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jueves, 29 de octubre de 2020

De Rainiero Cantalamessa

Por casualidad, un compadre me ha avisado de la promociòn en un blog muy leìdo por catòlico-perplejos, de una oportunista ediciòn en castellano de no sè què obras del recièn nominado cardenal emèrito\no elector Rainiero Cantalamessa , todo trapo, sòlo pùrpura y capelo, sin màs funciòn que la pompa y la repompa, un trampantojo màs de entre los muchos embelecos post-vaticanosecundistas. 

Casualmente, sin muchas ganas de bloggear - confièsolo - dada la penuria de que, por mor de la temàtica de EX ORBE, bloggear hoy dìa es armar guerra contra los disparates vaticanos y su capo di tutti capi, cosa que me repugna, pero como muestra del tiempo presente, para que conste, copio y pego para quienes pasen por aquì y quieran leer, un testimonio que me ha parecido prìstino, publicado en el blog de Marco Tosatti y que es esta breve admoniciòn sobre el susodicho Cantalamessa, neo cardenal francisquista de bambolla y birrete estèril. Ahi va: 

  Estimado Tosatti: El padre Raniero Cantalamessa, de 85 años, es uno de los 13 cardenales que serán creados en el Consistorio el 28 de noviembre por Bergoglio. El padre Cantalamessa es franciscano, capuchino, fue profesor de historia del cristianismo en la Cattolica de Milán. Durante 40 años, es decir, desde 1980, ha sido predicador de la Casa Papal. San Juan Pablo II lo eligió, Benedicto XVI lo confirmó, Bergoglio lo “transformó”. 
 El padre Cantalamessa es un ejemplo, sobre el que reflexionar, de cómo Bergoglio puede transformar a un santo y hacer declaraciones sorprendentes precisamente a un santo. El padre Cantalamessa escribió una alabanza a María Madre de Dios, a quien definió como "María, espejo de la Iglesia"; escribió en el '97 una sublime suma teológica de exaltación del Espíritu Santo comentando sobre el  Veni Creator. Persona carismática, encantadora y conductora. Luego, en 2015, con el Papa Bergoglio, en el tercer sermón de Adviento a la Curia Romana, esperando un acercamiento entre católicos y protestantes, explicó que un obstáculo estaría representado por nuestra devoción "imprudente" a la Virgen. Literalmente dijo que era necesario tomar otro camino: "Este camino pasa por un reconocimiento sincero por parte de los católicos de que muchas veces, especialmente en los últimos siglos, hemos contribuido a hacer inaceptable a María para nuestros hermanos protestantes, honrándola de una manera a veces exagerada y imprudente y, sobre todo, por no situar dicha devoción en un marco bíblico muy claro que mostrase su papel subordinado respecto a la Palabra de Dios, al Espíritu Santo y al mismo Jesús ”. De acuerdo con las consideraciones de Bergoglio sobre la Virgen . 
Conociendo personalmente al Padre Raniero, leyendo lo que se informó, me sorprendió, luego me indigné, luego prevaleció la tristeza. Nunca hubiera dicho esto con Juan Pablo II o Benedicto XVI, nunca. También porque estoy seguro de que ella piensa lo contrario, es decir, que Nuestra Señora no ha sido suficientemente honrada y escuchada. 
 Al leer que será nombrado cardenal, he luchado por mortificar los consecuentes pensamientos sobre él. ¿Sabía Bergoglio transformar a un santo? Esta es la pregunta que me hago. Huelga decir que los invito a rezar por el padre Cantalamessa, también a rezar para que rechacen la cita.

 Mons. ICS 

 Y nada màs: Ecce pàjaro! 

Que Uds. se mantengan catòlicamente bien y no se infecten ni con el covid19 ni con el virus encapsulado de los libritos de Cantalamessa. Que los compren y los lean otros.

+T.

domingo, 4 de marzo de 2018

Catholic Fashion


Lo que fascina a la gente de nuestro tiempo suele ser lo más pútrido de nuestra época. Y pocos mundos más putrefactos y fascinantes para la masa social que el de la moda, sobre todo la de más nivel, la de los salones y pasarelas internacionales. En esos antros deslumbran estafermos como las divas que salen en este vídeo, mascarones de maquillaje, fantasmones terroríficos, la jet del infecto sub-mundo de la moda. Me afecta poco, quasi rien, no sufro al respecto tentaciones. Pero esto otro sí me ha revuelto la atrabilis:




Se llevan al mega-antro de NY city los ornamentos sacros de los Papas para exponerlos en una galería de mundo-demonio-carne. Y un Cardenal de la Santa Romana Iglesia acompaña la aportación vaticana y la presenta ante la corte más sórdida de la jet-fashion, una orgía de monstruos de la degeneración, a cual más estragado por vicios y excesos.

Quizá el repugnante Ravasi incluya esa exposición y su sarao anejo entre sus actividades pastorales para la nueva evangelización. A mí, sin embargo, me parece un sacrilegio y una patética señal del des-catolicismo que nos descompone y nos corrompe.

Además, muy sutilmente, se ataca el sentimiento de los católicos tradicionales, que considerarán una abominación desoladora ver las tiaras, mitras y mantos pontificios en manos de esa panda infernal.

El daño que sufre la Iglesia Católica es grave y profundo, como lo demuestran estas escenas de canallesca frivolidad, contemporáneas del sufrimiento de los cristianos en el mundo, tan ajenos al repulsivo escenario donde se luce Ravasi llevando los ornamentos sagrados para disfrute de los impíos.

Se merece un final como el del bíblico festín de Baltasar.


+T.

viernes, 14 de julio de 2017

Francisquismo desacreditador.

 
La noticia de la causa del Estado Vaticano contra los gestores del Hospedale Bambino Gesú, el presidente de la fundación del hospital, Giuseppe Profiti, y el tesorero, Massimo Spina - sin deslindar otros significados - es, de hecho, un bofetón en el rostro del Emmo. Cardenal Bertone, beneficiario de los dineros desviados desde la fundación hospitalaria para sufragar los gastos de su suntuoso apartamento. Aunque Bertone haya sido uno de los personajes menos brillantes de la curia de Benedicto XVI, no por eso deja de haber sido Cardenal Secretario de Estado con Benedicto XVI, que más de una vez le demostró y le mantuvo su confianza y su aprecio, salvas todas las consideraciones (también la mala opinión que se fue creando en torno a Bertone). Eran otros tiempos y también eran otras las formas vaticanas bajo el muy respetuoso y fino estilo ratzingeriano.

Por todo eso, resulta en extremo escandaloso y dañoso para la Iglesia y sus representantes el haber dado curso y llevar a los tribunales unos hechos que deberían haberse investigado y sancionado con la discreción que un caso así merece, pues afecta a la Santa Sede. El Papa puede muy bien amonestar severamente a Bertone y despedir con deshonor a esos dos malos administradores, quedando tachados como tales. Todo esto se ha sabido hacer en otras ocasiones sin alarmar a nadie ni airear nada en los medios.

Pero al darle notoriedad, se vuelve a ejecutar una de las acciones más constantes e implacables del francisquismo: Desacreditar el pontificado anterior. Habiendo sido Bertone el Secretario de Estado del Papa Ratzinger, cuando cargan contra él la herida última se le inflige a Benedicto XVI, que, tantas veces y de tantas formas, es la diana contra la que van los dardos francisquistas.

Desde su primera aparición en el balcón, el estilo y la vestimenta, los discursos y la residencia, la doctrina y los hechos, los modos y las formas, todo es una desacreditación, explícita o implícita, de su Predecesor.

Quién no lo vea, es que no ve.


+T.

sábado, 28 de mayo de 2016

La barca de Woelki

Del francisquismo asombran muchas cosas, entre ellas la doctrina light, de poco fuste. Y aun más que eso sorprende el servilismo de los corifeos, passim, donde y quien menos te lo esperas. Por ejemplo ese Woelki, cardenal Arzobispo de Colonia, de quien ya sabíamos que era uno más de la muy degenerada banda germana, pero no imaginábamos que se diera al espectáculo y el ridículo, rayando lo blasfemo:

Woelki celebra la Misa del Corpus sobre una barcaza de refugiados


Obviamente, la ocurrencia de Woelki es un acto provocativo, desafiante. Según la ética-estética de las vanguardias (¡aquellas antiguas vanguardias de mediados del siglo pasado!), embiste contra el acomodado catolicismo burgués insensible ante la calamidad de los miserables. Esta sería, más o menos, la argumentación de Woelki para justificar su atentado litúrgico, su pantomima profética.

Pero a estas alturas, después de los 50 años de crisis crónica post-conciliar, habiéndonos visto obligados a presenciar tantos episodios, casos, fenómenos, aquí y allá, de este y de aquel, con tanta experiencia a cuestas, ya sabemos reconocer los epifenómenos. Woelki, con lo de la barca, es el ejemplo del clérigo en crisis, en crisis de fe, perdiendo la fe, con poca fe; y la poca fe que le queda, la usa para provocar, para escandalizar, para inquietar y agitar (otros dicen 'hacer lío').

¿Es caridad? No, nunca ha sido caridad. Es la excusa para enmascarar la crisis personal. Siempre ha sido así: Se vuelven filántropos, alardean de sensibilidades sociales, escenifican melodramas, emprenden campañas, todo para ocultar el vacío religioso interior. Han dejado de creer en su sacerdocio, de respetarse sacerdotalmente, y se disfrazan de promotores de justicia y acción social.

Ordinariamente, cuando se trata de simples sacerdotes, todo termina con el abandono y una sotana colgada más.

Tratándose de un obispo, un arzobispo, un cardenal - como este Woelki - el peso de la púrpura es mucho para arriesgarse a perder posición, consideración, status. Y no se van. Se quedan, degenerados, para pena y castigo del pueblo de Dios, escándalo y confusión de los fieles. Y daño de la Iglesia.

Esto es lo que oculta la barca de Woelki.


Oremus !!


+T.

martes, 12 de abril de 2016

¿Una constitución apostólica sinodalista ???

Cualquiera que se acerque inteligentemente a la Historia de la Iglesia entenderá que el Primado Universal del Papa ha sido un factor decisivo-fundamental para el mantenimiento de la identidad y actividad de la Iglesia Católica, algo providencial si lo entendemos creyentemente. La primacía de la Santa Sede no ha sido un accidente de la historia (aunque tenga a cuestas mucha historia (y también, muchas historias)), sino algo ligado a su carácter sagrado-sobrenatural, expresión de la voluntad de Cristo: Una Iglesia con una Cabeza Visible, que es sucesor del Apóstol Pedro, el Papa.

La 'sinodalidad' es un concepto eclesiológico perfectamente compatible con la unicidad del Primado Romano siempre que no se defina contra ese Primado Universal. En este sentido, la sinodalidad, tal como se entiende en las iglesias cismáticas de la ortodoxia, es un concepto incompatible con el primado de autoridad de la Santa Sede.

Cuando se habla de la sinodalidad que pretende impulsar PP Franciscus y su comisión de los C9, ¿qué se está diciendo, de qué se trata realmente? ¿Es, acaso, una descentralización de poderes? ¿Conlleva una merma del primado ordinario, universal e inmediato del Papa sobre la Iglesia? ¿Debilitar a la Curia Romana significa privar al Papa de poder efectivo en favor de otras nuevas atribuciones a las conferencias episcopales, provincias eclesiásticas y diócesis?

Me inquieta todo esto por noticias como esta:

Borrador de una Constitución Apostólica
El Papa y el C9 continúan profundizando en la sinodalidad del gobierno de la Iglesia

Imagino una Iglesia dividida en 'taifas', gobernada en Alemania de una forma, en España de otra, en la Argentina de una manera, en los USA de otra; imagino conferencias episcopales convocando conferencias inter-conferenciales, discutiendo y pactando cosas sobre liturgia, o teología, o moral que estarán vigentes en un sitio y no se observarán en otro. Imagino un totum revolutum generalizado, algo como lo que ya vivimos pero a escala universal y con la aprobación de todos, que estarán de acuerdo en que el desorganizado desorden del sinodalismo es un bien eclesial, es una gracia positiva que libera a los obispos y sus diócesis del ominoso yugo romano.

Es típico de provincianos quejarse del centralismo de la capital. Y me pregunto si en el sinodalismo francisquista no late un provincianismo argentino-bergogliano-sudamericano. Porque en cabezotes como R. Marx parece que reviven los gravámina aquellos que fueron, en gran parte, uno de los pruritos de la pre-reforma.

Sinodalizar es descomponer-dividir-fragmentar-debilitar...¿para qué? ¿en favor de quién? ¿para provecho de qué y de quienes?

Me cuestiono seriamente si en la época en que el mundo se siente globalizado no es síntoma gravemente preocupante que la Iglesia Católica se empeñe en descatolizarse, es decir, particularizarse, des-universalizarse: Sinodalizarse.

Oremus !!!

+T.

martes, 5 de abril de 2016

En torno al Cardenal Segura

En Sevilla aun recuerdan al Cardenal Segura bastantes septuagenarios que añoran aquella época (sin confesarlo) porque fueron los años de su mocedad. Sienten por Segura, el Cardenal, una fascinación quasi hipnótica, que les hace volver una y otra vez sobre el personaje. Si Sevilla fuera London de la Gran Bretaña, seguramente tendríamos fundados y activos varios clubs de fans ‘seguradictos’, una ilustre academia segurista, un museo segureño y un día anual-revival del Cardenal Segura.

Hace unos años se publicó en la BAC un tomo que pretendía ser la crónica definitiva de Segura. De hecho, el libro era, más bien, una sarta de episodios regularmente hilvanados, poco documentados, retazos de recuerdos, flashes de escenas vividas o referidas por terceros y anotadas/rehechas por el autor del susodicho volumen, un muy conocido viejo canónigo de la S.M.I.C. de Sevilla, afamado juez del Tribunal Diocesano, de toda nuestra consideración (q.S.G.h.A.).

Ahora, en estos mismos días, se anuncia la aparición de otro 'rien ne vas plus'. Estando como estamos bajo el imperio mediático del escándalo (sea rosa o amarillo), el autor de la nueva publicación lanza el anzuelo publicitario para la captatio de lectores abusando/presumiendo/acusando, muy lamentablemente. Como no me ha gustado la noticia, no voy a repetir la especie que lanza (que garantiza con el aval de convidado de piedra del difunto autor susodicho (palabra de autor)). Si quieren Uds. informarse, lean estos articuletes aparecidos en la prensa local:

ABC de Sevilla y Diario de Sevilla

Que semejante enormidad, dado el personaje y sus circunstancias, se hubiera tapado en aquellos años de la pre y la post-guerra, me parece harto improbable. Que a estas alturas sea el señuelo publicitario de un libro escrito por un sacerdote, me parece repugnante.

Como se sabe, los sacerdotes, antes de la recepción de las Sagradas Órdenes, prometen en manos del obispo obediencia y respeto a él y a sus sucesores. La obediencia es canónica, concreta y actual; el respeto, considero que se debe, en tiempo presente y en pretérito, no sólo al prelado que sea sino también a los que fueron: Si la obediencia se promete al obispo ordenante/incardinante y a sus sucesores, el respeto se extiende - así lo entiendo - a sucesores y predecesores.

A mí Segura me toca ya pasado, pero le mantengo un digno respeto y recuerdo. La controversia en torno a su carácter y actuaciones me parece en exceso marcada por las pasiones de los extremos con los que tuvo que medirse, en aquella España que, en las circunstancias del Cardenal Segura, se desenvolvieron en tres momentos, a cual más distinto y delicado, eclesialmente hablando, de monarquía, república anti-cristiana y régimen franquista. No me trago bolas conjeturadas. No soy adicto a mitomanías destructoras de honor y fama, mucho menos si se refieren a la Iglesia y sus personajes, caso que detesto muy particularmente.

Sobre el Cardenal Don Pedro Segura y Sáez leí, hace ya años, un ensayo de la colección 'Espejo de España' titulado 'El Cardenal Segura y el Nacionalcatolicismo' (Ramón Garriga, 1977, edit. Planeta), que me pareció tópico y escasamente documentado. El citado libro publicado en la BAC, quasi lo mismo. Y este nuevo, me temo que será de la misma laya. Confieso que lo siento, porque el personaje en cuestión se merece, si se escribe de él con pretensiones, algo mucho mejor, en calidad y en consideración.


Para concluir, echen Uds. un vistazo al artículo que enlazo aquí abajo, un artículo del año 1976 (no distingo bien si está firmado por Ramón Serrano Súñer o si se refiere a una publicación suya), y compárenlo con lo que se dice, a modo de resumen del nuevo libro, en los dos anteriores enlaces de ABC y Diario de Sevilla, y sorpréndanse de las coincidencias, sean o no casualidades:

El anacrónico Cardenal Segura

Y es que una cosa es investigar y documentar la historia, y otra contar historias.

+T.

jueves, 8 de octubre de 2015

Aprensiones sobre el Sinodo



Quienes recelamos de los autores y actores del Sínodo, nos preguntamos si las polémicas propuestas de Kasper & cía no serán el señuelo para distraer la atención mientras tanto se cuelan otros temas en el Sínodo. Temas que con sólo ser sacados a colación /exposición /discusión, por lo menos ya tendrían una 'presencia' que luego podría citarse como un hecho a estudiar /tratar /solucionar con más atención, dotándole así de más entidad, más allá de la que ahora no tiene. Por ejemplo, ese arzobispo canadiense que ha sacado la cuestión de la admisión de las mujeres al diaconado. ¿Se refiere PP Franciscus este tipo de cuestiones cuando en estos últimos días ha insistido en la 'apertura' del Sínodo, que no sea una asamblea 'cerrada'?

Con el mismo sentimiento aprensivo, nos preguntamos si no serán cebos en anzuelos para que piquen, cedan y pacten. Como un fino-florentino cambalache de callarnos nosotros esto si vosotros consentís aquello. Y se cambalachea, y se pastelea...y al final se elabora una pasta fina que se amoldará suavemente satisfaciendo a timoratos vencidos y aprovechando a intrépidos vencedores, que al fin lograrán lo pretendido.

Cuando he dicho lo del arzobispo canadiense ese, el pro-diaconisas, se me ha venido a la cabeza otro ocurrente canadiense, el célebre Léger, abanderado de las vanguardias cardenalicias vaticanosecundistas, y con él, en ristra, quasi he visionado la formidable tropa de los Liénart, Frings, Alfrink, Suenens. König, Bea, Lercaro...¿No parece un dejá vú? Me refiero al Sínodo y a sus maniobrantes hodiernos, epígonos y émulos de aquellos.

Y los 11 Cardenales tan aireados como los intransigentes también parecen un remake del Coetus Patrum, inocentes ellos, que a pesar de sus resistencias y cautelas se quedaron cortos y no intuyeron en toda su potencia catastrófica el tsunami devastador del post-concilio y el vendaval arramblante del espíritu del concilio.

Pues con estas aprensiones estamos, temiendo lo que se pueda estar cociendo y aun no ha salido. O el pasteleo que se esté amasando y aun no se ha destapado. O el cambalache que se esté pactando hoy y será la pesadilla de mañana y pasado mañana.

Porque, como decíamos in principio, no nos fiamos de autores y actores sinodales.

Y tenemos razones para nuestra aprensión.

Corolario:

Durocher, el canadiense pro-diaconisas

Habla el Arzobispo de Brisbane

Y el Prepósito Nicolás




+T.

martes, 8 de septiembre de 2015

Príncipes ausentes

 
Hace ya muchos años que tengo a la vista, entre mis cosas, una fotografía del Cardenal Merry, Rafael Merry del Val, el que fuera Secretario de Estado del Papa San Pio X. También tengo algunas pequeñas reliquias suyas, objetos y recuerdos. El Cardenal Merry es una de mis devociones privadas, un hombre de Iglesia con el que simpatizo. No recuerdo bien cuándo fue la primera vez que oí decir que su causa de canonización había sido sacrificada por razón de sacar adelante la de San Pio X, pero creo recordar que una vez se lo escuché al p. José María Javierre, el autor de una de las biografías del cardenal Merry. Todas las severidades del Papa Sarto en materia de doctrina y censuras, se las achacaban a la acción, la influencia o las decisiones de su Cardenal Secretario de Estado, el gran Merry del Val, un hombre que marcó un estilo en la Iglesia de su tiempo, con sello de santidad, sabiduría, rectitud. Sus admiradores hablaban de su noble porte de aristócrata, finura diplomática, trato señorial. Los que le conocieron de verdad se quedaban, en cambio, con la impresión de la virtud discreta y el suave olor de la santidad humilde de un sacerdote entregado a la Iglesia y enamorado de Cristo, una sotana sencilla debajo de la principesca púrpura.

El recuerdo del Cardenal Merry me vino con nostalgia hace unos días, cuando leí la penosa noticia de la detención en Hawai del Cardenal Levada, por conducir bebido (ver aquí). Levada, como Merry, fue el cardenal que estuvo al frente de la Congregación de Doctrina de la Fe (aunque con Merry todavía era Santo Oficio, ¡ay!). Viendo la foto de Levada, sentí la preocupación por la doctrina de fe que estuvo bajo su custodia. La foto de Levada, tomada tras su detención por la policía de Hawai, es patética:



También podría valer como caricatura satírica, quasi-alegórica, cruelmente realista: Así es, o así llega a ser, el rostro de nuestra Jerarquía Católica, la actual. Sin púrpura, con pectorales baratos, sintiéndose incómodos con sus ornamentos propios, los tradicionales, viviendo en el desnivel de una socialización que confunde sencillez y humildad con vulgaridad y degradación...de formas y de esencias.

Han asumido el papel de gestores, agentes de relaciones y publicidad, hombres de mundo. Se han olvidado de que son sacerdotes y príncipes, los príncipes de una Nación Santa, los príncipes del Pueblo Santo que camina en el mundo y no es del mundo, que dirige sus pasos a la Patria Celeste, al Reino de Dios.

Qué lejos estamos de paradigmas como el del gran Cardenal Merry del Val, y cuánto necesitamos que vuelvan.

Pro bono fidelium et ad gloriam Dei.


+T.

viernes, 15 de mayo de 2015

La Jerarquía rindiéndose al lobby sodomita

Reconocer la tendencia y/o práctica homosexual como algo constitutivo de identidad, carácter, cultura o entidad social es una perversa ideologización producto de la degeneración pansexualista post-moderna. La aberración mayor ocurre cuando a tal fenómeno se le concede un status dentro de la Iglesia, extremo este cada vez más considerado de facto, aun con la oposición de toda recta doctrina moral revelada. Pero aunque los principios son firmes, los hombres no. Limpia es la fuente, pero sucio el barro del fontanal.

En 2013 era noticia la voluntad del Arzobispo Nichols de acabar con las misas friendly-gay en una iglesia del Soho londinense. Hoy, en 2015, es noticia que Nichols celebra la Misa para esa comunidad gay de la city.

Si el cardenal arzobispo de Westminster, el Emmº Nichols, celebra una misa para gays en una iglesia de reconocida feligresía gay, donde predica y practica una pastoral de sensibilidad gay, el primado católico inglés está alentando algo que repugna a la moral cristiana. Y comete una irreverencia quasi-sacrílega al utilizar lo más sagrado como ocasión de una empatía injustificable.


La misericordia no transige con el pecado real ni con su concepto. Identificar la compasión con la tolerancia es un error pernicioso. Supongo que estas consideraciones podrían aportar las claves que impropiamente argumentarían la acción del Cardenal Nichols, ya que no imagino que su cercanía llegue a más. ¿O sí pudiera haber más?

Desde la llegada de PP Franciscus, se ha abierto una vía cada vez más transitada que integra la pseudo-cultura gay-lesbi en los esquemas y programas de la nuevangelización. Sin tener un reconocimiento eclesial, se le concede una especie de espacio tácito, que se ve, que se oye, pero sin la formalidad oficial que confirme de derecho lo que son escandalosos hechos.

Si la trayectoria del proceso sigue las pautas de Nichols, renuente en 2013 y complaciente en 2015, el panorama degenera a un ritmo vertiginoso. Aceleración que parece relacionarse con las líneas del francisquismo en acción.

Aquella sorprendente inhibición de PP Franciscus está marcando rumbo.


+T.

jueves, 7 de mayo de 2015

Retrato moral-casual de jerarquía en proceso de des-catolización

La trupe de la foto no es un colectivo representativo de simpatizantes provectos de 'Podemos', tampoco son los directivos de las 'peñas peninsulares de dominó y carajillo', ni los cabecillas okupas de la sección 3ªedad reunidos en asamblea conmemorativa del 15M. No, sufridos hermanos míos: Los de la foto, ese grupo mal vestido sobre fondo amarillo-albero son Excmos. e Ilmos. SS. Obispos miembros de la Comisión Mixta de Obispos del Norte de África y Sur de Europa (CERNA); entre el racimo de franceses, italianos y portugueses, también hay dos españoles en carne mortal, el obispo de Cádiz y el de Albacete, más un peón de briega, ese de la corbata y los puños blancos con look de viajante de quincalla, que es jesuita, secretario del consorcio susodicho.

Se tienen tan escaso respeto a sí mismos, se les ha auto-degradado tanto la conciencia de su dignidad y ministerio, que usan la vestimenta clerical mínima, la camisa de alzacuellos gris cenizo, o gris perlado; incluso algunos prescinden del alzacuellos, portando como único signo distintivo episcopal el pectoral plateado barato (de aluminio, no de plata, témome). No sé si llevarán puestos los anillos.

Hace años que sospecho firmemente de los prelados des-sotanados. Rehuir la sotana, no usar el solideo y la faja, es todo un síntoma de des-catolización arraigada.

Esa clase de prelados que desprecian las formas católicas, no me merecen ningún respeto; si acaso el mínimo capaz de expresar un creyente en la santidad jerárquica que ellos no traslucen, porque lo evitan deliberadamente. No les gusta parecer lo que son. No merecen, ergo, que se les tenga por lo que no les agrada. La displicencia que demuestran por ser como debieran ser, y estar y aparecer, es el trato que merecen: Tráteseles como a cualquiera.

Pero el minimalismo en el porte y las formas afecta a esferas más alta, también a los purpurados que han pasado de la capa magna con cola de moiré y muceta de armiño, a vestir como arciprestes rurales. Contemplen Uds. esta tertulia:




En primera fila, aparecen los Emmºs. y Revmºs. Srs. Cardenales Toppo, Schonborn, Yeom Soo-Jung, Romeo y Pell. Están en un mitin organizado por los kikos (que se codean mucho con los más altos del podio) en Galilea.

Tiene maldita gracia ver en las fotos a unos cuantos judíos con su kipá y a ninguno de los Cardenales con su solideo. Quizá consideren que el pileolo cardenalicio pueda irritar la sensibilidad de algún rabino presente, y por eso no los llevan puestos. O será por otras razones, por el calor, o por los piojos, o ellos sabrán por qué. El caso es que hay cinco cardenales, ninguno con atalaje de cardenal. Hasta llevan la cruz pectoral vergonzosamente oculta en el bolsillo de la chaqueta, con ese acomplejado pudor que raya la blasfemia, ellos que recibieron la investidura cardenalicia con la admonición expresa de estar dispuestos a derramar su sangre por la fe.

Quien dijo aquella sentencia popularísima de que 'El hábito no hace al monje', tuvo que ser uno de los mayores cretinos de su tiempo.

Espero que Uds. no compartan tan necio aforismo.


+T.

jueves, 26 de febrero de 2015

La deriva germana

 
El catolicismo alemán ha sido una de las víctimas del ecumenismo vaticanosecundista. Después de varios siglos en los que lo católico fue constitutivo de una identidad social y cultural con firme fundamento doctrinal-moral, las proclividades ecuménicas han ido diluyendo el carácter del catolicismo alemán. Si lo mismo podría decirse de todo el catolicismo post-concilar en general, el caso alemán deja aflorar cierta sintomatología específica, con protagonistas bien definidos en el frente de la vanguardia des-católica, desde Rahner a Kasper.

Las recientes declaraciones del Cardenal de Münich, Reinhard Marx, parecen un eco de aquellos gravamina que precedieron a la crisis de la reforma luterana. El voluminoso prelado, uno de los más notables de la camarilla francisquista de los 9, ha advertido que Alemania no es una sucursal de Roma: "No somos una filial de Roma, y ningún sínodo nos va decir lo que tenemos que hacer aquí". Si no está declarando la guerra, por lo menos está advirtiendo en un tono que es quasi una amenaza formal. (Sobre lo mismo, otro artículo en inglés, más extenso).

Con la reciente visita de la canciller Ángela Merkel a PP Franciscus y las noticias sobre el muy importante patrimonio de las diócesis alemanas, las palabras del voluminoso Marx adquieren más peso y resonancia.

¿A quien advierte Marx? A Roma, sí, está claro. Pero ¿a favor o en contra de Francisco? Quedando cada vez más patente la resolución francisquista de conducir el sínodo en la dirección de Kasper, si todo estuviera resuelto, ¿a qué la bravata de Marx? Pues aunque se sobreentienda que habla de los asuntos del Sínodo de la Familia, también pudiera haber implícita una declaración de 'sinodalidad' germana marcando, en todo y para todo, distancias respecto a Roma, no sólo la Curia sino también el Papa. Aunque el Papa sea Franciscus...¿O porque el Papa es Franciscus?

Lo peor es que según la oleada neovaticanosecundista que nos agita, todo lo dicho por el grueso cardenal bávaro, sea advertencia, sea amenaza, todo eso y más cabe (o podría caber) en los conceptos neoeclesiológicos que se extractan (o se pueden extractar) del V2º.

Cuando se escriba la historia de Benedicto XVI, el capítulo de sus críticas/agónicas relaciones con la jerarquía de su patria germana será uno de los más interesantes y traumáticos. No me cabe duda.


+T.

jueves, 12 de febrero de 2015

Monstruos benedictinos

Ravasi sin capisayos, al natural
El Papa Benedicto nos dejó al irse una insufrible galería de monstruos eclesiásticos. No discuto las razones porque desconozco los motivos de nombramientos, elecciones, promociones y permanencias. Lo que sí mantengo es el pésimo juicio que me merecen los Maradiaga, Tagle, Marx, Ravasi, Fisichella & cia.


Ravasi con pileolo y filetata

El monstruo Ravasi, que se reedita continuamente para justificar su entidad cultural en la poco parnasiana corte francisquista, dicen que ha propuesto, para la nueva curia, la constitución de un 'polo cultural', que no es un helado congelado de bellas artes con palito para chupar y refrescar la vis estético-católica, sino una una especie de concentrado para mandar más y mejor, como el anillo único, para dominarlos a todos.


Marx, una eminencia esférica, global, sin ángulos, todo curvas

El monstruo Marx - cada día de perfil más bávaramente grueso, más 'salchichoso', todo cara espejo del alma - también ha eructado una novedad, una parida a propósito de la reforma de la curia. Sorprendente y contradictoriamente, piensa que urge desclericalizar, pero no da ejemplo y pontifica elucubraciones con insoportable tufo des-católico. Debería regalarnos una auto-desclericalización en primera persona, y quedaríamos muy edificados.


N. b. Dado el conocido carácter anti-católico de los mendas gobernantes-manipulantes de RD, léanse los enlaces a su nada-católica web con la precaución, el discernimiento y el juicio ponderado que hay que mantener cuando se leen cosas publicadas in situ ille por semejantes profesionales de la kaleborroka eklesiastikoide.


+T.

lunes, 13 de octubre de 2014

Seis comisarios de PP Franciscus



Estimular al Sínodo, darle un empujoncito, un impulso, por si frena su ritmo o titubea en aquello que se pretende que diga, que concluya, que proponga, que enseñe. Como el Sínodo ha sido previamente concertado y luego adelantado gracias a la propaganda (¿maquinaciones?) de Kasper y la prensa francisquista (una eficiente maquinaria de publicidad, como no la tuvieron ni pudieron tener ninguno de sus predecesores), puesto que el mundo sabía (y el mundo católico se temía) lo que el Sínodo iba a gestar y parir, por si acaso la cosa no sale tal y como se previó (¿tramó?), usando su papal prerrogativa, PP Franciscus ha nombrado un comité de seis prelados que se unirán a los elegidos por los sinodales.

Los elegidos por los sinodales (divididos en grupos por idiomas) fueron:

S.E.R. Cardenal Angelo Bagnasco
S.R.E. Cardenal Leo Burke
S.R.E. Cardenal José Fcº. Robles Ortega
S.E. André-Joseph Leonard

Los seis nombrados por PP Franciscus :

S.E.R. Cardenal Gianfranco Ravasi.
S.E.R. Cardenal Donald William Wuerl (arz. de Washington)
S.E. Mons. Víctor Manuel Fernández (rector de la Universidad Católica Argentina)
S.E. Mons. Carlos Aguiar Retes (presidente del CELAM)
S.E. Mons. Peter Kang U-Il (presidente de la CE de Corea Sur)
Rev P. Adolfo Nicolás Pachón, SJ (prepósito gral. de la Compañía de Jesús)

El sexteto francisquista es para temerse lo peor.

¿Se impondrán los 6 comisarios a los demás? ¿Ganaran los modernistas? ¿Cantarán victoria los kasperistas?

Allá van leyes do quieren reyes, decían nuestros antiguos.

Si tanto empeño había, tiene o tenía, más rápido y directo hubiera sido un motu proprio, sin necesidad de Sínodo, pues parece como si todo estuviera siendo una mera puesta en escena, una comedia prelaticia, un paripé romano.

Quién se iba a imaginar que el aire fresco primaveral fuera el disfraz de un ciclón impetuoso-impositivo, experto en el trágala.

Oremus, nihil obstante, fratres.


+T.

jueves, 9 de octubre de 2014

El Sínodo aberrante ???

 
El otro día, cuando un papá y una mamá contaban entusiasmados y enternecidos la entrañable acogida hogareña de su nene gay y su noviete, la asamblea sinodal se puso en pie y les aplaudió con fervor. Increíble, pero pasó.

Ahora el síndrome filo-homosex-familiar sube un nivel (o varios) y ha sido un cardenal, el brasileño Assis, obispo de Aparecida, quien destapa su proclividad y reclama que la Iglesia sea la casa paterna también para las parejas gays.

Es muy tremendo lo que voy a decir, pero el Emmº y Revmº Assis quiere, ni más ni menos, que la Iglesia sea Sodoma: Sodoma, la ciudad vecina de Gomorra, donde habitaban y vivían aquellos legendarios sodomitas y gomorritas. Huelga contar cómo acaba el relato del Génesis (Gn 18,16-19,29) que cuenta aquello, con el prólogo de la bella escena del regateo de Abraham con el Señor, rebajando la cuenta castigadora hasta los 10 justos sodomitas, que no se hallaron ni siquiera esos diez. En Sodoma no había ni diez sodomitas decentes.

La pregunta (retórica) a propósito del Sínodo y sus desviaciones no es si podrá jamás haber diez sodomitas justos. La pregunta es si caben en la Iglesia con todos los parabienes, como pide el purpurado brasileñí. ¿Cabrían?

Respondo: Como pecadores, sí; como justos, sólo si dejan su pecado, que no sólo es no practicar sodomías, sino no reconocerse en la tal condición y desprenderse, externa e internamente, de la categoría. Si no, si persistieran en la práctica nefanda y/o mantuvieran el gay pride, su lugar en la Iglesia es la lista de los pecadores, con las condiciones y privaciones anejas a su estado y su pecado.

Resulta repugnante que un cardenal confunda misericordia con tragaderas. El Hijo Pródigo, cuando volvió a la casa paterna, no se llevó a las putas ni a los cerdos. Se le admitió porque llegó arrepentido (con atrición, por lo menos).

Confundir a la Iglesia con Sodoma y Gomorra es muy grave. Pero en esas estamos. A eso hemos llegado.

Por lo demás, todo normal. Si en siglo IX hubo un Concilio Cadavérico, que en el XXI pueda haber un Sínodo Aberrante entra dentro de nuestra normalidad histórica. Nihil novum sub sole.

Ya vendrán tiempos mejores y correctores.

Te rogamus, audi nos !!!


+T.

jueves, 10 de julio de 2014

Pell ???

Este era Pell






este es Pell

pero este es el mismo  Pell


y este es también Pell



incluso este es también el idéntico Pell



No es extraño que nos preguntemos:

¿Quién es Pell?

¿Cual es el verdadero Pell?

¿Existe un Pell verdadero?


That's the question...


+T.

Gobernanza francisquista


Lo de los 8 súper-cardenales (nueve con Parolín) va a ser (ya lo habíamos imaginado) parto de viento y más de lo mismo, aunque con la aneja cuota de desgaste y descrédito. Una comisión con esa composición, con Pell como hombre grave del cuadro y Maradiaga como mascarón carismático, todos ellos sub PP Francisco, no apuntaba nada extraordinario, salvo lo memorable del cuadro y la expectación suscitada.

La prensa más francisquista, la más proclive al régimen, marca distancias, fríamente crítica, antipáticamente decepcionada. Primeramente por el nuevo presidente del IOR, que dicen que procede del círculo de Bertone, el desafortunadísimo ex-secretario de estado:

El clan Bertone coloca a De Franssu al frente del Banco Vaticano

Yo no entiendo rien de finanzas, menos todavía de asuntos de alta banca, pero lo del IOR sí entiendo que debe ser un monumental lío, pues el asunto (o los asuntos) de esa banca vienen rodando desde tiempos de Pablo VI, es decir, desde los años del Vaticano II y siguientes. La cosa es tan especial que hasta ha nacido un género de ficción (novela y cine) en torno al IOR, una colección que con el vatileaks como material real para nutrir próximas ficciones seguirá distrayéndonos con novelorios de kiosko de estación y aeropuerto. Novela, ficción, pero con monumentales hechos reales como base argumental.

En VaticanInsider publicaban ayer un interesante artículo sobre el empeño malogrado de Casaroli, que también quiso desinfectar el IOR, y por poco fenece del sofocón que le causó el empeño: Quando Casaroli provó a cambiare lo IOR

Si me preguntan, yo diría que lo del IOR es un problema típicamente italiano que tiene dificilísimo arreglo y porvenir (honrado) mientras sea un banco que opera en Italia con mucho capital directa o indirectamente italiano. Si es necesario para la economía del Vaticano (que es un estado soberano), alimentar escrúpulos timoratos en torno al IOR es impropio, puesto que un banco es un banco como una letrina es una letrina. Si me explico. Que pongan al frente a gente honrada, que renueven los cargos regularmente, y que regularmente hagan una buena desinfección. Y que siga (si debiera seguir).

La segunda noticia propiciada por la camarilla de los súper-cardenales es el nombramiento de un super-man para dirigir la re-estructuración de los medios de comunicación de la Santa Sede:

El ex-presidente de la BBC presidirá la comisión para reformar los medios de comunicación del Vaticano

Un señor importantísimo, Lord de la Gran Bretaña, que - es de prever - cobrará una millonada como la que cobran todos super-gestores de alto standing.

Mirando atrás, las comunicaciones en tiempos de JP2º se gestionaron muy bien, entre los viejos elementos jesuitas de Radio Vaticana y L'Osservatore, los jóvenes talentos de los Legionarios de Cristo que se colocaron passim en todos los despachos que pudieron, y la eficacísima labor del numerario del Opus Dei Joaquín Navarro-Valls, uno de los hombres más valiosos y competentes al servicio del Papa de entre todos los seglares que han ocupado alguna responsabilidad en el complejo organigrama vaticano. Como otros, yo también he pensado muchas veces que con Navarro-Valls en su sitio, donde estaba, con las mismas competencias oficiales y oficiosas que tuvo con JP2º, los lamentabilísimos episodios habidos en el entorno de Benedicto XVI no habrían ocurrido (o, de haberlos habido, se hubieran solucionado de forma más efectiva y favorable).

Poner a un lord inglés al frente de las comunicaciones del Vaticano es una ocurrencia propia de cabezas ilustradas como Pell, o Maradiaga. A ver cómo discurre el invento.

Pensamos que traer a uno de fuera para hacer lo que pueden hacer muy bien la gente de casa, es un disparate muy caro y una indiscreción muy imprudente.

A estas alturas, no sé qué dirán de la sencillez y simplicidad de PP Franciscus sus aplaudidores francisquistas, no me lo imagino.


+T.

viernes, 9 de mayo de 2014

Kasper, el misionero


Es bien sabido - medio en broma, medio en serio - que la entrada en ese estado poco y mal definido de la emeritud episcopal reactiva los motores psico-corporales de los mitrados, que emprenden, desde el punto y hora de su cese ministerial oficial, una inusitada actividad y se bilocan, trilocan y multilocan como locos, en Misas, predicaciones, conferencias, presentaciones, entrevistas, radio, televisión, yutubes, twitteres, facebukes y todos los recursos de acto y presencia antiguos, modernos y hodiernos. Un prelado emérito es un fenómeno digno de estudio por su quasi praeter-naturales facultades y multiplicidades.

Mejor evitarlos (es mi consejo) porque pueden (de hecho) poco y enredan (de facto) mucho. Además, no dan ejemplo de aquella retirada vida que loaba el eximio maestro Fray Luís de León, vida retirada y contemplativa propia de sabios, que demuestran, por eso, no ser.

Quien se imaginara a Su Eminencia Walter Kasper como sabio teólogo cautivado por la especulación de lo más alto y sublime, se habrá desengañado muy mucho al verle vuelto apóstol hiperactivo de los desarreglos conyugales-sacramentales, con un ahínco y una determinación que rayan el frenesí, quién lo diría. Pero el caso es que se ha lanzado a sembrar, cual sementero parabólico, esparciendo generosamente su siembra; que no seré yo quien diga que sea buena la semilla, porque despierta tantas inquietudes y suscita tantas dudas en gente muy grave experta en simientes, siembras y sembrados.

Hace un par de días fue en Nueva York, el púlpito del mundo, donde dejó su huella, siempre inquietante: El Cardenal Kasper en New York

Además de alabar vida y obra de una sedicente 'teóloga', herejeta censurada, y compararla con Stº Tomás de Aquino (risum teneatis!), aprovechó para clavar un rejonazo a la SCDF criticando su 'estrechez de visión' (lacrimas plorate!). Lean la noticia aquí: Kasper, el teólogo del Papa

Si han sufrido Uds. un estremecimiento interno-convulsivo al leer eso de 'Kasper-teólogo-del-Papa', es, simplemente, que tienen Uds. activo el Don de Consejo y han discernido bien, aunque con turbación. Si me explico.


Of course, también hizo alusión al caso que le está dando celebridad, apologizando acerca de la pastoral sacramental de los malcasados. Como la excusa-coartada era la presentación de un libro que ha escrito sobre la misericordia y estando de moda el misericordiear, se imaginarán Uds. por dónde van los tiros.

Pues los tiros están muy cerca, aquí mismo, porque la próxima estación de Kasper será España, la España cañí post-zapatera y de actualidad rajoyera, tan sensible a la temática que sea si incluye circunstancias de alcoba, como es el caso que mueve la misión de Kasper.

Un contertulio de ExOrbe me avisó cuando ya me habían comentado algo, precisamente lo mismo que me indicaba en su aviso: Kasper en España


Como las puntadas no se dan sin hilo y a la ocasión la pintan clava, algún prelado maño seguro que piensa sacar tajada, aprovechando que el Ebro pasa por Zaragoza y Kasper goza del favor de las circunstancias y la fama.

Roguemos, ergo, por:

- que se conmueva al cantar (u oir que cantan) lo del "...pilar bendito, trono de gloria..." y se le renueve la vis sacerdotal ad maiorem Dei gloriam tantum.

- que San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia, convidado ilustre al evento, le procure las luces ministeriales para que empeñe su voluntad en misiones mejores y más rectas (p. ej. la propagación del motu proprio Summorum Pontificum  (gracia que sería un milagro patente y potente, oh! San Juan de Ávila bendito, tú que fuiste de almas seguro mentor !!!)).

Audi, Walter!


+T.



sábado, 26 de abril de 2014

Maradiagueando (también)




A los salesianos les gusta hacer el caricato, para divertir y/o distraer a la muchachada. Dicen que San Juan Bosco hacía malabarismos y prestidigitación delante de sus ragazzi, cuando sus años primeros de apostolado. Pero no sé si Don Bosco aprobaría esta pantomima de todo un Emmº y Revmº Cardenal (salesiano):



No es que por ser cardenal se le exija que saxofonée como un Charlie Parker, o un Lester Young, yo no pido tanto. Pero, ya que se pone, ya que se atreve a tocar, por lo menos que demuestre un mínimo de digna competencia, por respeto al público pastoral, que serán ovejas que dejan olor, pero no deben ser tratadas como ovejas tontas (o sordas).

Además del ridículo (innecesario), es que el Emmº y Revmº Súper-Maradiaga (capo de los Súper-8 Wonder-Cardenales) lo hace fatal. Peor, imposible (y sin pizca de gracia, ni simpatía).

Se alarma uno considerando la 'altura', el nivel que manifiestan los purpurados de este look-pastoral, de guayabera y escenario, como Tagle, el de Manila, o este de Tegucigalpa, o el de Managua. Huelga reconocer que el Colegio Cardenalicio, a lo largo de su larga historia, dispone de un surtido formidable de calamidades de todos los siglos...y de todo género. Pero la modernidad (o el modernismo, tanto monta, monta tanto) trae consigo muestras calamitosas de fresca e intensa novedad (como el yutube demuestra).

No me resisto a ponderar (soltanto un attimo, prego) la distancia que va entre Benedicto XVI al piano, interpretando a Bach o a Listz, y este Oscar Maradiaga saxofoneano caricaturescamente, exudando salesianidad nuevangelizadora.

Cantemos, ergo, en tono pascual de 'Exultet', que estas son las fiestas francisquistas, en las que se inmola (quotidie) el buen tono, el buen gusto, la dignidad y el ornato de los ex-príncipes de la Iglesia.

Todo por no saber (o no querer recordar) que en los tiempos gloriosos de la Catolicidad, los Cardenales, si querían sencillez y mortificación, la practicaban llevando en sus palacios una vida parca y sobria, y vistiendo cilicio áspero debajo de la púrpura.

Aunque - perdónenme Uds. el despiste - me parece advertir que nuestros modernos purpurados pasan de sencilleces y no saben conjugar el reflexivo 'mortificarse'.


+T.

viernes, 14 de marzo de 2014

Unos ejercicos corrientes

 
Entre los ejercicios habidos en el Vaticano, en los Palacios Apostólicos, y estos otros ejercicios extra-vaticanos hay diferencias evidentes de lugar, de escena, de puesta en escena. Aunque Ravasi no sea cardenal de mi devoción, reconozco el bajón entre él, que dirigió los últimos ejercicios espirituales de Benedicto XVI, el año pasado, y este desconocido cura romano (o no tan desconocido?) que está dirigiendo en estos días los primeros ejercicios cuaresmales de PP Franciscus.

Una de las fotos que se han publicado describe el ambiente de esta nueva versión/formato de los ejercicios de la Curia Vaticana. Ya no vemos al Papa, como vimos a Benedicto, recogido en su sitio, separado y fuera de la vista de los demás circunstantes. Ahora Francisco destaca entre todos los que están, sentado en un banco, rodeado de todos los ejercitantes, quasi unus inter pares si no fuera por la sotana blanca, que le distingue.

Supongo que por comodidad, todos, el Papa el primero (imagino), han aligerado su atuendo. Aparecen sin solideo y sin fajín; algunos hasta van de clergyman, sin ropa talar, de gris, incluso. Por supuesto, con pectoral barato de plata (o plateado), con cadena corta.

He dicho que todos van sin solideo, pero no, en la foto se ven dos solideos entre las cabezas senza zuchetti: Uno, un obispo u arzobispo, que no se ve quién es, en el extremo izquierdo de la foto (apenas se ve una parte del pileolus morado), y en el centro de la imagen, al fondo, entrando (quizá llegara un poco retrasado), el cardenal Leo Burke, con solideo cardenalicio, de sotana (y el pectoral con cadena larga y gancho en medio, me parece distinguir); faja no se ve si lleva.

Algunos prelados miran al frente, arriba, al vacío o al infinito. Otros miran de soslayo. Forman un grupo interesante, digno de comentario anecdótico, quizá, pero significativo, pienso yo.

¿No es 'corte papal'? Dígase que no, para no incordiar al Papa que no quiere corte. Pero se le puede llamar 'camarilla' - salva reverentia - tal cual se llamaba castizamente al grupo cortesano que pululaba en las cámaras próximas a la cámara regia, o en ella misma, por proximidad de afecto, empatía o estrecha vinculación de confianza.

Están de ejercicios. En una capilla más discreta que la estridente capilla de los mosaicos de Rupnik. Estando en ejercicios, entre las meditaciones y los rezos, recogidos y en silencio, recordarán y compararán escenas de otros ejercicios, de los del año pasado, sin ir más lejos (aunque estemos tan lejos del año que pasó).

Compartir casa, horario, capilla, comedor y demás servicios con el Papa ¿es mejor?

En Zenit están publicando unos resúmenes de las meditaciones de Mons. Donati. No me gustan. Son corrientes, del estilo de las que puede uno oír en unos ejercicios clericales corrientes. Ignoro si se ha buscado ese estilo, deliberadamente, según el estilo corriente de la casa, el comedor, las habitaciones y la capilla, todo corriente.

Confieso que cuando me voy de retiro o de ejercicios no busco lo que tengo al alcance cotidiano, sino que deseo algo distinto, de más calidad. Si me explico.

Sencillez es un concepto que algunos pueden confundir con otras cosas que son otra cosa.

Oremos, pues, por el Papa ejercitante y sus acompañantes, para que obtengan gracia y frutos.


+T.

lunes, 3 de marzo de 2014

Carnaval Romano

La primera vez que estuve en Venezia hice profesión de veneziano adoptivo, sin intermediarios, en ceremonia privada, ante el altar de Santa Maria Gloriosa dei Frari. Lo único que no me gustó de Venezia fueron las máscaras, unas máscaras amariconadas que vendían por todos sitios. Me dijeron que en Venecia, como en Cádiz o en Rio, todo el año es carnaval.

El carnaval romano no existe. Desapareció con la Roma decimonónica, probablemente, entre Porta Pia y el balcón del Duce en Piazza Venezia. Si existiera hoy, sería una orgía monopolizada por la trupe del arcobaleno y miserias de esas. Si existe (yo nunca lo vi), seguro que habrá más de un clérigo carnavaleando con máscaras de aquellas que venden en Venezia.

A pesar de la modernidad, hay momentos que recuerdan aquellos antiguos tiempos de la Roma Sacra, cuando a un Papa austero y ascético le sucedía un Papa humanista y mecenas, renacentista, o barroco, o filo-ilustrado. En tiempos (¿cuánto hace?...parece que pasó un siglo) del Papa Ratzinger la clerigalla gomorritana parece que se contuvo, velis nolis, por fuerza mayor. Pero ahora, con el nuevo Obispo de Roma que vino del otro mundo, el nuevo mundo, el mundo romano vaticano danza al ritmo del carnaval de Rio, donde todo el mundo vio a los obispos del mundo entero bailando en la playa a ritmo de carnaval. Con más razón ahora, que es tiempo de carnavalear, seguro que muchos monseñores danzan al son de una tammurriata con máscaras venecianas. ¿Y quién es nadie para juzgarles? (sicut dixit, justo en el avión de vuelta de Rio, donde aquel carnaval).

Pero, cuando he visto las máscaras más llamativas del carnaval romano de este año, más que decir que todo el año es carnaval, yo diría, mejor, que en Roma todo el carnaval es concilio, todo el año es concilio, todo se ha vuelto concilio. Y es carnaval.

Quiero decir (y no pretendo que se me entienda) que Kasper se ha puesto la máscara de Kasper. No ha querido máscaras del Lido, sino la suya, la misma del concilio que fue, pero con todos lo años que hace ya del concilio, que nunca, de verdad, se ha ido. Kasper lo sabe, porque es de los mantenedores del perpetumm móbile concilarista, un guerrillero vaticanosecundista que no ha entregado las armas, y sigue. Por eso su careta es la de Kasper, mismamente, en una redundancia de sí mismo y su causa.


Cuando sale a las calles, en Piazza, Kasper enmascarado de Kasper interpreta su pantomima pastoral, muy bien ensayada. Los otros del caranaval, los que bailaron en Rio, aplauden y ríen y aprueban y dicen que sí porque han almorzado en Santa Marta y en la sobremesa, entre el austero minestrone, dopo la pasta y el osobucco, en el postre, con el café, todo barato, se han aprendido los nuevos verbos y ya saben conjugar el misericordiear y otros neologismos. Prodigios de glosolalia,

Es carnaval, pleno y constante carnaval. Ya pasó la época en que nos consolábamos de los desmanes del tiempo de Pablo VI apostillando que publicó la Humanae Vitae. Tampoco estamos ya en los días de Juan Pablo 2º, cuando a las quejas por los excesos juanpablistas alegábamos enrocándonos con la Familiaris Consortio y el Instituto para la Familia que fundó. Ya no. Ahora es carnaval y la máscara de Kasper baila el vals del perpetuum aggiornamento ý tocan la melodía del espíritu vaticanosegundero, esa copla que vuelve, que ha vuelto como una conga de Jalisco que serpentea con todos bailando detrás, los bailarines de Rio y todos, todos, todos bailan.

Como en un cuadro de máscaras de Solana, resulta patético ver al Kasper octogenario sonreir enseñando los dientes de viejo, rejuvenecido porque cincuenta años después está ganando una batalla pendiente que hace 50 años no ganaron los suyos.

Parece cosa de excesos de carnaval. Lo malo es que no es no es una carnavalada, sino que es la realidad y está pasando.

O dígase, si se prefiere, que ese carnaval es - ¡¡ay!! -  la verdad.

+T.