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martes, 27 de agosto de 2013

Amazing grace?




La agencia RomeReports sorprende un día sí y otro no. Típica fuente emisora-publicitaria del neo-catolicismo postconciliar, entre juanpablismos patentes y el francisquismo nuestro de cada día, alimenta a las almas postmodernas con su video-magazine. Todo cabe en RomeReports, desde los bailes fin de fiesta jmj de Copacabana hasta la mini-crónica cultural del Vaticano o de Roma cittá.

Pero el vídeo que pongo alcanza un grado de anormalidad desconcertante. Lo publicaron el pasado viernes 23 de Agosto, con estos titulares:

Amazing Grace: un videoclip de Music Visions que explica el sentido de la gracia

23 de agosto, 2013. (Romereports.com) (-SÓLO VÍDEO-) Amazing Grace es un videoclip en el que se explica de forma metafórica la importancia de la gracia para afrontar las dificultades que se presentan a lo largo de la vida.


¿Es así cómo se entiende la doctrina sobre la gracia? ¿Ese es el ejemplo, la ilustración al misterio de la gracia divina? Un púgil deprimido que escarcea con una chica que parece mantenerle en la esperanza de la victoria en el combate, victoria que no llega.

Parece ser que se quiere explicar la acción de la gracia actual, esa que alumbra nuestra mente y excita la voluntad para operar el bien y resistir la tentación. El luchador cansado, rendido, desanimado, se estimula con el contacto, o la visión, o la conversación, o el recuerdo de la chica bonita. El luchador es un atleta, con cuerpo de gimnasio y tipo de héroe de peli; la chica es una joven atractiva e insinuante, expresivamente seductora. La vida del boxeador se reduce a una secuencia alternada de ilusiones, desánimos, fracasos y decepciones solamente alentados por la presencia, real o virtual, de su (nunca mejor dicho) animadora.

¿Es válida esa puesta en imagen/video-novela para explicar el qué y el cómo de la gracia?

Poner imagen a la fe, ilustrar visualmente el Credo, dar formato sensible a la doctrina es una delicada labor. La iconografía cristiana pretende, en parte, eso mismo. Pero los aciertos son difíciles, raramente completos, expuestos siempre a parcializar o, incluso, degradar el misterio.

¿Se puede representar con esas imágenes la gracia y su acción sobre las almas? ¿Vale cualquier medio para expresar los conceptos cristianos?

Desde sus orígenes, la iconografía cristiana usó muchos elementos del arte pagano, hasta se sirvió de la mitología greco-romana, en algunos casos, para figurar los misterios de la fe. El Cristianismo (y entiéndase que digo cristianismo identificándolo como catolicismo, propiamente) fue muy libre, diríase que osado, a la hora de exponer su credo.

Aun así, un videoclip que parece otro video clip musical cualquiera y que sólo con una adecuada/forzada explicación puede entenderse en sentido cristiano, me parece no sólo inadecuado sino también 'corruptor' del tema que pretende exponer.

La doctrina de la Gracia es uno de los capítulos más delicados de la Teología Cristiana, muy controvertido. Raro es el autor, moderno o antiguo (Santos incluidos) que se haya metido en él y haya salido sin enredarse. Una catequesis actual sobre la gracia no puede utilizar ese yutube como ejemplo ilustrativo.

Antes, las herejías/errores doctrinales se predicaban, luego se escribieron, después se publicaron; hoy, se graban en video. De la voz, al libro, del panfleto al video, hay todo un curriculum amoldado a los tiempos.

Lo más curioso de todo esto: Lo han quitado. No aparece entre los videos semanales de Romereports. Se publicó el pasado 23 de Agosto. Sólo he podido recuperar el titular (ver más arriba) de la noticia, presentándolo como una 'metáfora'

¿Quién habrá sido el ocurrente metafórico que puso el vídeo?

Aunque sería más interesante saber quién lo ha (justamente) censurado.

Presentándose como una agencia de noticias al servicio del Papa, los patrocinadores de la agencia Romereports deberían esmerar sus contenidos. A no ser que compartan tendencias tan chocantes y degenerantes como la que ejemplifica ese vídeo 'gracioso' del púgil mediocre y su chica cariñosa.

p.s. Por cierto, al final del video, después de haberlo visto, me pregunté que si no sería la chica el problema del chico; es decir, que el chico no gana combates porque está seducido (y algo más) por la sujeta esa. Si yo tuviera que explicar ese yutube, lo explicaría así. Me parece evidente: En las luchas, para los contendientes, las pasiones (y las obsexiones) estragan.


+T.

jueves, 5 de febrero de 2009

Recapitular


Me preguntaba hoy un allegado que qué se debería hacer, en tales circunstancias, cuando la derrota desarma y el escándalo desalienta. Le he respondido con un infinitivo cargado de recursos: Recapitular.

Me alarma que no nos cale hasta los tuétanos lo que rezamos (lex orandi, lex credendi). Nosotros empezamos la Misa con el ritual del "Yo confieso" y el triple golpe de pecho...Pero a veces (muchas veces, muchas veces) descubre uno que no nos creemos lo que rezamos, que no asumimos y sólo "ritualizamos". ¿Se nos ha olvidado que somos pecadores? ¿No entendemos que en nuestra vida hay culpas, que hay cosas que son por nuestra culpa, que tenemos grandes culpas? Todos; todos los que rezamos eso que rezamos.

Por eso el desencanto cuando el pecado se evidencia, se descubre, se enseña y se publica. Mientras estamos detrás del telón, con las culpas veladas y encubiertas (piadosos sigilos de confesonario y confesor), bueno. Pero hay veces que se levanta el telón y la discreta escena aparece cruda y real, hijos de Adán, hijas de Eva y hermanos-as de Caín en plena tragedia, cada cual con su pequeño (o gran) drama interior-exterior, sin decorados, sin maquillajes, sin luz favorecedora, sólo con las candilejas del proscenio; sin telón de decorado ni atrezzo de ambiente; sin vestuario: Sólo el hombre, desnudo en su patética verdad de pecador con su pecado.

Cuando el Señor enseña a orar, instruye a los Apóstoles con la sencillez del PadreNuestro, tan "actualista". Quiero decir que es una oración en presente, que pide pan para el dia en que se reza; y pide perdón, y pide favor para no caer (ese dia también, como el panem quotidianum). Siempre es así, dice eso, reza esas cosas el PadreNuestro que "nos atrevemos a decir" (que también se nos olvida que ese rezo es atrevimiento, por ser nos quien somos y ser Él Quien es). Esta oración la rezamos todos los creyentes, y somos creyentes si creemos lo que estamos rezando y que somos tal y como nos definimos en lo que estamos rezando.

Un cristiano no se asusta del pecado, ni de los pecadores. Ni de ver a los pecadores. Ni de tratar con pecadores. Ni de vivir entre pecadores. Ni de vernos pecadores. Ni de amar a los pecadores. Pero...
Pero se nos impone el mundo, la feria de vanidades, y a veces nos comportamos como fariseos y/o como paganos. O como el mulatillo aquel que sale en el Lazarillo, que cuando veía a su padre negro como el carbón lloraba diciendo - "Mama coco! Mama coco!"...porque el pobrecito no se veía tan negrito como su padre.

Somos así, leprosos con careta de plata que señalan escandalizados al leproso que pierde su máscara, y señalamos con el dedo y rehuímos su compañía. Nosotros, los leprosos.

Lo que decía: Hay que recapitular, volver a poner en cabeza a Cristo. La "piedra angular" sobre la que se construye en firme y con garantias de salvación. Lo que no sea eso, es empezar mal el capítulo: Recapitular todas las cosas en Cristo. Como una de esas grandes letras unciales que salen en los códices viejos, Evangeliarios, Misales y cantorales: Tambien en cada y para cada capítulo de la vida de cada uno (de cada cristiano).

Ese es el proyecto, para nosotros, pecadores, ahora y hasta la hora de nuestra muerte.

Amén.

+T.