domingo, 22 de marzo de 2009

Si me olvido de tí...

El Salmo responsorial que se reza entre lecturas este Domingo, IVº de Cuaresma (de Laetare) es uno de los más "dramáticos" del Salterio. Y muy artístico: Ha inspirado a literatos, músicos, pintores. El célebre "Va pensiero" del Nabucco de Verdi es una glosa del Salmo 137. La melancolía de los desterrados de Jerusalén se desborda en lágrimas, junto a los canales de Babilonia. La monumental belleza de una de las 7 maravillas del mundo antiguo no consolaba la nostalgia de la Sión perdida. En el versículo escogido como responsorio de los fieles, se repite la sentencia fatídica: "!Si me olvido de ti, Jerusalén, que se me paralice la mano derecha!".

El verso del salmo sigue: "....que se me pegue la lengua la paladar si no pongo a Jerusalén en la cumbre de mis alegrías!". Ese es el tono del Salmo, dolorido y ansioso...y rabioso. Se explaya la pena en el canto y se recoge la rabia en una honda esperanza de vengaza. Esta parte no se reza. Con un discutibilísimo (y a mi juicio muy errado) criterio, en el Breviario de Pablo VI se suprimieron los versiculos imprecatorios - y hasta algún Salmo completo - porque no concordaban con la "moderna sensibilidad". Esa fue la excusa de los liturgistas. Insuficiente (no digo que no "comprensible"), pero insuficiente. La Palabra Revelada es cruda y dolorosa tantas veces, pero eso no excusa su "censura". Siempre he pensado que fue de los "detalles" más reveladores del confuso desconcierto post-conciliar.

El Salmo se desenvuelve "in crescendo" en tensión: De la melancolía a la nostalgia, después un reto desafiante con auto-juramento, y termina desbordado en una cólera brutal:

"...memor esto Domine filiorum Edom diem Hierusalem qui dicunt exinanite exinanite usque ad fundamentum in ea filia Babylonis misera beatus qui retribuet tibi retributionem tuam quam retribuisti nobis beatus qui tenebit et adlidet parvulos tuos ad petram..." vv. 7-9

"...Acuérdate, Señor, contra la gente de Edom del día de Jerusalén, cuando decían: “¡Arrasadla!¡Arrasadla hasta sus cimientos!”. ¡Capital de Babel, devastadora, feliz el que te devuelva el mal que nos hiciste! ¡Feliz quien agarre a tus pequeños tome y los estrelle contra la roca!..." Sal 136

Ese sentimiento es real, tal cual lo expresa el Salmo. Lo más tremendo es saber que se ha cumplido: Babilonia es un erial de barro seco y Jerusalén vive, Dios sea bendito!

También es tremendo prever que nuestra civilización terminará así, como aquella Babilonia.

Mientras, nosotros, los creyentes, repetimos la primera parte del Salmo: Nos alentamos para no olvidar el Cielo, que es nuestra Jerusalén nueva y eterna, la que esperamos. Y también podemos (debemos!) recitar en sentido alegórico-profético esos terribles versículos. La Iglesia los rezaba pensando en la esclavitud a que nos somete el pecado, rogando para que se destruyera el imperio del mal y los malignos. Un sentido que se debería recuperar junto con esos versículos.

Estamos en el mundo, pero no somos del mundo. Esperamos Cielo y Tierra nuevos, la Jerusalén celestial, nuestra Patria. Y estamos en guerra contra el mal y queremos que desaparezca absolutamente, hasta su raiz.

Si oblitus fuero tui Hierusalem...!!!

+T.

viernes, 20 de marzo de 2009

Küng, el enano del Rhin


Hans Küng dejó de ser teólogo hace muchos años. Dejó de ser católico por el año 80. Desde cuando no es cristianno, no lo sé, quizá desde aquella misma década, año más año menos. ¿Qué es Hans Küng? El profesor alemán es sólo uno más de la galería de pensadores post-modernos, con reconocibles raíces crisitianas y buena formación católica, en origen. Después ha ido derivando hacia un pan-teologismo, definidamente a-católico y sumariamente sub-cristiano. Sin señas de identidad definibles, sólo se ha afirmado en una tendencia: Un odio manifiesto-incontenible hacia aquel compañero suyo, también profesor de teología, de su mismo entorno académico: Josef Ratzinger.

Josef Ratzinger, en una historia-trayectoria muy distinta de la de Küng, se fue definiendo como uno de los teólogos referenciales del post-concilio. Su obra, en conexión con la tradición teológica más auténtica y profunda, es "magistral". Contrariamente a Küng, fue llamado a cargos eclesiásticos cada vez más cualificados e importantes. Es nombrado obispo de Münich y Cardenal por Pablo VI, posteriormente sería uno de los prelados más importantes del pontificado de Juan Pablo II, como prefecto de Doctrina de la Fe. Un curriculum admirable.

Por los mismo años, la trayectoria académica y personal de Hans Küng se hizo "contra" la Iglesia, contra la fe. Amonestado varias veces, con publicaciones cada vez más "polémicas", se identificó con los sectores más reactivamente contestatarios. Sólo su falta de "carisma" personal le impidió ser uno de los líderes del progresismo católico. Su dureza de trato, su escasa "empatía", le redujeron a sus límites académicos (ya sin la consideración de docente católico, que se le retiró por Roma y nunca más le fue revalidada).
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Contó a su favor con una muy prolífica y bien administrada actividad editorial, un auténtico "best-seller" mitad filósofo-mital teólogo (o fenomenólogo religioso). Con un público lector "adepto", se ha mantenido como el mascarón de proa del disenso contra Roma. Es el preferido de cierta prensa, de cierto sector con nivel cultural y veleidad "elitista", poco cristiano, nada católico, decididamente "progresista" y confusamente "creyente". A un paso del teísmo unitarista más neto y decimonónico, pienso yo. New age a lo europeo, con sello "continental", más o menos.


Se podría escribir un novelorio apasionante si, obviando lo "árido" de la intelectualidad, se trazara un leit-motiv apasionado como trama de la "tensión" Küng versus Ratzinger. Si Morris West estuviera vivo (q.e.p.d.) podría hacerlo magistralmente: Un drama personal entre estudiosos, intelectuales, teólogos. Con una conclusión también dramática: Uno arribando a la cumbre, y otro sumido en la más rabiosa sima de la humana envidia. Un Benedicto XVI depurado, sublimado, teólogo y hombre de espíritu, campeón de la fe y su voz, anciano y sabio, solitario como héroe de epopeya, admirable y fuerte en su fragilidad, valiente y firme, con la seguridad de la verdad recibida, cabeza de la Iglesia.

Y un Küng patética figura; un frustrado demiurgo, una especie de enano Alberich (un Gollum de Tolkien), ansioso por un tesoro perdido, ambicionado, motivo de su frustración y su encono. Y tirando "a matar" contra Benedicto, su viejo e insuperado (insuperable?) antagonista.

Lean las últimas declaraciones, los últimos comentarios de Küng. Y entenderán que no exagero si me lo imagino un energúmeno rabioso: Un enano del Rhin.

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Letal-Democracia, las fieras y el circo (que viene)

Aunque sea un felino menor, el lince no deja de ser una "fiera". Por aquí y en castizo, más bien "alimaña". Con una diferencia con respecto a las madres humanas desnaturalizadas: 1º Que una hembra de lince no va a un abortadero a que le maten las crías 2º Que tampoco la dejarían - si pudieran - porque las leyes, tan sensibles, de la piara progresista de la siniestra en el poder no lo permiten, tan responsables y sensibilizados ellos y ellas con los cachorros de la fáuna ibérica, pero tan feroces contra los hijos de los hombres. Ellos (y ellas) sabrán por qué.

Las izquierdas se quedaron sin ideología viable después del derrumbe del muro de Berlín y el comunismo (los más sagaces se transmutaron "socialdemócratas" unas décadas antes, pero sin renunciar a sus querencias). Sin ideología "respetable", las izquierdas han optado por definirse según contra-valores anti-humanistas aberrantes. Sin Marx que les inspire, se han apuntado a la contra-ética y ya no luchan contra el capital y los plutócratas (sería un suicidio) sino contra la vida, los inocentes, la familia, y lo cristiano. Ahora, el más "camarada" es el que propone el aborto más criminal, el que inventa leyes de eutanasia más expeditivas, el que planea una ley que de cáuce legal a la más degenerada "convivencia". Ese es el perfil (con ceja circunflexa).

Han conservado en el bolsillo - ¡oh los tiempos de la subversión juvenil, los piquetes universitarios, la filiación clandestina, la conspiración revolucionaria, la propaganda de octavillas y el boca-a-boca! - el manual del activista, apestando a viejo y podrido (por dentro y por fuera). Aprendieron bien, muy bien, que la mayor parte del éxito es publicidad, influencia, control de los medios de opinión. Que las masas son masas y ellos son los líderes de la revolución. Y se han revolucionado, por lo del lince, que es propaganda. Y propagar-propagar, aquí sólo propagan ellos (y ellas). Y nadie más.

Si se les dice que propagan muerte, se irritan. Si se les saca la cuenta de los que matan cada año, se ponen bravos (y bravas). Si se les llama asesinos legales, se ponen como fieras (como linces).
Por cierto que en estos días de abortadoras alborotadas y fieras enseñando los dientes, están dando leña en Barcelona, a los universitarios, a las juventudes descontentas con lo de Bolonia. Están arreando tela, tela, tela. Pero eso no es noticia.

Mientras, en las teles de ceja circunfleja, se arremete contra el Papa (la única voz de Occidente, lo demás son rugidos de fiera (y no lo digo porque esté en África)). Y se habla de las fieras enfurecidas por la ecuación real y cruda como la vida misma de que 1-lince en cría vale (x) veces más que 1-niño en gestación. Y la (x) que valora a la cría de lince es una cifra inversamente proporcional a la conciencia humana (recta conciencia humana): Menos conciencia, más vale el lince (y el niño menos). Y viceversa.

Y están rabiando porque lo estamos diciendo. ¿Qué esperaban? ¿Aplausos? ¿Entusiasmos? ¿Vítores?

En Luxemburgo, anteayer, sacaron adelante una ley eutanasista con una "mayoría" típica de las siniestras, 30 votos contra 26. Así funcionan "sus" mayorías, las de la letal-democracia. Aquí, dentro de nada, mientras las cajas y los bancos se hunden y todo se escora, los circunflejos (y las circunflejas) arbitrarán medidas de progreso por el estilo: Abortar niños y rematar viejos. Un futuro esperanzador, una opción "de progreso" ante la crisis.

Y las masas, borregueando sin chistar.

Se está preparando - ¿no tienen Uds. esa sensación - un circo. En el circo se definieron los antiguos cristianos, frente a las fieras. Fieras ya tenemos (linces, por lo menos). Público también. Y cristianos, claro, que es lo principal: Hacen falta cristianos-cristianos.

Sólo falta uno que grite "Cristianos ad leones (et leonas)!!!".

Y el espectáculo de la letal-democracia estará servido como un revival del paganismo más feroz: Panem, circenses et Christiani ad feras.
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jueves, 19 de marzo de 2009

Yendo y viniendo y volviendo a José

" Y para que os admiréis de la alteza del divino consejo, y cuán por otros caminos va la sabiduría de Dios que la humana prudencia, da marido a la que tenía por Esposa y la había de tomar por Madre no duque ni conde, ni rico ni rey, sino un carpintero, que tenía necesidad para se mantener de ganarlo con la azuela en la mano. ¿Quién no se admirará hasta salir de sí de cosa tan extraña, y fuera de los quicios de la humana razón?...¡Señor para siempre bendito!...¿Tan amigo sois de humildad y pobreza, no sólo amadas en el corazón, mas puestas por obras? ¿Tan dulce sonido hace en vuestros oídos y de vuestra Madre, que os llamen a Vos hijo, y a Ella esposa, de un carpintero?...Cosa nueva es, ni vista ni oída en el mundo; mas con esta doctrina y ejemplo de tanta humildad, queréis, Señor, dar a entender cuán engañados van los que desean engrandecerse en la tierra, y que el abajarse en ella es camino verdadero para ser ensalzados en el Cielo".
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Y el Cielo es otra cosa. Y las alturas del Cielo, sus exaltaciones, no se avienen a ser comparadas con grandezas y noblezas terrenas, que inventa el hombre. Porque en el Cielo sólo subsisten las obras de Dios, y las criaturas que junto a Él moren se estarán en concorde y perfecta armonía con Él, Dios nuestro.

De San José no se decir como los Santos, que pregonan del Patriarca por experimentada imitación. Yo, que soy infeliz pecador, predico del Santo carpintero por lo que me falta, según lo que el Santo tuvo y yo echo de menos, siéndome necesario. Me animo diciendo que verse los defectos ya es algo, para empezar. Pero así como a José se le va la vida en escuchar y obedecer, creer y hacer, a mí se me van los días distraídos y vacios, con mucho trabajo por labrar y poco fruto que entregar.

Ayer, cuando confesé, el cura me puso de penitencia que "hiciera un rato de oración a la Virgen". Se lo agradecí porque la penitencia que me impuso es católica pura de oliva, ungüento exprimido en la prensa exquisita de los Ejercicios de San Ignacio, que era mucho de recomendar "coloquios" del alma con Cristo, la Virgen o los Santos. Cuánta penitencia haya en ponerse delante de la Santísima y hablarle a pecho descubierto y el corazón en la boca, no se decirlo, porque me parece no ser penitencia, sino descanso. Y como es el día del Patriarca, la "penitencia" pensé hacerla hablando de su Santo Esposo.

No será de sus esponsales de lo que hable, que le hablaré de su fundamento, que Ella y el Patriarca son lo que son por Cristo, sólo por Él. Por eso hablaré de muchos "cómo", todos en torno a uno sólo: ¿Cómo amarle? Y servirle, y atenderle, y escucharle, y cuidarle. Vivirle, es decir. Y en esto el Patriarca sabe más que hombre alguno, sólo superado por su Esposa, la Virgen Madre.

De las intimidades de Belén y Egipto y Nazaret, también quisiera saber. Preguntaré sin palabras y esperaré respuesta de silencio, de esas que no vienen con verbo sino con espíritu. Se que el Patriarca es de pocas palabras, porque ni una suya conservan los Evangelios. Los capítulos que le nombran sólo traslucen la intensidad de su espíritu, interior y profundo para oir a Dios, y pronto y eficaz para obedecerle.

Eso le pediré a Ella, su Esposa Virgen. Para mí y para más que llevaré en mi rezo. Y es gracia que espero alcanzar y no malograr. Amén.

Termino como empecé, citando al Maestro Ávila, tratando sobre San José:

"...decir muchos bienes de él, y honrarlo y desear que todos dijesen bien de él, y agradecerlo a quien lo dijese. Cierto es así, que si por nosotros no queda, tenemos muy cierto el favor de Jesucristo nuestro Señor y de su madre bendita, para saber contar las grandezas de este bienaventurado Santo...así todo lo que se dijere en alabanza del Santo José resulta en honra de Jesucristo, nuestro Señor, que lo honró con nombre de padre, y de la Vírgen Santa María, de la cual fue verdadero y castísimo esposo. El Señor querrá que su santo ayo sea honrado, y la Virgen que digamos bien de su esposo; y Él y ella lo agradecerán, y copiosamente galardonarán."


Y amén, digo yo: Amén!!!
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n.b. Las dos citas, del comienzo y el final, están omadas del tratado intitulado "Del Glorioso San José, Esposo de la Santísima Virgen Nuestra Señora", escrito por el maestro San Juan de Ávila, apóstol de Andalucía.

+T.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Benedicto en África

El dia 3 de Junio, en la fiesta de Ss.Carlos Luanga y compañeros Mártires de Uganda, se lee como lectura hagiográfica del Oficio un fragmento de la homilía pronunciada por Pablo VI cuando su canonización, en 1964. El Papa Montini predicaba emocionado cómo el África de Perpetua y Felicidad y tantos Mártires de la Iglesia antigua emergía otra vez pujante y cristiana con la sangre de los jóvenes Mártires. Unas palabras proféticas, porque desde entonces no ha habido año sin mártires en África, el continente que rejuvenece a la Iglesia (junto con Asia, también martirial).
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Que el Papa Benedicto visite dos de las naciones africanas, Camerún y Angola parece casi nada, apenas una porción de la extensa y doliente África. Pero ayer tarde, mientras retransmitían en directo la llegada de Benedicto XVI a Camerún, en Popular-tv, un misionero comentaba el valor que en la cultura africana tiene la visita de un "jefe", mayor aun cuando se trata de un "jefe religioso". La sensibilidad espiritual del África que el Papa visita es mucha y muy prfunda, muy distinta de la del Occidente decadente y enfrentado a los valores y virtudes cristianas.

En África la Iglesia Católica lleva invertido un capital misionero de cientos de miles (¿cual será la cifra total real?) de sacerdotes, religiosos, monjas y seglares. Un verdadero empeño, genuinamente católico, ya desde la Edad Media, floreciente e incesante a partir del siglo XV. Al día de hoy al Iglesia Católica puede enseñar el "libro de cuentas" de su misión en África, tan irreprochablemente sacrificado, inmensamente rico en caridad y piedad, en compasión y compromiso humano y creyente. Cuando Benedicto pisa África está sobre la tierra fecundada con sangre y sudor de muchos "mejores". Que no paran de dar, de entregarse y de sufrir en y con África.
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Pero el mundo no habla de esto, que se obvia, que se mete en paréntesis, que se desprecia como noticia y/o comentario. Los medios, la prensa-radio-televisión del caduco Occidente en crisis hablan hoy de su obsexión, auto-describiéndose. Esta mañana comentaba en el blog de un amigo que África es una llaga abierta que quieren disimular tapándola con gomas. Y no dejan que se opine nada que contradiga la tesis oficial de que el sexo y sus excesos se curan con más sexo. Esa es la tesis del super-1er.mundo occidental sobre África. Y no admiten contradicción. Una aberrante obsexión que llega al punto de monotematizar la visita de Benedicto XVI sólo bajo esa vergonzosa tesis.

.No harán la estadísticas de los hospitales, ni de los orfanatos, ni de los centros de maternidad de nuestras misiones. Sólo barajarán cifras de dos o tres organismos (relativamente efectivos, peligrosamente desacreditados alguno) de la ONU; también disfrutan sacando a relucir las mini-actividades de alguna ong super-subvencionada. Una minucia comparado con la ingente actividad (permanente, no temporal ni estacional) de las Misiones Católicas en África.

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Cuando el Papa se presenta en África lleva por delante las OMP y deja detrás miles de centros misioneros que se quedarán haciendo todo el bien que contínuamente hacen.

Debería ser delito de lesa-conciencia que un ministro de una de las naciones-pesadilla de África se permita criticar al Papa. El Occidente y sus "potencias" que han vampirizado África y la tienen sumida en la más sórdida miseria no tiene argumentos para objetar, precisamente, al Papa.

Pero el ministro francés (y los que remeden su desvergüenza, que no me extrañaría que algún fulanillo o fulanilla de por aquí también abriera el hocico) cuenta con los medios, tan sumidos ellos mismos en la infecta corriente de Occidente. Propaganda en mano de los malos y acoso hostil a los buenos. Eso es lo que padecemos, el Papa el primero (eso también es "martirio").

Bien. Oremos por Benedicto, y por África. Su empeño y el nuestro es de fe. Y los frutos (compárelos el francés y quién se atreva sin complejos) son valorables y contrastables: ¿Quién da más y quita menos a África, quién?...¿Quién sufre más y soporta más el sufrimiento de África con África y en África, quién???

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Pecando con Tannhäuser

Me da escrúpulos decir, escribir, que he estado escuchando el Tannhäuser, en Radio Clásica. En directo! Desde el Real! Y en Cuaresma!...A ver cómo se lo cuento a mi Dire Spiritalis...



Porque ya sabrán Uds. cultos frecuentadores de este blog, que en Madrid han puesto un Tannhäuser porno. Yes.

Debe ser, tiene que ser, capricho de un caprichoso. No se si me explico. ¿Me explico? Es que estas cosas sólo se les ocurren a caprichosos, estetas volubles, chicos de antojo epatante. Eso.

La cosa es que han sacado en pelota viva, en escena, en lúbricas, voluptuosas y obscenas posturas a los figurantes (no creo que sean Coro, no me imagino). Y ha sido un escándalo...que es lo que se buscaba.

¿Se imagina alguien un Don Giovanni, dissoluto punito, matando en vivo al Comendador de turno, o "violando" calatravas en directo, entre aria y aria???? ¿O una Azuzena echando en la pira di orrendo fuoco a un tierno infante? ¿O que mataran a navajazos un Turitu cada Cavalleria Rusticana? ¿Y la Butterffly haciéndose el harakiri, con katana, con kimono? Ogh!

A mí los montajes operísticos me alteran porque suponen la alteración de una ópera en algo tan co-sustancialmente operístico como su apariencia formal. Que yo no digo que Don Ricardo Wagner no tuviera las imaginaciones libidinosas de todo macho - con perdón de Cósima -. Yo no digo eso. Lo que mantengo ante el mismísimo Siegfried Jerusalem que tuviera delante es que Wagner jamás hubiera pensado una ópera suya trasmutada en escenita de burdel con carnes promíscuas a lo vivo. No.

Pues eso ha sido. Y con la mismísima Reina de España, nuestra morigeradísima Doña Sofía de real espectadora. ¡Si la Chata levantara la cabeza!

En fin, que entre la p de la P recogiendo su idolillo de jolivú, el Almodóvar atacando(se) de nuevo y la Reina en el porno-Tannhäuser, buena se nos presenta la Primavera próxima, con un pre-souflle du printemps rijoso y verde inmoral que espanta.

Y en Cuaresma (y a pesar que el Tannhäuser tiene tema de). O tempora, o mores!!!

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martes, 17 de marzo de 2009

El silencio de los borregos

Somos presa del partididucho del capullo en el puño, esa mala partida que fundó el viejo de la gorrilla, el que se auto-publicitaba como el "partido de los 100 años de honradez". Después de treintitantos años de cacareada democracia y estado de derecho, lo que el partiducho ha conseguido es una borregada acrítica y resignada ("ciudadanos" y "ciudadanía", dicen ellos) que pica y pica y vuelve a picar el anzuelo del partiducho. Vergonzosa proletariedad (quién lo diría) sin prole y bajo el dictado del los caciques del partiducho. Imbéciles estragados gobernados por cretinos voraces. Eso hay.
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Y haya lo que haya, venga lo que venga, la piara calla, el borrego pace y duerme. En Sevilla, por ejemplo, hay un contenido arrebato popular (ciudadano, es decir) por lo de la muchacha asesinada. El pueblo - que es siempre populacho en cuanto se le presentan oportunidades - lo que quiere es una guillotina en La Campana. Pero una guillotina es peligrosa porque, una vez que empieza la degollina, es muy dificil parar la máquina justiciera. Y por eso no. Además, está demostrado que las pasiones del pueblo exaltado empiezan con emociones y terminan en delirium pandemoníaco.

Para mantener el letargo indolente de la manada, se les da pienso de tele, pienso rosa, pienso para sentir y no pensar. Es tan efectivo que los borregos se estarán quietos pacientes, sin menearse de donde estén, pase lo que pase. Y el lobo rondando. El lobo que no es uno sólo, sino una jauría lobuna rabiosa y feroz, lanzada a cebarse con los borregos pacientes y silentes. Cuando sientan los dientes en el pescuezo, ya será tarde. Y después de los lobos, los buitres. Crisis (económica) se llama el peligro inminente, tanto que ya devora y desangra.

En Sevilla las Hermandades dicen que se van a unir para protestar contra la ley del aborto. Una tardía heroicidad porque en Sevilla se aborta tranquilamente y sin obstáculos desde que la tribu socialista impuso su ley del aborto que luego mantuvieron sin problemas los que no eran socialistas pero sí abortistas; por lo menos, digamos, "abortistas oportunistas". Las Hermandades de Sevilla se han alarmado, más que nada, por los 16 años de las futuras abortadoras, que parece demasiado tierna la edad aborteril. Pero más allá de esa edad parece que no se piensa lo mismo, porque no se piensa en los inocentes concebidos asesinables sino en la aberración de las adolescentes engendradoras-abortadoras.

No van a conseguir apenas nada. Porque de entre las mismas Hermandades saldrán los hombres graves de la moderación, próceres del compromiso y del entendimiento a dos, tres, cuatro, cinco bandas. Expertos en dejar todo en un manifiesto (hasta una manifestación), hábiles en cerrar ostentosamente la puerta principal y dejar abierta de par en par la del corral. Son los de siempre, que están en todo y se alían con todo. Y todo seguirá como va, sin molestar al que manda, que para eso manda. Y los otros, esos, los demás, son mandados, sólo mandados y siempre los mandados.

En Sevilla se recogen firmas pidiendo la cadena perpetua (porque no dejan que haya guillotina perpetua, que es lo que pide la sangre: "Sangue chiama sangue!!!"). En Sevilla dicen que las Hermandades se van a levantar (ahora) contra el aborto (de las quinceañeras, sólo). En Sevilla.

En Sevilla, tan barroca, todo es un trampantojo, un bastidor pintado que remeda una cúpula que no hay, una puerta que no está, un balcón que no existe. En nuestro Palacio Arzobispal tenemos dos de esos balcones de trampantojo, con un naranjo amargo delante, para mayor disimulo. No se podía un balcón en aquella esquina, y se pintó uno, para no romper la armónica secuencia de los de verdad.

No se qué harán las Hermandades alborotadas con lo del aborto de las mocitas. Pero llegará Semana Santa y los caciques del partiducho estarán en la presidencia de los Palcos, el Alcalde llevará su vara en las Cofradías que se la ofrezcan, el Arzobispo aparecerá en los Palcos junto a las Autoridades, las Autoridades estarán en los Santos Oficios del Jueves Santo, las Autoridades desfilarán ante el Paso de Duelo del Santo Entierro (autoridades Eclesiásticas, Civiles, Militares, Académicas y Cuerpo Consular). Y la estampa se reeditará, nihil innovetur...Y después los Toros, y luego la Feria. Y cuando llegue el Corpus nada se habrá cambiado, todo seguirá lo mismo. Y ya, con las calores apretando, a la playa y en Septiembre se verá.

En Sevilla (y - digamos - que Andalucía en general), se está acabando el curso, el año sevillano que dura de Octubre a Marzo, y lo demás es siesta.

Por eso nuestros borregos son tan especiales, de tan excelente calidad y aprovechamiento.


¿Y fuera? Fuera de Sevilla, ¿qué?...Oh! Lo mismo, lo mismito. Pongan cabaña ibérica donde aquí digo borreguería, y ya está. O peor incluso, porque un poco más allá de la Extremadura la piara ya no es siquiera ibérica, sino porcino vulgar. O carroñeros (una variedad que llaman "nacionalistas").


HAY ANIMALITOS,
COMO LOS BORREGOS,
DE DONDE SE SACAN
ABRIGUITOS NUEVOS.
ELLOS DAN LA LANA,
CON QUE FABRICAMOS
TELAS CALENTITAS
CON QUE NOS TAPAMOS.
Y LOS BORREGUITOS
BALAN SIN CESAR,
BALAN SIN CESAR,
CUANDO POR EL PRADO
LOS MIRO PASAR:
BE-EEEE,
BE-EEEE


n.b. Esta ripiosidad la he encontrado sin querer, y me ha hecho gracia...aunque no tenga gracia.
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domingo, 15 de marzo de 2009

Scrutator cordium Restaurator animae

Este año, en el Ciclo B del Leccionario Dominical, el IIIer. Domingo de Cuaresma se lee el pasaje de la expulsión de los mercaderes del Templo, según San Juan Jn 2, 13-25 . San Juan coloca la escena en el comienzo de la predicación del Señor, en la Pascua, precisando la cronología; en los Sinópticos el episodio antecede a la Pascua de su Pasión y Resurrección. Habitualmente, en este y otros casos, se prefiere seguir la cronología joánica, aceptada comunmente como más ajustada.
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Se escoge este Evangelio enmarcado en la Cuaresma por la significación "bautismal" del texto. Desde muy antiguo, la mistagogia bautismal alegorizaba a propósito: Como Cristo echa a los mercaderes, su gracia expulsa de nosotros al demonio y el pecado, dejando al catecúmeno apto y digno para ser templo del Espirítu Santo y miembro del Cuerpo de Cristo.

El pasaje es muy conocido, popular incluso. Y muy mal usado y abusado por cualquiera de esos que se engallan y claman contra "el mercado de la iglesia". Un tópico de todos los tiempos, con más o menos apoyatura, la mayoría de las veces malintecionados.

El Templo de Jerusalén en tiempos del Señor era tan admirable en formas como repelente en actos, por lo menos según nuestra sensibilidad actual. Cuando algunos fanáticos neo-judaicos hablan de la "restauración del templo" y de un "tercer templo", no tienen en cuenta (supongo) la extraña repugnancia que supondría para la mentalidad contemporánea (la de los propios judíos primeramente) un espectáculo constante de matanzas y sacrificios animales, más cerca de lo que hoy se entiende un matadero que de un templo. Pero ese fue el Templo y la actividad sacrificial que conoció Nuestro Señor en su Jerusalén, tan amada. Y el celo por la Casa de su Padre ciertamente le "devoraba" interiormente.

Pero he aquí que Él viene a instaurar e inaugurar en sí mismo un culto nuevo y definitivo, en "espíritu y verdad", con su Cuerpo y su Sangre. Él, su Persona, será un perenne Templo, imperecedero, inmortal; y al mismo tiempo, de manera inclusiva-exclusiva, Sacerdote, Hostia y Altar.
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Es interesantísimo leer en paralelo complementario y explicativo este pasaje de Jn 2, 13-25 junto con el de la Samaritana en el pozo de Jacob, Jn 4, 1-42 , que es el evangelio tradicional del Domingo 3º de Cuaresma, el "Domingo de la Samaritana". Siendo tan diferentes las dos escenas, las dos hablan del culto nuevo, y del templo. Y en las dos se trata expresamente del conocimiento interno, espiritual, que tuvo (que tiene) Jesús. A la Samaritana le descubre los vericuetos de su azarosa vida, le suscita el deseo de santidad, le infunde la fe; y el pasaje de la expulsión de los mercaderes termina hablando de la extraordinaria ciencia de Cristo: "...los conocía a todos y no necesitaba que lo informaran acerca de nadie: Él sabía lo que hay en el interior del hombre."

Esa sabiduría es un atributo de Dios, proclamado en los Salmos, "Señor, tú me sondeas y me conoces..." Sal 139 . En cuanto fenómeno extraordinario de la vida espiritual, es un don concedido algunas veces a algunos Santos, dependiente en cierto sentido del don-carisma de profecia. Pero en Cristo alcanza una capacidad sin igual, siendo en Él una ciencia habitual, no una gracia infusa, gratis data y ocasional/temporal, como ocurre en los Santos.

En el caso de Cristo es Dios conociendo y escrutando a su criatura, el Redentor al pecador, viendo los fondos del alma, los secretos del corazón. Y excitando en ellos la gracia, la conversión.

Aunque no directamente, en esa afirmación del Evangelista hay una alusión a Judas Iscariote, cuya traición supo y conoció Jesús desde el primer momento de su incubación. Y hasta antes que el mismo traidor. San Juan es tremendo cuando señala y desenmascara a Judas, passim, por todo su Evangelio.


A mí me serena saber que me entiende y comprende porque me ama desde el primer instante de mi ser, incluso antes; que me lee el espíritu, que sabe mi alma, que conoce mi corazón. Y mis cosas, y mis sueños, y mis pecados, y mis debilidades, y mis miedos, mis ansias, penas, gozos, circunstancias y eventualidades. Todo lo mio, hasta lo que yo no se ni nunca sabré de mí. No tengo que explicarme, no tengo que contarme, tampoco justificarme: Él lo sabe todo!

...Y Él sabe que le quiero. Y que quiero quererle. Y que quiero querer quererle. Y que mi temor es no quererle, no amarle, no sentirle, no desearle.

Mi Cristo, mi amor, mi todo: ¡Mi Dios y mi Señor!

+T.