domingo, 30 de diciembre de 2007

Revelación en la Familia

El dia de Navidad, la segunda lectura de la Misa del Día, es el exordio de la Carta a los Hebreos:

"Muchas veces y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros Padres por medio de los Profetas; en estos últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo..." Hb, 1, 1-2

También durante estos días de la Octava de Navidad se lee en la Misa la 1ª Epístola de San Juan, que comienza con otros versículos igualmente clamorosos:
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"Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de vida, - pues la Vida se manifestó, y nosotros la hemos visto y damos testimonio..." Jn 1, 1-2

El mensaje es profundo, porque se está revelando el Misterio con la idea implícita que circula por los textos litúrgicos de la Navidad, como una variación sobre el tema principal de la Encarnación-Nacimiento: Que por la contemplación de Aquel que se ha hecho visible lleguemos al amor y comunión con lo invisible; que alcancemos a ser según la divinidad por Aquel que se ha hecho semejante a nosotros al asumir nuestra humanidad.

Las expresiones son neta Teología, puro lenguaje de la Patrología de los primeros siglos, un extracto precioso destilado de la Doctrina más netamente cristiana - lex orandi, lex credendi - .

El Domingo de la Infraoctava, cuando celebramos la fiesta litúrgica de la Sagrada Familia, se propone la Casa de Nazareth como modelo de la familia cristiana. Pero a la vez se expone a la contemplación esta Familia, que Dios (por Cristo/con Cristo/en Cristo) ha hecho su Familia, haciéndola parte sustancial de su Misterio.

De tal forma que, en traducción correspondiente, cabe la paráfrasis-glosa de proclamar que Dios se ha hecho Familia, y ha habitado entre nosotros (Jn 1, 14)

Y también que nos está hablando ahora, en estos tiempos últimos, por la Familia (Hb 1, 1-2)

E incluso que Aquel que existía ab aeterno, se mostró, se dejó ver y tocar en la Familia (1ª Jn 1, 1-2)


" ¡ Quántum potes, tántum áude !..." ???

...porque también es fruto de un Sacramento, y es grande (infinito?) el misterio de la familia desde que Dios reveló su Salvación en el Misterio de su Sagrada Familia.
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sábado, 29 de diciembre de 2007

Campeón de Dios


Fue sobre esta hora, cuando acababan de rezar las Vísperas de la Octava de Navidad, las sombras envolviendo las naves de la Catedral. Los monjes que habían asistido al oficio vesperal en el coro, temiendo un trágico final casi profetizado, corrieron a esconderse, dispersándose por el templo, emboscándose detrás de los pilares, tras los altares.

Thomas Becket volvía del Altar a la sacristía. Le acompañaba su fiel Juan de Salisbury, con la cruz episcopal alzada delante de su arzobispo. La poca gente que se atrevió aquella tarde a asistir a la Catedral, también se había dispersado pronto, demasiado pronto porque el pastor todavía no estaba herido.

Entraron tumultuosos, desafiantes, vociferantes: - "¿Dónde está el traidor?". Cuatro nobles de la más neta nobleza normanda, de la corte de Enrique de Plantagenet, sus vasallos incondicionales, con la solidez del súbdito feudal que prometía y servía al rey, hechos y jurados a su medida.

El rey, al fin, había clamado dejando una sentencia en el aire: - " ¡¿No habrá quién me libre de ese clérigo que me altera ?! " De la misma sala salieron los ejecutores, como furias, al galope por la Normandía, feroces sobre las olas que le llevaron por el paso de Calais a tierra inglesa. Cuando desembarcan, camino a Canterbury, a uña de caballo, les crecía el encono, sedientos de crímen y sangre.

Pero era sangre de un ungido, de un sacerdote, de un obispo, primado de Inglaterra, la que iban a derramar. Y en suelo sagrado. Y ante el Altar.

Los testigos contaron que Juan de Salisbury quiso pararlos con el asta de la Cruz, pero le derribaron. Y Thomas Becket, revestido de pontifical, ascendió las gradas del Altar. Y le clavaron la primera espada en el pecho, y cayó arrodillado, y el segundo golpe le atravesó la mitra aúrea, y cayo sobre la grada del altar, y los últimos golpes de espada fueron sobre su tonsura, y metieron las espadas en la cabeza abierta, y blasfemaron impias palabras contra el ungido, el pastor, el mártir.

Consumado el sacrílego magnicidio, salieron los criminales, y entró el pueblo, con paños y lienzos que empaparon la sangre de Thomas Becket, la sangre que ya consagraba martirialmente las viejas losas de su catedral.
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El martirio de Thomas Becket supuso una conmoción en la Europa plena del siglo XII. La Cristiandad no recordaba el caso de un rey cristiano alentando el asesinato de su Obispo. Al poco, Alejandro III, el Papa reinante, aprobaba el culto de Santo Tomás, convirtiéndose su sepulcro en la cripta del ábside de la Catedral de Canterbury en unos de los centros devocionales a los que peregrinarían multitudes de Inglaterrra, Francia y toda Europa. Su culto se extendió rápidamente, y la iconografía reprodujo en todos los materiales y formas desde la piedra al pergamino, desde el vitral al esmalte, desde el bordado al repujado, la escena del martirio de Santo Tomás de Canterbury, el gran Thomas Becket, campeón del honor de Dios frente a la arrogancia terrible del poder de los hombres.
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Era la tarde de un 29 de Diciembre, infraoctava de la Navidad del Señor, el año 1170.


+T.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Matar la inocencia


Lo de Belén es historia, historia sagrada; la más triste, quizá, de todas las escenas del Evangelio, como una sangrienta mecha entre los misterios de la Navidad de Cristo, un punto desgarrado entre el Pesebre, la Estrella y los Magos.
El 28 de Diciembre, el día de los Inocentes que antes se celebraba con inocentadas (con grado diverso desde la "simpática" a la "desagradable" pasando por la "maleducada" o la "pesada", según quién y cómo), hoy ya no se dan apenas bromas.
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Pero la ocasión sigue siendo significativa, ahora más cercana a la memoria de la matanza de los Inocentes de Belén por la masacre perversa que las legislaciones "progresistas" reconocen, amparan, y promueven bajo el falso y pervertido concepto de "derecho" de la mujer (nunca estuvo tan envilecida la mujer).

Hoy, en algunos sitios, alguna gente con una conciencia distinta a la de los que propician y sostienen esas aberrantes leyes, saldrán a la calle y protestarán, clamando por los inocentes de cada dia (siempre es 28D?). Pero las mayorías mirarán a estas minorias pro-vida como extraños, extravagantes, incluso como "enemigos", casi siempre con la consideración de "ultras", "integristas", o "fundamentalistas" (conceptos que deberían estar inseparable y positivamente vinculados al de "vida").

Pero, para llegar a esta situación, para "tolerar" y disimular la matanza diaria de inocentes, antes se ha matado la inocencia.

Ayer aparecían en prensa unas declaraciones del obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, que han "escandalizado". Es el hipócrita escándalo farisáico, ese que repugna falsamente a quienes están al tanto de lo que se denuncia, pero no se quieren enterar. Es más: Los que están detrás del caso, los que por acción u omisión son sus responsables, pero se horrorizan si se cuenta, y claman contra quien pone el dedo en la llaga.

Don Bernardo, desde Tenerife, a propósito del tema de los "abusos sexuales" comentaba que


- "...Puede haber menores que sí lo consientan y, de hecho, los hay. Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso si te descuidas te provocan. Esto de la sexualidad es algo más complejo de lo que parece. "


¿No es verdad? ¿No hay niños que en una temporada se revelan extraños adolescentes, con toda esa carga prematuramente de-formada por los medios, por lo que ven, por lo que oyen, por lo que presencian, y hasta por lo que se les enseña?

Son víctimas. Se les ha matado la inocencia, eso que hace niño a los niños, y que cuando se pierde nos tiñe de mundo, nos impresiona y marca maliciosamente, clausurando el tiempo de la infancia con una sórdida huella.

Hoy también es su día, tan triste. Después, estos niños con la inocencia asesinada serán los que entiendan como un "derecho" atentar contra la vida concebida y no nacida, y causarán más muertes de más inocentes. Hoy víctimas, mañana criminales.


¿Siempre es/será 28 de Diciembre?


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lunes, 24 de diciembre de 2007

La Visitadora


Era en Belén y era Nochebuena la noche.
Apenas si la puerta crujiera cuando entrara.
Era una mujer seca, harapienta y oscura
con la frente de arrugas y la espalda curvada.

Venía sucia de barros, de polvo de caminos,
la iluminó la luna y no tenía sombra.
Tembló María al verla; la mula no, ni el buey
rumiando paja y heno igual que si tal cosa.

Tenía los cabellos largos, color ceniza,
color de mucho tiempo, color de viento antiguo;
en sus ojos se abría la primera mirada
y cada paso era tan lento como un siglo.

Temió María al verla acercarse a la cuna.
En sus manos de tierra ¡oh Dios! ¿qué llevaría...?
Se dobló sobre el Niño, lloró infinitamente
y le ofreció la cosa que llevaba escondida.

La Virgen, asombrada, la vio al fin levantarse.
¡Era una mujer bella, esbelta y luminosa!
El Niño la miraba, también la mula, el buey
mirábala y rumiaba igual que si tal cosa.

Era Belén y era Nochebuena la noche.
Apenas si la puerta crujió cuando se iba.
María, al conocerla, gritó y la llamó: " ¡Madre! "
Eva miró a la Virgen y la llamó: " ¡Bendita! "

¡Qué clamor, qué alborozo por la piedra y la estrella!
Afuera aun era pura, dura la nieve fría.
Dentro, al fín, Dios dormido, sonreía teniendo
entre sus dedos niños la manzana mordida.


Gn 3, 6-15.

Antonio Murciano
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Es uno de los poemas de Navidad que más me emocionan; me hubiera gustado escribirlo yo. Es de Antonio Murciano, uno de los mejores poetas españoles vivos, con su hermano Carlos. Tienen la gracia del verso y la rima, y de expresar con sentido, sin disfrazar el no poder/no saber con pseudo-poesía.

El poema es quasi-teológico, un auto sacro de Navidad condensado.

Y con la verdad que intuye cuánto que no sabemos se incluye en el Misterio.

Hodie pro nobis natus est, venite adoremus!

+T.

sábado, 22 de diciembre de 2007

A coger lentisco

Antes de las nueve, ya estábamos lavados y vestidos; en el lavabo del aseo grande, tan frío, con jabón y agua fría, el vaho del aliento empañando el espejo. Como la neblina que hacía en el patio, y en la calle, con escarcha de Diciembre en los cristales, casi repitiendo los encajes de los visillos en el cristal de las ventanas.

En el comedor estaba encendido el brasero, que habían empalmado poniendo cisco nuevo a los rescoldos de la noche antes. Sentarse a desayunar en la camilla redonda, y taparse con la falda de franela, y tomar la leche caliente, con un poco de café, y las rebanadas de pan frito y azúcar, y las tostadas con manteca, y algún alfajorillo, y el agua fría de la jarra; todo el ritual de la mañana que se hace hogar, que huele a casa.

Sobre las diez, llegaba el tio Enriquito, dispuesto para la excursión, la más expectada del año. Traía en el morralillo de cuero un hacha corta, unas tenazas de podar, dos machetes, y un par de azoletas. Los niños llevábamos una cantimplora de aluminio, con el culo abollado, con las iniciales de abuelo Pepe, que la tenía para las cacerías. En una esportilla de pleita, nos metían unas madalenas; de camino cogeríamos naranjas en alguno de los huertos, y también algún palmito.

Todavía no había levantado la niebla; en las cunetas, los zarzales estaban envueltos en bruma. Todos íbamos con los abrigos cortos, con las bufandas, y el tio Enrique llevaba su gorra verde de cazador; no se había traído la escopeta porque le daba miedo llevarla con los chiquillos. Pero estaba pendiente cuando volaba un zorzal, y apuntaba con el bastón de caña, y remedaba un tiro, y saltábamos: - "Le ha dao, le ha dao, le ha dao..!!!".

- "¡Mira, un conejo!! Y era verdad, un conejo; y un poco más allá una liebre. Alguna vez vimos un hurón, fino y casi rubio de pelo. El tio Enrique lo veía todo, y lo enseñaba. Sabía ver y escoger los espárragos en la esparraguera, y también los gurumelos, cuando era el tiempo, y siempre que salía al campo traía algo para la cocina.

Los niños queríamos ver un jabalí, pero el tito decía que era un bicho peligroso, que embestía, y que por allí no había, que estaban en el monte, que cuando fuéramos mayores ya nos llevaría a alguna montería, para que vieramos venados y jabalíes, como los de los colmillos que estaban en la cuadra, grandes como las cabezas que había en el Casino.

Parábamos en algun claro, cerca del Arroyo Hondo, o arriba de la huerta del Armito, o por la Loma de las Vacas. Las matas de lentisco eran grandes y frondosas, mojadas todavía por la escarcha, con las bolitas coloradas entre las hojas verdes, unas más oscuras, otras más claras. Rezumaban olor cuando se cortaban, y las manos se pegaban con la resina; el romero olía distinto que en verano, más vegetal, menos penetrante; pero el tomillo estaba fresco, rico de olor, y el cantueso. Había que tener cuidado con las ahulagas, que pinchaban y arañaban las piernas.


Las pitas se arrancaban con la azoleta, escarbando al pié; se escogían las más chicas, para que estuvieran en proporción con las figuritas; y tambien cuatro o cinco medianas, para ponerlas en el rincón, y en las puntas del tablero.

Los musguitos eran más delicados, y había que saberlos desprender sin que se desmoronasen, y sin mojarse, porque algunos estaban al filo del arrollo, y las piedras resbalaban.

Si subíamos por el caminillo de la Tejonera, cerca de la Fuente Vieja había madroños, y también arrayanes. De los chaparros se cortaban unas cuantas ramas recias, con las hojitas espinando; y unas retamas largas, para rellenar el fondo.
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Al final se amarraba todo en tres o cuatro haces, y nos sentábamos a comer las madalenas; llenábamos la cantimplora en el arroyo, y el agua estaba dulce. Las naranjas se pelaban con las manos, que olían luego todo el dia, aunque te las lavaras. Y volvíamos por el camino de detrás del Cementerio, y entrábamos en la ermita, a rezarle a la Soledad y al Cristo de la Agonía.

Para la hora de almorzar, ya estábamos en casa. Y mis tias, con mis hermanas, habían bajado del soberao el cajón con las figuras del Nacimiento, y ya tenían montados en el estrado los caballetes con los tableros, y la tela del faldoncillo prendida, y preparado un cubo con serrín y otro más chico con tierra húmeda del arreate; y los corchos metidos en sus sacos, debajo de los tableros, a punto para montarlos.

En una esquina de la sala estaba el portal, de corcho y escayola; y sobre el velador de mármol, los Reyes con los camellos y los pajes, todavía envueltos en papeles; y la Virgen y el San José y el Niño estaban en la cocina, porque mi tia los limpiaba con clara de huevo, para que les quedara brillo.

Mi hermana chica jugaba haciendo piaritas con los borreguitos, y los cochinitos, y las cabritas, y los pavitos; a la hora de ponerlos, cogería un berrinche, y después se pasaba el día quitando y poniendo ovejitas y pavos del Nacimiento.

Por la tarde, cuando volvía mi padre, ya estaba el Nacimiento acabado, y mamá sacaba los primeros mantecados. La casa olía a pestiños, a miel y matalahúga, desde que se entraba al zaguán, y hasta en la calle.
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Nos daban las panderetas, y cantábamos el primer villancico

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miércoles, 19 de diciembre de 2007

Cuadros y otras pobres herencias


De mis abuelas, de mis abuelos, quedaron en casa una colección de cuadros y algunos muebles de sus abuelos y sus abuelas. Aparte los apellidos y algunos escuditos y algún árbol de familia que un tataratío con delirios de nobleza dibujó y también quedó en casa, en el piso de mis padres, ahora nuestro, apenas hay más rastros de los buenos tiempos de cuando hubo fincas, cuando hubo herencia.

De las fincas, como una cantinela, aprendí de mis tías los nombres: El Majadal del Moro, Alcornocalejos, Fuenteluenga, La Dehesa, y alguna más que ya no recuerdo. Las fincas existen, con los mismos nombres, pero en distintas manos que ya no son ni de la parentela, ni gente conocida, ni gente del pueblo, sino gente forastera que las compró y ahora las tienen encargadas a administradores, también forasteros.

Las cosas de valor se fueron vendiendo o se fueron estropeando o se fueron repartiendo. Como mi familia ha sido recurrentemente endogámica, han sucedido dos cosas quasi milagrosas: No hemos salido ningún tonto a pesar de tantos primos y re-primos casados con primas y re-primas (aunque alguna rareza sí que ha habido en alguno y en alguna, pero disimulable, nunca notoria, siempre "normal"); la segunda providencia familiar es que casi todas las antigüedades de cierto valor que han susbsistido, quedaron o vinieron o todavía están llegando a casa.

Mis hermanas no hay temporada que no recojan de casa de las tías alguna pulsera, algún brazalete, algún anillo, unos zarcillos, una mantilla, un pericón. Cada vez queda menos tesorería, pero el decurso del pequeño patrimonio sigue. Y sigue con sentimientos, porque cada cosa lleva el suyo propio en la intención o en el recuerdo, ya sea personal, ya circustancial, siempre familiar.
De niño, el criarse en casa grande con cuadros antiguos, espejos viejos, cómodas, arcones, y camas altas de penacho alto, imprime carácter. Por lo pronto, miras despreciativo las casas de los amigos y su moblaje, sin un cuadro de verdad, ni un espejo apulgarado, ni un quinqué de bronce y tulipa. Cuando uno tiene una tia encantadora, con más de ochenta y la cabeza ochenteando, que cuando te va a dar dinero para el autobús te pone en la mano un duro pelón de Alfonso XIII y otro de Amadeo, uno sale así de poco normal, gracias a Dios y a la familia.

La casa grande de los abuelos se tuvo que vender, y mi padre compró un piso para todos en el que se intentó meter todo, y lo que no cabía se vendió. Adios las camas altas de penacho alto; adiós las cómodas grandes de caoba; y las consolas, y las rinconeras, y la trincheras, y los aparadores, y los veladores, y los tocadores...Adios!

Así y todo metieron en el piso dos arcones de cedro que cada uno ocupa media habitación, más el dormitorio completo de mis padres, y los cuadros:
Un San Joaquín con la Virgen Niña (sevillano, 1696), un San Juan Bautista (murillesco) y un Ángel de la Guarda (copia de Murillo, ca.1800). También la Virgen de Belén, una Dolorosa, dos retratos familiares, cuatro copias de mediados del XIX (copistas madrileños) del Carlos V de Tiziano, del Felipe II de Pantoja, de un caballero del Greco, y uno del auto-retrato de Velazquez, más cuatro paisajes sevillanos, costumbristas, de 1900.

Yo tengo en mi piso-leonera un Buen Pastor, una Dolorosa, dos paisajitos, dos docenas de grabados enmarcados, y un San Fcº Javier que me ha prestado mi tia y a ver si me quedo con él.

Como soy estático acumulativo, me encanta un cuadro colgado en la pared, pero también esquinado encima de un sillón, o medio sujeto en una pila de libros, o sobre una silla; y así los tengo, haciendo y dándome ambiente.

Cuando voy al pueblo y subo al piso relleno de cuadros malcolgados, los reconozco con un golpe de vista, sin apenas mirarlos, pero sabiéndolos tan mios, tan interiorizados, tan exteriorizados. Ninguno tiene especial valor en dinero, pero valen mucho entre las piezas de mi pequeño museo interior.
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P.s. Hay veces que las lágrimas se desvían por recurso, y al no querer llorar más a quien se quiere, se escoge recordar lo que se quiere, que es un poco lo mismo, pero disimulando: Sunt lácrimae rerum.


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sábado, 15 de diciembre de 2007

Fundamentalismos


El órgano mediático del laicismo de la piara psoera (lamentablemente no es el único en su especie), trae hoy un artículo semi-entrevista de un tal Éli Barnavi, rumano de nacimiento, de familia hebrea, e israelí de nacionalidad (supongo que no es judío de religión por lo que dice y las tesis que mantiene) .
El artículo es interesante, de los que dan para discutir, porque el personaje demuestra ser inteligente (esa es otra, que el diario insignia de la piara es interesante y cuenta con gente inteligente, destacándose sobre el mediocre resto). Dice cosas como estas (cito y discuto):

_ "No me gusta referirme a la libertad en abstracto, prefiero hablar de libertades. La de ir y venir, la de hablar de cualquier cosa, la de pensar lo que quieras, incluso la de hacer caricaturas ofensivas. Todo eso está en peligro". _

Sí, pero. Postular la libertad como valor exige la posibilidad real de ejercer positivamente ese derecho y expresarlo. Sin embargo no encaja bien con este principio, por ejemplo, el admitir la ofensa caricaturesca dentro de los límites de la libertad-valor. Entiendo que un acto así transgrede otras libertades positivas de otros con igual derecho. De ahí a postular la libertad para el crimen y una omnímoda libertad de acción-expresión que incluya lo aberrante, sólo hay un paso. ¿Libertad para todo, inclusive el mal?

_ "Quizá sea un peligro que ahora resulta todavía difuso", dice E.Barnavi. "Pero lo mismo pasó el siglo pasado cuando irrumpieron el nazismo o el comunismo. Los fundamentalismos religiosos que se convierten en ideologías políticas totalitarias tienen exactamente el mismo peligro". Y hay que defenderse. ¿Cómo? Reivindicando lo que es propio de Occidente, el laicismo, la democracia, los derechos humanos, la herencia de la Ilustración. _

Ah! El "enemigo" es un ente religioso. El concepto "fundamentalismo" se precisa con el adjetivo "religioso", que no se precisa. ¿El comentario que he hecho al párrafo anterior podría considerarse fundamentalista y tendente a degenerar en una tesis totalitaria? ¿No se estará definiendo la sustancia de toda entidad religiosa como "fundamentalista-totalitarista"? ¿Significa el concepto "enemigo" que las entidades religiosas que se atengan a principios que contradigan ese postulado de la "libertad omnímoda" son enemigos a perseguir, rendir y exterminar? ¿No estaría esto en contradicción con el mismo postulado de libertad de todos para todo? ¿El derecho a la libre expresión no reconoce el derecho a la libre religión? ¿No existe un fundamentalismo libertario, que sería malo? ¿Qué es lo "enemigable", lo "fundamentalista" o lo "religioso", la religión, o el fundamentalismo?

Por otra parte, curiosa la apreciación parcial y reduccionista de la identidad sustancial e idiosincrática del Occidente que estaría definida por cuatro hechos-rasgos-coordenadas, a saber: 1º El laicismo, 2º la democracia, 3º los derechos humanos, 4º la Ilustración.

Asombroso. Porque supone que Occidente empieza a existir, más o menos, a partir de 1789, no antes. No serían pués occidentales ni integrantes de la identidad de Occidente los Treinta Tiranos, ni los Siete Reyes de Roma, ni César el dictador, ni los Emperadores romanos, ni los Reyes Bárbaros, ni Carlomagno y el Sacro Imperio, ni Gregorio VII e Inocencio III, ni Carlos V y Felipe II, ni Louis XIV, ni Oliver Cromwell, ni Napoleón Emperador, ni Hitler, ni Stalin.

Quizá en estos dos últimos personajes tan occidentales estribe parte de la laguna mental/lapsus histórico de E.Barnavi, traumatizado por esos dos occidentales epígonos del laicismo ilustrado y sus consecuencias. Discutir que la democracia nace como discriminación de derechos entre atenienses libres y esclavos ilotas, me parece un estorbo que obviará E.Barnavi; y si se le recuerda que los derechos humanos se proclaman con la guillotina funcionando, no le gustará tampoco, o no lo juzgará relevante al caso.

¿Y el "laicismo"? ¿Cuando aparece el "laicismo" ideológico, militante, programático, en Occidente? ¿En el siglo VII que bautiza a lo godos? ¿En el siglo XII de la Escolástica? ¿En el siglo XVI de la Reforma y Trento? ¿En el XVII de las luchas doctrinales?...Un fenómeno sólo emergente y reconocible en cuanto tal desde fines del XVIII, en muy concretos y reducidos círculos ideológicos, y ampliamente contradicho y rebatido desde el seno de la más genuina identidad occidental, ¿puede considerarse constitutivo de la identidad de Occidente? ¿De qué Occidente?

¿El laicismo de Hitler, el laicismo de Stalin, el laicismo del Ceaucescu de su Rumanía natal, son valorables como algo "propio" del Occidente del que habla E.Barnavi.

Supongo que el Occidente que tiene en mente un rumano israelí con todo el peso del ominoso Occidente del siglo XX gravitando sobre su limitada compresión del Occidente, su identidad, su pasado y sus circustancias, es un Occidente tan artificial, tan maquetado, tan reducido a determinada escala y modelo como el barquito de palillos, papel y pegamento que se mete artificiosa y habilmente en una botella (en una entrevista sobre un libro en este caso).

Dice algunas cosas más, también interesantes y dignas de discutir como:

_ "Cualquier religión es política, tiene vocación de poder. Poco a poco va afinando y se centra en las tres grandes religiones, las que tienen un corpus de textos sagrados a los que referirse. Trata de los fundamentalismos de cada una de ellas que, en principio, podían quedarse en meras curiosidades. Y va llegando al grano: hay un momento en que determinados fundamentalismos se convierten en revolucionarios. Consideran que tienen derecho de servirse de la violencia para imponer su lectura de los textos sagrados a los impíos. Quieren conquistar el poder, imponer su verdad, borrar toda disidencia. _

Inquietante el análisis si de él hay que extraer consecuencias y esperar reacciones "políticas". Paradójicamente, esta misma reflexión vuelta a reconsiderar poniendo de sujeto al factor-elemento "político" en general o determinado en una ideología o partido concretos, tiene el mismo decurso con las mismas consecuencias, mutatis mutandis. Lo que no sé es si el perspicaz autor lo calla, o es que no lo contempla así. Inquietante, de todas formas, lo entienda o lo pase por alto.

Esto es interesante también:

_ "El catolicismo, en cambio, ya no puede ser hoy un fundamentalismo revolucionario. Lo fue, y de qué manera, en tiempos de Felipe II con la Liga Santa. Pero con el tiempo, y con la separación entre Iglesia y Estado que se consiguió gracias a la influencia de la Ilustración, es inconcebible que pretenda imponer su verdad de manera totalitaria." _

Curioso que diga Catolicismo y no Cristianismo. De entrada supone un reconocimiento histórico, pero a la vez una acusación de la que se excluirían las confesiones crisitianas no católicas. ¿Significa que sólo el Catolicismo puede derivar en fundamentalismo? ¿No las sectas evangelistas americanas? ¿No otros grupos religiosos activistas más o menos fundamentados en el cristianismo? ¿Con qué grupos cristianos actuales se identificaría más un "fundamentalismo" religioso cristiano? Las sectas fundamentalistas que misionan Centro y Sudamérica, ¿de qué tradición política-cultural proceden? ¿No nacen en la primera nación con una constitución democrática y garante de los derechos humanos? ¿La Liga Santa de Felipe II con la Santa Sede, Venecia y Génova es un acto histórico del "fundamentalismo católico"?

Escandalosamente, como buen ciudadano del actual Estado de Israel, todo el artículo-entrevista rezuma un anti-islamismo militante agresivo y disimulado con la coartada actualísima del fanatismo terrorista islámico. Sin embargo la existencia de suEstado de Israel no se sospecha que sea un "fundamentalismo" ni religioso (judío) ni político (sionista); la presencia de Occidente y sus potencias en Oriente Medio, tampoco. Pero la Liga Santa de Felipe II, Roma, Venecia y Génova contra la Turquía otomana en el siglo XVI, sí, eso sí es un claro acto del intrínseco fundamentalismo del Catolicismo, que hoy ya no se espera que se repita porque triunfó la Ilustración con su "écrasez l´infamme". Esto dice E.Barnavi, y lo presenta El País (aquí el articulito completo).

¿Que cómo se llama su libro, el libro de E.Barnavi? Su libro se llama "Las religiones asesinas", tal cual.
Una última cita:
_ "Occidente es la primera civilización que aprende a dudar y a cuestionarse a sí misma. Y a veces parece que dimite, que es incapaz de defender sus valores. Por eso hay que buscar un acuerdo de todos en torno al laicismo, y luchar por las libertades que tanto costó conquistar". _

Y el inteligente laicista no entiende que Occidente se examina en conciencia por su conciencia que se ha gestado, formado y madurado cristiana (y católica).

¿Negará a Occidente el derecho a reconsiderar el laicismo, la ilustración y esta democracia que incluye como derecho humano el aborto y la eutanasia? ¿O acusará a la conciencia de Occidente de fundamentalista religiosa si lo hace?

That's the question?


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