
Y este, un caricato:
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. ...y una de las vergüenzas aliadas a la desvergüenza gobernante.
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¡Cuánta desvergüenza!
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¡Qué vergüenza¡
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&.
(Otros, además, celebraremos orgullosos el día de Lepanto).
VTR .
"...definimos con toda exactitud y cuidado que de modo semejante a la
imagen de la preciosa y vivificante cruz han de exponerse las sagradas y santas
imágenes, tanto las pintadas como las de mosaico y de otra materia conveniente,
en las santas iglesias de Dios, en los sagrados vasos y ornamentos, en las
paredes y cuadros, en las casas y caminos, las de nuestro Señor y Dios y
Salvador Jesucristo, de la Inmaculada Señora nuestra la santa Madre de Dios, de
los preciosos ángeles y de todos los varones santos y venerables.
Porque cuanto con más frecuencia son contemplados por medio de su
representación en la imagen, tanto más se mueven los que éstas miran al recuerdo
y deseo de los originales y a tributarles el saludo y adoración de honor, no
ciertamente la latría verdadera que según nuestra fe sólo conviene a la
naturaleza divina; sino que como se hace con la figura de la preciosa y
vivificante cruz, con los evangelios y con los demás objetos sagrados de culto,
se las honre con la ofrenda de incienso y de luces, como fue piadosa costumbre
de los antiguos. “Porque el honor de la imagen, se dirige al original”, y el que
adora una imagen, adora a la persona en ella representada." (Dz
600-603).-
"Siempre me he referido a una arquitectura más 'humana'. Por ello quiero
intentar explicar qué significa para mí,como arquitecto,esta palabra. Como en la
arquitectura orgánica, la calidad de la humanidad reside dentro del hombre. Así
como el sistema solar se mide en años luz, la luz interior es lo que llamamos
humanidad.
El hombre como luz está fuera de todo cálculo. Buda fue la luz de Asia;
Jesús, la del mundo. La luz del Sol es a la naturaleza lo que aquella luz
interior al espíritu del hombre: luz humana. La humanidad está por encima del
instinto. De esta luz interior nace la imaginación humana, crea y muere, pero
sigue viviendo como luz de vida si estaba viva en el hombre. Ilumina al
espíritu, tanto que su vida misma es esa luz e ilumina a otros.
Las afirmaciones de esta luz en la vida y en la obra humanas es la
verdadera felicidad del hombre. Nada hay más elevado en la conciencia humana que
los destellos de esta luz interior. La llamamos belleza y no es más que el
resplandor de la luz en el hombre: el esplendor del romanticismo elevado de su
humanidad, como sabemos que la arquitectura, el arte,l a filosofía y la religión
son románticas.
Todo alimenta y está alimentado por esta luz inextinguible en el alma del
hombre. No puede hacer ninguna consideración intelectual que sobrepase esta
inspiración. De la cuna a la tumba, su verdadero ser aspira a esta realidad para
asegurar la continuación de su vida como luz en el más allá. Igual que la luz
solar envuelve los objetos indefensos, revelando su forma y su expresión, una
luz correspondiente, cuyo símbolo es el sol, emana de la obra inspirada de la
humanidad. Es la garantía de que la arquitectura, el arte y la religión del
hombre son todo uno: sus emblemas simbólicos. Por ello, podemos decir que la
humanidad es luz inextinguible.
No hay ningún elemento de la inmortalidad más precioso que una humanidad
tan humana.El cielo sólo puede ser el símbolo de esta luz de luces en el sentido
de que el cielo se convierte en un puerto."
" Todo ángel es terrible. Y sin embargo, ay, os invoco a
vosotros, casi mortíferos pájaros del alma, sé quiénes sois. Los días de
Tobías, ¿dónde quedaron?, cuando uno de los más radiantes apareció en el umbral
sencillo de la casa un poco disfrazado para el viaje, ya no tremendo (muchacho
para el muchacho, que se asomó, curioso). Si ahora avanzara el Arcángel, el
peligroso, desde atrás de las estrellas, un solo paso, que bajara y se acercara:
el propio corazón, batiendo alto, nos mataría...." ( 2ª Elegía)