domingo, 4 de noviembre de 2012

Un disparate 'ecuménico'



Hace ya unos años que se sabía la intención que parecía imponerse entre el clero católico de Tierra Santa: Abandonar el calendario católico-romano de la Semana Santa-Pascua para adoptar el viejo e incorrecto calendario mantenido obcecadamente por el rito bizantino y las iglesias orientales. Me pareció entonces una necedad y hoy, cuando se confirma la noticia para las celebraciones de la próxima Pascua del 2013, sigo opinando que es un disparate.

Las polémicas sobre el ajuste del calendario pascual, el que rige las fechas de las solemnidades cristianas, son tan antiguas como la Iglesia misma, remontables, probablemente, a la mismísima era apostólica. Para subsanar y corregir la imprecisión del Calendario Juliano que iba retrasando la fecha de la Pascua, alejándola del equinoccio primaveral, el Papa Gregorio XIII emprende las labores que concluirían con la fijación de un nuevo calendario universal, conocido en su honor como Calendario Gregoriano, mediante el cual se computan el ciclo del año civil y el correspondiente Año Cristiano desde su entrada en vigor, el mes de Octubre de 1582. Los países que por motivos religiosos no quisieron adoptar el calendario reformado promovido por el Papa, fueron, poco a poco, reconociéndolo, con la intransigente negativa de los patriarcados bizantinos y otras iglesias orientales, que mantuvieron cerrilmente el desajustado calendario juliano. De ahí proviene la distancia de fechas que actualmente separan las celebraciones de católicos y ortodoxos, de unas dos semanas mensuales (por eso - p. ej.- la distinta fecha de celebración de la Navidad, que entre los ortodoxos ocurre cuando los católicos celebran ya la Epifanía) y, más llamativamente, al incluirse en el cómputo pascual el calendario lunar, las celebraciones de Semana Santa y Pascua de Resurrección, con más de un mes de diferencia entre el calendario católico y el ortodoxo (diferencia que, con el paso del tiempo, irá en aumento, separando la fecha de la Pascua ortodoxa cada vez más de su fecha estacional original).


Con un razonamiento descabellado, bajo la excusa de convenir en las fechas por razones festivas, sociales y familiares (así lo explica fray Pizzaballa, el custodio franciscano de Tierra Santa), el Patriarcado Católico de Tierra Santa abandonará el correcto Calendario Gregoriano y se pasará al incorrecto Calendario Juliano, un disparate sólo asumible desde la disparatada argumentación que parece animar muchas de las iniciativas del tantas veces desconcertante 'ecumenismo' católico.

Un acuerdo como este parece desdecirse de la verdad para asumir el error, ya que al ser un acto que teniendo como objeto algo relativamente secundario, como un calendario religioso-festivo, podría interpretarse (muchos lo harán) como extensible a otras cuestiones doctrinales, pastorales, teológicas y morales, que podrían postular un 'arreglo' mediante un 'desarreglo' semejante al del calendario, con la apariencia de que Roma cede ahora en esto porque Roma está y estuvo siempre equivocada. El mismo youtube de la agencia Rome Reports que he puesto como cabecera, parece presentar la reforma del calendario como un capricho de Gregorio XIII, dando la razón prevalente al desajustado calendario juliano de los ortodoxos, y comunicando la decisión de los católicos de Tierra Santa como algo obligado en razón del bien pastoral común, según el sentido que parece descubrirse en las palabras del custodio Pizzaballa. Disparatado, como digo.

Además tengo la sospecha, más que probable, de que todo el problema no existe en la mente de los católicos de Tierra Santa, la población autóctona real, sino que ha sido un falsa problemática suscitada por el clero católico extranjero, como los mismos franciscanos, con ridículos tintes irenistas, afectando particulares que, seguramente, no están en la consideración de los católicos palestinos de rito romano, ortodoxo, armenio etc. que hace siglos (casi 500 años) que conviven con esas diferencias en su calendario.


En el colmo del disparate, la adopción del calendario viejo por los católicos romanos de Tierra Santa no estará vigente ni en la Basílica del Santo Sepulcro ni en la Basílica de la Natividad de Belén, cuyo delicado status a la hora del turno de las diferentes iglesias y ritos para el culto en estas dos Basílicas desaconseja la alteración de los calendarios, cuya reforma haría mucho más conflictivas las celebraciones respectivas.

Todo para fomentar la ilusión de una unidad inexistente, de hecho, por falta de la voluntad de las partes (que a su vez forman varias y múltiples partes más). Entender el ecumenismo como un empeño católico, exclusivamente casi, con la patente, probada y reiterada renuencia de los Patriarcados Orientales, es una frustrante experiencia, un camino falso abocado a decisiones patéticas, muy equívocas, casi ridículas, como esta de la vuelta atrás del calendario pascual y la sustitución del calendario correcto por el incorrecto.

Los responsables de esta errónea elección podrán decir que, en suma, se trata de caridad. Habría, pues, que  hacerles comprender esa sentencia paulina que enseña que la caridad no suplanta a la verdad, sino que, precisamente, en razón de la propia virtud, la exige: 'Veritatem facientes in caritate' (Ef 4, 15).

Al margen de la condescendia ecumenista, como resultado de la brillante ocurrencia, sucederá el disparate mayor, como efecto colateral del cambio de calendario: Cuando lleguen a Tierra Santa los peregrinos católicos del mundo entero, si es Semana Santa, se sorprenderán que allí todavía no, y si llegan un mes después, se asombrarán al ver que alí todavía están celebrando los días santos de la Pasión y la Resurrección.

Pero los católicos no importamos, sino que, por encima de nosotros mismos, importan más nuestros hermanos equivocados, a cuyo error feliz y caritativamente nos unimos. Para que todos seamos uno en el mismo error. Por lo pronto, un error de calendario, después, pian piano, ya nos iremos uniendo en todo lo demás. Esa parece ser la páuta.


+T.

jueves, 1 de noviembre de 2012

In expectatione Omnium Sanctorum

Una cita extraída del epistolario de San Juan de Ávila, doctor de la Iglesia:

"...Anima mía, ven acá y dime, de parte de Dios te lo pido, ¿qué es aquello que te detiene de no ir toda y con todas tus fuerzas tras Dios? ¿Qué amas, si a este tu Esposo no amas? ¿Y por qué no amas mucho a quien mucho te amó? No tuvo El otros negocios en la tierra sino entender en amarte y buscar tu provecho aun con su daño; ¿qué tienes tú que ver en la tierra, sino tratar amores con el Rey del cielo?

¿No ves que se ha de acabar todo esto que ves, que oyes, que tocas, que gustas y tratas? ¿No ves que es todo esto tela de arañas, que no te puede vestir ni defender del frío? ¿A dónde estás cuando en Jesucristo no estás? ¿Qué piensas? ¿Qué estimas? ¿Qué buscas fuera del único y cumplido bien?"

Levantémonos (...) y rompamos este mal sueño. Despertemos, que es de día, pues que Jesucristo, que es luz, ya ha venido; y hagamos obras de día, pues algún tiempo hicimos obras de noche.

¡Oh si tanto nos amargase el tiempo que a Dios no conocimos que nos fuese grandes espuelas para ahora con grande ansia correr tras de El! ¡Oh si corriésemos! ¡Oh si volásemos! ¡Oh si ardiésemos y nos transformásemos!..." (ep. 67)


Un soneto de Lope de Vega:


No sabe qué es amor quien no te ama,
celestial hermosura, esposo bello,
tu cabeza es de oro, y tu cabello
como el cogollo que la palma enrama.

Tu boca como lirio, que derrama
licor al alba; de marfil tu cuello;
tu mano el torno y en su palma el sello
que el alma por disfraz jacintos llama.

¡Ay Dios!, ¿en qué pensé cuando, dejando
tanta belleza y las mortales viendo,
perdí lo que pudiera estar gozando?

Mas si del tiempo que perdí me ofendo,
tal prisa me daré, que un hora amando
venza los años que pasé fingiendo.


Y una oración para culminar la vida en la Gloria de los Santos:

"... Ut cum Sanctis tuis laudem Te, per omnia saecula saeculorum. Amen."

                                                        
                                                   º  ~  +  ~  º


No puedo separar la fiesta de hoy del anhelo de santidad, que se me despabila cuando considero a tantos que ya son lo que yo no soy.

La Commnunio Sanctorum son cantos en la Gloria, lamentos en el Purgatorio y suspiros en la tierra, cantos, lamentos y suspiros santos.

Mantener la comunión es no perder la expectación: Creer, amar, esperar, con la firme persuasión de que Él, el Santo de los Santos, completará lo que nos falte, perfeccionará lo imperfecto, colmará nuestros vacíos, plenificará lo incoado.

Et cum Sanctis tuis in Gloria tua nos numera !!!


Ex Voto

+T.

Sonrisas y Lágrimas : The Songs of the Music



El lanzamiento a bombo y platillo de la 'nuevangelización', ha puesto en el candelero del recien clausurado Sínodo de los Obispos a algunas eminencias y mitrados muy sobresalientes, entre ellos el señor ese de la guayabera que canta insufribles baladas en el youtube con el que encabezo este articulete.

No hace todavía un año, escribí aquí en ExOrbe sobre tan esperpéntico personaje, que es, nada más y nada menos, que el Arzobispo Cardenal de Manila, capital de Filipinas, recien elegido y preconizado Cardenal (para el consistorio del próximo 24 de Noviembre, Deo volente) Emmº ac Revmº Luís Antonio Tagle, alias Chito. Hoy mismo me han comentado que han publicado por ahí otro youtube con otra escena del prelado-cantante. Lo que para algunos ha sido una sorpresa, en Filipinas es algo archi-sabido/archi-sufrido.

Así y todo, el próximamente Eminentísimo Cardenal Tagle, alias Chito, ha sido promovido a la púrpura, a pesar de sus guayaberas, sus baladas, sus actuaciones y su vis escénica. Se le reputa, además, como convencido representante de la tesis 'rupturista' postulada por la conocida como 'Escuela de Bolonia', ese grupo que junta a los más activos exponentes del progresismo teológico/eclesiológico post-conciliar italiano.

Mi pregunta es si, como representante muy capital de la nuevangelización, el ya próximo cardenal Luis Antonio Tagle, alias Chito, piensa que la música moderna es vehículo idóneo para nuevangelizar el Occidente decadente y el Oriente despertante. Por ejemplo, ¿piensa que este cura-cantante es formalmente y moralmente válido para nuevangelizar? Me refiero a este sacerdote, muy popular en su tierra, conocido como Padre Aicardo:




¿Qué piensa el Sínodo nuevangelizador de este fenómeno cantante? Un fenómeno cada vez más presente. Por ejemplo, con otro formato del mismo género, en el próximo Congreso de Pastoral Juvenil de Valencia (España) uno de los actos más esperados es un musical:





Un musical vulgar, del montón, archi-repetido, archi-deja-vù. Y muy mediocre, me da la impresión. No sé a qué tipo de jóvenes pueda entusiasmar eso. Tampoco sé qué tipo de entusiasmo cristiano puede suscitar en los jóvenes un musical de ese tipo. Y si salen jóvenes entusiasmados y nuevangelizados de ese espectáculo, me da cierto terror a imaginar qué tipo de friki-nuevangelizado pueda ser el egendro fruto de un musical tal cual ese. Miedo me da.

Cierro el articulete con otro horror (¡happy Halloween!!!): El kit del peregrino junior del Año de la Fe:




En fin, como Uds. pueden apreciar, la primavera rejuvenecedora de la nuevangelización post-vaticanosecundista-juanpablista-cincuentaños no deja de ser soprendernos a los que siempre esperamos (¡pobres ilusos!) más y mejor. Soñamos con tiaras y gestatorias, nos da un subidón feliz de adrenalina cuando vemos repuesto el fanon, y al dia siguiente se nos caen los palos del sombrajo cuando vemos a un pro-cardenal en guayabera corte vieja-trova-cubana cantando lánguidas baladas. Y eso es sólo la punta del iceberg.

N.B. La película 'The Songs of the Music' se tituló en España 'Sonrisas y Lágrimas'


+T.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Precisar y aclarar el Vaticano IIº : Una urgencia con demora de 50 años

 
Un comentarista de ExOrbe, el muy estimado Miles Dei, dejó esta tarde una apostilla sacando a relucir la sorprendente y desconcertante cita del nº 21 de la Constitución Dogmática Dei Verbum, uno de los textos más controvertidos del Concilio Vat.IIº. Este es el texto al que se refería:

21. la Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el mismo Cuerpo del Señor, no dejando de tomar de la mesa y de distribuir a los fieles el pan de vida, tanto de la palabra de Dios como del Cuerpo de Cristo, sobre todo en la Sagrada Liturgia. DV nº 21
 
Textos como este, una muestra de lo que el maestro Romano Amerio critica en su imprescindible obra Iota Unum, vuelven a la actualidad por una de las proposiciones recientemente elaboradas por el Sínodo de los Obispos:

Proposición 12: Documentos del Concilio Vaticano II
Los Padres sinodales reconocen la enseñanza del Concilio Vaticano II como un instrumento vital para la transmisión de la fe en el contexto de la Nueva Evangelización. Al mismo tiempo, consideran que los documentos del Concilio deberán ser correctamente leídos e interpretados. Por lo tanto, desean manifestar su adhesión a la idea de que nuestro Santo Padre, el Papa Benedicto XVI, quien ha indicado el principio hermenéutico de la continuidad con el fin de descubrir en estos textos el auténtico espíritu del Concilio.



El mismo Miles Dei, en el comentario aludido (véase el comentario nº 15, contando desde arriba, de la entrada anterior, debajo de esta, titulada 'Mensajes para todos') enlaza un artículo suyo titulado 'La idolatría del libro en la Dei Verbum n.21 fue rechazada por Pablo VI ', publicado en la web de Tradición Digital.

El problema es que, tanto en los usos del Camino Neocatecumenal como en otras celebraciones parece tomarse ad pedem litterae, de manera heterodoxa, el muy equívoco enunciado (iuxta modum, al menos) de DV 21. Por ejemplo, vean estas fotos tomadas este verano en Alemania:



En lo que parece ser un acto inter-confesional de confraternización ecuménica, se ostentan, portan y exponen en una extraña y anómala liturgia una custodia con el Sacramento y un Leccionario: En la primera foto, el sacerdote católico lleva la Custodia junto al pastor luterano que porta la Biblia, detrás se ve un grupo de fieles, niños y adultos. En la segunda fotografía, la Custodia está depositada sobre un improvisado altar, a la derecha de una cruz, a la izquierda de la cual aparece el libro de las Sagradas Escrituras. No sé si el acto es el mismo o las fotos recogen dos escenas distintas de dos celebraciones diferentes (una de las fotos, la primera, creo que está tomada en Buxtehude, cerca de Hamburgo; la otra no me consta dónde). Lo que me importa es llamar la atención sobre el abuso quasi-sacrílego al equiparar la Presencia Real de Cristo Sacramentado con la simbólica o relativa del Señor en un volumen/tomo/libro con los textos impresos del Antiguo y el Nuevo Testamento, ¿quizá como extensión explícita de lo enseñado en DV 21?

El equívoco es tan tentador, el texto de la Dei Verbum se presta tanto a una incorrecta/heterodoxa lectura/comprensión que yo mismo he sido testigo de escenas inverosímiles en lugares sorprendentes. Recuerdo, por ejemplo, una tarde de Domingo, sería mediados de Noviembre de 1991, en la capilla del Colegio Español de Roma. Al entrar para el rezo de IIas. Vísperas, vimos que habían puesto sobre el altar, en un ángulo, la custodia lista para la exposición del Santísimo, y en el otro lado del altar habían colocado un atril de mesa con un evangeliario abierto. Anduvimos listos (sospechábamos quien era el perpetrador de aquello, un colegial, todavía diácono, que cursaba liturgia en el Anselmiano) y avisamos al director espiritual del Colegio, que desmontó el asunto rápida y discretamente.

Si aquello pudo ocurrir y lo de las fotos está ocurriendo (y los equívocos sagrarios-biblioteca de los neocatecumenales también se siguen usando y construyendo), es de rigor que los textos conciliares que dan pie a las confusiones, equívocos y malentendidos se expliquen suficiente y satisfactoriamente, cosa que hasta el presente no parece haberse hecho.

Un texto de un Concilio no lleva anejo el anatema apocalíptico del castigo terrible a quien quite o ponga nada, un punto o una coma. La pena es que aquello, aquel desafortunado texto, se hubiese aprobado en el aula conciliar, solemnemente. En latín, hasta suena peor, más sapiens haeresis, como se decía antes:

21
. Divinas Scripturas sicut et ipsum Corpus dominicum semper venerata est Ecclesia


Aunque no sé cuánto efecto podrá tener una corrección después de 50 años de mitificación y tratamiento tabú de las cosas del Vaticano Segundo. Tampoco tengo claro si se considera suficiente y validamente que existe una Autoridad ordinaria que lo puede hacer: Puede y hasta está obligado a corregir.

No sería la primera contundente corrección hecha al Vat.2º , ya tuvo un par de ellas en su momento. No se debería olvidar.

+T.

domingo, 28 de octubre de 2012

Mensajes para todos

Los padres sinodales parece que han pillado un constipado otoñal de espíritu vaticanosecundista (tanta ventana abierta, tanta corriente de aire fresco) y han sufrido una vaticanosecunditis aguda, pero, en vez de estornudos, han lanzado mensajes, mensajes, mensajes. El formato de la mensajería es un mensaje con sub-mensajes; o - también podría decirse - un mensaje en porciones; si se dijera que es un mensaje troncal con coda de ramillete de mensajes, sería igualmente descriptivo. Resumiendo, el documento estornudado ha sido un plúmbeo y extenso Mensaje final al Pueblo de Dios de la XIII Asamblea General Ordinaria de los Obispos, dedicado al tema “La nueva evangelización para la transmisión de la fe”

  Para mortificación de mis sentidos y purgación de mis pecados, me he leído del tirón todo el papelorio. También he estornudado, mucho y estrepitosamente, con escalofríos, por la irritante excitación de mis mucosas ortodoxas, expuestas a la fresquísima aireación aperturista del mensaje sinodal.

El primer golpe (de aire) ha sido el mismo título del mensaje, oliendo a brisa del 65, con bouquet de inconfundible aroma a aquello que fue. Después, párrafo a párrafo, estornudo va y escalofrío viene, aprecio que ha habido un notable bajón redaccional, iuxta modum, diría yo. Desde luego, la brillante escritura de los textos concilares hace, por comparación, opaca y poco lucida la presentación de este mensaje, que parece manido, deja-vú. O - según otra impresión - como un 'copipega', con un poco de aquí y otro de allá, un recorte de este y un retal de aquel. Y no es que se diga de todo, pues lo que se dice está dentro del marco sinodal y su monotemática, sin bandazos (salvo los que caben en el susodicho espacio).

Del título dado a cada uno de los respectivos parágrafos, se puede extraer una sinopsis, un esquema sintético de lo expuesto:

1. Como la samaritana en el pozo
2. Una nueva evangelización
3. El encuentro personal con Jesucristo en la Iglesia.
4. Las ocasiones del encuentro con Jesús y la escucha de la Escritura
5. Evangelizarnos a nosotros mismos y disponernos a la conversión
6. Reconocer en el mundo de hoy nuevas oportunidades de evangelización
7. Evangelización, familia y vida consagrada
8. La comunidad eclesial y los diversos agentes de la evangelización
9. Para que los jóvenes puedan encontrarse con Cristo
10. El Evangelio en diálogo con la cultura y la experiencia humana y con las religiones
11. En el año de la fe, la memoria del Concilio Vaticano II y la referencia al Catecismo de la Iglesia Católica
12. Contemplando el misterio y cercanos a los pobres
13. Una palabra a las Iglesias de las diversas regiones del mundo
14. La estrella de María ilumina el desierto


Típico enunciado. Característico destilado elaborado en alquitara juanpablista, nectar neto de documento post-cociliar, de inconfundible marca. Se parece, suena, huele, a todo lo publicado en estos últimos 50 años, insistiendo en algunos particulares al gusto de la post-modernidad post-conciliar, como este parrafito del nº 10:

"...La nueva evangelización tiene su centro en Cristo y en la atención a la persona humana, para hacer posible el encuentro con él. Pero su horizonte es tan ancho como el mundo y no se cierra a ninguna experiencia del hombre. Eso significa que ella cultiva, con particular atención, el diálogo con las culturas, con la confianza de poder encontrar en todas ellas las "semillas del Verbo" de las que hablaban los Santos Padres (...)"
 

Concluyo con esta paradójica cita que el propio mensaje incumple, auto-contradiciéndose:

"...sólo desde la profundidad de un silencio que se pone como seno que acoge la única Palabra que salva, puede desarrollarse un testimonio creíble para el mundo. Sólo este silencio orante puede impedir que la palabra de la salvación se confunda en el mundo con los ruidos que lo invaden (...)"

 
Y otra más, así mismo elocuente:

"...Necesitamos que momentos de contemplación se entrecrucen con la vida ordinaria de la gente. Lugares del espíritu y del territorio que son una llamada hacia Dios; santuarios interiores y templos de piedra que son cruce obligado por el flujo de experiencias que en ellos se suceden y en los cuales todos podemos sentirnos acogidos, incluso aquellos que no saben todavía lo que buscan (...)"

Quedándome con la duda de qué puedan ser esos 'lugares del espíritu', 'santuarios interiores' y 'templos de piedra' con 'cruces obligados de influjos y experiencias' que resultan 'acogedores para quienes no saben qué buscan', expreso mi inquietud por lo que pudiera todo ello significar en la mente del corpus sinodal (o en las mentes de sus más conspicuos, ocurrentes, influyentes y hábiles sinodales).

Reconozco que quizá prefiera no saber, no concretar. Y mantenerme en la nebulosa de la suposición de que todo lo dicho en el mensaje es susceptible de ser versionado secundum la hermeneútica de la continuidad.

Aunque si todo lo del sínodo ha sido una recapitulación continuísta del Vat.2º en orden a la nuevangelización, entiendo que se precisará una doble conexión con el alambique de la hermenéutica susodicha. Es mi temor.

+T.

domingo, 21 de octubre de 2012

Misioneros...¿de la Fe?

El cartel anunciador del Domund 2012, por lo menos el que nos han mandado a la parroquia, es uno de esos montajes catequético-visuales que te dan excusa para montar una plática sobre el lema de la campaña misionera de este año. Existe el problema de que, como el montaje es moderno y lo moderno se abre intencionalmente a la libre interpretación, cualquiera puede sacar de lo representado otra imagen subjetivizada, mediante el manido recurso explicativo (a veces expresamente buscado) del 'para mí'. Para la mamá de unos niños de la catequesis el cartel era, según su primera impresión, una evocación del Increíble Hulk, supongo que por las manos pintadas de azul y verde que aparecen en primer plano del cartel. Me quedé de una pieza cuando me lo dijo, aunque convine que el parecido era razonable. Desde luego, el mensaje de las Obras Misionales Pontificias quedó truncado después de aquella sorprendente respuesta.

Pero ha sido un youtube de la misma campaña Domund 2012 el que me ha movido a escribir esta entrada,  al presentar las misiones católicas como una actividad asistencial-filantrópico-humanitarista, como unas pocas (mínimas) instantáneas que se puedan captar como netamente referidas a nuestras misones católicas, y unos protagonistas desmitificados como héroes pero no identificados claramente como sacerdotes, religiosos, monjas y laicos católicos cumpliendo la misión de evangelizar. Vean:



Sólo uno entre todos los rostros/personajes que hablan dice algo que se puede entender como netamente misionero. Los demás dicen que hacen lo que cualquier voluntario de una ONG. La idea que se extrae del vídeo es que la misión de los misioneros católicos en sus misiones es la misma que la que desempeñan los agentes voluntarios de las ONG, salvo un pequeño apartado, no muy desarrollado/expresado en el youtube, que se refiere a la religión y las cosas de la fe. Un detalle muy secundario, relativamente poco importante, porque lo verdaderamente relevante son las labores de atención humanitaria y promoción humana, económica, social y cultural que cumplen los misioneros (a quienes no se les identifica como tales misioneros). Esa es la impresión que se saca del youtube.

Las diferencias entre el antes y el después, entre el pre-concilio y el post-concilio, profundas y traumáticas en aspectos de la vida eclesial tan sensibles y fundamentales como la liturgia o la teologia, la moral o la familia, también afectaron a las Misiones Católicas, que se fueron desconfigurando hasta un grado de des-identificación como el que manifiesta ese youtube. Compárenlo con las clásicas y admirables misiones que aparecen en otros audivisuales, reportajes documentales o películas de ficción. Por ejemplo ¿recuerdan la película de Fred Zinnemann 'Historia de una monja', recuerdan las escenas de la misión africana? Compárenlas con las del youtube y comprobarán que los misioneros de entonces desempeñaban las mismas labores asistenciales que los actuales, pero con un carácter y una conciencia patentemente católica, justo lo contrario que lo que sale en el vídeo del Domund 2012, cuya presentación enfatiza el humanitarismo asistencial y minimiza la misión católica.

Entre aquella película y este vídeo median los 50 años del Vaticano 2º que se están celebrando, cincuenta años de pérdida paulatina de la conciencia católica de nuestras misiones y nuestros misioneros: Serán abnegados, casi heróicos, pero apenas se les nota que son católicos en misión de fe.

Como desafiante paradoja, quiero recordar y recalcar que el tenaz opositor y resistente al Vaticano 2º y su obra fue el gran misionero católico Monseñor Marcel Lefèbvre, Arzobispo de Dakar y Delegado Apostólico para las misiones francófonas de África. La triste distancia que separan las misiones que atendió Mons. Lefebvre de las que hoy casi no se reconocen como misiones católicas, es la misma que sufre la Iglesia Católica al compararse desde nuestra actualidad con su pasado más reciente, el de esos cincuenta años que algunos están convirtiendo en otra especie  de infranqueable telón de acero, con el veto expreso de recuperar lo que quedó atras, al otro lado de la barrera temporal de los cincuenta años del Concilio que fue.



Lejos, muy atrás, han quedado aquellas campañas del Domund, con los chiquillos vestidos de misioneros y las huchas con las figuras del indio, el chino y el negrito. Lo preocupante, más allá del tipismo perdido, es la impresión de que también ha cambiado la idea, el concepto, la forma y la presencia de las misiones y los misioneros de la Iglesia.

Esta mañana, en la Plaza de San Pedro, era muy vivo el contraste entre los misioneros canonizados representados en los tapices que colgaban de la fachada de la Basílica de San Pedro y sus hermanos misioneros que asistían a la ceremonia de canonización. La monja que portaba el relicario de Santa Marianne Cope  ni siquiera vestía el hábito de su congregación.

Son detalles mínimos, dirán algunos. Pero conllevan un significado elocuente, tan cargado de mensaje como si fueran un cartel en vivo del Domund, les respondo yo. Obviamente, la lectura de estos contrastes entre el ayer y el hoy de nuestras misiones resulta tan desconcertante como decepcionante: No por defecto de la acción, sino por la omisión de la misión.

+T.

sábado, 20 de octubre de 2012

Cardenal made in USA

No hace mucho, aquí en Ex Orbe, escribí algo sobre el americanismo que latía en la novela de H. Morton Robinson 'The Cardinal', más famosa quizá por su versión cinematográfica, la estupenda película de Otto Preminger. También la peli traza un perfil clerical poco edificante, en cuanto parece entenderse el sacerdocio como un curriculum triunfal, jalonado de heroicidades, brillantes actuaciones, valiosas relaciones sociales, importantes conexiones políticas,  Aunque el asunto de la novela y la película presentan al protagonista, Stephen Fermoyle, como un sincero e íntegro sacerdote, la trayectoria y las circunstancias que conforman el guión de la novela y el film, se convierten en una peligrosa ficción si se supone que ese es el perfil ideal y así se fragua un Cardenal.

Pero cuando surge un Cardenal con el estilo arrollador del cada día más famoso Timothy Dolan, Arzobispo de Nueva York, parece como si el personaje fuera un recorte de la portada de una novela o hubiera sido sacado de los fotogramas de una película. Le sobra - entiendo yo - 'imagen' y necesita (opino) gravedad, otra forma más entonada de significar su alto ministerio y dignidad eclesial, más allá o por encima de patrones de trailer de cine o portada de revista.

Aun así, el Emmº Dolan cuenta con admiradores, incluso con entusiastas. Hoy mismo me ha sorprendido ver en algunas webs (aquí, por ejemplo) una foto 'retocada' del Cardenal Dolan, me refiero a esta en que aparece a carcajada limpia con Obama:



La instantánea se tomó en una cena tipicamente 'americanista' en la que el Cardenal Arzobispo de New York era el anfitrión y compartíó la mesa presidencial con el Presidente Obama a su derecha y el candidato republicano a la presidencia Romney a su izquierda:


Confieso que no le profeso simpatía a Obama, icono de no sé bien definir qué tipo de  'progresismo'. E igualmente digo que no me cae en gracia el tal Romney, mormón, hijo de mormones. Tan chocante me resulta Dolan con Obama, como Dolan con Romney, como Dolan entre Obama y Romney. También me choca que haya gente (católicos) que se escandalicen más de Dolan con Obama que de Dolan con Romney. Puedo apreciar matices, pero no comprendo, en este caso, preferencias, mucho menos si son absolutas, en un sentido o en el otro.

También diré que siento un poco de auto-bochorno al verme escribiendo (y opinando) sobre yanquis y sus cosas. No me gusta reconocer cuánto nos afectan las cosas de ese país.

La estampa del orondo Dolan alternando con los mascarones de proa de la política de los USA se complementa con la escena del jovial Dolan en Roma, en el Vaticano, en el Sínodo, interviniendo con soltura, captando benevolencias. Parece un tipo desproblematizador, de esos que entran en un salón e irradian un optimismo contagioso,  positivo. Algunos lo postulan papable, sería - dicen - un Papa estupendo, con carisma, capaz de insuflar un aliento renovador, dinámico, ilusionante, un refresco para el rancio estilo romano-vaticano, una vigorizante recarga con recursos nuevos de imagen y comunicación, algo imprescindible, necesario urgentememte para la exigente tarea de la nuevangelización.

Sería  terrible- pienso por mi parte - que nos tocara padecer un 'juanpablismo' modelo yanqui, repitiendo fórmulas populistas tan vacías como las llamativas carcajadas de Dolan. Un Dolan que parece sentirse más cómodo con gorra de beisbol que con birreta cardenalicia.


Por otra parte, no encuentro muy diferente al controvertido, nocivo y confundente 'espíritu de Asís'   de esa otra dinámica que trama confraternizaciones made in USA, capaz de hacer compartir mesa, risa y micrófono sin solución de continuidad a un Obama no cristiano, a un político mormón (que tampoco es cristiano) y a un Emmº y Revmº Sr. Cardenal de la Santa Romana Iglesia, en fraternal compaña, en una sala con unos comensales tan variopintos y multi-religiosos como el trío estelar.

Así y todo, parece que la estrella de Dolan crece y brilla, twinkle twinkle little star.


+T.