Mostrando entradas con la etiqueta mis cosas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mis cosas. Mostrar todas las entradas
viernes, 11 de mayo de 2018
Hace cincuenta años...
Etiquetas:
devociones,
mayo,
mi familia,
mis cosas
martes, 13 de febrero de 2018
Buscando Su Rostro
Recuerdos de mis años universitarios, cuando el vetusto Don José Hernández Díaz, papada floja y temblona, con temblona y flojita voz, repetía, lapidario, -'...es el Laocoonte cristiano', y nuestra sensibilidad - arte y piedad - y nuestro sentimiento - fe y estética - recibían el oráculo imaginando más allá de las dos fotografías en albúmina del Cristo de Vergara, una utopía quasi mítica que se pronunciaba como un ensalmo en las aulas de Historia del Arte, aun Facultad de Filosofía y Letras de Sevilla. Por eso, cuando vino la pasada primavera, por todo eso, cuando se ha vuelto a ir, en pleno invierno, nos ha conmovido tanto.
Si volver materia tridimensional el pathos, el dolor, la belleza, lo vivo en lo inerte, es un magnífico poder demiúrgico, meta-humano, ¿qué es, qué será, hacer en madera a Dios, más aun, a Dios amando, y a Dios amando y muriendo, a Dios muriendo por amor y ofreciéndose a Dios en sacrificio nuevo y eterno? ¿Quién podría, quién puede; alguien lo ha podido ver, imaginar, hacer y luego mostrar?
Sevilla, mi ciudad, tuvo, por divina gracia, el don de entender y plasmar el Misterio del Dios Crucificado, un largo Siglo Sagrado de Oro, desde el Cristo del Millón catedralicio al Cachorro de Triana, con el Cristo de la Agonía de Vergara, del maestro Juan de Mesa, como una preciosa espina desclavada de Sevilla que nos dolía cuando lo estudiábamos, nos ha dolido cuando lo hemos tenido y - ¡ay! - nos está doliendo porque se ha vuelto a ir.
Los tres días que ha estado expuesto en la capilla de los legos de la Cartuja han sido como unas Cuarenta Horas de contemplación, volátil y olorosa como una voluta de sahumerio sevillano (con incienso, rosas, naranja amarga, canela y miel). Un oído fino distinguía entre la luz del sacellum cartujano polifonías de Morales, Guerrero, Ortiz y Victoria, y hasta algún retazo del Miserere de Eslava; yo le ponía corales de las Pasiones de Bach, ecos celestiales - ¡otro milagro! - armonizados por los hijos de Adán, dulzuras destiladas en la amargura y el llanto de los hijos de Eva, el clamor por el Hijo Único, el planto por Jesús el Nazareno, el más bello de los hombres, que derrama gracia con su sangre, que abre el Cielo cuando expira y se entrega al Padre.
Verle, me dejó en los ojos la hermosura corporal del Hijo enclavado, me hirió en el alma el amor del Dios anonadado, me envolvió - fe y razón - el pensamiento del superno sufrimiento, me sumergió en un De profundis la cercanía táctil del Misterio.
...Extrañé no haberle podido besar los pies, casi por necesidad de pía iconodulía que necesita tocar y besar, no para creer, sino porque cree. Y porque amo con pasión ese Credo.
El Cristo de la Agonía de Vergara restaurado en Sevilla
Ex Voto y dedicado a I.M.
+T.
Si volver materia tridimensional el pathos, el dolor, la belleza, lo vivo en lo inerte, es un magnífico poder demiúrgico, meta-humano, ¿qué es, qué será, hacer en madera a Dios, más aun, a Dios amando, y a Dios amando y muriendo, a Dios muriendo por amor y ofreciéndose a Dios en sacrificio nuevo y eterno? ¿Quién podría, quién puede; alguien lo ha podido ver, imaginar, hacer y luego mostrar?
Sevilla, mi ciudad, tuvo, por divina gracia, el don de entender y plasmar el Misterio del Dios Crucificado, un largo Siglo Sagrado de Oro, desde el Cristo del Millón catedralicio al Cachorro de Triana, con el Cristo de la Agonía de Vergara, del maestro Juan de Mesa, como una preciosa espina desclavada de Sevilla que nos dolía cuando lo estudiábamos, nos ha dolido cuando lo hemos tenido y - ¡ay! - nos está doliendo porque se ha vuelto a ir.
Los tres días que ha estado expuesto en la capilla de los legos de la Cartuja han sido como unas Cuarenta Horas de contemplación, volátil y olorosa como una voluta de sahumerio sevillano (con incienso, rosas, naranja amarga, canela y miel). Un oído fino distinguía entre la luz del sacellum cartujano polifonías de Morales, Guerrero, Ortiz y Victoria, y hasta algún retazo del Miserere de Eslava; yo le ponía corales de las Pasiones de Bach, ecos celestiales - ¡otro milagro! - armonizados por los hijos de Adán, dulzuras destiladas en la amargura y el llanto de los hijos de Eva, el clamor por el Hijo Único, el planto por Jesús el Nazareno, el más bello de los hombres, que derrama gracia con su sangre, que abre el Cielo cuando expira y se entrega al Padre.
...Extrañé no haberle podido besar los pies, casi por necesidad de pía iconodulía que necesita tocar y besar, no para creer, sino porque cree. Y porque amo con pasión ese Credo.
El Cristo de la Agonía de Vergara restaurado en Sevilla
Ex Voto y dedicado a I.M.
+T.
Etiquetas:
arte,
espiritualidad,
historia,
iconografía,
mis cosas,
música espiritualidad,
Semana Santa,
Sevilla
miércoles, 11 de octubre de 2017
Te Deum, gratias agens
El Te Deum conmemorativo, con el tiempo, va siendo, más que una acción de gracias por lo que fue, una acción de gracias por lo que sigue siendo. Con temor y temblor; y también con un mea culpa sotto voce, como un bordón de contrición que da profundidad y veracidad al rezo agradecido. Todo, además, lleva implícita una súplica abocetada, simple, con coloratura, quizá, pero, al fin, una variación, una fuga sobre lo mismo.
Y también los recordados, in Communionis Sanctorum gratia.
Deo gratias !
+T.
Y también los recordados, in Communionis Sanctorum gratia.
Deo gratias !
+T.
Etiquetas:
m,
mis cosas,
Oraciones,
sacerdotes
jueves, 13 de abril de 2017
Monumentos
Después de treinta y pico años de celebrante del Jueves Santo, en cada Monumento que recuerdo veo lo mismo, los mismos olores, los mismos cirios encendidos, los mismos sonidos, las mismas horas, incluso el sueño y las cabezadas somnolientas de los fieles adorantes, que son como un eco heredado de Getsemaní, presente en todos los Monumentos, todos los Jueves Santos.
Todo porque es el mismo Señor en cada Monumento, y se repiten los signos del memorial de su Sacrificio y el deseo de su Comunión.
Y yo quisiera lo que rezan aquellas oraciones antiguas: Adorarle en cada Monumento, ofrecerme, consagrarme, rezando por todos y por todo, para que los hombres crean, amen y esperen al Cristo que les amó hasta el extremo. Para que el mundo no desprecie la Sangre derramada por su salvación.
...Y como a la Hermana Esperanza de la Cruz, cada Monumento, cada Jueves Santo, se me hace tan corto, tan breve...
+T.
Etiquetas:
devociones,
Eucaristía,
mi Parroquia,
mis cosas,
sacerdotes,
Semana Santa
lunes, 21 de noviembre de 2016
Niña María
Niña de toda pureza,
de gracia divina llena,
Virgen colmo de inocencia
refulgente de bondad
que con paso fino y leve
subes la sagrada escala
del Templo, oh Nueva Arca
que a Dios mismo contendrá.
Niña María que consagras
todo tu ser al Señor
con tu limpio corazón
desbordandose en amor
por Aquel a Quien te entregas:
Serás de su Hostia patena,
cáliz de su Sangre y ara
de su sacra Epifanía;
serás tú, Virgen María,
el Sagrario de su amor,
siempre jardín inviolado,
invicto alcázar cerrado
sólo reservado a Dios.
Tu digna Presentación
hace cantar a los Cielos
salmos de luz y alegría.
Que está plegaria sencilla
piedad me alcance y favor,
a mí, pobre que confía
en tu poder, Reina mía,
bendita Madre de Dios.
Ex Voto
+T.
miércoles, 5 de octubre de 2016
Te Deum
Sincero, desde lo hondo, íntimo, dulcemente incoado, con ecos de voces ausentes y trémolos suspirados, como una simple letanía breve en palabras y extensa en intenciones, por tanto don, por tanta gracia, por tanta misericordia. Quoniam in aeternum misericordia Eius !
O Bone Iesu, fac ut sim sacerdos secundum Cor Tuum !
+T.
Etiquetas:
devociones,
mis cosas,
sacerdotes
sábado, 11 de junio de 2016
Mes del Corazon de Jesus
Al terminar la Santa Misa se reza una breve Letanía de Confianza al Corazón de Jesús. Y después una copla, una canción devota, de las de antes, de esas que aprende uno de chico en casa, oyéndolas cantar a tu madre:
https://twitter.com/i/videos/tweet/738822701620563968
El acto es sencillo, un rezo breve, el cura con los fieles y el Corazón en el centro, en el Sagrario, en el Altar, en su Imagen. Así, todos los días del mes.
Y en nuestros corazones, siempre.
Amén.
+T.
Etiquetas:
devociones,
mi Parroquia,
mis cosas
viernes, 3 de junio de 2016
Cor et Centrum
Centro de amor por mi pecado herido,
fuente feliz de inagotable vena,
alivio de pesares que a mi pena
das consuelo, reposo del rendido.
Con cuánta oscuridad a Ti he venido
tantas veces esclavo en mi cadena
y me has sentado junto a Tí en tu Cena
y mi llanto tu pecho ha recogido.
Todo podrá cambiar, mudar el mundo,
dejar de ser mañana lo que es firme,
que siempre quedará en lo más profundo
del Cielo azul un Verbo que confirme
en su Via mi andar de vagabundo
y el Corazón de par en par abrirme.
Ex Voto
+T.
sábado, 30 de abril de 2016
En las antípodas pías
Esta mañana, en la Santa Misa, al rezar la oración de la memoria San Pio V
Oremos
Señor, tú que has suscitado providencialmente en la Iglesia al Papa San Pío V, para proteger la fe y dignificar el culto, concédenos, por su intercesión, participar con fe viva y con amor fecundo en tus santos misterios. Por nuestro Señor Jesucristo...
Amen.
interiormente, bajo un incontenible golpe de consciencia, a la vez que rezaba (¡Dios me perdone!) pensaba (¡Cristo nos asista!), especial y particularmente cuando dije esa parte central de la oración "...proteger la fe y dignificar el culto...", díjeme a mí mismo (¡Señor, misericordia!): -'¡¡¡Pero si estamos viviendo lo contrario!!!'.
En fin, que tuve que hacerme violencia interior, reprimiéndome para no seguir el juicio, ¡miserere mei!
Y en un segundo ataque, volví, otra vez incontinenti, sobre lo de la providente suscitación, atque preguntéme etiam, iterum de internis: -'Y lo de ahora, ¿también es una suscitación providencial..???'.
Llegado a este punto, confíteor que, para evitar un colapso interno-externo, me puse a considerar cuáles y cuántas serían las virtudes de San Policronio, otro Santo del 30 de Abril.
Algunas veces, es tan dificil creer, rezar, celebrar y ser inteligente, todo simultáneamente; declárolo, ahora que nadie me oye.
p.s. Otro articulete que escribí, illo témpore, sobre San Pio V (¡¡viva!!)
+T.
sábado, 21 de noviembre de 2015
Niña María
de gracia plena,
ampara piadosa
a quién te reza.
Niña Virgen digna
de ser única electa
cándida inocencia,
de simpar belleza,
para ser de Cristo
su madre y doncella,
mirános clemente,
oh celeste Reina,
y haz que obedientes
sigamos tu estela
siendo al fin llamados
del Rey a la diestra.
Tu Presentación
la Iglesia celebra,
oh Niña María,
rogando pureza:
Desde el cielo riega
con ella la tierra.
Ex Voto
+T.
Etiquetas:
devociones,
mis cosas,
noviembre,
poesía,
Virgen
viernes, 20 de noviembre de 2015
De los Caídos
La palabra 'caído' tiene rango y emoción. y a los que doblamos el cabo de los cuarenta nos llena la memoria de los amigos que se quedaron eternamente jóvenes. La palabra es a la vez sencilla y grave, y resiste con entereza el uso indebido, el floripondio hipócrita y hasta la calderilla sentimental. Es moneda eterna y dura que no puede sufrir desgastes. Así, caer significa morir.
Rafael García Serrano. Diccionario para un macuto.
Mi primer acto político que recuerdo es cuando iba con mis padres a la Misa de los Caídos y después salíamos a la plazoleta para cantar el Cara al Sol y poner las cinco rosas al pie de la Cruz y la lápida con los nombres de nuestros Caídos. Creo que era el .único niño que iba; algunos años vino también mi hermano, más pequeño. Tengo por ahí una foto en la que se ve en primer plano a mi madre, con mi hermano de la mano. Y detrás el alcalde, el comandante de puesto de la Guardia Civil y el cura párroco; un poco más detrás va mi padre conmigo, y entre el grupo se distinguen algunos amigos más, todos camino del Monumento a los Caídos.
Mi padre vestía para aquella Misa la camisa azul con la corbata negra. La última vez que ví a mi padre y a mi madre con la camisa de Falange fue cuando fueron al Valle de los Caídos para el entierro de Franco. Recuerdo que mi madre dijo una vez algo así como que aquel día enterraron también su juventud.
Yo todavía les recuerdo el 20 de Noviembre con la Misa, por los Caídos, por José Antonio, por Franco, por los Caídos de mi familia y por todos los que dieron su vida por Dios y por España.
Me suena bien esa gloriosa intención, cada vez me sabe mejor: Por Dios y por España.
Caer así, sí tiene sentido. Un glorioso e inmortal sentido.
+T.
Etiquetas:
España,
historia,
mi familia,
mi pueblo,
mis cosas
sábado, 15 de agosto de 2015
Assumpta este María !!!
Exaltáta est Virgo María super omnes cælos; veníte, omnes: magnificémus Christum regem, cuius regnum est ómnium sæculórum.
Auróra velut fúlgida,
ad cæli meat cúlmina
ut sol María spléndida,
tamquam luna pulchérrima.
Regína mundi hódie
thronum conscéndit glóriæ,
illum eníxa Fílium
qui est ante lucíferum.
Assúmpta super ángelos
omnésque choros cælitum,
cuncta sanctórum mérita
transcéndit una fémina.
Quem fóverat in grémio,
locárat in præsépio,
nunc regem super ómnia
Patris videt in glória.
Pro nobis, Virgo vírginum,
tuum depósce Fílium,
per quam nostra suscéperat,
ut sua nobis præbeat.
Sit laus Patri cum Fílio
et Spíritu Paráclito,
qui te præ cunctis cælica
exornavérunt glória. Amen.
Oremus:
Omnípotens sempitérne Deus, qui immaculátam Vírginem Maríam, Fílii tui Genetrícem, córpore et ánima ad cæléstem glóriam assumpsísti, concéde, quæsumus, ut, ad supérna semper inténti, ipsíus glóriæ mereámur esse consórtes. Per Dóminum Nostrum Iesum Christum, Filium tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
Ex Voto
+T.
Etiquetas:
devociones,
Liturgia,
mis cosas,
Virgen
viernes, 5 de junio de 2015
En su Presencia
En las noches de vigilia de Adoración Nocturna me acostumbré a adorar (a orar, a rezar) desde lejos. Lejos es la distancia desde el confesonario, donde estoy yo, al altar de la capilla del Sagrario, donde está expuesto Él, unos metros, diez o quince, con la nave de la iglesia por medio, en transversal, a la mitad justa de la planta del templo.
Donde yo estoy está oscuro, sólo con la bombillita de dentro confesonario, encendida para poder rezar el breviario o algunos libros piadosos para sostener la oración, la meditación. Muchas veces, cuando levanto la vista del libro, al mirar en dirección a la Custodia, el altar iluminado frente a mí, con la oscuridad de la nave separando la distancia, causa una especie de efecto túnel; otras veces me parece el efecto de un escenario iluminado en una gran sala oscura. La mirada, en todo caso, siempre queda atrapada por la luz, a la que tiende irresistiblemente, imperceptiblemente, como imantada por la luz atrayente, suavemente fascinante. El centro de esa luz, esas noches, es Él manifestándose en la Hostia Sagrada, un punto, una pequeña figura redonda, distante, blanca bajo el cristal del viril, entre las puntas temblorosas de las llamas de los candeleros encendidos.
Yo estoy en mi oscuridad, sentado en el confesonario, rezando, meditando, oyendo al fondo los rezos a dos coros de los adoradores. No estoy en el primer plano de la luz. Me he quedado como una de esas figuras secundarias que pintan los pintores en los ángulos, en los fondos de los grandes cuadros con grandes escenas de gloria, teofanías, apariciones, éxtasis...Siempre hay algún figurante menor, no un santo, ni un ángel, sino algún frailuco, uno que estaba sin que se notara, un pobre, una vieja, un niño, alguien o algo que está en el cuadro para rellenar espacio, para completar la escena; lo mismo hubiera valido en vez suya poner una tinaja, o una maceta, o una piedra, o un perro. O a mí, yo mismo en el rincón de sombra.
En mi oscuridad, sin estar en la escena mayor, dentro de la capilla, sin que se note. Pero de lejos, veo; en la penumbra, adoro; en el silencio, rezo. Lo mejor es que estoy y no se me ve. Y no hace falta que nadie me vea. Sólo Él, que en su luz me ve a mi, en lo oscuro.
Una noche me di cuenta de que aquella distante luz del Sacramento también me alumbraba a mí, desde lejos, suavemente: Si miraban desde el Sagrario, cuando el ojo se hacía a la gradación de la luz, desde la capilla iluminada a la nave oscura, al fondo, en el muro de enfrente, el confesonario conmigo dentro, también recibía, recogía, un rebajado resplandor, una penumbra luminosa.
Es mi consuelo. Verme así. Sabiéndome en el espacio de su luz, en su sombra radiante, presenciándole creído, amado, deseado, alabado, adorado.
O quam bonus est nos hic esse !!!
+T.
Etiquetas:
devociones,
Eucaristía,
mi Parroquia,
mis cosas,
Oraciones
sábado, 4 de abril de 2015
Aquella tarde...
Le tengo antigua devoción a esta imagen, una pintura del escocés William Dyce, un artista romántico, de estilo entre los nazarenos alemanes y los pre-rafaelistas ingleses. Aparecía en una ilustración del misal de mi madre, un incómodo grueso volumen de Chicago Press, una exquisita edición del Misal de Juan XXIII de 1962, ricamente ilustrado con grabados, viñetas y una colección estupenda de reproducciones en color de cuadros, una cuidada selección de iconografía cristiana. Fue un regalo de mi padre por el santo de mi madre, en Julio de 1964.
Como misal, era quasi inmanejable. Mi madre nunca lo llevó a Misa y continuó usando su manoseado misal relleno de estampitas y sujeto con un elástico negro. Quien más lo utilizaría sería yo. Los días que guardaba cama porque estaba malo, lo primero que pedía era el libro de misa de mamá. Lo sacaba de su caja de cartón rojo, lo abría, olía sus páginas, y me pasaba horas viendo las ilustraciones y leyendo el latín que no entendía; el comentario al pie de las imágenes estaba en español y me fui aprendiendo nombres de artistas: Van Eyck, Rogier van der Weyden, Dierick Bouts, Gerard David, Mantegna, Bellini, Durero, Ricci, Zurbarán, Rubens. Guardo ese misal como un tesoro muy personal.
El cuadro de W. Dyce representa las últimas escenas del Viernes Santo: Nicodemo y José de Arimatea han cerrado el Santo Sepulcro y salen del jardín; postradas frente a la entrada de la tumba, dos de las Marías lloran desconsoladas; en primer plano, la Virgen, triste, serena, doliente, guardando en su corazón la pasión del Hijo, camina de la mano de San Juan Evangelista, el hijo recibido aquella misma tarde, iuxta Crucem.
El rostro de la Virgen Madre no es joven, está demacrado, contiene el dolor y concentra su mirada en la corona de espinas del Señor, que lleva en una mano; la otra descansa sobre la mano de Juan, que la mira entristecido.
Al fondo cae la tarde pascual, con nubarrones tormentosos que clarean en la línea de los montes, por donde declinó el Sol, con un cielo abierto de suave azul crepuscular más arriba.
Así, como esa escena de suave y recogida intimidad, de dolor profundo y esperanza recóndita, de esa forma imagino también el retorno de los que estuvieron junto a Él en el Calvario, la vuelta a la Ciudad Santa de quienes le lloraron y pusieron su Cuerpo en el sepulcro. Aquella tarde.
+T.
Como misal, era quasi inmanejable. Mi madre nunca lo llevó a Misa y continuó usando su manoseado misal relleno de estampitas y sujeto con un elástico negro. Quien más lo utilizaría sería yo. Los días que guardaba cama porque estaba malo, lo primero que pedía era el libro de misa de mamá. Lo sacaba de su caja de cartón rojo, lo abría, olía sus páginas, y me pasaba horas viendo las ilustraciones y leyendo el latín que no entendía; el comentario al pie de las imágenes estaba en español y me fui aprendiendo nombres de artistas: Van Eyck, Rogier van der Weyden, Dierick Bouts, Gerard David, Mantegna, Bellini, Durero, Ricci, Zurbarán, Rubens. Guardo ese misal como un tesoro muy personal.
El cuadro de W. Dyce representa las últimas escenas del Viernes Santo: Nicodemo y José de Arimatea han cerrado el Santo Sepulcro y salen del jardín; postradas frente a la entrada de la tumba, dos de las Marías lloran desconsoladas; en primer plano, la Virgen, triste, serena, doliente, guardando en su corazón la pasión del Hijo, camina de la mano de San Juan Evangelista, el hijo recibido aquella misma tarde, iuxta Crucem.
El rostro de la Virgen Madre no es joven, está demacrado, contiene el dolor y concentra su mirada en la corona de espinas del Señor, que lleva en una mano; la otra descansa sobre la mano de Juan, que la mira entristecido.
Al fondo cae la tarde pascual, con nubarrones tormentosos que clarean en la línea de los montes, por donde declinó el Sol, con un cielo abierto de suave azul crepuscular más arriba.
Así, como esa escena de suave y recogida intimidad, de dolor profundo y esperanza recóndita, de esa forma imagino también el retorno de los que estuvieron junto a Él en el Calvario, la vuelta a la Ciudad Santa de quienes le lloraron y pusieron su Cuerpo en el sepulcro. Aquella tarde.
+T.
Etiquetas:
arte,
Evangelio,
iconografía,
mi casa,
mis cosas,
pinturas,
Semana Santa
jueves, 19 de marzo de 2015
El Patriarca
La tarde en el hogar del Nazareno
palpitaba con un secreto rezo
desde su Corazón, Ara y Sagrario .
El Patriarca tocaba al Niño y sentía
latir la Gloria del Inmenso, el pulso,
carne y sangre, del Dios Cordero.
Un coro lejano de serafines
cantaba trisagios celestes
mecidos por brisas doradas.
La Virgen, la Esposa, la Madre,
guardaba en su pecho las horas benditas...
Dios dormía sobre el pecho de José
y el Padre Eterno vestía con su gloria al Carpintero.
Ex Voto
+T.
Etiquetas:
Cuaresma,
devociones,
mis cosas,
poesía,
Santos
martes, 6 de enero de 2015
Villancico 3
Qué oscura es la noche,
qué blanca la estrella,
como terciopelo
el fondo del cielo
parece que tiende
un tupido velo
que hace más bella
su radiante luz...
...Qué oscuro el azul
que envuelve el destello
de aquel astro bello
que anuncia a Jesús.
Del Oriente vienen
Magos peregrinos
siguiendo el camino
que marca la luz
limpia de la Estrella
que a Belén les lleva
y ven a Jesús,
el Rey que ha nacido,
en brazos de María.
La sabiduría
de los tres sapientes
se torna alegría
y gozo inocente;
cual niños que vuelven
a entender las cosas
que el tiempo robó,
sienten la ternura,
la nueva dulzura
con que atrae Dios,
como el Sol que abre
cuando cae la tarde
del jardín la flor.
La rosa es María
y el Niño es el Sol.
Dejan a sus plantas
oro, incienso y mirra
y el portal se empapa
en sagrado olor.
Arrastran sus capas,
en gesto adorante,
y al Oriente vuelven,
nuevos caminantes,
sabiendo secretos
del Hijo de Dios.
- José se dormía
y un ángel venía
a decirle en sueños
que huir debería
llevándose a Egipto
la Rosa y el Sol. -
+T.
Etiquetas:
devociones,
mis cosas,
Navidad,
poesía
jueves, 1 de enero de 2015
Vilancico 2
La Virgen se ha dormido,
el Niño vela,
los sueños de su Madre
el Cielo llenan.
¡Oh quién pudiera
en su sueño celeste
estar con Ella!
¡Ay quién pudiera
velarla con el Niño
a su cabecera!
El pecho de la Virgen
el Niño besa,
ni los Querubes gozan
de tal pureza,
pureza bebe
del pecho de su Madre
el Dios del pesebre.
La Virgen mece al Niño
en su regazo
y el Empíreo contempla
embelesado
a Dios dormido
en brazos de la Madre
que mece al Hijo.
La Virgen mira al Niño,
refulge el Cielo
reflejando en sus ojos
mil y un luceros,
los Cielos brillan
cuando mira a su Hijo
Santa María.
También el Patriarca
José se duerme,
con la cabeza puesta
sobre el pesebre.
Su sueño celan
dos Arcángeles bellos
que salmos rezan.
...El buey y la mula
rezan con las estrellas
y con la Luna.
Feliz 2015, santo y próspero, a todos los amigos, colaboradores, comentadores, visitantes, transeúntes, habituales y ocasionales de ExOrbe , cum Bene + dictione
+T.
Etiquetas:
devociones,
mis cosas,
Navidad,
poesía,
Virgen
domingo, 28 de diciembre de 2014
El Nacimiento
Cuando chico, el primer Nacimiento que recuerdo era grande, largo y profundo, que ocupaba todo el testero del salón, bajo el espejo veneciano, con el tablero y el medio tablero y los cuatro caballetes, tres de frente y uno esquinado. El portal era de corcho, y el castillo de Herodes de escayola blanca, con los perfiles pintados color madera y unas palmeras de alambre y cartón. Los tres Reyes Magos iban entre los riscos de corcho y las palmeritas, por un caminillo de serrín. Abajo a la izquierda se figuraba el pueblo de Belén, con casitas de cartón y corralitos con pavos, gallinas, pollitos, cabritas y vacas; más al centro se ponía el río, con muchos patitos de barro sobre un papel de plata con un cristal encima. Los pastores con las ovejitas se repartían por los corchos, las figuras grandes más adelantadas, debajo, y las más pequeñas detrás, en alto. En el rincón de la derecha se ponía una cueva con el demonio dentro, con un papel colorado y una bombillita, que representaba el infierno rabiando porque había nacido el Señor.
También recuerdo otro, más recogido, que se puso en el estrado del recibidor, sobre una de las arcas grandes, debajo del cuadro grande del Ángel de la Guarda, allá por el año 1966, con un Misterio nuevo que compró mi padre en la calle José Gestoso porque las figuras antiguas estaban muy estropeadas. También compró unos Reyes, pequeños, pero muy bonitos, con los tres pajes, pintados y dorados. Tia Antonia hizo un naranjal en una de las esquinas, con ramitas de lentisco y naranjitas y limoncitos de caramelo sujetos con alfileritos, que tuvo que reponer dos o tres veces porque nos los comíamos con esa delectación tentadora e irresistible con que gustan las cosas prohibidas; el demonio en su cueva estaba junto al huertecillo, también, aunque nuestras travesuras sólo fueran pecadillos veniales, acaramelados.
Los años del luto por abuela Antonia y abuelo Emilio nos colocaron el Nacimiento en la alcoba entre el recibidor y el despacho de mi abuelo, para tenerlo reservado a las visitas. Cuando cantábamos con las panderetas, cerrábamos la puerta para que no se oyera en el salón ni en el comedor. Uno de aquellos años, nos trajeron por primera vez un árbol para adornar, que era un pino redondo, mediano, que mi tía plantaba en un garrafón enorme de cristal verde, sobre uno de los soportes de hierro de los macetones del patio. Quedaba muy bonito en el rincón de entrada al comedor, con las lucecitas de colores, las tiras de flequillos brillantes, la estrella arriba, las bolitas de cristal y unas piñitas pintadas de purpurina. Pero mi hermano Ricardo, de un balonazo, reventó la gran damajuana de cristal, y ya no se volvió a poner el pino.
Cuando se vendió la casa grande y nos mudamos al piso, el Nacimiento lo poníamos en la entrada, sobre el arca, apoyando los corchos en una de las rinconeras. Yo, que ya me hice cargo del montaje, sustituyendo a mi tía, tenía en mente una estructura ideal, alta y con tres o cuatro niveles, que nunca logré, siempre me salía más o menos igual. Mi punto flaco era la iluminación; todos los años fundía los plomillos al encender las lucecitas del portal (y la cueva del demonio).
Ahora pongo el Nacimiento reducido, sólo para mí, como un rito obligado de Navidad, piadosamente pero sin la maravillosa ilusión de cuando era niño. Coloco solamente el Misterio, La Virgen, San José y el Niño, sin mula ni buey. El Niño es el resto sobreviviente más antiguo de otros nacimientos pasados, una figurita de terracota con ojitos de cristal, desconchado, roto y pegado. También, cerca, a los lados o en algún hueco, donde me caben, meto a los Reyes, a camello, con sus pajes. En torno, unos cuantos iconos, que adornan muy bien, y unas puntas de lentisco. Y la estrella, que es de plata.
Demonio ya no pongo. Aunque tengo por ahí un dragón dorado que pegaría, haciendo las veces.
Durante Navidad y Reyes, encima de la comodilla del dormitorio, junto a unos cuantos calcetines y pañuelos, y el cepillo de los zapatos y un bote de betún, tengo un Niño en la cuna, de los de Olot, pequeño, bonito, de los antiguos, para besar cuando entro y salgo.
+T.
jueves, 25 de diciembre de 2014
Villancico 1
Estrellitas del cielo,
luz de diamante
poned junto al pesebre
del Dios Infante;
vengan mil soles
que alumbren como el día
la Santa Noche.
Florecitas del campo
ricos olores
llevad al portalito
con mil colores;
y con romero
sahumad al Niño,
Dios Verdadero.
Pajaritos del bosque
trinad loores
y haced con suaves plumas
almohadones
para el pesebre
donde yace dormido
Quien nunca duerme.
Pececitos del río
labrad de espuma
una cuna de plata
y luz de luna;
conchas de nácar
trabajad con finura
de filigrana
a Quien aguas divide
y aguas separa.
Criaturitas del cielo,
el mar y la tierra,
contemplad al Creador
que todo crea,
recien nacido
es eterno en su Gloria,
Dios infinito.
+T.
Etiquetas:
devociones,
espiritualidad,
mis cosas,
Navidad,
poesía
lunes, 8 de diciembre de 2014
Inmaculata !!!
¡Quién pudiera verte, Madre,
radiante con doce estrellas
coronada y a tu vera
respirar tu limpio aroma
de inmaculada pureza!
¡Quién pudiera, Pulcra Reina,
acompasar los latidos,
del corazón, los sentidos,
el alma, la vida entera
al molde de tu bendita
gracia de Virgen ilesa!
¡Quién pudiera, oh María,
sentir del Señor la dicha
desde el origen, perfecta,
sin tristeza de pecado,
sin sombra, merma ni pena,
siempre a la luz dorada
de la gracia sempiterna!
Míra a los que lloramos,
estirpe terrena de Eva,
consuélanos y aligera
el peso de la caída,
válenos, del Cielo Puerta,
Sobre el celeste superno
te perfilas toda bella,
Virgen de la Concepción,
de gracia divina llena,
purísima, limpia, integérrima,
fuente de linfa salubre,
Madre del Señor y nuestra.
¡Que al fin entre Serafines
podamos cantarte, oh Reina
sin pecado concebida,
en gracia de Dios concepta!
Ex Voto
+T.
Etiquetas:
Adviento,
devociones,
mis cosas,
poesía,
Virgen
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

















%2C%2B'Angels%2BEntertaining%2Bthe%2BHoly%2BChild'%2B-%2Bcopia.jpg)



