viernes, 27 de marzo de 2009

Temporada de pregones

En Sevilla somos creativos con éxito. Señoritones de grandeza inmemorial, no sacamos beneficio rentable a nuestras creaciones porque no inventamos para negocio sino por ocio, por gusto propio y para consumo y uso interno, de los de casa. Si alguna vez invitamos a alguno, salimos con la experiencia displicente de ver que lo nuestro sólo nos gusta a nosotros y está más allá del gusto común de los demás, siempre extranjeros en Sevilla.

El pregón es, según se mire, una pieza de distinta valoración. Literariamente, es de género ínfimo; retóricamente, puede rayar cimas de oratoria dignas de los mejores, digo un Cicerón, digo un Bossuet, digo un Castelar. Y no exagero (no más de la desproporción de exageración cultural reconocida a nuestra idiosincrasia sureña).

El pregón semasantero es una loa aperitiva de la Semana Santa. De suyo y rigurosamente, tiene una temporada muy restringida, con veda que se abre no antes del Domingo IVº de Cuaresma, temporada plena en la Semana de pre-Pasión, y postrimerías en la Semana de Pasión. El dia dorado de pregón es, por tradición y sin discusión, el Domingo de Pasión (o Vº de Cuaresma, o Domingo de Doctrina, o, simplemente, Domingo del Pregón). Más allá del Miércoles de Pasión, sería de suma vulgaridad atreverse a pregonar nada.

Pero como el invento hizo fortuna, todo el año es pregón. Y se hacen pregones del Rocío en Mayo, de Sacramentales por el Corpus, de gloria en Agosto, de romería en el mes que caiga. También tenemos pregón de Toros antes de Feria, y de la Feria antes de la misma (Feria). Luego vienen los patronales, los locales, los ocasionales, los de efemérides y, cerrando la temporada, los de Navidad y Cabalgata de Reyes.

Aunque el genuíno, el pregón-pregón, praeconium praeconiorum, es el semanasantero. Los expertos en el género consideramos que es un snobismo cursi llamar a la pieza "exaltación de" porque, aunque la oratoria exalte y el orador se exalte (y los oyentes también), el nombre es "pregón" (que, por cierto, se pronuncia mejor que "exaltación"; y lo mismo - y es más adecuado - "pregonero" que "exaltador").

Estas tardes de primavera y azahar, de suave brisa nocturna y jaramago en la teja (las pocas que quedan), de golondrinas que vuelven (pero no son aquellas que no volvieron (aunque no sé si consta ornitológicamente que no, que no vuelven (con perdón de becquerianos, disculpen Uds.))); estas noches de torrija y caña de manzanilla, de espinaca y bacalao y platito de arroz con leche y canela, estas fechas pre-pasionistas de capirote de cartón y ruán con aroma a naftalina, de terciopelo planchado y botonadura forrada, de medalla y esparto, de costal y faja; estas veladas de sevillanía catárquica, de síndrome hiper-cofradiero agudo y recurrente; esta semana y media si no sales a un pregón por día, es que tienes compromiso para dos o tres.

Hay pregones en la radio, prensa y televisión. Y en la asociación de vecinos, y en la peña taurina, y en la bética, y en la sevillista, y en la tertulia cultural, y en el instituto del niño, y en el colegio de la niña, y en la peña de los moteros del barrio, y en la sede del distrito, y en el Colegio de Ingenieros Funcionales, y en el Colegio de Arquitorturas, y en el de Médicos, y en el de Médicas, y en el de Matronas, y en la Cámara de Agentes, y la de Pacientes, y en el Parque de Bomberos, y en el Teletaxi...

Y no hay uno en el Parlamento porque la piara socialista es impía y atea profesional (pero toda ella aficionada a los pregones, y todos ellos cofrades vergonzantes que se pirran por una vara en una cofradía y disfrutan en Semana Santa más que un tonto con un nicanor; no por fe, sino por "curtura populá", que dicen ellos-as, mir'usté que bien).

En fin, que estamos en temporada alta de pregones con el mercurio del termómetro pregonero rayando el punto de ebullición. El Domingo - D. m. - es el Pregón (el más, el legítimo, el non plus ultra) en el Teatro de la Maestranza, gloriosamente ubicado (y mira que es feo) entre la Plaza y la Santa Caridad. Si será acontecimiento, que el que lo pronuncia pasa a ser una especie de "cónsul" a la hispalense, que le da "nombre" al año cofradiero (el año del pregón de fulanito), entrando en el Parnaso sevillano y lucrando una de esas noblezas de por vida que Sevilla concede graciosamente y ya no retira.

¿Y el pregón? Un tostón repetido, la mayoría de los pregones; una somnolienta perorata, otros; una mamarrachada de pésimo gusto, tantas veces. Y, raramente, alguna pieza de valor (dentro de su género) que son los que menos gustan al vulgo (que es mayoría). Yo prefiero los de lírica y verso porque se pasan antes que los de prosa monolítica y retórica blindada (aunque también reconozco lo traumático de una ristra de ripios rimados con sentimentalidad cofradierista, un horror lesivo para el tímpano y el oído medio y el interno, con peligro de eco fantasmal durativo, espeluznante).

¿Y el pregonero? Un fatuo a la sevillana con chaqué y pose de espejo, cuanto más "pregonero", peor. De entre los especímenes sevillanos, un insufrible (ante y post-eventum) tipo y caso a cuya conversación mejor no exponerse. (Si se corriera el riesgo de irremediable ocasión o insoslayable encuentro con uno, lo mejor es hacerle coincidir con otro (pregonero) y dejarlos que se entiendan y se pregonen/reciten brani scelti).

Por cierto, que se me olvidaba: Un servidor, el que esto escribe, tiene que pregonar este año, Dío piacente. No digo dónde ni cuándo, pero me cachis en la hora que dije que sí al que me comprometió para el pregón.

&.

miércoles, 25 de marzo de 2009

El Primer Ave



El aire nazareno se estremece con alas celestiales,
luz que envuelve el primer Ave.
Tú recibes la primera el Evangelio,
Virgen de Dios y Madre del Altísimo.
Dices "Ecce Ancilla" y el Señor
se complace en su escogida.

La sombra luminosa del Espíritu
fecunda numinosa tus entrañas puras,
y el Verbo Omnipotente se hace en ti
cuerpo, alma, hombre.
Sintiendo, sufriendo, amando,
tu corazón de madre acompasado al suyo.

+T.

Encarnación y des-encarnadas

El acontecimiento de los acontecimientos ha sido la Encarnación. Por eso se hinca la rodilla, al rezar el Credo, en el verso "...et incarnatus est...et homo factus est..." Y no se hace en el Crucifixus, ni el Resurrexit, sino en el Incarnatus. Y la Encarnación - que es realidad - necesitó como conditio sine qua non, una mujer. También se dice, entre el incarnatus y el homo factus: "...de Spíritu Sancto ex María Vírgine...". Nunca nadie ha estado tan cerca de Dios (Dios tan cerca de nadie) como en esos 9 meses de gestación de la Humanidad sacrosanta del Verbo, cuando Dios se contuvo hecho hombre en el seno de una mujer. Una mujer a la que mantuvo Virgen haciéndola Madre.

Lamentablemente, ahora las mujeres no quieren ser ni madres ni vírgenes. Me refiero a nuestras mujeres, post-modernas del siglo XXI. Prefieren ser cualquier cosa, desde chicas de pasarela a ministresas de cuota de partido. Hasta falsas y ridículas "clérigas". Pero madres y vírgenes no.

Recuerdo al venerable y sabio padre Antonio Orbe s.j. en la Gregoriana, en sus clases, magistrales siempre, que comentaba con su vocecilla de vejete sordete: - "Ya verán ustedes, que vivirán más, cómo el problema de la Iglesia en el siglo que viene no será el marxismo ni otras ideologías, que están cayendo o caerán. El gran problema para la Iglesia del siglo XXI será el de la mujer: Las mujeres serán el gran problema de la Iglesia".

Al cabo del tiempo, el padre Orbe (que en santa gloria estará) se me presenta como un perspicaz futurólogo. No es que diera de pleno en la diana, pero evidentemente veía largo y atinaba mucho. Reconozco que el "mundo de la mujer" no es el único ni el más grande, pero sí que es uno de los mayores conflictos para la Iglesia, que se enfrenta en tantos frentes a los problemas derivados de las "novedades" que han supuesto una re-interpretación de la mujer.

En el sentido de que la cultura post-moderna inventa y gestiona una ideología anti-femenina, desnaturalizadora de la mujer. Ya sea desde el agresivo e irracional feminismo militante o desde la aberrante ideología de género, esa "cultura", de hecho, se enfrenta a la mujer bombardeando su centro más íntimo que es la maternidad. Con la máscara de los "derechos" y la coartada de la "igualdad", pero con el efecto de un terrorismo constante que mina y aniquila su núcleo constitutivo.

Todo esto tiene como más grave consecuencia la descomposición de la familia, institución natural dependiente de la mujer y su maternidad, sine qua non. Y como segunda consecuencia que todo esto se discuta y resulten "discutibles" principios necesarios, de elemental fundamentación social. Un verdadero y letal absurdo. Absolutamente anti-femenino. Y el absurdo mayor que sean "ellas", las afectadas, las más inconscientes a la vez.

El día de la Encarnación se celebra en Sevilla con cultos a algunas imágenes de la Virgen veneradas bajo el título del Misterio, Anunciación y Encarnación. En la antigua iglesia conventual de los Terceros (una joya del barroco colonial andaluz) estaba el Domingo pasado en besamanos una de esas imágenes, la titular de una antigua congregación de esclavitud, la "Esclavitud de Ntrª Srª de la Encarnación", de la que fue último mayordomo y hermano el insigne y recordado historiador Don Antonio Domínguez Ortíz. Si les gusta la imaginería sacra sevillana, vean las fotos del besamanos en el blog FotosCofrades (un espléndido reportaje de Ricardo Villarrica).

La imagen es de las de candelero, para poder ser vestidas, pienso que del primer tercio del XVII, bastante cercana al estilo de Juan de Mesa. Representa una mujer-mujer, de tipo andaluz, morena, guapa, de talle garboso. Con los postizos de peluca y pestañas, se realzan los rasgos según el buscado cánon de una belleza pletórica, manifiestamente femenina. Sólo los atributos de ráfaga, cetro y corona la definen iconográficamente. No es una descolorida doncella de tabla flamenca, ni una grácil y delicada "madonna" florentina: Es una mujer figurada en plenitud, capaz para ser madre, con el realce de una virginidad reservada, escogida y ofrendada.

No es que yo imagine que Ella es así, pero sí me gusta esa representación de Ella así. Y otras también, acaso más que esta de la foto, muy distintas en concepto artístico o iconográfico. Pero esta me llama la atención por su encarnada feminidad, con tan remarcado realismo de femenina por femenina: Una Virgen-Madre que va a ser para siempre la Madre-Virgen, del Único y de muchos por Él. Con toda la consciencia de su virginidad y de su maternidad, tal como está en el Evangelio.

Evidentemente, nada que ver con las des-feminizadas, con déficit de feminidad sustancial y accidental, de identidad consciente y de vocación agente. Des-encarnadas, des-centradas, des-identificadas con lo que más les constiuye: Ser madres/ser vírgenes.

Alguna dirá que.

Yo digo sí.

Y tengo razón.

&.

lunes, 23 de marzo de 2009

François Mauriac, una calificación post-mortem

He leído este fin de semana en la prensa la novedad de una obra biográfica sobre el nóbel francés François Mauriac, algo nada extraordinario. Lo llamativo es la tesis del libro que "confirma" la homosexualidad del literato francés. Que no está vivo para defenderse y hacer una apología por vita sua. Me temo que se trata de un nuevo caso de "apropiación" homo-interesada gay-manipulada.

Nunca me ha atraído especialmente Mauriac, tengo que reconocer. Le he leído en español, y algo también en francés, también algunos artículos de periódico, pero no es de mis preferidos. Sin embargo reconozco su buena, muy buena literatura; es de los que merecen leerse en su francés original, excelente. Mauriac es francés-francés, y sus novelas le enmarcan en la Francia del XX, tan herida. Y tan moderna. A Francia, las dos guerras la despiertan de lo que le quedaba de su sueño de grandeur decimonónico. Y es un despertar traumático, que se nota mucho en toda la literatura, passim. En Mauriac también.

Entiendo que el católico Mauriac se comprende en esas coordenadas. Si ahora lo re-interpretan en clave homo-sex, me parece de un oportunismo abusivo. Una de las fijaciones de la pseudo-cultura gay es pretender monopolizar extemporáneamente personajes, vidas, obras e historia. Un absurdo y un falseamiento. No niego circunstancias, que desconozco. Niego absolutos, generalizciones, reducciones de una vida/un personaje a una (decadente) ideología y sus esquemas/prejuicios. En este caso de Mauriac y en otros.

Como autor, Mauriac es reconocidamente católico, uno de esos escritores que expresan la fe en su obra. Una fe nada conformista o corriente. El catolicismo de Mauriac es de su siglo, de su tiempo, existencialista creyente (digo existencialista y entiendo por ello la dramática y/o agónica consciencia del ser personal y la historia, el yo y la vida). La suma de sus circunstancias temporales y personales, propias y ajenas, se exponen con fe, abiertas a la trascendencia sobrenatural. Una fe que no "desproblematiza" sino que ilumina y eleva lo humano y toda la naturaleza. La fe que no quita el dolor, pero sí lo abre a la esperanza y el Misterio. Este sentido es perfectamente reconocible en la obra de Mauriac.

¿Y su supuesta homosexualidad? Cualquiera que se haya dedicado a elaborar una tesis sabe qué fácil es montarla en torno a 1 argumento/1 personaje/1 obra. Désele a un imaginativo ocurrente un mínimo leit motiv, y rastreará una oculta homosexualidad en El Cid Campeador, un latente lesbianismo en Madàme de Pompadour, o un cripto-tráuma homosex en Don Marcelino Menéndez y Pelayo o Don Pío Baroja (que eran solterones (espero no haber dado ideas (una mala idea))). Todo es ponerse y elucubrar.

Lo que el autor de la biografía filo-gay de Mauriac nunca reconocerá es que, aún el supuesto de lo que conjetura, Mauriac vivió su "tensión" en cristiano: Resistiendo, no consintiendo, corrigiendo y viviendo rectamente. Esposo y padre, que no me adivinen según novelorios sus tentaciones (de internis neque Ecclesia) sino que me concluyan según su vida. Precisamente lo más interesante, personalmente hablando.

Literariamente, me parece una proyección del gay-sexismo militante sobre-entender un Mauriac como ellos gusten.

#

domingo, 22 de marzo de 2009

Si me olvido de tí...

El Salmo responsorial que se reza entre lecturas este Domingo, IVº de Cuaresma (de Laetare) es uno de los más "dramáticos" del Salterio. Y muy artístico: Ha inspirado a literatos, músicos, pintores. El célebre "Va pensiero" del Nabucco de Verdi es una glosa del Salmo 137. La melancolía de los desterrados de Jerusalén se desborda en lágrimas, junto a los canales de Babilonia. La monumental belleza de una de las 7 maravillas del mundo antiguo no consolaba la nostalgia de la Sión perdida. En el versículo escogido como responsorio de los fieles, se repite la sentencia fatídica: "!Si me olvido de ti, Jerusalén, que se me paralice la mano derecha!".

El verso del salmo sigue: "....que se me pegue la lengua la paladar si no pongo a Jerusalén en la cumbre de mis alegrías!". Ese es el tono del Salmo, dolorido y ansioso...y rabioso. Se explaya la pena en el canto y se recoge la rabia en una honda esperanza de vengaza. Esta parte no se reza. Con un discutibilísimo (y a mi juicio muy errado) criterio, en el Breviario de Pablo VI se suprimieron los versiculos imprecatorios - y hasta algún Salmo completo - porque no concordaban con la "moderna sensibilidad". Esa fue la excusa de los liturgistas. Insuficiente (no digo que no "comprensible"), pero insuficiente. La Palabra Revelada es cruda y dolorosa tantas veces, pero eso no excusa su "censura". Siempre he pensado que fue de los "detalles" más reveladores del confuso desconcierto post-conciliar.

El Salmo se desenvuelve "in crescendo" en tensión: De la melancolía a la nostalgia, después un reto desafiante con auto-juramento, y termina desbordado en una cólera brutal:

"...memor esto Domine filiorum Edom diem Hierusalem qui dicunt exinanite exinanite usque ad fundamentum in ea filia Babylonis misera beatus qui retribuet tibi retributionem tuam quam retribuisti nobis beatus qui tenebit et adlidet parvulos tuos ad petram..." vv. 7-9

"...Acuérdate, Señor, contra la gente de Edom del día de Jerusalén, cuando decían: “¡Arrasadla!¡Arrasadla hasta sus cimientos!”. ¡Capital de Babel, devastadora, feliz el que te devuelva el mal que nos hiciste! ¡Feliz quien agarre a tus pequeños tome y los estrelle contra la roca!..." Sal 136

Ese sentimiento es real, tal cual lo expresa el Salmo. Lo más tremendo es saber que se ha cumplido: Babilonia es un erial de barro seco y Jerusalén vive, Dios sea bendito!

También es tremendo prever que nuestra civilización terminará así, como aquella Babilonia.

Mientras, nosotros, los creyentes, repetimos la primera parte del Salmo: Nos alentamos para no olvidar el Cielo, que es nuestra Jerusalén nueva y eterna, la que esperamos. Y también podemos (debemos!) recitar en sentido alegórico-profético esos terribles versículos. La Iglesia los rezaba pensando en la esclavitud a que nos somete el pecado, rogando para que se destruyera el imperio del mal y los malignos. Un sentido que se debería recuperar junto con esos versículos.

Estamos en el mundo, pero no somos del mundo. Esperamos Cielo y Tierra nuevos, la Jerusalén celestial, nuestra Patria. Y estamos en guerra contra el mal y queremos que desaparezca absolutamente, hasta su raiz.

Si oblitus fuero tui Hierusalem...!!!

+T.

viernes, 20 de marzo de 2009

Küng, el enano del Rhin


Hans Küng dejó de ser teólogo hace muchos años. Dejó de ser católico por el año 80. Desde cuando no es cristianno, no lo sé, quizá desde aquella misma década, año más año menos. ¿Qué es Hans Küng? El profesor alemán es sólo uno más de la galería de pensadores post-modernos, con reconocibles raíces crisitianas y buena formación católica, en origen. Después ha ido derivando hacia un pan-teologismo, definidamente a-católico y sumariamente sub-cristiano. Sin señas de identidad definibles, sólo se ha afirmado en una tendencia: Un odio manifiesto-incontenible hacia aquel compañero suyo, también profesor de teología, de su mismo entorno académico: Josef Ratzinger.

Josef Ratzinger, en una historia-trayectoria muy distinta de la de Küng, se fue definiendo como uno de los teólogos referenciales del post-concilio. Su obra, en conexión con la tradición teológica más auténtica y profunda, es "magistral". Contrariamente a Küng, fue llamado a cargos eclesiásticos cada vez más cualificados e importantes. Es nombrado obispo de Münich y Cardenal por Pablo VI, posteriormente sería uno de los prelados más importantes del pontificado de Juan Pablo II, como prefecto de Doctrina de la Fe. Un curriculum admirable.

Por los mismo años, la trayectoria académica y personal de Hans Küng se hizo "contra" la Iglesia, contra la fe. Amonestado varias veces, con publicaciones cada vez más "polémicas", se identificó con los sectores más reactivamente contestatarios. Sólo su falta de "carisma" personal le impidió ser uno de los líderes del progresismo católico. Su dureza de trato, su escasa "empatía", le redujeron a sus límites académicos (ya sin la consideración de docente católico, que se le retiró por Roma y nunca más le fue revalidada).
.
Contó a su favor con una muy prolífica y bien administrada actividad editorial, un auténtico "best-seller" mitad filósofo-mital teólogo (o fenomenólogo religioso). Con un público lector "adepto", se ha mantenido como el mascarón de proa del disenso contra Roma. Es el preferido de cierta prensa, de cierto sector con nivel cultural y veleidad "elitista", poco cristiano, nada católico, decididamente "progresista" y confusamente "creyente". A un paso del teísmo unitarista más neto y decimonónico, pienso yo. New age a lo europeo, con sello "continental", más o menos.


Se podría escribir un novelorio apasionante si, obviando lo "árido" de la intelectualidad, se trazara un leit-motiv apasionado como trama de la "tensión" Küng versus Ratzinger. Si Morris West estuviera vivo (q.e.p.d.) podría hacerlo magistralmente: Un drama personal entre estudiosos, intelectuales, teólogos. Con una conclusión también dramática: Uno arribando a la cumbre, y otro sumido en la más rabiosa sima de la humana envidia. Un Benedicto XVI depurado, sublimado, teólogo y hombre de espíritu, campeón de la fe y su voz, anciano y sabio, solitario como héroe de epopeya, admirable y fuerte en su fragilidad, valiente y firme, con la seguridad de la verdad recibida, cabeza de la Iglesia.

Y un Küng patética figura; un frustrado demiurgo, una especie de enano Alberich (un Gollum de Tolkien), ansioso por un tesoro perdido, ambicionado, motivo de su frustración y su encono. Y tirando "a matar" contra Benedicto, su viejo e insuperado (insuperable?) antagonista.

Lean las últimas declaraciones, los últimos comentarios de Küng. Y entenderán que no exagero si me lo imagino un energúmeno rabioso: Un enano del Rhin.

&.

Letal-Democracia, las fieras y el circo (que viene)

Aunque sea un felino menor, el lince no deja de ser una "fiera". Por aquí y en castizo, más bien "alimaña". Con una diferencia con respecto a las madres humanas desnaturalizadas: 1º Que una hembra de lince no va a un abortadero a que le maten las crías 2º Que tampoco la dejarían - si pudieran - porque las leyes, tan sensibles, de la piara progresista de la siniestra en el poder no lo permiten, tan responsables y sensibilizados ellos y ellas con los cachorros de la fáuna ibérica, pero tan feroces contra los hijos de los hombres. Ellos (y ellas) sabrán por qué.

Las izquierdas se quedaron sin ideología viable después del derrumbe del muro de Berlín y el comunismo (los más sagaces se transmutaron "socialdemócratas" unas décadas antes, pero sin renunciar a sus querencias). Sin ideología "respetable", las izquierdas han optado por definirse según contra-valores anti-humanistas aberrantes. Sin Marx que les inspire, se han apuntado a la contra-ética y ya no luchan contra el capital y los plutócratas (sería un suicidio) sino contra la vida, los inocentes, la familia, y lo cristiano. Ahora, el más "camarada" es el que propone el aborto más criminal, el que inventa leyes de eutanasia más expeditivas, el que planea una ley que de cáuce legal a la más degenerada "convivencia". Ese es el perfil (con ceja circunflexa).

Han conservado en el bolsillo - ¡oh los tiempos de la subversión juvenil, los piquetes universitarios, la filiación clandestina, la conspiración revolucionaria, la propaganda de octavillas y el boca-a-boca! - el manual del activista, apestando a viejo y podrido (por dentro y por fuera). Aprendieron bien, muy bien, que la mayor parte del éxito es publicidad, influencia, control de los medios de opinión. Que las masas son masas y ellos son los líderes de la revolución. Y se han revolucionado, por lo del lince, que es propaganda. Y propagar-propagar, aquí sólo propagan ellos (y ellas). Y nadie más.

Si se les dice que propagan muerte, se irritan. Si se les saca la cuenta de los que matan cada año, se ponen bravos (y bravas). Si se les llama asesinos legales, se ponen como fieras (como linces).
Por cierto que en estos días de abortadoras alborotadas y fieras enseñando los dientes, están dando leña en Barcelona, a los universitarios, a las juventudes descontentas con lo de Bolonia. Están arreando tela, tela, tela. Pero eso no es noticia.

Mientras, en las teles de ceja circunfleja, se arremete contra el Papa (la única voz de Occidente, lo demás son rugidos de fiera (y no lo digo porque esté en África)). Y se habla de las fieras enfurecidas por la ecuación real y cruda como la vida misma de que 1-lince en cría vale (x) veces más que 1-niño en gestación. Y la (x) que valora a la cría de lince es una cifra inversamente proporcional a la conciencia humana (recta conciencia humana): Menos conciencia, más vale el lince (y el niño menos). Y viceversa.

Y están rabiando porque lo estamos diciendo. ¿Qué esperaban? ¿Aplausos? ¿Entusiasmos? ¿Vítores?

En Luxemburgo, anteayer, sacaron adelante una ley eutanasista con una "mayoría" típica de las siniestras, 30 votos contra 26. Así funcionan "sus" mayorías, las de la letal-democracia. Aquí, dentro de nada, mientras las cajas y los bancos se hunden y todo se escora, los circunflejos (y las circunflejas) arbitrarán medidas de progreso por el estilo: Abortar niños y rematar viejos. Un futuro esperanzador, una opción "de progreso" ante la crisis.

Y las masas, borregueando sin chistar.

Se está preparando - ¿no tienen Uds. esa sensación - un circo. En el circo se definieron los antiguos cristianos, frente a las fieras. Fieras ya tenemos (linces, por lo menos). Público también. Y cristianos, claro, que es lo principal: Hacen falta cristianos-cristianos.

Sólo falta uno que grite "Cristianos ad leones (et leonas)!!!".

Y el espectáculo de la letal-democracia estará servido como un revival del paganismo más feroz: Panem, circenses et Christiani ad feras.
&.

jueves, 19 de marzo de 2009

Yendo y viniendo y volviendo a José

" Y para que os admiréis de la alteza del divino consejo, y cuán por otros caminos va la sabiduría de Dios que la humana prudencia, da marido a la que tenía por Esposa y la había de tomar por Madre no duque ni conde, ni rico ni rey, sino un carpintero, que tenía necesidad para se mantener de ganarlo con la azuela en la mano. ¿Quién no se admirará hasta salir de sí de cosa tan extraña, y fuera de los quicios de la humana razón?...¡Señor para siempre bendito!...¿Tan amigo sois de humildad y pobreza, no sólo amadas en el corazón, mas puestas por obras? ¿Tan dulce sonido hace en vuestros oídos y de vuestra Madre, que os llamen a Vos hijo, y a Ella esposa, de un carpintero?...Cosa nueva es, ni vista ni oída en el mundo; mas con esta doctrina y ejemplo de tanta humildad, queréis, Señor, dar a entender cuán engañados van los que desean engrandecerse en la tierra, y que el abajarse en ella es camino verdadero para ser ensalzados en el Cielo".
.
Y el Cielo es otra cosa. Y las alturas del Cielo, sus exaltaciones, no se avienen a ser comparadas con grandezas y noblezas terrenas, que inventa el hombre. Porque en el Cielo sólo subsisten las obras de Dios, y las criaturas que junto a Él moren se estarán en concorde y perfecta armonía con Él, Dios nuestro.

De San José no se decir como los Santos, que pregonan del Patriarca por experimentada imitación. Yo, que soy infeliz pecador, predico del Santo carpintero por lo que me falta, según lo que el Santo tuvo y yo echo de menos, siéndome necesario. Me animo diciendo que verse los defectos ya es algo, para empezar. Pero así como a José se le va la vida en escuchar y obedecer, creer y hacer, a mí se me van los días distraídos y vacios, con mucho trabajo por labrar y poco fruto que entregar.

Ayer, cuando confesé, el cura me puso de penitencia que "hiciera un rato de oración a la Virgen". Se lo agradecí porque la penitencia que me impuso es católica pura de oliva, ungüento exprimido en la prensa exquisita de los Ejercicios de San Ignacio, que era mucho de recomendar "coloquios" del alma con Cristo, la Virgen o los Santos. Cuánta penitencia haya en ponerse delante de la Santísima y hablarle a pecho descubierto y el corazón en la boca, no se decirlo, porque me parece no ser penitencia, sino descanso. Y como es el día del Patriarca, la "penitencia" pensé hacerla hablando de su Santo Esposo.

No será de sus esponsales de lo que hable, que le hablaré de su fundamento, que Ella y el Patriarca son lo que son por Cristo, sólo por Él. Por eso hablaré de muchos "cómo", todos en torno a uno sólo: ¿Cómo amarle? Y servirle, y atenderle, y escucharle, y cuidarle. Vivirle, es decir. Y en esto el Patriarca sabe más que hombre alguno, sólo superado por su Esposa, la Virgen Madre.

De las intimidades de Belén y Egipto y Nazaret, también quisiera saber. Preguntaré sin palabras y esperaré respuesta de silencio, de esas que no vienen con verbo sino con espíritu. Se que el Patriarca es de pocas palabras, porque ni una suya conservan los Evangelios. Los capítulos que le nombran sólo traslucen la intensidad de su espíritu, interior y profundo para oir a Dios, y pronto y eficaz para obedecerle.

Eso le pediré a Ella, su Esposa Virgen. Para mí y para más que llevaré en mi rezo. Y es gracia que espero alcanzar y no malograr. Amén.

Termino como empecé, citando al Maestro Ávila, tratando sobre San José:

"...decir muchos bienes de él, y honrarlo y desear que todos dijesen bien de él, y agradecerlo a quien lo dijese. Cierto es así, que si por nosotros no queda, tenemos muy cierto el favor de Jesucristo nuestro Señor y de su madre bendita, para saber contar las grandezas de este bienaventurado Santo...así todo lo que se dijere en alabanza del Santo José resulta en honra de Jesucristo, nuestro Señor, que lo honró con nombre de padre, y de la Vírgen Santa María, de la cual fue verdadero y castísimo esposo. El Señor querrá que su santo ayo sea honrado, y la Virgen que digamos bien de su esposo; y Él y ella lo agradecerán, y copiosamente galardonarán."


Y amén, digo yo: Amén!!!
.
n.b. Las dos citas, del comienzo y el final, están omadas del tratado intitulado "Del Glorioso San José, Esposo de la Santísima Virgen Nuestra Señora", escrito por el maestro San Juan de Ávila, apóstol de Andalucía.

+T.