precioso mosaico en el catino del ábside, conserva la estructura de la época (s.XII, más añadidos y reformas al gusto del s.XVIII romano); es el resultado de la re-edificación emprendida por el Papa Pascual II en 1108, después que fuera arruinada la antigua Basílica durante la invasión de los normandos de Roberto Guiscardo (1084). En el año 1861 se descubría bajo la iglesia, en lo que se creía una simple cripta, los restos de la primitiva Basílica.

Lo singular es que a la vez aparecen bajo ella otras edificaciones romanas, de época imperial y anteriores (la Basílica de San Clemente está a poca distancia del Coliseo y el área monumental circundante, en un enclave del mismo centro de la Roma de los Césares). Los hallazagos fueron más sorprendentes al encontrarse también el recinto de un mitraeum del siglo IIIº, con un ara y otros elementos usados en el antiguo culto a Mitra (una divinidad oriental, asimilada sincréticamente al culto solar de Helios-Apolo, con un peculiar ritual de iniciación mistérica).

Esa basílica inferior fue consagrada en el año 385; en ella se celebraron algunos concilios romanos del siglo V. En sus muros se conservan pinturas interesantísimas, de extraordinario valor iconográfico; entre ellas, unas que ilustran parte de la historia de San Clemente, con las escenas simpatiquísimas de la leyenda de Sisinio:

Sisinio era un impío magistrado romano, de la época de San Clemente; su mujer Teodora, que era secretamente cristiana, asistía con devoción a la Misa que celebraba San Clemente; su marido, sospechando, la mandó seguir y cuando supo que estaba en un culto cristiano, se dirigió dispuesto a detener al Papa y sus acompañantes; pero al entrar en la sala donde Clemente celebraba la Misa, se quedó ciego de repente, y tuvo que ser conducido a su casa, enfermo y sin vista.
San Clemente, piadoso, se presentó en casa de Sisinio, para rezar por él y curarle; pero Sisinio, colérico, mandó a tres de sus criados que agarrasen al Papa y lo tiraran con violencia a la calle. Cuando los criados le echaron mano, Clemente desapareció y en su lugar apareció una pesada columna que los criados apenas podía sostener. Parte de esta historia figura representada en la pintura sobre el muro (arriba la Misa, y debajo la escena de la columna).
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Tienen un valor añadido: Como en los modernos cómics, el pintor ilustró con unas frases la acción representada, escribiéndolas en el romanesco vulgar que se hablaba en la Roma del siglo X-XI, cuando el italiano empezaba a cuajarse desde el latín original.

San Clemente (hablando desde la columna) dice en latín: - "Por la dureza de vuestro corazón, habeis merecido arrastrar piedras"

Pero los tres criados (Albertel, Cosmari y Carvoncelle) y el pagano Sisinio se expresan en el vulgar lenguaje del populacho y uno dice:


- " Falite dereto colo palo, Carvoncelle " (Pónlo derecho con el palo, Carvoncelle)

Y Sisinio dice:

- " Fili dele pute, traíte !" (Hijos de puta, tiradlo !) .

En fin, una basílica romana con un rico tesoro espiritual, artístico, arqueológico, lingüístico, y hasta humorístico, con un insospechado fumetto-cómic del siglo XI. Insuperable.

Hoy, que es su día, podría haber escrito de la Procesión de la Espada, de San Fernando, de la Reconquista de Sevilla, o del Monasterio de San Clemente, todas estas clementinas sevillanerías. Pero he preferido esta otra semblanza, más romana, como el propio San Clemente.

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jueves, 22 de noviembre de 2007

Las manos de Cecilia



En 1600, el escultor Stéfano Maderno realiza una de las imágenes más patéticas de la iconografía cristiana: La Santa Cecilia yacente para el altar de la Basílica de Stª Cecilia in Trastévere. La singular escultura no fue ocurrencia del maestro; simplemente se limitó a trasladar al mármol la figura del cuerpo de la joven Mártir, tal y como fué hallado en el cúbiculo a ras del suelo de una de las capillas de las Catacumbas de San Calixto.

El descubrimiento del cuerpo admirablente (milagrosamente) conservado causó enorme conmoción por la forma en que se presentaba: Reclinado sobre la superficie del nicho, vestido con una simple túnica, con la cabeza envuelta en un lienzo y girada, mostrando el tajo mortal en el cuello. Pero en la disposición del cuerpo, más que las huellas del martirio, resaltaba la peculiar disposición de las manos: La derecha con el pulgar, índice y corazón extendidos; la izquierda, con el índice sólo.

Era una forma cristiana de significar la fe en la Trinidad de Dios: Un Dios-Tres Personas. Un credo abreviado, tan plástico y comprensible como el lenguaje gestual de los mudos y los sordos, tan elocuente en la patética figura de Cecilia.

Por esa fe eran martirizados. A veces se escogia deliberadamente a los miembros más conspicuos, más selectos, más llamativos de la Iglesia de Roma. No fué la única doncella de familia señalada y relativamente conocida que acabó víctima de la persecución. Antes y después que ella otras más fueron conducidas al tribunal y al patíbulo, donde se confesaron cristianas, se conservaron vírgenes, y se entregaron mártires. Luego la Iglesia las honraria con una especialísima gloria, sabiéndolas el séquito del Cordero Inmaculado, Rey de las Vírgenes y Fuente de toda santa virginidad.
En todas se admira la misma fortaleza, virtud, ofrenda. En cada una destaca un particular detalle, que las perfila, que las resalta, firmes como torres sobre roca, puras como lirios sobre nieve.
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Al poco de cesar las persecuciones, durante la devastadora crisis arriana, los falseadores de la Fe olvidaron que por Unus de Trinate qui passus est, habían sido inmolados vírgenes y mártires, sacerdotes y niños, madres con sus hijos, hombres con su familia: Por confesar y mantener la la verdad sobre Cristo, la fe transmitida por Pedro y Pablo, por los Apóstoles que fueron sus primeros y privilegiados testigos; la única fe que salva porque es la que confiesa al Cristo Jesús, el Enmanuel nacido de Vírgen, el Dios con nosotros, entre nosotros, por nosotros.

Cuando vuelven minimalismos de tufo arriano, cuando se parcializa y reduce al Verbo que se hizo Carne, que se hizo Hombre siendo Dios de Dios ab aeterno, las manos de Cecilia son un clamor.

Parece que fueran a pulsar notas en un arpa, en un salterio, en un órgano (sobre un corazón, en una mente, en el alma); dispuesta a entonar, a tocar una melodía de triples notas y un ritmo, de una voz con tres acordes, de tres registros de una única, sola, poderosa y eterna música que canta al Uno y le dice Trino con un Trisagio angélico: Ágios-Ágios-Ágios /Sanctus-Sanctus-Sanctus/Santo-Santo-Santo...!!!



Fragmento de la Oda a Stª Cecilia, de Henry Purcell.

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miércoles, 21 de noviembre de 2007

Beowulf, cómic-tragic versión

Cuando leí que estrenaban próximamente Beowulf, tuve un conato de entusiasmo que duró lo que tardó la razón en ajustarme a la realidad de lo probable. Lo probable será que sea una peli-cómic que destroce al Beowulf como han destrozado The Lord of the Rings con la pelicucha esa.
¿Queda el consuelo de que, por lo menos, la incultísssima plebe post-moderna se entere de qué-quién es Beowulf? No queda si lo que les va a quedar en la impresión al populacho es parecido a lo que hicieron no hace mucho con otra peli en la que "comiquizaron" a Leónidas, las falanges de Esparta, y la batalla del paso de las Termópilas. Horrendo.

Pues eso será el Beowulf en pantalla: Efectos especiales y tios cachas arreándose espadazos y chorreando sangre; mucha cámara, sensorround a toda pastilla, y montaje de impacto.

Me pongo a imaginar, y no me extrañaría que pronto salgan Fingal y toda la saga del Ossian, ¿por qué no?

Además con ese filón para los guiones no hay que pagar copyright a los herederos de Tolkien, porque a ver quién reclama los derechos de autor del Beowulf. Ja!

Me imagino que los perspicaces apreciarán de dónde bebe Maese Tolkien, y lo bien que sabe escoger fuentes e inspiración (no como los petardos de la peli, que ni con las estampas por delante fueron capaces de hacer nada más allá que la ridiculez de esas bochornosas tres partes).

A mí me entusiasmaría un seminario sobre Tolkien y sus fuentes, con el Beowulf, Ossian, la saga de los Nibelungos, los mitos célticos y sajones, etc. Un seminario con sus monográficos, con sus extensiones, con sus ensayos, profesores invitados, quaestiones disputatae & quodlibetales con sorpresa. Eso.
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¿Que si iré a verla? No señorito. Ultimamente lo más hard que soporto son las de Harry Potter, conque ya ves que no estoy para un Beowulf formato cómic para adictos a video-consolas. ¡Qué horror!

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Arpa y voz suave

Un amigo me ha untado de dulzura la mañana, con esto:





Es una canción popular irlandesa que sale en la peli "The quiet man", de John Ford; desde la primera vez que la escuché me quedé con ella, es muy pegadiza. Y es preciosa. Esta versión, con esa celtic woman quasi pre-rafaelista, también.

Como ando lloroso, es una música apropiada para ambientar con un toque de arpa y voz.

La uso como variación circunstancial de nuestro "cantando la pena la pena se olvida", una suave evasión a la isla soñada y poética de Inisfree.

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martes, 20 de noviembre de 2007

Cuentos con lechuza de fondo


Era nuestro miedo muchas noches, noches de otoño o de invierno, cerradas, lloviendo y con viento que sonaba y silbaba en los cristales y por las ventanas. Para dormirnos nos contaban cuentos de ánimas, de muertos que aparecían y pedían Misas, de gente que murió y se las veía de noche en los espejos.

Mis tías contaban que sus tías les contaban que en los espejos, pasada la media noche, si te mirabas salía el reflejo del demonio. Sería por eso, pero nunca las ví ante el espejo pasadas las 12. Y las doce en el reloj de la cuesta sonaban tan lentas, sonando según las trajera el viento, más cerca unas veces, lejanas otras. Y rezaban por los difuntos, y los niños preguntaban, imaginando a los difuntos con las caras vistas en retratos viejos. Y el reloj repetía las doce.

Si rezaban el rosario, los niños se dormían; un rosario lento, tan largo, con tantos mementos y réquienes y difuntos. Yo calculaba que uno por cuenta, por cada perlita negra, por eso duraba tanto el rosario, y nos dormíamos.

Si el cuento lo contaba tia María, se acababa pronto y nos dejaba con ganas de más; si era un cuento de tia Titi, el cuento duraba y nos dormíamos la Titi y nosotros, y el cuento seguía en los sueños.

- Cuando se murió la vieja del callejón del Pinto, volvía en alma todas las noches y su hija la sentía que se acostaba a su lado y respiraba y se levantaba la colcha y el lado de la cama estaba frío como un muerto, como un muerto. Y la hija decía - "Madre, madre ¿es usted?" Y en eso se oía a la lechuza - "Shhiiiiissss...shhiiiiissss...ssshhhiiiisssss...." Porque su madre vino de Bilbao, era bilbaína, y la gente de Bilbao recalca mucho la ese, como las lechuzas.


Y en eso se oía de verdad a la lechuza...La lechuza se oye volar - ...plas...plas...plas...- y cuando vuela chirría -...sshiiirrssss....sshhiiirrrssss....ssshhhhiiiiishhhhjjjuiiiijssss...- y parecía que era el eco de la vieja del callejón del Pinto, que volvía y se acostaba en la cama de su hija por las noches.


- Y cuando se murió el niño de la hermana de la tata Patrito, por las noches se veía en el espejo la carita amortajada, que se la pintaron de albayalde, y el niño murió morito porque no lo bautizaron y está en el Limbo, sin pena ni gloria, y por eso se reflejaba la carita en el espejo de su madre, que se le cortó la leche en la cuarentena y estuvo a la muerte, la pobre...


- ¿Qué es que se le cortó la leche?
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- ¡Cuidado la pregunta del niño! Anda, que ya tienes un pecado de purgatorio: Esas cosas no se preguntan.

-- ¿Y tú, las cosas que les cuentas? Como si no hubiera cuentos con menos detalles.

- " Ea! Se acabó el cuento. ¡Venga el rosario!"


Y empezaba el rosario y después de persignarnos, ya estábamos dormidos, tapados hasta la coronilla, temiendo a la lechuza, a las ánimas en pena, a que se asomara el niño del limbo en el espejo.

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