domingo, 11 de noviembre de 2012

Lo que se da a Dios

En el clásico 'Jerusalén en tiempos de Jesús' de Joaquim Jeremias aparecen algunos datos sobre la magnificencia del Templo re-edificado por Herodes el Grande. Se cuenta la opulencia de los Príncipes de Adiabene, prosélitos devotos, que dejaban espléndidas ofrendas cada vez que visitaban Jerusalén. Se recuerda también algunos exornos magníficos, como un emparrado todo de oro del que los fieles iban colgando como ofrenda hojas, sarmientos y racimos de oro comprados en las tiendas de los orfebres y joyeros de Jerusalén, famosos por la belleza de sus artesanías.

La escena del óbolo de la viuda transcurre en el Gazofilacio del Templo de Jerusalén. El texto del Evangelio (Mc 12, 41 ss.//Lc. 21. 1-4) dice que la pobre viuda echó en el arca de las ofrendas dos moneditas ínfimas. Pero el Señor ponderó la entrega de la viuda, que no daba de lo que le sobraba, sino que puso en el cepillo todo lo que tenía.

El valor de lo que se da a Dios es relativo, vale según las circunstancias de cada cual, y, así, lo mucho que da un magnate es poco comparado con sus bienes, en cambio lo poco que da un pobre es mucho porque es casi todo lo que posee. Pero, ampliando la compresión de este pasaje del Evangelio, hay que entender que se puede referir igualmente a otra clase de donaciones, no sólo las de dinero. Por ejemplo, el que disponiendo de poco tiempo dedica a Dios unos pocos minutos de ese tiempo ofrenda más, relativamente, que otro que tenga disponibles para el culto y la oración las 24 horas del día y dedique a ello dos, o tres, o cuatro horas. Salva siempre la intención recta y la intensa voluntad, las posibilidades de un caso respecto a otro pueden revalorizar un acto pequeño y desmerecer otro aparentemente mayor.

Aplicando ese sentido moral del texto a nuestra interioridad espiritual, tendremos que valorar por encima de las muchas acciones buenas que practicamos sin esfuerzo aquellas otras acciones pequeñas, incluso mínimas, que nos suponen especial esfuerzo, disciplina, vencimiento. Así, si uno es generoso por naturaleza de carácter y da limosna abundante sin fatiga, pero, sin embargo, es perezoso y negligente a la hora de cumplir sus obligaciones, un pequeño acto de diligencia y aplicación atenta puede tener más mérito en cuanto virtud que una buena limosna entregada sin particular esfuerzo (sin que quiera decir con esto que un acto pueda sustituir al otro y evitemos la limosna escogiendo a cambio practicar otra acción ascética). Se trata del valor intrínseco de nuestros actos, que pueden ser de mejor calidad y mérito aunque sean extrínsecamente mayores cuantitativamente.

In conspectu Domini, nunca lo olvidemos: Todas nuestras acciones suceden en presencia de Dios, que es quien las sopesa y juzga, como Cristo valoró el óbolo de la viuda en el Gazofilacio.


Otra reflexión más: Es la ley de la Caridad la que, finalmente, avalora nuestros actos meritorios, según el Amor de Dios con que los hagamos y según el amor al prójimo con que los practiquemos. Siempre con esta secuencia, primero el amor de Dios, luego, como su consecuencia, el amor al prójimo. Por eso se pedían (antes, antiguamente) las limosnas 'por amor de Dios', y se respondía al donante "-Que Dios se lo pague". Una simple pero cristiana y precisa comprensión del pedir y el dar, según la regla de la caridad.

Esta mañana, predicando el Evangelio del óbolo de la viuda, recordé mis primeros ejercicios espirituales, tendría yo unos 10 años, una Cuaresma en la que nos llevaron a hacer unos días de retiro a todos los alumnos del instituto de bachillerato, sería el año 1970, ó el 71. El cura, en una de las meditaciones, nos relató un cuento de Rabindranath Tagore, que era, más o menos, así:

- Estaba un mendigo harapiento pidiendo limosna al borde de un camino cuando vió venir a lo lejos el cortejo del rey. Los jinetes de la guardia real pasaron montados en sus caballos con ricas guadralpas y banderines en la punta de sus lanzas enhiestas, seguían lacayos y servidores con ostentosas libreas, otros pajes llevaban estandartes y banderas delante de la carroza real.
Al llegar al sitio donde estaba el mendigo, la carroza se detuvo, un paje abrió la puerta y el rey bajó, con su manto y su corona, y se dirigió al mendigo tendiendole la mano y pidiéndole:

-'Dame!', le dijo el rey al mendigo.

El mendigo, mudo de estupefacción, no sabía qué hacer. El rey volvió a pedirle con la mano tendida -'Dame!...' Entonces el mendigo abrió su alforja, tomó un grano de arroz y lo puso en la mano abierta del rey. El rey, en cuanto tuvo el grano de arroz en su palma, cerró la mano y se inclinó agradecido ante el mendigo, luego subió a la carroza y el cortejo siguió su camino, mientras el mendigo, asombrado, miraba cómo se alejaban.

Aquella noche, cuando el mendigo llegó a su mísera casucha, encendió un candil y volcó el contenido de la alforja sobre la mesa: Con los ojos muy abiertos vió que entre los granos de arroz brillaba un reluciente grano de oro, y comprendió que, prodigiosamente, por el grano de arroz que le dió al rey aquel otro grano se había convertido en oro. Y lloró amargamente por no habérle dado todo al rey.

El cura insistió en esta última frase: -'Cuánto lloró aquel mendigo, qué amargamente, por no haber tenido voluntad para habérselo dado todo al rey'.  Nos la repitió enfáticamente, dos o tres veces.

Teníamos diez u once años, no sé si todos comprendimos el cuento y su final. A mí, no se me ha olvidado.


+T.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Una cum Papa...sed sine Papa



La peregrinación de grupos tradicionalistas católicos a Roma ha animado estas últimas semanas las webs tradis. Más de dos mil, casi tres mil peregrinos, han estado en la Misa celebrada en San Pedro del Vaticano por el Cardenal Cañizares, el prefecto de Culto y Sacramentos. En vez de en la capilla del Sagrario, como en anteriores y menos numerosas celebraciones de otros años, la Santa Misa se ha celebrado en el Altar de la Sede.

Que los asistentes eran numerosos se puede ver en las fotos; las sillas ocupaban todo el espacio detrás de los bancos de delante del ábside, colmando todo el trasaltar de la Confesión; los asientos y los fieles de pie se extendían hasta los laterales del baldaquino, por ambas naves. Los fieles formaban ese grupo heterogéneo en edad y condición, ancianos, familias con niños, adultos y jóvenes, todos perfectamente 'participantes', siguiendo los sagrados ritos con sus misales, cantando o rezando las partes de la Misa según era corriente en todas las iglesias católicas cincuenta años atrás. Son una extraordinaria muestra de lo que pudo haber sido y no ha sido, como ellos podrían ser hoy los católicos piadosos, militantes, conscientes, dignamente preparados y aptos para participar del culto católico de siempre, como siempre, con el plus de ser, estar y moverse en el siglo XXI. Son, gracias a las instituciones más firmes y activas del Catolicismo Tradicional, que se han encargado de formarles y asistirles, lo mejor de la Iglesia, la mejor parte de la Iglesia militante actual.

El coro rebosaba de clérigos, todo el amplio coro del ábside central de San Pedro repleto de sacerdotes, religiosos, minoristas y seminaristas en hábito coral. También asistió una digna representación de revmos. prelados, el más representativo, quizá, Mons. Agustín di Noia, vicepresidente de Ecclesia Dei. El Cardenal Cañizares estuvo también asistido por un escogido clero, entre ellos monseñor Ferrer Grenesche, subsecretario de Culto y Sacramentos, y el reverendo Don Almiro de Andrade (fssp) oficial de Ecclesia Dei, que actuó como ceremoniero.

Extraordinaria concurrencia de fieles, dignísima representación de clero asistente y celebrante, pero el Papa no estuvo. Mandó su bendición  y saludo a los presentes por intermedio del Cardenal Bertone, Secretario de Estado, del quien se leyó un mensaje firmado que, además de la bendición papal, contenía estas chocantes palabras:

"...En este Año de la Fe,  mientras la Iglesia celebra el quincuagésimo aniversario de apertura del Concilio Vaticano II, el Santo Padre invita a todos los fieles a manifestar de manera particular su unidad en la fe; así serán eficaces agentes de la nueva evangelización."


He dicho 'chocantes palabras' porque citar/nombrar en esa ocasión, ante esos muy determinados fieles, palabras/conceptos como 'Concilio Vaticano II' y 'nueva evangelización' me parece salirse de tono; yo diría, incluso, que resultaba 'provocativo', o, por lo menos, indiscreto. Entiéndaseme. Compréndase que los católicos conscientes recordamos el Vaticano 2º, pero no lo celebramos. Y sobre algunos neo-conceptos pastorales mantenemos cierta distancia crítica. Sin duda, probablemente, sería cosa de Bertone; no me cuadra, no imagino al Papa, tan delicadamente atento y mesurado en formas y expresiones, dadas las circunstancias y los circunstantes. A los huépedes - más si son peregrinos, más todavía en una efemérides así - se les debe toda atención y regalo. Las espuelas están fuera de lugar, y las menciones incómodas también.

Fuera lo que fuese, a eso se redujo la presencia del Papa, una presencia más virtual que real, casi intencional remota. Con lo cerca que están los Palacios Apostólicos, pared con pared. Con lo fácil que se baja de la casa del Papa a la casa de Pedro. Con lo que hubieran disfrutado los peregrinos si el Papa hubiera aparecido un momento, unos minutos, en la Loggia delle Benedizioni, la que da al interior de la Basílica,  y hubiera bendecido a sus peregrinos católicos, sin más palabras, sólo la bendición, su bendición, porque por él, por Benedicto XVI (además de por la Misa, en primer lugar) habían ido a Roma, todos con el Papa en la mente y en los rezos. ¿Se merecían o no una presencia, una bendición de consuelo y confortación, de ánimo y benevolencia de parte del Vicario de Cristo? Por eso el seco mensaje del Cardenal Bertone me parece poco, desabrido, corriente, demasiado expeditivo y oficialóide para una ocasión tan solemne, tan memorable: Después de cincuenta años, un Cardenal celebraba la Misa que siempre se celebró en aquel privilegiado lugar, cabe la Cátedra de San Pedro, en el corazón de la Catolicidad.

Después nos enteramos de que ha habido presiones, indirectas o directas, interferencias, intervenciones y consejos para que el Papa pareciera lo menos posible, lo mínimo. Hasta parece que no ha gustado ni esa mínima comparecencia virtual en la carta mensaje de Bertone. Priemro fue Andrea Tornielli quien dió el aviso, en su blog Sacri Palazzi; después en el blog Messa in Latino identificaron la pista de Tornielli y señalan la web de korazym.org como especialmente implicada en las 'presiones', concretamente este artículo que dice al final esto:

"....Intanto il 3 novembre sarà il cardinale Cañizares Llovera, prefetto del Culto Divino, alle 15.00 a celebrare il pontificale con il rito straordinario. Il Papa per ora non ha fatto sapere se ci sarà da parte sua una forma di partecipazione. Negli ambienti vicini dicono di si. Ma certo anche un messaggio sarebbe un gesto che rischia di essere frainteso dalla maggioranza dei fedeli del mondo che ama e vive la riforma liturgica traendone grandi frutti spirituali. Resta il fatto che un gesto di amore verso l'unità potrebbe trasformarsi agli occhi di molti fedeli come un volgersi indietro.
Allora forse il migliore consiglio per i fedeli di parrocchie e movimenti di tutto il mondo è quello del Papa di riprendere in mano i documenti del Concilio e rileggerli davvero, senza lasciarsi condurre da strani venti di dottrina che soffiano avanti ed indietro ma raramente verso Cristo. // 

// ... Mientras tanto, el 3 de noviembre sel cardenal Cañizares Llovera, Prefecto de Culto Divino a las15 h. para celebrar el pontifical según el rito extraordinario. El Papa no ha comunicado por ahora si participará de alguna forma. En los ambientes próximos dicen que sí. Pero, por supuesto, incluso un mensaje sería un acto que corre el riesgo de ser mal entendido por la mayoría de los fieles en el mundo que aman y viven los grandes frutos espirituales conseguidos por la reforma litúrgica. El hecho es que un gesto de amor hacia la unidad podría convertirse a los ojos de muchos de los fieles como dar volverse a atrás.

Así que tal vez el mejor consejo para los fieles de las parroquias y de los movimientos de todo el mundo es el que nos hace Papa para tomar los documentos del Consejo y leerlos de verdad, sin dejarse llevar por los vientos de extraña doctrina que soplan adelante y atrás, pero rara vez en dirección a Cristo. "

El articulete lleva carga de trilita, rezumando bad milk con sublimado de cicuta. Lo más sorprendente es enterarse de que los responsables y redactores de la web Korazym.org son, ni más ni menos, que los jmj's italianos (gmg's), una organización con bastante presencia de neocatecumenales y otros socios de algunos bien conocidos movimientos neo-católicos, con toda su agresiva y militante juventud, comportándose como si fueran unas juventudes socialistas, o unos pperos juniors, o una joven guardia roja. Quasi lo mismo, con el mismo ímpetu sectario/ideológico militante, pero corrosivamente críticos con el catolicismo tradicional mientras alardean de mil iniciativas ecuménicas e inter-religiosas.

Si esto fuera verdad, si las críticas de Korazym y grupos afines hubieran pesado para que al final la presencia del Papa en la Misa del 3 de Noviembre quedara reducida a la seca y antipática carta-mensaje de Bertone, se confirmaría, una vez más, lo que antes fue sospecha y hoy es vox pópuli: Que la presión de ciertos sectores y grupos de la Curia vaticana y de la iglesia de Italia están impidiendo/vetando que el Santo Padre celebre en público la Santa Misa que él mismo reconoció solemnemente vigente en y para toda la Iglesia. Si el celebrante, Cardenal Cañizares, explicaba un par de días antes que celebraría para hacer ver y entender que la celebración de la Misa según el misal antiguo es normal y debe ser visto con absoluta normalidad, resulta más desconcertante la paradoja de que el Papa del motu proprio Summorum Pontificum no puede hacer uso de su propio motu proprio, porque no le dejan.

En su entorno, cada vez aparecen más inquietantes ciertas figuras que, poco a poco, van desprendiéndose de la discreta prudencia y comedimiento de los recién llegados para ir dejando ver bajo la suave lana el pelaje feroz, como, por ejemplo (salva reverentia) el Emmº Cardenal Koch y sus últimas declaraciones, tan manifiestamente antipáticas (si no hostiles) con la Tradición y sus representantes más exigentes.

A cinco años del m.p. Summorum Pontificum, este es el panorama. Lo de la Misa en el Altar de la Cátedra es un mero signo alentador, ilusionante, pero, realmente, es sólo un punto, un pormenor en un escenario mayor más bien desalentador y sub mínimis. No cabe el entusiasmo. No se encuentran, salvo excepciones, cáuces favorables para que las posibilidades del motu proprio se desarrollen, arraiguen y fructifiquen. Item más: En el organigrama de la nuevangelización, la recuperación de la liturgia tradicional no tiene, al parecer, ningún sitio, ninguna oportunidad.


Concluyo con esta sorpresa, este friki-youtube que me encontré el otro día, por casulidad. Además de los capisayos celestones de monseñor Gilles Wach y sus canónigos del icrss, también tenemos otras rarezas en la galería de excéntricidades tradis. Escuchen, vean, disfruten atque tarareen este improptu summòo-summóo-summóorum pontíficum:




Un friki-tradi muy simpático, pienso yo. Ruego para que todos podamos mantener y compartir su, según parece, firme y decidido aliento (praeter musicam).


+T.

martes, 6 de noviembre de 2012

Patético 'funeral juvenil'


Que una chica menor de edad muera aplastada por una avalancha humana en una macro-fiesta de Halloween, no es una alegría. Tampoco es una muerte ejemplar. No es ejemplar que una chica acuda a sitios así, ni parece ejemplar la familia que consiente ese tipo de diversiones a sus hijos. Si no se sabía, si se ignoraba dónde estaba y cómo se divertía la joven, tampoco es ejemplar la ignorancia de su familia al respecto. Así fue la fiesta, como cuenta este youtube.  (véanlo todo, hasta el final, para hacerse idea)

Pero parece bastar que se sumen una serie de circunstancias (la juventud de la difunta, la fatalidad del accidente, la noticia de portada en los medios, la concurrencia de todo esto en un largo puente-fin de semana proclive a usar la página de sucesos como portada cuando no hay noticias más impactantes) para envolver en papel de espectáculo con lazo de acontecimiento social y ribetes de prensa rosa una triste tragedia con un terrible final...con funeral en la Catedral de Alcalá.

Además surge el tema familiar por la índole particular de una familia particular. Mientras los otros tres funerales de las otras tres víctimas han transcurrido más discretamente, el de la cuarta chica se ha magnificado en determinado medios, por razón familiar, por ser de determinada familia adscrita o afín a un concreto grupo católico. Si los amigos, allegados y afectos, movidos por cierta y muy equivocada espiritualidad de la heroicidad malentendida han versionado esa muerte triste, trágica, lamentable, patética, como un guión triunfal, se equivocan e inducen al equívoco: Una adolescente que muere a consecuencia de un tumulto en una fiesta rock de Halloween, es lo que es. Antes, cuando imperaba la sensatez, este tipo de cosas se tapaban con pena, y se vivían con resignación, hacia dentro, pero ahora se exteriorizan, en formato casi de espectáculo, con una movilización en torno al suceso en el que confluyen fenómenos socio-religiosos sorprendentes.

Que el obispo, Mons. Reig Pla, el del escabroso sermón televisado del pasado Viernes Santo, celebre el funeral de la joven difunta, es otra sorpresa. Él sabrá por qué, que yo no le encuentro motivo. Cuando un obispo celebra el funeral de alguien debe entenderse que es por alguna razón de peso, que en este caso no encuentro; más bien entiendo que un obispo, dadas las circunstancias, no debería estar. ¿O es que también considera ejemplar, admirable, honrosa y valerosa una muerte accidental como la de la joven víctima?

Si la juventud lee todo este epitafio escénico a propósito de esa muerte infeliz y desgraciada, la conclusión que extraigan los jóvenes será muy errónea.

Si los católicos movilizados/afectados por la muerte de esa chica son sinceros y hacen un juicio moral sensato y rectamente cristiano, deberán reconocer que una muerte como esa no debe magnificarse ni adquirir carácter de celebración porque no ha sido una muerte deseable, ni para una joven ni, mucho menos, para una cristiana. No sé si tendrán el valor de concluirlo.

Tal y como cuentan el suceso en algunos medios, da la impresión de que ha faltado poco para que hubiera surgido un grupo de entusiasmados 'santosúbitáneos' postulando una beatificación. Lean:

"Tenemos un ángel en el cielo" Carta de las amigas de Belén

y también esta otra entusista entrada:

¡Ya tenemos a Belen en el Cielo!

o esta noticia en la prensa:

El funeral de la joven Belen marcado por el dolor y la esperanza


Sorprendentes y extraños juicios; más todavía si se considera que proceden de ciertos ambientes que se presumen bien formados, católicamente instruídos. Pero así son nuestros tiempos, y así sienten los católicos del tercer milenio.

¿Nadie ha aconsejado, recomendado, contención, templanza, resignación? Y sufragios por la finada, que los necesitará, como todos, no diré si más o si menos.

Por los que han muerto, luto y sufragios. Los aplausos y parabienes no cuadran, no corresponden.


+T.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Un disparate 'ecuménico'



Hace ya unos años que se sabía la intención que parecía imponerse entre el clero católico de Tierra Santa: Abandonar el calendario católico-romano de la Semana Santa-Pascua para adoptar el viejo e incorrecto calendario mantenido obcecadamente por el rito bizantino y las iglesias orientales. Me pareció entonces una necedad y hoy, cuando se confirma la noticia para las celebraciones de la próxima Pascua del 2013, sigo opinando que es un disparate.

Las polémicas sobre el ajuste del calendario pascual, el que rige las fechas de las solemnidades cristianas, son tan antiguas como la Iglesia misma, remontables, probablemente, a la mismísima era apostólica. Para subsanar y corregir la imprecisión del Calendario Juliano que iba retrasando la fecha de la Pascua, alejándola del equinoccio primaveral, el Papa Gregorio XIII emprende las labores que concluirían con la fijación de un nuevo calendario universal, conocido en su honor como Calendario Gregoriano, mediante el cual se computan el ciclo del año civil y el correspondiente Año Cristiano desde su entrada en vigor, el mes de Octubre de 1582. Los países que por motivos religiosos no quisieron adoptar el calendario reformado promovido por el Papa, fueron, poco a poco, reconociéndolo, con la intransigente negativa de los patriarcados bizantinos y otras iglesias orientales, que mantuvieron cerrilmente el desajustado calendario juliano. De ahí proviene la distancia de fechas que actualmente separan las celebraciones de católicos y ortodoxos, de unas dos semanas mensuales (por eso - p. ej.- la distinta fecha de celebración de la Navidad, que entre los ortodoxos ocurre cuando los católicos celebran ya la Epifanía) y, más llamativamente, al incluirse en el cómputo pascual el calendario lunar, las celebraciones de Semana Santa y Pascua de Resurrección, con más de un mes de diferencia entre el calendario católico y el ortodoxo (diferencia que, con el paso del tiempo, irá en aumento, separando la fecha de la Pascua ortodoxa cada vez más de su fecha estacional original).


Con un razonamiento descabellado, bajo la excusa de convenir en las fechas por razones festivas, sociales y familiares (así lo explica fray Pizzaballa, el custodio franciscano de Tierra Santa), el Patriarcado Católico de Tierra Santa abandonará el correcto Calendario Gregoriano y se pasará al incorrecto Calendario Juliano, un disparate sólo asumible desde la disparatada argumentación que parece animar muchas de las iniciativas del tantas veces desconcertante 'ecumenismo' católico.

Un acuerdo como este parece desdecirse de la verdad para asumir el error, ya que al ser un acto que teniendo como objeto algo relativamente secundario, como un calendario religioso-festivo, podría interpretarse (muchos lo harán) como extensible a otras cuestiones doctrinales, pastorales, teológicas y morales, que podrían postular un 'arreglo' mediante un 'desarreglo' semejante al del calendario, con la apariencia de que Roma cede ahora en esto porque Roma está y estuvo siempre equivocada. El mismo youtube de la agencia Rome Reports que he puesto como cabecera, parece presentar la reforma del calendario como un capricho de Gregorio XIII, dando la razón prevalente al desajustado calendario juliano de los ortodoxos, y comunicando la decisión de los católicos de Tierra Santa como algo obligado en razón del bien pastoral común, según el sentido que parece descubrirse en las palabras del custodio Pizzaballa. Disparatado, como digo.

Además tengo la sospecha, más que probable, de que todo el problema no existe en la mente de los católicos de Tierra Santa, la población autóctona real, sino que ha sido un falsa problemática suscitada por el clero católico extranjero, como los mismos franciscanos, con ridículos tintes irenistas, afectando particulares que, seguramente, no están en la consideración de los católicos palestinos de rito romano, ortodoxo, armenio etc. que hace siglos (casi 500 años) que conviven con esas diferencias en su calendario.


En el colmo del disparate, la adopción del calendario viejo por los católicos romanos de Tierra Santa no estará vigente ni en la Basílica del Santo Sepulcro ni en la Basílica de la Natividad de Belén, cuyo delicado status a la hora del turno de las diferentes iglesias y ritos para el culto en estas dos Basílicas desaconseja la alteración de los calendarios, cuya reforma haría mucho más conflictivas las celebraciones respectivas.

Todo para fomentar la ilusión de una unidad inexistente, de hecho, por falta de la voluntad de las partes (que a su vez forman varias y múltiples partes más). Entender el ecumenismo como un empeño católico, exclusivamente casi, con la patente, probada y reiterada renuencia de los Patriarcados Orientales, es una frustrante experiencia, un camino falso abocado a decisiones patéticas, muy equívocas, casi ridículas, como esta de la vuelta atrás del calendario pascual y la sustitución del calendario correcto por el incorrecto.

Los responsables de esta errónea elección podrán decir que, en suma, se trata de caridad. Habría, pues, que  hacerles comprender esa sentencia paulina que enseña que la caridad no suplanta a la verdad, sino que, precisamente, en razón de la propia virtud, la exige: 'Veritatem facientes in caritate' (Ef 4, 15).

Al margen de la condescendia ecumenista, como resultado de la brillante ocurrencia, sucederá el disparate mayor, como efecto colateral del cambio de calendario: Cuando lleguen a Tierra Santa los peregrinos católicos del mundo entero, si es Semana Santa, se sorprenderán que allí todavía no, y si llegan un mes después, se asombrarán al ver que alí todavía están celebrando los días santos de la Pasión y la Resurrección.

Pero los católicos no importamos, sino que, por encima de nosotros mismos, importan más nuestros hermanos equivocados, a cuyo error feliz y caritativamente nos unimos. Para que todos seamos uno en el mismo error. Por lo pronto, un error de calendario, después, pian piano, ya nos iremos uniendo en todo lo demás. Esa parece ser la páuta.


+T.

jueves, 1 de noviembre de 2012

In expectatione Omnium Sanctorum

Una cita extraída del epistolario de San Juan de Ávila, doctor de la Iglesia:

"...Anima mía, ven acá y dime, de parte de Dios te lo pido, ¿qué es aquello que te detiene de no ir toda y con todas tus fuerzas tras Dios? ¿Qué amas, si a este tu Esposo no amas? ¿Y por qué no amas mucho a quien mucho te amó? No tuvo El otros negocios en la tierra sino entender en amarte y buscar tu provecho aun con su daño; ¿qué tienes tú que ver en la tierra, sino tratar amores con el Rey del cielo?

¿No ves que se ha de acabar todo esto que ves, que oyes, que tocas, que gustas y tratas? ¿No ves que es todo esto tela de arañas, que no te puede vestir ni defender del frío? ¿A dónde estás cuando en Jesucristo no estás? ¿Qué piensas? ¿Qué estimas? ¿Qué buscas fuera del único y cumplido bien?"

Levantémonos (...) y rompamos este mal sueño. Despertemos, que es de día, pues que Jesucristo, que es luz, ya ha venido; y hagamos obras de día, pues algún tiempo hicimos obras de noche.

¡Oh si tanto nos amargase el tiempo que a Dios no conocimos que nos fuese grandes espuelas para ahora con grande ansia correr tras de El! ¡Oh si corriésemos! ¡Oh si volásemos! ¡Oh si ardiésemos y nos transformásemos!..." (ep. 67)


Un soneto de Lope de Vega:


No sabe qué es amor quien no te ama,
celestial hermosura, esposo bello,
tu cabeza es de oro, y tu cabello
como el cogollo que la palma enrama.

Tu boca como lirio, que derrama
licor al alba; de marfil tu cuello;
tu mano el torno y en su palma el sello
que el alma por disfraz jacintos llama.

¡Ay Dios!, ¿en qué pensé cuando, dejando
tanta belleza y las mortales viendo,
perdí lo que pudiera estar gozando?

Mas si del tiempo que perdí me ofendo,
tal prisa me daré, que un hora amando
venza los años que pasé fingiendo.


Y una oración para culminar la vida en la Gloria de los Santos:

"... Ut cum Sanctis tuis laudem Te, per omnia saecula saeculorum. Amen."

                                                        
                                                   º  ~  +  ~  º


No puedo separar la fiesta de hoy del anhelo de santidad, que se me despabila cuando considero a tantos que ya son lo que yo no soy.

La Commnunio Sanctorum son cantos en la Gloria, lamentos en el Purgatorio y suspiros en la tierra, cantos, lamentos y suspiros santos.

Mantener la comunión es no perder la expectación: Creer, amar, esperar, con la firme persuasión de que Él, el Santo de los Santos, completará lo que nos falte, perfeccionará lo imperfecto, colmará nuestros vacíos, plenificará lo incoado.

Et cum Sanctis tuis in Gloria tua nos numera !!!


Ex Voto

+T.

Sonrisas y Lágrimas : The Songs of the Music



El lanzamiento a bombo y platillo de la 'nuevangelización', ha puesto en el candelero del recien clausurado Sínodo de los Obispos a algunas eminencias y mitrados muy sobresalientes, entre ellos el señor ese de la guayabera que canta insufribles baladas en el youtube con el que encabezo este articulete.

No hace todavía un año, escribí aquí en ExOrbe sobre tan esperpéntico personaje, que es, nada más y nada menos, que el Arzobispo Cardenal de Manila, capital de Filipinas, recien elegido y preconizado Cardenal (para el consistorio del próximo 24 de Noviembre, Deo volente) Emmº ac Revmº Luís Antonio Tagle, alias Chito. Hoy mismo me han comentado que han publicado por ahí otro youtube con otra escena del prelado-cantante. Lo que para algunos ha sido una sorpresa, en Filipinas es algo archi-sabido/archi-sufrido.

Así y todo, el próximamente Eminentísimo Cardenal Tagle, alias Chito, ha sido promovido a la púrpura, a pesar de sus guayaberas, sus baladas, sus actuaciones y su vis escénica. Se le reputa, además, como convencido representante de la tesis 'rupturista' postulada por la conocida como 'Escuela de Bolonia', ese grupo que junta a los más activos exponentes del progresismo teológico/eclesiológico post-conciliar italiano.

Mi pregunta es si, como representante muy capital de la nuevangelización, el ya próximo cardenal Luis Antonio Tagle, alias Chito, piensa que la música moderna es vehículo idóneo para nuevangelizar el Occidente decadente y el Oriente despertante. Por ejemplo, ¿piensa que este cura-cantante es formalmente y moralmente válido para nuevangelizar? Me refiero a este sacerdote, muy popular en su tierra, conocido como Padre Aicardo:




¿Qué piensa el Sínodo nuevangelizador de este fenómeno cantante? Un fenómeno cada vez más presente. Por ejemplo, con otro formato del mismo género, en el próximo Congreso de Pastoral Juvenil de Valencia (España) uno de los actos más esperados es un musical:





Un musical vulgar, del montón, archi-repetido, archi-deja-vù. Y muy mediocre, me da la impresión. No sé a qué tipo de jóvenes pueda entusiasmar eso. Tampoco sé qué tipo de entusiasmo cristiano puede suscitar en los jóvenes un musical de ese tipo. Y si salen jóvenes entusiasmados y nuevangelizados de ese espectáculo, me da cierto terror a imaginar qué tipo de friki-nuevangelizado pueda ser el egendro fruto de un musical tal cual ese. Miedo me da.

Cierro el articulete con otro horror (¡happy Halloween!!!): El kit del peregrino junior del Año de la Fe:




En fin, como Uds. pueden apreciar, la primavera rejuvenecedora de la nuevangelización post-vaticanosecundista-juanpablista-cincuentaños no deja de ser soprendernos a los que siempre esperamos (¡pobres ilusos!) más y mejor. Soñamos con tiaras y gestatorias, nos da un subidón feliz de adrenalina cuando vemos repuesto el fanon, y al dia siguiente se nos caen los palos del sombrajo cuando vemos a un pro-cardenal en guayabera corte vieja-trova-cubana cantando lánguidas baladas. Y eso es sólo la punta del iceberg.

N.B. La película 'The Songs of the Music' se tituló en España 'Sonrisas y Lágrimas'


+T.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Precisar y aclarar el Vaticano IIº : Una urgencia con demora de 50 años

 
Un comentarista de ExOrbe, el muy estimado Miles Dei, dejó esta tarde una apostilla sacando a relucir la sorprendente y desconcertante cita del nº 21 de la Constitución Dogmática Dei Verbum, uno de los textos más controvertidos del Concilio Vat.IIº. Este es el texto al que se refería:

21. la Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el mismo Cuerpo del Señor, no dejando de tomar de la mesa y de distribuir a los fieles el pan de vida, tanto de la palabra de Dios como del Cuerpo de Cristo, sobre todo en la Sagrada Liturgia. DV nº 21
 
Textos como este, una muestra de lo que el maestro Romano Amerio critica en su imprescindible obra Iota Unum, vuelven a la actualidad por una de las proposiciones recientemente elaboradas por el Sínodo de los Obispos:

Proposición 12: Documentos del Concilio Vaticano II
Los Padres sinodales reconocen la enseñanza del Concilio Vaticano II como un instrumento vital para la transmisión de la fe en el contexto de la Nueva Evangelización. Al mismo tiempo, consideran que los documentos del Concilio deberán ser correctamente leídos e interpretados. Por lo tanto, desean manifestar su adhesión a la idea de que nuestro Santo Padre, el Papa Benedicto XVI, quien ha indicado el principio hermenéutico de la continuidad con el fin de descubrir en estos textos el auténtico espíritu del Concilio.



El mismo Miles Dei, en el comentario aludido (véase el comentario nº 15, contando desde arriba, de la entrada anterior, debajo de esta, titulada 'Mensajes para todos') enlaza un artículo suyo titulado 'La idolatría del libro en la Dei Verbum n.21 fue rechazada por Pablo VI ', publicado en la web de Tradición Digital.

El problema es que, tanto en los usos del Camino Neocatecumenal como en otras celebraciones parece tomarse ad pedem litterae, de manera heterodoxa, el muy equívoco enunciado (iuxta modum, al menos) de DV 21. Por ejemplo, vean estas fotos tomadas este verano en Alemania:



En lo que parece ser un acto inter-confesional de confraternización ecuménica, se ostentan, portan y exponen en una extraña y anómala liturgia una custodia con el Sacramento y un Leccionario: En la primera foto, el sacerdote católico lleva la Custodia junto al pastor luterano que porta la Biblia, detrás se ve un grupo de fieles, niños y adultos. En la segunda fotografía, la Custodia está depositada sobre un improvisado altar, a la derecha de una cruz, a la izquierda de la cual aparece el libro de las Sagradas Escrituras. No sé si el acto es el mismo o las fotos recogen dos escenas distintas de dos celebraciones diferentes (una de las fotos, la primera, creo que está tomada en Buxtehude, cerca de Hamburgo; la otra no me consta dónde). Lo que me importa es llamar la atención sobre el abuso quasi-sacrílego al equiparar la Presencia Real de Cristo Sacramentado con la simbólica o relativa del Señor en un volumen/tomo/libro con los textos impresos del Antiguo y el Nuevo Testamento, ¿quizá como extensión explícita de lo enseñado en DV 21?

El equívoco es tan tentador, el texto de la Dei Verbum se presta tanto a una incorrecta/heterodoxa lectura/comprensión que yo mismo he sido testigo de escenas inverosímiles en lugares sorprendentes. Recuerdo, por ejemplo, una tarde de Domingo, sería mediados de Noviembre de 1991, en la capilla del Colegio Español de Roma. Al entrar para el rezo de IIas. Vísperas, vimos que habían puesto sobre el altar, en un ángulo, la custodia lista para la exposición del Santísimo, y en el otro lado del altar habían colocado un atril de mesa con un evangeliario abierto. Anduvimos listos (sospechábamos quien era el perpetrador de aquello, un colegial, todavía diácono, que cursaba liturgia en el Anselmiano) y avisamos al director espiritual del Colegio, que desmontó el asunto rápida y discretamente.

Si aquello pudo ocurrir y lo de las fotos está ocurriendo (y los equívocos sagrarios-biblioteca de los neocatecumenales también se siguen usando y construyendo), es de rigor que los textos conciliares que dan pie a las confusiones, equívocos y malentendidos se expliquen suficiente y satisfactoriamente, cosa que hasta el presente no parece haberse hecho.

Un texto de un Concilio no lleva anejo el anatema apocalíptico del castigo terrible a quien quite o ponga nada, un punto o una coma. La pena es que aquello, aquel desafortunado texto, se hubiese aprobado en el aula conciliar, solemnemente. En latín, hasta suena peor, más sapiens haeresis, como se decía antes:

21
. Divinas Scripturas sicut et ipsum Corpus dominicum semper venerata est Ecclesia


Aunque no sé cuánto efecto podrá tener una corrección después de 50 años de mitificación y tratamiento tabú de las cosas del Vaticano Segundo. Tampoco tengo claro si se considera suficiente y validamente que existe una Autoridad ordinaria que lo puede hacer: Puede y hasta está obligado a corregir.

No sería la primera contundente corrección hecha al Vat.2º , ya tuvo un par de ellas en su momento. No se debería olvidar.

+T.

domingo, 28 de octubre de 2012

Mensajes para todos

Los padres sinodales parece que han pillado un constipado otoñal de espíritu vaticanosecundista (tanta ventana abierta, tanta corriente de aire fresco) y han sufrido una vaticanosecunditis aguda, pero, en vez de estornudos, han lanzado mensajes, mensajes, mensajes. El formato de la mensajería es un mensaje con sub-mensajes; o - también podría decirse - un mensaje en porciones; si se dijera que es un mensaje troncal con coda de ramillete de mensajes, sería igualmente descriptivo. Resumiendo, el documento estornudado ha sido un plúmbeo y extenso Mensaje final al Pueblo de Dios de la XIII Asamblea General Ordinaria de los Obispos, dedicado al tema “La nueva evangelización para la transmisión de la fe”

  Para mortificación de mis sentidos y purgación de mis pecados, me he leído del tirón todo el papelorio. También he estornudado, mucho y estrepitosamente, con escalofríos, por la irritante excitación de mis mucosas ortodoxas, expuestas a la fresquísima aireación aperturista del mensaje sinodal.

El primer golpe (de aire) ha sido el mismo título del mensaje, oliendo a brisa del 65, con bouquet de inconfundible aroma a aquello que fue. Después, párrafo a párrafo, estornudo va y escalofrío viene, aprecio que ha habido un notable bajón redaccional, iuxta modum, diría yo. Desde luego, la brillante escritura de los textos concilares hace, por comparación, opaca y poco lucida la presentación de este mensaje, que parece manido, deja-vú. O - según otra impresión - como un 'copipega', con un poco de aquí y otro de allá, un recorte de este y un retal de aquel. Y no es que se diga de todo, pues lo que se dice está dentro del marco sinodal y su monotemática, sin bandazos (salvo los que caben en el susodicho espacio).

Del título dado a cada uno de los respectivos parágrafos, se puede extraer una sinopsis, un esquema sintético de lo expuesto:

1. Como la samaritana en el pozo
2. Una nueva evangelización
3. El encuentro personal con Jesucristo en la Iglesia.
4. Las ocasiones del encuentro con Jesús y la escucha de la Escritura
5. Evangelizarnos a nosotros mismos y disponernos a la conversión
6. Reconocer en el mundo de hoy nuevas oportunidades de evangelización
7. Evangelización, familia y vida consagrada
8. La comunidad eclesial y los diversos agentes de la evangelización
9. Para que los jóvenes puedan encontrarse con Cristo
10. El Evangelio en diálogo con la cultura y la experiencia humana y con las religiones
11. En el año de la fe, la memoria del Concilio Vaticano II y la referencia al Catecismo de la Iglesia Católica
12. Contemplando el misterio y cercanos a los pobres
13. Una palabra a las Iglesias de las diversas regiones del mundo
14. La estrella de María ilumina el desierto


Típico enunciado. Característico destilado elaborado en alquitara juanpablista, nectar neto de documento post-cociliar, de inconfundible marca. Se parece, suena, huele, a todo lo publicado en estos últimos 50 años, insistiendo en algunos particulares al gusto de la post-modernidad post-conciliar, como este parrafito del nº 10:

"...La nueva evangelización tiene su centro en Cristo y en la atención a la persona humana, para hacer posible el encuentro con él. Pero su horizonte es tan ancho como el mundo y no se cierra a ninguna experiencia del hombre. Eso significa que ella cultiva, con particular atención, el diálogo con las culturas, con la confianza de poder encontrar en todas ellas las "semillas del Verbo" de las que hablaban los Santos Padres (...)"
 

Concluyo con esta paradójica cita que el propio mensaje incumple, auto-contradiciéndose:

"...sólo desde la profundidad de un silencio que se pone como seno que acoge la única Palabra que salva, puede desarrollarse un testimonio creíble para el mundo. Sólo este silencio orante puede impedir que la palabra de la salvación se confunda en el mundo con los ruidos que lo invaden (...)"

 
Y otra más, así mismo elocuente:

"...Necesitamos que momentos de contemplación se entrecrucen con la vida ordinaria de la gente. Lugares del espíritu y del territorio que son una llamada hacia Dios; santuarios interiores y templos de piedra que son cruce obligado por el flujo de experiencias que en ellos se suceden y en los cuales todos podemos sentirnos acogidos, incluso aquellos que no saben todavía lo que buscan (...)"

Quedándome con la duda de qué puedan ser esos 'lugares del espíritu', 'santuarios interiores' y 'templos de piedra' con 'cruces obligados de influjos y experiencias' que resultan 'acogedores para quienes no saben qué buscan', expreso mi inquietud por lo que pudiera todo ello significar en la mente del corpus sinodal (o en las mentes de sus más conspicuos, ocurrentes, influyentes y hábiles sinodales).

Reconozco que quizá prefiera no saber, no concretar. Y mantenerme en la nebulosa de la suposición de que todo lo dicho en el mensaje es susceptible de ser versionado secundum la hermeneútica de la continuidad.

Aunque si todo lo del sínodo ha sido una recapitulación continuísta del Vat.2º en orden a la nuevangelización, entiendo que se precisará una doble conexión con el alambique de la hermenéutica susodicha. Es mi temor.

+T.