Mostrando entradas con la etiqueta modernuras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta modernuras. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de febrero de 2016

Andar sabiendo versus vivir corriendo

La foto es una instantánea casual tomada el Domingo pasado en Sevilla. Una vez al año, por estas fechas de Febrero, organizan una maratón en la ciudad. Si aquella Maratón histórica de Filípides fue una proeza - o así lo entendieron los griegos - una carrera a lo maratón es una de esas excentricidades de la modernidad que entusiasma y emociona a la gente del tercer milenio, que lo mismo echan los bofes corriendo 42 kilómetros pseudo-maratonianos, que se congelan en un peñasco del Everest o se descalabran en la ruta París-Dakar.

El Maratón original pudo ser algo heroico, pero los maratones urbanos post-modernos son un típico fenómeno acorde con el desconcierto entusiasmado de los tiempos y las modas. Dicen que quince mil y pico maratoneros se reventaron los pies el otro Domingo en Sevilla, por extravagante gusto y/o motivo, sólo por correr (aunque a los africanos que llegaron los primeros a la meta les pagaron/premiaron por ganar).

La foto, habrán Uds. adivinado, mis inteligentes habituales lectores, lleva implícita una lectura esencial y mil comentarios adicionales, o muchos más. Esencialmente, lo más sobresaliente de la instantánea son tres cosas: Los personajes, la acción y el sentido.

1- Los personajes: Una monja versus unos corredores.

2- La acción: El paso calmo, sereno, firme, determinado de la monja versus la agitación, la prisa, la aceleración, la ansiedad de los corredores.

3- El Sentido: La monja que va a lo suyo, es decir, a los otros, a atender a una pobre vieja o a un pobre enfermo, con su simple bolsa de plástico cargada de cosas pobres pero necesarias, con la mente y el corazón concentrados en los dos mandamientos que resumen todos demás, amar a Dios y amar al prójimo, versus los corredores en tropel de 15.000 que se cansan para cruzar una meta en cualquier sitio, donde habrá fotógrafos, público aplaudiendo y quizá una indefinible satisfacción por haber corrido la maratón, algo que parece estar en la mente de muchos cerca del concepto de hazaña, o mérito atlético o superación personal.

Añado un detalle más, complementario, pero muy significativo: Entre los personajes no hay comunicación. Si se ven, se ignoran, miran en direcciones opuestas; tampoco el espectador del fondo comunica, no siendo corredor ni monja tampoco. Ni miradas, ni palabras, ni contacto. Si se oyen, porque, evidentemente, había sonido (o ruido), la concentración prima sobre la distracción.

Ahora una cita al canto, para más ilustración de la estampa, una cita sacra, of course:

"...¿No sabéis que en el estadio todos corren, pero uno solo gana el premio? Corred así, para ganar. Los atletas se privan de todo, y lo hacen para obtener una corona que se marchita; nosotros, en cambio, por una corona incorruptible. Así, yo corro, pero no sin saber adónde; peleo, no como el que da golpes en el aire. Al contrario, mortifico mi cuerpo y lo tengo sometido, no sea que, después de haber predicado a los demás, yo mismo quede descalificado." I Cor 9, 24-27

Y poco más tengo que añadir.

El que tenga entendederas, que entienda y se aplique el cuento de esta breve y visual parabolita, ocurrida, precisamente, en Cuaresma, el otro Domingo, en Sevilla. Cuyo concepto resumido podría titularse 'Una monja contra una maratón'; o, también, 'Un cristiano versus mundum'; o, también, 'El paso del cristiano y la carrera de los paganos'; o 'El camino del creyente y la desbandada de los perplejos'. U otro título semejante o equivalente.

n.b. Por cierto, la monja es una de las Hermanas de la Cruz, que hacen eso mismo todos los días del año, no sólo el día de la maratón.


+T.

viernes, 9 de marzo de 2012

Invitando a la revolución


El Sr. Arzobispo de Valencia predicando a una muchachada sentada en el suelo de una capilla de la Seo valenciana no es una estampa revolucionaria, al contrario, porque me consta que se reza ante el Santísimo expuesto, con piedad, digamos, juvenil, pero rezan y adoran. Quizá el detalle de sentarse en el suelo, como los moros, chirría un poco, habiendo (debe haberlos) bancos para sentarse decentemente y buenas piernas para quedarse de pie. Pero eso es un detalle menor, aun siéndolo muy descripitivo, sintomático de cierta campechanía que parece intuir (equivocadamente) que si una cosa con jóvenes no se parece (por lo menos algo) a un fuego de campamento scout, no merece la pena.

El juanpablismo, empero, ha hecho de estos detalles algo sine qua non, señas identificativas de la nuevangelización: La sentada, la mochila, las guitarras. Todo eso que va formando la jmj in perpetuum, cada nosecuántosaños allí o más allá, cada mes en la diócesis, con el Sr. Obispo de gran scout mayor, y cada semana en la parroquia con el cura (si tiene cuerpo para mochilear y flexibilidad en las articulaciones para sentarse en el suelo).

Además de todo esto y el inglés universal del youcath, está la resaca del '68 que aturde todavía a nuestros mitrados, que por entonces y durante los '70 se atrevieron a soñar con la imaginación al poder y el prohibido prohibir. Por eso dicen cosas tan chocantes y ridículas como esta:

El Arzobispo de Valencia invita a los jóvenes a hacer una nueva revolución sin insultos ni destrucción (la misma noticia aquí y aquí con comentarios)

Resulta pelín ridículo friki-pijo conjugar el verbo 'invitar' con el complemento 'revolución', entiendo yo. No me imagino a Robespierre invitando a los jacobinos a acelerar la guillotina, por ejemplo; ni al canalla de Lenín invitando a los soviets al exterminio de popes, grandesduques y aristócratas. No pega eso de invitar a la revolución. La revolución no adviene por invitación.

Pero nuestros prelados son así, contenidos y atrevidos, osados y discretos, morigerados y rompedores, capaces de decir una ridículez con desparpajo. Ellos son así.

En el fondo creo que es porque les gusta ese puntito revolucionario, porque ellos también se han tragado la píldora (que es rueda de molino) de que aquel Jesús de Nazaret de los Evangelios fue un revolucionario que vino a hacer una revolución. Haz el amor y no la guerra, en suma.

Nuestros prelados aprendieron esa lección estudiando en aquellos seminarios aperturistas donde se enseñaban más lecciones sobre Marx que sobre Tomás de Aquino. Y después salieron a hacer el doctorado allende los Pirineos que nos separan de Francia y volvieron bultmanianos (si no confesos sí impresionados) y tocados por la teología política de J.B. Metz. O tuvieron un compañero que se fue a América Latina, volvió adepto a la teología de la liberación y después colgó la sotana y se casó, pobre y querido amigo, cargado de utopías y ensoñaciones sociales.

Por eso clavan el aguijón episcopal (ese organúculo que para algunos está en la punta de mitra y según otros en el regatón del báculo) en la turbada mente juvenil, para inquietar a la juventud de la mochila, la sentada y el youcath con pruritos revolucionarios. Y de paso dar la estampa de ser un obispo molón-chupi-guay que sabe y entiende de revoluciones y las alienta...cristianamente hablando.

Pero cristianamente no hay ni puede predicarse la revolución, una verdad como un templo que soslayan nuestros prelados. Y se molestan si alguno les corrije este yerro. Y se entusiasman con el que les propone revoluciones o sueña con ellas.

A una revolución-revolución los mandaba yo si pudiera meter a todos nuestros mitrados en el túnel del tiempo y ponerlos al pie de la guillotina en 1794 o en las calles de Moscú en 1918. A ver qué iban a pensar luego, cuando volvieran del viaje a la Historia (si volvieren).

También se les podría sumergir en una lectura-meditación profunda de los Santos Evangelios con la Catena Áurea como sóla lectura auxilar, sin más comentaristas, sin tesis del teólogo de moda que les impactó entonces o les perturba ahora, a ver si en la tradición de la iglesia, ellos, los doctores de la doctrina de la Iglesia, encuentran revoluciones a las que invitar. Aunque me temo que algunas mentes están tan taradas (Casaldáligas y otros rematados) que son capaces de ver gérmen de revolución hasta en el óbolo de la viuda. Irrecuperables.

Les da vergüenza predicar el dogma y el pudor y les mueve la parresía para invitar a la revolución.

Cuando lo del 15-M, aquella sentada de sinvergüenzas en la Puerta del Sol, me dijeron que había algunos curas curiosos, simpatizantes, comulgantes con la sentada. Me pregunté si no habría también algún obispo emboscado, no alentando pero sí disfrutando de la sentada inconformista de los indignados.

Ya lo dijo el bisbet de Solsona: "Jesús hoy sería un 'indignado' más"

Y todo eso.

Y todo lo demás.

+T.

martes, 21 de febrero de 2012

Otro epíscopo y otra episcopalada


No es porque estemos acabando el carnaval y quiera poner un punto de astracanada en Ex Orbe, no es eso. Lo que pasa es que la realidad se impone y supera a la ficción más descabellada.

Porque ¿quién se imagina a un obispo con mitra y báculo pregonando loores de una cupletista? ¿Se imaginan Uds. a Monseñor Richard o a Monseñor Dubois, Arzobispos de París, echando flores a La Goulue o a la Mistinguette? ¿Se figuran Uds. al Cardenal Pla y Deniel ponderando las gracias de La Chelito, o a Don Casimiro Morcillo echándole flores a Celia Gámez?

Pues eso, mutatis mutandis, es lo que acaba de hacer el Sr. Arzobispo de Oviedo, que ha sacado una pastoral-panegírico dedicada a Whitney Houston, que se ha muerto. Pero que se ha muerto ahogada en su bañera hasta las cejas de barbitúricos, parece ser, como Marilyn Monroe, o por el estilo.

Así como La Goloue, La Mistinguette, La Chelito y Celia Gámez sé, poco más o menos, quienes son, de Whitney Houston no sabía si era cantante, actríz de cine, modelo u otra especie por el estilo. Y digo esto no para enseñar lo desconectado que estoy del mundo y sus pompas, sino para dar cuenta de lo atrasado que me he quedado, que identifico a Manolín Monroe (así la llama la madre de mi amigo Ca) pero no tengo pajolera idea de quien fuera la Withney Houston, la pobre. Je suís absolutement demodée.

Pero el Arzobispo de Oviedo no, como se demuestra. Él, en titulares de un periódico de la siniestra, es "El prelado que oía canciones de amor". Y el titular lleva implícita la ironía y el pitorreo con que un medio izquierdoso suele rellenar una noticia como esta, que se presta tanto a la guasa de los incrédulos, siempre dispuestos.

Item más, para desconcierto mayor y perplejidad general de los afectados, el informativo Zenit (fuente que se pondera católica recomendada), traía también en su boletín la felíz noticia: El arzobispo de Oviedo dedica su carta pastoral a Whitney Houston "...una voz admirable y enmudecida"


Por supuesto, el contenido de la pastoral no es absoluto sino de estilo 'a propósito-ya-que'; incluso contiene cierto memento mori con nota de postrimerías y fúnebre reflexión. Bien. Vale. Lo que no me vale es, precisamente, el personaje y sus circunstancias en la boca y la pluma de un obispo, como tema de una pastoral.

El párrafo final concluye:

"...La cantante Houston se preguntaba en una canción ¿cómo podría conocer? (How Will I Know), y esto es lo que a tientas ha ido buscando de tumbo en tumbo. Pero hay Alguien más grande que nuestras torpezas o extravíos que nos conoce y que sale a nuestro encuentro. Es el Amor más grande de todos (Greatest Love Of All), como ella también cantó. Ella corrió hacia Él (Run to You) a pesar de sus notas fallidas. Su concierto eterno ha comenzado. Descanse en paz. Recibid mi afecto y mi bendición."




Recibido queda, muchas gracias, orondo, redondo y mofletudo Don Jesús Sanz Montes, fray Jesús, Su Excelencia Reverendísima, que se merece usted un cartel de Tolulouse Lautrec. Pero cónstele que con sus afectos y bendiciones también recibimos sus confusas y equívocas valoraciones, que parecen decir que la cantante, cuya muerte lamenta y cuya figura alaba, ha subido de un golpe al Celeste Empíreo, sin solución de continuidad, por sus suficientes méritos como artista y su desafortunada mala vida como víctima de sus circunstancias.

Vamos, que parece que la pone usted como modelo, poco más o menos, y a pesar de sus pesares.

O tempora o mores!

Estando la célebre Louise Weber 'La Goulue' en su lecho de muerte, avisaron a un cura, para que la confesara. Cuando el sacerdote se acercó a la moribunda, cuentan que con un hilo de voz, angustiada, le dijo: - Padre, ¿Dios me perdonará? ¡soy La Goulue! Pero ni por esta escena, tan conmovedora, tan arrepentida, ningún obispo le dedicó una pastoral. Eran otros tiempos, semejantes en pecado, con personajes parecidos e historias paralelas, pero eran otros tiempos y había otros obispos.

Cuando algunos dicen que la crisis de la Iglesia es de obispos y por causa de los obispos, tienen razón, toda la razón : Obispos tan empapados de 'aggiornamento' que parece que han perdido el sentido común referencial que se les presume (y el sentido católico, también).

O quizá es que nunca lo tuvieron.

+T.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Arqui-torturas impías ejemplares


De la misma siniestra mano y atrabiliaria mente que engendró el monstruo de Vaciamadrid, es esta otra estupefaciente iglesia (con perdón) que desmejora el paisaje urbano de Córdoba la sultana.

Con exquisito ojo, el innovador arqui-tuerto ha sabido escoger el efecto de la blanca y reluciente cal, tan popular y tradicional en el Sur; los naranjitos de la calle también son un detalle muy fino Lo demás, todo lo demás, lo mismo podia haberse edificado en Argelia, que en Singapur, que en Finlandia, que en Ottawa; lo mismo da porque lo feo es feo tanto en la Córdoba de España como en la Córdoba de Argentina, valga la redundancia.

Redundancia que me recuerda - ustedes disimulen - el eructo repetido que reclama remedio, una cucharadita de bicarbonato, que es lo que me parece
este engendro cordobés: Una caja de bicarbonato en polvo, para los ardores. Ardores de estomágo y malas digestiones que padecerá el sufrido cura que se vea obligado a celebrar en ese marco, tan estéticamente indigestante.

Por aprovechar el gasto, se podría revender para sala de instituto anatómico-forense, o para depedencia de tanatorio, u otro estimulante negocio por el estilo.

También para escenario de peli o serie o corto de ciencia in-ficción, con extraterrestres, marcianos y alienígenas. Recuerdo una escena de la serie Star War en la que salía un horror por el estilo.

Intuyo que el socio numerario autor de la cosa sufriría en los días en que concibió aquello un bajón espiritual que le dejó a -0º, en temperatura glacial, frígida la vis spiritalis, y por eso le salió esa especie de sala frigorífica, con el crucifijo enjuto como una mojama, colgando congelado de ese gélido muro.

Me imagino una Misa de 9'30 de la mañana, en Enero, dentro de ese deforme contra-paralelepípedo de in-diseño re-vanguardista, y me dan escalofríos y estornudos con moco acuoso.

Pero eso es lo que hay.

Repito que si así están las sensibilidades de los más conspicuos socios de allí, no quiero ni pensar cómo estarán las realidades de los ínfimos parroquianos de acá.

Nunca imaginé que algo que esteticamente empezó y se desarrolló bastante bien terminara criando semejantes especies contra-pulchrum. Espero que sea un indivíduo aislado; pero no entiendo cómo no lo aislan del todo, en celda sellada.

Sin embargo cada vez tiene más escenario, el infausto.

Claro que, tal y como está el escenario, se comprende que surjan y pululen los espectros y los ectoplasmas.


+T.

sábado, 21 de mayo de 2011

La vomitona


Suele aparecer sin avisar, de repente, una mañana de Domingo, temprano, cuando los impíos salen de casa a comprar el periódico y los buenos madrugan para ir a Misa. Ensucian lo mismo a devotos decentes que a indecentes impios. Causa un asco repugnante, si lo ves. Y si no lo ves, lo pisas, que es peor y más nauseabundo.

Se parecen todos: Un vertido orgánico estrellado en el suelo con salpicaduras irregulares en torno. En suelo firme, sobre acerado enlosado, el efecto es impactante. Si es sobre tierra, albero, alcorque de arbolito o arriate descuidado, el resultado es menos llamativo. Cuando aparece en el rellano de la escalera, remueve las bilis del más impertérrito. Puede presentarse en otras variedades tópicas: Al pie de farola, junto a papelera, sobre portalón de cochera. Un modismo particularmente traumatizante es el de lavabo de bar o retrete de cafetería, de auténtico shock.

Pues eso, mutatis mutandis, es la acampada de Sol: Una vomitona de niñatos, una pota de fin de botellona, un macro regurgitado colectivo.

¿Los culpables? Ellos, los vomitantes, por supuesto. Y quienes les dieron pelas para la botellona.

¿Qué hay que hacer? Limpiar bien el resíduo; aunque cueste, venciendo la natural repugnancia. El serrín es muy recomendable, empapa y arrastra estupendamente; y luego, lejía. Después del limpiado, no se olvide completar la faena: Dar dos buenas bofetadas al borracho (si es borracha, con una basta, si se da bien). Y a la cama. Un caldito de puchero para entonar cuando se levante, preferible por la tarde, sin merienda, siendo mejor esperar a la hora de la cena, una cena tempranita: Caldito, tortillita, fruta, y a la cama. Y un mes sin un céntimo, sin mitigaciones.

Eso si pasa en casa, si el vomitón es doméstico. Cuando se presenta callejero, de esquina de barrio o ángulo de plaza, o en urbanización, o cabe valla de villa o chalet, el único recurso es el manguerazo con epílogo de lejía o chorro de Zotal.

Meter el hocico del vomitante sobre el charco vomitado es un tratamiento de shock que tiene resultados a posteriori radicales, terminantes y para los restos. Inolvidable. Ad perpetuum.

Como decía, eso de la Ptª del Sol es facilmente reconocible, desagradablemente patente: Es un vomitón de resaca de excesos democráticos, de empacho permisionista, de borrachera libertina, de emporramiento ciudadano, de snifamiento triburbanista, de atracón okupagraffitero, de hiper-saturación cacaomentalista post-moderno, de re-infectación del virus movida. Todas esas, en fin, suciedades que estropean el estómago y remueven los humores viscerales de la sociedad.

Conste que todo puede ser peor y romper por detrás en cagalera mixta.

Pero la cagandurria tiene no sé qué de cómico, sea el que sea el afectado; y se suele ocultar con pudor atávico-ancestral: No se ve tanto una escena de tripa suelta comparada con la frecuencia de una pota incontenida.

Bien. Resumiendo: Higiene, cuanta más y más rápida mejor. Y proporcionada a la extensión y consistencia del vomitón.


Quiero decir - y lo digo según mito clásico - que si Hércules desvió los cauces de los ríos Alfeo y Peneo para limpiar el estiércol de los establos de Augias, para arrollar, limpiar y desinfectar la basura de Ptª del Sol, lo que haga falta y cuanto haga falta. Sin escatimar recursos higiénicos.

Estas cosas hay que tenerlas claras: Nada más desagradable que un vomitón expuesto todo el día; o que una esquina, farola, plaza, calle o callejuela convertida por incuria en vomitadero, meadero y/o cagadero habitual de vagos y maleantes.

n.b. Sic, sic, sic: He pensado y he escrito 'vagos y maleantes'.

Corolarium.- Y cosiderando que fueron vomitonas otras paradas urbanas ya históricas, póngase por moderno tipo París 1968, ¿por qué se reincide, por qué se vuelve? Ah!, mes amís, attenti tutti: Por ese aberrante atractivo que sentencia Proverbios 26, 11 y más tarde ejemplifica y profetiza definitivamente el Apóstol San Pedro en su nunca bien ponderada IIª Epístola: "...el perro vuelve a su propio vómito..." 2Pe, 2,22.

(En el caso de la Ptª del Sol, dígase en plural).


&.

viernes, 20 de mayo de 2011

Basura junta basura



Un amable comentarista lo acaba de confirmar: Una de las criaturas engendradas por el progenitor-A (Pepeluí) y la progenitoresa-B (comosellame), acampa con su bio-sistema & micro-fauna corporal (piojos, pulgas, garrapatas y demás especies concomitantes) en el estercolero de Ptª del Sol (noticia aquí).

Pero hay más: Ayer, un instante, en un noticiero con imágenes de última hora, distinguí claramente a una cuadrilla de clérigos rojo-masones. No atiné a precisar si eran jesuítas, o si salesianos, o maristas, o claretianos, o redentoristas. No sé. Fue una imagen un momento. Pero lo que sí estoy seguro es que eran canalla ex-sotanada post-vaticanosecundista filo-vaticanotercerista. Sin duda.

La mar de animados que estaban, con sus vaqueros y sus jerseys y su carita de buenos y sus sonrisitas de malos. Allí, en Sol, entusiasmados, creyéndose en un remake de Paris'68.

La confirmación de mi visión-flash la acabo también de recibir:

El teólogo José I. González Faus se solidariza con el 15-M

No es que esté en la Ptª del Sol en carne mortal, sino que desde su torre dorada (recibe un trato especial y diferenciado en la residencia donde vive y mora) se solidariza y manda su apoyo virtual de no-teólogo des-cristiano anti-católico neo-arriano. González Faus es una pieza de valor, una de las cabezas de nuestra hydra-modernista nacional, un compendio personal de todas las herejías sin presencia de ortodoxia alguna. Una alhaja.

Pues de la laya de Glez.Faus eran los que ví ayer noche. Tambien me han dicho que gusanean por Sol miembros (y miembras) de formaciones no-cristianas de base, gentuza de fuimos-iglesia y otros Barrabases y Judas de la canalla apostática post-cristiana. Por supuesto, se esperan próximos manifiestos de apoyo de los kaleborro-katólikos de la in-sociación de des-teólogos Juan-23 y otras logias afines.

También han aparecido estos:

La HOAC se suma a las protestas del movimiento del 15-M

Son el reducto del cutre-sindicalismo pro-comunista, la teta viperina de la que chuparon su primera bad-milk el Felipe, el Guerra, el Peces y demás pandilla. Ahora subsisten docena y media de carcamales marxistoides que se emocionan más con el puño levantado que con el signo de la Cruz y cantan 'la internacional' con más fervor que el Tantum Ergo (si es que lo recuerdan). Una caterva de look marcelinocamachista con resabios de militancia clandestina y al pecho carné de cc.oo. en vez de escapulario del Carmen. Pues también dicen que están con los parasitarios de la Ptª el Sol.


Sólo falta que saquen de dónde sea que esté la momia de La Pasionaria y que manden traer de la Plaza Roja el momio embacalao de Lenin y organicen una procesión ateo-marxista por el barrio de Chueca: Desfile de la indignación guay, dos pasos con momias, carrozas alegóricas y charanga de cacerolas con recua poliforme de caricatos indignadísimos.

Treinta y cinco años cacareando democracia y estado de derecho para terminar acojonados por una orgía de suspendidos en Septiembre, inútiles en paro, porreros para-sifilíticos, cutre-cocainómanos, kaleborrokeros underground, grafiteros analfabetos y carcamales quasi-alzheimer nostálgicos del '68.

La España de Zp y su piara en la sentina inmunda de sus logros, en suma

&.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Populachos (de diestra y de siniestra)


Yo pensé que era una pitada de llegada y que luego habría una bronca de despedida, todo para él solito, para el infame. Pero mi estupor fue in crescendo cuando ví que el vocerío duraba cuando debería haber silencio. Una desagradable escena, muy molesta, de las que no se quieren ver, ni oir, ni estar en ella.

Pero allí estaban. Recordé un refrán muy sentencioso que dice: "El viejo desvergonzado hace al niño malhablado", pero referido a los circunstantes. Porque a ese populacho vociferante le han enseñado, precisamente, los desvergonzados a quienes pitaba. Ha sido la piara de la siniestra, la canalla marxista, la apestosa y apestante izquierda la que ha amaestrado a esa gente (casi gentuza ya).

Antes era la aristocracia, la élite, la noblesse, la que hacía y la plebe la que imitaba, remedaba. Las modas iban de arriba a bajo, y los modelos se iban degradando hasta ser, cuando llegaban abajo, una caricatura grotesca, burda y desgradable del original. Así en todo. Por ejemplo, una pintura magistral expuesta en una exclusiva galería se convertía en una cromolitografía de almanaque colgado en un clavo, o un vestido de dama en un sayo de aldeana, o un bastón señoril en una caña de chulo. Y así todo.

Desde no sé precisar bien cuándo, las tornas se volvieron, con avisos de decadencia y corrupción profunda. Verbigracia, antes, de la Revolución, fue un síntoma alarmante que la Reina Maria Antonia se divirtiera jugando a ser granjera en Versalles, instalando el impostado Hameau de la Reine como un apéndice rústico del Pètit Trianón. Y no quiero decir que la guillotina y el terror jacobino fueran una consecuencia de la granjita versallesca de juguete; lo que digo es que una reina travestida de aldeana barrunta fatal, sin precisar por dónde sonará el trueno ni en qué sitio caerá el rayo.

Más acá, en un clímax aberrante, se vio a una archi-grande de España jugando al rojerío y la siniestra depravada, terminando la historia en tragicomedia de títere de cachiporra, casi, superando la realidad al esperpento vallinclanesco y a la astracanada más disparatada. Pero así decaen los grandes, corroborando la sentecia antigua, tan moral y pesimista: Corruptio optimi, pessima. Verdaderamente.

En este caso, decía, el corruptor ha sido el rojerío izquierdoso marxistóide, y la corrompida ha resultado ser la plebe derechista, pro-franquista, anti-monárquica, españolista, catoliquera, madrileñera. El resultado, en vez de disgustar, debería agradar a la peña sociata, porque es un logro. Es un logro degradar hasta ese punto berreante a una clase que debería destacarse por virtudes, no por defecto.

Porque lo de ayer en Madrid fue una demostración de defectos, de todos los que les cabe a esa gente (casi gentuza) que chillaba y no paraba. Vulgar, ordinario, chabacano hasta el empacho. Se han ido ensayando y entusiasmando, probando-probando, en manifestaciones de HazteOir (ese engendro promotor de esa clase de gente (casi gentuza) y cosas de esas), estos últimos años, con pancartas, megáfonos, banderolas y pegatinas, familias enteras berreando por los madriles dos veces por temporada. O tres. Para nada. Para auto-complacencia. Para aprender a ser vulgo, populacho, plebe, piara.

Ya no son capaces de entender - de aceptar - que el Rey es la Monarquía, que la bandera es España, que la ofrenda a los caídos es memoria histórica (de verdad), que la celebración de un acto solemnemente simbólico en un día de fiesta nacional no es la ocasión de manifestarse. Eso es lo que hacen (hacían, han hecho) la repugnante tropa de descamisada, los sans-culottes de la fantochada post-marxista. Eso es de ellos.

Pero ahora las masas pperas son las que gruñen con altavoz, sea el Rey de España el que esté delante, sea la bandera de España la que luzca, sea el acto un homenaje a los caídos por España, sea el día de lo que sea, en donde sea, y como sea. A eso han llegado.

¿Lo que pueda pasar? Cualquier cosa. Que propongan a un putón para reina de una república de pécoras, o aplaudan a un travesti para presidente de gobierno. Total, con lo que hay, ya vamos camino de.

Cuando algo no gusta, cuando alguien disgusta, si alguna cosa irrita, no se va, no se le recibe, no se toma. Y si se va, en la condición de uno está el ser lo que uno es, mantenerse y atenerse, aunque la cosa no guste, o disgusten los que están, o irrite lo que haya. En eventualidades tales, se demuestra lo que se es.

Ayer, esa gente (casi gentuza), demostró ser de lo peor. Y lo peor es que no entendían ni querían entender. Un alarmante barrunto de no sé qué desagradable y plebeyo desenlace. Y los desparrames de la plebe siempre son tremendos; si la plebe es resultado de una degeneración, el efecto y las consecuencias son horrendas.

n.b. He dudado todo el tiempo si escribir 'pp-opulacho', o algo así.

p.s. Se me olvidaba: Los que tocan palmas y van de fiesta a una Misa (con Obispo, Cardenal, o Papa de Roma en carne mortal), son los mismos con lo mismo en una variante sobre lo mismo (una variante aberrante quasi-sacrílega, en ese caso; lo entiendan o no, lo acepten o no).

p.p.s. Qué decir - por contraste paradójico - de la que se armará en contra del Papa cuando venga, y de la reacción de populacho-contra-populacho (plebe ztapera contra plebe ppera). ¡¡¡Dantesco!!!


&.

sábado, 2 de octubre de 2010

Patetismos locales, nacionales y extrapirenáicos


Primero me quejo de la vulgaridad rampante que reina en Sevilla. Todo el mundo en masa neo-populachera ha ido y se ha extasiado con una cosa que se llama U2 en la que berrea uno que se llama Bono, como el manchego. A Sevilla venían antes los tenores del candelero internacional a cantar óperas y el Miserere de Eslava. Y ahora nos invaden estas cuadrillas. Encima en decadencia y más viejos que la sarna. Y la gente va. A la gente les gusta el berreo cabreado. Pero a gente que te quedas tieso cuando te dicen que han hecho cola para comprar entradas del in-concierto. Porque yo comprendo que a un drogata suburbano cortado por el patrón-tijera de la clase ínfima le guste la basura, porque no tiene gusto. Pero me alarma que un tio casado y con tres hijos, abogado y del Opus, vaya y te suelte muy ufano lo bien que se lo pasa con la vomitona de U2. Patético. Y nauseabundo.

Nacional: El ciclista contando lo de la carne que le compraron de camino y se comió para almorzar, y orina para arriba, y orina para bajo, y orina en diagonal. De vergüenza ajena, sea lo que sea y como haya sido. Para esconder la cabeza como las avestruces. Y otro nacional: El astronauta, el único en su especie que puebla el ecosistema ibérico. Un lechuguino con el espacio subido en el ego. Cada vez que le veo me gusta menos. El otro día presentaba a otro astronauta (de verdad). Pide una prueba de desvío asteroidal que costaría, chispa más o menos, unos cientos de millones; para mojar pan y rosca, supongo. Y si la prueba falla, más millones, se presume. ¿Pensará en su porvenir? También he leído en no sé dónde que iba a vender viajes a la Luna. Capullo-capullorum 100% sin mezcla. Y encima en el paro para los restos, porque ese no sale más en órbita, me da la impresión.

Internacional: Este infame agente de él sabrá qué logia del mandil y la escuadra. Que Bélgica es una de las letrinas de Europa es algo que se sabe cada vez más. Pero lo de este clama que le den tramiento Duque de Alba, que sabía entender a los gusarapos de por allí. No me gusta la forma acomplejada y culpabilista con la que la Iglesia está tratando el asunto del pederastazo. Y en esto incluyo al Papa (muy señor mio), que se repite como los ajos con ese asunto magnificado por el anti-catolicismo internacional militante. Por eso, entre otras cosas, salen tipos como este belga repugnante. Soy - lo he dicho alguna vez - radical-católico y no soporto ataques de nadie. De los de dentro tampoco. En la Iglesia, el tratamiento de corrección justo y necesario es ad intra, no de cara a la galería, y se llama penitencia, y es virtud y sacramento. Lo demás se convierte en oportuna munición para el enemigo, tan activo siempre. Con cualquier excusa hacen cañón y tiran bombas a matar. Como se comprueba con el asqueroso belga ese.

El surtido es sólo fruto de un espigueo por la prensa. Imagino que cada cual tendrá su muestrario cotidiano de patetismos. Unos para olvidar y otros para regurgitar en repugnante eructo incontenible.

Sin bicarbonato, please.

Y con azúcar es peor (sorry, Mary Poppins).

&.

miércoles, 23 de junio de 2010

Algún gen mutante invade y transforma a la obra ???



Para cualquiera que la haya conocido hace cincuenta años, la "evolución" resultará patente. ¿En qué direccción, hacia dónde? Hacia esto, parece ser.

Lo comentaba el otro día con un joven amigo, estudiante de Arquitectura, a propósito de un interesante blog de un colega suyo. Me preguntó qué me parecía el templo modernista de Rivas Vaciamadrid, y le contesté que nauseabundo. Me dijo que el arquituerto ideador del engendro era numerario de la Obra. Quedé un segundo perplejo, porque a pesar de no ser el primer síntoma que reconozco, cada vez que descubro uno nuevo me sumo en cierta inevitable perplejidad. La idea de fondo que me asalta es esta, más o menos: Si así están en la IIIª fase, ¿cómo estarán cuando llegue la Vª??? Sobre la VIª o la VIIª me da miedo imaginar nada, no sé si lo resistiría mi impresionable ánimo.

Pero la aparición de indicios no cesa. De vez en cuando, uno nuevo. Y este ha sido el nuevo, que no conocía. Lo de la conversación con el estudiante de arquitectura ocurrió el sábado, y esta mañana me encuentro con otra referencia breve en Sector Católico. Con otra y más inquietante sospecha, la entrevista salteada que le hacían al arquituerto en El País (¡horreur!). Pasen y miren y lean y sientan escalofríos con las respuestas airosas, desparpajadas, del susodicho:

La Iglesia debe volver a la vanguardia

Del articulete publicado hace 3 semanas, entresaco un micro-florilegio de citas memorables, por decirlas quien las dice:

"Hacer arquitectura es como surfear"

"Lo que me preocupa como católico y como arquitecto es devolver la Iglesia donde siempre ha estado: a la vanguardia de los movimientos artísticos"

"El templo es donde el pueblo de Dios celebra gozosamente los misterios de la redención...Es decir, un espacio comunitario y alegre, no un lugar siniestro".


En este youtube habla el personaje y explica su obra:





Una de sus respuestas-comentarios me resulta curiosa, especialmente. Dice:


"cuando llegó la oportunidad de revolucionar la arquitectura sacra, parte de la Iglesia se asustó"


Y me pregunto si se referirá a su fundador, San Josemaría, que mandó hacer el Oratorio de Santa Maria della Pace de la célebre villa de Bruno Buozzi según gustos clásicos-eclécticos, una versión especie de art-decó con inspiraciones romano-bizantinas muy seguida luego con diversas variantes locales en todos los oratorios del Opus Dei. ¿Ya pasó aquella época?

El estilo litúrgico "opus dei" se definió con idiosincrasia propia, muy distinta, produciendo unos diseños bien marcados por la dignidad material-conceptual de todos sus elementos: Arquitectura, mobiliario, vestuario, decoración, etc. Cuando se hicieron cargo de la clásica empresa "Talleres Granda", supieron incluso despojar a Granda de su opaco sello de "postguerra", renovando en calidad y con mejor gusto los moldes rancios que repoblaron el mobiliario litúrgico español arrasado por la barbarie republicano-marxista entre 1936-39. La justa fama de los Talleres Granda y Artesanía Los Rosales es hoy mundial, con clientela del mejor nivel en todos los continentes, con encargos, incluso, para catedrales y templos no-católicos, tengo entendido.

Por eso me resulta más extraño, más anómalo, esta novedad de este socio con estas ideas de ese estilo. Sólo una explicación me resulta compatible con la reserva sobre la integridad de la institución consigo misma: Esto se lo han consentido para que no se vaya. Si no, no le encuentro explicación. Y temo hacer conjeturas y sacar conclusiones por deducción, perdónenme si les afectara.

Dejando el fondo y volviendo al caso del fantaseador espacio-estructural lumínico-litúrgico, el tal Ignacio Vicens, debe ser un pedante con apéndice y addenda por entregas. Pero le he descubierto. En cuanto ví el engendro, le dije a mi amigo, el estudiante: - Eso es como la nave de los jawas de la Guerra de las Galaxias. Comparen ustedes y díganme si no:



Es una Sandcrawler como las que usan los jawas en la 1ª peli de la Guerra de las Galaxias. Y no me digan que no, comprueben ustedes. ¿Coincidencias? Coincidencias serán. Pero hay que estar muy descompuesto de intencíon y de ideas para concebir ese engendro como una iglesia, un templo católico.

Siempre cabe el timo, como los que daba Miró o todavía practica Tápies y los de su calaña, y el Barceló y demás plebe (no cito a más porque ya sabrán ustedes que mantengo cierta intención moral de damnatio memoriae (y pido perdón por citar el trío que he citado)). Pero si fuera timo, todavía se entendería menos, ¿no?

En el blog del amigo de mi joven amigo arquitecto (en ciernes), encontré esta cita que explica en palabras de un profesional acreditado parte del problemático asunto:


"Las iglesias modernas no convencen. Al visitarlas, se percibe la dificultad de los contemporáneos para expresar lo trascendente en las obras de arte sacro. (…) En estos ambientes enajenantes no se logra establecer relación alguna con Dios ni con los hombres. Se advierte a veces la soledad como en ningún otro espacio. Y uno piensa que la iglesia ya no es el lugar donde se ora, sino donde tiene lugar la asamblea, precisamente como ocurre en las aulas de culto protestantes.

La arquitectura moderna del siglo XX también ha producido obras de arte en este ámbito. El problema es que son un monumento del arquitecto a sí mismo, como el santuario de Ronchamp, de Le Corbusier, o las iglesias de Alvar Aalto. Desde este punto de vista no son arquitecturas logradas, ya que podrían emplearse para otros fines, operación que resultaría imposible en el caso de la catedral de Chartres o de S. Carlino alle Quattro Fontane."
cfr. Ciro Lomonte en revista Humanitas nº 36

En fin, que me uno con este articulete a la cruzada de mi batallador amigo Francesco Colafemenina en su Fides et Forma. Con la esperanza de que la cosa cambie, a ver si la cosa cambia (a mejor, naturalmente).

Es triste comprobar que algunas instituciones que se tenían por "baluartes" van cediendo a la presión del ambiente generalizado y se amoldan a la situación con esa impresión de resaca descompensada por lo anterior que mantuvieron.

No pretendo ni sentenciar ni baldonar ni lesionar fama o buen oficio, pero esa "iglesia" post-modernista de ciencia-ficción denota un "desajuste" impropio de tal profesional y de sus circunstancias. ¿Hubiera sido capaz de concebirla tal cual para uso interno de sus con-socios? Si me dijera que sí, malo; y si me respondiese que no, malo también.

Y es pertinente preguntarse que si así están los justos, ¡cómo andarán los pecadores! O con las palabras del Salmo: "...quoniam quae perfecisti destruxerunt iustus autem quid fecit" Sal 10, 4.

p.s. Para confirmar mis inquietudes al respecto, me acaban de mandar este link de una iglesia en Mexico dedicada a San Josemaría que parece confirmar que el templo-engendro de Vaciamadrid no es un pecado aislado, sino que parece se trata de una tendencia aprobada y promovida por los interesados. O tempora, o mores !!!




&.

miércoles, 5 de mayo de 2010

El triunfo infecto de los indeseables


Un mundo que paga 95 millones de dólare$ por la porquería mamarrachosa del indeseable ese, el Picasso, es un mundo tan enfermo, tan gangrenado, que no se merece ni el estercolero. Porque el estiércol es aprovechable, pero ese mundo, esa gente, esas cosas, no. Es el mundo que impera triunfante en 2010, el siglo del tercer milenio que ha despertado con la resaca del XX, empapado con el vómito de los excesos omni-lujuriosos de la centuria precedente.

Lo más sublevante es la imposibilidad de borrar, de eliminar hechos, obras. No diré personas, porque la gente se muere, gracias a Dios. Pero las cosas quedan, y son cosas tan aberrantes como esa basura comprada por una millonada absurda, para descrédito y tacha de la humanidad que lo aprueba.

Envidio a los Faraones del viejo Epipto que practicaban la gracia de la damnatio memoriae, y raspaban nombres, títulos y fechas de la arenisca tallada y grabada, del ónice, el alabastro y la caliza blanca, para que no constara, para que no se acordaran de sus enemigos. Eso que entonces era una tiranía faraónica, hoy debería ser una profilaxis necesaria, radical.

Deberían rasparse, eliminarse, erradicarse, aniquilar sin dejar rastro tantas cosas, nombres, y obras. Se respiraría mejor porque el mundo estaría más limpio, libre de esa mortífera contaminación, más letal para la humanidad que las radiaciones atómicas o la emisión de gases de combustión.

Siento cada vez más atracción añorante por aquellas vánitas, las fogatas que armaban los devotos de Savonarola en la Florencia paganizante de los rutilantes Médici. Dicen que se quemaron no sé cuántas maravillas de la joyería, el bordado, la orfebrería, la taracea de carey, marfiles, nácares y maderas finas, brocados, tercipelos y tapices, hilaturas finas y pomos de olor, guantes perfumados, pieles, perlas y oropeles. Y también los cuadros más procaces y voluptuosos del Botticelli, que entonces estaba verde galán, promiscuando entre bellas y bellos. El mismísimo Sandro, arrepentido por la ardiente palabra del reformador dominico de San Marco, fue y arrojó a la pira de vanidades la mayor parte de las indecencias que conservaba en su exquisito taller quattrocentista.

Hago un inciso para reflexionar sobre una notabilísima evidencia que corrobora mis tesis: En esa Florencia savonarolesca, lo que se quemaba con ardor era pagano, impío, pero bello; la impostura de las no-artes contemporáneas no realiza cosas bellas, ni buenas, nada con entidad artística verdadera. Nos ha tocado una época integralmente desafortunada, sin la inspiración de las Musas paganas ni la gracia espiritual de la Fe.

Entre la multitud de los subyugados no hay seducidos, porque en seducción cabe la chispa del amor, aunque sea profano, pero en el no-arte no hay, sólo existe el anzuelo con la cebo envenenado de la novedad. Son sub-inteligentes, sin gusto estético definido propiamente, sensibilidades estragadas por la deformación veleidosa del impromptu insustancial, fáciles de prender en la red turbia del totum-revolutum orgiástico. Siento lástima porque conozco y sufro a los afectados, infectados anómalos, difíciles de regenerar porque no reconocen la salud.




Pero la catarsis contra mundum suele devorar a los inspirados purificadores, los estrangula y degüella, los desangra y esparce sus cenizas. El venerable fray Girolamo Savonarola terminó colgado de una horca y quemado por las llamas en la Piazza della Signoría, espléndido y sin par patíbulo, él mismo consumido por otra trágica vánitas, como un brillante engarzado en oro que se hubiera arrojado a las llamas vivas del desencanto de un de contemptu mundi escenografiado, como un auto sacramental del bien y del mal, lo justo y lo injusto, lo santo y lo profano.

Y así se compran por 95 millones de dineros las basuras de una época de ínfima esencia, y se queman en la hoguera de las vanidades los espíritus que devolverían las luces bellas y buenas al mundo. Un mundo que prefiere alumbrarse con intermitentes colorines de neón.

+T.

martes, 9 de febrero de 2010

El desconcertado y desconcertante Martini


Un prelado suelto, sin oficio ni beneficio, sin traba y con gusto escénico, es un peligro. Tanto más si se es eminencia y se ha gozado del candelero. Muchísimo más si ha mantenido su claque particular y se sigue presentando en los salones, los de su corte, con su corte fiel detrás.

Martini ha tenido pose y figura; y también genio. No el "genio" de los genios, sino el del berrenchín, el colérico, el señoril. Algunos de la Compañía le idolatraron y le siguen idolatrando. Hay que reconocer que vestido de moirè colorado causa una formidable impresión; incluso cuando se viste de burberrys, con cazadora y tirolés, estilo montería; incluso así tiene caché, tiene estampa.

Lo que pasa es que es cardenal del siglo XX-XXI, y esas estampas señoriles, nobles, de eminentísimo señor, de príncipe, ya no se llevan. Y en él son una manifiesta contradicción, un contrafuero ¿Jugamos a príncipe con moiré púrpura alternando con opción preferencial por los pobres? ¡Oh no! Eso no se puede, eso no se hace, eso no se debe. Desde tiempos de Carlos Borromeo, el "cardenal principesco" pasó. Un prelado milanés con desplantes, después de un San Carlos Borrromeo (o de un Beato Ildefonso Schuster) ni pega ni es creíble. Montini también jugó a ese extraño rol.

Cuando se fue a Jerusalén diciendo que se retiraba (¡ay quién pudiera!), algunos se lo creyeron. Pero lo de Jerusalén le duró poco. Todo cansa, ya se sabe. Y su eminencia no para de asomar la ilustre cabeza por donde le abren hueco, en cuanto le levantan una punta del telón. Le gusta. Y le gusta presentarse distinto, disidente, contestatario, inconformista. Un perfil del Mayo del 68 que fue y que para algunos (¿para el señor cardenal?) se les ha enquistado en síndrome, en achaque crónico. Con su edad, que son 83 años los que va a cumplir, se le pudieran disculpar estas veleidades (antiguamente se decía, simplemente, "chocheo").

Pero ese es el problema: Que no chochea, que habla con juicio (?). Y aconseja. Hasta tiene una especie de consultorio espiritual dominical en Il Corriere. El domingo pasado, por ejemplo, comentaba-aconsejaba-dictaba este oráculo:

"...Personalmente ho sempre auspicato che si aprano vie concrete per ristabilire il diaconato femminile. Le donne già fanno moltissimo per il servizio al popolo cristiano e possono fare ancora di più se munite dei necessari carismi e poteri sacri".

(Personalmente siempre he auspiciado que se abran vías concretas para restablecer el diaconado femenino: Las mujeres ya sirven muchísimo al pueblo cristiano y ahora pueden hacer mucho más si se las dotara de los necesarios carismas y potestades sagradas)


Esto dice el cardenal Martini, respondiendo a una consulta-sugerencia de una buena señora "inquieta" y descontenta con su simple suerte/rol de "mujer en la Iglesia".
También, en el mismo consultorio, opina "comprensivamente" de las relaciones-parejas homosexuales. No de manera escandalosa, pero sí con esa "sensibilidad abierta" que trasluce una ulterior consideración proclive. Muy fino. Esa "finezza" sutil que no dice ni deja de decir, no afirma ni desconfirma, sino todo lo contrario, indefinidamente impreciso, libre en la opinión para un entendimiento libre de lo opinado por el opinante. Que guiña un ojo y esboza una sonrisa mientras responde. Muy cortesano.

Ya apuntó maneras más veces. Esto es sólo el continuóse del empezóse. Pero Martini cada vez resulta más "chirriante" en el Pontificado (le guste o no) de Benedicto XVI.

¿No se ha enterado Martini de la páuta que marca Benedicto? ¿No capta el ritmo? ¿O se destaca ex profeso, marcando su propio tempo?



Me parece - no invento - que se desmarca voluntariamente, con toda deliberada deliberación. Y le aplauden, y le gusta. Humanamente hablando, considerando el fenómeno de tejas para abajo, que haya un chamán que traquilice a la tribu y la congregue y encante al poblado con fascinantes palabras y malabarismos, eso no es del todo malo, porque los distrae. Así están quietos y embobados con su gurú encantador.

Pero bajo otros considerandos espirituales, más altos, la estridencias del eminentísimo Martini me parecen cada vez más desconcertadas y desconcertantes. Y como da ideas, alienta "propuestas", resulta de lo más inquietante cada vez que opina, aconseja o pronuncia sentencia.

Lo peor es que es de los que "apuestan" por la "variedad" de "opciones". Es decir, de los que creen que la confusión es atractiva y confundirse un derecho fascinante.

O tempora, o mores!

&.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

no-poesía en puzzle hip-hop


Hace un par de días descubrí unos versos que parecen letra de esas de hip-hop que riman lo que sea como una retahila conectada en una ristra de frases que parece que tienen sentido, pero que son realmente como un collage de recortes pegados.

Pues así. Pero no digo dónde, ni quién, ni doy más señas.

Lo malo es que te viene uno y te dice que sí, que eso es "poesía" como la de Bécquer y su pupila clavada por aquella pupila azul.

Para remate, el "poeta" de hip-hop que he descubierto compone temas místicos, y va de antiguo y tradicional, más bien.

Las cosas del tercer milenio, que son de aquestas formas y las tomas o las dejas.

Yo las dejo, claro está.

&.

sábado, 27 de junio de 2009

Junio gay-pride

No sé, ignoro, si es casualidad de las cosas de los hombres o ironía de la Santa Providencia, pero Junio se abre con la conmemoración de unos Mártires en cuyo martirio tuvo que ver un apetito contra natura, y se cierra con otro Martirio también señalado con una circunstancia de pecaminosa apetencia desordenada. Entre los Mártires de Uganda y San Pelayo, el mes de Junio, tan martirial, se adorna con estas dos referencias tan significativamente actuales.

La polémica sobre el tema homosex está candente, activa y operativa, insurgente incluso, osadamente "proyectada" por los medios y la publicidad, con formas agresivas e imperativas. Eso es lo que ha cambiado: Se ha abierto el armario homosex como una caja de Pandora, y todo ha salido con todos los que han salido. Hasta lo que no ha salido de los que no quieren salir porque siendo o no reconociéndo ser o no ser no quieren sumarse a la imposición de los imponentes homo-militantes homo-dictadores homo-definidores.

¿Es un "ser" o una "manera de ser", una "realidad" o una "virtualidad", una "circunstancia" o una "esencia", un "lo que sea" o "un nada más" (o un "nada menos")? Todo esto es cosa y tema tan discutible, tan discutible, tan discutible como tantos y tantas son los que podrían decir, intervenir y/o definir. Porque les afecta, o no les afecta, o les ha afectado, o no dejan que les afecte afectándole, o les afectó y ya no. O yo que sé (y ellos tampoco).

Estas son las variantes que han cambiado, que han "evolucionado o se han "revolucionado". Lo demás, para nosotros, los cristianos, los católicos, está en el mismo sitio. Estamos donde estaban los Mártires de Uganda en el siglo XIX y el mocito San Pelayo en el siglo X. En el XXI, los cristianos católicos seguimos enseñando que las prácticas homosexuales son pecado, que son inmorales, que son desordenadas. Por esto recibimos palos por todos lados, por resisistir en un mundo de rendiciones. No digo que seamos "mártires", pero sí que estamos en una extraña tensión martirial. Ad intra y ad extra.

Ad intra porque los criterios y las circunstancias y las influencias, y las opiniones, y la publicidad, y los hechos, y las personas etc. nos influyen. ¿Quién no tiene un amigo, un pariente, un vecino, un compañero, un conocido etc. etc. etc. "afectado"? Y digo afectado sin querer decir afectación, simplemente afectado sin afectaciones. Eso. ¿Quién no se ve afectado por los afectados? Y eso nos hace pensar, sentir, opinar de otra manera a como pensaban en otros tiempos. Por ejemplo, recuerdo el efecto patético de la foto de los dos chicos iraníes en el patíbulo, con los ojos vendados y la soga al cuello, condenados a muerte por haber sido descubiertos en flagrante acto.

Remitirnos a Jn 8, 1-11 es absolutamente legítimo, y el magisterio del Maestro es absolutamente aplicable a la escena. Si la escena hubiera tenido lugar en un lugar cristiano, y no en el Irán chiíta. Si alguna vez en fronteras cristianas se dieron casos semejantes (no demasiados, pero probados), es que se olvidó el Evangelio y se impuso un furor incompatible con la sentecia de Cristo, tan distinta. Pero tan realista y tan inquietante moralmente. Se nos olvida demasiadas veces que en el corro de los mortales no hay ni uno libre de pecado para poder empezar a lapidar a los "sorprendidos".

A otros, cada vez más, se les olvida, por su parte, que el pecado es pecado. Algo que nunca se nos debiera olvidar.

Una cosa ha cambiado también, y tampoco es lo mismo: La fuerza. En el caso de San Pelayo y de los Mártires de Uganda hubo "fuerza", se les forzaba, se les quiso forzar, por la fuerza. Con violencia, o cedían o morían. Y murieron. Ahora no. No hay "fuerza". No se trata de un sexo por la fuerza, impuesto, brutal, animal, violento. Ahora es una "elección", una "opción", una "experiencia", algo "natural", algo "espontáneo". Así se explica, así se expone, así se enseña.

¿Si? ¿Es así?

No. No es así. Es también una fuerza, ad extra, hacia fuera. Desde "dentro" del armario hacia "fuera" del armario. Una fuerza que sale con inusitado ímpetu, forzando, imponiendo, violentando, exigiendo, extralimitando. Forzando.

El desfile del "orgullo gay", ¿qué es si no? Es un "aquí estamos y os vais a enterar que estamos, querais o no querais". Incluso se adivina una especie de no confesada voluntad de suscitar "oposición", provocar enfrentamiento, retar, desafiar, confrontar.

Somos gente pacífica, no queremos gritar...Somos gente pacífica, no queremos gritar...Somos gente pacífica, no queremos gritar...Somos gente pacífica, no queremos gritar...Somos gente pacífica, no queremos gritar...SOMOS GENTE PACÍFICA, NO QUEREMOS GRITAR!!!

Eso es. Eso mismo. Un discreto murmullo que se hace voz con tono que crece en clamor que se desborda en griterío que estalla en barahúnda que explota en violencia. Es lo que ha pasado: Del sotto voce pianissimo de dentro del armario al desfile del orgullo gay. Y sigue in crescendo, muy fuerte, fortissimo. ¿Hasta donde?

Hasta reclamar una "cultura" con derechos omnímodos y sobre todo derecho, parece ser. Y es una aberrante absurdo que algo se defina desde una parcialidad tan parcial como el sexo y el sexo homosexual. Una reducción de una reducción de una reducción. Algo que no se sostiene. Insostenible.

Pero estamos todavía en fase de euforia y expansión. Aunque la crisis del aids supuso un tráuma "cultural" y social (apenas moral, hay que reconocer), en Occidente aún estamos en período ascendente. No sé hasta cuando, ni en qué forma empezará el declive. Espero que no sea trágico, siendo ya todo bastante patético.

Un desfile patético. Eso me parece la cabalgata del pride gay. Ni siquiera es algo original, no es un desfile, no es un carnaval, no es una marcha, no es una manifestación. Es un poco de todo, con mucho de made in USA, sobre todo.

Nunca he visto uno. Supongo que, si estuviera, estaría bastante incómodo, por mí y por los otros. El sentimiento de "vergüenza ajena" que dicen que es muy "burgués" yo pienso que es muy "nuestro", propio de cierto nivel moral que examina y se examina cuando surgen determinados comportamientos, más allá del simple rubor o del cotidiano pudor.

Sé que es un mundo mejor el que se horroriza cuando ve lapidados o ahorcados o quemados a dos hombres por cosas de las cosas de los hombres. Pero no es un mundo mejor, ni bueno, el que cede a la imposición de los que reclaman un absoluto para algo tan relativo. Y que sigue siendo tan pecado como lo fue antes, cuando no era un "orgullo" ni se exponía en un "desfile".

&.

jueves, 14 de mayo de 2009

La caída de las artes (y es en Florencia)

La Fura dels Baus es "teatro" lo mismo que un cómic es "literatura", en estas proporciones y en semejante relación conceptual, más o menos. La tragedia cultural ocurre cuando la "cultura oficial" se empeña en definir como Teatro o Literatura, sin comillas. Un problema con una aneja impostura fraudulenta, pero que se tragan y están dispuestos a tragarse muchos. Y a aplaudir.

En este caso pienso en alto desde el suceso de los de la Fura "interpretando" el Götterdämmerung en el Maggio Musicale Fiorentino: Sí, en Florencia, la del Giotto, los Médici y el Arno. Ja, ja, ja: Wagner, la Tetralogía y La Caída de los Dioses, que es la IVª parte-jornada.

La farsa adquiere extremos delirantes cuando te enteras que el montaje para la Fura (dels Baus) alcanza un punto de insuperable expresividad escénica con la figuración en decorado del Rhin contaminado con botellas de plástico. Dice el vocalista de la Fura que todo ello es una composición desde la complementación del original de Wagner con otros elementos tomados del Piranesi, la peli Blade Runner y los muñecos del manga japonés. Con dos pares dels Baus (de la Fura) y sin cortarse un pelo.

Y es que para ser de esta trupe degenerada hay que haberse desprendido de todo pudor, vergüenza y decoro escénico y psíquico (y anímico): - "Wagner encaja muy bien nuestra filosofía", dice el boquita que habla por la Fura (dels Baus). Dejando sin comentar lo de "nuestra filosofía", no comment, yo apostillaría que lo que Wagner le encajaría a los fureros y demás cómplices operísticos es una rueda de molino en el pescuezo para hundirlos en el Rhin. Y quizá me quede corto.

El repelús vomitivo amenaza conato convulso cuando se lee en la noticia que el director Zubin Mehta está al cargo de la orquesta, muy satisfecho. Y uno se pregunta si el hindú parsi se ha enterado una nota siquiera de Wagner, a estas alturas de su carrera con 73 años cumplidos (o quizá sea efecto de eso, de los 73 cumplidos) ¿?

En el colmo de la desestructuración cultural y la degeneración de las artes, dice uno, un tal Padrissa que cita a un tal no sé quién, que la interpretación contemporánea de la Tetralogía wagneriana sólo cabe captarse -"...de dos maneras: por la depredación suicida de la Naturaleza, y por la crisis de identidad del hombre mediatizado, que pierde su identidad social". Y tan impúdico y sinvergüenza, continua diciendo: -"Eso es lo que traspasé al programa. Pensé: si ya hay alguien que se lo ha estudiado, para qué voy a buscar más."

Des-señoras y des-señores, público florentino del Maggio Fiorentino: ¿No hay dignidad en la escena de las Bellas Artes? ¿Todo se ha escurrido por el caño de la cloaca post-moderna?

Todo menos el dineral en millones de '€ que se estarán metiendo en sus bolsillos toda esta compañía de estafadores e impostores, of course.

No invocaré la vengaza de los manes de los Albizzi, los Médici, o los Riccardi, no. Pero se me vienen a la mente maquiavélicas artes florentinas contra estas malas-artes, artes-basura que atentan con el Arte y abusan de su impostura para imponer un absurdo indigesto, pervertido y corruptor sentido de lo "artístico".

También he recordado que el severo y rigorista Savonarola es fiorentino: ¡Que les meta un susto a los fureros, a sus compiches y al Zubin también!!!

Aunque no sé si estos topes de degeneración tienen remedio cuando ya no se montan savonaroleñas piras de vánitas, que sería lo más higiénico (o que se encienda de verdad la pira funeraria de los héroes wagnerianos y ardan todos con el Valhalla).

¡Qué horror!





&.

jueves, 16 de abril de 2009

Discrepante (miscelánea de degenerante actualidad)

Voy a sublevar a más de uno de mis amigos (mis amigos leen pero comentan poco porque me espetan sus comentarios en directo y en carne mortal...en cuanto pueden). Y también meteré el dedo en el ojo a más de uno de los visitantes del blog. Bien. A ver si poco a poco gutta cavat lapidem y se corrigen y enmiendan.

1º.- Esto no es música ni estos dos gansos drogados son nada más que 2 super-fantoches a un tris de la delincuencia, vergüenza de su casta:




Ni estos dos petardos degenerados ni los que son por el estilo. Por ejemplo esos que llaman U2 y demás catervas. Mi amigo Ambrosio ya ha amagado que se va este verano a un "concierto" de esta mala canalla, en Barcelona, me parece. Lo grave es que como él tienen muchos el mal gusto también, tan decadentemente afectado. Mi amigo Ambrosio me quiere convencer y argumenta que el Papa recibió al que canta, un no sé quién; yo le digo que el Papa allá con su mal gusto (si fue cuestión de gusto). Que el Papa reciba a uno de esos es propaganda para el petardo ese y nada para el Papa...salvo suscitar/apoyar equívocos como el de mi amigo Ambrosio. Que me sale también con que el susodicho del grupo aquel da el tanto% de los "conciertos" para las misiones. A saber. Y a saber con qué ganancias cuenta el tipejo al hacerse esa propaganda "misionera". También me dice que no hay que confundir, que unos son y otros no. Llegado a este punto, desisto, como cuando me salen con que hay un "cura rockero" o una "monja heavy".

Un "concierto" de esa mala gente sólo consigue malear a los buenos y aficionar a las drogas a los chavales y jóvenes que vayan al "concierto". El ambiente no puede ser más degenerado y prostituído-prostituyente. No se hacen estadísticas, pero serían muy negras. Por eso no se hacen.

- Por cierto que leí no sé dónde que la infanta Margarita fue al "concierto" de los esos del youtube; pobrecita, porque parece que también tiene afectado el oído. Y la vis borbónica, ya que desde cuando eran adictos a Charpentier, Lully, Sacarlatti y Boccherini, cuánto ha degenerado la borbonería (no solo en eso (sin más detalles)) -.

2º.- El Gibson, cae otro mito. Un mito que se vendía entre los fans entusiastas del catoliquerío de manifa y hazte-huir como rien ne va plus de las esencias familiares en el corrupto Holivú. El corrupto y corrompedor Holivú que acaba corroyendo con su orín las esencias familiarísticas mejores asentadas, hasta del más rancio catoliquerismo: El Gibson deja esposa y no sé cuántos hijos y se va con esta moza impía de poca ropa y vergüenza; y parece ser que no es la única ni la definitiva.

Como el catoliquerío de manifa y hazte-huir no tiene suficiente con los "modelos" del Santoral de toda la vida, tiende peligrosamente a buscarse "ídolos" de papel couché y prensa rosa, verbigracia. Hoy este, mañana aquella; que dicen le han visto en Misa, un día; que cuentan que lleva una estampita de San Porompompero de Rumba en la cartera; que si dijo en una entrevista que reza al ángel de su guarda; que si va hacer una peli sobre la Casta Susana...etc.

A ver en qué queda ahora el "tirón" de la muy discutible filmografía "catoliquísima" del Gibson. Que tiene todas mis "comprensiones" como pecador hijo de pecador (y pecadora), pero que nunca me ha importado un jeme tocante a su integral-catolicismo. A la prensa rosa me remito (sorry).

3º.- La Kennedy embajadora en el Vaticano. Por su dentadura de caballo y por ser hija de la neurasténica caquéctica Jacqueline y de su padre el Presi de los EEUU (q.e.p.d. los 2, amén). Al final, la vida sigue igual. Y si un Gay-ardón ha llegado a sus cumbres por ser su padre quien era y un Principés Asturiano, por lo mismo, ¿por qué una née Kennedy, hija de papá y de mamá, mítico el papá y mítica la mamá, no va a aspirar con todo derecho a lo más alto y lo más cómodo? Porque una americana en Roma, es de peli; y en el Vaticano, de novelorio-ficción asegurado, retratándose con el Papa, de mantilla y traje largo negro (que se quitará seguidamente para posar en el Hola! con todo el mejor vestuario de la moda, exclusiva para cada temporada). Oh, oh, oh!!!

Como está el Vaticano, lo que le hace falta es una hembra diplomática a lo jacqueline con un toque de "rompedora" demócrata obama-ma. Aviados estamos. Pero ellas son así (y no se esperan mejorías). El Vaticano ha desmentido que haya nada de nada, menos mal. Pero tentativa, parece que sí, que ha habido.

4º.- Con los nazis todo fue más divertido. Ahora lo cuentan. Y ahora resulta que la degeneración prostituyente de la post-modernidad empezó en el París ocupado, oh lá lá- heilhitler. Y resulta también que nunca fue más atrevida la mariconería ni más glamouroso el puterío que cuando la svástica ondeó en l'Arc de Triomphe (esto es que lo he visto en pelis, pero no sé si ondeó).

No se pierdan la "cita" de Cocó (Chanel, of course). Y adviertan que el que propone la tesis de frivolité y champagne en copa es un íntimo de Sarkozy. Et tout cela pour quoi? Parce que, mesdames et messieurs, c'est le sexe et la joie de vivre lo que importa. Y estamos en tiempos de crisis, digamos, "total", y solamente quedan como refugio los valores perennes, inmortales y seguros de nuestra civilización: Sexo y juerga (aunque lo "ambienten" los nazis).

Coda final:
¿No se parece todo tanto a una peli del "sensible" Visconti? ¿Estamos tan estragados que nos tragamos todo esto, desde un "concierto" infame a una infame gente y una cultura infame?
Son los que están en el escenario, trasvestidos, con la desvergüenza de lo que hay porque no hay lo que debiera haber.

Y lo peor, me temo, es que, en el fondo, nadie quiere que lo haya.

O se duda.

&.

viernes, 13 de marzo de 2009

Explicando y corrigiendo: "Una frivolidad (uds. perdonen)"

Sobre todo porque es Cuaresma, y no pega rien de rien. Peeeeero...la carne es débil y la risa floja y no he podido resistirme. Conque, ahí va:





No es original mio, sino "captado" por ahí. Y supongo que es vero veríssimo y no montaje home-video ad casum. Juzguen ustedes.

Se lo tienen merecido por ser impíos que celebran una cosa tan seria como una boda fuera de una iglesia, que es donde se debe. Y el "celebrante", lo mismo (que no es católico, ya se ve).

Pero hay que ver las cosas que pasan!!!

Y todos partidos de risa...luego. Porque el momento, el instante, el ínterin es trágico-dramático-cómico-bailable 100%.

En fin, un día para no olvidar, una celebración memorable, una boda para el recuerdo.

¡Que el Señor nos libre!

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Hasta las rayitas, esta era la entrada que ayer puse y que borré...arrepentido. Io mi pento! Porque es Viernes de Cuaresma y no es día para frivolidades, ogh! Pero el duende de los blogs ha comunicado a los visitantes habituales que había articulete intitulado así, frívolamente. Luego han venido y no han encontrado novedad. Conque en atención de los afectados me veo obligado a publicar...y reconocer il mio peccato frivolíssimo: Pietá!

Pero, para que la cosa no se consuma en vanité, frivolité et légèreté (oh!, perdón, que eso suena a otro "lema" (impío y revolucionista, además)), completo la insustancialdad risible de la primae intentionis con algo más, más serio.

Por ejemplo esto:



Eso dicen los afectados. Yo digo que excusatio non petita...etc. etc. etc. Es decir que si tienen que aclarar qué son y qué no son, es que las cosas no están claras.

A mí estos pasillos de comedia clerical no me convencen. Ni estos clero-rockeretes ni tampoco el trio calavera de los "The Priests" y otras especies por el estilo. No, no, no. ¿Me hacen gracia? Sí, si se reservaran para fiesta parroquial, seminarial, conventual, familiar u ocasional. Pero si se lucen y montan tinglado espectaculero, no. Rien de rien. Y no me convencen (¿a quién convence?) con preguntas ordinarias de estilo - "¿y por qué no". Aunque sea tan facil de contestarles con un radical y contundente: - "Porque no es eso ni están para eso".

A estas alturas, con tanta historia a cuestas, hemos tenido de quasi todo. Y con muy discutibles efectos, resultados, conclusiones y finiquitos. Por ejemplo, esto de cleriguillos cantantes no es nuevo. Ya los ha habido, muy famososos. Por ejemplo, ¿recuerda alguien a Soeur Sourire y su archi-popular Dominique-nique-nique? Yo sí. ¿Y recuerda alguien cómo acabó la cosa? Yo también. Pues eso. Y ya está.





No digo que todo acabe así, sino que no hay necesidad de exponerse y frivolizarse para correr el riesgo de rematar así. Además con tanto cantante suelto (y hasta en el paro, seguramente) y tantos showmen y showrgirls, me parece redundante y saturante que unos curitas se apunten también al mundo de la farándula ( y la Sociedad General del Autores, probablemente). ¿Que es que dan lo que ganan para las Misiones? Muy bonito (y eso habría que verlo), pero lo que deben hacer son colectas parroquiales y animar a que la gente se suscriba a las obras misionales. O lo que sea. Zapatero a tus zapatos, que dice el refrán (con perdón por decir "zapatero", que es insulto grave, ya se sabe; sorry).

Y para rematar en terna este divertimento, una horrenda frivolidad que me he encontrado esta mañana, en un blog que visito. Miren Uds:




La fotito es una celebración "ecuménica". Junto a un cura católico revestido con hopa (que no alba) y sin cíngulo (que en la simbología de los ornamentos significa la castidad y la pura continencia) y con una estola color yema-naranja (el amarillo no es ni ha sido nunca color litúrgico), junto al mal-revestido preste, decía, aparecen dos "ellas" pseudo-pastoresas de no se qué conciliábulo protestante; y un sacerdote ortodoxo con su talar (aunque no estoy muy seguro de su ortodoxia, dadas las circunstancias y los/las circunstantes). En el centro de todos, un muñeco de trapo, que no se sabe quién pudiera ser o a quien representaría. Y mejor no saberlo, me temo.

Y este otro de la foto no es un profesor jubilado con mal gusto para las corbatas: Es un "cura católico" de Linz que alardea de vivir con su barragana, sin escrúpulos y sin vergüenza. Y sin obispo con un par de ínfulas que lo suspenda a divinis, por lo pronto.

Pues esa es la Linz para la cual estaba electo obispo el sacerdote honesto p. Wagner al que no han querido los obispos de Austria enfrentándose al Papa y obligándole a retirar al electo. ¿Por qué no querían al p. Wagner? A parte dos o tres indiscretas opiniones sacadas de contexto y con relativo valor que hizo en su día el reverendo Wagner, es obvio que no le querían como obispo en Linz porque no es de la calaña de los de la foto "ecuménica", ni soportaría la barraganería del otro de la foto, el de la corbata. Y por eso. Todo se explica. Lo que no me explico es cómo va a resistir la Iglesia Católica en Austria, con estas fachas y fachendas reverendas.

Conque al final, como tantas veces, la risa frívola se nos vuelve compungido llanto. Propter nos peccatores.

Así que a pedir perdón, conversión, gracia y misericordia, que falta nos hace.
Tanta, tanta, tanta.

&.

jueves, 22 de enero de 2009

Inquietantes síntomas

Me resultan penosas algunas evidencias, rastros, que voy recogiendo por aquí y por allí. Algunas me afectan bastante, tanto como rompen conceptos amables que de pronto se me hacen añicos, ingenuo yo que me los hice.
.

Por ejemplo, un dia me quedé patidifuso cuando un chaval de pueblo, de padre y madre de pueblo, criado en pueblo, monaguillo en su pueblo, y con todos sus estudios (medios) en el pueblo, la primera vez que salió al extranjero y fue a París se trajo una sola impresión fascinante de la cité des lumières: Haber estado en la tumba de un rockero que murió drogado, estragado y calamitoso, el infeliz.


No diré el nombre del difunto (q.e.p.d.), que no me gustan esos estafermos del rock ni de lejos. Diré el del cementerio, el del Père-Lachaise, nada más y nada menos, el camposanto romántico por antonomasia, ese que tiene una colección de muertos de primérisima, desde Abelardo y Eloísa (que no sé yo si es buena idea tenerlos juntos post-mortem) hasta Proust y la Callas, pasando por Molière y el mismísimo Cyrano de Bergerac. Y también Oscar Wilde, que bastaría para animar él solito cualquier cementerio. Pero el zagal aquel lo que buscaba con expectación ansiosa era la lápida del rockero drogadicto. Se retrató delante, para constancia gráfico-documental, y de vuelta al pueblo hizo copias de la foto, que dedicó y repartió entre sus amistades, todos-as de pueblo, de su mismo pueblo. Sic.



Mi pueblo era un paraíso de viejas con moño apretado, con horquillas y un par de peinecillos bién sujetos, y velo y mantón y rosario y libro de misa. Mesa de camilla y alhucema. Y un buen rosario con cabezaditas y responso por muchos difuntos queridos y recordados. Mulas por la calle y una recua de borricos con los cencerros sonando. Aun sueño despertarme por las mañanas oyendo el martilleo del herrador en el el yunque. Mi pueblo como fue con gentes como las que eran. No sabían que había en París un camposanto célebre, pero se conocían, lápida a lápida, el cementerio del pueblo.


Tengo un amigo, de mi pueblo, que me hace la gracia de llevarme al cementerio, de vez en cuando, y de ponerme al dia, porque como no estoy en el pueblo nada más que algunas veces y por circunstancias puntuales, no me entero de la vida ni de la muerte. Mi tia también me cuenta cada noche, por teléfono, las novedades; las fúnebres con mucha particularidad, como corresponde a una consciente octogenaria. Me sienta bien re-ubicarme en mis coordenadas reales, tectónicas. Me siento "fundamentado".


Todo lo contrario de lo que me pasa cuando me entero de atrocidades como esas del zagalón cateto retratándose en el Pére Lachaise, el pobre váina.


&.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Chorrear pintura

Resulta paradójica la cualidad pesetera que han tenido los pseudo artistas. Mientras menos arte, más rentable. Así desde el siniestro Picasso pasando por Miró y ahora los Tapies y Barceló y demás especímenes (los nombro no se imagina la gente con cuánta repugnancia, que hasta escribir los nombres me da escrúpulos).
.
¿Nunca han visto una paleta de pintor? Me gusta verlas porque son el totum revolutum de donde sale la Pintura. De un vistazo, uno conjetura qué colores y tonos dominarán en el lienzo, según el abigarrado colorido de los óleos mezclados y superpuestos en la paleta. Me gustan las paletas de pintor, pero sé que son paletas. Nada más.

Una especie de macro paleta es el nuevo gran timo con coste - se rumorea, que no está claro - de 11 millones de €uros, once. Imagino que no todos irán al bolsillo del avispado pintor-timador, pero imagino también que sería muy interesante saber quién más mete su cucharón en la sopera de los 11 millones de €.

Si será super-farsa la "obra" que no disimulan ni la técnica de chorro al techo con manguera, como se ve en la foto. Que no sé yo hasta cuándo tendrán que ponerse gorro y chubasquero para poder pasar debajo del engendro sin salir pringados y chorreados, hasta que las estalactitas de pintura sequen del todo.


Pero ahí está. Con la desvergüenza de proponerse como "Capilla Sixtina", para mayor irrisión. Claro que para reirse (o estremecerse) hay que saber qué es cada cosa y comparar cada una de ellas. Aunque puede ser que a más de uno la ridiculez se le transmute en penosa conciencia de la degeneración ambiental general (aunque se calle por no infringir la corrección política, ya se sabe).

Si lo he comentado aquí, en el blog, alguna vez, vuelvo a decirlo, incansable: No sólo es perversamente infra-artístico, sino que se ha hecho perversamente apreciable. Como con los abortos y otras aberraciones: No sólo se han introducido, legislado y aceptado por el común de la gente, sino que además se aceptan como "bueno", y se enseñan como "derechos" y "libertades". Respecto al arte, lo mismo: Lo han impuesto, lo enseñan y valoran como arte, y lo han introducido como tal en la mente de los acríticos, que no distinguen ni saben separar como merece el Arte del timo de los falsos "artistas-arteros".
Un horror. Con muchas víctimas y afectados. Y tan caro carísimo como pagar 11 millones por chorrear de pintura con manguera un techo de un sitio (oficial).

Y cada vez menos críticos. Y la Historia del Arte cautiva en las apestosas y tóxicas cloacas de la post-modernidad.
.
p.s. Por cierto que el timo adefésico encierra más inmoralidades. Hoy cuenta la prensa (la psoera no dice nada, claro) que se han gastado fondos destinados a la ayuda internacional en la pintu-mamarrachada, que costará cerca de 20 millones al mecenas Zp y su piara (pero que se pagará con dinero de todos-as, claro también).

&.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Confesiones impúdicas

No tengo conciencia de haber escuchado nunca voluntaria y deliberadamente ni una copleta de los Beatles. Incluso me disgusta nombrarlos. No diré de los que siguieron después de esa mala cuadrilla su abomibable senda, molestia que me ahorro.

Peeero...no hay alcázar sin brecha, ni perro sin mancha, ni cabeza sin chichón, grano, cana o calva. La integerrimidad es praeternatural entre los seres creados, lo mismo que la perfecta perfección no pertenece a nuestra naturaleza. Por lo que - mea culpa! - confieso que me gustan estas dos canciones:






Yes. Solutamente. Por mis pecados será, sin duda. Mas me fascina la pinta de capullo del que canta; y, todavía un grado más, me chifla el pataje con botas de Mama Cass bailando, ese movimiento, ese suave y módico-rítmico compás, balanceando su descomunal torso-busto de Venus esteatopígica versión '60-70, imposible batir de piernecitas y tacones, con su batón de muñecona. Me embelesa.

Cuando iba al cine, a la sesión infantil (tardes dominicales de Tarzán-Weismüller, espaguetti-westerns de Almería, y pelis de romanos contra todos) ponían antes y en el descanso un disco rayado de The Mamas & The Papas , con Monday Monday y Californiam Dreamin. Y por eso será, digo yo, que me saben a palomitas y pipas y kikos, y chicle bazooka, y conguitos, y orozuz del duro, y piruletas fiesta, y pictolines. A juanolas también. Y me gusta oirlas (de vez en cuando).

En el summum de mi parcial y ya crónica afectación de la bacteria pop, soy fan de Mama Cass. Si ya me rindió con sus imposibles movimientos coreográficos sin sacar los pies de la misma losa bajo sus opulentas formas superiores, me hechizó definitivamente haciendo de Bruja Hazel en La Fláuta Mágica-The Pied Piper, con su nariz real enriquecida con un par de verrugas, y dos o tres ratas en el pelo. Y a pesar de todo, encantadora.



Bueno, ya está. Son solaces que me per-mitto, que todo no van a ser virtudes. Y de algo nos tiene que perdonar el Señor, que para eso vino. Amén.

&.