domingo, 11 de octubre de 2009

Sinvergüenzas socialistas ("lobo-cristianos" al ataque)


El post-marxismo es la ideología de los sin-ética, zahurda de inmorales. Depende del partido en que cuaje el podrido descompuesto, la inmoralidad será más o menos densa, propensa o intensa. Habitualmente se acompaña de otros epifenómenos, regularmente endémicos, como el cinismo, por ejemplo.

Bono es un ejemplo. El procaz político (un extraño engendro de la peor España (es de los sujetos que provocan incontenible vergüenza ajena en cuanto se le oye hablar)) ha sido uno de los zorros que han metido hocico en nidos, gallineros y conejeras varias. Ha presumido de mantener "buenas relaciones" con la Iglesia. Y en la Iglesia hay prelados que le mantienen el trato y le admiten de comensal; no se sabe bien cómo ni por qué, pero ocurre.

Siendo presidente de Castilla-La Mancha tuvo que alternar más de una vez en capillas, parroquias, catedrales y basílicas, desde Toledo hasta Roma. El saludeo ante los solideos es una etiqueta que domina con soltura; incluso besa anillos, me parece.

Representa también a la jet-pija de nuevos-ricos del psoe, descaradamente y con ostentación de cacique decimonónico. Ha emparentado con Raphael y la Figueroa, y sus nietos serán tataranietos del Cojo Romanones, ni más ni menos. Un caso tópico de aquella tesis del Gatopardo de cambiarlo todo para que todo siga igual, pero a la española.

El muy inmoral ha venido jugando a ser "el católico" del psoe post-felipista, una especie de lo que fue Peces en los años de González. Decirse cristiano socialista es una de las mayores imposturas que jamás se han impostado, una coartada para percebes crédulos y un pellejo de oveja para lobos con ganas de comer corderos. Pero todavía vende la patraña y perdura la fábula del cristiano-socialista.

Hoy los "cristianos-socialistas" son, por ejemplo, los curas renegados que colgaron la sotana y se "casaron", los restos viciados y degenerados de la acción católica, los sindicalistas aquellos que tuvieron una pinceladita cristiana allá por los setenta. En fin, para que se me entienda y resumiendo, gente como las de los personajillos-caricaturas del "Cuéntame como pasó" y por el estilo.

A esos se ha dirigido - sin vergüenza, sin rebozo, sin cortedades - el Bono pariente político del Cojo Romanones. A ese auditorio borreguero, piareño, carne de cacique de todos los tiempos, les ha espetado tamaña proclama: - "...la necesaria renovación del partido podría conseguirse incorporando los valores cristianos al ideario del partido...". Lo ha dicho sin vergüenza, como decía.

Y como no es cosa de explicar más, sólo de discursear a la piara crédula y sumisa, no les ha explicado qué piensa de lo del aborto, de lo de la píldora abortiva, de los abortos sietemesinos disimulados, o de los abortos de las menores de edad. Por ejemplo. Tampoco ha explicado cual es su "postura" como presidente del parlamento que va a legislar esa atrocidad criminal. De eso no ha hablado. Porque Bono es "bicéfalo", un engendro monstruoso de dos cabezas. Bono es de los "cristianos" abortadores pro-abortistas abortacionistas. De siempre, de toda la anti-vida. Como siempre ha sido y presumido de cristiano. Hasta se dejó que le hicieran fotos "comulgando" en la misa a-católica de los des-curas de la no-parroquia de San Carlos Marx de Entrevías.

Yo siento, como dije, vergüenza ajena cuando le veo y le oigo. Más vergüenza siento si veo al sin vergüenza socialista Bono "compadreando" con un Obispo o un Cardenal.

Comprendo que muchas veces hay que tragar. Pero nunca dejarán de sorprenderme (y escandalizarme) las tragaderas tan anchas de algunos: Tan capaces y monumentales como la Cloaca Máxima, que está en Roma (y en este paréntesis no me refiero a Bono, sino a sus "contactos").

n.b. Pido perdón por la foto blasfema de la "comunión" de Bono y Zerolo, pero a veces hay que ilustrar con la impía-pornoblasfemia de los hechos.

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sábado, 10 de octubre de 2009

Mi mentidero (que no "ágora")



El ágora griega era el sitio de la reunión, plaza o lugar acostumbrado, con cierta ubicación popular y reconocida. Quizá el término "mentidero" sea el que corresponda mejor en castellano, por equivalencia real. Los célebres mentideros madrileños de la Villa y Corte del XVII de los Austrias son casi un tópico literario del Siglo de Oro, como las igualmente (o más) famosas Gradas de Sevilla, donde pasaba de boca en boca y de mano en mano el oro, la hacienda, la honra y hasta las almas de España y sus Indias, y medio mundo más.

El estreno de la peliculeta del homo-homúnculo super-mimado de la "cultura" del régimen ztpetero ha coincidido con el notición del Nobel de Obama. Lo de la peli estaba anunciado, lo del nóbel ha sido una insospechada nueva que ha pillado in puribus naturis al mismísimo presidente USA. Y en el mentidero global se han mecido en las ondas inalámbricas y las lenguas locuaces el nóbel y el ágora. Con sus respectivas consideraciones y a sus obligadas distancias, of course.

Aunque el mediano directorcete disimule, la perspicacia del sentido común ha advertido el radical alegato anticristiano que estructura su peliculucha. Él habla de "fanatismo" y "religión" cuando le preguntan, pero la gente ha entendido que lo que quiere decir es "cristianismo"; incluso "catolicismo", cuando responde. Si hubiera sido sincera su intención, no habría sacado ese tema, ese personaje, ni lo hubiera tratado así. Para hablar de las infaustas consecuencias de los fanáticos desenfrenados hubiera podido escoger entre tantísimos momentos "estelares" de la antigüedad. Elegir ese, concretamente, y desarrollarlo inspirándose en la historiografía neo-pagana y anti-católica del siglo XIX, es confirmarse en prejuicios excusándose con la historia.

Reconozco la dificultad del género histórico-cinematográfico; pero advierto también que nunca como hoy han tenido los cineastas más y mejores medios técnicos y documentales para rodar filmes históricos "coherentes", que acierten a representar verosimilmente una época y sus personajes sin traicionarlos o parcializarla.

Claro que todo se puede ver "transformado" si se antepone al ojo (o a la cámara) una lente coloreada, como aquella que se cuenta que usaba Nerón: Una esmeralda o una amatista pulida que se aplicaba como monóculo para ver. Y veía en verde esmeralda o en morado amatista su abigarrado mundo, ese que va apareciendo y fascinando cada vez que excavan algo en el extenso recinto de su Domus Áurea. Pero eso es arqueología, y lo de la peliculeta del directorucho ese no es documento arqueológico: Es tesis.

Hubo en el siglo XIX un sub-género literario que se llamó así: La "novela de tesis". No se trataba de una exposición-reflexión del mundo y sus tipos, sino que era una invención de una realidad imaginada como medio para exponer, articular y demostrar un juicio preconcebido sobre algún tema, generalmente conceptos morales o sociales; también temas religiosos. Dependiendo de quién fuera su autor, los críticos aplaudían o denigraban a la novela en cuestión y al escritor que fuera. Tal esquema, con casi todos sus prejuicios, pasó a las antologías literarias y libros de texto, en los que todavía hoy se alaban los novelorios de tesis de Galdós (un liberal de entonces es lo que hoy sería un post-marxista post-moderno) pero se desprecian con dos líneas y se les ponen peros a Fernán Caballero o a Pedro Antonio de Alarcón o a Don Juan Valera.

Lo mismo está pasando en los mentideros con la peliculilla pseudo-histórica del pigmeo: Los suyos y sus comandos (me resisto a ensuciar el reglón nombrando a semejante estercolería en descomposición) le tocan las palmas y le tiran capullos (de rosa, of course). Y los críticos católicos (o los católicos críticos, tanto monta) escupimos con asco sobre el bodrio con toda nuestra sinceridad de creyentes y de cinéfilos, por las dos cosas: Porque la infra-peli es un panfleto odiosamente anticristiano (es decir, anticatólico) y porque el mamarracho no resiste una mínima ojeada favorable de un mediano aficionado.

En Cannes, la pelicurreta fue una desolación; en Venezia no sé si estuvo; y en San Sebastián la gente que tuvo que ir por razón de oficio y compromiso se compraba antes dos tapones de cera y se tomaba un cóctel bien cargadito con materia espiritosa, para aprovechar el tostón y echarse una siestecita en la sala agorera.

Por cierto que son dos palabrejas bastante próximas formalmente sin tener nada que ver semánticamente: Agorero y ágora. Coincidencias de tablero de scrabble. Aunque pudiera ser que el petimetre pelipedorrista buscara echar un sortilegio con la su peli; no me extrañaría de un sombrío demiurguete como el tal. Esta gente es así, que a fuerza de no creer en nada, te niegan a Dios y el alma pero te montan una peli asustona de fantasmas y vampiros. ¿No querrá hechizar al tonto espectador que vea la peli?

Digo hechizar en el sentido de inculcar malas ideas y obsesiones impías como las suyas. ¿Por qué no? En el fondo, más de uno de estos medianejos llevan dentro un tirano. Y este apunta maneras. Pero muy malas, muy malas, y de timido acobardado, que son las peores. Porque, digo yo, en vez de remontarse al siglo IV-V alejandrino y reinventarse a una filósofa atropellada en un tumulto culpando a los cristianos coptos de Alejandría, ¿por qué no rueda una peli con el argumento de los cristianos coptos egipcios que son asesinados cada año por las turbas fanatizadas de los musulmanes de Egipto? ¿O por qué no cuenta la epopeya underground de los católicos hindúes o los filipinos católicos sometidos a esclavitud por los jeques de Arabia? O si quiere montar un pollo internacional de verdad de verdad ¿Por qué no pone en cine "Los versos satánicos" de Salman Rushdie, que eso sí que iba a ser la bomba?

Una bomba, claro, que le iban a poner in situ peccatorum suorum al mequetrefísimo (si le encuentran el situ). Lo peor es que al mengano ese ya se le ha dado crédito, y lo del idolillo dorado made in USA le ha marcado con la vanagloria de los grandes fatuos del fausto mundo.

Pero me estoy dejando atrás a Obama, que ya lo nombré al principio, cuando lo del ágora y el mentidero. ¡Y qué mentidero! Un corrinche de los peores debe ser el comité o como se llame del nóbel pacífico, el más desacreditado de todos los nóbeles junto con el de literatura. Con la diferencia de que el de literatura ha devenido en ser el podio de un mediocre desconocido que de pronto asoma la cresta, y el de la paz - salvo honrosas y meritorias excepciones - suele ser un bellaco internacionalmente reconocido (entiéndase un Kissinger o un Le-Duc-Tho, un Arafat o un Begin, un Arias o un Gore (por ejemplo)). Y este año un Obama.

Conjeturando le pourquoi, la causa remota y la próxima de la disparatada elección, lo primero que se me vino a la cabeza fue lo de la foto con la cuadrilla de la Moncloa, que en vez de desencadenar una crisis de misiles terminó con pose sonriente y no se hable más, que las niñas son menores y no tienen culpa (?) de su deformidad. Que hay que tener bemoles con picos de rosca y pirindolas de bronce para recibir de visita a la niñas y retratarse con la parejita y sus papis guapis. Será por eso que le han dado el óscar de la paz, perdón, el goya; digo el nóbel. Eso es: El nóbel de la paz por lo de la foto de las niñas de negro con el negro. Bueno, eso.

Por cierto que el pelicuchiflista debería aprovechar ese filón y hacer una peli con esas dos como protagonistas. Entonces sí que se iba a forrar.

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miércoles, 7 de octubre de 2009

Rosario, miscelánea para 7 de Octubre


La discutible reforma litúrgica del post-concilio tuvo, en algunos casos, un perfil reduccionista malamente entendido como "cristocéntrico". Obviamente toda la liturgia es Trinitario-Cristocéntrica, pero se quiso remarcar la referencia exclusiva al Misterio de Cristo. En este sentido, por ejemplo, la fiesta de la Virgen del Rosario quedó desfigurada tocante a las oraciones propias de la Misa y el oficio.

Resulta extraño que en ninguna de las oraciones de la Misa (Misal 1.969) se mencione el Santo Rosario. Se ha escogido como colecta la oración del IV Domingo de Adviento con el añadido "...y la intercesión de la Virgen María", simplemente. Las oraciones del ofertorio y la post-comunión ni siquiera nombran a la Stmª Virgen, sólo insisten en el mismo concepto de participación-comunión en el Misterio de Cristo.

Las oraciones del antiguo Misal sí nombran el Rosario en colecta (oratio) - secreta -postcommunio. Además la fiesta se titula In Festo SS. Rosarii B. M. V. No tengo en este momento el proprio de la Orden de Predicadores-Dominicos, por eso no sé si han conservado las antiguas oraciones o si en las nuevas hacen mención del Santo Rosario.

La impresión es que en el nuevo Misal de Pablo VI se ha evitado deliberadamente que el Rosario de la Virgen aparezca en la memoria de Ntrª Srª la Virgen del Rosario. Una paradoja más entre otras.

Esta es la oración antigua, tan venerable:

Oremus

Deus, cujus Unigenitus per vitam. mortem et resurrectionem suam nobis salutis aeternae praemia comparavit: concede quaesumus: ut haec mysteria sanctissimo beatae Mariae Virginis Rosario recolentes, et imitemur quod continent, et quod promittunt, assequamur.
Per eumdem Dnum. Ies. Amen

Las explicaciones liturgísticas - supongo - son al caso tan absurdas como sospechosas. Pero así se hicieron las cosas (y así siguen).

De la popularidad de la fiesta no hace falta decir nada, porque es devoción universal. Sin embargo es una rara ocasión en que se juntan y celebran varias cosas: El patrocinio de la Virgen, una práctica devocional concreta y una efemérides memorable. La Orden de Predicadores tiene providencial e histórica relación con todo, desde la vinculación de la invención del Rosario a Stº Domingo de Guzmán, así como la difusión de su rezo, y la decisiva intervención del Papa San Pio V en la formación de la Liga Santa.

Expresamente, la fiesta del Rosario (primer Domingo y luego 7 de Octubre) se instituye tras la histórica victoria de la Armada Católica (Santa Sede, España, Venecia y Génova) sobre el Imperio Turco y su escuadra. En 1571 la conciencia del peligro común no contó tanto como cierto ánimo de urgencia, una impresión de los coaligados de que era el momento. Considerando la situación de los reinos y estados de Europa, desazona ver una cristiandad fragmentada e irrecuperable en la que tan sólo son fuertes ante el turco las potencias de los extremos del continente: España y Rusia. El resto se debate en una crisis de fe que afecta y deja inoperantes a sus instituciones: Alemania luterana, Inglaterra anglicana y Francia dividida por el conflicto de los hugonotes. Sólo España podía.

También merece notarse la insistencia de los Papas, con una privilegiada perspicacia que les descubría la gravedad de la amenaza turca en el Mediterráneo. En cierto sentido, hay una evolución sin solución de continuidad desde la convocatoria de la Iª Cruzada a la formación de la Liga Santa. Desde la pérdida del Ultramar de los cruzados a la toma de Chipre por los turcos aquel mismo año de 1571, todo fue una imparable extensión del dominio turco-musulmán. En este sentido, la victoria de Lepanto marca el comienzo de la regresión islámica en Occidente.

Las ilustraciones históricas de la batalla suelen tener de común la "interacción" celestial/terrenal, dividiendo en dos planos/dos escenas: En la superior, la Virgen aparece amparando y favoreciendo a la escuadra católica; abajo se representa la batalla, con una animada ambientación más o menos detallada.


En el famoso cuadro de Veronés, ante la Virgen aparecen postrados en actitud orante cada uno de los Santos patronos de los aliados de la Santa Liga: San Pedro por Roma, Santiago por España, San Marcos por Venecia y Stª Justina de Padua (cuya fiesta se celebra el 7 de Octubre, dia de la batalla). Entre San Marcos y Stª Justina hay una figura femenina velada de blanco y postrada; parece ser presentada por los Ss. Patronos a la Virgen, que le abre y tiende sus brazos; quizá representa a la Iglesia (?). Y debajo, separada de la escena celestial por una franja de nubes, la batalla en el momento del choque de las galeras: Sobre la escuadra católica, en el ángulo izquierdo, desciende un rayo de célica luz; sobre la turca, a la derecha, baja el castigo en forma de saeta fulminante.


El cuadro de Veronés tiene el valor de ser un "prototipo" contemporáneo, que después sería ampliamente reversionado, principalmente en España e Italia. Una de las variantes iconográficas complementa el cuadro con la incorporación de una tercera escena: El Papa San Pio V orante visionando milagrosamente la victoria por intercesión de la Virgen.


En la iglesia del antiguo dominicano Convento de San Pablo el Real de Sevilla (hoy parroquia de Stª Mª Magdalena) se conserva una bella pintura mural de Lucas Valdés con el patrocinio de la Virgen del Rosario en Lepanto y la visión de San Pio V. La escena de la batalla domina el plano bajo, y en el de arriba el Papa arrodillado ora extático ante la Virgen con el Niño en brazos; del trono de la Señora parte un tropel de Arcángeles con rosarios y espadas flamígeras que se ciernen hostigando la escuadra de los turcos; por la otra punta de la gloria, unos angelotes con palmas y rosarios en actitud de descender sobre la escuadra católica. *(para ver ampliado pulsar sobre la primera imagen, la de arrriba bajo el tíulo de la entrada).

La figura de la Virgen es muy interesante para la iconografía del tema rosarista en Sevilla, ya que representa a la portentosa imagen de Ntrª Srª del Rosario que presidía entonces el Altar Mayor conventual. Desafortunadamente fue desalojada de su retablo cuando la desamortización y la reubicación de la parroquia de la Magdalena; afortunadamente se conserva en la parroquia de Stª Cruz, re-titulada como Ntrª Srª de la Paz, habiendo perdido su advocación original del Rosario, tan batalladora y victoriosa.

+T.

lunes, 5 de octubre de 2009

Y el Te Deum

Como estáse celebrando una efemérides del maestro Haydn, pués pega que ponga el suyo, el de Mª Teresa:





Aunque ya confesé mi predilección por la fanfarria con tambourré del de Lullý, tan Roy Soleil, tan espléndido:





Y que repito con tanto gusto, en ocasión tan memorable y apropiada.

+T.

Gratias agens


Dominus pars hereditatis meae et calicis mei
tu es qui restitues hereditatem meam mihi
funes ceciderunt mihi in praeclaris
etenim hereditas mea praeclara est mihi.


.................................................................................. Sal 15, 5-6
.
+T.

El sermón


Misas de 9'30, 12, 1 y 8. Cada una con sus feligreses asistentes: edad, corte social, circunstancias e impoderables personales de cada quisque, más o menos abarcables en un conjunto digamos que regular, desde gente normal-normal a gente media-subiendo. Y algunos despistados.

El Evangelio, el mismo para todas las Misas, con sus dos lecturas previas: Mc 10, 2-16 (1ª lect. Gn 2, 18-24 ; 2ª lect. Heb 2, 9-11 ); y el sermón. Y la dificultad de predicar para "todos los públicos" sin que la gente "desconecte" o "reaccione" o "malentienda". Que de todo esto pasa: Los "hipersensibilizados" por algún tema, se disparan como un cohete; los "politizados" causa sui, se arrancan como un miúra; los "delicados" se incomodan hasta la náusea; los "petrificados" se quedan lo mismo y nunca pasa nada aunque tiemble la tierra desde sus cimientos (bueno, esto reconozco que nunca lo he probado; pero valga como aproximación). Todo esto, si me explico.

El Evangelio es claro y rotundo, terminante: "Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre" (ni Moisés siquiera); y el que/la que se divorcia y se vuelve a casar, comete adulterio. ¿Está claro? Y está claro también que se trata de "hombre y mujer", como "al principio Dios los creó"; no se contemplan otras posibles y eventuales variaciones, alternativas y/o modelos. ¿Está claro?

Peeero...Pero en la cuarta banca del extremo izquierdo está Dª Alfonsita, con una hija separada y divorciada y vuelta a casar por lo civil, con un hijo del primer matrimonio y tres de este segundo; un problema. Y en una de las bancas de detrás, está Don Torcuato, que se le "casó" su hijo Fabio María con su "novio" Rodolfo Manuel hace un año, y que viven en casa y son los que cuidan de la esposa de Don Torcuato, en cama y con alzheimer desde hace cuatro años; un problema. Y sólo cuento dos porque no es para hacer un catálogo de historias con acotaciones melodramáticas. Real como la vida misma.

Y el cura predicando ("¡Ay de mí si no evangelizo!") Porque más allá de todo lo que el cura comprende (que lo comprende (y mucho)) está lo que el cura cree (que lo cree (y cada día pide creer más)) y lo que el cura recibe como encargo y a lo que se debe con toda la fidelidad del ministerio y la gracia recibida: El Evangelio, íntegro, sin merma y sin aditamentos (Ap 22, 18-19); algo dificultoso porque a más de uno, por más de un motivo, le viene la tentación de añadir o de quitar; o de callar.

De entrada parece convenir cierta condescendencia. Teniendo en cuenta que un sermón se monta sobre las palabras, cualquier palabra vale y se riza el tirabuzón ilativo-argumental y se predica de la gastronomía de Cuaresma a propósito de la lectura del Festín de Baltasar, verbigracia. O como aquel buen párroco que el día de San José se explicaba así al empezar el sermón:

- "Amadísimos hermanos: Celebramos con toda devoción la fiesta del Patriarca San José, que es de todos sabido que ejerció el artesano oficio de la carpintería, esto es, que trabajaba con la madera; la madera, esa materia de la que se hacen los confesonarios: Meditemos, pues, amados hermanos, sobre la confesión..." Y espetaba al respetable un sermonazo sobre el tema.

Así se ha predicado siempre que no se ha querido predicar algo, muy socorrido recurso para no decir lo que se debe decir cuando toca decirlo. Un tipo de homilética muy "cortesana", pero también acomodable a la urbana, y a la aldea, con casi el mismo motivo en la aldea y la ciudad que en la corte: No inquietar, no "problematizar" (ni problematizarse).

Claro que es un incompatible compromiso (des-compromiso) cuando tan tajante dice el Señor esto que decía: "No penseis que he venido a traer paz, sino guerra..." Mt 10, 34 ss. Merece leerse y meditarse, con sus versículos de coda y sus paralelos en San Lucas. ¡Prender fuego! ¡Incendiar! Pero he aquí que la tentación de muchos sermones es echar agua y que no haya fuego (aunque algunos oyentes, por su parte, son especialistas en montarse un bunker para resistir el bombardeo cuando cae y por si cayera).

El cura de mi parroquia tiende a lo incendiario, más bien; como si tuviera algún gen de Guy Fawkes o alguno de los de la trama de la Gunpowder Plot. Y la arma. Con sus cautelas, que las pone; pero al final, la arma.

Una de las mejores bombas fue cuando clamó, repitió y machacó que "...los católicos estamos sólos; nadie defiende ni promueve nuestros principios, nuestra moral, nadie! Ninguno de los partidos con representación parlamentaria son pro-vida, todos son abortistas, todos son divorcistas: ¡Estamos sólos! Y tenemos que resistir, no podemos ceder nuestra representación política votando a partidos que hacen o permiten leyes contra la vida y la familia..."

Para rematar pidió que nadie fuera a la manifa del 17-Oct, que eso era un engañabobos que no servía para nada, sino para irritar a unos y desactivar a otros, porque el aborto se hace/se legaliza en el parlamento y el parlamento se vota en elecciones: "...El que sea de verdad católico y pro-vida que lo demuestre en las urnas eligiendo partidos que defiendan y promuevan ideales en consonancia con la fe y la moral católicas; y si no los hubiera, no se vota. Pero una manifestación, a estas alturas, es una pantomima sin sentido y sin efecto...".

El colofón de la homilía fue una glosa aplicada de Hb 2, 9-11, enfatizando el gran misterio cristológico y cristiano de la perfección y consagración por la cruz, referido muy particularmente a la vida familiar, el matrimonio y la maternidad.

Total, un sermón muy poco "corriente". Me gustaría que se oyera en más sitios y que algún mitrado se atreviera a decir cosas por el estilo.

Pero nuestros mitrados o no hablan, o no se les entiende lo que dicen, o mandan a la gente que vayan a las manifestaciones. Muy valientes, muy consecuentes, muy beligerantes.

¿Saben Uds. en qué se nota la "acogida del sermón? En el Credo: Cuando empieza el cura - "Creo en un sólo Dios..." la gente le sigue y lo reza con un tono y volumen verdaderamente estimulantes (o estimulados).

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Un necesario estrambote

Es un "ajuste" necesario que aprovecho para poner esto, tan preciosamente francés grand siècle:





Y además de la música rutilante del gran Lully, ese cuadro tan católicamente monárquico/tan monárquicamente católico.

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