jueves, 26 de mayo de 2011
Diabólica corrupción
El no-arte (anti-arte, contra-arte, des-arte...no sé como llamar a esa peste) que aparece como expresión preferida de la post-modernidad y sus vanguardias bien cotizadas y pagadas, patentiza una frustrante evidencia: No tiene inspiración, es incapaz, esteril. Por eso vampiriza al verdadero arte.
Pero no es una mera copia, no se limita al plagio, sino que demuestra su abyección esencial corrompiendo la obra de arte original. La prostituye, la desfigura, la desvirtua o la profana haciéndola víctima de un deliberado sacrilegio. Todos estos atentados se pueden considerar a propósito de la desgraciada y pervertida contra-versión de la Pietá del Michelángelo ideada por el criminal que expone en la Bienal de Venezia (¡desgraciada Venezia!).
Sospecho que su autor es un tarado, intuyo incluso parte de la naturaleza (más bien contra-natura) que subyace bajo la mente de un sujeto capaz de idear y ejecutar algo así.
La corrupción de la imagen (sea de la Pietá, como en este caso, sea de cualquier otra obra semejante) es realmente un atentado formal que debería estar tipificado legalmente para poder ser juzgado y castigado. Recuerdo la terrible agresión sufrida por la Pietá en 1972, y un álbum estremecedor con fotos del rostro de la Virgen, que aparecía plásticamente atormentado, como una cara humana destrozada por un accidente o por una enfermedad, casi real. La recuerdo como una de las imágenes más patéticas que he visto jamás, hasta el punto de que rehuso verlas por el malestar que me provocan. Mutatis mutandis, pienso que la per-versión de la Pietá que se expone en la Bienal de Venezia es también un acto criminal, algo terrible merecedor de castigo.
A estas alturas, debería pensarse en ir protegiendo legalmente la integridad formal-absoluta de obras como esta, igual que se preserva una marca o un nombre comercial y se castiga su mal uso.
El atentado de perversión de la Pietá, además de ir contra el arte, es un sacrilegio porque profana la belleza religiosa de una imagen concebida para ser venerada y recibir culto como expresión iconográfica del Misterio de Cristo.
Es diabólico, satánico, demoniaco: Como el mal es incapaz de realizar la belleza, la corrompe, pudre lo bello, lo descompone. Todo eso lo ha cometido ese desgraciado falso-artista contra la Pietá. El mal debe estar detrás o dentro de él, como su 'obra' demuestra.
¿El castigo del criminal? No sé, habría que pensarlo. Pero yo consideraría si cupiera inspirarse en la sentencia "si tu ojo te escandaliza, sácatelo". ¿Muy radical? Puede, pero ¿no es ese el efecto que pretenden inducir esa ralea de corruptores no-artistas, no buscan el 'shock', el choque traumático del espectador con su obra? Pues a tal efecto, tal castigo.
Y para otra ocasión, con un ojo menos, ya se lo pensarían.
El otro dia me borraron un comentario en un foro: Escribí que necesitabamos urgentemente un Bin Laden católico. No lo decía en serio pero sí lo pensaba en serio.
Para casos como este, por ejemplo. Y para otros.
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martes, 24 de mayo de 2011
Cuestión de besos
Me he encontrado, sin querer, este youtube con pormenores de la Adoración de la Stª Cruz el Viernes Santo, en la Basílica de S. Pedro en el Vaticano. Si se entretienen Uds. en verlo, verán qué rica variedad de expresiones en el momento de proceder a adorar el Stº Crucifijo (de regular calidad, todo sea dicho; que da la impresión de ser de poco mérito, poco artístico, quiero decir, modernito y barato, muy poca cosa para semejante ocasión y en tan señalado lugar).
Esquematizando la escena, los movimientos de ceremonia parecen ser estos: Se acercan, en fila de uno, primero los Cardenales, según precedencia fijada, después los Arzobispos, luego los Obispos, finalmente el cabildo de la Basílica y algunos seglares selectos. Al llegar al plano delante del Altar de la Confesión, sotto il baldacchino, primero hacen genuflexión, después besan los pies del Crucifijo, se desplazan a la derecha y vuelven a hacer genuflexión antes de retirarse. Pero fíjense que unos besan y otros no.
(aquí en pantalla completa)
Nuestro Cañizares, por ejemplo, por razones de talla insuficiente y brevedad somático-estructural, se comprende; quiero decir que el pobre no llega, y se contenta con intentar el beso y dejarlo esbozado, con los morritos al aire, un beso incoado y no consumado, un baccio all aria, un beso extenso-no-intenso. Vean el youtube y entiendan lo que explico, ¿me explico?
El que sigue a Cañizares es Ruini. De entrada no problem, se supone, porque tiene más extensión esquelética que Cañizares; pero vean ustedes: Se acerca, junta y frunce labios, se aproxima, acerca la cabeza, esboza con los labios, intentaaaaaaa...yyyyyyyyyyyy....hhhuuuyyyyy....¡Por dos milímetros!!! Bueno. Suficiente. Vale. Bien. No se trata de darle un beso de tornillo a los pies del Cristo, of course. No. Valga, pues, el beso-rozado de Ruini. Seguro que la Magdalena no le besaba los pies al Señor así, seguro que ponía mas pasión, recordemos la escena del llanto, los cabellos, el perfume, etc. Desde luego, Ruini no es la Magdalena, ni Maria de Betania, obviamente. Ni tampoco la pecadora aquella, la que fue perdonada mucho porque demostró amar mucho, que no quiero decir que Ruini no ame mucho, ni que no peque, tampoco, sino que el Emmº Ruini no se apasiona cuando besa, eso es. Quizá se le pudiera pedir más capacidad osculatoria, un poco más de intensidad de esencia pio-besante, siendo Cardenal, ya que lo es. Pero bueno, bien está. Dejemoslo así. Ruini ha micro-bacciato suficientemente. Aprobado.
Después de Ruini, el que le sigue, un Cardenal de hermosa papada que no sé quién es, amaga pero no besa; ¿por anquilosamiento de las vértebras cervicales?, ¿por fallo en el cálculo de aproximación buco-labial al Crocifisso? Aventuro hipótesis, pero de hecho lo ignoro, aunque está claro que no besa pas rien. Siguen otras Eminencias, unos osculantes, otros amagantes, algunos refractarios al beso. Kasper (¡quién lo iba a imaginar!) besa. Y el que le sigue, y el siguiente que me parece que es Lajolo, también, y los de detrás.
El Cardenal negro besa el stipes de la Cruz, pero el que le sigue ni siquiera frunce los labios para disimular el beso sino que sólo se aproxima y ya está, ni hace genuflexión al llegar, ni hinca la rodilla al irse, un caso extremo de impía irreverencia, no sé si será un Cardenal iconoclasta o algo peor, no sé y no sé ni quién será este purpurado beso-resistente radical. El que le sigue, dado el mal ejemplo de su predecesor, repite el minimalismo del beso disimulado por mera aproximación, sin genuflexiones tampoco, será la reúma, será la artrosis, será la próstata o algo de eso, no pensemos mal.
El siguiente, un cardenal hermosamente prognato, besa y genuflexa. Nuestro Herranz besa bien, genuflectando firme y torero, y el que va detrás suya, con abundante pelo cano al cepillo, prolonga el beso devotamente, ¡bien!; no así el siguiente, que finge el beso, teatral-litúrgico. En este momento (min. 2,17ss.), se aproxima el equívoco Ravasi, mirando de soslayo al Crucifijo, con intención que se adivina poco determinada al ósculo; ¿qué hará, besará o no? ¡Ogh! Para mi mortificación, el cámara mueve el objetivo y enfoca un detalle del Crucifijo justo cuando debería apuntar a Ravasi, ¡peccato! El último de la fila de Cardenales, el suizo Koch, besa muy bien, hasta parece que se oye el chasquido del beso.
Y luego siguen los demás de la Curia, entre ellos, el tercero o el cuarto, Fisichella, que besa también muy bien, raccolto y piadoso (a ver si persevera cuando arribe al cardenalato - si diventa -; habrá que estar atentos). Detrás, el siguiente, es nuestro antiguo nuncio, el portugués Monteiro de Castro, que como es medianete de talla tiene su mijita de dificultad, pero estira el morro y logra el beso, felizmente. Los demás siguen la misma páuta cardenalicia: Unos besan, otros no, unos aparentan, otros se esfuerzan, etc. Las bad influences, ya se sabe.
Los tres señores con pinta de empleados de funeraria no sé quienes son, si funcionarios vaticanos, si guardias suizos de paisano, si invitados escogidos, no sé, pero los tres lo hacen muy bien, la genuflexión y el beso. Las tres señoras veladas, tampoco se quienes son. Entre los siguentes, me parece distinguir, con manteleta, a Mons. Pozzo, el de Ecclesia Dei, que besa.
Pero la mejor es la penúltima (min. 8'43 ss.), esa india con su sari, que besa, toca, re-besa, acaricia, besa otra vez con las manos, como si estuviera desagraviando al Crucifijo por los besantes renuentes. Es un ejemplo, mujer tenía que ser para besar con devoción de Viernes Santo, ella sóla entre tantos. Y además, al pasar por delante del trono del Papa, ella y su marido (supongo) le hacen una hermosa reverencia a Benedicto (la monja y el monsignorino que iban delante han pasado de largo, otro detalle).
Discúlpenme ustedes, pero no soy un friki de esos que se conocen foto, vida y figura de la vip-clerecía. Sorry. De cara sólo conozco a los imprescindibles, de nombre lo mismo. Y poco más. No sigo el ¡Hola! prelacial. Incluso les veo a algunos un parecido quasi-clónico, como si estuvieran repetidos (¡horreur!) y confundo unos con otros. Para ser Cardenal se debería exigir una carátula correspondiente, inconfundible, con carácter y fisonomía notables, ¿no les parece?
Bueno, pues esto es todo. Un reportaje comentado, tal y como se me ha ido ocurriendo viendo la concurrencia de la Curia besante (o no).
¿Significa algo? Pues Dios lo sabe, y me figuro que también los Ángeles respectivos, y los propios autores, claro.
Yo me he limitado a espectar y comentar, según infiero.
+T.
lunes, 23 de mayo de 2011
¿Por qué no les gusta?
Un marmolillo-bolardo de cabeza y una garita torcida de cuerpo: Eso es resumiendo, la mega estatua que le han dedicado en Roma, frente a la Stazione Términi, al beato Giovanni Paolo-2º. Una creación muy moderna para un Papa modernísimo. Muy adecuado. ¿Por qué entonces no les gusta la estatua si les gustaba el personaje?
¿Acaso esperaban una formidable y estupenda imagen de bronce, con el Papa sentado en la sedia gestatoria, o en el trono, con tiara y manto pontificio? ¿No representa mejor el pontificado wojtyliano esa estatua de Términi, no es más acertada?
Alegórica, diría yo, concordando con el autor (no, no diré artista): La tenacidad voluntariosa (la bola-cabeza) y el pan-aperturismo indiscriminado (la garita-cuerpo). Esa es la alegoría, la inspiración sobre el sujeto traducida en objeto. Que a mí, repito, me parece muy lograda, con bastante aproximación personaje-concepto formato-espacial-figurativo.
También podría sugerir el sólido búnker estructural del carácter y el vacío sustancial-axial indeterminadamente sensible a la acogida en vocación culminantemente global. O algo por el estilo. ¿No?
Desde luego, a mí no me gusta, no tendré que decirlo. Pero mi disgusto es integral: No me gusta el personaje/no me gusta la escultura. Sin contradicción.
Lo que no entiendo es que no guste a los que les gusta. ¿Me explico?
¿O son ellos los que no se auto-explican?
¿Por un error de identificación-conceptos no adecuados a la realidad, poco conocida, poco examinada, poco reflexionada, quizá?
Quizá.
Pero que no se quejen: Que contemplen la estatua y saquen conclusiones y corrijan impresiones.
p.s. Un detalle más, que se me olvidaba: Sin duda, esa iconografía minimalista (que no renuncia a los mega-volúmenes) traduce proporcionalmente el valor de las neo-beatificaciones y neo-canonizaciones juanpablistas. Opino.
+T.
sábado, 21 de mayo de 2011
La vomitona
Suele aparecer sin avisar, de repente, una mañana de Domingo, temprano, cuando los impíos salen de casa a comprar el periódico y los buenos madrugan para ir a Misa. Ensucian lo mismo a devotos decentes que a indecentes impios. Causa un asco repugnante, si lo ves. Y si no lo ves, lo pisas, que es peor y más nauseabundo.
Se parecen todos: Un vertido orgánico estrellado en el suelo con salpicaduras irregulares en torno. En suelo firme, sobre acerado enlosado, el efecto es impactante. Si es sobre tierra, albero, alcorque de arbolito o arriate descuidado, el resultado es menos llamativo. Cuando aparece en el rellano de la escalera, remueve las bilis del más impertérrito. Puede presentarse en otras variedades tópicas: Al pie de farola, junto a papelera, sobre portalón de cochera. Un modismo particularmente traumatizante es el de lavabo de bar o retrete de cafetería, de auténtico shock.
Pues eso, mutatis mutandis, es la acampada de Sol: Una vomitona de niñatos, una pota de fin de botellona, un macro regurgitado colectivo.
¿Los culpables? Ellos, los vomitantes, por supuesto. Y quienes les dieron pelas para la botellona.
¿Qué hay que hacer? Limpiar bien el resíduo; aunque cueste, venciendo la natural repugnancia. El serrín es muy recomendable, empapa y arrastra estupendamente; y luego, lejía. Después del limpiado, no se olvide completar la faena: Dar dos buenas bofetadas al borracho (si es borracha, con una basta, si se da bien). Y a la cama. Un caldito de puchero para entonar cuando se levante, preferible por la tarde, sin merienda, siendo mejor esperar a la hora de la cena, una cena tempranita: Caldito, tortillita, fruta, y a la cama. Y un mes sin un céntimo, sin mitigaciones.
Eso si pasa en casa, si el vomitón es doméstico. Cuando se presenta callejero, de esquina de barrio o ángulo de plaza, o en urbanización, o cabe valla de villa o chalet, el único recurso es el manguerazo con epílogo de lejía o chorro de Zotal.
Meter el hocico del vomitante sobre el charco vomitado es un tratamiento de shock que tiene resultados a posteriori radicales, terminantes y para los restos. Inolvidable. Ad perpetuum.
Como decía, eso de la Ptª del Sol es facilmente reconocible, desagradablemente patente: Es un vomitón de resaca de excesos democráticos, de empacho permisionista, de borrachera libertina, de emporramiento ciudadano, de snifamiento triburbanista, de atracón okupagraffitero, de hiper-saturación cacaomentalista post-moderno, de re-infectación del virus movida. Todas esas, en fin, suciedades que estropean el estómago y remueven los humores viscerales de la sociedad.
Conste que todo puede ser peor y romper por detrás en cagalera mixta.
Pero la cagandurria tiene no sé qué de cómico, sea el que sea el afectado; y se suele ocultar con pudor atávico-ancestral: No se ve tanto una escena de tripa suelta comparada con la frecuencia de una pota incontenida.
Bien. Resumiendo: Higiene, cuanta más y más rápida mejor. Y proporcionada a la extensión y consistencia del vomitón.
Quiero decir - y lo digo según mito clásico - que si Hércules desvió los cauces de los ríos Alfeo y Peneo para limpiar el estiércol de los establos de Augias, para arrollar, limpiar y desinfectar la basura de Ptª del Sol, lo que haga falta y cuanto haga falta. Sin escatimar recursos higiénicos.
Estas cosas hay que tenerlas claras: Nada más desagradable que un vomitón expuesto todo el día; o que una esquina, farola, plaza, calle o callejuela convertida por incuria en vomitadero, meadero y/o cagadero habitual de vagos y maleantes.
n.b. Sic, sic, sic: He pensado y he escrito 'vagos y maleantes'.
Corolarium.- Y cosiderando que fueron vomitonas otras paradas urbanas ya históricas, póngase por moderno tipo París 1968, ¿por qué se reincide, por qué se vuelve? Ah!, mes amís, attenti tutti: Por ese aberrante atractivo que sentencia Proverbios 26, 11 y más tarde ejemplifica y profetiza definitivamente el Apóstol San Pedro en su nunca bien ponderada IIª Epístola: "...el perro vuelve a su propio vómito..." 2Pe, 2,22.
(En el caso de la Ptª del Sol, dígase en plural).
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viernes, 20 de mayo de 2011
Basura junta basura
Un amable comentarista lo acaba de confirmar: Una de las criaturas engendradas por el progenitor-A (Pepeluí) y la progenitoresa-B (comosellame), acampa con su bio-sistema & micro-fauna corporal (piojos, pulgas, garrapatas y demás especies concomitantes) en el estercolero de Ptª del Sol (noticia aquí).
Pero hay más: Ayer, un instante, en un noticiero con imágenes de última hora, distinguí claramente a una cuadrilla de clérigos rojo-masones. No atiné a precisar si eran jesuítas, o si salesianos, o maristas, o claretianos, o redentoristas. No sé. Fue una imagen un momento. Pero lo que sí estoy seguro es que eran canalla ex-sotanada post-vaticanosecundista filo-vaticanotercerista. Sin duda.
La mar de animados que estaban, con sus vaqueros y sus jerseys y su carita de buenos y sus sonrisitas de malos. Allí, en Sol, entusiasmados, creyéndose en un remake de Paris'68.
La confirmación de mi visión-flash la acabo también de recibir:
El teólogo José I. González Faus se solidariza con el 15-M
No es que esté en la Ptª del Sol en carne mortal, sino que desde su torre dorada (recibe un trato especial y diferenciado en la residencia donde vive y mora) se solidariza y manda su apoyo virtual de no-teólogo des-cristiano anti-católico neo-arriano. González Faus es una pieza de valor, una de las cabezas de nuestra hydra-modernista nacional, un compendio personal de todas las herejías sin presencia de ortodoxia alguna. Una alhaja.
Pues de la laya de Glez.Faus eran los que ví ayer noche. Tambien me han dicho que gusanean por Sol miembros (y miembras) de formaciones no-cristianas de base, gentuza de fuimos-iglesia y otros Barrabases y Judas de la canalla apostática post-cristiana. Por supuesto, se esperan próximos manifiestos de apoyo de los kaleborro-katólikos de la in-sociación de des-teólogos Juan-23 y otras logias afines.
También han aparecido estos:
La HOAC se suma a las protestas del movimiento del 15-M
Son el reducto del cutre-sindicalismo pro-comunista, la teta viperina de la que chuparon su primera bad-milk el Felipe, el Guerra, el Peces y demás pandilla. Ahora subsisten docena y media de carcamales marxistoides que se emocionan más con el puño levantado que con el signo de la Cruz y cantan 'la internacional' con más fervor que el Tantum Ergo (si es que lo recuerdan). Una caterva de look marcelinocamachista con resabios de militancia clandestina y al pecho carné de cc.oo. en vez de escapulario del Carmen. Pues también dicen que están con los parasitarios de la Ptª el Sol.
Sólo falta que saquen de dónde sea que esté la momia de La Pasionaria y que manden traer de la Plaza Roja el momio embacalao de Lenin y organicen una procesión ateo-marxista por el barrio de Chueca: Desfile de la indignación guay, dos pasos con momias, carrozas alegóricas y charanga de cacerolas con recua poliforme de caricatos indignadísimos.
Treinta y cinco años cacareando democracia y estado de derecho para terminar acojonados por una orgía de suspendidos en Septiembre, inútiles en paro, porreros para-sifilíticos, cutre-cocainómanos, kaleborrokeros underground, grafiteros analfabetos y carcamales quasi-alzheimer nostálgicos del '68.
La España de Zp y su piara en la sentina inmunda de sus logros, en suma
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jueves, 19 de mayo de 2011
Basura de Mayo
No me extrañaría que las dos niñatas góticas de Zp estuvieran entre los piojosos de la Ptª del Sol. Es su sitio. Un barbecho de lo peor que se ha criado en la quasi década zetapestosa, la más repugnante de todas las que llevamos sufridas desde la esperpéntica transición.
A la piara de machos y hembras sociatas de boca deformada por acumulación repetitiva del irónico concepto 'ciudadano', habría que refregarles por su sucia jeta marxista una foto con esa hez de la infra-España akampada en Sol: Son sus liendres, la miseria humana que han multiplicado bajo la costra corrupta del partido de la deshonra y los delicuentes con sueldo parlamentario.
Ni los progenitores degenerados, ni la mancha infecta de su prole jugando a proletarios, valen más que el escupitajo de un tísico.
Que los barran con escobas de alambre. Que rellenen los tanques con lejía y polvos de Zotal y echen chorros de desinfectante que arrastre a esa masa podrida y maloliente hasta las cloacas más profundas, con las ratas que son su especie, con los bichos que son su casta.
Son las infecciones de Mayo, la primavera tan mala para los contagios. Mucha flor con más miseria debajo. Cutrerío reciclado del '68 con resaca de botellona, porro y coca. Mierda hijos de la mierda.
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Por la mañana, cuando suena el despertador, al minuto, más puntual que el reloj, escucho el campanazo de la vida: -"¡¡¡¡...Buuuuttaaaannnooooooooooooo...!!!!!!!!!
Es un voz ronca, que suena y rebota entre las torretas de los bloques de pisos, por todo el barrio, con un pesado compás metálico marcado por dos bombonas vacías entrechocadas, para que suene más la voz del pregón.
El pregonero es un tio de veintipico años, ya con arrugas, canijo, con ese color del trabajo inconfundible, cetrino en la cara y el pecho blanco, con las marcas que dejan el sol del verano y el frio del invierno en los brazos arremangados, las huellas del pan con sudor, del trabajo de cada día, el gen inconfundible del hijo de Adán.
Tiene familia, esposa, cuatro hijos, y su madre impedida en casa. Todos en la misma casa en la que se come porque él trabaja con su cuerpo, tan chico, y su alma, tan grande. Que no sé cómo puede y aguanta, todos los días, bregar cargando y descargando un camión de bombonas de butano, desde las 7'30 de la mañana. Por las tardes trabaja de jardinero. Es un hombre. Y vale él sólo más que toda la morralla de los pseudo-indignados de Mayo y sus sponsors.
Gente como él no están en esos sitios, entre sinvergüenzas. Hombres como él no se juntan con esa tropa repugnante. Ni siquiera se enteran de qué está pasando porque están viviendo, no jugando.
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Esta madrugada debería granizar en la Ptª del Sol, un pedrisco recio como el que temen los labradores por Mayo, de esos que pelan el campo y tronchan los huertos.
Y que un rayo - ya que estamos - fulmine a los del capullo en el puño, la hoz y el martillo y el rojerío siniestro en general, esa piara infecta, esa canalla infame, esa costra apestosa, esos que se echan a la calle y cubren a sus perrunos cachorros rabiosos con disfraz de indignación.
¡¡¡Sabrá esa gentuza qué es indignación!!!!
n.b. Digo, contenidamente, "basura" por no usar/repetir un término más "escatológico", que sería más descriptivo del hecho en sí: Los 'indignados' de Ptª del Sol y sus remedadores son el infra-producto final, desechable, de una degeneración socio-político-cultural. Sólo podrían servir, en todo caso, para lo que sirve el estiércol: Abono fertilizante para nuevas siembras. Aunque cabe que ni siquiera valgan para eso. Todo estiércol no es apto, depende de cual sea su composición y procedencia; y estos, casi todos, devienen de compuestos altamente contaminados-contaminantes de procedencia la peor. Me temo.
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Un laico profesional-dicasterial
Tengo y mantengo una malísima, pésima opinión sobre los laicos profesionales. Llamo 'laico profesional' al especimen que vive y reina ejerciendo como laico. La especie es post-conciliar y ha ido medrando hasta el presente; cada vez son más, mandan más, y se señalan más. El jefe de todos ellos, el 'archi-laico' princeps laicorum omnium urbi et orbi ha sido exaltado, ultimamente, a un muy alto sillón dicasterial:
Guzmán Carriquiry, nuevo secretario de la Comisión Pontificia para América Latina
Estas novelerías, estos nombramientos, son como el termómetro que marca el grado febril de la afección crónica que nos debilita desde ya saben Uds. cuando.
En España también tenemos de esta clase, no todavía encumbrados a un arcedianato seglar ni a una dignidad de laico-mitrado. Todo se andará, todo en su momento. Me temo. Pero sin llegar a estos futuribles esperpentos, en España existen laicos profesionales que mandan más que un arzobispo. Entre ellos los nombrados por la CEE para esas empresas de la CEE, más los tres o cuatro de ese ente quasi logia del CEU-ANP, más el selecto elenco de la cúpula de prelaturas, caminos, movimientos y demás. Con todos juntos se podría bien formar una especie de 'segunda cámara', una especie de 'senado seglar' haciendo un dúplex de poder-ordeno-y-mando con la Jerarquía. Un mónstruo jerárquico-bicéfalo, o por el estilo.
Parece que se olvida (que se quiere olvidar) que la Jerarquía de la Iglesia ha sido, ex origine, por sacratísimo designio, sacerdotal-clerical. Y así debe seguir siendo, sin mixtificaciones que la desvirtuen y terminen degenerándola en pseudo-jerarquía por asociación promíscua de miembros extraños, no ordenados in sacris.
Una anécdota, real: Hace cinco o seis años, un prelado tuvo la genialidad de nombrar 'secretario diocesano de seglares-laicos' a un laico seglar. Se buscó y se eligió al más simple de la reunión (con perdón). Porque - como muchas veces suele pasar - los importantes, los auténticos pezzi grossi, no están para tonterías ni pamplinas y son personas ocupadas en cosas serias. Pero siempre hay un simple para una simpleza. Y se le nombró, con decreto sellado y rubricado por el canciller-secretario etc. etc. etc. Pues sucedió que invitaron al recien nombrado secretario laico del secretariado seglar a dar una conferencia sobre su especialidad, el tema de la secularidad laical, propiamente. Yo, que estaba invitado a la conferencia por fuerzas mayores que no puede eludir (y hasta tuve que presidir la mesa de la presidencia del acto, ¡vaya por Dios!), procuré poner la cara más antipática de las que pongo (habilidad gestual que me sale la mar de bien, espantoso el semblante, hasta el punto de que no hay quien se me arrime, salvo afectos y amistades); así evité que el personajete laico-oficial, una vez saludado protocolariamente, entrara en más intimidad. Como me temía, el sujeto se había infatuado petulantemente con su nombramiento y, a mitad del discurso, dijo esto:
- "...Porque yo soy jerarquía, puesto que tengo un nombramiento del Sr. Arzobispo y le represento, con autoridad delegada..." (sic).
No me levanté de la mesa porque no quise provocar malestar ni ser descortés. Pero sí volqué la jarra del agua encima del conferenciante, sin querer, of course (y sin demasiada maña porque no se empapapó como yo supuse, ¡cachis!). Al terminar el acto dirigí al 'jerarquía' un par de apostillas de esas te dejan en descubierto casus belli. Le expuse con pocas palabras que ya tenía uno suficiente con el Ordinario del lugar para tener que soportar jerarquía subalterna, y encima 'laica'. Desde entonces nos evitamos caritativamente, con virtuosa circunspección.
Los interesados sabrán dónde y cuándo, passim, se dijo y proclamó mil veces que entrábamos en el tiempo y época de los seglares, conque el nombramiento del súper-laico Guzmán Carriquiry entra dentro de lo previsto y anunciado.
Don Carriquiry jerarquía (la primera vez que lo oí nombrar, yo era de tierna edad, recuerdo) debe ser una pieza de valor, porque el personaje llegó a Roma en tiempos del Papa Montini y se ha mantenido en su puesto de laico-oficial bajo 4 pontificados. Y corriendo-subiendo en el escalafón. Conque tonto no es. Pero pastelero y componentista de arreglos, pactos y apaños sí que debe serlo, en grado sumo. Un experto, diria yo, en laberintos cuarialescos, despachos de monseñores y audiencias cardenalicias.
Total, que a la galería horripiladora de diplomáticos de nunciatura en paonazzo, se suman ahora estos nuevos elementos 'jerárquicos' que aspiran a más y ocupan sillones dicasteriales, desenvueltos y con aires de suficiencia, como si fueran un monseñor de cámara (no sé si también tendrán, realmente, título de 'monseñor'; no sería nada extraño).
Lo peor vendrá cuando a algun vaticansegundero fémino-progresista se le ocurra proponer la cuota de hembras y avancen ellas, tan estimuladas y decididas como están a sentarse en un sillón de mandar y titularse 'monseñoras'.
¡San Pedro nos libre!.
p.s. Por cierto que el destronado Navarro-Valls tuvo, siendo simple laico, más poderío e influencias que un mayordomo inglés (de los de novela de Wodehouse). Ahora vende dragones.
+T.
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