cubre los campos,
los montes y caminos
con blanco manto.
Pisando nieves,
ni José ni María
los fríos sienten:
El Sol que la Virgen
lleva en su seno
templa con su gracia
el crudo invierno.
¡ Gracia del Cielo,
enciende en nuestras almas
divino celo !
cubre los campos,
los montes y caminos
con blanco manto.
Pisando nieves,
ni José ni María
los fríos sienten:
El Sol que la Virgen
lleva en su seno
templa con su gracia
el crudo invierno.
¡ Gracia del Cielo,
enciende en nuestras almas
divino celo !
Se que es de noche, porque no amanece,
y se que es su fuego, que tan hondo quema;
pero también se que mi alma ama
con temblor de amores como nunca amaba.
Se porque lloro penitentes lágrimas,
tan dulces, punzantes, que escuecen, que lavan,
cuando de Él predico,
cuando de Él me hablan,
cuando en Él medito,
cuando sus palabras
me vienen y vuelan rondando mi casa.
Se que es mi Señor, que su voz me llama,
que mi vida encuentra si se pierde vaga,
si entre los abrojos me embosco, me calma
viendo las estrellas que su mano planta
en el cielo oscuro, que nunca se apagan.
Yo se Quien me espera, aunque yo no vaya,
sentado a la mesa con pan, vino y agua.
Yo se que se ofrece cada vez que alzan
mis impuras manos la Hostia sagrada
que en su sacrificio incruento salda
con Sangre divina mis deudas, mis faltas,
las del mundo entero que en su Cruz abarcan
sus brazos abiertos, sus plantas clavadas
que mis labios besan, que son mi esperanza
porque en ese trono gracia y paz derrama.
Y aunque sea de noche y no despunte el alba
espero su luz, su día, su llegada.
Ven pronto, Señor, que tu Iglesia aguarda
velando las noches hasta tu alborada
y tu Reino, Cristo, contigo nos traigas.
Mantén hasta entonces llama en nuestras lámparas.
+T.
Azul es su manto,
su túnica blanca,
de plata la luna
rendida a sus plantas
que descalzas hieren
con leve pisada
la serpiente impía
de engaños armada..
Es de Eva hija,
pero Inmaculada,
sin mancha, sin culpa,
en gracia creada
por Dios que prepara
para el Hijo en ella
un arca dorada
donde haga Cristo,
la Eterna Alianza.
Por eso los ángeles
todos le cantan
himnos de gloria
y honor: Alabada
la que resplandece
recién concebida
de estrellas nimbada.
María pura y limpia
con tu manto ampara
a quienes te imploran:
gemidos y lágrimas
en gozo les cambia,
purísimo espejo
de la Iglesia Santa.
Ex Voto
+T
"...Maese Javier, Maese Javier, ¿de qué os sirve ganar el mundo entero si perdeis vuestra alma".
"...desde que he llegado aquí, no me he dado momento de reposo: me he dedicado a recorrer las aldeas, a bautizar a los niños que no habían recibido aún este sacramento. De este modo, purifiqué a un número ingente de niños que, como suele decirse, no sabían disDe las cartas de San Francisco Javier, presbítero, a San Ignacio; cartas 4ª (1542) y 5ª (1544)
tinguir su mano derecha de la izquierda. Los niños no me dejaban recitar el Oficio divino ni comer ni descansar, hasta que les enseñaba alguna oración; entonces comencé a darme cuenta de que de ellos es el Reino de los Cielos...
...Muchos, en estos lugares, no son cristianos, simplemente porque no hay quien los haga tales. Muchas veces me vienen ganas de recorrer las universidades de Europa, principalmente la de París, y de ponerme a gritar por doquiera, como quien ha perdido el juicio, para impulsar a los que poseen más ciencia que caridad, con estas palabras: -"¡Ay, cuántas almas, por vuestra desidia, quedan excluidas del cielo y se precipitan en el infierno!".
¡Ojalá pusieran en este asunto el mismo interés que ponen en sus estudios! Con ello podrían dar cuenta a Dios de su ciencia y de los talentos que les han confiado. Muchos de ellos, movidos por estas consideraciones y por la meditación de las cosas divinas, se ejercitarían en escuchar la voz divina que habla en ellos y, dejando de lado sus ambiciones y negocios humanos, se dedicarían por entero a la voluntad y al arbitrio de Dios, diciendo de corazón: -"Señor, aquí me tienes; ¿qué quieres que haga? Envíame donde tú quieras..."
"...como no podía cristianamente negarme a tan piadosos deseos, comenzando por la profesión de fe en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, les enseñaba el Símbolo de los apóstoles y las oraciones del Padrenuestro y el Avemaria" (ibid.)
"Te quiero siervo de Dios,
!pero sin jugar al santo!...
Lo has de ser con menos brío:
cuando mucho suena el río
es porque hay piedras en él.
Virtud que se paladea,
apenas si es ya virtud.
No hay virtud más eminente
que el hacer sencillamente
lo que tenemos que hacer.
El encanto de las rosas
es que, siendo tan hermosas,
no conocen lo que son.
"...en Javier fundo.
mi ilusión y mi placer,
que si yo gano a Javier,
Javier me ganará un mundo.
Vencida su inexperiencia,
domada su vanidad,
de él espero, si me es fiel,
milagros de santidad"
"Pídele a Dios cada día
oprobios y menosprecios,
que a la gloria, aun siendo gloria
por Cristo, le tengo miedo."
"Postrado a tus pies benditos.
aquí estoy, Dios de bondades,
entre estas dos soledades
del mar y el cielo infinitos.
Con sal en la borda escritos
fracasos de su poder,
vencida de tanto hacer
frente al mar y al oleaje,
ya va a rendir su viaje
la barquilla de Javier...
Te he confesado hasta el fin
con firmeza y sin rubor;
no puse nunca, Señor,
la luz bajo el celemín.
Me cercaron, con rigor,
angustias y sufrimientos.
Pero de mis desalientos
vencí, Señor, con ahínco.
Me diste cinco talentos
y te devuelvo otros cinco.
...
¡Cuida a mi gente española!
y si algún día mi casta
reniega de Tí y no basta
para aplacar tu poder
en la balanza poner
sus propios merecimientos,
¡pon también los sufrimientos
que por Tí sufrió Javier!
...
¡Morir! ¡Cuanto queda,
tanto que hacer en tu obsequio!
...
¡Señor, en Tí espero!
Sí...No me ocultes tu rostro,
ya va a buscarte tu siervo.
In Te, Dómine, speravi,
non confundar in aeternum!
