lunes, 12 de enero de 2009

Propaganda, empatías y hechos (consumados)

Ya se que las comparaciones son odiosas (de entre las más odiosas aquellas en las que el odio genera la comparación) y comparar lo de Gaza con el exterminio de los judios por los nazis es algo "fuerte". Pero, odiosa o no, la comparación se mece en el aire. Hasta tienen que desdecirla los propios afectados de la shoá, ahora acusados.
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El israelí Avraham Milgram, miembro del Instituto Internacional para la Investigación del Holocausto, lo lamenta. Pero lo explica, se ve obligado a explicarlo.

Parte de la posible explicación quizá se deba a que los implacables vengadores se han granjeado cierta "tensión" adversa. La inexorable y escrupulosa justicia exigida respecto a la Alemania nazi no se corresponde equilibradamente con la desproporcionada represión militar de bandas terroristas y la bárbara sangría de civiles palestinos explicada como inevitable "efecto colateral". Si el lenguaje de los contrarios se aproxima por sus polos, nunca la propaganda exterior israelí ha estado tan cerca de caricaturizarse adoptando un discurso tan similar en algunos aspectos al esgrimido por la propaganda del IIIer. Reich.

En otro sentido pero sin salir del mismo tema general, leía hoy estas declaraciones-entrevista del director de la biblioteca de la Casa de Sefarad: "El patrimonio judeo-español está oculto y silenciado". Un artículo-entrevista interesante, al que cabe matizar bastante, pero muy asumible y razonable.

No es anecdótico que un artículo así salga publicado en estos dias de tensión. Mientras Israel arrasa Gaza masacrando palestinos de toda edad y condición, la prensa y los medios internacionales salpican páginas y programas con testimonios del rostro simpático de Israel: Cultura, historia, turismo, arqueología, personajes. En el colmo de la estudiada inversión mediática, esta noticia - también de hoy - sobre el inaudito bi-cefálo que representará a Israel en Eurovisión (aparte el absurdo consentido contra toda lógica de que Israel (o Turquía) sea Europa a la hora de tele-cantar).

Tampoco fue casualidad que un par de dias antes de empezar los ataques contra Gaza, se diera la noticia de la visita del Papa a Tierra Santa. Con itinerarios, discursos, encuentros y seguridad concertados a costa de mucha diplomacia, los hechos consumados (nunca casuales, siempre preparados) de Israel ponen a la Santa Sede en la dificil y delicadísima situación de: - O continuar con la proyectada peregrinación (con lo que el Papa aparecerá ante el mundo como "silenciador" de lo de Gaza y tácito sancionador de las acciones de Israel) - O suspender el viaje (y entonces el Papa sería acusado por el lobby mediático israelí de enemigo de Israel, antisionista y pro-palestino...sin descartar una "batida" internacional contra Benedicto XVI, que nació Joseph Ratzinger en la Baviera de los nazis y estuvo de joven en las formaciones hitlerianas etc. etc. etc.). Tampoco el semestre de agresión a la memoria de Pio XII ha sido casual, en este sentido.

Al sentimiento por los 1000 palestinos asesinados en pocos dias y el temor de que la matanza no se detenga hasta que los implacables jefes de Israel hayan saciado su periódica sed guerrera, se suma la desdichada evidencia de que los que deberían entender mejor no entienden nada, y vuelven a sumarse al bando de los perversos. Resulta patéticamente repugnante ver cómo es la izquierda más envilecida la que vuelve a exprimir en su provecho la Guerra de Gaza como usufructuó en su beneficio la infame y canallesca Guerra de Vietnam. Otra vez el error cerril de los que se agrupan por afinidad y no saben discernir cuándo la moralidad de las acciones se impone sobre la conveniencia de las alianzas o las empatías sociales, ideológicas, geográficas o históricas.



Y las religiosas: Las motivaciones o desmotivaciones, empatías, simpatías y antipatías religiosas, que son, en y para estos casos, tan anti-religiosas.

Al mundo favorable a Israel confundido por Israel habría que repetirle dia y noche una verdad fundamental, casi olvidada y poco predicada: El Pueblo Judío no es el estado de Israel; ese estado de Israel no es el Pueblo Judio.


Y recordarles, hacerles comprender a la vez que el Pueblo Judío será la más trágica víctima de los crímenes de ese injustificable estado de Israel: Esta verdad también se olvida.


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sábado, 10 de enero de 2009

La percepción (o no) de Dios

El relativismo que flota en la atmósfera como un gas tóxico lo respiramos también los dogmáticos fundamentalistas. Velis nolis, uno también ha ido absorbiendo su relativismo ambiental, y relativiza lo que más aprecian los relativistas, sus hipervaloradas instituciones e ideas. Por ejemplo, estoy firmemente convencido de la fatuidad de las instituciones políticas modernas, de la sociedad progresista del progreso, y de los relativismos igualitarios omnímodos y universales. Si no me explico, yo sí me entiendo. Y muchos también, estoy seguro.
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La sociedad, por ejemplo, de los zpeses y sus piaras (dependientes y/o convergentes) es un fracaso estrepitoso, auto-previsto con todo el entusiasmo. Lo que pasa es que los planteadores de las premisas o no se atreven a concluir adecuada y lógicamente, o se obcecan en definir como bueno el pésmo resultado que ellos saben (o que ellos quieren). Una demente (y culpable) actitud.

El peso cultural-histórico de una sociedad que tiene como cabezas culturales derivados tan desechables como el pop, el rock, y la psicodelia, es tan insustancial como deletéreo. Nuestra postmodernidad es un grado más bajo (de degradación), porque deviene de aquello, de lo del 68. Si el 68 fue una revolución, que lo averigüe Vargas. A mí no me interesa esa cuestión. Lo que sí diría es que es la "revolución" degenerada y decadente de una época revolucionarista, que empezó en Julio de 1789 (por ponerle fecha) y que en estos años se pudre en las últimas revolucionerias caribeñas de Cuba y Venezuela.

Una constante muy notable de esa época revolucionarista fue el barrido teológico-religioso-espiritual que supuso cada una de las revoluciones, sintomáticamente afines en ese concreto particular a pesar de lo ideológicamente separadas que estuvieran unas de otras. No pongo ejemplos porque los supongo fáciles de encontrar (y tristes de recordar).

Los creyentes que estamos y procuramos vivir en la verdad que es la fe (única verdad) medimos con el patrón de lo que creemos todas las cosas. La historia y sus cosas también. Pesar cada época de la Historia en la balanza de la fe es muy aleccionador, muy instructivo. Por ejemplo, pésese el siglo XII con su románico y su escolástica y se asombrará uno de cuánto pesa. Sigan con el XIV y el gótico final; lo mismo con el Renacimiento, y el Barroco. En cada una de estas epocas la percepción del Misterio, de Dios, ha sido admirable y riquísima. Dejo escoger a cada cual, por respeto a sensibilidades y aptitudes de una persona u otra.

Propongo ahora que se compare y concluya si la época que tiene como "líderes" culturales a los oficialmente catalogados en los registros vip de nuestra post-modenidad es sustancialmente apreciable o relativamente insustancial ad nauseam.

Dígaseme si el ecologismo naturista no es uno de los tumores sintomáticos de la degradación biológica que ha acompañado al "progreso" de los 2 últimos siglos. Y si las democracias liberales occidentales no son el más desencantante proyecto político que se ha visto. Y si sus consecuencias "globales" no son más perniciosas para el Globo que jamás lo fueron ninguna de las iniciativas políticas que la Historia registra, desde los imperios de los faraones a la hordas de los hunos.

Paso a paso, hemos llegado a donde estamos a costa de perder tanto para ganar tan poco, apenas unos márgenes de comodidad acompañada de un plus desproporcionado de complejidad.

Junto con todo esto, una pérdida (deliberadamente planificada? consecuentemente advenida?) de lo religioso y espiritual. Si la cota máxima de humanidad es el acceso inteligente a lo sobrenatural por la fe, nuestra época y la futura que se prevé iran mermando antropológicamente a medida que adelanta en técnica, pagando además un injustísmo precio "global".

El mundo que no quiere a Dios y enseña que Dios no existe no es más feliz ni sabe más de sí mismo que el siglo XII del Románico o el XIII del Gótico, sino al contrario. Un pseudo-artista que des-pinta con mangueras no es "sumable" al arte del Greco ni estará nunca al nivel de Rembrandt. El mundo que se auto-define ecologista y conserva lo que queda de naturaleza como un gran "parque-reserva" expuesta a la degradación contaminante irrefrenable, no es un mundo más "natural y ecológico" que el que conocieron los hombres del siglo XV, ni siquiera los del XIX.

Lo peor es que no somos capaces de volver, y nuestro fatum terrible es un progreso abocado a tristes horizontes deshumanizadores.


Existe la ecuación que mide la felicidad según la proporción de fe. Cada persona más o menos inteligente se la puede plantear, a su nivel y según sus circunstancias. Y no es que la fe sea para la felicidad de aquí, pero es elemento sine qua non para cierta y real felicidad terrenal, aunque sea la de esa otra realidad que acompaña siempre a la fe y que es la esperanza. Junto a las dos va la caridad, tan esencial (aunque se le diga sólo amor). Si el mundo las pierde, el mundo se pierde. Porque está perdiendo los medios que llevan a Dios, que es su razón, su principio y su final.

Cuando nuestro mundo no percibe a Dios, o instrumenta medios para obstaculizar que sea percibido, o argumenta para negar su percepción, nuestro mundo se inflinge heridas de muerte, se autolesiona como un demente suicida. La percepción (o no) de Dios es un dato/una constante trascendental para medir en profundidad la historia (y sus consecuencias).


Esta mañana he leído la espeluznante noticia de un condenado a muerte que se ha arrancado el ojo que le quedaba y se lo ha comido. Me he preguntado si no es una patética alegoría de lo que le pasa a nuestro mundo.


¿Por qué no hay manicomios para las ideologías? ¿Por qué no hay pena capital para el progresismo antihumanista? ¿Por qué no nos libramos de los líderes del futuro fracasado?


Pero nos ha tocado vivir (hemos escogido/consentido vivir?) en el fondo roto de la Historia, que pierde el tesoro de Dios y se queda con la miserable calderilla de los hombres que aspiran a ser menos hombres.


p.s. Sursum corda! Que nosotros padecemos esos males, pero no somos de esos malos: ¡Nos ha aparecido la gracia de Dios! (y estamos celebrando su Epifanía).

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viernes, 9 de enero de 2009

¿Vida sin Dios? ¿Felicidad sin Fe?

Un eslogan publicitario desde un radical fundamentalismo ateo que invita a disfrutar de la vida...¡Qué paradoja!


Pregunta que les hago: ¿De qué vida? ¿De la vida que los ateos no dejais nacer porque la matais recien concebida? ¿De la vida que los ateos no dejais terminar porque la rematais antes de que acabe naturalmente? ¿De qué vida, si los ateos no creeis en la vida? ¿De qué vida, si los ateos os habeis definido históricamente contra la vida?


El ateismo es anti-vida, lo tengo claro, cada dia más claro. Más que nunca en estos dias de agresión propagandística atea recien terminada la Navidad, con el eco de las palabras leídas y rezadas y meditadas con emoción creyente:

- "...Por la Palabra se hicieron todas las cosas...En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres..." Jn 1, 3-4

-"...la Palabra de Vida, es lo que os anunciamos.
Porque la Vida se hizo visible, y nosotros la vimos y somos testigos, y os anunciamos la Vida eterna, que existía junto al Padre y que se nos ha manifestado...."
IJn 1, 1-2

¿Hay vida fuera de Dios? ¿Hay alguna vida que no sea obra de Dios? ¿Puede haber vida que no termine abocada a Dios?

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Pretenden anular a Dios con un eslogan, porque no le ven en la vida, no le comprenden en la vida, no le aman por la vida. Y hacen un idolillo de barro de una vida exánime, vacía de Dios. La vida ridícula y minúscula del ateo luchando contra el Dios de la Vida, de toda vida...Una patética y perversa ofensiva.

El cristiano, en estas circunstancias, bajo este chaparrón ateo, abre el paraguas de los recursos sobrenaturales. Y aguanta el tifón, que pasará. Y recita desde lo hondo el "Perdónalos, porque no saben lo que hacen" (pero completa también, mentalmente, la frase: "....aunque sí quieren lo que hacen y saben que hieren con lo que dicen"). No somos tontos. La caridad no quita sensibilidad. La fe que ilumina la conciencia no narcotiza la consciencia.

Sabemos que ellos, los malos, se perderán, desaparecerán, se extinguirán. La estirpe de los malvados perecerá. Como neblina mañanera, como nube de tamo de era, se disiparán ateos e impíos. Cacharros de loza vana, serán quebrados contra la roca. Consumidos por una mirada, en un instante, tan inconsistentes como la vida vacía que pregonan. Ita!




El final será terrible para los que toman el nombre de Dios en vano y se burlan (¡perdónalos, perdónanos!). Ignoro sin son conscientes de que el vacío de fe siempre es invadido y desbordado por el mal. Y el que echa de su casa a Dios, mete dentro al demonio. Ignoro si saben que trabajan para el diablo (tampoco se si algunos están a su servicio con sueldo, contratados por el insidioso (los miles y miles de Faustos engañados)).

Sed Deus non irridetur!


p.s. Dice un amigo que puesto que la campaña va contra Dios y sus creyentes, que a ver si sale un digno talibán con las gónadas bien puestas y se toma creyente y contundente venganza ejemplar. Porque los cristianos tenemos mandado poner la mejilla, pero otros creyentes no: Más bien lo contrario. Y han demostrado, passim, que saben vengar su fe muy bien, muy bien, muy bien.

p.p.s. Si pasara, yo encantado (y horrorizado también, of course; tanto como me horrorizan estas publicidades).

p.p.p.s. Que - entiendo - son institucionales, políticas, talanteristas, y subvencionadas bajo manta por los jefes de la piara. ¿O es que caben dudas sobre quienes son los sponsors?


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El mundo desde la perspectiva del Mar Muerto

Tengo un globo terráqueo sobre mí, encima de donde escribo, tamaño entre pelota de balonmano y balón de futbol. No lo puedo ver como quisiera porque rota sobre su eje, fijio, que me impide acomodar según el ángulo que me gustaría, porque conserva su inclinación geográfica (de fábrica). Quiero decir que quisiera girarlo para poder ver desde donde estoy Europa-Rusia-Asia-Alaska-Canadá-EEUU-Atlántico boreal; pero lo que me sale enfrente cada vez que le doy vueltas es Australia-Polinesia-Pacífico-Sudamérica-África austral-Índico. Terca la postura del globo terrenal, no tengo manera de corregirla. A no ser que lo cambie de sitio o me cambie yo. Y no quiero.

Por el estilo es lo que Israel está imponiendo al mundo, que es ni más ni menos que su punto de vista sobre Palestina, los palestinos, y sus circunstancias. Una sóla perspectiva que es la de Israel, con todos los avales del padrino USA y sus aliados. Contra todos los demás a los que se les niega el derecho a la perspectiva, ya que son todos antisemitas, probables descendientes de cruce genealógico entre inquisidor castellano y ss renano. Sin duda.

Ayer noche, ya tarde, me sorprendí al verme "concordando" con los indignantes de la tertulia de los 59" de tve1 , yes. En el estupor de mis contradicciones pecadoras, coincidía con el mastuerzo gallego piareño, con la bruja gorda de no sé dónde, y con el demente despeinado que es no se quién. Y me daban náuseas las hipocritillas apostillas del de ABC y la anoréxica del otro periódico pperista. Así y todo, hasta a los pro-israelíes se les notaba la vergüenza de tener que argumentar a contra moral. Yes, señores, yes.

Al final, todos los contertulios se deslizaban por la banda tangente corrigiendo-moderando-templando lo dicho (menos el mastuerzo percherón, que se mantenía, que se mantuvo), como precaviéndose de posibles reacciones de los peligrosos implicados en el terror que asola la Gaza de los palestinos. Una vergüenza de los medios de Occidente, nuestra cultura de progreso con capital en crisis, que cierra los ojos, se tapa los oidos, y se cose la boca porque de los crímenes consentidos a Israel no se habla (contra los palestinos y los asesinatos de Hamás, si vale meterse). Pues vale.

¿Qué más? Pues ya que lo dice usted, yo hubiera dicho que esto se veía venir, pero se callaba. Con Bush II el Zapateado haciendo mutis y el Cantor de Jazz dispuesto a saltar al escenario, la real-politik de los israelíes estaba cantado que actuaría según el guión de sus característicos hechos consumado para abortar todo lo hecho, desencadenar otra crisis aguda, y reiniciar el guión de contactos-conferencias-cumbres...Hasta que toque otra vez volver a provocar el casus belli que proceda.

Se dicen hijos de Sara y parecen más bien descendientes de Penélope, la habilidosa tejedora-destejedora con aceleración y marcha atrás diurna-nocturna.

Pero las inhumanidades de Gaza y sus habitantes no son ni un mito ni una broma.

Están jugando a los Macabeos, y no se quieren enterar que el Viejo Testamento está cerrado. Si es un remake de Massada o a las guerras de Josefo o Bar Koqueba, peor que peor (para ellos y para todos).

Y yo me acuerdo de nuestras insostenibles Cruzadas y su quimérico reino un dia sí y otro no.

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miércoles, 7 de enero de 2009

Un testigo creíble (supongo) en Gaza-TierraSanta

La presencia cristiana en Tierra Santa ha sido constante e ininterrumpida desde el principio de la Iglesia. Desde las comunidades apostólicas a las actuales, podría decirse que no ha habido solución de continuidad. Los cristianos de Tierra Santa son más antiguos que los árabes, y que la actual población judía. Cada vez son menos, "molestados" por unos y por otros, que les ven extraños, cuando son los más "aborígenes" de Tierra Santa junto con los samaritanos (extraños también para todos).

Me siento incómodo cuando tengo que explicar mis opiniones. Preferiría que me las leyeran tal y como están en mi mente e intención. Eso es capaciad preternatural, propia de los ángeles, que los hombres no tenemos (pero tendremos). Digo esto refiriéndome a mis antipatías por el estado belicista-militarista de Israel, que no son (no pueden ser) simpatías con el terrorismo palestino, pero sí es cordialidad con los pobres palestinos de Gaza y Cisjordania que sufren la injusta y cruel opresión y hostigamiento del estado de Israel. Un estado de Israel que me es tan simpático que tengo una banderita israelí sobre mi escritorio, pero al que no le exculpo sus crímenes porque entiendo que debería ser entre todos los estados del Medio Oriente el más escrupuloso a la hora de mantener principios de justicia, derecho, y humanidad. Precisamente por tratarse de Israel y de su re-entrada en la historia contemporánea como estado nacional judio. Su compromiso con la historia le obliga.

Por otra parte, me parece inmoral el "occidentalismo" que se está imponiendo entre muchos con su lectura imparcial e irresponsable, que obvia los errores (y los horrores) de Israel porque se odia más la violencia islámica , y se ve en el estado de Israel al paladín de Occidente en Oriente, cuando es, más bien, el testaferro de la pésima (y a veces perversa) política de las potencias de Occidente en Oriente.

Sé que es molesto recordar que hasta no hace mucho el amigo era el moro de la guardia mora, y el jeque de Arabia Saudita en Marbella. Y los malos eran los judios-masones. Desde que cambiaron las cosas con el cambio, el "paquete" de reestructuraciones también incluía nuevas ententes cordiales. Se hicieron las paces con Israel, se le olvidaron al moro sus perrerías (marchas verdes y Sáhara y otras cosillas) y todo el mundo fue bueno. Hasta que asomó el turbante Osama y el estupor horrorizado de las Torres Gemelas recompuso el programa de las mentes occidentales...hasta cierto punto.

En Andalucía, con toda la cúpula de la piara interesada con muchos intereses en el Marruecos que está a dos pasos, anima morerías que serán (ya son) un problema que da miedo imaginar. Pero antes el negocio de los tales que el bien de la nación (que no se sabe qué sea ni en qué quedará la nación del talante y las tolerancias). Y con este panorama internacional y micro-nacional, algunos miopes concluyen que acusar a Israel es pactar con el moro.

Israel, en estos dias, se está comprando con tanques y garantizando con bombas otros 50 años de terrorismo. De Hamás o de los que inventen otra cosa parecida a Hamás. Medio siglo más - por lo menos - que serán también años de exposición terrorista para todo Occidente. Y un quasi infierno para Tierra Santa y sus gentes.

Entre ellos, los que sufren, están los cristianos de Cisjordania y Gaza. Lean los que lean esto, estos 2 testimonios:



¿Se entiende? El que habla es un sacerdote católico, con toda la contención que le imponen su ministerio y sus obligaciones. ¿Se me entiende?

Algunos no entiende que un cristiano cuando va a Tierra Santa y ve (si le dejan ver) la situación de los cristianos en Tierra Santa, termina opinando así. Más o menos como yo opino. Pese a que mis sentimientos están con Israel (o con el Israel que deseo que pudiera a ser). Quisiera que se me creyera.

Pax super Ierusalem!


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lunes, 5 de enero de 2009

Noche de Reyes

Un dia me hice cargo de la edad que tenía al darme cuenta que celebraba y esperaba más la Navidad que los Reyes, cuando hasta hacía unos años pasaba lo contrario, con los Reyes muy por encima en expectación y fiesta sobre todas las fiestas de las Pascuas. La edad también cambia esas cosas. Pero queda mucho en el arca preciosa de la memoria, la buena memoria, siempre a mano para recordar.
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Lo que pasa es que en algunas fechas algunos recuerdos tienen resorte propio y saltan y se imponen. No como una caja de sorpresas, más bien como una especie de despertador con su timbre atrasado, que me rapta a su hora volviéndome a aquellos dias, que ya no son estos que vivo. ¿Si tengo nostalgia?...Diría que no; pero un eco me repite dentro que sí. Sí tengo nostalgia, ese dolorcito del pasado feliz.

El pasado feliz se pesa desde el presente, que no es que sea desgraciado, sino que no tiene las personas que se fueron, las cosas que se perdieron, los días y las horas que se han caído del almanaque y cumplido en el reloj. Es eso, la ansiedad de no abarcar y poseer y estar y detener todo lo de antes, con todos los de antes, tal y como fue y como fueron, que nos hicieron felices y que ahora añoramos.

Por eso, por todo eso, me paso la víspera y el día de Reyes yendo y viniendo del desván interior al mundo actual. Con tropezones, claro. Caras amables, besos, voces, música...Hasta puedo recomponer el ruido de la calle y el trajín de mi casa la mañana de Reyes, de aquellas mañanas de Reyes. También su olor.

Ya no escribo carta a los Reyes, sino que les rezo; me parece que lo conté el año pasado. Les pido cosas ad intra, porque otras cosas me da vergüenza (otro síntoma de la edad provecta). Pero les pido. Me razono que para eso están, siendo de esos Santos que tienen oficio muy determinado, muy ubicado en el Año Cristiano. Tengo, empero, sobre ellos una duda: ¿Les afecta la edad? ¿reconocen nuestra edad? Quiero decir si para ellos, para los Magos de Oriente, tenemos "esta" edad del presente, o nos mantenemos en "aquella" edad que tuvimos; ¿nos ven como adultos? ¿o nos atienden como a niños?

Videtur quod que como ya están glorificados en ánima, también están fuera del tiempo y sus declinaciones, y no nos verán como nos vemos y puede que nos sigan viendo como nos vieron. Y - lo reconozco - padezco cierto síndrome de Peter Pan, sobre todo en estos días de Epifanía. Yes. Y por esto, yo quiero que me vean niño de cinco años; 5 ó 6. O siete.

Todo esto para decir (para decirme) que esta noche no pondré los zapatos en el balcón...Pero tendré zapatos en la puerta del alma esperando regalos, mis regalos de Reyes.

Con toda y la misma ilusión.

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domingo, 4 de enero de 2009

El demonio (también) en Navidad

Mientras tuvimos casa grande, poníamos un Nacimiento grande, precioso. Y como era precioso, era un peligro dejarlo expuesto a cinco niños en plena edad de jugar y tocar con lo que no se juega y no se toca. Costó la cabeza de un San José, otra del Rey Melchor y un par de pastores desmembrados cruelmente, y una docena de ovejas sin patas, cochinos sin rabo y cabras sin cuernos. Tan terrible escabechina convenció a mis padres de que urgía otro Nacimiento. Y durante cinco o seis años se montaban 2: El precioso-solemne (para mayores y visitas) y el de los niños (para nosotros).

El de los niños nos lo ponian (risum teneatis) en un cuarto de baño. Ah, pero un cuarto de baño del de los de mis abuelas y tias, que se parecen en nada a un cuarto de baño moderno. Era una "sala alta" (es decir, con tres escalones anchos en la entrada); con un baño de cinc enorme (los cinco niños cabíamos juntos y sobraba baño) y un lavabo redondo de porcelana (dos niños de capacidad), sin grifo. El grifo estaba en la pared de enfrente, con una pileta debajo y una repisa doble, larga y con rinconera, con seis o siete jarras esmaltadas, para recoger el agua del grifo. En las paredes, dos espejos grandes y dos toalleros más grandes. Y dos cómodas de caoba, de seis cajones y secreter. Y un ropero con puerta doble. Y en aquel cuarto de baño alto nos ponían el Nacimiento 2º, que se podía tocar, y jugar con él.



Jugar hasta ciertos límites. Por ejemplo, el Misterio no se tocaba (S.José, la Virgen y el Niño); los Reyes sí, cada dia un poquito más cerca del portal; los pastores y las ovejas y demás piaras también se podían cambiar y mover. Un momento emocionante era cuando llegaban los indios: Dos filas largas de indios a caballo corriendo cuesta arriba al portal; y los romanos lo mismo, pero a pié. Herodes en su castillo era uno de mis favoritos, pese a todo. Y por todo el Nacimiento pululaba una fauna riquísima, entre lentiscos, romeros y pitas: Leones, tigres, pingüinos, cebras, jirafas, elefantes, ciervos, jabalíes, conejos, cabras montesas, mamuts, dinosaurios. Y encima de cada palmerita de plástico, un mono...Oh! era un encanto, casi un escena de la creación tal cual, pero espontánea e inventada por mí, mayormente, que no dejaba que mis otros 4 hermanos-as competidores intervinieran demasiado. Un detalle más, característico: En uno de los extremos del Nacimiento, en una cueva de corcho con bombilla forrada de palpel celofán rojo, el demonio!

Un personaje tremendo, pero muy serio. También se ponía en el Nacimiento solemne, a la derecha del espectador, en su cueva de corcho con la bombillita colorada. Tuvimos uno que era de plástico y goma, con un tubito que le salía del rabo (tenía rabo, yes, of course) y terminada en una perilla, que se apretaba y le daba aire a las patas y los brazos, y el demonio estiraba las patas y los brazos, con un tridente que llevaba, y una capa grana de fieltro. Era una de las atracciones principales del Nacimento, of course.

No era un invento original de casa, aunque no sé desde cuándo se ponía. Me consta que en la generación anterior, cuando mi madre y mis tias, ya se colocaba el demonio en el Nacimiento. En el Convento de Stª Paula, las jerónimas tienen uno del mediados del XVIII, popular, de terracota, con mil angelitos y pastorcitos y ovejitas...y también tiene su cueva con su demonio. Y habrá más por ahí, seguramente.


¿Y por qué? ¿Qué pinta el demonio en el Nacimento? Los graves y doctos teólogos podrían responder con profundas reflexiones y consideraciones. Mis abuelas y mis tias eran más brves y explícitas: - "¡Tentando a las almas, para que pequen y se condenen al infierno!", nos explicaban. Mi madre, decía lo mismo pero según otra versión: - "Para que los pastorcitos se asusten y se pierdan y no lleguen al Portal". Yo componía también mi personal historia y me imaginaba al demonio asutando a los pajes y los camellos de los Reyes Magos, y poniendo nubarrones delante de la Estrella, y metiéndole malas ideas a Herodes en la cabeza.

Oh! Oh! Oh! Los cuentos que me inventaba y me imaginaba (y a veces los contaba) con el Nacimiento. Que eran cuentos, pero tan aproximados a la realidad de entonces. Y de ahora.

Mi cura - que sabe lo del demonio en el Nacimiento - ha sacado el tema a relucir en una de las predicaciones, una de las Misas de esta mañana. El pobre dice que a estas alturas de Navidad con 4 misas cada Fiesta (más los Domingos que ya van dos), termina predicando de todo lo que hay en un Belén, hasta de los camellos y las ovejas. Y hoy se ha acordado del demonio.

Ha dicho, más o menos lo mismo: Que por ahí anda, corriendo suelto, tentando a las almas, asustando a los que van al Portal, confundiéndoles el camino, poniendoles trampas, tapando la Estrella. Para que no lleguen a Belén, para que no vean a la Virgen y al Niño, para que no se encuentren con Jesús, para que no tengan fe en el Señor, para que no crean que ha nacido el Emmanuel.
Y es verdad, porque eso pasa.

Por eso en mi casa poníamos ángeles: Unos ángeles cabezones con sus culetes redondos y sus alas doradas que daba alegría ver. Otros eran sólo cabezas con alas; y otros eran cromos troquelados con escarchita brillante en las alas, y otros de papel recortable, y otros de cartulina y algodón. Muchos, muchos ángeles, colgados de hilos de un alambre que se sujetaba en la pared y el techo. Y más, más ángelitos pegados en el papel azulón que figuraba el cielo, y otros recogiendo las cortinillas a un lado y otro del nacimiento. Y todos los que podíamos, muchos angelitos y angelotes y angelillos - (aunque he de reconocer que el demonio seguía atrayendo más...y todavía no sé por qué será ¿¿¿¿....????) -.


Carissimi amici miei: Necesitamos ángeles para llegar al Portal, porque el demonio que anda suelto no deja de enredar, incordiar y estorbar (el muy puñetero; (esto lo decía mi tio Enriquito, que entendía mucho)).
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Yo recomiendo los ángeles: Poner ángeles, aunque sean de oropel, cartón o algodoncitos, que ayudan mucho (lo digo yo, que entiendo bastante).
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p.s. Por cierto, quisiera añadir algo que se me acaba de ocurrir: Un blog católico es un angelito (valga la comparación, sirva la metáfora) del interrete virtual, y también co-opera con los angeletes y da caña y espanta al demonio. Veramente!.
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p.p.s. ¡¡¡ Y Viva Jesús, Viva María, viva José !!!
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sábado, 3 de enero de 2009

Inmersos en el Misterio: Confitemur!

Mañana, IIº Domingo de Navidad, vuelve a leerse en la Misa el Prólogo de San Juan, Jn 1, 18, que también es el Evangelio que se lee en la 4ª Misa del dia de Navidad.

El Prólogo es, se podría decir, el "evangelium evangeliorum", porque es el Evangelio que puede resumir a todos dentro de sus versículos. Y en particular el intenso vers. 14: "...et Verbum caro factum est...". A estas palabras y no a otras, se inclinan o hacen genuflexión los sacerdotes y los fieles cuando se rezan en el Credo: "...et homo factus est..." No se enfatiza la Pasión, ni la Resurrección, ni la Ascensión, sino que se remarca solamente ese momento-instante de la Encarnación. Por muchos y fundamentales motivos.

Sumariamente, se diría con pocas palabras: Todos los demas pasos del Misterio de Cristo son consecuencia del primero, que es la Encarnación. Los Padres de la Iglesia profundizan admirablemente y glosan con bella claridad (y contundencia) este "meollo" del misterio. Toda su doctrina podría entenderse como una explayación en torno al Prólogo de San Juan.
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Los que gusten la Escritura y la lean (o la escuchen, o la estudien, o la aprendan) saben que el Prólogo de San Juan junto con los escritos joánicos (Apocalipsis y 3 Epístolas) son cronológicamente los últimos libros del Nuevo Testamento. Llama la atención que en todos ellos el Apóstol insiste muy especialmente en el misterio de la Encarnación, passim, como una auto-extensión del mismo Jn 1, 14. El motivo es que el propio Apóstol Juan Evangelista conoció las primeras heterodoxias que negaban la encarnación, y las combate y contesta con la autoridad incontestable de ser el último testigo-apóstol del Señor, el más longevo, ya en los primeros años del siglo IIº de la Era Cristiana.

Así como existe una línea-sucesión doctrinal sin solución de continuidad que desde San Juan pasando por San Policarpo-San Ignacio de Antioquía- San Ireneo de Lyón llega incólume a través de toda la época pre-nicena hasta los mismos Padres de Nicea y los post-nicenos, igualmente se sigue una línea heterodoxa que se forma en el turbión de la primera gnosis, se formula en la doctrina de Arrio, y resiste, se reformula y rebrota más tarde en Socinus, Servet, y algunos de los reformadores de la tradición protestante-evangelista. Mi paisano Blanco White se haría unitarista en la Inglaterra de los tractarianos del Movimiento de Oxford, justa y precisamente en los mismos años en que su amigo John Henry Newman recorría a traves de la profundización en el estudio de la teología-cristología de los siglos IIIº-IVº el camino de vuelta a la ortodoxia, remontándose hasta el realismo "escandalizante" de Jn 1, 14 con todas sus consecuencias.

Las consecuencias no sabría decir si las intuyeron todas, pero es notorio que los miembros del Sanedrín sí "captaron" qué estaba diciendo (qué estaba revelando) el Rabbí de Nazareth que comparecía ante aquel tribunal.

A la postre, tanto el arrianismo como el unitarismo moderno (y también el Islam, que es una extraña heterodoxia entre la tradición cristiana y la veterotestamentaria) se polarizan históricamente re-asumiendo el Antiguo Testamento por falta de asimilación del Nuevo. La evidencia es notable en todas las sectas que proliferan en el medio de las nuevas sociedades, desde las primeras emigraciones de los grupos del neo-protestantismo europeo al continente americano. En un paso más, una ulterior "revisión" dentro de las confesiones de la post-reforma derivarían en las totalmente a-cristianas comunidades unitaristas-trascendentalistas de W. Ellery Channing, R .Waldo Emerson, y otros pensadores protagonistas del muy creativo siglo XIX de los USA (en nuestra España, muy reconocidos y admirados por la tropa krausista y adláteres).

Un paso más, la New Age y sus tendencias terminarían difuminando hasta el blanco-vacío el dogma cristiano, cuya asunción entra en patente conflicto con la cultura y la sociedad de nuestra post-modernidad, que se postula desde elementos tan incompatiblemente anticristianos como la suma de racionalismo-tecnologísmo-espiritualismo-naturísmo-iluminismo, etc. Todo en un totum revolutum cohesionado por un extravagante dogmatismo anti-dogmático.


Ayer se celebraba la fiesta de dos de los Tres Jerarcas, San Basilio Magno y San Gregorio Nazianceno. Junto con San Juan Crisóstomo son las tres grandes figuras de la ortodoxia post-nicena, especialmente venerados por la Iglesia Greco-Ortodoxa, con iconografía característica. Fue San Gregorio Nazianceno el que dictó la concisa fórmula-sentencia "quod non est assumptum, non est sanatum" (cf. S. Gregorio Nacianceno, Ep. 101 ad Cledon.). No está salvado lo que no se ha asumido. Se refería a la Encarnación: Si el Verbo no asume una naturaleza humana completa (cuerpo y alma, aquello que constituye la integridad de la humanidad y cada uno de sus sujetos/indivíduos), la humanidad/los hombres no estamos salvados, pues solo se salva lo que la Persona Divina del Verbo asume en la unión hipostática. Y lo ha asumido, y nos ha salvado. Este es el Misterio.

Un Misterio que ha ocurrido y que nosotros confesamos y proclamamos por la fe. Pero la fe no hace el Misterio, sino que es suscitada desde y por el Misterio que ha sucedido y se nos ha manifestado. San Pablo en la Epístola a Tito lo enuncia con emocionantes palabras: "Ha aparecido la Gracia de Dios..." Tit 2, 11 ss.

Y estamos inmersos en el Misterio, envueltos en su Luz, sumergidos en su Gracia. San Pablo también lo enseña admirablemente: "...nuestra vida está escondida con Cristo en Dios..." Col 3, 3.

Personalmente me conforta reconocerme en la ortodoxia de una confesión de fe que se remonta a través de los siglos y me conecta con los acontecimientos de la Historia de la Salvación y sus testigos. Aunque el Misterio no está lejos en el tiempo, sino presente en la actualidad de la Iglesia: Activo, operante, y congregante.


Navidad es tiempo para confirmar esta Fe de la que depende nuestra Esperanza.
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p.s. Como glosa de postre a lo dicho, ahí va este soneto de Góngora, para leer, interpretar y meditar (con verbo interno y externo); destaco especialmente los dos últimos versos, que marcan la clave de todo el soneto:
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Pender de un leño, traspasado el pecho,/
y de espinas clavadas ambas sienes,/
dar tus mortales penas en rehenes/
de nuestra gloria, bien fue heroico hecho;

pero más fue nacer en tanto estrecho,/
donde, para mostrar en nuestros bienes/
a donde bajas y de donde vienes,/
no quiere un portalillo tener techo./

No fue ésta más hazaña, oh gran Dios mío,/
del tiempo por haber la helada ofensa/
vencido en flaca edad con pecho fuerte/

(que más fue sudar sangre que haber frío),/
sino porque hay distancia más inmensa/
de Dios a hombre, que de hombre a muerte.

+T.