viernes, 5 de agosto de 2011

Contra JMJ y efectos secundarios (matizando)


Por ahí, por allá, en estos últimos días - ya estamos en vísperas inminentes - salen algunos declamando contra los enemigos de la JMJ. Los escandalizados declamantes son voceros del catolicismo neocon, juanpablistas militantes o inconscientes. Como suelen hacer los que reaccionan contra la oposición que sea, meten en el mismo saco a todos los renuentes, como si fueran lo mismo y dijeran lo mismo y se rebelaran por lo mismo un comunero de Castilla, un jacobino de París o un moro inquieto de El Cairo, como si tuvieran algo en común Savonarola en Florencia, Cromwell en Londres o Mao-Tse-Tung en Pekín. Pues así meten en el mismo conjunto discrepante a los no-católicos de la izquierda des-católica, a los sedevacantistas terroristas y a los católicos conscientes. Medir con el mismo rasero es fácil y rápido, pero suele ser síntoma de poca pesquis, de obtusa inteligencia, de precipitada y ligera consideración.

Yo, católico consciente, sinceramente, no quiero que fracase la JMJ de Madrid por nada malo o imperfecto o accidentado que pase, al contrario. Bastante mala está ya la cosa en Madrid capital de España y en España cuya capital es Madrid para que encima se nos caiga encima la JMJ. Y lo mismo pienso de la Iglesia, nuestra madre, que bastante tiene con lo que tiene para que además se le derrumbe la JMJ 2011. No quiero fracasos y rezo para que no nos advengan más calamidades, ni a la Iglesia ni a España.

Pero eso no significa que deje en suspenso mi juicio inteligente, que para eso me lo dio el Señor, y examino, juzgo y digo. Y digo razonablemente, no disparato.

Así, con razonable juicio, digo que un disparate es esto:

'Marianfest', una fiesta mariana en la JMJ

Esto va ser, por lo que tengo entendido, el Miércoles de la JMJ, que en americano se dice Wednesday, para que nos entendamos todos. Por cierto, que en la agenda de ese Wednesday JMJ también aparece programado un 'Suspiros de España Concert' que ustedes podrán imaginar qué sea, pero yo prefiero no preguntar qué será. También, en el prospecto de ese mismo Wednesday se avisa de un 'Life on te Rock' (With Father Mark and Doug Barry of EWTN Live broadcast). Tampoco pregunto detalles, of course.

Simultáneamente, a la vez que se publican por ahí estos anuncios del programa JMJ, como muestra de la grave disfunción/confusión reflexivo moral reinante, uno de los declamadores (¡famoso declamador con millones de adictos!) contra los críticos anti-jmj, uno de esos que no distinguen críticas/críticos y todo/todos le parecen lo mismo, se pone a crotorar en su campanario escandalizado por esto:

Clecio Alençar, vicario-cantante country brasileiro

¿Habrá que explicar al escandalizado declamador filo-jmj que de los polvos de la JMJs salen (y saldrán) estos lodos del vicario-cantante brasileño, el padre Johny rockero, las nenas danzarinas litúrgicas y demás comparsas del juanpablismo nacional e internacional?

Pues a ver si nos aclaramos y nos ponemos a discernir, una facultad de la razón inteligente que parece que se ejercita poco ultimamente en ciertos foros eclesiásticos - oficiales y/o oficiosos - que deberían ser, más bien, expertos en el sabio e inteligente discernimiento espiritual.

Es un don del Espíritu Santo, se le puede pedir.

p.s. Gracias al Artillero Arturo Padilla por el link del cura country.

+T.

Clases de verano


Mi primer colegio fue de monjas, de Teatinas; pero mi primera escuela fue decimonónica, un pedazo de estampa de Fernán Caballero de esos que todavía sobrevivían passim en la feliz España de los '60.

A las cinco de la tarde, oliendo a jabón de baño, repeinado, subía perezoso la cuesta del Goro, por la acera de la Campita, que era la de la sombra, pasaba por delante de la casa de tia Maria Antonia, y llegaba al portón de Don Francisco, el maestro.

Don Francisco era el hijo del Sargento Bernardo Diaz, un señor con mostachos monumentales, imponente en su retrato de marco oscuro, que su hijo nombraba de vez en cuando - "...mi padre, que en paz descanse...", mirando al cuadro del difunto y santiguándose. Don Francisco no tenía título de maestro, pero estuvo interno en el colegio de los jesuítas, becado, estudiando hasta el bachiller y luego no sé qué paso que se vino al pueblo sin carrera. Desde antes de la guerra se dedicó a dar clases particulares a los pocos alumnos que le salían, algún atrasado que no lograba sacar el grado, algún aprendiz de tendero que necesitaba aprender las cuatro reglas, alguno que volvía de la mili y quería perfeccionar lectura y escritura. Y los niños en verano.

Para las clases de verano de los niños preparaba cada tarde el comedor y una sala grande entre el patio y la cocina. En el comedor arreglaba la mesa y dos camillas sin ropa, y en la sala de abajo ponía una mesa desmontable, un tablón grande sobre tres caballetes que ocupaba todo el centro de la habitación. Las sillas, unas eran de tijera, que se las prestaban en el casino, otras eran de la casa, con el asiento de anea, y también había unas banquetas de madera sin barnizar.

La casa olía a lápices, a pizarras. Y también olía a gatos, y al guiso que hubiera guisado en la cocina Patrocinio, la hermana de Don Francisco. Pero olía bien, un aroma que ahora mismo reconocería. Cuando llegábamos, la casa estaba fresquita, con las losas de barro y la corriente de chinos húmedas de haberlas rociado con el agua que le sobraba a Patrocinio después de regar los cuatro macetones de pilistras.

La primera tarde que fui a las clases me dieron una pizarra negra y un pizarrín negro, para escribir. Y yo dije que cómo iba a escribir con una tiza negra en una pizarra negra, y Patrocinio me dijo - "Tú escribe y calla. Y si no, aprende". Desconfiado, cogí el pizarrín y tracé una raya en la pizarra ¡y la raya era blanca! ¡Qué cosa tan curiosa! Una tiza negra que escribía blanco. Portentoso.

La admiración me duró un minuto de rayitas blancas del pizarrín sobre la pizarra, hasta que Don Francisco me preguntó - "¿La suma de una columna o de dos?" Enigmática cuestión que yo no sabía resolver, tímido y azorado, como he sido siempre, todo ojos detrás de mis gafotas. Sumar sabía qué era, y sumaba muy bien; columna también sabía qué era, y sabía que había columnas dóricas, jónicas, corintias, toscanas y salomónicas; lo que no sabía es que hubiera columnas de suma o suma de columnas. Se me resolvió la perplejidad cuando me pusieron por delante una pizarra con una ristra de números (una columna) para sumar. En unos segundos estaba sumada.

- "Ya está", dije yó.
- "Francisco, mira qué listo, en un momento, mira", dijo Patrocinio.
- "A ver, a ver..." - dijo Don Francisco - ¡Muy bien! Al segundo grado.

Y me pasaron del comedor a la sala del patio. Nada más sentarme en una de las sillas de enea, me dieron otra pizarra con una ristra de números de dos cifras (dos columnas) para sumar. Tardé un poco más, pero sumé bien, correctamente, las unidades y las decenas.

Después de los números venían las letras. Primero el Catón, un silabario con lecturas cortas, cada día una página:

La P. Pú-a, ma-pa, pa-po, pi-pa, a-ma-po-la, pi-no, pu-pa, pe-lo, po-pa, pa-la, pa-pá, pa-lo-ma, pe-pi-no. PA-LO. LU-PA. HI-PO. Pe-pe le-e la pe y la me. Lui-sa a-se-a la sa-la, se pei-na, sa-le a Mi-sa y se pa-se-a.

Después se copiaba la lección, en una pizarra con renglones.

La clase concluía con todos los niños juntos contando en voza alta, a coro, del uno al cien. Luego se cantaban los límites de España:

- "España limita la Norte con el Mar Cantábrico y los Montes Pirenos, que nos separan de Francia, al Este con el Mar Mediterráneo, al Sur con el mismo mar y el Estrecho de Gibraltar, al Oeste con el Océano Atlántico y Portugal".

Se terminaba con una ronda en la que Don Francisco iba señalando a los niños con un puntero y preguntando las capitales de los países: ¿Francia? ¡París! ¿Italia? ¡Roma! ¿Portugal? ¡Lisboa! ¿Inglaterra? ¡Londres! ¿Alemania? ¡Berlín? ¿Rusia? ¡Moscú! ¿Austria? ¡Viena! ¿Turquía? ¡Estambúl! ¿Perú? ¡Lima! ¿Siria? ¡Damasco! ¿Cuba? ¡La Habana!

Y vuelta empezar la ronda, porque no se acertaba casi ninguna: ¿Francia? ¡Roma! ¿Rusia? ¡Berlín! ¿Inglaterra? ¡Francia! ¿Cuba? ¡Lima! ¿Austria?...(y Patrocinio, desde la cocina, nos enseñaba por detrás de Don Francisco un bollo de pan de viena) ¿Siria?...(y Patrocinio señalaba un albaricoquero que había plantado en el patio). Una vez, mi amigo Basilio Lara en vez de Damasco gritó ¡Níspero!

Por la casa rondaban dos gatos, uno amarillo y otro gris. Y en el patio había un galápago, muy viejo. Y en el albaricoquero, colgando de una de las ramas, una jaulita con un jilguero. Y en una tapia del patio otra jaula con un mirlo. Y al fondo del patio, un gallinero con media docena de gallinas y un gallo.

Don Francisco era carlista, de familia. Junto al retrato de su padre, el Sargento Bernardo, tenía un cromo enmarcado de Don Carlos VII, con su boina colorada. Don Francisco también conservaba su boina, con la borla amarilla. Yo nunca se la ví puesta. Para la calle, en invierno, usaba una boina negra, y en verano un sombrero de paja. Don Francisco era calvo, calvo de solemnidad.

Patrocinio, su hermana, tenía el pelo descolorido por secciones, porque se teñía las canas y luego se le iba destiñendo y se le quedaba el pelo oscuro por las puntas, amarillento en la mitad y blanco en la raiz. Como nada más salía a Misa y de visita para los pésames y otros cumplimientos, con el velo puesto no se le notaba el desteñido del tinte. Pero dentro de la casa parecía la versión de una bruja de cuento, vestida siempre de negro, canija y encorvada, arrastrando los pies, canturreando por lo bajo, en la cocina o yendo y viniendo por la casa. En cuanto se sentaba en una de las mecedoras de lona que había en el portal, le saltaba encima uno de los gatos, y ella lo acariciaba y se ponía a hablarle.

La clase duraba una hora y pico, sobre las seis y media ya estaba de vuelta en casa, con el Catón, una libreta y el lapiz. Merendaba leche fría con limón y canela y algunas galletas.

-¿Qué has hecho en la clase?
- He leído la p, y he hecho una suma de dos columnas, y he copiado una pizarra de diez renglones...
...Pero yo no quiero ir, que me da miedo Patrocinio.

Yo tenía cinco años, recien cumplidos. Aprendí a leer en los tebeos de El Jabato y El Capitán Trueno, y a escribir en el mostrador del estanco de mi tia, y no entendía para qué me mandaban a las clases de verano de Don Francisco.

Fueron dos veranos con clases, los dos iguales, las mismas pizarras, las mismas sumas, los mismos copiados. Y las mismas capitales.

Don Francisco y Patrocinio fueron languideciendo, dando bajones cada año que pasaba. Se murieron el mismo invierno, uno detrás del otro, amparados por los vecinos, porque la familia que tenían eran parientes que se desentendieron. A Patrocinio le pusieron nicho propio en el cementerio, pero a Don Francisco lo enterraron en el panteón de una prima lejana, sin lápida.

La casa la vendieron, la derribaron y levantaron otra vivienda nueva, de dos plantas, ni siquiera sé quién vive ahora allí; si paso por delante, no miro la fachada. Pero sé qué casa es, como si estuviera pisando el umbral, entrando en el zaguán y llamando al aldabón del portón, con el olor de las pizarras y los lápices y la yerbabuena del arriate del patio.

+T.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Viejos corruptores


Me revuelven el estómago nada más verlos. En especial ese de la barba cadavérica, el viejo verde asqueroso que escribía historias indecentes, un aprovechado bien nutrido en los años de Franco que después (el repugnante sujeto estaba bien informado) protagonizó un currículum-tipo desde el azul al rojo. Estas piezas son así.

Ahora, con una pata en la tierra (o en el crematorio), resurge con la cochambre de los pseudo-indignados porque tuvo el ojo (la buena información, otra vez) de prologar el panfletucho del francés ese, el inventor de la indignación. Escoria podrida de la infecta izquierda que se resiste. Vivir para ver: Unos se suicidaban y se quitaban de enmedio con prisa, y esta galería de momias rijoso-impotentes se aferran al reloj (viven muy bien, muy cómodos) a la vez que postulan y promueven eutanasia para todos.

Son de la mala ralea del infame aquel, el alcalde de Madrid, el de los bandos repulidos, el que se apuntó a la movida de los degenerados de los '80, el bocapodrida socialista que alentaba a la canalla drogadicta. Socialista, y ya está dicho todo.

Ahora, cuando el sistema parece que estertora y supura pus por todos sus hediondos poros, ahora emergen otra vez, los corruptibles corrompidos corruptores. No les da vergüenza haber estado y volver a estar porque el pudor es incompatible con las siniestras, las izquierdas nunca tuvieron vergüenza, cuando esconden sus culpas es porque les amenaza la justicia, no la conciencia.

Ya no piden tierra y libertad, como antes. Pero están pidiendo tierra, patéticamente, no sé si son conscientes.

Qué ridículo ver a la decrepitud pidiendo la vez en la orgía de la juventud (¡y esa juventud!).

&.

lunes, 1 de agosto de 2011

Rezando por la JMJ


Lo cortés no quita lo valiente y el Papa ha pedido oraciones por la JMJ, conque hay que rezar por aquello. Yo rezo - ya he rezado - por la JMJ, lo crean ustedes o no. Hace ya una temporada que rezo por el evento, por sus frutos.

Porque me guste o no (que no me gusta), es una celebración de la Iglesia Católica. Una celebracion bastante representativa y sintomática del Catolicismo del siglo XXI: Rezo por la purificación y rectificación de intenciones y obras, y por la perfección en virtudes de la pastoral y el apostolado católicos, por sus promotores, sus agentes y sus receptores.

Esto en general. Más particularmente, pido:

- por la pacífica y venturosa celebración de todos los actos
- por que no hayan accidentes, incidentes o imprevistos improcedentes que lamentar
- por la ausencia de incordiantes, por la prevención y eliminación eficaz de agresores y agresiones
- por el tranquilo arribo y el feliz regreso a casa de los asistentes
- por la honrada gestión de medios y procedimientos personales y materiales


Como sé lo que son las celebraciones multitudinarias estilo jmj, también ruego en mis rezos:

- para que haya más penitentes que comulgantes
- para que haya más confesores que concelebrantes
- para que haya menos claque bailante y más oyentes-orantes


Muy especialmente pido por las intenciones del Papa, y también

- por la exaltación de la Santa Sede Apostólica
- para que los obispos presentes no se crean más que el Papa
- para que decaiga la doctrina de la colegialidad secundum Vat.2º
- para que se renueve en los presentes, los asistentes y los tele-asistentes, pastores y fieles, la firme creencia y confesión del dogma del Vaticano I
- por la pronta recuperación de las señas de identidad del Papado
- por la desaparición del juanpablismo

Decía que me preocupa la celebración, y por eso ruego:

- para que el Papa no se ponga y/o no le impongan sombreros raros, impropios y/o ridículos
- para que los sacerdotes asistentes no lleven sombreros, gorras, gorrillas o viseras durante la celebración
- para que los sacerdotes asistentes no lleven cámaras fotográficas colgadas al pecho durante la celebración
- para que los sacerdotes asistentes no se distraigan haciendo fotos y/o grabando videos y/o youtubes durante la celebración

Ruego también:

- para que la liturgia, en todo momento, se celebre y desarrolle con suma reverencia
- para que no se introduzcan aditamentos extravagantes, bailes, músicas, canciones, ritmos, pachangas, masas corales etc.
- para que no asistan mujeres al altar, bajo ningun concepto o forma
- para que la mayor parte de la celebración se rece en latín, recalcando la oportunidad del encuentro internacional
- para que desaparezacan de la celebración las moniciones y demás interrupciones

También me preocupan (¡mucho¡) otros pormenores, por eso pido:

- para que se distribuya la Sgdª Comunión correcta y reverentemente
- para que los sacerdotes no cometan abusos al distribuir la Comunion
- para que los comulgantes comulguen con devoción, sin abusos
- para que se adoren con suma reverencia y se custodien con extremado celo las Sagradas Formas durante y después de la Comunión
- para que no resten demasiadas Sagradas Formas post-comunión, y se disponga un lugar adecuado para su reserva y posterior traslado a las iglesias y/o conventos destinados ad casum

Finalmente, ya que estamos rezando, a las intenciones de la JMJ uno estas otras a propósito de la JMJ:

- para que en España y las demás naciones se renueve el catolicismo militante
- para que desaparezcan los gobiernos e instituciones enemigas de la Iglesia
- por la extinción de los partidos marxistas y comunistas
- por la abolición de las legislaciones abortistas y eutanasistas y la extinción de las instituciones y organismos promotores
- por la erradicación eficaz del hambre, la injusticia, el crímen y la miseria
- para que las leyes de los hombres no se opongan a la Ley de Dios

En fin, no sé si he pecado de indiscreto con esta exposición de mis rezos por la JMJ, cumpliendo la petición del Papa Benedicto. Pero me parece relativamente oportuno, como muestra de una petición fiel pero no conformista.

Me reservo una última petición:

- Por la pronta sustitución de las jmjs por nuevas formas de apostolado juvenil menos efectistas, menos masivas, mejor discernidas y más independientes de los montajes, tramoyas, medios procedimientos y publicidades del mundo.

Te rogamus, áudinos!

Amén.

viernes, 29 de julio de 2011

Se les ve el plumero (jmjoteros sin vergüenza)


Yo comprendo muchas cosas, soy muy comprensivo. Pero no disculpo algunas cosas, me repugnan ad nauseam. Suelen ser cosas que tienen que ver con la fe, algo tan trascendental y delicado. Sobre todo cuando la necedad de algunos (culpables, aunque necios) puede afectar nocivamente a la fe de los sencillos. Vean esto, a ver si detectan el punto nauseabundo:




Ocurre en los segundos 52-53-54", cuando elquesea ese con cara de clon (o sobrino, o embrión in vitro, o hijo póstumo) de Pepiño Blanco dice eso:

"Bla bla bla bla...la pequeña guardia suiza nace del cariño al Papa, en particular a Juan Pablo IIº, pero también a todos sus sucesores

No sé de donde sacarán a estos cretinos profesionales, a estos pazguatos vomitivos, repelente-católicos. El que habla debe ser una cota insuperable, de muestrario de feria internacional de elementos repulsivo-apostólicos. No digo que sea malo, ni que no sea eficaz, ni que no sea honrado y virtuoso. Si encima de parecerse a Pepiño cometiera las trapacerías del Pepiño sería tragi-ético-mimético, el desgraciado. Pero el desgraciado lo dice tal cual se puede oir: Le montamos al Papa unos mini-suizos pero conste que por cariño a Juanpablosegundo, conste a todos y cónstele a ese que es solamente su sucesor; repito (viene a decir el Pepiño-bis) repito que a este sólo le montamos los suizitos por ser sucesor de nuestro súper-Papa guapo-guapo-guapo.

Atención, señoras y señores, que el blog, este blog, va a lanzar otro neologismo:

'Juanpablólatra'- Dícese del juanpablista que pasa de frenesí movilizado al estatismo alucinado y ad-do-ra a Juanpablosegundo. Se usa lo mismo para masculino y femenino, pudiéndose decir un/una juanpablólatra (neutros abstenerse).

 
Y ese es el ganado, esa es la médula de las jmjs, la madrileña rouqueña y - me temo - que las otras también, por el estilo.

Empecé diciendo que comprendía, que comprendía afectos, gratitudes, dependencias, fijaciones etc. Pero tocante a fidelidades actuales me parece quasi herético formal el juanpablismo juanpablólatra que se acompaña como síndrome de una obnuvilación tendente a obviar a Benedicto XVI, el Papa. ¿No han apreciado ustedes ese detalle? Entre el jmjoterismo es bastante acusable.

Lo demás del youtube, bien, muy simpático, los niños muy monos, la costurera parece una versión de mia tia Antoñita hace veinte años.

Pero el bi-Pepiño ese se delata y delata a su troupe (adivina, adivinanza ¿a qué tribu pertenece el re-Pepiño???) y asoma el plumero una barbaridad.

Gente como él, entes de su especie, son la cara competente de la JMJ, los tramoyistas de la pista circense.

+T.

Bloggers


Por medio de un amable gestor (y un anónimo comentarista, y otro par de invitadores más, todos amables) me han invitado a un encuentro de 'bloggeros católicos'. El encuentro no sería notable si no fuera porque es con el Papa, aprovechando la JMJ. No sé cómo será, ni siquiera sé si el encuentro con el Papa será real o virtual. De todas formas, no tengo intención de ir.

Primeramente porque no soy 'bloggero'. Como no fui libretero cuando escribía en libretas, ni cuartillero cuando escribí en cuartillas, ni foliero cuando escribo en folios. Tampoco 'bloggero' por escribir en un blog.

Pero no iré por motivos mayores: Porque en esas fechas - D. m. - estoy y estamos de Novena, acontecimiento que ni el Papa de visita supedita en la primacía preferente de mi agenda personal-devocional. Cada cosa en su sitio y cada quisque en el suyo, dicho salva reverentia, of course. Quiero decir que mi sitio está en la Novena, no en Madrid.

Además no quiero estar en la JMJ, lo supondrán ustedes, lo tengo muy claro. Ni ser cómplice por remota participación en la mortificación de someter al anciano venerable Benedicto a la canícula hispánica y sus rigores. Yo no quiero abreviar este pontificado, todo lo contrario.

En fin que tengo recias razones, muy mías, para declinar la invitación a eso de los bloggers. Ellos verán.

Desde luego sigo bloggeando, como empecé a escribir en su día sobre una pizarra con un pizarrín, más 'tecnologizado' pero el mismo y lo mismo, salvo matices accidentales, circunstanciales.


Pero no soy blogger, conste (aunque use el concepto, meramente indicativo, nunca identificativo).

+T.

jueves, 28 de julio de 2011

Un escenario efímero


Desde los 15-16 años sigo cada verano (en cuanto puedo) las retransmisiones por radio del Festival de Bayreuth. No recuerdo (no sé) qué año empezaron a realizarse los montajes y escenografías aberrantes, pero rara es la temporada que no ocupa un primer plano de atención el tal o el cual mamarracho al que se le ha consentido (encargado y pagado) plasmar su corrompida comprensión del fascinante mundo wagneriano. Una heterodoxia escenográfica afecta y descompone la obra que concibió el maestro Wagner con todo detalle, incluyendo el montaje. Comparando, es como poner a Las Meninas sobre una plataforma móvil con un marco de neón azul; o iluminar un Greco con focos de discoteca y efectos tridimensionales. Muy ocurrente (muy gay, generalmente) pero muy falso tocante al referente principal (sea Wagner, Las Meninas o el Greco), su presentación y su resultado. No sé por qué los abusos que jamás se consentirían perpetrar contra un Velázquez sí se consienten (por encargo y bien pagado) contra una ópera de Wagner.

Mutatis mutandis, pienso eso de esto:



Esto es el escenario principal de la JMJ, en Cuatrovientos. Lo están montando y es horrible. Cuando esté montado será horrible.

Cuentan que será una especie de paisaje blanco con un árbol dorado. Pienso en los escenarios de las pelis de Marisol, las pelis musicales de los '60 que metían un chirriante decorado surrealista en mitad de una peli de flamencas, guitarras y España cañí.

Pero de los sesenta al 2011 las ciencias han adelantado una barbaridad - Don Hilarión dixit - y el escenario de Cuatrovientos dispondrá de microclima gracias a unos artilugios micro-pulverizadores de agua, para templar unos pocos grados el tórrido Agosto mesetario.

Si todo fuera para un des-concierto de pop-rock y una noche de drogas-sexo-alcohol, me importaría un pito, total un horror para otro horror. Pero ese escenario será donde se celebre la Misa, la Misa del Papa. Austeros y vanguardistas, así dicen que serán los espacios, los decorados y los estrados.

Y debajo la turba. Debajo del escenario (y fuera de su alcance) una masa contenida, relativamente móvil, con la emoción teledirigida y el entusiasmo hiper-motivado, con una semana de cansancio encima, más una noche católico-fiestera de pre-ambientación en directo. Juanpablismo puro y duro en acción.

En la justificación razonable del mega-escenario, el arquitecto autor (o el comentarista publicador) saca a relucir el concepto 'arquitectura efímera', muy a propósito. Pero muy significativo (consciente o inconscientemente) también.

Arquitecturas efímeras eran también los arcos triunfales que se erigían para los recibimientos de pompa y circunstancia, y también eran construcciones efímeras los catafalcos y túmulos monumentales que se instalaban para las pompas fúnebres de reyes y príncipes. Si el fenómeno de
las fantasías de telón y cartón es universal, ciertamente nuestra época ha ideado una nueva expresión de la tectónica efímera con los montajes de escenarios litúrgicos papales, algo poco visto antes de la época de los viajes apostolicos y sus masivas celebraciones.

¿Podría decirse que corresponden a una imagen, una auto-imagen de la Iglesia? ¿Una arquitectura efímera para una 'iglesia efímera'? No me refiero a la Iglesia Una Santa, no: Me refiero a esa iglesia que convoca y celebra en esos escenarios y que se desmonta también con el escenario, ¿me explico?

La iglesia juvenil de juventudes, entusiasta, exultante, híper-animada, súper-motivada...¿dónde queda, a dónde va, dónde se encuentra después del escenario? Yo imagino que se desmonta con el escenario, se enrolla con los telones y los cables, se empaqueta con los tubos y los cartones, y se almacena en una oscura y fría nave. Hasta el próximo escenario.

Es una alegoría, tan irónica como el soneto de Cervantes al túmulo sevillano de Felipe II.

Después, recogido el escenario, desmontado el castillo de arena, la torre efímera, volvemos perezosamente a la Iglesia sin escenario inventado, la Iglesia de la profunda crisis post-conciliar, la actualidad problemática, los nombres que dan miedo, Irlanda, Maciel, Somalia, Europa.

Yo no digo que si somos como niños no necesitemos un rato de tiovivo, de noria, de feria, parque de atracciones y chucherías. Yo no digo eso, todo eso me parece bien.

Lo que digo es que no se puede mantener una iglesia de jmjs, terminando una y empezando otra.

El juanpablismo fue una perpetua fiesta de puertas adentro y un desierto puertas afuera. Perpetuar una iglesia-disney es un error que se pagará caro. Como se están pagando ahora las cosas que la arquitectura efímera juanpablista no dejaba ver.

Espero que no se les ocurra poner en el escenario blanco del árbol dorado con agua pulverizada un letrero que diga "...et super hanc petra edificabo Ecclesiam meam".

Resultaría patético.


+T.

domingo, 24 de julio de 2011

Virgilio Noé r.i.p.a.


El boletín de Zenit de esta tarde trae la noticia de la muerte del Cardenal Noé. Don Virgilio tenía 89 años y los últimos los ha vivido discretamente, como es habitual en un cardenal ottantenne. La decisión - muy discutible - de Pablo VI de privar del derecho activo de participar en el Cónclave a los cardenales mayores de 80 años, deparó que esa fecha incapacitante significara la mayoría de las veces el declive real de los purpurados, sentenciados a vagar por los eventos sagrados de Roma como adornos de honor. Si un obispo emérito (algo también muy discutible, quizá más que lo de los cardenales) es una triste figura, un cardenal con el plus de los ochenta es una especie de vánitas vestida de colorado.

La noticia de la muerte de Noé aparece en algunos noticieros italianos con una muy chocante confusión de imagen que le habrá hecho muy poca gracia al afectado, y es comprensible: En vez de la foto del Cardenal Noé han puesto una (estupenda) fotografía del Cardenal Amigo Vallejo. Una confusión lamentable. Aparte el hecho del poco parecido físico de uno y otro purpurado, el equívoco es más llamativo porque Virgilio Noe ha sido de las personas más retratadas de la Curia Romana, por lo que su imagen es dificlmente confundible.

Desde 1964 era profesor de liturgia en el Anselmiano. En 1968 fue secretario del Comité para la revisión de las Ceremonias Pontificias, bajo la dirección inmediata del tristemente célebre Anníbale Bugnini, presidente-comisario de dicho comité. En 1969 es nombrado Subsecretario de la recien reformada Congregación para el Culto Divino, y en 1970 se le nombra Maestro de las Ceremonias Pontificias.

Como tal Maestro de Ceremonias del Papa, tuvo el grave cometido de ser el introductor de las reformas liturgicas del post-concilio en el ceremonial pontificio, aplicando las directrices generales de la Sacrosanctum Concilium así como las otras emanadas del Consilium de Bugnini y su equipo. Todo lo referente a la liturgia papal dependió de Monseñor Noé, suponemos que inspirado en gran medida por el propio Pablo VI, tan directa y personalmente implicado en todos los aspectos y pormenores de la reforma litúrgica (aunque algunos pretendan exculparle de responsabilidades y minimizar su actuación).

Durante aquellos años, Mons. Noé fue además consultor de la Comisión sobre la Familia, miembro (¡atención!) de la Comisión de estudio sobre la función de la mujer en la sociedad y en la Iglesia y miembro del Comité central para la celebración del Año Santo (el Año Santo de 1975 fue una fecha muy importante en referencia a la implantación definitiva de la reforma litúrgica y el nuevo ceremonial pontificio).

Continuó siendo Subsecretario de la Congregación de Sacramentos y Culto Divino y Sacramentos, y desde 1977 Secretario Adjunto de la misma, con especial encargo de dar impulso a la reforma litúrgica.

Luego de atender como ceremoniero a los dos Cónclaves de 1978, el Juan Pablo I Luciani y el de Juan Pablo II Wojtyla, continua asistiendo como maestro de ceremonias hasta 1982, cuando se le nombra Arzobispo Secretario de la Sgdª Congregación de Sacramentos y Culto Divino, encargado de esta última sección. En 1989 se le agrega como codajutor al Arcipreste de la Basílica de San Pedro en el Vaticano. En 1991 es elegido Cardenal y se le asigna el Vicariato del Estado Vaticano y finalmente el título de Arcipreste de la Basilíca de San Pedro. Entre otros encargos curiales y pastorales, también fue presidente de la Comisión para los tres principales santuarios-centros de peregrinación de Italia, Loreto, Pompeya y Bari.

Me he detenido en esta semblanza para recalcar la importancia de Noé, un personaje clave en la puesta en marcha, ejecución e implantación de la reforma litúrgica, siendo el responsable de un cierto estilo que se impuso desde el Vaticano, muy identificable con la manera de actuar y proceder de Monseñor Noé. Decían de él que era un esteta nato, que incluso asistió a clases de ballet clásico y coreografía cuando se hizo cargo de la dirección de las ceremonias papales.

Los críticos de la reforma litúrgica vaticanosecundista no guardamos simpatía alguna a Noé. Aunque deberemos reconocer que Noe será juzgado más benévolamente si se le compara con su sucesor en el puesto de Maestro de Ceremonias del Papa, el nefasto Pietro Marini, el ceremoniero del juanpablismo. Sólo con comparar las ceremonias del Año Santo de 1975 con las del Jubileo del 2000, se hace uno cargo de la degradación y deformación sufridas en veinticinco años, entre uno y otro ceremoniero.

Repito que le guardo pocas simpatías a Virgilio Noé, por cuanto hizo y significó tocante a la consumación de la defectuosísima reforma litúrgica. En la desaparición/pérdida de elementos tradicionales de las ceremonias pontificias como la tiara y otros ornamentos papales, Mons. Virgilio Noé tuvo especial responsabilidad. Aunque en última instancia fueran decisiones del Papa (¿promovidas? ¿aceptadas? ¿insinuadas? ¿ordenadas? ¿dispuestas? ¿previamente? ¿ínterim?).

A no ser que haya dejado escritas sus memorias y en ellas desvele interesantes pormenores, todas estas preguntas seguirán siendo sutiles interrogantes sobre las circunstancias que conoció en directo el difunto Cardenal Virgilio Noe. Que en paz descanse.

+T.