lunes, 3 de agosto de 2015

Poca acción y poco católica

Acción Católica. Peregrinación de la Juventud de Acción Católica a Santiago de Compostela, Julio de 1948

Cuando nuestra Jerarquía no tiene ideas, siempre sale alguno que re-propone la Acción Católica. En mis treinta años de cura, he sido testigo de cuatro intentonas serias (?) de re-propuesta. Comprendo nostalgias, añoranzas, sentimientos y afectos por golondrinas que ya no volverán. Pero no me explico la insistencia, casi obcecación, en actualizar algo tan discutible en estructuras y frutos.

Al crearse, bajo Pio XI, la A.C. nace opuesta a los movimientos político-sociales de la Europa de entreguerras, pero, a la vez, lleva el sello, la impronta de aquellas formaciones con las que va a confrontarse. El estilo 'acción católica', siendo distinto y otra cosa en esencia, formalmente se parece a lo que ocupa el espacio socio-político del momento. Con banderas, con himno, con emblemas, la Acción Católica tendrá cierto troquel fascista en Italia, y en España, falangista. Sin ser, repito, ni una cosa ni otra. Pero se parecen como un cartel de propaganda de los rojos a otro cartel de propaganda fascista. Si me explico.

Después de aspirar y languidecer en los años cuarenta-cincuenta sin más éxitos que los de su reconocimiento en diócesis y parroquias como el 'movimiento oficial de la Iglesia', en los '60-70 pasa a ser una especie de estructura pastoral-política (o político-pastoral, según) que terminaría siendo la matriz de buena parte de la clase política de la 'España de la transición'.

De la Acción Católica General quedan aun los cuadros de viejas damas diocesanas que se aferran a un nombre-cargo-título, setentonas y nonagenarias, casi todas herederas de viejas glorias del nomenclátor de la A.C. De la rama masculina quizá todavía resuellen algunos trilobites y otros fósiles. De los 'movimientos especializados' sobreviven la H.O.A.C (hermandad obrera de acción católica), un reducto del marxismo sindicalista más rancio (ahora retocado con algunos perifollos estilo asambleario-podemos), con pocos socios pero aun reconocidos por nuestra CEE como el puntal de la utopía de la evangelización del mundo obrero, esa ilusión, ese espejismo, ese cuento sin, todavía, colorín colorado.

Otro sub-movimiento que subsiste, passim, es el 'Movimiento Junior', que, en teoría, sería el primer estadio de la A.C. dedicado a los niños y adolescentes. Precisamente es el M.J. quien me ha movido el presente articulete al recibir ayer en el mail de la Parroquia una reseña de sus actividades, un boletín de los grupos del Junior en Cáceres.

Esto parece ser una 'misa' celebrada en un encuentro (campamento o convivencia) del Movimiento Junior:




Y esto es un obispo visitando el lugar, encantado con lo que ve (y aprobando lo que no ve, supongo):



En nuestras diócesis conocemos sitios y personas, las parroquias y los curas del Junior de Acción Católica, que son de este estilo que ilustro con las imágenes supra.

Huelga de decir que nuestra resistencia a las poco católicas acciones de la poco atractiva A.C. no son caprichosas. Tenemos razones. Por ejemplo, estas razones.

Y somos realistas: No esperamos cambios a mejor.

Aspiramos, en todo caso, a su paulatina extinción, pro bono Ecclesiae.

Mientras, hacemos nuestra petición: Más re-propuestas de A.C. no.

Rogamus, audite nos!


+T.

viernes, 31 de julio de 2015

El retorno de los lobos

Si el pontificado de Benedicto XVI intentó la re-sanación litúrgica tan urgente y necesaria luego de los cincuenta años de degeneración post-conciliar, el de PP Franciscus está involucionando a los más oscuros momentos de la crisis de la reforma litúrgica. Entre los epifenómenos más llamativos se cuenta la vuelta a la escena de enfermos crónicos desahuciados o de, incluso, arcaicas momias hediondas.

Ejemplo del primer caso sería el del sedicente sacerdote y escritor (?), un quasi-inconnu, que con el sólo prestigio-aval del apellido de su ancestro ha eructado sus rancias tesis modernistas con el fervor de uno de aquellos curas descatolizados de los años '70 que deliraban soñando un Mayo-68 para la iglesia (con cuidado de no pincharse el aguijón, leer aquí). Quedéme estupefacto al ver cómo se reeditan, quasi un revival, los peores momentos de los peores personajes de los peores años aquellos, los años en los que el humo infernal se colaba por las grietas del post-vaticano2 (ipse Paulus VI dixit).

Si este pimpollo de élite es el infectado incurable, el ejemplo de momia reclamante es tan patético como ponzoñoso, tal que una especie re-encarnada de aquel personaje de Tolkien, Grima lengua de serpiente, aunque físicamente el personaje, viejo pelón acartonado, tenga la fisonomía de un Lord Voldemort, todo siniestro, ya hable, ya piense, ya salga en foto o yutube. Me refiero, si no lo han adivinado ustedes, al espectro de los espectros heterodoxos hispanos JM Castillo, un Nazgul que vuelve a cabalgar fantasmagóricamente. La última pestilencia emanada desde el fondo de su anti-catolicismo des-cristiano ha sido esta mefistofélica sentencia: En liturgia, la Iglesia lleva un retraso de más de mil años .

La tesis de fondo, traducida, por ejemplo, se ilustraría con una escena en la que un cretino aggiornato tirara a la basura un códice miniado mientras se embebe en una pantallita tuiteando pamplinas. Si me explico.

El nene (incurable) D'Ors y la momia Castillo dicen esas cosas porque, como ya no creen, no soportan enfrentarse con lo que les recuerda todo aquello de lo que han renegado. Por eso la saña implacable contra los principios, los fundamentos: Sagrada Escritura, Sacramentos, Iglesia, Sacerdocio, Tradición, Dogmas, Doctrina, Santos, Espiritualidad, Moral.

Son viejos falsos profetas, taimados lobos que se visten con el pellejo de la oveja moderna, del cordero de la puesta al dia, mientras por debajo gruñe y ruge la fiera impía dispuesta a morder, desgarrar, destrozar, herir, sangrar, matar.

Tanquam leo rugiens, que dice San Pedro.

Cui resistite fortes fide !!!


+T.

sábado, 11 de julio de 2015

Del periplo intra-americano



Sigo con comedida circunspección el periplo de PP Franciscus. Salvo raras excepciones, los viajes papales me interesan poco. Juan Pablo II usó (y abusó) de un modelo viajero que se repite hasta el presente, incluso ahora, en pleno zarandeo francisquista. Todo parece, suena y se desarrolla como un déjà vu, como una enésima entrega del NO-DO (ver para quien no sepa qué es no-do), mutatis mutandis (el NO-DO era mucho más interesante que los Romereports de los periplos papales, of course).

Me preguntaba uno que qué me parecía que usaran un macdonal como sacristía. Respondo que las sacristías de las multitudinarias multi-concelebradas Misas papa-viajeras no desentonan con una hamburguesería, les va bien como recinto ocasional.

Quería otro que comentara lo del exabrupto-regalo del blasfemo-crucifijo de Evo Morales. Respondo que entra dentro de lo que cabe esperar del presidente boliviano (así como de la receptividad de la diplomacia francisquista que no evitó el caso, supuesto que esas cosas no son, propiamente, sorpresas, sino detalles que se preparan, se saben y se discuten previamente). Conque tal para cual. Cosas más vulgares se regalan, como la canasta de granja de la queen de la Gran Bretaña, no hace mucho, in palatio ipso vaticano. Si la reputadísima experta granbretañesa se portó así, que Evo, siendo Evo, regale un crucifijo look leninista, entra dentro de lo coherente coram PP Francisco.

De otros capítulos del viaje papal, diré, como otras veces, que me emocionan los católicos sencillos que aclaman al Papa (que sea, concretamente, Franciscus es una mera eventualidad de sujeto-persona) y le piden bendiciones (que Franciscus les da tan desmañadamente, pergeñando cruces minimalistas, apenas reconocibles en su desaliñado trazo). También me emocionan las devotas veneraciones de PP Franciscus a las imágenes de la Santísima Virgen, gestos sinceramente devotos: También son sinceros y emocionantes sus saludos y gestos de afectos a enfermos y humildes. Son de verdad y dan consuelo.

Las Misas, tocante a la liturgia, son un calco del estándar creado cuando JP2, tal cual, sin variantes perceptibles. Conservan esa conjunción de elementos discordantes-chirriantes en algunos detalles concretos. En la Misa de Stª Cruz, en Bolivia, por ejemplo, el Papa pronunció el 'por muchos/pro multis' en la consagración del Cáliz (¡bien!) pero el coro cantó el 'amen' de la doxología con música y ritmo de espiritual-song (¡muy mal!). Sirva el detalle de ilustración, passim.

Sin embargo, lo que más me alteró la bilis católica fue el sermón, la homilía repelente, del estilo de la que te puede predicar un abominable jesuita modernista:

"...Le piden a Jesús que los despida, ya que es imposible alimentar a tanta gente. Frente a tantas situaciones de hambre en el mundo podemos decir: «No nos dan los números, no nos cierran las cuentas». Es imposible enfrentar estas situaciones, entonces la desesperación termina ganándonos el corazón. En un corazón desesperado es muy fácil que gane espacio la lógica que pretende imponerse en el mundo de nuestros días. Una lógica que busca transformar todo en objeto de cambio, de consumo, todo negociable. Una lógica que pretende dejar espacio a muy pocos, descartando a todos aquellos que no «producen», que no se los considera aptos o dignos porque aparentemente «no nos dan los números». Jesús una vez más vuelve a hablarnos y nos dice: No es necesario que se vayan, denles ustedes de comer. Es una invitación que resuena con fuerza para nosotros hoy: «No es necesario que nadie se vaya, basta de descartes, denles ustedes de comer». Jesús nos sigue diciendo en esta plaza. Sí, basta de descartes, denles ustedes de comer. La mirada de Jesús no acepta una lógica, una mirada que siempre «corta el hilo» por el más débil, por el más necesitado. Tomando «la posta» Él mismo nos da el ejemplo, nos muestra el camino. Una actitud en tres palabras, toma un poco de pan y unos peces, los bendice, los parte y entrega para que los discípulos lo compartan con los demás. Ese es el camino del milagro. Ciertamente no es magia o idolatría. Jesús, por medio de estas tres acciones logra transformar una lógica del descarte, en una lógica de comunión, de comunidad. Quisiera subrayar brevemente cada una de estas acciones.

Toma. El punto de partida, es tomar muy en serio la vida de los suyos. Los mira a los ojos y en ellos conoce su vivir, su sentir. Ve en esas miradas lo que late y lo que ha dejado de latir en la memoria y en el corazón de su pueblo. Lo considera y lo valora. Valoriza todo lo bueno que pueden aportar, todo lo bueno desde donde se puede construir. Pero no habla de los objetos, o de los bienes culturales, o de las ideas; sino de las personas. La riqueza más plena de una sociedad se mide en la vida de su gente, se mide en los ancianos que logran transmitir su sabiduría y la memoria de su pueblo a los más pequeños. Jesús nunca se saltea la dignidad de nadie, por más apariencia de no tener nada para aportar o compartir.

Bendice. Jesús toma sobre sí, y bendice al Padre que está en los cielos. Sabe que estos dones son un regalo de Dios. Por eso, no los trata como «cualquier cosa» ya que toda esa vida, es fruto del amor misericordioso. Él lo reconoce. Va más allá de la simple apariencia, y en este gesto de bendecir, de alabar, pide a su Padre el don del Espíritu Santo. El bendecir tiene esa doble mirada, por un lado agradecer y por otro el poder transformar. Es reconocer que la vida, siempre es un don, un regalo que puesto en las manos de Dios, adquiere una fuerza de multiplicación. Nuestro Padre no nos quita nada, todo lo multiplica.

Entrega. En Jesús, no existe un tomar que no sea una bendición, y no existe una bendición que no sea entrega. La bendición siempre es misión, tiene un destino, compartir, el condividir de lo que se ha recibido, ya que sólo en la entrega, en el com-partir es cuando las personas encontramos la fuente de la alegría y la experiencia de la salvación. Una entrega que quiere reconstruir la memoria de pueblo Santo, de pueblo invitado, llamado a ser portador de la alegría de la salvación. Las manos que Jesús levanta para bendecir al Dios del cielo son las mismas que distribuyen el pan a la multitud que tiene hambre. Podemos imaginar cómo iban pasando de mano en mano los panes y los peces hasta llegar a los más alejados. Jesús, logra generar una corriente entre los suyos, todos iban compartiendo lo propio, convirtiéndolo en don para los demás y así fue como comieron hasta saciarse,
increíblemente sobró: lo recogieron en siete canastas. Una memoria tomada, bendecida y entregada siempre sacia a un pueblo..."

Esto dijo. Con esa impresión de repetir la patraña de los impíos incrédulos que, como niegan el milagro de la multiplicación, idean la fábula comunitarista del 'compartir'.

Yo, pobre sacerdote católico, siempre indigno, cuando me pongo a escuchar al Papa que habla de la Eucaristía, del Sacramento del Cuerpo y la Sangre del Señor, del Sacrificio del Altar, espero más, mucho más, mucho, mucho más. Confieso que me daña espiritualmente la decepción de escuchar tan pobre sermón, tan archi-manida y poco-católica predicación post-vaticanosecundista, tan confusa, tan insuficiente, con flecos tan descreyentes. Me afecta sacerdotalmente. Mucho.

Menos mal que, por otra parte, la gente no se entera de nada, porque en esas Misas la siembra se la llevan los pájaros volando y ni siquiera toca tierra.

Pero aunque la gente no lo oyera, ahí quedó lo dicho. Y hasta se publicará en la AAS como un texto, una predicación, una doctrina - ¡¡ay!! - del Papa en Bolivia.

Junto a esto, lo del crucifijo hoz-martilleado de Evo es nada, un detalle de mal gusto, y poco más.


+T.

miércoles, 24 de junio de 2015

PP Franciscus valdenseando

Cuando en el Jubileo del MM JPII pidió perdones hasta por las Cruzadas, abrió una vena de complejos auto-inculpatorios difícilmente justificable para todo aquel a quien se le pueda suponer una conciencia eclesial de cierto nivel. Al Papa, verbigracia; precisamente por ser el Papa, en primerísimo y sin par lugar entre todos los fieles de la Iglesia. En aquella ocasión, de todas formas y por encima de buenos consejos (que los tuvo) el voluntarioso Papa Wojtyla se empeñó y pidió perdones universales, en San Pedro del Vaticano, el 1er. Domingo de Cuaresma del MM, ante el miracoloso Crocifisso de San Marcello. Se hicieron fotos muy bonitas del Papa abrazado al Cristo. Todo muy wojtyliano.


Se preparó todo con cuidado. Hasta la Comisión Teológica Internacional elaboró un documento ad casum. Y se cuidó especialmente la ceremonia a celebrar en la Basílica de San Pedro (ver aquí documentos). Se marcaba no sólo un hito sino que se argumentaba su eventual continuidad, presumiendo próximas ocasiones de lo mismo.

Con su desmañado estilo, pobre dicción y vulgar formato, PP Franciscus ha protagonizado en Turín otra escena de los perdones con los Valdenses, los herejes cismáticos sedicentes discípulos de Pedro Valdo. Simplemente, escenifica, esta vez en la propia casa de los viejos herejes, la ceremonia ya estrenada por su predecesor.

Me temo que con la efemérides del quinto centenario de la herejía luterana a la vuelta de la esquina, el mea culpa ante los valdenses haya sido sólo un pequeño happening, para ir ambientando lo que se esté preparando.

Quizá a Uds. que me leen les pase lo que a mí, que esto escribo: No me siento inserto en la escena del perdón. Ni yo he descalabrado nunca a un valdense (jamás he tenido esa oportunidad) ni me echo encima la culpa de ningún valdensinófobo. Muchísimo menos le echo la culpa de los pecadores a nuestra Santa Madre la Iglesia, ni comparto la ocurrencia de que el Papa pida perdones.

Pero lo que más me inquieta de la escena de los perdones con los valdenses son estas palabras que PP Franciscus pronunció:

"...ha sucedido y continúa sucediendo que los hermanos no acepten su diversidad y terminan por hacer la guerra uno contra otro".

El resumen de Zenit lo empeora porque dice (¡¡¿lo dijo el Papa?!!) que - "...Por otro lado, el Papa ha recordado que la unidad que es fruto del Espíritu Santo no significa uniformidad." (ver aquí).

Es para leer y no creer (o dejar de creer).

Si esto sigue así, tendrán de introducir un equipo permanente de correcciones ortodoxas en la AAS.


+T.

jueves, 18 de junio de 2015

La Econcíclica


La expectación de la econcíclica ha sido otro parto de los montes. Una vez conocida la intención de PP Franciscus de elaborar y publicar un documento de tema ecológico-traumático, ¿quién pudo jamás pensar en un documento extraordinario de impacto global-planetaria-galáctico-cósmico? Para poder es necesario ser, o al menos poseer, y no es el caso (salva semper reverentia y salva también la sacra potestad magisterial con toda su sancta auctóritas, que no discutimos y que creemos católicamente, piadosamente, mucho, a pesar de los pesares todos: ¡Protesto!).

Sin entrar en pormenores, diría que la econcíclica francisquista es un totum revolutum de tópicos sobre el tema. Su estilo, vulgar. Su interés intrínseco, bajo. Su interés extrínseco, ocasional y presumiblemente efímero. Todo lo que dice ya está dicho, y lo discutible que dice, es discutible.

Resumiendo: La econcíclica no es un hito, ni hará historia, y pasará como pasan quasi todas las encíclicas. Al cabo de dos semanas, dejará de ser objeto oportuno para convertirse en libro-regalo repetido-incómodo de fastidiosa acumulación por saturación de stock en librerías de segunda mano o viejos. En otras palabras, si se encuadernara more antiquo, la mayoría de los ejemplares de la 'Laudato si' se apilarían intonsos.

Como dice ciertas verdades, sería asumible con pragmática circunspección. Como expone desde determinadas perspectivas, no merece la pena hacer causa, ni pro ni en contra. Sería excesivo.

Y poco más tengo que decir al respecto.


p.s. Confieso sin pudor : No suelo leer encíclicas papales fechadas post 1960, la década en que nací.


+T.

lunes, 15 de junio de 2015

Renovación sacerdotal ???



Han celebrado en Roma un encuentro sacerdotal, con participantes de todo el mundo. Se ha anunciado en los medios como 3er. Retiro Mundial de Sacerdotes, o con nombres parecidos. Los convocantes, los productores del evento han sido Rinnovamento Carismatico Cattolico y Catholic Fraternity.

La tarde del pasado Viernes 12, Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, tuvieron un encuentro con PP Franciscus, meditación-charla papal y Misa multi-concelebrada, todo en la Basílica de San Juan de Letrán.

El interior de la Basílica Laterana deslucía como muestra la foto de arriba: En las naves, una multitud de clero mal trajeado, con prevalencia del minimalista look clergyman-gris. Y mucho celular con fotos, y mucha tablet fotografiando.

La plática de PP Franciscus fue de corte y estilo francisquista, sin ceremonias, sin profundidad, casera, con momentos ramplones, tópicos, expresiones llanas, vulgares. En español. Nada extraordinario, tal y como una retahíla mil y una veces soportada en reuniones de clero, passim.

El Papa estaba sentado, informalmente, ante una mesa, en el plano de la nave, al mismo nivel que el auditorio.

Al terminar, se retiró a la sacristía para revestirse los ornamentos, y los sacerdotes del mundo se endosaron alba y estola allí mismo, donde estaban, en la nave basilical. Cabe destacar un fenómeno recurrente: La muy notatable desaparición del cíngulo, un ornamento cada vez más en desuso. Simboliza - y así lo recuerda la oración que dice (?) el sacerdote cuando se lo ciñe - la virtud de la castidad y la continencia sacerdotal.

El Altar Mayor de la Basílica había sido afeado/profanado con dos grandes carteles alusivos al acto rematados por dos indecentes/irreverentes piñas de globos rojos y blancos. La panorámica de la Basílica con el clero colmando la nave y el altar con los cartelones y los globos, era lamentable.

Subrayo el detalle de cómo un aditamento vulgar puede vulgarizar lo más solemne, incluso la solemnidad de Letrán. Vean las fotos y el yutube de la celebración en Romereports.


El colmo de la vulgaridad lo puso una chirigota-coral mixta que pseudo-cantó durante la Misa multi-concelebrada pachangas carismatóides, con brazos en alto y movimientos corporales remedados fervorosamente por parte de los sacerdotes multi-concelebrantes.

Obvio comentar el buen ambiente del acto, la empatía de PP Franciscus con los presentes y el distendido ambiente general.

Este es el clero de Franciscus. Aunque hay más tipologías clericales francisquistas. Clerecías más periféricas, quiero decir. A su gusto.


p.s. Por cierto que he recordado que al clero católico tradicional, cuando se reúnen en Roma, les suele mandar un breve saludo de despacho por mano de algún monseñor de segunda. Un detalle que se aprecia mucho. Y su ausencia, lo mismo.


+T.

viernes, 12 de junio de 2015

Cor Eius


Latiente manantial de luz y gracia
que al mundo das salud y eterna vida,
llama de puro amor siempre encendida
que la sed de las almas calma y sacia.

Consuelo y paz, dulzura y eficacia,
en la pena, la lucha o la caída,
imán de mi oración, llaga y herida
que me llena de Dios y mi yo vacia.

Te adoro el Corazón, Dios verdadero,
contémplote, Jesús, como yo hombre,
balbuciendo, enamorado, que te quiero

repito 'en Ti confío', sin que sombre
la duda ni el pecado cuando espero
y rezo a tu Corazón, digo tu Nombre.





Ex voto

+T.