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sábado, 15 de noviembre de 2014

Sobre Sodoma y Gomorra


Los que argumentan a favor de la aberración gay-lesbi insisten en que en los Santos Evangelios el Señor no condena, ni juzga, ni menciona siquiera ese pecado.

Olvidan (o eluden) el texto del Evangelio que se ha rezado en la Misa de hoy (N.O. Misal Pablo VI, Viernes XXXII, Leccionario Ferial ciclo año par):

"...Lo mismo, como sucedió en los días de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, construían; pero el día que salió Lot de Sodoma, Dios hizo llover fuego y azufre del cielo y los hizo perecer a todos. Lo mismo sucederá el Día en que el Hijo del hombre se manifieste." Lc 17, 28-30

En mitad de un sermón escatológico (Lc 17, 20-35), el Señor cita la historia de Sodoma y Gomorra, dándola por muy sabida, muy conocida, y asumiendo la condena del pecado y los pecadores sodomitas y gomorritas, tal y como se narra en Gn 18.

Si el Señor hace esa referencia explícita, asume implícitamente la condena de los vicios de Sodoma y Gomorra, vicios que causaron el castigo terrible de las ciudades pecadoras y de sus ciudadanos.

Sólo escapó Lot, con su familia. Ni siquiera se le consintió a la mujer de Lot volver la cabeza para ver (fuera nostalgia, fuera curiosidad). E insiste el Señor: 'Acordaos de la mujer de Lot.' Lc 17,32

Yo lo veo muy claro, entiendo claramente el texto, las palabras del Señor, que al poner como ejemplo, como advertencia, el castigo tremendo de Sodoma y Gomorra alude también a aquello que se estaba condenando y castigando, el pecado nefando de los sodomitas y los gomorritas.

Por supuesto, esta breve exégesis que hago cree en el Evangelio, en que esas fueron las palabras del Señor, recogidas y transmitidas en ese texto del Santo Evangelio de San Lucas, un texto inspirado, con valor de revelación. Es decir, creo todo eso que siempre ha creído la Iglesia, todo eso que la exégesis modernistizante niega y explica contra la doctrina de los Santos Doctores y del Magisterio.

Sobre el caso de la moral des-católica que pretende exculpar y valorar las prácticas homosexuales, me pregunto: ¿Qué fue primero, la pérdida de fe en el Evangelio y la Doctrina o la perversión moral que justifica la aberración? ¿La increencia llevó a la inmoralidad, o la inmoralidad condujo a la increencia?

p.s.  Por si no lo leyeron, sobre lo mismo: Sed contra


+T.

lunes, 7 de julio de 2014

Los laicos jerárquicos


Siento una repulsión bastante acusada por/contra los 'laicos profesionales'. Esta es la razón de que me repugne tanto Guzmán Carriquiry, el tipo-modelo de la especie, el sumo laico-profesional que llegó un día, hace más de cuarenta años, a los despachos y oficios curiales, y aun no se ha ido. Pero no pensaba ahora en Carriquiry, sino en otro de su especie que me provocó, hace años, una antipatía invencible cuando en una conferencia, un acto laico, entre laicos (sólo había un clérigo presente), proclamó que él era 'jerarquía'; sus inolvidables palabras fueron -"...yo mismo soy jerarquía, pues tengo un nombramiento episcopal como director del secretariado de seglares...". Los presentes, que estaban allí no por gusto, sino por obligado compromiso, ni atendieron ni entendieron lo que dijo. El cura presente, que atendía, si entendió.

Este que digo, avezado carriquirysta, hace poco, en un acto organizado por él mismo para él mismo (quiero decir que, como es director de un secretariado organiza cosas, actos, para justificar la existencia del susodicho secretariado y su director, luí même); en una conferencia o mesa redonda o tertulia, algo así, con otro laico especializado que intervenía como experto invitado, entre el organizador y el compareciente estrella, compusieron esta peligrosa retahíla; digo peligrosa por vacía y adaptable a cualquier eventualidad eclesial (o mundana, u otra cosa que pueda o pudiera ser). Vean y lean Uds :


1. La Iglesia tiene la necesidad de salir de sí misma, como nos anima el Papa Francisco, para establecer vínculos con la sociedad, sin renunciar a su esencia. Siendo permeable a quienes no participan de las creencias cristianas con el fin de establecer vínculos de fraternidad, de búsqueda de valores compartidos.


2. El verdadero camino hacia el otro es el diálogo; aprender a escuchar es clave para una sociedad que quiere vivir en paz.


3. El verdadero diálogo entre las diversas perspectivas de ver el mundo precisa que todos nos descarguemos del lenguaje ininteligible, de prejuicios, de sentencias por adelantado, abriendo nuevos horizontes para compartir lo esencial para la vida humana.


4. Para profundizar en una cultura del diálogo es necesario:

- Ver cuáles son los lugares comunes para el dialogo, para compartir ideas e identificar puntos de encuentro, explorar los puntos de intersección, las esperanzas compartidas, una ética pública…

- Si el diálogo es una urgencia, no es bueno cerrar los cauces para el diálogo, para ello hay que trabajar la complicidad entre los diversos actores sociales.

- Es necesario identificar las dificultades que existen, ya que, en ocasiones, por causa de actitudes desfasadas, prejuicios e incluso resentimientos históricos, no siempre se da un diálogo fluido por los cauces más adecuados.


5. En este tiempo de transición, en este cambio de época, constatamos el esfuerzo que en la Iglesia estamos haciendo por hablar en el lenguaje de la cultura de nuestro tiempo, sin renunciar a Jesucristo.


6. Queremos enviar este mensaje a la sociedad: la aportación de la moral cristiana ayuda a conformar una ética social a favor del hombre y la mujer de hoy, que lleva a compromisos concretos y a esperanzas compartidas, a favor de una ética pública.


7. Para establecer ese dialogo con la cultura de hoy son necesarios valores antropológicos ya que el diálogo con la cultura no tiene como finalidad encontrar una ‘verdad intermedia’ sino profundizar sobre el concepto de persona que vive en una sociedad concreta y busca el bien común.

¿A que no adivinan Uds. como titularon esta sarta 'católico-nihilista'? Pues, con toda originalidad, definieron el texto como un 'manifiesto'. Otro más.

El manifiesto es ambiguo y contradictorio desde su primer párrafo (que no comento al detalle porque me da invencible pereza exegetizar paridas). Por cierto que lleva una llamativa coartada francisquista como razón de su enunciado:  "La Iglesia necesita salir de sí misma (...) sin perder su esencia (...) siendo permeable a elementos no cristianos (...) en búsqueda de valores compartidos..." etc. etc. etc.

En el manifiesto, lo cristiano parece ser un apéndice que confiere cierta identidad que se debe procurar mantener discretamente, teniendo siempre en cuenta que el objetivo principal de la Iglesia laica de los laicos es expropiarse, alienarse, permeabilizarse, perderse y buscar con los desnortados, esforzarse en hablar el mismo lenguaje de la cultura de nuestro tiempo (sic) etc. etc. etc. Dialogar, en suma, sin evangelizar.

El manifiesto parece una especie de 'puesta en común', una 'lluvia de ideas', un resumen concordado de esos que 'se recogen' al final de una clase-cursillo de alguno de esos centros de de-formación para catequistas y/o seglares parroquiales, una de esas reuniones con sillas en círculo y bocadillo y refresco en el descanso. Por contaminación formal, las expresiones, el estilo, tienen también ese deje de jerga política, de comunicado, de comisión, de comité, de nota de prensa.

Que no sea una pieza digna de la Patrología Latina (contemporánea) no significa que no valga: Vale para confundir, vale para equivocar, vale para olvidar que es la Iglesia y cual es su misión, para ignorar qué es un cristiano seglar y cual es su vocación.

En la noticia del acto, decían que su intención era "...subrayar el papel de la cultura del diálogo en nuestra sociedad y la permanente actualidad del mensaje cristiano y los valores compartidos que se ofrecen en la vida pública". No sabría decir si son conscientes de que, precisamente, el dialoguismo que profesan y promueven anula la actualidad del mensaje cristiano por suplantación de acción y atención del mismo, dejando de ser 'mensaje' (Evangelio) para convertirse en 'tema de diálogo' (si es políticamente correcto como tal), diluyendo su esencialidad cristiana en cuanto que al dialogar se nivela con todo y se equipara a cualquier cosa, incluso al error y hasta lo anti-cristiano o anti-teísta.

La conferencia, mesa redonda, acto laical, se tituló "Hacia una cultura del diálogo. Propuesta de los laicos". Los asistentes, unos setenta laicos (contando también a las laicas), eran gente de la sociedad del lugar, la mayoría relacionados con ciertos estamentos laico-eclesiales, de amplio espectro (cofradías, empresas, enseñanza, ongs, instituciones y asociaciones varias), dignos señores y señoras que acuden sintiéndose 'élite laica', pues se les convoca y se les confiere cierto reconocimiento y posición dentro de ese 'estamento laical' eclesial.

He observado, curiosamente, que para este tipo de representaciones del 'laicado oficial' los laicos profesionales evitan cuidadosamente a los dos grupos de laicos más activos e incidentes de nuestra Iglesia: Opus Dei y Comunidades Neocatecumenales, que - gusten más o gusten menos - son la gran fuerza seglar en España (y en más sitios).

Ellos, los laicos profesionales, generalmente miembros de instituciones eclesiales seculares de bajo o mediano perfil, se contentan con este tipo de actos, quasi petit comité, recalcando que son 'jerarquía laica', profesionales laicos con aval jerárquico, los 'carriquirys' hic et nunc.

Si sueñan (o deliran) con ser, algún día, supervisores del clero (e incluso la Jerarquía), no me atrevo a decirlo, aunque lo sospecho.

Paradójicamente, aun siendo obedientes y obsequiosos con sus promotores, están más que próximos a los postulados de las vanguardias des-católicas de grupos radicales como los 'Somos Iglesia'. Puede que no lo adviertan, pero comparten mucho más de lo que se podría imaginar, a pesar de las distancias ideológicas (y fidelidades intra-eclesiales personales).


+T.

viernes, 10 de mayo de 2013

Inclusivista? anti-proselitista?

 
Sería otra píccola sorpresa, y también una pincelada más para ir completando un más definitivo perfil francisquista, saber si es 'inclusivista', según el titular que resume su sermoncillo de ayer:

La Chiesa sia coraggiosa e inclusiva

Zenit, por su parte, remarcaba otra frase del Papa:

El cristiano debe construir puentes y no muros

¿Todos caben? ¿Dónde caben? ¿Qué son 'todos'? Por lo pronto, matizando - matizo personalmente - me encuentro en las antípodas de la inclusión francisquista, por motivos muy graves y actuales. Por ejemplo: ¿Cómo vamos a mantener trato normal y políticamente correcto con una pareja de gays-casados o lesbis-matrimoniadas? ¿Se puede mantener una relación de normalidad, dada su situación? Yo pienso y digo y predico que no. ¿Y con unos divorciados que conviven juntos? Lo mismo. ¿Y con un activista abortista? Igual. ¿Y con una feminista radical? Tampoco.

No les niego el saludo, ni la estima personal, ni la ayuda necesaria, ni la caridad. Pero no puedo ni debo incluirlos en mi vida so pena de que mi vida se desconfigure y no pueda ser reconocida como 'cristiana' o 'católica' porque me vería llevando la misma vida tolerantista y pan-admisiva que me impone la sociedad no-cristiana y anti-católica que me rodea. O levanto un muro de contención, o me inunda la riada. Los muros de separación son necesarios, obligados, muchas veces.

Algunas veces me imagino como los pioneros yanquis de las pelis del Far-West: La caravana ha formado un círculo de carretas porque llegan los indios que galopan arrojando lanzas y flechas mortíferas, girando en torno a los carromatos. Desde dentro del círculo, los sitiados se defienden del ataque y disparan. Pues así, mutatis mutandis, parece que estamos ¿Qué hacemos? ¿Abrimos el círculo y dejamos entrar a los que nos atacan para matarnos?

Pero la cita del sermoncillo de Stª Marta parece que dice todo lo contrario:

 "...ahora es un buen tiempo en la vida de la Iglesia: estos últimos cincuenta años, sesenta años, es un buen tiempo. Porque yo recuerdo que cuando era niño se oía en las familias católicas, también en la mía: -'no, a su casa no podemos ir, porque no están casados por la Iglesia, eh'. Era como una exclusión. No, ¡no podía ir! o porque son socialistas o ateos, no podemos ir. Ahora, gracias a Dios, no, no se dice"

 Yo predico lo contrario. Muchas veces. Sé que no gusta, que el que tiene cerca, en su familia (por ejemplo), una situación contradictoria con la moral cristiana, recibe la predicación con reluctancia; pero hay que predicar, no se trata de dar palmaditas en la espalda, sino de hacer ver lo que a veces no nos atrevemos a discernir...aunque nuestra conciencia nos esté clamando lo que no queremos aceptar, porque incomoda o duele.

También ha predicado el PP Francisco que no podemos ser constructores de muros; sed contra:

Is 58 12 "...Reedificarán, de ti, tus ruinas antiguas, levantarás los cimientos de pasadas generaciones, se te llamará reparador de brechas..."

y más contundente: Sal 50, 20 "Señor, por tu bondad, favorece a Sión, reconstruye las murallas de Jerusalén"

Passim, por toda la Sagrada Escritura, aparece el tema de la muralla defensora; Dios mismo es comparado y definido así: Dios es mi alcázar, mi muralla, mi baluarte...etc. En parecido sentido, la parábola del Señor sobre construir sobre roca, y no sobre la arena inconsistente.

¿San Pablo no levanta murallas cuando funda iglesias? ¿No traza un muro que separa a los cristianos de los no-cristianos? Si se repasan y leen las Epístolas Paulinas, queda muy patente el tema de la separación, no por exclusión antipática, sino por conciencia de la santidad: Sancta sanctis !

Una parte de la vida de la Iglesia y su espiritualidad hace uso de la separación, del muro y la muralla como medios de aislarse del mundo y centrarse en la vida espiritual en Cristo. También pertenece a la más exquisita espiritualidad el concepto del 'hortus concusus', el jardín cerrado, de honda significación mariológica; ¿tampoco valdría? ¿No vale la vida monástica, no valen los monasterios, no valen las clausuras? ¿Habrá que recordar - ¡quién lo diría! - que tiene murallas la Jerusalén Celeste, y que habrá paz dentro de sus muros?

Finalmente, otra cuestión, también chocante, porque contradice a la tradición, porque no se corresponde con los hechos. Dicen que dijo en el sermoncete de Santa Marta:

"...Pablo es también "consciente que debe evangelizar, no hacer prosélitos". La Iglesia "no crece en el proselitismo, Benedicto XVI nos lo ha dicho; sino que crece por atracción, por el testimonio, por la predicación". Por tanto, continuó el santo padre, "Pablo actúa así porque estaba seguro, seguro de Jesucristo. No dudaba de su Señor. Los cristianos que tienen miedo de hacer puentes y prefieren construir muros, son cristianos no seguros de su propia fe, seguros de Jesucristo. Y se defienden alzando muros".

¿San Pablo no hacía prosélitos? ¿San Pablo no fue proselitista? Toda la misión apostólica de San Pablo fue proselitista, la crónica paulina de los Hechos de los Apóstoles es la narración de una actividad proselitista, ferviente, animosa, movida por el Espíritu Santo. San Pablo no se contenta con conversar y predicar, no busca interlocutores: Quiere cristianos, quiere que los que escuchen el mensaje se conviertan a Cristo. Parece tan obvio que uno se queda estupefacto cuando escucha cosas como que los Apóstoles no eran proselitistas. ¿Cómo ha sucedido; desde cuando un concepto santo y bueno ha pasado a ser un sustantivo / un adjetivo con sentido y carga peyorativa?

Un gran maestro de la espiritualidad del siglo XX sentencia seguro, firme, cabalmente, con el aplomo del sacerdote apostólico que sabe lo que dice:  - " Proselitismo: es la señal cierta del celo verdadero".

Resumiendo: Parece que se lanzan mensajes a distinta frecuencia de onda. Todos coinciden en que las homilías de las grandes celebraciones, hasta ahora, han sido sencillas, frescas, piadosas, católicas. Pero algunos entendemos que los sermoncillos cotidianos en la capella de Sta. Marta mantienen, a la vez que su peculiar estilo, otro tipo de mensajes.

En el de ayer, este que estoy comentando, me ha parecido entrever incluso cierto aviso de una posible intención de revocar la prohibición de la Comunión a los divorciados etc. ¿No sacan Uds. también esa impresión?

Y, por todo lo dicho supra, ¿no se declara también, implícitamente, que la nuevangelización ni es proselitista ni desea prosélitos?

Sólo anunciar, nunca convencer, jamás atraer, siempre dialogar.

Nada de muros, sin murallas, sólo aperturas, todo puertas (abiertas, of course).

Cuando Fisichella proponía confesonarios activos 24h. los 365 días, será para que nos podamos confesar a todas horas todos los días aquellos que creemos en los muros y el proselitismo. Témome.


+T.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Congresos, exegéticas, biblias y Martini (q.e.p.d.)


Para este próximo lunes 3 de Septiembre, se anuncia en Sevilla el 3er. Congreso Bíblico Internacional. No me he molestado en buscar datos sobre el 1º y el 2º, porque deben haber sido parecidos a este 3º, que se presenta con este programa de temas, intervenciones y protagonistas:

III congreso Bíblico Internacional: “Los rostros de Dios en la Biblia”

Desde la presentación - ese título, ese lenguaje, ese discurso - se prevé el estilo, el contenido y el desarrollo. Los españoles que están son conocidos, unos más que otros. De los extranjeros me suena alguno. Sin más profundidades, el programa anunciado ya suscita alguna alarma. Por ejemplo:

3ª) ponencia.- Lo femenino y el Dios de la Biblia: Dra. Dña. Elsa Támez,
Profesora emérita de la Universidad Bíblica Latinoamericana

La doña Elsa Támez parece ser una buena pieza: Feminista militante, del ámbito de la teología de la liberación, muy instruída y reconocida (lean este perfil de la susodicha). No sé qué pueda decir que resulte aprovechable, rectamente formativo para un católico.

Otro participante, artista invitado, James Dunn, protestante, metodista escocés:

5ª) ponencia.- Dios y la cristología del Nuevo Testamento: Dr. D. James Dunn, Profesor del Departamento de Teología y Religión, en la Universidad de Durham

Y para que se hagan una idea de lo que pueda decir el de la 1ª) ponencia, echen una ojeada a esta pequeña controversia en una web suscitada por las tesis del tal Ronal S. Hendel.

Con estas tres catas, entenderán Uds. cuán poco bueno puede ser el fruto de ese congreso bíblico. No se recogen higos de los zarzas. Etc.

¿De dónde esta situación, cómo hemos llegado a estos límites? Aunque parezca mentira, remotamente, las raíces viciadas se encuentran en una institución creada por San Pio X, el Papa antimodernista fundador del Pontificio Instituto Bíblico, punto neurálgico de los estudios bíblicos católicos. Si el Bíblico está bien y forma bien, los biblistas católicos saldrán bien formados y formarán a su vez bien a los estudiantes de Sagrada Escritura, que a su vez podrán tener buenos conocimentos bíblicos a la hora de predicar y formar a los fieles. Esta es la cadena, una cadena viciada en su principio porque el Pontificio Instituto Bíblico padece una alarmante des-catolización.

El pontificado de Pio XII marca una frontera. Después del venerable Papa Pacelli, muchas cosas que estaban contenidas se desbordaron y siguieron un proceso de crisis/descomposición que el Vaticano IIº alentó y el post-concilio extremó. El Bíblico del P. Fonck, primer rector, bajo Pio X, no es ya la misma institución en tiempos del rector Agostino Bea, y mucho menos bajo Carlo María Martini. Siendo, desde el principio, un encargo encomendado por S. Pio X a los jesuítas, el centro de estudios bíblicos parece haber degenerado a la par que la Compañía. Pio X jamás pudo imaginar que antes que transcurriera un siglo desde su fundación, en el Bíblico sentaran cátedra las peores tesis y autores del modernismo que el Papa pretendía extinguir.


El difunto cardenal Martini podría sintetizar el perfil de los biblistas del Bíblico: Erudición y escepticismo, pasión por la Escritura y desapego dogmático. Una ambigua exégesis, dubitante, más afín a la arqueología bíblica y la metodología histórico-crítica que a la tradición exegética católica. El Bíblico de Martini y sus sucesores depuso a San Jerónimo y San Agustín y encumbró a los escrituristas protestantes y des-católicos. Ese congreso que empieza mañana en Sevilla sirve para hacerse una idea de la situación: Neta degeneración de una exégesis en manos de sacerdotes que dudan y de eruditos que no creen.

Sin identificarme en absoluto con los postulados del fundamentalismo de raiz protestante, tengo contínuamente que confesar como sacerdote católico la fe en la Escritura, en la que creo, por encima de autores, metodólogos histórico-críticos y pseudo-comentaristas. Yo creo toda la Biblia, desde Adán a Juan Evangelista, tal y como la Palabra de Dios escrita ha sido transmitida y recibida por y en la Iglesia Católica, sin quitar una coma ni añadir un punto.

Por esto me repugnan sentencias como la acuñada por Martini: "Cada uno guarda en sí a un creyente y a un no creyente que se interrogan recíprocamente". No entiendo la fe como perpetua y sistemática oposición interior de fuerzas antagónicas. Tampoco comprendo que un exegeta que debe estudiar y exponer el Texto Sagrado para ilustrar y confirmar la fe de los fieles promueva la crítica como método y proponga la duda como virtud.

El Cardenal Martini, desde su currículum, se fue perfilando como una ambigua figura de nuestra Iglesia: Arrogante en la pose e inestable en sus guiños, sólido en su formación e inquietante en sus declaraciones, supuesto bastión de la cultura católica y acomodado contertulio de la post-modernidad, muy aplaudido.

La misma vanguardia des-católica que le alaba traza una sombra en torno suyo, porque hay luces que remarcan más lo oscuro que la claridad.

No tenía intención de hablar de difunto Cardenal Martini, que gloria haya, pero he aquí mi reflexión en vísperas de ese cogreso bíblico que haría las delicias de Don Carlo María y que nos infunde profunda inquietud a los católicos conscientes, que no creemos en las biblias de los congresos sino en la Sagrada Escritura, que veneramos.


+T.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Agentes neocatecumenales amenazan a los coptos con nuevangelización


Se trata de un cura de trentipico años, italiano y neocatecumenal, con la lengua suelta, la cultura baja, la fe confusa y la intención cargada con dinamita demoledora post-conciliar. Dice unas cosas que desfavorecen mucho a su movimiento neocatecumenal (digo 'movimiento' sabiendo que les disgusta que se les llame 'movimiento'). El cura inculto, imprudente, indiscreto y lenguaraz merecería, por lo menos, prisión preventiva en régimen de destierro definitivo del Oriente Medio y Egipto. De por vida.

El cura-kiko se llama Don Orazio. La entrevista original, publicada en Zenit-italiano, aquí. (Transcribo la entrevista del mentecato Don Orazio en ocre y comento en tipo-blog normal):

- Don Orazio: Provengo del Camino Neocatecumenal, por medio del cual sentí la llamada a redescubrir las riquezas de mi bautismo a través de un itinerario de fe en una comunidad. Durante este transcurso descubrí la vocación al sacerdocio y entré en le seminario Redemptoris Mater de Beirut, en el Líbano. El seminario diocesano, inter-ritual, forma presbíteros para la nueva evangelización, con vocaciones destinadas a servir a las iglesia orientales. Me han incardinado en la iglesia copta de Egipto, y llevo tres años en una parroquia de El Cairo.

La descripción sumaria de su llegada a las comunidades de Kiko parece una respuesta de catecismo-neocatecumenal, como una especie de prospecto, una fórmula acuñada para ser usada, muy característica de ciertos ambientes y sus proselitismos de serie. Lo que cuenta  de los seminarios Redemptoris Mater es lo que sabemos y tememos y nos preocupa: Seminarios fáciles, promíscuos ritualmente, donde todo se mezcla sin distinción y se reduce luego a las categorías-tipo del movimiento neocatecumenal. Esto - me decía hace poco un amigo, preocupado - deberían saberlo los obispos. Lo grave - le decía yo - es que sí lo saben y no sólo no intervienen y corrigen (o prohíben) sino que promueven los seminarios Redemptoris Mater.

Siendo la institución del seminario una estructura básica de la diócesis y estando los seminarios neocatecumenales en cierto régimen de semi-independencia de las diócesis que los acogen, considerando que en la actualidad son (como tantas cosas del movimiento neo-catecumenal) un ensayo revisable (corregible / suprimible) sólo el tiempo irá posibilitando juicios y determinaciones al respecto. Aunque se trate de una eventualidad muy arriesgada, muy comprometida, en cuanto que los hechos consumados - aunque no aprobados - vayan confirmando de facto lo que no está clarificado de iure pero las fuerzas y presiones del momento obligan a conceder. Son muchos, administran muchos recursos, ofrecen resultados traducidos en estadísticas, porcentajes y números, y son emprendedores: Un cuadro muy atractivo para quienes entienden que la decadencia actual tiene que superarse con pragmatismo.

- ¿Cómo se viven los 'tiempos fuertes' de la Cuaresma y la Pascua?

- Don Orazio: La Cuaresma se vive de modo muy intenso, con un ayuno estricto, visto más como una devoción que como una ocasión de preparación para la Pascua. Probablemente esto sea efecto de la fuerte influencia del mes del ramadán islámico.


Don Orazio ha debido ser un mal estudiante; o a Don Orazio no le han enseñado bien la Historia de la Iglesia (o la simple Historia Universal) en el seminario Redemptoris Mater de Beirut. Si no, Don Orazio sabría que la Iglesia antecede seis siglos al mahometismo: Cuando los mahometanos arrasan el Oriente Medio y llegan a Egipto - en torno al 640 d.C.- los cristianos llevan seiscientos años de presencia activa en aquel antiguo reino, practicando la fe y los ritos cristianos, entre ellos el ayuno cuaresmal. Decir que la Cuaresma de los coptos es un remedo del ramadán de los mahometanos, es, además de un insulto para los cristianos egipcios, una falsedad tan grande como debería ser el sonrojo de quien dice semejante necedad. El ramadán, como casi todos los elementos de la religión inventada por Mahoma, se inspira en prácticas del Cristianismo y del Antiguo Testamento, acomodadas a la nueva fe islamista. Es la Cuaresma de los cristianos la que influyó remotamente en el ramadán de los mahometanos, no al revés. Cuando llegaron los invasores árabes a Egipto, en el siglo VII, ya se practicaba, hacía más de medio milenio, el ayuno de la Cuaresma entre los cristianos del país del Nilo. Item más: Es notorio el rigor con el que se vive el ayuno y la abstinencia cuaresmal entre los cristianos ortodoxos y orientales, en general, sin necesidad del estímulo o la emulación del ramadan mahometano (junto a mí vive una rusa, ortodoxa, que practica la disciplina de la dieta de Cuaresma de forma admirable, sin que tenga el acicate de un moro en ramadán a su vera).

- Don Orazio: En la Pascua se subraya más el aspecto sacrificial del Viernes Santo, más que el aspecto fundamental de la resurrección pascual. Es tradicional celebrar el funeral del Señor con una liturgia muy larga, como era la usanza preconciliar en las iglesias de rito latino-romano. Todo esto se demuestra en las estadísticas de participación en los cultos: Casi el doble el Viernes Santo comparado con el Domingo de Pascua.

En Sevilla también, y en España entera: La Pasión se impone, devocionalmente, a la Resurrección. Y debe ser por gracia de Dios, entiendo yo, porque incluso en los Santos Evangelios ocurre lo mismo: Se cuenta más cosas de la Pasión que de la Resurrección. ¿Por qué ese énfasis resurrecionista a costa de la devoción pasionista? ¿molesta la Pasión? ¿no hubo Muerte? ¿sólo hubo Resurrección? Quizá subyace en todo ello esa sospecha que se les suele achacar a los del movimiento neocatecumenal: En la Misa, en la Eucaristía, obvian el sacrificio e insisten en la liturgia comunitaria, el encuentro, la sinaxis y la comunión.

Atendiendo a otro particular, me resulta indignante la forma en que Don Orazio (con 'experiencia' de tres años de cura y de-formado en un seminario neocatecumenal) se refiere a la 'usanza preconciliar', que él (para su desgracia) demuestra conocer muy poco, nada, salvo lo que haya absorbido de las críticas que el de-formador litúrgico de su seminario neocat le haya inculcado. Seguro que no sabe responder un -Dóminus vobiscum pero sí sabe clavar el colmillo en la 'usanza preconciliar', para vergüenza católica (si la tuvieran) de sus de-formadores redemptorismatristas*** (***¡Cuantos memorables regalos nos dejó el Beatosúbito, cuántos recuerdos!!!).

De todas formas, sea como sea, ¿qué tiene que decir un cura neocatecumenal que lleva tres años en una parroquia del Cairo en contra de las devociones y la piedad litúrgica ancestral de los cristianos coptos de Egipto-Alejandría? ¿La neo-liturgia y la neo-espiritualidad comunitaristas inventadas hace 30 ó 40 años por Kiko Argüello criticando y despreciando las venerables liturgias tradicionales del Patriarcado de Alejandría?


Las formas de la litugia copto-alejandrina, no sólo son venerables por ser liturgias antiquísimas, marcadas con la honda teología y espiritualidad de los Padres Alejandrinos y el monaquismo egipcio, sino que también tienen un valor añadido que las hacen un museo vivo de la historia antigua: La liturgia de los coptos contiene elementos que provienen del Antiguo Egipto, que se han conservado, casi milagrosamente, formando parte de los rituales de las iglesias coptas-alejandrinas.

Así, por ejemplo, esos ritos del Viernes Santo que critica y desprecia el inculto, mal formado y poco piadoso Don Orazio, contienen cánticos cuyas melodías son las que se interpretaban en la ceremonias funerarias de la época de los faraones: Los cánticos que se usaban en los rituales de momificación-embalsamamiento y sepultura de los antiguos egipcios han sobrevivido adaptados a la liturgia cristiana, con letras que cantan la Pasión y Muerte del Señor, pero manteniendo las mismas músicas, ritmos, melodías y acompañamientos de los egipcios (los coptos son los descendientes naturales de aquellos antiguos egipcios, que se han mantenido en sus comunidades separados religiosa y culturalmente del los mahometanos).

- ¿Qué se pretende hacer a propósito del año de la fe y la nueva evangelización?


- Don Orazio: La iglesia en Egipto está muy ligada a sus tradiciones, sobre todo las litúrgicas, y esto le dificulta entrar en el dinamismo de la nueva evangelización querido por el Concilio Vaticano II...Existen tentativas de apertura, aunque lenta, a los carismas surgidos en el post-concilio...En las algunas parroquias hay focolares y neocatecumenales, así como otros movimientos, con el intento de uan renovación en vista a la nueva evangelización.

Creo que la respuesta de Don Orazio se comenta ella misma, sin necesidad de apostillas. Conque esa va a ser la nuevangelización que los agentes kikos tienen en mente para Egipto y el resto de Oriente Medio: Arrasar con la antigüedad cristiana e imponer sus guitarras, sus eucaristías comunitaristas, los neo-ritos y las ocurrencias de Kiko Argüello, el neo-evangelizador. Una renovación de corte vaticanosecundista implantada en el corazón de las venerables liturgias de las Iglesias Orientales. Además con ánimo y espíritu de neófito sectario: Aquí llegamos nosotros a traeros la verdadera fe, la que hace 20 siglos que profesais y no conoceis. Ese es el plan, según parece desprenderse de las palabras de Don Orazio.

En suma, una neo-liturgia expansiva e invasiva que tiende a erradicar y sustituir la tradición litúrgica y las tradiciones devocionales venerabilísimas del Oriente Cristiano: El espíritu de la Nueva Evangelización.

Si el tal Don Orazio está atento a los signos de los tiempos, habrá visto estos días las impresionantes manifestaciones de duelo que los coptos de Egipto han hecho por el Patriarca Shenuda III, el Papa de Alejandría. Imagino el juicio displicente y la crítica despectiva que le habrán merecido a Don Orazio los lamentos coptos por su Patriarca difunto; seguro que le habrán recordado las ceremonias del Viernes Santo.

Tiene maldita gracia que un cura-kiko ponga sus peros a los cristianos de Egipto que están derramando sangre todo el año, manteniendo la fe sus padres en un medio hostil que les persigue y masacra.

Resulta patéticamente chistoso que un kiko de guitarrita y morada-santa critique las solemnes liturgias del Santo y Venerable Patriarcado de Alejandría de los Coptos.

Y me parece tragi-cómico que todo esto se anuncie como empresa de la nuevangelización.

El Señor libre a los Coptos, y a nosotros también.

+T.

sábado, 25 de febrero de 2012

Sor Finanzas


Seguramente, la noticia será vieja, de esas que repescan en los periódicos para rellenar titulares. De todas formas merece un comentario, porque la cosa tiene miga:

Monjas franciscanas operan en Wall Street

Como no tengo mente económico-financiera y nunca sé siquiera si tengo dinero o no, me faltan talentos/capacidades para evaluar la ocurrencia de estas avispadas franciscanas, no sé si sus gestiones son valorables y/o oportunas. Pero entiendo que eso de meterse en el mundo del pecado para gestionar el pecado, no es ni muy franciscano, ni muy católico, ni muy cristiano. Tampoco es monjil.

Si a San Francisco y a Santa Clara le hubieran dicho que sus hijas del siglo XXI estarían implicadas por voluntad pastoral (digamoslo así) y elección/opción carismática en el más reputado centro financiero de nuestro mundo, no sé qué hubieran pensado. Quizá sea esa lejanía de los carismáticos fundadores y los orígenes franciscanos lo que les genera a las franciscanas de Wall Street ese extravío: ¿Entiende sus orígenes, conocen al Poverello d'Assisi, distinguen sus esponsales con la Dama Pobreza?

Siempre ha sido una tentación de los intrépidos apóstoles de cada época meterse en el más profundo fango para rescatar almas, pero las operaciones de estas monjas parece que buscan inquietar al sistema finaciero-bancario, más que otra cosa. Probablemente esperan sacar algún fruto bueno de sus actividades, pero no sé si con ello lo que intentan es una cierto efecto testimonial o si se proponen colapsar a la banca y el mundo del capital. Sea lo que sea que tengan en mente, vuelvo a decir que me parece poco franciscano, poco católico y poco cristiano.

Para los que sostengan que el Vat.2º y sus efectos no rompieron la continuidad de la Iglesia, hechos como este plantan evidencias que dificilmente se pueden negar: Estas monjas (si es que a estas alturas se auto-reconocen como monjas) no son lo que fueron las franciscanas y clarisas de las que remotamente proceden. No ya porque no usen hábito y se hayan secularizado en sus modos de vida, relaciones y expresiones religiosas características, sino, en este caso, porque su inmersión en el mundo las desconecta de sus supuestas bases, raíces, fundamentos franciscanos.

Pero el panorama está tan descompuesto que habrá franciscanos que aplaudan la inicitiva y clarisas que estén tentadas de cerrar sus conventos e irse a un piso para articular una célula anti-capitalista como la de sus correligionarias yanquis.

El mundo de las congregaciones religiosas femeninas de los EEUU está tan perdido como no se atreven a informar los visitadores a quienes la Santa Sede les encargó hace unos años inspeccionar y elaborar un detallado documento. La situación es tan grave que parece preferirse cubrir con tupido velo los resultados del informe. Y esperar.

Esperar a que estas desconcertadas setentonas vayan extinguiéndose, ellas y sus errores. No me aprce buena 'política', pero la Iglesia se ve abocada al dilema: Si interviene con la contundencia merecida, la reacción será inmediata y la rebelión general; si deja de intervenir, el mal se enraizará más profundamente y se expandirá por más sitios:

Su orden se ha unido al Interfaith Center on Corporate Responsibility, una agrupación de decenas de órdenes y grupos religiosos que, como las Hermanas de San Francisco, han optado por el activismo como accionistas. Y su doctrina se está extendiendo, con grupos similares en Reino Unido, Suiza y Noruega. Nash y el resto de hermanas de la congregación son muy coherentes.

Si para los israelitas la tentación fue idolatrar becerros de oro, para estas modernas post-vaticanosegundistas el resorte que las mueve ya no es el desposorio divino ni la oblación salus animarum, sino los derechos humanos y el medio ambiente. Cosas veredes.

Algunos dirán que es lo mismo, que aquello hoy equivale a esto, y que si San Francisco viviera hoy emprendería una acción como esa. Y tal y tal y tal

El cuento de siempre con la devaluación y degeneración católica consecuente.

Me imagino también que alguno dirá que lo de estas poco-monjas es, al fin y al cabo, nueva evangelización.

+T.

jueves, 26 de enero de 2012

Una estupefaciente glosa silense


El Real Monasterio de Santo Domingo de Silos es un emblemático bastión del monaquismo hispano. Famoso por muchas razones, en estos últimos lustros se despegó del silencio claustral y empezó a salirse de la órbita marcada por su ciprés axial; quiero decir que con tanto disco de oro, grabaciones, publicidad, hospedería, entradas y salidas, Silos se agitaba más de lo justo para ser (y poder seguir siendo) un remanso de espiritualidad monacal católica.

Cuánto cuenta lo católico en la mente y la intención de sus monjes, no lo se, ni me meto a adivinarlo. Pero los flashes, las impresiones que afloran passim no son muy tranquilizadoras. Por ejemplo esta entrevista al prior del monasterio que, como el abad ha renunciado (¡cosas veredes!), se supone/postula como su más que probable sucesor.

(Transcribo en color ocre y cursivas las palabras del prior, y escribo mis comentarios en letra corriente-blog).

Uno (yo, quiero decir) que tiene una concepción clásico-tradicional de las cosas, especialmente de las sagradas, también de las eclesiásticas, espera que un monje se defina con parámetros relativos a la vocación religiosa, la espiritualidad, el silencio y el contemptus mundi. Por eso me llevo sorpresas tan traumáticas como estas respuestas que da el prior cuando le preguntan y él contesta:

- ¿Además de haber sido prior, a qué dedica su vida de monje?


- Mi inquietud tiene que ver con el pensamiento. No soy un profesional de la Filosofía, sino simplemente un pensador de por libre, que observa el misterio de la realidad desde mi situación vital como monje. Al monasterio vienen personas muy interesantes con deseo de empaparse de un ambiente, de una sabiduría, y yo las interpelo porque creo que tienen también algo que aportar a los monjes. Todos somos humildes aprendices en la escuela de la vida. Yo aprendo y voy haciendo nuevos amigos que me enriquecen.

Relativamente interesante dedicación, muy propia para un profesor de universidad, corriente para un ambiente de proclividades intelectualoides. Pero muy poco adecuada para un monje. Comprendo - es obvio - que lo que late en el fondo de mi crítica a la respuesta del prior de Silos es un diferente concepto de qué es y qué debe hacer un monje. Es evidente.

- La hospedería del monasterio recibe a creyentes y a no creyentes.


- Sí, y a mí me gusta tratar con los ateos. La diferencia enriquece y necesitamos una Iglesia más de frontera, más abierta, sin miedo a perder su identidad y su fidelidad al Evangelio y a la tradición. Exponer esa riqueza que tenemos y compartirla es lo que no permite disfrutar más de ella. Y personas que ni son creyentes ni practicantes pueden manifestar una inquietud y unas ganas de vivir excepcionales, y en algunos casos se acercan mucho a lo que debería ser la vida espiritual de un creyente.

A la desconcertante respuesta del prior le falta un nivel más de sinceridad y un punto más de valentía para declarar que le gustaría que la hospedería fuera exclusivamente para ateos, con veto para los piadosos creyentes. Y no porque el prior arda en el fuego del celo por las almas y tenga intención de flagelarse los lomos con disciplinas de cáñamo para impetrar la conversión de los ateos de la hospedería; ni porque el prior tenga el firme voto de macerar sus carnes con ayunos penitentes y vigilias mortificantes para arrancar del Cielo el arrepentimiento de los ateos de la hospedería. No. Lo que quiere el prior, lo que le tira, su complacencia, es pasarse las horas muertas bajo el inmóvil ciprés silense dialogando con los ateos de la hospedería. Dialogar, sólo dialogar, que esa es su vocación benedictina, por lo visto.

Si le gusta eso, no sé por qué en vez de meterse monje en Silos no puso un kiosko de pipas y regaliz en la Puerta del Sol para dialogar a todas horas con los indignados, por ejemplo. Y si reclama "...una Iglesia más de frontera, más abierta, sin miedo..." podría mejor haberse ido a la China comunista, donde está viva y sangrante la frontera fe-ateismo. ¿Por qué no se habrá ido de misionero a Corea (del Norte)?

Pero esta afirmación no la podemos dejar pasar sólo con un comentario de pasada, porque se habrán dado cuenta Uds. de la enormidad que suelta el prior de Silos por su pico prioral. Repetimos (con moviola). Dice:

"...necesitamos una Iglesia más de frontera, más abierta, sin miedo a perder su identidad y su fidelidad al Evangelio y a la tradición"

Dice: Que es necesario que la Iglesia se atreva a perder su identidad.
Dice: Que es necesario que la Iglesia se atreva a perder su fidelidad.
Dice: Que es necesario que la Iglesia se atreva a perder su fidelidad al Evangelio.
Dice: Que es necesario que la Iglesia se atreva a perder su fidelidad a la Tradición.

Digo: ¿De qué tenebroso antro habrá salido este mentecato y qué grado de supina aberración abunda en Silos para que semejante impropio haya sido elegido prior y se postule como abad?

Así, con estas reverendas piezas, se entiende que campen sueltas otras aberraciones de parecida especie, como la desvergonzada pseudo-benedictina Sor Forcades que predica pro-abortismo feminista y otras cuántas perversiones más.

Pero el prior filosofante amateur, dice más:

- ¿Qué hace usted con un ateo?


- Compartir lo que siente, que es la finitud, que esta vida es insegura y precaria. La aceptación de la finitud y de la precariedad de la vida es algo que un creyente no debe olvidar nunca. Algunos textos de la Biblia, como el libro de Qohélet (Eclesiastés), parecen escritos por un ateo. Invitan a meditar al creyente y le dicen "mira que eres polvo".

El Eclesiastés escrito por un ateo (y otros textos de la Biblia, sugiere). Sospechamos que el prior se habrá enfrascado en una lectura según sus extraviadas luces filosóficas y no habrá leído y meditado los comentarios al Eclesiastés de San Jerónimo y otros Santos Padres. Por ejemplo, comparen esto que comenta San Gregorio de Agrigento a propósito de un versículo del Eclesiastés con lo que dice el prior de Silos: Lean y midan las distancias.

Continua desbarrando el padre prior:

- Entiendo el monacato como una vocación socrática. Para Sócrates, los profesionales de las diferentes disciplinas no han descubierto que no saben nada; creen que saben algo, creen que saben de qué va la vida, de qué va el hombre, pero lo cierto es que no tienen ciencia del hombre. El monje tiene algo que ver con esa sabiduría socrática en el sentido de que se tiene a sí mismo, no como un profesional, como un estudioso, o como un experto en algo, sino como hombre, como humanista, y eso dentro de toda su desnudez.

Sócrates es su modelo. Inquietante. No San Benito, ni San Gregorio; no San Odilón de Cluny, ni el enorme Hildebrando, ni Gueranguer, ni Columba Marmión, ni Ildefonso Schuster. No: El modelo inspirador del prior de Silos es Sócrates.

Ahora sujétense y cíñanse los cinturones, que vienen curvas y el terreno es resbaladizo:

En su libro trata cuestiones delicadas dentro de la doctrina católica, como la eutanasia o la homosexualidad.


-Creo que los discursos más o menos imperantes sobre la homosexualidad, el psicológico y el moral, adolecen de una cierta inconsistencia. La diferencia antropológica distingue hombre de mujer, pero no homosexual de heterosexual. Ésta no es una diferencia propiamente antropológica, sino comportamental, de conducta adquirida con una base más o menos natural. Pero, en todo caso, cultural, en el sentido de que para el ser humano no hay naturaleza, sino cultura, incluso en los comportamientos aparentemente más naturales, más ligados a la naturaleza, como son los sexuales. En ninguna cultura la sexualidad es lo mismo, ni reviste el mismo lenguaje ni el mismo significado. Por eso creo que a este nivel cultural pertenece la diferencia homosexual/heterosexual. Por otra parte, como estudió Gregorio Marañón, la diferencia sexual en el ser humano no es neta; no lo es tampoco en otras especies animales, y hay individuos en los que esa diferencia no llega a su pleno desarrollo.


-¿En consecuencia?


-Yo introduciría el tema de la amistad, que cubre el vacío afectivo que deja la vida sexual, bien cuando no puede ser realizada por viudedad, por separación o por otras circunstancias en las que una persona no tiene la posibilidad de compartir su vida con una pareja de otro sexo. Una relación afectiva puede ser no menos intensa que una relación de pareja.


-La Iglesia mantiene una calificación muy dura sobre la homosexualidad.


-Entiendo que en el fondo del magisterio sobre la sexualidad hay una apuesta muy fuerte por la ley natural, por lo que significa en general la naturaleza como determinante de opciones en las que el hombre encuentra la plenitud, frente a otras en las que no puede encontrarla porque no responden al plan originario del Creador impreso en la naturaleza humana. Pero algunos creemos, sin disenso del magisterio, que nuestro acceso a la naturaleza, como apuntaba hace un momento, nunca es inmediato; siempre está mediado por la historia y la cultura. Creo que esa mediación cultural e histórica es decisiva para entender el comportamiento homosexual, para comprenderlo y para respetarlo. Pero mis opiniones pueden no coincidir con el magisterio de la Iglesia. En todo caso me siento no coincidente, pero no discrepante.

Tomen nota y no lo pierdan, por si hay que echar mano un día de estos de esta fina y ocurrente salida por la tangente: "No coincido con el Magisterio de la Iglesia, pero me siento, en todo caso, no coincidente pero no discrepante". Es decir que el prior de Silos ni es carne ni es pescado pero tampoco es que sea mixtura promíscua ambivalente, sino que es extra-tangencial no coincidente. Digámoslo así.

Y digamos también que supuesto lo dicho de su identificación socrática y lo que dice luego de las homosexualidades atque comprensivas libidinosidades, se deduce, ergo, todo eso que Uds, inteligentes lectores de este exorbitante blog, estarán conjeturando y que yo no voy a explicitar, faltaría más. Diré, no obstante, aquello tan castizo de 'verde y con asas, alcarraza'. Y que el Señor nos libre.

Lo que dice su paternidad el prior de Silos sobre el aborto y la eutanasia, mejor lo leen ustedes solitos, en el párrafo final de la entrevista. Yo me resisto a ponerlo aquí.

Como reflexión final a la ofuscante charla del prior de Silos, fíjense Ustedes que en ninguna de sus respuestas habla su reverencia el padre prior ni de Dios, ni de Cristo, ni de la Virgen, ni de los Santos. Ni aconseja las virtudes monásticas, ni exorta a la vocación religiosa, ni cita siquiera una máxima venerable. Nada.

El prior de Silos, señoras y señores.

Conque imaginen (si atreven) todo lo demás.


+T.

sábado, 22 de octubre de 2011

¿Un magisterio 'des-moralizante'?


El enlace que el socius fatigarum meus ha incluído en su comentario al articulete anterior me afectó, igualmente, esta misma mañana, en cuanto le eché un vistazo en otra web que también lo publicaba: Declaraciones del Presidente de la Pontificia Academia pro Vida, Mons. Ignacio Carrasco de Paula

El que tenga paciencia para leer y conserve discernimiento moral suficiente para apreciar, se quedará soprendido de las holgadas tragaderas que parece demostrar tener el susodicho Moseñor Carrasco, español, sacerdote de la Prelatura del Opus Dei.

Desde hace algún tiempo - y el artículo- entrevista de Mons. Carrasco confirmaría esa impresión - parece como si fluyera passim un discurso moral, llamemósle 'alternativo', en una especie de plano oficioso-divergente, que se expresa en una especie de 'off the record'. Lo más grave de esta circunstancia es que los exponentes de este discurso moral son personas de eminente status eclesiástico, sorprendentemente.

Sobre el tema del presevativo/profiláctico el primer resbalón (intencionado? casual?) que recuerdo fue el de nuestro prelado nacional Martínez Camino, hace de esto unos años ya, una anécdota (?) que hizo correr bastante tinta y comentarios. Tiempo después, hace dos años, a propósito del caso aquel de la menor brasileña embarazada y el aborto a que fue sometida, fue Mons. Rino Fisichella el que sacó asombró al mundo con su artículo publicado el L'Osservatore (Marzo del 2009); lo llamativo fue que Don Rino era entonces, precisamente, el presidente de la Pontificia Academia pro Vita. La polémica - recordarán Uds. - fue grande porque Fisichella desautorizaba la ejemplar actuación del Obispo de Recife, dejando entrever una condescendecia comprensiva que nos sumió en mil perplejidades.

Del episodio mayor del Papa con sus declaraciones a los periodistas en el avión, volando a África, y su posterior aclaración en el libro-entrevista aquel (Luz del Mundo, de P. Seewald, Noviembre 2010) ¡qué voy a decir! (aunque en su momento dije algo aquí y aquí)

Y en estas estamos, recibiendo impactos, como proyectiles de francotiradores de esos que se emboscan y disparan. Si es el prólogo de un tiroteo mayor, de una ofensiva en toda regla, con armamento pesado y batalla planteada con estrategia abierta, no sé decirlo. No me atrevo a aventurar pronóstico. Pero es evidente que algo flota en el ambiente, son ya demasiadas las crestas que han ido asomando.

De todo lo que dice Monseñor Carrasco en esa entrevista, me dejan en pasmo riguroso estas dos afirmaciones:

1º) Cuando la periodista le pregunta:

-¿En esa concepción es válido entonces para la Iglesia que un matrimonio posponga la decisión de ser padres?

y Mons. Carrasco contesta:

-Por supuesto, y además que es responsabilidad suya. No se lo puede imponer nadie. La cuestión de los hijos no es una obligación mecánica.

2º) Casi al final de la entrevista, esta afirmación de Mons. Carrasco:

- La Iglesia tiene conciencia de que su misión no es decir esto está mal y no se puede hacer.

Pensé, cuando lo leí, que sería una errata del texto impreso, o un error de transcripción. Ahora no sé qué pensar.

¿Qué está pasando? No me refiero ya a las sucesivas equívocas declaraciones de los Monseñores Presidentes de la Pontificia Academia pro Vita, primero Fisichella y ahora Carrasco. Me pregunto si la descomposición afecta tanto que se está pasando a un estadio en que la Iglesia claudica y empieza a emitir un magisterio moral des-moralizante.

Espero - ¡quiero! - que todo haya sido un error, un mistake de la periodista o de los tipógrafos. Etc.

Pero me temo, dados los recientes y repetidos incidentes, que estas entrevistas con exposiciones/deslices des-moralizantes se vuelvan a repetir.

¿Serán la norma? ¿O sólo el aviso, el toque de clarines que anuncia que el toro va a salir?

Oremus!


+T.

martes, 31 de mayo de 2011

Variaciones contradictorias sobre un mismo tema


El modernismo intra-católico se ha indignado (también) y ha decidido movilizarse y lanzar una campaña de recogida de firmas reclamando la reposición del depuesto obispo de Toowoomba (Australia).

El obispo toowoombense ha sido - según ese articulete - un fidelísimo seguidor del 'espíritu del vaticano 2'. Como Uds. habrán temido, han temido bien: El espíritu/espectro vaticanosegundonista arrastró al prelado toowoombatano por extraños senderos que desembocaron en peligrosos puntos que se declararon en anómalas afirmaciones y demandas. Siendo así que el prelado toowoonbanita se definió pública y reiteradamente como postulador entusiasta del llamado 'sacerdocio femenino'.

El concepto 'sacerdocio-femenino' surge y se define como una de las más características notas de las vanguardias des-católicas del sectarismo post-conciliar. Con un patente sello de contaminación pseudo-ecumenista y un alto grado de la peor agresividad feminista, la falsía se presenta en su modalidad católica como un elemento especialmente tóxico de entre todos los descomponedores de diseño armados por los enemigos (internos y externos) del Sacerdocio y el Sacramento del Orden. Con el plus de aparecer articulado en los medios sociales con la muy infecta movida internacional pro-derechos/poderes femeninos.

El des-catolizador obispo toowoonbarritano se había inoculado mortalmente con todos esos letales virus. Digo mortalmente porque pecaba en ese grado cada vez que predicaba y difundía la pestilente especie del pseudo-sacerdocio hembrista. Y en tal grado de corrúpción doctrinal se hallaba incurso, que la pesada, lenta, ralentizada y tortuguera justicia penal canónica de la Santa Sede decidió por fín quitarle mitra, báculo y sede al escandaloso prelado toowoombí. La prensa y los medios todos subrayaron alarmadísimos que el susodicho epíscopos toowoombino había sido despojado de su dignidad sagrada por pretender clero femenino en la Iglesia Católica. Como efectivamente se explicaba (además de por otras cosillas, nada católicas, también de estilo heterodoxo).

Dicho/escrito/pronunciado el discursete-soflama enardecedor de las católicas indignaciones (¡esto sí que es indignación, y no el estercolero de la Ptª. del Sol!), paso a exponer el segundo plano, el contraste, la pieza de la contradicción. Que es esta:


De entrada pudiera parecer que fuera un 'este', pero no: Les aseguro a ustedes, con toda la seriedad que gasto al tratar de estos casos, les aseguro, amigos y detractores míos, que lo de la foto es una 'ella'. Yes.

Si han salido Uds, ya de la conmoción, si se han repuesto, tomen aire que ahí va más bomba: La ella de la foto es 'canónigo'. Yes. En inglés se dice 'canon', pero en español es 'canónigo'. Y suena tremendo, horripilante: Canónigo Alyson Barnett-Cowan.

Pues resulta que est@ canónigo Alison Barnett-Cowan es una de las miembr@s de la comisión anglicana del ARCIC que han estado reunidos tratando (inquietantes) asuntos de ecumenismo (?) en el monasterio de Bose. Aquí el comunicado oficial de la Santa Sede. Para completar el elenco de miembro@s, la comisión anglicana también contaba entre los suyos a una 'obispa': The Right Reverend Linda Nicholls, Area Bishop for Trent-Durham, Diocese of Toronto; a la misma reunión la imponente canónigo de la foto asistió en calidad de co-secretaria oficial del Anglican Communion Office.

Cuestión dilemática a explicar: ¿Cómo se concilia deponer a un obispo en Australia por pedir el sacerdocio de las mujeres con reunirse amistosamente con una supuesta 'obispa' Linda y una llamada 'canónigo' Alyson en una comisión ecuménica oficial, bajo los auspicios de la Santa Sede? ¿Una sentencia penal en Australia y una amistosa entente en Italia?

¿Qué pasa? Algo no cuadra. ¿A qué nos atenemos?

Si digo contradicción, si repito confusión, no me diga nadie que exagero, please.

p.s. Si les queda a ustedes temple para un pellizco más de emoción, lean esto: ¿Saben ustedes dónde y cuándo se tomó la foto de la andrógina canonígo Alyson? Pues sí, como podrán ustedes apreciar, fue en la Basílica de San Pedro, el pasado Octubre del 2010, cuando estaba allí como invitada para la toma de capelo del Cardenal Koch (el suízo, el de ecumenismo).

¿Y saben qué pasó? ¿No lo saben? ¡Adivinen! Pués sucedió que en mitad de la ceremonia sonó el móvil del canónig@ Alison para comunicarle la feliz noticia de que acababa de ser abuela!!! Dice el periodista que cuenta la anécdota que seguro que nunca jamás se vivió en San Pedro del Vaticano una escena con una noticia así: Un canónigo notificado de haber sido abuela bajo la cúpula del Bernini.

Personalmente, les confieso, prefiero a los Borgia, los Della Róvere y los Farnese, todos juntos: Aunque fuesen depravados de costumbres fueron estupendos católicos sin confusión ni mixtificación: Sus promiscuidades, si las padecieron/cometieron, no llegaban al grado de mezclar, todo en uno, canónigo-hembra-abuela.


+T.

domingo, 10 de abril de 2011

No hemos tocado fondo


La crisis y la decadencia de la Iglesia Católica post-conciliar no han llegado a su punto más bajo. Por todos sitios se evidencian graves problemas, violentas contestaciones y la insuficiente acción de un episcopado mediocre anclado en un vaticanosegundismo confuso e iluso. Mientras, los enemigos de la fe no cesan su trabajo de demolición; enemigos internos, porque operan desde dentro y cuentan con los medios de difusión de la misma iglesia a la que socavan y descomponen. Un ejemplo actualísimo, de ayer mismo:

Una desafiante 'propuesta' des-católica radical

El sujeto de la izquierda (¡cómo no!), el sonriente de la cobarta celeste mal anudada, es un jesuíta (?) de los más perniciosos que ha gestado y mantenido la Compañía: El tristemente célebre Juan Antonio Estrada; con el funesto J.Mª Castillo, fueron el monstruo bicéfalo, mascarón de proa de la ultra-modernista Facultad de Teología de Granada. Le despacharon de esa forma en que la moderna Compañía despide a sus queridos contra-teólogos cuando son amonestados por Roma; es decir, que los dejan estar 'no-oficialmente' haciendo lo mismo que hacían, como si nada.

En el caso de Estrada y Castillo (& cía.), siempre he echado de menos la actuación firme y formal de un obispo creyente que les hubiera impuesto la pena canónica que merecen. Ni uno ha habido que sea capaz de ponerle el bozal al perro (los perros, en este caso). Ni uno. Tampoco la CEE. Ni Roma siquiera, porque, a pesar de las censuras, estos dos (& cía.) deberían estar reducidos al estado laical hace muchos años. Peron ahí siguen, dañosa y perversamente activos contra fe y la doctrina.

El acto que cuenta la noticia es el de la presentación de un libro de la antes ortodoxa editorial Herder. Echen un vistazo a la Editorial Herder y vean hasta qué punto ha degenerado la otrora buena editorial (digo buena en sentido inclusivo: moral y propiamente editorial).

El libro que presentan es la obra de otro peligroso des-católico, el sudafricano de origen alemán Fritz Lobinger, un obispo emérito (para vergüenza del que le nombro obispo, del que le mantuvo y del que no le censuró en su momento ni le censura ahora, en este momento). Para que se hagan una idea de lo que enseña este personaje, si quieren sufrir un rato de inquietante desasosiego, lean esta entrevista publicada hace poco en la página anti-católica no-cristiana de Redes Cristianas:

El obispo Fritz Lobinger contra el sacerdocio católico

Para que se hagan una idea, se refiere (o describe) a los sacerdotes como "líderes locales voluntarios", concepto con el que designa más particularmente a los pretendidos nuevos 'ministros'. Dice que su "propuesta" de otras formas alternativas al sacerdocio católico no pretende erradicar a este, sino que las nuevas formas podrian coexistir con el ministerio sagrado tradicional. Aclara que esta radical novedad sólo sería posible, realizable, supuesto un consenso eclesial, un acuerdo pastoral (supongo que de amplia base).

Lo estupefaciente es que sin consenso, ni acuerdo, ni amplia base, esos 'ensayos pastorales' de comunidades sin sacerdotes dirigidas y 'ministeriadas' por un 'líder local' ya existen. Son aberraciones que los misioneros promueven en las misiones y que luego, al regresar a Europa, intentan introducir en nuestras diócesis con la excusa de la escasez de sacerdotes y vocaciones. Por ejemplo, en Holanda y en Austria ya son frecuentes estos 'experimentos', con la aquiescencia de los obispos (progresistas) y la buena acogida de los feligreses (inconscientes).

En España funcionan 'equipos de pastoral parroquial' dirigidos por religiosas que desempeñan funciones y ministerios quasi-sacerdotales; en algunos casos, cuentan hasta con nombramientos efectivos expedidos por los respectivos obispos diocesanos. Otras veces, la 'alternativa pastoral' la dirigen diáconos permanentes (casados); en otros casos, se improvisan otras fórmulas a-sacerdotales ad casum.

Se trata, en suma, de una efectiva, pero disimulada, sustitución/suplantación del sacerdocio católico, devaluado en su aprecio y criticado en su formalidad en cuanto tal, insistiendo en particulares como el celibato (el no-celibato, es decir) y la urgencia/necesidad de incorporar a las mujeres a los ministerios (sacerdocio y jerarquía). De esta forma, se consigue una paulatina aceptación popular-social que refuerza las reivindicaciones de los grupos más radicales del des-catolicismo anti-cristiano.

El telón de fondo de estas inquietantes escenas es el triunfalismo juanpablista, iluso, fatuo, vano, inconsciente.

Por eso resulta tan extemporánea la crítica hiriente de quienes acusan a los grupos de católicos conscientes de cismáticos o de próximos al cisma.

Frente a la motemática polémica de iraburitas y demás especies, el cisma de verdad, el cisma lesivo, degenerativo y mortal, existe dentro de la misma iglesia; un cisma polimórfico y policéfalo, reducible globalmente a un neo-modernismo reformulado y sólidamente insertado en casi todas las instituciones de nuestro catolicismo contemporáneo.

No es de extrañar puesto que hasta en el Oficio Divino, entre los escritos que la Iglesia medita y reza, se introdujeron textos tan indefinidos y ambiguos como este:

"...Así, pues, a los que creen en el amor divino les da la certeza de que el camino del amor está abierto para el hombre, y que el esfuerzo por instaurar la fraternidad universal no es una utopía. Al mismo tiempo advierte que esta caridad no hay que buscarla únicamente en los acontecimientos importantes, sino, ante todo, en la vida ordinaria...

Él, sufriendo la muerte por todos nosotros, pecadores, nos enseña con su ejemplo que hemos de llevar también la cruz, que la carne y el mundo echan sobre los hombros de quienes buscan la paz y la justicia.

Constituido Señor por su resurrección, Cristo, al que le ha sido dada toda potestad en el cielo y en la tierra, obra ya por la virtud de su Espíritu en el corazón del hombre, no sólo despertando el anhelo del siglo futuro, sino alentando, purificando y robusteciendo también, con ese deseo, aquellos generosos propósitos con los que la familia humana intenta hacer más llevadera su propia vida y someter la tierra a este fin.

Mas los dones del Espíritu Santo son diversos: pues mientras llama a unos para que den un manifiesto testimonio, por medio de su ardiente anhelo de la morada celestial, y conserven así vivo este anhelo en medio de la humanidad, a otros los llama para que se dediquen al servicio temporal de esa humanidad, y preparen así el material del reino de los cielos.

A todos, sin embargo, los libera, para que, con la abnegación propia y por el empleo de todas las energías terrenas en pro de la vida humana, proyecten su preocupación hacia los tiempos futuros, cuando la humanidad entera llegará a ser una ofrenda acepta a Dios.

G.S. nº 37-38; 2ª lect. del Oficio de Lectura del Sábado IVª semana de Cuaresma"




Soy de los que piensan (temen!) que este vago 'magisterio' resulta demasiado frágil para campear el temporal que amenaza a la barca de Pedro. Si se aplica la regla de la lex orandi-lex credendi, un católico que rece con ese texto formará y alimentará una fe tan débil e insuficiente como el texto mismo.

Quizá de concepciones tan delicuescentes hayan surgido grupos tan desfiguradamente infra-católicos y contra-eclesiales. Cuando la Jerarquía no actua/reacciona, termina afectada y contaminada ella misma; el caso de ese obispo y su 'alternativa no-sacerdotal' es sólo un ejemplo entre un variado y feraz muestrario de cizaña intra-católica.

Personalmente, no temo al enemigo de fuera (secularismo político, ideologías anticristianas, paganismo social, laicismo radical, etc.). Mis temores son ad intra, por el enemigo de puertas adentro, la debilidad patológica de nuestra jerarquía y la insuficiencia de doctrina-magisterio.



+T.