jueves, 11 de agosto de 2011
Noches de verano
Recuerdo cuando mi madre me contó que el día de San Lorenzo era el de más calor del año, por el martirio del Santo quemado sobre unas parrillas, un tormento terrible cuya consideración piadosa ayuda a sobrellevar el rigor de la canícula agosteña. Y de noche, el cielo lloraba estrellas por el martirio de San Lorenzo.
La lluvia de estrellas de San Lorenzo la veíamos en el cine de verano, que en mi pueblo se instalaba en la Plaza de Toros, un lugar estupendo para mirar el cielo estrellado de Agosto, que es el que más estrellas tiene. Mirábamos al cielo y veíamos el polvo de estrellas que levantó el galope del caballo blanco de Santiago. Lo de la Vía Láctea y las tetas de Amaltea también lo sabía, pero lo del Camino de Santiago me lo enseñó mi abuela, también recuerdo la noche que fué.
Íbamos al cine de la Plaza de Toros casi todas las noches, porque el gerente del negocio era amigote de mi padre, y nos dejaban entrar de balde. De chiquillos nos gustaba sentarnos en las gradas de la plaza, recalentadas por el sol, en el tendido de frente a la pantalla. Si la peli era de romanos, parecía talmente que estábamos en el circo. Recuerdo una vez que pusieron 'Los Diez Gladiadores', con una escena en la que echaban a los cristianos a los leones, me impresionó tanto que hasta me dio fiebre, soñando con leones hasta que amaneció.
Las pelis de romanos eran las mejores. Había una que se llamaba 'Siete contra todos' que la reponían todos los años y era un éxito cada vez que la echaban. Salía un enano que repartía y recogía porrazos todo el tiempo, un centurión que era el bueno y unos malos inconfundibles desde que aparecían en pantalla.
Otra que recuerdo muy bien es Ulises, con Kirk Douglas de Ulises y Anthony Quinn de Polifemo. 'Los últimos días de Pompeya' y 'Quo Vadis?' también solían reaparecer casi todos los veranos, pero el exitazo cada temporada eran 'Ben Hur' y 'Los Diez Mandamientos'.
A lo lejos, durante las peli, se escuchaba el ensayo de la Banda Municipal, tocando marchas y pasodobles. Cuando salíamos del cine, sobre las doce de la noche, había gente sentada tomando el fresco, delante de sus casas, algunos durmiendo en butacas, las mujeres sentadas en sillas bajas y los niños jugando por la calle.
Coger grillos de noche era otra de las diversiones de las noches de verano. Mi amigo Francisco Daza organizaba corridas de toros con los grillos, que metía en una caja de Ducados y los iba soltando en una plaza de toros de cartón que se había hecho. Los indios de plástico a caballo eran los rejoneadores y los picadores, y unos soldados de plomo los toreros, con una muleta de papel de seda grana. Las banderillas eran alfileres con unos papelillos de adorno, y el rejón de muerte y el estoque unos alfileres de cabeza negra de los que se usaban para los velos de Misa; los mejores eran unos que usaba mi tía Rosario, extra largos, con la cabeza gorda como un garbanzo. Yo se los cojía de un tubo de aspirinas que usaba como alfiletero, con polvos de talco para que no se oxidaran. Ganaba la corrida el que antes matara al grillo, con música de tachero-chero-chero chín-púm chero-chero-cherocheeerooo chín-púm traraliro-liro-lero chín-chín que cantabamos mi amigo Francisco y yo por lo bajini, para animar la lidia. Los grillos saltaban y se escapaban de la plaza de cartón y más de uno se iba sin picar, ni un alfiler. Los chicos eran difíciles, porque tenian menos cuerpo para clavar; los mejores eran los grillos grandes, que se dejaban clavar hasta tres y cuatro alfilerillos antes del rejón-alfilerazo de muerte.
A las doce y media ya era hora de recogerse, después del cine o de la corrida de grillos. Los grillos fueron desapareciendo con la edad, cuando uno ya no jugaba a esas cosas. Pero el cine fue ganando con los años.
Ya no hay niños que jueguen con los grillos, mala señal. Ni la gente sale a tomar el fresco a la puerta de la calle, porque tienen aparatos de aire acondicionado y se quedan dentro de sus casas viendo la tele. Tampoco hay ya cine de verano, aunque menos mal, gracias a Dios, que la Plaza de Toros (la de verdad, no la de cartón) sigue en pie.
Calor sigue haciendo el mismo. Esta misma noche hace un calor antiguo, como el que sudaron mis tatarabuelos. Aunque los sonidos de las calles también han variado, entre moto que corre y coche que pasa, todavia se oye maullar a algún gato destemplado de madrugada, o algún gallo a lo lejos, y el ladrido de los perros. Las campanadas del reloj tienen un sonido especial las noches de verano, más largas, con más eco.
El cielo es el mismo, la misma luna, las mismas estrellas. Cuando miro al cielo en las noches de Agosto es como si abriera un balcón a los días que pasaron y que imagino estáticos, como pegados en un álbum de cartulina negra, instantáneas revividas entre flashes de estrellas.
+T.
martes, 9 de agosto de 2011
Y Sevilla...
Sevilla - aparte la juventud que acuda - estará en la JMJ de Madrid con una extraordinaria representación: La imagen de la Stmª Virgen de Regla, de la antigua Hermandad de los Panaderos, en su paso de palio, tal y como sale por las calles de Sevilla en Semana Santa, la noche del Miércoles Santo, desde hace siglos. Su paso cerrará el gran Via-Crucis que se ha organizado para la tarde del Viernes 19 de Agosto en el madrileño Paseo de Recoletos, con pasos e imaginería pasionista de toda España. Una forma de solemnizar la JMJ, siendo quizá este Via-Crucis monumental el acto más llamativo de todos los que se celebrarán en el centro de Madrid.
Habrá 14 pasos con representación de los misterios-estaciones de la Pasión del Señor, procedentes de 12 ciudades españolas, todas ellas reconocidas por las solemnes celebraciones de Semana Santa, sus cofradías y su artística imaginería religiosa, piezas de museo en muchos casos. Vuelvo a decir que el montaje del magno Via-Crucis en Recoletos será digno de ver.
En Sevilla, sin embargo, la idea y primer plan de este Via-Crucis suscitó una viva polémica, muy provinciana (dirán algunos) pero apasionadamente sevillana, que agitó durante unas semanas el mundillo siempre activo y chispeante de nuestras Hermandades y Cofradias (instituciones que no sé lo que importan en el resto de España, pero que en Sevilla son parte principalísima de su estructura social, imposibles de ignorar).
Quizá eso fue lo más chocante para los cofrades sevillanos, que sin consulta previa se vieron ante una especie de hechos consumados: Con la excusa de que era para el Papa, se planteó oficiosamente a la Hermandad del Patrocinio que la imagen del Cachorro (Stmº Cristo de la Expiración) fuera al Via-Crucis de Agosto de la JMJ. Entonces, cuando aquello se supo, escribí un articulete sobre el caso, aquí en EX ORBE.
Con cierto desfogue (este blog, recuerden, ante todo y más que nada, es para mi personal expresión y desfogue (sin excluir ulteriores funciones y/o objetivos, of course)) arremetí contra el Yago ideador y promotor del evento, un estupendo gestor, no lo dudo, pero sin remota idea de cómo es y funciona Sevilla. Los hechos lo demostraron.
La cosa se complicó porque después de la negativa absoluta de la Hermandad del Patrocinio surgieron otros intermediarios en el asunto, queriendo arreglar la cosa, yendo con el mismo ofrecimiento a otra popular (y populosa) cofradía. Si ser el primero en decir no ya es fatigoso, poner a otros en el brete de ser los segundos que se nieguen es rozar quasi el colmo de la indiscreción, como sucedió. El segundo asalto se sufrió en la Hdad. de la Esperanza de Triana, aun con más conmoción intra-cofradiera porque la invitación se tramitó de forma quasi oficial, y la Hermandad tuvo que responder oficialmente que no.
¿Y por qué no? Pues porque en Sevilla las Imágenes que se veneran en las Hermandades y Cofradías son nuestras Veneradas Imágenes, no son un adorno, no son una pieza artística, no son un objeto museístico, no son un elemento de exposición. No se trasladan de sus capillas salvo cuando salen en procesión, con toda solemnidad. Rarísimas veces se exponen en actos ajenos a los cultos piadosos; y caso de ser expuestas temporalmente en salas de museo, lo son de una forma excepcional y con una formalidad quasi-litúrgica, asombrosa para los ajenos pero justamente razonada por los sevillanos que nunca olvidan lo que son y representan las Veneradas Imágenes de sus Sagrados Titulares.
Imágenes devocionales como El Cachorro no han salido nunca de Sevilla; incluso cuando han sido objeto de necesarias y graves restauraciones estas se han llevado a cabo en instalaciones anejas a sus capillas. Lo más que se alejan de sus templos cuando urge restaurarlas es el espacio que separa sus iglesias del antiguo Monasterio de la Cartuja, donde se ubica el IAPH (una de las instituciones mejor valoradas de entre todas las promovidas por la Junta de Andalucía).
Estas explicaciones sobran si se discute entre sevillanos. Pero estas mismas razones suenan peregrinas al oído de extraños. Lo grave es que los extraños sean personas con intereses y obligaciones en Sevilla y no se atengan a los criterios sevillanos ni se avengan a esas leyes no escritas, que suelen ser las más importantes de las leyes, generalmente.
Entre dimes y diretes eclesiástico-cofradieros que dan la razón al viejo dicho 'Ni fías ni porfías ni cuestión con cofradías', el asunto se fue convirtiendo en un molesto compromiso que había que arreglar para que no se enconara y derivara en peores malentendidos y desencuentros. La solución llegó no por vía directa sino por medios, digamos, transversales, con agentes móviles-flexibles, contactos pre-tanteados y alternativas abiertas-positivas. Así sí se cierran tratos. Por decreto y/o baculazo, imposible.
El final de este episodio netamente sevillano se disfrutará, Deo volente, el Viernes de la JMJ, con la bellísima Virgen de Regla luciendo en su deslumbrante paso de palio por Recoletos y aledaños de la capital, en honor del Papa Benedicto y para honor de la JMJ.
En los próximos dias se hará el traslado de la imagen de la Virgen; el paso ya está en Madrid, y hasta se han permitido los costaleros un breve ensayo en la Puerta del Sol. En cuanto llegue, la imagen de la Stmª Virgen de Regla quedará expuesta en su paso y se celebrará un Triduo en su honor. La procesión de ida y vuelta al Via-Crucis será también, parece ser, more sevillano, hasta con el Sr. Alcalde en la presidencia, con vara. Si la gente de la Hermandad de los Panaderos se moviliza como es de esperar, el 19 de Agosto será, por unas horas, Miércoles Santo en Madrid y el Paseo de Recoletos se transmutará en un pedazo de la calle Orfila esquina con Javier Lasso de la Vega, un rompimiento de gloria que pintaría admirado y admirable el gran Claudio Coello.
Esto será lo que verá Madrid, y desde Madrid todo el mundo:
Por supuesto, nada que ver con otras 'celebraciones' de la JMJ en formato 'juanpablista'. Esto, lo del Via-Crucis con los Misterios de la Semana Santa de España y el paso de palio de la Virgen de Regla, será otra cosa, otra JMJ, una JMJ made in Spain, España profunda, con sus ancestrales señas de identidad católica, tan ricas y elocuentes. Y tan vivas.
Lo del Cristo de Mena de Málaga con la escolta de la Legión y su salida a hombros desde la Catedral Castrense, también va ser digno de ver. En el Madrid de los días del hundimiento de Zp, su laicismo y su pseudo-memoria histórica, ver al Crucificado exaltado por las más legendarias tropas del Ejército Español será todo un símbolo, un clamor de la España real contra la impostación de la infra-nación proyectada por el peor gobierno que se ha sufrido en el país desde la impía y criminal 2ª Republica-ca.
Entenderán ustedes que, sin apearme de una sóla de las críticas hechas a la JMJ juanpablista, conviene apreciar detalles y hacer justicia a lo que está bien. Y esto, Dios mediante, estará muy bien.
+T.
sábado, 6 de agosto de 2011
Los religiosos españoles CONFER en la JMJ
La CONFER (conferencia española de religiosos) también estará y actuará en la JMJ. Muy originales ellos y ellas, nuestros religiosos y religiosas organizan un (¡échense a temblar!) 'macrofestival': VEN+ID
El cartel (que en moderno se dice 'logo') es la imagen que aparece en la cabecera de este articulete. Esas cuatro cosas en amarillo, rojo y negro no piensen ustedes que son un capricho naif del cartelista (en moderno 'logotipista'), no; se trata de todo un tratado simbólico-pastoral catequético que en la web de la cosa lo explican así:
El símbolo está compuesto por tres personas y una cruz.
Personas:
El primer joven está siendo llamado, está acudiendo al encuentro con Cristo, a la reunión. La segunda persona está celebrando y en disposición de total acogida a Cristo, acogiendo su vocación. La tercera persona está saliendo de la reunión, está siendo enviado al mundo (aquí toda la explicación)
Como puede comprobarse se repite la tesis del minimalismo estético-formal y el maximalismo intencional rollo-macabeo, una característica típica de las nuevas tendencias post-modernas: Un monigote mal pintado y cuatro tomos con apéndices para explicarlo prolijamente.
El festival concierto será una noche de música juanpablista, cantantes, solistas, grupos. Y entre pachanga y pachanga, una catequesis predicada por un obispo.
Reconsiderando estos pormenores, reconozco que hay que tener cierta entereza de ánimo, alguna probada virtud (esperanza, fortaleza, paciencia) para soportar la velada sin precipitarse en un noche oscura del alma, o algo peor. Reconozco y confieso que yo no tengo virtud, no alcanzo un grado tal de perfección para aguantar una noche con recitales de:
Padre Jony
Hermana Glenda
Ain Karem
Toño Casado
Y entre copla y copla, sermón episcopal. Demasiado duro, very mutch hard para mí y mis circunstancias.
Si alguno con valor y mérito bastantes quisiera, empero, ir al festorro de la CONFER-jmj, aquí tiene el PROGRAMA (poco currao el pdf, pero es el programa que he encontrado on line).
Advierto a los valientes que decidan ir al VEN+ID que antes tienen que aprenderse (letra-música-baile) esto, que será el plato fuerte participativo-comunitario del concierto:
Post eventum, ya me temo las peores translaciones, puesto que las estadísticas informan de la altísima probabilidad de repetir en el lugar de origen lo visto, oído y bailado, constatándose una irresistible tendencia a montar el numerito juvenil-musical-bailable en la parroquia, templo, capilla etc. de los asistentes, allá donde sea, con el estropicio litúrgico-espiritual que ustedes y yo lamentaremos.
Y es que aun de capa caída, las influencias de monjas y frailes en las tiernas e impresionables sensibilidades espirituales de los jóvenes son muy poderosas, ya se sabe.
Yo mismo conservo para mi uso y devoción las medallas de las congregaciones de Los Luíses y Los Estanislaos que fueron de mi padre y mis tios.
Claro que aquellos eran otros tiempos, y mi padre y mis tios no iban a Los Luíses y Los Estanislaos para cantar, bailar y montar coreografías pop-rock.
Eran otros tiempos.
p.s. De postre, este youtube, también muy interesante: Todas las pavas de San Cugat montando un flash-mob. Al final corean: ¡Esta es la juventud del Papa! Escalofriante. Vean:
+T.
viernes, 5 de agosto de 2011
Contra JMJ y efectos secundarios (matizando)
Por ahí, por allá, en estos últimos días - ya estamos en vísperas inminentes - salen algunos declamando contra los enemigos de la JMJ. Los escandalizados declamantes son voceros del catolicismo neocon, juanpablistas militantes o inconscientes. Como suelen hacer los que reaccionan contra la oposición que sea, meten en el mismo saco a todos los renuentes, como si fueran lo mismo y dijeran lo mismo y se rebelaran por lo mismo un comunero de Castilla, un jacobino de París o un moro inquieto de El Cairo, como si tuvieran algo en común Savonarola en Florencia, Cromwell en Londres o Mao-Tse-Tung en Pekín. Pues así meten en el mismo conjunto discrepante a los no-católicos de la izquierda des-católica, a los sedevacantistas terroristas y a los católicos conscientes. Medir con el mismo rasero es fácil y rápido, pero suele ser síntoma de poca pesquis, de obtusa inteligencia, de precipitada y ligera consideración.
Yo, católico consciente, sinceramente, no quiero que fracase la JMJ de Madrid por nada malo o imperfecto o accidentado que pase, al contrario. Bastante mala está ya la cosa en Madrid capital de España y en España cuya capital es Madrid para que encima se nos caiga encima la JMJ. Y lo mismo pienso de la Iglesia, nuestra madre, que bastante tiene con lo que tiene para que además se le derrumbe la JMJ 2011. No quiero fracasos y rezo para que no nos advengan más calamidades, ni a la Iglesia ni a España.
Pero eso no significa que deje en suspenso mi juicio inteligente, que para eso me lo dio el Señor, y examino, juzgo y digo. Y digo razonablemente, no disparato.
Así, con razonable juicio, digo que un disparate es esto:
'Marianfest', una fiesta mariana en la JMJ
Esto va ser, por lo que tengo entendido, el Miércoles de la JMJ, que en americano se dice Wednesday, para que nos entendamos todos. Por cierto, que en la agenda de ese Wednesday JMJ también aparece programado un 'Suspiros de España Concert' que ustedes podrán imaginar qué sea, pero yo prefiero no preguntar qué será. También, en el prospecto de ese mismo Wednesday se avisa de un 'Life on te Rock' (With Father Mark and Doug Barry of EWTN Live broadcast). Tampoco pregunto detalles, of course.
Simultáneamente, a la vez que se publican por ahí estos anuncios del programa JMJ, como muestra de la grave disfunción/confusión reflexivo moral reinante, uno de los declamadores (¡famoso declamador con millones de adictos!) contra los críticos anti-jmj, uno de esos que no distinguen críticas/críticos y todo/todos le parecen lo mismo, se pone a crotorar en su campanario escandalizado por esto:
Clecio Alençar, vicario-cantante country brasileiro
¿Habrá que explicar al escandalizado declamador filo-jmj que de los polvos de la JMJs salen (y saldrán) estos lodos del vicario-cantante brasileño, el padre Johny rockero, las nenas danzarinas litúrgicas y demás comparsas del juanpablismo nacional e internacional?
Pues a ver si nos aclaramos y nos ponemos a discernir, una facultad de la razón inteligente que parece que se ejercita poco ultimamente en ciertos foros eclesiásticos - oficiales y/o oficiosos - que deberían ser, más bien, expertos en el sabio e inteligente discernimiento espiritual.
Es un don del Espíritu Santo, se le puede pedir.
p.s. Gracias al Artillero Arturo Padilla por el link del cura country.
+T.
Clases de verano
Mi primer colegio fue de monjas, de Teatinas; pero mi primera escuela fue decimonónica, un pedazo de estampa de Fernán Caballero de esos que todavía sobrevivían passim en la feliz España de los '60.
A las cinco de la tarde, oliendo a jabón de baño, repeinado, subía perezoso la cuesta del Goro, por la acera de la Campita, que era la de la sombra, pasaba por delante de la casa de tia Maria Antonia, y llegaba al portón de Don Francisco, el maestro.
Don Francisco era el hijo del Sargento Bernardo Diaz, un señor con mostachos monumentales, imponente en su retrato de marco oscuro, que su hijo nombraba de vez en cuando - "...mi padre, que en paz descanse...", mirando al cuadro del difunto y santiguándose. Don Francisco no tenía título de maestro, pero estuvo interno en el colegio de los jesuítas, becado, estudiando hasta el bachiller y luego no sé qué paso que se vino al pueblo sin carrera. Desde antes de la guerra se dedicó a dar clases particulares a los pocos alumnos que le salían, algún atrasado que no lograba sacar el grado, algún aprendiz de tendero que necesitaba aprender las cuatro reglas, alguno que volvía de la mili y quería perfeccionar lectura y escritura. Y los niños en verano.
Para las clases de verano de los niños preparaba cada tarde el comedor y una sala grande entre el patio y la cocina. En el comedor arreglaba la mesa y dos camillas sin ropa, y en la sala de abajo ponía una mesa desmontable, un tablón grande sobre tres caballetes que ocupaba todo el centro de la habitación. Las sillas, unas eran de tijera, que se las prestaban en el casino, otras eran de la casa, con el asiento de anea, y también había unas banquetas de madera sin barnizar.
La casa olía a lápices, a pizarras. Y también olía a gatos, y al guiso que hubiera guisado en la cocina Patrocinio, la hermana de Don Francisco. Pero olía bien, un aroma que ahora mismo reconocería. Cuando llegábamos, la casa estaba fresquita, con las losas de barro y la corriente de chinos húmedas de haberlas rociado con el agua que le sobraba a Patrocinio después de regar los cuatro macetones de pilistras.
La primera tarde que fui a las clases me dieron una pizarra negra y un pizarrín negro, para escribir. Y yo dije que cómo iba a escribir con una tiza negra en una pizarra negra, y Patrocinio me dijo - "Tú escribe y calla. Y si no, aprende". Desconfiado, cogí el pizarrín y tracé una raya en la pizarra ¡y la raya era blanca! ¡Qué cosa tan curiosa! Una tiza negra que escribía blanco. Portentoso.
La admiración me duró un minuto de rayitas blancas del pizarrín sobre la pizarra, hasta que Don Francisco me preguntó - "¿La suma de una columna o de dos?" Enigmática cuestión que yo no sabía resolver, tímido y azorado, como he sido siempre, todo ojos detrás de mis gafotas. Sumar sabía qué era, y sumaba muy bien; columna también sabía qué era, y sabía que había columnas dóricas, jónicas, corintias, toscanas y salomónicas; lo que no sabía es que hubiera columnas de suma o suma de columnas. Se me resolvió la perplejidad cuando me pusieron por delante una pizarra con una ristra de números (una columna) para sumar. En unos segundos estaba sumada.
- "Ya está", dije yó.
- "Francisco, mira qué listo, en un momento, mira", dijo Patrocinio.
- "A ver, a ver..." - dijo Don Francisco - ¡Muy bien! Al segundo grado.
Y me pasaron del comedor a la sala del patio. Nada más sentarme en una de las sillas de enea, me dieron otra pizarra con una ristra de números de dos cifras (dos columnas) para sumar. Tardé un poco más, pero sumé bien, correctamente, las unidades y las decenas.
Después de los números venían las letras. Primero el Catón, un silabario con lecturas cortas, cada día una página:
La P. Pú-a, ma-pa, pa-po, pi-pa, a-ma-po-la, pi-no, pu-pa, pe-lo, po-pa, pa-la, pa-pá, pa-lo-ma, pe-pi-no. PA-LO. LU-PA. HI-PO. Pe-pe le-e la pe y la me. Lui-sa a-se-a la sa-la, se pei-na, sa-le a Mi-sa y se pa-se-a.
Después se copiaba la lección, en una pizarra con renglones.
La clase concluía con todos los niños juntos contando en voza alta, a coro, del uno al cien. Luego se cantaban los límites de España:
- "España limita la Norte con el Mar Cantábrico y los Montes Pirenos, que nos separan de Francia, al Este con el Mar Mediterráneo, al Sur con el mismo mar y el Estrecho de Gibraltar, al Oeste con el Océano Atlántico y Portugal".
Se terminaba con una ronda en la que Don Francisco iba señalando a los niños con un puntero y preguntando las capitales de los países: ¿Francia? ¡París! ¿Italia? ¡Roma! ¿Portugal? ¡Lisboa! ¿Inglaterra? ¡Londres! ¿Alemania? ¡Berlín? ¿Rusia? ¡Moscú! ¿Austria? ¡Viena! ¿Turquía? ¡Estambúl! ¿Perú? ¡Lima! ¿Siria? ¡Damasco! ¿Cuba? ¡La Habana!
Y vuelta empezar la ronda, porque no se acertaba casi ninguna: ¿Francia? ¡Roma! ¿Rusia? ¡Berlín! ¿Inglaterra? ¡Francia! ¿Cuba? ¡Lima! ¿Austria?...(y Patrocinio, desde la cocina, nos enseñaba por detrás de Don Francisco un bollo de pan de viena) ¿Siria?...(y Patrocinio señalaba un albaricoquero que había plantado en el patio). Una vez, mi amigo Basilio Lara en vez de Damasco gritó ¡Níspero!
Por la casa rondaban dos gatos, uno amarillo y otro gris. Y en el patio había un galápago, muy viejo. Y en el albaricoquero, colgando de una de las ramas, una jaulita con un jilguero. Y en una tapia del patio otra jaula con un mirlo. Y al fondo del patio, un gallinero con media docena de gallinas y un gallo.
Don Francisco era carlista, de familia. Junto al retrato de su padre, el Sargento Bernardo, tenía un cromo enmarcado de Don Carlos VII, con su boina colorada. Don Francisco también conservaba su boina, con la borla amarilla. Yo nunca se la ví puesta. Para la calle, en invierno, usaba una boina negra, y en verano un sombrero de paja. Don Francisco era calvo, calvo de solemnidad.
Patrocinio, su hermana, tenía el pelo descolorido por secciones, porque se teñía las canas y luego se le iba destiñendo y se le quedaba el pelo oscuro por las puntas, amarillento en la mitad y blanco en la raiz. Como nada más salía a Misa y de visita para los pésames y otros cumplimientos, con el velo puesto no se le notaba el desteñido del tinte. Pero dentro de la casa parecía la versión de una bruja de cuento, vestida siempre de negro, canija y encorvada, arrastrando los pies, canturreando por lo bajo, en la cocina o yendo y viniendo por la casa. En cuanto se sentaba en una de las mecedoras de lona que había en el portal, le saltaba encima uno de los gatos, y ella lo acariciaba y se ponía a hablarle.
La clase duraba una hora y pico, sobre las seis y media ya estaba de vuelta en casa, con el Catón, una libreta y el lapiz. Merendaba leche fría con limón y canela y algunas galletas.
-¿Qué has hecho en la clase?
- He leído la p, y he hecho una suma de dos columnas, y he copiado una pizarra de diez renglones...
...Pero yo no quiero ir, que me da miedo Patrocinio.
Yo tenía cinco años, recien cumplidos. Aprendí a leer en los tebeos de El Jabato y El Capitán Trueno, y a escribir en el mostrador del estanco de mi tia, y no entendía para qué me mandaban a las clases de verano de Don Francisco.
Fueron dos veranos con clases, los dos iguales, las mismas pizarras, las mismas sumas, los mismos copiados. Y las mismas capitales.
Don Francisco y Patrocinio fueron languideciendo, dando bajones cada año que pasaba. Se murieron el mismo invierno, uno detrás del otro, amparados por los vecinos, porque la familia que tenían eran parientes que se desentendieron. A Patrocinio le pusieron nicho propio en el cementerio, pero a Don Francisco lo enterraron en el panteón de una prima lejana, sin lápida.
La casa la vendieron, la derribaron y levantaron otra vivienda nueva, de dos plantas, ni siquiera sé quién vive ahora allí; si paso por delante, no miro la fachada. Pero sé qué casa es, como si estuviera pisando el umbral, entrando en el zaguán y llamando al aldabón del portón, con el olor de las pizarras y los lápices y la yerbabuena del arriate del patio.
+T.
miércoles, 3 de agosto de 2011
Viejos corruptores
Me revuelven el estómago nada más verlos. En especial ese de la barba cadavérica, el viejo verde asqueroso que escribía historias indecentes, un aprovechado bien nutrido en los años de Franco que después (el repugnante sujeto estaba bien informado) protagonizó un currículum-tipo desde el azul al rojo. Estas piezas son así.
Ahora, con una pata en la tierra (o en el crematorio), resurge con la cochambre de los pseudo-indignados porque tuvo el ojo (la buena información, otra vez) de prologar el panfletucho del francés ese, el inventor de la indignación. Escoria podrida de la infecta izquierda que se resiste. Vivir para ver: Unos se suicidaban y se quitaban de enmedio con prisa, y esta galería de momias rijoso-impotentes se aferran al reloj (viven muy bien, muy cómodos) a la vez que postulan y promueven eutanasia para todos.
Son de la mala ralea del infame aquel, el alcalde de Madrid, el de los bandos repulidos, el que se apuntó a la movida de los degenerados de los '80, el bocapodrida socialista que alentaba a la canalla drogadicta. Socialista, y ya está dicho todo.
Ahora, cuando el sistema parece que estertora y supura pus por todos sus hediondos poros, ahora emergen otra vez, los corruptibles corrompidos corruptores. No les da vergüenza haber estado y volver a estar porque el pudor es incompatible con las siniestras, las izquierdas nunca tuvieron vergüenza, cuando esconden sus culpas es porque les amenaza la justicia, no la conciencia.
Ya no piden tierra y libertad, como antes. Pero están pidiendo tierra, patéticamente, no sé si son conscientes.
Qué ridículo ver a la decrepitud pidiendo la vez en la orgía de la juventud (¡y esa juventud!).
&.
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