Los tradicionalistas bienpensantes, desde un tiempo a esta parte, andan en la cuerda floja del funambulismo verbal interpretativo, haciendo equilibrismos y practicando malabarismos con los textos, discursos, homilías y otros documentos, dichos o escritos, para extractar de todo ello lo que ellos, en su contención de pensamiento y comentarios, bienentienden, leyendo in directo la mente del autor, su verdadero sensus plenior.
Pero los hechos son otros, pues lo que se dice, queda dicho, y lo que se escribe, ahí quedó. Por ejemplo, esta felicitación de cumpleaños que ha excitado hasta quasi el paroxismo deleitoso a los exaltados, nuestros ilusos tradi-bienpensantes:
"Con ocasión del 25º aniversario de la fundación de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro.
El Papa Francisco se une a la acción de gracias de sus miembros por la obra realizada a lo largo de este cuarto de siglo al servicio de la comunión eclesial cum Petro et sub Petro.
Es en un momento de gran prueba para la Iglesia en el que nació la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro. En un gran espíritu de obediencia y de esperanza sus fundadores se volvieron con confianza hacia el Sucesor de Pedro a fin de ofrecer a los fieles ligados al Misal de 1962 la posibilidad de vivir su fe en la plena comunión de la Iglesia. El Santo Padre les anima a seguir su misión de reconciliación entre todos los fieles, sea cual sea su sensibilidad, y así a obrar para que todos se acojan mutuamente en la profesión de una misma fe y en la unión de una intensa caridad fraterna.
Celebrando los Misterios sagrados según la forma extraordinaria del rito romano y las orientaciones de la Constitución sobre la Liturgia Sacrosantum Concilium, así como trasmitiendo la fe apostólica tal como está contenida en el Catecismo de la Iglesia católica ellos contribuyen, en la fidelidad a la Tradición viva de la Iglesia, a una mejor comprensión y puesta en práctica del Concilio Vaticano II.
El Santo Padre les exhorta, según su propio carisma, a tomar parte activa en la misión de la Iglesia en el mundo de hoy, mediante el testimonio de una vida santa, de una fe firme, y de una caridad innovadora y generosa.
Encomendándolos a la intercesión de la Santísima Virgen y de San Pedro, el Santo Padre concede de todo corazón la Bendición apostólica a todos los peregrinos que se han de reunir en Lourdes o en la iglesia de San Sulpicio en París para dar gracias al Señor por este motivo.
París, 28 de octubre de 2013,
En la fiesta de los Santos Simón y Judas
+ Luigi Ventura, Nuncio Apostólico".
Me he limitado sólo a poner en negrita, simplemente.
Claro está, que primeramente hay que aclarar que PP Franciscus tiene que ver con esta carta de felicitación lo mismo, poco más o menos, que lo que le incumbe la bendición que desde Nunciatura mandan a los recién casados, y a los que celebran bodas de plata y/o de oro. Del Papa existe una remota y virtual intención. Pues así.
Lo que quiero destacar es la bad milk del minutante de nunciatura que haya redactado la misiva congratulatoria, porque en unos pocos párrafos ha destilado una eclesiología vaticanosecundista que habrá removido la atrabilis a los admirables quasi-mártires de la FSSP.
¿Se puede acumular más pellizcos, rejones y puntapiés en la espinilla en menos espacio? Se trata, sin duda, de una habilísima y premeditada técnica de tortura psico-eclesiológica. Muy fina.
Si esta felicitación con retranca y aguijón disimulado es para tirar cohetes, yo soy Rábano Mauro, por decir algo.
O, mejor, no digo nada.
Y el que tenga orejas para ver, que huela.
Addenda:
Dicen que ha dicho el Cardenal Castrillón que le dijo PP Franciscus que él no tiene ningún problema con el antiguo rito. (¡!) Que alguien le diga - please - al Cardenal Catrillón que el problema lo tiene el rito con PP Franciscus, por si no se ha dado cuenta de lo que algunos (paranoico-litúrgicos?) hemos advertido. Algunos detalles, algunas cosillas y eso.
Nuestros obtusos prelados todavía confunden las sotanas con el tipismo decimonónico estilo La Regenta. Nuestros mitrados son así de pacatos. Cuando ven a un cura con roquete y birreta, creen estar frente al fantasma de Don Fermín de Paz. Y si ven aparecer un manteo, se les representa el espectro del Canónigo Escóiquiz en carne mortal. Ellos son así, no captan más.
Pero la realidad es esta:
(Fotos de la Peregrinación de Pentecostés a Chartres)
Cuando se ven imágenes como estas, se advierte cuán errados están quienes ven retroceso decimonónico (o pre-conciliar) en lo que es, probablemente, la vanguardia más adelantada de la Iglesia del s. XXI, la juventud más puntera (sin necesidad de fórmulas de nuevangelización).
Los viejos carcamales post-conciliares se han anclado en la mugre del '68 y la alucinación del 'espíritu del concilio'; sus ojos no ven más allá de la perspectiva (sin horizonte) de los curas des-sotanados en look proletario, las monjas des-tocadas con pancarta feminista, y sus compromisos, opciones y apuestas por el mundo. Un mundo que les ha adelantado y les ha dejado en la cuneta de la esterilidad.
La cosa sería de risa si, en realidad, la escena no fuera tan patéticamente nociva para la salud de la Iglesia, a punto de desfallecer por descomposición y decrepitud general.
Lo que los obispos desprecian, es la vanguardia. Lo que rechazan, es el remedio. Lo que no ven, es el futuro.
La peregrinación de grupos tradicionalistas católicos a Roma ha animado estas últimas semanas las webs tradis. Más de dos mil, casi tres mil peregrinos, han estado en la Misa celebrada en San Pedro del Vaticano por el Cardenal Cañizares, el prefecto de Culto y Sacramentos. En vez de en la capilla del Sagrario, como en anteriores y menos numerosas celebraciones de otros años, la Santa Misa se ha celebrado en el Altar de la Sede.
Que los asistentes eran numerosos se puede ver en las fotos; las sillas ocupaban todo el espacio detrás de los bancos de delante del ábside, colmando todo el trasaltar de la Confesión; los asientos y los fieles de pie se extendían hasta los laterales del baldaquino, por ambas naves.
Los fieles formaban ese grupo heterogéneo en edad y condición, ancianos, familias con niños, adultos y jóvenes, todos perfectamente 'participantes', siguiendo los sagrados ritos con sus misales, cantando o rezando las partes de la Misa según era corriente en todas las iglesias católicas cincuenta años atrás. Son una extraordinaria muestra de lo que pudo haber sido y no ha sido, como ellos podrían ser hoy los católicos piadosos, militantes, conscientes, dignamente preparados y aptos para participar del culto católico de siempre, como siempre, con el plus de ser, estar y moverse en el siglo XXI. Son, gracias a las instituciones más firmes y activas del Catolicismo Tradicional, que se han encargado de formarles y asistirles, lo mejor de la Iglesia, la mejor parte de la Iglesia militante actual.
El coro rebosaba de clérigos, todo el amplio coro del ábside central de San Pedro repleto de sacerdotes, religiosos, minoristas y seminaristas en hábito coral. También asistió una digna representación de revmos. prelados, el más representativo, quizá, Mons. Agustín di Noia, vicepresidente de Ecclesia Dei. El Cardenal Cañizares estuvo también asistido por un escogido clero, entre ellos monseñor Ferrer Grenesche, subsecretario de Culto y Sacramentos, y el reverendo Don Almiro de Andrade (fssp) oficial de Ecclesia Dei, que actuó como ceremoniero.
Extraordinaria concurrencia de fieles, dignísima representación de clero asistente y celebrante, pero el Papa no estuvo. Mandó su bendición y saludo a los presentes por intermedio del Cardenal Bertone, Secretario de Estado, del quien se leyó un mensaje firmado que, además de la bendición papal, contenía estas chocantes palabras:
"...En este Año de la Fe, mientras la Iglesia celebra el quincuagésimo aniversario de apertura del Concilio Vaticano II, el Santo Padre invita a todos los fieles a manifestar de manera particular su unidad en la fe; así serán eficaces agentes de la nueva evangelización."
He dicho 'chocantes palabras' porque citar/nombrar en esa ocasión, ante esos muy determinados fieles, palabras/conceptos como 'Concilio Vaticano II' y 'nueva evangelización' me parece salirse de tono; yo diría, incluso, que resultaba 'provocativo', o, por lo menos, indiscreto. Entiéndaseme. Compréndase que los católicos conscientes recordamos el Vaticano 2º, pero no lo celebramos. Y sobre algunos neo-conceptos pastorales mantenemos cierta distancia crítica. Sin duda, probablemente, sería cosa de Bertone; no me cuadra, no imagino al Papa, tan delicadamente atento y mesurado en formas y expresiones, dadas las circunstancias y los circunstantes. A los huépedes - más si son peregrinos, más todavía en una efemérides así - se les debe toda atención y regalo. Las espuelas están fuera de lugar, y las menciones incómodas también.
Fuera lo que fuese, a eso se redujo la presencia del Papa, una presencia más virtual que real, casi intencional remota. Con lo cerca que están los Palacios Apostólicos, pared con pared. Con lo fácil que se baja de la casa del Papa a la casa de Pedro. Con lo que hubieran disfrutado los peregrinos si el Papa hubiera aparecido un momento, unos minutos, en la Loggia delle Benedizioni, la que da al interior de la Basílica, y hubiera bendecido a sus peregrinos católicos, sin más palabras, sólo la bendición, su bendición, porque por él, por Benedicto XVI (además de por la Misa, en primer lugar) habían ido a Roma, todos con el Papa en la mente y en los rezos. ¿Se merecían o no una presencia, una bendición de consuelo y confortación, de ánimo y benevolencia de parte del Vicario de Cristo? Por eso el seco mensaje del Cardenal Bertone me parece poco, desabrido, corriente, demasiado expeditivo y oficialóide para una ocasión tan solemne, tan memorable: Después de cincuenta años, un Cardenal celebraba la Misa que siempre se celebró en aquel privilegiado lugar, cabe la Cátedra de San Pedro, en el corazón de la Catolicidad.
Después nos enteramos de que ha habido presiones, indirectas o directas, interferencias, intervenciones y consejos para que el Papa pareciera lo menos posible, lo mínimo. Hasta parece que no ha gustado ni esa mínima comparecencia virtual en la carta mensaje de Bertone. Priemro fue Andrea Tornielli quien dió el aviso, en su blog Sacri Palazzi; después en el blog Messa in Latino identificaron la pista de Tornielli y señalan la web de korazym.org como especialmente implicada en las 'presiones', concretamente este artículo que dice al final esto:
"....Intanto il 3 novembre sarà il cardinale Cañizares Llovera, prefetto del Culto Divino, alle 15.00 a celebrare il pontificale con il rito straordinario. Il Papa per ora non ha fatto sapere se ci sarà da parte sua una forma di partecipazione. Negli ambienti vicini dicono di si. Ma certo anche un messaggio sarebbe un gesto che rischia di essere frainteso dalla maggioranza dei fedeli del mondo che ama e vive la riforma liturgica traendone grandi frutti spirituali. Resta il fatto che un gesto di amore verso l'unità potrebbe trasformarsi agli occhi di molti fedeli come un volgersi indietro. Allora forse il migliore consiglio per i fedeli di parrocchie e movimenti di tutto il mondo è quello del Papa di riprendere in mano i documenti del Concilio e rileggerli davvero, senza lasciarsi condurre da strani venti di dottrina che soffiano avanti ed indietro ma raramente verso Cristo. //
// ... Mientras tanto,el 3 de noviembresel cardenalCañizaresLlovera, Prefecto de Culto Divinoa las15 h. para celebrar elpontifical según el ritoextraordinario.El Papa noha comunicadopor ahorasi participará de alguna forma.En los ambientes próximosdicen que sí.Pero, por supuesto, incluso un mensajesería un actoque corre el riesgo deser mal entendidopor la mayoría delos fieles en elmundoque aman yviven los grandesfrutos espirituales conseguidos por la reforma litúrgica.El hecho es queun gesto de amorhacia la unidadpodría convertirsealos ojos de muchosde los fieles comodar volverse a atrás.
Así que tal vezel mejor consejo paralos fieles de lasparroquiasy de los movimientosde todo elmundoes el que nos hacePapa paratomar losdocumentos del Consejoy leerlosde verdad,sin dejarse llevar por los vientosde extraña doctrinaque soplanadelante y atrás, pero rara vez en dirección a Cristo. "
El articulete lleva carga de trilita, rezumando bad milk con sublimado de cicuta. Lo más sorprendente es enterarse de que los responsables y redactores de la web Korazym.org son, ni más ni menos, que los jmj's italianos (gmg's), una organización con bastante presencia de neocatecumenales y otros socios de algunos bien conocidos movimientos neo-católicos, con toda su agresiva y militante juventud, comportándose como si fueran unas juventudes socialistas, o unos pperos juniors, o una joven guardia roja. Quasi lo mismo, con el mismo ímpetu sectario/ideológico militante, pero corrosivamente críticos con el catolicismo tradicional mientras alardean de mil iniciativas ecuménicas e inter-religiosas.
Si esto fuera verdad, si las críticas de Korazym y grupos afines hubieran pesado para que al final la presencia del Papa en la Misa del 3 de Noviembre quedara reducida a la seca y antipática carta-mensaje de Bertone, se confirmaría, una vez más, lo que antes fue sospecha y hoy es vox pópuli: Que la presión de ciertos sectores y grupos de la Curia vaticana y de la iglesia de Italia están impidiendo/vetando que el Santo Padre celebre en público la Santa Misa que él mismo reconoció solemnemente vigente en y para toda la Iglesia. Si el celebrante, Cardenal Cañizares, explicaba un par de días antes que celebraría para hacer ver y entender que la celebración de la Misa según el misal antiguo es normal y debe ser visto con absoluta normalidad, resulta más desconcertante la paradoja de que el Papa del motu proprio Summorum Pontificum no puede hacer uso de su propio motu proprio, porque no le dejan.
En su entorno, cada vez aparecen más inquietantes ciertas figuras que, poco a poco, van desprendiéndose de la discreta prudencia y comedimiento de los recién llegados para ir dejando ver bajo la suave lana el pelaje feroz, como, por ejemplo (salva reverentia) el Emmº Cardenal Koch y sus últimas declaraciones, tan manifiestamente antipáticas (si no hostiles) con la Tradición y sus representantes más exigentes.
A cinco años del m.p. Summorum Pontificum, este es el panorama. Lo de la Misa en el Altar de la Cátedra es un mero signo alentador, ilusionante, pero, realmente, es sólo un punto, un pormenor en un escenario mayor más bien desalentador y sub mínimis. No cabe el entusiasmo. No se encuentran, salvo excepciones, cáuces favorables para que las posibilidades del motu proprio se desarrollen, arraiguen y fructifiquen. Item más: En el organigrama de la nuevangelización, la recuperación de la liturgia tradicional no tiene, al parecer, ningún sitio, ninguna oportunidad.
Concluyo con esta sorpresa, este friki-youtube que me encontré el otro día, por casulidad. Además de los capisayos celestones de monseñor Gilles Wach y sus canónigos del icrss, también tenemos otras rarezas en la galería de excéntricidades tradis. Escuchen, vean, disfruten atque tarareen este improptu summòo-summóo-summóorum pontíficum:
Un friki-tradi muy simpático, pienso yo. Ruego para que todos podamos mantener y compartir su, según parece, firme y decidido aliento (praeter musicam).
Tercera es contumacia. Ya no se trata de casualidad temática o de argumentación de respuesta por la primera. Cuando son tres es que se le ha descubierto un plus de interés. Que no es el de los argumentos, tan manidos que son ya quasi eructo de repetición, porque no hay novedades. ¿Qué es entonces lo interesante para tripitir? Pues yo pienso que eso mismo, el interés, el negocio interesado.
Porque es notorio el subidón de comentarios y comentaristas. No suelo visitar la web infocacótica, pero como me han avisado de que Iraburu ha soltado el tercer torito, le he echado un vistazo a la plaza, que ofrece lo de siempre de los de siempre. Pero, desde luego, el foro de Iraburu está la mar de animado.
Ya le dije a unos pocos que eran tontos si encima de sentirse espoleados acudían a la guarida del tigre para recibir más leña peleando contra el Gran Adalid Iraburita, porque es seguirle el juego y prestarle munición para el cañón. Me explico:
En infocacótica están a la cuarta pregunta, buscando dineros y sponsores. El furibundo anti-filolefebvrista anda que se las pelas mandando mails para recoger fondos. Hasta tal punto que remite a los bloggers de la web solicitudes para que suscriban una cuota. Desde que lo supe, me pareció esta una curiosa circunstancia, que además de sotener la web de infocacótica con sus respectivos blogs, los bloggers tuvieran que tributar en el mostrador de impuestos y pasar por caja.
Ese tipo de webs como Infocacótica (o Religión Des-Libertad) son regularcitas tirando para malas; se nutren de pocas noticias entresacadas de las agencias del periodismo profesional; sólo mantienen el relativo interés de los blogs y sus bloggers. Si encima de contribuir a darle perfil y contenido a la web con sus respectivos blogs se les pide a los bloggers que paguen alquiler de página, el abuso interesado raya la indecencia. Sería, modo internetero, reactualizar la anécdota refranera del sastre de Campillo, que cosía de balde y encima ponía el hilo. Pues lo mismo, mutatis mutandis.
Uno de los handicaps que afecta a Iraburru (y es una desgracia que lamento, sinceramente) es el de ser un absoluto ignorado entre los teólogos españoles, que no le hacen ni caso, ni por referencia siquiera. Unos, los malos que le desprecian, porque pasan de él y ni le miran; otros, los buenos que le podrían admirar, porque no se quieren juntar con él ya que les puede pegar la mala nota de integrista que se le colgó como sambenito in illo témpore (y que ahora parece como si le pesara ???). Ya digo que lo siento, porque su obra es meritoria y digna de ser tenida en cuenta. Pero los malos le vuelven la espalda con aborrecimiento y los buenos lo contemplan a dos leguas de distancia.
Eso, empero, no importa, no debería importar porque tales como esas han sido las coordenadas de muchos sabios que en el mundo han sido. Lo patético es que en este furibundo ataque de embestidas Iraburu se desnorta y abre fuego de forma tan absurda y contradictoria consigo mismo; o, por lo menos, con lo que ha venido siendo hasta ahora. Un despropósito, dado el sujeto, el objeto y el predicado con sus circunstanciales arremetidas anti-filolefebvristas.
¿Qué pretende? ¿Algún galardón, alguna prebenda? ¿Algún sponsor pudiente suficiente y sólido para la web?
¿O es que escribe al dictado (o al mandado)? ¿Pudiera ser esto? No sé, porque no me muevo en ciertos ambientes, que detesto. Pero pudiera ser. Por lo pronto, el nivel de los tres articuletes no es el del Iraburu más brillante. No me he detenido en analizar más, pero la impresión es magra, poco sustanciosa. Y repetida, ya sabida. Para remate, el tercer envite es pura tramoya salteada con enlaces a los blogs que le discuten (por cierto que abusa de linkear sin avisar siquiera, vampirizando blogs para darle cuerpo a su articulete).
Total, que como sospecho que le ha pillado el tranquillo al invento, habrá - me temo - una 4ª y 5ª etc. Espero que no aspire a la docena.
Lo más preocupante sería si con esta declarada persecución anti-filolefebvrista Iraburu estuviera avisando que se arrepiente de Iraburu.
No se si me explico. ¿Me entienden Uds.?
p.s. No sé si será impresión mía, quizá me engañe. Pero parece como si estuviera en capullo a punto de flor una secta iraburrita, una especie de variante cutre-juanpablista o algo así. Tremendo. ¿No?
Un amigo mio, francés, está ensayando con su coro el Requiem de Eustache du Caurroy que interpretarán - D. m. - el próximo 17 de Enero en París, en la Misa funeral del CCXVIIº aniversario de Luis XVI. Con más o menos implicación o afecto, se reconocen monárquicos en esa extraña coyuntura en que sobreviven los monárquicos nostálgicos en las modernas repúblicas europeas.
Una supervivencia doblemente sensible no sólo a la pérdida del trono, sino también al relativo agravio comparativo de ver cómo subsisten las antiguas monarquías tradicionales dentro de las mismas fronteras de la Europa de nuestro siglo. Por ejemplo, la Francia republicana que fue reino de los viejos reyes Capetos mantiene hoy día fronteras con los reinos de España, Reino Unido, Bélgica, Luxemburgo y Mónaco (además de Andorra, el excepcional principado con jefatura de estado "bicéfala" de raiz históricamente monárquica, en la que el el presidente de la república es, paradójicamente, "co-principe").
La monarquía en Europa no es una addenda ocasional, sino que forma parte de la médula histórico-cultural de nuestro continente. Un continente que no es uno más entre los otros, sino que por hechos y razones histórico-culturales ha definido decisivamente el pasado del mundo, su presente y su futuro. Sin olvidar la vinculación de trono y altar, que afecta y une también de manera bastante definitiva a la Iglesia y a las monarquia históricas, aun más ligadas en el caso de la desaparecida institución del Sacro Imperio.
El Sacro Imperio, de no haber desaparecido funestamente víctima de la avalancha revolucionaria, hubiera estado llamado a ocupar un interesantísimo espacio/función moderador que parece que entrevió en su día (en toda su nebulosa lejanía) nuestro Carlos V, tan "europeista" avant la pàge por mor de su herencia y las circunstancias de su momento.
No soy - no me considero - un iluso cuando postulo el valor de la monarquía como institución de alto valor y valorable en el siglo XXI, digna de la más cuidadosa preservación, más allá de las empatías que susciten los ocasionales ocupadores/representates del trono y la corona. Confirma mi jucio el hecho de que las monarquías existen y son, en la mayoría de los casos, instituciones que estructuran muy válidamente los conceptos y valores meta-políticos de sus respectivos estados y naciones.
Hace un rato he dejado este comentario en el blog de un amigo:
Las pasiones ciegan; si son atávicas, más; si están sujetas al ardor de las circunstancias, mucho más.
Coherentemente, por aprecio a la institución, ser (ilusa y virtualmente) "tronovacantista" (especie que no existe "oficialmente" y que no sé si ha sido invento propio o ya existía, no me consta), por aprecio a la monarquía entiendo que hay que librarla de ataques que, más allá de la persona concreta que la encarna, van contra la institución misma.
A JuanCarlos no le quiere nadie; por una razón u otra, y siendo opuestas razones, suma los desafectos de las dos bandas extremas, y ya sin siquera el célebre "Consejo" que le prestigiaba, sin Pemanes ni otros mentores de ese lustre que, por lo menos, le daban genio y figura "aúlicas".
Insisto en que tirar al Borbón es minar el trono que si se va ya no volvería, dejando a España sin su monarquía, con republica-ca, y con dos Borbonerías pretendientes y destronadas (una con más entidad que la otra, tan fantasmal se reconozca o no).
Conque Uds. verán. Pero debieran advertir que si quieren y/o esperan rey, deben salvaguardarle el trono. Porque un trono existente siempre se puede ocupar, y no importan periodos "tronovacantistas" - como nuestra historia reciente demuestra - si existe y se mantiene el trono; ya llegará quien lo ocupe con mayor o menor mérito, dignidad y competencia (o legitimidad).
Pero si el trono se fuera, ya no volvería, ¿o esperan ustedes que de una republicaca sociata-neoliberal salga un trono real? Ya no quedan (ni tendremos) Pavias y MartinezCampos para pronunciarse; ni un Don Francisco que guarde el trono 40 años, tampoco.
De todas maneras, me parece que estas cosillas, en ciertos ambientes, no habría ni que explicarlas porque se suponen sabidas. Pero entiendo que supongo demasiado, ¿no?
Repito aquí el comentario con su mismo sentido. Me parece absurdo, disparatado y peligrosamente lesivo poner al Rey como diana. Si se hace, o falta la razón o se utiliza interesadamente (deliberadamente?) una excusa insuficiente que se tornará en otra cuando la ocasión sea otra, manteniendo al Rey en el punto de mira y sometiendo a la monarquía a una contínua agresión.
Yo insisto que eso es malo, una equivocación más o menos culpable/imputable (eso no lo puedo juzgar).
Esto es un EX VOTO, por lo que me toca. Y porque en mi familia, muy clásica, muy romana (hasta mi generación, después no soy responsable imputable) en los nombres, con Antonios y Antonias sucesivos, todos buenos y todas buenas, abuelas, abuelos, tias y tios. De verdad. Y es que el nombre imprime cierto carácter, sin duda.
Mi abuela Antonia se sabía y cantaba muy bien el romance del milagro de los pajaritos; mi madre lo cantaba también, pero dudaba y tarareaba donde no se acordaba de la letra; yo, a retazos, llego hasta cuando el padre se va a Misa, y después me invento lo demás. Es la decadencia de las generaciones - O tempora O mores! - ya se sabe. Pero mis sobrinos, peor y empeorando.
Por eso le pido al Santo: Por la regeneración de Occidente y la España Católica (mi familia, amigos y afectos incluídos) usque ad finem. Y otras cosillas y necesidades propias. Amén.
. El Responsorio es muy bueno para los nervios, para cualquier petición y/o necesidad, novios incluidos, y pérdidas de cualquier género y clase, las que acaecieren:
Si buscas milagros, mira:Muerte y error desterrados, Miseria y demonio huidos,Leprosos y enfermos sanos. El mar sosiega su ira,Redímense encarcelados, Miembros y bienes perdidosRecobran mozos y ancianos. El peligro se retira,Los pobres van remediados; Cuéntenlo los socorridos,Díganlo los paduanos. El mar sosiega su ira,Redímense encarcelados, Miembros y bienes perdidosRecobran mozos y ancianos. Gloria al Padre, Gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo. Ruega a Cristo por nosotros, Antonio glorioso y santo, para que dignos así de sus promesas seamos.
. Es de las preces más antiguas que se le rezan al Santo de Padua. En Padua, el Santo es el centro, digno de ver. Ni el Gattamelata del Donatello que está en la puerta le hace sombra al Sant'Antonio. La primera vez que estuve, un Sábado de Cuaresma, por la tarde, la Basílica estaba repleta de gente. Y En la Capilla del Santo, una preciosidad del Quatrocento tardío con bajorrelieves preciosos del Sansovino y Tullio y Antonio Lombardi, el Arca de Sant'Antonio cubierta de fotos, cartas y corazones ex-votos, por los dos lados, y la gente pasando y tocando, besando y poniendo la frente en el mármol verde que cubre la trasera del Altar con las reliquias corporales del Santo. Digno de ver, como digo.
Pero yo lo que quería era poner el Romance del Milagro de los pajaritos:
Divino, Antonio precioso, suplícale a Dios inmenso que con su gracia divina, alumbre mi entendimiento, para que mi lengua refiera el milagro que en el huerto obraste de edad de ocho años.
Su padre era un caballero, cristiano, honrado y prudente que mantenía su casa con el sudor de su frente y tenía un huerto donde recogía cosechas del fruto que el tiempo traía.
Una mañana un Domingo, como siempre acostumbraba se marchó su padre a Misa cosa que nunca olvidaba Le dijo: - Antoñito ven aquí hijo amado escucha que tengo que darte un recado. Mientras tanto yo esté en Misa, gran cuidado has de tener mira que los pajaritos, todo lo echan a perder. Entran en el huerto, pican el sembrado; por eso te pido que tengas cuidado.
El padre se fue a la iglesia a oir Misa con devoción Antonio quedó cuidando y a los pájaros llamó: - Venid, pajaritos, dejad el sembrado que mi padre ha dicho que tenga cuidado.
Por aquella cercanía, ningún pájaro quedó porque todos acudieron donde Antonio los llamó. Lleno de alegría San Antonio estaba, y los pajaritos alegres cantaban. Al ver venir a su padre, luego los mandó callar. Llegó su padre a la puerta y le empezó a preguntar: - Dime tú, hijo amado; dime tú Antoñito; ¿tuviste cuidado con los pajaritos? El hijo le contestó: - Padre, no esté preocupado que para que no hagan daño, todos los tengo encerrados, El padre que vio milagro tan grande al señor obispo trató de avisarle.
Acudió el señor obispo con grande acompañamiento; quedaron todos confusos al ver tan grande portento. Abrieron ventanas, puertas a la par por ver si las aves se querían marchar. Antonio les dijo a todos: - Señores, nadie se alarme; los pajaritos no salen hasta que no se lo mande. Se puso a la puerta y les dijo así: - Volad pajarcitos, ya podéis salir.
Salgan cigüeñas con orden águilas, grullas y garzas, gavilanes y abutardas, lechuzas, mochuelos, grajas. Salgan las urracas, tórtolas, perdices, palomas, gorriones y las codornices. Salgan el cuco y el milano, zorzales y estorninos canarios y ruiseñores, tordos, jilgueros y mirlos. Salgan verderones, y las corderinas, y las cogujadas, y las golondrinas.
Cuando acaban de salir, todos juntitos se ponen aguardando a San Antonio, para ver lo que dispone, y Antonio les dice, - No entréis en sembrado iros por los montes y los ricos prados.
Al tiempo de alzar el vuelo, cantan con mucha alegría despidiéndose de Antonio y toda la compañía. El señor obispo, al ver tal milagro por todas las partes, mandó publicarlo.
Arbol de grandiosidades, fuente de la caridad depósito de bondades, padre de inmensa piedad, Antonio divino, por tu intercesión merezcamos todos la eterna mansión.
Y el Youtube, para practicar en karaoke pio-antoniano:
Ténganse en cuenta que al ser romance está sujeto a mil variantes, con lo que le caben las propias variaciones de cada lugar y/o tradición.
No sé si se recuerda, si se celebra, pero el 23 de Mayo es (era?) la Fiesta de la Aparición de Santiago Apóstol en la Batalla de Clavijo. Como suena. Con su Misa propia y todo. Vuelvo a decir que no sé si se celebra en algún sitio, quizá allá por la Rioja, donde está Clavijo, al lado de Logroño. No sé. Pero pienso que sería urgente recuperar la Fiesta con su memoria. Muy urgente.
A ver si...a ver si no terminamos como Amsterdam, que dicen que está llenita de "re-tataranietos" de los los vencidos en Clavijo, tanto miedo al Duque de Alba para terminar así. Algún día lo van a llamar con clamores (al Duque).
A mí Clavijo me recuerda una lata de carne de membrillo de Puente Genil, que traía en la tapa el Santiago en Clavijo de Casado de Alisal. Era cuando España era más España, sin titubeos, y se comía de postre y merienda carne de membrillo en su lata, sin pensar en azúcares que engordan ni esas modernuras. Eran unas latas estupendas, como esa de Santiago Matamoros. O, más bien diría yo, "espantamoros": Con su caballo blanco y su bandera con la cruz grana (si digo "cruz roja" puedo confundir), la cruz carmesí que devino luego santiaguista. Y los moros corriendo, espantados, todos en tropel (y en el colmo de la incorrección política, un subsahariano con alfange y cara de horror, el que más corre y sobresale de todos los del cuadro). Y los españoles, cristianos, detrás del caballo blanco, con los brazos en alto, dando vivas a Santiago: ¡¡¡Viva!!!
Hoy el cuadro de Casado de Alisal sería multado y prohibido por orden ministerial, por tantísimas razones que son las contra-razones que exalta el cuadro de Don José Casado de Alisal, gloria de España. Pero ahí está el cuadro, como una cumbre romántica de una de las iconografías más originales de entre todas las "nuestras". Que hizo furor desde la Edad Media, que prospera en el gótico y llega glorioso al renacimiento, el manierismo y el barroco. Y para mayor timbre de gloria, pasó a las Américas, reduplicando su simpática popularidad plus ultra, como Dios manda.
En Sevilla tenemos unos cuantos muy buenos. Empezando por el de Mateo Alessio, en la parroquia de Santiago, manierismo puro; y también el impresionante de Roelas, con un Santiago formidable (el caballo, no tanto), en su capilla de la nave de la Epístola, en la Catedral. A mí me gusta especialmente el de Carreño de Miranda, que está en el Museo de Budapest (una de las mejores colecciones de pintura española fuera de España) con esos azules y grises vaporosos, tan post-velazqueños. Pero el que se me viene a la cabeza es el de la lata de membrillo, poderosamente evocado por mi infantil recuerdo.
La pintura romántica de género histórico tiene esa gracia: O pinta la escena como tú mismo has imaginado, y te sorprende; o, si no la has imaginado, una vez que ves la pintura imaginas la historia tal cual, ya para siempre. Un poderoso efecto.
La Batalla de Clavijo original fue alma de España, la España creciente contra la de-creciente luna de la morisma infiel invasora. Santiago en Clavijo alimentó y alentó tantas batallas, tantas arremetidas al grito de ¡¡¡Santiago, España, Cierra!!! Era a mitad del siglo IX, al poco de Carlomagno, cuando Europa iba saliendo de las espesuras de la barbarie y amanecía la fascinante Edad Media. Y en España reconquistábamos.
¡Oh! A mí me gusta tanto, ustedes comprenderán. Y me gusta más cuando en la enferma y débil España zpera no gustan estas cosas a los des-españoles des-católicos de talante y tolerancia de todo y para todo lo que no sea Santiago, Clavijo, España, y la carne de membrillo (que tampoco les gusta).
A carne de mebrillo de puente Genil enlatada con Santiago en Clavijo, no les puedo invitar, ustedes perdonen. Pero, si ustedes gustan, les dejo la Oración de la Misa propia, por si la quieren rezar, que falta nos hace:
Oremus:
Deus qui Hispaniarum gentium
beato Iacóbo Apóstolo tuo
protegendam mesericórditer tribuisti
et per eum ab imminenti exítio mirabíliter liberasti,
concede, quaesumus, ut, eódem protegente,
pace perfruámur aeterna. Per Dóminum nostrun Iesum Christum...Amen.
(Oh Dios que misericordiosamente encomedaste al Apóstol Santiago la protección de los pueblos de las Españas y por él los libraste maravillosamente de una inminente destrucción, concédenos, te rogamos, que con su protección gocemos de una paz eterna. Por Ntrº Sr. Xtº...Amen).
Como decía, es casi urgente, apremioso, rezar al Apóstol para que haga otra aparición, como en Clavijo y espante - por lo menos - a tanto enemigo, tantos (dentro y fuera). .
Entre la Feria y el Rocío, Sevilla es más Sevilla que nunca. Y así hasta el Corpus. Mayo en Sevilla es algo muy especial, y para los sevillanos, only. Con el derecho de admisión reservado, que esto es muy sevillano y, bien mirado, Sevilla tiene reservado el derecho de admisión siempre y para todo. Aunque no lo parezca.
Las tardes de Mayo salen por toda Sevilla Cruces de Mayo, hasta con ensayos de costaleros sub-15, que es una edad buenísima para costalear, y las Cruces de Mayo han ganado mucho con el Movimiento Costalero. Aunque - y es obligado decirlo - la perfección formal de una Cruz de Mayo es la imperfección costalera. Porque el sumum de la gracia es una Cruz de Mayo con mono-costalero y trabajadera única, un capataz delante con "mi arma" en la boca, su tambor detrás (y si es de lata el detalle raya el clasicismo más neto) y el de la alcancía (que ahora con los centimitos de €' han afinado mucho el soniquete).
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Los fines de Semana, Sábado y Domingo, son palabras mayores, de Gloria. Ayer mismo fue de Pregón, y el Corazón de Jesús con medio Nervión atrás fue a la Catedral, para el pregón. Y esta tarde iba de vuelta, a su Nervión. Y ayer una de las Pastoras, y esta tarde la Alegría de San Bartolomé, que tiene que ver. . La Virgen de la Alegría sale por su barrio de San Bartolomé que es la judería más auténtica. Cuando va por las calles de alrededor de la Parroquia, el paso coge la calle entera, y desde los balcones, si quisieran, le podrían dar besos al Niño. Y la Virgen muy gustosa, que para eso sale, para darle un paseito de tarde de Mayo a su Niño. Y lucirlo.
Como ya hace temperatura, aunque refresque un poquito de noche, es un regalo darse un paseo y ver la jacarandas floridas con sus copas poniendo volantes de lila y morado por toda Sevilla. Tuvo un gusto especial el que plantó las jacarandas.
Pero se han perdido las Cruces de Mayo, las de las casas, las de los patios, las familiares. Se han perdido como se han perdido tantas cosas que eran "de familia". Y mira que eran cosas baratas de hacer y con mucho disfrute. Pero si ya no hay ni casas ni patios, se entiende que no hayan Cruces de patio y en casa. Yo no sé si volverán, pero me despierta nostalgias del Mayo que fue ver estampas como la del youtube este, con Gracia de Triana cantando el pasodoble de Font de Anta.
Hoy, 8 de Mayo, es día de propio en el Calendario Hispalense: La Santísima Virgen María, Mediadora de Todas las Gracias - Memoria -. Una memoria que se vincula a la más remota devoción mariana sevillana, porque depende, entiendo, de la vieja fiesta del Patrocinio, tan vinculada a las celebraciones de la antigua Iglesia Hispano-Visigótica. .
Por pura gracia han sobrevivido y se conmemoran estas devociones antiguas, especialmente la del 18 de Diciembre, sin rango litúrgico pero con toda la prosapia de la devoción popular más activa, gloria sevillana. Porque en Sevilla donde no llega la liturgia llega la devoción, como una extensión peculiar, idiosincrática, de la lexcredendi sobre la lexorandi, el sensusfidelium sobre el munusdocendi. Si me explico.
Sin embargo hoy, esta memoria del 8 de Mayo, la Virgen Mediadora, apenas la habrán celebrado en la Catedral y los pocos curas que tienen el cuidado de seguir la epacta con el Proprium Hispalense.
¿Y por qué? Porque la Mediadora se jura en Sevilla, con sangre en la fórmula. Y un beso. La fórmula del juramento la lee el secretario de cada Hermandad, y el beso lo da cada cofrade, sobre la estampa de la imagen de la Virgen y con la mano sobre el Evangelio abierto.
La fórmula de la defensa de la Mediación es al estilo hiperbólico-sevillano: "...Otrosí juramos defender con la sangre de nuestras venas, si necesario fuere, el privilegio de la Mediación Universal de Nuestra Señora en la dispensación de todas las gracias...". Así, más o menos, al final de la parte declarativa de la Protestación de Fe, solemnísima e imprescindible institución de las Hermandades y Cofradías sevillanas.
La devoción de la Mediación fue notable durante todo el XIX católico, siendo el Papa LeonXIII quien se distinguió de manera muy notable en enseñar cada vez que pudo este misterio mariano. Tiene que ver con el neo-tomismoleoniano, porque parece que en su magisterio el Papa Pecci extrae su doctrina sobre la Mediación de las consideraciones mariológicas del Doctor Angélico, que profundiza admirablemente sobre las consecuencias que se desprenden de la "cooperación" de la Virgen a la Redención, hecho que San Tommaso fundamenta en el Misterio de la Anunciación-Encarnación, una especie de "sinequa non" definitivo que sitúa a la Virgen en ese único e irrepetible lugar de la EconomiaSalutis.
El fervor mediacionista (tan netamente católico) no prosperó como se esperaba. Quizá la proclamación de la Realeza Universal de Ntrª Srª el 1 de Noviembre de 1954 fue el hito que cerró este periodo de la mariología católica. Después de las proclamaciones dogmáticas de la Inmaculada Concepción - PioIX el 8 de Diciembre de 1854 - y de la Asunción - PioXII el 1 de Noviembre de 1950 - se esperó con bastante probabilidad que se proclamara la Mediación.
Incluso el Concilio Vaticano II en la LumenGentium, declara cuan viva estaba la doctrina en el Concilio (Cfr. LumenGentium 60, 61, 62 ). Luego del Concilio (aunque el minimalismomariológico estuvo activo antes y durante), la tendencia fue difuminar todo el concepto de la Mediación en aras de un malentendido "ecumenismo". Y hasta el día.
Pero la devoción vive. Y se sustenta en esas "intuiciones" que son de fe, aunque no estén "definidas". Ya se sabe que siempre el Misterio precede a la fe, la fe sigue al Misterio, y la fe ilustra la doctrina. Y a falta, todavía, de doctrina definida, se vive en la devoción y se expresa en la oración.
Desde el SubTuumPraesidium al Memorare, el Avemaría y la Salve, nuestro Rosario o el Acathistos de los orientales, la Mediación de la Señora es un convencimiento que se reza, que se siente, que conmueve.
En mi casa se cantaba, cuando las mujeres de mi casa ensayaban las coplas de la Novena de Agosto:
"Para más luz inmortal /siendo Vos alba del día/ sois proclamada, María,/Mediadora Universal/..."
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Son cosas que no se sabrán explicar, pero que se sabe lo que son porque dependen de conceptos comprensibles que el Misterio ha hecho suyos: Maternidad, filiación, intercesión, mediación, dispensación...O, simplemente, Amor: El Amor que se hizo Hombre en Ella y que por Ella nos da gracia tras gracia.
Muy sabia, discreta y ponderadamente, el decreto de la Congregación de Obispos no nombra siquiera al difunto Mons. Lefèbvre principal autor del episodio incurso en la excomunión. Sin embargo, al decir expresamente que "...dichiaro privo di effetti giuridici, a partire dall'odierna data, il Decreto a quel tempo emanato", parece que comprende en él al susodicho Arzobispo Lefèbvre, puesto que el mismo estaba entre los penados por aquel decreto de excomunión, aunque ahora no se le cite.
Alguna vez he comentado que veía dificil la reconciliación de los lefebvristas si se acostumbraban (y ha sido un peligro real) a vivir y gestionarse independientes, al margen de la Iglesia Católica, con todas sus consecuencias. No sería la primera disensión intra-eclesial que termina de facto en cisma, con "jerarquía" separada y autónoma de Roma.
Pero también reflexionaba que sería una extraña y del todo incongruente y anómala contradicción: Clamar por la integridad tradicional de Roma y la Catolicidad y separarse/alejarse manifiestamente de ella. Un absurdo insostenible. Con el añadido de la dura y extrema pena de la excomunión pesando sobre los Obispos de la FSSPX, que ellos habrán sentido de forma especialmente aguda, por mor de lo mismo y su consecuente lógica.
Debe entenderse bien que el ecumenismo ad extra obliga a este primordial ecumenismo ad intra, más necesario. Si todo responde a ciertos "pasos" pautados y bien estudiados (el 1º el motu proprio de restauración de la Misa, el 2º este del levantameinto de las excomuniones) lo siguiente sería la incorporación de la FSSPX y sus fieles a la Iglesia, con una "inserción/acomodación" canónica "suficiente" (prelatura nullius?...???). Conque a esperar (sin dejar de rezar).
En Septiembre pasado se cumplió un año de la entrada en vigor del motu proprio Summorum Pontificum acerca de la celebración de la Santa Misa según el rito inmemorial de la Iglesia Católica Romana. Y fue una paradoja ver que había sido necesario tal documento pontificio para "permitir" la liturgia más "eclesiástica", más "católica" y más "romana".
El texto llevaba implícito una especie de discreto "mea culpa", al reconocer que el rito según el Misal de San Pio V-Juan XXIII nunca había sido ni abolido ni suprimido. Tal declaración dejaba en entredicho cuarenta años de desprecio - cuando no de solapada "persecución"- del antiguo y tradicional Rito Romano por parte de las más altas instancias eclesiales, Vaticano incluído. Suponía también la re-valorización de todo aquello que arrinconó la muy discutida reforma litúrgica del post-Vaticano II. En el mismo sentido, descalificaba la imprudente gestión de los responsables de aquel polémico encargo, quizá el más "lesivo" de todos los registrados en la historia de la liturgia.
Sorprende comprobar la escasa reacción del episcopado a todas aquellas innovaciones que empezaron a urgirse al poco de la clausura del Concilio. Quizá fuera que la expectación y el deseo de una necesaria reforma litúrgica bloqueara la revisión crítica de las novedades, que se fueron recibiendo sin apenas protesta. Sólo algunos Cardenales de la Curia más un reducido grupo de Obispos se atrevieron a expresar su oposición a la labor del tristemente célebre Consilium y sus directores, el controvertido Cardenal Lercaro y el polémico Monsignore Anníbale Bugnini.
Sin embargo resultó definitiva la buena acogida por parte de los fieles. Pasar del latín a las lenguas vernáculas supuso un cambio pastoral y espiritual rara vez contestado, porque las ventajas se ponderaban por encima de las pérdidas. La misma actitud receptiva y benevolente se siguió entre el clero, un hecho enormemente significativo que no se puede obviar. Al fin, todo aquello que se venía postulando desde el s. XVIII (Sínodo de Pistoya) más los principios del movimiento litúrgico del XIX y las iniciativas de los pontificados de Pio X y Pio XII, se consumaría de forma tan novedosa que superaba incluso la expectativas más aperturistas. Una verdadera revolución de la liturgia.
Toda revolución tiene sus víctimas, y la víctima mayor en este caso fue la propia liturgia católica. El nuevo misal de Pablo VI, sin decirlo, anulaba aquel rito que había sido el identificativo de la Iglesia de Roma, el mismo que desde la antiquitas romana, sin solución de continuidad, había llegado hasta el Vaticano II, con toda la solemnidad y venerabilidad que su propia historia le confería. En pocos años, no volvería a celebrarse más "oficialmente". Hubiera sido interesante registrar qué dia se celebró por última vez con el Misal de San Pio V en la Basílica de San Pedro, y quién fue el celebrante. Y también la fecha en que el pontífice, Pablo VI, celebró según el venerable Misal y el rito que él mismo "cerraba". La misma curiosidad se me despierta respecto a los siguientes Papas, Juan Pablo I, Juan Pablo II, y el felizmente reinante Benedicto XVI: ¿Con qué "sentimientos" sacerdotales dejaron de celebrar el antigo rito y se adaptaron al nuevo?
Si ha habido una historia problemática, dificil para Roma, esa ha sido la de las relaciones entre Santa Sede y Francia. Desde Avignon (pongamos ese hito como cierto límite), las más graves circunstancias han jalonado la correspondencia de la Stª Sede con la titulada "hija predilecta de la Iglesia". En y con Francia ha pasado de todo. Enormidades eclesiásticas insólitas como la sustitución-renovación de toda la Jerarquía, cuando después de la Revolución - Consalvi diplomatiqueando con sus epígonos bajo Bonaparte - Pio VII renueva todo el espiscopado galo, sólo han sucedido en Francia. Y eso marca. Y se nota en la Iglesia francesa. Hasta el dia.
Una de las huellas bastante apreciables de la moderna historia eclesiástica ha sido la relativa perdurable influencia que dejaron el galicanismo y el jansenismo en el clero francés. Dependiente, en cierta manera, de uno y otro se podría entender el caso Lefèbvre con su capítulo de reacción post-conciliar. También muy "tipificado" en la historia de los post-concilios. Supuso una contestación contundente al "espíritu" del Vaticano II. Las consecuencias de la tenaz postura del arzobispo fueron traumáticas, incurriendo en la excomunión al atentar las ordenaciónes episcopales de Junio de 1988, cuatro obispos que le "sucederían" y continuarian su "labor". ¿Fue un cisma post-conciliar como los ocurridos a propósito de otras ocasiones de "tensión" o controversia intra-eclesial? No me atrevo a contestar, pero pienso que sólo un francés se hubiera atrevido, como se atrevió Lefèbvre.
Desde hace unos meses se viene especulando en las webs católicas con el posible "levantamiento" de las penas canónicas impuestas a los cuatro Obispos ordenados por Mons. Lefèbvre; la mayoría de los comentarios hablan de "anulación" de las excomuniones, incluída la que afectaría al Obispo ordenante, ya difunto. Todos los comentarios se desencadenaron a propósito del archi-esperado motu proprio Summorum Pontificum (7 - VII - 2007) con el que Benedicto XVI "restauraba" canónicamente el Misal de San Pio V. Un hito, quizá el mayor desde la propia reforma litúrgica post-conciliar.
Muchos entendieron que con el Motu Proprio, removido el "obstáculo litúrgico" que se había convertido en el santo y seña más identificativo de los tradicionalistas, la via para una solución del "caso Lefèbvre" quedaba expedita. Y parece ser que así ha sido. Ignoro (y no me atrevo a suponer) los términos, pero todos los medios católicos esperan para hoy o mañana la publicación de un documento papal que resolvería el episodio (o lo dejaría en vias de definitiva resolución).
Tiene mucho sentido, incontestable lógica, que en la Semana de Oración por la Unidad, la Iglesia se reconcilie con la Iglesia, y se reintegre la plena comunión con los que han mantenido un coherente catolicismo. Traumático, quizá, pero catolicismo indiscutible. Incluso "aleccionador", diría yo, en algunos aspectos, para la propia iglesia.
Si vuelven a Roma (y no les cabe otra alternativa según su propia identidad, tan enfáticamente "romana"), en buena hora. Porque será para bien de Roma y de toda su Catolicidad.
Mientras tuvimos casa grande, poníamos un Nacimiento grande, precioso. Y como era precioso, era un peligro dejarlo expuesto a cinco niños en plena edad de jugar y tocar con lo que no se juega y no se toca. Costó la cabeza de un San José, otra del Rey Melchor y un par de pastores desmembrados cruelmente, y una docena de ovejas sin patas, cochinos sin rabo y cabras sin cuernos. Tan terrible escabechina convenció a mis padres de que urgía otro Nacimiento. Y durante cinco o seis años se montaban 2: El precioso-solemne (para mayores y visitas) y el de los niños (para nosotros).
El de los niños nos lo ponian (risum teneatis) en un cuarto de baño. Ah, pero un cuarto de baño del de los de mis abuelas y tias, que se parecen en nada a un cuarto de baño moderno. Era una "sala alta" (es decir, con tres escalones anchos en la entrada); con un baño de cinc enorme (los cinco niños cabíamos juntos y sobraba baño) y un lavabo redondo de porcelana (dos niños de capacidad), sin grifo. El grifo estaba en la pared de enfrente, con una pileta debajo y una repisa doble, larga y con rinconera, con seis o siete jarras esmaltadas, para recoger el agua del grifo. En las paredes, dos espejos grandes y dos toalleros más grandes. Y dos cómodas de caoba, de seis cajones y secreter. Y un ropero con puerta doble. Y en aquel cuarto de baño alto nos ponían el Nacimiento 2º, que se podía tocar, y jugar con él.
Jugar hasta ciertos límites. Por ejemplo, el Misterio no se tocaba (S.José, la Virgen y el Niño); los Reyes sí, cada dia un poquito más cerca del portal; los pastores y las ovejas y demás piaras también se podían cambiar y mover. Un momento emocionante era cuando llegaban los indios: Dos filas largas de indios a caballo corriendo cuesta arriba al portal; y los romanos lo mismo, pero a pié. Herodes en su castillo era uno de mis favoritos, pese a todo. Y por todo el Nacimiento pululaba una fauna riquísima, entre lentiscos, romeros y pitas: Leones, tigres, pingüinos, cebras, jirafas, elefantes, ciervos, jabalíes, conejos, cabras montesas, mamuts, dinosaurios. Y encima de cada palmerita de plástico, un mono...Oh! era un encanto, casi un escena de la creación tal cual, pero espontánea e inventada por mí, mayormente, que no dejaba que mis otros 4 hermanos-as competidores intervinieran demasiado. Un detalle más, característico: En uno de los extremos del Nacimiento, en una cueva de corcho con bombilla forrada de palpel celofán rojo, el demonio!
Un personaje tremendo, pero muy serio. También se ponía en el Nacimiento solemne, a la derecha del espectador, en su cueva de corcho con la bombillita colorada. Tuvimos uno que era de plástico y goma, con un tubito que le salía del rabo (tenía rabo, yes, of course) y terminada en una perilla, que se apretaba y le daba aire a las patas y los brazos, y el demonio estiraba las patas y los brazos, con un tridente que llevaba, y una capa grana de fieltro. Era una de las atracciones principales del Nacimento, of course.
No era un invento original de casa, aunque no sé desde cuándo se ponía. Me consta que en la generación anterior, cuando mi madre y mis tias, ya se colocaba el demonio en el Nacimiento. En el Convento de Stª Paula, las jerónimas tienen uno del mediados del XVIII, popular, de terracota, con mil angelitos y pastorcitos y ovejitas...y también tiene su cueva con su demonio. Y habrá más por ahí, seguramente.
¿Y por qué? ¿Qué pinta el demonio en el Nacimento? Los graves y doctos teólogos podrían responder con profundas reflexiones y consideraciones. Mis abuelas y mis tias eran más brves y explícitas: - "¡Tentando a las almas, para que pequen y se condenen al infierno!", nos explicaban. Mi madre, decía lo mismo pero según otra versión: - "Para que los pastorcitos se asusten y se pierdan y no lleguen al Portal". Yo componía también mi personal historia y me imaginaba al demonio asutando a los pajes y los camellos de los Reyes Magos, y poniendo nubarrones delante de la Estrella, y metiéndole malas ideas a Herodes en la cabeza.
Oh! Oh! Oh! Los cuentos que me inventaba y me imaginaba (y a veces los contaba) con el Nacimiento. Que eran cuentos, pero tan aproximados a la realidad de entonces. Y de ahora.
Mi cura - que sabe lo del demonio en el Nacimiento - ha sacado el tema a relucir en una de las predicaciones, una de las Misas de esta mañana. El pobre dice que a estas alturas de Navidad con 4 misas cada Fiesta (más los Domingos que ya van dos), termina predicando de todo lo que hay en un Belén, hasta de los camellos y las ovejas. Y hoy se ha acordado del demonio.
Ha dicho, más o menos lo mismo: Que por ahí anda, corriendo suelto, tentando a las almas, asustando a los que van al Portal, confundiéndoles el camino, poniendoles trampas, tapando la Estrella. Para que no lleguen a Belén, para que no vean a la Virgen y al Niño, para que no se encuentren con Jesús, para que no tengan fe en el Señor, para que no crean que ha nacido el Emmanuel.
Y es verdad, porque eso pasa.
Por eso en mi casa poníamos ángeles: Unos ángeles cabezones con sus culetes redondos y sus alas doradas que daba alegría ver. Otros eran sólo cabezas con alas; y otros eran cromos troquelados con escarchita brillante en las alas, y otros de papel recortable, y otros de cartulina y algodón. Muchos, muchos ángeles, colgados de hilos de un alambre que se sujetaba en la pared y el techo. Y más, más ángelitos pegados en el papel azulón que figuraba el cielo, y otros recogiendo las cortinillas a un lado y otro del nacimiento. Y todos los que podíamos, muchos angelitos y angelotes y angelillos - (aunque he de reconocer que el demonio seguía atrayendo más...y todavía no sé por qué será ¿¿¿¿....????) -.
Carissimi amici miei: Necesitamos ángeles para llegar al Portal, porque el demonio que anda suelto no deja de enredar, incordiar y estorbar (el muy puñetero; (esto lo decía mi tio Enriquito, que entendía mucho)).
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Yo recomiendo los ángeles: Poner ángeles, aunque sean de oropel, cartón o algodoncitos, que ayudan mucho (lo digo yo, que entiendo bastante).
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p.s. Por cierto, quisiera añadir algo que se me acaba de ocurrir: Un blog católico es un angelito (valga la comparación, sirva la metáfora) del interrete virtual, y también co-opera con los angeletes y da caña y espanta al demonio. Veramente!.
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p.p.s. ¡¡¡ Y Viva Jesús, Viva María, viva José !!!
Es una copla de la Inmaculada, tan sevillana, el estribillo de las coplas que compuso Miguel del Cid, cuando aquellos siglos de pasión y fervor inmaculista, tan frescos todavía en Sevilla. Esta noche es la Vigilia, con las tunas rondando en la Plaza de Triunfo, entre la Catedral y el Alcázar, al pie del monumento de la Inmaculada.
Un monumento - ¡quién lo diría! - que trajo cola y fue polémico en su dia, porque los fervores populares por la Virgen ya estaban siendo enfriados por la canalla política del momento. Al bendito Spínola, cuando era auxiliar del apopléjico Cardenal Lluch y Garriga, le costaría un disgustazo que le dejó bastante expuesto. Fue cuando el XXV aniversario de la proclamación del Dogma de la Inmaculada, con el jesuíta p. Moga animando la "Asociación de jóvenes de la Inmaculada" y movilizando a la sevillanía para un homenaje-exaltación a Murillo, el pintor de la Inmaculada. Todo acabó en una acto medio tumultuoso, los jóvenes dando vivas a la Vírgen, a Pio IX...y al Papa Rey. Spínola, que estaba en el acto, terminó tachado de "carlista", que era el insulto que daban los liberales de entonces a la gente católica de bien (como hoy nos espétan el "facha" a los católicos y gente de bien los de la piara psoera & cías. de la siniestra ). Y todo se desbarató. El monumento del Triunfo no se inauguraría hasta los años previos de la Exposición Iberoamericana, en 1918, con proyecto de Don Juan Talavera, arquitectura de Espiau, y escultura de Collaut Valera.
El conjunto es regularcillo. Lo mejor, el enclave, en todo el corazón de Sevilla. La escultura de la Virgen Inmaculada versiona en mármol la Inmaculada de los Venerables de Murillo (la que robaron los franceses y ahora tiene secuestrada el Prado, sin que nadie la haya reclamado efectivamente para Sevilla, de donde en mala hora salió y a donde debería haber sido devuelta, que tan ladrón es el francés que se lleva como el español que no repone en su sitio). Es bonita, tan alta y blanca, con perfiles que da gusto retratar, ya sea con la muralla del Alcázar de fondo, ya con la Giralda como contrapunto.
Al pie, en los cuatro frentes del monumento, pusieron a sevillanos inmaculistas: Un cura, el padre Juan de Pineda; un poeta, Miguel del Cid; un escultor, Juan Martínez Montañés ; y un pintor, Bartolomé Esteban Murillo. Conforman una cuadrilla representativa de la histórica Sevilla inmaculista, todos ellos señalados por haber predicado, cantado, esculpido o pintado el tema inmaculista, en alabanza de la Virgen Purísima. Desgraciadamente, el presupuesto para el monumento en aquella Sevilla pre-Expo Iberoamericana no dio para más (o no se quiso, o no se tuvo, o no se buscó) y los materiales fueron - como los autores - desafortunadamente dispares: La imagen de la Virgen, de mármol; los pilares, de piedra; las esculturas de los 4 sevillanos, de polvo de piedra y cemento. Como si hubieran reversionado la visión del coloso aquel que vió Ciro y el profeta Daniel explicó haciendo profecía. Más o menos, pero con mármol, piedra, y cemento en la versión sevillana.
Y así estamos. Tocante a la Virgen, muy bien, con toda veneración y honra. Los pilares, con mucho líquen y alguna grietecilla, oxidados, deslustrados por el tiempo y la erosión de los agentes. Los sevillanos de la base, corroídos, con los rostros desdibujados, irreconocibles casi, desmoronándose por la contaminación. Muy alegórico todo el cuadro.
Dentro de un rato comenzarán las tunas a rondar a la Virgen. A las 12, repicará la Giralda un pino mayor, con todas las campanas al vuelo y sonando, y el Cardenal Arzobispo, con muchísimos fieles sevillanos, cantará la Salve, con la oración de la Inmaculada. Y después seguiran las tunas de las Facultades de la Universidad con su ronda, hasta las tantas de la madrugada.
Muy cerquita, en la capillita del Postigo del Aceite, apenas termine la Salve del Triunfo, la gente del Arenal y los devotos de la Pura y Limpia cantarán también la Salve, y luego besarán las manos de la Virgen. Mañana, por toda Sevilla, estarán en besamanos muchas de las Imágenes Titulares de las Hermandades y Cofradías de la Ciudad, a cada cual mejor y más hermosamente expuesta, en sus altares de besamanos, cada uno un delirio de flores y velas y adornos. Todo para Ella.
Por la tarde, en la Catedral, se expondrá el Santísimo en la Custodia, y los Seises cantarán y bailarán ante su divina Majestad, cada una de las tardes de la Octava:
"Virgen Santa Inmaculada
más que el ampo de la nieve,
que trituras con pie breve
la cabeza del dragón;
Desde siglos, tú lo sabes,
fue la gloria de Sevilla
aclamarte sin mancilla
en tu Pura Concepción".
Tú lo sabes. No te olvides.
Y si mi amor te olvidara, tú no te olvides: ¡Tú no te olvides!
Hoy en el santoral es Santa Bibiana, virgen y mártir, de aquella época santa y pasada en la que muchas vírgenes eran mártires, y viceversa. Pero en Sevilla, el 2 de Diciembre es Doña María Coronel, ni santa, ni virgen, ni mártir. Y sin embargo, todo esto junto y a la vez, en encantadora y verdadera paradoja sevillana, real y cierta como la historia misma.
Don Pedro el Cruel es una de las fascinaciones de Sevilla, porque él mismo era un fascinado por la Sevilla que fue su capital y su paraíso personal. Lo de cruel se lo pusieron sus hermanastros Trastamara y sus cronistas, porque en Sevilla preferían llamarle "el justiciero", o simplemente Don Pedro, el Rey Don Pedro. Desde el Alcázar y la Catedral y la orilla del Rio, por toda Sevilla y hasta Brenes y Cantillana, vuela el fantasma del galán Don Pedro, tan rubio y gallardo. Y tan loco, o maniático, o trastornado. De Portugal vinieron a España las locuras coronadas, y su madre era portuguesa, y de ella heredaría sangre y nervios de locura, que no dejarían de rebrotar hasta en tiempos de los Austrias, dos dinastías más allá, siempre por cruces y emparentamientos con portuguesas por medio.
Pues fue que el regio galán Don Pedro se enamoró apasionadamente de Doña María Coronel de su misma edad, que nacieron ambos en 1334. En 1350, recién casada con Don Juan Alfonso de la Cerda, Doña María enciende en amores a Don Pedro, que no tiene freno. Ella era de la mejor nobleza sevillana, su padre Don Alfonso Fernández Coronel fue un alto noble castellano que afincó en Andalucía por favor de Alfonso XI, el padre de Don Pedro. Al casarse con Juan Alfonso de la Cerda, María Coronel entró en la parentela de aquellos infantes nietos de Alfonso X que estuvieron tan presentes en los conflictos sucesorios de la Corona de Castilla. Y Don Pedro en el centro, contra todos y todos contra él.
El siglo XIV es un siglo padre y maestro de folletines, con material histórico, anecdótico y humano para los literatos del Siglo de Oro y del Romanticismo decimonónico. Un autentico filón de pasiones y dramas y tragedias como nunca se vio igual, que surtiría de personajes reales las comedias y las óperas desde Lope de Vega a Donizetti. Fascinante, como decía.
Resumiendo y abreviando: Que Don Pedro sube al trono casi chiquillo y, en cuanto puede, él y su madre Dª María de Portugal se toman venganza en la favorita de su padre, Dª Leonor de Guzmán, madre de una prole de bastardos reales que serían al fin los Trastamara triunfantes con dinastía bicéfala en Castilla y Aragón. Los bastardos Trastamaras juran odio eterno a su hermanastro el rey Pedro I, y reunen en torno a ellos a toda la mejor nobleza castellana, incluidos los Infantes de la Cerda y la familia Coronel, junto con todos los nobles despechados y resentidos contra el joven e imprevisible Don Pedro (que contó con el favor de la nobleza menor y las ciudades).
En una de las tensiones de la quasi guerra civil entre Don Pedro y sus hermanastros Trastamaras, muere el padre de Dª María, en el bando de los bastardos; y su marido Juan Alfonso de la Cerda es apresado. María sube hasta Tarragona para pedir clemencia al rey, y Don Pedro la tranquiliza y le otorga gracia. Pero antes de que llegue María a Sevilla, su esposo es ejecutado por orden real. Para más dolor, el rey anda en amores con su hermana Aldonza Coronel. Y entre otros más episodios, la familia Coronel es desposeída, sus casas y bienes expropiados, y las mujeres que quedan en Sevilla desoladas (ahora se diria expuestas a maltrato, acoso sexual y presión psicológica; una vulgaridad, francamente).
El rey además se ha definitivamente encaprichado de María, hermosa y atractiva en su viudedad. La pretende, la asedia, le dice que le devolverá bienes y honores, pero María ha conocido a Don Pedro en su faz de "cruel", y le detesta y le huye. Se refugia en el Convento de Stª Clara, adonde va a buscarla el desbocado Don Pedro, que irrumpe en la clausura para horror de las monjas, que huyen ante el rey desenfrenado y rabioso. María se ha escondido en la huerta, donde han excavado un hueco que han tapado con unos cañizos y encima puesto unas plantas, para disimular. Pero el despabilado Don Pedro nota la tierra recien removida, y descubre el escondrijo. María sale corriendo y llega a las cocinas del convento, con el rey detrás. Cuando casi la alcanza, a punto de abrazarla, María ve unos peroles de aceite hirviendo puestos en la lumbre, los toma y se los vuelca en la cara que se achicharra y prende en fuego con las tocas de monja que lleva puestas, ante la conmoción horrorizada del rey viendo en un momento desfigurada para siempre la belleza que había apetecido con tantos ardores. Fin de la escena. Telón.
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Curó Doña María de sus quemaduras, pero le quedaría ya para siempre en su rostro una horrenda cicatriz, que apenas disimulaban las tocas y los velos monjiles. El rey, con remordimientos y arrepentido, le devolvió las casas y los bienes familiares (otros dicen que fue ya en los días de Enrique I cuando se le reintegran). Doña María fundó con ese patrimonio, en la casa de su difunto padre, un convento de clarisas franciscanas, el Convento de Santa Inés, lindante con la Parroquia de San Pedro. De este convento fue abadesa hasta su muerte, en 1409 o 1411, a la edad de 73 o 75 años, asaz provecta para aquella época. Don Pedro había muerto 40 años antes, en 1369, apuñalado por su hermanastro Enrique de Trastamara, en los Campos de Montiel.
A mediados del siglo XVI, durante unas obras en el coro bajo del convento, descubren el sepulcro de Doña María. Para sorpresa y admiración de los sevillanos, el cuerpo estaba incorrupto, reconociéndose todavía en la cara de María Coronel la llaga de su famosa quemadura. Con permiso eclesiástico, las monjas revistieron el venerable cuerpo, que quedó en una urna de madera y cristales, en el mismo coro, y que desde entonces se descubre cada 2 de Diciembre, fecha del óbito de Dª María, expuesta a la veneración.
Antes vestía una túnica de tisú de plata, con el cordón franciscano y la toca y el velo. Desde los años 70-80 aparece con el sayal de clarisa, como las monjas del convento. Está tan bien conservada como San Fernando; es decir, que está que da horror de ver, como si los Santos desde el XVI para acá hubieran sufrido el deterioro de los tiempos, tan poco proclives a Santidades como aquellas, tan "medievales". El cuerpo tiene vuelto el rostro hacia afuera, se le ve muy bien. Y las rodillas flexionadas, porque cuenta una tradición del convento que la urna la hicieron corta y cuando fueron a meter el cuerpo no cabía. Ante el apuro, la madre Priora tomó su pértiga y terminante dijo, dirigiéndose a Dª María: - "Reverenda madre Dª María, en virtud de santa obediencia, encójase!" Y dicen que el cuerpo, milagrosamente, flexionó las rodillas y lo pudieron colocar holgadamente en su urna. Un doméstico prodigio, como Uds. sabrán piamente apreciar.
Y así la verán hoy todos los sevillanos que vayan a verla a su Convento de Stª Inés, que es una preciosidad. Y de camino, muchos de los devotos comprarán en el torno de las monjas tortas y pestiños y bizcochadas y cortadillos de cidra. Aunque el dulce original y famoso del obrador de Stª Inés son sus célebres "bollitos de Santa Inés", que son como unos panecillos de leche y aceite, pequeños, con forma de S achatada, tostaditos y lustrados por arriba y blanquitos por abajo, consistentes. Con un par va uno bien desayunado o merendado. Muy ricos, de otra época. Con chocolate espesito, una esquisitez mismamente del Siglo de Oro. Para estas mañanas de frío que está haciendo, ideales.