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domingo, 3 de febrero de 2019

Jerarquía francisquista: Un ejemplar


Un obispo argentino, nombrado por PP Franciscus, argentinus etiam, que conoce bien su tierra y a su gente, y, entre su clero, a aquellos que le inspiran confianza, los pastores que considera idóneos para la Iglesia.

Pero mejor que verbalmente, expresemosnos con la fuerza de las imágenes. Entren y vean:

Indecente celebración episcopal durante la JMJ de Panamá

El escandaloso reportaje es una muestra. Que hay más, todos lo sabemos. Y más lo lamentamos, heridos y enfermos, debilitados y afligidos por la irreverencia convertida ya en costumbre, en América, y en Europa, y en Asia, África y Oceanía; passim, en el mundo entero. Pues todo el orbe católico gime y se descompone en la crisis de fe más extensa y profunda que jamás se ha conocido. Las fotos del obispo impío, celebrando en la intimidad con su comunidad en la playa, es sólo un síntoma. El catálogo de males de la actualidad eclesial, también. No son causas del mal, sino síntomas, efectos, consecuencias.

Son cosas que pasan y están pasando porque no hay fe. Porque hemos perdido y estamos perdiendo la fe. Desde hace cincuenta años, esa es la trayectoria de la Iglesia.


+T.


sábado, 20 de agosto de 2016

Secuelas de jmj

 
Lo presentan como un 'festival rock de inspiración cristiana'. De hecho, a pesar de los 'confesonarios' (¡habrá que ver!) y otras coartadas para embeleco de perplejos, lo que parece es una quedada para beber, fumar y demás (especifiquen Uds. privadamente lo que apunto discretamente con el 'fumar' y el 'demás').

Ver aquí la web del Key2Life

Cuando las imágenes no se parecen a los rosarios de luminarias de Lourdes o Fátima sino que parecen calcadas de un evento rock cualquiera, ofende a la razón católica (la que queda, que es poca) que nos vendan la lúdica concentración juvenil con el disimulado disfraz de festival-rock-cristiano.

De la lista de bandas que participan en el des-concierto (Kutless, Christafari, Transform Dj, Paddy Kelly, Soundbar, Good Weather Forecast, Privileg Band, Twelve24, Cardiac Move, Solarjet, Crossing Flow, Elto y Ave), me llama la atención esa llamada 'Christafari', porque me imagino una tribu con rastas y porros (Uds. me dispensen la imaginación).

La triste realidad es que yo mismo conozco a papás y mamás con pedigree católico de la mejor certificación que, siendo ellos mismos jmjoteros-rockeros, dejarán a sus niños y niñas ir a esos sitios. En su inconsciencia, jamás se enterarán de lo que pasará hasta que pase lo que pueda pasar. Pero si no pasa (aunque haya pasado) todos tan felices y a seguir meciéndose en las ramas del guindo de la catholic family (o yeah!).

Por cierto, que se me olvidaba: El padrino del engendro es Schönborn, desde el 2003.

p. s. De las liturgias y demás (que las hay, por lo visto) paso de averiguar, que tengo la crónica de abusos y sacrilegios bastante colmada (¡ay!).


+T.

lunes, 1 de agosto de 2016

Imagen y sonido


Mis reticencias a las jmj no son de ahora, ya me irritaban desde las primeras, las juanpablistas. Tampoco me gustan los 'conciertos' rock, algo que - mutatis mutandis - se les parece tanto. Abomino de los multitudinarismos religiosos. Soy católico creyente y no soporto todo eso que se hacen en estas ocasiones, en las que siempre se cometen abusos (por no decir profanaciones). Yo lo he presenciado. Desgraciadamente, otros muchos también me lo han contado. Pero lo peor es que la mayoría de los que están son absolutamente inconscientes, los obispos a la cabeza del grupo general de la inconsciencia.

Por ejemplo, miren Uds. y saquen conclusiones de la foto que he puesto de cabecera. Son los obispos y prelados concelebrantes en la mega-Misa de clausura de la JMJ, esta mañana, en Cracovia. Ya revestidos, a la espera de que llegue PP Franciscus y comience la Santa Misa, parlotean entre ellos, distendida e informalmente, mientras en la pantalla del fondo proyectan la imagen de tres rockeros guitarreando y cantando yo-no-se-qué. Ese era el 'ambiente jerárquico'. El de los jóvenes participantes, si lo imaginamos correspondientemente, mejor no figurárselo.

Para cerrar el álbum, la agencia Romereports nos ilustra con el detalle de la despedida:

Mientras cumple con el protocolo oficial de despedida del clero y autoridades polacas, una banda toca el 'We are the Champions' del grupo rockero Queen:





No hace falta que nadie me diga que en las jmj, y en esta de Cracovia en particular, hay verdadero fervor y auténtica devoción. Me lo creo. No discuto porcentajes. Si por 10 justos se salvaba (que no se salvó) Sodoma, supongo que por un puñadito de buenos jóvenes católicos de todo el mundo se podría justificar una jmj.

Pues eso. No digamos más.

+T.

miércoles, 27 de julio de 2016

Jotamejotacitis

 
Desde la semana pasada, recibo a diario fotos de los participantes de la JMJ de Cracovia. Son grupos de jóvenes acompañados de sacerdotes jóvenes. En las fotos, todos sonríen y escenifican ese entusiasmo tópico de las jotamejotas, una especie de obligado sinequanon.

PP Franciscus - como antes Benedicto XVI - usufructúa las poderosas estructuras globales de Juan Pablo II, el verdadero inventor de la pastoral de masas: Audiencias, concelebraciones, encuentros, jornadas, años temáticos. Aquella Iglesia en perpetuum móbile festivo-celebrativo sigue suministrando clamorosos éxitos. Desconozco el ánimo con que se entrega a estos jubilosos momentos PP Franciscus, no siendo su perfil, ni de lejos, comparable al de JPIIº, pero es evidente que sabe aprovecharlos para plantar su mensaje, o sus inquietudes. El lema del 'hagan lío' es apropiadísimo para estas ocasiones de entusiasmo multitudinario.

Los participantes de las jotamejotas, jóvenes sacerdotes y jóvenes laicos, son, en gran número, veteranos jotamejoteros, con experiencia de otras jmj o encuentros similares. O son hijos de familias surgidas en los encuentros de la primeras jmj, o sacerdotes treintañeros (o mayores, incluso) que recuerdan el despertar de su vocación con ocasión de la JMJ. En esta de Cracovia, se reviven todas aquellas jornadas pasadas que marcaron vidas jóvenes con el sello de una consagración religiosa o un matrimonio cristiano.

Y así y todo, sigo sin encontrar una explicación satisfactoria para esa institucionalización del entusiasmo.

La crisis de la iglesia, no para. Las tragedias del mundo, no cesan. Aunque cada época haya tenido su depósito de tribulaciones, dudo que existan razones para que la Iglesia del siglo XX-XXI se haya instalado en una feria continua, estando en un mundo tan profundamente atormentado, que sobrevive, casi sin esperanzas, un doloroso conflicto, interno y externo.

La verdadera alegría cristiana es interior, del alma, y es escatológica, futura y celestial, no terrenal. El regocijo pasajero se corresponde con el entusiasmo engañoso incompatible con la verdad de la santidad, del Evangelio, de la Iglesia. Quizá por eso - como en otros fenómenos de pastoral de masas - los frutos de la jmj son endogámicos: Crean adeptos a las jmj que vivirán parcialmente su fe en y para otras jmj, o similares.

Mi esperanza es que eso pueda servir para que unos pocos reaccionen y pasen del tedio desencantado a otro nivel más alto de vida cristiana, de vocación eclesial, sean sacerdotes, religiosos o laicos.

Pero la impresión es que se fueron y volverán con la misma sonrisa sellada en rictus de 'siempre es fiesta', la sonrisa de todos mil veces retratada en selfies y en videos. Y retornarán adictos a concelebraciones, confesiones, comuniones, oraciones...todo según el estereotipo masivo, entusiasta, intensivo del modelo.

Algunos no se ven, no lo aprecian, pero ya no tienen edad para estas expansiones. Otros, más bisoños, no advierten la deformidad con que estas expansiones marcarán su fe.

Me pregunto si PP Franciscus advierte estas circunstancias. Y temo cómo puedan evolucionar estos modelos pastorales. Sobre todo porque los días confusos de PP Franciscus no son aquellos años de Juan Pablo IIº, tan recientes y lejanos, en que se sentía - a pesar de los pesares - otra firmeza en la Roma de Pedro.

Paradójicamente, el martirio de l'abbé Jacques Hamel mostraba, cuando comenzaban las JMJ, el rostro, más real, de una Iglesia sufriente que recibe en la vieja y católica Normandía el golpe que no cesa de martirizar a los católicos en todo el mundo.

No sé si ese eco de batalla templará en sensatez las sonrisas entusiasmadas de esos chicos, 'la juventud del Papa', que harán fiesta en Cracovia.

+T.

martes, 10 de diciembre de 2013

Iglesia en descomposición


En la foto de arriba, el cura es el del centro: El cura travestido, vestido de negro, quizá una versión Edith Piaf con michelines y guitarra (estas cosas del travestismo siempre tienen historia detrás, frustraciones, ilusiones, traumas, tentaciones...etcéterasssss).

Lo peor de lo peor (además de lo malo empeorado de ser un cura el travestido) es que la cosa ocurrió (respiren hondo...otra vez... ssssssniffffffffffffff...) en ¡¡¡una vigilia de la Inmaculada!!!, una 'vigilia juvenil', una 'vigilia juvenil diocesana' con motivo de la fiesta de la Inmaculada.

¿Dónde fue? En Santiago, en Santiago de Compostela.

¿En qué sitio? En un colegio, en un colegio de salesianos.

¿Y qué más? Pues no sé qué decir, me parece suficientemente traumatizante lo que llevo dicho. Pero si quieren Uds. más carga pesada, más documentación, véanla ustedes mismos aquí, porque todo está publicado, sin vergüenza:

El día de la Vigilia de la Inmaculda comenzó con una gran fiesta con todos los jóvenes diocesanos

La galería fotográfica, que comienza inocente, con imágenes de chicos y chicas en un patio de colegio, se cierra con la secuencia de travestismo, no sólo con el cura vestido de Edith Piaf, sino con alumnos en plan dragg-queen (o como se diga/escriba). Todo ello dentro del mismo acto de la vigilia, sin solución de continuidad.

Salvo la información que aparece en la misma página, no dispongo de más detalles, no sé explicar el motivo de la equívoca e indecente pantomima. Ni imagino qué tenía que ver la mariconada con la vigilia, desconozco el 'punto de inserción' de una cosa con la otra. Intuyo que mejor no saberlo, sin ahondar en pormenores.

¿Consecuencias? No las conozco, tampoco. Deduzco que ocurriendo todo ello en Santiago, donde hubo aquellas sacrílegas romaxes sin consecuencias, donde pasan y se cuentan cosas que parecen obra de meigas impías; siendo en Santiago, donde pastorea ese obispo de perfil mediano/mediocre (cota nacional episcopal), modosito y tal, considerando todo ello, concluyo que no pasará nada, rien de rien (que cantaba Edith Piaf).

Et cum sumus sub francisquismo in quo dicitur ut lium necesse est, hasta pudiera pasar que al cura travestido de Edith Piaf se lo lleven a Roma y lo nombren prefecto universal de pastoral juvenil, o secretario apostólico de vigilias equívocas, o pontificio presidente del consejo de misión periférica ad travestentes gentes.

En fín, ya veremos. Ya iremos viendo.

Quia scriptum est: 'Maiora his videbis'.



+T.

domingo, 28 de julio de 2013

En estado de 'JMJ'




Cuando el Señor dijo que fuéramos como niños no quiso decir que nos comportáramos como niños. Mucho menos como adolescentes. Y no dijo nunca que nos mantuviéramos jóvenes. Desear la juventud perpetua no es una aspiración cristiana, por el contrario, ese fue uno de los mitos antiguos del paganismo, uno de los más perdurables, que incluso llegó hasta el Medievo. Algunos de los valientes que emprendieron la conquista del Nuevo Mundo buscaban también la fuente de la eterna juventud; Ponce de León descubrió La Florida buscando aquella legendaria fuente.

En estos días de la JMJ hemos visto quasi realizada la ancestral aspiración de la vuelta a la juventud, contagiados por el ambiente juvenil de la muchachada católica internacional; ha sido fácil sentirse joven con los jóvenes, moverse entre ellos y con ellos expresar la fe en el Señor desde una Iglesia joven, de jóvenes y para jóvenes.

Pero en cuanto tengamos un poco despierta la (cada vez más necesaria) conciencia crítica, advertimos que algo falla, puesto que las proclamas junioristas sólo sirven, realmente, para los jóvenes participantes (presentes o conectados), sencillamente porque es engañoso extrapolarlas y alentar un estado permanente y general de JMJ en la Iglesia, que no es joven toda ella. En el fondo parece que se aceptara sin discusión una peligrosa confusión: La de identificar juventud con bien, la identificación de juventud como ideal, declarar que la santidad se identifica con la juventud (o viceversa). Esa, al menos, es la impresión, resultando la curiosa paradoja de que en la época más anti-dogmática de todos los tiempos surgen dogmas nuevos y absolutos, como este del juniorismo eclesial, vagamente definido pero quasi universalmente profesado.

Si hubiera que precisar en qué consiste, qué significa y aporta la juventud a la Iglesia, sería fácil y rápido hacer una relación de tópicos: Inconformismo, rebeldía, desprendimiento material, desinhibición, sinceridad, ausencia de prejuicios, altruismo, capacidad lúdica, etc. Una lista de 'méritos' de la juventud, en suma, tan relativamente real como revisable en cuanto a su justo valor. Una lista apreciable, en todo caso, siempre que incorporara ideales y virtudes cristianas, identificándose con ellas según el animoso, optimista y alegre espíritu juvenil.

El entusiasmo y el ambiente alegre es contagioso en las JMJs, es patente. Pero también la impresión de que esa 'movida' es más externa que interna; es decir, que el entusiasmo que se exterioriza no se corresponde con una conversión interior que luego de traduzca en una vida religiosa, devota y virtuosa. A la postre, la mayoría de los grupos juveniles pueden mantener luego en sus encuentros un entusiasmo formal, pero raramente un compromiso espiritual perseverante.

¿Puede haber culpa pastoral? ¿Se puede acusar a los pastores? Entiendo que sí, por dos razones:

1) por frívolo mimetismo con las formas
2) por ausencia de una formación doctrinal/espiritual/moral seria y exigente

Un comentarista de ExOrbe me mandó el yutube que he puesto de cabecera, una grabación que esta mañana ya corría por internet. En la escena que recoge la grabación, la imagen de nuestra Jerarquía es patética; pocas veces se habrá visto un escenario tan elocuente para ilustrar la crisis de identidad de un estamento sagrado que, hasta hace unos 50 años, se caracterizaba por la conciencia de una alta y sagrada dignidad, y hoy se desfigura identificándose con la insustancial frivolidad de un ambiente tópicamente 'juvenil'. Podrían corear con los chicos ensayados la cantinela de 'Esta es la juventud del Papa' cambiando la letra y diciendo, mientras bailan, 'Esta es la Jerarquía del Papa' o 'Somos los obispos del Papa'. Con todo ritmo. A toda marcha. Armando el lío.

Y todos contentos. Todos satisfechos, emborrachados de entusiasmo. Con la engañosa ilusión de que eso es y así se hace la 'nuevangelización'.

Nunca he estado en una JMJ. Comprendo que a algunos le sirva como excitante, una experiencia estimulante para los buenos (y equívoca para los incipientes). Esta mañana he llegado con retraso a la Misa de 9'30 porque ayer estuve hasta las 3 y pico de la madrugada siguiendo la vigilia de adoración de la JMJ, retransmitida en directo desde Copacabana. La celebración tuvo momentos emocionantes, con el Señor expuesto en la Custodia, centro de todo el acto. El Papa, con pocas palabras, señaló un claro esquema de vida: Oración, Sacramentos y obras de misericordia. Las cámaras ponían primeros planos de jóvenes llorando emocionados, rostros sinceros, recogidos, orantes. Se interpretaron algunas canciones, intercaladas entre los minutos de silencio y las preces; todos los cantantes estaban igualmente emocionados, todos cantaron arrodillados, hasta los que se acompañaron de la guitarra, nunca lo había visto antes. Sin gustar de ese tipo de celebraciones, tengo que reconocer que el ambiente de oración era muy atrayente. Se cantó el Tantum Ergo en portugués, con una melodía muy adecuada, el Papa incensó y dio la bendición con el Santísimo; después de la bendición se rezaron las preces de alabanza. El Sacramento, expuesto en una gran custodia, de diseño moderno, fue retirado en una pequeña procesión, portado en andas por cuatro diáconos con dalmáticas, acompañados por acólitos ceriferarios. Como conclusión, ante la imagen de Ntrª Srª Aparecida, se cantó la Salve Regina. Todo me pareció muy digno. Para muchos jóvenes participantes en las jmjs esos momentos son especialmente emotivos y muy recordados luego.

Pero son una especie de paréntesis en medio de un tono general bullicioso, agitado, donde lo contagioso no es el recogimiento sino el tono exaltado, ligero, quasi frívolo. Por ejemplo, esta foto que me han mandado y que no sabía si sacar, pero al final he decidido poner. Total, es una imagen, simpática, desinhibida, juvenil e ingenuamente descriptiva del ambiente sano y amable de las JMJs; disfruten Uds. de la instantánea:



Como se trata de un posado para una cámara, no hay sorpresa en la instantánea del conocido prelado, tan juvenil, así, con la chaqueta por la cabeza, como disfrazado de monja, con las manitas juntas, en piadosa estampa.

Lo que pasa es que viendo el pectoral y sabiendo que es obispo (y un obispo en circunstancias muy especiales), nos cuestionamos la personalidad y el peso de esta nuestra Jerarquía, que Dios guarde (y perfeccione).

Total son pequeñeces, detalles de esta gran movida de la JMJ, que vuelve adolescentes y bailones a los obispos. Justo lo que necesitamos para los males que afectan a la Iglesia.


+T.

viernes, 26 de julio de 2013

Nueva Santidad para la Nueva Evangelización


El vídeo es alucinógeno, estupefaciente, pero muy útil para hacerse cargo del programa, de las nuevas tendencias, del camino que nos quieren hacer seguir. Si no han podido entender la letra en portugués-brasileiro o no han podido seguir bien los subtítulos, supongo que sí se habrán quedado con una parte del estribillo:

"(...)Necesitamos santos que vivan en el mundo, sin sotana y sin velo (...) Santos en blue-jeans que beban cocacola y coman hot-dogs (...)"

Eso dice la copleta. Por internete corre un texto atribuído a Juan Pablo II, unas palabras que habría dicho en la jmj del año jubilar 2000. No he encontrado la referencia de dónde y cuándo lo dijo, pero sí el párrafo completo que da pie a la letra de la canción:

"Necesitamos Santos sin velo, sin sotana. Necesitamos Santos de pantalones jeans y tenis. Necesitamos Santos que vayan al cine, escuchen música y que paseen con los amigos. Necesitamos Santos que coloquen Dios en primer lugar y que sobresalgan en la universidad. Necesitamos Santos que busquen tiempo cada día para rezar y que sepan enamorar en la pureza y castidad, o que consagren su castidad. Necesitamos Santos modernos, Santos del siglo XXI con una espiritualidad insertada en nuestro tiempo. Necesitamos Santos comprometidos con los pobres y los necesarios cambios sociales. Necesitamos Santos que vivan en el mundo, se santifiquen en el mundo y que no tengan miedo de vivir en el mundo. Necesitamos Santos que tomen Coca-cola y coman perros calientes, que usen jeans, que sean internautas, que escuchen discman. Necesitamos Santos que amen la Eucaristía y que no tengan vergüenza de tomar una cerveza o comer pizza el fin de semana con los amigos. Necesitamos Santos que les guste el cine, el teatro, la música, la danza, el deporte. Necesitamos Santos sociables, abiertos, normales, amigos, alegres, compañeros. Necesitamos Santos que estén en el mundo y sepan saborear las cosas puras y buenas del mundo, pero que no sean mundanos."
¿JP IIº, JMJ 2000 ??? (y aquí...y en más sitios por el estilo)  Incluso aquí se atribuye ya a Francisco

¿Sabe alguno de los que visitan ExOrbe dónde y cuándo diría JP2º esto? Como nunca fui especial seguidor suyo, no sé si es cita de algún texto oficial o si sería un espontáneo off the record, dicho bajo el efecto de alguna escena entusiamante. No sé siquiera si lo dijo o si se trata de un apócrifo wojtyliano (lo más probable), pero esa mezcla promíscua de santidad y vida vulgar es asombrosa. En sustancia, podría entenderse bien como una glosa aggiornata de aquel fragmento de la Oración Sacerdotal del Señor:

Yo ruego por ellos:
no ruego por el mundo,
sino por los que me diste,
porque son tuyos. Ya no estoy más en el mundo,
pero ellos están en él;
y yo vuelvo a ti. Padre santo...ahora voy a ti,
y digo esto estando en el mundo,
para que mi gozo sea el de ellos
y su gozo sea perfecto...Yo les comuniqué tu palabra, y el mundo los odió
porque ellos no son del mundo,
como tampoco yo soy del mundo... No te pido que los saques del mundo,
sino que los preserves del Maligno...Ellos no son del mundo,
como tampoco yo soy del mundo. Así como tú me enviaste al mundo,
yo también los envío al mundo
.
Jn 17, 9-19

Puede ser. Desde este texto precioso podría entenderse bien la letra de la canción y ese apócrifo juanpablista, insistiendo en que la evangelización es 'intramundana' debiendo estar el evangelizador fuera del orden 'mundano' pero activo en medio del mundo, el mundo actual. Bien. Pero ¿por qué esa reluctancia, ese rechazo a los signos que identifican a los Santos que evangelizaron al mundo sin caer en los embelecos del mundo?; precisamente, la sotana y el velo, el hábito religioso y la vestimenta clerical, fueron los signos que identificaban a los que renunciaban al mundo para salvar al mundo siendo fermento de santidad con su acción en el mundo, vestidos unos con sotana y otras llevando sus velos religiosos. ¿Por qué ese rechazo, por qué el distanciamiento, por qué esa repugnancia anti-sotana y anti-velo?

¿Han pasado de moda, ya no son válidos, Francisco de Asís, Vicente Ferrer, Ignacio de Loyola, Teresa de Jesús, Rosa de Lima, Damián de Molokai, Pio de Pietralcina, Teresa de Calcuta? Todos católicos, con hábito, sotana y velo.

Paradójicamente, sorprendentemente, se exalta otro hábito, un 'nuevo hábito': el blue-jeans, la cocacola y el hot-dog, vestimenta/uniforme y dieta. Todo made in USA, curiosamente.

Si se prolonga el silogismo, si se sigue el argumento - ¡¡ que sean valientes!! (ya que son vanguardia) -, hay que concluir que se desea y se busca santos de rock-and-roll, rap y ritmo caribeño; santos de porro, anfetas y coca, santas de look gótico, con tatuajes y vida noctámbula. Etc. etc. etc.

¿No es eso? ¿No se trata de eso? ¿No es la secuencia consecuente del 'no queremos santos de sotana y velo' que canta la canción?

Y dirán, con todo el desparpajo de la insolencia embravecida que sí, que es eso, que quieren justamente eso. Y cantarán el himno a los nuevos 'santos' del mundo, sin sotana y sin velo, santos en pantalón vaquero, tatuaje en el hombro y canuto en los labios. Un prototipo de la nueva santidad.

En la jmj de Rio, hoy mismo, el Papa Francisco ha dado otra puntada, ha añadido otro matiz a la nuevangelización en vaqueros de dieta cocacola. El Papa ha dicho que hay que armar lio:



(aquí más extenso)


No sé cómo se traducirá y entenderá la expresión 'hacer lio / armar lio / liarla' fuera de esta animosa jerga hispano-latina. Sea como sea, la proclama juniorista parece que se adueña del discurso papal referente a la nuevangelización, ese mito de la iglesia del 2000, tan inflado.

Entiendo que en una jmj, pensada para eso, la Iglesia haga proclamas a los jóvenes. Pero me resulta patéticamente doloroso comprobar como el juniorismo vaticanosecundista sigue atrapando el alma de la Iglesia.

Cristo no funda su Iglesia con jóvenes. El adolescente que presenció el prendimiento del Señor en Getsemaní, iba liado en una sábana y salió corriendo desnudo (Mc 14, 51-52).

Los chicos y chicas de la jmj se irán. ¿Se irán evangelizando? Se irán con la copla del 'queremos santos sin sotana ni velo, santos de blue-jeans, cocacola y hot-dogs'

¿Y qué lío armarán? El lio de llegar a sus parroquias diciendo que 'quieren santos sin sotana ni velo, santos de blue-jeans, cocacola y hot-dogs'

Y será un lío, verdaderamente.

Santidad, Papa Francisco, Obispo de Roma: Con lo liados que estamos, con el lio que tenemos ¿quiere su Santidad más lios? ¿Quiere su Santidad que nos líen más? ¿Ha venido su Santidad para liarnos?


+T.

lunes, 22 de julio de 2013

Munilla in Wonderland


Las jmj son una institución juanpablista y los juanpablistas se lo pasan pipa en las jmj. Las jmj son el Woodstock del decadente catolicismo post-conciliar, un 'espárrago rock' en versión pandilla-católica donde se expanden entusiasmos y se recargan baterías con la ilusa energía de 'cuánto nos gustamos', que es una versión degradada del petrino 'qué bien se está aquí'. Las jmj son el Tabor de las propias jmj. Y el Papa, claro.

Es de esperar que el entusiasmante Francisco que arranca unánimes aplausos en Roma entusiasme arrolladoramente en las jmj, un escenario creado para entusiasmar, expresamente. Su desenvoltura populista se prodigará en instantáneas de espontánea complicidad con los jóvenes católicos de la nuevangelización, esas masas de mochila, banderita y acampada, la juventud del Papa que aportan los movimientos neo-católicos, ese fenómeno engañosamente dinámico que, bien examinado, es practicamente estático, sólo móvil en el tiempo, el transcurso que media entre una jmj y otra.

Cada vez que se celebra una jmj, la Iglesia que convoca y asiste es más débil que la anterior, cada vez le cuesta más mantener incluso el entusiasmo que es el ser de la jmj. Las estadísticas pueden dar cifras, pero las cifras no son más que cuentas, cuentos.

El otro día leí lo que cuenta Munilla, que hace una semana que está en Rio jmjeando, encantado de estar, entre guitarritas y chicos-as de mochila con el kit católico.

Munilla es un ejemplar-tipo del prelado juanpablista. Munilla se cree (con toda su buena voluntad) que evangelizar es sentarse en el suelo, cargar mochila, ponerse el pectoral encima de un anorak y hacerse una marcha monte a través, con reata de chicos-as y Misa de campaña con sermoncete de impacto, mechado con unas cuantas palabrejas del argot pijo-urbano.

A Munilla le hicieron campaña - más política que pastoral - gente del estilo de esos grupos del catolicismo no-afiliado que sobrevive en pequeñas fundaciones de viejos jesuitas francotiradores, de los que no se iban de la Compañía descompuesta pero organizaban grupos pretendiendo conservar el estilo jesuita del que la Compañía se desdecía. Al final, los grupos pro-Munilla hoy día se definen en un confuso catolicismo contrahecho, con partes carismáticas, partes neocatecumenales y cierta impronta de la espiritualidad del Opus Dei, todo ello amalgamado con una entusiasta adhesión al Papa, con la figura de JP2º como ideal, por haber sido el Papa que les configuró.

Subrayo que Munilla ha sido un fenómeno político-pastoral confeccionado en la retorta de la CEE. No le veo futuro en el podrido escenario de las Vascongadas, una sociedad manchada por su complicidad con el terrorismo criminal, con un clero algunas veces cómplice y siempre complicado en la sórdida trama del separatismo. A veces intuyo que el día menos pensado Munilla se cansa y se va, por mero instinto de supervivencia, no porque lo vayan a matar, sino porque aquel ambiente mata.

Por eso se comprende el relato del género 'Munilla in Wonderland' que el prelado vasco nos manda desde el trópico de Río de Janeiro, una tópica crónica juanpablista, con patentes toques francisquistas (leer aquí). Entresaco algunas líneas:


"(...) Es emocionante ver la hospitalidad de los pobres (...) fuimos a las favelas donde jugamos un partido de futbol con los chavales (...) entramos en una favela a rezar el rosario, metidos como pudimos en varias habitaciones. Lo hicimos en la favela de una familia en la que habían matado a dos hijos en un tiroteo. La madre nos había preparado una merienda para después del Rosario, y luego hicimos una fiesta con bailes a la que asistieron los miembros católicos de las favelas vecinas (también al Rosario). Todo el mundo bailaba, cada uno en el cubículo en que se encontrase, porque era imposible que cupiésemos en el mismo habitáculo (...) Tuvimos una eucaristía en la parroquia, a la que asistió muchísima gente del barrio. Impresionante cómo se puede compaginar tanta ‘devoción’ con tanta fiesta en la eucaristía (guitarras eléctricas y batería inclusive). Al mismo tiempo, todo supersolemne, con monaguillos con sotana roja y roquete incluído. Al terminar la eucaristía, unos diez minutos de cantos y baile en la iglesia con toda la gente que no terminaba de marcharse, por la música religiosa tan animada (...)


La conclusión de la experiencia:

1.- LOS POBRES NOS EVANGELIZAN.

2.- LA IGLESIA ESTÁ MÁS VIVA QUE NUNCA, A PESAR DEL RETO DE LAS SECTAS.

3.- SI NO OS HACÉIS COMO NIÑOS NO ENTRARÉIS EN EL REINO DE DIOS

4.- TE DOY GRACIAS PADRE, PORQUE ESTAS COSAS SE LAS HAS OCULTADO A LOS SABIOS E INTELIGENTES Y SE LAS HAS REVELADO A LA GENTE SENCILLA "


¿No les resulta a Uds. familiarmente chocante ese estilo condescendiente en el que se dice 'pobre' dejando claro, implícitamente, que el que lo dice se auto-categoriza en un nivel superior?

¿No perciben Uds. cierto tufo acomplejado del que se declara anti-teología de la liberación pero al fin queda prendido en las redes del proletarismo víctima y sujeto de misión-renovación?

Y así en todo lo demás.

Confieso que esto que comento son reluctancias muy personales, mías, impresiones del que esto escribe, que no pretendo transferirles, conste.

Pero conste también esta crónica de la crónica, que no disparata ni delira, sino sólo comenta y esboza algunas conclusiones.

p.s. De los conceptos y tendencias litúrgicas de la jmj de Río y del propio Munilla nada digo, saquen Uds. mismos las penosas conclusiones, conscientes de que esto no es lo peor, siendo Munilla un buen chico juanpablista, modélico en su especie (imaginen con terror lo que pueda haber a su izquierda).


+T.



jueves, 2 de mayo de 2013

Pijo-catolicismo en acción (virtual), ahora que llega Mayo



Si no se imaginan Uds. quiénes son y de dónde han salido, yo no lo voy a decir. Todavía conservo un buen recuerdo agradecido de cuando eran una esperanza para el catolicismo ruinoso del post-concilio. Y lo fueron. Y por ellos - gracias a ellos - se salvaron muchas cosas y otras se recuperaron, o no se perdieron del todo. Pero, a menos de 50 años de la muerte de su Fundador, hoy son, cada vez más, una sombra patética de lo que llegaron a ser. El futuro que se les teme es que se transformen todos en lo que parecen ser estos nenes pijo-católicos del YouTube:




El YouTube lo hacen estos chicos: Nueva Red Social Mayfeelings

Yo he conocido hace 40 años las mismas caras, gestos, poses; en vez de camiseta llevaban jersey de cuello de pico, camisa sport y corbata. Pero eran como esos tres: El guay, el feo, el duro. Más o menos.

Adoptan (será una estudiada técnica de marketing, supongo) un perfil bajo-católico (ellos dirían low-catholic style, o algo así) en el look, el formato de imagen y la locución. Lo que pasa es que se les nota. Por lo menos se lo notamos los que conocemos el olor de las ovejas (Franciscus dixit).

No son francisquistas, todavía. Todavía están en la revolución juanpablista-jmjotista. 'Revolución', esa es otra. Porque repiten la palabra y sus derivados revolucionarios como si se hubieran instalado en el revolucionarismo más castizo del '68. Uno se ve forzado a preguntarse hasta qué punto no hemos sido colonizados por todo aquello, por aquel pensamiento no-cristiano y anti-católico, puesto que los jóvenes cachorros, la supuesta vanguardia de la nuevangelización, usan y repiten esos conceptos con tanto desparpajo, no problem (las nuevas generaciones pperas han hecho lo mismo).

Ellos dirán que es táctica, método, procedimiento. Yo me pregunto si el formato no habrá devorado el contenido, la sustancia, la res (no la red).

Se les ha acusado muchas veces de pelagianismo. Si Uds. ven el YouTube, ¿no detectan, acaso, una huella, digamos, neo-pelagiana muy acusada?

Al final es sólo otra red social, ellos mismo lo dicen. Y dan la impresión justamente de eso, de que se quedan en la red del tu+yo=nosotros, ¡qué guay, chicosss!

También las antiguas (nihil novum sub sole) 'cadenas de oración', muchas veces, parecían ser, más que nada, cadenas.

Y la incómoda sensación de que intentan venderte el cucurucho merengado de que la Communio Sanctorum la han inventado ellos, es de ellos y ellos la administran con y entre los suyos (y simpatizantes agregados, invitados y casuales). ¿No?

Se me olvidaba: Los cartelitos con el pray-pray-pray-pray en la Puerta del Sol, tope guay, lo más, molando mazo (son la revolución del 15M-pijo-catholic, no se olvide).

Conque si quieren Uds. quedarse satisfactoriamente nuevangelizados, apúntense al buen-rollo de estos chicos del feeling, y estarán ustedes estupendamente nuevangelizados. Como ellos.


&.

martes, 19 de febrero de 2013

Se va, renuncia, pero con muchos aplausos

Jmjotistas entusiastas vitorean y tocan palmas porque el Papa se va

Lo de la cuenta de twitter del Papa me pareció una insustancialidad, una concesión a la galería banal. Con tantos Ravasi y Fisichella nombrados para nuevangelizar modernamente, no sé por qué el Papa (un mes antes de su renuncia) tenía que meterse (o dejar que le metieran) en la jaula del twitter, ni en nada de eso. Hay medios y medios, unos más apropiados que otros según qué personajes y su dignidad.

Si en algo destacó el Beato Magno fue en una hiper-publicidad mega-mediática del Papa y el Papado, un exceso que ha pagado muy caro su sucesor, forzado a seguir un ritmo que no era el suyo, y que no puede ser el de la Iglesia. Aunque desde el nombre elegido Benedicto XVI manifestó su personalidad, tan distinta de la de su predecesor, también desde el principio tuvo que hacerse cargo de algunas servidumbres heredadas, una de ellas la del juniorismo y las jmjoterías.

La juventud se desvela insustancial casi siempre y en casi todo; si algo de algunos jóvenes destaca es lo menos juvenil de los menos jóvenes entre los jóvenes, es decir, todo aquello que rompe el estereotipo de la banalidad y se sale de los paradigmas de la necia juventud. Esos brillantes ejemplos de lo que no es común entre los jóvenes son raros, no están perdidos entre la masa y destacan por méritos ligados a la dedicación, el esfuerzo, la superación y las aspiraciones nacidas de ideales fuera de lo corriente. Y no digo que sea/n todo/s bueno/s, pero sí que los mejores entre los jóvenes son quienes están menos marcados por el común denominador.

De jóvenes archi-tópicos, sin embargo, nacen cuchufletas como esta, patéticamente tragicómicas:

Un grupo de jóvenes lanza una iniciativa para dar las gracias al Papa con el aplauso más largo de la historia. Pretenden batir el récord Guinness

Conque al Papa rendido, vencido, débil, cansado, agotado, se le despide con un enorme y prolongado aplauso, como se aplaude al jugador lesionado que sacan en camilla del campo de juego. Porque los jóvenes católicos de-formados en el jmjotismo juanpablista no son capaces de más, sólo saben hacer bien cosas de esas, cantar, guitarrerar, tremolar banderas, levantar pancartas, tocar las palmas y hacer la ola: Benedicto - cómo mola - se merece  - una ola . ¡Qué bonito!

Tantos tontos y tantas tontas, todos juntos tonteando. Y la mar de contentos con ellos mismos.

Supongo que ya estarán preparando los coros y danzas para el sucesor de Benedetto, que se merecerá otra ola, ¡cómo mola!

Y así.


+T.

sábado, 9 de febrero de 2013

Ravasadas (también por carnaval)




Ravasi, otra vez. Esta vez con la trasnochada coartada de irse de marcha con los juniores para entenderlos en su propio terreno. Me imagino el montaje del acto (acto inaugural de los actos bienales de un Pontificio Consejo, nada menos), acarreando a ese grupete cutre-rock de medio pelo, más la chavalería invitada y reclutada entre los píos contactos de las pías familias tratadas por Ravasi y sus monseñores adiuvantes.

La escena - como Uds. pueden ver - resulta patética, con niños (sí, hay niños (y niñas)) palmoteando en el gallinero y en la platea cardenales octogenarios con seniles semblantes llevando el des-compás con su pies reumáticos sobre el parqué del píccolo auditorio, convertido por arte y gracia de Ravasi en versión comprimida del Espárrago-Rock, o una miniatura vaticana del Woodstock aquel, ad usum Suarum Eminentiarum.

La gracia desgraciada es que, después de este happening rock, Ravasi predicará al Papa y a la Curia Vaticana los ejercicios espirituales de esta próxima Cuaresma, cosas veredes! Cosas de estos tiempos que tanto se asemejan en tantas cosas a los peores tiempos de la Curia, sin entrar en detalles (ni antiguos ni contemporáneos).

Ravasi es un horror que yo no sé cómo ha llegado y quién lo habrá aupado, cosas de la Italia profunda. Pero el eminentísimo no se corta un pelo y va a toda pastilla por la autopista de la nuevangelización. Sin freno.

Y como empecé con youtube, sigo con youtube al canto, con variante sobre lo mismo: Ravasi entretiene a los Cardenales con jovencitos, esto es, jóvenes que discursean en el aula a los Sres. Cardenales (o tempora, o mores!) :




Se entiende que todo es escena y cebo, montaje y coartada con unos pocos chicos de aquí y allá, modositos con pelo largo, gorritos y look étnico, pero nada más. En uno de los planos sale el funesto Schönborn, de clergyman, junto a Erdö. La sensación de despiste desganado de los presentes tiene un pico de autenticidad y dedo en llaga con el testimonio del Cardenal Sandoval:

“Algún muchacho de 15 años me dice: vivir toda la vida con hambre y sin ser nadie, mejor dos o tres años con dinero. Me van a matar pero dos o tres años voy a tener dinero y poder. Y se meten a una banda de malhechores”

Dignas también de análisis (en otro sentido) las poses y movimientos de Ravasi, un muestrario de muecas de horror y pavor, todo máscara, mitad ensayo espontáneo, mitad espontaneidad estudiada. Y la mirada (incluso las 'miraditas'). ¡Qué miedo!

Se me horripila la dermis católica cuando considero las cuadrillas cardenalicias que se van formando y las cabezas que van destacando para los próximos cónclaves que vendrán (cuanto más tarde mejor); Dios nos coja confesados.

Y no es que tema lo peor (que puede temerse), sino que me meten miedo escénico personajes como Ravasi, tan hombre de mundo (eclesiástico) que horroriza imaginárselo urdiendo componendas entre los cortinajes de un cónclave.

Imagino que será dantesco el destilado final alquitarado de las maniobras de aprendiz de brujo de un prelado tan inquietante como Ravasi.

La (santa) suegra de San Pedro nos valga (que se llamaba Perpetua, por cierto (tremendo nombre para una madre política)).


+T.

martes, 15 de enero de 2013

Rape-nuevangelizante



Los medios oficiosos de la nuevangelización sorprenden a los incautos con embelecos de tabladillo de feria, como si confundieran la nuevangelización con la charlatanería de un vendedor ambulante, apabullando a la gente que pasa con la última novedad del mercado de la fantasía y lo virtual. Vean Uds. esta muestra on line, neto producto de la improvisación en marcha:





No tengo sensibilidad rapera; no me gusta el rap, ni lo considero 'arte', tampoco 'cultura'. En todo caso, acepto que se le llame 'fenómeno', es suficiente. Aun en un fenómeno social sub-cultural como ese, lo religioso sale porque la religión importa, existe, se valora o se desprecia. Si el rap es una especie de vomitona de descargo con enunciados de irritada/agresiva ilación intencional-ocasional, un escape psico-socio-emocional com mucha palabrería y mínimo soporte rítmico-musical, en el rap, forzosamente, más o menos, mucho o poco, lo cristiano, lo católico o algo que tenga que ver con la fe, también saldrá.

Y como en las selvas la fauna y la flora son ricas y muy diversificadas en especímenes, algún indivíduo de la selva rapera tenía que salir devoto y piadoso, como este del youtube. Aunque yo no sabría decir con qué nivel de competencia/virtud/ compromiso cristiano se define este mozo católico-rapero. Aplicando el de internis neque Ecclesia, suspendo y aparco el juicio sobre la persona, este rítmico y latino catholic-rapper. Pero sobre el rap y sus pormenores, si opino, y no opino bien.

Todo fenómeno tiene su substrato, el humus, el terreno, donde la semilla cae, germina y crece. El rap está suficientemente relacionado con marginación, delicuencia, drogas, violencia, pandillas/tribus juveniles y otros para-fenómenos concomitantes; si ese medio es evangelizable no quiere decir que, en el mismo nivel y oportunamente, valga como elemento evangelizador. Un porro de hachís no se vuelve bueno porque se le re-llame cath-porro ni la cocaína se transforma en sacramental porque se haga una aspersión de agua bendita sobre el polvo de coca. Quiero decir que meter una 'letra católica' con un 'mensaje católico' en formato rap no consagra al rap ni canoniza al rapero.

Justamente todo lo contrario es lo que parece dar a entender la noticia de RomeReports : Como este chico ha bautizado su rap, su rap es bueno, estupendo, válido y nuevangeliza al nivel y con la misma dignidad espiritual del O Magnum Mysterium de Victoria, el Stabat Mater de Pergolesi, el Ave Verum de Mozart o el Locus Iste de Bruckner.

 Música + ritmo + letra católica = nueva evangelización efectiva y garantizada.  Esa parece ser la fórmula convalidante.

Sin embargo yo no estaría tranquilo si mis hijos 'rapearan' el Rosario, como cuenta el chico rapero del youtube.

Algunos (los mismos de siempre) dirán  -'¡Lo importante es que recen, no cómo recen!' ... Que es como si uno dijera que lo importante es que coman, no cómo coman ni lo que coman. Y así me imagino tantos ejemplos más, para ilustrar el desatino.

En algunos casos, parece que la nuevangelización es otra edición, reciclada, corregida y aumentada, del 'todo vale' omnimodista/indiferentista.

¿Todo vale para todo? ¿También para evangelizar? ¿Todo es apto, utilizable para exponer, predicar a Cristo, su Doctrina, el Evangelio? ¿Es indiferente el medio?

Me temo que (si no existe ya), proximamente, algún rapero nos sorprenda con una 'Misa-rap' y algún cura-agente nuevangelizador se preste a celebrarla con rap-devoción. Incluyendo rap-sermón.

¿Por qué no?


+T.

martes, 13 de noviembre de 2012

Pijo-catolicismo y Belenmanía


Cuando escribí el articulete 'Patético funeral juvenil' me comentaron (comentarios que borré) que me había pasado. No me pasé, me quedé corto porque la pantomima pseudo-pía sigue y sigue, con mucho ritmo. Vean si no:

Belén, sonrisa de Dios, que por tu intercesión se haga presente su Amor


(aquí el youtube con la coplita belenmaníaca)

Ya tiene copla y todo. Si tienen paciencia y tragaderas amplias, escuchen la irritante (para oídos católicos sapientes) letra hagiográfica. Como alguien adelantó en los comentarios, lo próximo podría ser una peliculita biográfica-ficción, un suplemento monográfico Alfa-Omega y la distribución de estampitas por estadios deportivos, discotecas y conciertos-rock, que para eso están los amigos, y la peña está mogollón motivada, mazo movilizada.

En estos últimos años se ha ido creando un característico perfil pijo-católico, muy urbano, muy madrileño, muy juanpablista, muy jmjotero. Se reconozca o no, la especie existe, yo diría que incluso con cierto nivel sociológico de tribu urbana.

Son chicos y chicas de clase media-católica, con familias insistentes en lo religioso, pero faltas de sólida formación. Más que por convencimiento, actúan por cierta inercia social-gregaria generada en colegios religiosos, clubes de apostolado juvenil, campamentos y colonias de verano, encuentros ocasionales en convocatorias y actos multitudinarios, manifestaciones pro-vida, movidas HO, pperíos callejeros, jmjoterías, etc. Ese sería el caldo de cultivo de la especie, insistiendo en el entorno familiar poco-formado de corte neo-católico.

Ello no quiere decir que la familia funcione, sino que se funciona según el patrón familiar impresionado por determinada espiritualidad de movimiento o corriente. Lo chocante es que desde principios supuestamente sanos se derive hacia comportamientos/grupos tan contradictorios respecto a una recta, sólida y sencilla moral católica. Según se comprueba en casos como el que comentamos, al final todo aflora en una espiritualidad apenas incoada, inmadura, incompleta, facilmente desbordable en sentimientos así como peligrosamente expuesta a las malas influencias, degeneraciones y conflictos del entorno juvenil generacional más común, manteniendo la 'clase' con el referente católico como cierto guión/rol de identidad grupal. Pero no hay más.

El querer probar que todo funciona bien porque son familias numerosas y existen vocaciones es una argumentación que se tambalea, justamente por razones muy serias de índole familiar y vocacional, que no entraré a comentar, porque no era el asunto que ha movido este articulete. El asunto ha sido esta coplita de este youtube. Si se pusiera de moda (que lo dudo) se podría repetir el pijo-éxito de otros conocidos grupos pijo-juniors.

Espero que no. Pero no sé pronosticar más, porque nuestra actualidad es experta en convertir lo insustancial anecdótico en fenómeno social.

Si corriéramos ese peligro, que el Señor nos libre (de la belenmanía y de los pijo-católicos).

+T.

domingo, 26 de agosto de 2012

Desechos jmjotistas


Los súper confesonarios de híper diseño imaginados por el delirante des-arquitecto jmjotero se regalan a quien tenga el mal gusto de quererlos. Entérense, por si les interesa a Uds. procurarse uno para sus más traumáticas confesiones:

Los confesionarios de la JMJ Madrid 2011 se ceden de gratis a los interesados, «a los que solo se les pide un donativo»


Los confesonarios eran un horror peregrino, una extravagancia parida por una mente confusamente creativa, enredada en no se sabe qué vericuetos espiritualóides. Al ideísta se le ocurrió un confesonario-tabla-de-windsurf como se le podría haber ocurrido un modelo inspirado en un globo aerostático, o un modelo tiovivo/noria de feria, o uno estilo cono de tuttifruti merengado. Pero pensó en lo de la vela de surf y coló. Así es ese mundo donde el que se ha colocado en su escabel y tiene apoyaturas y aplausos se rie del respetable público e impone su delirio, venga o no venga a cuento. Así se hacen los genios modernos.


Hablando de apoyaturas, los confesonarios las tenían mínimas, exiguas: Una media tablilla de asiento en la que cabía 1/4 de culo de cura confesor, y un reclinatorio milimétrico que prestaba mortificante apoyatura a 1/3 de las rodillas del penitente. Penitente (o penitenta) que se daba de bruces con la plancha donde se abría la rejilla de comunicación inter-penitencial sobre la que, forzosamente, debía aplicar el hocico/morro y/o pabellón auricular al confesar sus pecados al confesor. Deduzco que, como se trataba de un mueble penitencial, el diseñador de marras ingenió un artefacto propiamente dotado con todas sus incomodidades, para ambientar el acto en sí.


Si, además, la confesión transcurría en horas de sol (sol canicular agosteño carpetovetónico) el lomo/espalda del penitente se turraba como un pollo a la brasa, desgravando (supongo) llamas de Purgatorio. El Confesor, por su parte, sufría la insolación con paciencia de Job en el muladar, con gafas de sol, gorra de visera o sombrerito de palma y botellita de agua cabe la estola morada, para rehidratarse entre absolución y absolución.


Por todo ello, fue grande el número de penitentes (y penitentas) que optaron por el tête à tête, sentados en practicas sillitas plegables (más cómodas que el poyo minimalista del cura) o devotamente arrodillados (algunos también acuclillados) ante el preste.

Dice la noticia que ya se han dado nosecuántos de los doscientos torturadores muebles litúrgicos, que han quedado estupendamente instalados en las parroquias receptoras de los mismos. No sé - confiésolo - en qué tipo de parroquia puede quedar bien un artefacto de esos, o qué penitente se puede sentir atraído por confesarse en semejante engendro, o qué temerario párroco tiene el gusto de descalabrarse el culo y las cervicales usando un potro de tormento como ese. Pero parece que sí, que existen esos heróicos practicantes, activos y pasivos, de la tortura confesonarial.

Sin admirar tales excéntricas valentías ni recomendarlas como medio ascético-disciplinante, no dejo, empero, de asombrarme de los extremos entusiastas del juanpablismo militante y sus aficiones/fijaciones de quasi dulía.

En el gusto (nunca mejor dicho) llevan la penitencia.

He pensado que mejor hubiera sido que los hubieran empaquetado y mandado a Rio, para la la JMJ-2013 adveniente. Allí podrían servir plenamente, desplegando todas sus posibilidades y prestaciones: Confesonarios para los arrepentidos y tablas de windsurf para los bañistas de Copacabana.


+T.

lunes, 20 de febrero de 2012

Bisbet bis-Tarancón


No sé si el bisbet Novell tiene gabinete de prensa y/o manager de publicidad, pero si lo tuviera bien se merece un aumento de sueldo, porque en menos de dos semanas ha consegudio sacar al bisbet de Solsona tres o cuatro veces en titulares de prensa. Vean:

Novell defiende la existencia de la nación catalana

Que Cataluña es una nación no es una tesis, es una realidad

Monseñor Novell, el más joven de los obispos ibéricos, ha decidido bajarse el sueldo

Contra la crisis

Lo de rebajarse el sueldo ha sido un pelotazo, un puntazo. Además lo explica bien, en ese articulete-nota que publica La Razón (por cierto muy poco 'espiritual', con apenas una referencia cristiana indirecta). Lo que no me gusta es la forma en que cuentan la noticia en el Vatican Insider: Por no decir 'obispo de España' o 'español' se refieren a Novell como 'obispo ibérico', como el jamón. No sé si habrá sido ocurrencia del periodista o sugerencia de algún informador catalanista, como Novell, tan emperrado en subrayar la nacionalidad de su Solsona y alrededores.

Pero lo que más me alarma de esta - da la impresión - bien orquestada campaña publicitaria del bisbet solsonés, es la caracterización que se le atribuye en este otro titular:

Novell, el nuevo Tarancón de Solsona

Da tremare, que dicen los italianos: Para echarse a temblar. Primeramente por la mitificación de Tarancón y el taranconismo, un efecto lamentable mitad producto de la nostalgia de los curas des-católicos de los 60-70, mitad creación-recurso del periodismo estereotipificador; en segundo lugar por esta misma re-creación re-personalizada en el bisbet Novell, que tiene en común con Tarancón que ahora es bisbe de Solsona como en sus días lo fue Don Vicente Enrique. Por cierto que el obispo de Solsona fue el mejor Tarancón: Consciente del tráuma criminal de la 2ª República y la persecución religiosa desencadenada contra la Iglesia y los católicos, nada que ver con el Tarancón que desvarió en politicón afín a las izquierdas de los 70-80.

Si aquel Tarancón crecido durante la decrepitud de Franco y el franquismo tuviera que reaparecer en figura actual que le representase, sería por nuestros pecados, como castigo eclesial, no como premio gracioso. En este sentido, me pregunto qué pecados estaremos purgando o vamos a purgar con la jerarquia adveniente, de la que Novell parece ser el mascarón de proa. Aunque, según se desprende de sus locuaces comparecencias ante los medios, él se considere obispo de la nación catalana, a lo sumo 'obispo ibérico', nunca 'obispo español'.

Lo más inquietante para mí (que soy muy sensible a estas inquietudes) es la identificación perfilada que ha surgido hace poco, esa del 'obispo-conservador-creativo', que para mí que es un fiasco, una impostación sin sustancia, muy preocupante, según entiendo, porque lo que se quiere describir con esa neo-nomenclatura es, ni más ni menos, un juanpablismo puro y duro, mondo y lirondo. Me extraña que no se advierta, siendo tan evidente.

Si el entusiamo del neo-cardenal neoyorquino Dolan es en estos días el parto de los montes (antes del parto), el descubrimiento de Novell es un relumbrón de flash de magnesio, con humo y todo (por cierto, la foto de cabecera, la del clergyman gris y el bollo de pan, merecería articulete aparte).


Pero parece ser que eso es lo que se quiere: Líderes entusiasmantes, prelados de jmjs y movidas, de portada de prensa, fotos empáticas y gestos populares.

Hay que estar muy ciego, ser un gran mentecato (o un refinado pérfido) para soñar con otra era taranconista...y sus consecuencias. Y lo mismo digo sobre el juanpablismo, cuyos efectos estamos padeciendo (aunque otros, todavía, parece que lo disfrutan).

No comprendo que se quiera más de lo mismo (salvo que la voluntad de los postulantes se haya degenerado tanto como parece traslucirse).

El síndrome Novell-Tarancón, de haberlo, al fin y al cabo, es un endemismo. Lo temible sería que el caso local/regional se convirtiera en pandemia católico-universal.

¡El Señor nos libre!


p.s. Otra píldora de Novell, que he encontrado casualmente: Jesús hoy sería un ‘indignado’ más


+T.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Episcopado juanpablista universal


Ellos son así: Una imagen vale (ahorra) mil palabras.

El interrogante, la duda: Además del decoro, ¿han perdido (se ha perdido) algo más?

El sitio y la ocasión: JMJ Madrid, Agosto 2011. ¡Dónde iba a ser!

El futuro: Tremendo, porque la próxima JMJ será - si Dios no lo remedia - en Brasil, en Rio de Janeiro, donde el famoso 'Carnaval de Rio' etc.

No imaginemos, que es peor.

Oremus tantum.

+T.

martes, 30 de agosto de 2011

Nuevas evangelizaciones, animadas atracciones


Insistiendo (insisto yo) en lo de las jmjs a propósito de nuestra JMJ (que ya pasó, gracias a Dios (y en la que no ha habido que lamentar desgracias, a Dios gracias)); dándale vueltas al tema, aunque no me guste, tengo que reconocer su efecto, su repercusión. Iba a decir en las almas; me freno y digo en las gentes, en nuestros comunes y corrientes católicos de buena voluntad. ¿Pero qué clase de efecto, qué tipo de impresión?

Yo diría - se puede decir - que una jmj viene a ser una especie de 'feria ambulante'; una feria católica, of course. Esta tarde mismo he recogido un mail de una entusiasmada amiga que me cuenta su 'experiencia' jmjotista, resaltando la visita a un sitio en el que exponían un monotemático sobre la Madre Teresa. El mail de mi amiga entusiasmada (quizá abuso - ella me dispensará - de confianza) dice esto:

"...ha habido en la calle Serrano una exposición de la Madre Teresa de Calcuta, preciosa...Es enorme...(exponen) hasta reliquias de la Madre Teresa...me cuentan el bien tan enorme que está haciendo a muchísima gente sea católica o no...Me comentan que ha habido hasta verdaderas conversiones viendo la exposición..."

Considerándolo, mutatis mutandis, es lo mismo que podría haber contado un peregrino de aquellos que asistieron al legendario primer Jubileo Romano, el del 1300, que asombró hasta la mismísimo Dante. Aquel proto-jubileo católico cerraba, por así decir, el capítulo de las peregrinaciones del Medievo; con Jerusalén dada por perdida y las Cruzadas por fracasadas, la atención 'festiva' de los devotos de la ya decadente Edad Media se focalizaba en Roma, a punto de vivirse las grandes crisis de los siglos XIV-XV (Avignon y Cisma de Occidente, la devastadora Peste Negra, y la Guerra de los Cien Años). La convocatoria del Jubileo animó de otra forma aquel agitado siglo, un siglo 'matriz' de las tendencias que se explicitarían en las centurias sucesivas.

Pero el hombre del trecento no busca en el jubileo el 'encuentro' (aunque existió); ni el 'intercambio' (aunque se diera); ni tampoco la 'fiesta' (aunque las hubo). El romero que caminaba a Roma iba buscando perdón, indulgencia, quería asegurarse el Cielo que bien sabía que no estaba en la tierra. Era una Cristiandad asolada por acontecimientos internos y externos que acudía ansiosa a encontrarse con Cristo. En Roma es el tiempo en que aparecen en las iglesias y basílicas las imágenes talladas del Crucifijo, la época en que las Santas videntes Catalina y Brígida ven y reviven la Pasión del Señor, fuente de una mística dulce y dolorosa a la vez.

Los testimonios sobre la JMJ recién celebrada insisten en expresiones como 'encuentro', 'intercambio', 'comunión', 'experiencia'. Todo muy característico de ese modo de pensar tan marcadamente 'antropocentrista' que define a la Iglesia post-conciliar, la Iglesia de la post-modernidad que hasta invierte el concepto de 'penitencia' tradicional para convertirlo (entenderlo y re-plantearlo) como 'fiesta'.

En este marco, con estas coordenadas, explicar como 'feria ambulante' (sin ningún prejucio peyorativo) las jmjs no me parece desacertado. Tiene sentido. No juzgaré cuánto, de qué especie, cualidad y/o calidad. Incluso recalco que las jmjs serán sólo una parte del planning más general de la Nueva Evangelización. En este youtube, el capo de la neo-misión, Don Rino Fisichella, avisa de próximos eventos, en tono menor que el de las jmjs, pero con el sello característico de estas novedades:



Lo que en en los años 1940-1960 eran las 'Misiones Populares' toman ahora este perfil juanpablista, definitivamente urbano. Si no lo han advertido, la voz en off traduce las palabras de Fisichella: "...vivir una experiencia de comunión, de alegría, de fiesta, de oración..."

También oración, por supuesto. Pero con esos, digamos, catalizadores que he subrayado. Un ejemplo ilustrativo lo vimos en uno de los actos de la JMJ, en el Escorial, en el Patio de los Reyes, donde el Papa Benedicto habló a las monjas jóvenes. Entre todas ellas destacaba el grupo de las neo-monjas ex-clarisas de Lerma, con su archi-publicitada híper-promovida ideadora sor Berzosa, discreta entre el grupo pero fermentándolo todo con ese extraño chupy-guay-guirigay de coplillas, movimientos, ritmos y expresiones corporales. Me alarma que esta monja bisoña esté citada (con foto y todo) entre los agentes neo-vangelizadores de lo que sea que vaya a ser eso que Monseñor Fisichella va a dirigir en esas ciudades descatolizadas: Barcelona, Budapest, Bruselas, Dublín, Colonia, Lisboa, Liverpool, París, Turín, Varsovia y Viena.

Inquietante, ¿no? Por lo menos para un católico consciente como el que esto escribe, tan sesibles como somos a las novelerías, las movidas y los eventos con tufo juanpablista.

Termino con otro recorte del mail de mi amiga, la entusiasta participante de la JMJ, dando testimonio de una de las actividades en la que participó:

"...Nosotras estuvimos en la Carpa que tenían instalada en el Retiro; era una carpa de Adoración; y no os podeis ni imaginar la cantidad de gente que había en cola para entrar..."


Son formas, ya lo sé, nuevas formas. Con todo su relativo valor, también lo sé. Pero son ya tantas las novedades, tan variado y vertiginoso el catálogo y su presentación que desconcierta la sucesión de la creatividad pastoral. Opino (con muchos).

Las formas crean formas y derivan formas nuevas. Formas nuevas de esas que dificultan/dificultarán comprender la Fe dentro del imprescindible marco de la Tradición; formas nuevas dificultosas/dificultantes que luego habrá que explicar con conceptos auxiliares como el de la 'hermeneútica de la continuidad'. Por ejemplo.

Lo que pasa es que las novedades no siempre se dejan explicar/adecuar con los conceptos auxiliares.

La gracia supone la naturaleza. Y si la naturaleza es tal, tal será el efecto final de la gracia sobre ella (salva siempre la Omnipotencia del que puede sacar de las piedras hijos de Abrahám).

Pero no se debe tentar a la Providencia, ni es prudente complicarle las circunstancias.

+T.

domingo, 28 de agosto de 2011

Sólo una breve mención, de pasada


Primum vívere deinde philosophari, es decir - ya avisé - primero la Novena y luego lo demás, si cabe. En este caso pongo primero la devoción, porque para mí es obligación. El Evangelio de Santa Marta, que antiguamente se rezaba como Evangelio de la Misa de la Asunción, expresa lo mismo, así lo entiendo yo: - "...Marta, Marta, te inquietas y te agitas por muchas cosas. Sin embargo, una sola es necesaria. María escogió para sí la mejor parte, que no le será quitada." Lc 10 38-42

¿Digo, entonces, que la JMJ madrileña ha sido inquietud y agitación? Yes, of course. Alguno habrá que lo haya entendido como contemplación y extásis arrobado, alguno habrá. Al que tal piense yo le solicitaría que aclare y defina conceptos, y que explique si movilización es quietud, sin juegos de palabras, sin fáciles oximorones ad casum.

Exceptuando al Papa Benedicto y a sus contenidos y discretos ceremonieros, la JMJ ha sido un católico estruendo, una católica agitación, un clamoroso encuentro. ¿Necesario? Yo diría que sí en cuanto la represión planificada de la fe católica tiene que compensarse para que no parezca que los malos nos han barrido. En el Madrid del hundimiento de Zp, la ideologia anticatólica del psoe y su piara ha sido arrastrada, arrollada, vencida y desarmada por la ola juvenil que vitoreaba con entusiasmo incansable a la Cabeza Visible de la Iglesia, que es el Papa. Bien por el entusiasmo, por este entusiasmo que tapa con un millón de voces limpias la boca blasfema del insolente encanallado. Bien, muy bien.

Pero el bien que reconozco no es el total. Quiero decir que el saldo positivo que se debe hacer y mostrar ad extra (y es justo y necesario, porque es verdadero), no es el suma y sigue con addenda et corrigenda para uso interno, para regimiento y corregimiento ad intra, para los de casa.

No hablaré de decepciones ni criticaré detalles, que ojos tenemos todos, y oídos, y si no somos capaces de discernir por cuenta propia poco valdrá la cuenta ajena. Cosas que podrían haber sido de otra manera, mejorías patentes, escenas prescindibles, instantáneas chocantes. Etcéteras (sic).

Aun a riesgo de exposición imprudente, comento (de paso) el malestar que sufrí cada vez que tuve que ver al monsignorino de la Secretaría de Estado sentado entre el Papa y el personaje de turno; un fantasma, un espectro que desarma las mejores prospectivas que pudieran ser y confirma las peores ruindades curialescas de ayer, de hoy, de siempre. Inquietante el personajillo de filetata y fajín paonazzo, inquietante currículum, inquietante presencia y emergencia (de 'emerger').

En la historia del Papado se podría hacer balance de muchos pontificados invirtiendo la sentencia del Cantar de Mio Cid '¡Dios que buen vasallo / si oviesse buen señor!' ; muchos que se han malogrado no por falta de buenas intenciones sino por abundancia de pésimos y/o pervertidos auxiliares y/o colaboradores. Si me explico. Del resto del séquito no sé; quiero decir que no sé más de lo corriente, muy eminentísimos, excelentísimos, ilustrísimos y reverendísimos míos, que Dios guarde.

Permítome, contra lo dicho, otro personal excursus, un apunte sobre la decepción del macro Via-Crucis, tan mal trazado en las estaciones, tan kitsch-postmoderno en los dosel-stands de feria que desfiguraban los pasos de misterio, tan falto de rezos para el pueblo (¡ni un Padrenuestro por estación, ni un Avemaría por casualidad, ni un Gloriapatri siquiera), tan variopinto en música y coro (incluyendo el toque efectista de la saeta mal cantada), tan monjil-tópico-juanpablista en los comentarios churris de mis Hermanas de la Cruz (cada vez más vistas después de casi un siglo de fecundo y santo anonimato, demasiado en escena cuando lo suyo nunca ha sido aparecer).

Mis provincianos cofrades imaginaron que el Papa se iba a detener media hora delante de sus Santos Simulacros, con latines e incienso a espuertas, cuando el Papa en papamovil pasó por delante como el Mister Marshall de Berlanga. Todavía con la resaca de la decepción, hoy cuenta el suplemento cofradiero del ABC de Sevilla la anécdota de 3ª clase del cuadrito que regalaron al Papa (un mediocre 'óleo cofradiero', un jeroglífico que entendemos los sevillanos y que hay que explicar a los extraños porque si no no saben qué están viendo, dicho sea de paso); el Papa mandó por medio de uno de los del séquito un rosario de nácar y filigrana para la imagen de la Virgen, que recogió el capellán de la Hermandad en el cenit de mayor aproximación que se le permitió (de mano en mano capellán/monseñor de guardia). Y no hubo más, salvo la quasi-carrera oficial por el centro de la capital. Algo es algo.

En fin, que esto no pretendió ser cronica, que no lo pensé así, sino mera continuación del blog y sus articuletes, post-JMJ. Y doy gracias a Dios por no haber habido desgracias. Y doy gracias a Dios porque ya pasó.

Pero como nuestros fantasmas van con nosotros, inseparables, ayer noche, en cuanto abrí el correo-mail acumulado, lo primero que me encuentro es un mail-entusiasta de una estimada amiga-entusiasmada con este entusiástico notición:

¡¡¡ La JMJ, candidata al Premio Príncipe de Asturias !!!

Y no me extrañaría que algún pazguato de esos de los youtubes y demás cuchufletas también mande solicitud para el Nóbel de la Paz, total, ya puestos...

E cosí vía.

p.s. Por cierto, que como hoy es San Agustín, acompañe esta cita a lo dicho, para ilustración de intenciones (e incremento del berrinche de los discrepantes, incordiantes y demás panda indeseable, passim):

"Habent enim et spinae flores: quaedam vero videntur aspera, videntur truculenta; sed fiunt ad disciplinam dictante caritate. Semel ergo breve praeceptum tibi praecipitur: Dilige, et quod vis fac: sive taceas, dilectione taceas; sive clames, dilectione clames; sive emendes, dilectione emendes; sive parcas, dilectione parcas: radix sit intus dilectionis, non potest de ista radice nisi bonum existere.(S. Agustinus, In Epistolam Ioannis ad Parthos Tractatus Decem, hom. 7ª)"


+T.

domingo, 14 de agosto de 2011

Fiesta del perdón



De todas las imágenes sobre la preparación de la JMJ que van sacando en la TV (con todo el ánimo tendencioso de la TV anti-católica de Zp y su piara) las más impactantes son las de los 200 confesonarios instalados en El Retiro.

Verdaderamente, es un conjunto llamativo. Con los curas sentados y los penitentes arrodillados la escena será aun más impactante. La súper-imagen central será la del Papa Benedicto administrando él mismo el Sacramento de la Penitencia a algunos de los jóvenes asistentes a la JMJ. Confesiones individuales con absolución individual e imposición de la penitencia por el confesor a cada penitente. Todo según la forma ordinaria litúrgico-canónica vigente de celebración del Sacramento de la Penitencia. Además de una celebración litúrgico-pastoral adecuada al marco de la JMJ será, también, una celebración 'ejemplar', típica de cómo debe y debería ser la administración ordinaria del Sacramento de la Confesión, tan degenerada y desvirtuada en tantos sitios. En muchas parroquias católicas es un Sacramento prácticamente desaparecido por la mala y descuídada administración pastoral de párrocos y obispos.

Otro aviso que ha caído como un bombazo en los medios, ha sido el anuncio del Cardenal Rouco otorgando amplias potestades a los sacerdotes/confesores que estén en Madrid para que puedan absolver  materias reservadas. En el contexto de la España pan-abortadora criminalizada por las leyes de Zp, recalcar esta concesión del Arzobispo Rouco es encender una señal clamorosa, en neto lenguaje católico.

Sin embargo la presentación de la celebración penitencial de la JMJ de Madrid dista mucho de ser óptima, ni siquiera - entiendo yo - alcanza el nivel más adecuado para poder ser verdadera y plenamente ejemplarizadora, si esa es una de sus intenciones (que debería serlo).

Vean ustedes la presentación-descripción que se ha hecho del mobiliario, de los 200 confesonarios que se van a usar para las confesiones:

Tablas de surf, palomas, velas de barco o casetas de feria

La 'idea' y el 'nombre' vuelven a ser obra del cuestionable arquitecto Vicens, esa mente engendradora de formas confusas que en su equivocidad son vehículos de una muy subjetiva expresividad religiosa (cristiana-católica, para más confusión). Según Ignacio Vicens, los confesonarios evocan veleros, tablas de surf o casetas de feria , eso dice él. Me pregunto si eso ha querido él a priori, en intención, o si eso lo ha pensado él a posteriori, como resultado del diseño final. Quizá lo segundo, me atrevería a pensar yo. Con un tipismo creativo muy post-moderno, primero se engendra la cosa y después se le busca parecido, remotamente relacional.

De todas maneras, tan perturbadora es la intención de uno que busca hacer un confesonario que se parezca a una tabla de surf, como desasosegante es el saber que uno ha hecho un confesonario que una vez acabado parece un catamarán. Tanto monta. Este Ignacio Vicens debe sufrir alguna intro-perturbación que él sabrá (o me temo que no sepa) de qué tráuma-shock-lesión o lo que sea pueda venir. Desde luego es un iluminado formal muy peligroso debido al nivel que han alcanzado sus ocurrencias, sus diseños y paridas. Otro desafortunado hito de nuestra post-modernidad, otra vez con marchamo de 'católico'.

Claro que la cosa (el velero, la tabla de surf, la casetilla de feria) tiene cierta explicacion si atendemos al título-nombre del sagrado evento: 'Fiesta del Perdón', que es como han llamado los organizadores de la JMJ a las confesiones en los 200 confesonarios de El Retiro.

¿Una fiesta? Sí porque se inspiran el la Parábola del Hijo Pródigo (Lc 15, 11ss), en la fiesta con la que concluye la historia del Hijo Pródigo. También, en ese mismo capítulo, pueden ser inspiradoras del concepto perdón/fiesta los versículos en los que el Señor dice que

"...Os aseguro que, de la misma manera, habrá más alegría en el Cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse" Lc 15, 7

"...Os aseguro que, de la misma manera, se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierte" Lc 15, 10

Sin embargo se olvida (se obvia?) que en el contexto de esta y otras parábolas la mención del 'banquete'/'fiesta'/'alegría' contienen una referencia escatológica bastante acusada, incluso yo diría que exclusiva: Remite al final, a los estados y misterios últimos de la Redención.

No se trata, pues, de una 'fiesta'-'alegría'-'banquete' que se celebre o se pueda celebrar en la tierra, en este mundo, ya que son realidades que ocurrirán cuando venga y llegue a plenitud el Reino de Dios.

¿Pero no está ya el Reino de Dios aquí, entre nosotros? Sí en cuanto ya se ha iniciado por el advenimiento de Cristo y su Gracia, porque vivimos en el Nuevo Testamento, porque la simiente del Reino se ha sembrado e nuestros corazones por la acción del Espíritu Santo y los Sacramentos. Pero el Reino de Dios que está entre nosotros se inicia y se mantiene con aquella doble predicación: Reíno de Dios y Penitencia. Es la primera predicación de Cristo:

"...quoniam impletum est tempus et adpropinquavit regnum Dei paenitemini et credite evangelio" Mc 1, 15 Se ha cumplido el tiempo y se acerca el Reino de Dios: Haced penitencia y creed el Evangelio.


La exegética post-conciliar ha insistido en cambiar el término tan claro de 'penitencia' por el menos preciso, más amplio, de 'conversión'.

¿Tiene la penitencia actual a la que está llamado todo cristiano alguna referencia que se pueda identificar con la 'fiesta'? Más bien no, porque la penitencia es un proceso doloroso, penoso, mortificante, identificado sobre todo con la Cruz del Señor y su misterio.

Así, un penitente no se acerca - en esta vida - a la 'fiesta' final, sino al centro del perdón, a la fuente de la Misericordia que es Cristo Crucificado. Incluso la exultante proclamación de Hb 12, 18 ss.

"... Os habeis acercado a la montaña de Sión, a la Ciudad del Dios viviente, a la Jerusalén celestial, a una multitud de ángeles, a una fiesta solemne, a la asamblea de los primogénitos cuyos nombres están escritos en el cielo. Se han acercado a Dios, que es el Juez del universo, y a los espíritus de los justos que ya han llegado a la perfección, a Jesús, el mediador de la Nueva Alianza, y a la sangre purificadora que habla más elocuentemente que la de Abel."

se hace en un contexto penitencial de extremo rigor que amonesta a la conversión sincera y sinceramente penitente.

No entiendo, pues, como a todo esto se le puede llamar 'fiesta' y a un confesonario darle y explicarle forma de una tabla de surf.

¿Para deslizarse sobre las olas del perdón? Pues no sé qué decir. A lo mejor (a lo peor) esa es la 'experiencia' del visionista Ignacio Vicens y los montadores de la JMJ. Extraña concepción del Sacramento. Y extraña forma de imaginarse ante Cristo Crucificado, surfeando sobre la tabla del confesonario.

¿Una visión actual, juvenil del Sacramento? Sin duda, eso mismo: Una visión-explicación post-moderna del Sacramento, una catequesis jmj sobre la confesión. Justamente eso.

Que sea atinada, que sea pertinente, que sea adecuada para la juventud de la JMJ, esa es otra cuestión.

Para que no se diga, para prácticar la clave de la hermenética de la continuidad, se podría aludir a aquel tema tradicional de la segunda tabla (¡de surf!) de salvación.

Es una opción que ofrezco (si no se les ha ocurrido) a mis hermanos de la JMJ.

Con todo mi festivo afecto penitencial.

+T.

jueves, 11 de agosto de 2011

Misal-guía JMJ




Es el folleto litúrgico que han preparado para los fieles asistentes a las celebraciones de la JMJ de Madrid.

Sigue el formato-tipo de los libretos que se publican en la Editrice Vaticana para las celebraciones del Papa en San Pedro del Vaticano.

Contiene detalles chocantes como un par de oraciones o moniciones en árabe, no sé si es que se espera una masiva afluencia de jóvenes de Siria-Irak-Líbano y alrededores.

Y tiene detalles muy válidos y significativos como las oraciones en latín, que es la lengua de la Iglesia Católica, con más sentido cuando se reunen gente de diversas lenguas y culturas: Latín es Pentecostés, si se quiere entender así.

Prosit.


p.s. Como estaré ausente, disculpen Uds. si no salen publicados los comentarios.

+T.