martes, 25 de octubre de 2011

Asís 3º: Un aperitivo servido por el 'cocinero' del 1er.Asís



El 'cocinero' del 1er. Asis inter-religioso, ese es el mote que se le adjudica al Cardenal Roger Etchegaray en este yoyube de Rome-news. Cocinero, dicen, y digo yo por qué no gurú, brujo, hechicero, medium, chamán o rabino o imán o lama, y así se queda más poli-perfilado en su multi-cromatismo espiritualista pan-religioso, menos reducido a su simple, estrecha (y enojosa?) dignidad sagrada de obispo católico y cardenal romano.

Escuchar esas declaraciones pronunciadas por un anciano que debería demostrarse venerable y sabio sacerdote produce una desasosegante inquietud, puesto que un católico no espera oir de uno de sus más encumbrados representantes tales afirmaciones, tan reñidas con la fe y la doctrina mantenidas tradicionalmente por la Iglesia.

Una fe que, por otra parte, según se extracta de lo que dice Etchegaray, queda tan indefinida como vagas son las estructuras que dejan entrever las palabras del eminentísimo prelado.

¿En qué se sostuvo aquel Asís primero, el del Beato JP2º, cuales fueron sus fundamentos? Por mi parte no sé todavía qué responder, a pesar de las reflexiones que me hago sobre aquella lamentable ocasión. ¿Diré que todo fue un conato de buena voluntad, una corriente de buenvoluntarismo generosamente (temerariamente?) conciliador/conciliarista? No sé. Sí tengo claro que fue - más que nada - obra de la tenaz ('terca', he estado a punto de escribir) voluntad del entonces Pontífice: Un fuerte voluntarismo unido a un marcado personalismo, muy determinados en la decisión y peligrosamente indefinidos en la intención y la valoración de sus consecuencias. Podré equivocarme en algo, pero estimo que intuyo bien.

Insistir en aquello (se insitió en Asís-2 y ahora una tercera vez) me parece un error, la confirmación de una desacertada iniciativa preñada de confusionismo e indiferentismo.

Precisamente, hace unos días, leí con estupor la referencia de un artículo de Monseñor Nicola Bux, en concreto su reflexión a propósito de la inscripción en bronce conmemorativa del Asís 1º:

"...Es emblemático, al respecto, el ejemplo asombroso del cual habla: “una placa de bronce en el pórtico frente a la basílica inferior de San Francisco de Asís dice: «Joannes Paulus II cunctis in orbis Dei cultoribus in spiritu et veritate convocatis…» (Juan Pablo II con todos los que en el mundo rinden culto a Dios en espíritu y verdad...); pensaba que conmemoraba una reunión mundial de cristianos. El culto «en espíritu y en verdad» debería ser el que está fundado en el reconocimiento de Jesucristo, el Hijo en el cual Dios se ha revelado plenamente, ha hecho conocer su rostro… En cambio, la placa de Asís no se refiere a los cristianos sino a los representantes de las religiones reunidos en el 2002 para la oración por la paz. Algo ha cambiado. Esa placa muestra una opinión muy difundida (hoy día) entre los católicos: que todas las religiones reconocen, en el fondo, al mismo Dios, y lo adoran en espíritu y en verdad".
(aquí el original, en italiano ; y aquí en español)

Esta equívoca y generalizada impresión - grabada en bronce - que critica Mons. Bux aparece, sin embargo, implícita en las palabras del Cardenal Etchegaray, tan confusas al respecto como puedan estarlo las de cualquier católico influenciado por la confusa recepción del significado de aquel Asís 1º y sus sucesivas reediciones.

Todos los católicos conscientes estamos en preocupada expectación: ¿Corregirá Benedicto XVI, de forma patente y definitiva, la deriva indiferentista del Asís juanpablista? ¿Se cerrará definitivamente con Asís 3º la serie de estos confusos encuentros? ¿Por lo menos, el Papa se desentenderá/desmarcará de ellos?

Aunque vamos asumiendo todos estos 'avisos' pre-assisinos (el youtube de Etchegaray es una estupenda piedra de molino para quienes dispongan de tragaderas capaces), aun mantenemos un puñadito de buena esperanza.

El Jueves - D. m. - veremos en qué paran nuestras expectativas.

Oremus!


+T.

lunes, 24 de octubre de 2011

Florecillas y frutos de Asís


La historia, por esos absurdos links mentales irrefrenables, me ha recordado en un flash la peli cursi aquella de la antipática niña pelirroja desdoblada en dos papeles, 'Tú a Boston yo a California'. En este caso, sería algo así como 'tú al zen yo a benedictina'; desde luego serviría para un guión de cine:

Hermanas interreligiosas

El articulillo arranca con una cita (con errata) de Meister Eckart; mal comienzo, que ya es sabido lo poco fiable que es el susodicho. Pero como otros que en sus días se ganaron fama de heteredoxos, con los tiempos que corren, ahora se aquilatan como autores cómodos para ser citados, ornamentales guindas para el pastel.

Confieso que temí lo peor, algo mucho peor, un convento de católicas y budistas fifty-fifty, o alguna monstruosidad por el estilo. Y cuando ví la foto de esas tres con pañoletas azulonas, ¡tate! - díjeme - estas son las veroniquesas de la Berzosa que han fundao una granja con gallinas blancas, negras y pintas. Equivoquéme, reconózcolo. No están tan rematadas, ni tan abiertas a las experiencias pan-religiosas. Deo gratias. Ni siquiera son las de la foto, no obstante el color añil del pañolón.

Así y todo la historia eriza el vello católico-sensible. La historia y su presentación como encantandora y modélica con-fraternización intra-familiar inter-religiosa. Un hito para el juanpablismo pan-espiritual assisista (perdón por el neologismo (por cierto que he dudado también entre 'assisís' y 'assisino'; ya veré).

Digo un hito, un mojón en el camino, una marca para jalonar esta vía de la con-fraternización no-importa-lo-que-se crea. Admirable pórtico de lo que se espera por muchos y muchos desean sea una paulatina disolución de la fe que separa a la vez que una afirmación progresiva de la fraternidad que unirá a toda la humanidad en un todo sin distinciones, divisiones y discordias espirituales.

En fin, verán Uds. (yo lo veo) que se imponen los mandiles, los compases, escuadras, reglas y cartabones del Gran Oriente. Será espejismo, no digo que no, pero es que todo esto huelo a eso que atufa. Huele mucho, sí. Apesta.


Y mientras las dos hermanitas - ¡qué majas! ¡qué ricas! - se sientan en pose de loto a tomar el te con pastitas de monjas, el mundo gira, y sigue rodando la rueda de esa rueca movida por no sé decir qué mano, que va hilando hilos de todo espíritu, religión, creencia y/o increencia, el hilo con el que se tejerá la sincretística pan-humanidad, con novedades como la de esta sorpresa, de hoy mismo:

El Vaticano propone la creación de una 'autoridad mundial', e invita a abrir un proceso constituyente desde Naciones Unidas

Para quitar el hipo.



Y así se prepara Asís. Dentro de nada, esta misma semana, el Jueves, si Dios no lo remedia.

Pero Dios no suele meterse en estas macedonias, en estos tutti frutti, en estas galerias igualitaristas donde la Cruz se pone junto a la estrella de david, la media luna, un buda sentado, un confucio de jade, un fetiche africano, un amuleto (y una negación ateística y una fría duda escéptica).

Ya lo dijo muchas veces: Que Él es celoso.


p.s. No creo que la benedictina contagiada de zen por su hermana acierte a distinguir estas sutilezas, estas definiciones tan antiguas del Amor de Dios.


+T.

sábado, 22 de octubre de 2011

¿Un magisterio 'des-moralizante'?


El enlace que el socius fatigarum meus ha incluído en su comentario al articulete anterior me afectó, igualmente, esta misma mañana, en cuanto le eché un vistazo en otra web que también lo publicaba: Declaraciones del Presidente de la Pontificia Academia pro Vida, Mons. Ignacio Carrasco de Paula

El que tenga paciencia para leer y conserve discernimiento moral suficiente para apreciar, se quedará soprendido de las holgadas tragaderas que parece demostrar tener el susodicho Moseñor Carrasco, español, sacerdote de la Prelatura del Opus Dei.

Desde hace algún tiempo - y el artículo- entrevista de Mons. Carrasco confirmaría esa impresión - parece como si fluyera passim un discurso moral, llamemósle 'alternativo', en una especie de plano oficioso-divergente, que se expresa en una especie de 'off the record'. Lo más grave de esta circunstancia es que los exponentes de este discurso moral son personas de eminente status eclesiástico, sorprendentemente.

Sobre el tema del presevativo/profiláctico el primer resbalón (intencionado? casual?) que recuerdo fue el de nuestro prelado nacional Martínez Camino, hace de esto unos años ya, una anécdota (?) que hizo correr bastante tinta y comentarios. Tiempo después, hace dos años, a propósito del caso aquel de la menor brasileña embarazada y el aborto a que fue sometida, fue Mons. Rino Fisichella el que sacó asombró al mundo con su artículo publicado el L'Osservatore (Marzo del 2009); lo llamativo fue que Don Rino era entonces, precisamente, el presidente de la Pontificia Academia pro Vita. La polémica - recordarán Uds. - fue grande porque Fisichella desautorizaba la ejemplar actuación del Obispo de Recife, dejando entrever una condescendecia comprensiva que nos sumió en mil perplejidades.

Del episodio mayor del Papa con sus declaraciones a los periodistas en el avión, volando a África, y su posterior aclaración en el libro-entrevista aquel (Luz del Mundo, de P. Seewald, Noviembre 2010) ¡qué voy a decir! (aunque en su momento dije algo aquí y aquí)

Y en estas estamos, recibiendo impactos, como proyectiles de francotiradores de esos que se emboscan y disparan. Si es el prólogo de un tiroteo mayor, de una ofensiva en toda regla, con armamento pesado y batalla planteada con estrategia abierta, no sé decirlo. No me atrevo a aventurar pronóstico. Pero es evidente que algo flota en el ambiente, son ya demasiadas las crestas que han ido asomando.

De todo lo que dice Monseñor Carrasco en esa entrevista, me dejan en pasmo riguroso estas dos afirmaciones:

1º) Cuando la periodista le pregunta:

-¿En esa concepción es válido entonces para la Iglesia que un matrimonio posponga la decisión de ser padres?

y Mons. Carrasco contesta:

-Por supuesto, y además que es responsabilidad suya. No se lo puede imponer nadie. La cuestión de los hijos no es una obligación mecánica.

2º) Casi al final de la entrevista, esta afirmación de Mons. Carrasco:

- La Iglesia tiene conciencia de que su misión no es decir esto está mal y no se puede hacer.

Pensé, cuando lo leí, que sería una errata del texto impreso, o un error de transcripción. Ahora no sé qué pensar.

¿Qué está pasando? No me refiero ya a las sucesivas equívocas declaraciones de los Monseñores Presidentes de la Pontificia Academia pro Vita, primero Fisichella y ahora Carrasco. Me pregunto si la descomposición afecta tanto que se está pasando a un estadio en que la Iglesia claudica y empieza a emitir un magisterio moral des-moralizante.

Espero - ¡quiero! - que todo haya sido un error, un mistake de la periodista o de los tipógrafos. Etc.

Pero me temo, dados los recientes y repetidos incidentes, que estas entrevistas con exposiciones/deslices des-moralizantes se vuelvan a repetir.

¿Serán la norma? ¿O sólo el aviso, el toque de clarines que anuncia que el toro va a salir?

Oremus!


+T.

viernes, 21 de octubre de 2011

Nuestros "hermanos mayores" (los rabinos) nos aconsejan: ¡No os junteis con los (más) católicos, que podeis volveros (más) católicos!!!!


La noticia hace más de una semana que corre por internete, pero esta mañana me la he encontrado en dos o tres sitios: Los rabinos desaconsejan al Vaticano el diálogo con la FSSPX Y es que de tanto dialogar, la aproximación se ha vuelto una indiscreta injerencia, con el rabinato metiendo baza y protestando un día porque rezamos, otro día porque no rezamos lo que ellos quieren que recemos, al día siguiente porque una exégesis no les agrada y el día después porque les parece que hay que corregir los Santos Evangelios (y el N.T.).

El muy indiscreto obispo Williamson (desacreditando abundantemente y de muchas maneras la fama flemática del british man) les presta munición a los rabinos para que puedan disparar esta andanada. De Williamson no sé casi nada más que lo que extracto de lo que publica él y de lo que publican sobre él. De sus tesis reduccionistas respecto a la 'shoá' opino que es víctima de sus opiniones, por decir algo que está prohibido decir, ni siquiera pensar.

Pienso yo - sin embargo - que las cuestiones de números y cifras (aun cuando se trata de numerar personas y víctimas) son absolutamente discutibles, susceptibles de precisiones y mediciones muy variadas, con muy diferentes resultados según sea el que compute. Pienso - por ejemplo - en el discutidísimo número de los Mártires Cristianos víctimas de las persecuciones de Roma, que según quién sea el que haga el recuento la cifra final puede variar escandalosamente. Y no por eso nos ponemos de los nervios ni sufrimos ataques de odio contra el que hizo la cuenta (nos caiga más o menos simpático, que eso es otra cosa). Pero no pedimos la cabeza del que cuenta bajo mínimos.

Dicho esto, la prevención de los Rabinos Unidos & Co. Ltd.contra una posible reintegración y solución canónica para la FSSPX es un enorme prejuicio gravemente ofensivo para la Iglesia Católica, por cuanto identifica la profunda aversión del rabinato por el catolicismo tradicional que representa la FSSPX. En el summum de las paradojas, el respeto que los rabinos piden para la historia y la cultura judía lo niegan rabiosamente a la Iglesia Católica, específicamente a la parte de la Iglesia Católica que se identifica más expresamente con la tradición, la historia y la doctrina secular más indiscutiblemente católica. Si el prejuicio nace de la equiparación de tradición católica con antisemitismo, la afrenta y el agravio de los rabinos no pueden ser más clamorosos. E hipócritas.


Lástima que sea un blog perdido entre los blogs quien diga estas cosas y no sean más altas instancias eclesiásticas quienes den una respuesta contundente a las insolencias de la rabinería.

La Iglesia Católica del post-concilio ha entrado en el Tercer Milenio (adveniente / ineunte, ya se sabe) con el firme propósito de no entrar en conflicto con nadie, con el santo y seña de Asís-Asís-Asís como bandera. Sin embargo, nada más lejos del Evangelio de Cristo Nuestro Señor y de sus profecías sobre su Iglesia, la que Él quiso y fundó.

Y me refiero, concretamente, al Stº Evangelio de la Stª Misa de hoy mismo, que reza así:

"...He venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviera encendido! Con un bautismo tengo que ser bautizado y ¡qué angustiado estoy hasta que se cumpla! ¿Creéis que estoy aquí para dar paz a la tierra? No, os lo aseguro, sino división. Porque desde ahora habrá cinco en una casa y estarán divididos; tres contra dos, y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra." Lc 12, 49-53

Pero nuestra Iglesia, la del Tertio Millenio (ineunte /adveniente, ya se dijo), la de la nuevangelización (sic) no quiere prender fuego, ni dividirse de nadie, ni estar contra nadie.

Sólo quiere Asís-Asís-Asís.

Y todos hermanos, y todos contentos (menos nuestros 'hermanos mayores', tan difíciles de contentar).

+T.

jueves, 20 de octubre de 2011

Roma observadora en Viena: Más islam...¿y menos fe?


La noticia, con una entrevista corta del Cardenal Taurán, me parece tan inquietante como absurda (una combinación ultimamente muy frecuente; demasiado, desgraciadamente):

Arabia Saudita inaugura en Viena un centro interreligioso

La impresión que se saca de toda la noticia-entrevista es que en la Iglesia Católica el diálogo se ha impuesto a la misión. No entiendo cómo todo eso que dice el Cardenal Taurán se integra/ se concilia con el estreno de la 'nueva evangelización'. A no ser que el concepto de la nueva evangelización se refiera solamente a los propios cristianos (?) o al antiguo Occidente Cristiano (?) y excluya deliberadamente la misión ad gentes, la evangelización misionera de infieles y paganos.

Profundizando un poco más en la reflexión, la perplejidad aumenta en cuanto se percibe una ausencia del factor sobrenatural, que es (debe ser) el propio de todas las obras de la Iglesia. En la institución/participación de este centro de 'diálogo interreligioso' ¿qué parte ocupa y cómo aparece la intención y el objetivo sobrenatural, puesto que la Iglesia asiste, va a estar presente y, en cierta medida, colaborará? ¿O acaso lo sobrenatural, la presencia santificante de la Iglesia, se excluye intencionalmente, o se suspende ad casum? Un diálogo que no sea praeambula fidei, ¿qué interés tiene para la Iglesia? ¿Estar 'observando', integrarse en ese grupo de diálogo como 'observador', es algo que se corresponde con la misión de la Iglesia? A no ser que se trate de un experimento al que la representación de la Iglesia asiste como mudo expectador para sacar conclusiones, deducir conceptos y recoger datos. Pensemos bien y supongamos que será eso. Pero ¿se trata sólo de eso?

Otra cuestión más: Si los firmantes del acuerdo que constituye ese centro de diálogo interreligioso y cultural son tres estados de los cuales dos (España y Austria) son laicos no-confesionales y uno (Arabia Saudita) es constitucional/fundamentalmente islámico (con absoluta exclusión de toda otra religión), ¿quién va a hablar de religión con quién? A no ser que el observador - que será la Iglesia Católica - en vez de mirar y callar intervenga y hable como una especie de mediador religioso-cultural, reconocido por ambas partes (?).

Me pregunto todo esto sin entrar a discutir la naturaleza del islam, ni su irrupción violenta en la sociedad internacional del siglo XX-XXI, ni la credibilidad dialogante de un régimen como el de Arabia Saudita, ni el interés en comparecer públicamente asociado a una iniciativa que parece expresar el proyecto de la 'alianza de civilizaciones' presentado a la comunidad internacional por el desacreditado líder socialista, nuestro presidente de gobierno J.L. Rodríguez Zapatero, uno de los más señalados promotores del laicismo radical contra-católico. Dejo, como digo, todos estos pormenores, sin discusión.

En siglos anteriores, desde su aparición en la historia, la Iglesia vió al islam como una perversa y peligrosa herejía, puesto que su doctrina no es pagana, propiamente, sino que deriva de una re-interpretación errónea/pervertida del Antiguo y el Nuevo Testamento. A lo que se añadía su afán declarado de expansión y conquista, una 'misión' islamizante que forzó a naciones y pueblos, imponiéndoles el yugo de la sumisión islámica.

La paradoja es comprobar cómo al mismo tiempo que la Iglesia abandona su tradicional concepto misionero, suspendiendo o renunciando a la evangelización de infieles y paganos, se presta a coloborar (sea dialogando, sea observando) con la presencia y expansión del islamismo en el Occidente Cristiano (¿o habrá que decir - y acostumbrarse a decir - 'ex-cristiano' o 'post-cristiano'?).


Viena, la capital que va a servir de sede para este 'encuentro', es un enclave aparentemente tranquilo, libre de sospechas. Pero Viena fue escenario de varias acometidas islámicas, cuando la Turquía de los otomanos proyectaba expandirse por la Europa oriental y central, la última de ellas en 1683, una fecha no tan remota. También es Viena, actualmente, la capital del des-catolicismo militante que planta cara, reta y echa un pulso a la Roma Católica. Destaco esto porque la capital austriaca puede registrarse con estos y otros referentes, todos significativos, en uno u otro sentido, ya sea para el islam con pretensiones europeas, ya sea para la Iglesia Católica y ciertas problemáticas coyunturales que parecen tienden a hacerse crónicas o a resolverse en un sentido contrario a la voluntad de la Santa Sede.

Sea lo que fuere que resulte de este 'encuentro' vienés, sigo sin apreciar el bien que la Iglesia pueda obtener con esta 'observación' del diálogo entre sauditas, austriacos y españoles.

La diplomacia es un sutil arte, concedo. Pero la sutileza de la Iglesia ¿no debe ser otra? La admonición de Señor "Sed astutos como serpientes y cándidos como palomas" pienso que no se pronunció como regla diplomática, precisamente, sino en un contexto más claro de misión y evangelización, no de diplomática y circunspecta (o interesada) observación.

+T.

lunes, 17 de octubre de 2011

Mojamé in Vatican City



No salimos de un asombro y ya tenemos servido el siguiente. Qué interés pueda tener un pergamino mahometano con caligrafía complicada, no lo sé. Como soy arábigo-analfabeto, si me dan una de esas ilustraciones la miraré un instante y me aburriré seguidamente.

Desde luego no entiendo qué pintan unas docenas de esos pergaminos expuestos en el Vaticano (será, supongo, en una de las salas de exposición del brazo de Carlomagno, al final del Colonnato, junto a la entrada del Arco delle Campane, donde están las oficinas de la Posta Vaticana y la Editrice).

No me gusta. No me gusta que Mojamé sea alabado en una exposición dentro del Vaticano. Si es preparando/ambientando lo de Asís-3, me gusta menos.

Seguramente, como correspondencia a tantísima cordialidad, se estará preparando una muestra de iconografía cristiana, con obras de Cimabue, Duccio y el Giotto, que se expondrá en una de las naves de La Meca, a 100 mts. de la Kaaba, donde los moros dan vueltas. Seguramente.

Del arte islámico me interesa muy poco, y lo que me interesa es porque sirve de peana a algo que no es islámico. La Giralda, por ejemplo, que es un prisma aburrido con un precioso remate.

Si me invierten estas condiciones, me sublevo. Por ejemplo, me rebela ver Santa Sofía de Constantinopla pintarrajeada con caligrafías otomanas mientras los mosáicos más bellos de la iconografía cristiana asoman bajo capas de yeso, fragmentados, rotos, incompletos o perdidos (destruídos) para siempre.

Lo mismo me pasa cuando sé que han levantado una mezquita sobre una iglesia, se me resiente el alma. Por esto comprendo el malestar inefable de los judíos cuando levantan los ojos y ven las mezquitas sobre su Muro de los Lamentos.

Por eso, cuando me he enterado de esta exposición mahometano-vaticana, el desconsuelo ha acompañado a la turbación.

Pero no seré hipócrita histrión y confieso que no es para tanto, que el disgusto no me quita las ganas de comer. De estas cosas, de estos sustos, ya está uno prevenido, avisado, y nos reponemos con facilidad.

Total, desde hace unos cincuenta años nos van preparando, pian piano, para esto, para estos encuentros, para estas cordiales exposiciones, tan compadres unos con otros, como si todo se pudiera hacer con todos.

¿Mi aprensión, mi temor, mi inquietud? Que se empieza con estas bagatelas de las caligrafías y un día se remata prestando la Piazza di San Pietro para la oración de los viernes.

Y si el Obelisco estorba, se quita.

+T.

domingo, 16 de octubre de 2011

Dos estrambotes


Pues eso: Dos codas, dos propinas, dos 'suma y sigue' a los dos últimos articuletes, el de las restauraciones y el de la 'nuevangelización' (sic).

Lo de la Catedral ha sido un episodio, digamos, de transeuntes versus okupas...con colchones de testigo. Léanlo, si gustan, aquí.

La afección ya es vieja, crónica, porque en tiempos del Arzobispo Fray Amigo se consintieron (¡¿Cómo no?! ¡¡Con mucho gusto!!) todas las okupaciones-protesta. A quienes les daba la gana, por lo que fuera, se les permitía alojarse con mantas, colchones y pancartas dentro de la Catedral. Recuerdo una especialmente vergonzosa que protagonizaron los comunistas del SOC. Recuerdo también lo que me comentó un venerable sacerdote: -"Si no se hubiera perdido la conciencia de lo sagrado, habría que re-consagrar la Catedral en cuanto se fueran esa gente". La gente aquella, los comunistas okupantes, tenían hasta caerolas y hornillos para guisar. Y corramos un tupido velo y no se hable más. Aquellos tiempos fueron así de 'amigables'.

Y de aquellos polvos, estos lodos. Las dos turistas protestonas se han quejado con razón: Si uno paga la visita a la Catedral, tiene derecho a no toparse con escenas de 'gente' que okupa. Si la Catedral se transformado en museo, es justo que reclamen derechos, servicios y atenciones de museo. Si alguien va de visita al Thyssen no espera encontrarse una okupación protesta con colchonetas, valga la comparación.

Por su parte, los okupas protestan contra una consejería de la Junta, o contra la Junta entera, o contra el Gobierno de Zp; no lo sé ni me importa. Pero esta 'gente' no okupan la sede de la consejería que sea, ni ningún edificio oficial. Se meten en la Catedral porque les da la gana y saben que no se lo van a impedir. Las concesiones panfilistas facilitan estos atentados contra lo sagrado (y la decencia).

Yo estoy seguro de que esta 'gente' ni creen ni agradecen. Y si un día tocara organizar otro tipo de 'acción' - imaginemos - contra la Catedral, esta 'gente' estarían formando parte de la turba tumultuaria. Si a los primeros okupas les hubieran dado el escobazo pertinente el primer día de la okupación, hoy no pasarían estas cosas, que son un bochorno cívico y un atentado contra un lugar sagrado (sacrilegio se decía antes, cuando había más fe y se distinguían las cosas y los conceptos).

Y la vida sigue igual. El Cabildo consiente y el Ordinario Diocesano no sabe no contesta.

El segundo estrambote es distinto en esencia y potencia, salvo la falta de buenas formas y reverentes actitudes que puedan compartir uno y otro caso. Miren la foto:


Es la sor Berzosa, prendida al cuello, agarrada al pescuezo del Papa Benedicto, como fotograma de terror de una peli de Drácula-mordiente. Una impropiedad irreverente que define a la ex-clarisa neo-monja y la perfila al contraluz (más fotos aquí)

¿Qué ha sido eso? ¿Un ataque de nervios con achuchón santopadre de desahogo? ¿Un incontenible frenesí filo-papal pontificio-besucón? ¿Un rapto espiritual con efusión osculante de estrechura-padre-cura romano-vaticano? ¿Un repente, un flash, un conato, un punto, una explosión de apretón benedictino-icontinente-besos-besos-besos???

No sé, no sé qué decir ni cómo definir. Lo que no imagino es que haya sido involuntario, porque sospecho que ha sido previsto (no digo ensayado). Esto pasa cuando se quiere. Y parece que sor Berzosa lo ha querido.

¿Ella es así? Lo ignoro, porque no conozco a Sor Berzosa.

¿Ella puede ser así? No. Una neo-fundadora, por mucho 'neo' que sea, no puede comportarse así.

¿Le reímos la gracia? La gracia se le rie a un chiquillo, como el niño que hace unos meses irrumpió en mitad de la audiencia de los miércoles y se acercó al Papa, qué simpatico, que mono, que gracioso el niño. Pero Sor Berzosa no tiene cinco años. Ni el volver a ser como niños, en su caso, quiere decir que se comporte así.

Desde luego, el Papa no va a olvidar a sor Berzosa. Una chica intrépida, de las de 'aquí estoy yo'. ¿Hará carrera? Ya está corriendo, diría yo.

Hay espontaneidades que traicionan porque te descubren.

Una reflexión más: El juanpablismo es así y provoca cosas así.

&.

sábado, 15 de octubre de 2011

Nueva evangelización adveniente


Ya asoma la proa de la nave. Y de mascarón, como una encantadora sirena, la inquieta Sor Berzosa, que va a intervenir delante de un selecto foro neo-evangelizador, alternando en la tribuna de oradores con personalidades de la talla de Vittorio Messori.

Messori lleva años siendo fiel a unos conceptos que iba dejando muy claros en cada una de sus obras, como aquellos que apuntaban en el best-seller Rapporto sulla fede (Informe sobre la fe, 1984-85) con la entrevista al entonces Cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. El tiempo, estos últimos años, han ido moderando pero también confirmado las líneas que se esbozaban en ese interesante reportaje-entrevista, un ensayo sobre la situación y las perspectivas de la Iglesia Católica de mediados de los '80. Si Messori teoriza sobre la nueva evangelización, merece atención, no habla un cualquiera.

Pero sor Berzosa no, no es una Messori sólida en juicios y perspectivas. Una chica que empieza clarisa y funda conventos de clarisas y atrae vocaciones de clarisas que en una temporada termina trasvestida de azul vaquero con pañoleta y ya no es clarisa sino - por su reverenda voluntad - fundadora de las iesucommunistas, esa sor ex-clarisa no parece tener solidez para ser cimiento de nada. A ver si cuaja lo suyo, y luego se verá.

Si se trata de poner a una mujer en el atril (la cuota femenina exigida por la corrección política) para ambientar el preludio de la Nueva Evangelización, que inviten al atril a un calcuta, una de las Misioneras de la Caridad de Madre Teresa. Me parece indiscutible la solidez de una calcuta frente a la veletera sor Berzosa y su recién fundada congregación (o lo que sea).

Las cosas no aparecen cuando oficialmente se les reconoce. Un buque no empieza a existir cuando le dan el botellazo 'bautismal' con champán. Lo mismo, si la nueva evangelización es algo, debe de estar existiendo hace ya algún tiempo. ¿O no son las Misioneras de la Caridad de Madre Teresa de Calcuta efectiva y reconocible 'nueva evangelización'?

Y la FSSPX, tan firme y pujante, tan sólida y desafiante, ¿no es ya una patente y contundente 'nueva evangelización'? Y los Franciscanos de la Inmaculada, ¿no son ya, desde hace años, agentes de esa nueva evangelización.

Incluso podrían entenderse fundaciones tan activas como el Opus Dei, las Comunidades Neocatecumenales, los Focolari, Comunión y Liberación, Comunidad Sant'Egidio, como partes ya implicadas en una nueva evangelización. Con todos los matices que se quiera, pero reconociendo lo que han hecho hasta ahora y si eso no es/no ha sido 'nueva evangelizacion'.

Por cierto que recalco algo que no puede ser fruto de un casual: Opus Dei y Neocatecumanales, las dos iniciativas más señaladas de ese grupo de instituciones neo-evangelizantes, se gestaron, fundaron y empezaron en España, y desde España se expandieron por todo el mundo. Subrayo que no puede ser casualidad. Como tampoco esa versatilidad de las fundaciones italianas.

La cuestión al valorar estas instituciones, todas las que llevo mentadas, es discernir si son aptas para una verdadera 'nueva evangelización', puesto que se supone que la nueva evangelización no puede ser una diferente evangelización ni una evangelización distinta, salvo en detalles accidentales, puesto que la evangelización tiene que ser fiel al mismo credo, la misma doctrina, la misma moral que se predicó, por ejemplo, cuando San Patricio evangelizaba a los antiguos irlandeses o San Bonifacio evangelizaba a los frisones y los germanos, o Fray Junípero Serra evangelizaba a los indios californianos. Si es nueva evangelización tiene que ser la misma evangelización. No caben salvedades que insistan en la novedad y flaqueen en la evangelización, propiamente.

Si me preguntaran, yo diría que la nueva evangelización tendría que empezar por barrer la nefasta pseudo-evangelización post-conciliar, que yo representaría, globalmente, en el gran fracaso de los proyectos de las órdenes y congregaciones religiosas, que - salvando contadas excepciones - han sido parte muy principal/causante del declive y la crisis del catolicismo. Así, entiendo que la aparición de nuevas congregaciones religiosas (y en este sentido comprendería si la intervención de sor Berzosa quisiera simbolizar la esperanza de las nuevas fundaciones religiosas) es una necesidad urgente; la renovación de las antiguas, decrépitas y degeneradas, no sé si ya es posible, tan arruinadas y descompuestas como están. Para estas periclitadas comunidades religiosas, la nueva evangelización debe ser una radical y profunda re-catolización. O que perezcan definitivamente y sean reemplazadas por nuevas fundaciones católicas.



El lema del escudo arzobispal de Mons. Rino Fisichella, el gerente de esta empresa de la Nueva Evangelización, es un mote bien escogido: 'Viam Veritatis Elegi'. Pero el Semper Idem del stemma del Cardenal Ottaviani podría valer mucho mejor para acompañar este proyecto de evangelizar nuevamente. Y si no sirviera como lema ilustrador, mala señal.

Endeble señal es, para mí, ver asomar la pañoleta vaquera de sor Berzosa.

¿No tienen bandera insignia más consistente? ¿O es que el valor es lo nuevo por la gracia de la novedad?


+T.