sábado, 6 de diciembre de 2008

Anisados

De Cazalla, of course (aunque he dudado si poner un Machaquito de Rute; semiseco de los Dos Hermanos, de Carmona, me ha sido imposible (siendo mi favorito)).

Para cerrar la tarde, que es hora de Vísperas y tocan el 1º.

Gracias por los regalos: Muy dignos, muy virtuales, muy finos.

Emocionado y agradecido: Gracias-acias-as!!!

p.s. Roscos de vinos & cía son de Pascuas, no de Santos, y no salen del cajón hasta el 22, con los Niños de San Ildefonso: No adelanto fechas ni fiestas ni dulces propios.

+T#&~

Oh!nomástico

Oh!
Pues sí, hoy es San Terzio, mártir, of course.

Aunque prima San Nicolás de Myra y de Bari, no hace falta decirlo, por más universal y celebrado.

También es el dia de San Pedro Pascual y de San Policronio, muy Santos señores mios. A los que me encomiendo.

Pero el San Tercio que discretamente he celebrado questa mattina (mi cura, piadosamente, ha nombrado a los 4: San Nicolás, San Pedro Pascual, San Tercio, y San Policronio; mi cura es un reverendo muy reverente y pio) pensaba que iba a quedarse en mi recámara privada, pero no: He sido descubierto y expuesto. Oh!

Con lo que me veo en la necesidad de hacer fiesta y gasto. Convite para agasajar al que se pase por esta. Y como ya no es hora de picatostes, gusten una copita de manzanilla con sus langostinos, y un poquito de jamón, y queso, y unas croquetitas, que están recién hechas:





Y para los que lleguen poquito más tarde, si gustan merendar, un poco de tarta de chocolate y algunas otras chucherias, please:


Nada, nada! Un dia es un dia y si algún castizo se empeña en el chocolate acon churros, ahí va (en esta católica casa se respetan y contemplan las honestas adicciones y discretas debilidades, faltaría más)


Si dejan tarjeta, muchísimas gracias, muy amables, son Uds. muy gentiles. Gracias.

+Terzius # & ~

viernes, 5 de diciembre de 2008

Patriarca de todas las Rusias

La muerte del Patriarca de Moscú, Alexis II, es un acontecimiento eclesial, plenamente eclesial. Porque la Iglesia Ortodoxa Rusa es Iglesia. Lo de "cismática" es una consecuencia remota del desgraciado Cisma que en mala hora ocurrió. Cuando el Confíteor, el "mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa" lo rezamos todos, desde el Papa al monaguillo y la beata. No sé si me explico. Pues la culpa, la culpa, la gran culpa existió y tuvo protagonistas (por su culpa, por su culpa, por su gran culpa). Nosotros, a casi mil años de distancia, pagamos todavía aquellas culpas. Y los de hoy, no son culpables de no volver si nacieron y se educaron con 10 siglos de rencores a cuesta. La gracia obra milagros, pero los pecados dejan heridas que a veces se vuelven llagas crónicas, supurando rencores con 1000 años de infección.

El verdadero (y viable) ecumenismo tiende a la restauración de la comunión plena con las Iglesias Orientales. Lo otro, el "ecumenismo" en relación con las confesiones protestantes, es más que nada un intento por no empeorar las cosas y mantener un mínimo credo doctrinal cristiano identificable. No puede haber más, aunque algunos pretendan que haya lo que no puede ser, porque sólo cabe la conversión, tan dificil a estas alturas, cinco siglos después de las desgracias luteranas y las otras, que son herejías subsistentes, con toda la pars sana que se quiera, pero incompatibles con la integridad del Dogma y la Fe Apostólica.

Rusia es mucho para la ortodoxia, y no en vano se la reconoció como cabeza de la Ortodoxia, después de la debacle bizantina. Y eso ha sido. El honor del Patriarcado Constantinopolitano no oculta la gloria esplendorosa del Gran Patriarcado de Moscú. Todo habla a su favor, hasta el arte que raya lo sublime con la iconografía rusa, heredando (y superando) en expresión y estilo el arte sacro de la antigua iconodulía oriental. Como tantas veces, la cultura corrobora un hecho espiritual con la Iglesia como fundamento: Los dones y gracias irrevocables del Espíritu, derramados profusamente y con frutos contrastables, son apreciables en sumo grado en la Iglesia Rusa.

¿Una "reserva espiritual"? También, y de primerísimo orden. La Rusia Ortodoxa que sobrevivió al ominoso régimen asesino del Partido Comunista y su programa anti-cristiano y ateo-militante, se desvela en la historia contemporánea con una prodigiosa vitalidad, capaz de reconstituirse y resurgir como una de las grandes fuerzas cimentadoras del carácter de la Rusia post-marxista. Quizá de manera muy decisiva, y con evidente vocación de más. El siglo dirá, pero la firmeza de la Iglesia Ortodoxa en Rusia es un hecho.
.
El difunto Patriarca Alexis ha representado durante veinte años el rostro arisco de los ortodoxos frente Roma, y muy particularmente frente a Juan Pablo II. A pesar de las incómodas tensiones, hay que reconocerle al ruso que mantuvo el pulso a su "antagonista", dos eslavos frente a frente. Entre un estonio Patriarca de Moscú y un polaco Papa de Roma, las cordialidades son tan dificiles como enormes son las sombras del pasado (póngasele a la escena música del Alexander Nevsky de Prokofieff alternando con una polonesa de Chopín). No podía haber simpatías. Aunque nunca faltó buena voluntad, más desde Roma (por lo menos, desde Roma). Al expirar, Juan Pablo II dejó sin cumplir un viaje apostólico, uno de los más deseados. No fue a Rusia porque Alexis no le dejó.
.
Estamos con la cruz a cuestas de la historia antigua, la historia medieval y, para postre, la canallesca herencia comunista del archi-criminal Stalin, sin cuyas atrocidades y atropellos no se entieden los actuales lotigios entre ortodoxos y católicos en Ucrania y otras regiones de la vieja Rusia. Muchos tráumas y pocos alivios.

Aunque algunos pacatos se irriten al ver a Benedicto XVI junto a Bartolomeos de Constantinopla, la historia es irreversible y el que tenga ojos y oídos verá y oirá...a no ser que sea sordo y ciego ; o, en el peor de los casos, quiera hacer como si no viera o no oyera.

Yo gozaré el dia en que el Patriarca Moscovita baje a Roma. Y más, mucho más, el dia que el Vicario de Cristo sea recibido en Moscú y bendiga a la Gran Madre Rusia. Todo eso que con Alexis no ha podido ser.
.
Oremus et pro Alexis, Patriarcha et Antistes Ecclesiae Domini.
.
Y pidamos por el Sínodo que va a elegir a su sucesor, y por el que sea electo: Ut omnes unum simus (cum Petro) in Xtº.
.
+T.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Otra víctima: Bárbara

A algunas Vírgenes y Mártires les dieron dos martirios: El cruento y el litúrgico. Uno perpetrado por los verdugos victimarios del perseguidor de turno; el segundo por los liturgistas conciliaristas des-catolizadores del Vaticano IIº y su "espíritu" (aunque mejor sería decir espectro o fantasma).

Como a Santa Catalina, lo mismo le hicieron a Santa Bárbara. Tan populares ambas y con tantos patrocinios y patronazgos que atender, las dejaron en dique seco a las dos. Con la significativa particularidad de que Stª Catalina ha sido repuesta en el Misal, pero Stª Bárbara no. Et porquoí? Parce que Santa Barbara n'est pas "ecuménica" y Santa Catalina sí, monsieur.

Y como los artilleros no estan para defender patronas y ya hasta piden retirar las Pilares de los cuarteles de las beneméritas. Y como los mineros dependen más de los sindicatos y las subvenciones tapabocas que de la Santa de los mineros. Y como los examinandos de la Salmanticense ya no se examinan de grados en la Capilla de Santa Bárbara. Y como las tormentas ya no dan susto porque se ven en la tele y las dibujan con isobaras de meteorólogo y ya no se reza a Stª Bárbara tormentera su retahila. Pues por todo eso la Santa está preterida y olvidadita, sólo con sus fieles en algún pueblecito que la conserva de Patrona, y en la memoria y las condecoraciones de algunos pundonosoros militares.

Y en el calendario personal-particular del que esto escribe. Faltaría más. El problema es que tengo que alternar con la otra devoción del dia, que también es de mi particular querencia: San Juan Damasceno, nada más y nada menos. El gran iconódulo anti-iconoclasta, el gran teólogo y mariólogo, el último Padre de la Iglesia de Oriente. El que sufrió quasi martirio por los infieles mahometanos sojuzgadores del Oriente. Mi venerado Juan Damasceno! Conque me veo obligado a repartir rezos y liturgias, entre Bárbara y el Damasceno, que se que no pondrán óbice a la solución que adopto para el pio conflicto. Oh!

La cosa se me encona si elijo el Kalendarium y el Santoral del Rito Extraordinario, que celebra hoy a San Pedro Crisólogo, y no a San Juan Damasceno. Y es que a veces - como se ve por lo que voy diciendo - es complicado celebrar la fe dadas las complicaciones con las que han complicado las cosas de la fe y sus celebraciones. Por impías culpas de impíos culpables, claro. Que pagamos los pios al querer mantener piadosamente la piedad. Oh! Oh!

¿Y ahora qué? Pues sólo cabe una resolución litúrgico-moral-bloguera, y decidir. Y como el año pasado fuí damasceno, este año me toca ser bárbaro, si me explico. Ahí va la oración:
Deus qui inter ceterae tuae mirácula etiam in sexu frágili victoriam martyrii contulisti, concede propitius ut qui Beatae Barbarae Vírginis et Martyris tuae natalitia cólimus, per ejus ad Te exempla gradiamus. Per Dóminun. Nostrum ... Amen.

Destacaría el "etiam in sexu frágili", tan elocuente y aleccionador, dadas las opiniones modernas. Y recalcaría más lo de "Vírginis et Mártyris" por lo poco que se aprecian ambas cualidades (menos aun la 1ª que la 2ª).

¿Y qué más? Pues poco más, porque la historia de Stª Bárbara es muy conocida: Su padre, Dióscoro, es impío pagano y la encierra celoso en una torre, donde Bárbara vive y se instruye, virtuosa y docta. Al conocer el padre que su hija es cristiana, la lleva al tribunal. Sufre los horrendos tormentos sin apostatar, confesando la fe. Finalmente es condenada. El verdugo se conmueve al verla tan frágil y doncella, y su mismo padre, en el colmo de la crueldad, la degüella ante el espanto de los testigos presentes. Cuando bajaba la colina en la que martirizó a su propia hija, un rayo fulminó al impío Dióscoro. La encantadora Legenda Aurea narra una encantadora historia, en la que sale hasta Orígenes de Alejandría. Un encanto, como digo.

p.s. Pero tengo la impresión que a nuestras coetáneas del "sexo débil" les impresiona sobre todo, más que la historia o el cruel martirio, la casta virginidad. Una barbaridad!

&.

Dictadura del marico-sex

Han respingado como potras nerviosas, como burras mohinas. Les va. Pero el sobresalto es falso porque es escena, puro histrionismo de cara a la galería. Siempre reclaman la atención, quieren que se les mire. Va en su carácter, el que han asumido, el que quieren aparentar. Ellos no son así, pero juegan a que son "ellas" que se ponen así. No hay más.

¿Esperaban que la Santa Sede aplaudiera y se uniera a la propuesta francesa oh-la-lá para que se imponga universalemte una legislación filo-gay-pro-lesbi? ¿Una declaración universal de los "derechos" ético-fóbicos, pseudo-morales y anti-familiares?

Que es una perversión, lo saben ellos mismos, los promotores y animadores de "colectivos". Como el borracho sabe que el alcohol es su matadero o el drogadicto que la heroína o la coca son su tumba. Lo saben. Pero el colmo de la perversión es pregonar lo malo como bueno. Y el extremo del colmo pretender que todos comulguen con la perversión, la favorezcan, la garanticen, la difundan, la enseñen, y la metan en su casa para que sus hijos se críen con ella.

No hace mucho me enteré de que existen en los USA grupos organizados de no recuerdo qué minusválidos que mantienen que padecer su minusvalía es bueno, y se niegan a tratamientos etc. Y hasta han atacado violentamente a los que no son como ellos porque quieren que sean como (desgraciadamente) son ellos. Les falta una ley que les garantice el derecho de ir haciendo sordos por rompimiento del tímpano, o ciegos por lanzada en el ojo, o tetrapléjicos por rompimiento del espinazo a todos los que se les arrimen. O pedir a la ONU un porcentaje de cuota de minusválidos forzosos a cada país, en cada nación, por cada estado.

El mismo dislate sería que cualquier "colectivo" de "afectados" campara por tan disparatados y demenciales caminos exigiendo que se reconozca la bondad de su afección y que todos tengan el derecho de ser afectados y se les eduque en la afección para que puedan elegirla "si les gusta". De semejante aberrante entidad es la pretensión de los homosex. Digan ellos lo que digan y les patrocine quien les patrocine.

La Iglesia Católica ha dicho lo que tenía que decir. Con toda ponderación y caridad.

Créanme si les digo que esto que escribo lo hago también con esas dos moderaciones: Ponderación y caridad.

&.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

El Divino Impaciente (en torno a)

Es que me gusta escribir de personajes y cosas relativas cuando toca el dia de. El dia del Santo u Santa u efemérides la que sea. Tradición-tradición-tradición, como cantaba y bailaba el simpático Topol en "El Violinista en el Tejado" (una preciosidad de peli, recomendable por muchos conceptos (el sobrenatural más que ninguno)).

Aun cuando vige mi Javier del año pasado (que recomiendo leer), hoy toca Javier, y me obligo a escribir, velim nolim, Javier! Que pienso tuvo que tener la tensión alta, por lo menos tal y como lo imagina Pemán, que lo imagina muy bien: Impaciente. Concedo que el "divino" pudiera ser que le rebajara la tensión. Pero respondo que no sé, porque a Javier lo pintan con fuego saliéndole del pecho: La sotana desabotonada, la camisa asomando, y una llamarada escapándosele del corazón. Como decía, hipertenso, taquicárdico, y con cuadros de ansiedades...divinas.

Los pálpitos emocionales intensos son habituales en los Santos. Es un fenómeno que rara vez está ausente, y que hace del santo cristiano (que es el más y el más verdadero) un personaje muy distinto, muy diferente, del santón extra-cristiano que busca ataraxías y nirvanas en este mundo. En este mundo, el santo cristiano está apremiado, espoleado, urgido: Charitas Christi urget nos! Y por eso y otras cosas anejas, los pálpitos intensos y las impaciencias (divinas).

.
El Javier impaciente de Pemán es un navarro del XVI que se come el mundo por Cristo, con Él, y en Él. Y así, más o menos, tuvo que ser el Javier real, el que escribía:

"...Muchas veces me vienen ganas de recorrer las universidades de Europa, principalmente la de París, y de ponerme a gritar por doquiera, como quien ha perdido el juicio, para impulsar a los que poseen más ciencia que caridad, con estas palabras: «¡Ay, cuántas almas, por vuestra desidia, quedan excluidas del cielo y se precipitan en el infierno!»

La imagen del Javier con el brazo cansado de bautizar gentiles, hijos de Dios por la Gracia...y el brazo cansado de Javier, tan impaciente, tan ansioso. Si le hubieran dejado más tiempo y espacio, Asia sería tan católica como lo son hoy las tierras donde Javier dejó su huella inquieta. Que por cierto, el brazo aquel guarda cierta impaciente inquietud, porque me parece que es la reliquia más viajera de la Catolicidad, y rara es la temporada que no la sacan del Gesú para llevarla por aquí y por allá, como si estuviera ansiosa de bendecir mundo y hombres hasta el dia de su resurrección carnal.

Las escenas javierinas de Pemán son traducción en verso para el tablado de los pasos reales, históricos, de Ignacio y Javier. Lean:

- Ignacio:
.
¡Que abismo
disimulado y profundo!
¿Qué importa ganar el mundo
si te pierdes a ti mismo?

(esto es el Evangelio)

- Ignacio:
.
No quito
nada a tu afán generoso;
pero te quiero… un poquito
menos dado a lo extremoso.

(y esto comedia andaluza con huella de los Quintero)

Y ahora, habla Javier:

Soy más amigo del viento,
señora, que de la brisa…
¡y hay que hacer el bien deprisa,
que el mal no pierde momento!

Y este también es Javier (con mucha actualidad y mensaje, por cierto):

¡Buen modo
de celar las cosas santas!
Por evitar sacrilegios,
que la procesión no salga;
por no irritar a lo malo
que lo bueno no se haga.
.
Como se vé, el tolerancismo y el talanterío que cede espacio a los malos y le quita su terreno a los buenos, no es javieriano (ni católico). Y aunque el verso lo ponga Pemán, el concepto es del Santo. Sin duda.

Pemán atinó en el título para su Javier, como los grandes que adelantan en la portada la sustancia de la obra con dos o tres palabras. "El Divino Impaciente" es un genial título para un drama genial. Tan acertado que es gracia de Dios y de su Javier impaciente que en la India y la China de Javier estén activos los mártires de la Iglesia del XXI, con la impaciencia del intrépido español que les evangelizó, corriéndoles el síndrome de Javier por la sangre que todavía se derrama: Que también el martirio es cierta impaciencia.
p.s. Con dedicación especial a mis parientes, amigos y compadres jesuitones: ¡Que no pierdan la impaciencia de Javier! (y nos la sepan contagiar). Amen.
.
+T.

martes, 2 de diciembre de 2008

Doña María. Una historia del XIV, con huella

Hoy en el santoral es Santa Bibiana, virgen y mártir, de aquella época santa y pasada en la que muchas vírgenes eran mártires, y viceversa. Pero en Sevilla, el 2 de Diciembre es Doña María Coronel, ni santa, ni virgen, ni mártir. Y sin embargo, todo esto junto y a la vez, en encantadora y verdadera paradoja sevillana, real y cierta como la historia misma.

Don Pedro el Cruel es una de las fascinaciones de Sevilla, porque él mismo era un fascinado por la Sevilla que fue su capital y su paraíso personal. Lo de cruel se lo pusieron sus hermanastros Trastamara y sus cronistas, porque en Sevilla preferían llamarle "el justiciero", o simplemente Don Pedro, el Rey Don Pedro. Desde el Alcázar y la Catedral y la orilla del Rio, por toda Sevilla y hasta Brenes y Cantillana, vuela el fantasma del galán Don Pedro, tan rubio y gallardo. Y tan loco, o maniático, o trastornado. De Portugal vinieron a España las locuras coronadas, y su madre era portuguesa, y de ella heredaría sangre y nervios de locura, que no dejarían de rebrotar hasta en tiempos de los Austrias, dos dinastías más allá, siempre por cruces y emparentamientos con portuguesas por medio.

Pues fue que el regio galán Don Pedro se enamoró apasionadamente de Doña María Coronel de su misma edad, que nacieron ambos en 1334. En 1350, recién casada con Don Juan Alfonso de la Cerda, Doña María enciende en amores a Don Pedro, que no tiene freno. Ella era de la mejor nobleza sevillana, su padre Don Alfonso Fernández Coronel fue un alto noble castellano que afincó en Andalucía por favor de Alfonso XI, el padre de Don Pedro. Al casarse con Juan Alfonso de la Cerda, María Coronel entró en la parentela de aquellos infantes nietos de Alfonso X que estuvieron tan presentes en los conflictos sucesorios de la Corona de Castilla. Y Don Pedro en el centro, contra todos y todos contra él.
El siglo XIV es un siglo padre y maestro de folletines, con material histórico, anecdótico y humano para los literatos del Siglo de Oro y del Romanticismo decimonónico. Un autentico filón de pasiones y dramas y tragedias como nunca se vio igual, que surtiría de personajes reales las comedias y las óperas desde Lope de Vega a Donizetti. Fascinante, como decía.

Resumiendo y abreviando: Que Don Pedro sube al trono casi chiquillo y, en cuanto puede, él y su madre Dª María de Portugal se toman venganza en la favorita de su padre, Dª Leonor de Guzmán, madre de una prole de bastardos reales que serían al fin los Trastamara triunfantes con dinastía bicéfala en Castilla y Aragón. Los bastardos Trastamaras juran odio eterno a su hermanastro el rey Pedro I, y reunen en torno a ellos a toda la mejor nobleza castellana, incluidos los Infantes de la Cerda y la familia Coronel, junto con todos los nobles despechados y resentidos contra el joven e imprevisible Don Pedro (que contó con el favor de la nobleza menor y las ciudades).

En una de las tensiones de la quasi guerra civil entre Don Pedro y sus hermanastros Trastamaras, muere el padre de Dª María, en el bando de los bastardos; y su marido Juan Alfonso de la Cerda es apresado. María sube hasta Tarragona para pedir clemencia al rey, y Don Pedro la tranquiliza y le otorga gracia. Pero antes de que llegue María a Sevilla, su esposo es ejecutado por orden real. Para más dolor, el rey anda en amores con su hermana Aldonza Coronel. Y entre otros más episodios, la familia Coronel es desposeída, sus casas y bienes expropiados, y las mujeres que quedan en Sevilla desoladas (ahora se diria expuestas a maltrato, acoso sexual y presión psicológica; una vulgaridad, francamente).

El rey además se ha definitivamente encaprichado de María, hermosa y atractiva en su viudedad. La pretende, la asedia, le dice que le devolverá bienes y honores, pero María ha conocido a Don Pedro en su faz de "cruel", y le detesta y le huye. Se refugia en el Convento de Stª Clara, adonde va a buscarla el desbocado Don Pedro, que irrumpe en la clausura para horror de las monjas, que huyen ante el rey desenfrenado y rabioso. María se ha escondido en la huerta, donde han excavado un hueco que han tapado con unos cañizos y encima puesto unas plantas, para disimular. Pero el despabilado Don Pedro nota la tierra recien removida, y descubre el escondrijo. María sale corriendo y llega a las cocinas del convento, con el rey detrás. Cuando casi la alcanza, a punto de abrazarla, María ve unos peroles de aceite hirviendo puestos en la lumbre, los toma y se los vuelca en la cara que se achicharra y prende en fuego con las tocas de monja que lleva puestas, ante la conmoción horrorizada del rey viendo en un momento desfigurada para siempre la belleza que había apetecido con tantos ardores. Fin de la escena. Telón.
.

Curó Doña María de sus quemaduras, pero le quedaría ya para siempre en su rostro una horrenda cicatriz, que apenas disimulaban las tocas y los velos monjiles. El rey, con remordimientos y arrepentido, le devolvió las casas y los bienes familiares (otros dicen que fue ya en los días de Enrique I cuando se le reintegran). Doña María fundó con ese patrimonio, en la casa de su difunto padre, un convento de clarisas franciscanas, el Convento de Santa Inés, lindante con la Parroquia de San Pedro. De este convento fue abadesa hasta su muerte, en 1409 o 1411, a la edad de 73 o 75 años, asaz provecta para aquella época. Don Pedro había muerto 40 años antes, en 1369, apuñalado por su hermanastro Enrique de Trastamara, en los Campos de Montiel.

A mediados del siglo XVI, durante unas obras en el coro bajo del convento, descubren el sepulcro de Doña María. Para sorpresa y admiración de los sevillanos, el cuerpo estaba incorrupto, reconociéndose todavía en la cara de María Coronel la llaga de su famosa quemadura. Con permiso eclesiástico, las monjas revistieron el venerable cuerpo, que quedó en una urna de madera y cristales, en el mismo coro, y que desde entonces se descubre cada 2 de Diciembre, fecha del óbito de Dª María, expuesta a la veneración.

Antes vestía una túnica de tisú de plata, con el cordón franciscano y la toca y el velo. Desde los años 70-80 aparece con el sayal de clarisa, como las monjas del convento. Está tan bien conservada como San Fernando; es decir, que está que da horror de ver, como si los Santos desde el XVI para acá hubieran sufrido el deterioro de los tiempos, tan poco proclives a Santidades como aquellas, tan "medievales". El cuerpo tiene vuelto el rostro hacia afuera, se le ve muy bien. Y las rodillas flexionadas, porque cuenta una tradición del convento que la urna la hicieron corta y cuando fueron a meter el cuerpo no cabía. Ante el apuro, la madre Priora tomó su pértiga y terminante dijo, dirigiéndose a Dª María: - "Reverenda madre Dª María, en virtud de santa obediencia, encójase!" Y dicen que el cuerpo, milagrosamente, flexionó las rodillas y lo pudieron colocar holgadamente en su urna. Un doméstico prodigio, como Uds. sabrán piamente apreciar.

Y así la verán hoy todos los sevillanos que vayan a verla a su Convento de Stª Inés, que es una preciosidad. Y de camino, muchos de los devotos comprarán en el torno de las monjas tortas y pestiños y bizcochadas y cortadillos de cidra. Aunque el dulce original y famoso del obrador de Stª Inés son sus célebres "bollitos de Santa Inés", que son como unos panecillos de leche y aceite, pequeños, con forma de S achatada, tostaditos y lustrados por arriba y blanquitos por abajo, consistentes. Con un par va uno bien desayunado o merendado. Muy ricos, de otra época. Con chocolate espesito, una esquisitez mismamente del Siglo de Oro. Para estas mañanas de frío que está haciendo, ideales.

&.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Cosas de Adviento

Me entona bastante el Adviento, soy muy sensible a su "efecto". Siempre me motiva. Los frutos serán luego los que sean, pero la sintonía existe.
.
Esta mañana, cuando leían Is 63, 19 "...ojalá rasgases el Cielo y bajases derritiendo los montes con tu presencia..." recordé a un simpático amigo, muy tremendista para ciertas cosas, al que le he escuchado decir alguna vez esta cita, o alguna frase equivalente. Existe un adviento que clama extremos así, consumidores y terminantes, de inexorable justicia. Terrible, pero sagrado.

Yo me retrataba mejor en otro pasaje, también leído en la Misa de esta mañana, Is 64, 5: "... nos marchitamos como la hojarasca y nuestras culpas nos arrastran como el viento." La imagen natural de las hojas de Otoño barridas por el aire me resulta muy significativa, una alegoría de nuestras insustancialidades y derivas. Sale en una de las estrofas del Rorate Caeli, el canto de Adviento más popular del repertorio gregoriano.

El Salmo -"Señor, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve!" (Sal 79) parece un clamor respondiendo al versículo que cerraba la lectura del profeta: "...Y sin embargo, Señor, Tú eres nuestro Padre, nosotros la arcilla y Tú el Alfarero, somos todos obra de tus manos" Is 64, 7.

Y el Apóstol, remacha: "...habeis sido colmados en Él con toda clase de riquezas de palabra y conocimiento,
en la medida que el testimonio de Cristo arraigó en vosotros.
Por eso, mientras esperais la Revelación de nuestro Señor Jesucristo, no os falta ningún don de la gracia. Él os mantendrá firmes hasta el fin, para que seais irreprochables en el día de la Venida de nuestro Señor Jesucristo: Él es fiel."
I Cor. 1, 5-9.

Del Evangelio he escrito algo en otro sitio: El gallo de Adviento.
.
Ya he dicho que me "entona" este tiempo del Rorate Caeli. Y espero - porque lo deseo - que a todos nos siente bien, muy bien.
.
+T.