domingo, 14 de octubre de 2012

Festejando un declive???


El  'Año de la Fe' se ha inaugurado en un formato reciclado del peor juanpablismo, aquellos 25 años de jubileos intercalados con años temáticos, viajes triunfales, sínodos perpetuos, encíclicas mensuales y jmjs, año sí, año no. Es alarmante cómo entre la decrepitud decadente nos aferramos a esquemas de representación con exuberante tramoya, un escenario con montaje rutilante que se celebra a sí mismo entre la indiferencia de un mundo que ignora displicente.

El problema (uno de los problemas) es que nuestra Jerarquía, la actual/contemporánea, la forman los abducidos conciliares, los que entonces se entusiasmaron o quedaron enganchados de por vida a los tópicos fantásticos del Vat-2º. No exagero si hablo de mitómanos vaticanosecundistas: Yo los conozco, los he sufrido, y están todavía muy activos.

Item más: Desde aquellos míticos años sesenta, los años del Vaticano y sus secuelas, fue obligado presentar un cumplido y bien testado currículum/perfil post-conciliar para aspirar al episcopado. Con ese metro inflexible se fue renovando toda la Jerarquía. Es famoso el caso de la España del funesto tándem Dadaglio-Tarancón, pero ocurrió igual, con unos u otros agentes, por todo el mundo.

Aun todavía, el perfil episcopal ha variado poco. Durante los años más intensos del juanpablismo, la selección del episcopado se hizo entre sacerdotes igualmente de-formados en las tendencias marcadas por el Vaticano II, tanto en liturgia, como en dogma o pastoral. Solamente se advirtió una firme corrección de la deriva en temas morales (familia-vida), llegando a ser la Universidad del Laterano con su anejo Pontificio Instituto Juan Pablo II para estudios sobre la familia uno de los centros preferidos a la hora de seleccionar candidatos a obispo. También es fama el probado fracaso del pontificado del Papa Wojtyla tocante a la renovación del episcopado.

Dado por supuesto que el Vaticano IIº abrió una nueva época para una nueva Iglesia con una nueva Jerarquía, los fastos del histórico cincuentenario se colorean con un acusado tono de autocomplacencia, comprensible, hasta cierto punto, si la realidad del sumario de esos 50 años de post-concilio no presentara un resultado tan decepcionante, con un balance sumamente desfavorable si se compara la situación de la Iglesia del pre-vaticano 2º con nuestra actualidad, la post-vaticanosegundista, medio siglo después.

Medio siglo de decadencia, de crisis, de descomposición y degeneración que algunos pretenden tapar con los telones escénicos del juanpablismo. A la solidez de roca que definía el perfil petrino del Catolicismo Romano ha seguido una arquitectura eclesial efímera, desmontable, readaptable, funcional, transportable, móvil. Una imagen que algunos dirían post-moderna y versátil, en diálogo con las transformaciones y exigencias del mundo, la sociedad y la cultura del siglo XXI. Nada que ver con la consistencia firme del edificio inconmovible que Cristo profetiza e instituye: 'Tu es Petrus et super hanc petra edificabo Ecclesiam meam et portae inferi non praevalebunt adversum eam ' Mt 16,18




Aunque el Papa esté saliendo al paso, aclarando, precisando, matizando, celebrar con fanfarrias el concilio que hizo del 'aggiornamento' su leitmotiv, me parece una absurda paradoja, muy equívoca. En medio de un mundo ajeno a toda esta efemérides, los católicos pasaremos el 'año de la fe' yendo de una fiesta a otra, como visitantes de circunstancias del gran parque temático en el que parece haberse convertido la Iglesia.

Esta tarde he celebrado la Misa de 8, con la asistencia de fieles habitual a esa hora, unos setenta feligreses. Nos habían propuesto que suprimiéramos las Misas vespertinas del Domingo, para poder asistir a una Misa de 'inauguración del año de la fe', concelebrada con el Obispo en la Catedral. Me parecía absurdo comenzar el 'año de la fe' quitando una Misa el Domingo, por eso decidí no ir y mandar una representación de la parroquia.

Habrá habido gente, siempre hay gente en esas macro-celebraciones. Con la Catedral llena, los fieles (gente mayor, más un refuerzo-suplemento de neocatecumenales y otros movimientos; los habituales en estos casos) ocupando sillas y bancos; los curas en el lugar reservado correspondiente, abajo y al lado de la tarima del Altar; sobre la tarima forrada de moqueta, el Obispo en su sede y los concelebrantes principales (asombrosa distinción/denominación neo-liturgística, por cierto). Durante un par de horas se escenifica en una liturgia mixta (Misa con intercalación de elementos ad casum (esta tarde creo que entregaban a los representantes de cada parroquia una vela y un catecismo, o algo así)), una de esas 'synaxis' que los enterados (liturgistas y especies cotangentes) llamarían 'asamblea participativa' o, según otra jerga eclesiástica, 'iglesia viva'.

Cuando estaba cerrando la Parroquia, sobre las 9'30, bajaban del autobús tres matrimonios, de unos setenta años, gente admirable, antiguos miembros de un grupo de Cursillos de Cristiandad. Sin preguntarles, deduje que venían de la Catedral, de la Misa de inauguración del Año de la Fe. Nos saludamos brevemente; me han preguntado que si mañana era el funeral de un difunto, vecino del barrio. Detrás de ellos, una media pandilla de jóvenes subió al autobús, no sé si recogiéndose después de la crápula del fín de semana, o si para rematar la marcha con una botellona de domingo-noche.

Dos celebraciones, pensé, tan distintas en personas y circunstancias. Y se me vino a la cabeza, no sé por qué,  el estrambote del soneto tumular de Cervantes:

"(...) Esto oyó un valentón y dijo: "Es cierto
cuanto dice voacé, señor soldado,
Y el que dijere lo contrario, miente."


Y luego, incontinente,
caló el chapeo, requirió la espada
miró al soslayo, fuese y no hubo nada."



+T.

jueves, 11 de octubre de 2012

Diluvio de ocurrencias: Así comienza el Sínodo

Cuando leí el titular de la gacetilla de Zenit pensé que había leído mal, que había sido un lapsus, pero no, mi lectura había sido correcta y el titular era, tal cual, lo que mis ojos con mis gafas vieron y leyeron:  Lluvia de ideas de los padres sinodales

Lluvia de ideas, chaparrón de ocurrencias, granizada de desconcierto, ventisca de indeterminaciones, tornado de ponencias, tsunami de oráculos vanos. Elijan Uds. titular equivalente para calificar y/o definir lo ocurrido en el aula sinodal. Y se quedarán cortos, porque la impresión parece haber sido la de un totum revolutum con estrambote y coda final.

Nada, por cierto, que no se pudiera prever, por otra parte, dada la génesis y los precedendes de la ocasión, la efemérides y la fama que le acompaña: Si se festejan los 50 años del turbión vaticanosecundista, ¿iba a ser menos desconcertante el evento celebrativo que el propio ente a celebrar en sí?

Por eso la apertura del Sínodo de la Nuevangelización, el 50º aniv del Vat-2º y el Año de la Fe ha comenzado con fanfarria multicromática policreativa híperparticipativa, pero no un armonioso acorde de muchas voces, muchas notas, impresionante orquestación y magistral batuta interpretando todos los Padres Sinodales juntos una partitura, una sinfonía sacra, un Credo con TeDeum sin solución de continuidad con Amén final, un coral magnífico. No. Nada de eso. El Sínodo ha comenzado con una cacofonía poli-atonal, cada uno con su copla. ¡Y qué coplas!

Los relatores de América Latina tras reconocer el gran impulso evangelizador que recibió el continente con la visita del papa y el documento de Aparecida, agradecieron al papa la misión continental y el Año de la Fe. Insistieron en el valor de la liturgia, en la formación de los laicos y en la necesidad de trasladar a la sociedad los fundamentos cristianos. Algunos de los ponentes recordaron el papel de los laicos en la transformación del orden temporal.
Supongo que no ilustraron la relación con los vídeos y youtubes que escandalizan, día sí, día no, a toda la catolicidad. Por ejemplo, esos últimos que se han visto estos días, con la carnavalada montada para la novena de de Ntrª Srª Aparecida.

En Europa, los padres sinodales informaron sobre la pérdida de la herencia cristiana ante el embate del secularismo, debido a la tibieza e indiferencia de los cristianos llegando en casos extremos a la "cristofobia". De allí la necesidad de recuperar el ardor de la propuesta cristiana. Entre las intervenciones, el arzobispo de Florencia invitó a recuperar el afán evangelizador, indicando que "nos hemos contentado con una pastoral de mantenimiento", y monseñor Rino Fisichella subrayó la necesidad de encontrar un lenguaje común en un mundo globalizado e invitó a hacer de la nueva evangelización un encuentro con Cristo y a desburocratizar la pastoral.

Muy brillantes las dos lumbreras, Betori, el cardenal florentino y Fisichella, el comisario de la nuevangelización. Han proclamado con todo su bombo prelaticio, ni más ni menos, que un florilegio condensado de los tópicos más manidos y archi-repetidos del pre y el post concilio, cuatro o cinco frases hechas que se han dicho y se dicen y se dirán passim, desde el Ártico al Antártico pasando por el Ecuador. Que levante la mano el que no haya oído mil veces en su vida lo que han dicho estas dos inmensas magnitudes del catolicismo del tercer milenio, Betori y Fisichella, glorias de Italia que dejan chico a Balotelli.



Dolan, el de New York,  ha pedido que se proclame la Confesión/Penitencia como sacramento de la nuevangelización (con confesonarios tabla de surf, supongo). Uno de Brasil ha dicho, por su parte, que están encantados de haber recuperado al Procesión del Corpus, que el postconcilio quitó, y otro de Irlanda dijo que había que haber visto lo calladitos y recogidos que estuvieron los jóvenes durante la adoración del Santísimo en el Congreso Eucarístico de Dublín. Otro sinodal de no se sabe dónde ha lanzado la propuesta de que el Papa proclame al Espíritu Santo patrón del Sínodo y se organice una consagración del mundo entero al Espíritu Santo, para que se produzca 'un nuevo Pentecostés en la Iglesia' (no comment).

De lo más inquietante, esta ambigua comunicación:


La formación de los sacerdotes fue señalada como fundamental, así como su adhesión a las verdades enseñadas por la Iglesia. Y, debido a los casos de abusos sexuales por miembros del clero se ha dado escándalo, de ahí la necesidad de salir al paso de la soledad de los sacerdotes.

No sé bien dilucidar el significado real, no encubierto, de ese enigmático "salir al paso de la soledad de los sacerdotes", que huele sospechosamente a planes anti-celibatarios y curas casados.

Y así, por el estilo, todo lo demás. Se lo han debido pasar muy bien en el áula sinodal, todos muy divertidos con las estimulantes aportaciones de unos y otros.

El portavoz español de los sinodales, contó a la prensa que el Papa ha aplaudido mucho:

"Benedicto XVI ha seguido con mucha atención cada una de las intervenciones que se han realizado en estas primeras sesiones del sínodo, ha tomado notas al margen de los textos de los discursos que se han realizado y sobre las intervenciones libres. Además el papa suele aplaudir al final de las mismas"

Conque, amadísimos hermanos, no nos echemos a temblar por esta lluvia de ideas, tan arrolladora. Y no temamos, a pesar de todo, que acabe en diluvio, puesto que el Señor prometió a nuestro padre, el Patriarca Noé, que no habría más diluvios.

Lástima que la alianza noaquita no incluyera también la exención perpetua de estas lluvias sinodales, tan castigadoras.

+T.

martes, 9 de octubre de 2012

Newman, estimulante y exigente

Esperaba más articulos sobre Newman, hoy que es/ha sido el dia en que se le celebra como Beato, pero me ha extrañado que se le haya recordado tan poco, en muy pocos sitios.

Newman - no recuerdo si lo he contado alguna vez - fue una de mis intuiciones de chiquillo: Me captó, me gustó por un retrato que venía en la página de uno de los tomos de una enciclopedia temática que nos compró mi padre (y que sólo leía yo). Retuve la imagen, el texto, y desde entonces me hice newmaniano por simple simpatía. El tiempo me fue confirmando la buena elección.

No soy erudito de nada, pero mantengo gustos y afectos, no me desprendo de ellos, sino que los incremento, complemento. Siento la afinidad por Newman como cierta amistad realizada extra-circunstancialmente y, más que penetrarle el pensamiento, me gustaría hablar con Newman, escucharle, escribirme con él y que él me escribiera cartas. Me gustaría rezar con él el Breviario, el Rosario, la estación al Santísimo Sacramento, el Ángelus. Convivir sacerdotalmente.

Hoy, entre las cosas que he leído, he retenido este fragmento de un sermón suyo de 1836, nueve años antes de su conversión, en el que medita sobre el ministerio del predicador y lo ejerce, muy provocativamente:

"...A los ministros de Cristo se nos permite predicar con todas libertad mientras nos limitamos a afirmar verdades generales. Pero en el momento en que los oyentes se sienten implicados en lo que decimos, en cuanto ven que hay que ponerlo en práctica, entonces se paran en seco, se cierran, inician una especie de retirada, y dicen que no ven esto o no admiten aquello; no son capaces de decir por qué estas conclusiones no se derivan de lo que sí aceptan – lo que se les ha mostrado - , pero insisten en que lo uno no se sigue de lo otro, se afanan en buscar excusas y dicen que llevamos las cosas demasiado lejos, que somos extravagantes, que tenemos que condicionar o modificar lo que afirmamos, que no tenemos en cuenta los tiempos en que vivimos y otras observaciones por el estilo (...)

¿Quién no admite que la fe consiste en aceptar riesgos sin ver el futuro, fiados sólo en la palabra de Cristo? Sin embargo, pongo muy en duda que los bautizados – incluidos los mejores – arriesguen algo por la Verdad cristiana... ¿qué hemos arriesgado por Cristo? ¿Qué le hemos dado por el hecho de creer en sus promesas? (...)

Da miedo pensar lo que pasaría si nos examináramos con toda sinceridad: descubriríamos que no tomamos ninguna decisión, no hacemos nada, ni dejamos de hacer nada, ni evitamos nada, ni elegimos nada, ni abandonamos nada, ni perseguimos nada, que no decidiríamos, haríamos, dejaríamos de hacer, evitaríamos, elegiríamos o abandonaríamos si Cristo no hubiese muerto y no se nos hubiera prometido el cielo (...) Realmente asusta pensar que la mayoría de los que se llaman cristianos – no importa lo que digan o crean sentir, el entendimiento y el amor que profesen tener -, harían exactamente lo mismo que hacen, ni mucho mejor ni mucho peor, si pensaran que el Cristianismo es pura fábula. (...)

¿Cómo es posible que nos contentemos con el actual estado de cosas; que nos empeñemos en vivir para nosotros y disfrutar de esta vida? ¿Cómo es posible que nos pongamos tantas excusas cuando alguien nos descubre la necesidad de algo mejor y nos urge el deber de llevar la Cruz del Señor, si resulta que podemos ganar su Corona? Repito la pregunta: ¿qué riesgos, qué inseguridades hemos aceptado por la palabra de Cristo? Porque Él dice expresamente: “Todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o hacienda por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará la vida eterna. Y muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros” ( Mt 19, 29-30)


cfr. Parochial and Plain Sermons IV, n° 20. (21 de Febrero de 1836)
                                                           ~ ~ ~   +   ~ ~ ~



Estimulante, ¿verdad? Pues cierro con la oración del Beato Newman, rogándole interceda eficazmente para que las buenas intenciones que sus palabras puedan suscitarnos sean, finalmente, buenas obras cumplidas, con mérito, para gloria de Dios y santificación nuestra:


Oh Dios que diste al Beato John Henry Newman, sacerdote, la gracia de seguir tu amable luz y hallar la paz en tu Iglesia; concédenos, por su intercesión y ejemplo, que podamos pasar de las sombras y las imágenes a la plenitud de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, por lo siglos de los siglos. Amen
 

+T.

domingo, 7 de octubre de 2012

Una breve lección del Doctor de la Iglesia San Juan de Ávila (en el día de su proclamación como Doctor de la Iglesia)

 
Me parece oportuno y provechoso este breve esquema sobre cómo proceder en la meditación, con notas/citas extractadas del 'Audi Filia' del Santo Doctor Juan de Ávila, que fue gran maestro de la práctica de la oración cristiana, con muchos discípulos que aprendieron de él y con su guía y consejos adelantaron y subieron mucho en la via del seguimiento de Cristo. Aunque en la oración cuenta más la gracia que el método, válgannos estas recomendaciones del Santo Doctor, que nos sirvan para gloria de Dios y perfección de nuestras almas.

Forma de orar, extractado del Audi Filia

Preparación próxima

Buscar un lugar conveniente y apartado del bullicio, dedicado a contener libros e imágenes devotas, para la lección de cosas divinas y la oración continua: desocuparse de todos los negocios y de toda conversación.

Preparación inmediata

1. Lección: «Tomad primero algún libro de buena doctrina, en que, como en espejo, veáis vuestras faltas». Suplicar a Dios «que os hable en vuestro corazón con su viva voz, mediante aquellas palabras que de fuera leéis, y os dé el verdadero sentido de ellas». Atención y reverencia, «escuchando a Dios en aquellas palabras que de fuera leéis, como si a Él mismo oyérades predicar cuando en este mundo hablaba». Mediana y descansada atención «que no os captive ni impida la atención libre y levantada que al Señor habéis de tener». Arrepentimiento-confianza: «y daros ha nuestro Señor el vivo sentido de las palabras, que obre en vuestra ánima, unas veces arrepentimiento de vuestros pecados; otras, confianza de Él y en su perdón».

2. Oración: «Y algunas veces conviene interrumpir el leer, por pensar alguna cosa que del leer resultó, y después tornar a leer; y así se van ayudando la lección y la oración». «Y a este propósito hace que si estáis leyendo o rezando vocalmente y el Señor os visita con algún sentimiento debéis interrumpir lo que hacéis y deteneros en aquel beneficio para luego proseguir lo interrumpido».

3. Presencia de Dios: «Vuestras rodillas hincadas, pensaréis a cuán excelente y soberana Majestad vais a hablar».

4. Humillación del corazón: considerar la propia pequeñez, hacer una entrañable reverencia, y pedir licencia para hablarle a Dios.

5. Arrepentimiento: Rezar la confesión general y pedir perdón por los pecados del día. También ha de servir para esto, «mirando una imagen del Crucifijo, o acordándose de Él», pensar cómo y por quién padeció el Señor. «¡Yo Señor pequé, y pagarás vos!».

6. Rezo vocal de devociones: «Rezad algunas devociones que debéis tener por costumbre». Rezar por sí mismo, por aquellos por los que se tiene obligación, y por toda la Iglesia, «el cuidado de la cual habéis de tener muy fijado en el corazón», y también por los no creyentes. Dirigir estas oraciones a Nuestra Señora, «a la cual habéis de tener muy cordial amor y entera confianza que os será muy verdadera Madre en todas vuestras necesidades» y, «a la Pasión de Jesucristo, nuestro Señor, la cual también os ha de ser muy familiar refugio de vuestros trabajos, y esperanza única de vuestra salud».

Cuerpo de la oración

1. Introducirse en el corazón: callar «con la boca, y meteos en lo más dentro de vuestro corazón». Y «suplicad al Señor os envíe lumbre del Espíritu Santo».

2. Unión con Dios: «Y haced cuenta que estáis delante de la presencia de Dios, y que no hay más que de Él y de vos»; «haced cuenta que lo tenéis allí presente».

3. Con o sin representación imaginaria: «se puede hacer en una de dos maneras: o con representar a vuestra imaginación la figura corporal de nuestro Señor, o solamente pensar sin representación imaginaria»; «poned la imagen de aquel paso que quisiéredes pensar, dentro de vuestro corazón».

4. Consideraciones: pensar en la materia con «ejercicios de devotas consideraciones y habla interior». Discurrir por los beneficios de Dios, las bondades hechas, los bienes recibidos, lo malo de la propia conducta.

5. Afectos: sentir con la voluntad. «Este negocio más es de corazón que de cabeza». «Si con vuestro pensar sosegado el Señor os da lágrimas, compasión y otros sentimientos devotos», debéis tomarlos pero sin «ir mucho tras ellos», para evitar así perder «por seguirlas (los sentimientos o las lágrimas) aquel pensamiento o afección espiritual que las causó».

6. Aplicación: Presentar delante de Dios los pensamientos tenidos, pidiéndole que los «asiente en lo más dentro de vuestro corazón».

Conclusión

1. Ofrecimiento: de «sufrir con paciencia cualquier trabajo o desprecio que se os ofreciese», asumiendo con criterio práctico las conclusiones que fluyen de la materia considerada. «Y los propósitos buenos y fuertes que allí se cobran suelen ser sin comparación más vivos y salir más verdaderos que los que fuera de la oración se alcanzan».

2. Examen: ante Dios de lo malo y lo bueno que hay en nosotros.






Ex Voto

+T.

viernes, 5 de octubre de 2012

Te Deum, por Témporas


Dignum et iustum est gratias ágere, aunque el siervo esté tan por debajo de su Señor que no se atreve a decir porque sabe que no lo dirá ni con justicia bastante ni con dignidad suficiente.

Pero se me llena el alma con palabras inmensas, que abarcan santificando desde donde sale el Sol hasta el ocaso: Sacerdocio, Sacrificio, Altar, Comunión, Sacerdote, Ofrenda, Hostia, Cáliz, Ara, Cruz, Señor y Dios...

Con temor y temblor, con la conciencia consciente del non sum dignus, con la certeza, empero, de que Él viene a mis manos, de que Él entra en mi casa.

Y el temblor se vuelve fervor, y el fervor atrevimiento, y me acerco seguro al Trono de la Misericordia, subo al Altar del Dios de mi alegría, recogiendo en mi intención a todos y a todo, los que están y los que estuvieron, personas, cosas, lugares, de ayer, de ahora, de mañana, creyendo, sabiendo, sintiendo con un estremecimiento que lo pongo todo sobre el Altar, ut vitam habeant et abundantius habeant, per Ipsum, et cum Ipso, et Ipso.

Omnis honor et gloria!!!






...per omnia saecula saeculorum, Dómine meus ac Deus meus.



+T.

Dos vídeos (muy distintos) sobre el Doctor San Juan de Ávila

Rome Reports anuncia que los obispos españoles han sacado un video sobre San Juan de Ávila, el próximo Doctor de la Iglesia. Es una cosa ligerita, con música de peli "tatatachán-tatachán-ramplán-ramplán-rrrratatachánnnn", de ese estilo. Parece que uno lo ha vista ya, muchas veces, con imágenes de futbolistas en el mundial y la eurocopa, pero ahora con fotos del Santo Maestro Juan de Ávila. Véanlo aquí:

La Conferencia Episcopal Española ha lanzado un vídeo trepidante, con música épica

Gracias a Dios existe otra estética y otra espiritualidad, mejores y superiores que esas que parecen inspirar el youtube de nuestros Prelados de la CEE. Vean Uds. y disfruten de este otro vídeo:





Son tres fragmentos de sermones de San Juan de Ávila acompañados de un reportaje con Imágenes de la Semana Santa de Sevilla:

1ª parte, una secuencia de un sermón para la fiesta de la Natividad de la Virgen Santísima, llamada repetidamente "Niña de Dios"; las imágenes son de la Dolorosa de la Hermandad del Calvario, titulada Ntrª Srª de la Presentación, una escultura del imaginero sevillano Juan de Astorga, fechada en torno a 1830.

2ª parte, un fragmento de un sermón del Maestro Ávila sobre el dolor de la Virgen María en los Misterios de la Pasión de Cristo, aludiendo a una etimología antigua del nombre de María  'mara/amargo'; las imágenes corresponden a la Cofradía de la Amargura, que procesiona el Domingo de Ramos, con preciosos planos e instantáneas de sus titulares, Ntrº Padre Jesús del Silencio en el Desprecio de Herodes y Ntrª Srª de la Amargura, obras de la Escuela Sevillana, de fines del s. XVII y comienzos del XVIII.

3ª parte, otro sermón predicado por el Santo en la fiesta del nacimiento de la Virgen, con las imágenes del Señor del Gran Poder y la Esperanza Macarena en su paso, la madrugada-mañana del Viernes Santo.

La música que sirve de fondo a la palabra y las imágenes es igualmente preciosa: Un fragmento del salmo 126 Nisi Dominus, de Vivaldi (cantado por Ph. Jaroussky, me parece), luego un fragmento de un Stabat Mater popular cantado a duo, y una parte de los versos finales del Stabat Mater de Pergolesi (el concierto de clavicordio y orquesta de la última secuencia no lo identifico, debe ser también de algún italiano del barroco final).

El vídeo está pensado como una meditación ilustrada, perfectamente válido para utilizarse como soporte de oración. Espero degusten Uds. el precioso verbo sermoneado del Maestro San Juan de Ávila, pleno de doctrina católica e intensa emoción espiritual.

Prosit vobis

+T.

jueves, 4 de octubre de 2012

Tunear al Santo / Tuning the Saint

Todavía no me explico bien la intención de nombrar Doctor a San Juan de Ávila, un Santo tan poco concorde con la situación que vive la Iglesia actual. Pensando bien, suponiendo rectamente, lo único coherente que se me ocurre es que se quiera alumbrar estas penumbras poniendo en el candelero la luz del Maestro Ávila, tan potente y clara. Pero también sospeché, desde que supe lo del Doctorado, que se retocaría al Santo para volverlo postconciliarmente correcto, quitándole gravedad y sustancia, limando puntas y cortando espinas, reciclarlo en formato light bajo en calorías católicas y digerible para todos los estómagos ecuménicos e interreligiosos, según la dieta hipocatólica de Asís.

Pero la realidad supera a la aprensión. Esta mañana me atraganté con esta indecente impostura, referida al doctorando San Juan de Ávila:

"...En un contexto tan complejo y plural como el suyo, de no siempre fácil convivencia entre religiones y culturas y de extensas áreas descristianizadas después de siglos de dominación musulmana, contó también, de algún modo, con su “atrio de los gentiles”, generando en él un original modo de diálogo y de exponer las verdades de la fe..."


La impostura y deformación políticamente correcta del Santo resulta aun más indecente porque esto se dice en un documento publicado por la Conferencia Episcopal Española, expresamente compuesto para la ocasión del Doctorado de San Juan de Ávila: San Juan de Ávila, un Doctor para la nueva evangelización , una muestra del eficaz trabajo e imprescindible labor que realizan nuestros Perlados (sic) cuando se juntan en conciliábulo periódico denominado "asamblea plenaria" (las tertulias llamadas 'permanentes' suelen ser de la misma especie, en tono y número más rebajado, según es fama).

El Juan de Ávila interreligioso que falsean desde la CEE tiene páginas memorables, como la cita en que se pitorrea de los moros que veneran el zancarrón de Mahoma y los tres pelos de su barba. Seguro que nuestros Prelados, en cordial querencia con los mahometanos de aquende y allende, por si los pelos (de Mahoma), no sacarán a relucir esos pormenores de la obra y el pensamiento avilista.

El año pasado, publiqué aquí, en ExOrbe, un articulente sobre San Juan de Ávila: El Maestro Ávila: Un Doctor sin alumnos? que podría haber valido (léanlo, que es de provecho) para hoy mismo, en vísperas de su proclamación como Doctor de la Iglesia, el próximo Domingo 7 de Octubre (memorable fecha), Deo volente.

Nuestros prelados han escrito pastoralitas y cartitas de ocasión, sumarios breves, apuntes y poco más, dos o tres cuartillas con mucho espacio y ancho margen. Cuatro notas, para que no se diga que no cumplen.

Pero no dirán las cosas que el Maestro Ávila decía, ni aprovecharán para estimular entre los sacerdotes la celebración de la Misa que celebró San Juan de Ávila, pensando en la cual escribió todas sus magistrales reflexiones sobre el Santo Sacrificio y el Sacerdocio. Al contrario. Obcecados en el modelo del sacerdocio desvirtuado del postconcilio, ignorarán la doctrina verdadera del Doctor de la Iglesia Juan de Ávila y tunearán un perfil avilista de gusto Tertio Millenio, sin tuétano, sin grosura, sin magro. Un Doctor Ávila de sorbete, una ligera mousse avilista en cucurucho año de la fe con guinda confitada de 50 aniversario de Vat2º.

Y el Juan de Ávila de verdad, el genuino, el que suscitaba Santos y amaestraba sacerdotes apostólicos, ese Maestro Ávila volverá a sufrir detención y prisión en las cárceles de la nueva inquisición, ahora llamada 'nuevangelización' (?)

Para terminar, un bocadito, una tapita, un aperitivo del verdadero Doctor Juan de Ávila, si Uds. se atreven y tienen el gusto, el recio y buen gusto del Catolicismo-Catolicismo, ese que nos deja en evidencia a todos, Prelados y fieles:





+T.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Sacarse un ojo, cortarse un pie

Según el Evangelio de este Domingo (XXVIº Per Annum. Ordinario, lecc. B) debería preocuparnos no tener las iglesias llenas de tuertos, mancos y cojos; nuestra Jerarquía, nuestros pastores, deberían estar conturbados y horripilados al comprobar que nos faltan amputados, que no tenemos ni uno.

Tengo un compadre que dice y mantiene que el primer síntoma de decadencia eclesial, históricamente testado, fue la castración de Orígenes: Cuando Orígenes - dice mi amigo - se capó sus partes y su determinación y arrojo produjo repulsa y no admiración, fue el aviso de que la sal se estaba volviendo sosa y se escondía la luz de la lámpara debajo del celemín, interpretando suavemente un Evangelio tan tremendo como este:

"Juan le dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y no viene con nosotros y tratamos de impedírselo porque no venía con nosotros.»
. Pero Jesús dijo: «No se lo impidáis, pues no hay nadie que obre un milagro invocando mi nombre y que luego sea capaz de hablar mal de mí. Pues el que no está contra nosotros, está por nosotros.».«Todo aquel que os dé de beber un vaso de agua por el hecho de que sois de Cristo, os aseguro que no perderá su recompensa.».«Y al que escandalice a uno de estos pequeños que creen, mejor le es que le pongan al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y que le echen al mar. Y si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela. Más vale que entres manco en la Vida que, con las dos manos, ir a la gehenna, al fuego que no se apaga. Y si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo. Más vale que entres cojo en la Vida que, con los dos pies, ser arrojado a la gehenna. Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo. Más vale que entres con un solo ojo en el Reino de Dios que, con los dos ojos, ser arrojado a la gehenna, donde su gusano no muere y el fuego no se apaga."



Esta mañana, en una de las predicaciones, yo también he puesto azúcar al Evangelio, tan áspero como un membrillo otoñal, de esos que muerdes y están tan recios, que se te ponen los dientes largos. No hay más remedio, para poderlos comer, que cocerlos con azúcar y hacer compota, o dulce de membrillo. O ser un niño, un chiquillo como cuando yo mismo, con pocos años, disfrutaba con ese sabor agridulce y áspero del membrillo. Por eso decía Él que si no volvemos a ser niños, no podríamos entrar en su Reino.

¿Pero es verdad que el Señor nos quiere amputados, mancos, cojos y tuertos propter Regnum Coelorum? Sí, es verdad. Él nos quiere con señales de batalla, con cicatrices de combate. En San Juan, entre las palabras del Señor en la Última Cena, se dice lo mismo, de otra manera, en la Alegoría de la Vid y los Sarmientos:

"...Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. A todo sarmiento que en Mí no da fruto, lo corta, y a todo el que da fruto, lo poda, para que dé más fruto."


La amputación que entendió tan literalmente Orígenes debe complementarse con las palabras de la alegoría de Jn 15, 1ss; como la áspera carne del membrillo, tiene que ser confitada con azúcar. Pero conste que la acción descrita por el Evangelio, ya sea San Marcos, ya sea San Juan, es traumática, se haga con bisturí, con hocino o con podadera. El tajo hay que darlo, hay que cortar, hay que podar. ¿Qué situación es la que exige el corte, el tajo, la poda? Tocante a esto sí hay diferencia entre el Evangelio de San Juan y el de San Marcos: En Jn 15 la acción traumática se explica positivamente, porque es la fructificación, la vitalidad de la vid, la que exige la poda vigorizante. Sin embargo en San Marcos la etiología es negativa, porque se describe la mutilación como reacción/resistencia ante el escándalo, el pecado, el mal.

Viviendo bajo el dogma ubícuo de la tolerancia universal, resulta difícil predicar y hacer entender rectamente que el intolerante absoluto es Dios Nuestro Señor. Es difícil predicar bajo el toldo de la pan-tolerancia que Nuestro Señor Jesuscristo predica y enseña la intolerancia radical, traumática incluso. Es difícil predicar que la Santidad es intolerancia con el mundo escandalizante, que el cristiano tiene la obligación de ser intolerante con los escandalizadores, con todos los que escandalizan.



Me comentaron que dos pseudo-beatas salieron de Misa muy irritadas criticando al cura, porque había hablado de política en el sermón. ¡Babiecas bobas! Las dos cacareadoras (tolerantísimas ambas, supongo) no se enteraron de lo que se hablaba y de qué se predicaba.


Of course, las dos doñas gallináceas volvieron a sus casas con todos sus miembros ilesos: Los dos ojos, los alerones y las dos patas en su sitio. No perdieron ni una extremidad, ningún órgano sensorial (inclúyase también la lengua entre las partes mutilables). No se amputaron ni estaban dispuestas a cortarse nada. Tampoco consintieron ninguna poda. Quedaron intonsas, como los libros que nunca se han leído.

Yo, como pastor, estoy muy preocupado. Créanme.

+T.