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miércoles, 31 de diciembre de 2014

La pastoral del prelado


De vez en cuando recuerdo que los católicos estamos tan faltos de líderes, que levantamos en peana al primero que entona un simple pío-pío. Por eso algunos se han apuntado a la claque del prelado de Alcalá, a punto de encenderle velas en vida. Y yo no le veo el mérito; más bien discuto la oportunidad de temas y referencias, lo que otros le aplauden, precisamente.

Casi medio siglo después de Franco, todavía supervive un catolicismo español que no ha digerido que aquello pasó, que no existe un estado católico ni un partido político de bases católicas que represente a unos electores católicos. A estas alturas, quejarse en una pastoral de que Rajoy se comporte como uno más entre los presidentes de gobierno de la Europa del 2014 y su entorno político-social me parece, fifty-fifty , tan ingenuo como insensato.

Si Rajoy hubiera profesado el juramento anti-modernista antes de emprender su curriculum político, si hubiera prometido a la CEE un determinado programa, unos objetivos, habría cierta razón para llamarle la atención, pero Rajoy - que se sepa - no se comprometió a nada con los Obispos ni con los católicos españoles, no consta.

¿O acaso hubo algo? Si hubo, cuéntese con pelos y señales. Si no, evítese el esperpento sagradoescrituresco de trasmutar a Rajoy en Esaú en una disertación limitada a un determinadísimo sector católico que - me temo - ya ni siquiera recuerda o sabe la historia del potaje de lentejas y las triquiñuelas de los hijos de Isaac y Rebeca.

Quienes nunca hemos depositado esperanzas en Rajoy ni en su peperío, no nos sentidos ni defraudados ni traicionados con él ni con su tropa. No merecen una pastoral de obispo, no hay materia ni lugar.

Lo necesario, lo urgente, lo oportuno, lo conbativo sería una pastoral de obispo - de Alcalá o de la Cochinchina - apuntando al Sínodo, a sus fautores, a lo que está en juego moral-doctrinal, a quien maneja el timón y a la mar procelosa que amenaza a la barca.

Esa sí que sería una pastoral valiente de un obispo aguerrido, esgrimiendo el báculo, con la mitra bien puesta, precaviendo, defendiendo, denunciando y advirtiendo.

...pero lo de las lentejas de Rajoy, aguachirle (aunque algunos se lo hayan tomado por alquitarado destilado de esencias).


+T.

viernes, 21 de febrero de 2014

La idolatría del diálogo


La semana pasada, en la lectio continua del leccionario ferial del Misal (n.o.) se completaba la selección de textos del ciclo de David con la narración de los últimos años de Salomón, la caída idolátrica del rey sabio y la profecía de la división del reino. La historia de Salomón es de las más decepcionantes de toda la Sagrada Escritura, un caso de gracia in diminuendo (o de des-gracia in crescendo), con el lamentable decurso inverso desde la prudente juventud, la sabia madurez y el remate de la necia ancianidad:

"...Así, en la vejez de Salomón, sus mujeres les desviaron el corazón hacia otros dioses, y su corazón ya no perteneció íntegramente al Señor, su Dios, como el de su padre David. Salomón fue detrás de Astarté, la diosa de los sidonios, y detrás de Milcóm, el abominable ídolo de los amonitas. Él hizo lo que es malo a los ojos del Señor, y no siguió plenamente al Señor, como lo había hecho su padre David. Fue entonces cuando Salomón erigió, sobre la montaña que está al este de Jerusalén, un lugar alto dedicado a Quemós, el abominable ídolo de Moab, y a Milcóm, el ídolo de los amonitas. Y lo mismo hizo para todas sus mujeres extranjeras, que quemaban incienso y ofrecían sacrificios a sus dioses."
cfr. IºRe 11, 1-10

Hay exegetas que enseñan que se puede rastrear un remoto eco crítico de la degeneración de Salomón en Gn 3. Explican que el relato de la caída acentúa el papel de la mujer en el proceso de la tentación y la inducción a la desobediencia y el pecado. Yo prefiero la lectura más ortodoxa que no discute la secuencia histórica de la composición de los textos, con la reflexión de que Gn 3 enseña/profetiza el prototipo del acto de pecado. Al respecto, puede destacarse que todo se desencadena con un diálogo, el de la mujer con la serpiente.

La degeneración de Salomón y sus mujeres se puede decir que fue también un diálogo al que le siguió una cesión tolerante y que concluyó con la aceptación de los cultos horrendos y su instalación en Jerusalén, cabe al Templo del Señor, en su Ciudad Santa. Desde metros y paradigmas actuales, sin embargo, se ponderaría la apertura de Salomón a la experiencia religiosa de sus mujeres, su apuesta por el diálogo inter-religioso, su tolerancia de las prácticas religiosas extranjeras, el respeto, promoción y vivencia de la libertad religiosa en su reino, definible como un ejemplo admirable de sociedad/estado multi-cultural.

Obviamente, todo esto último supone (supuso) el conflicto con la alianza mosáica y su exclusividad religiosa de credo y culto. El Dios único y verdadero no tolera deidades falsas ni cultos idolátricos.

El 'diálogo', tiene una muy difícil justificación en la Sagrada Escritura. También con lección en contra, la escena de San Pablo en el Areópago de Atenas (Act 17) ilustra un caso de intento de diálogo frustrado y frustrante, decisivo para la consecuente resolución del Apóstol de limitarse a la predicación rigurosa de Cristo.

Cuando el Vat.2º (y el pre-concilio y el post-concilio) insiste en el diálogo como una necesidad, una urgencia, un medio imprescindible, contradice profundas convicciones del Antiguo y el Nuevo Testamento, incluso nos sume en perplejidades alarmantes:

"...Capacítense con insistente afán para participar en el diálogo que hay que entablar con el mundo y con los hombres de cualquier opinión." cfr. LG 43

"...¿Qué debe hacerse para que la intensificación de las relaciones entre las culturas, que debería llevar a un verdadero y fructuoso diálogo entre los diferentes grupos y naciones, no perturbe la vida de las comunidades, no eche por tierra la sabiduría de los antepasados ni ponga en peligro el genio propio de los pueblos?" cfr. LG 56

"...La eficacia en la acción y la necesidad del diálogo piden en nuestra época iniciativas de equipo. Estas asociaciones contribuyen además no poco al desarrollo del sentido universal, sin duda muy apropiado para el católico, y a la formación de una conciencia de la genuina solidaridad y responsabilidad universales." cfr. LG 90

"...La Iglesia, en virtud de la misión que tiene de iluminar a todo el orbe con el mensaje evangélico y de reunir en un solo Espíritu a todos los hombres de cualquier nación, raza o cultura, se convierte en señal de la fraternidad que permite y consolida el diálogo sincero." cfr. LG 92

"...exhorta a sus hijos a que, con prudencia y caridad, mediante el diálogo y colaboración con los adeptos de otras religiones, dando testimonio de fe y vida cristiana, reconozcan, guarden y promuevan aquellos bienes espirituales y morales, así como los valores socio-culturales que en ellos existen." cfr. NA 2

"...Como es, por consiguiente, tan grande el patrimonio espiritual común a cristianos y judíos, este Sagrado Concilio quiere fomentar y recomendar el mutuo conocimiento y aprecio entre ellos, que se consigue sobre todo por medio de los estudios bíblicos y teológicos y con el diálogo fraterno." cfr. NA 4

"...Siendo propio de la Iglesia el establecer diálogo con la sociedad humana dentro de la que vive, los Obispos tienen, ante todo, el deber de llegar a los hombres, buscar y promover el diálogo con ellos." CD 13

"...En este diálogo expone cada uno, por su parte, con toda profundidad la doctrina de su comunión, presentado claramente los caracteres de la misma. Por medio de este diálogo, todos adquieren un conocimiento más auténtico y un aprecio más justo de la doctrina y de la vida de cada comunión." cfr. UR 4

"...De tal diálogo puede incluso esclarecerse más cuál sea la verdadera naturaleza de la Iglesia católica. De esta forma conoceremos mejor el pensamiento de los hermanos separados y nuestra fe aparecerá entre ellos más claramente expresada." cfr. UR 9


Al cabo de 50 largos años de diálogo múltiple y ubícuo, intenso y extenso; aun después de resultados muy desconcertantes y en absoluto favorables para la misión y la evangelización, se continúa insistiendo. Hace unos días, sin ir más lejos, PP Franciscus subrayaba :

"...el valor del diálogo en la educación (...) educar es una gran obra de construcción en constante transformación (...) pues las escuelas católicas también están abiertas a estudiantes no cristianos e incluso no creyentes: A todos, las instituciones educativas católicas ofrecen una propuesta educativa que tiene como objetivo el desarrollo integral de la persona y que responde al derecho de toda persona a tener acceso al saber y al conocimiento. Pero todos están igualmente llamados a ofrecer, con pleno respeto de la libertad de cada individuo y de los métodos del entorno escolar, la propuesta cristiana, es decir, Jesucristo, como sentido de la vida, del cosmos y de la historia." (ver aquí)


Resumiendo la intervención de PP Franciscus en la susodicha ocasión, otra web de noticias extractaba así:

"...el Pontífice destacaba que la educación católica es uno de los retos más importantes que afronta la Iglesia, que trata de poner en práctica la nueva evangelización en un contexto histórico y cultural en constante transformación (...) el Papa ha puesto el ejemplo de Jesús, que "comenzó a predicar las buenas nuevas en Galilea, una ciudad llena de "diferentes razas, culturas y religiones". Por ello, insta a las personas que trabajan en educación a implicarse "en rutas de intercambio educativo y diálogo". Asimismo, ha reconocido "la contribución" que hacen las instituciones religiosas y otras instituciones católicas en el contexto "del pluralismo cultural y religioso

Francisco ha propuesto al examen de los participantes tres aspectos: el valor del diálogo en la educación, la preparación calificada de los formadores y la responsabilidad de las instituciones educativas

"Efectivamente -ha dicho refiriéndose al primer punto-, las escuelas y universidades católicas son frecuentadas por muchos estudiantes no cristianos e incluso no creyentes. Las instituciones católicas ofrecen a todos una propuesta educativa que tiene como objetivo el desarrollo integral de la persona, que responde al derecho de todo ser humano a tener acceso al saber y al conocimiento. Pero, están igualmente llamadas a ofrecer a todos, con pleno respeto a la libertad de cada individuo y de los métodos propios del entorno escolar , la propuesta cristiana, es decir Jesucristo como sentido de la vida , del universo y de la historia. Jesús comenzó a predicar la buena nueva en la "Galilea de los gentiles ", una encrucijada de personas de diferente raza, cultura y religión. Ese contexto es similar en algunos aspectos al mundo de hoy. Los profundos cambios que han llevado a la difusión, cada vez más amplia, de sociedades multiculturales, exigen a cuantos trabajan en la escuela y en la universidad que se involucren en itinerarios educativos de intercambio y diálogo, con una fidelidad valiente e innovadora que sepa favorecer el encuentro de la identidad católica con las diferentes "almas" de la sociedad multicultural". (ver noticia aquí)

En el sentido de la sanatio ad intra que postulamos en Ex Orbe, pienso que lo mejor sería una suspensión radical del diálogo, de todo diálogo exterior, para concentrarse en un examen y reconstitución interior. Si me explico. Más silencio y menos diálogo. Con un portavoz-vocero delegado, nos debería bastar para mantener la suficiente y precisa comunicación. Y poco más. Dirán que deliro, pero el delirio es parte del ser dialogante, más bien.

Acabo ilustrando con dos muestras de los resultados dialogatorios, dos casos locales extrapolables a la globalidad (antes se decía catolicidad) eclesial:

1º.- En una comunicación diocesana, la 'Delegación diocesana de Ecumenismo, Relaciones Interconfesionales y Relación con las Iglesias Católicas Orientales' (sic) nos comentaba a todos (clero y fieles), con entusismo exultante y clímax de admiración, la foto de PP Franciscus almorzando en Stª Marta con los rabinos argentinos: Papa Francisco: Una foto con rabinos que conmueve al mundo

(Y es verdad. Por lo menos a mí me conmocíonó mucho.)

2º.- Al mail de la Parroquia nos llegó hace unos días la invitación-propaganda para un curso de 'danza sagrada'. El invento huele a jesuita, a uno de esos centros de espiritualidad gestionados (directa o indirectamente) por la Compañía (o sus agentes). El anuncio tiene su quid porque carga el anzuelo con el cebo de ofrecer 'espiritualidad':

"...La mayoría de las danzas que se utilizan son en círculo, expresión de la alianza de Dios con su pueblo. El pueblo hebreo tenía la costumbre de danzar y en el Antiguo Testamento hay episodios en los que se alude a la danza al son de diferentes instrumentos. Las primeras comunidades cristianas también mantuvieron durante bastantes décadas esta expresión tan rica del pueblo de Israel." (aquí más detalle in situ)

Frutos, como decía, del dialoguismo. En suma, todo equívoco y confundente.

Se echa de menos una única luz. Con tanto diálogo, por tanto dialogar, sufrimos una multi-iluminación; como en aquellas salas de fiestas de música pop, hay muchos focos, de muchos colores, intermitentes, todos en movimiento, con el complemento de una bolas con mosaico de espejitos y prismas de cristal que reflejan y refraccionan las luces multicolores.

¿Quizá para ver mejor? No, es obvio que no.

...Si me explico.

+T.

domingo, 5 de diciembre de 2010

lo del grameen bank y su dire



Tengo una mente tan incapaz para la economía y sus enredos como mi bisabuelo, mi abuelo y mi padre, tres ruindades económicas. Por eso no sé entrar en detalles ni en gráficos, sólo me impacta la noticia:

Las tripas rotas del Grameen Bank. Yunus: Un nóbel malo

Y me extraña que no se publique en titulares, porque si se confirma la sospecha, el escándalo sería un verdadero escándalo global. Un escándalo insospechado, sorprendente, desolador para la gente que veía en ese gran proyecto-sistema del micro-crédito un recurso viable para sacar de pobres a la gente más desfavorecida del Tercer Mundo.

Cuando te dicen que el fundador-gestor del Grameen Bank ha desviado a cuentas personales millones de euros entregados para el sostenimiento de los micro-créditos, pasas en un momento de la perplejidad al desengaño, como suele suceder con estas noticias. Pero el tortazo se vuelve estupor repugnante cuando lees que se están induciendo suicidios como recurso último para poder cobrar pólizas de seguros que cubran la ruína de las familias afectadas.

El artículo de Il Foglio dice, más o menos, esto:

Yunus, el banquero bueno que obtuvo el Nobel, se revela ahora como un villano.

Ironía del destino es que desde Noruega, donde fue gratificado en 2006 con el Nobel de la Paz, vengan noticias sobre serios problemas que involucran al septuagenario bengalés Muhammad Yunus, el “banquero de los pobres”, el inventor del microcrédito santificado por un Occidente con perpetuo sentimiento de culpa, el hombre que hace más de treinta años prometió: “Un día nuestros nietos irán a los museos para ver qué era la pobreza”.

Antes de visitar los museos, nuestros nietos han podido ver en nuestro tiempo una investigación televisiva del periodista danés Tom Heinemann, emitido el martes pasado en Noruega e intitulada “Atrapado en el microcrédito”. En el documental, Yunus es acusado de haber usado para fines distintos a los inicialmente previstos buena parte de una donación recibida por su banco de pobres, equivalente a 74,5 millones de euros y concedidos entre 1996 y 1998 por países como Noruega, Suecia, Holanda y Alemania. En vez de quedar en el Grameen Bank para financiar acciones de microcrédito, una cifra igual a 47 millones de euros pasó por allí brevemente, antes de terminar en la caja de Grameen Kalyan, otra sociedad propiedad de Yunus e que se ocupa de “microseguros” de salud.

Frente a las denuncias oficiales del embajador noruego en Dhaka, así como de la Agencia Noruega de Cooperación para el Desarrollo y del Ministro de Finanzas de Bangladesh, Yunus dijo que la operación tuvo motivos fiscales y restituyó 17,6 millones de libras (unos 20 millones de euros) al Grameen Bank. La historia, sin embargo, conserva aspectos oscuros, y el mismo banco, después de la emisión del documental noruego, ha anunciado una explicación completa “lo antes posible”.

Se evapora así, sin gloria, la aureola milagrosa entorno al sistema entero del microcrédito, ahora acusado desde muchos frentes—también de él habló ayer el Financial Times, con toda una página intitulada “Pequeño préstamo, gran problema”—por parecerse a una forma organizada de usura bajo el velo de la corrección política. Ahora “transformadas en un negocio global que vincula las finanzas internacionales con algunas de las comunidades más pobres del mundo”, como dice el FT, las microfinanzas se basan en tasas de interés que llegan al 30%. Tasas usurarias, justificadas por el hecho de que sólo así es posible prestar dinero a personas que, debido a su indigencia, no serían atendidas por un banco normal. Un “sistema de explotación de seres humanos, cruel como el nazismo y basado únicamente en criterios de rentabilidad”, acusa el activista de derechos humanos indio Lenin Raghunvashi, con agentes remunerados en función del número de clientes y de la tasa de recaudación, e incitados a impulsar los préstamos, primero, y a forzar la devolución con cualquier medio, después.

El resultado es que, en los últimos dos meses, unos cincuenta suicidios en las zonas más pobres de la India están con toda seguridad vinculados a la práctica de los pequeños préstamos sin garantía. Los mismos agentes encargados de recaudar los pagos semanales llegaron a sugerir el suicidio a los insolventes para cobrar la indemnización del fondo de protección que interviene en caso de muerte del deudor. Las Naciones Unidas no dejaron pasar la ocasión (¿y cómo podrían?) de declarar 2005 como el “Año del Microcrédito”. Sólo cinco años después, el “benefactor” está desnudo
.

He tomado el link y la traducción del artículo de la interesante página de La Liga Distribuitista, que retoma en el siglo XXI post-marxista las ideas de Hilaire Belloc y Chesterton, inspiradas en la Rerum Novarum. Una propuesta, entonces y ahora, digna de atención y consideración. Por lo menos debería ensayarse a una escala mayor, ya que sólo puede presentar un muestrario bastante corto.

Realizar un proyecto de esa naturaleza sería, por comparar, como la batalla de un liliputiense contra un mega-gigante, por el enorme desnivel/desproporción de medios entre los eventuales antagonistas. Con una particularidad digna de destacarse y subrayar: El pequeñito está súper-sano y el gigantón es un híper-enfermo capaz de infectar y transmitir tumores y podredumbre a todo el que se le arrime y/o conviva con él.

Que es lo que ha pasado - supongo - con el Grameen Bank: Malas gestiones, malas compañías, grandes sumas, grandes proyectos, oportunidades, veleidades, tentaciones, una mala hora...etc. Es decir, esa serie de circunstancias que propician cosas así.

El final de la noticia de Il Foglio, esos suicidios inducidos como "recurso económico" a la desesperada, me ha dado escalofríos. Quizá, en este caso, se combinan el imparable mecanismo del sistema más las ambiciones y delirios personales con una falta de espíritu cristiano y de "disciplina de la caridad", rematando en esos patéticos resultados. De todas formas, me dan pena estos derrumbes que tienen como secuela tantas pequeñas tragedias.

Pero la corrupción del Grameen Bank y su fundador-inventor-jefe me hace reflexionar sobre otras cuestiones, preguntarme sobre cosas. Por ejemplo: ¿Se imaginan Uds. el escándalo y la movida medíatica si este leñazo del Grameen Bank hubiera sucedido en una institución de la Iglesia (la Iglesia Católica, claro, que es la única que sale en los papeles)? ¿Se imaginan las noticias de prensa-radio-tv-internet? ¿Se hacen idea?

Pero no pasa nada si es el Grameen Bank y su fundador-dueño es el sospechoso y presunto autor de trincar de la caja y meterse en el bolsillo los millonazos de las subveciones etc. etc. etc.


Los malos no pasan una a los buenos que caen; pisotearán y cocearán al caido hasta triturarlo y molerlo; si es cristiano, si es católico, si es cura, obispo, cardenal o papa, la saña del ataque será diabólica. Pero si el batacazo se lo pega un amigo de los malos, tiene quasi asegurada la impunidad, el silencio, la cobertura , el capote, la media luz y la luz apagada.

n.b. Los malos son los anti-católicos, los laicistas, neo-paganos, neo-rojerío, alianzistas-civilizacionistas y demás canalla & cía & friends & boys & girls & simpatizantes. Todos esos (y esas).

&.

jueves, 22 de enero de 2009

Inquietantes síntomas

Me resultan penosas algunas evidencias, rastros, que voy recogiendo por aquí y por allí. Algunas me afectan bastante, tanto como rompen conceptos amables que de pronto se me hacen añicos, ingenuo yo que me los hice.
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Por ejemplo, un dia me quedé patidifuso cuando un chaval de pueblo, de padre y madre de pueblo, criado en pueblo, monaguillo en su pueblo, y con todos sus estudios (medios) en el pueblo, la primera vez que salió al extranjero y fue a París se trajo una sola impresión fascinante de la cité des lumières: Haber estado en la tumba de un rockero que murió drogado, estragado y calamitoso, el infeliz.


No diré el nombre del difunto (q.e.p.d.), que no me gustan esos estafermos del rock ni de lejos. Diré el del cementerio, el del Père-Lachaise, nada más y nada menos, el camposanto romántico por antonomasia, ese que tiene una colección de muertos de primérisima, desde Abelardo y Eloísa (que no sé yo si es buena idea tenerlos juntos post-mortem) hasta Proust y la Callas, pasando por Molière y el mismísimo Cyrano de Bergerac. Y también Oscar Wilde, que bastaría para animar él solito cualquier cementerio. Pero el zagal aquel lo que buscaba con expectación ansiosa era la lápida del rockero drogadicto. Se retrató delante, para constancia gráfico-documental, y de vuelta al pueblo hizo copias de la foto, que dedicó y repartió entre sus amistades, todos-as de pueblo, de su mismo pueblo. Sic.



Mi pueblo era un paraíso de viejas con moño apretado, con horquillas y un par de peinecillos bién sujetos, y velo y mantón y rosario y libro de misa. Mesa de camilla y alhucema. Y un buen rosario con cabezaditas y responso por muchos difuntos queridos y recordados. Mulas por la calle y una recua de borricos con los cencerros sonando. Aun sueño despertarme por las mañanas oyendo el martilleo del herrador en el el yunque. Mi pueblo como fue con gentes como las que eran. No sabían que había en París un camposanto célebre, pero se conocían, lápida a lápida, el cementerio del pueblo.


Tengo un amigo, de mi pueblo, que me hace la gracia de llevarme al cementerio, de vez en cuando, y de ponerme al dia, porque como no estoy en el pueblo nada más que algunas veces y por circunstancias puntuales, no me entero de la vida ni de la muerte. Mi tia también me cuenta cada noche, por teléfono, las novedades; las fúnebres con mucha particularidad, como corresponde a una consciente octogenaria. Me sienta bien re-ubicarme en mis coordenadas reales, tectónicas. Me siento "fundamentado".


Todo lo contrario de lo que me pasa cuando me entero de atrocidades como esas del zagalón cateto retratándose en el Pére Lachaise, el pobre váina.


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sábado, 10 de enero de 2009

La percepción (o no) de Dios

El relativismo que flota en la atmósfera como un gas tóxico lo respiramos también los dogmáticos fundamentalistas. Velis nolis, uno también ha ido absorbiendo su relativismo ambiental, y relativiza lo que más aprecian los relativistas, sus hipervaloradas instituciones e ideas. Por ejemplo, estoy firmemente convencido de la fatuidad de las instituciones políticas modernas, de la sociedad progresista del progreso, y de los relativismos igualitarios omnímodos y universales. Si no me explico, yo sí me entiendo. Y muchos también, estoy seguro.
.
La sociedad, por ejemplo, de los zpeses y sus piaras (dependientes y/o convergentes) es un fracaso estrepitoso, auto-previsto con todo el entusiasmo. Lo que pasa es que los planteadores de las premisas o no se atreven a concluir adecuada y lógicamente, o se obcecan en definir como bueno el pésmo resultado que ellos saben (o que ellos quieren). Una demente (y culpable) actitud.

El peso cultural-histórico de una sociedad que tiene como cabezas culturales derivados tan desechables como el pop, el rock, y la psicodelia, es tan insustancial como deletéreo. Nuestra postmodernidad es un grado más bajo (de degradación), porque deviene de aquello, de lo del 68. Si el 68 fue una revolución, que lo averigüe Vargas. A mí no me interesa esa cuestión. Lo que sí diría es que es la "revolución" degenerada y decadente de una época revolucionarista, que empezó en Julio de 1789 (por ponerle fecha) y que en estos años se pudre en las últimas revolucionerias caribeñas de Cuba y Venezuela.

Una constante muy notable de esa época revolucionarista fue el barrido teológico-religioso-espiritual que supuso cada una de las revoluciones, sintomáticamente afines en ese concreto particular a pesar de lo ideológicamente separadas que estuvieran unas de otras. No pongo ejemplos porque los supongo fáciles de encontrar (y tristes de recordar).

Los creyentes que estamos y procuramos vivir en la verdad que es la fe (única verdad) medimos con el patrón de lo que creemos todas las cosas. La historia y sus cosas también. Pesar cada época de la Historia en la balanza de la fe es muy aleccionador, muy instructivo. Por ejemplo, pésese el siglo XII con su románico y su escolástica y se asombrará uno de cuánto pesa. Sigan con el XIV y el gótico final; lo mismo con el Renacimiento, y el Barroco. En cada una de estas epocas la percepción del Misterio, de Dios, ha sido admirable y riquísima. Dejo escoger a cada cual, por respeto a sensibilidades y aptitudes de una persona u otra.

Propongo ahora que se compare y concluya si la época que tiene como "líderes" culturales a los oficialmente catalogados en los registros vip de nuestra post-modenidad es sustancialmente apreciable o relativamente insustancial ad nauseam.

Dígaseme si el ecologismo naturista no es uno de los tumores sintomáticos de la degradación biológica que ha acompañado al "progreso" de los 2 últimos siglos. Y si las democracias liberales occidentales no son el más desencantante proyecto político que se ha visto. Y si sus consecuencias "globales" no son más perniciosas para el Globo que jamás lo fueron ninguna de las iniciativas políticas que la Historia registra, desde los imperios de los faraones a la hordas de los hunos.

Paso a paso, hemos llegado a donde estamos a costa de perder tanto para ganar tan poco, apenas unos márgenes de comodidad acompañada de un plus desproporcionado de complejidad.

Junto con todo esto, una pérdida (deliberadamente planificada? consecuentemente advenida?) de lo religioso y espiritual. Si la cota máxima de humanidad es el acceso inteligente a lo sobrenatural por la fe, nuestra época y la futura que se prevé iran mermando antropológicamente a medida que adelanta en técnica, pagando además un injustísmo precio "global".

El mundo que no quiere a Dios y enseña que Dios no existe no es más feliz ni sabe más de sí mismo que el siglo XII del Románico o el XIII del Gótico, sino al contrario. Un pseudo-artista que des-pinta con mangueras no es "sumable" al arte del Greco ni estará nunca al nivel de Rembrandt. El mundo que se auto-define ecologista y conserva lo que queda de naturaleza como un gran "parque-reserva" expuesta a la degradación contaminante irrefrenable, no es un mundo más "natural y ecológico" que el que conocieron los hombres del siglo XV, ni siquiera los del XIX.

Lo peor es que no somos capaces de volver, y nuestro fatum terrible es un progreso abocado a tristes horizontes deshumanizadores.


Existe la ecuación que mide la felicidad según la proporción de fe. Cada persona más o menos inteligente se la puede plantear, a su nivel y según sus circunstancias. Y no es que la fe sea para la felicidad de aquí, pero es elemento sine qua non para cierta y real felicidad terrenal, aunque sea la de esa otra realidad que acompaña siempre a la fe y que es la esperanza. Junto a las dos va la caridad, tan esencial (aunque se le diga sólo amor). Si el mundo las pierde, el mundo se pierde. Porque está perdiendo los medios que llevan a Dios, que es su razón, su principio y su final.

Cuando nuestro mundo no percibe a Dios, o instrumenta medios para obstaculizar que sea percibido, o argumenta para negar su percepción, nuestro mundo se inflinge heridas de muerte, se autolesiona como un demente suicida. La percepción (o no) de Dios es un dato/una constante trascendental para medir en profundidad la historia (y sus consecuencias).


Esta mañana he leído la espeluznante noticia de un condenado a muerte que se ha arrancado el ojo que le quedaba y se lo ha comido. Me he preguntado si no es una patética alegoría de lo que le pasa a nuestro mundo.


¿Por qué no hay manicomios para las ideologías? ¿Por qué no hay pena capital para el progresismo antihumanista? ¿Por qué no nos libramos de los líderes del futuro fracasado?


Pero nos ha tocado vivir (hemos escogido/consentido vivir?) en el fondo roto de la Historia, que pierde el tesoro de Dios y se queda con la miserable calderilla de los hombres que aspiran a ser menos hombres.


p.s. Sursum corda! Que nosotros padecemos esos males, pero no somos de esos malos: ¡Nos ha aparecido la gracia de Dios! (y estamos celebrando su Epifanía).

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martes, 18 de noviembre de 2008

Salir y no volver

El otro día, ví que habían puesto flores y unos velones rojos en la cruz que clavaron en el tronco de una plátano de indias, donde le apuñalaron. Es porque ha sido el aniversario, no recuerdo cuántos años ya, quizá ocho, o nueve, o diez.

Salió de su casa, un Sábado de noche. Antes de que amaneciera el Domingo estaba muerto, y no volvió. Su casa tampoco volvió a ser la misma, la que él dejó cuando salió su última noche. La familia quedó paralizada. Hay dolores para los que nunca se está preparado, que embotan la vida. Las madres, los padres, deliran en su peores pesadillas que el chico que sale a pasar la noche con los amigos no vuelva más porque lo van a matar a cuchilladas. Pero las pesadillas no preparan para la realidad, que se impone tan cruda y fría como un manecer en que el niño que llegaba tarde no volvió nunca más. Otras veces será un coche, un accidente mil veces temido y de pronto cumplido. Siempre es trágico, brutalmente desesperante.

Algunas noches, de madrugada, cuando me traen a casa después de un turno de Adoración, he visto escenas que nunca veo. Una ciudad de noche es un mundo extraño para mí. He visto grupos de chicos con bolsas llenas de botellas, caminando; después me han contado que no van a ningún sitio, que se ponen a beber formando grupo en cualquier esquina, en alguna plazoleta, o en mitad de la calle. También recuerdo haber pasado por delante de discotecas que yo no sabía que eran discotecas. En la puerta habían algunas chicas esperando para entrar; el que me llevaba en el coche me comentó algo de que las chicas no pagan entrada porque así atraen más clientes (chicos) y que hay que ir bien vestido (lo que en esos sitios se considera "bien vestido") para que te dejen entrar. Los porteros (estábamos en un semáforo y comentábamos lo que veíamos) eran unos jóvenes con chaqueta de cuero, no vestían uniforme. El que me llevaba en su coche me explicó que era así, que no vestían de "porteros". Yo le dije que sabía mucho de todo eso, y el me contó que había estado discotequeando muchas veces, ya no; y que no volvería porque el ambiente no era bueno ni él tampoco era ya el que era.

Un taxista me contó, no hace mucho, que algunas chicas se mudan de ropa en los taxis. Salen de su casa con su ropa habitual y en el coche se mudan y se ponen "vestimenta de guerra"; y se pintan, y ya llevan alguna botella para tomar de camino y coger "un puntito" antes de entrar. - "Y si eso hacen aquí en el taxi, imagínese Ud. lo que harán cuando están en la discoteca", me decía el conductor. Pero yo no quería imaginar.

Me causa tristeza ese mundo. Me acuerdo de gente joven a la que conozco y que se han expuesto demasiado, y se han estropeado. No eran malos. Ahoran son buenos que podrían haber sido mejores, y más felices. Viven una tristeza que es la resaca de aquellas noches de fines de semana. Para ellos, la semana iba de Viernes a Viernes; de Lunes a Jueves iban tirando como podían, arrastrando la Universidad y pensando en el fin de semana siguiente. Y así el curso entero.

En su casa no sabían. Ahora las familias no quieren saber, y desconectan. Algunos se excusan y dicen que ellos, los padres, también tienen que vivir, que no sólo se van a divertr los jóvenes. La mayoría, si les preguntas, te responden que eso lo hacen todos, y que no saben evitarlo, ni pueden. Son los que se pasan las noches temiendo que pase algo, que les avisen de que ha pasado algo. Temen que una noche les pase a ellos, porque saben que les puede pasar.

Con lo del chico muerto a golpes en la puerta de una discoteca en Madrid, algunos reclamarán medidas, normativas, leyes. Nadie dirá que la culpa es de los que mantienen estructuras que posibilitan todo eso, empezando por padres y madres que se auto-engañan diciéndose que salir de botellona o andar por discotecas es normal porque todos lo hacen. Sociedad y políticos y demás estercoleros tienen responsabilidades segundas, porque las primeras son domésticas y de patria potestad. Tan duro como verdadero. Tampoco se reconocen ya, ni se enseñan, que son tres: Mundo, Demonio y Carne, los enemigos del alma. Pero tampoco se enseña el alma, ni se sabe que hay alma, y que se tiene, y que se puede perder, y la vida con ella.

Reconozco los ruídos incivilizados que escucho desde el piso en que vivo, una sirena, los camiones de la basura, coches, motos. En los pueblos la noche es silenciosa, aunque se rompa por algo o alguien, pero hay silencio. En las ciudades no, siempre hay un rumor lejano que se escucha la noche entera, toda la madrugada. Amanece y se va enroscando con los sonidos de la mañana, que son otros.
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Algunas mañanas suena en las puertas de algunas casas el aldabonazo de la muerte. Esperaban al chico que tardaba, y sonó la muerte. Y él no volvió más.
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Son cosas que pasan. Pequeñeces, que diría el Padre Coloma. Buenas para imaginarse muchas novelas, entretenidas para leer, pero tragedias que se temen vivir.
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domingo, 28 de septiembre de 2008

Candidatos (globales)


El más viejo se parece a un actor de comedias, no recuerdo cómo se llama. Y el negro - que no es tan negro - tiene una pinta de lo más inquietante, como de brujo de vudú, o algo así. No me caen simpáticos ninguno de los dos. Ni tampoco la segundona con moño que lleva el vejete; ni el otro canoso que lleva el negrete como vice. Ninguno.

Lo de la globalización, al final, se está quedando en una vulgar y ordinaria reducción made in USA, todos vueltos y atentos a ver lo que pasa. Y eso hasta nuestro fantoche monclovita, ansioso por resoplar con los oxígenos que le manden desde allí, con la tirria que les tiene a los ultramarinos EEUU.

Para nuestros infaustos progres de la banda siniestra, el ultramar acaba en Cuba, y La Florida ya no es lo mismo, sino tierra de enemigos. No sé si se reconocerá alguna vez, pero lo que se perdió en y con Cuba nos traumatizó la estimativa, con el eco de la explosión del Maine volviendo sordamente a la "memoria histórica", con carga de repetición. Y sea Franco, sea Zp, deseamos y toleramos al yanky cuando es Mr. Marshall, pero lo detestamos cuando aparece Mr. Monroe o Mr. Roosevelt (los dos, pero el Th. peor que el Fr.).

Tampoco conviene olvidar la querencia hollywoodiana, tan reciente. No supera de verdad el tráuma del ultramar perdido, pero se rinde prostituído (en muslo de macho o pechuga de hembra) a Mr. Oscar, sin límites. Hasta abre consulado y planta banderas con fonda y pensión para las visitas, pero sin renunciar a su anti-americanismo - salvo siempre Jolivú, of course, que con el pan no se juega -. Y esas son las nuevas tendencias de la moda. Una esquizofrénica promiscuidad que odia a la américa profunda y fornica con la américa epitelial.

Nosotros, los destetados con biberón de Disney y Hanna Barbera, los adictos a las series de pistola, los enamorados-as de pimpollos-as desde la Merle Oberon al Brad Pitt, los mismos que sabemos más de la Conquista del Oeste que de Cortés en Tenochtitlán, los que bebemos cola-coca y comemos burgeres y hotdoges. Los idem que se parecen a todos los demás que miran y se miran y se re-miran en el espejito-espejito de la alma mater del Nuevo Occidente, tan occidente. Eso.

Llegará Noviembre - D.m. - y será vergüenza que entre los Pirineos y Gibraltar se computen sufragios de los dos candidatos polichinelas (uno blanco y otro negro, para que esté claro (sea claro) que hay dónde y qué elegir). Y como per orbem se hará lo mismo, sucederá como si no pasara nada, todo lo más normal, lo más global. Y lo más vulgar.

Por lo menos, en nuestra Europa todavía, nos quedan Reyes y Reinas con Corona. Algo es algo. Y un relativo consuelo. ¿No?

(no respondan si no opinan que sí)

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jueves, 28 de agosto de 2008

Chinos en China

Además de la Novena, estas dos últimas semanas del dorado Agosto me las he pasado viendo todo lo que podía de las Olimpiadas. Como estaba en vacances, he visto bastante. Lo que no he visto es China.
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Cuando devoraba novelorios de Jules Verne, también me leí uno titulado "Las tribulaciones de un chino en China", que cuenta las peripecias de un idem en la eadem, sin ficciones futuristas. Y es de Verne. Hasta Verne las cosas estaban relativamente en su sitio, y los chinos en China. Todavía en el XIX se publicaban esas láminas-litografías con tipos del mundo entero, ataviados según su propia usanza, ya fueran indios de América, papúes de Nueva Guinea o lapones de Finlandia. Y los chinos iban de chinos, con coleta. Chinos de mi infancia fueron el del sobre del Flan Chino Mandarín, la familia papá, mamá y niños chinos de una baraja, y el chinito de la hucha del Domund: Mis primeros e inolvidables chinos.

Pero los de las Olimpiadas de Pekín (P-e-k-í-n , que se escribe y se dice así) han sido un horror desnaturalizado. Menos los ojillos oblícuos, todo lo demás parecía desmentir su esencia sinantrópica pekinesa. Vestidos de yankis, parecían yankis (que ya quisieran ellos ser yankis!!). Ni siquiera les ha quedado el uniforme gris rata del monstruo Mao.


Bien considerado, el uniforme gris basura del funesto Mao fue una transición a la vulgaridad. Del brillante colorido de las sedas de los Tang y los Ming y los Manchú, la repugnante proletariedad comunista dejó sólo los colorines en la bandera (roja y gualda, por cierto) y a los chinos los vistió de color rata de albañal; a lo sumo se permitía la variedad matizada de gris ratón de granero. Y ya está. Cuando se escriba la crónica de la criminalidad comunista universal, el capítulo del crímen del mal gusto comunista va a necesitar suplementos y apéndices extra (uno también para el negro bruja infame de la pasionaria - con minúsculas, que no se merece más -).

Yo soy muy tradicional, no sé si se me nota. Y un chino chino lo quiero de chino 100% sin mezcla ni sucedáneos. Cuando vi "El Último Emperador" de Bertolucci (una excepción que confirma la regla del mal gusto comunista; pero es italiano, como Visconti y Passolini, y ya se sabe que el p.c. italiano es Don Peppone y Don Camilo y admite esas excepciones que confirman que no era tal p.c. el pí-chí); pues cuando vi esa peli sufrí al ver al mentecato de Pu-Yi (q.e.p.d.) vestirse de chaqueta, pantalón, chaleco, corbata y mascota, despreciando las sedas manchúes. Me condolí con los pobres eunucos imperiales, desolados y compunjidos por el mal gusto y la poca reverencia del último emperador (que el mal gusto se paga muy caro).

Toda la China-china que ví durante las Olimpiadas fueron unos retazos de la Muralla China y una pagoda de las tumbas de los Ming, en un islote de un lago en el que nadaban los temerarios (y las temerarias) del Triatlón. Y poco más.

Lo demás que se veía podía ser cualquier sitio de cualquier parte del vulgar mundo global y de serie calatrava-moneo-bofill y demás basureros vanguardistas. Un horrooooooor.


Pero los chinos tan contentos. Como son tantos, si se les pega el mal gusto post-moderno, estamos listos.

Grande y extensa entre el Yan Tsé, y los Montes Celestes, el Altai, los Himalaya y el Hindu Kush, espero que exista y siga existiendo suficiente China profunda para que, llegado el dia, se regenere según los Ming, los Tang y los Manchú.

Aunque cuando veo los mcdonales y los burguerkines con los neones encendidos frente al Potala de Lasa, desisto y me temo peores degeneraciones de la China degenerada. Las Olimpiadas de Pekín, una muestra. Verbigracia.

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jueves, 17 de julio de 2008

Hambre?


Si nos preocupa la "huelga de hambre" de un asesino y no nos conmueve el hambre de millones inocentes, ¡qué locos estamos y qué degenerados!

Si nos afecta la "huelga de hambre" de un criminal y no nos subleva el hambre de millones de inocentes, ¡cuánta maldad nos envuelve y cuánta injusticia!

Si hablamos de la "huelga de hambre" de un terrorista y callamos el hambre de millones de inocentes, ¿en qué nos hemos convertido, qué estamos consintiendo, cuál es nuestro mundo??? !!!


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sábado, 7 de junio de 2008

Felicidades


Es un caso que se me presenta con relativa frecuencia. Sucede, más o menos, así:
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Estoy con alguien, conversando. Hablamos de esto, de lo otro. De pronto, sin relación directa-intrínseca con lo que tratamos, mi interlocutor se explaya sobre el tema de su felicidad personal. En un monólogo improvisado enumera y detalla todo lo que tiene, cuánto disfruta, las cosas que ha conseguido, las que tiene cada día, las que espera obtener... Casi siempre son "cosas" las que se cuentan; personas, rara vez, y si salen, se citan en sumario y sin detalles.

Poco a poco, mi relator feliz se va exaltando, motivado por su misma relación de dichas y fortunas. Mientras, a mí me invade in crescendo una sensación de desasosiego, presintiendo no sé que infelicidad en esa vida feliz. Y siento miedo por esa persona, por lo suyos, por su pequeño mundo feliz que yo barrunto en desgracia. No es el tópico de la vanitas mundi y la muerte en acecho. Es otra aprensión, como el disfraz de la felicidad de las cosas sobre la sombra de un alma desolada, insatisfecha. O la hojarasca que tapa un vano. O los cortinajes, uno tras otro, de un escenario vacío.

Procuro cortar o cambiar la conversación. Después me pregunto por dónde despuntará la tristeza, y cuánta y de qué clase será. Y rezo algo por esa persona, por su acumulada felicidad de escaparate. Me cuestiono también si es una necesidad, una especie de auto-apología, que se argumenta con pruebas reales para animarse, para convencerse. A veces he tenido la impresión de que podría ser una especie de técnica aprendida, como si fuera un curriculum para exponer delante de un jefe de personal o recursos humanos. Me inquieta, sea lo que sea. A la persona no le suelo decir nada, apenas sostenerle el comentario con algunas palabritas de circunstancia.
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También sucede, y es más patético, que las penas del que cuenta glorias sean tan patentes que dan rubor. Entonces es cuestión de tacto y pudor alentar el consuelo que se busca discurseando lo que se tiene por lo que no se tiene, se ha perdido, o nunca se tuvo ni se tendrá. Los viejos suelen ser maestros en esta clase de consolaciones.

En un campo de desgracias se encuentran mil tesorillos de felicidad. Y un montón de fortunas esconde un pozo de desconsuelos. Ni los tesorillos se ven, pero están; ni las tragedias, se cuentan, pero están también. Me creo las penas que salen con suspiros, pero sospecho de las alegrías contadas en torrente.

Me pregunto si en todo esto que digo late mi adicción a Dickens y sus novelísimas. Quizá. Pero también es que vivo realmente en un mundo muy dickensiano, aunque estemos a siglo y medio de Dickens.


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sábado, 24 de mayo de 2008

Presencia

Para el Corpus, he pensado que este youtube podría servir de reflexión, a propósito de:




El video se titula "God in the streets of New York", Dios por las calles de Nueva York. Es un video vocacional preparado por la Diócesis de Nueva York; acaba con la pregunta ¿Te está llamando Dios?

A mí me resulta conmovedoramente patético y significativo. Me impresiona ese paso de lo más sagrado entre la profanidad de un mundo ignorante, despreciativo, curiosamente expectante, si acaso. Transcurre el Misterio sin respuesta de la humanidad transeunte.

Pero Dios está pasando. Con su mínimo cortejo de clérigos, de devotos y mujeres y niños. La ciudad y sus estructuras absorben de tal forma lo sagrado, que apenas es un tránsito insignificante entre la inmensa complejidad urbana. Imagino que sin la música de fondo y con el sonido ambiente real, la sensación de "desconexión" será mayor, más desconcertante.

En Francia el nombre de la fiesta del Corpus Christi conserva su "impresión" medieval: "La Fête Dieu". En mi casa, para mis abuelos, para mi madre y los de su generación, era "El Día del Señor". Aun es corriente la expresión entre la gente piadosa de mi pueblo, recalcando que ese ese y no otro es el dia en que se celebra de manera más pública y solemne al Señor.

Acabo de hablar con mi tía, que me ha contado que ya han puesto el altar en la puerta del Ayuntamiento, frente a casa. El ayuntamiento del pueblo de mi familia es vulgarmente socialista, con alcalde socialista y comparsa de concejales de lo mismo, más media tropa de peperos y una panda de iu-los verdes. Muy representativo. Pero mi pueblo es mi pueblo. Será laicista en los papeles y creyente y adorante cuando llega el Corpus o el dia de la Virgen. Todavía. No sé hasta cuándo. Yo quisiera que siempre.

Esta madrugada terminarán de adornar el altar del Ayuntamiento. Al amanecer, un camión cargado de juncia, mastranzo y romero irá dejando un reguero de aroma fresco por las calles por donde pasará la Custodia. Ya de mañana, temprano, las mujeres sacarán a las puertas las mejores macetas, y colgarán los balcones con colchas y colgaduras granas. En las casas donde hay costumbre, se pondrán altares para que paren la Custodia y se rece la estación al Santísimo. Y cuando pase, se recibirá al Señor de rodillas; y los viejos que no puedan se inclinarán al paso del Señor. Y detrás del palio de respeto, iran los del Ayuntamiento, que estarán también en lugar de honor durante la Misa.

En casa, como estamos de luto, este año no se pondrá el altar. Mi hermano, que es moderno (muy moderno) y es católico more propio, se desquita todos los años montando un altar de Corpus en el que derrocha lo que luego no practica el resto. Yo le llamo un "altar plus ultra", porque no sé cómo se las apaña para sacar, poner y colgar cada vez más telas, más colchas, más cortinas, más cuadros, más tiestos sacros, y hasta algunas piezas profanas etiam (destacan dos cascos de balas de cañón de la Guerra de Cuba; todo ad maiorem Dei gloriam). Mi tia estaba tristona, por el luto y por el altar que no se pondrá.



Lo que va de la procesión en New York a la de mi pueblo, y las que saldrán por toda España, es lo que va de cultura a cultura. También la distancia que hay entre fe allí y fe de aquí. La fe que falta en una sociedad en la que Dios apenas significa, y la que queda y se conserva en una sociedad en la que lo mejor del pasado tiene su peso y su valor, pero en declive. Hasta cuándo, no sé. Yo quisiera, ya lo he dicho, que hasta siempre. Hasta que Él vuelva, para que nos encuentre en vela, creyéndole y adorándole.

En cualquier sitio es posible. En algunos es más facil; en otros más valeroso. En unos, más patente; en otros más testimonial. En todos está Él y llama a todos porque está por todos: Ofrecido, sacrificado, vivo, sacramentado, eterno. Él que instituyó el Misterio diciendo "Tomad y comed...Tomad y bebed...". Y lo dejó y confió a su Iglesia, que dice, que pide, que clama "¡Venid y adorad!".




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martes, 19 de febrero de 2008

O Fortuna


Aparte el formato quasi karaoke, pienso que es muy "cuaresmal" este montaje del O Fortuna de los Cármina Burana del maestro Carl Orff:





Orff tiene la extraña gracia y maestría de haber compuesto música clásica para un tiempo y en un tiempo en el que se había renunciado al clasicismo y optado por la improvisación pseudo-artística.

Un logro más de su genialidad es el de haber traducido en notas una extraña literatura ensalzándola, dotándola de un grado más alto de arte que el que los versos goliardescos tenían en sí, simbiosis que se logra muy raramente.

Si el Orff mil veces criticado por conservador y reaccionario (la piara siniestra no perdona nunca las genialidades de ningún tipo a la vez que impone sus mediocridades de toda laya) es un creador ajeno a su tiempo, que lo digan las veces que nuestro tiempo ha acudido a Orff y sus Cármina para expresarse.



Como yo estoy haciendo ahora, proponiéndola como música "cuaresmal".

Es porque la letra parece tan propia para un primer paso de contemptu mundi:


O Fortuna
velut luna
statu variabilis
semper crescis
aut decrescis;
vita detestabilis
nunc obdurat
et tunc curat
ludo mentis aciem
egestatem,
potestatem
dissolvit ut glaciem.
Sors immanis
et inanis,
rota tu volubilis,
status malus,
vana salus
semper dissolubilis,
obumbrata
et velata
michi quoque niteris;
nunc per ludum
dorsum nudum
fero tui sceleris
Sors salutis
et virtutis
michi nunc contraria
est affectus
et deffectus -
semper in angaria.
Hac in hora
sine mora
corde pulsum tangite;
quod per sortem
sternit fortem,
mecum omnes plangite

O fortuna - como la luna- en estado variable - siempre creces- o decreces - vida detestable - que ahora dura - y después preocupa - en el juego la punzada - de pensar en la indigencia - la potestad - derrites como hielo - Suerte desmesurada - y vacía - tú rueda voluble - mal asentada - hueca salud - siempre disoluble - ensombrecida - y velada - también resplandeces para mí - ahora por el juego - la espalda desnuda - llevo de tu calamidad - suerte de salvación - y de virtud - para mí ahora contraria - es afecto - y defecto - siempre forzado - En esta hora - sin demora - tocad el pulso en el corazón - lo que por la suerte - derrumba al fuerte . llorad todos conmigo!

Muy "cuaresmal", ¿verdad?

A la letra (traducción bruta-literal-macarrónica de un servidor) que describe la fatal variabilidad de eso que llamamos "fortuna", Orff le ha puesto esa música tan poderosamente turbadora y fascinante a la vez.

¿Qué más digo a propósito? Diré que estamos en las antípodas, en el reverso de otro mundo que bien pudiera simbolizarlo el emblema y el mote cartujano:

"Stat Crux dum volvitur Orbis", tan cuaresmal también.

Son dos referencias que siguen polarizando el mundo y a los hombres: Los que se suben a la rueda de la fortuna y los que se vinculan al eje de la Cruz. ¿Hay un medium virtutis, un centro equidistante que sirva de ubicación circunspecta a los que aborrecen (o temen) los polos? No sabría decir; pero parece - según los cartujanos - que lo único inmovil, firme, bien asentado, estable y constante, es la Crux.


Sub specie aeternitatis decían los antiguos que había que considerarlo todo. Y parece que el eje extático está más conforme con la species aeternitatis, ¿no?

Lo que pasa es que desde chicos - ¿por qué será? - nos gusta montar en tiovivo. Debe ser por algo del pecado original, la concupiscencia, y todo eso. Pero más cuenta nos trae que vayamos ensayando la eternidad, que es lo que va a durar, verdaderamente.


+T.

martes, 22 de mayo de 2007

Una estampa

Algunas veces se me entra una imagen dentro, y se queda. Luego vuelve, revuelve, y se hace familiar; una estampa, un grabado, una pintura, una foto...interiorizada.

Tienen un significado primero, impactante, por su belleza, por su elocuencia, por su actualidad, porque me traen un recuerdo, porque me emocionan, porque me inspiran un verso, porque me mueven una oración, porque me imponen un exámen. Las hay que me detienen y me dejan suspenso entre su mundo y el mio, el de la imagen y el que vivo. Me hacen más consciente, y me despabilan la conciencia, o la suscitan.

Si puedo y se puede, las guardo; después las dejo en reposo y, cuando pasa un tiempo, las saco y las miro y las pienso. Unas tienen fecha y oportunidad y salen cuando les toca, durante el año, o un día, en su momento; otras se quedan en el desván personal y salen o no, depende de que las busque o de que aparezcan ellas mismas por casualidad de remota y olvidada pero querida intencionalidad.

El otro dia, en la Fototeca de la Universidad, encontré esta placa:


Es un instantánea tomada por uno de los profesores del laboratorio de Arte, José Mª González-Nandín, en Marchena; parece más antigua, pero la ficha pone 1951. Una anciana (también parece mayor, pero no debe andar muy lejos de los setenta, si los tiene) sentada en la puerta de su casa, sobre una sillita baja, envuelta en su mantón, el pañuelo en la cabeza; más que mirar, tiene vuelta la cabeza en dirección al fotógrafo, los ojos cegatos; está a la resolana, con un poco de sombra sobre la pared, tras la silla.
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El portón, despintado y con los cuarterones roídos, está abierto; un cochinillo está parado en el umbral, a punto de entrar en el portal de la casa. Casi se adivinan las alcobas de dentro, la corriente empedrada y el patinillo del corral. La calle está barrida, con las piedras descarnadas asomando del suelo terrizo; entre el umbral y la calle hay unas pocas losas de piedra; la pared está muy blanqueada, dejando ver en los desconchados las capas de cal vieja.
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Han retratado - yo pienso que lo sabían - la dignidad resignada de la pobreza. No sé si cabe decir humildad, porque eso es virtud y es de dentro, pero debe andar muy cerca. También se podría poner cuento, con la historia que le pega al personaje y la escena. Un cuento de pobreza, de pared encalada, el mantón y la silla baja, con matices de gris y sombra, a la resolana.

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lunes, 14 de mayo de 2007

Infierno de ideas

Cada vez estoy más convencido de que tiene que haber un infierno de las ideas. Sé que que el postularlo como teoría supone la afirmación del realismo escolástico más radical. Pero está bien ser platónico y realista.

Un infierno para las ideas que han atormentado al hombre y su historia; un averno de las ideologías motrices de la perversión de sociedades y culturas, desde el esclavismo al marxismo, con el capitalismo y el nazismo, el imperialismo y el consumismo, el razismo y el hedonismo...

Una lista larga, muy larga de ideas condenadas, porque de ismos infernales está llena la historia, y aparecen y re-aparecen nuevos y antiguos terroríficos ismos. Tendrán, deben tener, un infierno merecido.

Dante viaja por un infierno ideal donde están penando las ideas, los conceptos, los pecados y sus perversiones; los personajes son meros nombres.


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