jueves, 18 de septiembre de 2014

Calabaza brillante de España dixit: Vengan todos al atrio a opinar todos de todo


Algunas veces pienso que algunos mitrados, en vez de mitras, deberían ponerse una calabaza. Es una redundancia ponerse sobre la calabaza craneal una calabaza ornamental, reconózcolo. Pero así se evidenciaría la roma inteligencia pastoral de tales perlados (sic), y se notaría, igualmente, la dramática situación de nuestra jerarquía, con sobre-pululación de calabazos monumentales.

Por ejemplo, sin ir más lejos, el compostelano, que en dos calabazadas seguidas, a propósito del anuncio de un próimo sínodo diocesano, ha proclamado que:

- Todos, creyentes y no creyentes, participen y envíen sus propuestas para el sínodo compostelano

- A imagen del templo de Salomón, la Plaza del Obradoiro debe ser el "Atrio de los Gentiles"

La Plaza del Obradoiro nunca ha sido foro de paganos, sino meta de peregrinos. Ahora, invocando "la mención expresa que el papa Francisco hace del 'diálogo social en un contexto de libertad religiosa' (sic)", se pretende degenerar el espacio netamente jacobeo promiscuando el ideal del peregrino cristiano con el indefinible paradigma de la gentilidad post-moderna. Todo ello con la no confesada intención de sustituir la evangelización apostólica por el diálogo des-cristianizador que convierte el Credo católico en sarta de elucubraciones laberínticas sin alfa ni omega, sólo sustentadas por el intrínseco valor del diálogo en sí.

Si el mulay de los muladares del islam me invitara a proponer algo para el sínodo mahometano de La Meca y Medina, lo que yo propondría sería en cierre de La Meca y Medina y el desmontaje de la Kaaba y el peñón del moro. Eso propondría yo si me dijeran los ulemas 'proponga usted, no se corte un pelo, que le escuchamos'. Pongo este ejemplo avanzando lo que podría suceder si el calabazo arzobispal compostelano recogiera la lluvia de ideas que todos-todos, de todo sitio y convicción, le propondrían para discutir/dialogar en su sínodo.

Sirva como marco de fondo desatinado la estampa reciente de los budistas aquellos que rezaron no sé qué indecentes cuchufletas orientales allí mismo, cabe el Botafumeiro, justo frente al altar del Astro Brillante de España. ¡Qué emoción! ¡Cuánta promiscua solidariedad globalizada! ¡Qué estallido jubilar de indiferentismo pan-religioso! ¡Viva!

A veces tiene uno la impresión de estar en mitad de una parodia, de un esperpento vallinclanesco-eclesial, un espejismo delirante.

La borrachera del juanpablismo más el humo estupefaciente francisquista son la razón de esta sinrazón.

Me afecta tanto decirlo, pero más me duele el sufrirlo.


+T.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Tota Pulchra et in dolore


Predico de la Virgen que los Siete Dolores que le atribuimos la embellecieron, la perfeccionaron. Me apoyo en Hb 2, 10: "...decebat enim eum propter quem omnia et per quem omnia qui multos filios in gloriam adduxerat auctorem salutis eorum per pasiones consummare / Convenía, en verdad, que Aquel por quien es todo y para quien es todo, llevara muchos hijos a la gloria, perfeccionando mediante el sufrimiento al que iba a guiarlos a la salvación." La Madre del Señor también se perfecciona en la Pasión del Hijo, por la Pasión del Hijo. Concebida en gracia, poseedora de toda virtud, sin embargo no había adquirido aquella perfección del amor en el dolor, que le advino iuxta Crucem.

Por eso, más bella que la Inmaculada es la Dolorosa: Cada dolor la perfecciona, cada lágrima la embellece. Por eso es tan bella, la más bella, en su Asunción, cuando la suben, porque lleva en su ser - cuerpo y alma - la perfección de la Pasión de la Virgen-Madre, Tota Pulchra. Por eso sube, tan excelsa, por encima de la belleza de los ángeles, más hermosa que los querubines, más bella que los serafines.

 

La iconografía católica atina cuando representa en el Stábat Mater a una mujer bella, dolorosa mas hermosa, especialmente pulcra en el dolor, Mater iuxta Crucen Filii.

Desde el románico, un realismo poco elaborado espiritualmente que representa el patetismo trágico de la Pasión con formas poco atractivas, no bellas, recalcando la descomposición de los rasgos de Cristo-herido y María-lacrimosa, va dejando paso a la iconografía de la Mater Pulchra in dolore. Ya en el Descendimiento de Roger van der Weyden, del Prado, la Virgen sincopada es la figura más hermosa del conjunto, patética en su dolor desmayado, pero bella. La Pietá del Michelángelo (Vaticano) es un culmen iconográfico de la acertada contemplación mística del misterio de la belleza del dolor divino, la hermosura de la Pasión del Hijo, cuya gracia también vence la fealdad del pecado, siendo todo hermoso el cuerpo sacrificado, siendo bello el dolor de la Madre que le llora, mostrándolo, juntamente con el suyo, como misterio de amor, atractivo porque es bello su dolor, ese dolor.



En la Escuela Andaluza de los siglos XVII-XIX, se roza casi lo sublime del concepto belleza-dolor en las figuraciones pasionistas. De Murillo y Montañés a los primeros maestros e imagineros del neoclásico y el romanticismo, la expresión de la belleza dolorosa desvela un logro iconográfico insuperable.

Una tesis a desarrollar: La merma en fe-devoción, incapacita la percepción de la belleza. En este sentido, me resultó tan extrañamente impresionante la primera vez que vi la 'Mater Dolorosa' de Rembrandt, una figura ligada a la iconografía hispánica (es, de hecho, una versión de la popularísima 'Soledad', ataviada con toca y delantal blancos, manos cruzadas y manto-velo negro), pero tan alejada en su patetismo del concepto de belleza/gracia.




El sueco Pär Lagerkvist, en su novela 'Barrabás' hace aun una más cruda y anti-estética descripción de la Dolorosa:

"...Tenía el aspecto de una campesina ruda y tosca. De vez en cuando, se pasaba el dorso de la mano sobre la boca y la nariz, que le goteaba, porque estaba a punto de llorar. Sin embargo, no lloraba. Su pesar era diferente del de los otros, como era diferente la forma en que lo miraba. Sí, era su madre. Experimentaba, sin duda, una compasión más profunda que la de cualquier otro; pero parecía reprocharle haberse prestado para hacerse crucificar."

Concluyo que se trataría, iconográfica-estéticamente, de una extensión negativa de la bienaventuranza: "Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios". Sin gracia en el alma, los sentidos no perciben, no son capaces de contemplar la belleza en el dolor.




Quiero insistir que me refiero no sólo a una belleza interior, sino a una hermosura corporal, como la que expresa el Cantar de los Cantares, una belleza formal, atractiva, radiante y seductoramente hermosa para el espíritu y la vista, interna y externamente.

n.b.
Escribo en Sevilla, centro iconográfico de la Mater Pulchra in dolore; también epicentro del mal gusto que desgracia por ínfima sensibilidad, torpe y vulgar, confundiendo lo sublime con lo ridículo más populachero.


+T.

sábado, 6 de septiembre de 2014

La ONU de las religiones y otras monumentales paridas

Como Shimon Peres tiene 91 años de circuncisión, dice y propone cosas de nonagenario. Y como el Papa hodierno es PP Franciscus, recibe al nonagenario Peres en vez de mandarle recuerdos con una bendición por valija diplomática. Lo malo, sin embargo, es que nadie se haya reído oficialmente de Don Shimon mandándole a tomar sopas de leche y cambiarse el pañal; lo peor es que la ocurrencia chocheante del susodicho sea noticia y en la mente de más de uno haya quedado archivada como propuesta (palabra talismán tan peligrosa).

El inútil que desgobernó España, ese Zp (vergüenza de propios y extraños), propuso aquello de la 'alianza de civilizaciones', invento que, probablemente, serviría de perdedero de muchos dineros, millones que tan estupendamente bien saben extraviar los agentes de la piara psoera. Resulta curioso que el goy Zp y el circunciso Peres convengan en la construcción de pasteleos monumentales, como si la ONU oficial no fuera ya suficiente sima de humo y niebla.

Lo que no dicen estos ideistas de la internacional-religiosa es que ellos, los promotores, no son religiosos y, además, piensan que la religión y las religiones son un problema, incluso 'el' problema. El problema que obstaculiza sus objetivos (que no son religiosos, huelga notar).

Tampoco expondrán que están convencidos de que la Iglesia es el mayor problema (la Iglesia de verdad, la Iglesia Católica, of course). Se callarán, incluso intentarán persuadir al Papa para que presida religiosamente la mesa presidencial de la religiones, para tenerle cerca y controlado.

Una de las metas de todo enemigo de la religión es controlar la religión para exterminar la religión. Qué duda cabe de que un organismo pan-religioso global facilitaría la aniquilación, pues concentraría el objetivo.

Profundizando en el tema, dejando la utopía de la onu-religión en el limbo de las propuestas, habría que declarar que ninguna religión que se reconozca como tal aceptaría ese gregarismo igualitario co-participante, que significaría, de hecho, su des-legitimización como religión. En el fondo, una onu-religión supondría la negación de lo sobrenatural, la negación de la revelación y su suplantación por un absoluto positivismo religioso que llevaría implícita la tesis de la superación de las religiones y su sustitución por un organismo político en el que lo religioso se supeditaría a la convención pactada de los integrantes. Se podría disfrazar todo ello con formas/formalidades religiosas, pero el ente en sí sería la negación de facto de lo religioso y de toda religión.

Perdón por la perorata, que no pretendía. Pero es que el tema - me excuso - arrastra a la filosoforrea.

Una onu-religión solo se puede concebir por una mente perversa.

A mí me parece perverso que un prócer tan significativo del estado israelí, con la masacre de los palestinos todavía sangrante, vaya a ver al Papa y proponga una onu-religión. Shimon Peres me parece un trujamán impúdico, un viejo indecente.

PP Franciscus me parece lo que él mismo se empeña en parecer; hoy más patético que ayer pero menos que mañana.

Comentando en el sermoncete de Santa Marta la parábola de los odres, como cualquier cura post-conciliar, con exégesis de charleta de jesuita del montón, con la ligereza que acostumbra, parloteó sobre la necesidad de cambiar estructuras eclesiales, él sabrá (o no) cuales y cuantas.

Uno de los articulillos que resumía el sermoncete, concluía así, recalcando las palabras de PP Franciscus:

"...El Evangelio -insistió Francisco- ¡es novedad! ¡El Evangelio es fiesta!..."


...Y yo no sé qué decir porque temo decir lo que decir no debo.


+T.


p.s. Tres enlaces

1.

2.

3.






viernes, 29 de agosto de 2014

El recambio


La crisis postconciliar general que arruina a la Iglesia se mantiene y no termina por las, a su vez, crisis particulares postconciliares de elementos, sectores e instituciones eclesiales. La Jerarquía es una de las más afectadas, una debilidad especialmente perceptible en estos años pues nos rigen los obispos que fueron encandilados por el V-2º y que sobrevivieron a la cuelga de sotanas (mitad por providencia, mitad por curriculum); pasados por el almíbar juanpablista, con el trauma del paraíso eclesial que el aggiornamento conciliar cacareó y que concluyó en tsunami devastador, ahora, con PP Francisco, se han refrescado como vintage sacado del baúl de los recuerdos y se tunean en look nuevangelización. Setentones a ritmo de rap. Patético's.

En ese marco coyuntural de crisis general, espejismo post-juanpablista y estreno en cartel del Franciscus PP Show, hay que entender el saludo del recién arzobispo electo de Madrid. Lean Uds. (si tienen paciencia):

Primer mensaje de Osoro a Madrid: "Hagamos nuestros los sueños de Dios"

Como es un saludo del género saludo episcopal post-conciliar-post-juanpablista y francisquista, el neo-prelado matritense saluda a todos los madriles de la madrilidad, la madrileñidad y el madridismo, a todo quisque, me parece que también al oso del madroño, al madroño del oso, a Doña Manolita la lotera, al reloj de la Puerta del Sol y a la quincalla de la plaza de Pontejos. A todos (& todas).

En ese saludo-bando a la Villa y Corte aparece esta magnífica (viene de Valencia) traca-cohete abierta en palmera de artificioso y fascinante efecto pirotécnico: "...Hagamos nuestros los sueños de Dios..."

Por mi parte, después de semejante pamplina (con cierto tufo sapiens heresis), mejor callar. A la gente les gusta esas cosas, esas pirotecnias verbales. A mi no. Si las dice un obispo, menos.

Que sí, que sí, que yo lo entiendo; que el contexto, que la metáfora y la alegoría y todo eso. Que ya lo se.

También sé que de estas mitras los remedios consistentes (y valientes), suelen ser pocos.


n.b. Cónstele a quien se haya preguntado que el que esto escribe está libre de querencia rouquista, ni tampoco tenía en mente candidato óptimo para la capital: En materia episcopológica soy escéptico (radical).


+T.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Repugnante (y amenazante) presencia


Veo poca televisión, apenas algunos informativos, documentales y algún episodio de algunas series. Pero hace unos días hice este desagradable y repugnante descubrimiento televisivo, este engendro:

Cordoba Int. Tv

El enemigo en casa. Emiten en abierto, en un canal llamado Nacional-5. La programación es íntegramente islamista, e islamismo integrista. Tienen hasta algún presentador español, uno que presentaba hace unos años un programa-concurso, un tal Alonso Caparrós.

Golpeado por la criminal fantochada del neo-Califato del EI, con imágenes y noticias traumatizantes, cada día, saber que tenemos al enemigo operativo en medio de nosotros, es sumamente inquietante.

El Islam es una víbora en el seno de Occidente. Los yijadistas-terroristas made in England son la contundente prueba de que el Islam no es compatible con ningún medio social-cultural que no sea el propio Islam (aunque entre ellos se devoren también como fieras).

Recuerdo la ponderada opinión del entonces Cardenal Ratzinger cuando se oponía a la incorporación de Turquía a la UE. Y vuelvo a recordar el todavía fresco discurso polémico de Ratisbona, el del añorado Benedicto XVI.

Ante la ambigüedad francisquista, insuficiente y equívoca (este articulete opina al respecto), por la gravedad del momento, por el futuro amenazador de un islam en las venas de Occidente, es necesario un sólido discurso que promueva una clara conciencia que posibilite una reacción. Con hechos.

Escribo esto con el temor de que el vacío espiritual de Europa (vacío de cristiandad) incapacite para luchar en esta contienda, que parece se limita al Oriente Medio pero, de hecho, está activa dentro de nuestras fronteras, de muchas y sutiles formas.

La repugnante televisión esa es sólo una (cercanísima) prueba.


+T.

jueves, 14 de agosto de 2014

Quam Pulchra !!!


¡Qué bella es la Hija de Sión!
Mirad cómo sube,
radiante y gloriosa,
su cuerpo fragante
más que flor de rosa
más que los Querubes
se encumbra en el Cielo;
su alma preciosa
plena de la Gracia
es Sagrario sólo
del Dios Uno y Trino,
Hija, Madre, Esposa,
será entronizada
en el Solio Eterno
de Cristo, el Señor.

Mirad como goza
el Empíreo entero,
mirad cómo cantan
loas los Nueve Coros,
mirad cómo se abren
las Puertas Eternas,
mirad como entra,
más que otra bella,
mirad como lucen
el sol y la estrella
en su cuerpo santo
que refulge virgen
siempre intacto y puro,
transiendo el aroma
del divino amor.

Doce estrellas nimban
su faz nacarada,
sus labios de grana
bendicen y alaban
con salmodia nueva
que a Dios siempre agrada:

'Soy tu humilde esclava,
tu poder me ensalza,
tu gracia me alhaja,
por Tí me bendicen
la tierra y los cielos,
por siglos y siglos
las generaciones
bendita me aclaman
porque Dios Potente
hizo en mí obras grandes,
Él, que ensalza al humilde,
Él, que derrumba al soberbio,
Él, que enriquece al hambriento,
Él, que ignora al satisfecho,
Él que nunca se olvida
de su alianza y su pueblo.'
             ... ... ...
Gloriosa Madre bendita
mírennos tus ojos bellos
siempre benignos y dulces,
de clemencia y de paz llenos;
míranos Reina Celeste
y no nos retires de ellos,
que si nos miras un día
contigo al fin subiremos.

¡Cuán bella es tu Asunción!
¡Qué hermoso es, Madre, tu vuelo!


+T.

Ex Voto

viernes, 8 de agosto de 2014

El problema del Islam es el Islam

 
Cuando leía como un monstruo, cayó en mis manos un libro de Robert Payne titulado 'La Espada del Islam' (en el original inglés 'The Holy Sword', 1959). No empecé la lectura con especial ilusión, pero me devoré el libro en un día, la historia de Mahoma, su religión y sus consecuencias, una narración ágil que iba pasando de un personaje a otro, de un siglo a otro y de una guerra a otra, sin solución de continuidad, guerras con todo el mundo y guerras contra y entre los propios mahometanos, una secuencia de histórica violencia implacable, insaciable. En la historia islámica la paz era contemporánea de la decadencia, porque el estado natural del Islam, desde que fue concebido, era la guerra.

Cuando la Iglesia ha degenerado o decaído, una de las soluciones regeneradoras ha sido siempre - Deo adiuvante - la vuelta a los orígenes, el retorno a las raíces. Ayer mismo, en la oración de la Misa, se recordaba que San Cayetano tuvo la gracia de vivir como los Apóstoles; la imitación de las virtudes apostólicas ha inspirado tantas fundaciones y obras religiosas, como un manantial perenne donde beber y purificarse, así desde los mismos tiempos apostólicos, siendo los Apóstoles los primeros imitadores del Señor, la Vita Christi, cuyos testigos fueron, verbis operibusque. El recurso vale también para las órdenes, congregaciones e institutos religiosos, que vuelven una y otra vez a sus raíces fundacionales para nutrirse con la vida y obra de sus fundadores, modelos perpetuos para quienes después seguirían sus reglas para regirse mejor y ser fieles a la vocación y la misión cristiana, en vida recogida o activa. Volver a las fuentes es el buen camino para avanzar en santidad, una solución acertada cuantas veces se ha resuelto tomar.

¿Y el Islam? ¿Cuenta con ese recurso? Sí, por supuesto. Pero las fuentes del Islam son Mahoma y sus guerras, su manantial destila violencia original. Así, en tiempos de decadencia, el fiel musulmán que busque reconstituirse volviendo a sus fuentes, al poco estará ebrio de violencia, cargado de intenciones guerreras y presto para la acción. La 'yihad' es el Islam y no existe (ni hubiera existido) el Islam sin la 'yihad'. El Islam es la guerra y no hay Islam, no puede haberlo, sin la guerra. En cualquier momento, el musulmán que beba en las fuentes islámicas se trasmutará en un 'muyahidín', un guerrero.

Cierta propaganda pro-islámica desarrollada recientemente en occidente intenta desvirtuar el concepto 'yihad' explicándolo según una interpretación interiorista (lucha personal por vivir la fe coránica) y otra de dimensión social (lucha por la justicia y el bien comunitarios). El intento, sin embargo, choca con la evidencia de la historia misma del Islam, desde sus orígenes al presente, incluyendo la evolución de los estados/naciones de fundamento islamista, regímenes contemporáneos que, lejos de estructurarse establemente según los principios de la cultura política occidental, al fin repiten un binomio irreductible: Sumisión y agresión, interna y externamente, para los propios de dentro y los extraños de fuera.

Excepto en la Turquía de Ataturk (actualmente muy en entredicho), el Coram es el código político primario, la inspiración que articula el estado, la fuente en la que la violencia islamista seguirá catalizando cualquier proyecto político que surja en su medio, incluso aquella efímera y marxistóide R.A.U. de Nasser.

Benedicto XVI puso el dedo en la llaga cuando su célebre (ya olvidado?) discurso en la Universidad de Ratisbona, con la memorable cita del emperador bizantino Manuel IIº Paleólogo:

"...Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba."

Un irenismo iluso - por parte de la Iglesia - que obvie lo evidente, está condenado al fracaso porque los hechos desmentirán cualquier supuesto de armónica concordia, imposible según los auténticos fundamentos del Islam.

Los cientos de miles de cristianos del Irak, perseguidos, hostigados y masacrados por el Islam, son la dolorosa hodierna prueba de que el Islam de hoy es el Islam de siempre, el mismo.

Más que abrazando a imanes o felicitando ramadanes, el Papa debería enfrentar al Islam consigo mismo, exigiéndole una conversión que incluya la renuncia a sus raíces en cuanto supongan la institucionalización de la violencia. Eso que pareció iniciar con tanto escándalo Benedicto XVI en Ratisbona.

Ayer publicaban en Rorate Coeli un artículo que preguntaba si la razón del problema islámico no sería el no haber confrontado una ilustración y unos cambios revolucionarios como los que tuvo que afrontar la Iglesia del siglo XIX.

Aun considerando esos seis siglos que distancian la Era Cristiana de la hégira mahometana, salvando fáciles historicismos, el debate sobre el Islam es engañoso, equívoco, si no concluye que el problema del Islam es el Islam.

Ese sería el punto justo de partida para cualquier examen, reflexión o replanteamiento.


n.b. Para neocones pijo-católicos desnortados: Lo de los crímenes de guerra de Israel en Gaza son un problema que carga de intrínsecas razones al ya de por sí razonamiento violento del Islam; más pólvora en el cañón, si me explico (y los tercos me entienden (o quieren entender)).


+T.