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miércoles, 20 de noviembre de 2019

El Sínodo de la Pachamama




Del Sínodo amazónico, entonces adveniente, dijimos ya algo hace dos años (véase aquí El sínodo jibaro). Lo decíamos con mucha ironía para insinuar justificados temores sobre lo que, ya se intuía, sería un embeleco para encubrir malas pretensiones de la pseudo-vanguardia des-católica, que nos impondrían luego a toda la Iglesia con la coartada del sínodo amazónico como arma de penetración. Los hechos del sínodo ya clausurado (aunque no conocemos a fondo todas las intervenciones y debates del mismo) confirman lo que se temía, todo con mucha hojarasca selvática para encubrir el daño ya premeditado por los promotores, rectores y autores sinodales.

Como ilustración del desvarío del sínodo amazónico han resultado en extremo escandalosas esas anti-ceremonias con fetiches indígenas adorados en ridículas escenas, en los Jardines Vaticanos, con el Papa presente y aquiescente, para estupor de los católicos conscientes y diversión de los espectadores de toda laya que se tragan con frivolidad lo que leen y ven en los medios. Ya sabemos que el vulgo mira, oye y olvida pronto, como ventolera que arrastra polvo y se va con el mismo polvo que venteó. Pero tocante al efecto que todo eso causa en la Iglesia, sabemos también que el daño es real, muy grave, por cuanto afecta al Credo y su presentación ante el mundo, como una perversa anti-figura de la propaganda fidei, ahora vuelta una especie de seminatio errorum con – y eso es lo grave – cobertura católico-romana de alto nivel, del más alto nivel.

Al respecto, pienso y concluyo muchas cosas, con un juicio tristemente resentido por tener que reflexionar sobre tales hechos, tan lejanos de la recta fe, la piedad y la Doctrina Católica Apostólica que se nos ha transmitido y que vemos como se descompone por la acción insidiosa de quienes deberían ser los garantes de la doctrina y que se desvelan en el susodicho sínodo como agentes de la confusión doctrinal más lesiva.




Cada vez que veía las imágenes de los extravagantes rituales vaticanos con los idolillos amazónicos, recordaba esa escena de la película 'La Misión', de Roland Joffe que he insertado en yutube. La ficción del film imagina en una muy lograda secuencia el encuentro primero del misionero jesuíta (padre Gabriel, interpretado por Jeremy Irons) con los indígenas, en un riachuelo, en mitad de la selva, con el sacerdote inerme sentado sobre una piedra, tocando con un oboe una melodía que se integra en la belleza de la naturaleza incontaminada de la selva y que capta, a pesar de ser extraña para ellos, la atención y la emoción de los indios, que cambian su recelo aprensivo y agresivo por una amable recepción, que se continua luego con la propia misión que desarrolla la película. El misionero ni duda de la bondad de su presencia entre los indígenas ni de su intención misionera, ni de la suficiencia de sus medios ni de los resultados futuros, obras y frutos, de su acción sacerdotal y también cultural. ¿Y por qué? Porque tiene fe: Cree en Dios, cree en Cristo Redentor, cree en su sacerdocio, cree en su misión, cree en la eficacia de los Sacramentos que va a celebrar y cree en la vida sobrenatural y eterna que va a iniciar confiriendo la gracia de Dios.

La escena, inspirada en relatos reales de misioneros de entonces, tuvo que repetirse muchas veces, por el estilo, con Francisco Javier o José de Anchieta o Francisco Solano o Junípero Serra como protagonistas, con los mismos escasos pero firmísimos medios espirituales y personales que describe la escena de 'La Misión', salvando la variabilidad de escenarios concretos, fechas y referencias de cada misionero y de cada misión. Pero, en suma, coincidentes con la escena de la película.

A aquellos santos misioneros no se les ocurría admirar la idolatría indígena ni adorar fetiches pre-colombinos, por ancestrales que fueran. Su atención se centraba en evangelizar, explicitando aquel lema que alentó tantas vocaciones misionales: 'Da mihi ánimas, coetera tolle' (Gn 14,21), versículo implícito en el principio 'Salus animarum suprema lex', nuclear en la Teología/Eclesiología.

Porque todo esto ha faltado y/o no se ha manifestado con la necesaria claridad y la sólida intención y convicción desde el principio del sínodo, en su planteamiento y desarrollo, ni en el instrumentum laboris ni en el aula sinodal, por todo eso, las pachamamas y sus rituales han sido la elocuente imagen del malhadado sínodo amazónico. Faltaba fe, no había fe, no tenían fe ni en el mensaje, ni en los medios, ni en el fin: Ni en Cristo Redentor, ni en su Evangelio, ni en su Gracia.

P.s. De la exhortación y demás documentos pendientes, no esperamos más ni mejor; por desgracia, Franciscus y su camarilla pueden rubricar y publicar un auténtico instrumentum destructionis.

Oremus!


+T.

domingo, 9 de marzo de 2014

Que por nosotros fue tentado




La escena de las tentaciones de Cristo en el desierto siempre me ha parecido una de las más imponentes de todo el Evangelio, muy distinta de todas las demás (la he comentado varias veces: 1er. Dom. Cuaresma; Las Tentaciones-1; Las Tentaciones del Hijo; Las Tentaciones-2; Las Tentaciones en el Desierto). La comparecencia de Satanás actuando, tentando, conversando con Cristo, confiere a toda la narración un aire diferente, excepcional, que no se repite en ninguno de los misterios de la vida del Señor. Como recalco cada vez que menciono este pasaje, tiene el especialísimo valor de ser un Evangelio no narrado por testigos externos, apóstoles, discípulos o evangelistas, sino que depende solamente del mismo Cristo, siendo suya la narración de la escena, pues sólo Él pudo contarla a sus discípulos.

El escenario, que es el desierto, se me aparece imponente, fascinante y terrible por su misma indefinición espacial y sus múltiples referencias: La soledad, el anti-paraíso, la exposición, el desierto de los Patriarcas, el desierto del Éxodo, el desierto de la Alianza, el desierto de la Ley, el desierto del maná, el desierto del agua viva, el desierto del pecado, el desierto del castigo, el desierto de los perseverantes, el desierto de los esperanzados, el desierto de los elegidos, el desierto de los resistentes, el desierto de los creyentes, el desierto de los Profetas, el desierto del culto, el desierto de los guiados, el desierto de los tentados...

Se me aparecen sólo dos coordenadas, dos espacios, tangentes en un profundo pero nítido horizonte, el cielo y la tierra, las arenas del suelo y las estrellas del cielo. El Evangelio no dice si las escenas ocurren de día o de noche, con sol o con estrellas; no lo dice. El pasaje sólo tiene personas, voz y un mínimo atrezzo, con muy pocos elementos: piedras presentes y pan sugerido. Tampoco los lugares referidos en las otras dos tentaciones son de descripción pesada o prolija, pues se menciona solamente un punto muy concreto del Templo de Jerusalén, y luego una panorámica general, sumaria, de todo el mundo, reinos y poderes, como una gran telón desplegado en un flash comprimido.

Cristo responde terminante, con palabra dominante, ni filósofo, ni sofista, en absoluto dialogante, soberanamente displicente, inexorable, divinamente arrogante.

El Demonio tienta sugerente, inteligentemente, conocedor de circunstancias, con fina estrategia, conduciendo la tentación a su clímax, desde el hambre de pan a la dominación del mundo.

Los Ángeles ministrantes que se citan al final parecen haber estado en un palco celeste, presenciando la escena, contenidos, esperando al final para desbordarse al fin en un servicio a Cristo, Dios y Hombre, alimentando solícitos el hambre del hombre y adorando rendidos al Hijo de Dios, que ellos sí conocen, pero que el Ángel Caído no reconoció.

Fue tentado para ser vencedor. Se dejó tentar para vencer al Tentador. Sus tentaciones fueron para nuestra victoria.

En Cuaresma, además de la del Breviario antiguo, me gusta rezar la otra antífona del invitatorio de la Liturgia de las Horas: "Venid, adoremos a Cristo, el Señor, que por nosotros fue tentado y por nostros murió".

Laus Tibi, Christe !!!

n. b. He preferido, en vez de una pintura o un grabado, como otras veces, poner la secuencia de Il Vangelo secondo Matteo, de Pasolini, tan parcamente cuaresmal, bella y sacra. Es curioso cómo, a veces, los pecadores cuentan los Misterios casi tan bien como los Santos, como este extraordinario Pier Paolo Pasolini, evangelista.


+T.

domingo, 22 de septiembre de 2013

La Subida



La Subida es una fiesta de mi pueblo. Se representa el misterio de la Asunción de la Virgen. La Imagen de Ntrª Señora, oculta por un sepulcro dorado con ribetes de nubes contrahechas de tul, sube por una rampa, entre escalinatas con niñas vestidas de ángeles, hasta el trono de su Altar Mayor, donde es coronada.

En el año 1968, se rodó una película protagonizada por el famoso cantaor y artista flamenco Juanito Valderrama, que interpretaba el papel de sacerdote, cura de pueblo. En un momento del film, como fondo de una Misa en la que Valderrama canta un prefacio 'aflamencado', se grabó la Subida, tal y como se celebra cada tercer domingo de Septiembre.

Aun recuerdo - fue en Mayo, el año de mi Primera Comunión - el tiempo que pasamos en el templo parroquial hasta que se consiguió filmar la escena definitiva.

Ahora, aquella grabación de 1968 tiene para todos nosotros, mi familia, mi hermandad, mi pueblo, un precioso valor.

Lo que más nos emociona, a pesar de ver ese mismo acto todos los años, es la Virgen.


¡¡Bendita sea su Gloriosa Asunción !!!


El acto de La Subida hoy:





¡¡¡ Viva la Asunción Gloriosa !!!



+T.

domingo, 26 de mayo de 2013

Del exorcismo políticamente incorrecto



Los Papas no exorcizan, parece decir una etiqueta no escrita del liber consuetudinarius del protocolo papal post-conciliar. Ya se sabe que los demonios, desde la Dei Verbum, sujetan su existencia a una especie de convenio regulado por el quasi-dogma del 'género literario' y el grado de des-catolización o infección modernista del exégeta, predicador y/o catequista de turno, de tal forma que los demonios que salen en el Evangelio y las lecturas se obvian bajo la rúbrica (tampoco escrita) de 'se leen pero como si no estuvieran'.

Si lo del Papa Francisco el pasado Domingo de Pentecostés fue exorcismo o no, lo saben Dios, el Papa y los demonios. Pero tuvo que ser algo distinto de la bendición-contacto o el gesto habitual del Papa Francisco con los enfermos; esto fue diferente: Por la seriedad que se impone en el momento (aunque fueran unos instantes), por la imposición intensa de manos, por la sorpresa de los pocos que estaban cerca, por el profundo cambio de semblante del enfermo, por el interés que muestra el sacerdote que acompañaba al enfermo en silla de ruedas.

El sacerdote es bien conocido por los televidentes de María Visión. Yo mismo (que no soy muy vidente de la susodicha emisora) lo reconocí en cuanto ví el YouTube: Es un p. legionario, mexicano, llamado p. Juan Rivas, que presenta reportajes sobre santuarios marianos, prodigios eucarísticos y apariciones; diríamos que un quasi profesional de los medios.

Cuando ya el lunes se discutía en facebk si fue o no fue exorcismo, propiamente, comenté que, por supuesto, no pudo ser un exorcismo ritual, aunque bien pudo haber sido un exorcismo intencional real, tanto más siendo el Papa el ministro del mismo. Así y todo, por las imágenes del yutube y el marco carismático de la Misa de Pentecostés, concluyo que pudo haber sido una de esas 'oraciones de sanación' tal y como se realizan en las reuniones/celebraciones de los grupos de Renovación Carismática. Digo esto sin excluir el exorcismo, digamos, 'sui generis', y considerando que es el Papa el ministro del acto, con potestad también extraordinaria, en todo caso.

Lo chocante del caso es la rapidez de Lombardi y el entorno oficioso del Vaticano en desautorizar a quienes publicaron que el Papa Francisco había realizado un exorcismo. ¿Por qué esa reacción? ¿Acaso no puede el Papa ejercer el ministerio de exorcista? ¿No puede el Papa hacer lo mismo de Cristo el Señor y sus Apóstoles? ¿No debería, incluso, verse obligado en algunas circunstancias? ¿Por qué entonces esa alarma, esa impresión de querer distanciar al Papa de un acto así?

Los exorcismos son sacramentales, actos de oración, deprecación y bendición. Son, en cierto sentido, ritos menores en cuanto competían originalmente al ministerio menor de los exorcistas. En los primeros siglos de la Iglesia fue un ministerio bastante común, que, sin embargo, con el transcurso del tiempo, se fue haciendo menos frecuente, quedando reservado, finalmente, a los sacerdotes, que son quienes ejercen hoy día el ministerio bajo las prescripciones que figuran en el Códex (c. 1172 ; cfr también la instrucción sobre exorcismos de la S.C.D.F. siendo Card. Ratzinger prefecto de la misma).

Desde los años setenta, por el éxito de la novela de W.P. Blatty y la película de W. Friedkin , el tema del exorcismo y los exorcistas se convirtió en un auténtico sub-género de las novelas y el cine de ficción/terror. Un tema (nunca olvidado, pero poco presente) de la liturgia/pastoral de la Iglesia se vio así expuesto de forma poco adecuada, fomentando el interés o la fantasía morbosa del público en general. A los católicos en particular les afectó de manera muy especial, surgiendo en mucha gente una preocupación que pasaba del interés propiamente espiritual a la atracción por los fenómenos paranormales: De la precaución contra el demonio tentador enemigo (ordinario y vencible) del alma junto con el mundo y la carne, se pasó a la imaginación, mitad terrorífica/mitad fascinante, de las posesiones diabólicas, los exorcismos y los exorcistas. Todo ello en un ambiente cada vez menos creyente, alejado de la fe, los Sacramentos, la doctrina, que no sabe del particular pero se deja llevar por la imaginería del cine y la literatura de kiosko. Si conocen Uds. la serie americana Supernatural, sabrán a qué me refiero.

Que se quiera alejar al Papa de toda ese mundo de horror-ficción, me parece oportuno, pues así se evitaría que la gente imaginara al Papa inmerso en un guión de best-seller vaticano-terror-ficción del estilo de las noveluchas de D. Brown. Lo que no se debería obviar es que el Papa tiene la potestad de exorcizar y puede practicar exorcismos, justa y necesariamente.

Cerrando el discurso, diré que, tratándose de temas diabólicos, siendo el demonio el padre de la mentira, es habitual comprobar cómo el mismo diablo parece enredar, muy especialmente, cuanto a él se refiere. El mismo día que se discutía sobre sí o no había sido un exorcismo el acto del Papa con aquel enfermo, el famoso exorcista romano p. G. Amorth (que opina que lo del PP Franciscus sí fue exorcismo) hacía estas declaraciones:

"...es una venganza del demonio contra los obispos mexicanos porque no se opusieron al aborto como debían haberlo hecho. Este hombre sólo será liberado cuando los obispos mexicanos se arrepientan y hagan penitencia por no haber intervenido más en esa cuestión".

¿El demonio castigando la omisión de los obispos poseyendo a un infeliz? `¿El demonio penando un pecado de omisión de unos obispos poseyendo a un pobre desgraciado? ¿El demonio condicionando la liberación del poseso a una acción contra-abortista de una jerarquía nacional?

Que lo extraño produce extrañas reacciones en pensamientos, palabras y obras parece ejemplificarse bien en esta extraña serie de hechos y dichos, extraordinariamente extraños.

Como una especie de apéndice abierto a nuevos capítulos, los titulares de la prensa han aireado la supuesta (no bien contrastada) intención del Arzobispo de Madrid, Cardenal Rouco Varela, de nombrar una tanda de exorcistas para su archidiócesis, por razonable necesidad y creciente demanda.

Ordinariamente, no tengo que verme (¡gracias a Dios!) con diablurías extraordinarias; mis batallas son de tentaciones y peligros ordinarios, de pecador vulgar y cura corriente entre gente corriente y feligreses comunes. Sin embargo, constato el éxito entre ciertos muy queridos feligreses de cualquier sermón en el que saque a relucir el demonio, con más exito cuanto más tremendos sean los cuernos y el rabo con que describa a la bestia.

Así que sospecho que este articulete será disfrutado por muchos. Que les aproveche.

Y de todo ello, que el Señor nos libre, la Virgen nos ampare y San Miguel nos defienda, para que no tengamos necesidad de más sacramental que el agua bendita (que lleva exorcismo de la sal y de la agua, para su mayor potencia efectiva, como Uds. sabrán).


+T.

jueves, 26 de abril de 2012

Percepciones


Existe la subjetividad en la percepción, es bien sabido, con un margen tan amplio que abarca la genialidad en un extremo y la insuficiencia mental en el polo opuesto, tal y como sucede en la realidad. Pero convengo en que hay un espacio medio, un nivel medio de percepción , una cota en la que confluyen la mayoria de los perceptores inteligentes que valoran lo percibido con un acierto correspondiente a su realidad. Así se define, precisamente, el concepto de verdad en la filosofía escolástica: Adaequatio rei et intellectus.

Cuando veo que en blogs estimados como serios se ponderan cosas como esta, me planteo la cuestión de si no habrá una percepción equivocada, insuficiente, distorsionada o degenerada de la realidad, de la cosa en sí. Miren la cosa y juzguen Uds. :



¿Qué les parece? A mí me parece disparatado. No comprendo como un sacerdote, con recta intención ministerial/pastoral, se puede prestar a un montaje como el que trasluce ese vídeo. Percibo algo anómalo, desajustado, con imágenes y palabras que inducen al error. Les confieso que he sentido algún escrúpulo sobre si era prudente poner en el blog el youtube, contribuyendo a su publicidad. Pero como lo hago en tono crítico y desaprobatorio, he pensado que valía como oportuna ilustración, como hacemos otras veces en Ex Orbe.

El sacerdote protagonista del vídeo no es propiamente 'exorcista', no tiene nombramiento canónico para desempeñar ese ministerio, por lo menos que a mí me conste. Lo poco que me consta de él es lo que extracto de lo que publica en su blog, que algunas veces (pocas) he visitado, no sé si Uds. han tenido el gusto. Lo de este youtube lo he sacado de un blog católico al que tengo por respetable y serio (a pesar de las manías extrañas de su autor: letras-tipos en insufrible rojo vivo, muy molesto cuando aplicas la vista para leer, y el veto para enlazar artículos, copiar textos y guardar fotos, todo ello no sé por qué (ni lo pregunto)).

Además del vídeo, trae esa foto que he puesto de cabecera - ignoro si será la portada de un libro o la carátula de un dvd - y enlaza con una web que incluye la misma versión filmada y algunas cosas más: Véase aquí.

El youtube es llamativo, porque alterna tomas reales con otras que parecen sacadas de un film de terror-ficción, del estilo de las pelis que se pusieron de moda cuando el exitazo de aquel best-seller insufrible y blasfemo del código, un petardazo literario que enriqueció al avispado pseudo-escritor y sus editores. Hay gente que piensa que se puede hacer negocio con todo; yo no sé si estariamos en un caso de eso mismo. No me gusta ni pensarlo, mucho menos sugerirlo.

Me siento incómodo, a disgusto, con ese catolicismo que se sostiene con dieta de apariciones, exorcismos y apocalipsis. Pienso que es una patología de la fe, con las etiologías que sean. Sé que es difícil de curar, porque en muchos casos se trata de recónditos refugios donde susbsiste una fe traumatizada, casi siempre por razones y motivos dignos de compasión.

Por supuesto no tienen que convencerme de que existen las apariciones, las posesiones y obsesiones diabólicas, los exorcismos y los milagros. Ya lo sé, y lo sé muy bien, con referencias no comunes que me imponen una grave reserva. Por eso no entiendo un tratamiento ligero, una exposición pública que deriva en espectáculo, en género de atracción y diversión para gente ávida de emociones fuertes.

El diablo, para la gente de nuestra post-modernidad, no es el tentador, el enemigo del alma y adversario de la iglesia, sino un personaje del mundo de la ficción literario-cinematográfica, uno más entre la galería de Drácula, Frankestein, Freddy Krueger y Jason el de Viernes 13.

Aun suponiendo que se expone y se trata con con un mínimo de seriedad suficiente ¿Se puede alentar todo esto, es moral, es cristiano? Yo pienso que no es bueno, que es enfermizo y poco serio, que puede dañar espiritualmente, que puede escandalizar a la gente poco formada, impresionar negativamente a los débiles de fe.

En alguna instantánea del youtube, incluso me parece apreciar que el propio protagonista queda como perplejo por la reacción y expectación de la gente, como si percibiera que el asunto le supera.

¿No lo perciben Uds. así?

+T.

jueves, 22 de diciembre de 2011

The Hobbit, petardazo a la vista, el 4º del mismo


Esta mañana me han mandado tres o cuatro enlaces del trailer de The Hobbit, una petardada apta para cretinos, como las tres partes de ESDLA prostituídas, corrompidas, violadas por el inmenso mequetrefe Jackson, ¡que los orcos se lo lleven!

En el tráiler, lo que se ve es más de lo mismo, incluso peor, me da la impresión. Como leí, no recuerdo dónde, que habían agregado a Alfonso Cuaron al equipo de dirección/producción, me imaginé que la peli de El Hobbit corregiría los vicios y corruptelas de la trilogía de Jackson - ¡que un troll lo machaque!! - Pero la muestra apesta desde lejos, pútrida desde el primer fotograma (de Cuaron no sé si al final ha intervenido o no).

Hasta me parece haber visto (no voy a repetir el visionado del youtube) a Gandalf pelando la pava con una elfa, o lo que sea, ¡qué cosas!

La tesis que mantengo es que a quien le gusten las pelis del vomitivo Jackson - ¡que los trasgos lo trituren!!! - demuestra no saber apreciar la obra del maestro Tolkien, por mucho que se la haya leído: No se ha enterado de n-a-d-a.

Son pelis para infra-lectores, mentes de juego de roll y consola.

Total, ganas de sofocarme por algo que no tiene arreglo: Ni el deforme corruptor Jackson - ¡que un Balrog lo flagele!!! - ni sus archi-imbecilóides adictos, fans, seguidores y/o admiradores.

N.B. Si alguno de mis afectos se encuentra entre semejante recua impresentable, ya saben que se lo perdono: Soy muy generoso con las debilidades, taras y vicios inconfesables de mis amistades.

He dicho.

#.

domingo, 27 de marzo de 2011

Viendo Dragones


Desde hace más de dos meses, prácticamente desde que pasó Navidad, me han bombardeado con la propaganda de la peli de los Dragones: Nulla dies sine Dragons, como un lema de cierto concepto malentendido de apostolado.

Ahora que la peli ya está en pantalla, me auguro (me temo) otros tres meses de canto triunfal, también apostólicamente entendido, of course. De lo que resulta un comprensible empacho de pre y post propaganda de Dragones.

Desde que ví los primeros trailers, pienso que la peli es una gran impostación, tanto más ilegítima e injustificable cuanto que de San Josemaría hay estupendos testimonios, siendo uno de los pocos Santos que pudieron ser filmados realmente por una cámara.

Hace un par de años compré un dvd con grabaciones de algunas tertulias de Monseñor Escrivá, para regalárselo por Reyes a un amigo del Opus Dei. Antes de enviárselo, lo puse en el reproductor de casa para echarle un vistazo. Y no lo regalé, me quedé con él y al amigo le mande una corbata (que le gustó mucho). Las tertulias de San Josémaría Escrivá son un raro testimonio documental, extraordinario, con la valiosa realidad del directo.

¿Hacía falta una peli de ficción sobre el personaje? ¿A quién (a quiénes) les ha sido necesario encargar esa peli? ¿Por qué y para qué?

La peli - pienso - falsea al personaje en cuanto se trata de un guión elaborado como trama irreal para desenvolver a un personaje real. Además con la sospecha (la mía y la de otros, supongo) de trazar cierto marco de "corrección política" para resituar al personaje con otras referencias más asumibles para cierta sensibilidad contemporánea.

¿Talante, otra vez? Yo diría que sí, que mucho. Hasta me atrevo a decir un nuevo talante. El mismo novedoso estilo que hemos detectado quienes - sin ser del O. D. - somos amigos de muchos miembros (iba a decir 'socios') y conocemos sus circustancias, más o menos en directo.

Incluso he tenido la impresión de que There be Dragons es una más de las series de revisiones de nuestra historia reciente, estilo a la televisiva 'Cuéntame cómo pasó', o a la telenovela 'Amar en tiempos revueltos' o la nueva serie 'La República'; mutatis mutandis, claro, pero con mismo trasfondo intencional: Contar la historia que fue, reversionando el pasado al gusto y con moldes más concordes con la actualidad.

¿Es legítimo? Yo pienso que no, teniendo en cuenta la fidelidad integral (no relativa) que merece un personaje como el que se trata. También pienso que al Fundador no le hubiera hecho ni chispa de gracia saber que le iban a meter a él de 'personaje pretexto' en una peli estilo made in Holywood.

Para remate, la peli se parece como un calco a las pelis que sobre temas de Guerra Civil se han filmado estos últimos años en España: Fotografía, escenarios, montajes, ambientaciones, vestuario. Y actores. Y actrices.


Vuelvo a preguntarme que por qué y para qué. Pregunta que algunos (amigos y no amigos, afectos y desafectos del O.D.) tendrán ya contestada, en buen o mal sentido. Pero yo no: No me explico una peli así, sobre un personaje así, con un tema así.

Me ha recordado a esas novelitas ligeritas-ligth de Louis de Wohl, con un cierto estilo pre-textual que pretende acercarse al personaje central mediante el circunloquio de personajes de ficción y circunstancias inventadas en torno a un eje más o menos real. Las novelitas, a la postre, resultan insatisfactorias, vagamente formativas, desagradablemente deformativas, limitadamente divulgativas y de baja calidad literaria.

Lo que sí tienen las novelitas de Louis de Wohl son unos títulos muy atractivos. Como la peli, que se titula la mar de oportunamente, 'There be Dragons', en castellano con acento aragonés, como el original, para que no quepan dudas.


&.

martes, 1 de marzo de 2011

El Discurso del Rey


Me alegro cuando las buenas películas obtienen galardones merecidos. Si el aprecio es general, mejor. Y si ganan un oscar, mejor para los óscares, esa degenerada y archi-prostituída institución. En este caso, la peli dignifica al premio.

La he visto en un cd pirata, y la he visto ya tres veces. Es un recurso casero, hasta que salga el dvd. Las pelis que me gustan, como los libros, las veo y las re-veo sin cansarme, al contrario. Terminan siendo una parte de mi pequeño mundo, imágenes, personajes, escenas, sonido y palabras. Esta, por ejemplo, ya la tengo archivada e intuyo hasta cuando me apetecerá re-verla.

El actor, Colin Firth, sólo tiene un remoto parecido con el personaje, el discreto Jorge VI; caracteriza muy bien, pero el valor de su interpretación es el mismo personaje de la película, con la propia historia base del guión. Sin embargo me ha llamado la atención la admirable caracterización que hace Elena Boham-Carter de la reina Elizabeth: Mediante una serie estudiadísima de movimientos y detalles de expresión (tics, miradas, giros de cabeza, postura de pies y manos) consigue recrear mucho más allá del guión, vestuario y maquillaje al personaje interpretado. Si a C. Firth le han dado el oscar, a la Boham-Carter se lo deben.

El doctor, bien. Los demás, también. Destacaría a Michael Gambon haciendo de Jorge V.

Pero me gustaria subrayar esto, particularmente: A la hora de valorar la peli, su contenido, se reseñan los valores que se ponen de manifiesto, superación personal, lucha contra las circunstancias y los complejos, la sinceridad de las relaciones, la cordialidad, la confianza, la amistad.

Pero junto a todo eso la peli es un intenso drama histórico-doméstico, con dos planos, o dos esferas: Un hombre y una familia que recomponen su vida personal; y la vida de una nación, de un estado/un reino puesto al borde de la quiebra de su identidad institucional por la vanidad de otro hombre que no quiere asumir su responsabilidad personal, moral, familiar, institucional y nacional, a no ser que las condiciones sean las que él propone, las suyas propias por encima de todos y de todo. Son dos conceptos, una crucial coyuntura con dos desenlaces en paralelo paradójico: La frustración de una brillante personalidad, atractiva, fascinante, pero renuente en el momento decisivo; y la afirmación de un carácter latente, doliente, consciente y responsable más allá de sus auto-reconocidas limitaciones.

Y junto al héroe, la heroina, que es la eposa, la queen Elizabeth de la Boham-Carter, tan imprescindible, tan realista, tan circunspecta, tan pragmática, tan flexible en su firmeza. No juzgo a los personajes de la historia real, sino que leo en la excelente representación que hace el film de unos tipos figurados sobre unos originales evocados: Una historia sobre un momento de la Historia en que una nación gravitaba sobre una familia y su pequeña historia: Unos abandonando con frívola vanidad, dejando un rastro de decepciones y desalientos; otros asumiendo lo que les toca con voluntad sufrida, sembrando esperanzas y alentado ánimos.

Me gusta mucho el cine inglés. Y los actores. El estilo inconfundible de sus películas, de las series de televisión, que se podrán imitar, pero no superar. Sin falsear la historia, exponen - dentro de los límites del medio cinematográfico - con veracidad, respeto y dignidad.





+T.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Orgía goyesca


Me parece que fue Bette Davis quien comentó que su colega Joan Crawford se había acostado con todas las estrellas (actores y actrices) de la Metro Goldwyn Mayer excepto con la perrita Lassie. Aquello que era Babilonia (la de los Taviani) allá por entonces, antes del 68, se convirtiría después en el remake de Sodoma y Gomorra, con la lluvia de fuego y azufre del aids, que arrasó como un sunami del Pacífico, no por sabido menos catastrófico. Las cosas que pasan.

Y lo de nuestros Goyas son, en versión provinciana, idem de lo mismo, con la nota agravante de remedar el idem y el lo mismo con sub-consciente deliberación. Aunque yo diría infra-consciente, dado el nivel de sentina que deben tener las in-consciencias de la piara sociata post-moderna criada marxista y degenerada made-in-hollywood. Si es que hay psiquiatra para examinar esa demencia.

Si en Hollywood se triunfa según la sentencia de B. Davis sobre J. Crawford, el desembarco de la casta cerdibérica (sic) en nuestra antigua California, ha debido de ser porno-dantesco con estrambote a lo Quevedo. No nombro porque hay nominaciones repugnantes ad nauseam, ellos y ellas todos-as.

Y eso es lo que ha tenido gala con alfombra roja y escenario en el Real, allí donde cantaba Gayarre etc. (O tempora, o mores!). Y el Palacio de Oriente de telón de fondo, con no sé tampoco precisar qué inconsciente concupiscente, siendo una pandilla de republicajos (-as) quienes protagonizaban la pasarela (que esa es otra) y se exponian a los flashes (una versión post-moderna del in ictu óculi).

Que hubiera ministras en eso, dice ya bastante de eso (y de las ministras). De lo demás que hubo y los demás que estuvieron, ya está dicho todo. Como el pretexto era el cine, más se trataba de ver que de decir/oir.

De lo que se vio, yo digo que mejor no ver o no haber visto (espero se note que yo no ví). Cualquiera con un mínimo de gusto (buen gusto) cinematográfico hace años que huye del "cine español". Paradójicamente del más caro y elaborado y publicitado "cine español".

No publican cuentas porque el escándalo sería de híper-magnitud. Aunque - me temo - la ciudadanía está tan amaestrada que les da más repelús un toro con banderillas o una colilla encendida que un mega-desfalco político-cultural. Así están las sensibilidades.



¿Y hay alguno bueno (profesionalmente / artísticamente) en esta perola del celuloide y la claqueta? Me parece que no. Muerto Berlanga, los que quedan son estos de la orgía goyesca, cada uno en su papel, desde la ministra anfitriona a la ministra invitada, el ministro acompañante, el ex-dire de la Academia (risum teneatis) en papel de víctima-heróica, los goyarizados con pose de oscarizados, y la claque y el gallinero en parada-comparsa de élite sapiente.

Conste que me gusta y fascina el cine. Pero lo de estas fantochadas no es cine. Será sub-cine, infra-cine, caga-cine...O algo más bajo, incluso.

&.

miércoles, 16 de junio de 2010

Una mini-peli digna de verse y entenderse

No me gusta recibir este tipo de correo, alguna vez he comentado cuánto me fastidian los powerpoints y demás chucherías. Pero esta peli, un corto premiado hace unos años en el Festival de Berlín, me parece que merece esta excepción:





Me lo ha mandado un amigo, ingeniero, un tipo estupendo. Le despidieron del trabajo hace año y medio, y hasta hace unos meses que le contrataron en otra empresa ha pasado una mala racha, personal y familiar, de esas que todos tememos. Sin duda, la peli tiene para él un significado/mensaje muy especial, por las circunstancias. La vida con sus golpes nos hace más sensibles al dolor ajeno, más comprensibles. Y, si tenemos fe, más creyentes.

El corto está rodado en Filipinas. Es real, con escenas, lugares y personas reales, pero parece un apólogo antiguo. O una parábola.

Perfectamente planteado en la clásica secuencia narrativa de presentación-nudo-desenlace, alcanza su clímax entre los minutos 4,14'-5,21', durante la escena hogareña. Y luego la moraleja, vale. Pero la escena de casa, el padre con su mujer y sus niños, en torno a la mesa, le da un vuelco a todo el mini-film. Bastan esos minutos para trascender todo lo demás.

Hay miserias que son grandezas, por lo que suben. Como hay sublimidades que son cloacas por cuánto bajan.

De todas formas, la peli me deja chico, muy chico. Espero que a ustedes, los que la vean y la sientan, también.

Dios sea bendito.


+T.

sábado, 12 de junio de 2010

Algo pequeñito...y otras pequeñeces

No quiero calcular el tiempo que hace que no veo un concurso de Eurovisión, porque se me vienen encima todos los años que tengo. Tengo tantos que recuerdo haber visto en directo el La-la-la; con tierna edad, pero lo vi y me acuerdo. Y recuerdo también la Poupée de cire-Poupée de son, y a Sandie Shaw, también. Los años de Abba y demás me pillaron con la edad del pavo, cuando ya no echaba cuenta de esas cosas, ocupado en asuntos más graves y con gustos más trascendentales.

Pero este año, por la anécdota del mequetrefe con la barretina que estropeó la actuación del representante España, he visto unas cuantas veces el video de Eurovisión...y me ha gustado. El Daniel Diges canta muy bien, y tiene cara de buena gente. Y me gusta mucho la coreografía de ballet con los cuatro muñecos, que bailan estupendamente y ambientan la canción con un toque "mágico-infantil" muy logrado. Pero lo que me ha enganchado es la música, porque en cuanto oigo un vals en tono menor, me afecta donde sea y como sea; debe ser algún invencible subconsciente romático, o algo así. También puede ser lo del síndrome de Peter Pan, y tal. No lo excluyo. ¡Touché!!

Pero además está la letra. La letra que no me sé y sólo me he quedado con el "Algo pequeñito, algo chiquitito...uoooó-uó-uoó...". Y también dice algo de una rosa blanca y un perdón...y no sé qué más. Lo suficiente para quedarme con la copla y tararearla y tal. En privé, naturellement.

Pero no iba a hablar de todo esto que estoy hablando, iba a hablar de curas, de curas y de cosas de curas. Y de malas y buenas interpretaciones/conceptuaciones sobre ser cura.

Por ejemplo, una excelente, acertadísima, justa y cabal, oportunísma idea sobre un cura y sus cosas, sobre esencias y potencias sacerdotales, es la que expusoo ayer o antes de ayer en Roma el Cardenal Meisner (por cierto que me alegro mucho de poder alabar a un Cardenal, y un Cardenal alemán, además). Pues el Emmº y Revmº Cardenal Joachim Meisner, entre otras cosas, ha dicho esto:

"Un confesionario en el que está presente un sacerdote, en una iglesia vacía, es el símbolo más impresionante de la paciencia de Dios que espera".

Me imagino que por tener en su Catedral de Colonia el relicario de los Reyes Magos, SS. MM. de Oriente le habrán concedido la gracia (¡todo es gracia!) de hacernos a los curas este extemporáneo regalo de Reyes, porque las palabras de Don Joaquín Meisner me han parecido como un desbordamiento obsequioso del Corazón de Jesús al que los Santos Magos regalaron Oro, Incienso y Mirra, y que ahora nos manda por boca del Arzobispo de Colonia esa preciosa comprensión/exposición del Misterio de su Corazón, pátiens et multae misericórdiae, que tantas veces está latiendo (viviendo y reinando) en escenas sacerdotales como esa que describe Meisner: Un sacerdote, un cura, sólo, en una iglesia vacía, en un confesonario, esperando y orando. Realismo santo, tan descarnado como místico, tan simple como sobrenatural. Es así.

Una aproximación al sacerdocio que olvide las circunstancias que envuelven y en las que se desenvuelve el sacerdote del siglo XXI, es una impostura. Quiero decir que teorizar sobre un ideal en coordenadas y parámetros ideales y/o idealizados, es un absurdo y hasta un engaño. Del sacerdocio hay que enseñar la doctrina verdadera y la realidad en medio de la que se vive esa doctrina. Por eso me han gustado las palabras de Meisner.

La vida diaria de un sacerdote no es una escena de triunfo como la de esos cuadros del barroco que pintan al santo entre un coro de angelotes, con arreboles de nubes destellando gloria, y la Paloma del Espíritu Santo sobre la cabeza. No. Esa gloria - que vendrá, eso es cierto - ni será así, ni será aquí.

Las horas del cura pasan a diario, más bien, en un escenario como el que evoca Meisner. Como parecen en esas otras escenas de otros maestros del barroco, expertos en el claroscuro. Pienso en nuestro Zurbarán, y en Ribera, y en La Tour, y también en Rembrandt; incluso en el Caravaggio. Pero no encuentro apto un cuadro de Rubens para enseñar qué es la vida de un cura. Podría servir para hacer una presentación alegorizante, quizá; pero no para enseñar la verdad con sus cosas tal y como son.

Bien. Paso ahora a criticar brevemente lo que no es, las malas interpretaciones, los montajes, las películas sobre curas que falsean lo que es la vida de un cura. O, mejor dicho, "la película", porque me refiero a una película en concreto.

-***- Aquí aviso con asterisco para que se retire el beaterío entusista aplaudidor, la claque beata, la comparsa y el coro de los entusiasmados-as. Avisados quedan. Si siguen leyendo, allá se las apañen con el berrinche (si es que les atacara).-***-

Me refiero a esa peli a la que están dando tanta publicidad. Una publicidad, de entrada, muy extraña, muy chocante: ¿No se han dado cuenta de que no es de buen gusto montar el reclamo publicitario de una peli sobre un cura diciendo que la peli "ha hecho en taquilla más recaudación que 'Sexo en Nueva York' ??? ¿En qué están pensando, con qué están comparando???

Pero además entiendo que se trata de un documental admirativo, entusiasmado y excesivo. Que el joven sacerdote protagonista haya sido un tipo fenomenal, con muchos amigos, con mucho gancho y simpatía arrolladora, con muchos recursos personales, con brillante trayectoria y excelentes facultades, todo eso no lo niego. Pero todo eso no vale para proponerle como modelo. Un cura modélico, entiendo yo, es otra cosa.

Un cura-cura no suele ser un cura "de cimas", sino de planura, de llanura, de piso bajo. No quiero decir que no aspire a lo más alto del Cielo (recalco: ¡aspirar al Cielo!); lo que quiero decir es que su vida circula por terrenos bajos, a nivel del suelo. Ni se arrastra por las alcantarillas (aunque a veces tenga que bajar a ellas), ni se pasa el dia en las azoteas de un rascacielo (aunque algunas veces haya que subir a los pisos altos). Normalmente, la trayectoria a recorrer, el camino a transitar, es de baja altura, de discreto, muy discreto relieve.

Un cura-cura, corriente, sin "brillos", no despierta esas admiraciones ni sale en una peli taquillera. Tampoco se puede permitir el "lujo" de irse un Domingo a esquiar, porque los Domingos son los los días en que los curas-curas están ocupados, desde que amanece hasta que es de noche. El Domingo, para un cura, no es día de vacaciones.

Proponer con entusiasmo a un cura alpinista, es una ficción que puede despistar al que se sienta atraído por una "aventura" que luego no va a poder vivir cuando le toque ser cura en un pueblecito sencillo, con su gente sencilla; o en un barrio cualquiera, con gente tan corriente como la de cualquier sitio. Con gente y con cosas igual de corrientes, muy corrientes; vulgares incluso, de medio pelo y hasta de pelaje raso. La vida de un cura no es "aventura", no es "riesgo", no es "escalada". Un cura real no es un Don Quijote que ve gigantes donde hay molinos, ni confunde a una aldeana con una Dulcinea. Un Quijote no vale para cura.

Que no estoy diciendo que el protagonista de la peli haya sido un cura quijotesco. Lo que digo es que proponer un modelo sacerdotal "de cima", no es realista. Y la santidad es realismo. Tan crudo como las cinco llagas reales de Cristo Sacerdote, con corona de espinas auténticas y cruz pesada y azotes que te destrozan el cuerpo. Y tres clavos que te clavan al madero. La santidad de verdad suele ser una vida sencilla, sin destellos, como los treinta años de la Vida Oculta de Nazareth. Nazareth es un Misterio que se olvida mucho, como también que esos 30 años de vida del Salvador forman parte - la más extensa - del Misterio de la Redención.

Si a un seminarista o a un joven sacerdote se les anima con un modelo/proyecto "entusiasta", y después se topa con una realidad pura, dura y (entiéndasme) "rutinaria", ese joven se puede romper en mil añicos irrecuperables. Suele pasar, desgraciadamente. Los Domingos de "vida oculta" de un cura corriente, no dan oportunidad para escaparse a hacer montañismo.


Entre un atractivo cura de película y el depresivo Curé de Campagne de Bernanos, hay matices y niveles intermedios, más realistas, más apreciables, oportunos, y tanto más fructíferos sacerdotalmente cuanto más sencillamente amoldados a una santidad que no exige "cimas" sino que pide fidelidades. Fidelidades que son sencillos ministerios, carentes de brillos humanos, aunque plenos de gracia divina. Pero la gracia no se ve, ni se siente (aunque actue y transforme el alma, que tampoco se ve).

Lo que me sigue resultando chocante - perdón por insistir - es eso de escalar un Domingo. Y en compañía (detalle que, por mucho que lo expliquen, no tiene explicación). Como tampoco me imagino qué clase de vocación tiene este otro, ni qué tipo de parroquia piensa que va a tener. ¿Se dedicará a celebrar emocionantes misas en un 8.000, o en las crestas de hielo del Perito Moreno, o en lo alto de un errante iceberg???

Un buen final puede arreglar un mal principio, incluso una trayectoria regular, y hasta mala. Si la historia acaba bien, el final es bueno. Pero si el final fuera, digamos, extraño, dejaría la historia que fuera con esa misma extraña impresión final. En este caso que cuenta la peli, opino que brillan, por su ausencia, la discreción y la prudencia. Y como dije, me parece una peli excesiva, que peca por exceso.

Ningún cura, por regular que sea, se escapa de tener su pequeño coro de admiradores-as. Gente buena y agradecida, pero que quizá olvidan (o no saben) aquello que dijo el Señor que se debía responder cuando cumplimos algo a la perfección: "Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que debíamos hacer". Y ya está. Sin películas. Sin claque.

Volviendo a la copla de Eurovisión, que con eso empecé, me he hecho estos dias algunas reflexiones al hilo de la misma; meditaciones de andar por casa, o por iglesia vacia como la que evoca el Cardenal Meisner, consideraciones pías chiquitas, pequeñitas, infantiles. Por ejemplo pensaba, ahora que ya han pasado las solemnidades del Corpus, con procesiones solemnes y todo ese despliegue que - ¡gracias a Dios! - hacemos en nuestras parroquias, por toda España, por tantos sitios; pensaba que, sin embargo, la piedad eucarística de nuestras parroquias, la de todos los días, es de tono sencillo. No se le expone al Señor Sacramentado en una custodia del Arfe todos los dias, sino que se le adora en su Sagrario con gestos y signos y cosas más sencillos, más pequeñitos/chiquititos: Una oración, una visita, una flor, una comunión espiritual, la comunión con recogimiento, con devoción, con temor y temblor (también), la acción de gracias acabada la Misa, alguna oración "de propina", alguna ofrenda por algo o por alguien...

Cosas pequeñas, chicas, que son grandes no por aquello que en sí son, sino por Aquel para Quien son y por Quien son . Si me explico.


p.s. Se me olvidaba el youtube con la copla deEurovisión; ahí va:



+T.

jueves, 27 de mayo de 2010

A propósito de una peli sobre un cura


A ver si no me trasquilan por todos lados, porque segurito que más de uno se afrenta y se engalla (no problem, por mi parte). Pero ahi van mis impresiones, que podrán disgustar justamente porque, a pesar de ser impresiones, no son disparatadas, ni mucho menos. El articulete va de cine, de una peli.

La peli es nacional, española; o, más precisamente, madrileña. Madrid ha ido perfilando una personalidad, una idiosincrasia bastante acusada, con particulares muy identificativos. En lo eclesiástico, me refiero.

Al nuevo clero madrileño yo lo definiría "juanpablista". La entusiasta personalidad de Juan Pablo II, su estilo y su atractivo "juvenil", fue suscitando durante los años de su pontificado vocaciones sacerdotales, que se sumaban al dinamismo del Papa. No son - nunca han sido - verdaderamente tradicionales, pero han respondido con un estilo pastoral muy característico, ilusionado, entregado, trabajador, re-emprendiendo bajo las directrices, más o menos explícitas, de Roma la puesta en práctica del Vaticano II que el desconcierto post-conciliarista había extraviado y corrompido.

El estilo de cura "juanpablista" es urbano, post-moderno incluso. Con "gancho", comunican vitalidad; los más destacados suelen ser bastante "medíaticos", emprendedores, brillantes comunicadores. Ya dije que no son tradicionales, respetan los mínimos litúrgicos, conservan elementos de la piedad y la espiritualidad católica, pero se lanzan a experiencias nuevas, les gusta "romper moldes", impactar con palabras, gestos, relaciones. Todo con una desenvuelta resolución. No son de sotana, son de camisa clergyman y pantalón vaquero, de negro y con chaqueta para las ocasiones, en todo caso.

De este "perfil" simpático y arrollador tuvo que ser el sacerdote madrileño al que le han dedicado una peli, o un documental más o menos biográfico-hagiográfico. El prometedor sacerdote murió en un accidente, durante una excursión-escalada. Iba acompañado por una amiga. Murieron los dos.

El que presenta la peli, dice que por meterse en eso se mete en un lio. Yo pienso, más bien, que se mete en un "exceso", porque la peli me parece excesiva. Y si - como me han comentado - hay detrás una movida de "santo-súbito", me parece todavía más excesivo el exceso.

Antes, cuando los Santos no se hacían vía santosúbito, una postulación con esas circuntancias hubiera sido impensable. Absolutamente.

Insistiendo: Un sacerdote diocesano, por vocación, aspira a ser cura. Los curas corrientes celebran Misa por la mañana y por la tarde, administran los Sacramentos, predican, organizan y dirigen la parroquia, etc. Nada extraordinario (salvo el "milagro" de lo sobrenatural entre lo natural, lo extraordinario-santo en medio del mundo ordinario). No son héroes ni aspiran a serlo.

Los curas corrientes no pueden hacer montañismo porque no tienen libres los fines de semana. Los curas corrientes que están en un pueblo se pasan en el pueblo el dia entero y todo el año, y si tienen más pueblos y parroquias que atender se pasan el año, el mes y la semana de pueblo en pueblo, de iglesia en iglesia. Si logran reunir 20 fieles en Misa, cantan victoria por la multitud. Eso los de pueblo.

Y los curas de capital, lo mismo, con más gente, sujetos a la parroquia mañana y tarde, si estan solos y sin coadjutor, vicario y/o ecónomo que les asista; ellos solitos se apañan para bregar con todos y contra todos, catequistas, niños, padres, señoras, señores, viejas, viejos, enfermos, familias, el pobre del barrio y la tonta de la plazoleta. Además atiende a otros encargos, de beatas y beatos de muy distinta variedad y ocasión, cuando no una Misa, una boda, o unas predicaciones, o un retiro. O lo que salga. Eso un dia, y dos, y el curso entero. Y el año siguiente, Deo volente, más.



Si a un joven con vocación, si a un seminarista o a un joven sacerdote recien ordenado, le estimulan con la estupenda aventura de un cura-héroe, cuando se topa con la realidad de la vida de un cura-cura, se estrella y se hace añicos. No sé si me explico (que me entiendan o me quieran entender, es otro cantar).

Por eso no me gusta la peli. Tampoco me gusta el detallito del título "La última cima", que parafrasea muy malamente a "La Última Cena"; la foto del cura alzando con las cumbres de fondo, me gusta todavía menos porque no me gustan las excentricidades caprichosas, y celebrar una Misa en lo alto de un picacho nevado me parece un capricho excéntrico, incluso un abuso litúrgico. Y la música del tráiler, el remate. Montaje, mucho montaje.

Coda 1ª: El Cura de Ars no hacía alpinismo. Ni sólo ni acompañado.

Coda 2ª: Don Camilo, de Guareschi/Fernandel, me parece, a pesar del tópico, un modelo bastante vigente, todavía.

Coda 3ª: Estoy temiendo otra peli de otro cura que está para salir, made in Hollywood...pero con fondo, escenario, historia, texto y pretexto made in Spain 100%. Va a ser de tronío.

Coda 4ª: No sé - me gustaría saber - si a la peli esta (y a la otra) le habrán dado subvención.

p.s. Si alguno pregunta (que preguntará) le contesto:

- No, no conocía al cura de la peli.
- Sí, tuvo que ser un cura excepcional, no lo dudo.
De todas formas, hablo de la peli, de la impresión que me da. Solamente. Sin más intención. De verdad.


&.

sábado, 10 de octubre de 2009

Mi mentidero (que no "ágora")



El ágora griega era el sitio de la reunión, plaza o lugar acostumbrado, con cierta ubicación popular y reconocida. Quizá el término "mentidero" sea el que corresponda mejor en castellano, por equivalencia real. Los célebres mentideros madrileños de la Villa y Corte del XVII de los Austrias son casi un tópico literario del Siglo de Oro, como las igualmente (o más) famosas Gradas de Sevilla, donde pasaba de boca en boca y de mano en mano el oro, la hacienda, la honra y hasta las almas de España y sus Indias, y medio mundo más.

El estreno de la peliculeta del homo-homúnculo super-mimado de la "cultura" del régimen ztpetero ha coincidido con el notición del Nobel de Obama. Lo de la peli estaba anunciado, lo del nóbel ha sido una insospechada nueva que ha pillado in puribus naturis al mismísimo presidente USA. Y en el mentidero global se han mecido en las ondas inalámbricas y las lenguas locuaces el nóbel y el ágora. Con sus respectivas consideraciones y a sus obligadas distancias, of course.

Aunque el mediano directorcete disimule, la perspicacia del sentido común ha advertido el radical alegato anticristiano que estructura su peliculucha. Él habla de "fanatismo" y "religión" cuando le preguntan, pero la gente ha entendido que lo que quiere decir es "cristianismo"; incluso "catolicismo", cuando responde. Si hubiera sido sincera su intención, no habría sacado ese tema, ese personaje, ni lo hubiera tratado así. Para hablar de las infaustas consecuencias de los fanáticos desenfrenados hubiera podido escoger entre tantísimos momentos "estelares" de la antigüedad. Elegir ese, concretamente, y desarrollarlo inspirándose en la historiografía neo-pagana y anti-católica del siglo XIX, es confirmarse en prejuicios excusándose con la historia.

Reconozco la dificultad del género histórico-cinematográfico; pero advierto también que nunca como hoy han tenido los cineastas más y mejores medios técnicos y documentales para rodar filmes históricos "coherentes", que acierten a representar verosimilmente una época y sus personajes sin traicionarlos o parcializarla.

Claro que todo se puede ver "transformado" si se antepone al ojo (o a la cámara) una lente coloreada, como aquella que se cuenta que usaba Nerón: Una esmeralda o una amatista pulida que se aplicaba como monóculo para ver. Y veía en verde esmeralda o en morado amatista su abigarrado mundo, ese que va apareciendo y fascinando cada vez que excavan algo en el extenso recinto de su Domus Áurea. Pero eso es arqueología, y lo de la peliculeta del directorucho ese no es documento arqueológico: Es tesis.

Hubo en el siglo XIX un sub-género literario que se llamó así: La "novela de tesis". No se trataba de una exposición-reflexión del mundo y sus tipos, sino que era una invención de una realidad imaginada como medio para exponer, articular y demostrar un juicio preconcebido sobre algún tema, generalmente conceptos morales o sociales; también temas religiosos. Dependiendo de quién fuera su autor, los críticos aplaudían o denigraban a la novela en cuestión y al escritor que fuera. Tal esquema, con casi todos sus prejuicios, pasó a las antologías literarias y libros de texto, en los que todavía hoy se alaban los novelorios de tesis de Galdós (un liberal de entonces es lo que hoy sería un post-marxista post-moderno) pero se desprecian con dos líneas y se les ponen peros a Fernán Caballero o a Pedro Antonio de Alarcón o a Don Juan Valera.

Lo mismo está pasando en los mentideros con la peliculilla pseudo-histórica del pigmeo: Los suyos y sus comandos (me resisto a ensuciar el reglón nombrando a semejante estercolería en descomposición) le tocan las palmas y le tiran capullos (de rosa, of course). Y los críticos católicos (o los católicos críticos, tanto monta) escupimos con asco sobre el bodrio con toda nuestra sinceridad de creyentes y de cinéfilos, por las dos cosas: Porque la infra-peli es un panfleto odiosamente anticristiano (es decir, anticatólico) y porque el mamarracho no resiste una mínima ojeada favorable de un mediano aficionado.

En Cannes, la pelicurreta fue una desolación; en Venezia no sé si estuvo; y en San Sebastián la gente que tuvo que ir por razón de oficio y compromiso se compraba antes dos tapones de cera y se tomaba un cóctel bien cargadito con materia espiritosa, para aprovechar el tostón y echarse una siestecita en la sala agorera.

Por cierto que son dos palabrejas bastante próximas formalmente sin tener nada que ver semánticamente: Agorero y ágora. Coincidencias de tablero de scrabble. Aunque pudiera ser que el petimetre pelipedorrista buscara echar un sortilegio con la su peli; no me extrañaría de un sombrío demiurguete como el tal. Esta gente es así, que a fuerza de no creer en nada, te niegan a Dios y el alma pero te montan una peli asustona de fantasmas y vampiros. ¿No querrá hechizar al tonto espectador que vea la peli?

Digo hechizar en el sentido de inculcar malas ideas y obsesiones impías como las suyas. ¿Por qué no? En el fondo, más de uno de estos medianejos llevan dentro un tirano. Y este apunta maneras. Pero muy malas, muy malas, y de timido acobardado, que son las peores. Porque, digo yo, en vez de remontarse al siglo IV-V alejandrino y reinventarse a una filósofa atropellada en un tumulto culpando a los cristianos coptos de Alejandría, ¿por qué no rueda una peli con el argumento de los cristianos coptos egipcios que son asesinados cada año por las turbas fanatizadas de los musulmanes de Egipto? ¿O por qué no cuenta la epopeya underground de los católicos hindúes o los filipinos católicos sometidos a esclavitud por los jeques de Arabia? O si quiere montar un pollo internacional de verdad de verdad ¿Por qué no pone en cine "Los versos satánicos" de Salman Rushdie, que eso sí que iba a ser la bomba?

Una bomba, claro, que le iban a poner in situ peccatorum suorum al mequetrefísimo (si le encuentran el situ). Lo peor es que al mengano ese ya se le ha dado crédito, y lo del idolillo dorado made in USA le ha marcado con la vanagloria de los grandes fatuos del fausto mundo.

Pero me estoy dejando atrás a Obama, que ya lo nombré al principio, cuando lo del ágora y el mentidero. ¡Y qué mentidero! Un corrinche de los peores debe ser el comité o como se llame del nóbel pacífico, el más desacreditado de todos los nóbeles junto con el de literatura. Con la diferencia de que el de literatura ha devenido en ser el podio de un mediocre desconocido que de pronto asoma la cresta, y el de la paz - salvo honrosas y meritorias excepciones - suele ser un bellaco internacionalmente reconocido (entiéndase un Kissinger o un Le-Duc-Tho, un Arafat o un Begin, un Arias o un Gore (por ejemplo)). Y este año un Obama.

Conjeturando le pourquoi, la causa remota y la próxima de la disparatada elección, lo primero que se me vino a la cabeza fue lo de la foto con la cuadrilla de la Moncloa, que en vez de desencadenar una crisis de misiles terminó con pose sonriente y no se hable más, que las niñas son menores y no tienen culpa (?) de su deformidad. Que hay que tener bemoles con picos de rosca y pirindolas de bronce para recibir de visita a la niñas y retratarse con la parejita y sus papis guapis. Será por eso que le han dado el óscar de la paz, perdón, el goya; digo el nóbel. Eso es: El nóbel de la paz por lo de la foto de las niñas de negro con el negro. Bueno, eso.

Por cierto que el pelicuchiflista debería aprovechar ese filón y hacer una peli con esas dos como protagonistas. Entonces sí que se iba a forrar.

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sábado, 20 de junio de 2009

Forget Domani...

Esta mañana, Sábado XIª semana, el cura ha celebrado la Misa del Inmaculado Corazón de María, pero ha leído el Evangelio del Sábado, Mt 6, 24-34, uno de los fragmentos más intensos del Evangelio, de esos que arranca el vuelo de algún Santo, de vez en cuando (léase y medítese).

Pues resulta que el último versículo, el 34, me estuvo dando vueltas en la cabeza, toda la Misa, con la voz de Frank Sinatra cantando:



Es una especie de glosa. En pagano se dice "Carpe diem" o el también clásico "Comamos y bebamos que mañana moriremos". Pero los que creemos tenemos este precioso Evangelio, mejor que ninguna sentencia porque es Su Palabra, y Él enseña mejor que nadie esa "santa despreocupación". Que es a su vez lo que canta Sinatra, más o menos:

Let's forget about tomorrow
Let's forget about tomorrow
Let's forget about tomorrow for tomorrow never comes

Domani, forget domani
Let's live for now and anyhow who needs domani?
The moonlight, let's share the moonlight
Perhaps together we will never be again

Ah, che luna, oh, che mare
With such a moon and such a sea and you and me
I get so dizzy when you're standing near
It's not the music that you hear
My heart is beating like a jungle drum
Let's take the minutes as they speed away
And hope it's true what people say
"When you're in love, tomorrow never comes"

Let's forget about tomorrow
Let's forget about tomorrow
Let's forget about tomorrow for tomorrow never comes

Let's forget about tomorrow
Let's forget about tomorrow
Let's forget about tomorrow for tomorrow never comes

Domani, *mahrone*, domani!
With such a moon and such a sea and you and me
Let's take the minutes as they speed away
And hope it's true what people say
"When you're in love tomorrow never comes"

Let's forget about tomorrow
Let's forget about tomorrow
Let's forget about tomorrow for tomorrow never comes

Oh, let's forget about tomorrow
Let's forget about tomorrow
Let's forget about tomorrow for tomorrow never comes

Oh, let's forget about tomorrow

Esta es la letra que se canta como canción en la estupenda peli "El Rolls Royce Amarillo", una divertida y entretenida comedia en tres partes/tres historias, con guión del mítico Terence Rattigan. Y dirigida por el famoso Anthony Asquith (el hijo del célebre prime minister (de cuyas andanzas y las de su amigo Rattigan nada diré, Uds. me comprenderán)). Y la música de Riz Ortolani, con esa frívola coplilla a la italiana, tan divertida, que a mí me gusta mucho. Yes (aunque confieso que no sé si es toda de Ortolani o un arreglo sobre un tema "popular"). De todas formas me gusta.

Bueno, y los actores, lo mejorcito del momento: Ingrid Bergman, Rex Harrison, George C. Scott, Shirley Mclane, Omar Shariff, Jeanne Moreau, Alain Delon...etc.

La peli es una de esas que ví de niño, de esas que no se debían ver, pero al final uno las veía, no recuerdo cómo, tampoco dónde, quizá en un cine de verano, y se me quedó muy bien recordada, con su canción. Que yo no sabía qué decía hasta que un día me enteré de la letra. Y me gustó más. Y esta mañana se me ha incorporado, de repente, como música de fondo del Evangelio de la Providencia. ¡ Qué cosas !

Pues por eso pongo otro youtube, con una versión más italiana, cantada por la
sesentista (San Remo, seguro) Katyna Ranieri:



Domani
Forget domani
viviamo oggi
Chi lo sa se c'è un domani
Amore
non ci pensare
la vita è breve
lascia vivere il tuo cuor
Oh oh che luna
oh oh che mare
con questa luna, questo mare e tu con me
Amore amore tienmi stretta a te
non farmi più pensare che
domani forse non ti rivedrò
Viviamo oggi questo nostro amor,
il tempo fugge e non si può
fidarsi del domani no no no
Su dimentichiam domani
su dimentichiam domani
su dimentichiam domani
perché forse non verrà
Sì dimentichiam domani
su dimentichiam domani
sì dimentichiam domani
perché forse non verrà
Domani
Forget domani
con questa luna, questo mare e tu con me
Viviamo oggi questo nostro amor
il tempo fugge e non si può
fidarsi del domani no no no
Oh, su dimentichiam domani
su dimentichiam domani
su dimentichiam domani
perché forse non verrà
Eh, su dimentichiam domani
su dimentichiam domani
su dimentichiam domani
perché forse non verrà
Oh, su dimentichiam domani
su dimentichiam domani


Deben ser los coletazos de la Primavera, con una ventolera de solano de entrada de Verano, que afecta mucho. De todas maneras, me tranquiliza que aun entre un soplo de frivolidad, me mantengo pio y providencialista.

Menos mal.

&.

lunes, 18 de mayo de 2009

Alejandría, neo-paganismo, y otra peli impía

Le tengo particular antipatía a ese mequetrefe desde que me tuve que tragar por razón de amistad (hay fidelidades que se pagan caro) una peli que se llamaba "Ciérrame un ojo", o algo así. Con tantas películas vistas y aproximándome al medio siglo vital, uno ve venir las máscaras a la legua, y el petardete hiper-promocionado súper-subvencionado me dio mal tufo desde lejos. La peli pro-eutanasista, ese intragable melodrama "de género", confirmó mis peores augurios peliculeros del peliculachero. Y sigue empeorando. Eso sí: Cada vez empeora más caro.

Después del idolillo por el eutanasiofilm, se adivinaban empresas mayores. Y hete aquí que el energumenísimo se atreve - ¡oh castillos en el aire! - con la Alejandría tardo-helenística y el rifirrafe del siglo IV-V alejandrino, el muy mentecato.

Cuando existe cierto gusto por la Historia, tanto el dilettante tanto como el docto perito saben que hay ciertos momentos fascinantes que mejor no "meterse". Son como esplendidas batallas, que hay que mirarlas desde lejos, sin adentrarse en particulares y follajes que impiden perspectivas. Además, la espesura es tal y tan liada está la madeja, que hay que mantenerse cauto para no caer preso en el enredo.

Alejandría fue una fascinación desde su fundación por Alejandro. Los cristianos le debemos una obra "providencial", la Biblia de los LXX, un hito que iría abriendo caminos al Evangelio, un par de siglos antes de Cristo. También fue Alejandría una de las sedes patriarcales de la Iglesia Antigua, la más importante de Oriente junto con Antioquía, muy distinta una de la otra, quizá con una ventaja intelectual de la culta Alejandría, donde florece la primera "filosofía cristiana", la proto-catequética, y la más exquisita exegética. Con Panteno, Clemente y Orígenes, ningún otro centro le disputa su privilegiado lugar en la historia del Pensamiento Cristiano antiguo.
Desde San Atanasio y la crisis arriana, los alejandrinos tuvieron una perspicacia especial para poner el dedo en la llaga de las controversias cristológicas. Alguna vez me he preguntado qué hubiera pasado sin la intervención de los agudos alejandrinos, inteligentes, tenaces, batalladores. Una vez, exponiendo un trabajo monográfico sobre San Cirilo de Alejandría y la controversia nestoriano-monofisita entre los Concilios de Éfeso y Calcedonia (431-451), un preguntón insolente, por cortarme el hilo filo-cirilista, me interrupió y me preguntó que qué opinaba sobre lo de Hepática. Yo aguanté la risa floja como pude y le dije que no sabía que San Cirilo hubiera padecido del hígado, que yo, más bien, me lo figuraba hipertenso.

El cretino interruptor cuando preguntó por "Hepática" se refería a Hypatia. Hypatia es, a estas alturas, un quasi-mito del neo-paganismo, de esos que se sacan para acusar a los cristianos. No llega al grado de "popularidad" de otros mitos contra-cristianos, pero la peli esa del petardete oscarizado lo va a re-suscitar.

De la Hypatia (no "Hepática") histórica hay dos "memorias". La paganizante contra-cristiana recuerda su cultísima intelectualidad, rara en una mujer, más rara todavía en la voluptuosa atmósfera de Alejandría, que todavía en el siglo IV-V era mucha Alejandría con apogeo de salones y burdeles. La segunda memoria es la que ha pervivido entre los originales, los cristianos alejandrinos que existen en la actualidad. Los monjes cristianos coptos de Alejandría recuerdan a una Hypatia medio bruja, encantadora de sortilegios y entregada a cultos horrendos.

De algunos testimonios de autores eclesiásticos contemporáneos, alguno de ellos que la conocieron y trataron personalmente, se sacan conclusiones más ecuánimes: Una docta y bien relacionada dama, encantadora y buena instructora, filósofa "neoplatónica" (siendo el neoplatonismo un laberinto de notable complejidad y variedad), más bien "ecléctica", con un poco de todo y de todos. Y firme hasta el final en su paganidad filosofada. Una sugestiva figura del crepúsculo del mundo clásico del tardo-helenismo.

La Iglesia del Patriarcado de Alejandría, en aquel periodo de plena decadencia imperial, fue un poder emergente que iba asumiendo los vacíos de las magistraturas romanas. Mucho más conectado con el pueblo que los administradores y militares delegados de Constantinopla, el Patriarca de Alejandría se yergue como el principal personaje de aquella sociedad en cambio acelerado por las circunstancias, que iban descomponiendo implacablemente el Imperio. En medio siglo, las distancias políticas se tradujeron también en polémicas doctrinales, una auténtica "pasión" que inflamó todo el Oriente Cristiano durante todo el siglo IV. Si a costa de las controversias se esclarecieron los dogmas y el Credo, la secuencia de los acontecimientos fue casi un adelanto del cisma entre Roma y Constantinopla, varios siglos más tarde. En el siglo V, la separación de Alejandría y Egipto de la comunión con la sede Constantinopolitana era un hecho consumado jalonado concilio a concilio, así como la secesión política respecto al Imperio y su capital.

La fuerza de aquella cristiandad arrambló los estragados y decadentes restos del paganismo, con Hypatia como una de sus víctimas, eso que hoy llamarían "efectos colaterales". La culta pagana Hipatya pereció durante un tumulto entre alejandrinos, unos partidarios del patriarca y otros adeptos del gobernador imperial. Sorprendida por una turba desenfrenada cuando iba en su carroza, fue arrollada en una de las vías de la ciudad; los detalles de crueldad que algunos cuentan son, muy probablemente, legendarios y re-imaginados por la historiografía moderna.

Su memoria apenas sobrevive a las tremendas convulsiones sociales, políticas y religiosas que cambiaron las estructuras de la provincia imperial en dos siglos. A la llegada del Islam, todo resto fué barrido, y la memoria de la célebre Hypatia se regenera sólo a partir del siglo XIX, en círculos neo-paganos, con una evidente intencionalidad anti-cristiana. No contra la Iglesia Alejandrina, sino contra la Iglesia Católica, heredera de todos los pecados de todos los tiempos, ya se sabe.

Cuando la peliculeta del peliculero mimado por la ztapería de la cultura de ministerio subvencionante de talantes-talentos vuelve a sacar a Hypatia de las nieblas de la historia, lo hace también con esta malévola intención. Además, la Hypatia de la películeta será fantástica, sexual, promíscua, insinuante, liberacionista, feminista...etc. Un prototipo de la hembra talantera post-moderna ad usum, ni más ni menos que una chica post-moderna salida de los planes de diseño de un "ministerio de igualdad".

En el colmo de la manipulación de hechos y personajes, en aquella Alejandría de contiendas y convulsiones sociales y religiosas, los enemigos del Patriarca le echaron el muerto de Hypatia al formidable Cirilo de Alejandría, como si el Santo no tuviera más cosas que hacer. El clímax de la propaganda contra-cristiana llegó cuando algunos obtusos levantaron la demencial conjetura de que el culto a Santa Catalina de Alejandría devenía de una corrupción de la memoria de la filósofa Hypatia, que se confundió con el de una supuesta Catherina, Virgen y Mártir. Y es que cuando los enemigos pervierten, se atreven hasta con lo más santo (y nunca escarmentamos).

El Cristianismo del siglo IV-V en Egipto, el mejor, se había retirado al desierto. Es el Cristianismo que ha sobrevivido a todas las vicisitudes de la violenta y azarosa historia de las comunidades cristianas en Egipto. Hoy, en medio de una hostilidad tapada por las autoridades egipcias, los cristianos coptos son más de 25 millones de fieles repartidos entre la región del Delta y el interior de la Tebaida. Una cristiandad próspera que reúne a los verdaderos e históricos "egipcios" entre una población mayoritaria de religión y costumbres islámicas.

A ellos no llegará el relanzamiento de su antigua paisana la filósofa Hypatia como neo-pagana de película y figurón. Será el decadente Occidente el que decaiga un escalón más viendo la peli de Hypatia mientras se enerva con pruritos anti-cristianos comiendo palomitas y bebiendo coca-cola.
Cincuenta millones de '€ ha costado la peli (lea el que quiera la vomitosa laudatoria del abc (no quiero ni imaginar lo que canten los correligionarios de medios declaradamente afines)). Si publicaran las recaudaciones en taquilla, se sacarían vergonzosas cuentas de lo que cuesta mantener la "cultura" del régimen, en este caso haciendo su "memoria histórica" de la antigüedad.

Unas notas:

1ª) La Hypatia histórica muere con más de 60 años, que en aquella época era una más que provecta edad; digo esto porque la filósofa de la peli es una moza de proporciones de pasarela, para más confusión de los espectadores.

2ª) La peli - a pesar de las gacetillas concertadas con los gacetilleros - dicen que es un confuso tostón que aburre al manso. En Cannes ha pasado sin pena ni gloria, con la sala de estreno casi vacía.

3ª) No creo que vaya a verla, pero recomendaré que se compre en el top-manta en cuanto la copien (es que eso del top-mata jode mucho a los de la SGAE ylos paniaguados culturales del sistema, y yo contribuyo al derrumbe en cuanto puedo, por razones de evidente moralidad militante que no necesito explicar).

4ª) Y perdón por la histriónica Hypatia, melodramática e impúdica de la ilustración, pero es que es una versión decimonónica "avant la lettre"de la peli del mamarrachete que seguramente - y apostaría si yo apostara, que no apuesto - le ha influído directamente al mamarrachoso peliculachero. Además declaro, ya de paso, que soy soy adicto a Alma Tadema, Pre-Rafaelistas, Bouguereau, neoclásicos y géneros historicistas por el estilo. Yes. Y como la escena es inventada y no existió una Hypatia así de indecente, todo es una licencia ilustrativa, mero fantasma, como una esencia neoplátonica del nous hyper-etérico, no sé si me explico.

Pues eso.

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martes, 9 de diciembre de 2008

Miscelánea de horrores.

El Palacio de los Vientos de Jaipur, el Hawa Mahal. Esa es la foto. Cuando vi la portada del ABC de esta mañana se me vino a la cabeza: ¿Cuántas cúpulas, medias cúpulas, cupulillas y falsas cúpulas tiene la canalla vasca? Porque debe ser como ese palacio hindú, un horror vacui cupulero, con tantas des-cupulaciones como lleva publicada la prensa, semana sí semana no, con un atentado entre cúpula y cúpula.

¿No sería mejor minar cimientos - nacionalismos y sus representantes políticos - y acabar de verdad con los mil y un cupulamientos? Pero entiendo que no, que están todos muy cómodos con sus cupulanteos, que le han cogido gusto al juego de las cúpulas que caen y vuelven y vuelven y vuelven a caer. Como los peces en el rio del villancico. Qué típico!
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Más cúpula: La cúpula corrupta chorreante (millones y pintura al alimón) parece que se cae. No se sostiene bien. El techo no aguanta el peso de tanto arte ni por la gloria de su madre. Y se derrite. Y se desmorona. Y se viene abajo. Con más millones lo arreglarán, todo sea por el arte y sus artificiosos arti-viciosos (si es neologismo, apúnteseme el invento: Arti-vicio, arti-vicioso, arti-viciosidad (el guión se puede quitar, para comodidad del uso de)).

Otra cosa: ¿No tiene un tufo cada vez más raro lo de la Betancourt? Desde el principio, había cosas que no cuadraban, que no se preguntaban particulares porque era incorrecto impolíticamente. Lo de la entrevista con Chavez es otra pieza más que rechina. A ver en qué queda la historia de la suave Ingrid. Pobre Colombia!

Más hembras impolíticas: Habrá tenido que ver el cafelito de la Condoleezza con la Hylaria. Heavy Metal, por lo menos. O pornografía política hard king size. Yo comprendo que sus maridos y demás parentela las prefieran en un despacho antes que en casa. Pero los particulares no debieran prevalecer ante los intereses universales, o, digamos, de lo "global". O del buen gusto.

Para acabar, una nota de horror: Me enterado de que Emma Thompson quiere salir en cueros vivos en una peli. Como es hembra contundente, lo hará, sin duda. Si no encuentra director para la aberrante idea, lo creará ella misma. Muerto Murnau hace ya cierto tiempo, no sé quien podrá ser el valiente - o el monstruo - que se enfrente a la horripilante escena de la Thompson in puribus naturis. Será por nuestros pecados, para purgación de libidos estragadas. Pero la noticia me ha supuesto cierta conmoción, confieso.


Tremenda actualidad. Terrible futuro.
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¿No?

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domingo, 12 de octubre de 2008

Cine-Cine del 12 O.

Soy de la generación que veía todos los años Agustina de Aragón en la tele, cada 12 de Octubre. No puedo precisar hasta cuándo duró esa familar escena de sobremesa en blanco negro, pero Aurora Bautista con el cañón y Juan Espantaleón con el cachirulo son entrañables estampas que marcaron mi impresionable vis patriótica, indeleblemente y para los restos. Uds. se harán cargo.

Y heme aquí, cuarentón abocado al medio siglo que echa de menos aquellas estampas de mi tierna y sana infancia, moralmente irreprochable. Cosa que no es de extrañar, que ya se sabe cuánta verdad encierra eso de los pretéritos paraísos perdidos. Y era un paraíso ver la Agustina de Aragón de Juan de Orduña, y una remembranza paradisíaca recordarlo. Oh!

Desgraciadamente los pobrecitos niños de ahora no crecerán con esas formativas imágenes, que ponían en película los dibujitos de la Enciclopedia Álvarez, otro tesoro que alcancé a conocer porque algunos de mis primeros señores maestros seguían aferrados a su sólida pedagogía y, aunque nos hacían comprar los libros modernos para guardar las formas, seguían enseñándonos con la Álvarez como libro patrón insustituíble (sabia y magistral opción que agradezco en la distancia todo lo que puedo y cada vez que puedo). Allí venía dibujada Agustina de Aragón, con la mecha en la mano prendiendo el cañón, lo mismito que el grabado de Goya, lo mismito que luego salía en la peli de Juan de Orduña, con Aurora Bautista y Juan Espantaleón. Todos los años el Dia del Pilar.

Me avisó un amigo entendedor, la otra tarde, que ni se me ocurriera ver la peli tan malísima que han rodado con multi-subvenciones pesoeras-zperas sobre el 2 de Mayo y todo lo demás. Como casi tutto el reciente cine español, caca cacarum con el consabido plus de memoria antihistórica de lo que no fue tal y como quiere la piara que hubiera sido. Como no pienso verla (bastante que subvencionen a costa del respetable las basurillas del régimen como para que encima las pague uno en taquilla; con obligada cuota de pantalla, además); como no tengo intención de verla - iba diciendo - me solazaré recordando aquellos mis 12 de Octubre en blanco y negro de Cifesa.

El recurso siempre digno de nuestros lost paradises.

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