miércoles, 24 de diciembre de 2014

Mjsas de pre-Gallo



Hace cinco años me quejaba del adelanto de la celebración de la Misa de medianoche de Navidad en el Vaticano; léase el articulillo: La Misa de medianoche de Navidad adelantada (comentarios)

Un lustro después, las Misas de pre-Gallo se han impuesto, desarticulando el horario tradicional y la secuencia litúrgica de las Misas de la Solemnidad de la Navidad del Señor, lamentablemente.

De hecho, los sacerdotes eligen los textos, oraciones y lecturas, de la Misa de medianoche y los usan en las Misas vespertinas del día 24 de Diciembre, en vez de celebrar en esa hora la correspondiente Misa de la Vigilia de Navidad.

Ayer, el ABC de Sevilla traía un horario de Misas del Gallo, un total de 128 templos entre parroquias, conventos, capillas y oratorios. Aunque en la lista no estaban todos los templos y capillas de la ciudad, la muestra es suficientemente representativa para sacar conclusiones, una pequeña estadística (torpe y probablemente inexacta, porque soy una calamidad para los números):

Misas del Gallo:


18 h. ...............................   1
18,30 ...............................  2
19 h. ...............................   7
19'30 ..............................  13
20 h. ...............................  36
20'30 ..............................  11
21 h. ...............................    0
22 h. ...............................    0
23 h. ...............................    2
23'30 ...............................   2
24 h. ...............................   53


Total: 74 antes de la medianoche y 53 a la hora tradicional.

Algunas iglesias celebran las dos Misas, la de Vísperas-Vigilia a las 8 de la tarde y la del Gallo a las 12, mi Parroquia entre ellas (aunque en la relación del periódico no figura la de la tarde). Sorprende que algunos conventos hayan renunciado al horario tradicional. En la mayoría de los casos sospechamos que prima la comodidad del horario sobre las consideraciones espirituales, litúrgicas o devocionales. Imagino que si en Sevilla sucede esto, lo mismo pasará en la mayoría de las ciudades. En los pueblos el ambiente es otro, aunque también me consta la desaparición en algunas parroquias de la Misa de medianoche y la acomodación a horarios vespertinos.

En Roma, PP Franciscus ha adelantado el horario, un poco más que Benedicto XVI, empezando la Misa en San Pedro a las 21'30.

Con el particular considerando de que si aquella pérdida del horario tradicional se operó en tiempos del muy liturgo Benedictus, ahora, con PP Franciscus, tan mini-liturgo (incluso, diríamos, infra-liturgo, sub-liturgo, des-liturgo muchas veces), el detalle de la hora apenas significará nada y se irá perdiendo la Misa de medianoche, otra pérdida más entre tantas.

Dentro de poco, los que mantengamos y reclamemos la Misa del Gallo a las 12 de la medianoche seremos mirados como excéntricos tradicionalistas inmovilistas, etc.

Semper ídem!

+T.

martes, 23 de diciembre de 2014

15 pajas en ojos ajenos


Quince - casi docena y media - son las plagas que PP Franciscus detecta en su amada Curia.

(Cualquier cosa son amores /
 dicen que decía la Curia / 
oyendo las 15 flores).                                           (aquí la noticia)

El docto Rosmini sólo vio, en su tiempo, cinco plagas en la Iglesia. Al fin, tanto concilio y concilieo para que las dolencias, en vez de curarse, se tripliquen en medio siglo. Un desatino. O una mala cura. O una intensa infección de patógenos curiali-víricos - ¡quién lo iba a decir! - que han proliferado en vez de la omnímoda mejoría que las recetas conciliares pregonaban.

A lo peor es por las ventanas abiertas y las malas corrientes (de aire), que son muy traicioneras y en cuanto te relajas y te quitas la sotana, pillas una de las 15 (dolencias) o las quince en ristra, una tras otra, como un rosario.

Si me pregunta algún impertinente si me hecho una analítica con el guión de PP Franciscus, le respondo que no, que como no soy curial estoy exento del rapapolvo pontificio, que no me atañe. Sólo he leído apenas la noticia, pensando que se trataría de una caridad amable más de esas que prodiga a sus bienamados, ogni giorno, en Santa Marta.

(Los bienamados decían /
 al oir al Padre Santo /
 ¡Ay Santo Padre Francisco /
 por Dios no nos quieras tanto!).

Así y todo, sólo con la lectura somera, puedo asegurar y aseguro que estoy absolutamente libre, indemne y sano de la décima afección maligna: 10ª - La enfermedad de divinizar a los jefes; es un piojo que nunca me ha picado.

Y muy particularmente me declaro ileso de la 10ª calentura tocante al jefe diagnosticador de las 15 neo-plagas curiales-eclesiales, porque desde que asomo al balcón me resultó evidente. En cuanto salió, el espectro del Dante me sopló fríamente: -'Lasciate ogni speranza!'.

Yo me subí el alzacuellos, me re-abroché la sotana, me puse un solideo de lana y un tabarro veneziano, para no enfriarme.

Y así procuro conservarme. Mejorable siempre, pero de la 10ª, inmune.


+T.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Una suave alegría


 
El alma en gracia puede exultar de alegría interior, pero lo habitual es que se mantenga en suave alegría, un manso gozo compatible con el peso de la cruz, las contradicciones de las circunstancias, las eventuales desolaciones e, incluso, los temores, fantasmales o materiales. Una suave alegría ambiental-espiritual que acompaña al cristiano, como una cierta atmósfera, santamente gozosa pero aun no gloriosa. Se respira paz y se expira paz.

El color rosado del III Domingo de Adviento conviene al estado que describo, como un matiz aportado por nuestra tradición litúrgica que, por la proximidad del Nacimiento del Señor, deslíe el intenso morado en la paleta espiritual de las cuatro semanas que preludian los misterios del Primer Advenimiento. Y como su primera venida fue en la humildad de nuestra carne, los paramentos sacerdotales recuerdan el color suave del cuerpo de un recién nacido. A mí me lo recuerdan.

También recuerdo escenas de paz y silencio ligadas a la imagen de una madre gestante, ensimismada, recogida en una suave felicidad íntima centrada en su seno y el hijo que en él late. Son momentos de intransferible felicidad, difíciles de explicar, inefables, pero poderosamente impresionantes para quien presencia desde fuera ese cuadro.

Hablar de las cosas del alma, de la vida espiritual, en femenino, es una intuición de muchos maestros cristianos que escogen ese verbo para expresar mejor los pormenores del misterio de la vida sobrenatural de los fieles.

Una tarde, una oración, una meditación, la intimidad del Sagrario, el eco lejano, amortiguado, de la calle, del mundo, el recuerdo recogido de quienes amamos, presentes y pasados, la conciencia sacramental de la Presencia, la sencillez de la oración que balbuce cosas del Cielo desde este suelo, sentir la fuerza que nos viene de lo alto, impregnarse en el aroma encendido del Santuario, aspirar y sentir la elevación de la criatura al Creador, el pulso del amor y la emoción hasta el manso lacrimar que intuye otra forma más alta de sentir.

Una suave alegría, en suma. Siempre perfeccionable, siempre llamando a más hondura, a más altura...

...Ut beatus inventus Inmensus est.


+T.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Inmaculata !!!


¡Quién pudiera verte, Madre,
radiante con doce estrellas
coronada y a tu vera
respirar tu limpio aroma
de inmaculada pureza!

¡Quién pudiera, Pulcra Reina,
acompasar los latidos,
del corazón, los sentidos,
el alma, la vida entera
al molde de tu bendita
gracia de Virgen ilesa!

¡Quién pudiera, oh María,
sentir del Señor la dicha
desde el origen, perfecta,
sin tristeza de pecado,
sin sombra, merma ni pena,
siempre a la luz dorada
de la gracia sempiterna!

Míra a los que lloramos,
estirpe terrena de Eva,
consuélanos y aligera
el peso de la caída,
válenos, del Cielo Puerta,

Sobre el celeste superno
te perfilas toda bella,
Virgen de la Concepción,
de gracia divina llena,
purísima, limpia, integérrima,
fuente de linfa salubre,
Madre del Señor y nuestra.

¡Que al fin entre Serafines
podamos cantarte, oh Reina
sin pecado concebida,
en gracia de Dios concepta!


Ex Voto

+T.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

La Fe de Javier (en defensa de)

 
 
Cuando el remolino de las palabras sigue agitando conciencias, cuando tantos se han preguntado estos días el valor y el alcance de las palabras de PP Franciscus que parecía que decía, que dijo, que había dicho que en la Gloria estaríamos todos, tutti e tutte, everibody, omnes cum ómnibus: "...E’ bello pensare questo, pensare al Cielo. Tutti noi ci troveremo lassù, tutti." (aquí texto completo); aun estando avisados de la facundi característica de PP Franciscus y de su muy limitada capacidad lingüística, aun así, quisiéramos templar el entusiasmo pan-glorificacionista francisquista con este estupendo Sed Contra:


Eterno Dios, Criador de todas las cosas : Acordaos que Vos criasteis las almas de los infieles haciéndolas a vuestra imagen y semejanza.

Mirad, Señor, como en oprobio vuestro se llenan de ellas los infiernos. Acordaos, Padre celestial, de vuestro Hijo Jesucristo, que derramando tan liberalmente su sangre, padeció por ellas. No permitáis que sea vuestro Hijo por más tiempo menospreciado de los infieles, antes aplacado con los ruegos y oraciones de vuestros escogidos los Santos y de la Iglesia, Esposa benditísima de vuestro mismo Hijo, acordaos de vuestra misericordia, y olvidando su idolatría e infidelidad, haced que ellos conozcan también al que enviasteis, Jesucristo, Hijo vuestro, que es salud, vida y resurrección nuestra, por el cual somos libres y nos salvamos; a quien sea dada la gloria por infinitos siglos de los siglos. Amén.


¿Verdad que parece, confrontando los dos textos, el papal y el javierista, que parecen de distinta religión y doctrina, siendo ambos de la misma? ¿Verdad que parecen opuestos? Pues no, es sólo equívoca impresión, confusión, pues son los dos de la misma Iglesia y sus autores incluso de la misma Compañía. Pero conste que si algo falla en lo dicho y/o expuesto, el fallo no es de Javier, que escribió y rezó esa oración hace cinco siglos; no, el desajuste no es de Javier. Ergo...

Ergo - iba diciendo - hoy que es la fiesta de San Francisco Javier, español tan grande, universal, no mezquino regionalista reduccionista, todo lo contrario: espléndido universalista católico imperialista (imperialista del Reino de Cristo, of course) capitán espiritual de la España grande y más grande, la España del Plus Ultra, hoy que es la fiesta del enorme Javier que predicaba, evangelizaba y bautizaba sin perderse en inculturaciones, ni enredarse en dialoguismos, ni promiscuirse en interreligiosismos ni pseudo-misericordi-caridadizarse firmando acuerdos ni ligarse con paganistidades ( Uds. me entiendo (si yo me explico))...Y todo eso, con todo lo demás.

Pues hoy que es el dia de San Francisco Javier, a quien invoco, por lo que me toca, todos los días (de noche también), hoy - como iba diciendo - quería dejar patente esta muestra preciosa, fina perla oriental, de la particular lex orandi lex credendi de Javier: Eso creía y eso rezaba, así oraba porque era lo que la Fe le ilustraba, el gran misionero católico Francisco Javier modelo de santos misioneros.

En mi parroquia, los devotos le han montado un altar muy bonito:



Este pasado año conseguí un cuadro antiguo representando la muerte de Javier, una clásica iconografía javierista:




Y acompaño el texto del Divino Impaciente correspondiente a la escena:

"Postrado a tus pies benditos
aquí estoy, Dios de bondades,
entre estas dos soledades
del mar y el cielo infinitos.

Con sal en la borda escritos
fracasos de su poder,
vencida de tanto hacer
frente al mar y al oleaje,
ya va a rendir su viaje
la barquilla de Javier...

Te he confesado hasta el fin
con firmeza y sin rubor;
no puse nunca, Señor,
la luz bajo el celemín.

Me cercaron, con rigor,
angustias y sufrimientos.
Pero de mis desalientos
vencí, Señor, con ahínco.
Me diste cinco talentos
y te devuelvo otros cinco.

...

¡Cuida a mi gente española!
y si algún día mi casta
reniega de Tí y no basta
para aplacar tu poder
en la balanza poner
sus propios merecimientos,
¡pon también los sufrimientos
que por Tí sufrió Javier!

...

¡Morir! ¡Cuanto queda,
tanto que hacer en tu obsequio!

...

¡Señor, en Tí espero!
Sí...No me ocultes tu rostro,
ya va a buscarte tu siervo.

In Te, Dómine, speravi,
non confundar in aeternum!
.

(Telón)


Cuánto me emociona esa oración, esa recomendación: '¡Cuida a mi gente española!'. Una intención tan valiente cuando Pemán la escribió y cuando se recitaba en la escena de la España que se dirigía al martirio que nuestros enemigos tramaban: ¡Cuida a mi gente española!

Recen Uds. con Javier esta oración ferviente, misionera, evangelizadora y católica. Y metan en las intenciones de Javier (con Javier) a su compañero de Societas, ya saben Uds. a quien me refiero, no hará falta que explicite.



Ex Voto


+T.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Nuestro Adviento


Nuestro tiempo es el Adviento, el segundo Adviento, el que va desde la Ascensión del Señor hasta su Parusía. Vivimos insertos en mitad de este misterio, creyendo, orando, amando, resistiendo, luchando, esperando, con el aliento del Espíritu, en la Iglesia, cuanto más fieles más anhelantes, más fervientes y vigilantes, deseando con temor santo y amante la venida del Señor.

Pero nuestro Adviento, el segundo Adviento, tiene cosas, elementos, particulares que se parecen, se identifican o se aproximan a escenas, personajes, tipos y hechos del primer Adviento, el Adviento antiguo, ya pasado, de los Patriarcas y los Profetas del viejo Israel, cuyo recuerdo mantenemos en las Sagradas Escrituras que leemos y meditamos, ayudándonos a entender cosas que pasan, escenas que ocurren en nuestro Adviento presente.

¿Recuerdan Uds. aquellos sumarios, breves versículos, que relatan en los libros de los Reyes y las Crónicas los yerros y malandanzas de los Reyes de Judá, los ungidos del Señor, herederos de la Casa de David y sus promesas? Cuando permitían o promovían en Jerusalén cultos paganos, idolatrías e irreverentes altares por congeniar con los extranjeros y favorecer a los gentiles, o por simple fascinación-tentación religiosa. Una parte esencial de la historia del Antiguo Testamento transcurre bajo esta constante, con su correlato en los oráculos proféticos que clamaban contra el gran pecado de los reyes y del pueblo.

No desvariamos cuando vemos hoy escenas, actos, tendencias que sitúan a la Iglesia, al catolicismo, a nuestra Jerarquía y a los fieles en situaciones comparables a las del Antiguo Testamento. Travestidos con nuevos conceptos, surgen equívocos, confusas promiscuidades que relegan lo esencial católico y asumen lo ajeno que la Iglesia siempre rechazó, justamente.

Estos días, cuando he pedido por el viaje del Papa al Oriente he dicho Constantinopla, que es nombre cristiano, no he dicho Estambul, que es nombre infiel y afrentoso para los cristianos.

Ayer sentí el malestar de ver al Papa homenajeando a Ataturk. Hoy lo mismo, viéndole rezar dentro de la mezquita y visitar Santa Sofía, profanada. Cuando luego ha pedido la bendición al metropolitano constantinopolitano, he revivido como en un flash la absurda escena del balcón, cuando recién proclamado se inclinó y pidió la bendición antes de darla, Urbi et Orbi.

En Hb 7,7 se deja claro y sentenciado que el mayor bendice al menor, pero PP Franciscus no parece asumir su gracia, su nivel, su oficio.

Por eso, por estas cosas, me adviene la conciencia del Adviento, de este segundo Adviento, el eclesial, también con sus defectos como el primer Adviento los tuvo, en los hechos y en las personas, siendo, a pesar de los pesares, tiempo sagrado, de gracia y salvación. Aunque no de perfección.

La perfección vendrá, llegará, se nos dará al fin como una gracia.

Tempora bona veniant !!


+T.

sábado, 29 de noviembre de 2014

El Castillo

Como nos debatimos entre fidelidad a lo que creemos, combate contra lo que odiamos y prudencia omnibus rebus, pues al fin somos rien; porque no pretendemos - en suma - herir lo que está tan herido, por todo eso y plus, no comentamos, ni decimos, ni escribimos todo lo que nos llega, sea viento apestoso o tufo hediondo.

Pero el panorama es tremendo: PP Fcus. y Castillo, compañeros (de la Compañía)

Que PP Franciscus escriba, se cartee, se informe por conducto de Castillo, que Castillo (¡ J.Mª Castillo !!!) sea hombre de confianza de PP Franciscus...

¿Qué diremos que no tinte más el horizonte retinto...?

Llega el punto en que a uno le asalta la duda de si no sería mejor tornar a aquellos días de los Borgia y las cantáridas, que eran veneno físico, pero nada más.


+T.