No quisiera pecar por reiterativo-acumulativo, pero como ellos no paran, tampoco debo parar. Mortifíquense y vean este horror:
Esto es como las modas, que las empiezan con mal gusto, por arriba, las clases pudientes y las remedan con peor gusto, por abajo, las clases proletarias.
Los Lip Dub sobre la jmj los idearon y estrenaron pijo-católicos de colegios pijos, chicos guay-osea-chupy, de Madrid, un producto sub-normal de la casquivanería juanpablista de 2ª generación. Luego, en IIª fase, degenerando, en provincias, se graban esperpentos como ese youtube que he puesto más arriba (gracias al aviso de un impresionado comentarista anónimo).
¿Comentarios? A mí - yo destacaría - me traumatizan las monjas, las pobres, con sus hábitos, tan ingénuas, tan motivadas, tan ilusas, tan entregadas, tan pazguatas, tan colaboradoras, tan ridículas, con tanta buena voluntad.
Yo no hablaría, en estos casos, de la parábola del trigo y la cizaña; yo diría que se trata de algo diferente, aunque sustancialmente equivalente. Yo diría, por comparación, la parábola de los prudentes silenciosos y los necios exultantes. O la alegoría de los conscientes sufrientes y los tontos felices. O algo así.
Sea lo que sea, es obvio que el juanpablismo se impone y es lo católicamente correcto.
Conste - y lo afirmo con toda gravedad - que no me reconozco en esa gente: Que no soy ni quiero ser de esa 'iglesia' de youtube y lip-dub.
Item más: Digo y mantengo que ese no es el rostro de la Iglesia, que esa no es la Iglesia, que esos sub-católicos de lipdub están falsificando el ser y el estar de la Iglesia.
¿Que hay prelados detrás, que también hay mitras, que el sponsor de la 'iglesia' de lip-dub se viste de colorado? Yes, lo sabemos, lo sufrimos, lo padecemos. Nuestra Jerarquía también danza una secuencia de lip-dub, una cadena de señores con mitra y birreta, con capisayos de paonazzo o púrpura, asomando la cara en la representación del baile juanpablista. Pantalla, pantalla, pantalla. Y detrás más escenario, escenario, escenario. Sólo escenario.
¿Ustedes me entienden?
¿O tendré que grabar un lip-dub de católicos-conscientes-indignados?
Qué poca gracia tiene esta pantomima y cuántos vacíos deja al descubierto. ¿No les parece a ustedes?
+T.
jueves, 9 de junio de 2011
miércoles, 8 de junio de 2011
Jotaemejotas traumáticas (trailers)
Composición de lugar: Una estación, más de las 11 de la noche, quizá el tren de las 11'50, el neón del andén ilumina con despego una perspectiva fría, soledad de espacio y escena resumida en la mirada melancolico-tediosa de un un tio de 18-20 años. Llega el tren. Por las ventanillas ve pasar una galería de monstruos: Catequistas solteronas bloqueadas en la edad del pavo y un par de frikis indefinidos hacen señas y saludan por la ventana: ¡Ven, ven, ven!...¡Sube, sube, sube!...¡Venga, enga, enga...!!! Y el tio se acojona, tira la mochila y sale corriendo: ¡¡¡¡Sssoooooocccoooooorrrroooooooooooooooo!!!!!!!!!!!!!!! (se escucha de fondo una canción en americano, estilo anuncio de Coca-Coca).
¿Qué es? El tren de la JMJ, el útimo tren. Un thriller de acojonamiento extremo. Dirigido por Hitchcock Almodóvar, guión de Perroflauta Tarantino, efectos especiales de JuanPablo Neocón, produced by Rouco Cee. Próximamente en su vida.
Y así van las cosas. Además es mentira: No es el último tren. Todavía no ha llegado este y ya está en vías, tocando el pito, el próximo último tren JMJ, el último tren ---> JMJ Junio 2014 en Rio de Janeiro
(No insisto en la ausencia de elementos identificativamente católicos, absolutamente ausentes en el video-youtube: Ni una crucecita, ni una estampita, ni una campanita siquiera: Na-da.)
One moment, que hay más. Esta vez con sabor local, porque se trata de la versión sevillana del himno de la JMJ. Tómense el bicarbonato, el agua de azahar, la valeriana, el whisky doble, el copazo de ginebra o lo que ustedes gasten para templar los nervios. Ahí va:
Perdón por el sufrimiento causado, el shock trumático-musical etc. Y si les irrita el acento andaluz-sevillano, se aguantan (como yo me aguanto cuando me hablan/cantan en dialectos/jergas homologadas).
¿La letra? Pues esa letra, señoras y señores, la ha escrito un obispo. Un obispo que no escribe letras de himnos como los obispos himnógrafos de entonces, pienso, por ejemplo, en un San Ambrosio o un San Venancio, pongamos incluso a San Alfonso de Ligorio, que componía intencionadamente popular. El matiz de inspiración (dejemos a un lado el del valor musical de la pieza, no seamos crueles) yo lo resumiría diciendo que Ambrosio y Venancio y Alfonso escribían inspirándose en el Misterio y la Doctrina y buscando el fervor y la salvación de las almas; mientras el infra-himnógrafo Don César Franco se inspira en el evento en sí (la jmj) y el público del evento tal (la juventud jotaemetista). Y por eso no le sale un Aeterne Rerum Cónditor o un Vexilla Regis, ni siquiera algo parecido al Tu scendi dalle stelle, sino que pare, en cambio, ese 'Firmes en la Fe'.
Que resulta paradójico, porque cantar la musiquilla esa te invita - ¡ te excita! - a estar en movimiento, muy poco firme. Danzante-brincante-bailante en la fe: Con la fe en danza, con la fe bailando, habría que decir. Una fe muy marchosa. O muy rumbera, como la interpreta ese coro guitarrero de sevillanos y ¡olé!
p.s. No analizo la letra con más profundidad, no la examino, porque ya saben ustedes que soy propenso a la hoguera para cierto tipo de infracciones. Y no me cabe duda de que en la letrilla hímnica del Sr. Obìspo hay materia (o contra-materia) para una buena fogata purgativo-crematoria.
p.p.s. ¡Se me olvidaba! Un detalle para no pasar por alto: ¿A que no saben de qué grupo, movimiento, espiritualidad, orden tercera o prelatura son los cantores/cantantes del himno-fandango-rumbero sevillano. Atrévanse a especular, sean osados, adivinen. No son Los del Rio (aunque suenen a ¡Macarena aaaay!!) no son Peret y los Chunguitos, ni una Chirigota del Carnaval de Cai. No. Atrévanse, atrévanse y aventuren la esencia y procedencia del grupo flamenquero. Y asómbrense de cuánto han cambiado las obras. Digo, las cosas.
&.
domingo, 5 de junio de 2011
El Corazón en el Cielo
El primer Sursum Corda se sintió como un tirón, un arrebato de lo alto, el día de la Ascensión, en cuanto la nube cubrió al Señor. Fué una pulsación honda, del alma, mitad suspiro, mitad clamor, como una extra-sístole espirítual, un vuelco, un latido que te falta, que notas de repente que no tienes porque se te ha ido y hay que subir a buscarlo al Cielo: ¡Corazones al cielo!
Después quedaría como una frase-oración del ritual de aquellas primeras Misas que los Apóstoles celebraban con un sólo corazón. Un corazón que se les iba al cielo, irrefrenable, raptado, con las manos alzadas y el pecho latiendo ansias, sintiendo que se les iba, que se les subia al Cielo, arriba, donde el Corazón del Señor estaba, desde donde su Corazón atraía a los suyos con fervores que nunca sintieron hasta entonces, con un amor que hasta aquel día nunca habian probado.
Mientras miraban al Cielo y escuchaban absortos el mónitum de los Ángeles, fueron tomando conciencia de lo que habían visto y oído. Un golpe de vida que les hacía reaparecer con destellos de imágenes los primeros momentos con Él, la llamada, los milagros, sus sermones, sus parábolas, cada día vivido con él, cada noche orando a su vera, el Jordán, Nazareth, Caná, Cafarnaúm, Betania, Jerusalén, la entrada con los ramos, la noche de la Cena, Getsemaní, y aquella madrugada, y el Calvario, y el Domingo, y sus llagas, su voz otra vez, su mirada...
Y qué pronto pasaron los cuarenta días, qué ligeras las horas, qué honda la paz que no era sueño, sino certeza y vida, aquella alegría profunda que nunca sabrían bien definir cómo era, aquellas semanas de luz y de gloria.
No sabían que decirse, no se miraban siquiera. Bajaron del Monte de los Olivos más firmes, serenos y más fuertes, más conscientes, recogidos. Pero no hablaban.
Al llegar a la Casa, buscaron todos a su Madre, le besaron las manos y se sentaron todos en torno a Ella. La miraban, arrobados, y reconocían al Hijo, en sus ojos, en su rostro.
Y la Virgen, mirando primero a cada uno, levantó luego los ojos brillantes al Cielo, como Él hacía. Y todos con Ella subieron sus miradas, por encima de las nubes, más allá de las estrellas, viendo con el alma, siguiendo el ritmo de un latir poderoso que les atraía desde lo Alto, uniendo sus corazones con su Corazón.
+T.
sábado, 4 de junio de 2011
Nuevas jerarquías representantes
Repito de vez en cuando que no soy aficionado a coleccionar obispos; quiero decir que no suelo llevar una guía who is who, sino que sólo conozco, identifico y silueteo a los jerarcas más cercanos y a los más conspicuos, así como a los peores y a los pocos optimi que hay. Por supuesto, atino cuando me trazo un perfil, que puedo modificar o corregir en detalles, pero me suelo hacer concepto bastante justo de los sujetos.
Por ejemplo de este nuevo vip de la Curia Vaticana, el tercer hombre, el Sustituto de la Secretaría de Estado recien nombrado: Giovanni Angelo Becciu. El otro día contaba Andrea Tornielli en su blog que este nuevo Sostituto es focolarino, de los focolares, de los focolari de Chiara Lubich.
Los focolares son uno de los movimientos más identificativos de las tendencias del catolicismo post-conciliar, quizá el que más. Nacido de una experiencia muy personal de su fundadora, lleva el sello de una espiritualidad de inspiración cristiana con vocación de apertura a todo, una especie de reconocimiento-adopción del projimo más extraño, cuanto más distinto más atractivo. Con una trayectoria in crescendo, en el sentido que acabo de decir, de la comunicación-comunidad con personas y círculos calvinistas y luteranos europeos, se ha ido pasando a una especie de encarnación comunitario-afectiva-efectiva del espectro de Asís. Quizá me explique mejor con unas fotos de muestra. Vean ustedes:
Esa es Chiara, en fotos tomadas en los 15 últimos años de su vida. ¿No les recuerda a ustedes a alguien, a algún personaje mayor, a algún reciente beato? Es curiosa la mímesis, o la coincidencia, ¿verdad?
La galeria fotográfica de sus exequias, refuerzan la impresión: En su funeral, celebrado por el mismísimo Cardenal Secretario de Estado Tarsizio Bertone, en la Basílica de San Pablo Extramuros, destacaban en primer plano, en asientos de protocolo, representantes de todos los credos cristianos y de todas las religiones exótico-paganas. Muy colorista, muy juanpablista.
Hubo celebraciones in memoriam, Misas y sufragios por todo el mundo. En Uruguay, lo celebraron así (pongo el youtube como muestra, para que se me entienda, por eso de que una imagen vale más que mil palabras):
Pues de este corte y estilo es la espiritualidad de ese que dicen es el tercer hombre del Vaticano. Concluirán conmmigo que la confusión no sólo vive y reina, sino que se hace fuerte, se instala, progresa y abre vías de futuro, horizontes para el porvenir.
En su articulete, Tornielli comenta que si Bacciu es focolarino, el hasta ahora Sostituto, Fernando Filoni (recien nombrado Prefecto de la Congregación para la Evangelización), es reconocido como neocatecumenal, de los kikos de Kiko, nuestro Kiko Arguello, otro fenómeno del post-concilio y el juanpablismo. No se dirá, pués, que no están bien representados en la cúpula de la Jerarquía todos los representantes de todas las tendencias, todas las fuerzas. Y no cito a todas, obviamente.
Antes, en otras circunstancias, en otra época, quienes se daban tortas por tener un Cardenal en la Curia eran las órdenes religiosas (franciscanos, dominicos, agustinos, carmelitas...etc.); después también hubo cardenales jesuítas, teatinos, filipenses...Ahora lo que hay es esto porque esto es lo que hay. Realismo católico-eclesial puro y duro, para cascar las narices de los ilusos que se dan de bruces contra la evidencia, tan evidente como contundente.
¿Hasta cuándo? Hasta que Dios quiera. Una de las mejores cosas anejas a nuestra condición terrena es la mortalidad, que impone, velis-nolis, la obligada renovación de personas y oficios, si no por voluntad de mejoría sí por la fuerza mayor del obituario.
No quiero decir con esto que estemos a la espera de que den tierra a esta generación, no, ni muchos menos. Entre otras razones porque esta - nos guste más o menos o la detestemos - es nuestra generación, y cuando ella pase, nosotros pasaremos también con ella.
Pero conste nuestra inconformidad, para que no se nos acuse de conformistas, para que nadie diga que no hablamos, que no gritamos, que hemos ocultado nuestra queja y no señalamos la enfermedad, que tapamos la llaga y no la enseñamos.
Por otra parte, no nos anclamos en esperanzas humanas, convencidos como estamos de la grave verdad del Profeta: "...maledictus homo qui confidit in homine et ponit carnem brachium suum et a Domino recedit cor eius/Maldito el hombre que confía en el hombre y en la carne pone su fuerza y aleja su corazón del Señor".
Pero, con la paradoja del Misterio, más fuerte que los versículos del Antiguo Testamento, llevamos grabado en el alma lo más nuevo y definitivo: Que "... Verbum caro factum est et habitavit in nobis/la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros". Desde esta verdad, todo lo esperamos en Aquel que nos conforta. Y esperamos todo, 'un cielo nuevo y una tierra nueva'. Por eso nuestra expectativa, tan grande, no se abate por las ruindades de los hombres.
Aunque sabe Dios que, mientras esperamos y guardamos la lámpara encendida, sufrimos por su Iglesia en su Iglesia.
+T.
martes, 31 de mayo de 2011
Variaciones contradictorias sobre un mismo tema
El modernismo intra-católico se ha indignado (también) y ha decidido movilizarse y lanzar una campaña de recogida de firmas reclamando la reposición del depuesto obispo de Toowoomba (Australia).
El obispo toowoombense ha sido - según ese articulete - un fidelísimo seguidor del 'espíritu del vaticano 2'. Como Uds. habrán temido, han temido bien: El espíritu/espectro vaticanosegundonista arrastró al prelado toowoombatano por extraños senderos que desembocaron en peligrosos puntos que se declararon en anómalas afirmaciones y demandas. Siendo así que el prelado toowoonbanita se definió pública y reiteradamente como postulador entusiasta del llamado 'sacerdocio femenino'.
El concepto 'sacerdocio-femenino' surge y se define como una de las más características notas de las vanguardias des-católicas del sectarismo post-conciliar. Con un patente sello de contaminación pseudo-ecumenista y un alto grado de la peor agresividad feminista, la falsía se presenta en su modalidad católica como un elemento especialmente tóxico de entre todos los descomponedores de diseño armados por los enemigos (internos y externos) del Sacerdocio y el Sacramento del Orden. Con el plus de aparecer articulado en los medios sociales con la muy infecta movida internacional pro-derechos/poderes femeninos.
El des-catolizador obispo toowoonbarritano se había inoculado mortalmente con todos esos letales virus. Digo mortalmente porque pecaba en ese grado cada vez que predicaba y difundía la pestilente especie del pseudo-sacerdocio hembrista. Y en tal grado de corrúpción doctrinal se hallaba incurso, que la pesada, lenta, ralentizada y tortuguera justicia penal canónica de la Santa Sede decidió por fín quitarle mitra, báculo y sede al escandaloso prelado toowoombí. La prensa y los medios todos subrayaron alarmadísimos que el susodicho epíscopos toowoombino había sido despojado de su dignidad sagrada por pretender clero femenino en la Iglesia Católica. Como efectivamente se explicaba (además de por otras cosillas, nada católicas, también de estilo heterodoxo).
Dicho/escrito/pronunciado el discursete-soflama enardecedor de las católicas indignaciones (¡esto sí que es indignación, y no el estercolero de la Ptª. del Sol!), paso a exponer el segundo plano, el contraste, la pieza de la contradicción. Que es esta:
De entrada pudiera parecer que fuera un 'este', pero no: Les aseguro a ustedes, con toda la seriedad que gasto al tratar de estos casos, les aseguro, amigos y detractores míos, que lo de la foto es una 'ella'. Yes.
Si han salido Uds, ya de la conmoción, si se han repuesto, tomen aire que ahí va más bomba: La ella de la foto es 'canónigo'. Yes. En inglés se dice 'canon', pero en español es 'canónigo'. Y suena tremendo, horripilante: Canónigo Alyson Barnett-Cowan.
Pues resulta que est@ canónigo Alison Barnett-Cowan es una de las miembr@s de la comisión anglicana del ARCIC que han estado reunidos tratando (inquietantes) asuntos de ecumenismo (?) en el monasterio de Bose. Aquí el comunicado oficial de la Santa Sede. Para completar el elenco de miembro@s, la comisión anglicana también contaba entre los suyos a una 'obispa': The Right Reverend Linda Nicholls, Area Bishop for Trent-Durham, Diocese of Toronto; a la misma reunión la imponente canónigo de la foto asistió en calidad de co-secretaria oficial del Anglican Communion Office.
Cuestión dilemática a explicar: ¿Cómo se concilia deponer a un obispo en Australia por pedir el sacerdocio de las mujeres con reunirse amistosamente con una supuesta 'obispa' Linda y una llamada 'canónigo' Alyson en una comisión ecuménica oficial, bajo los auspicios de la Santa Sede? ¿Una sentencia penal en Australia y una amistosa entente en Italia?
¿Qué pasa? Algo no cuadra. ¿A qué nos atenemos?
Si digo contradicción, si repito confusión, no me diga nadie que exagero, please.
p.s. Si les queda a ustedes temple para un pellizco más de emoción, lean esto: ¿Saben ustedes dónde y cuándo se tomó la foto de la andrógina canonígo Alyson? Pues sí, como podrán ustedes apreciar, fue en la Basílica de San Pedro, el pasado Octubre del 2010, cuando estaba allí como invitada para la toma de capelo del Cardenal Koch (el suízo, el de ecumenismo).
¿Y saben qué pasó? ¿No lo saben? ¡Adivinen! Pués sucedió que en mitad de la ceremonia sonó el móvil del canónig@ Alison para comunicarle la feliz noticia de que acababa de ser abuela!!! Dice el periodista que cuenta la anécdota que seguro que nunca jamás se vivió en San Pedro del Vaticano una escena con una noticia así: Un canónigo notificado de haber sido abuela bajo la cúpula del Bernini.
Personalmente, les confieso, prefiero a los Borgia, los Della Róvere y los Farnese, todos juntos: Aunque fuesen depravados de costumbres fueron estupendos católicos sin confusión ni mixtificación: Sus promiscuidades, si las padecieron/cometieron, no llegaban al grado de mezclar, todo en uno, canónigo-hembra-abuela.
+T.
domingo, 29 de mayo de 2011
Yes, yes, yes
Un amigo (un cómplice) me ha avisado que otro cómplice (otro amigo) ha publicado un divertido y oportuno diálogo de una serie inglesa que hizo furor allá por los ochentypico. Pego tal cual la cosa, léanla, please:
En 1987 la BBC produjo una serie de TV titulada: "Sí, ministro", y poco después su secuela "Sí, Primer Ministro" (aquí la referencia en español). Los papeles principales se asignaron a los magníficos actores Nigel Hawthorne, Paul Eddington y Derek Fowlds. Sirviendo a las similitudes que arriba cito les selecciono un fragmento del episodio “El gambito del Obispo”.
El Primer Ministro está en su despacho y conversa con sus consejeros. Le preocupa la elección que la Iglesia Anglicana le pide entre dos candidatos a obispo.
PRIMER MINISTRO.- Humphrey, ¿qué es un modernista en la Iglesia?
SIR HUMPHREY.- ¡Ah...! La palabra modernista significa: “No creyente”.
PRIMER MINISTRO.- Es decir ¿ateo
SIR HUMPHREY.- No, Primer Ministro, un clérigo ateo no continuaría cobrando sus estipendios. Así que cuando dejan de creer en Dios se llaman modernistas.
PRIMER MINISTRO.- ¿Cómo puede la Iglesia sugerirme un ateo como candidato a obispo?
SIR HUMPHREY.- Pues, muy sencillo. La Iglesia Anglicana es primordialmente una organización social, no religiosa.
PRIMER MINISTRO.- (Con ojos de asombro) ¿Sí...?
SIR HUMPHREY.- Sí. Es parte del engranaje social de esta nación. Los obispos han de ser hombres con facilidad de expresión y que sepan qué cubierto utilizar. Gente que invite al respeto.
PRIMER MINISTRO.- Así que ahora para la Iglesia el candidato ideal es un cruce entre sociable y socialista...
Entra el secretario Bernard Woolley con unos papeles, el Currículum Vitae del Candidato Stanford, que lee de inmediato.
BERNARD.- (Carraspeo) Perdón… Tras estudiar teología fue capellán del Obispo de Sheffield y, después, Consejero Diocesano de Comunidades Étnicas y Responsabilidad Social. Dio conferencias sobre nexos entre religiones, vínculos entre cristianos y marxistas y relaciones entre cristianos y las mujeres de la... ¡Hum!. Después fue ascendido a Capellán de la Universidad de Essex y Vice-Rector de la Universidad de Teología. Ahora es, como sabe, Secretario del Comité Pro-Desarme, de la Iglesia Anglicana.
PRIMER MINISTRO.- ¿Nunca ha sido vicario de una parroquia?
BERNARD.- ¡Cielo santo, no, Primer Ministro! Quienes aspiran a obispo evitan la labor pastoral.
PRIMER MINISTRO.- Por lo que dice, el canónigo Stanford es algo así como un agitador político.
SIR HUMPHREY.- No exactamente. Pero sí sería una espina en temas como huelgas, presupuestos de Seguridad Social, Urbanismo, desempleo, Defensa... Es interesante, no crea, que hoy en día los políticos hablen de ética y los obispos de política [...]
BERNARD.- (Terminando su lectura) Es también un experto en islamismo; asegura que la Biblia es una copia del Corán. [...] Diseñó una iglesia en el sur de Londres y en los planos había salas para planificación familiar y organización de manifestaciones, pero ningún lugar para la Comunión.
PRIMER MINISTRO.- ¿Habla en serio?
BERNARD.- Bueno, había un fórum multifuncional para los servicios...
PRIMER MINISTRO.- ¡Y la Iglesia lo aprobó...?
SIR HUMPHREY.- ¡Por supuesto! La Iglesia está regida por los teólogos.
PRIMER MINISTRO.- ¿A qué se refiere?
SIR HUMPHREY.- La teología es un instrumento para que los agnósticos se mantengan en la Iglesia.
PRIMER MINISTRO.- (Resuelto) No deseo que Stanford entre. (Mira suplicante a los dos) ¿Qué puedo hacer?
SIR HUMPHREY.- Podría usted rechazar a ambos candidatos, pero sería excepcional y no aconsejable.
PRIMER MINISTRO.- ¿Aunque un candidato quiere echar a Dios de la Iglesia y el otro echaría a la Reina?
SIR HUMPHREY.- La Reina es inseparable de la Iglesia Anglicana.
PRIMER MINISTRO.- ¡Ah! ¿Sí? ¿Y qué hay de Dios?
SIR HUMPHREY.- (Encogiendo los hombros) Es lo que se llama un extra opcional.
Por la tarde, en su casa, el Primer Ministro conversa con su esposa Annie. Mientras ella plancha un vestido él hojea el periódico sentado en un sofá.
PRIMER MINISTRO.- (Cerrando el periódico) He de elegir un obispo...
ANNIE.- ¡Es ridículo!
PRIMER MINISTRO.- ¿Por qué?
ANNIE.- No eres lo que se dice muy religioso.
PRIMER MINISTRO.- Soy el Primer Ministro. La religión no tiene nada que ver.
ANNIE.- ¿Ni con los obispos…?
PRIMER MINISTRO.- Nada que ver. Son como empresarios, pero disfrazados. [...]
ANNIE.- Como creyente y practicante yo prefiero que elijas a un hombre de Dios.
PRIMER MINISTRO.- Me ofrecieron uno, pero quería hacer de la Iglesia un movimiento religioso. Quieren obligarme a elegir a un modernista.
ANNIE.- ¿Marxista o ateo?
PRIMER MINISTRO.- Ambas cosas. No es que me importe que sea ateo, pero lo de marxista podría causarme graves problemas con sus discursos en la Cámara de los Lores.
ANNIE.- ¿Y no puedes rechazarlo?
PRIMER MINISTRO.- Parecería un acto político.
ANNIE.- ¿Pero no acabas de explicarme que ahora los clérigos son esencialmente políticos?
PRIMER MINISTRO.- Sí, pero no deben parecerlo.
ANNIE.- Ya... (Tras un corto silencio) Bueno, ¿por qué no lo rechazas por motivos religiosos?
PRIMER MINISTRO.- No te entiendo.
ANNIE.- ¿Cree en el cielo y en el infierno?
PRIMER MINISTRO.- Desde luego que no.
ANNIE.- ¿En la Virgen?
PRIMER MINISTRO.- (Enfático) No.
ANNIE.- ¿En la Resurrección?
PRIMER MINISTRO.- No, no... ¡En absoluto!
ANNIE.- ¿Y no es suficiente para rechazarlo?
PRIMER MINISTRO.- (Levantándose) ¡Annie...! ¡Estupendo! Rechazaré a ambos candidatos y habrán de presentarme otros. Lo que en realidad quiero es uno que guste a todo el mundo.
ANNIE.- (Asintiendo) Alguien que no tenga ideas propias sobre nada.
PRIMER MINISTRO.- Sssi, sí... Y si, además, sintiera afición hacia la Cristiandad no nos haría ningún daño.
ANNIE.-En este caso, quieres decir un pastor como los de antes.
PRIMER MINISTRO.- Eso es. Gracias cariño.
THE END ~ FIN (de esta selección del episodio) ~ CONTINUARÁ.
¿Qué tal? El autor del articulete, Pedro Rizo, teoriza sobre una de mis tesis más repetidas, passim, por este blog: Que en la Iglesia Católica actual hemos llegado a ese estadio anglicano de la subdivisión interna High Church/Low Church, con todas las consecuencias. Y nos gobiernan los hombres de media-iglesia, los moderados, los conciliadores (o los conciliaristas, según se mire). Los pasteleros, digamos, en suma.
El episodio sobre los obispos, mutatis mutandis, tiene su correlato en España y demás paises católicos (o con presencia de diócesis católicas). Nuestros episodios no tienen como escenario el despacho de un prime minister, sino que ocurren en los correspondientes salones eclesiásticos, de diverso nivel y en circunstacias variadas, pero concomitantes y/o paralelas con la del sketch cómico-dramático de esa serie inglesa.
En sustancia, muchas de las cosas que se dicen en ese diálogo, ese 'cuadro-perfil' de los seleccionables para obispos, son tal cual. O casi, sin variaciones notables: Un perfil católico mediano tirando a bajo, preferiblemente un implicado en temas sociales que un católico dogmático, mejor un gestor eficiente y políticamente descreído que un apasionado creyente, mejor un mediano que otro de estatura sobresaliente, mejor un no-problem que un problemático, mejor un hombre de diálogo que un reverendo de púlpito, mejor un discreto clergyman gris que una sotana con faja y bonete. En sustancia, decía.
Para reir y/o para llorar, según tengan Uds. el ánimo.
+T.
jueves, 26 de mayo de 2011
Malas compañías, incompatibles relaciones, inexplicables simpatías
Tres en una semana, una tri-incidencia del mismo con los mismos. Si una, a estas alturas de la novela, ya es mucho y produce empacho, tres escenas con publicidad son quasi un atentado contra las buenas maneras. Aunque me temo que, en el fondo, sea sólo un caso de malentendido sobre ese mismo particular, con resultado evidentemente contrario. Vean y juzguen si no:
El cardenal Amigo y el ministro Gabilondo, en un curso sobre el Islam de la Rey Juan Carlos
José Bono presenta mañana el libro de Luis E. Larra sobre el arzobispo emérito de Sevilla
El cardenal Amigo, hijo Adoptivo de Sevilla
Un amigo, el otro día, me comentaba que -"Llegan sin conocer Sevilla y se van sin conocer a los sevillanos". Se refería a nuestros prelados, y en concreto al protagonista de esas noticias, un caso particular y especial porque se fue persuadido de lo contrario. Quizá por eso acepte medallas, porque sigue sin comprender, no se ha enterado.
Lo más grave y escandaloso es quien otorga la medalla, qué mano la entrega. Como en las otras dos noticias, lo malo no son las ocasiones, los actos, sino las relaciones, los compañeros de mesa y sillón.
Haber estado más de 25 años en la Andalucía de los ERES y las mil corruptelas sin decir ni pío, en amigable relación con los autores y benefactores de la trama clientelista que repetía los atavismos del peor caciquismo decimonónico y volver para recojer medallas de las que dan y reparten los mismos, es un error. Es un manchón, es un baldón lo que le han colgado, no una medalla.
Pero cuando gustan las medallas, a ninguna se le hace ascos, todas valen, todas adornan, todas aportan algo.
La letrilla flamenca con la que cerró el discurso sonaba a chufla. A estas alturas debiera saber que hay monedas que salen manchadas de mano del que la da y ensucian la mano de quien la recoge. Si se la mete en el corazón, peor.
No me gusta ver alternar a los obispos con los políticos, con determinados políticos mucho menos. Comprendo que hay que relacionarse con distintos poderes y sus representantes, pero hay formas y formas. Una cosa es la correcta y educada relación formal con el poder y los que gobiernan o aspiran a gobernar, que hasta puede ser cordial y sincera, y otra cosa es manifestarse tan proclive.
No son simples personajes públicos, sino gente que representa y ejerce un poder manifiestamente nocivo y enemigo de la Iglesia Católica. Son los promotores y ejecutores de las leyes anti-familia, anti-vida, anti-educación, los que alientan la perversión de nuestros niños y jóvenes con programas de deliberada de-formación moral. No son buenas compañías para un cristiano. No pueden ser las amistades de un prelado, de un obispo, de un cardenal.
Cuando salen a la publicidad escenas como estas, el daño que se causa es grande. Y la confusión mayor.
Pero ahí está el personaje, feliz y emocionado recibiendo aplausos, recogiendo diplomas, aceptando medallas.
Lo que pasa es que luego pasa lo que pasa. Me refiero a los sociatas, esa gente, esa piara, que si no dan la puñalada a la entrada te la meten a la salida. Por ejemplo Bono, ese animal (político), que en la presentación del libro dijo, ni más ni menos, con todas las letras que:
Yo voté la ley del aborto sabiendo que era un mal
Tal cual. Y Fray Amigo allí, tan feliz con sus amigos. Por si no lo he dicho: Fcº Alvarez le escribe el prólogo, el cardenal Maradiaga el epílogo, y Bono hizo la presentación. Una tríada muy definida, como Uds. podrán apreciar.
¿La editorial? San Pablo, cómo no. Siempre al servicio de la nueva (modernista?) evangelización. O lo que sea.
¿El libro? Un tostón de ocasión con algunas perlas prescindibles y pasteleos insufribles, de ese tipo de libro que luego aparece en las ferias de ocasión, rebajas de verano y otros perdederos semejantes, para venderse media docena por 0'50€ y si te llevas 12 te regalan otra docena con un recortable a escoger.
Espero que no nos lo regalen (una refinada crueldad a la que estamos acostumbrados).
&.
Diabólica corrupción
El no-arte (anti-arte, contra-arte, des-arte...no sé como llamar a esa peste) que aparece como expresión preferida de la post-modernidad y sus vanguardias bien cotizadas y pagadas, patentiza una frustrante evidencia: No tiene inspiración, es incapaz, esteril. Por eso vampiriza al verdadero arte.
Pero no es una mera copia, no se limita al plagio, sino que demuestra su abyección esencial corrompiendo la obra de arte original. La prostituye, la desfigura, la desvirtua o la profana haciéndola víctima de un deliberado sacrilegio. Todos estos atentados se pueden considerar a propósito de la desgraciada y pervertida contra-versión de la Pietá del Michelángelo ideada por el criminal que expone en la Bienal de Venezia (¡desgraciada Venezia!).
Sospecho que su autor es un tarado, intuyo incluso parte de la naturaleza (más bien contra-natura) que subyace bajo la mente de un sujeto capaz de idear y ejecutar algo así.
La corrupción de la imagen (sea de la Pietá, como en este caso, sea de cualquier otra obra semejante) es realmente un atentado formal que debería estar tipificado legalmente para poder ser juzgado y castigado. Recuerdo la terrible agresión sufrida por la Pietá en 1972, y un álbum estremecedor con fotos del rostro de la Virgen, que aparecía plásticamente atormentado, como una cara humana destrozada por un accidente o por una enfermedad, casi real. La recuerdo como una de las imágenes más patéticas que he visto jamás, hasta el punto de que rehuso verlas por el malestar que me provocan. Mutatis mutandis, pienso que la per-versión de la Pietá que se expone en la Bienal de Venezia es también un acto criminal, algo terrible merecedor de castigo.
A estas alturas, debería pensarse en ir protegiendo legalmente la integridad formal-absoluta de obras como esta, igual que se preserva una marca o un nombre comercial y se castiga su mal uso.
El atentado de perversión de la Pietá, además de ir contra el arte, es un sacrilegio porque profana la belleza religiosa de una imagen concebida para ser venerada y recibir culto como expresión iconográfica del Misterio de Cristo.
Es diabólico, satánico, demoniaco: Como el mal es incapaz de realizar la belleza, la corrompe, pudre lo bello, lo descompone. Todo eso lo ha cometido ese desgraciado falso-artista contra la Pietá. El mal debe estar detrás o dentro de él, como su 'obra' demuestra.
¿El castigo del criminal? No sé, habría que pensarlo. Pero yo consideraría si cupiera inspirarse en la sentencia "si tu ojo te escandaliza, sácatelo". ¿Muy radical? Puede, pero ¿no es ese el efecto que pretenden inducir esa ralea de corruptores no-artistas, no buscan el 'shock', el choque traumático del espectador con su obra? Pues a tal efecto, tal castigo.
Y para otra ocasión, con un ojo menos, ya se lo pensarían.
El otro dia me borraron un comentario en un foro: Escribí que necesitabamos urgentemente un Bin Laden católico. No lo decía en serio pero sí lo pensaba en serio.
Para casos como este, por ejemplo. Y para otros.
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