jueves, 31 de octubre de 2013

También vuelve Teilhard


Teilhard es, quizá, el más seductor entre los teólogos del siglo XX. Aunque no sea propiamente teólogo, pues no expuso un tratado sistemático, sino que teoriza y especula en sus ensayos temas de cristología, de sacramentos, de eclesiología, de antropología. ¿Un filósofo? Un gran entusiasta con destellos de quasi iluminado. ¿Un místico? Un visionario, al borde del delirio exaltado. Si se le observa desde el prisma multi-facético del fenómeno modernista, es un solitario, muy original, en la órbita de la novedad, pero sólo en su nave. Es un peligro. Fascina con intuiciones vertiginosas que alejan de la Revelación y se pierden en la indefinición.

Teilhard, cuando se examina, es un peligro doctrinal, un descomponedor del dogma, un fantástico innovador de conceptos que al fin quedan reducidos a viejas tendencias y antiguas heterodoxias. Teilhard puede embriagar, y causar luego el bloqueo de una pesada resaca.

Por eso me asombró ayer enterarme de que vuelve, como una recaída delirante: En la Urbaniana, encuentro internacional sobre Teilhard de Chardin.


La Pontificia Universidad Urbaniana de Propaganda Fide es una de las más antiguas instituciones académicas de Roma. Se dedica, desde sus orígenes, a preparar al clero misionero y al que procede de las misiones católicas. Un cometido especialmente delicado, pues de la buena formación que imparta la Urbaniana dependerá la buena doctrina que lleven a sus respectivas iglesias los misioneros y el clero indígena.

¿Es Teilhard un autor/un tema apropiado para la Urbaniana? No, en absoluto. Ni tampoco para la Gregoriana.

Los ensayos de Teilhard - entiendo yo - conllevan actualmente un plus de peligrosidad, pues son fáciles de entreverarse con temas y tendencias de la new age. En cierto sentido, la obra de Teilhard podría entenderse como la exposición de un cristianismo new age, no con toda precisión, pero sí con toda su indefinición. Si me explico.

A no ser que se tratara de una exposición crítica de su obra, insisto en que no es conveniente la presencia de Teilhard en ningún centro de formación católico, mucho menos en una universidad como la Urbaniana, dado su original carácter misional.

La Compañía de Jesús nunca llevó bien la censura/condena de la obra del p. Pierre Teilhard de Chardín S.I. Si alguno pensara que la llegada de un jesuita a la Santa Sede ha podido favorecer esta rentrée, pudiera ser que acertara.

Pero es improbable que pueda ser recuperable la obra de Teilhard para la ortodoxia católica. Ni siquiera practicándole intensivamente una hermenéutica de continuidad.

Le probléme es que alguno también nos podría cuestionar retándonos a definir qué es/qué significa la ortodoxia católica. Y habría que reconocer que se trata de una cuestión difícil de precisar desde hace cincuenta años.

Y ahora mismo, incluso, especialmente.


+T.

lunes, 28 de octubre de 2013

A la periferia católica: Un saludo (cordial) con bendición en papel. Y poco más. Nada más.

 
El saludo de PP Franciscus a los participantes en la peregrinación-encuentro de Summorum Pontificum fue, apenas, un folio de despacho, de los que se expiden en Secretaría para cualquier cosa, pura cortesía de buró de curia. Un frio, seco y escueto saludo.

Todavía no aparece publicado en ningún sitio. Sólo he encontrado una foto del saludo, en formato pequeño, casi ilegible.



Quitando las fórmulas consabidas, las expresiones de forma/formato del sucinto documento, se saluda, se bendice y poco más. Sólo una alusión al fervor de los participantes:

"...que la celebración del Santo Sacrificio junto a la tumba de los Apóstoles suscite una fervorosa adhesión a Cristo celebrado en la Eucaristía y en el culto público de la Iglesia y conceda un renovado entusiasmo en el testimonio evangélico (...)"

Sólo eso. Nada más.

El saludo lo firma Parolín, que como sigue sin aparecer, convaleciente, no lo ha firmado Parolín. No sé quién lo habrá firmado. Cualquiera de Secretaria de Estado. Una rúbrica, un sello, y ya está. Un saludo cordial como el que se le mandaría a los asistentes de cualquier cosa.

El folio con el saludo lo leyó Monseñor Pozzo, el de Ecclesia Dei.

Así se hizo presente PP Franciscus entre el Populus Summorum Pontificum. Dicen que hubo más de mil presentes, entre clérigos y laicos. Pobres clérigos y pobres laicos, gente corriente, fieles humildes y devotos sencillos.

¿No son 'periferia'? Parece que no, que no se les considera pertenecientes a este apartado/fichero predilecto del francisquismo vigente. No. No merecen la atención papal. Ni la simpatía papal. Ni el aliento papal. Sólo el saludo cordial, formal, en un folio de la Secretaría de Estado firmado virtualmente por el ausente Parolín.

En los twitter, PP Franciscus pone más afecto que en este gélido saludo.

Si hubieran sido nuestros 'hermanos mayores' de Sión, habrían sido mejor saludados, más extensamente, con más afecto francisquista, con más ardor. Si hubieran sido hermanos luteranos, habrían sido recibidos en audiencia privada, con fotos y yutube. Pero como son católicos-católicos, fieles a la tradición, devotos de la liturgia más santa; como son quienes son, con un saludo mecanografiado basta. Es suficiente. Ni merecen más, ni se les concede. Lo justo y necesario...con cuentagotas, con parsimonia estricta. No vayan a desbordarse y/o excederse.

De la peregrinación no tengo más datos. Sólo lo poco que he visto. Tengo la impresión de que hubo menos asistentes que el año pasado, con ciertas diferencias muy apreciables. Por ejemplo, el celebrante en San Pedro, en el Altar de la Cátedra, ha sido el Cardenal Darío Castrillón, emérito; el año pasado fue el Cardenal Antonio Cañizares, prefecto de Congregación de Culto y Sacramentos. Un bajón notable. A parte de Mons. Guido Pozzo, el único prelado destacado ha sido Mons. Fernando Rifán, que celebró la Misa de Cristo Rey en Stª María sopra Minerva. También he leído que Mons. Fisichella  (supongo que de oficio) les acompañó durante el Via-Crucis por el Palatino y en la adoración al Santísimo celebrada en la Chiesa Nuova.

No está el ambiente para dejarse ver en compañía de devotos tradis. No sea que manchen y dejen huella delatable que sea hándicap para el curriculum. Vadete retro!

Mientras, en la misma Roma, en las mismas horas, estos mismos días, PP Franciscus se encontraba con las familias, también en el consabido y repetido 'marco del Año de la Fe'. De la crisis de fe, debería apostillarse.



En Piazza San Pietro, los Cardenales jugaban con globos de gas que se soltaban luego y subían, subían, subían, ligeros, volanderos, hasta que se perdían en el azul del cielo romano.



Algunos se empeñan en repetir que todo está bien. Que todo marcha.

En el marco del Año de la Fe, of course.

Aquel año que empezó Benedictus y ahora continua Franciscus.


+T.

viernes, 25 de octubre de 2013

Iterum calamitatis aetas et miseriae



El otro día publicaron en L'Osservatore un articulete de Kasper, el cardenal, con insensatas afirmaciones e inquietantes observaciones. Ponderaba la Sacrosanctum Concilium, cuyo balance, a los 50 años de la desgracia, consideraba 'largamente positivo'. Para incremento del sufrimiento de los que nos afectamos por estas cosas, el Kardinal añadía que era necesario reconocer que "...falta mucho por hacer para conseguir que los fieles entren verdaderamente en el misterio eucarístico". En este mismo sentido, Don Walter dice que había necesidad de democratizar la liturgia: "...Bisognava “democratizzare” la liturgia" (leer artículo aquí).

Hoy me he vuelto a encontrar con el funesto Kasper al leer otro artículo sobre el mismo drama en España: Su Papa Francesco la corrida dei vescovi spagnoli

El artículo italiano enlaza con otro en español que informa de las Jornadas de Liturgia organizadas por la CEE que se celebran estos días en Cáceres. El titular lo dice todo; lean el enlace:  Comisión Episcopal sugiere actualizar la Liturgia para acercarse a los fieles

Para romper a llorar.

O, mejor, para organizar una rogativa ad fulminandos illos .

Si nos preguntamos cómo puede subsistir un lenguaje semejante, unas intenciones tan sesentayochistas, podríasenos responder que, puesto que se celebra (es un decir) el medio siglo del V2º aquel (el concilium, no la bomba), se retoma el lenguaje de aquel tiempo, con sus expresiones, con sus mismas tendencias, como en una fiesta retro-hippy se anima a la gente a vestirse con la moda de aquellos años 60-70. Pero si echan Uds. un vistazo al programa de actos de las Jornadas Litúrgicas cacereñas, descubrirán que la razón es más cruda y espesa: Los protagonistas son los mismos de siempre, los mismos delincuentes litúrgicos los que hablan, exponen y conferencian. Vean y repriman las náuseas:

Jornadas de Liturgia - Cáceres, del 22 al 25 de octubre de 2013

No están todos los que son, pero son todos los que están.

Y si han aplicado un poco la atención al programa de los incombustibles y abominables nombres, ¿no han notado la proporción alarmantes de catalanes?

Mons. D. Lluís Martínez Sistach
D. Salvador Pié i Ninot
D. Matías Augé Benet
D. Bernabé Dalmau

Son por lo menos el 50% de los actuantes; o más, si excluímos la intervención del obispo del lugar, Fcº Cerro, que está más por anfitrión que por perito.

El resto, un orfeón mitad dinosaurios mitad oficiales-funcionarios: Fernando Sebastian, JCR.García Paredes, Santiago del Cura y uno de la Comisión.

No crean Uds. que profeso tirria anti-catalana; nada de eso. Recalco esto porque aun gemimos y lloramos bajo la dictadura siniestra de los liturgistas catalanes, peste funesta que se desliza en la tiniebla.

Una de las primeras cosas que hice al hacerme cargo de la parroquia fue anular las suscripciones a unas cuantas revistas y editoriales de liturgia, todas engendro de liturgistas catalanes. Cuántas parroquias, conventos y centros de culto siguen atados a ese indigesto pesebre no lo sé decir. pero calculo que quasi la mayoría de los curas entre los 50-80 años son adictos a esos estupefacientes.

Resumiendo, todo esto quiere decir que todo sigue igual, con perspectivas de empeoramiento intenso y extenso.

Los días de PP Franciscus han acabado con la restauración benedictina. Los que rabiaban cuando Benedictus emprendía su ilusionada restauración retornan y emergen de sus antros con hambre voraz y cruel apetito.

Son los monstruos de ayer y anteayer. Y auguran un futuro de otros 50 años de ensayo y descomposición.

No cabe otro pronóstico porque los pájaros del mal augurio son los mismos de antes.


+T.

jueves, 24 de octubre de 2013

El perlado de Limburgo

 
Cada vez que he visto estos días las noticias sobre el escándalo del obispo de Limburgo, me ha asombrado la cara de medio loco del ilustrísimo protagonista, y me he acordado de otros insensatos  en parecidas circunstancias. Por ejemplo, sin ir más lejos, aquel obispo de Astorga que encargó a Gaudí un palacio episcopal, una historia que parecería inventada por los judeo-masones decimonónicos de León para desacreditar al prelado de Astorga, pero que fue real como la vida misma. Si no la conocen Uds. aquí se pueden enterar un poco (aunque la historia del capricho delirante de Don Juan Btª Grau Vallespinos, el obispo del antojo gaudiniano, deba tener pormenores de esos que pocos saben y casi nunca se cuentan).

Cuando te enseñan el palacio de cuento de hadas que ideó Gaudí para el obispo Grau, te suelen recalcar que ningún obispo ha residido en él: Grau porque murió en mitad de las obras, sus sucesores porque renunciaron a continuarlas, y los que al fin las remataron porque aquel castillo de ensueño no era, prácticamente, habitable. O quizá porque, en verdad, ninguno se atrevió a habitarlo, porque no parece casa de obispo sino alcázar de princesas encantadas. Las locuras que, más o menos por aquella misma época, se permitía Luis II de Baviera, no se avenían bien con lo que se suponía debiera ser el perfil de un obispo español de mediados del siglo XIX

Así y todo, el disparate del obispo Grau dejó un precioso palacio de Gaudí en mitad de la Astorga maragata, siendo hoy el principal atractivo turístico de la ciudad. Pero el insensato Franz Peter Tebartz van Els se ha gastado la barbaridad de 31 millones de €uros en un complejo de edificios y una residencia típicos de la más vulgar y horrenda arquitortura contemporánea (con el torreón del palacio viejo en una esquina testimoniando que lo antiguo es mejor, más bello y más original).



Aunque el disparate arquitectónico no ha escandalizado por feo sino por caro-carísimo. Además, no era solamente el nuevo caserón del obispo Tebartz van Els, sino otras excentricidades igualmente costosas e impropias: Coches, viajes, dispendios varios.

Uno de los articuletes más interesantes que leí al respecto recalcaba que todo esto ha pasado porque un obispo controla y gobierna una diócesis como quiere y hace lo que le da la gana, con todos los derechos y sin apenas freno: A un obispo no hay quien lo pare

Quien lo dice es (me temo) un des-católico peligroso, de esos que aspiran a anular a los clérigos e instalar en el gobierno y la administración de la Iglesia a 'seglares competentes'. Pero tiene razón en lo que dice. Aunque no diga que para llegar a esos escandalosos dispendios el obispo insensato de Limburgo habrá debido contar con alguien más, clero y seglares. El Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung informó que el verano del 2011 los presupuestos para las obras de la nueva residencia episcopal que ascendían ya a 17 millones de €uros se fraccionaron en diez proyectos de obras menores para no tener que pedir la necesaria autorización del Vaticano, como está previsto en casos de sumas cuantiosas. ¿Quiénes sabían e iban consintiendo todo esto? Probablemente algunos de los mismos que después se han movilizado para que interviniera la Conferencia Episcopal germana y, finalmente, el mismísimo PP Franciscus, que ha apartado de sus funciones al prelado limburgués.





El escándalo está consumado. Con otros escandalosos efectos. Por ejemplo, la gente se pregunta por la economía de las diócesis alemanas. Si una diócesis discreta, como Limburgo, se mete en semejantes proyectos y gastos ¿a cuánto asciende la tesorería de una diócesis metroplitana, como Colonia, Múnich, Hamburgo o Friburgo? La pasada semana, un artículo del Die Spìegel denunciaba que ni los propios directores financieros de estas archidiócesis saben cuántos activos poseen.

Todos temen que aumenten las defecciones, que siga creciendo el número de los católicos alemanes que abandonan la práctica religiosa, una tendencia alarmante ya desde hace unos diez (o más) años.

Otro artículo sobre el caso, comentaba que PP Franciscus iba a dar un escarmiento, para que otros prelados escarmienten en cabeza ajena.

Volviendo a nuestro caso de Astorga, yo me he acordado de tantos episodios que, sin ser como lo de Limburgo, se le parecen.

Ayer mismo me enteré del dineral que se han gastado en el Colegio Español de Roma para re-decorar la capilla, con proyecto de carísimos mosaicos del artista eclesiástico de moda, el estridente Rupnik.

Y así vamos, languideciendo como pabilo vacilante, pero sobre candelero de plata y esmaltes.



+T.

martes, 22 de octubre de 2013

Luteraneando

Salva semper Charitas (cum reverentia etiam), a mí me repugna ver al Papa confraternizando con un hereje, porque es el Papa. El ecumenismo es de todos sabido que salva ciertas repugnancias, todo sea por el amor de Dios; bien, vale, valga. Pero ¿todo se puede incluir en el lote del encuentro ecuménico? ¿Aun aquello que con sólo mostrarse o comparecer manifiesta contradicción y/o desafío a nuestras católicas creencias, que - es de suponer - el Papa profesa, por ser quien es, en el más alto grado de su expresión de fe católica?

Cuando unos clérigos luteranos visitan al Papa en el Vaticano, se entiende/se puede entender el acto como, diríamos, de cierto protocolo ecuménico. De protocolo es que se observe el protocolo, que los visitantes se atengan al ceremonial y la etiqueta del acto, sin hacer y/o decir nada estridente. Desde luego, no se espera que los representantes luteranos entren cantando las 95 tesis de Wittenberg (aunque las lleven grabadas en lo más hondo de sus entrañas luteranas). Pero ¿y si el ser mismo del que se presenta ya es, de por sí, desafiante y ofensivo?

Por ejemplo - y a eso me refiero - esas cuántas 'clérigas' luteranesas que han estado coram Papa, en la presencia de PP Franciscus, que las habrá saludado, como suele, con inclinación escapular y flexión lumbar. Que si ya tiene miga que nos hayamos tragado la bola del ecumenismo omnímodo, tiene delito que convivamos sin rechinar dientes con la aberrante incorporación de la hembras al estamento clerical. Y siendo el Papa el centro de la escena (por mucho que PP Franciscus quiera descentrarse y periferizarse), el acto es un insolente bofetón en el rostro de la Santa Madre Iglesia (que es la Católica, y no otra, ni ninguna más).

Claro que cuando se claudica en un punto, es más fácil luego rendirse a dos, y a tres después, y así ir cediendo, punto a punto, encuentro a encuentro, diálogo a diálogo, hasta que un día se concluye en una escena así como las de Asís.

El medio milenio de la herejía de Lutero y la catástrofe consiguiente, parece ir celebrándose ya más en Roma que en Wittemberg. Lamentable entusiasmo este, confuso y anómalo, católicamente demencial, pero tan cierto como la escena que comento, cuyas imágenes son un clamor de hasta dónde han llegado las tesis de Lutero y hasta dónde nos ha llevado el fatídico ecumenismo vaticanosegundero.



Es de temer que, si dentro del vaticano se recibe en ambiente 'cordial y distendido' a las preladas luteranesas, cuando toque hacer la fiesta allende los pagos de Lutero, PP Franciscus se vea alternando, tête-a-tête, con esas aventajadas hijas de Catalina Bora, esposa que fue del hereje Martín Lutero.

La audiencia pontificia que cuento, terminó solemnemente con la entrega solemne de una tetera abollada y oxidada que un luterano promíscuo-católico (o viceversa) hizo a SS PP Franciscus, que quasi se queda mudo de emoción (o de estupor) por el regalo y su anejo comentario alegórico.

Fue entonces cuando, movido por algún carisma papal ad casum, PP Franciscus proclamó un nuevo concepto ecuménico: 'El ecumenismo del martirio' (léase aquí el breve oráculo y otros dichos)

Ignoro qué harán con la tetera. Espero que no le hiervan en ella un mate a PP Franciscus, porque podría, probablemente, tetanizarse y quedarse sin asistir a los faustos luteranos del 2017, cuya celebración espera con especialísima expectación el Cardenal Koch, con su boca abierta.

¿Sería una pena que no pudiera ir?


+T.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Francisquismo:Terroríficos avisos

 
Todavía no se sabe el mal que aqueja a Parolín. La (mala) nueva era que había sido sufrido una intervención quirúrgica imprevista, que le ha impedido asumir, como estaba previsto, la Secretaría de Estado de PP Franciscus. Lo que Lombardi, el portavoz, ha dicho es que no es una dolencia grave, que lo operaban en el Véneto (?) y que se preveía que tras un par de semanas de convalecencia se incorporaría a su nuevo ministerio. Si dicen dos semanas, será un mes; si es un mes, puede que venga la Navidad sin Parolín a punto. Veremos (y oremos).

Pero aun sin Parolín, parece que el nuevo equipo de gobierno vaticano ya está en marcha. Esta mañana, el ABC presentaba a los cinco españoles de la curia francisquista. En el conspicuo grupo faltaba uno más, el salmantino  Fernando Vérgez Alzaga LC, secretario general del Governatorato (la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano), que ha sido nombrado obispo titular de Villamagna di Proconsolare. Un nombramiento más significativo, si cabe, siendo el elegido miembro de la congregación de los Legionarios de Cristo, cuya restauración, después de la lamentable crisis sufrida, parece que va viento en popa. Si algunos piensan y comentan que el bertonismo periclitado ha dejado paso franco a la vieja guardia sodanista, pudiera ser que acertaran, a la vista de los acontecimientos.

De lo que pueda ir pasando cuando estos hombres de iglesia comiencen efectivamente su gobierno/gestión bajo la batuta de PP Franciscus, no me atrevo a pronosticar nada. Me da miedo.

Anteayer mismo, el 14 de Octubre, San Calixto, PP Franciscus pronunciaba dos tremendos oráculos en el sermoncete de Santa Marta:

1- "...como hijos de la Iglesia debemos continuar el camino del Concilio Vaticano II, desprendernos de cosas inútiles y dañinas, de falsas seguridades mundanas que pesan a la Iglesia y dañan su verdadero rostro"

2- "...un proyecto animado por la creatividad y la fantasía del Espíritu Santo, que nos empuja también a recorrer caminos nuevos, con valentía, sin fosilizarnos!"

Horripilante, pienso (y siento!).

¿Qué son para PP Franciscus 'cosas inútiles y dañinas/falsas seguridades mundanas'? A saber.

No menos estremecedor es el programa anunciado de 'continuar el camino del Concilio Vaticano 2º', que significa (entiendo yo) seguir desmejorando/degenerando según las tendencias/pautas/derivas del postconcilio; como si la calamidad y los estragos no hubieran ya colmado y rebosado el continente eclesial-conciliar.

PP Franciscus quiere y se propone más vaticanosecundismo. Pero elevando el nivel de alarma catastrofista, matiza el programa y parece que invoca al espíritu-espectro del vaticanosegundo (todojunto) alentando-evocando (invocando?) 'la creatividad fantástica del Espíritu'. Item plus: Con 'caminos (precipicios?) nuevos y valientes (temerarios?)'. Añade, de estrambote, un inquietante particular/matiz más: 'Sin fosilizarnos'.

Yo pienso que el fósil puede que sea él mismo, fosilizado como un trilobites en el periodo eclesiológico del vaticanosegundo.

A lo peor, lo que ha sufrido Parolín es un ataque agudo de fosilización con retención de gases de espectro vaticanosecundista. Que, diga lo que diga Lombardi, a mí me parece muy grave.

Sobre todo para la Iglesia.

Oremus (plus)!

+T.

domingo, 13 de octubre de 2013

Nuestros Mártires



Los martirios antiguos tuvieron una dignidad que luego se perdió. Las Actas de los Mártires documentan la comparecencia ante los tribunales, recogen las palabras de los Mártires ante los jueces, describen las torturas y el acto mismo del martirio, dan fe de la expectación del pueblo, testimonian el impacto de la muerte cruenta de los Mártires entre los fieles presentes y en la Iglesia a la que pertenecían. Incluso algunas escenas terribles están insertas en textos de la historiografía clásica, siendo referencias auténticamente monumentales.

Sin pretender exponer un tema que supera mi intención (y mi competencia y aptitudes), sin detenerme a examinar otros episodios martiriales, afirmo que esa dignidad del martirio de la antigüedad se pierde con la modernidad. Sin duda, las matanzas de la Revolución Francesa no son de la misma naturaleza que las escenas narradas por los antiguos martirologios. Pueden contemplarse todavía algunas escenas donde la dignidad de los protagonistas (jueces-verdugos-victimas) parece estar presente, incluso de forma notable. Pienso en el patíbulo de las Carmelitas de Compiègne, aunque no sé bien deslindar cuánto corresponde a la memoria novelada y cuánto a una crónica historiográfica, propiamente. Sin embargo, estos episodios en marco de dignidad (dignidad no significa ni justificación del crímen ni aprobación del medio) fueron los menos. En la Revolución, el desenfreno de la plebe se impuso atropellando las formas, extremándolas hasta un paroxismo de violencia y crueldad quasi insuperables. Las masacres de Septiembre de 1792 en Paris significaron la violación de aquella 'dignidad' que incluso el odio a la fe había sabido preservar. Las escenas del populacho revolucionario comiendo pan mojando en la sangre del cuerpo descuartizado de la Princesa de Lamballe suman la indignidad aberrante al terror del crímen. A los Mártires víctimas de aquel furor satánico también se les despojó del honor de comparecer dignamente como Mártires. Es difícil imaginar una escena de martirio entre el desenfreno de una orgía criminal, una borrachera de sangre y vileza.

Nuestros Mártires de la Guerra Civil padecieron ese estilo envilecido de martirio. Fueron odiados y masacrados, vejados y asesinados, inculpados y abochornados antes de ser atormentados. Fueron martirizados sin dignidad porque no la había, no la tenían ni la República infame que encubría los crímenes, ni los asesinos que los perpetraban.

Cada vez que ha habido una beatificación se han levantado los herederos de aquella indignidad, con casi las mismas voces, el mismo clamor de odio de aquellos con quienes se identifican, los verdugos, los victimarios, los envilecidos. No es que les remuerda una conciencia histórica, es que no soportan que la memoria glorificada de los buenos exponga a la luz la perfidia criminal de los malos. Son herederos ideológicos de los que mataban a los Mártires y no resisten ser testigos de cómo son alabados e invocados quienes fueron víctimas del odio sembrado y azuzado por quienes les precedieron; un odio atávico que incuban todavía hoy, con rabia malamente contenida.

Nuestros Mártires, que fueron proclamados caídos por Dios y por España, testigos de Cristo en España, remueven una conciencia culpablemente odiosa en quienes reniegan de Dios y de España.

Para quienes sí creemos y amamos a Dios y a la patria, esos Mártires son un estímulo, una fuerza, un patrimonio santo, un documento con rúbrica de sangre y gloria.

Por eso damos gracias.

Y pedimos: Si nos tocara ser como ellos, que lleguemos hasta la Cruz como ellos.

¡Bendito sea Dios en sus Santos Mártires!

¡Bendita sea España por la sangre de sus Mártires!


+T.

sábado, 12 de octubre de 2013

Dos lenguajes, dos pensamientos, dos niveles, dos 'verdades' ?


 
Esta tarde he visto en directo parte de la oración en la Plaza de San Pedro, con PP Franciscus, ante la imagen de la Virgen de Fátima. Aunque el 'formato celebrativo' se atiene al tipo de celebraciones vaticanas, reconozco - no obstante esa chocante sencillez francisquista - que unos pocos momentos me gustaron. Bueno, en realidad sólo uno, cuando llevaron en mini-procesión la Imagen de Fátima, en andas, desde el obelisco hasta el sagrato. La 'estatua' (sic PP Franciscus dixit) de la Virgen es muy bonita, muy devota, y el canto del Ave María de Fátima entonado por la Capella Sixtina (o la Giulia?) y coreado por los fieles asistentes resultó piadosamente emocionante.

El Via Mariae, o como se llame, no me gustó. Hubo un momento, cuando leyeron algunos fragmentos de los Evangelios de la Pasión y cantaron un par de estrofas del Stábat Mater, que parecía que estábamos en el Via Crucis del Coliseo del Viernes Santo. Entiendo que para la ocasión, ante la Virgen de Fátima, lo suyo hubiera sido rezar el Rosario, una parte o - incluso - completo, los 15 Misterios, ¿por qué no? Cosas más pesadas y ceremonias más prolijas se hacen y se soportan.

PP Franciscus tuvo sus ya típicos gestos de sencilla devoción, cuando esperó de pié la llegada de las andas, cuando descendió del estrado y besó los pies de la Virgen, cuando se acercó y dejó en ofrenda un rosario. También mantuvo sus desconcertantes gestos; por ejemplo no cantó, ni rezó el Ave, ni tampoco el Pater (por lo menos no se le vio despegar o mover los labios; si cantó o rezó sería de internis).

El sermoncillo, sencillo. Piadoso, directo, discreto. Todavía no sé si es sencillo porque no sabe más italiano, o si porque es así, del todo y en todo, y no le sale más discurso. La misma impresión me da cuando predica el sermoncete cotidiano en Santa Marta.

Por eso desconciertan más las entrevistas y esa especie de off the record con los que encanta a los periféricos y desconcierta a los católicos (conscientes). ¿Por qué sucede, qué significa este fenómeno francisquista? ¿Utiliza PP Franciscus dos niveles de comunicación/expresión? ¿Por qué esos dos niveles, uno con los fieles, en la Plaza, otro con los 'periféricos', en la prensa?

Me acordé el otro día del viejo caso-polémica escolástico de la doble verdad averroísta. Claro que esto no es lo mismo, no puede ser, aunque tuviera algo que ver, pudiera ser, remotamente. Un disparate mio, más bien, probablemente.

Después recordé un caso reciente, una consulta de un amigo que había cambiado de director espiritual, el nuevo era un jesuita, me preguntó sobre el reverendo, y yo le dije que le propusiera un tema de Cristología, a ver por dónde salía. Para mi sorpresa, mi amigo me contó que todo bien, que respondió ortodoxamente, como un padre de Calcedonia. Me tranquilizó, aunque me extrañó.

Al punto, sin embargo, intuí lo sucedido. ¿Cómo el jesuita de marras, reputado experto en eneagrama, pudo exponer ortodoxamente? Por eso mismo, porque descubrió el interés de mi amigo y le contestó 'a su nivel', un recurso empático que resulta muy bien cuando se sabe usar oportunamente, en las circunstancias y con las personas adecuadas; una especie de ejercicio de fino relativismo, muy versátil.

Mutatis mutandis, ¿sería por el estilo el caso de las cosas (y los gestos) de PP Franciscus?

Averígüelo Vargas, me podrán decir. Pero, Uds. comprenderán, este caso no es materia de averiguaciones de Vargas, por ser quien es y tratarse de quien se trata. Y por eso (nos) preocupa.

Por cierto, un sutil detalle, muy curialesco, muy vaticano, muy (mal que le pese a PP Franciscus) muy cortesano: Los Cardenales presentes, todos, hasta Castrillón, con pectoral discreto y cadena barata de plata. Tutto in argento, todo argentinus. A su gusto.

Némine discrepante.


+T.

viernes, 11 de octubre de 2013

Te Deum (in timore et tremore)

 
Recuerdo detalles, impresiones ad intra y ad extra, tactos, olores, música, voces. Recuerdo personas presentes, otras que tuve dentro porque no estaban, y las que tengo dentro porque ya no están. Recuerdo temores y temblores, intimidades, cosas de Él y mías, todavía frescas, fragantes como aquel día, cosas del Cielo y de la tierra, de sus alturas y de mis bajuras.

La relación es descendente, de Él a mí, toda gracia, toda riqueza, toda potestad; después sube, de mí a Él, por su gracia, por su rica misericordia, por su poder. Y se mantiene y me mantiene.

Cada vez que la rezo, me estremece esta profecía proclamante: "...Yo te he elegido hoy...Tú eres Sacerdote Eterno...". Sé que es a Él; pero sé que por Él y con Él es a mí, también.

Para siempre. El día de la gracia y el momento de la caída, en la tentación y en la desolación, con lágrimas y sin lágrimas, si hay gozo y si hay pena, afligido y exultante, ya sea débil, ya fuerte, arrecien vientos o haga sereno, con luz y con sombras, ansioso o sosegado, haya calma o esté agitado, en esta vida y más allá: Siempre sacerdote, para la eternidad.

Según el rito del pan y el vino, el antiguo rito de Melquisedec, subo al altar y ofrezco el Sacrificio Nuevo y Eterno, su Cuerpo, su Sangre, su Alma, su Divinidad. No sé por qué me quiso sacerdote, no sé por qué gran misericordia me mantiene, si no fui digno, si no soy digno, si temo cada días no ser digno.

Pero su don y su gracia, su fidelidad y su Sacramento es lo único que tengo que vale eternamente.

Por eso doy gracias y pido gracia.





Ex Voto

+T.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Newman, amable luz

 
Con la Iglesia 50 años en crisis, con el catolicismo debatiéndose contra sí mismo, en una desnaturalizada descomposición general, refresca el ánimo y reconforta recordar que Newman amó y se entregó a 'aquella' Iglesia que nosotros, los conscientes, añoramos; que celebró con temor y temblor la Misa que luego fue despreciada y hoy apenas es tolerada; que creyó y predicó con fervor la doctrina que hoy, desde las cátedras más altas, se expone entre vacilaciones, concesiones y confusiones.

Me encomiendo a Newman, sacerdote católico. Y le encomiendo a la Iglesia, esta Iglesia que sufre porque le faltan sacerdotes del temple sincero y santo de John Henry Newman.

Oh luz benigna, guíame,
por entre las tinieblas que me envuelven,
condúceme;
es noche oscura, lejos del hogar,
condúceme.
Mantenme en el camino; ni siquiera
te pido alcanzar ver el horizonte;
me basta ir avanzando lentamente.

No siempre ha sido así,
no siempre pedí que me llevaras;
pues quise elegir la senda por mí mismo;
pero ahora guíame.
Busqué la deslumbrante claridad del día,
y, ansiándola entre dudas,
me dominó el orgullo:
olvida mi pasado.

Y puesto que hasta aquí me has bendecido,
hazlo otra vez, y guíame,
por entre los desiertos y pantanos,
peñascos y torrentes,
que ya la noche acaba,
y con la luz amaneciente,
los rostros de los ángeles
-que tanto amé, y perdí por un momento
sonreirán de nuevo.


John H. Newman

Cita:

"Dios te ama, Dios vela por ti, te llama por tu nombre. Te ve y te comprende tal como Él te hizo.

Sabe lo que hay en ti, todos tus sentimientos y pensamientos peculiares, tus inclinaciones y preferencias, tu fortaleza y tu debilidad.

Te ve en tu hora de regocijo y en tu hora de infortunio.

Se compadece de tus esperanzas y de tus tentaciones. Se interesa por todas tus ansiedades y recuerdos, todos los altibajos de tu espíritu...

Te rodea y te sostiene con sus brazos, se da cuenta de tu semblante, tanto cuando ríes como cuando lloras... Cuida de ti con cariño..

Oye tu voz, tu respiración y el latido de tu corazón, te ama más de lo que tú te amas a ti mismo.

Evita infligirte dolor, mucho más de lo que tú le rehuyes, y si llega a hacerlo, lo hace del mismo modo en que tú lo harías, si eres prudente, para conseguir algo mucho mejor".



Beato John Henry Newman



Oración:


Oh Dios que diste al Beato John Henry Newman, sacerdote, la gracia de seguir tu amable luz y hallar la paz en tu Iglesia; concédenos, por su intercesión y ejemplo, que podamos pasar de las sombras y las imágenes a la plenitud de tu verdad.

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, por lo siglos de los siglos.
Amen


Ex Voto

+T.

viernes, 4 de octubre de 2013

Francisquismo reformista

´
 
El triunfalismo juanpablista tapaba y disimulaba la grave realidad de una iglesia enferma, débil, estragada por los excesos post-conciliares. Aunque JP2º aparecía en formato quasi heróico, la voluntariosa personalidad del Papa Wojtyla no se correspondía con la debilidad del cuerpo eclesial, languideciente, con mil heridas. El juanpablismo no sanó aquellos males. Quizá porque, en parte, se negaba lo evidente, el malestar generalizado.

Benedicto, desde el principio, se hizo cargo de aquella grave situación. Sus remedios fueron sabios, pero sin efecto porque el enfermo se resistía al tratamiento. Un cuadro clínico quasi psiquiátrico: El paciente no asumía su enfermedad, no tomaba la medicación y abominaba del docto terapeuta que le diagnosticaba y recetaba.

Ahora PP Franciscus reduplica el entusiasmo desplegando un inmenso telón sobre el escenario, que no se ve. El francisquismo ha encandilado al mundo, que aplaude ante el telón e ignora el escenario que hay detrás.

La inciativa de PP Franciscus es tecnócrata, parece ser: Nuevas ordenanzas, nuevos reglamentos, nuevo organigrama, nuevos gestores, nuevas formas de comunicar.

Eso ha dicho Lombardi, que la Pastor Bonus se ha quedado obsoleta, que el parto de los montes del G8 francisquista será una nueva constitución que creará una nueva burocracia vaticana, sin monseñores: Ahora vendrán gente corriente, seglares y...seglaras. Chicos de oficina y master, chicas de peli (la Chauqui esa, por ejemplo). Caducarán en breve los solideos y el paonazzo, llega el tiempo de las corbatas para ellos y el tacón aguja para ellas, pisando fuerte en los salones vaticanos.

El cataclismo del neo-programa puede ser de los que necesitan luego 50 años para recomponer el desastre. Otra cincuentena.

Sabemos - no somos bobo-neocones - que los tiempos son recios y la tempestad arrecia. Somos conscientes. Conviene recordarle a los ilusos (¡no se olvide!) que por los pecados del tiempo que el mundo fomenta, por nuestros pecados y nuestros pecadores, el Papa Benedicto estuvo a punto de verse ante un tribunal, porque el mundo lo quería ver juzgado y condenado. Cuánto pesó este y otros pormenores en el cónclave de Marzo no sé calibrarlo, pero sé que contó.

¿Eso explicaría la elección de Bergoglio, un estilo nuevo, en sintonía con la actualidad, una mano nueva al timón para afrontar una amenaza global? Quizá esa fuera una parte de la clave de aquel cónclave.

Seis meses de entusiasmo van despejando cuestiones, desvelando tendencias, trazando líneas. Y suscitando inquietudes. Y perplejidades.

Los males del alma no se curan con técnicas de empresa.

Lo enfermo de la Iglesia no son las curias, el daño es más hondo.

Si PP Franciscus no lo ve, incubará monstruos que le devorarán. Quizá sobreviva el aclamado Francisco, pero el Papa perecerá.

¿Son nuevos tiempos? No: Son viejos males, de hace 50 años, que ahora parece que se quieren tratar con tecnocratismos y personal seglar.


+T.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Desconcertar es su vocación (?)

La mesa del G8 francisquista parecía una mesa cualquiera de un consejo de empresa. En la pared de la izquierda se ve, sobre un facistol, una bella távola de (me parece) Matteo di Giovanni, una Madonna entre dos Santos (o dos Ángeles, no lo distingo bien); y en la pared del fondo, detrás y sobre el escritorio, un cuadro con marco rocalla y una pintura murillesca (me da esa impresión), quizá del propio Murillo, una Virgen con el Niño y el Bautista (?). Éstas dos bellezas y otros cuantos detalles de exquisita decoración religiosa enmarcan la escena como conviene. Es el Vaticano, una de las salas de las estancias papales. Pero la mesa, es de reunión de empresa, con botellines de agua. Vulgar, corriente.

Cuando han entrado y se han saludado, sin reverencia, sin besar el anillo, sin genuflexión, sin quitarse el solideo, se imponía la vulgaridad más pedestre, las formas corrientes, nada 'cardenalicias' en absoluto 'pontificias'. También se notaba que no había especial intimidad entre el grupo, parecían distantes, fríos, recelosos (?). Supongo que después se rompería el hielo de estos primeros momentos recogidos en el yotube.



En la entrevista que publicaba esta mañana La Reppublica, dice PP Franciscus que "este es el inicio de una Iglesia con una organización no tan vertical sino también horizontal" .

La entrevista es, otra vez, desconcertante (ver aquí en original italianoaquí traducida al español )

Algunos párrafos son extraordinariamente chocantes, por decirlos quien los dice (aunque parezca mentira que lo haya dicho):

"El proselitismo es una solemne tontería, no tiene sentido. Es necesario conocerse, escucharse y hacer crecer el conocimiento del mundo que nos rodea. A mí me pasa que después de un encuentro quiero tener otro porque nacen nuevas ideas y se descubren nuevas necesidades. Esto es importante, conocerse, escuchar, ampliar el cerco de los pensamientos. El mundo está lleno de caminos que se acercan y alejan, pero lo importante es que lleven hacia el "Bien" (...)

¿Sabe qué pienso sobre esto? Los jefes de la Iglesia a menudo han sido narcisistas, adulados por sus cortesanos. La corte es la lepra del papado(...)

(...)en la Curia hay algunos cortesanos, pero la Curia en su conjunto es otra cosa. Es aquello que en los ejércitos se llama la intendencia, gestiona los servicios que necesita la Santa Sede. Pero tiene un defecto: es Vaticano-céntrica. Cuida los intereses del Vaticano, que son todavía, en gran parte, intereses temporales. Esta visión Vaticano-céntrica se olvida del mundo que nos rodea. No comparto esta visión y haré todo lo posible por cambiarla. La Iglesia es o debe volver a ser una comunidad del pueblo de Dios y los curas, los párrocos, los obispos están al servicio del pueblo de Dios(...)

Los males más graves que afligen al mundo en estos años son la falta de trabajo de los jóvenes y la soledad en que son dejados los viejos. Los viejos tienen necesidad de cuidado y de compañía; los jóvenes, de trabajo y de esperanza, pero no tienen ni lo uno ni lo otro, y el problema es que ya no lo buscan. Están atrapados en el presente. Y dígame: ¿se puede vivir atrapado en el presente? ¿Sin memoria del pasado y sin el deseo de proyectarse al futuro construyendo un proyecto, un futuro, una familia….?(...)

Cada cual tiene su idea del bien y del mal y debe elegir seguir el bien y combatir el mal como cada uno lo conciba. Sería suficiente esto para mejorar el mundo (...)

Sobre el consejo de cardenales, el llamado G-8 del Vaticano: "Este es el inicio de una Iglesia con una organización no tan vertical sino también horizontal" (...)

"Yo creo en Dios, no en un Dios católico; no existe un Dios católico, existe Dios. Y creo en Jesucristo, su Encarnación. Jesús es mi maestro, mi pastor, pero Dios, el Padre, Abba, es la luz y el Creador. Este es mi Ser. ¿le parece que estamos muy lejos?"(...)

Estas citas no se van a olvidar.

La distancia entre la fina y sabia exposición de Benedictus y esta coloquial y vulgar charla con un periodista (que alardea de ateo) va in crescendo, no sé decir (¡quién lo sabe!) si aumentará.

PP Franciscus que en estas últimas semanas se ha referido varias veces al pecado de la maledicencia, la cháchara, la murmuración:

"No sabéis el mal que hace a la Iglesia, a las parroquias, a las comunidades la murmuración: hace daño, la murmuración hiere. Pero un cristiano... antes de murmurar debe morderse la lengua. ¿Sí o no? ¡Debe morderse la lengua! Eso le hará bien porque la lengua se hincha y así no puede hablar y no puede murmurar"

Hoy por hoy, la murmuración más dañina para la Iglesia es la que hace PP Franciscus contra la propia Iglesia.

No sé si entre los Eminentísimos de su píccola y selecta corte (?) del G8 habrá alguno que tenga el valor suficiente para decírselo.

Si no, padeceremos más entrevistas, con más desconcierto.

Y la fractura seguirá aumentando (en extensión y en profundidad).

Oremus !!

+T.

martes, 1 de octubre de 2013

Proyectos, novedades, periferias, aproximaciones

 
Los herejes suelen ser inteligentes, por encima de la media. Si son serios, reduplican su peligrosidad. Si son virtuosos (que pueden serlo) son un peligro formidable. A Hans Küng le falta el carisma virtuoso (sencillez, pobreza, humildad, mansedumbre, piedad) para ser formidablemente peligroso; pero, a pesar de sus limitaciones, mantiene una inteligencia más que notable, y sabe decir las cosas, exponerlas bien y explicarlas. Por ejemplo en este artículo:

La prueba decisiva de Francisco

El artículo es uno más de los que ponderan a PP Franciscus y le animan a navegar plus ultra. La impresión de muchos - también la mía - es que todo será menos, como la decepcionante conclusión del dicho 'vísperas de mucho, días de nada'. Bueno, de nada no; más bien, quiero decir, de poco. De poco según lo que muchos esperan, esos que son una especie de versión eclesial del '15M', todo ilusiones, todo deseos, todo fantasía de revoluciones eclesiales que PP Franciscus propiciará. Hasta lo dicen, con cierto aire de proclama desafiante:

Ernesto Cardenal habla de Francisco, un 'Papa revolucionario'

Pero la cosa no alcanzará ese nivel. Lo que sea que será dejará insatisfechos a los revolucionaristas, siempre feroces, rabiosos, violentos contra el altar que subsiste cuando los tronos ya cayeron (o quedaron reducidos a la mínima expresión de su tronío). Los que quisieran ver igualmente inane al Papado, sin el poder de las llaves petrinas, se verán defraudados, algunos, incluso, puede que se sientan traicionados por esperar lo que PP Franciscus no hará ni dará.

Mi aprensión, así y todo, es temer que lo que se vaya haciendo y concediendo deje a la Iglesia más débil, más expuesta, más fracturada. Las tendencias francisquistas son, en este sentido, suficientemente alarmantes, sin ser extremas.

Está en el ambiente, el aire transmite la expectación, la novelería se ha adueñado de los ánimos, todos esperan algo. Y lo van a tener, por lo menos esa prensa aun entusiasta lo va contar así, como una gran novedad francisquista, sea lo que sea. Incluso si no es de estreno, también se tomará como algo a estrenar.

Como muestra de la expansión de la onda (que busca las periferias, plena de ansias centrífugas, excéntricas) me he encontrado con algo que no esperaba. En el articulete de H. Küng que enlacé más arriba, se dice esto:
"...las mujeres que se deciden a practicar el aborto por razones serias, muchas veces con grandes conflictos de conciencia, merecen comprensión y piedad."

Se refiere el hereje Küng, naturalmente, a la piedad eclesial.

Pues heme aquí perplejo, bajo cierto efecto de shock, al enterarme que en mi diócesis ya se practica el consejo de H. Küng:

Proyecto Raquel

Se nos explica que:
"...quiere ser la respuesta de la Iglesia para ayudar a las personas heridas por casos de aborto(...)para la sanación y reconciliación de la mujer que ha abortado, ayudándole a comprender la verdad y gravedad de lo ocurrido, a alcanzar el perdón y la reconciliación con Dios y reconciliarse con el hijo abortado confiándoselo a Dios y reconstruyendo su propia vida poniendo en el centro al Señor"

Pero yo no entiendo. ¿Proyecto, dedicación, medios...para 'reconciliación' de madres abortadoras? ¿No hay, no existen, otras y mejores urgencias que atender, en el mismo campo de la lucha pro vida, sin ir más lejos?

¿No da cierta impresión enfermiza, decadente, una moral que promociona la defensa de la vida del nonato amenazado social, legal y familiarmente y a la vez promueve la compasión para los responsables?

¿Dónde queda el concepto de arrepentimiento y penitencia cuando en su lugar parece sobresalir la comprensión benevolente más que la actitud penitencial? ¿Acaso el psicologismo está usurpando el terreno que pertenece al fuero de la conciencia, un espacio sagrado vinculado al Sacramento, no a la recepción comunitarista-projimista? ¿El tratamiento rehabilitante de la persona y no la contrición (y también la atrición) del penitente?

Un iluminado me decía que no fuera duro, que esto era, al fin y al cabo, como lo del Hijo Pródigo, y que me estaba comportando como el hermano mayor quejoso.

Yo le dije que sí, que había dado en la diana, que así era yo, de una pieza.

Obviamente mi iluminado corrector (fraternal, of course) se creía el protagonista mejor de la parábola. Sin timidez, sin dudarlo.

Paso a paso nos acercamos a situaciones muy parecidas a aquellas que provocaron la gran crisis de la Conferencia Episcopal Alemana, bajo la presidencia del polémico cardenal Lehman, cuando las parroquias impartían cursos de concienciación/información para las interesadas en abortar y les expedían el certificado de asistencia al curso, documento que les servía luego para acreditar la información requerida legalmente para acceder finalmente al aborto. Aunque este 'proyecto raquel' no sea (todavía) eso, tengo la impresión de que es un paso más para que surja una sensibilidad comprensiva que postule el respeto de conciencia (y circunstancias) de las abortadoras. Si esto no se ve, es que se ve muy poco.

Mis dudas mayores, sin embargo, versan, por el momento, sobre esa sintonía, que me inquieta, entre lo del 'proyecto raquel' ese y lo dicho por H. Küng en su articulete. ¿Estamos tan cerca, tan próximas están ya nuestras posiciones?


+T.