lunes, 12 de noviembre de 2007
Marcha fúnebre del Saul de Haëndel
Y no me digan que no es una preciosidad: Haëndel for ever !!!
Es del oratorio Saul, una marcha fúnebre por el rey y su hijo Jonathán, el amigo entrañable de David.
Tengo otra versión más "animada", en un tempo menos lento, más allegretto, sin dejar el maestoso.
Yo soy haëndeladicto, y necesito dosis frecuentes.
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sábado, 10 de noviembre de 2007
De Leone et adverbis quattuor
El día de San León Magno, el 10 de Noviembre, encienden los candelabros de su Altar en la Basílica de San Pedro del Vaticano. Bajo la mesa del ara, en una urna, están sus reliquias, lo que queda de su cuerpo; arriba, un magnífico relieve del Algardi, representa en mármol la escena medio histórica-medio legendaria de la huída de Atíla ante el Papa San León y la providencial defensa de los SS.Apóstoles Pedro y Pablo. Durante la mañana, se celebran Misas y por la tarde el Capítulo Vaticano hace procesión con estación ante el Altar.

El Magno añadido a su nombre pontificio, fue más bien un honor por la salvaguarda, defensa y buen gobierno de Roma bajo sus años de sabio y prudente pontificado. Sin embargo, la magna obra de León Magno no fue enfrentarse a Atila rey de los hunos, sino sintetizar y confirmar la Fe con cuatro sabias y necesarias palabras.
viernes, 9 de noviembre de 2007
Elizabeth I Regina Anglorum

jueves, 8 de noviembre de 2007
Doctor Subtilis, Beatus Johannes
martes, 6 de noviembre de 2007
Die Grosse Stille ~ El Gran Silencio


El Cid, una dosis de
Plácido Domingo canta en concierto el O Souverain de El Cid, de Massenet
Es de las escenas y arias más bellas de toda la ópera francesa, el "O Souverain!..."; pero lo extraño es que el gran Jules Massenet no le haya puesto música y escena a un gran françois como Roland, sino a un español histórico-legendario como el Cid. Y menos mal, porque si hubiera sido español no hubiera conseguido esta página con elementos tan "molestos" para un español: Un héroe, una patria, una causa, la fe...y una victoria sobre sobre los moros. Ahí va el texto:
IIIº Acte
Troisième Tableau
- (La tente de Rodrigue) -
RODRIGUE
(seul, avec un profond découragement)
Ah! tout est bien fini...
Mon beau rêve de gloire,
Mes rêves de bonheur S'envolent à jamais!
Tu m'as pris mon amour...
Tu me prends la victoire...
Seigneur, je me soumets!
O souverain, ô juge, ô père,
Toujours voilé, présent toujours,
Je t'adorais au temps prospère
Et te bénis aux sombres jours!
Je vais où la loi me réclame
Libre de tous regrets humains!
Ô souverain, ô juge, ô père,
Ta seule image est dans mon âme
Que je remets entre tes mains!
(Un lueur grandit peu à peu et se
détache sur le fond de la tente. C'est
l'image vivante de Saint Jacques le
Major qui apparaît pendant
que des voix célestes se font entendre)
VOIX DU CIEL
Ô souverain, ô juge, ô père!
Toujours voilé, toujours présent!
RODRIGUE
(extasié)
Ces voix! ces voix d'en haut!
la nuit s'éclaire!
SAINT JACQUES
Rodrigue!
RODRIGUE
Saint Jacques!
SAINT JACQUES
Jusqu'au ciel a monté ta prière!
RODRIGUE
Naguère, il a reçu ma foi!
Il m'entendait! il vient à moi! à moi!
Ô souverain ô juge, ô père!
Ta seule image est dans mon âme
que je remets entre tes mains
Ô souverain ô juge, ô père!
SAINT JACQUES
Qui donne le fardeau prête aussi le soutien...
Et je l'apporte au fils,
au soldat, au chrétien!
VOIX DU CIEL
Ô souverain ô juge, ô père!
Tu seras vainqueur! Va! Va! Va!
SAINT JACQUES
(répétant, comme en extase)
Tu seras vainqueur!
(La vision disparaît.)
RODRIGUE
(avec égarement)
La vision s'efface!
(comme transfiguré)
Ah! le souffle d'en haut a passé sur ma face!
Dieu m'a parlé!
gronde avec force. La tente s'engloutit ) -
RODRIGO
(solo, con un profundo abatimiento)
¡Ah! ¡Todo ha terminado!
¡Mi bello sueño de gloria,
mis sueños de felicidad,
desvanecidos, para siempre!
Te has llevado mi amor, ¡llévate mi victoria!
Señor, ¡yo me someto!
¡Oh soberano! ¡Oh juez! ¡Oh padre!
¡Deseado siempre; siempre presente!
¡Te he adorado en la prosperidad
y te bendigo en el dolor!
¡Voy donde tu ley me reclame,
libre de todo lamento humano!
¡Oh soberano! ¡Oh juez! ¡Oh padre!
¡Sólo tu imagen está en mi alma
y yo me entrego a tus manos!
(Un fulgor que, poco a poco, se hace más
grande hasta que, en el fondo de la tienda,
se convierte en fuego. Aparece la imagen
viva de Santiago, mientras
van oyéndose voces celestiales)
VOZ DEL CIELO
¡Oh soberano! ¡Oh juez! ¡Oh padre!
¡Deseado siempre; siempre presente!
RODRIGO
(extasiado)
¡Esa voz! ¡Esa voz desde lo alto!
¡La noche se abre, se llena de luz!
SANTIAGO
¡Rodrigo!
RODRIGO
¡Santiago!
SANTIAGO
¡El Cielo ha escuchado tu súplica!
RODRIGO
Has recibido mi fe,
¡me has escuchado! ¡Has venido a mí!
¡Oh soberano! ¡Oh juez! ¡Oh padre!
¡Sólo tu imagen está en mi alma
y yo me entrego a tus manos!
¡Oh soberano! ¡Oh juez! ¡Oh padre!
SANTIAGO
¡Aquél que te da cargas y penurias,
también te sostiene, y yo auxilio al hijo,
al soldado, al cristiano!
VOZ DEL CIELO
¡Oh soberano! ¡Oh juez! ¡Oh padre!
Serás vencedor ¡Ve! ¡Ve! ¡Ve!
SANTIAGO
(Repitiendo, como en éxtasis)
¡Serás vencedor!
(La visión desaparece)
RODRIGO
(enérgicamente)
La visión se desvanece.
(como transfigurado)
Una brisa del cielo me ha rozado la cara
¡Dios me ha hablado!
&.
Una leyenda
La campana seguía doblando las Ánimas, con un tañido más grave a cada toque que daban los campaneros, como si el bronce se espesara como la tarde, ya anochecida.


