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domingo, 6 de agosto de 2017

La femi-perversión que la Iglesia no condena


No sé si alguno recordará al doctísimo y venerable padre Antonio Orbe S.I. cuando en alguna de sus clases magistrales en la Gregoriana comentaba, al paso de algunas cuestiones, que en el futuro más próximo el peor peligro para la Iglesia, en doctrina y en moral, llegaría desde el mundo de la mujer. Se refería - sin saberlo concretamente entonces - a cosas como esta (atención los timoratos, que el artículo es aberrante y contiene fotos impías):

Poner fin a las mentalidades machistas que distorsionan la fe:
"Si Jesús se encarnó en un varón, ¿la salvación que nos trae es igual de efectiva para las mujeres?"


La página de Renegación Digital infecta a diario con textos (entrevistas, documentos, citas, recensiones, noticias, comentarios, bulos y otras escorias) como ese, cuya autora es una hembra reivindicante, sedicente 'teóloga' y tan degenerada en ello que malpare monstruosidades tales en el supuesto de que está liberando a las mujeres de una fantástica opresión que ella misma delira con tergiversaciones y manipulaciones atentando impúdicamente contra lo más sagrado. Es obvio que ella y la gente como ella ya no tienen fe, la han perdido y sólo mantienen un esqueleto verbal con el que van construyendo la monstruo-teología de su aberrante degeneración, con más o menos consciencia de su depravación, pero absolutamente sabedoras de su ofensivo y agresivo desafío. No tienen fe pero si mantienen y difunden un intenso e implacable odio a la fe.

A esta teologuesa del artículo le falta decir que odia al Cristo-Varón de los Santos Evangelios. Por supuesto, el odio profesado y no confesado incluye todas sus concomitancias: Odia también a la Virgen y la Virginidad, odia a la Madre y la Maternidad, odia con diabólico odio a la Esclava del Señor y odia satánicamente que el Evangelio diga -'Aquí está la Esclava del Señor'. Odia el Magníficat que canta -'Dios ha mirado la humillación de su Esclava'. Odia a Isabel porque es madre gestante y orante. Odia a la suegra de San Pedro porque se levantó del catre a servir a Jesús y sus Apóstoles. Odia a la hemorroísa que tocó con temor y temblor el manto de Cristo. Odia a la pecadora que lloró y embalsamó, besó y cubrió con su cabellera las plantas del Señor. Odia que María de Betania se echara a los pies de Jesús y se los perfumara con nardo. Odia a las Miróforas que fueron al alba al Sepulcro. Odia que la Magdalena hubiera tenido siete demonios. Odia el -'Noli me tángere'. Odia que no haya más escenas con Magdalena. Odia a San Pablo. Odia el Apocalipsis. Odia que la Babilonia meretriz sea hembra y odia que la tentada fuera Eva y no Adán. Odia-odia-odia que Eva fuera hecha con la costilla de Adán. Y odia hasta reventar en bilis de odio el -'parirás con dolor, estarás bajo tu marido y él te dominará'.

En reacción, clamará y voceará ¡machismo! y ¡machista! cada vez que se vea obligada a afrontar uno de esos textos. Hará un expurgo de textos machistas suprimiendo passim personajes y escenas, profecías y profetas, libros enteros de la Biblia. Propondrá una Biblia revolucionaria y transexual con una María de Nazareth militante de la liberación de la mujer, una Marta de Betania líder sindicalista del sector servicios y una Magdalena híper-sexualizada y marimacho todo a la vez, castigadora del los Apóstoles y fundadora de una iglesia alternativa ltgb (¿se escribe así?) vanguardista avant la lettre.

¿Y la Iglesia qué dice; qué respuesta tiene la Iglesia para adefesios pseudo-teologicos de esta clase? Pues, según la táctica - ya se sabe - asumida premeditadamente por el Vaticano2º, concilio pastoral-no-dogmático, la Iglesia, no condena nada ni a nadie. '¡¡Quién es la Iglesia para condenar!!', argumentan según el célebre dixit francisquista.

+T.

lunes, 27 de febrero de 2017

Un periodista conservador


Al sujeto se le considera 'conservador', conservador de pensamiento, periodista de pensamiento conservador. Pero es otro degenerado-liberal, de pensiero dèbole, que, al fin, también juega con Dios:

Dios no juega

El articulillo parece màs un monòlogo de esos que hacen en la tv los actores en paro, humoristas con poco chiste, de escenario cutre y aforo con ganas de aplaudir. Pero, de hecho, es otro episodio de burla a/con lo sagrado. Con lo sacro-cristiano, porque se mete con quienes se santiguan, no con los que rezan a la Meca o los que dibujan un mandala con polvos de fuchina. Se rìe de los cristianos y de lo cristiano.

Por todo el articulillo circula también ese aire satisfecho del incrèdulo, si no ateo - que es mucho decir - si muy agnóstico, que es de buen tono (intelectual) presumir, una coquetería de autor.

Reírse de los cristianos sale barato, casi siempre ha sido así, desde los tiempos de Neròn, por lo menos. Salvo cuando la Santa Inquisición (y sus derivados) imponía respeto (...jejeje!!!), la burla de la fe no suele conllevar multa especial.

Sed contra, el Deus non irridetur sigue vigente, aunque a veces se les olvide a todos, hasta a los cristianos. Quizá porque, o por costumbre, o por eso que llaman tolerancia, hemos llegado a la insensible indiferencia.

...Aunque yo pienso que es por causa de la fe, de la poca fe.

Lo peor es que tampoco advertimos la culpa: La del que escribe/publica y la de quienes sonríen y aprueban.

Y sin consciencia de culpa, no hay posibilidad de arrepentimiento.




+T.

sábado, 9 de abril de 2016

Entre el mito-francisquista y la decepción, los malos piden más

Que PP Franciscus se ha vuelto un mito para los peores de la Iglesia (y la no-iglesia), es un hecho. Item más, porque el mito surgió en el balcón aquel mismo inolvidable 13-3-13. Et item plus, porque el mito parece haber sido elaborado en el cónclave: Buscaron y eligieron un perfil mitificable; por cierto, magníficamente asumido por el electo, desde su presentación.

No obstante, los agentes de la izquierda mediático-mitopoiética, son insaciables y ponen su nivel prometeico alto, muy alto. Y se decepcionan porque esperan más, sueñan con más, quieren más. Aun así, argumentan y disculpan porque alucinan con paranoias conspirativas que exculpan al mítico Franciscus y cargan contra los poderes ancestrales cimentados bajo la cúpula de San Pedro. Verbigracia, Juan Bedoya, uno de los más veteranos des-católicos de la prensa impía-masona, no resiste el tic de atribuir al Emmº Müller, el prefecto de Doctrina de la Fe, la dirección actual de la Inquisición del Santo Oficio. Léase:
Exhortación apostólica ‘Amoris laetitia’: El parto de los montes
Francisco no se mueve de la doctrina tradicional. Define los problemas, pero deja las soluciones en manos de los obispos y los curas

Es el problema de prestarse al equívoco y danzar en los saraos del mundo, el demonio y la carne. Antes o después, te exigen bailar a su ritmo, con su música y sólo y exclusivamente con parejas (o coros) danzantes previamente seleccionados/escogidos/exigidos por los spónsores de la fiesta. Por eso, al final, se sienten frustrados y desilusionados.

Pero lo malo no es que los malos demanden y pidan más. Lo peor es que en cada baile los buenos pierden algo; bastantes veces, mucho; algunas veces, demasiado.

Oremus!

+T.


martes, 5 de abril de 2016

En torno al Cardenal Segura

En Sevilla aun recuerdan al Cardenal Segura bastantes septuagenarios que añoran aquella época (sin confesarlo) porque fueron los años de su mocedad. Sienten por Segura, el Cardenal, una fascinación quasi hipnótica, que les hace volver una y otra vez sobre el personaje. Si Sevilla fuera London de la Gran Bretaña, seguramente tendríamos fundados y activos varios clubs de fans ‘seguradictos’, una ilustre academia segurista, un museo segureño y un día anual-revival del Cardenal Segura.

Hace unos años se publicó en la BAC un tomo que pretendía ser la crónica definitiva de Segura. De hecho, el libro era, más bien, una sarta de episodios regularmente hilvanados, poco documentados, retazos de recuerdos, flashes de escenas vividas o referidas por terceros y anotadas/rehechas por el autor del susodicho volumen, un muy conocido viejo canónigo de la S.M.I.C. de Sevilla, afamado juez del Tribunal Diocesano, de toda nuestra consideración (q.S.G.h.A.).

Ahora, en estos mismos días, se anuncia la aparición de otro 'rien ne vas plus'. Estando como estamos bajo el imperio mediático del escándalo (sea rosa o amarillo), el autor de la nueva publicación lanza el anzuelo publicitario para la captatio de lectores abusando/presumiendo/acusando, muy lamentablemente. Como no me ha gustado la noticia, no voy a repetir la especie que lanza (que garantiza con el aval de convidado de piedra del difunto autor susodicho (palabra de autor)). Si quieren Uds. informarse, lean estos articuletes aparecidos en la prensa local:

ABC de Sevilla y Diario de Sevilla

Que semejante enormidad, dado el personaje y sus circunstancias, se hubiera tapado en aquellos años de la pre y la post-guerra, me parece harto improbable. Que a estas alturas sea el señuelo publicitario de un libro escrito por un sacerdote, me parece repugnante.

Como se sabe, los sacerdotes, antes de la recepción de las Sagradas Órdenes, prometen en manos del obispo obediencia y respeto a él y a sus sucesores. La obediencia es canónica, concreta y actual; el respeto, considero que se debe, en tiempo presente y en pretérito, no sólo al prelado que sea sino también a los que fueron: Si la obediencia se promete al obispo ordenante/incardinante y a sus sucesores, el respeto se extiende - así lo entiendo - a sucesores y predecesores.

A mí Segura me toca ya pasado, pero le mantengo un digno respeto y recuerdo. La controversia en torno a su carácter y actuaciones me parece en exceso marcada por las pasiones de los extremos con los que tuvo que medirse, en aquella España que, en las circunstancias del Cardenal Segura, se desenvolvieron en tres momentos, a cual más distinto y delicado, eclesialmente hablando, de monarquía, república anti-cristiana y régimen franquista. No me trago bolas conjeturadas. No soy adicto a mitomanías destructoras de honor y fama, mucho menos si se refieren a la Iglesia y sus personajes, caso que detesto muy particularmente.

Sobre el Cardenal Don Pedro Segura y Sáez leí, hace ya años, un ensayo de la colección 'Espejo de España' titulado 'El Cardenal Segura y el Nacionalcatolicismo' (Ramón Garriga, 1977, edit. Planeta), que me pareció tópico y escasamente documentado. El citado libro publicado en la BAC, quasi lo mismo. Y este nuevo, me temo que será de la misma laya. Confieso que lo siento, porque el personaje en cuestión se merece, si se escribe de él con pretensiones, algo mucho mejor, en calidad y en consideración.


Para concluir, echen Uds. un vistazo al artículo que enlazo aquí abajo, un artículo del año 1976 (no distingo bien si está firmado por Ramón Serrano Súñer o si se refiere a una publicación suya), y compárenlo con lo que se dice, a modo de resumen del nuevo libro, en los dos anteriores enlaces de ABC y Diario de Sevilla, y sorpréndanse de las coincidencias, sean o no casualidades:

El anacrónico Cardenal Segura

Y es que una cosa es investigar y documentar la historia, y otra contar historias.

+T.

jueves, 10 de mayo de 2012

Bastante blasfemo


Si San Pablo Apóstol proclama que la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo es piedra angular de la fe cristiana, las corrientes heterodoxas que han conformado el pensamiento anticristiano desde el paganismo a la postmodernidad se han empeñado en negar el hecho histórico de la Resurrección con una insistencia que sólo se puede calificar como diabólica. Siendo Satanás el 'padre de la mentira', esta es una de sus peores falsías, una especialmente satánica sugestión.

Pero lo diabólico no es tan evidente, si no sería fácil detectarlo. La serpiente no es un animal eminente, que se vea venir de lejos, sino que su peligrosa cercanía se advierte sólo cuando ya esta próxima, a punto para morder y envenenar. Así sucede muchas veces.

La página de JM Vidal, Religión Digital, es, formalmente, la mejor de todas las del género de información-opinión religiosa que se publican desde España. He dicho 'formalmente' porque me refiero a su valoración meramente material, en cuanto tal web. Se nota que quien la dirige es un profesional, un periodista, competente, con recursos, con ideas. Lo que pasa es que sus ideas son malas, como las de casi todos sus colaboradores, bloggers y artistas invitados; apenas se salvan un par, siendo el resto uno de los mayores concentrados de des-catolicismo y mini-cristianismo que jamàs se ha juntado. La lista de inculpados pone los vellos de punta, desde Castillo a Aradillas pasando por Pikaza, Pagola, González-Faus, Raguer, Arregui y la Caram. Una galería de horrores.

El monstruo fanfarrón picolargo del nido, que pegaba en esa jungla como estrambote sui géneris, se mudó a mejores pagos, por la paga. Los católicos conscientes (que los hubo) se fueron retirando sin ruído. Y los pocos católicos que quedan son una especie de coartada de muestrario, que no se sabe bien cómo resisten en ese medio adverso.

Entre todos los participantes y comparecientes no brilla ni sobresale el que aparece segundo en el escalafón de la web, J. Bastante. Mantiene un blog y publica algunas noticias y graba algunas entrevistas. Nada especial, ni sobresaliente, ni con tirón, nunca. Se entera de algo por los mentideros, mete cuchara donde le dejan, y se precia de compartir una aberrante simpatía con el fanfarrón del nido, que presume también de aberración y compadre, como dos personajes de fábula, la zorra y el otro bicho que se invitan a comer etc. etc. etc. Dos tipos de fábula, ya digo.

Pues ha sido que J. Bastante ha escrito un novelucho, una blasfema fabulación sobre la Resurrección del Señor, seguramente suponiendo su derecho a imaginar lo que le de la gana, y reclamando, seguramente, libérrima actividad de pluma y prensa, que para eso España está en la Europa post-cristiana y esto no es el Irán de Jomeini, ni él es Salman Rushdie.

El libruco tiene que ser indigesto y malucho, porque ese Bastante no da para más. Pero, volviendo a las serpientes, recuérdese que son bestias astutas, sagaces, que saben bien de qué parte soplan los vientos, cuáles son las modas y qué se cotiza en el mercado. Dentro de sus límites reptantes, las serpientes saben moverse sobre el polvo, entre el polvo, con habilidad.

De todas maneras un tostón novelado, inventado y falseado, ¿a quién le puede interesar, quién se lo va a comprar, quién lo va a leer? Yo imagino que poca gente de muy mal gusto. Pero después me paro y recuerdo que hay gente que disfruta viendo el granhermano, gente que a la que le gusta el cine español del 2000, gente a la que le gusta escuchar los monólogos de los actorzuelos de 3ª clase, gente que se divierte acampado un mes en la Puerta del Sol. Y gente que lee y aplaude a Castillo y a Pagola, a Arregui y a Raguer, gente que es devota de la Caram. Gente así.

A esa gente puede que les guste leer el delirio tragicómico-fumado del Bastante, cosas como esta:

"...soplaba una ligera brisa cuando abrí los ojos y desperté. Parecía como si hubiera dormido durante años, tal vez por eso no estoy cansado. La boca un tanto entumecida, como los huesos. Y es que en este lugar sólo se respira humedad. Y silencio. No había nadie cuando abrí los ojos."

Disfrazarse de Dios, es un peligro. Primero porque se banaliza a Dios, que es Dios y siempre es Dios y nunca deja de ser Dios y no hay más Dios que Dios. Segundo, porque, como dice gravemente el Apóstol, Deus non irridetur, de Dios nadie se rie.

Pero, ¿se trata de Dios, de jugar a inventarse una experiencia meta-psíquica con Dios como personaje-pretexto? Yo diría que no, que el juguete literario de Bastante es , 'solamente', Jesús de Nazareth, el hombre, el personaje, el pretexto tan al alcance de la mano, tan devaluado, tan desposeído de misterio que ya se atreve un cualquiera a ponerse en su papel, asumiendo su no-misterio para contarlo monologueando, como un divertimento de no-fe que se revuelve en su vómito descreído, como el perro aquel de la 2ªPe.

Unos, sin fe, despojan al misterio, y otros, después, montan una farsa con los despojos, una doble profanación en secuencia causa-efecto. Pseudo-teología y pseudo-literatura made in Serpiente & cía.

Espero (deseo) que venda (bastante) poco.

Y que se arrepienta, si le queda alma al infeliz.


+T.

miércoles, 25 de abril de 2012

Filtraciones


Tengo y mantengo una muy buena impresión/opinión del Cardenal español Don Julián Herranz, un personaje discreto sobre el que el Papa ha descargado un asunto de suma discreción sobre una grave indiscreción. Así se anuncia en la comunicación que se ha conocido hoy mismo:

Notificación de la Secretaría de Estado

En este tipo de comisiones, importa mucho quiénes sean los oficiales colaboradores que prepararán los informes, dossieres, documentos, testimonios, pruebas, que terminarán en las manos de los Emmºs. Srs. presidentes de la comisión, que decidirán y redactarán el documento-informe final que será presentado al Papa, con las conclusiones que sean. El valor y el peso del trabajo dependerá mucho de esos subalternos, al servicio del Cardenal Herranz.

¿Curiales que investigan a otros curiales e informan sobre asuntos turbios de curia? ¿Se presumen válidos, capaces, eficaces, sinceros, certeros, competentes, veraces? Se presume, sí. La Iglesia, aun en los casos más anómalos, sean de fuero interno o externo, presume bondad, virtud y recta intención, unos mínimos, por lo menos.

Sin embargo, el asunto que le toca investigar al Cardenal Herranz es sumamente espinoso, en cuanto implica a las más altas instancias, administraciones y departamentos de la Santa Sede, incluída la Secretaría de Estado. Lo ocurrido estos últimos meses ha sido algo inaudito, síntoma alarmante de graves desajustes internos en la curia, personales y hasta puede que institucionales.

Cuando la información es un valor, en sí o relativo, saber antes, o más, o mejor, se convierte en una baza que algunos usan en el juego del poder, con más o menos habilidad, acierto, efectos y consecuencias. Lo que pudiera valer referido al mundo, sus negocios, tramas y laberintos, tocante a la Iglesia se sujeta (debería sujetarse) a normas de inspiración sobrenatural, muy delicadas a la hora de entreverar con formas y materias que no son compatibles al 100% con los ideales evangélicos y la tradición apostólica.

Cuando el Señor dijo "...vuestra palabra sea sí, sí, o no, no", o cuando predicaba "...nada hay oculto que no llegue a saberse...lo que os digo al oído predicadlo desde la azotea", o cuando enseñaba "...sed sencillos como palomas y astutos como serpientes", cuando advertía que "...los hijos de las tinieblas son más sagaces que los hijos de la luz", revelaba una doctrina dificil de compaginar con protocolos de corte diplomático y procedimientos de cancillerías.

Sea lo que sea y como sea que fuere, a los encargados de los asuntos oficiales de la Santa Sede, se les escoge para eso y para eso se les prepara. Si al final les vence el espíritu del mundo y lo mundano se impone sobre lo espiritual, la obra resultante aplastará lo santo y dejará emerger lo pecaminoso, con daño espiritual inmediato y daño material a más corto o largo plazo. Las ventajas que se hayan pretendido fuera del orden de la santidad y el bien espiritual, serán pompas del mundo, pago de vanidades con capital del banco de los hombres, que suele ser, la mayoría de las veces, plata de la bolsa de Judas o réditos del banco del infierno.

Conque el cardenal Herranz tendrá que apechar con un encargo antipático, deberá zajar un abceso purulento y maloliente, y va a tener que chocar con más de uno. Dios le conceda un buen ángel auxiliar-extra-coadjutor.


Bajando a un plano más común, más vulgar, diré que las filtraciones existen y las hay en todos los niveles, donde menos te esperas, con sorpresas la mar de chocantes porque quien menos te imaginas, quien no debiera saber absolutamente nada de nada, un día, en un rato, te suelta tres o cuatro comentarios sobre algo que le deja a uno estupefacto, con el asombro en la cara y la interrogación en la mente: ¿Cómo habrá gente que se atreva a contar esto, a decir esto, a comentar esto? Gente de Iglesia, además, gente del clero, para más preocupación, gente de curia, para mayor desasosiego y malestar del que recibe, por indirecto conducto, la pequeña o gran noticia de lo que sea o vaya a ser.

Una perniciosa página que presume de millones de lectores se ha ganado fama, precisamente, a costa de indiscreciones de curias, alardeadas con desvergonzado desparpajo, para sonrojo de muchos, compromiso de algunos y diversión del resto de los millones de lectores del mentidero, un salón friki-católico de la peor casquería infra-informativa. Tan lamentable como cierto.

¿Se pondrá orden, se impondrá el orden? Quizá en las esferas que examinará el Cardenal Herranz, sí, por lo menos por algún tiempo, durante unos meses, o unos años; Dios dirá. Cuánto más dure la disciplina del discreto sigilo y la prudente reserva, mejor para todos. Recemos para que se logre.

Pero en el mundo de la prensa-paonazzo eclesiástico-clerical, los frenos no serán tan posibles, porque dependen de la buena voluntad, rectitud y virtud de sus responsables.

Dificil, pues, el asunto, porque en esos medios se evidencia a diario la constante irresponsabilidad de sus actores/autores.

&.

martes, 5 de octubre de 2010

Una alegría y una envidia


Cierto protestantismo de corte americano lleva aneja una estampa sectario-charlatanera que yo no digo que sea tal cual y representativa, pero la lleva. Un predicador evangelista ultramarino no es un grave doctor luterano con talar negro y gola blanca almidonada. No. La estampa del pastor evangelista made in America es la de un tipo más o menos vulgar, en mangas de camisa, con corbata ordinaria y discurso reaccionario-neocon. Caben variantes, pero el perfil que esbozo es el patrón-modelo. De esta laya, con una estampa estudiadamente grave y magistral, se nos asentó en los medios españoles un representante sagaz, un avispado que aprovechó circunstancias y oportunidades (y vacíos) para ocupar un micrófono privilegiado, todavía muy escuchado.

La pacatería infra-política de los católicos de serie, pperos y afines, se suma a una incultísima información, bastante común entre el pperío, que se encanta y se rinde en cuanto nombran, como un mantra, tres o cuatro tópicos sazonados con peregiles históricos, dos guindas confitadas de manual de filosofía elemental, y una retahila de embelecos político-panfletarios con malabares de locutor de tómbola de feria.

Ese es el personaje. Y su fortuna haberse embarcado con el Federico, un periodista con personalidad arrolladora y tracción en las 4 ruedas; al día, el más carismático con diferencia de toda la galería periodística hispánica. Le duela a quién le duela. Y conste que nunca le he tenido afición a J. Losantos, más bien lo contrario. Pero las cosas como son.

Volviendo al protestante, los católicos marujones que se tragan sus chácharas doctorales de hoja de almanaque, no saben (y no quieren saber) que el César Vidal es un anti-católico rabioso. Se contiene porque come de la audiencia. Pero en cuanto se descuida asoma el rabo y apunta las garras, muy afiladas. De vez en cuando recuerdo que uno de los libruchos más blasfemos que se han escrito contra la Virgen Ntrª Srª, lo escribió ese tal. El libelo corre por ahí, distribuido por una de esas editoriales con nombre aparentemente cristiano, difundiendo peste protestante.

Pues de ese tal me han mandado esta mañana un articulillo, por mail. El articulete rebosa baba envidiosa en cada párrafo. Todo porque el Papa ha canonizado al converso Newman, una gloria católica. En su articulucho, el petulantísimo C.Vidal se cierne como arpía ávida de presa, diciendo cosas como esta:

"...la iglesia católica sufre una especie de obsesión con la iglesia anglicana..." Yo le diría que la misma que se le supone al pastor que busca a la oveja descarriada. Como los anglicanos han estado y están más cerca (del catolicismo) y como tantas veces estuvieron y estarán en el peligro de caer en simas peores (del protestantismo), la Iglesia Católica se ha preocupado por los anglicanos. En España, por ejemplo, tuvimos unos cuantos colegios ingleses donde se preparaban para la misión y el martirio los valientes sacerdotes católicos que la Iglesia enviaba a mantener y alentar el catolicismo perseguido en la Gran Bretaña. Pasado el tiempo, dos o tres siglos después, el bombazo de Newman, el Tractarismo, y el Movimiento de Oxford mostraron las latentes virtualidades católicas que corrían aun por las venas anglicanas, a pesar de todos sus errores y ofuscaciones. Si a la caridad pastoral y a la misión martirial se le llama "obsesión", se entiende muy mal y se explica peor lo que es virtud y no anomalía. Todo lo contrario.

Del equívoco sumario con que despacha la crónica de los Tudor y su "catolicismo cismático" (una charleta del tipo de las que usa para impresionar a los pazguatos que le escuchan), pasa el Vidal a una también equívoca alusión a Stº Tomás Moro, soltando la andanada de que su Utopía estuvo en el Index Librorum Prohibitorum. En el Index - el locuaz protestante debe saberlo - estaban algunas obras por precaución. Incluso algunas obras de algunos místicos de nuestro Siglo de Oro, por precaución. Y la Biblia, las versiones en vernácula de la Biblia, y las ediciones sin notas. Por precaución. Además Thomas More no fue canonizado por o a pesar de su Utopía, sino por su íntegridad de católico fiel y su testimonio valiente hasta la muerte martirial. Sospecho que el Vidal debe entender todo esto, aunque no lo diga. También, en su caso, por precaución, comprensiblemente. O - diríamos, quizá - hipocresía de género.

Del terrorismo de los jesuítas que también saca a relucir de paso, como una coz, no digo nada porque, como buen filo-jesuita que soy, me defino también muy afín al terrorismo de hábito negro, y suelo portar un cuchillo disimulado en el crucifijo del pecho, y llevo una ampolla con veneno letal de cantáridas en la faltriquera de la sotana, y escondo una bomba en el fajín, y debajo de la birreta un estilete emponzoñado. No digo cuántos actos terroristas (con víctimas) cometo a la semana porque esos particulares sólo se los cuento a mi confesor (jesuita, of course). Ustedes se harán cargo de que no dé más detalles, por si Rubalcabra me cela y me pilla. No me denuncien, please.

Después se mete con Newman. Como si padeciera cierto trauma personal que descarga con resentida ironía, traza una caricatura componiendo una abreviada contra-figura de lo que no fue/no es el gran J. H. Newman. Y lo mismo hace con su obra. Descalificando con puya, extrapola una cita del Development y vuelve a ironizar con aguijoncillo de avispa "...Quizá el texto tranquilice a algún católico instruido, pero desde una perspectiva protestante constituye un argumento poderosísimo para no ser católico...". Parece (quizá buscaba inconscientemente el efecto) como si reviviera la saña acomplejada y reactiva del clérigo Charles Kingsley, el antipático racista que provocó involuntariamente que Newman se decidiera a escribir la memorable Apología pro Vita Sua (que imagino excitará la más amarga atrabilis del C. Vidal). A continuanción sigue con un breve alegato pro-reformista, muy propio.

Pero lo más lucido se lo reserva para el final: Cierra su caricaturesca suma de la historia anglicana con una secuencia crítico-literaria, poniendo en entredicho, minimizando o ridiculizando, una supuesta influencia de Newman en otros famosos conversos católicos ingleses.

1º) Dice de Chesterton que su obra Ortodoxia la escribe cuando era todavía anglicano. Pero se calla y no concluye la evidencia de que después se hizo y se mantuvo católico, que es lo bueno. ¿O es que no sabe que la conversión es un proceso en el que aflora la verdad y se enciende la luz antes de llegar a la verdad plena y a la plena luz? De esto, precisamente, sabía y enseña mucho el gran Newman que tan mal le sienta al palabrero Vidal. Por otra parte, la displicencia con la que trata la obra de Chesterton le descalifica escandalosamente como crítico: El Padre Brown no es una cuchufleta.

2º) De Tolkien eructa algo que se merece un bastonazo: "...optó por el catolicismo por influencia materna, pero cuesta trabajo encontrar un ápice de su religión en sus libros...". Justamente es esa una de las polémicas que mantuvo el genial JRR Tolkien con su amigo el anglicano C.S. Lewis, a quien criticó la demasiado evidente carga simbólico-cristiana con la que mechó y rellenó toda su narrativa, al punto que su serie de Narnia termina siendo una muy subjetiva y enrevesada alegorización, bastante equívoca, a veces. El resultado y sus consecuencias son clamorosas: Tolkien es un maestro de la literatura universal, creador de un género nuevo, y Lewis un escritor de mediano rango, cada vez más encasillado dentro un muy determinado público lector, re-lanzado por ciertos intereses editoriales, pero a años luz de la fama y el éxito de Tolkien. Además, niego la mayor: En Tolkien, el lector atento y sapiente descubre una fina y brillante huella católica, con pasajes que evocan temas y realidades católicas sutilmente apreciadas y admirablemente encajadas. Que C. Vidal no lo aprecie, no me extraña.

3º) De Graham Green pondera su novela El Poder y la Gloria, lo que no es raro, ya que se trata de la deprimente historia de un cura renegado y forzado circunstancialmente a una especie de martirio indeseado. Seguro que C.Vidal se divierte mucho con un cura caído, sacerdotalmente arruinado. Por otra parte, la inquieta personalidad de Green no podía dar curso a una vida ordenada de virtudes apacibles y morigeradas costumbres. Pero conste, en contra de lo que dice Vidal, que el gran Graham Green vivió como un católico consciente y practicante sus últimos años, con la estrecha amistad de un sacerdote que le asistió piadosamente hasta su muerte. Desde luego, ni apostató ni se declaró protestante ni se re-convirtió anglicano.

4º) Al simpático Evelyn Waugh le ataca también con argumentos ad hominem: Como no puede con el personaje y su fama, arremete contra el hombre y sus cosas. Dice que era gay, como si no hubiera maricones anglicanos, bujarrones protestantes o sodomitas calvinistas. ¡Qué risa! De todas formas, resulta repugnante que un supuesto maestro moralizante se atenga a semejantes descalificacions para despreciar a un literato reconocido y admirable. Cuando alude a Brideshead Revisited, la encantadora novela de Waugh, trasluce otra vez su pobre pesquis literaria, pues
da la impresión de que no ha captado casi nada. Por cierto que hubiera servido él mismo para inspirar a un personajillo de la novela, el antipático y pedante Mr. Samgrass, bastante ajustado a su perfil y sus posibilidades, yo diría.

Y no sé por qué no ha sacado también a relucir, para criticarles, a Manley Hopkins o a Ronald Knox, que le hubieran servido también muy bien para blanco de sus alfileretazos de puritano envidiosillo apulgarado y resentido. Porque se trata - es mi impresión - de eso, justamente: La envidia de un resentido que no quiere admirar al gran Newman. Lástima que no tenga la altura de miras de aquellos mismos anglicanos que elogiaron en su momento al amable Newman.



Del título que le he puesto al presente articulillo, he dejado la alegría para el final. Ha sido doble: Una simpática amiga me ha traído de regalo todo el material (folletos, guías, devocionario, guión de la Misa, estampas, pegatinas) que se repartió a los asistentes a la Misa de beatificación del Cardenal Newman en Birmingham.

Y la segunda es esta: Ringraziamento e Memoria del Beato Newman

Un amigo filipense, desde Londres, me ha envido esa página con el propio para la Misa y el Oficio del nuevo Beato. La oración colecta es una deliciosa composición newmaniana, miren ustedes:

Oh Dios que diste al Beato John Henry Newman, sacerdote,
la gracia de seguir tu amable luz y hallar la paz en tu Iglesia;
concédenos, por su intercesión y ejemplo,
que podamos pasar de las sombras y las imágenes
a la plenitud de tu verdad.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
un solo Dios, por lo siglos de los siglos. Amen


Bello, ¿verdad? En una fórmula eucológica de cuño netamente romano, han engastado dos joyas de Newman: la cita de su famosa composición "Lead me Kindly Light" (Guíame Amable Luz) y el epitafio que marcó su tumba humilde en Rednal, como un resumen lapidario de toda su vida, "Ex umbris et imaginibus in veritatem" (de las sombras y las imágenes a la verdad).

Una delicia, una de esas suaves consolaciones que el Señor concede en la Comunión de los Santos.

Lástima que lo que a nosotros nos sabe a gloria a otros se les vuelva rencorosa envidia.

¡Pobrecitos!


p.s. Aunque cónsteles que tienen la puerta abierta (et Newman intercedente) para pasar de la oscuridad y las fantasías a la verdad luminosa. ¡Ánimo!


+T.

miércoles, 9 de junio de 2010

Dos estilos para una verdad (o la verdad de los viejos contra la hipocresía de la madurez)


De entre todas las repercusiones que ha tenido el asalto criminal a los barcos de los cooperantes pro-palestinos, me ha llamado la atención, por su dramatismo "intra-personajístico" el pequeño bombazo de la veterana periodista-corresponsal de la Casa Blanca. Esta es la noticia: Un comentario anti-israelí acaba con la carrera de la corresponsal decana de la Casa Blanca.

La señora, a punto de cuplir 90 años, se ha despachado a su gusto y ha hecho erupción como un volcán humano con 50 años de lava de pasión contenida. Lava periodística, sangre y linfa de opinión, análisis, comentario y publicidad, todo eso que corre por las venas de un profesional. Y esta veterana periodista lo es.

El mascarón facial de la Helen Thomas es formidable, digno de un casting de pelis de terror de serie B. En cuanto vi la foto me acordé, de un golpe y sin solución de continuidad de imagen, de Golda Meir y de uno de los monstruos peludos de The Muppets/Los Teleñecos. Una monstruosidad de mujer; quiero decir que es de esas que son atractivas por su misma constitución anti-estética, que trasluce un fenomenal carácter-personaje.

Cincuenta años en los límites de la corrección política, preguntando/acosando a los presidentes de los USA y a los personajes que entran y salen de la White House, incordiante y provocadora sin pasar la línea de lo que no se debe decir para poder seguir comiendo del periódico nuestro de cada día, todo eso han amasado esas impactantes facciones medio drag-queen, medio ninot de falla. Formidable señora, en todo caso e indiscutiblemente.

Volviendo al exabrupto de Doña Helen Thomas, me preguntó cuántas veces se habrá tenido que morder la lengua y los puños para no soltar por su boquita de carmín la sentencia que ha lanzado como un bombazo contenido. Cito tal cual la noticia, tal y como sale en El Mundo:


"...La controversia empezó el 27 de mayo, día en el que la Casa Blanca celebra el Día de la Herencia Judía. Cuando el rabino David Nesenoff, fundador de la web Rabbilive.com preguntó a Thomas - "¿Algo que decir sobre Israel?", respondió H. Thomas: -"Dígales que se vayan de una vez de Palestina". "¿Algún comentario mejor?", insistió Nesenoff, con voz distendida, mientras Thomas se reía: -"Recuerde: esa gente está siendo ocupada", replicó la periodista, refiriéndose a los palestinos. Añadió: -"Y es su tierra. No es Alemania, no es Polonia". "Entonces, ¿a dónde deberían ir", preguntó Nesenoff. - "A casa", dijo Helen. "¿Dónde está su casa?", insistió el rabino. -"Alemania, Polonia, América, el resto del mundo"...contestó la Thomas.


No me resisto a poner el youtube, con la carátula parlante y la voz espesa de la formidable Mrs Thomas:



Más claro, agua: Aquello, Palestina, no es su tierra. Que se vayan a sus respectivas naciones de origen, a Alemania, Polonia, América y el resto del mundo. Que se dispersen, más llanamente, dicho con todas las letras.

A mi me hace muchísima gracia la salida de este vejestorio fenomenal (dejando en paréntesis lo trágico del caso y sus implicaciones). La hiper-sensibilidad israelí y sus hipersensibles terminales nerviosos, esa gran "red" del judaísmo internacional, ha reaccionado como cabía esperar. En los EEUU se ha dictado el herem contra la Thomas, que ha sido ipso facto obligada a retirarse de su decanato de honor. Una patada y un portazo, sin contemplaciones. Por blasfema, por impúdica, por indecente, por irreverente, por decir lo que no se debe de quien no se debe: Israel es tabú, Israel no se toca, Israel es incuestionable, incriticable, incondenable, indefectible, irreprochable. Si alguien se atreve a rozar a Israel, Israel lo fulmina como cuando el Arca exterminó a Uzá (II Sam 6,3-8).



Y a mí me da mucha pena de la berrenda Helen Thomas. Tantos años sin decir lo que pensaba y sentía, mascando freno, a cuatro bridas que sujetaba ella misma para no desbocarse como potra sin domar.¡Patética y tremenda Thomas!

Pero, por otra parte, quizá ahora sus palabras tengan más efecto que si las hubiera dicho y publicado hace cuarenta años. A lo mejor esta vaca brava es una vaca vieja con más peligro que una vaquilla resabiada de tentadero, más toreada que una novilla de feria de pueblo. Y ahí está, formidable adefesio aguardentoso que dicen que bebe whysky como la reina madre de Inglaterra (la difunta), conservada en alcohol como un viejo pirata del Caribe. Desde luego ha hecho historia. Si se cuentan de ella mil anécdotas, con esta última se ha asegurado una dificil de superar. La Thomas ha salido, sí, pero por la puerta grande, como los toreros que cortan dos orejas y rabo. ¡Vaya si los ha cortado!

En resumen, yo diría que un triunfo de la conciencia sobre la corrección política. Un triunfo de la verdad sobre la oportunidad.

p.s. La segunda parte del articulete iba a hablar sobre estos dos, un ministro y un ex-ministro zapateristas, dos fantoches de gabinete, baldones de la Justicia, uno y otro; masones, se dice. Con mucho gusto, han aceptado no sé qué galardón de esos que no se sabe bien si agradecen servicios prestados o suponen futuros favores (todo legal, of course). El que otorga el premio es uno de esos ubícuos apéndices de Israel, una "federación" de tantas por el estilo que habrá por ahí. Iba a escribir sobre el acto y las palabritas liberal-indiferentistas-panreligiosas de los excelentísimos petardos. Pero prefiero no decir nada más. El monstruo moral de la Thomas ha devorado el canapé pastelero de esta segunda parte de mi articulete.

p.p.s. Del monigote negrito de tómbola Omama, tampoco iba a decir nada. Diré solamente que en este caso de la formidable y berrenda Helen Thomas se ha comportado como el negrito esclavito "sí bwana" que lleva en los genes. Un esperpento de chocolate.

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miércoles, 14 de abril de 2010

Cardenal: No se puede ser amigo de todos; de los enemigos, nunca


El Cardenal Fray Carlos Amigo, Arzobispo emérito de Sevilla, ha sido elogiado más de una vez como hombre conciliador, de los oportunamente necesarios a la hora de "negociar" por saber llevarse bien con todos. En su currículum se cuentan momentos estelares, como cuando casó a la Infanta Elena (hoy descasada, desgraciadamente (aunque sigue siendo Infanta, tristemente )). Y como esta muchas otras ocasiones en las que el Sr. Cardenal Don Carlos Amigo ha alternado con lo más conspicuo del candelero social. Estas altas relaciones le han servido para significarse como hombre "de talante", de diálogo. Un personaje inter-disciplinar, se podría decir, que tiende la mano al político, y se la estrecha, y presenta el anillo episcopal al católico, para que se lo bese.

También se ha dicho de él, se ha comentado, que no todo han sido cordiales relaciones universales, sino que ha preferido unas a otras, ciertos sectores a otros, unos grupos sí y otros no. Algo muy comprensible, porque todos somos víctimas de simpatías y antipatías dificilmente controlables si son más o menos espontáneas, no estudiadas ni previstas. La caridad es una obligación cristiana, un mandamiento; la simpatía no, ni la amistad.

Eso de conectar y mediar en las altas esferas parece ser algo quasi anejo a los prelados sevillanos, porque del Cardenal Bueno Monreal se decía que era el que mejores contactos, relaciones y simpatías tuvo en El Pardo, a donde acudió más de una vez para desfacer entuertos, algunos delicadísimos. Recuerdo la primera vez que me contaron que el Cardenal Bueno Monreal, desde que fue Obispo de Vitoria, le cayó estupendamente bien a Dª Carmen Polo, y mantuvo esa simpatía tan oportuna, que supo usar muy bien cuando hizo falta, especial falta.

Para rematar con actualidad, no me resisto a comentar las también versátiles empatías del Arzobispo actual, Monseñor Asenjo, que dejó pasmada a Sevilla entera el otro día, el Martes Santo, me parece, en los palcos de la Plaza de San Francisco, delante del "Almanaque Gotha" de la Sevilla más castiza y cofradiera, sus invitados, y comparsas políticos de turno. Fue que el Sr. Arzobispo llegó a ocupar la presidencia del palco municipal, junto con el Sr. Alcalde, y al ver en el palco de al lado a la ex-alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar (antes comunista del IU y hoy socialista por libre, Consejera de Obras Públicas y Vivienda en el gobierno de la Junta de Andalucía), fue y le zampó dos besos, que la Srª Consejera correspondió igualmente afectuosa y cordial (no sé, no lo ví, si también le besó el anillo al Sr. Arzobispo, no me consta).

Dicho esto, paso al asunto, que es otro: Una cosa es tener expedita y bien cuidada la comunicación con los que ocupan el poder, por lo que pase y lo que pueda pasar, y otra complacerse con los que se muestran tan desafectos, contrarios e hirientes contra la Iglesia y el Papa; me refiero a esto:

Mano a mano de Amigo y Bono sobre la "Caritas in Veritate". Estaban con el Cardenal, en la misma mesa, Bono y Garrigues, y otros más. Y Vidal, el organizador del acto.

Garrigues (léase aquí lo que opina Garrigues sobre temas de actualidad ) sabrán en su casa, en su bufete, en su club, o en su logia, lo que piensa. Yo pienso (sin ser de ninguno de los círculos que frecuenta) que es un repugnante acomodado capaz de contemporizar con Eaco, Minos y Radamanto. Una pieza de valor, un catalizador de lo peor, un "moderado" que transmuta el brillante de la verdad en estiércol de componenda, siendo al final la operación rentable, muy rentable, para el polimórfico intermediario, hombre de mundo, fantasmón honoris causa ya en Comillas ya en Navarra, un honor tanto para los hijos de San Ignacio como para los de San Josemaría, sin solución de contradicción (ellos, unos y otros, verán y sabrán por qué).

De Bono, Pepe Bono, ¿qué diré que ustedes no sepan, o se imaginen, o no sepan y no quieran ni imaginar? Pues eso, digo Pepe Bono y ya está. Y estaba, también. Y lanzó por su hocico manchego perlas como esta: "Es la hora de las alianzas entre creyentes y no creyentes. No es la hora de la ortodoxia por encima de la pastoral." Profundo, profético, todo un animal, una bestia teológico-pastoral. Pasará a la historia: Pepe Bono tendrá capítulo en el Migne, seguro.

El tercero, el organizador, es el responsable de una sañuda campaña contra el Papa en su página, ReligionDigital, dedicada a la información religiosa. J.M. Vidal y su subalterno Jesús Bastante llevan tres o cuatro meses desinformando de la manera más escandalosa y negativa sobre el repugnante pederastazo, siempre agudizando el tema, descarnándolo, desfavoreciendo al Papa y acusándole de ser responsable último e imputable. Los últimos artículos publicados estos últimos días resultan indignantes: Uno y otro y otro y otro .Y así.

Si quieren saber más, en la misma página aparecen enlaces a otros artículos con más referencias sobre el simposio, con más noticias sobre los que intervinieron y sus discursos. La paradoja es que el tema era "congresuar" la encíclica "Cáritas in Veritate" de SS. el Papa Benedicto XVI, tan preterido, tan malquerido, tan criticado, tan acosado, tan desacreditado, tan perseguido por Garrigues, Bono y Vidal.

Qué verdad caritativa o qué caridad verdadera se podía hacer con semejante tresillo, lo ignoro. Tampoco sé si el Cardenal Amigo intentó siquiera hacer ese encaje de bolillos, tan complejo dado el material humano para encajar y mover los palillos de la labor. Don Carlos Amigo siempre expone con amenidad, positivo, lanzando obviedades optimistas y tocando resortes animosos. Rara vez deja mal gusto en el auditorio, todo lo contrario: La gente que le oye sale encantada, captada muy favorablemente por la prosa bien armonizada del discurso del Cardenal vallisoletano.

Sospecho que no tuvo mucho auditorio, según las fotos, que no dan detalle de los asistentes, detalle elocuente. Pero, entiendo yo, el problema son los contertulios : No se puede ser amigo de los enemigos de la Iglesia, del Papa, de la moral católica y de la doctrina ortodoxa; un Cardenal no puede ser amigo de tales enemigos. Ellos dirán que no son hostiles, hombres de mundo que se saben componer y guardarse las espaldas, palabreros con toda la versatilidad profesional del político, el abogado o el periodista para desdecirse en cuatro palabras de lo que dijeron en cien artículos. Son expertos en esas artes.

Por eso mismo, el equívoco de estas relaciones, de estos alternes, de estas tertulias y simposios, resulta tan peligroso. Dejan mucho en evidencia.

Del Kempis, tan poco de moda, es esa cita que reza: - "Cuantas veces estuve entre los hombres volví menos hombre"***. Yo pienso que hay gente, sitios, tan poco católicos, que estar en ellos, entre ellos, es perder grados de catolicismo, "des-catolizarse".

No se puede estar en todos lados. No se puede aparecer alternando, en la misma mesa de conferencias, con algunos personajes. No se debe. Un Cardenal, menos. Porque un Cardenal es/debiera ser - permítaseme el exabrupto - un apéndice del Papa.

La Iglesia vive momentos muy conflctivos; el ambiente se ha hipersensibilizado por mor de la campaña contra-papal armada por grupos muy turbios, definidos en contra de la Iglesia y sus representantes. La Iglesia, por su propio bien, por su salud, debe desmarcarse netamente de gente poco o mal definida, sospechosamente proclive a los enemigos que acosan. Por eso un hombre de iglesia no se debe prestar nunca a difuminar distancias, límites. So pena de dar la impresión de que nada importa tanto, de que todo se puede decir, escuchar, escribir sin que pase nada. Mientras se dicen cosas políticamente correctas en un micrófono se están publicando otras cosas intolerables en un periódico, o en una web, en una entrevista o en una gacetilla. Y con el Papa como objetivo y la Iglesia Católica como diana.

¿Un Cardenal puede estar, mostrarse "amigo", en esas y/o parecidas circunstancias, con esos y/o semejantes circunstantes? Yo pienso que no. Y pienso que es grave, muy grave, propiciar estos malentendidos de forma que confunden tanto en el fondo.



Hay un mundo que hostiga y ha levantado cerco a la Iglesia, poniendo sus miras adversas, muy malévolas, en el Papa. A cualquiera que se aproxime a esa banda, se le debe combatir. Con ninguno de esos que se suman al acoso se debe compartir mesa, mantel, cuchara y/o micrófono. A no ser que sea para cantarle las cuarenta, señalarles con el dedo, y dejar bien claro que no se está con ellos.

Si saliese algún justificador justificante que dijera algo así como que - "...el Señor entraba en las casas de los publicanos y comía con los pecadores", yo le contestaría que en esas ocasiones el Señor buscaba a las ovejas descarriadas, a los pecadores, y los convertía, y dejaba patente - muy patente - que estaba allí para eso, para perdonar a los pecadores que se le arrepentían, o para curar a los leprosos que se lo pedían. Nada que ver con lo que pasa en estos momentos de "vida social" (o "cultural") en los que "coinciden" un prelado de la Santa Madre Iglesia con cuatro enemigos activos contra ella, la Iglesia, y el Papa.

Si uno es "pastor" y se topa uno con los malos, hay que echarles un sermón, un sermonazo tremendo que les haga temblar. Cuando nos encontramos con los que nos hacen la guerra, hay que hablarles con la contundencia de un profeta, con voz de trueno. Y exigirles que cambien su mala manera de proceder, echándosela en cara, con todo el rigor de la fe.

Todo lo que no sea eso, es humo en los ojos y aguachirle que estropea el estómago.


*** Quoties inter homines fuit, minor homo redii... IC I,XX-2.

p.s. Para desdramatizar un poco: Un amigo muy guasón, siempre que nos predicaban esta cita, decía por lo bajo: "Of course!". No comment plus (of course).


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domingo, 11 de abril de 2010

Una cum fámulo tuo Papa nostro (et contra persecutores)


La persecución sigue, y en Religión Digital se sigue persiguiendo al Papa. Sólo les falta a sus promotores sacar un pliego de firmas virtuales, para que los "arrabbiati" dejen la huella de su zarpa.

Cada día que pasa, con cada titular que se publica, es evidente que todo está deliberadamente orquestado, previsto, capítulo a capítulo, todo manipulado contra el Papa Benedicto, que tantas cosas está ordenando. Son los alentadores del desorden, sus beneficiarios, quienes traman y jalean este repugnante caso contra el Papa.

Para completar la faena turbia y emponzoñada sólo les falta sacar a escena a un Garzón de esos que hay por ahí sueltos, para que lance orden de busca y captura. Encontrar a un juez venal, masón o anticatólico que se preste, es muy facil. Sería una especie de remate de la jugada, para seguir luego con una amenaza más directa.

Lobos enfurecidos, fieras feroces que persiguen a Pedro, unas veces embozados con pellejos de borrego, otras sin disfraz, dependiendo de que las tengan todas consigo o no, porque sólo son valientes cuando el ambiente les favorece, con el poder de turno a su favor. Y nuestro siglo es de los malos, no hay, casi no existen buenos en el poder. Y muy pocos en los medios.

Vuelvo a decir que lo tienen facil, porque van contra uno y cuentan con el aplauso de los enemigos todos, que son tantos.

Es engaño muy grave que se revistan hipócritamente de "sentimentalismos eclesiásticos", porque ellos, los persecutores (también los de aquí, los de este sitio) no son ya de la Iglesia, porque ni creen ni practican según la Iglesia, que han abandonado de facto. Les falta la coherencia de pedir eso que hacen algunos de los de su cuerda: Que les borren la partida de bautismo.

Por otro lado, también, todo es negocio: Se persigue y se muerde porque eso vende, y se trata de mantener abierto el kiosko, que da de comer.

¿Y hasta cuando podrán mantener el acoso rentable? Hasta que les queden dientes, probablemente, diría yo.

¿Y después? Después cualquier cosa. Hay bestias que cuando prueban la sangre ya sólo se sacian con más sangre. Estas especies son así, y no tienen mejoría. El thriller de terror es muy taquillero, y el amarillismo eclesiástico (sin vender tanto) también. Por lo menos unos dias, un par de semanas. Por eso hay que sacar más, más estiércol. O inventarlo. No es tan dificil porque la víctima es facil. La persecución de los inocentes es siempre, ha sido siempre, muy facil.

Los grandes son grandes sin necesidad de enemigos sobre los que encumbrarse. Pero es un hecho que el contraste resalta. La sombra hace más visible la luz. La figura de Benedicto XVI, tan luminosa, resalta cada vez más, es más brillante cuanto más sombra le hacen.

Qué duda cabe que el Pontificado de Benedicto XVI dejará una huella de luz. Y las sombras (artificiales) servirán para marcar el contraluz.

Me preguntaban hace poco si se puede cristianamente orar contra alguien. Yo respondí que sí, que por supuesto, y que en algunas ocasiones era obligado. Algo así, por ejemplo:

Contra persecutores Ecclesiæ:

Ecclésiæ tuæ, quaésumus, Dómine, preces placátus admítte: ut, destrúctis adversitátibus et erróribus univérsis, secúra tibi sérviat libertáte. Per Dóminum nostrum Iesum Christum...Amen.

(Rogámoste, Señor, acojas benigno las suplicas de tu Iglesia; para que, destruída toda contradicción y error, te sirva con segura libertad. Por nuestro Señor Jesucristo. etc. Amen)

O esta, más patente:

Contra persecutores et male agentes:

Hostium nostrorum, quaésumus Dómine, elíde supérbiam, et eórum contumáciam déxterae tuae virtúte prostérne. Per Dominum nostrum Iesum Christum...Amen.

(Aplasta, Señor, te rogamos, la soberbia de nuestros enemigos, y abate su contumacia con el poder de tu diestra. Por ntrº Sr. Jesucristo etc. Amen.)


Se las brindo a ustedes, los católicos, para que las recen con toda intención, ad casum.


+T.

miércoles, 7 de abril de 2010

ReligiónDigital, hoy más anti-católica que ayer, pero menos que mañana

Se siente uno incómodo, muy incómodo, en un sitio que agrede continuamente a la Iglesia Católica bajo el contradictorio supuesto de ser una web de información religiosa. Mucho más si se supone, igualmente, que la dirección-administración de la página está gestionada por católicos. Católicos que, al final, parecen ser del perfil "católico" del charlatán Pepe Bono, extraño elemento dificilmente clasificable entre la galería de las excentricidades católicas: Para ser hereje preocupante le falta inteligencia, para ser tonto de paga le sobra el redingote político. Por eso extraña tanto que en una web que pretenda ser seria (?) las proclividades se orienten hacia el estilo ínfimo de Pepe Bono. Es - digo - una simple impresión, sin más, mera sinópsis de borrador, sin entrar en detalle.

Si se pretende dar la impresión de ser una página de información pan-religiosa, ¿por qué la "fijación" del noticiario negativo-católico? No soy amigo de estadísticas, no las manejo, pero no exagero si calculo que el 95'5 % del contenido informativo de Religión Digital se dedica a la Iglesia Católica. Tampoco me equivoco si digo que la mayoría de ese noticiario es sesgadamente contra-católico, con un cúmulo abrumador de malas noticias que desfavorecen a la Iglesia Católica y a sus representanes, frente a un mínimo apreciable de noticias dignas y dignamente presentadas que sean favorables a la Iglesia Católica y la definan adecuadamente, sin malos sesgos, títulares equívocos o comentarios adversos o veladamente negativos y/o desacreditativos.

¿Por qué? Porque me consta que los responsables de la página son gente bien informada, o que pueden disponer de buena información. ¿Qué les decide escoger esta forma tan desfavorable para la Iglesia Católica? ¿Es una opción premeditada, deliberada, expresamente delineada por la página-web, atendiendo a algún criterio objetivamente previsto? Por lo menos, valga lo que digo para estas últimas semanas "pederastistas", tan ricas en basura.

Yo tengo la impresión - es otra impresión personal, sólo conjetura, sin más - de que se trata, más bien (más mal), de algo de carácter subjetivo, mucho. No soy conspiranóico, pero tampoco descarto alguna oscura red interesada en el caso, eso que antes se decía (en una letanía de reparación de blasfemías, o de desagravios, creo recordar) la "prensa impía y blasfema" y también "las maquinaciones de las tenebrosas sectas". No, no lo quiero pensar. Pero es el caso, repito que es impresión, que la página de titulares de ReligiónDigital parece un trasunto de La Traca, aquel libelo satírico-caricaturesco que hizo furor entre el rojerío quema-iglesias mata-curas de la 2ª republica-ca. ¿No se han dado ustedes cuenta, no les ha dado esa impresión?

La portada titular de esta tarde es quasi terrorismo kontra-katóliko kale-borrokero: El Papa abraza a Sodano y Judas besa a Jesús.

Y como esa, una galeria de horrores del estilo de hoy más que ayer pero menos que mañana.

Si es voluntad de los responsables que sea así y siga así, me pregunto hasta qué punto son conscientes de la acción y sus consecuencias, que dejan en evidencia "informativa" a toda la página y a sus informaciones, bajo sospecha de credibilidad.

La campaña virulenta contra la Iglesia Católica y Benedicto XVI es una falsa tramoya que esconde yo no sé decir qué intereses y objetivos de tampoco sé bien qué grupos interesados, pero unos y otros, objetivos y agentes, son malos, muy malos.

Algunos parecen haber olvidado (conscientemente?) que la perversión no es sólo abusar de un menor y que la abyección no se reduce al estupro. Ponerse anteojeras de mula o borrico para no ver nada más que lo que se quiere, es una anómala forma de ver y entender el mundo, en este caso el mundo de la Iglesia, la Iglesia Católica.

El pecado, hic et nunc, sería un pecado contra la integridad-profesionalidad-eticidad de un medio tan resbaladizamente "moralizable" como es el medio periodístico. Pero no se trata de pedir moral al Play-Boy, o a una revistilla de barrio subvecionada por el Psoe, o a un diario gratuito pagado por la oscura red de los sociatas, sino de suponer cierta resposabilidad en lo que se publica y la forma con que se publica a una página de noticias religiosas que se ha ido desvelando cada vez más como una sañuda acosadora del Papa y de la Iglesia (Católica), empeñada en mostrar cada día las miserias y pecados, apuntando agresivamente, con una fijación patente, a determinadas dianas y en determinadas direcciones.

Qué duda cabe que los responsables, los que sean, dirán que no. Lo preocupante sería que, además de decir que no, se lo creyeran y no lo vieran. Estarían en una situación más grave y empeorada, dificilmente recuperable.

¿Oremus?

Pues no sé, la verdad, porque entre otras cuestiones no sé qué rezar, ni a favor de quién ni en contra de quiénes. No lo sé bien...todavía. Que hay que rezar, eso sí lo tengo claro, nunc et semper.


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jueves, 30 de octubre de 2008

La Reina opina

Esta mañana, en la tienda de prensa de la estación, he comprado un Hola para mi tía, que le encanta. Le encanta a ella y nos gusta a todos echarle un vistazo al Hola de toda la vida, mucha foto y poca letra. Es como los vitrales de la Edad Media, que decían que eran "la Biblia de los pobres", que ponían figuras comprensibles para los analfabetos. Pues el Hola es eso, mutatis mutandis, con el mundo de las vanidades coronadas y re-putadas y de las artistas y demás. Una especie de comic para adultas-senioras, imprescindible en el revistero o en la mesilla de la sala de espera del médico (médico de toda la vida, de los "particulares", con sala de espera y Hola).
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Los que tengan mi edad recordarán las portadas de cuando la coronación de Farah Diva en Irán, toda de pedrería. Y sin que nadie imaginara que el turbante de Jomeini echaría un telón de rigores chiitas sobre todo aquel esplendor. Quién lo diría!

En la portada del Hola que le compré a mi tia esta mañana, viene una foto estupenda de Doña Sofía. Un simpático primer plano; me parece que con una de esas tiaras-diademas que se ponen para las recepciones de gala y protocolo las pocas Reinas que quedan. En Europa, of course. Doña Sofía siempre ha dado esa impresión de europea, de buena estirpe de rancia alcurnia. Por esos cruces de afortunados enlaces, en la Familia Real de España confluyen las realezas más conspicuas del Continente, ya por los Borbones duplicados en el caso del Rey, ya por la estirpe germana de la Reina (una Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg...ni más ni menos). Una paradójica grandeza de sangre y blasón que ha terminado con el casamiento del heredero con chica asturiana locutora de telediarios. O tempora o mores!

Mi tia, encantada, se ha re-visto la revista un par de veces antes de Misa, que ha sido por los difuntos de la familia, en el Triduo Solemne (Viva!). Después, de vuelta en Sevilla, me he enterado, nada más llegar, de la polémica por las declaraciones de la Reina publicadas en el libro de la Urbano.

La Urbano es una bruja a la que le falta la escoba, porque la cara y el tipo ya lo tiene. Dicen que es pia, y yo digo que si lo es, está falta de dirección espiritual. Suele pasar. Es un caso frecuente en ambientes de féminas devotas que a algunas imposibles les dejen traba larga y chiquero abierto, porque mejor dejarlas trotar que tenerlas alborotando el gallinero. Las menopausias en estas especímenas son muy graves, con tremendos cataclismos anejos que - a falta de sufridos cónyuges mártires - descargan como furias sobre y donde lo que sea que tengan cerca, sea animal, vegetal o mineral. O institucional, como es el caso.
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La Reina, que es toda una "institución", pienso que piensa eso que dice la bruja Urbano que dijo. No lo dudo. Lo que no me imagino es a la Reina, tan institucionalmente discreta, diciéndole a la bruja Urbano eso que la bruja dice que dijo. No pudo ser. Lo que fuera que fuese sería que la bruja menopáusica lo pasaría por la retorta de sus conjeturas y lo destiló en la alquitara de su parrafada. Y resultó eso que ha publicado.

Que yo no sé por qué sale ahora, a dos dias del cumpleaños de la Reina, armando polémica donde no debiera haberla. Una polémica servida en bandeja para que la trupe de la piara psoera-zpera arremeta contra la Reina, como si no tuvieran mejores lios que atender. Por supuesto que comprendo que es una tentación distraer al respetable público bobo con una polémica regia en vez de subir los colores de la vergüenza nacional viendo al Zp mendigando cumbres por el mundo. Por supuesto que entiendo que mejor un tabladillo con comedias del Hola que hacerse cargo del milésimo atentado de los nacionalistas vascos (con la máscara de Eta puesta, como desde el principio). Lo entiendo todo.

Pero maldita la gracia que me hace que por opiniones tan dignas de una reina, la Reina de España sea en estos dias la más criticada de España. Es triste que una bisnieta y tataranieta de Reinas y Reyes que armaban y mantenían guerras mundiales tenga que medir palabras y esconder opiniones. Opiniones tan regias, tan necesariamente ejemplares y esclarecedoras para muchos. Es un dolor.
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Los energúmenos no han tardado ni un minuto en saltar. Degenerados post-modernos de la ínfima ralea pseudo-política infra-cultural han vomitado su rabia biliosa. Y es por la Reina, y por lo que opina, y porque se publique (y lo publique la bruja sin escoba y cien collares). Y es una vergüenza (si la tuvieran). Que los tolerantes para todo y de todo y con todo no toleren que la Reina tenga sus opiniones y se las publiquen, es intolerable.
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Y el que opine otra cosa, malo. Porque las opiniones son buenas. Tan buena como toda la innegable prosapia regia que lleva en sus genes la Reina que lo opina.

Y qué casualidad que casi todo termine sirviendo de oportunista e indiscreta munición al perro enemigo

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lunes, 2 de junio de 2008

Comunicadores


No me gusta ver gente en un banquillo frente a un tribunal y expuestos al populacho (populacho es todo el que especta un juicio; y algunas cosas más). No tengo bien definido en mi fantasioso ideal cómo debiera ser, pero odio a los jueces, a los tribunales, y a quienes los forman.

Por eso me desagrada ver al Federico en el banquillo. Patético el hombrecito sin su-arma-su-micrófono defendiéndose (si eso es posible una vez delante de un tribunal) malamente con excusas. Y más patético ver junto a él al niñato Gallardón, que heredó de papá puesto político y posición in saecula saeculorum y se queja porque le hacen pupa, mamá-mamá...

Nunca me trataría con un tipo como el Federico. Ni de lejos. Me desagrada profundamente y me revuelve las tripas sólo escucharle el eco. Él y los que son como él. Pero el Federico es una necesidad. También detesto a los médicos, que son una detestable necesidad.

Un político, si es político, debe de tener vocación de ser tiroteado, ser bombardeado, ser secuestrado, arrastrado por la plebe en un tumulto y linchado. La vocación política debería garantizar todo esto, en una proporción que no atino a definir, pero más o menos según equivalencia con los índices generales de siniestralidad laboral. Por supuesto, serán gajes asumidos por el político que se precie el aguantar carros y carretas de la prensa y los medios, que para eso están.

Además de para corromper y dejarse corromper, los medios deben estar para no dejar vivir tranquilos a los políticos. Lo de la oposición y demás basureros son comparsas y escenografías preparadas por los políticos para parecer que alguien se les opone etc.. Pero es un duelo amañado con pistolas de fogueo, donde nadie cae por muchos tiros que se peguen.

La prensa y la crítica de los medios es distinto, porque les hiere y les duele. Son una de las pruebas de que la cosa funciona. Mis detestados USA, son mis admirados EEUU, ejemplo ejemplarísimo tanto de las aberraciones del sistema como del buen funcionamiento de los medios cuando tiran a matar al político.

Pero aquí, con tanto marxismo pertinaz entre ceja y ceja, y con papás y abuelitos de antes y de durante el Movimiento, los politiquillos de polichinela se quejan cuando el Federico de la cachiporra les arrea y corretea a mamporrazo limpio.

El Federico es una higiénica necesidad, decíamos. Pero es aberrante que el Federico necesario sea mantenido por la Iglesia y subsista en la radio de la Iglesia. Es una contradicción, porque en la Iglesia Católica y Apostólica no debiera caber un semejante como el Federico.

Nuestro Episcopologio es de lo más mediocre que se pueda encontrar. Cierto que en otros sitios están peor, o que en casi todos sitios están igual. Es verdad. Pero nuestro elenco episcopal es tan manifiestamente mejorable como las fincas que calificaban los del IRIDA. Ese excelso Colegio Episcopal Hispano se equivocó metiendo en la Cope al Federico; se equivocó dejándolo estar; se equivocó no llamándole al orden; y se está equivocando no habiéndole echado ya de la Cope.

A Ramiro el Monje, su antiguo Abad le aconsejó sin palabras lo que tenía que hacer descabezando delante del emisario espigas sobresalientes. Quizá lo de la Campana de Huesca fue luego un extremo tétricamente violento y sanguinario, pero fue efectivo. En este alegórico parangón, cabeza para la campana ya hay, pero ¿quién será el Ramiro?

De paso, con el Federico deberían catapultar de la Cope al charlatán protestante, repugnante fantoche de ambón de secta biblista que no sé yo quién colocaría en la Cope, que ese es otro misterio. Pero misterios los del Rosario, que con los nuevos ya son 20, y sirven para rezar. De otra clase, no debiera haber.

A la Jerarquía le reconozco ser Jerarquía. Y en esto no admito bromas. Puedo discutir la calidad de las personas, pero no admito ni una duda sobre la entidad de lo que son (aunque ellos no se lo tomen tan en serio y en sagrado como yo y como debieran). Pero un coro de obispos politiqueando es de lo más bochornoso para un católico que se precie. En España, por desgracia, desde San Leandro y aquellos Concilios de Toledo, parece que se les pegó a la mitra el virus maligno del politicismo.

Con lo que tienen por hacer, restaurar, curar, y prevenir dentro, resulta desalentador verles gastar fuerzas en ese ridículo y amañado ring de los políticos, con los asaltos pactados, y el árbitro comprado, y el público también. Un penoso espectáculo del que deberían retirarse y desconectar y apenas mirar de lejos y de soslayo con escrupulosa circunspección. Amén.

Pero el Federico es necesario. Tan necesario como esa cacareada "libertad de prensa" que en estos días está expuesta en un banquillo con el Federico, casi en inseparable y óntica sustancia.

A mí me importa la Iglesia, y el daño que le puedan hacer las imprudencias de los de dentro y la mala voluntad de los de fuera. A mí me da igual el "sistema", que me importa un pito. Pero si a ellos les importa, que se carguen y liquiden la única coartada todavía creíble de eso que ellos dicen que es democracia, es preocupante, muy preocupante. Porque la alternativa es que no haya quien les diga canallas a los canallas, corruptos a los corruptos, asesinos a los asesinos, re-putadas a las reputadas, y babiecas a los babiecas. Y todos sigan siendo lo que son aparentando lo que no son y sin nadie que les diga y les recuerde lo que son. Para que ellos no se olviden y la gente se entere.

Una necesidad. Ya lo he dicho, ¿no?.

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jueves, 24 de enero de 2008

Patronazgo equilibrante



El recurso a la analogía retrata a veces el alma del autor, su interioridad. La Introducción a la Vida Devota trae, entre muchas, esta que describe muy bien al Obispo de Ginebra:

"Finalmente, así como los que están enamorados con amor humano y natural casi siempre tienen empleado el pensamiento en recordar, el corazón en estimar y la boca en alabar al objeto de sus amores, y cuando se hallan ausentes no pierden ocasión de manifestar su afecto por cartas, y en cualquier árbol que encuentran escriben el nombre de la persona amada, así los que aman a Dios no pueden dejar de pensar en él, suspirar por Él, aspirar a Él y hablar de Él, y quisieran, si fuese posible, grabar en todos los corazones del mundo el santo y sagrado nombre de Jesús"
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S.Fcº de Sales, Introducción a la vida Devota, c.XIII
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A veces pienso que los periodistas tienen un patrón súper, muy por encima de los méritos de la profesión. Después pienso que qué Patrón de los que pone la Iglesia a las cosas no está por encima de la realidad pedestre de lo patrocinado y los patrocinados.
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Los patronazgos antiguos - y más si son populares y tradicionales - tienen una simpática lógica interna que pone al Santo junto a algo porque eso ya iba con el Santo y su historia o se le adjuntó por historia. Cuando el patronazgo es más "de oficio", por asignación curial-pastoral, ya no resulta ni tan lógico ni tan afortunado. Que a San Francisco de Sales lo pusieran de patrón de los periodistas porque publicó y mandó publicar folletos y opúsculos de propaganda-devoción católica en la Ginebra acosada por los calvinistas, tiene su explicación...relativa. Lo mismo hubieran podido valer muchos de antes de él, y todavía más de después suyo.
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Una cosa, sin embargo, le da un especial valor al patronazgo: Dado como está la prensa y el periodismo, la piedad amable y suave del Santo ginebrino es un buen contrapeso sobrenatural para nivelar la desfavorable balanza de amarillismos, frivolidades, mendacidades, escándalos y malos poderíos del periodismo.
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La prensa que Sales promocionó como medio de evangelización es de otro estilo, concorde con esa cita del corazón grabado por amor con el Nombre. Existe - puede existir - un periodismo así, pregonero del bien, lo bueno y los buenos; un periodismo hecho con buena intención por buenos profesionales que buscan el bien y cuentan bien lo que pasa, que no ocultan lo malo que sucede pero no buscan lo malo como suceso; que dicen la verdad que conocen y no alteran la verdad de lo que está por conocerse: Un periodismo de buena voluntad y buenas noticias...
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Eso, en cierto sentido, es un Evangelio.
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Y esto una analogía (no tan buena como la del Santo para su Filotea, claro) sobre la buena prensa a propósito de su patrón y su día.
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miércoles, 5 de diciembre de 2007

¡ Que se quiebren la cuerna !

Esta sobremesa por poco se me atraganta el postre cuando veo en el telediario de TV1 que machacan a El País por una noticia publicada en la que decía, más o menos, que TVE se había entregado sin condiciones a Mediapro.
Lo gracioso es que la solemne locutora, mientras hablaba y se explicaba, iba confirmando lo de la noticia de El País, pero sin dejar de arrearle a El País.

Y yo encantado: A ver si se despedazan y devoran El País, la TVzpera, Prisa y Mediapro, y no dejan rastro unos de otros.

¡Ojalá!

(supongo que el bobo del donmariano y los cretinos políticos del pperío mirarán para otro lado, como si fuera de mal gusto meter palo en candela)

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lunes, 12 de noviembre de 2007

Otro que tal baila

La Derecha españoña (perdón "centro derecha", quería decir) tan desencantada con su tropa de tontos de baba y donmarianos, se pone a aplaudir a cualquiera que diga "yo soy católico-yo soy español-Vivaspaña!", y levanta un altarcillo para cualquiera que destaque un pelo.

Prada es uno de los idolatrados, aunque el Federico es el idolón del panteón, y ya quisiera Prada tener la clientela del Federico. Pero el Federico es un peligro, un exceso que la Iglesia y la CEE están pagado caro porque el Federico rabioso ha mordido a diestro y siniestro, arriba y abajo y al centro; y más caro lo van a pagar cuando el Federico rabioso se les revuelva del todo.

En un articulillo de opinión en el ABC de hoy, Prada se toma la licencia de aconsejar a la Jerarquía. Con esa autoridad que se auto-arroga, Prada es un insensato y la voz de su amo (porque amo tiene que tener). Cuando se le acaben y caduquen los encantos y afloren y aburran los desencantos, a ver por dónde tronará Prada, que no se define, precisamente, amante de la oculta senda retirada del mundanal ruído, porque, como se ve, a Prada le va el ruído.

Lo que nos hacía falta en el cuadro es un periodista derechón y catoliquista por libre, tirándose al ring y armando y pidiendo guerra.

Si quiere combate, que se entrene para el sumo: Sólo le falta dejarse coleta y hacerse el moñicle, porque peso, volúmen y barriga, tiene (y el no ser nipón, se le dispensa).

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lunes, 18 de junio de 2007

Ella y su víctima

Ella es bulímica-anoréxica, ella es cómico-hipócrita, ella es cripto-post-moderna, todo maquillaje, todo lifting, todo rimmel. Ella se llama Mari-Stela (Martínez de Perón, no; esa es otra).

Hoy, sobre las cuatro y media, en su programa magazine de una tele popular, se sentaba y le rellenaba el mini plató Juan Manuel de Prada, elefantiástico, omni-rotundo, hiperbólico-corpóreo (el sofá debe ser sólido, o tener refuerzos, porque aguanta).

La gata engañosa empieza ronroneando y saluda: - "Bienvenido, Don Juan Manuel" (no cabe la ironía histórico-literaria porque no le figuro tantas letras; el "Hola!" sí, pero El Conde Lucanor, seguro que no; ella no lee apólogos de Patronio). El orondo articulista casi auto-derrite una libra de lípidos abdominales caldeado por la lisonja de la lisonjera, toda sonrisa, toda dientes. Todavía no asoma las uñas.

Se saca un tema de actualidad: La violencia de género. Él, caballeroso, intenta templar la puya que va y que viene, que pica y se retira, que pincha y se escapa. - "Querida Maria Stela, permíteme que te diga..." Ella-laraña hila, teje, trama...Él parece que suelta gas por la espita, como olla express a presión, mucha presión: - "Querida Maria Stela, como buena feminista que eres...". La pantera le salta al cuello, saca garras y susurra atropellada como una Bagheera con silbo de Kaa : - "¡ Yo no sssoy feminista, sssoy fffemenina!!!".

Eran las cuatro y media, y yo tenía que echarme la siesta y ahí dejé el combate implacable. Lo penúltimo que escuché fue que el multicalórico periodista decía no sé qué de la -"...fuerza física del varón...".

Me quedé dormido, embeleñado con una idea: "La perversidad psíquica de la hembra" ; de la hembra esa frente al macho aquel. El juicio es particular-singular-concreto, no universal omnímodo - (aunque el peligro/riesgo sí sea naturalmente general).

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jueves, 14 de junio de 2007

Auténticos o sea


Es un programa de sobremesa-siesta; la emisora, una tele popular. Presenta una anoréxica, de unos sesenta años, queriendo aparentar 30; pelo teñido, look juvenil, acento mestizo-hispano, y mucha caja de dientes lucida en sonrisa que no cesa hable de lo que hable.

El decorado es gay-ruiz de la prada, psicodélico-postmoderno, con lunares blanco-negros y elementos fucsia-verde limón, pobretón-escaso. Deficiente iluminación y una sóla cámara, los invitados al mini estudio-plató alternan en dos tresillos/dos sofás y dos sillones, que ocupan y desocupan con la presentadora, por toca, según van llegando.

Se intenta una macedonia con temas serios, frívolos, de sociedad, actualidad política, moda, espectáculos, prensa rosa, etc. Cuatro-cinco minutitos para cada cosa, y de oca en oca.

Aparecen dos chicos, ninguno de más de treinta años, porte pijo-clásico-pp-madrileño, con vaqueros, polos, mocasines uno y el otro náuticos; de marca, no copy, presumo. Uno es subdirector del periódico A*** , el otro jefe de sección del semanario É****.

La anoréxica sesentona disimulada que presenta saca un tema de actualidad internacional, y los dos chicos alternan una sarta de tópicos "de derecha" (centro-dcha., perdón), con cierto tonillo de crispada indignación y absoluta parcialidad, con algunos "o sea" mechando sus opiniones. Uno es menudillo, con pelito largo; el otro gordo, pelo corto. Se hablaba de las últimas cosas del caso palestino; ellos decían que aquello era - "... como Eta, o sea..."

Dos chicos de papá (también mamá), tan jóvenes generaciones, tan en su tipo, tan bien colocados, tan relacionados, como se espera que sean; muy de su círculo, dando el perfil.

Lo grave es que no era un programa de cómicos parodiando: Eran-son así de auténticos, o sea, como una caricatura viva de su mismidad.

O sea.

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