viernes, 9 de agosto de 2013

La Imagen de la Esperanza Macarena


La sección de Cofradías del ABC de Sevilla traía hoy un articulo sobre la autoría de la Macarena, un artículo de apenas valor (típica noticia de relleno agosteño, publicada en la revista Pasión en Sevilla , nº 41, Nov. 2011), recogiendo, sin referencias, algunas opiniones de conocidos restauradores y escultores-imagineros sevillanos.

No existiendo (´no se conoce hasta el día) una documentación fidedigna, lo más discreto es dejar el tema en un suspenso poco definido, como hace el catedrático Fcº. Arquillo, que prefiere una datación temprana para la Imagen de la Virgen de la Esperanza, situándola en la primera mitad del s. XVII, sin más precisiones ni referencias.

Miñarro presenta una hipótesis (reforma en el XVIII de un original relacionado con Mesa) de relativo compromiso y complicada documentación, una teoría de laboratorio que daría material para un ensayo histórico-crítico-artístico-iconográfico que podría implicar a toda la galería de maestros y talleres de escultura del barroco hispalense.

La opinión que el artículo adjudica a Álvarez Duarte demuestra poca competencia al respecto, insistiendo en una disparatada atribución a Ruíz Gijón o 'su círculo', absurda apreciación que descalifica al opinante.

A pesar de ser un artículo nada 'científico' he echado de menos la cita, al menos, de la atribución por relación y semejanza con la única imagen conocida, hasta ahora, que tiene valor de 'documento' acreditativo, aunque dejando sin solución la identificación del escultor imaginero de la Macarena.

Me refiero a este dato: En la Parroquia de San Gil, histórica sede de la Hda. de la Esperanza Macarena, existió hasta su destrucción el 18-19 de Julio de 1936 una imagen de Santa Macrina jr. procedente del extinto Convento de San Basilio (sede original de la cofradía). Por fortuna, en el riquísimo archivo del antiguo Laboratorio de Arte, hoy Fototeca de la Universidad de Sevilla, se conservan cuatro fotografías de la desaparecida escultura, tres de ellas (las mejores) tomadas por José Mª González-Nandín Angulo en 1929, aprovechando que la Stª Macrina estuvo entre las obras prestadas por el Arzobispado para una de las exposiciones de patrimonio artístico organizadas durante la magna Exposición Iberoamericana; son tres estupendos negativos originales, uno en placa de vidrio y dos en celuloide. La cuarta foto aparece en el registro de la Fototeca como original de R. de Salas, aunque fechada en 15-4-1949 (probablemente la fecha de ingreso en el archivo fotográfico), parece tomada también durante la exposición del 29, pudiéndose apreciar en la peana una tarja con el nº 87, quizá el número del catálogo de exposición.






La Santa capadocia (Hermana de San Basilio Magno y de San Gregorio de Nisa) se representa estante, insinuando la pierna izquierda en actitud de avance; viste el hábito de monja basiliana, un ropón talar negro con pliegues, sin ceñir, con amplias y largas mangas que dejan ver otras ajustadas al puño, toca con punta en la frente y plieques en torno al cuello y el pecho, formando el característico rostrillo, con velo que cubre cabeza y hombros; en la mano izquierda lleva un libro abierto (regla monástica) y en la derecha debió llevar el báculo o la férula de abadesa.

La semejanzas con el rostro ylas  manos de la Macarena es asombrosa. Lástima que no se pueda estudiar directamente el original, desgraciadamente destruido en el asalto de las hordas marxistas a la Parroquia de San Gil, la aciaga noche-madrugada del 18 al 19 de Julio de 1936. **

Es evidente que cualquier hipótesis sobre la autoría de la Esperanza Macarena tiene que apoyarse en este dato. Quien documente la autoría de la Santa Macrina resolverá también el enigma del autor de la Macarena.

Si Dios quiere.


** Curiosamente, el 19 de Julio es la fiesta de Stª Macrina jr. detalle ignorado por los criminales que perpetraron aquella sacrílega destrucción.

+T.

domingo, 4 de agosto de 2013

La Curia de Francisco

Muchas conclusiones y pronósticos se pueden hacer con lo visto y oído durante este primer cuatrimestre del Pontificado del Papa Francisco. Lo más interesante, sin embargo, es aquello que ni se ha visto ni se ha oído. Aunque el Papa Francisco dice y deja ver cosas sorprendentes.

Sin ir más lejos, en la entrevista volante al regreso de la JMJ carioca, hizo un raro ejercicio del antiguo 'mantenella y no enmendalla' respecto al escandaloso caso de Monsignore Ricca, el del IOR, el del (supuesto) devaneo con el miles helvéticus. Cuando se oye lo que dijo el Papa y se ha leído lo que publicó la prensa, uno se siente un paso más allá de la perplejidad. El comentario conclusivo es que Francisco no domina el medio curialesco vaticano, como el caso Ricca parece evidenciar. Ignoramos cual será el próximo episodio; imaginamos que Ricca renunciará y hará un discreto mutis. ¿Pero y si se queda, con el visto bueno de Francisco? Un monseñor conocido y tratado ocasionalmente en un albergue romano (aunque este tenga el rumboso nombre de 'Casa Internacional del Clero') no parece ser suficiente garantía para la encomienda de un puesto tan delicado, comprometido y comprometedor como el del IOR. Algo especial, alguna cualidad notable le vería Francisco a Ricca. No sabemos cual.

Tampoco sabemos qué ha visto PP Franciscus en Maradiaga, nombrado cabeza de los 8 super-cardenales, esa excelsa camarilla, la crème de la crème de la más alta clerecía. Confieso que le profeso cordial antipatía al prelado hondureño, que no me explico por qué llegaría a prelado, primado y cardenal. Si como es sospechable el ser salesiano ha computado en su favor, la antipatía se incrementa con un plus de preocupante salesianidad. El salesianismo vaticanesco de estos últimos lustros es un particular digno de estudio (o de investigación).

Mi antipatía por Maradiaga es antigua. Hace ya unos años, cuando el golpe militar contra el presidente Zelaya y la injustificable 'implicación' de Maradiaga, publiqué en 'El Púlpito' un articulete sobre el infausto prelado: Un Cardenal en Camiseta. También lo publicamos aquí, en Ex Orbe (con comentarios cerrados) y algunos añadidos, en otro articulete sobre lo mismo: Cardenal Maradiaga, alarmantes noticias.

Nunca me ha parecido un personaje merecedor de esa aura que las vanguardias des-católicas reservan para sus preferidos. Me parece un típico prelado promovido más allá de sus cualidades, con unas preocupantes referencias. Cuando pienso en Maradiaga no logro separar su estampa del perfil 'liberal-politicante' con que le asocio. Así y todo, su promoción dentro del Colegio Cardenalicio le ha convertido en uno de sus miembros más destacados; se dice que fue uno de los tres más votados en los dos últimos cónclaves. También se dijo que lo nombraron presidente de Cáritas Internacional para sacarlo airosa y diplomáticamente de Honduras, donde se había granjeado una peligrosa animadversión después de lo de golpe contra el presidente Zelaya. En la prensa hondureña se publicaron acusaciones muy comprometedoras, como las que relata este artículo: El Cardenal golpista

Un personaje con ese currículum no parece ser el más adecuado para moderar el gabinete de los súper-ocho del Papa Francisco.



Me lo imagino actuando en la curia vaticana, charlando, enredando y saliendo en los medios, repitiendo su discurso liberacionista ligth, retratado oficialmente con clergyman, filetata roja y solideo para las ocasiones, y en privado, entre amigos, vistiendo guayabera o sencilla camiseta/remera blanca, para recoger los aplausos de sus fans.

Francisco sabrá por qué lo ha nombrado.

Quizá lo ha nombrado solamente para eso, para ser mascarón de proa. Y nada más (y nada menos).

+T.

martes, 30 de julio de 2013

Sed contra

 
Papa Franciscus parece querer seguir con aquellas charlas en vuelo que tantos malentendidos y explicaciones costaron a Benedicto (iba a decir su 'antecesor' pero me resisto, porque, realmente, es su coetáneo). Así mantuvo en el vuelo de regreso a Roma una distendida charla-coloquio con los periodistas que iban en el avión (ver entrevista aquí). Aunque en su transcurso dijo cosas importantes, también dejó algunas cuestiones en suspenso y otras respuestas sonaron confusas, si no equívocas. De todo lo que dijo, la prensa ha resaltado en sus titulares esto:

Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?

Esto dijo PP Franciscus.

Sed contra:

"Luego el Señor añadió: -'El clamor contra Sodoma y Gomorra es tan grande, y su pecado tan grave, que debo bajar a ver si sus acciones son realmente como el clamor que ha llegado hasta mí. Si no es así, lo sabré'." Gn 18, 20-21

Este pasado Domingo (n. o. Dom17º lecc. C) , la primera lectura fue Gen 18, 20-32 (intercesión de Abrahám) y el Evangelio Lc 11,1-13 (el Padrenuestro, la oración, parábola del vecino importuno etc).

El paralelo alusivo de las escenas del Génesis con el Evangelio forzaba, en cierto sentido, a tratar en la homilía el tema de la oración, la confianza en la plegaria, la perseverancia en la súplica, la excelencia del Padrenuestro. Todo muy pertinente. Pero se obviaba el terrible marco de la escena, con el pecado de Sodoma y su tremendo castigo como telón de fondo. Quien dispuso esas lecturas, no quería que apareciera como tema el castigo del pecado de los sodomitas y gomorritas.

Algo parecido ha hecho PP Franciscus con su respuesta elusiva, tan impropia.

¿El Papa no tiene nada que decir al respecto? ¿El Papa no es juez del caso, del pecado y el pecador? ¿El Papa puede ignorarlo?

Porque no se trata del pecado de un pecador, sino de un estado de pecado fomentado, promovido, legalizado y generalizado. No es que redivivan Sodoma y Gomorra, sino que una militancia formidable, bien organizada y con medios, suscita e impone en la sociedad actual la pseudo-cultura de la aberración nefanda. ¿Y El Papa no tiene nada que decir? ¿El Papa no juzga?

Sed contra, repito la cita:

"El Señor dijo: -'El clamor contra Sodoma y Gomorra es tan grande, y su pecado tan grave, que debo bajar a ver si sus acciones son realmente como el clamor que ha llegado hasta mí. Si no es así, lo sabré'."

Mal estamos si el Papa, a quien le compete el caso, se encoge de hombros, cierra los ojos y deja pasar.

En estos tiempos, además, en que, más que nunca, quien calla otorga.


+T.

domingo, 28 de julio de 2013

En estado de 'JMJ'




Cuando el Señor dijo que fuéramos como niños no quiso decir que nos comportáramos como niños. Mucho menos como adolescentes. Y no dijo nunca que nos mantuviéramos jóvenes. Desear la juventud perpetua no es una aspiración cristiana, por el contrario, ese fue uno de los mitos antiguos del paganismo, uno de los más perdurables, que incluso llegó hasta el Medievo. Algunos de los valientes que emprendieron la conquista del Nuevo Mundo buscaban también la fuente de la eterna juventud; Ponce de León descubrió La Florida buscando aquella legendaria fuente.

En estos días de la JMJ hemos visto quasi realizada la ancestral aspiración de la vuelta a la juventud, contagiados por el ambiente juvenil de la muchachada católica internacional; ha sido fácil sentirse joven con los jóvenes, moverse entre ellos y con ellos expresar la fe en el Señor desde una Iglesia joven, de jóvenes y para jóvenes.

Pero en cuanto tengamos un poco despierta la (cada vez más necesaria) conciencia crítica, advertimos que algo falla, puesto que las proclamas junioristas sólo sirven, realmente, para los jóvenes participantes (presentes o conectados), sencillamente porque es engañoso extrapolarlas y alentar un estado permanente y general de JMJ en la Iglesia, que no es joven toda ella. En el fondo parece que se aceptara sin discusión una peligrosa confusión: La de identificar juventud con bien, la identificación de juventud como ideal, declarar que la santidad se identifica con la juventud (o viceversa). Esa, al menos, es la impresión, resultando la curiosa paradoja de que en la época más anti-dogmática de todos los tiempos surgen dogmas nuevos y absolutos, como este del juniorismo eclesial, vagamente definido pero quasi universalmente profesado.

Si hubiera que precisar en qué consiste, qué significa y aporta la juventud a la Iglesia, sería fácil y rápido hacer una relación de tópicos: Inconformismo, rebeldía, desprendimiento material, desinhibición, sinceridad, ausencia de prejuicios, altruismo, capacidad lúdica, etc. Una lista de 'méritos' de la juventud, en suma, tan relativamente real como revisable en cuanto a su justo valor. Una lista apreciable, en todo caso, siempre que incorporara ideales y virtudes cristianas, identificándose con ellas según el animoso, optimista y alegre espíritu juvenil.

El entusiasmo y el ambiente alegre es contagioso en las JMJs, es patente. Pero también la impresión de que esa 'movida' es más externa que interna; es decir, que el entusiasmo que se exterioriza no se corresponde con una conversión interior que luego de traduzca en una vida religiosa, devota y virtuosa. A la postre, la mayoría de los grupos juveniles pueden mantener luego en sus encuentros un entusiasmo formal, pero raramente un compromiso espiritual perseverante.

¿Puede haber culpa pastoral? ¿Se puede acusar a los pastores? Entiendo que sí, por dos razones:

1) por frívolo mimetismo con las formas
2) por ausencia de una formación doctrinal/espiritual/moral seria y exigente

Un comentarista de ExOrbe me mandó el yutube que he puesto de cabecera, una grabación que esta mañana ya corría por internet. En la escena que recoge la grabación, la imagen de nuestra Jerarquía es patética; pocas veces se habrá visto un escenario tan elocuente para ilustrar la crisis de identidad de un estamento sagrado que, hasta hace unos 50 años, se caracterizaba por la conciencia de una alta y sagrada dignidad, y hoy se desfigura identificándose con la insustancial frivolidad de un ambiente tópicamente 'juvenil'. Podrían corear con los chicos ensayados la cantinela de 'Esta es la juventud del Papa' cambiando la letra y diciendo, mientras bailan, 'Esta es la Jerarquía del Papa' o 'Somos los obispos del Papa'. Con todo ritmo. A toda marcha. Armando el lío.

Y todos contentos. Todos satisfechos, emborrachados de entusiasmo. Con la engañosa ilusión de que eso es y así se hace la 'nuevangelización'.

Nunca he estado en una JMJ. Comprendo que a algunos le sirva como excitante, una experiencia estimulante para los buenos (y equívoca para los incipientes). Esta mañana he llegado con retraso a la Misa de 9'30 porque ayer estuve hasta las 3 y pico de la madrugada siguiendo la vigilia de adoración de la JMJ, retransmitida en directo desde Copacabana. La celebración tuvo momentos emocionantes, con el Señor expuesto en la Custodia, centro de todo el acto. El Papa, con pocas palabras, señaló un claro esquema de vida: Oración, Sacramentos y obras de misericordia. Las cámaras ponían primeros planos de jóvenes llorando emocionados, rostros sinceros, recogidos, orantes. Se interpretaron algunas canciones, intercaladas entre los minutos de silencio y las preces; todos los cantantes estaban igualmente emocionados, todos cantaron arrodillados, hasta los que se acompañaron de la guitarra, nunca lo había visto antes. Sin gustar de ese tipo de celebraciones, tengo que reconocer que el ambiente de oración era muy atrayente. Se cantó el Tantum Ergo en portugués, con una melodía muy adecuada, el Papa incensó y dio la bendición con el Santísimo; después de la bendición se rezaron las preces de alabanza. El Sacramento, expuesto en una gran custodia, de diseño moderno, fue retirado en una pequeña procesión, portado en andas por cuatro diáconos con dalmáticas, acompañados por acólitos ceriferarios. Como conclusión, ante la imagen de Ntrª Srª Aparecida, se cantó la Salve Regina. Todo me pareció muy digno. Para muchos jóvenes participantes en las jmjs esos momentos son especialmente emotivos y muy recordados luego.

Pero son una especie de paréntesis en medio de un tono general bullicioso, agitado, donde lo contagioso no es el recogimiento sino el tono exaltado, ligero, quasi frívolo. Por ejemplo, esta foto que me han mandado y que no sabía si sacar, pero al final he decidido poner. Total, es una imagen, simpática, desinhibida, juvenil e ingenuamente descriptiva del ambiente sano y amable de las JMJs; disfruten Uds. de la instantánea:



Como se trata de un posado para una cámara, no hay sorpresa en la instantánea del conocido prelado, tan juvenil, así, con la chaqueta por la cabeza, como disfrazado de monja, con las manitas juntas, en piadosa estampa.

Lo que pasa es que viendo el pectoral y sabiendo que es obispo (y un obispo en circunstancias muy especiales), nos cuestionamos la personalidad y el peso de esta nuestra Jerarquía, que Dios guarde (y perfeccione).

Total son pequeñeces, detalles de esta gran movida de la JMJ, que vuelve adolescentes y bailones a los obispos. Justo lo que necesitamos para los males que afectan a la Iglesia.


+T.

viernes, 26 de julio de 2013

Nueva Santidad para la Nueva Evangelización


El vídeo es alucinógeno, estupefaciente, pero muy útil para hacerse cargo del programa, de las nuevas tendencias, del camino que nos quieren hacer seguir. Si no han podido entender la letra en portugués-brasileiro o no han podido seguir bien los subtítulos, supongo que sí se habrán quedado con una parte del estribillo:

"(...)Necesitamos santos que vivan en el mundo, sin sotana y sin velo (...) Santos en blue-jeans que beban cocacola y coman hot-dogs (...)"

Eso dice la copleta. Por internete corre un texto atribuído a Juan Pablo II, unas palabras que habría dicho en la jmj del año jubilar 2000. No he encontrado la referencia de dónde y cuándo lo dijo, pero sí el párrafo completo que da pie a la letra de la canción:

"Necesitamos Santos sin velo, sin sotana. Necesitamos Santos de pantalones jeans y tenis. Necesitamos Santos que vayan al cine, escuchen música y que paseen con los amigos. Necesitamos Santos que coloquen Dios en primer lugar y que sobresalgan en la universidad. Necesitamos Santos que busquen tiempo cada día para rezar y que sepan enamorar en la pureza y castidad, o que consagren su castidad. Necesitamos Santos modernos, Santos del siglo XXI con una espiritualidad insertada en nuestro tiempo. Necesitamos Santos comprometidos con los pobres y los necesarios cambios sociales. Necesitamos Santos que vivan en el mundo, se santifiquen en el mundo y que no tengan miedo de vivir en el mundo. Necesitamos Santos que tomen Coca-cola y coman perros calientes, que usen jeans, que sean internautas, que escuchen discman. Necesitamos Santos que amen la Eucaristía y que no tengan vergüenza de tomar una cerveza o comer pizza el fin de semana con los amigos. Necesitamos Santos que les guste el cine, el teatro, la música, la danza, el deporte. Necesitamos Santos sociables, abiertos, normales, amigos, alegres, compañeros. Necesitamos Santos que estén en el mundo y sepan saborear las cosas puras y buenas del mundo, pero que no sean mundanos."
¿JP IIº, JMJ 2000 ??? (y aquí...y en más sitios por el estilo)  Incluso aquí se atribuye ya a Francisco

¿Sabe alguno de los que visitan ExOrbe dónde y cuándo diría JP2º esto? Como nunca fui especial seguidor suyo, no sé si es cita de algún texto oficial o si sería un espontáneo off the record, dicho bajo el efecto de alguna escena entusiamante. No sé siquiera si lo dijo o si se trata de un apócrifo wojtyliano (lo más probable), pero esa mezcla promíscua de santidad y vida vulgar es asombrosa. En sustancia, podría entenderse bien como una glosa aggiornata de aquel fragmento de la Oración Sacerdotal del Señor:

Yo ruego por ellos:
no ruego por el mundo,
sino por los que me diste,
porque son tuyos. Ya no estoy más en el mundo,
pero ellos están en él;
y yo vuelvo a ti. Padre santo...ahora voy a ti,
y digo esto estando en el mundo,
para que mi gozo sea el de ellos
y su gozo sea perfecto...Yo les comuniqué tu palabra, y el mundo los odió
porque ellos no son del mundo,
como tampoco yo soy del mundo... No te pido que los saques del mundo,
sino que los preserves del Maligno...Ellos no son del mundo,
como tampoco yo soy del mundo. Así como tú me enviaste al mundo,
yo también los envío al mundo
.
Jn 17, 9-19

Puede ser. Desde este texto precioso podría entenderse bien la letra de la canción y ese apócrifo juanpablista, insistiendo en que la evangelización es 'intramundana' debiendo estar el evangelizador fuera del orden 'mundano' pero activo en medio del mundo, el mundo actual. Bien. Pero ¿por qué esa reluctancia, ese rechazo a los signos que identifican a los Santos que evangelizaron al mundo sin caer en los embelecos del mundo?; precisamente, la sotana y el velo, el hábito religioso y la vestimenta clerical, fueron los signos que identificaban a los que renunciaban al mundo para salvar al mundo siendo fermento de santidad con su acción en el mundo, vestidos unos con sotana y otras llevando sus velos religiosos. ¿Por qué ese rechazo, por qué el distanciamiento, por qué esa repugnancia anti-sotana y anti-velo?

¿Han pasado de moda, ya no son válidos, Francisco de Asís, Vicente Ferrer, Ignacio de Loyola, Teresa de Jesús, Rosa de Lima, Damián de Molokai, Pio de Pietralcina, Teresa de Calcuta? Todos católicos, con hábito, sotana y velo.

Paradójicamente, sorprendentemente, se exalta otro hábito, un 'nuevo hábito': el blue-jeans, la cocacola y el hot-dog, vestimenta/uniforme y dieta. Todo made in USA, curiosamente.

Si se prolonga el silogismo, si se sigue el argumento - ¡¡ que sean valientes!! (ya que son vanguardia) -, hay que concluir que se desea y se busca santos de rock-and-roll, rap y ritmo caribeño; santos de porro, anfetas y coca, santas de look gótico, con tatuajes y vida noctámbula. Etc. etc. etc.

¿No es eso? ¿No se trata de eso? ¿No es la secuencia consecuente del 'no queremos santos de sotana y velo' que canta la canción?

Y dirán, con todo el desparpajo de la insolencia embravecida que sí, que es eso, que quieren justamente eso. Y cantarán el himno a los nuevos 'santos' del mundo, sin sotana y sin velo, santos en pantalón vaquero, tatuaje en el hombro y canuto en los labios. Un prototipo de la nueva santidad.

En la jmj de Rio, hoy mismo, el Papa Francisco ha dado otra puntada, ha añadido otro matiz a la nuevangelización en vaqueros de dieta cocacola. El Papa ha dicho que hay que armar lio:



(aquí más extenso)


No sé cómo se traducirá y entenderá la expresión 'hacer lio / armar lio / liarla' fuera de esta animosa jerga hispano-latina. Sea como sea, la proclama juniorista parece que se adueña del discurso papal referente a la nuevangelización, ese mito de la iglesia del 2000, tan inflado.

Entiendo que en una jmj, pensada para eso, la Iglesia haga proclamas a los jóvenes. Pero me resulta patéticamente doloroso comprobar como el juniorismo vaticanosecundista sigue atrapando el alma de la Iglesia.

Cristo no funda su Iglesia con jóvenes. El adolescente que presenció el prendimiento del Señor en Getsemaní, iba liado en una sábana y salió corriendo desnudo (Mc 14, 51-52).

Los chicos y chicas de la jmj se irán. ¿Se irán evangelizando? Se irán con la copla del 'queremos santos sin sotana ni velo, santos de blue-jeans, cocacola y hot-dogs'

¿Y qué lío armarán? El lio de llegar a sus parroquias diciendo que 'quieren santos sin sotana ni velo, santos de blue-jeans, cocacola y hot-dogs'

Y será un lío, verdaderamente.

Santidad, Papa Francisco, Obispo de Roma: Con lo liados que estamos, con el lio que tenemos ¿quiere su Santidad más lios? ¿Quiere su Santidad que nos líen más? ¿Ha venido su Santidad para liarnos?


+T.

jueves, 25 de julio de 2013

Astro Glorioso de España, Apóstol Santiago !!!





R/ O adiutor omnium seculorum,
O decus apostolorum,
O lux clara Gallecianorum,
O advocate peregrinorum,
Iacobe, supplantator viciorum,
solve nostrorum catenas delictorum,
Et duc nos ad salutis portum.

V/ Qui subvenis periclitantibus
ad te clamantibus
tam in mare quam in terra,
succurre nobis nunc
et in periculo mortis,
Et duc nos ad salutis portum.

V/ Gloria Deo Patri
almo excellentissimo,
et Filio eius
pio altissimo,
Amborumque
Spiritui Sancto.
Et duc nos ad salutis portum.





R/ Iacobe virginei frater preciose Iohannis,
qui pius Ermogenem revocasti
corde ferocem ex mundi viciis
ad honorem cunctipotentis

V/ Tu prece continua pro nobis omnibus ora,
qui pius Ermogenem revocasti
corde ferocem ex mundi viciis
ad honorem cunctipotentis

V/ Gloria Patri almo natoque, flamini sancto
ad honorem cunctipotentis



Ex Voto

+T.

lunes, 22 de julio de 2013

Munilla in Wonderland


Las jmj son una institución juanpablista y los juanpablistas se lo pasan pipa en las jmj. Las jmj son el Woodstock del decadente catolicismo post-conciliar, un 'espárrago rock' en versión pandilla-católica donde se expanden entusiasmos y se recargan baterías con la ilusa energía de 'cuánto nos gustamos', que es una versión degradada del petrino 'qué bien se está aquí'. Las jmj son el Tabor de las propias jmj. Y el Papa, claro.

Es de esperar que el entusiasmante Francisco que arranca unánimes aplausos en Roma entusiasme arrolladoramente en las jmj, un escenario creado para entusiasmar, expresamente. Su desenvoltura populista se prodigará en instantáneas de espontánea complicidad con los jóvenes católicos de la nuevangelización, esas masas de mochila, banderita y acampada, la juventud del Papa que aportan los movimientos neo-católicos, ese fenómeno engañosamente dinámico que, bien examinado, es practicamente estático, sólo móvil en el tiempo, el transcurso que media entre una jmj y otra.

Cada vez que se celebra una jmj, la Iglesia que convoca y asiste es más débil que la anterior, cada vez le cuesta más mantener incluso el entusiasmo que es el ser de la jmj. Las estadísticas pueden dar cifras, pero las cifras no son más que cuentas, cuentos.

El otro día leí lo que cuenta Munilla, que hace una semana que está en Rio jmjeando, encantado de estar, entre guitarritas y chicos-as de mochila con el kit católico.

Munilla es un ejemplar-tipo del prelado juanpablista. Munilla se cree (con toda su buena voluntad) que evangelizar es sentarse en el suelo, cargar mochila, ponerse el pectoral encima de un anorak y hacerse una marcha monte a través, con reata de chicos-as y Misa de campaña con sermoncete de impacto, mechado con unas cuantas palabrejas del argot pijo-urbano.

A Munilla le hicieron campaña - más política que pastoral - gente del estilo de esos grupos del catolicismo no-afiliado que sobrevive en pequeñas fundaciones de viejos jesuitas francotiradores, de los que no se iban de la Compañía descompuesta pero organizaban grupos pretendiendo conservar el estilo jesuita del que la Compañía se desdecía. Al final, los grupos pro-Munilla hoy día se definen en un confuso catolicismo contrahecho, con partes carismáticas, partes neocatecumenales y cierta impronta de la espiritualidad del Opus Dei, todo ello amalgamado con una entusiasta adhesión al Papa, con la figura de JP2º como ideal, por haber sido el Papa que les configuró.

Subrayo que Munilla ha sido un fenómeno político-pastoral confeccionado en la retorta de la CEE. No le veo futuro en el podrido escenario de las Vascongadas, una sociedad manchada por su complicidad con el terrorismo criminal, con un clero algunas veces cómplice y siempre complicado en la sórdida trama del separatismo. A veces intuyo que el día menos pensado Munilla se cansa y se va, por mero instinto de supervivencia, no porque lo vayan a matar, sino porque aquel ambiente mata.

Por eso se comprende el relato del género 'Munilla in Wonderland' que el prelado vasco nos manda desde el trópico de Río de Janeiro, una tópica crónica juanpablista, con patentes toques francisquistas (leer aquí). Entresaco algunas líneas:


"(...) Es emocionante ver la hospitalidad de los pobres (...) fuimos a las favelas donde jugamos un partido de futbol con los chavales (...) entramos en una favela a rezar el rosario, metidos como pudimos en varias habitaciones. Lo hicimos en la favela de una familia en la que habían matado a dos hijos en un tiroteo. La madre nos había preparado una merienda para después del Rosario, y luego hicimos una fiesta con bailes a la que asistieron los miembros católicos de las favelas vecinas (también al Rosario). Todo el mundo bailaba, cada uno en el cubículo en que se encontrase, porque era imposible que cupiésemos en el mismo habitáculo (...) Tuvimos una eucaristía en la parroquia, a la que asistió muchísima gente del barrio. Impresionante cómo se puede compaginar tanta ‘devoción’ con tanta fiesta en la eucaristía (guitarras eléctricas y batería inclusive). Al mismo tiempo, todo supersolemne, con monaguillos con sotana roja y roquete incluído. Al terminar la eucaristía, unos diez minutos de cantos y baile en la iglesia con toda la gente que no terminaba de marcharse, por la música religiosa tan animada (...)


La conclusión de la experiencia:

1.- LOS POBRES NOS EVANGELIZAN.

2.- LA IGLESIA ESTÁ MÁS VIVA QUE NUNCA, A PESAR DEL RETO DE LAS SECTAS.

3.- SI NO OS HACÉIS COMO NIÑOS NO ENTRARÉIS EN EL REINO DE DIOS

4.- TE DOY GRACIAS PADRE, PORQUE ESTAS COSAS SE LAS HAS OCULTADO A LOS SABIOS E INTELIGENTES Y SE LAS HAS REVELADO A LA GENTE SENCILLA "


¿No les resulta a Uds. familiarmente chocante ese estilo condescendiente en el que se dice 'pobre' dejando claro, implícitamente, que el que lo dice se auto-categoriza en un nivel superior?

¿No perciben Uds. cierto tufo acomplejado del que se declara anti-teología de la liberación pero al fin queda prendido en las redes del proletarismo víctima y sujeto de misión-renovación?

Y así en todo lo demás.

Confieso que esto que comento son reluctancias muy personales, mías, impresiones del que esto escribe, que no pretendo transferirles, conste.

Pero conste también esta crónica de la crónica, que no disparata ni delira, sino sólo comenta y esboza algunas conclusiones.

p.s. De los conceptos y tendencias litúrgicas de la jmj de Río y del propio Munilla nada digo, saquen Uds. mismos las penosas conclusiones, conscientes de que esto no es lo peor, siendo Munilla un buen chico juanpablista, modélico en su especie (imaginen con terror lo que pueda haber a su izquierda).


+T.