lunes, 10 de junio de 2013

Schönborn entrevistado en Alpha (desconocemos la Omega)

 
Un poco más abajo pongo un enlace a un vídeo. Merece la pena ver el vídeo (un poco más de 40' minutos) para hacerse idea del personaje y la situación. El personaje es Christoph Schönborn, el Cardenal Arzobispo de Viena, primado de Austria. La situación es la de la Iglesia en la actualidad, y su futuro previsible, según lo que se deduce de lo que Schönborn dice. Véase:

Entrevista al Cardenal Schönborn en un escenario de Alpha


Primero hay que reconocer que Schönborn domina el medio (auditorio Royal Albert Hall, London). Está relajado, se siente cómodo, incluso ante ese poco atractivo entrevistador (Nicky Gumbel, un mascaròn todo guiño-dientes). El Cardenal no sólo expone claramente sino también simpáticamente, captándose la benevolencia del auditorio y sabiendo crear, incluso, esa atmósfera de intimidad/complicidad que sólo pueden generar los buenos comunicadores. Schónborn lo es, hasta a mí me resulta simpático (yes, very much) en ese escenario.

Aun así - con toda naturalidad - no se apea de sus atavismos nobiliarios, ni se desdice un ápice de su sangre azul, dando cuenta de la alta alcurnia de sus antepasados nobles y prelados al servicio de la Iglesia, del Sacro Imperio y de Europa. Late en todo ello la impresión de una discreta pero firme convicción que proclamaría, sin palabras, una especie de 'ahora me  toca a mí'. Si Schönborn estuviera convencido de la vanidad de todo eso, no dejaría que le preguntasen sobre sus blasones, o se libraría del acoso prensa rosa con displicente evasiva. Pero no, con toda amable (condescendiente?) naturalidad responde. Eso le gusta a la plebe, eso le da su Eminencia, el nobilísimo Graf Schönborn.

Aunque se refiere con mucho respeto a Benedicto XVI, su maestro (recalca), introduce la referencia del Papa Francisco sabiendo que arrancará el aplauso del público. Sobre Francisco, me preocupa que insista en esa especie de carismatismo, contando el cuento/anécdota de la 'inspiración' de la candidatura de Bergoglio

Otro momento que suscita el entusiasmo enardecido del público presente es cuando cita a Benedicto XVI que en la ocasión del último encuentro con sus doctorados en Castelgandolfo dijo (dice Schónborn) esto:
"...no es el propósito último del ecumenismo que nos escuchemos unos a otros y que aprendieramos los unos de los otros cómo seguir a Dios?..." (aplausos, aplausos, aplausos...)

De la nueva evangelización habla con evasivas, en términos generales, diciendo que le hubiera gustado que en el pasado sínodo temático se hubiera hablado, más bien, de la experiencia de fracaso de los obispos tocante a la evangelización en directo de los alejados (imagino que es un detalle afín al francisquismo del momento); seguidamente, alaba el encuentro del escenario-auditorio, como si eso, precisamente, fuera una de las claves de la nuevangelización.

El escenario con la entrevista ante un numeroso público en sala-auditorio es un producto Alpha ¿Qué es Alpha? Alpha es un proyecto nuevangelizador de los anglicanos, una especie de catequesis-programa para élites. Vean aquí algo sobre Alpha. Son muy activos en Hispanoamérica, tienen en preparación una página española alpha.es. Son tan importantes que - subraya Schönborn - estuvieron especialmente invitados al Sínodo de la Nueva Evangelización, el pasado Octubre, y se les concedieron 4 minutos de exposición/intervención en el aula sinodal. Son tan importantes que invitan a Schónborn a una tertulia-espectáculo, y el Emmº Cardenal Graf Schónborn acude gustosísimo. Y muy locuaz.

Dice Schönborn que "...el Señor nos está moviendo, llamando y llevándonos de una manera inesperada" (¿a dónde? ¿quizá al despeñadero de la iglesia de Schönborn en Austria?). En otro golpe de captatio benevolentiae del auditorio, con gesto y voz apropiados, declara que lo importante es que Dios nos ama y quiere salvarnos "...Él está anhelándonos..." (silencio emocionado y contenido de los presentes; mueca horripilante del entrevistador).

Domina el recurso oratorio del balbuceo, del titubeo, tan característico en inglés: Comenzar una frase, desarrollarla, detenerla (eheehhh...mmmh...bbbee...aaahhh...), cambiar en un giro lo que iba diciendo para complementarlo con otro apunte, con una técnica, diríase, muy 'impresionista' (color, paleta, pincelada y brochazo). Si me explico. De hecho, el recurso le resulta muy efectivo.

Un golpe más; Aludiendo al padre del entrevistador y al de un tal obispo Justin, que eran judíos alemanes, Schönborn dice esto: "...la herida más profunda en el el Cuerpo de Cristo es la herida entre Israel y los gentiles" (¡¿?!). Una sentencia que él sabrá qué quiere decir. A mí me suena cabalística, confiésolo.

Al final (minuto 38'48'' ss.) le piden una oración, y termina improvisando (intensos gestos, recogidas palabras) una plegaria pietista que hubiera hecho las delicias del mismísimo John Wesley, padre de los metodistas. Ni un padrenuestro, ni un avemaría, ni siquiera una jaculatoria del Espíritu Santo, ni tampoco una solemne bendición cardenalicia. Nada de eso. Sólo una oración del más neto estilo evangelista -"...Lord of amazing grace..." etc. rematando con una signación-bendición discretamente trazada sobre él mismo y los presentes, también con cierto ademán tímido-titubeante.

La oración y todo, toda la entrevista, se puede entender -of course - católicamente, en ese espíritu de dúctil expresión ecuménica. Pero lo dice un Cardenal de Roma en ese sitio, ante esos jóvenes, en tal ocasión.

Ese es el problema con Schönborn (una de las personalidades más potentes, influyentes, activas e intrigantes del Colegio Cardenalicio, con mucho curriculum por delante): Expone, relata, dice cosas tan acomodables, que lo mismo pueden sonar a católico que a no-católico. Muy finamente, siempre, con gentilísimo estilo de rancio abolengo, hombre con prosapia de siglos, con mucha versatilidad de estilo y movimientos.

Por cierto, el suplemento Alfa y Omega trae una reseña de la entrevista que les reseño (con otra sensibilidad que la de ExOrbe, como Uds. supondrán).

Como les iba diciendo, el simpático Schönborn capta muchos adeptos y profesos por doquier. Hasta en el Madrid de Alfa y Omega.

(Los del Alpha internacional quedaron muy contentos, nos consta).

+T.

viernes, 7 de junio de 2013

En Tí confío

El Verbo se hizo carne. Se hizo hombre, con cuerpo y alma, con sangre y corazón. Su Corazón latió inocente, desde su primer pulso, acompasó su movimiento con el corazón de la Virgen, latió pureza estando en el seno de su Madre y nació entre latidos de inocencia, de un cuerpo intacto.

Fue sacrificado. Agonizó con suspiros, súplicas y lágrimas. Fue prendido, maltratado, escupido, escarnecido, vejado y humillado, fue flagelado, fue burlado y coronado de espinas. Su Corazón latió con pulso de dolor, vertiendo sangre, derramando vida, empapando la tierra con santidad divina, cruentamente.

Fue crucificado. Fue clavado en el madero. Sus manos y sus pies fueron traspasados y fijados a la Cruz, con golpes que le hirieron, que le abrieron cruentas llagas de las que brotó su sangre, al ritmo divino y humano de su Corazón, que le traspasaron, ya muerto. Le hirieron el Corazón con una lanza, le abrieron la quinta llaga en el centro de su Cuerpo, de donde manó sangre y agua.

Cuando resucitó glorioso, no se borró las llagas, que sus discípulos tocaron y besaron ¡Señor mío y Dios mío! Ascendió al Cielo y vive y reina a la diestra del Padre, con el Espíritu Santo. Dentro de Él, su Corazón herido vive y reina, late y pulsa - ¡Amor de los amores! - glorioso por los siglos de los siglos. Amen.

Cuando viene al altar, cuando se inmola y ofrece, cuando toco su Cuerpo sacramentado con mis manos, sé que toco el Corazón que tanto amó, que tanto ama, que amará eternamente. Entonces le pido, le ruego, le imploro, que haga mi corazón semejante al Suyo. Le rezo, le hablo, le digo, con temor y temblor, que encienda mi corazón en el Suyo. Le canto, le rimo y le salmodio que reine en mi corazón el Suyo.

Soy consciente, adorante y reverente, de la propiciación de su Corazón, de que, junto con mi corazón quebrantado y humillado, es su Corazón, manso y humilde, lo que ofrezco en el Sacrificio siempre agradable al Padre.

Es la jaculatoria que más repito: En Vos confío, Corazón; en Ti confío, Corazón, de Cristo, de Jesús, de Enmanuel, del Verbo, del Hijo, de Dios, en Ti confío, en Vos confío.

¿Porque en qué o en quién confiaré, si sólo Tú tienes palabras de vida eterna?

¡Viva su Corazón por siempre!




(Un fragmento de la exquisita y muy desconocida 'Pasión según San Marcos' del maestro Don Lorenzo Perossi, sacerdote)


Ex Voto

+T.

Aprensiones jerárquicas

Me comentaban esta tarde la estampa aggiornata del recién nombrado nuevo obispo de Lieja (Bélgica), un adepto de la Comunidad de San Egidio: 

Jean Pierre Delville, de la Comunidad de Sant'Egidio, nuevo obispo de Lieja

En la foto del noticiero de los egidianos sale con un discreto clergyman gris, el mínimum del look cura-católico. Pero en la entrada que le dedica el blog Catapulta de D.Augusto Padilla, la galería de imágenes aporta otro perfil del electo: Pequeño apunte del día - El nuevo obispo de Lieja

La distancia entre la fina perspicacia del artillero Padilla y la corrección política de los egidianos define el amplio espectro de mundo real y realidad virtual en el que nos movemos, tan desequilibrado en sus extremos como en sus correspondientes y respectivas lecturas y conclusiones. Es decir, que no nos engañamos cuando terminamos con la impresión de que el nuevo obispo belga es así, tal cual, como él mismo y su 'yo' con sus circunstancias orteguianas.

De todas formas, entre ese nuevo obispo y estos del YouTube, también hay distancias y matices espectrales (dentro del amplio espectro del episcopado católico, quiero decir); comparen y vean:



Si han visto y comparado con sensibilidad católica ¿qué concluyen Uds.? Probablemente, ustedes convendrán conmigo en el bajo perfil católico, tanto del obispo belga como de estos obispos nicaragüenses. Si del egidiano hay que temer las muy características tendencias ecumenicistas y pan-religiosas de la Comunitá Sant'Egidio, de los prelados nicaragüenses habrá que temer ese populismo fácil, tan cercano al ritmo de las comunidades de base de los años 80 reciclado con un toque carismático, muy marchoso, al son de un des-catolicismo bailable, en escenario juanpablista de macro-celebración. De cuánta teología de la liberación pueda subyacer disimulada bajo todo esto, no sabría decir. Pero esa huella es ineludible en la América del mito revolucionario bolivariano. La América post-chavista también deja su impronta en la Iglesia, no hay más que verlo (si se quiere).

De esa parte de la Iglesia Católica procede el cardenal moderador del grupo de cardenales nombrados por el Papa Francisco para aun no se sabe bien qué función. Aunque hasta ahora no han destacado, ayer se comentaba en los mentideros vaticanistas que el Cardenal Maradiaga y sus cardenales francisquistas estaban movilizándose para finiquitar pronto a Bertone, aunque no se les vea moverse. Noticia, por otra parte, poco novedosa, nihil novum sub sole. Pero (me) resulta inquietante saber que el cardenal intrigante de ahora es un prelado tan próximo a esos que bailan ritmo pachanguero en el escenario, esos obispos gogo-boys del yutube.

Maradiaga es de allí, y se parece a los obispos de allí. Es del estilo de la jerarquía actual centroamericana, del estilo de este otro obispo, por ejemplo:




No me digan racista, ni anti-indigenista. No me invento nada, relata refero. Ellos son como son, sus iglesias son tal como son. Yo sólo pongo imágenes, muy reales, que nos aproximan a los conceptos eclesiales que estos prelados expresan y promueven. La iglesia del futuro está en sus manos.

Por todo ello, es forzoso hacerse la siguiente pregunta: Si después de los 8 años esperanzadores de Benedicto, el renunciante, nos ha quedado esta jerarquía, basculando entre el europeo de Lieja, en un extremo, y los nicaragüenses de neo-Palacagüina por la otra punta, cuando termine sus días papales el PP Franciscus ¿qué jerarquía nos legará?

Oremus!

+T.

domingo, 2 de junio de 2013

Sacerdotes Domini panes offerunt



En el Leccionario Dominical IIIº-ciclo C (novus ordo) el Evangelio de la Misa de la Solemnidad del Corpus Christi es la narración del milagro de la multiplicación de los panes y los peces según San Lucas (Lc 9, 10-17). Como en las otras narraciones de San Mateo y San Marcos (Mt 14, 13-21; Mc 6, 32-44), resalta en la escena el sorprendente mandato del Señor: 'dadles vosotros de comer'. En San Juan (Jn 6, 1-14), con otras palabras, se recoge la misma situación: Una escena apremiante con los Apóstoles sumidos en la perplejidad por la inesperada orden del Señor. ¿Una simple orden, o un mandato más trascendente?

El milagro estupendo de la multiplicación de los panes y los peces contiene elementos que lo vinculan implícita y explícitamente a la Eucaristía, algo patente en el Evangelio de San Juan, con el sermón del Pan de Vida pronunciado por Cristo en la sinagoga de Cafarnaúm, que el Evangelista presenta como una explayación, consecuencia del milagro. En San Lucas, la narración de la acción de Cristo en el momento del milagro es una frase/oración con ritmo quasi ritual:

"...Tomó entonces los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunció sobre ellos la bendición y los partió, y los iba dando a los discípulos para que los fueran sirviendo a la gente..."

Unas palabras muy próximas al texto eucarístico-litúrgico de ICor 11, 23ss; también parece evocarse en la escena de los discípulos de Emaús (Lc 24,30). Esta secuencia de acción y palabra (gesto/palabra/mímesis) propia del mismo Señor ha quedado ritualizada formalmente en la fórmula litúrgica de la consagración del Misal Romano:

"...accepit panem in sanctas ac venerabiles manus suas,et elevatis oculis in cælum ad te Deum Patrem suum omnipotentem, tibi gratias agens, benedixit + fregit, deditque discipulis suis..."


"...tomó pan en sus santas y venerables manos, y, elevando los ojos al cielo, a Ti Dios Padre suyo Omnipotente, dándote gracias, lo bendijo + lo partió y lo dio a sus discípulos..."

La conexión intencional entre la escena del milagro de los panes y los peces y la de la institución de la Eucaristía, parece evidente. Por lo que el 'dadles vosotros de comer' de la escena del milagro tiene que entenderse desde la escena de la institución y el mandamiento constitutivo sacerdotal 'haced esto', todo ello referido no (sólo) al pan multiplicado del milagro, sino (definitivamente) al Pan del milagro eucarístico, que los discípulos deberán dar de comer a los fieles.

Por ello, reducir el 'dadles vosotros de comer' a un mandamiento referido a la práctica de la misericordia con el hambriento, es minimizar y parcializar reductivamente el sentido del mandato del Señor; si se le añade la coda de la 'justicia social' y el pan de los pobres, el texto queda ideologizado tendenciosamente. Porque el sentido del 'dadles vosotros de comer' es netamente sacerdotal, referido al sacerdocio del Nuevo Testamento, a la Eucaristía y sus ministros sagrados, sacerdotes en Cristo.

Cuando nuestras Cáritas parroquiales asisten a los necesitados, dan de comer y sostienen a los hermanos. Pero la verdadera acción de 'dar de comer', la realiza y cumple el sacerdote cuando da la Comunión, el Pan Cielo, a los fieles.

Por eso es tan propio del sacerdote el dar la Comunión, un ministerio sustancialmente sacerdotal, con sentido sacramental, eclesiológico y escatológico: El sacerdote alimenta con el Cuerpo de Cristo, mantiene la Comunión de los Santos en el Cuerpo de Cristo y dirige a los fieles a la comunión plena y gloriosa con Cristo.


Sacerdotes Domini incensum et panes offerunt Deo, et ideo sancti erunt Deo suo,
non polluent nomen ejus, alleluja.


+T.

viernes, 31 de mayo de 2013

Sacrìlego y cretino Novell


No me lo creía, ni cuando lo estaba leyendo. Después me dije que sí, que le pega al mentecato porque desde que le pusieron la mitra perdió el sentido común:

El Obispo Novell se disfraza de diablo (ver también aquí, aquí y aquí)

¿A qué juega? Porque eso es jugar con lo que es: Un obispo de la Santa Madre Iglesia - ¡imprudentes quienes lo promovieron, imprudente el que lo nombró, imprudentes quienes lo ordenaron !!! -.

Uno se pregunta qué valor le da Novell a ser obispo, qué significa para él ser jerarquía.

Imagino que estaba aburrido, fastidiado por no salir en la prensa que estuvo dos años sacando reportajes sobre el bisbet, el obispo más joven de España (aunque el preferiría decir 'de Catalunya', sola y exclusivamente). Por eso habrá tenido la indecente, aberrante y sacrílega ocurrencia de vestirse de diablo y fraternizar con el pueblo llano en La Patum, como si fuera un demoni más de esos que montaban los espectáculos de Els Comediants (que abusaron, por cierto, hasta el hastío de los demonis).

¿Y después de vestirse de demonio y payasear haciendo diabluras por las calles, tomó la Custodia con el Santísimo Sacramento y presidió como bisbe la procesión del Corpus Christi en Berga?

¿O después de salir de demonio ya no tuvo ganas de salir de obispo en la procesión?

Cuán cretino hay que ser.

¿Su metropolitano lo llamará al orden, canónicamente?



p.s. El detalle de la estelada catalano-republicana a la vera del demoni-bisbe que no me digan que es casualidad.


+T.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Lo de Bagnasco en el funeral (o la elocuencia de la imagen)


Comentar imágenes elocuentes (las imágenes - hasta las 'mudas' - son parlantes, clamorosas muchas veces), parece una redundancia. Si son imágenes hirientes, escandalosas, el comentario no es un acto masoquista que ahonda morbosamente en la herida, sino una especie de válvula de escape del mal humor, como cuando se saja un grano infectado para que salga el pus. Digo todo esto como prólogo a los youtubes con las imágenes, tan chocantes.

Este es el primer shocking:



Después de la polémica suscitada a raíz de este episodio captado por las cámaras, ya sé quien es ese travesti, alias Luxuria. Pero, aun conociéndolo de vista, no lo hubiera distinguido si se me hubiera acercado a comulgar tal y como recoge el yutube, mucho menos si me encuentro en una Misa de funeral con un ambiente abigarrado, agitado, crispado y electrizado. Véase este otro video:



La gente ocupa irreverentemente el interior de la iglesia, interrumpen el sermón del Cardenal Bagnasco, una señora sube al presbiterio reclamando respeto...En esas circunstancias es difícil, muy difícil, mantener un mínimo de serenidad competente para distinguir quien se acerca a comulgar. Me remito otra vez a las imágenes.

Cuando aparecen fotos de primer plano parece que Bagnasco se entretuvo unos momentos desde que el travesti (alias Luxuria) se le pone delante para recibir la Comunión. Pero, realmente, todo ocurre en unos brevísimos segundos, entre una numerosa concurrencia y en ese ambiente enervado.

¿Pudo Bagnasco reconocer al susodicho y negarle la comunión? No sé, no me atrevería a asegurar que lo hubiera reconocido. ¿Lo reconoció pero rehuyó una más que probable tensa escena y le dio la Comunión, temiendo males mayores? Recuerdo las imágenes tremendas de los gays de New York profanando el Santísimo ante el cardenal Mahoney, por poner un ejemplo de un episodio sucedido y filmado por las cámaras. ¿Temió Bagnasco algo por el estilo y por eso prefirió dar la Comunión al travesti a. Luxuria? Quizá, aunque me parece más posible la primera suposición, la confusión del instante y el ambiente: Va dando la Comunión a los comulgantes que se le acercan, uno tras otro, en tres o cuatro filas desordenadas, y, en un instante, tiene delante al comulgante travesti a. Luxuria (no muy distinto en apariencia - peinado, vestido etc,- a las mujeres que se están acercando a comulgar, pudiendo ser confundida con una de ellas); Bagnasco mira al copón, toma la Hostia y la acerca al comulgante que tiene delante, que es el travesti alias Luxuria, y, siguiendo el ritmo de la distribución de la Comunión, no tiene la suficiente consciencia para, en un instante, reconocer al personaje, detener la Comunión y amonestarle, sino que acerca la Forma a la boca: ¿Advirtió en ese instante quien era, discurrió lo que debía hacerse? ¿O ya había puesto la Forma en la boca...mientras mentalmente reconocía al personaje y advertía su error? Pienso, sinceramente, que pudo ser así. Y también que optara por evitar una escena peor, todo ello prosiguiendo la inercia difícilmente controlable de la secuencia, que no es una foto-imagen parada, sino una escena real, transcurriendo en unos segundos.

Dicho esto, digo también que Bagnasco es, al fin, responsable y culpable por haberse personado para celebrar la Misa del funeral de Don Gallo. Su obligación como obispo era encomendar al polémico sacerdote, pero eso podría haberlo hecho en una Misa privada. Con su presencia parece que aprueba la vida y costumbres del excéntrico Don Gallo, nada modélicas, tan lejos del paradigma del sacerdote católico. De hecho, la interpretación de la comparecencia del cardenal de Génova en el funeral parece como un homenaje póstumo a la trayectoria personal y pastoral de Don Gallo, como una especie de rendición ante el extravagante cura comunista.

Coherente y en su papel, la canalla de izquierda marca distancias y patea con desdén todo lo católico, tanto más si se presenta la oportunidad en un acto como ese. Con la bulla, los pitos y las voces le dejaron bien claro a Bagnasco que no le querían allí. Por su parte, Bagnasco no supo darse cuenta de que desentonaba en aquel sitio.

Es lamentable, y a la vez sumamente patética, la atracción que sienten nuestros jerarcas por esos personajes de la izquierda y sus ambientes. Les aflora una especie de complejo obrerista, restos de la indigestión de aquellas tendencias de los años 60, tan mal asimiladas por los jóvenes curas de entonces que hoy son viejos obispos con atavismos y sentimentalismos del '68. O con acomplejados sentimientos de culpabilidad que les impiden poner a las personas y las cosas en su sitio. Y por eso pasan cosas como estas: Un Cardenal desubicado en el funeral populista de un cura comunista, del que se dice que fue abortista y hasta cooperó en algunos abortos; un cura escandaloso aficionado a escandalizar.

Que en paz descanse Don Gallo, que el Señor le haya perdonado; pero Bagnasco no debía estar allí.

Y como estuvo, fue protagonista (forzado? involuntario? consciente?) de ese lamentable momento del travesti comulgante.

Al travesti (alias Luxuria) le faltó tiempo para, en la misma puerta de la iglesia, reivindicar la sacrílega anécdota como el inicio del cambio por la tolerancia pastoral pro-homosex. El demonio no pierde puntada (y los medios le siguen la jugada): Un cardenal italiano rompe un tabú y da la comunión a un transexual

Cosas que pasan cuando nuestros jerarcas no son conscientes de su Jerarquía.

Me comentaba al respecto un amigo italiano que con Siri eso no habría sucedido. Claro que no. Aunque tuve que recordarle que los lodos de Don Gallo comenzaron con alarmantes polvos ya en tiempos de Siri (o, digamos, en el post-concilio que sufrió Siri).

+T.

domingo, 26 de mayo de 2013

Del exorcismo políticamente incorrecto



Los Papas no exorcizan, parece decir una etiqueta no escrita del liber consuetudinarius del protocolo papal post-conciliar. Ya se sabe que los demonios, desde la Dei Verbum, sujetan su existencia a una especie de convenio regulado por el quasi-dogma del 'género literario' y el grado de des-catolización o infección modernista del exégeta, predicador y/o catequista de turno, de tal forma que los demonios que salen en el Evangelio y las lecturas se obvian bajo la rúbrica (tampoco escrita) de 'se leen pero como si no estuvieran'.

Si lo del Papa Francisco el pasado Domingo de Pentecostés fue exorcismo o no, lo saben Dios, el Papa y los demonios. Pero tuvo que ser algo distinto de la bendición-contacto o el gesto habitual del Papa Francisco con los enfermos; esto fue diferente: Por la seriedad que se impone en el momento (aunque fueran unos instantes), por la imposición intensa de manos, por la sorpresa de los pocos que estaban cerca, por el profundo cambio de semblante del enfermo, por el interés que muestra el sacerdote que acompañaba al enfermo en silla de ruedas.

El sacerdote es bien conocido por los televidentes de María Visión. Yo mismo (que no soy muy vidente de la susodicha emisora) lo reconocí en cuanto ví el YouTube: Es un p. legionario, mexicano, llamado p. Juan Rivas, que presenta reportajes sobre santuarios marianos, prodigios eucarísticos y apariciones; diríamos que un quasi profesional de los medios.

Cuando ya el lunes se discutía en facebk si fue o no fue exorcismo, propiamente, comenté que, por supuesto, no pudo ser un exorcismo ritual, aunque bien pudo haber sido un exorcismo intencional real, tanto más siendo el Papa el ministro del mismo. Así y todo, por las imágenes del yutube y el marco carismático de la Misa de Pentecostés, concluyo que pudo haber sido una de esas 'oraciones de sanación' tal y como se realizan en las reuniones/celebraciones de los grupos de Renovación Carismática. Digo esto sin excluir el exorcismo, digamos, 'sui generis', y considerando que es el Papa el ministro del acto, con potestad también extraordinaria, en todo caso.

Lo chocante del caso es la rapidez de Lombardi y el entorno oficioso del Vaticano en desautorizar a quienes publicaron que el Papa Francisco había realizado un exorcismo. ¿Por qué esa reacción? ¿Acaso no puede el Papa ejercer el ministerio de exorcista? ¿No puede el Papa hacer lo mismo de Cristo el Señor y sus Apóstoles? ¿No debería, incluso, verse obligado en algunas circunstancias? ¿Por qué entonces esa alarma, esa impresión de querer distanciar al Papa de un acto así?

Los exorcismos son sacramentales, actos de oración, deprecación y bendición. Son, en cierto sentido, ritos menores en cuanto competían originalmente al ministerio menor de los exorcistas. En los primeros siglos de la Iglesia fue un ministerio bastante común, que, sin embargo, con el transcurso del tiempo, se fue haciendo menos frecuente, quedando reservado, finalmente, a los sacerdotes, que son quienes ejercen hoy día el ministerio bajo las prescripciones que figuran en el Códex (c. 1172 ; cfr también la instrucción sobre exorcismos de la S.C.D.F. siendo Card. Ratzinger prefecto de la misma).

Desde los años setenta, por el éxito de la novela de W.P. Blatty y la película de W. Friedkin , el tema del exorcismo y los exorcistas se convirtió en un auténtico sub-género de las novelas y el cine de ficción/terror. Un tema (nunca olvidado, pero poco presente) de la liturgia/pastoral de la Iglesia se vio así expuesto de forma poco adecuada, fomentando el interés o la fantasía morbosa del público en general. A los católicos en particular les afectó de manera muy especial, surgiendo en mucha gente una preocupación que pasaba del interés propiamente espiritual a la atracción por los fenómenos paranormales: De la precaución contra el demonio tentador enemigo (ordinario y vencible) del alma junto con el mundo y la carne, se pasó a la imaginación, mitad terrorífica/mitad fascinante, de las posesiones diabólicas, los exorcismos y los exorcistas. Todo ello en un ambiente cada vez menos creyente, alejado de la fe, los Sacramentos, la doctrina, que no sabe del particular pero se deja llevar por la imaginería del cine y la literatura de kiosko. Si conocen Uds. la serie americana Supernatural, sabrán a qué me refiero.

Que se quiera alejar al Papa de toda ese mundo de horror-ficción, me parece oportuno, pues así se evitaría que la gente imaginara al Papa inmerso en un guión de best-seller vaticano-terror-ficción del estilo de las noveluchas de D. Brown. Lo que no se debería obviar es que el Papa tiene la potestad de exorcizar y puede practicar exorcismos, justa y necesariamente.

Cerrando el discurso, diré que, tratándose de temas diabólicos, siendo el demonio el padre de la mentira, es habitual comprobar cómo el mismo diablo parece enredar, muy especialmente, cuanto a él se refiere. El mismo día que se discutía sobre sí o no había sido un exorcismo el acto del Papa con aquel enfermo, el famoso exorcista romano p. G. Amorth (que opina que lo del PP Franciscus sí fue exorcismo) hacía estas declaraciones:

"...es una venganza del demonio contra los obispos mexicanos porque no se opusieron al aborto como debían haberlo hecho. Este hombre sólo será liberado cuando los obispos mexicanos se arrepientan y hagan penitencia por no haber intervenido más en esa cuestión".

¿El demonio castigando la omisión de los obispos poseyendo a un infeliz? `¿El demonio penando un pecado de omisión de unos obispos poseyendo a un pobre desgraciado? ¿El demonio condicionando la liberación del poseso a una acción contra-abortista de una jerarquía nacional?

Que lo extraño produce extrañas reacciones en pensamientos, palabras y obras parece ejemplificarse bien en esta extraña serie de hechos y dichos, extraordinariamente extraños.

Como una especie de apéndice abierto a nuevos capítulos, los titulares de la prensa han aireado la supuesta (no bien contrastada) intención del Arzobispo de Madrid, Cardenal Rouco Varela, de nombrar una tanda de exorcistas para su archidiócesis, por razonable necesidad y creciente demanda.

Ordinariamente, no tengo que verme (¡gracias a Dios!) con diablurías extraordinarias; mis batallas son de tentaciones y peligros ordinarios, de pecador vulgar y cura corriente entre gente corriente y feligreses comunes. Sin embargo, constato el éxito entre ciertos muy queridos feligreses de cualquier sermón en el que saque a relucir el demonio, con más exito cuanto más tremendos sean los cuernos y el rabo con que describa a la bestia.

Así que sospecho que este articulete será disfrutado por muchos. Que les aproveche.

Y de todo ello, que el Señor nos libre, la Virgen nos ampare y San Miguel nos defienda, para que no tengamos necesidad de más sacramental que el agua bendita (que lleva exorcismo de la sal y de la agua, para su mayor potencia efectiva, como Uds. sabrán).


+T.