Mostrando entradas con la etiqueta judaismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta judaismo. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de marzo de 2018

Illo témpore...


Suelo tener a mano un misal antiguo, de los de mano, de devoción, como complemento y auxiliar; de hecho, varios: en el despacho, en casa, en la sacristía, incluso alguno cerca del Altar, de socorro, por si algún imprevisto. De entre los que manejo le tengo especial querencia a uno muy gastado, de los que pululaban por mi casa y se salvaron de la aniquilación del derrumbe, encuadernado en piel, despellejado en el lomo alto, con las cintas quasi a punto de disolverse en hilachas, con alguna merma en las páginas primeras y últimas y por eso le falta el colofón que me impide ponerle fecha, pero se imprimió y publicó en Valencia, en 1941-43 (creo), antes de la reforma de la Semana Santa (¡ay!). La edición estuvo a cargo, con prólogo, notas y comentarios, del padre Vicente Molina S.J. En Cuaresma, trae unas sabrosas introducciones a la Misa del día, con mención referencial de la estación romana respectiva. Este es el comentario de la de hoy, Jueves/Feria Vª de la IIª Semana de Cuaresma:

"Jueves de la Segunda Semana de Cuaresma. Estación en Santa María al otro lado del Tíber.

- Este templo de la estación estaba rodeado de la barriada más opulenta de los judíos y, como es natural, allí abundarían los vicios y hasta el desprecio a Cristo. Muy oportuna es la lectura del Evangelio de hoy que nos narra la parábola del rico Epulón y el pobre Lázaro; el Epulón, tipo del pueblo judío, rico en dinero y depravado, y Lázaro, tipo de la Iglesia, rica en virtudes y escasa en dinero. Los reproches de Cristo al pueblo judío tenían allí una resonancia especial."

Ya sé que quienes me leen no son tontos, pero, aun así, destaco el 'como es natural' y el 'Epulón, tipo del pueblo judío, rico en dinero y depravado'. Pero no es menor el subrayado para el 'Lázaro, tipo de la Iglesia, rica en virtudes y escasa en dinero'. Admirable todo. Estupefaciente, también. Incluso le cabría a todo ello el calificativo de inocente, la inocencia de ese bendito padre Vicente Molina, que Dios tenga en su Gloria junto a los Santos Inocentes, los confesores, no los mártires. Porque no me imagino al buen reverendo en el infierno de los antisemitas o en el limbo de los bobos, simplemente infiero que eran cosas, mentalidades, pensamientos de la época, de aquella terrible época del cuarentitantos, cuando por el Trastévere y el Lungotévere las SS hacían estremecer los umbrales de los hijos de Judá en la Urbe.

De todas formas, hagámonos cargo de que se pensó así y se escribieron - piadosamente - cosas así, sin más malicia, pero como cito. Aunque me gustaría que no hubiera existido todo eso, ni lo pensado, ni lo escrito, ni lo dicho, ni lo hecho.

Considérese, pues, cuán astuto es el tentador, capaz de disimularse hasta en el comentario pío, entre las páginas de un misalito, tanquam fina y silente víbora, lista para picar y envenenar (¡Sancte Michael, divina virtute in inferno detrude!).

Por lo demás, para cerrar, diré que en mis años de Roma, cada Cuaresma, siempre que pude, hice las estaciones, que les tengo devoción desde que, cuando niño, leía en los misales eso de 'Estación en Santa María in Trastévere', verbigracia.





+T.



miércoles, 18 de julio de 2012

Un amado hermano mayor, hijo de Sión, actuando con sensibilidad interreligiosa


A veces, entre la hojarasca confundente, asoma el leño puro y duro de la realidad. Como en este caso: Congresista israelí rompe y tira a la basura un ejemplar del Nuevo Testamento ;

aquí otra versión de la misma noticia

Confieso que eso mismo es lo que hago yo cuando me encuentro propaganda indeseable de sectas nocivas. Pero yo no soy diputado, ni alardeo en público de mi repugnancia, ni lo grabo en vídeo, ni me hago fotos interim. Tampoco soy un ocupante político-militar de un estado privado de sus derechos fundamentales por la opresión directa e indirecta de otro estado que profesa el insostenible credo político del exclusivismo mono-nacionalista, ocurriendo todo esto en el enclave geo-estratégico más sensiblemente peligroso del área Mediterráneo-Próximo Oriente.

Mientras rompía furibundo el Nuevo Testamento, el feroz indignado de kipá y gesto duro se ha acordado - un brote de memoria histórica made in Sion - de nuestra Santa Inquisición, curioso recuerdo, si de violencia y represión se trata, viviendo, como vive, entre el Líbano martirizado y la Gaza híper-atormentada. Cualquiera de los dos sangrantes escenarios le hubieran podido servir de ejemplo ilustrado si hubiera querido denunciar la actualidad de la sangre-dolor-lágrimas motivados por el odio y el fanatismo de hoy mismo, sin tener que recurrir a una historia de hace cinco siglos.

Pero lo más chocante es que el odio del energúmeno se ensañe contra el Nuevo Testamento, que son 4 Santos Evangelios más 23 Libros Santos que revelan el amor de Dios manifestado en Cristo Jesús. En estos Santos Textos, los más sagrados de la Biblia, los más venerables del mundo, la Víctima es el Hijo de Dios, y luego los perseguidos por su causa. Recurriendo a una paradójica acusación/confusión, el que se reconoce implícitamente como sucesor de los victimarios, abomina contra el Libro Sagrado por ser lo que es, el documento fundamental del Credo cristiano.

Si a los incautos propagandistas bíblicos (no-católicos) que han mandado a los diputados israelíes los ejemplares del NT habría que recordarles la cita de Mt 7,6 , a los entusiastas que sueñan con la Nostra Aetate debajo de la almohada habría que aggiornarles la prospección de los signos de los tiempos con estos sólidos incidentes que son pedradas de dura actualidad.

Mi respeto y admiración por la Santa Inquisición histórica no me lleva al delirio desatinado de pretender recuperarla para el siglo XXI. Por eso me extraña verla recordada por un vengador radicalizado que trasluce maneras de potro y hoguera.


Me dan miedo estas páginas de actualidad protagonizadas por imanes y rabinos de colmillo retorcido y lengua de metralleta, unos y otros, a cual más encanallados en la intención y la (temible) acción. Me dan horror.

Y me causa tristeza que el NT se vea como enemigo y sea odiado. Seguro que el rabioso Ben Ari no lo ha leído nunca (y si hubiera leído algo me preguntaría qué leyó y qué habría mal-entendido).

Por su parte, cada vez que sale a relucir uno de estos episodios de amarga realidad sin costra de azúcar, me admiro del entusiasmo iluminado de los Padres Conciliares que se decían atentos y abiertos al mundo.

No sé qué mundo verían, pero el mundo al que dirigían sus declaraciones y proclamas dudo que fuera el mundo real-real, el que habitan Ben Ari y todos los de su especie que en el mundo son (desde La Meca a Estambul, desde Nepal a Saigón, desde el Ártico al Antártico, el hemisterio boreal y el austral, quiero decir).

+T.

miércoles, 11 de abril de 2012

Silencio avisen o amenacen miedo


No le tengo gusto a Günter Grass, apenas recuerdo algo de El Tambor de Hojalata y algún hojeo de El Rodaballo. Pero simpatizo con él desde hace unos días, por el anatema que le han echado los israelíes.

Lo han dicho guardando cierta corrección política, en términos de rancia diplomacia: Günter Grass declarado persona non grata, pero en realidad es una actualización del terrible 'herem' (Lv 27,29) aquella tremenda institución del Levítico que consagraba al exterminio a todo ser viviente.

Como habrán comentado otros, supongo (no he leído más que algunos articuletes, pocos), la maldición israelí equivale a la condena que el ayatolá Jomeini lanzó contra Salman Rushdie, que asoma tímidamente la cabeza, de vez en cuando, porque sabe que desde la sentencia del ayatolá tiene garantizada una 'muerte islámica'. A Rushdie le cayó encima el odio mahometano por una novela, a Günter Grass por un poema.

"Was gesagt werden muss" ( aquí en español )

El poema es una especie de catarsis que un alemán comprenderá mejor que nadie, porque no se entiende suficientemente si no se advierte que es el sentimiento desbordado de una inculpación histórica que se desata una mordaza impuesta (¿por todos? ¿por algunos? ¿por quasi-todos?) rebelándose contra una autocensura nacional-sicológica y clamando contra lo que todos entienden que es uno de los mayores peligros activos para la paz internacional. Eso es, resumiendo, el poema de G. Grass.

Con Iraq arruinado por la canallesca intervención de los USA de Bush, con todas las repúblicas islámicas del Mediterráneo y el Oriente Medio revolucionadas por una 'primavera árabe' que no se sabe en qué parará, con Siria al borde de la 'iraquización' y el Irán con la susceptibilidad de los ayatolás siempre hipertensa, el belicismo del estado de Israel es una bomba en forma de balón en mitad de un estadio de fútbol.

Apuntar la escopeta contra un señor premio nóbel de 84 años que escribe un poema diciendo lo mismo que piensa cualquiera medianamente consciente, define desfavorablemente, pero muy descriptivamente, a los dirigentes del estado de Israel.

¿Todo el mundo odia a Israel? Esa es la conclusión, afirmativa, que sacan los israelíes, en casos como este. Ignoro si se plantean también la cuestion y se preguntan, congruentemente: ¿Israel odia a todo el mundo?

Lo que me parece evidente, y comparto con Günter Grass, es que Israel teme a todo el mundo, y todo el mundo teme a Israel.

+T.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Todos juntos, todos conectados: ¿Todos lo mismo?


En Roma, en plena Piazza de San Pietro, en la sala de exposiciones del brazo izqdº del Colonnato llamado de Carlomagno, está abierta al público esta interesante muestra-exposición:

Verbum Domini Exhibit

La muestra se presenta con este subtítulo explicativo: Catholics, Protestants, Jews & Orthodox Christians Collaborate in Rome This Lenten Season (Católicos, protestantes, judíos y ortodoxos cristianos coloboran esta Cuaresma en Roma).

La confusión exquisitamente servida en bandeja cultural. Ecumenismo y comunión inter-religiosa, dirán algunos. Promiscuidad indiferentista judeo-cristiana, resumo yo.

Que la muestra sea atractiva e interesante por la calidad de la colección de códices, textos, volúmenes, fragmentos y otros objetos, no excusa que sea criticable esa presentación donde Catolicismo, Protestantismo y Judaísmo aparecen como elementos de un mismo conjunto, sin diferenciar, sin distinguir, sin separar.

La separación es un hecho histórico que una exposición no debe obviar. Item más: La distinción es una diferencia esencial (en el caso del judaísmo-cristianismo) y accidentalmente sustancial (en el caso del catolicismo-protestantismo): El Cristianismo no es el judaísmo (ni viceversa) y la separación consumada por el protestantismo respecto a la Iglesia Católica merma de tal manera la entidad de las confesiones reformadas que sólo se comparte con el Catolicismo un mínimo básico del Credo original.

Se puede presentar una común identidad bíblica siempre que se enseñe también que es precisamente el desencuentro respecto a las Sagradas Escrituras lo que (entre otras cosas) separa al Cristianismo del judaísmo y a los protestantes de la Iglesia Católica.

Pero no parece ser ese el sentido de la exposición, o, por lo menos, la intención que se intuye en estas y otras iniciativas y/o eventos semejantes, gustosamente recibidos y hasta promovidos por la Santa Sede. De un tiempo a esta parte, una cordialidad proclive a la inter-comunión, el diálogo y el encuentro domina todo un mundo de relaciones, antes vetadas y ahora deseadas y propicidas.

La lectura, la conclusión que de todo ello se saca es una especie de suma de factores cuyos sumandos parecen indiferenciados y el producto final equiparado.

Pero la suma es errónea, los sumandos no son tales, y el resultado es falso.

Me repito. Con otras palabras, en otras ocasiones, he escrito esto mismo a propósito de otras circunstancias, de otros encuentros.

Pienso y sostengo que hay que repetirlo. Con esta máxima, que nunca debe faltar:

Veritatem facientes in charitate - Practicando la verdad con caridad  Ef 4, 15

Pero hay que insistir, aclarar, distinguir, separar.

+T.

viernes, 21 de octubre de 2011

Nuestros "hermanos mayores" (los rabinos) nos aconsejan: ¡No os junteis con los (más) católicos, que podeis volveros (más) católicos!!!!


La noticia hace más de una semana que corre por internete, pero esta mañana me la he encontrado en dos o tres sitios: Los rabinos desaconsejan al Vaticano el diálogo con la FSSPX Y es que de tanto dialogar, la aproximación se ha vuelto una indiscreta injerencia, con el rabinato metiendo baza y protestando un día porque rezamos, otro día porque no rezamos lo que ellos quieren que recemos, al día siguiente porque una exégesis no les agrada y el día después porque les parece que hay que corregir los Santos Evangelios (y el N.T.).

El muy indiscreto obispo Williamson (desacreditando abundantemente y de muchas maneras la fama flemática del british man) les presta munición a los rabinos para que puedan disparar esta andanada. De Williamson no sé casi nada más que lo que extracto de lo que publica él y de lo que publican sobre él. De sus tesis reduccionistas respecto a la 'shoá' opino que es víctima de sus opiniones, por decir algo que está prohibido decir, ni siquiera pensar.

Pienso yo - sin embargo - que las cuestiones de números y cifras (aun cuando se trata de numerar personas y víctimas) son absolutamente discutibles, susceptibles de precisiones y mediciones muy variadas, con muy diferentes resultados según sea el que compute. Pienso - por ejemplo - en el discutidísimo número de los Mártires Cristianos víctimas de las persecuciones de Roma, que según quién sea el que haga el recuento la cifra final puede variar escandalosamente. Y no por eso nos ponemos de los nervios ni sufrimos ataques de odio contra el que hizo la cuenta (nos caiga más o menos simpático, que eso es otra cosa). Pero no pedimos la cabeza del que cuenta bajo mínimos.

Dicho esto, la prevención de los Rabinos Unidos & Co. Ltd.contra una posible reintegración y solución canónica para la FSSPX es un enorme prejuicio gravemente ofensivo para la Iglesia Católica, por cuanto identifica la profunda aversión del rabinato por el catolicismo tradicional que representa la FSSPX. En el summum de las paradojas, el respeto que los rabinos piden para la historia y la cultura judía lo niegan rabiosamente a la Iglesia Católica, específicamente a la parte de la Iglesia Católica que se identifica más expresamente con la tradición, la historia y la doctrina secular más indiscutiblemente católica. Si el prejuicio nace de la equiparación de tradición católica con antisemitismo, la afrenta y el agravio de los rabinos no pueden ser más clamorosos. E hipócritas.


Lástima que sea un blog perdido entre los blogs quien diga estas cosas y no sean más altas instancias eclesiásticas quienes den una respuesta contundente a las insolencias de la rabinería.

La Iglesia Católica del post-concilio ha entrado en el Tercer Milenio (adveniente / ineunte, ya se sabe) con el firme propósito de no entrar en conflicto con nadie, con el santo y seña de Asís-Asís-Asís como bandera. Sin embargo, nada más lejos del Evangelio de Cristo Nuestro Señor y de sus profecías sobre su Iglesia, la que Él quiso y fundó.

Y me refiero, concretamente, al Stº Evangelio de la Stª Misa de hoy mismo, que reza así:

"...He venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviera encendido! Con un bautismo tengo que ser bautizado y ¡qué angustiado estoy hasta que se cumpla! ¿Creéis que estoy aquí para dar paz a la tierra? No, os lo aseguro, sino división. Porque desde ahora habrá cinco en una casa y estarán divididos; tres contra dos, y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra." Lc 12, 49-53

Pero nuestra Iglesia, la del Tertio Millenio (ineunte /adveniente, ya se dijo), la de la nuevangelización (sic) no quiere prender fuego, ni dividirse de nadie, ni estar contra nadie.

Sólo quiere Asís-Asís-Asís.

Y todos hermanos, y todos contentos (menos nuestros 'hermanos mayores', tan difíciles de contentar).

+T.

lunes, 31 de mayo de 2010

Los palestinos necesitan un Leon Uris


Una de las pelis de mi videoteca que suelo re-ver un par de veces por curso (en verano, preferentemente) es la magnífica Exodo, de Otto Preminger. Excepto el papel de Paul Newman (no me gusta el actor ni le veo en el personaje que interpreta), me gusta todo lo demás. La banda sonora y el tema musical de la película, de Ernst Gold, es un clásico entre las mejores partituras de la historia del cine. Y la peli, una de las mejores de su género.

¿De qué género es Éxodus? Alguna vez me lo he preguntado y he concluido que Exodus es el film capital de un sub-género que yo llamaría "apologético-sionista". En Exodus están casi todos los elementos argumentales-dramáticos que reaparecerán en muchas películas que tratan, con variados libretos/tramas, la historia de los judíos europeos y el sionismo en el pasado siglo XX.

En Exodus sale casi todo, la historia de la post-guerra con flash-backs de la persecución antes y durante la guerra, el acontecimiento histórico de la constitución del estado de Israel, incluso una prospectiva bastante aproximada del futuro venidero.

La estupenda versión cinematográfica de la novela de Leon Uris es tan atractiva como la propia novela. A los lectores gustará o no gustará la obra de L. Uris, pero si son buenos aficionados reconocerán que es un estupendo novelista de género. De ese género.

Hará unos diez años, recuerdo que compré y leí durante un viaje en tren una de las últimas novelas de Uris, "The Haj" ("El Peregrino" es el título de la edición/traducción en español). Con toda su habilidad narrativa, Uris traza la historia de una familia de palestinos para demostrar la tesis de la maldad intrínseca y perversa de los palestinos, que acaban devorándose y destruyéndose a sí mismos. Todo en medio de un hiper-corrupto mundo de árabes y un esperanzador mundo israelí. Los palestinos son canallas, los israelíes son éticos héroes. Y si surge, alguna vez, un palestino heróico, es por cercanía al mundo y las tesis israelíes, que le convencen con todo el peso de su irrefutable razón; pero al final será destrozado por la implacable furia de los palestinos, raza maldita que no merece existir, ni merece patria, ni merece historia.

Sólo Israel es bueno y Leon Uris es su profeta.

Bueno, Leon Uris y toda una caterva de apologistas que infectan y confunden a una opinión internacional cada vez menos dispuesta a tragarse las bolas israelíes, exquisitas piedras de molino de la des-información.

En resumen, y ante los hechos consumados - una vez más - de una brutal matanza causada por Israel, la opinión oficial es la de siempre: Israel se defiende (con tiros que matan) de las agresiones contra Israel (en este caso, los del buque, dispararían con patatas y garbanzos y balas de granos de arroz, que es lo que llevaban en el barco para suministrar alimentos a los prisoneros de los campos de concentración de Gaza).

Los que digamos que Gaza es un gran campo de concentración, una "nación-campodeconcetración" creada y mantenida contra todo derecho y justicia por el estado de Israel, seremos señalados por el dedo israelí como enemigos de la humanidad. La humanidad que es Israel y sólo Israel. Lo demás no cuenta: Goyim, goyim, goyim. Carne de herém.

La trágica aventura del barco con suministros para los palestinos de Gaza, si la hubiera tomado Leon Uris como arguemnto de una de sus novelas, haría del barco una nave heróica como la del Exodus. Y también saldría por ahí un émulo de Preminger para filmar una peli heróica.

Pero la Palestina de los palestinos no tiene a su servicio un Leon Uris ni un Otto Preminger. Sólo tienen la decepción desastrosa de Gaza. La misma que alimenta la desesperación rabiosa de los niños que serán terroristas porque se han amamantado en la teta envenenada del odio israelí. Un Israel que siempre ofrece motivos sobrados para odiar. Es la única garantía que el estado de Israel otorga a los palestinos de Cisjordania y Gaza : Ser más odiados mañana que ayer.

Hoy también. Con catorce muertos más en la larga cuenta de las víctimas de Israel.



p.s. Esta mañana las agencias informaban que entre los pasajeros de los barcos asaltados criminalmente por el ejercito de Israel, viaja también el anciano Patriarca Melquita de Jerusalén, Monseñor Hilarión Capucci, el mismo que los israelíes mantuvieron en prisión 4 años, injustamente acusado. Monseñor Capucci tiene 88 años. Es palestino de nacimiento, de Cesarea, la patria de los Apóstoles.

p.p.s.La agencia Zenit recoge en su boletín diario el comentario desaprobatorio con la condena del portavoz de la Santa Sede, padre Lombardi, así como algunos testimonios comentarios de un sacerdote católico, párroco en la miserable Gaza. Merece leerlo porque es la voz sincera y dolorida de los que siempre son las víctimas. Las víctimas de Israel.

p.p.p.s. Se teme que este desgraciado acto de terrorismo militar-estatal israelí, con sus desafortunadas víctimas, enrarecerá el ambiente del próximo viaje apostólico del Papa Benedicto XVI a Chipre. Un viaje de primerísimo interés para la Santa Sede y los Patriarcados Ortodoxos Orientales (que tanto saben de las extorsiones, violencias, injusticias y crímenes del cada vez menos justificable "estado" de Israel).


&.

viernes, 29 de enero de 2010

Iglesia-Sinagoga: Un atormentado camino irreversible (?)


Todavía fresca la visita de Benedicto XVI a la sinagoga de Roma, la rueca sigue hilando porque hay lana para una buena madeja. Que sale muy enredada porque desde hace 20 siglos y pico se ha mantenido así. Si a entretenerse en el desenredo se le llama "diálogo", bien. Por lo menos dos manos dedicadas a esa labor no pueden darse bofetadas mientras tengan los dedos ocupados en la madeja, que sigue liándose porque hay abundante lana que hilar.

Por ejemplo esta nueva "aportación" del rabino Segni, el que sale en las fotos de la visita a la Sinagoga junto a Benedicto XVI. Merece la pena leer la entrevista porque matiza muy ponderadamente el "gesto". Y lo deja en casi nada a la vez que echa al ruedo un par de cuestiones, muy interesantes para aquel que sienta interés por el tema.

Hace poco comentaba en otro sitio que la reciente aproximación de la Iglesia Católica a la Sinagoga está marcada por la historia personal de los dos últimos pontífices, testigos en su juventud de la persecución nazi a los judíos en Polonia y Alemania. Hasta qué punto esto les haya podido marcar "traumáticamente" no puedo decirlo, porque lo desconozco. Pero es evidente que las vivencias personales de Karol Wojtyla y de Joseph Ratzinger se implican en su acercamiento al judaísmo. Que ya no es una mera simpatía individual sino algo que comprende a toda la Iglesia, desde el momento en que es el Papa quien promueve y protagoniza ese acercamiento.

Una aproximación cordial, llena de gestos de "buena voluntad" que, sin embargo, no son recibidos como se esperaba, porque se les entiende según otros "parámetros", en este caso muy profundos a la vez que sutilmente susceptibles y reticentes. No se trata del "diálogo" de dos vecinos que se han ignorado y que ahora se descubren. Se trata de una aproximación "atípica" con muchos siglos gravitando encima, porque las relaciones Iglesia-Sinagoga han sido ab orígine traumáticas ex sese. Y yo añadiría que et necesse.

La revelación del Nuevo Testamento supone el fin de las instituciones veterotestamentarias y la "disolución" sin solución de continuidad del Israel bíblico en la Iglesia. Esto es tan obvio que lo captan muy bien los rabinos, tal y como espeta Segni en la entrevista, argumentando con bastante solidez. Item más, descubre en una expresión de "buena voluntad" de Juan Pablo II un desprecio patente a Israel:

E: Como se dijo que la visita de Juan Pablo II el 13 de abril de 1986, los judíos son los "hermanos mayores"...

Segni: Esta definición es muy ambigua en términos de la teología, como los "hermanos mayores" en la Biblia - que mencioné en mi intervención - son los malos, los que pierden su derecho de nacimiento... Hablar de "hermanos mayores" desde el punto de vista teológico, es decir: Tú estabas allí, ahora no cuento más!

E: ¿Debido a que mencionó en su discurso cuatro ejemplos de hermanos, Caín y Abel, Isaac e Ismael, Jacob y Esaú, y finalmente recordó a José y sus hermanos?

Segni: Debo decir que mi discurso no fue ocurrencia de una noche. Dada la importancia del evento, consulté con otras personalidades rabínicas. Uno de ellos sugirió que hablara acerca de este problema, muy sugestivo, que representa efectivamente el sentido de las dificultades para proceder como "hermanos". Fue para mí una sorpresa ver que el argumento "tocó" al Papa que, dejando la actitud hierática del comienzo de la ceremonia, empezó demostrar un profundo interés. No sólo esto, al final de mi charla, durante nuestra conversación privada, me dijo que el tema era muy importante”.

Aparte la profundización sobre el particular (un "teologúmenon"?) que daría para varias interesantísimas tesis, es evidente que la exegética judía se toma muy en serio conceptos-palabras que la "moderna" (modernista?) exégesis católica parece pasar por alto.

De todas formas, desde la fe de la Iglesia, no es el rabino el "docente" sino que es Benedicto, sucesor de Pedro, el que enseña. La sintética sentencia agustiniana vige con toda su incisiva e inclusiva significación: Novum Testamentum in Vetere latet, Vetus Testamentum in Novo patet. Algo que, obviamente, la sinagoga rechaza absolutamente.

El problema es si el Magisterio docente se atreve o no a enseñar a quien no sabe/no quiere saber. Una novedad que en el vertiginoso curso de acontecimentos desde la Nostra Aetate a estas nuevas relaciones con "gestos" ha surgido inevitablemente. Por el momento, la insistencia en el "diálogo" parece evitar deliberadamente todo intento docente. Es decir, se habla de todo lo "común" pero se calla lo que no se "comparte"; es decir, se pone un tope que no pasa más allá del "antes de Cristo" y se veta cualquier alusión a Cristo y post-Christum; es decir, que el diálogo parece no tener más órbita que un circumloquio en torno a los Diez Mandamientos. Por lo pronto.


Después pudiera ser que se hable un poco más de más. Imagino que los Profetas ni abrirlos. Los Salmos tampoco. Ni otros "pormenores" passim, desde el Génesis a Malaquías (el último de los Profetas Menores, el último libro del Antiguo Testamento (en la ordenación de la Biblia Católica)).

Yo pienso que bueno está lo bueno. Que está muy bien. Pero que deberían parar ya, los gestos y las visitas y las estrechuras. Tan extrañas. No porque sienta "aversión" ni sea "anti" nada, bien los sabe Dios. Pero me resultan tan excesivas estas relaciones, estos "gestos".

Además, el entendimiento es muy equívoco porque ¿a quién se dirige, con quién es el "gesto"? ¿Con el "Pueblo Judío"? ¿Con la "sinagoga"? ¿Con "Israel"? Cada una de estas cosas siendo de lo mismo no son lo mismo, pero se confunden; muchos confunden y suman todo esto, o no distinguen suficientemente. No me refiero al Papa. Pero es patente que se suscitan equívocos. Tantos y de parecido orden y sustancia como el del Rabino Segni (y otros rabinos) que entienden el "hermano mayor" con que les definía y acogía Juan Pablo II como una exclusión despectiva y descalificante.

Son sensibilidades muy distintas. Vuelvo a decir que demasiado marcadas por el tráuma de la generación testigo a la que pertenecen nuestros últimos Papas. Pero también la generación herida a la que pertenece Simon Peres que decía ayer que pende sobre Israel el peligro de una nueva shoah.

El pueblo judío víctima de la shoah de hace sesenta años no es el Israel actual; hay que insistir en el error de identificar "pueblo judío" con "estado de Israel". Tocante a este, el estado de Israel, la víctima (con la que se dentifica) se ha convertido en agresor, una conflictiva nación establecida a costa de la libertad y los derechos de los palestinos de Palestina.

Israel es un estado muy versátil, con habilidad y recursos para armarse con poderosos medios militares-diplomáticos-publicitarios y argumentarse ante la opinión internacional como víctima, sin asumir su perfil violento. No se puede volver insistentemente a la página de la shoah cuando se trata de explicar y escribir (y corregir) el presente. La historia vale para entender la actualidad, pero no la justifica. Cuando Israel agrede y oprime y priva de derechos en el presente, Israel no puede abusar de la historia ("su" historia?) sacando de la Caja de Pandora de la crónica del siglo XX la shoah; o de la del XIX los progromos; o de la del XVI la Inquisición. La Historia sirve para entender el presente, pero los crímenes de la Historia que fue no valen para dejar impune/justificar/tapar los crímenes actuales. No es honrado desenfocar el presente y enfocar el pasado. Mucho menos cuando da la impresión de ser una estudiada "técnica apologética", ad casum.

La "opinión judía", suele reaccionar armándose y abriendo frentes de confrontación en cuanto se les rozan estas "extremidades" hiper-sensibles. En la última semana, en estos días, no pueden ser coincidencias fortuitas las declaraciones de Segni, la reaparición del caso Williamson con el requerimiento de comparecencia formal del obispo de la FSSPX ante un tribunal de Ratisbona, o el discurso alarmista de Simon Peres. Con el estrambote del obispo polaco Tadeusz Pieronek que ha dicho, en suma, que Auschwitz no es un "monopolio" judío.

Al obispo polaco lo han silenciado pronto, casi obligado a desdecirse, con esa torpe excusación que le hace parecer a uno culpable del delito de lesa humanidad en cuanto transgrede la línea de la opinión correcta dictada a gusto de los interesados. Pero el obispo tiene razón; y no porque sea obispo, porque parece como si fueran sólo los católicos, curas-obispos-papas, los que, de vez en cuando, interpretan por libre la forzada mono-sintonía de una partitura muy bien orquestada que no permite variaciones libre sobre el tema. O, por lo menos, será que sólo a curas-obispos-papas se les pone en el candelero/la picota. Y a otros no. Por las razones que sean (que no serán tan razonables cuando no aparecen ni se explican, habitualmente).

¿Quizá no están las sensibilidades maduras para asumir verdades como mundos? ¿O son otros los motivos que impiden un debate-exposición sin la traba de la "opinión correcta"?

La tesis es básica:

No se puede reducir la enorme tragedia de la 2ª Guerra Mundial a la shoah.

Y tampoco se terminó la tragedia con la desaparición del nazismo, sino que el crímen siguió y la maldad se perpetuó en cada una de las naciones atormentadas y oprimidas por el comunismo marxista.

Si no se plantan estas verdades y se alzan con el mismo relieve que otras, la parcialidad injusta seguirá causando tantas victimas como grande sea el silencio y el olvido que se les imponga.

La Iglesia Católica debe sacudirse hasta la última mota de polvo de una historia que no es suya. No podemos soportar más tiempo la incriminación calumniosa que falsea la historia y la re-elabora según el sesgo de un mono-protagonismo injusto e injustificado.


Al final, los "gestos" se interpretan como "disculpas" asociadas a hechos que parecen imputarse a quienes van con buena voluntad de "reconciliación" y "diálogo" y se encuentran con una despectiva reticencia quejosa y reluctante. Comprensible, en cierto sentido; pero insatisfactoria, dadas las expectativas de las intenciones.

Dice el rabino Segni aludiendo al encuentro-diálogo Iglesia-Sinagoga que se trata de "...un camino atormentado, esperamos que irreversible". Yo me pregunto si se desea, verdaderamente, esa irreversibilidad o se quiere, más bien, entretener una confrontación a disgusto con una parte amargamente reticente y otra ilusamente entusiasmada.

Desde Nostra Aetate los pasos de ese camino "atormentado" los ha andado la Iglesia, con los Papas como especiales protagonistas. Los rabinos, por su parte, más que acercarse, apenas se han dejado alcanzar. Y una vez despedido el visitante, han hablado de la visita con medida y fría circunspección, casi displicencia.

Quizá mereciera la pena enfriar también el ardor y templar ese extraño termómetro que señala bajo cero por un extremo mientras el otro marca grados ardorosos en su punta.

p.s. Por cierto, y como apéndice, echen un vistazo a esta página: MASHÍAJ . La he encontrado casualmente, buscando fotos. Y ha sido una verdadera sorpresa, lo confieso.


+T.

domingo, 17 de enero de 2010

Sinagogas, rabinos y otras filias discutibles

Cuando nuestra Santa Inquisición empezó a meter las cosas en cintura (o en hoguera, tanto monta), en España te quemaban por judaizar una chispita; y si tenías una bisabuela judía, te colgaban el sambenito para los restos. Una tacha que tiznaba a muchos (no a tantos como algunos dicen) y que se tapaba y disimulaba como se podía. El tiempo, que es el mejor borrador, lo iba disolviendo todo; pero así y todo eso de “los judíos” en España pesaba mucho todavía, aunque sólo fuera en el dicho del “perro judío” (que ya no se dice apenas). En mi pueblo - por ejemplo - “los judíos” son dos vestidos de negro con capucha y una tambora que salen el Viernes Santo detrás del Santo Sepulcro. Y llevan rabo: Una tira negra que les cuelga de la cintura y les arrastra un palmo “… porque los judíos llevan rabo, por eso son “rabinos"…”, nos explicaba, muy sabihonda y etimologista, la abuela de uno de mis amigos, en mi pueblo.

De esto, que es mitad historia con un cuarto de leyenda y otro cuarto de folklore, a lo de ahora, hay un trecho. Me refiero a que ahora, por tantos sitios, nuestra Iglesia Católica se haya visto inmersa en un filo-judaísmo, más o menos consciente y consistente. No sé si alguno me discutirá esto que digo, pero es obvio que en algunos ambientes “católicos” está de moda “judaízar". No soy el primero que piensa que a los kikos de Kiko lo único que les falta es circuncidarse y reinventar la antigua tensión iglesia de la sinagoga/iglesia de la gentilidad.

Algunos blogs tradicionalistas(?) están que echan chispas con la visita del Papa a la Sinagoga de Roma, esta tarde. Quizá se olvidan que los Papas de Roma se han llevado relativamente bien con los judíos romanos, desde hace siglos. No soy especialista en ese capítulo de la historia, pero yo diría que la Roma Papal ha sido uno de los sitios más seguros para los judíos, en su barrio, ghetto cerrado desde Paulo IV Caraffa (que, a pesar de todo, me cae muy simpático, tan arrabbiato y anti-español y todo lo demás). Desde Stª María del Pianto hasta la Isola Tiberina, lo que ha quedado del viejo Ghetto romano es Roma pura, con su centro precioso en el Pórtico de Ottavia y la Peschería, una belleza romana de día y de noche. Allí han vivido los judíos, entre iglesias y capillas, quizá más “protegidos” que en otros sitios de Europa. Con sus “molestias", qué duda cabe. Pero las incomodidades de la convivencia con los “diferentes” es una de las consecuencias de mantener “diferencias". Estas cosas son así.

No me gusta esa foto de Benedicto en la puerta de la Sinagoga, tan efectista. No significa más que buena voluntad, que ya es algo me dirán. Pero no es tanto, diría yo. La cercanía Iglesia y Sinagoga es un voluntarioso empeño marcado por la historia reciente. Comenté no hace mucho la impronta tan personal que los últimos Papas, testigos de las atrocidades contra los judíos durante la IIª Guerra Mundial, han dejado de todo esto en sus pontificados. En este sentido entiendo la visita de Benedicto XVI a la Sinagoga de Roma como un gesto de buena voluntad y cordialidad sincera, más allá de atavismos cerriles, superando sombras del pasado incompatibles con un recta caridad cristiana. Antaño estas cosas no se entendían, y hoy deben de entenderse. A estas alturas, no comprendo y juzgo injustificable en un cristiano cualquier anti-judaísmo, el que sea.

Pero el tema judío no es sólo el de la superación de odios y heridas históricas, sino que tiene otros capítulos directa o indirectamente implicados. Por ejemplo el insostenible e injustificable estado de Israel, una fuente de conflictos internacionales y una piedra de escándalo por el inicuo y criminal sometimiento de los palestinos, privados contra todo derecho de una patria y un hogar, lo que los israelitas han conseguido a costa de desposeer violentamente a los palestinos de sus derechos. Este conflicto es un flagrante escándalo que no se puede tapar con “buena voluntad”, un hecho que pesa duramente sobre la Iglesia y los católicos presentes y residentes en Tierra Santa muchos siglos antes de la forzada instauración del estado de Israel en Palestina. Esto, repito, no se resuelve con “gestos"; incluso pienso que tienen un valor contradictorio al propiciar una impresión equívoca.

Y de fondo, o en la base, una “novedad” que cada vez toma más cuerpo y que se debería disipar y aclarar definitivamente: La relación de buena voluntad no puede excluir la necesidad de la predicación al pueblo judío, llamado a la conversión y a confesar a Cristo. Este particular es algo absolutamente claro desde los primeros tiempos apostólicos, un capítulo abierto que se remonta a la narración de los Hechos de los Apóstoles y que sigue pendiente sin solución de continuidad, en tanto que es/somos la misma Iglesia obligada por mandato divino a predicar el Evangelio y ser testigos de Jesucristo “…en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra” Act 1, 8. La misión de Israel, la evangelización del Pueblo Judío no se ha concluído y sigue obligando a la Iglesia.

Por eso no me satisface que el Papa vaya a una sinagoga de “visitante” si ese “gesto” se queda sólo en formalidades humanas que se podrían traducir en significados histórico-culturales, pero que apenas tienen valor evangelizador. Cuando San Pablo clama “¡Ay de mí si no evangelizo!” (I Cor 9, 16), no está usando una mera fórmula literario-declamativa, sino que grita desde lo más profundo de su alma apostólica, consciente de su inaplazable misión de exortar y evangelizar “oportune et inoportune":

IIª Tim 4, 1-5:

Testificor coram Deo et Christo Iesu qui iudicaturus est vivos ac mortuos et adventum ipsius et regnum eius praedica verbum insta oportune inportune argue obsecra increpa in omni patientia et doctrina erit enim tempus cum sanam doctrinam non sustinebunt sed ad sua desideria coacervabunt sibi magistros prurientes auribus et a veritate quidem auditum avertent ad fabulas autem convertentur tu vero vigila in omnibus labora opus fac evangelistae ministerium tuum imple.

Te conjuro en presencia de Dios y de Cristo Jesús que ha de venir a juzgar a vivos y muertos, por su Manifestación y por su Reino:
Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, exhorta con toda paciencia y doctrina.
Porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la doctrina sana, sino que, arrastrados por su propias pasiones, se harán con un montón de maestros por el prurito de oír novedades; apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las fábulas.
Tú, en cambio, pórtate en todo con prudencia, soporta los sufrimientos, realiza la función de evangelizador, desempeña a la perfección tu ministerio.



Ya no estamos en los tiempos en que los Papas obligaban a los judíos de Roma a asistir a las predicaciones que les dedicaban especialmente a ellos, en Cuaresma, en las iglesias próximas al Ghetto romano. Pero de eso a visitar cortesmente la Sinagoga y rezar salmos y profecías sin Evangelio, hay un distancia que se debería evitar. Con toda la buena voluntad que debe haber, pero sin quitar una iota o una tilde de lo que estamos obligados a mantener, predicar y testimoniar. Ante Israel sobre todo.

p.s. Lo del rabino que va a “predicar” una de las conferencias cuaresmales en Nôtre Dame lo dejo para otra ocasión, aunque es idem de lo mismo: Más confusión sobre el mismo extravagante (y nocivo) equívoco.


+T.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

El persistente complejo judio


Sé que lo que escribo no sintoniza con la corrección política corriente, la de moda y la vulgarizada y ordinariamente asumida. Lo que digo es que Europa debería haber superado el complejo judío; quiero decir que una cosa es reconcer los crímenes de los regímenes pasados y otra tener que cargar con el sambenito y soportar que el pesado recuerdo judío sea la mano de mortero que no cesa de machacar la conciencia a cada momento.

Ni me siento antisemita ni me culpabilizo por lo que hicieron los nazis. Por otra parte, tengo muy claro que los judíos en la España de los siglos XIV y XV fueron un grave problema. Considero justa y al uso de su tiempo la expulsión de los judios en 1492; pero esto, ni me quita el sueño ni me traumatiza.

Sí me traumatiza, sin embargo, la injustísima ocupación de Palestina, el invento contra todo derecho del Estado de Israel, y los crímenes actuales de ese estado contra los palestinos. Todas las fechorías consentidas y disimuladas de Israel me afectan. El pasado no. El presente sí. Y en el presente, los que quedan en evidencia y tienen que explicarse y justificarse son ellos.

Algún día alguien estudiará en una tesis documentada hasta donde se pueda (o se quiera) la influencia del “tráuma-complejo” judío en los Papas del siglo XX y el XXI. Para mí, a mi entender, es notorio que el Papa Wojtyla, polaco, y el Papa Ratzinger, alemán, ambos contemporáneos no-culpables pero testigos de la terrible persecución y masacre de los judíos europeos por los nazis de Hitler, han manifestado una especial atención que se traduce en una actitud acusadamente sensible.

No sabría decir si esta cercanía y comprensión suponen para la Iglesia una especie de “hipoteca” parecida a la que todavía embarga la memoria de una parte de Europa; hasta concedo que pueda ser una impresión particular mía, más intuitiva que documentada. Pero a veces tengo esa impresión. Y no soy el único.

Cuando los rabinos se manifiestan violentamente agresivos contra el gran Pio XII y se movilizan escandalizados cada vez que sale el tema de la beatificación del Papa Pacelli, me parece una gran farsa, más o menos orquestada. Un farsa contra la historia y sus protagonistas que a la vez que ladran contra el Papa Pio esconden debajo de la tarima la memoria del Gran Rabino de Roma, Eugenio Zolli, convertido al catolicismo al poco de terminar la 2ª Guerra Mundial, que se libró de la deportación y la muerte gracias a la cobertura recibida merced a la diligencias del Papa, y que quedó tan convencido que terminó convertido, abandonando la fe del Viejo Tetamento y profesando la definitiva fe en Cristo.

El caso Zolli es uno de esos monumentos clamorosos a favor de Pio XII y en contra de sus detractores judíos, que tan mala memoria tienen, que no perdonarán nunca al Papa Pacelli que arrancara de la Torá y condujera la Evangelio al Gran Rabino de Roma. Una historia incontestable, deliberadamente ocultada por la publicidad judía. Probablemente muchos ni lo sepan, porque no son de las historias que se cuentan.

A mí me impresionan los documentos de la shoá. Me impresiona también la cantidad de medios y recursos con que se ha asegurado la memoria de esa tragedia. Pero igualmente me impresionan cuántos crímenes están en la nebulosa del olvido, o en un segundo, tercer, cuarto, quinto o remoto plano. Y me refiero a todos esos crímenes sabidos y no contados, desde los asesinados por el Partido Comunista en el Este de Europa durante cincuenta ominosos años, hasta los crímenes actuales de los regímenes comunistas de China y Asia. Tantos muertos sin memoriales, sin museos, sin prensa, sin Wiesenthal que busque a los asesinos, sin rabinos hiper-motivados husmeando enemigos (o inventándolos). Parece como si Occidente hubiera focalizado el reflector de la memoria de la historia en un sólo punto del escenario y se empeñara en dejar sin luz el resto de la escena.



La Iglesia Católica no puede seguir el juego que pautan otros, ajenos a nosotros. No podemos llevar el lastre encadenado de esa historia. Una tragedia en la que la Iglesia no estuvo implicada y en la que la misma Iglesia contó también con sus víctimas. Por muy victimas que se sientan todavía de aquello que pasó, aquello pasó, y lo que pasa hoy son otras cosas que reclaman atención y justicia actual.

Confieso que me da pena que por cada rabino que rabia no salgan diez obispos que les manden callar.

Sin complejos.


&.

martes, 10 de noviembre de 2009

Problemático y temible Israel

Una noticia de la sección internacional "Oriente Medio" me ha erizado el vello: "Rabino israelí publica una obra dando licencia para matar a niños 'no judíos' ". Merece la pena leer el breve artículo.

De entrada, uno se pregunta qué diría la prensa (qué extensión y difusión le dedicaría) si un cura católico disparatase con semejante enormidad. Comparen Uds. la noticia con el "impacto" de las declaraciones negacionistas del lefevbrista Mons. Williamson, por ejemplo. Y saquen conclusiones (conclusiones "críticas").

La evidencia es que en nuestros medios (los medios de comunicación occidentales) lo judío-israelí preocupa y se mantiene como sección fija en casi todos los diarios impresos y virtuales. Pero ciertas noticias "escandalosas" se pasan por alto; sin embargo lo católico-cristiano se mira con lupa y se repasa con microscopio. Y cualquier "suceso" se magnifica con súper-megáfono global.

¿Han leído - o han vuelto a leer - lo del caso de los rabinos judíos implicados en el tráfico de órganos humanos (de niños también); ¿leyeron ustedes algunas de las breves noticias sobre las escalofriantes acusaciones que hacían los palestinos de Gaza, sobre este tema de las extracciones y tráfico de órganos? Son esas noticias que aparecen en la esquina de la prensa, nunca en titulares, ni siquiera en medios titulares. Será para no alarmar. Supongo.

Cuando escribo sobre el tema israelí, acostumbro a hacer un parón cuando llevo un par de párráfos escritos, para aclarar: No soy anti-semita ni aliento ninguna clase de judeo-fobia; me duelen los palestinos y su injusta suerte, condición y estado; pero no soy pro-islamista, ni filo arábigo. La única afición "arábe" que me reconozco es que me gusta pegar los papeles con goma arábiga; sólo eso. Al contrario, estimo que las fronteras españolas deberían estar hermeticamente cerradas a la penetración (emigración lo llaman) de elementos islámicos los que sean, que serán un problemazo dificilmente resoluble dentro de poco. Por lo pronto ya hay un partido islamista movilizándose para las próximas municipales. A ver qué pasa.

Pero, volviendo a Israel: El caso/problema israelí no hay por dónde cogerlo. Es un atascadero en las relaciones internacionales, un peligro a nivel planetario, y una flagrante injusticia contra un pueblo-una nación (los palestinos de Palestina) que dura ya más de medio siglo merced a la pasividad hipócrita de "las democracias" y los "estados de derechos" occidentales. Un baldón histórico.

Si además en lo "israelí" (que es un caso/problema político-estratégico) se implica lo "judío" (que es un hecho religioso), el combinado resultante es un explosivo súper-peligroso híper-sensible.

El boletín de la agencia Zenit trae también hoy un artículo de un italiano de ascendencia sefardita implicado en el avispero palestino-israelí: La importancia de las comunidades de paz en el conflicto palestino-israelí. No comparto algunas de sus apreciaciones, pero sí le doy razón en la tesis de fondo: El Cristianismo en Tierra Santa es un elemento pacificador (aunque el autor del artículo no lo remarca suficientemente).

El Cristianismo es pacífico no por "circunstancias" sino por esencia. Si las circunstancias han determinado en algunos momentos de la Historia la beligerancia del Cristianismo (o la Iglesia), la misma esencia cristiana ha vuelto a postular la paz y a retomar el "beati pacifici" como una referencia moral vinculada al mismo Cristo el Señor. Tan absoluto. No entender esto es no entender casi nada.

No así en el caso de los musulmanes: El Islam lleva en su médula la guerra santa, y ha guerreado "santamente" ab orígine. ¿Y el Judaísmo? Desde otras perspectivas, también. El judaísmo no es proselitista ni expansionista ni misionero, pero es ferocísimo cuando tiene que defenderse, terrible como los Jueces y los Macabeos del Antiguo Testamento; o resistentes hasta el fanatismo enloquecido de los resistentes de Massada. Todo eso late en la doctrina tremenda del rabino que enseña la matanza de los niños goyim.

Cuando el rabino Yitzhak Shapiro reconoce como "religioso" el deber de aniquilar a los niños de los goyim (los no judíos) no está reversionando en judío el perverso concepto de la "guerra preventiva" del criminal ex-presidente Bush jr. Lo que enseña el rabí Shapiro está en la Biblia, se reza en los Salmos: "...filia Babilonis misera...beatus qui tenebit et adlidet parvulos tuos ad petram / míserable hija de Babel, dichoso quien agarre a tus niños y los estrelle contra las piedras de tus murallas" Sal 136, 8-9.

La cita debe leerse con el Salmo 136 entero, el Salmo de los desterrados, el del coro "Va Pensiero" del Nabbucco de Verdi: Los desterrados de Sión se lamentan junto a los canales de Babilonia; y al final claman contra sus opresores con esa terrible imprecación: ¡Felices quienes estrellen a tus niños en la piedras de tus murallas". Los versículos suenan tan crudos, que el Papa Pablo VI los mandó quitar de la Salmodia de la Liturgia de las Horas del Novus Ordo; supresión comprensible, pero absolutamente discutible, ya que a Iglesia no reza esos versículos con el sentido tremendo del original hebreo, sino con el sentido alegórico que expresa la lucha contra el mal (Babilonia-opresión-pecado) y "sus hijos".

Hasta la semana pasada se ha estado leyendo en la lectio contínua del Leccionario Ferial del Tiempo Ordinario la Epístola de San Pablo a los Romanos. Una sección particularmente señalada de este texto paulino es aquella en la que el Apóstol reflexiona y enseña sobre Israel y su destino. San Pablo en esa carta dice: "...secundum Evangelium quidem inimici propter vos secundum electionem autem carissimi propter patres sine paenitentia enim sunt dona et vocatio Dei / según el Evangelio, son enemigos por causa de vosotros, pero segun la elección son amados por causa de los patriarcas, ya que los dones y la vocación de Dios son irrevocables" Rm 11, 28-30. Hay que leer toda la sección para empaparse bien de la esclarecedora palabra de San Pablo al respecto.


Juzgo muy poco "apostólico" negar (o discutir) la necesidad de la predicación a Israel; ciertamente su destino es un misterio que se dilucida en paralelo con la Iglesia, con una profetizada convergencia final; pero el anclaje del Judaísmo en el Viejo Testamento es una "enemistad" con el Evangelio que se traduce en consecuencias y hechos tan terribles como el libro del rabino Shapiro. Por ejemplo.

Predicar a Cristo es una necesidad para Israel. Hoy de manera muy significativa, con renovada urgencia. Porque si persiste la cerrazón de Israel, la enemistad con el Evangelio de Jesucristo se traducirá en hechos tan temibles como los que se extraen del libro de ese rabino.

p.s. A veces digo que el peor enemigo del Pueblo Judío es Israel mismo (o por lo menos parte de ese Israel que representan el "Estado de Israel", los rabinos como Shapiro y los colonos de los "territorios ocupados").

Pax super Ierusalem!

&.

viernes, 20 de febrero de 2009

Blasphemia in loco sanctior

Esto es nuevo. Si no en la intención, por lo menos según el "formato". Un ataque de la judería al corazón de la Cristiandad. Y todo a poco del incidente magnificado de la salida de tono de un obispo tocante a las estadísticas de la shoáh, con el Papa acosado y los rabinos rabiando. Israel, otra vez Israel. O, por lo menos, en Israel:



Volvemos a lo mismo: Contra Mahoma ni una risita porque los moros tiran a matar. Pero contra Dios y su Iglesia, sí, que tienen mandado poner la otra mejilla.

A veces me tienta la imaginación deseando que salga un comando de vengadores que metan miedo. Ni falta que diga ni explique que la tentación también incluye ser tan comprensivo y protector y sensible con los activistas como los son los curas etarritarris vascuences y el Uriarte u el Setién con los asesinos de la eta. Con una maitzación: Simpatizar siquiera un átomo con un vasco asesino es ser tan asesino (en el alma) como el asesino etarra; pero mostrar viscerales simpatías por uno que le pone las peras a cuarto a los blasfemos (que total y al fin y al cabo van a arder en las llamas vivas muy bien ardidos), eso es corregir al que yerra y promover la atrición (sobre contricciones no digo, que eso es de internis y no me toca). Y sería por su bien, para que se arrepientan. Pero ya digo que es tentación: Lo de poner la mejilla y rezar por los que injurian y calumnian es Evangelio, nuestro Evangelio . Pero no se olvide que también es Evangelio que existe un infierno para los réprobos, socios del diablo y los suyos.

Ahora vuelvo también a pensar en el Papa y la peregrinación de Mayo, cuánto trabajito le va a costar y qué penoso le están poniendo el caminito, unos y otros y todos juntos contra él.

Israel es un caso que raya el absurdo en y desde muchos ángulos y perspectivas. Por lo pronto, el pueblo más "teológico" de la historia ha llegado a la post-modernidad siendo uno de los reductos del ateísmo y el secularismo más notables. Y sin embargo, se acoge al remoto Pentatéuco cuando tiene que justificar la invención del estado de Israel. Cosas veredes.

El programita ese, sea lo que haya sido, es un botón de muestra, pero no el único. También es sintomático que los marigaytas pupulen en Tell-Aviv, que un travesti represente a Israel en Eurovisión, o que la degeneranza reivindicante se organice un desfile-carrousel en Jerusalén, para lucirse (por cierto, ahora que sale, cada vez estoy más convencido: tres cuartas partes del invento de los gays y demás perrerías anejas es sólo por lucimiento, que es notorio lo que gusta a la especie lucirse en pasarelas, las que sean).

En España y Europa y Occidente, pitorrearse de los creyentes se considera ya tan "normal" que esta anécdota de la tele israelí no sería noticia. Espero y deseo que, siendo en Oriente, el episodio tenga otras consecuencias.

Soy pro-inquistorial confeso, también lo he dicho alguna vez. Y me alegraría mucho que volvieran los tremores inquisitoriales. Para algunas cosas, especialmente, como estas, verbigracia. Ni de lejos creo en el terrorismo religioso, tan contradictorio con el Credo, si se diera. Pero sí impondría penas muy duras, muy severas, a toda esa canalla infame que se rie de lo más santo.

Ya llorarán, que esos pecados si no se lloran en la tierra se lloran más allá. Fijo.

&.

martes, 17 de febrero de 2009

Ay Sión, Sión...!!!

No se por qué (algo se porque uno sabe (aunque no sabe ni todo ni siquiera parte de la parte (pero sabe por conjetura, por intución, por atento al Antón-pirulero))), pero imaginaba algo así, o por el estilo. Me explico:

Resulta que leo esto: Israel inunda Internet de propaganda . Que no me extraña, dada la dificil, cada más insostenible e injustificable trayectoria del Estado de Israel. Si - como se teme - el nuevo gobierno que se forme vuelve a las canalladas contra Gaza y los palestinos (y como distracción para la internacionalidad despistada meta más cizaña en el avispero de Medio Oriente, ya sea en Líbano, ya en Siria, ya en Irán (que el Señor nos libre), el peligrosísimo estado israelí necesita maquillarse o disimularse o infiltrarse o marear la perdiz o buscar un buen zarzal lobero para perdedero de propios y extraños. Es urgente.

Me alegro que una vez serenada la rabia de los rabinos (el año pasado la oratio pro iudaeis, esta temporada la marea por lo del imprudente lenguaraz Msr.Williamson, la que siga no se cual podrá ser (pero ya estará preparada, y la siguiente y la siguiente y la otra de más allá)) y retomadas la vía de las buenas intenciones, en Mayo - Deo volente - Benedicto XVI pueda ir de peregrinación a Tierra Santa. Los Santos Lugares necesitan esa presencia del Vicario de Cristo, que rezará con toda la competencia del sucesor de Pedro por aquella Patria de los creyentes, tan maltratada y herida, siendo como es la Tierra de Dios.

Quisiera (y más lo querrán los más santos que yo (y más lo quiere el Santo de los Santos, bendito sea!!!)) que este Israel deje de ser este Israel archi-conocido por sus desaciertos, malas disposiciones, violencias, agresiones, venganzas, represalias y represiones. Que sea otro Israel, que se geste como otro Israel, que se reconozca como otro Israel, que se regenere como otro Israel. Que auto-apostate de ser el Israel que es y renunecie a serlo jamás.

Y así no tendrá que tramar campañas de auto-apología (imposible, a estas alturas).

La otra semana, cuando la campaña de Manos Unidas contra el hambre, no recuerdo quién daba datos tremendos: Con los gastos de lo que gasta EEUU en la guerra-ocupación de Irak durante un año (1 año) habría suficiente para gestar y articular recursos y medios que acabaran con el hambre en los países del Tercer Mundo. Cuando lo leí, inmediatamente pensé en Palestina-Israel: ¿Qué se hubiera podido conseguir si lo que Israel lleva gastado en armas para matar, herir y destruir se hubiera empleado para el bien, la paz, la integración social, la educación...?

Todas esas cosas que algún día se tendrán que hacer pero cada día es más dificil e impensable que se hagan porque hace 70 años que no se hicieron y hace cincuenta que no se quiere hacer y hace cuarenta, treinta, veinte, diez...años que se hace todo lo contrario para que se puedan hacer.

Una necia locura. Si piensan que con movilizaciones en interrete se palia la cosa, van listos y estamos listos.

Pax super Ierusalem!

&.

viernes, 13 de febrero de 2009

Explicando-Nos

Todavía, en los documentos oficiales, el Papa usa el maiestático "Nos". Una venerable costumbre además de un exquisito buen gusto, que no se pierda. Que no se pierda porque cada vez tiene más sentido: Que utilice el "Nos" que nos incluye y nos expresa, porque es nuestra cabeza visible en la Iglesia, y lo que declara Pedro/Benedicto lo decimos todos con él.

La polémica suscitada por el "negacionismo" de uno (porque ha sido uno, uno entre todos) encuentra una superabundante explicación cuando el que habla habla con la autoridad del "Nos", que le es propia en exclusiva. Una respuesta con muchas voces en una sola voz (y muchos corazones en uno).

No se si estas últimas semanas Benedicto XVI se habrá sentido sólo, con su "Nos" de protocolo vaticano como un aditamento históricamente significativo pero actualmente insignificante (para algunos). Intuyo que, por lo menos, la actitud reluctante de sus paisanos le habrá dolido, le habrá afectado. Tanto más cuanto se supone que un personaje de su trayectoria con tanto escrito y enseñado y publicado poco tiene que explicar. Pero el mundo tiene siempre un tribunal en guardia, una causa abierta contra la Iglesia, ex orígine. Sin solución de continuidad, desde el Sanedrín primero, pasando por los jueces de Roma y los tribunales populares de las revoluciones que han sido y son. No nos asusta. Incluso sabemos que, al fin, son oportunidades para dar testimonio de nuestra fe y nuestra esperanza.

Si alguno incubó la más remota duda, o fue por malicia deliberada, o por torpeza invencible. No cabe ingenuidad inocente. Sobre Benedicto XVI, no. Sobre la Iglesia que él encabeza en el nombre de Cristo, tampoco.

Si se proyectan sombras medievales sobre la pantalla del siglo XXI, la ilusión distorsionante de lo que fue en lo que está siendo es engañosamente aberrante. Si se pretende exigir una perenne disculpa revisada y reactualizada temporalmente, casi lo mismo. Ni la historia es reversible ni el pasado es transportable. Y el peligro de una "recreación" depende mucho de cómo se recuerde y desde qué actitudes se enseñe.

El tráuma de la shoáh perdura, y están vivos todavía sus testigos, mártires de la memoria de un siglo perverso, el que más combatió a Dios y el que más dañó al hombre. Negar los crímenes es un daño, una ceguera torpe si es invencible desconocimiento y un malvado pensamiento si es simpatía consciente. Dudar al respecto es definirse contra la terrible evidencia de la historia. Dejarse engañar es posible, aferrarse al engaño una necia culpa.

De todo esto, de cualquier sospecha, está inmune Benedicto, que es el que ha hablado, con el Nos de muchos en su sóla voz. Decimos con él lo que él ha dicho, y damos nuestra fuerza de muchos a su voz, a la vez que nos reconforta su voz única, hablando con todos, por todos, y para todos.

Es su oficio, una de las acciones vinculadas a su ministerio universal urbi et orbi...Pero debe ser pesado, muy pesado: Una cruz "petrina", verdaderamente.

Pero: Adsumus, omnes cum Petro! (y todos en su "Nos").

&.

martes, 3 de febrero de 2009

Más ladridos

Suele pasar en las grandes novelas de intriga: El sospechoso principal (a veces el asesino) despista y proyecta cacareos contra el inocente que sabe que no es, para evidenciarse libre de toda sospecha. Pero esto no es un caso de Poirot ni una historieta de Miss Marple: Es un caso (otro) de lesa justicia contra la Santa Sede y Benedicto XVI.
.
Al rugido de las fieras se ha unido ni más ni menos que la Merkel. Merkel que es canciller del pais/el estado/la nación (y no otra, ni otro, ni ninguno más) autor y ejecutor de la shoáh. Tendré cuidado de no decir "los alemanes fueron", pero digo con todas las letras, sin ambages, que "ALEMANIA FUE". Alemania, y solo Alemania y nadie más que Alemania. Un Reich, un fürer, un partido en el poder. Con todas sus instituciones y estructuras implicadas en todo lo que se desencadenó durante aquellos ominosos años.

Alemania ha sido la nación que provocó dos guerras mundiales. Dos. Alemania y solo Alemania y nadie más que Alemania. A su lado, ningún estado moderno acumula tal cantidad e intensidad de culpa (siendo tan graves los crímenes culpables de algunos estados de nuestra modernidad). El horror del régimen nazi surge, se forma, prospera y se establece en Alemania.

Existen por ahí unas estadísticas contrastadas sobre el voto/apoyo al partido nacionalsocialista de Hitler. En ellas se comprueba que los estados tradicionalmente católicos fueron los que menos votaron al partido nazi (con diferencias y porcentajes bastante apreciables). De entre todas las instituciones de aquella Alemania, la Iglesia Católica emerge con personalidades de un destacado perfil anti-nazi, como los arzobispos catolicos de Münich, Cardenal Michael von Faulhaber, y el de Münster, Cardenal August Clemens von Galen (beatificado).

Si el síndrome infamante de aquel alemán degenerado que tramó una obra de teatro para "sospechar" del "silencio" de Pio XII y desviar las culpas de los crímenes del estado alemán se ha hecho quístico en Alemania, si los políticos enfocan para deslumbrar a quien debieran respetar más que a ellos mismos, entonces es que Europa vuelve a ser el escenario de sombras chinescas que fue. Con el agravante riesgo de estar manipulando la opinión y de-formar a los desinformados europeos (sobre todo las muy mal instruídas generaciones jóvenes). Azuzan contra la Iglesia Católica odios que deberían haber "gestionado" en otro sentido. También con el silencio que la vergüenza impone para ciertos casos y cosas. Tapan su caja de Pandora sentándose encima de la historia e inventando secreteres contrahechos y falseados a quien nada pueden reprochar, excepto aquello que sus mismos prejucios le proyectan con tanta injusticia y perversidad.

No se cuántas veces he comentado desde Abril del 2005 sobre la dificil y delicada posición del gran Benedicto XVI en la Sede de Pedro. Llegó siendo el mejor, por encima, muy por encima en mérito y prendas personales respecto a todos los miembros del Colegio Cardenalicio que entraron en el Cónclave. Pero llegó al Papado con el odio de las izquierdas, los "progresistas", los anti-católicos, y los postuladores del "vaticanotercero". Y, para muchos, con el handicap "original" de ser alemán.

El ser alemán (y el ser lo que estando donde está) le impide responder con contundencia a toda la canalla que se le crece engallada en una ofensiva que es personal e institucional: Van contra el Papa Benedicto y contra la Iglesia Católica (en eso atinan: es la misma y única diana). Me gustaría poder ver qué gran "apología pro vita sua" redactaría Joseph Ratzinger si no fuera Benedicto XVI. Sería formidable.

En Italia, los muy agudos periodistas "vaticanistas" se han olido una gran trama, oportuna y taimadamente orquestada contra Benedicto, con pelos y señales, y autores, y también marionetas de turno: Un dossier que parece circula por el Vaticano.

La pena es que gente como la Merkel se dejen enredar también en la trama y se transmuten en doberman y ladren a quien deberían guardar y proteger.

Desde que Alemania se empapó en la sangre de las víctimas de la Shoáh, Benedicto XVI es el primer hombre que siendo alemán puede limpiar la deshonra de una nación, un estado, un pais. Si la Merkel no se ha dado cuenta, se desmerece a sí misma como estadista y como alemana.

No me imprta por ella, nada. Por Alemania quizá lo sienta, un poco. Por Benedicto XVI, me duele mucho: Por ser contra él y contra la Iglesia (que es la de Benedicto).


Oremus pro Pontifice nostro Benedicto XVIº:
Dominus conservet eum, et vivificet eum,
et beatum faciat eum in terra,
et non tradat eum in animam inimicorum eius.
Amen.

&.

jueves, 29 de enero de 2009

Enredando la madeja


Oh! Esto es un disparate. Y más viniendo de la torpe y rastrera piara que está detrás:


Ja! Con la canalla suelta por casa y tienen la desfachatez de armar un tribunal para juzgar lo que no les toca y a quien no debieran. Carrillo en su casa con sueldo a costa del erario público, y la minis-bélica arengando a nuestros bravos soldados ocupantes de Afganistán. Tiene bemoles.

¿Por qué no le echan lógica (y cojones) al asunto y le montan tribunal al recien ex-presi Bush jr.? ¿A que no? Pues eso: La piara y sus adláteres (esbirros?) cada dia más piara que ayer pero menos que mañana.

Una cosa es Gaza y las tropelías del estado de Israel, y otra jugar a ser clon de Garzón (se habrán infectado del virus, probablemente).

Para más divertimento, sin salir de la temática, ayer decían que no y hoy parece que dicen que no tanto y más bien sí: El Gran Rabinato de Israel da por buenas las palabras del Papa sobre la Shoah. Menos mal. Se impone la cordura. A ver si seguimos así.

Y es que el Papa ha dicho algo a propósito de la Shoáh. Bueno, se ha visto obligado a decir, diría yo. ¿O es que el Rabinato (o los que sean que fueren o fuesen) albergaban dudas sobre la opinión del Papa sobre el hecho? Espero que no. Deseo que no. Me gustaría que demostraran que no. Lo que pasa es que el Papa no puede quejarse de la forma y manera que los demás. No es su estilo. Pero tampoco puede verse sometido a dimes y diretes, expuesto al indecente foro de la polémica que otros suscitan. Referir al Papa (que es cabeza visible de la Iglesia) lo que diga el fulanito exaltado de turno es una mala forma de entender que es el Papa y qué la Iglesia. Opino.

Y para rematar il magazzino d'attualitá, una minis (otra más, como si no hubiera bastante) animando en lo que le toca (su ministerio): Invitamos a los católicos de todo el mundo a venir con el Papa a Israel. Y es que se habrán dado cuenta de lo dificil que se están poniendo las cosas para que ese proyectado y deseado viaje de peregrinación tenga lugar.

¿Y qué más?

Por lo pronto, rien ne vas plus. A ver mañana, Deo volente, las novedades de casa y el extranjero.

&.

miércoles, 28 de enero de 2009

¿Son o no son pérfidos?

Me temo que sí. Estaban buscando un "casus belli" (son expertos en este tipo de cuestiones) para desentenderse de la Iglesia, a ser posible buscando alguna evidencia en contra. Cuando la beatificación-canonización de Stª Teresa Benedicta de la Cruz y la fundación del Carmelo de Auschwitz ya se armaron y la armaron. Y desde entonces, año sí año no, no han parado.

En el fondo se sienten fuertes, con el aval de sus sponsors, tan temibles. Y por otro utilizan estas tretas para desconectar y distraer de las críticas y el justo juicio que se les hace por los crímenes de Gaza y la opresión contra los palestinos. Ellos dirán que no, pero es eso, sobre todo.

Por supuesto también late la vieja repulsa de todo lo "goyim". Y el tráuma de saber (intuir?) que la Iglesia es su destino.

Las campañas contra Pio XII, la oración pro iudaeis del Viernes Santo y la Iglesia en Tierra Santa, parece que se cierra con este desbarre del Rabinato de Jerusalén. ¿Definitivamente? Por lo pronto la peregrinación de Benedicto XVI parece que no podrá ser (salvo el criterio y la voluntad de los que la han querido y preparado), porque a la postre todo se revuelve en dirección Roma y contra Roma. Sea lo que sea y quien sea.

No se qué más, me faltan datos para concluir. Lo que si entiendo es que nunca han querido "conversar". No son ilusos, la historia - su historia, tan dificil - les ha dado perspicacia para saber hasta donde dar la mano y cuando hay que retirarla. Se han captado la benevolencia de Occidente, y ahora amenazan con ciertas represalias, fustigan porque no se sienten correspondidos según lo que esperaban. ¿Qué esperaban?

Si esperan carta blanca para perpetrar lo que les convenga por encima de toda justicia y derecho...Si es eso lo que estan pidiendo (exigiendo?) sin decirlo con palabras pero amagando con "gestos"...¿Cual debe ser la respuesta?

Yo, por mi parte, les daría una silente, callada y muda contestación. Sin palabras y sin gestos.

Y que se den cabezazos contra el Muro.
.
Nos autem oremus et pro perfidis...


p.s. Y al cretino lefebvrista, que le pongan bozal (los hubo y estuvieron al uso, muy drásticos pero muy prácticos).


&.

miércoles, 21 de enero de 2009

Despropositada "fraternalidad"

Esta mañana me topé con este peregrino articulete. Su autor, por la foto, parece un bienintencionado católico, diría yo. Pero digo también que más liado que una madeja. Por lo que dice.
.
No me merece la pena comentarle parrafito a parrafito. Me da pereza. Y cierta indignación, tambiné. ¿Tanto se ha perdido entre los católicos la ciencia y conciencia sobre estas cosas?

Israel - el actual estado de Israel - no es el Pueblo Judío. Lo he dicho unas cuantas veces estos últimos dias, a propósito de la barbarie de Gaza: Israel no es el Pueblo Judío. Item más: Los más ortodoxos de la ortodoxia judía están en contra del estado de Israel y sus circunstancias, desde que se concibió como tal.

El bienintencionado del articulete escribe una sarta de despropósitos, uno tras otro, partiendo de esta inexcusable e imperdonable confusión. Empezando por ese pretérito imperfecto al referirse a Cristo (que vive y reina y es más presente actual que todos los que vivimos sujetos a la mutabilidad caduca de nuestras temporalidades), lo que sigue me suena a herejía de esas que antes se quemaban sin preguntar, porque la primera impresión bastaba.

Para des-argumentar la sarta, yo le recomendaría al bienitencionado que se leyera de un tirón el Evangelio de San Juan, donde el Evangelista Juan hijo de Zebedeo se pasa todo el tiempo diciendo "...los judios...". Tenía claro, muy claro, lo que el bienintencionado tiene confuso: Que los Apóstoles y discípulos de Cristo ya no son "judios". Un tema, una verdad, que San Pablo proclama desde otras perspectivas, pero igual de rotundo, incluso tratando el tema del pueblo judio como un "apéndice" venerable que se resolverá según providencia de Dios, poco más o menos.

El tráuma de la shoah ha sido un tráuma para Occidente, pero no debe serlo para la Iglesia ni puede ser un "supuesto" que modere extrañamente lo que los cristianos (los católicos) pensemos a propósito de Israel.

El Pueblo Judío - mal que le pese al rabino de Venecia de marras y a todos sus colegas en el rabinato internacional - está llamado a la conversión, a creer en nuestro Señor Jesucristo y a confesarle Mesías Salvador, Hijo de Dios encarnado, prometido y anunciado por los Profetas. Y la Iglesia (Católica) reza por esa conversión.

Por su parte, el estado de Israel es una problemática institución, que, si quiere ser dignamente reconocido como estado, debe sujetarse al derecho internacional y dejar de ser el principal y más peligroso problema de Occidente en Oriente, problema que afecta a la seguridad y estabilidad del orden internacional. En este sentido, a Israel no se le debe exculpar ninguna de sus injustificables y bárbaras acciones contra los palestinos de Gaza y el Líbano. El terrorismo de Hamás no es pretexto para desencadenar el horror del híper-agresivo militarismo israelí.

Me extraña que el bienintencionado no lea las noticias sobre lo que dice el Papa, y la diplomacia de la Santa Sede, y la Jerarquía de Tierra Santa.

Y más me extraña que sostenga tan aberrante tesis "fraternalista", como si por ser hermano de alguno, uno tuviera que cerrar los ojos y pasar por alto los crímenes que el hermano de uno cometiera. Con ese argumento se han multiplicado las adhesiones - por ejemplo - al terrorismo canalla de nuestros vascos, con los "hermanos" de los etarras haciendo piña, todos fraternalmente unidos, juntos como hermanos. Como canta la copla.

Y es que hay bienintencionados con cara de bienintencionados que...vaya, vaya, vaya!!!

&.

viernes, 16 de enero de 2009

Diálogos, charlas, chácharas...inter-religiosos-as

El otro dia escribí que con lo de Gaza, los de Sión están alborotando (cuándo no?) el espacio, a ver si distraen a la opinión y en vez de mirar a Gaza y condolerese por los hijos masacrados de los palestinos se compadecen de los pobres hijos de Judá, siempre perseguidos, nunca comprendidos.
.
Como muestra hodierna de aquello que dije, el rabino de Venecia me brinda su gentil (perdón por lo de gentil) colaboración. Resulta que el respetable rabino, a estas alturas, vuelve a sacar el tema de la oración pro iudaeis de los Oficios del Viernes Santo, motivo por el que despotrican (él y los demás rabinos) contra Benedicto XVI y los católicos en general. (Léase, please, el articulito de Sandro Magister, que va sobre eso y otras cosillas más).

También he dicho que Benedicto XVI debe andarse con pies de plomo si no quiere verse envuelto en una tremolina orquestada por los hipersensibles hijos de Sion. Dada su procedencia y circunstancias germanas, B16 es un blanco fácil para el terror mediático de los de la diáspora.

Pienso que la Iglesia Católica ( o la Iglesia, simplemente) dejó claros y bien fijados los criterios respecto al Judaísmo y el Islam en la declaración Nostra Aetate. De acuerdo con la tradición y la doctrina, el Concilio avanza un juicio que tiene en cuenta la historia más reciente, contemporánea al Concilio. Y esa es la doctrina actual, que no se puede "retrasar" porque lo que declara Nostra Aetate ya está dicho y enseñado. ***

¿Se puede adelantar, adelantar "más"? Esa es una de las cuestiones que se plantean en eso que llaman "diálogo interreligioso", malamente entendido por muchos desinformados como "ecumenismo", que es otra cosa. Otra cosa pero la misma en distinto grado (sustancial grado), porque se trata en definitiva de un diálogo entre la verdad y el error: Un error intra-cristiano (el de los cismáticos y las confesiones derivadas de iniciativas heterodoxas) y un error extra-cristiano, que es el de las religiones no cristianas. También en diferencia sustancial, la entidad del judaísmo y el islamismo los hacen distintos respecto a las otras religiones:

- por su credo monoteísta

- por su procedencia, entronque, contacto o derivación veterotestamentaria

- por la vinculación histórica entre una y otra confesión entre sí y de cada una de ellas con la Iglesia y el Cristianismo

Desde los primeros Concilios, Nostra Aetate era el primer documento magisterial que trataba en términos de benévolo aprecio a judios y musulmanes (y las otras "religiones" porque hasta cita expresamente el hinduismo y el budismo, muy apreciativamente (léase)) por lo que son y con la Iglesia como cierta relativa referencia. Pero dice lo que dice y...¿nada más? No sabría decir, porque intuyo que en la mente de los "inspiradores" había más. Es uno de esos textos que se pueden libérrimamente invocar por aquellos que superan el Concilio mediante la argucia y el malabarismo de recurrir al espectral "espíritu del vaticanosegundo".


A lo que iba: ¿Qué es diálogo? Para un católico, digo. Supongo que partiendo de un mínimo coincidente para tomar pié, después de los saludos cordiales, el diálogo para un cristiano (para un católico si fuera ecuménico el encuentro) tiene que ser obligadamente (por obligación de fe) predicación: Al pagano y al no cristiano hay que predicarles la fe, y se debe desear y procurar su conversión. Lo que no sea esto, es vanidad y caza de vientos.

Me ha resultado chocante la salida a escena del rabí veneciano (en España apenas nada, pero en Italia sí tiene cierto "impacto"). ¿Los tráumas de la reciente historia y los complejos ante la situación actual impiden a la Iglesia insistir y predicar que lo que se espera del Israel atávico es la conversión a Cristo?

Me ha puesto los pelos de punta la foto de los moros en pompa delante del Duomo di Milano. También en el colmo de mi provinciano y católico estupor me enteré hace unos meses de que se le daba cancha al Islam en L'Ossevatore Romano. Increíble pero cierto. Si la conversión, el año pasado, del valiente periodista aquel nos llenaba de ánimos esperanzados, esto del periodista musulman en L'Osservatore nos desconcierta y sume en perplejidades.

Me he acordado de golpe (como Swann mojando en el té su magdalena famosa) de la fábula, me parece que una de Iriarte, esa de los dos conejos que discutían sobre si aquellos perros que veían venir eran galgos o podencos. Apenas recuerdo un retazo:

"... -¡Son galgos, te digo! / - ¡Digo que podencos! / En esta disputa / llegando los perros / pillan descuidados / a mis dos conejos..."

Un diálogo constructivo, interpersonal, inter-cultural, intra-religioso, enriquecedor, creativo, discursivo, intelectivo, positivo, abierto, expectativo, no reductivo...como ese que se promueve a todos los niveles por nuestra dialogante cultura (y "dialogante" Iglesia post-vaticanosegundo). Pero con los perros encima, que los pillan. A los conejos, digo.

No se si se me entiende. Yo sí me entiendo (hasta donde alcanza mi auto-comprensión).

n.b. *** No sé en qué grado de disidencia intra-eclesial me encuentro, pero declaro: Que la declaración Nostra Aetate me remueve las pajarillas y todas las bilis de mi catolicismo, por mucho que sea documento del Concilio. Quiero decir que es de esos documentos que mejor ponerlos entre paréntesis y dejarlo en un "..ejem, ejem...". Y vamos a otra, que esta no ha valido. No sé si me expreso.

otra n.b. Si han leído lo de "teología de la sustitución" en el articulito de S.Magister, sepan que eso es lo que ha pasado: "...Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado..." 2Cor, 5,17. No sé por qué algunos no se quieren enterar, a estas alturas.

otra n.b. más: ¿Por qué en vez de chácharas con unos y otros no leemos y re-leemos y volvemos a empezar a leer a San Pablo puro y duro (que es el año de su Jubileo, además, para más oportunidad) ???

&.