sábado, 10 de abril de 2010

¿Por qué no se caen los aviones de los malos???

Europa, esta anómala Europa de los nosecuántos miembros (y Grecia), es hoy más pobre, más indigna, más débil. El presidente de Polonia era de los pocos miembros-cabeza que enriquecía, dignificaba, fortalecía, a esa decepcionante montura política que cuenta con resortes tan despreciables como el Zp que al presente la preside, vergüenza de propios (de aquí) y de extraños (de allá, de acullá, y del orbe entero).

Lech Kaczynski ha sido un valiente, un político de derechas bien definido. Un luchador de Solidaridad, un héroe contra la peste ominosa del Partido Comunista, un campeón contra la criminalidad institucionalizada del marxismo.

Lech Kaczinsky no ha sido un sinvergüenza apuntado a un partido para hacer carrera, ni ha sido cargo político por "cuota", ni ha llegado a presidente por contemporizar en un partido dispuesto a todo, ni ha favorecido a gays por ser gays, ni ha temido enfrentarse a los lobbys de la infra-cultura degenerante post-moderna.

Por eso hoy Europa, a la que dignificaba, repito, sobre todos sus fantoches políticos, es menos creíble, porque le falta uno de sus mejores, uno que destacaba limpio sobre el fondo de un paredón manchado con las huellas y detritus de los malos.

¿Por qué no se caerán los aviones de los malos, esos que se me vienen a la cabeza, tan prescindibles, tan sobrantes?


En este caso, sólo me anima imaginar que Lech tiene repuesto: Que su gemelo Yaroslav le suceda, con toda la rabia y la fuerza renovada con que le carguen este accidente (que Dios quiera que haya sido accidente, simple accidente, indiscutible accidente, Dios quiera).

Por eso ruego: Por Lech, para que tenga Gloria, y por Yaroslaw, para que pueda más.

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miércoles, 7 de abril de 2010

ReligiónDigital, hoy más anti-católica que ayer, pero menos que mañana

Se siente uno incómodo, muy incómodo, en un sitio que agrede continuamente a la Iglesia Católica bajo el contradictorio supuesto de ser una web de información religiosa. Mucho más si se supone, igualmente, que la dirección-administración de la página está gestionada por católicos. Católicos que, al final, parecen ser del perfil "católico" del charlatán Pepe Bono, extraño elemento dificilmente clasificable entre la galería de las excentricidades católicas: Para ser hereje preocupante le falta inteligencia, para ser tonto de paga le sobra el redingote político. Por eso extraña tanto que en una web que pretenda ser seria (?) las proclividades se orienten hacia el estilo ínfimo de Pepe Bono. Es - digo - una simple impresión, sin más, mera sinópsis de borrador, sin entrar en detalle.

Si se pretende dar la impresión de ser una página de información pan-religiosa, ¿por qué la "fijación" del noticiario negativo-católico? No soy amigo de estadísticas, no las manejo, pero no exagero si calculo que el 95'5 % del contenido informativo de Religión Digital se dedica a la Iglesia Católica. Tampoco me equivoco si digo que la mayoría de ese noticiario es sesgadamente contra-católico, con un cúmulo abrumador de malas noticias que desfavorecen a la Iglesia Católica y a sus representanes, frente a un mínimo apreciable de noticias dignas y dignamente presentadas que sean favorables a la Iglesia Católica y la definan adecuadamente, sin malos sesgos, títulares equívocos o comentarios adversos o veladamente negativos y/o desacreditativos.

¿Por qué? Porque me consta que los responsables de la página son gente bien informada, o que pueden disponer de buena información. ¿Qué les decide escoger esta forma tan desfavorable para la Iglesia Católica? ¿Es una opción premeditada, deliberada, expresamente delineada por la página-web, atendiendo a algún criterio objetivamente previsto? Por lo menos, valga lo que digo para estas últimas semanas "pederastistas", tan ricas en basura.

Yo tengo la impresión - es otra impresión personal, sólo conjetura, sin más - de que se trata, más bien (más mal), de algo de carácter subjetivo, mucho. No soy conspiranóico, pero tampoco descarto alguna oscura red interesada en el caso, eso que antes se decía (en una letanía de reparación de blasfemías, o de desagravios, creo recordar) la "prensa impía y blasfema" y también "las maquinaciones de las tenebrosas sectas". No, no lo quiero pensar. Pero es el caso, repito que es impresión, que la página de titulares de ReligiónDigital parece un trasunto de La Traca, aquel libelo satírico-caricaturesco que hizo furor entre el rojerío quema-iglesias mata-curas de la 2ª republica-ca. ¿No se han dado ustedes cuenta, no les ha dado esa impresión?

La portada titular de esta tarde es quasi terrorismo kontra-katóliko kale-borrokero: El Papa abraza a Sodano y Judas besa a Jesús.

Y como esa, una galeria de horrores del estilo de hoy más que ayer pero menos que mañana.

Si es voluntad de los responsables que sea así y siga así, me pregunto hasta qué punto son conscientes de la acción y sus consecuencias, que dejan en evidencia "informativa" a toda la página y a sus informaciones, bajo sospecha de credibilidad.

La campaña virulenta contra la Iglesia Católica y Benedicto XVI es una falsa tramoya que esconde yo no sé decir qué intereses y objetivos de tampoco sé bien qué grupos interesados, pero unos y otros, objetivos y agentes, son malos, muy malos.

Algunos parecen haber olvidado (conscientemente?) que la perversión no es sólo abusar de un menor y que la abyección no se reduce al estupro. Ponerse anteojeras de mula o borrico para no ver nada más que lo que se quiere, es una anómala forma de ver y entender el mundo, en este caso el mundo de la Iglesia, la Iglesia Católica.

El pecado, hic et nunc, sería un pecado contra la integridad-profesionalidad-eticidad de un medio tan resbaladizamente "moralizable" como es el medio periodístico. Pero no se trata de pedir moral al Play-Boy, o a una revistilla de barrio subvecionada por el Psoe, o a un diario gratuito pagado por la oscura red de los sociatas, sino de suponer cierta resposabilidad en lo que se publica y la forma con que se publica a una página de noticias religiosas que se ha ido desvelando cada vez más como una sañuda acosadora del Papa y de la Iglesia (Católica), empeñada en mostrar cada día las miserias y pecados, apuntando agresivamente, con una fijación patente, a determinadas dianas y en determinadas direcciones.

Qué duda cabe que los responsables, los que sean, dirán que no. Lo preocupante sería que, además de decir que no, se lo creyeran y no lo vieran. Estarían en una situación más grave y empeorada, dificilmente recuperable.

¿Oremus?

Pues no sé, la verdad, porque entre otras cuestiones no sé qué rezar, ni a favor de quién ni en contra de quiénes. No lo sé bien...todavía. Que hay que rezar, eso sí lo tengo claro, nunc et semper.


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domingo, 4 de abril de 2010

Desiderium Vitae Domini




Recuerdo una madrugada ansiosa en Jerusalén, del Sábado al Domingo, con el sueño desvelado porque habíamos quedado a primera hora de la mañana para celebrar en el Santo Sepulcro.

Todavía de noche, con estrellas sobre nosotros, salimos del hotel andando con prisa por las calles. Entramos en la Ciudad por la Puerta Nueva, y recorrimos el laberinto de callejuelas, desiertas, sintiendo el golpeteo de nuestros propios pasos sobre las losas de piedra.

Cuando llegamos al Santo Sepulcro estaba recien abierto, entramos y olimos el sahumerio de la Basílica, ya iluminada con las llamas temblorosas de mil velillas encendidas alrededor de la edícula del Santo Sepulcro, que desprendía aroma y luz por su estrecha puerta, donde estuvo la losa que las Miróforas encontraron descorrida.


Por tus Cinco Llagas de Pasión, cóncedenos, Cristo, gozar de tu Resurrección

+T.

viernes, 2 de abril de 2010

...quid fecit tibi?







Pormenores de las Horas Santas


Las tardes de Jueves Santo se me van entre los Oficios y el Monumento, la tarde oscureciendo con olor y sonido del Jueves Santo, que suena y huele a sagrado, a incesario y maceta de alhelíes, a claveles, a convento y a sacristía, a iglesia.

Son horas que corren ligeras, volando desde la cinco o las seis a las diez o las once, la Misa de los Oficios y las primeras estaciones ante el Monumento. Después se van haciendo más lentas, por la medianoche hasta la madrugada, y se remansan a la amanecida, sobre las siete, hasta la una o las dos del mediodía del Viernes Santo. Cada hora tiene su aroma y su sonido, desde las flores frescas del atardecer del Jueves a la cerra chorreada de la mañana del Viernes Santo.

Y cada hora tiene su rostro, su gente. Las primeras son las beatas más viejas, que han ido a los Oficios con la sospecha de que serán los últimos en esta tierra, y las madres con algunos chiquillos ruidosos que apenas han aguantado la Misa de los Oficios. A medida que se hace noche entran y salen parejas más jóvenes. Cuando son las diez, los de la Sacramental empiezan los turnos de vela, toda la noche y la madrugada; a las doce, los de la Adoración Nocturna, con el rezo de la vigilia, también turnándose hasta la hora de los Oficios del Viernes. Por la mañana, llegan primero las que tienen familia que atender, que hacen su visita tempranito, antes de que empiece el trajín de la casa. A eso de las diez vuelven otra vez las beatas más viejas, que se están hasta la una o las dos, cuando el sacristán empieza a apagar las velas, antes de los Oficios de la Pasión.

El Monumento es un contraste de neta catolicidad, de vida del alma. Los que están, son. Recuerdo las vigilias de las monjas, mis monjas, que apenas soportaban el cansancio y el sueño, todas las horas, desde la tarde del Jueves a la del Viernes. Y los viejos cabales de la Sacramental, cuerpos duros y viejos, la noche entera sobre un banco incómodo, algunos con el bastón entre las piernas para apoyar la barbilla cuando empezaban las cabezadas del sueño.

Paco Pardón se llevaba los Quince minutos en compañía de Jesús Sacramentado, y leía el libretillo en voz alta, todos los años lo mismo. Y Amparito Carballo, que rezaba la Letanía de la Preciosa Sangre. Y las adoradoras, que de madrugaba rezaban el Viacrucis, alumbrándose con una linterna para poder ver las estaciones.

A mí me gusta leer la Pasión, transportándome mentalmente del Monumento al Cenáculo, y del Cenáculo a Getsemaní, y de Getsemaní a la casa de Anás, y luego al Sanedrín, y amanecía en el Pretorio de Pilato. Y sentía cierto escalofrío de emoción y de piedad sabiendo que fuera lucía la misma luna llena con las mismas estrellas de la noche de la Pasión, las mismas.

En los pueblos, en el silencio de la madrugada de vela ante el Monumento, se oye cantar los gallos, sobre las tres de la madrugada; y más tarde, cuando clarea el alba. El mismo canto de las lágrimas de Pedro, que aquella mañana de Jerusalén no anunciaban que el Sol salía, sino que el Hijo de Dios padecía e iba a morir, por nosotros los hombres, por nuestra salvación.

La mañana del Viernes Santo se animaba cuando la iglesia en silencio recogía la música de las cornetas y los tambores de la cofradía de Jesús Nazareno. Se iban acercando, oyéndose desde lejos el murmullo de la procesión; se distinguía claramente la voz sóla del capataz mandando a los costaleros: -"¡A esta es!

Para que hiciera estación en la Parroquia, se abrían las puertas, y de repente entraba toda la luz con el fresco de la mañana, y la gente que venía con el paso del Señor, en tropel, llenando la iglesia de voces nuevas. Cuando paraban los pasos de Jesús y la Virgen del Consuelo, frente a frente, delante del presbiterio, el sacristán y Manuel el ciego comenzaban a cantar el Pregón de la Sentencia, una copla antigua, en versos populares, que glosaba la Pasión del Señor en tres escenas: La confortación del Ángel en Getsemaní, la sentencia de muerte de Pilato y una recapitulación del Misterio de la Pasión de Cristo, alternado el sacristan y el ciego, uno con la voz engolada de los sochantres, y el otro con un vozarrón ronco, de bordón:

- "...Mirad que la Gloria está abierta esperando la Pasión Sacrosanta del Divino Hijo...en tiempo de Tiberio emperador...yo Poncio Pilato gobernador de Judea y Galilea por el imperio de Roma...en esta luna de Marzo...las antiguas profecías que se cumplen...en la Sangre del Cordero Inocente...derramando rica vena de infinita piedad y redención eterna..."


Después del canto de la Sentencia, cuando la cofradía ya ha salido llevándose con ella voces, tambores y musica, la mañana del Viernes Santo se reviste con un silencio especial, profundo, un sonido de respeto. Desde dentro de la iglesia sólo se escuchan los trinos de las golondrinas.



A las tres, salían los monaguillos por las calles con las carrañacas. A las cuatro tocaba la matraca de la torre, avisando para los Oficios. Y en la ermita de la Soledad, desde las doce, doblaban los tambores destemplados, que sonaban como un eco desconsolado y solemne.

Desde los naranjales de la Vega y la Alcaidía, toda la noche, la madrugada entera y todo el día, un aroma especioso de azahar empapa el aire, penetrante, con un matiz de olor distinto según la hora. Cuando por la tarde sale la Soledad, los claveles granas del Sepulcro del Señor se alternan con un friso de hojas de naranjo amargo en flor; y en el paso de la Virgen, las ánforas de plata llevan claveles entreverados con ramitos de azahar.

Y toda la tarde, cuando va cayendo el sol y empiezan a despuntar los luceros y va apareciendo la luna, con amargura olorosa de azahar, el aire lleva el eco de la queja de Dios:


Pópule meus, quid fecit tibi? Pueblo mio, ¿qué te he hecho?



¡Santo Dios,
Santo Fuerte,
Santo Inmortal,
ten misericordia de nosotros!!!



+T.

jueves, 1 de abril de 2010

Victoria!

Aunque sea una mijita impío, siendo Jueves Santo, que conste, para que conste, que no me olvido, que no lo paso por alto, con brazo en alto y ¡Arriba!!!

Después de todo, gracias a la Victoria pudimos tener Jueves Santos relumbrantes como el sol, que si no esto hubiera sido el pandemonium de la hoz y el martillo, lo reconozcan los malos o no (los malos no se ven las maldades, ni se arrepienten, por eso - entre otras cosas - son malos (y sin mejoría)).
En este régimen infra-marxista autor del terrorismo institucional contra la Historia y sus Vencedores, recordar es un deber y proclamar un desafío.

Total, a lo que iba:


¡Viva España! y ¡Arriba España!



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martes, 30 de marzo de 2010

Cizaña selecta y purpurada, anti-celibataria (anti-benedictina?)



"Hay que replantear el celibato". Esto se decía que había dicho el Cardenal Martini, publicado en la prensa alemana y austriaca, y también en la italiana. Pero algo habrá debido pasar (alguna amonestación, alguna llamada al orden???) porque ayer por la tarde aparecía en el mismo diario italiano que daba la noticia anterior un desmentido: "Martini dice que él nunca dijo que había que replantear el celibato" (perdón, pero la página del diario virtual TGcom no me permite el enlace directo a la noticia).

El comentario de su eminencia Martini era (o no era, depende si lo dijo o no...) a propósito de lo de la pederastía; y el eminente Martini soltaba el despropósito - eso decía la prensa ayer por la mañana - de que "hay que replantear la obligación del celibato" a propósito del escándalo mediático de las pederastías. Y yo me preguntaba por qué conexión de hechos y/o de conceptos entendía el Eminentísimo Martini que el celibato (que es no casarse) tenga relación con los hiper-magnificados casos de pederastía (que es un cierto gusto-atracción sexual por los impúberes). ¿Es que pensaría el Cardenal que casando a un pederasta se le quitan las tendencias? ¿O que el no tener cónyuge deriva en apetecer el tocamiento de los zagales? ¿O que casando a los curas - y a los Cardenales - se acaban las pederastías???

Con esta (si lo ha dicho, porque parece que sí, parece que no) van no sé cuántas salidas de tono/ de orden de Martini, que no es tonto (aunque sea equívoco). Con la Iglesia en el estado (y con el panorama) que Juan Pablo II le dejó a su sucesor y los frentes de controversia-oposición que se le han ido abriendo a Benedicto XVI, las "cositas" de Martini se han convertido en una pieza más del tablero en el que parece que hay Eminencias que le hacen el contra-juego a Benedicto, una especie de sed-contra quasi perenne. Y no son "piezas" inocentes las que juegan a la contra con B16 como antagonista (?).

En la mente de una serie de bien identificados prelados de primera fila, en estos últimos años, la descalificación del celibato y su puesta en crisis ha sido una relativa constante. A veces con sorpresas tan inesperadas como el golpecito de Hummes; otras han sido menos sorprendentes, como las "dudas" de Schonbörn. ¿Tanto les pesa, tanto les incordia el celibato?

Además, tocante al caso de las pederastías, es una falsa apreciación fruto de un prejuicio, porque el problema no es el celibato, son las personas y la formación de esas personas, su "ambiente", y - en muchos casos - sus obispos y superiores, y otras razones que se implican en unos casos problemáticos que nunca se vuelven "problema" por la sóla cuestión del celibato. El problema ya existía antes o iba a existir después, con o sin celibato. El celibato no es el "catalizador" de la pederastía.

Que el celibato no es un condicionante de la pederastía, se patentiza en el caso de pederastas que no son célibes ni son curas, como este famoso sesentayochero, que como es moderno-post-moderno-post-marxista y verde-verde, no es "escándaloso" a pesar de ser pederasta (sin más comentarios).

Cuando se pone en el disparadero al celibato, no se reconoce que lo que se está poniendo en la picota es el Sacerdocio Católico, del que el celibato forma parte accidental pero muy gravemente formal. El celibato no es un capricho, no es una ocurrencia, no ha sido algo improvisado. Tampoco es ni ha sido algo a-problemático, puesto que en cada momento, en cada época, ha tenido sus "tensiones"; pero la problemática anti-celibataria, cuando ha surgido, no ha sido por el celibato ex-sese, sino como expresión-postulación de conceptos muy contrarios al Sacerdocio Católico. Item más: Desde el wyclifismo y los movimientos pre-reformistas hasta la consumación definitiva de la Reforma Protestante, ha existido una constante identificación de anti-celibatarismo con anti-romanismo y anti-catolicismo.

Por eso resulta tan desasosegante que sea un cardenal de la Santa Romana Iglesia quien se atreva a cuestionar el celibato sacerdotal. Si ha sido Martini (aunque se haya excusado y replegado velas) se trataría de un Cardenal jesuita, para más paradoja, formado en su juventud según los rectos y sanos principios de la espiritualidad de la Compañía de Jesús y el "sentire cum Ecclesia" como norma intencional.

¿Qué ha pasado para que en el 2010 Cardenales como Martini, Hummes, Schonbörn, y con ellos algunos prelados de un lado y de otro, destaquen y salgan a los medios por disentir y no sentir con el Papa, con la Iglesia? ¿Están articulando para un futuro próximo (?) lo que los gestores-manipuladores Vaticano 2º no sacaron adelante? ¿Piensan que este es el momento, aprovechando el "escándalo" de las pederastías? ¿Hay alguien en la Iglesia interesado en gestionar a favor del contra-celibatarismo el caso de las pedofilias? ¿Está ocurriendo una deliberada puesta en escena de escándalos y escandalizados con el fin de potenciar las reivindicaciones de los anti-celibataristas??? ¿Alguien está articulando-dirigiendo todo este escenario para presionar a Benedicto XVI?

Tiempos penosos, confusos, muy turbios, son los nuestros. Gracias a Dios la cabeza, Benedicto, se mantiene clara, pero la agitación de los turbados y sus turbulenecias comienza justo debajo de él, en algunos personajes de la Jerarquía que debería apoyarle y asistirle y confortarle.

Martini ya no entra en Cónclave, gracias a Dios; pero otros de su tendencia, sí. Y no para ahi la mala veta, porque se trata de toda una generación - y dos, y tres - de obispos y prelados de-formados en seminarios y universidades donde más que nutrirse de recta doctrina y confirmarse en la fe, se les ha llenado de dudas, con la "crítica" como sistema y la devaluación de todo lo católico como resultado.

Cuanto antes desaparezcan de la escena, mejor. Pero la cizaña de Martini, Schonbörn et alii no se va a erradicar en un pontificado (ni en dos, ni en tres).

Las secuelas del avenate post-conciliar están siendo tan profundas y lesivas como ya se está probando. Por ejemplo, y este es otro "caso",(véase con precaución porque no es un youtube decente de ver en Semana Santa, advierto):



Es Mahoney, otro Cardenal, este con edad de Cónclave todavía. Tan estrafalario de doctrina como de "liturgia". Tan des-católico como ese espectáculo pseudo litúrgico que "preside" en Los Ángeles, California, USA.

Como decía, la cizaña está muy esparcida, y en algunos casos es muy "eminente".

Oremus!


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lunes, 29 de marzo de 2010

Sobre piedras y pedradas

Dice el Eclesiastés, en una de las frases de aquella retahíla del cap. 3, que hay un tiempo para tirar piedras y otro tiempo para recogerlas (Ecc 3, 5) ; parece ser que se refiere a la lapidación, la forma de ejecución que se practicó entre los judíos y que seguía vigente en tiempos del Señor, a Quién un par de veces intentaron apedrear. El otro día, el Jueves de la Semana V de Cuaresma, se leía en Jn 8, 51; y al dia siguiente, Viernes, otra vez en Jn 10, 31 ss. Fue verdaderamente providencial que el Sacrificio del Redentor fuera en la Cruz y no por lapidación; que pudo haber sido lo prueba que el primer mártir cristiano, San Esteban, fuera lapidado en una secuencia (predicación-signos-diatriba-acusación-sanedrín-ejecución) muy parecida a la de la Pasión del Señor.

Tuve un maestro, un sabio dominico, que nos enseñó cómo se pude rastrear en el Antiguo y el Nuevo Testamento una "teología de la piedra", un cierto tema que toma la piedra como elemento de discurso-reflexión teológica; el binomio Pedro-piedra no es una casualidad.

Cuando viene a cuento, en algunas meditaciones de retiros, ejercicios, prédicas etc. comento que las piedras de lapidar sentenciados a muerte, el Señor las ha cambiado en piedras para edificar su Iglesia. El Evangelio de la adúltera (Jn 8, 1-11) es un ejemplo; y por supuesto toda la perífrasis petrina (IPe 2, 4ss.), tan elocuente: Si San Pablo prefiere hablar de la Iglesia como un cuerpo organizado, San Pedro prefiere la imagen de un edificio edificado con piedras, piedras vivas.

Todo lo cual se me ha venido más de una vez a la cabeza esta semana pasada, con la arremetida de la prensa contra el Papa, la Santa Sede y la Iglesia por los pederasteantes (y los pederasteados). Imaginaba que podría resumirse, compararse, describirse, como un "episodio de piedras" que tipifica dos actitudes perennes en la vida y las circunstancias de la Iglesia: Unos tiran piedras, otros las recogen; unas son pedradas de muerte y otras son piedras para edificar. Depende de cada cual, personas e intenciones, pero esas piedras definen muy bien a los que las llevan/las tiran/las recogen/las utilizan.

De Santa Teresa recuerdo (más o menos) una de esas anécdotas de similar circunstancia, que fue la de aquel señor airado contra ella, la monja fundadora, de la que públicamente dijo que merecía que le dieran palos, y la Santa vivaz y simpática que le respondió - "¿Y cuántos palos estaría dispuesto a darme su merced? Porque ando falta de maderos para techar un convento para mis monjas y me vendrían muy esos palos, si me los diera caridad..." etc. Y consiguió Stª Teresa los palos para su convento (y dejó "edificado" al presunto apaleador).

Ayer, Domingo de Ramos, en la lectura del Evangelio de la Entrada en Jerusalén, el Señor hacía otra re-versión del tema de la piedras:
"...et quidam Pharisaeorum de turbis dixerunt ad illum magister increpa discipulos tuos quibus ipse ait dico vobis quia si hii tacuerint lapides clamabunt." Lc 19, 39-40 ¡Si estos callaran, clamarán las piedras!



Las piedras agresivas que algunos tiran para herir y matar, también pueden ser gritos vivos que aclamen al Señor. Depende de las actitudes, de las intenciones, de la voluntad de cada cual. Y de Cristo, que puede hacer clamar a las piedras.

Si en el Éxodo Moisés sacaba agua de la roca del desierto, la Iglesia también puede sacar gracia de un corazón de piedra. Y de una pedrada, también.

Y si no, nosotros mismos, con gracia de Dios (insisto: CON GRACIA DE DIOS (con mucha gracia)) recogiendo las piedras que nos tiran podemos edificar la Iglesia, fortalecerla, reparar brechas y reforzar muros y paredes. O empedrar un camino limpio y firme para que pase el Señor y caminen los que predican su Evangelio.

A los que nos tiran piedras, esta operación de aprovechar las piedras con gracia de Dios (con mucha gracia) les va a hacer muy poca gracia. Estoy seguro.

+T.