miércoles, 27 de agosto de 2014
Repugnante (y amenazante) presencia
Veo poca televisión, apenas algunos informativos, documentales y algún episodio de algunas series. Pero hace unos días hice este desagradable y repugnante descubrimiento televisivo, este engendro:
Cordoba Int. Tv
El enemigo en casa. Emiten en abierto, en un canal llamado Nacional-5. La programación es íntegramente islamista, e islamismo integrista. Tienen hasta algún presentador español, uno que presentaba hace unos años un programa-concurso, un tal Alonso Caparrós.
Golpeado por la criminal fantochada del neo-Califato del EI, con imágenes y noticias traumatizantes, cada día, saber que tenemos al enemigo operativo en medio de nosotros, es sumamente inquietante.
El Islam es una víbora en el seno de Occidente. Los yijadistas-terroristas made in England son la contundente prueba de que el Islam no es compatible con ningún medio social-cultural que no sea el propio Islam (aunque entre ellos se devoren también como fieras).
Recuerdo la ponderada opinión del entonces Cardenal Ratzinger cuando se oponía a la incorporación de Turquía a la UE. Y vuelvo a recordar el todavía fresco discurso polémico de Ratisbona, el del añorado Benedicto XVI.
Ante la ambigüedad francisquista, insuficiente y equívoca (este articulete opina al respecto), por la gravedad del momento, por el futuro amenazador de un islam en las venas de Occidente, es necesario un sólido discurso que promueva una clara conciencia que posibilite una reacción. Con hechos.
Escribo esto con el temor de que el vacío espiritual de Europa (vacío de cristiandad) incapacite para luchar en esta contienda, que parece se limita al Oriente Medio pero, de hecho, está activa dentro de nuestras fronteras, de muchas y sutiles formas.
La repugnante televisión esa es sólo una (cercanísima) prueba.
+T.
domingo, 29 de mayo de 2011
Yes, yes, yes
En 1987 la BBC produjo una serie de TV titulada: "Sí, ministro", y poco después su secuela "Sí, Primer Ministro" (aquí la referencia en español). Los papeles principales se asignaron a los magníficos actores Nigel Hawthorne, Paul Eddington y Derek Fowlds. Sirviendo a las similitudes que arriba cito les selecciono un fragmento del episodio “El gambito del Obispo”.
El Primer Ministro está en su despacho y conversa con sus consejeros. Le preocupa la elección que la Iglesia Anglicana le pide entre dos candidatos a obispo.
PRIMER MINISTRO.- Humphrey, ¿qué es un modernista en la Iglesia?
SIR HUMPHREY.- ¡Ah...! La palabra modernista significa: “No creyente”.
PRIMER MINISTRO.- Es decir ¿ateo
SIR HUMPHREY.- No, Primer Ministro, un clérigo ateo no continuaría cobrando sus estipendios. Así que cuando dejan de creer en Dios se llaman modernistas.
PRIMER MINISTRO.- ¿Cómo puede la Iglesia sugerirme un ateo como candidato a obispo?
SIR HUMPHREY.- Pues, muy sencillo. La Iglesia Anglicana es primordialmente una organización social, no religiosa.
PRIMER MINISTRO.- (Con ojos de asombro) ¿Sí...?
SIR HUMPHREY.- Sí. Es parte del engranaje social de esta nación. Los obispos han de ser hombres con facilidad de expresión y que sepan qué cubierto utilizar. Gente que invite al respeto.
PRIMER MINISTRO.- Así que ahora para la Iglesia el candidato ideal es un cruce entre sociable y socialista...
Entra el secretario Bernard Woolley con unos papeles, el Currículum Vitae del Candidato Stanford, que lee de inmediato.
BERNARD.- (Carraspeo) Perdón… Tras estudiar teología fue capellán del Obispo de Sheffield y, después, Consejero Diocesano de Comunidades Étnicas y Responsabilidad Social. Dio conferencias sobre nexos entre religiones, vínculos entre cristianos y marxistas y relaciones entre cristianos y las mujeres de la... ¡Hum!. Después fue ascendido a Capellán de la Universidad de Essex y Vice-Rector de la Universidad de Teología. Ahora es, como sabe, Secretario del Comité Pro-Desarme, de la Iglesia Anglicana.
PRIMER MINISTRO.- ¿Nunca ha sido vicario de una parroquia?
BERNARD.- ¡Cielo santo, no, Primer Ministro! Quienes aspiran a obispo evitan la labor pastoral.
PRIMER MINISTRO.- Por lo que dice, el canónigo Stanford es algo así como un agitador político.
SIR HUMPHREY.- No exactamente. Pero sí sería una espina en temas como huelgas, presupuestos de Seguridad Social, Urbanismo, desempleo, Defensa... Es interesante, no crea, que hoy en día los políticos hablen de ética y los obispos de política [...]
BERNARD.- (Terminando su lectura) Es también un experto en islamismo; asegura que la Biblia es una copia del Corán. [...] Diseñó una iglesia en el sur de Londres y en los planos había salas para planificación familiar y organización de manifestaciones, pero ningún lugar para la Comunión.
PRIMER MINISTRO.- ¿Habla en serio?
BERNARD.- Bueno, había un fórum multifuncional para los servicios...
PRIMER MINISTRO.- ¡Y la Iglesia lo aprobó...?
SIR HUMPHREY.- ¡Por supuesto! La Iglesia está regida por los teólogos.
PRIMER MINISTRO.- ¿A qué se refiere?
SIR HUMPHREY.- La teología es un instrumento para que los agnósticos se mantengan en la Iglesia.
PRIMER MINISTRO.- (Resuelto) No deseo que Stanford entre. (Mira suplicante a los dos) ¿Qué puedo hacer?
SIR HUMPHREY.- Podría usted rechazar a ambos candidatos, pero sería excepcional y no aconsejable.
PRIMER MINISTRO.- ¿Aunque un candidato quiere echar a Dios de la Iglesia y el otro echaría a la Reina?
SIR HUMPHREY.- La Reina es inseparable de la Iglesia Anglicana.
PRIMER MINISTRO.- ¡Ah! ¿Sí? ¿Y qué hay de Dios?
SIR HUMPHREY.- (Encogiendo los hombros) Es lo que se llama un extra opcional.
Por la tarde, en su casa, el Primer Ministro conversa con su esposa Annie. Mientras ella plancha un vestido él hojea el periódico sentado en un sofá.
PRIMER MINISTRO.- (Cerrando el periódico) He de elegir un obispo...
ANNIE.- ¡Es ridículo!
PRIMER MINISTRO.- ¿Por qué?
ANNIE.- No eres lo que se dice muy religioso.
PRIMER MINISTRO.- Soy el Primer Ministro. La religión no tiene nada que ver.
ANNIE.- ¿Ni con los obispos…?
PRIMER MINISTRO.- Nada que ver. Son como empresarios, pero disfrazados. [...]
ANNIE.- Como creyente y practicante yo prefiero que elijas a un hombre de Dios.
PRIMER MINISTRO.- Me ofrecieron uno, pero quería hacer de la Iglesia un movimiento religioso. Quieren obligarme a elegir a un modernista.
ANNIE.- ¿Marxista o ateo?
PRIMER MINISTRO.- Ambas cosas. No es que me importe que sea ateo, pero lo de marxista podría causarme graves problemas con sus discursos en la Cámara de los Lores.
ANNIE.- ¿Y no puedes rechazarlo?
PRIMER MINISTRO.- Parecería un acto político.
ANNIE.- ¿Pero no acabas de explicarme que ahora los clérigos son esencialmente políticos?
PRIMER MINISTRO.- Sí, pero no deben parecerlo.
ANNIE.- Ya... (Tras un corto silencio) Bueno, ¿por qué no lo rechazas por motivos religiosos?
PRIMER MINISTRO.- No te entiendo.
ANNIE.- ¿Cree en el cielo y en el infierno?
PRIMER MINISTRO.- Desde luego que no.
ANNIE.- ¿En la Virgen?
PRIMER MINISTRO.- (Enfático) No.
ANNIE.- ¿En la Resurrección?
PRIMER MINISTRO.- No, no... ¡En absoluto!
ANNIE.- ¿Y no es suficiente para rechazarlo?
PRIMER MINISTRO.- (Levantándose) ¡Annie...! ¡Estupendo! Rechazaré a ambos candidatos y habrán de presentarme otros. Lo que en realidad quiero es uno que guste a todo el mundo.
ANNIE.- (Asintiendo) Alguien que no tenga ideas propias sobre nada.
PRIMER MINISTRO.- Sssi, sí... Y si, además, sintiera afición hacia la Cristiandad no nos haría ningún daño.
ANNIE.-En este caso, quieres decir un pastor como los de antes.
PRIMER MINISTRO.- Eso es. Gracias cariño.
THE END ~ FIN (de esta selección del episodio) ~ CONTINUARÁ.
¿Qué tal? El autor del articulete, Pedro Rizo, teoriza sobre una de mis tesis más repetidas, passim, por este blog: Que en la Iglesia Católica actual hemos llegado a ese estadio anglicano de la subdivisión interna High Church/Low Church, con todas las consecuencias. Y nos gobiernan los hombres de media-iglesia, los moderados, los conciliadores (o los conciliaristas, según se mire). Los pasteleros, digamos, en suma.
El episodio sobre los obispos, mutatis mutandis, tiene su correlato en España y demás paises católicos (o con presencia de diócesis católicas). Nuestros episodios no tienen como escenario el despacho de un prime minister, sino que ocurren en los correspondientes salones eclesiásticos, de diverso nivel y en circunstacias variadas, pero concomitantes y/o paralelas con la del sketch cómico-dramático de esa serie inglesa.
En sustancia, muchas de las cosas que se dicen en ese diálogo, ese 'cuadro-perfil' de los seleccionables para obispos, son tal cual. O casi, sin variaciones notables: Un perfil católico mediano tirando a bajo, preferiblemente un implicado en temas sociales que un católico dogmático, mejor un gestor eficiente y políticamente descreído que un apasionado creyente, mejor un mediano que otro de estatura sobresaliente, mejor un no-problem que un problemático, mejor un hombre de diálogo que un reverendo de púlpito, mejor un discreto clergyman gris que una sotana con faja y bonete. En sustancia, decía.
Para reir y/o para llorar, según tengan Uds. el ánimo.
+T.
miércoles, 9 de marzo de 2011
El Papa contesta
Camarillas las ha habido siempre, unas mejores, otras peores, unas han funcionado, otras han renqueado, unas para bien, otras para mal. Pero la camarilla (si existe) de nuestro Papa Benedicto va a quedar como una de las más penosas, deficientes, torpes y metepatas de la historia reciente. Lo malo es que la camarilla (si la hubiera) no sólo es incapaz de parar los golpes, sino que parece que los prepara. Al final todos los porrazos van a la Cabeza Visible, que es el Papa. El próximo (luego de la serie formidable de patinazos desde lo de Ratisbona a lo de los preservativos etc.) va a ser el espectáculo de el Papa contesta. El Viernes Santo, para más inri.
¿Tiene el Papa que descender a esos espacios de comunicación televisiva? ¿No debe mantenerse la Sede de Pedro en un nivel por encima de los comunes? Porque, sea como sea y lo que sea, será el Papa el que hable y exponga y conteste. ¿Le compete ese nivel?
La vulgarización de personas e instituciones ha sido una de las características de nuestra post-modernidad. Han bajado a la calle (y hasta a las cloacas) los tronos más altos, las coronas reales, las diginidades, las honorabilidades, los jefes de estado y de gobierno. Lo aristocrático se ha corrompido volviéndose pasto de la plebe, sin que la plebe se haya elevado al podio de la sangre azul después de rumiar paja de nobleza. Hay cosas que no se digieren nunca y muros de separación que nunca caen.
Volviendo al Papa, el juanpablismo inauguró cosas e introdujo formas impensables; actos, recibimientos, presencias, comparecencias, celebraciones y apariciones que nunca debieron ser protagonizadas por el Papa. Pero fueron aquellos largos años en que la norma era el Papa quiere y se hace lo que el Papa quiera. Y todavía parece que el aperturismo condescendiente sigue. Y seguirá causando estragos, como siga.
Hay, por ejemplo, una diferencia ofensivamente degradante entre la sedia gestatoria que se despreció y el papamovil que se aplaudió, entre la tiara displicentemente olvidada y los mil sombreros ridículos, indignos, impropios y ofensivos que el Beato Súbito se puso o se probó por todo el mundo; y Benedicto también, alguno, por esa confusa y equívoca idea de empatía, tan mal gestionada por su camarailla (si la tuviera).
No me gusta que el Papa, un Viernes Santo, salga en la televisión contestando preguntas; preguntas, por otra parte, escogidas, preparadas y presentadas ad casum, una quasi-ficción estudiada y ensayada para demostrar no sé qué cercanía con no sé cuales fieles. No me gusta ni lo entiendo.
Tampoco sé qué piensan que ganan o que se va a ganar con escenas como esa, tan 'light', tan insuficientes e insatisfactorias a la postre.
Al final es la figura del Papa la que se resiente, quedando expuesto a reacciones y comentarios desfavorables o indiferentes, siempre erosionantes.
Los católicos de verdad no necesitamos 'cercanías' papales; y los que no son católicos no se volverán papistas por ver al Papa como se ve a cualquiera, medido con el mismo rasero vulgar con que nuestro decadente mundo iguala a todos (con la paradoja perversa de ser luego tan disparatada su desigualdad).
Aprovecho para volver a proclamar lo necesarios que somos los más papistas que el Papa. Una especie católica cada vez más escasa, pero quizá nunca como ahora tan necesaria.
¡Apúntense!
+T.
sábado, 31 de octubre de 2009
Tarancón de talante y "cuéntame"
La estúpida, insoportable y alucinógena serie "Cuéntame cómo pasó" se estrenó - si no me equivoco - cuando todavía gobernaba España el ínclito Aznar, parece que hace un siglo. Y parece mentira que tal engendro de historia-ficción se gestara en aquella época aznareña. Siempre fue un petardo de consumo de masas "ciudadanas", pero con el Zp project y su des-memoria histórica, el panfletucho televisivo raya cotas delirantes. Así y todo, la gente se lo traga.
En cuanto he visto la noticia de que está para estrenarse una "serie" sobre Tarancón, instantáneamente he pensado en el Cuéntame: Un Tarancón estilo "Cuéntame cómo no pasó", que va a tener que ver.
No sé de quién habrá sido la mala idea, quizá de un Bono o un Peces de esos que marcan el perfil des-católico dentro del ztaperío anti-cristiano filo-masón. Tiene que haber sido una mente perversa, con telarañas de los años cuarenta, niebla de los cincuenta, cacao cola-cao cerebral de los sesenta y taranconería folklórica movilizada de los setenta. Algo así, alguien por el estilo, ha debido ser el ocurrente de la ocurrencia de una serie de TVE sobre Tarancón (al paredón).
Se presupone que la tesis de fondo será una especie de "con Tarancón nos entendíamos mejor" con un implícito mensaje a la Jerarquía actual para que "aprenda" a taranconear, un arte que se ha perdido, una forma de politica de sacristía que aplaudían entonces los mismos que hoy rabian contra la Iglesia, que no se "comporta" con el "talante" del "taranconeo".
Otro leit motiv de la serie será: Los fachas que gritaban "Tarancón al paredón", qué malo que fué Franco y qué buenos que fuimos desde siempre los rojos (rojos cardenalicios, en este caso) que nunca partimos un plato, ni quemamos una Iglesia, ni matamos a una monja, ni fusilamos a ningún cura. Y Paracuellos no existe, es un invento facha. Y si no que lo diga Tarancón, saepe noster (Tertulianus de Séneca dixit). Y así.
Si algo nos ha demostrado la "democracia", es que siempre (también en democracia) hay un piara numerosísima (mayoritaria) dispuesta a tragarse lo que le echen. Son los mismos - hijos, nietos y biznietos - que se tragaban los reportajes del NO-DO y los novelorios y los telediarios de la TVE de hace cincuenta años. La vida sigue igual, que cantaba Julio Iglesias (cuando tenía pelo).

Yo conocí en persona, en carne mortal, a Tarancón, ya emérito. Flaco, descolorido, apergaminado, vivaz, conversador, simpático. Y lo mejor: Una sotana de "sotanosaurio" que no se quitaba ni para echarse la siesta. Pero me temo que ese "mejor" Tarancón de sotana y dulleta y rosario y breviario no será el Tarancón de la serie. El de la serie será el peor Tarancón, el de los pasteleos con los "demócratas" y el filo-sociata de la "Transición"; el Tarancón de los guiños a cuatro bandas, a los cuatro puntos cardinales, con ligera escoración a la banda siniestra; el Tarancón cordial con el Peces y demás siniestros "transicionadores". Ese Tarancón del "Tarancón al paredón".
Si puedo, procuraré no ver el panfletucho taranconero-talantero televisivo, por razones de higiene mental y elementales criterios de juicio. Dicen que van a ser dos capítulos. A ver. Porque el lavacerebros de "Cuéntame" iba a ser una serial de temporada y lleva ya una década (o lo parece, por lo "jartible" y empachoso y pesado y repetido).
La serie se va a llamar "Tarancón, el quinto mandamiento". No se dice qué Vº, si el del Decálogo o el de la Iglesia. Si es el "no matarás", tampoco se sabe por qué se dice, si porque estuvieron a punto de fusilarlo los rojos en el 36, o si porque es lo que Tarancón les impuso como condición a los rojos-democráticos para cubrirlos con su púrpura cardenalicia en los '70. Si es del 5º mandamiento de la Iglesia...Pero me parece que no, que la intención de la serie no es, no será, no puede ser "Ayudar a la Iglesia en sus necesidades". Seguro que no.
Sea lo que sea, que el Señor nos libre de un serial "cuéntame", de un Tarancón de continuación como las Mil y Una Noches.
&.
domingo, 27 de julio de 2008
Espejismos de pesadilla



miércoles, 16 de julio de 2008
Tele-Popu-Bobeando
lunes, 7 de julio de 2008
Bad influences
Me mortifico - ya lo conté, ¿no? - con medios de ascésis post-modernos de actualidad; es decir, que continuo viendo - passim - Ppular Tlevixión. Por lo del demonio meridiano y todo eso, la sesión más intensa es sobre las 16 h. (que son las 2 por el sol y las 4 en el reloj adelantado). Muy duro. No lo recomiendo salvo a los más empeñados aprendices del P.Rodriguez.jueves, 15 de mayo de 2008
Re~Brideshead

Hace un par de días me enteré del próximo estreno de un "Retorno a Brideshead" en peli. Ya está concluída, pendiente de distribución, fechas de estreno (Julio en USA, Septiembre in England), publicidad, etc. Se puede ver la web de la peli con su tráiler, reparto, fotos etc. Aquí
viernes, 4 de abril de 2008
La maldad bellamente actualizada

lunes, 18 de junio de 2007
Ella y su víctima
Ella es bulímica-anoréxica, ella es cómico-hipócrita, ella es cripto-post-moderna, todo maquillaje, todo lifting, todo rimmel. Ella se llama Mari-Stela (Martínez de Perón, no; esa es otra).



