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miércoles, 24 de septiembre de 2014

El pperío abortista & cía



No creo que exista el votante ppero que haya votado al PP por motivos pro-vida. Sería imbécil. Al PP se le vota por no votar al Psoe. Lo del PP contra-abortista ha sido la coartada para justificar la hipocresía del voto ppero. Quien se sienta engañado miente, porque se ha dejado engañar (o es un votante de voto inmovilista circa octogenario-nonagenario).

En España, el llamado 'voto católico' depende mucho (mucho!) del Opus Dei y sus grandes círculos de influencia; ídem (con menos extensión) los neocatecumenales y otras cuantas logias católicas. El día que movilicen el voto contra el PP, se acabó el pperío. Pero ninguna de esas formaciones catoliconas (aunque cada vez menos católicas, obviamente) están por la labor: El PP satisface otros intereses y no dejarán de apoyarle por algo tan socialmente tolerado (entre los mismos 'católicos sociológicos') como el aborto libre. El aborto es un tema-asunto que mueve a indiferencia, se reconozca o no.

¿Surgirá un 'Podemos-Católico' que le quite cuerpo social al PP? No, por el momento.

Desde luego, ningún partido (o coalición) en ciernes puede pretender captar votantes con el único programa de aborto-no. Sería, efectivamente, tan insuficiente como ridículamente iluso.

Fastidia (y humilla) reconocer todo esto, pero es lo que hay y lo que la mayoría (también la 'mayoría católica' (que es minoría social)) quiere que haya (o permite que haya).

¿Alguna solución? Ninguna. Salvo que surja una revolución moral que - por ejemplo - empiece por reclamar tribunal y pena para las abortadoras, también (si se tienen) esposas, hijas, nietas, hermanas, amigas, comadres, vecinas y demás implicadas (si estuvieran).

¿A que no? ¿A que nadie sería tan coherentemente/tremendistamente valiente?

Pues por eso agachemos las orejas, recojamos pudorosos el rabo entre las patas y roguemos tiempos mejores que estos, con más virtud. Es decir, con más fe, que es lo primero que se perdió, y por eso vino todo lo demás.

p.s. De obisperíos, notas de la CE y orientaciones político-jerárquicas, mejor no hablar (y bajo el espectro francisquista, mucho menos).


+T.

martes, 1 de octubre de 2013

Proyectos, novedades, periferias, aproximaciones

 
Los herejes suelen ser inteligentes, por encima de la media. Si son serios, reduplican su peligrosidad. Si son virtuosos (que pueden serlo) son un peligro formidable. A Hans Küng le falta el carisma virtuoso (sencillez, pobreza, humildad, mansedumbre, piedad) para ser formidablemente peligroso; pero, a pesar de sus limitaciones, mantiene una inteligencia más que notable, y sabe decir las cosas, exponerlas bien y explicarlas. Por ejemplo en este artículo:

La prueba decisiva de Francisco

El artículo es uno más de los que ponderan a PP Franciscus y le animan a navegar plus ultra. La impresión de muchos - también la mía - es que todo será menos, como la decepcionante conclusión del dicho 'vísperas de mucho, días de nada'. Bueno, de nada no; más bien, quiero decir, de poco. De poco según lo que muchos esperan, esos que son una especie de versión eclesial del '15M', todo ilusiones, todo deseos, todo fantasía de revoluciones eclesiales que PP Franciscus propiciará. Hasta lo dicen, con cierto aire de proclama desafiante:

Ernesto Cardenal habla de Francisco, un 'Papa revolucionario'

Pero la cosa no alcanzará ese nivel. Lo que sea que será dejará insatisfechos a los revolucionaristas, siempre feroces, rabiosos, violentos contra el altar que subsiste cuando los tronos ya cayeron (o quedaron reducidos a la mínima expresión de su tronío). Los que quisieran ver igualmente inane al Papado, sin el poder de las llaves petrinas, se verán defraudados, algunos, incluso, puede que se sientan traicionados por esperar lo que PP Franciscus no hará ni dará.

Mi aprensión, así y todo, es temer que lo que se vaya haciendo y concediendo deje a la Iglesia más débil, más expuesta, más fracturada. Las tendencias francisquistas son, en este sentido, suficientemente alarmantes, sin ser extremas.

Está en el ambiente, el aire transmite la expectación, la novelería se ha adueñado de los ánimos, todos esperan algo. Y lo van a tener, por lo menos esa prensa aun entusiasta lo va contar así, como una gran novedad francisquista, sea lo que sea. Incluso si no es de estreno, también se tomará como algo a estrenar.

Como muestra de la expansión de la onda (que busca las periferias, plena de ansias centrífugas, excéntricas) me he encontrado con algo que no esperaba. En el articulete de H. Küng que enlacé más arriba, se dice esto:
"...las mujeres que se deciden a practicar el aborto por razones serias, muchas veces con grandes conflictos de conciencia, merecen comprensión y piedad."

Se refiere el hereje Küng, naturalmente, a la piedad eclesial.

Pues heme aquí perplejo, bajo cierto efecto de shock, al enterarme que en mi diócesis ya se practica el consejo de H. Küng:

Proyecto Raquel

Se nos explica que:
"...quiere ser la respuesta de la Iglesia para ayudar a las personas heridas por casos de aborto(...)para la sanación y reconciliación de la mujer que ha abortado, ayudándole a comprender la verdad y gravedad de lo ocurrido, a alcanzar el perdón y la reconciliación con Dios y reconciliarse con el hijo abortado confiándoselo a Dios y reconstruyendo su propia vida poniendo en el centro al Señor"

Pero yo no entiendo. ¿Proyecto, dedicación, medios...para 'reconciliación' de madres abortadoras? ¿No hay, no existen, otras y mejores urgencias que atender, en el mismo campo de la lucha pro vida, sin ir más lejos?

¿No da cierta impresión enfermiza, decadente, una moral que promociona la defensa de la vida del nonato amenazado social, legal y familiarmente y a la vez promueve la compasión para los responsables?

¿Dónde queda el concepto de arrepentimiento y penitencia cuando en su lugar parece sobresalir la comprensión benevolente más que la actitud penitencial? ¿Acaso el psicologismo está usurpando el terreno que pertenece al fuero de la conciencia, un espacio sagrado vinculado al Sacramento, no a la recepción comunitarista-projimista? ¿El tratamiento rehabilitante de la persona y no la contrición (y también la atrición) del penitente?

Un iluminado me decía que no fuera duro, que esto era, al fin y al cabo, como lo del Hijo Pródigo, y que me estaba comportando como el hermano mayor quejoso.

Yo le dije que sí, que había dado en la diana, que así era yo, de una pieza.

Obviamente mi iluminado corrector (fraternal, of course) se creía el protagonista mejor de la parábola. Sin timidez, sin dudarlo.

Paso a paso nos acercamos a situaciones muy parecidas a aquellas que provocaron la gran crisis de la Conferencia Episcopal Alemana, bajo la presidencia del polémico cardenal Lehman, cuando las parroquias impartían cursos de concienciación/información para las interesadas en abortar y les expedían el certificado de asistencia al curso, documento que les servía luego para acreditar la información requerida legalmente para acceder finalmente al aborto. Aunque este 'proyecto raquel' no sea (todavía) eso, tengo la impresión de que es un paso más para que surja una sensibilidad comprensiva que postule el respeto de conciencia (y circunstancias) de las abortadoras. Si esto no se ve, es que se ve muy poco.

Mis dudas mayores, sin embargo, versan, por el momento, sobre esa sintonía, que me inquieta, entre lo del 'proyecto raquel' ese y lo dicho por H. Küng en su articulete. ¿Estamos tan cerca, tan próximas están ya nuestras posiciones?


+T.

martes, 24 de abril de 2012

Todos abusan, quienes menos se espera, también


Tocante a la liturgia, siento una profunda aversión al abuso caprichoso. Y no me refiero ya a la profanación o el sacrilegio cometidos por los 'creativos' pseudo-liturgistas postconciliares y demás panda des-católica, el viento los barra y los sepulte en le Mar Rojo con el Faraón y sus carros, amen, amen. No me refiero esta vez a esos. Me refiero ahora a los que van de súper-reverentes oficiales pero te montan un altar en cualquier sitio y celebran una Misa en donde sea.

Miren Uds. esto:

Los pro-vida de Denver celebran una Misa frente a la sede del Parenthood

Cuatro tablas para un improvisado altar, dos metros de raso morado, un aparato de megafonía, dos reclinatorios y los cuatro elementos imprescindibles para celebrar. Más una tropa de creyentes mentecatos con un reverendo mentecato al frente.

Los imbéciles, los cretinos, las histéricas y los bobos de baba pululan por todos sitios, por los grupos de católicos tradicionales también. No hay publicadas - que yo sepa - estadísticas geográficas, pero da la impresión de que por algunos pagos existe una mayor concentración de estos elementos, que, sin ser malos per se, son capaces, sin embargo, de ridiculizar, esterilizar y paralizar cualquier cosa, hasta las más serias, graves y trascendentales.

La culpa, en estos casos, suele ser del pastor que guía al rebaño, no por cañadas oscuras, sino por caminos de irrisión y valles de ridiculez, con vara y cayado de cartón con espumillón dorado y lentejuelas.

Subir al Mont Blanc para celebrar una Misa, es una sacrílega imbecilidad merecedora de suspensión a divinis y seis meses en manicomio; celebrar un sacramento en el fondo del mar con ropa de buzo es una profanación demente que merece pena canónica de por vida; exponer a la irreverencia y/o la profanación lo más sagrado desacredita y descalifica al incompetente que se presta a hacerlo.

Será que el que esto escribe tiene muchas llagas abiertas, muchos malos recuerdos, muchos tristes episodios presenciados, que por eso es hiper-sensible al caso. Mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa !!!

Si el aparentemente grave y reverendo padre con calva venerable no está convencido de que la Misa hay que celebrarla dentro de una iglesia y no en mitad de la calle, si no es capaz de convencer a sus entusiastas providas de que eso es lo conveniente, algo falla, algo no funciona bien en la intención y el ministerio del susodicho reverendo father. Y - por supuesto - en la autoridad de sus superiores que dejan hacer consintiendo o no toman medidas y corrigen al irreverente clérigo y sus extravagancias.


Parece como si existiera en algunos el muy errado juicio de que los abusos son tales sólo cuando los cometen otros, o que el hecho de ser católicos tradicionales o pro-life les exime de toda norma y les dota de privilegios e inmunidades para hacer todo lo que se les ocurra.

Entiendo que son precisamente estos círculos quienes deben mostrarse más rigurosos tocante a las celebraciones litúrgicas, teniendo muy claro que las excepciones valen para casos como el hundimiento del Titanic, y poco más.

No sé si lo entenderán, supuestas las capacidades de juicio que demuestran no tener.

+T.

sábado, 14 de abril de 2012

Resentimientos, remordimientos, cargos de conciencia con retraso y falsa inculpada


Lo que podría haber sido (¡debería haber sido!) el testimonio agradecido por una vida salvada , se ha vuelto la vengativa persecución contra la parte más debil de una trama con suficiente argumento para un serial de telenovela.

La parte más débil, la parte rota, por donde han herido, ha sido una monja octogenaria, presentada por la prensa y los medios como la autora responsable de un caso de tráfico infantil, sustractora intimidante de un bebé recién nacido y dadora de este en ilegítima y sórdida adopción. Semejante presentación hace imaginarse un monstruoso perfil criminal cercano, en fisonomía y carácter, a una especie de Cruela de Vil. Pero la anciana de 84 años que compareció el otro día ante el tribunal y los implacables flashes de los fotógrafos era una monja desgastada, enferma, vestida con un pobre hábito azul, como tantas otras hermanas suyas que se pasan la vida en hospitales, orfanos, residencias de ancianos y colegios: El mismo tipo, la misma figura, el mismo estilo que el de una de esas monjas que sirven comidas en los comedores de cáritas. Todas saben mucho, y guardan un discreto silencio sobre muchas cosas que han sabido, que les han contado, que han vivido como co-protagonistas o que han acompañado como co-sufrientes. Ahora todo eso se les puede volver en su contra, como este caso demuestra.

¿Es que se pueden dar, pueden surgir, existen entre nosotros monstruosidades monjiles de abyecta condición, obscuras criminales de thriller de terror? Yo, entre los cuatro y los siete años, pensaba que sí.

Cuando entré en el colegio de RR. MM. Teatinas, con cuatro tiernos e impresionables años, yo era un primogénito híper-mimado, con llamativa cabezota rubia, unas gafas descomunales y botas ortopédicas. Entonces, una parte notable de todas mis frustarciones, tráumas, néuras, aversiones y terrores infantiles se focalizaron en las RR. MM. Teatinas, especialmente en un par de ellas, brujas con toca y rosario a las que empecé a odiar intensamente, con una manía que todavía perdura como un eco de mi remota (pero activa) conciencia infatil. ¡Maditas Sor Nuria y Sor Estefanía! (a quienes mis hermanas, que tenían tres años, adoraban, por cierto).

Con el tiempo, aquello pasó. No digo 'superé', digo que pasó, como pasa una tormenta o se pasa la varicela; pasó y durante muchos años me molestaba recordar aquellas clases de parvulario, aquellas mañanas de lectura, aquellas tardes de dictado y catecismo. Aquellas dos monstruosas reverendas se fueron alejando, difuminándose lentamente, como dos puntos terribles en el espacio-tiempo. Hoy puedo contra aquello, lo puedo recordar y escribir; entonces no podía ni verbalizarlo.

Digo todo esto por comparar para aclarar el odio que han volcado sobre la monja de 84 años, todo un auto-resentimiento personal, toda una auto-inculpación personal, todo un tráuma personal, una vida de remordimientos, de conciencia cargada, que ahora, acumulada y compactada en una pesada e insoportable losa, se deja caer sobre la monja anciana, pretendiendo sepultar con ella todo el mal que gravó un pasado culpable que ahora se intenta imputar a otro, a la monja, precisamente.

Una monja de colegio y una monja de hospital maternal pueden trasmutarse en los laberínticos circuitos de la psiquis de un niño y las complicadas conexiones causales de la razón de una madre traumatizada-frustrada, en una siniestra figura merecedora de castigo, sobre la que recaerán todos los palos, todas las recriminaciones del pasado y del presente que todavía duele como una vieja herida que nunca sanó.

Alguno pensará que desvio el tema. Yo pienso que no, que por donde digo corre el hilo de esa y otras tramas.

Por lo pronto parece que se ha dado la voz de alarma y el '¡sálvese quien pueda!'. El ministro de Justicia Gallardón, flanqueado por otros dos ministros pperos, declarando ante lo medios la inexorable persecución de los hechos era una imagen suficientemente elocuente. Casi tanto como la de la pobre monja acosada por las cámaras saliendo del juzgado.

Me pregunto si algún día habrá madres abortadoras que denuncien, acosen, persigan y criminalicen a los médicos, enfermeras, hospitales e instituciones sociales y políticas que intervinieron en el aborto de sus hijos.

Me pregunto si alguna vez el estado tomará cartas en esos asuntos tan decididamente como las ha tomado en el caso este de la monja acusada por la madre de la niña, por los padres que la adoptaron, por la niña traspasada y adoptada, por el estado y por la sociedad: Todos contra una que (en definitiva) salvó una vida.

¿O no fue eso?

+T.

miércoles, 22 de junio de 2011

¿Sí o No? ¿Y por qué sí? ¿Y por qué no?


Ya he confesado alguna vez que mi ideal episcopal, el obispo ideal que tengo en mente, es un obispo mártir con el importante matiz del martirio consumado. Por ejemplo, al que se ha celebrado hoy, San Juan Fisher de Rochester, le tengo una gran simpatía. A los demás, si son santos, les profeso la veneración debida, a unos más, a otros menos, a algunos la mera formalidad exigida por su inscripción en el Santoral; incluso hay Santos Obispos a los que ni siquiera conozco y meto en la Communio Omnium Sanctorum, y se acabó. De todas formas, estos prelados Santos no suelen ser problemáticos. Los problemáticos son los vivos y activos, los que ejercen actualmente el ministerio episcopal. Esos son los preocupantes, para la Iglesia en general y las almas en particular.

Por ejemplo, vean qué jaleo, qué lío, qué confusión, qué contradicción en menos de un mes:

1) Rouco dice que la 'Ley de muerte digna' no es una ley de eutanasia

2) Blázquez opina también que el anteproyecto no es una ley de eutanasia

3) La Conferencia Episcopal advierte de que la Ley de Muerte Digna, podría encubrir prácticas eutanásicas


Como Rouco y Blázquez son perros viejos (perdón: prelados con mucha experiencia, obispos con muchas tablas, he querido decir); como están duchos en el arte del capotazo, la verónica, el natural y el pase de pecho, dijeron eso pero dejaron abierta la gatera con alguna excusa (Rouco dijo que si él no había estudiado con detenimiento el texto, que sus colaboradores tenían una primera impresión, etc; Blázquez decía y seguidamente remitía a un ulterior estudio-documento de la CEE, etc...) La declaración de Rouco fue noticia el 26 de Mayo; la Blázquez es del 28 de Mayo, y la sospecha de la CEE se ha publicado esta tarde mismo, 22 de Junio.


Comentaban los avispados que la suspensión de hostilidades Rouco-Zp (es decir, Obispos-Gobierno sociata) se debía a la JMJ, para no enrarecer el ambiente, para no meter chinas en el zapato, para no crispar, en suma. Con la JMJ encima, a dos meses del evento, no convenía armar guirigays.

Pensábamos los conscientes - tampoco sin detenernos a estudiar la letra menuda del proyecto de ley, sólo conjeturando, desde nuestras primeras impresiones - que la ley de Zp era una ley eutanasista, con todas las flexibilidades, trampas, excepcionalidades y encubiertos, para que funcionara de hecho y con derecho como una ley de eutanasia. Adelantaba, además, pormenores escalofriantes como el aviso de que no se permitiría la objeción de conciencia de médicos y personal sanitario-hospitalario, detalle este suficientemente alarmante, a nuestro corto entender. Si yo lo conocía, seguro que Rouco y Blázquez también lo debían saber. Pero dijeron que no, que no había problemas con la ley, que de eutanasia nada. Eso dijeron.

¿Qué ha pasado? ¿No conocían bien el borrador de la ley de Zp y ahora sí? ¿No habían estudiado detalladamente el anteproyecto de ley y ahora sí? ¿Qué ha sucedido en estas dos-tres semanas? ¿Porqué la CEE sospecha y advierte ahora?

Pues resulta que ha sucedido que un seglar, con dos pares, ha publicado una estupenda, contundente y bien argumentada crítica a la ley de eutanasia encubierta de los sociatas de Zp. Algunos de ustedes habrán leído el artículo de Ollero, que corre por internete desde hace ya una semana:

Reflexiones ante el anteproyecto de ley español sobre el final de la vida

Se publicó en prensa nacional. Y a los pocos días se incluyó en uno de los boletines de Zenit, el enlace que he puesto.

Andrés Ollero Tassara es un señor, un sevillano, católico practicante, un reputado y experto jurista, un catedrático de los de verdad, de los que son conscientes de lo que supone semejante grado docente. Merece la pena leer su texto, aunque no se tengan rudimentos de jerga legal, porque se entiende con claridad lo que dice desde el principio, con sus argumentos. Aunque nos conste su fe, no arguye desde la fe, sino desde la razón y el derecho. Es un maestro exponiendo, examinando, distinguiendo, considerando, concluyendo.

Ha dado a nuestros mitrados (y a sus colaboradores, y a sus expertos) una sustanciosa lección de altísima competencia moral. Pienso.

Lo que las mitras no decían (por circunstancias, por accidentalidades, por malentendidas discreciones, por espúrias prudencias...???) lo ha dicho alto y claro Don Andrés Ollero, un señor que entiende.


¿Y ahora qué? ¿Dónde quedan las impresiones y el primer diagnóstico de las primeras cabezas de nuestra Jerarquía? ¿Se retractarán debidamente, entonarán un mea culpa? ¿Explicarán por qué aquella primera impresión? ¿Desconocían la mente del legislador, era la primera vez que se enfrentaban a una ley sociata encubierta o flagrantemente contraria a la Moral Cristiana, a la Ley de Dios? ¿Pensaron que esta, sobre materia tan delicada, iba a ser diferente? ¿No habían seguido los capítulos del serial de la crónica de una eutanasia anunciada en la agenda de Zp? ¿Desconocían las pre-legislaciones de cuño eutanasista gestadas, tramitadas y aprobadas en algunas regiones autónomas?

Triste, desalentador. Escribo todo esto en torno a la fiesta de Juan Fisher de Rochester, obispo y cardenal, y de Thomas More, ex-canciller, jurista, esposo y padre, los dos Mártires de la fe y la conciencia católica frente a una legislación inicua y el injusto poder de un criminal infatuado.

Si este pequeño episodio (que se olvidará) ha tenido como sub-episodio de fondo la JMJ (que también se olvidará), sería digno de más atento exámen y registro. Tal y como están las cosas, al nivel en qué están los procesos, el dia menos pensado le abren causa de beatificación a alguno de los implicados.

No me figuro que sirviera para mucho, desgraciadamente, como en otros casos (recientes casos). Pero a los conscientes nos recordará por qué no somos complacientes, por qué no aplaudimos, por qué no vitoreamos, por qué nos retiramos con displicencia, y no vamos, y no estamos, y no alentamos.

¿Me siguen Uds.?


+T.

jueves, 31 de marzo de 2011

¿Inquietante?

El Viernes pasado, el dia 25 de Marzo, cuando la Iglesia celebra la fiesta (solemnidad) de la Anunciacion y la Encarnación del Verbo, en ciertos ambientes, reconocidos como muy católicos, la ocasión se despachó con una de esas movidas estilo ppero-hazteoir, con pancartas y manifa: Una fiesta pro-vida.

El pretexto era (remotamente?) por la misma fiesta católica, eso se entiende. Pero yo entiendo también que la movida pro-vida ocupó el lugar de la fiesta sagrada, la ocultó, la sustituyó.

Lo más grave es que todo eso tenga el apoyo y el aliento de ciertas instancias oficiales de la la Iglesia, proclives a re-bautizar ciertas fiestas litúrgicas según las coyunturas. Contingencias, se podría decir: Frente al ser necesario de la fiesta litúrgica original, el ente contingente de la jornada pro-eventualidad de turno.

La paradoja es que hace unos días nuestros católicos oficiales ponían el grito en el cielo porque a los de la Junta Castellano-Manchega se les ocurrió renombrar a las tradicionales vacaciones de Semana Santa y re-titularlas como "vacaciones inter-trimestrales", o algo por el estilo.

La fiesta de la Anunciación-Encarnación marca un punto referencial en el calendario litúrgico de la Iglesia Católica, el calendario universal que se observa en todo el Orbe Católico. Se celebra el dogma cristiano en su esencia, uno de los mejores 'contrastes' para poder apreciar si una cristología-teología es ortodoxa, según el relieve que su autor conceda a ese Misterio, el primero de la Vitae Christi. Suele ser definitivo: No hay heterodoxia que resista la prueba del Descendit de Coelis...et Incarnatus est...et homo factus est.

Del Misterio, de su revelada verdad salutífera, procede la luz que da consistencia y altura sobrenatural a lo humano; no al revés. Cuando la naturaleza ocupa el plano/nivel del Misterio, sucede una inversión que termina dejando suspendido, sin fundamento, el mundo creado con sus criaturas.

A propósito de todo esto, recordé un articulete que publiqué hace unos años, aquí en el blog:

El Anticristo y su programa

Contaba los ejercicios espirituales que el cardenal Giacomo Biffi predicó aquella Cuaresma al Papa y la Curia Romana, en los que sacó a relucir Los Diálogos del Anticristo del quasi-místico ruso Vladimir Sergei Soloviev. Destacaba el Cardenal que según pronosticaba el gran maestro ruso, el Anticristo del siglo XXI adoptaría la forma de una ideología filantrópica, la que fuese, con tal de sustituir a Cristo en la consideración de los hombres y alejar a las almas de la comunión con su Redentor. Permítanme que me auto-cite:

Soloviev avisaba que el Anticristo tentaría de reducir al Cristianismo a una mera ideología, un programa, un estilo, una ética; con esto impediría la comunión, el encuentro personal de los hombres con Cristo Redentor y su Misterio.


¿No puede ser, no podría llegar a ser, no era eso lo que pasó el 25 de Marzo? Una estupenda iniciativa pro-vida...pero que dejaba en segundo plano al Misterio y su celebración litúrgica.

¿Y si el esfuerzo se hubiera puesto en llevar a las iglesias, a celebrar la Misa de la fiesta, a toda esa gente a las que se movilizó para que fueran a las manifestaciones?

¿A que no?

¿Y por qué no?

Resulta inquietante, muy inquietante, la respuesta según el pronóstico del sabio Soloviev.

Oremus!

+T.

lunes, 21 de febrero de 2011

Un cuento, una fábula, un apólogo



Me lo acaba de mandar mi amigo Paco Val. (todo un señor, del Reino de Granada, felizmente casado, esposo y padre, residente en Madrid). Me ha gustado y lo transcribo aquí. Lean:

En el vientre de una mujer embarazada, dos gemelos sostienen una breve e interesante conversación porque uno de ellos es creyente y el otro ateo.

- El ateo: ¿Hermano, tú crees en la vida después del nacimiento?

- El Creyente: Por supuesto. Todos saben que hay vida después del nacimiento. Estamos aquí para crecer, estar fuertes, y prepararnos para lo que nos espera cuando salgamos.

- El ateo: ¡Tonterías! No puede haber vida después del nacimiento.
¿Puedes imaginarte como sería esta vida?

- El Creyente: No conozco los detalles y de momento no tengo mucha imaginación, pero supongo que fuera hay más luz. Tal vez allí caminemos y nos alimentemos solos.

- El ateo: ¡Qué disparate! ¡Es imposible caminar y alimentarnos solos! Tenemos el cordón umbilical que nos alimenta. Solamente quiero recordarte esto: la vida después del nacimiento es imposible, porque nuestra vida depende del cordón, y el cordón, es demasiado corto.

- El creyente: Estoy seguro que es posible. Sólo que será un poco
diferente. Quizá muy diferente.

- El ateo: Pero no hay nadie que haya regresado de allí, no te hagas ilusiones. La vida sencillamente se termina con el nacimiento. Y, sinceramente, la vida está llena de incomodidades en la oscuridad. Esto es demasiado estrecho para los dos.

- El creyente: No sé exactamente cómo será la vida después del
nacimiento pero en cualquier caso, vamos a conocer a nuestra mamá, ¡Y ella cuidará de nosotros!

- El ateo: ¿Mamá, has dicho? ¿Tú crees que tenemos una mamá? ¿Y entonces dónde está?

- El creyente: Ella está por todos lados, a nuestro alrededor, y
nosotros nos encontramos dentro de ella. Nos movemos por ella y
gracias a ella estamos vivos. Sin ella no existiríamos.

- El ateo: ¡Qué tontería! Yo no he visto una mamá así; por lo tanto no existe.

- El creyente: Yo tampoco la he visto. Pero cuando no me das patadas, y pasamos momentos buenos de tranquilidad, la oigo cantar; es una música dulce. Estoy deseando encontrarme con ella. Entonces, además de oírla, la veremos.

¿Qué tal? Se refiere, en el fondo y por comparación, a nuestras apreciaciones, juicios e imaginaciones sobre Dios, la vida sobrenatural y la eternidad, todo eso que vulgarmente se dice 'el más allá'. Que existe y es real...aunque no se vea y algunos no intrepreten bien los indicios, que otros sí perciben como signos de certeza.

En relativo sentido, el otro día escribía otro amigo (también señor, también casado, esposo y padre, de Madrid también) algo que conecta con esto mismo: Las turbadoras e inquietantes dudas de los 'teólogos profesionales' frente a la sólida certeza de los pobres de espíritu, los creyentes simples, los carboneros con fe.

Las dos reflexiones valen para darles un hervor (o dos) en el puchero espiritual, y sacar y aprovechar sustancia y sabor. Justamente hoy, que acaba de empezar la cuenta atrás -¡estamos en la Semana de Septuagésima!- y hay que motivarse para la Cuaresma que se acerca etc.


+T.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Un lamentable cigüeñazo


Con el autor del artículo al que me refiero he tenido un par, o tres, de encontronazos que han terminado a trompazos. Virtuales, porque, gracias a Dios, nuestro trato ha sido virtual-internetero y no en carne mortal. El Señor me libre (y le libre a él).

Nunca le he supuesto más (ni menos) que lo que él mismo trasluce y deja deducir de él mismo. Sin embargo, ahora que anda hospitalizado por un arrechucho, atribuyo el desdichado articulete a la merma de facultades y/o de consciencia. El artículo, tal cual, sale en su blog así, este es el enlace:

A propósito de esa madre de diez años

Pero, por si caso lo borra o lo enmienda, lo pongo aquí también, para que conste:

La noticia era verdaderamente llamativa. Una niña de diez años acaba de tener un hijo en España. Después nos fuimos enterando de más circunstancias. Y todas preocupantes.

Como casi todo el mundo se imaginó no se trataba de una niña española. En este caso, del Este de Europa. No vivía ella aquí aunque sí sus padres. Y cuando llegó el momento del parto, pues a España. Que es gratis y con muy buena atención médica. Pues ya hayu algo que no encaja. Un país como el nuestro, en una gravísima crisis económica, no se puede convertir en el lugar privilegiado del turismo sanitario del mundo. Bien está que ayudemos a todos los casos excepcionales que podamos. Perro siempre que podamos y que sean excepcionales. No podemos convertirnos en el paritorio gratuito del mundo.

Pronto supimos que no se trataba de un acto de desconocimiento de unos niños que juagaban a lo que no debían y se encontraron con las consecuencias sino a algo conocido y tolerado por las familias de esos niños. Pues, con gente así, yo absolutamente solidario con las medidas de Sarkozy. Esas gentes cuanto más lejos, mejor. No aportan nada, parasitan cuanto tocan y el inmenso error es dejarles entrar.

Hacen además un daño grandísimo a los millones de emigrantes que se ven asimilados a ellos. Y no tienen nada que ver salvo en el estado de necesidad. Buenas personas, honrados, trabajadores, con deseos de integrarse entre nosotros y conseguir una vida digna para ellos y los suyos, se ven objeto de discriminación y rechazo por culpa de unos seres insolidarios e inasimilables que producen anticuerpos por cada sitio que pasan y dejan una imagen imposible de la inmigración. Imposible e inmerecida.

Cuanto menos se repitan noticias como ésta mejor para todos. Autóctonos e inmigrantes. Y aquellos que por los motivos que sean fueren incapaces de convivir pacíficamente con nosotros, puerta cuanto antes.


Sic. Esto ha escrito.

Los exabruptos del autor, tan característicos ya, se han ido atemperando con el tiempo, las circunstancias y, supongo, los compromisos adquiridos. Nunca ha sido imparcial dentro de su presumible definición, porque, según criterios que a veces huelen a capricho, o manía, o lo que sea, a unos ha tratado con escoba cuando no merecían tanto barrido, y a otros los montó en el podio cuando no había quasi nada que lucir. Pero el personaje, el autor, es así, con profundos desatinos y señalados aciertos. Mediante un arte perspicaz, mitad estadística, mitad sentido común, con un cuartillo de información y un jeme de pesquis curialesca, ha ganado fama de bien informado cuando se trata sólo de una buena capacidad de atención y conclusión (que no digo que no sea de admirar). Pero no hay más (o poco más).

Cuando desbarra, se lleva la palma. Cuando mete el pinrel, sublima la metedura. Cuando desatina, no tiene rival.

Presume de auditorio, tiene claque de primerísima calidad, mantiene una computadísima afición, y es, al día, el blog de género "eclesiástico" más popular, muy por delante de todos los demás. Un amiguete me comentó una vez que se le podría considerar el inventor de la prensa-rosa eclesiasticona. Yo le dije que sí, que podría ser. El tejemaneje de este sí, este no, este será, aquel no me gusta, mira quién habla, mira quién no habló, este dijo mucho, el otro no dijo mú, a este le descalifico, al otro lo cualifico...etc. etc. etc. es el ritmo de su blog, tan visitado, tan sorprendente muchas veces, tan animado casi siempre.

Una vez me vino a la parroquia una madre de cinco hijos, cuyo primogénito tenía 4 años, seguían dos mellizas de tres, un chiquito de año y medio y el quinto, de tres o cuatro meses. Me contó que venía decepcionada de su parroquia (al lado de la mía) porque el cura la habia echado de Misa, a mitad del sermón, porque los niños no dejaban de incordiar. La pobre, azorada, conteniendo las lágrimas y el enfado, cogió a sus hijos y empujando el carrito con el pequeño, pian pianito, por mitad de la iglesia, salió por la puerta principal para no volver más a su parroquia.

Se vino a la mía, donde la admití a ella, a su marido y a su prole. Con mucho gusto, porque yo también he sido niño en Misa con papá, mamá y cinco nenes. No se me olvida lo que aquella madre (lo pudo haber dicho la mía) me dijo aquel día:

- Mire usted, padre, no pueden estar ustedes predicando que tengamos hijos y despacharnos de la iglesia porque molestamos cuando venimos con los hijos que ustedes predican que hay que tener.


Más razón que un Santo tenia aquella madre. Ahora son ya siete los niños (nueve de familia, contando al papá y la mamá) y los mayorcitos me acompañan de monaguillos en las Misas del Domingo (cuando llegan a punto). El cura que los despachó aquel día no tuvo (no tenía?) sensibilidad familiar, ni pastoral, ni sacerdotal.

Pues, mutatis mutandis, lo mismo digo del fatidico articulete cigoñero: ¿Dónde quedan, bajo qué concepto, temas y asuntos como familia, vida, educación, caridad, dignidad humana, derechos de los desfavorecidos etc. etc. etc. cuando se tratan tan obtusamente, tan parcialmente, tan desconsideradamente? ¿Qué criterios subyacen, qué hay detrás de un articulete semejante?

¿Clamamos por la vida, por el no nacido, por las madres gestantes, por la familia...y juzgamos un caso excepcional como ese con esos criterios y conclusiones tan impropias, repugnantes a cualquiera que pretenda mantener un mínimo de moralidad católica?

Un madre de 10 años da escalofríos, pero es una madre, y su hijo es un hijo, con padre, aunque el padre tenga 13 años. Y la familia, con los defectos que tenga, aunque sean tremendos, una familia.

Tampoco a mí me gustan las circunstancias que posibilitan que una chiquilla de 10 años y un chaval de 13 se enreden en cosas que no convienen a su edad, pero menos me gustan otras cosas que también pasan y se dejan que pasen. Al final, cuando un niño, un hijo, se gesta y se da a luz, a ver quién dice que eso no es un bien, aunque esté rodeado de imperfecciones, riesgos y peligros. ¿Es malo ese final? Es mejorable, diría yo. Malo no. Ni despreciable.

Resulta, suele pasar, que ese tipo de familias que desprecian Sarkozy y el autor del articulillo, tienen sus peculiaridades, algunas para echarse a temblar, otras más positivas. Si se traen a su hija a España para que el parto sea aquí porque les parece mejor, ¿eso no es valorable? ¿no están buscando algo bueno para la chiquilla y su hijo? De muchas cosas debería avergonzarse España, pero no de darle cama en una maternidad de hospital a una madre de 10 años. Eso no da vergüenza, eso es una honrosa obligación. Y ya quisiera yo podérselo pagar si se tuviera que pagar. En mi conciencia iría.

También me niego a seguir otras suposiciones que se están haciendo, fundadas, me temo, en prejuicios por el estilo de los que laten en el articulillo que comento. Pero le recordaría al autor del artículito la que armó en su blog cuando Mons. Rino Fisichella dijo lo que dijo (en mala hora) cuando el caso aquel de la excomunión de la familia de una menor brasileña que abortó etc.

Por otra parte, sobre el tema de los emigrantes, yo diría - si tuviera que decir- que los rumanos que se han instalado en nuestros pueblos, con toda la problemática aneja de estos casos, al cabo de una generación, o dos, tres a lo sumo, se habrán hecho nuestros, integrados y sin más problemas que los corrientes, los que pudieran tener en cualquier otro sitio. No me preocupan ni - pienso - deberían preocupar más de lo razonable. En el pueblo de mi familia ya hay chicas rumanas que se han casado con muchachos del lugar. Será que en los pueblos estas cosas se ven con otros ojos.




¿Y qué más decir?

Mejor callar, me parece.

Al autor le deseo mejoría integral: Del cuerpo, del alma y de la vis bloggera. Que le pase el arrechucho y se recupere y quede con buena salud. Y que se enmiende. Y que no piense así ni escriba esas cosas. Nunca mais. Please.

Una muchachita con 10 años y un hijo es para conmoverse, para sentir más que para pensar, y dejar al corazón campar con benevolencia, que se desborde, más bien.

Porque, señores y hermanos míos, no somos discípulos de Sarkozy, sino de Otro que tiene un Corazón manso y humilde, paciente y misericordioso, cálido como un horno ardiente de caridad, hondo como el abismo de todas las virtudes, con entrañas de Padre de infinita e inagotable piedad.

Espero que me esté explicando y se me esté entendiendo.

+T.

martes, 3 de agosto de 2010

Lo que dijo Rouco

Aunque ya han pasado unos días, una semanita larga, todavía no me he explicado (ni nadie me ha explicado) qué quiso decir nuestro Cardenal Rouco con aquellas palabras que recogieron todos los medios sensibles a este tipo de declaraciones de este tipo de personajes. Fue una especie de cóctel-molotov, muy extraño, porque el artefacto oral-explosivo se lanzó en un medio no-hostil, ya que se trataba de un acto organizado al alimón por San Dámaso y CEU. Y va el Cardenal y tira el petardo:

“Una cosa es el principio de separación entre la vida pública y la vida privada y otra distinta las responsabilidades morales y éticas que tiene un gobernante en relación con la ley vigente. En un sistema jurídico como el nuestro, tiene que aplicarla, y si no la aplica tendrá que renunciar a su cargo. Hay que aplicarlo a las situaciones concretas, porque para un gobernante es una obligación, tiene la obligación del sistema jurídico vigente en una democracia de cumplir la ley. No está por encima de la ley. Otra cosa es qué hace con su conciencia ante una ley que es injusta. Eso es un problema que habría que ver en cada caso cómo se resuelve"

Yo le comenté a uno que parecía una especie de corolario de aquello que explicaban para justificarse los militares ejecutores de las represiones de cuando la dictadura de los generales en Argentina, que el presidente Raúl Alfonsín promulgaría como ley, la célebre Ley de Obediencia Debida. Pues lo de Rouco, mutatis mutandis, lo mismo. Es decir. Ustedes me entienden. Supongo.

A otro le comenté que si lo de Rouco iba en serio, con esas palabras le estaba dando martillazo mortal y estocada hasta la bola a un tema tan viejo para la Moral Cristiana que es un capítulo con entidad propia en la Historia de la Iglesia, que se podría rastrear perfectamente desde el tiempo de las Persecuciones hasta nuestros días, con momentos estelares como el de Thomas More, el santo ex-canciller y mártir inglés. Y con cabeceras tan fundamentalmente ilustrativas como la escena evangélica del Tributo del César, o la sentencia apostólica-petrina de que "...hay que obedecer a Dios antes que a los hombres" Hch 5, 29. Palabras estas de especial valor en tanto dichas por Pedro justamente cuando emerge la Iglesia en la Historia, entrando, desde el primer momento de su ser sobrenatural, en conflicto con las leyes de los hombres y los hombres que hacen leyes.

El Cardenal debe conocer la explayación que sobre el particular aparece en el Catecismo:

2242 "El ciudadano tiene obligación en conciencia de no seguir las prescripciones de las autoridades civiles cuando estos preceptos son contrarios a las exigencias del orden moral, a los derechos fundamentales de las personas o a las enseñanzas del Evangelio. El rechazo de la obediencia a las autoridades civiles, cuando sus exigencias son contrarias a las de la recta conciencia, tiene su justificación en la distinción entre el servicio de Dios y el servicio de la comunidad política. "Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios" (Mt 22,21). "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres" (Ac 5,29)"


¿Distingue acaso, estaba distinguiendo, el Sr. Cardenal entre la obligación de conciencia del común de los ciudadanos-cristianos-católicos y otra especie de obligatoriedad sujeta a las circunstancias del cargo de gobierno y/o magistratura que eventualmente pudieran ostentar estos mismos? Sería tremendo. Sería terrible. Sería espantoso. Porque el que habla es un Emmº y Revmº Sr. Cardenal.

Todavía no sé qué decir. Ni qué querría realmente decir. Ni por qué lo dijo allí, entonces y en aquel sitio.

En ciertos medios se intentó cubrir con un capote y se corrió un tupido/estúpido velo. Sin ir más lejos, me comentaron que al director de la web de Infocatólica se le instó a que borrara un articulete sobre el tema (en Infocatólica dirige el director pero el que parte el bacalao y ordena y manda es otro, me parece). Total, que el dire de Infocatólica tuvo que tragarse lo que escribió, y lo colgó luego en un blog suyo personal. El articulete se titulaba Quo vadis Antonio Mª?. Muy propio.

A mí, naturalemente, me dejaron un mal regusto las palabritas del Cardenal-Arzobispo de Madrid, cabeza visible de la Iglesia Española (guste o no guste la cabeza). ¿Por qué las diría? ¿En qué o en quién pensaría cuando las dijo? Y ¿qué eco tendrían, a dónde llegarían, quiénes las comentarían?

Pocos días después, nuestro Cardenal curial más conspícuo, el Prefecto de Culto Divino y Sacramentos, hacía otras declaraciones, de muy distinto tono de las de Rouco:

"No existe verdadera justicia en un país que aprueba leyes que matan a inocentes. Cuando una ley legitima el aborto, deja de ser una ley civil moralmente vinculante"

En Religión Digital titulaban que Cañizares llama a la insumisión. Les faltó decir que tocaba a rebato para reclutar tiranicidas dispuestos a la carga. Muy característico del tremendismo de RD. Pero lo que dijo Cañizares, lo dijo. Y yo me pregunto si fué un cañazo de Cañizares a Rouco. ¿De parte del Vaticano, quizá? ¿O motu proprio, tal vez?

Y luego, durante su intervención en un acto progamado en un curso de verano de la universidad Juan Carlos I, el Cardenal Rouco hacía otras declaraciones que parecían matizar su bombazo. La prensa contó sumariamente la intervención del cardenal, y al final se aludía sucintamente a algo que dijo sobre la objeción de conciencia. Y poco más.

¿Fue una corrección del Cardenal, estilo "donde dije digo digo Diego"? Yo diría que no. No da esa impresión porque, de haber tenido este valor, debería haberse hecho de forma más explícita, con alguna explicación que diera un sentido suficiente a aquellas palabras tan sorprendentemente "legalistas". De todas formas, algo es algo. Y pudiera ser que esta intervención de Rouco en el curso de verano tuviera una intención correctora. Digamos.

Parloteando con unos com-padres, sin testigos, decía yo que con la agenda de este Otoño y la del próximo Verano, las cosas están para no tensar demasiado la cuerda, la híper-simpática cuerda del arpa CEE-Gobierno. Porque el Papa viene a España, y - Dios mediante - va a venir dos veces en menos de un año, en unos meses: En Noviembre a Santiago y a Barcelona, y en Agosto a Madrid. Dos viajes papales a una misma nación con un intervalo de 9 meses, es una rareza extraordinaria.

Maldita sea si se tratara de politiquear con la mala canalla nacionalista y conceder su "cuota" de Papa a Galicia (con la excusa del Jubileo Compostelano) y a Cataluña (con la aun peor excusa de la bendición/dedicación de la Sagrada Familia). Maldito sea el invento y malditos los inventores si están jugando también a costa del Papa, metiéndolo en el hediondo estercolero de los nacionalistas, nuestra vergonzosa perrera nacionalista.

Pero es lo que yo temo, precisamente, que esté detrás de la condescendecia contemporizante de Rouco y sus extrañas palabras. Viene el Papa, la cosa ya está arreglada, hasta con visita del infausto Zapatero al Vaticano y todo. Conque conviene no menear el caldero, no sea que rebose el cocimiento y nos pringuemos todos. Tengamos la fiesta en paz. Y pelillos a la mar.

¿Ha sido eso y por eso?

Al final, yo sigo sin saber qué decir. Ni de las palabritas, ni de Rouco que las dijo.

Digo que no sé porque es lo que se dice. Como Uds. podrán imaginar, sí digo. Y no se imaginan ustedes las cosas que digo (y las que no digo).


+T.

domingo, 9 de mayo de 2010

Un escándalo en Sevilla


Un escándalo relativo, porque conociendo personajes y circunstancias es lo propio. No se puede pedir peras al olmo ni que el plomo se vuelva oro. Por lo mismo, un Cabildo como el de la Catedral de Sevilla no puede porque no puede, y eso, al fin, se traduce en un "no quiere". Pero la cosa se ha sabido.

En resumen, lo que ha pasado ha sido esto: El pasado mes de Marzo, en plena Cuaresma, con la polémica sobre la nueva ley pan-abortista-socialista en plena virulencia, a uno de los canónigos del Cabildo Catedralicio de Sevilla se le ocurrió proponer que el Cabildo Metropolitano se sumara de alguna manera, con alguna declaración o manifiesto de apoyo, a las movilizaciones pro-vida/contra-abortistas. La iniciativa del canónigo fue contestada por otro canónigo que dijo que no, que al Cabildo Catedral no le competían tales acciones y que, además, sería "políticamente incorrecto" intervenir. Se votó la propuesta y salió un NO mayoritario que paró en seco la propuesta pro-vida, venciendo la "políticamente correcta" de callarse y mirar para otro lado.

El Cabildo de Sevilla fue hasta no hace mucho una venerable institución, con dignos representantes del mejor y más venerable clero diocesano. No es que todos fueran reverenciables por mor de eximias virtudes, pero sí que eran todos muy dignos de ocupar las prebendas y oficios de sus canonjías.

Sin embargo, en los últimos treinta años, las canonjías a las que antes optaban (u opositaban) los mejores, se fueron adjudicando por otros medios, arbitrarios la mayor parte de las veces. Y el senado de los venerables y doctos fue convirtiéndose en lo que es hoy.

Para que un cabildo eclesiástico desprecie una propuesta pro-vida juzgándola "impolítica-incorrecta", en las circunstancias en que se presentaba, con el ambiente de aquellos días en que las Cofradias sevillanas se fueron sumando, una a una (no todas) a las manifestaciones, declaraciones y movilizaciones anti-abortistas, para que una institución de (se supone) graves pro-hombres de Iglesia se resista y se oponga votando mayoritariamente en contra de una propuesta pro-vida, esa institución debe estar muy dañada, muy descompuesta.

Y lo está. Por ejemplo, ha sido (y sigue siendo) vox populi que algunos de los más reputados canónigos eran íntimos amigos de la plana mayor del Psoe sevillano (entiéndase "nacional"), con amistades estrechísimas, quasi familiares, con algunos de los excelsos e "históricos" próceres sociatas. De todo esto se cuenta y no se acaba, con detalles, con casos y cosas imposibles de creer si no fueran tan ciertas, probadas y archisabidas. No se sacan a la luz porque están a la luz del día, ese cálido, brillante y cegador (recalco "cegador") Sol sevillano.

Pues todo eso del manifiesto contra-abortista que el cabildo renunció a asumir, ha salido ahora en la prensa. No la prensa de primera plana, de portada, sino la prensa importante de la sección de Cofradías, una de las mas influyentes y con más peso en la prensa local hispalense. La noticia apareció el Viernes en el ABC, sin dar nombres, y en el Diario de Sevilla, con nombre.

Digo "nombre", en singular, porque se cita sólo el del canónigo que propuso y vió negada su iniciativa pro-vida. Del que se le opuso y le dijo que no era "políticamente correcto", no se dice el nombre, no han querido ponerlo. Un absurdo porque en Sevilla se sabe todo. Por ejemplo se sabe quiénes son los que dominan el Cabildo y manejan sus riendas, eso lo sabe toda Sevilla. Conque ya está dicho todo, sin decir nada ni nombrar a nadie.

Yo, sin embargo, añado esto: Que es un pseudo-escándalo, vacío y tardío. En la mente de los canónigos del Cabildo no cupo una duda en contra de la vida; lo que sí tuvieron fueron temores de inquietar a los socialistas (sevillanos, andaluces y nacionales), es decir, de malograr esa especie de "entente cordiale" o modus vivendi de buenos vecinos. Más o menos.

Por otra parte, pienso que a los sociatas abortistas habría que haberles puesto freno, bozal y traba cuando llegaron en el otoño de 1982, entonces. En el 2010, al presente, caciquean y dominan todo de tal manera que es imposible ponerle bridas a la fiera. Ya no se puede, ya no.

Esto último lo digo pensando en gente real, personajes concretos, bienintencionados, de recta intención, con iniciativas (iniciativas "pro vida", por ejemplo) que a lo mejor hoy piensan otra cosa - probablemente - pero que en aquellos días, cuando arribaron al poder los "padres" del aborto, les animaron, les acogieron, les sostuvieron, les aplaudieron, les ayudaron, les votaron y los sacaron a hombros. Y me refiero a gente de Iglesia, reverendos entusiasmados con el partido del capullo (de rosa) en el puño (izquierdo). Reverendos que a lo mejor hoy se destacan y proponen y piden no sé qué cosa, pero que entonces no abrieron la boca, ni dijeron mú, ni dijeron pío.

De aquellos polvos, estos lodos...etc. O también, dicho con otro refrán, "a la vejez, viruelas".

Pues eso digo. El que pueda interpretar que interprete. Y no digo más.

El Cabildo sí ha dicho. En cuanto ha salido la noticia en la prensa, en cuanto se ha sabido, el Cabildo se ha ido por la pata abajo (con perdón) y le ha faltado tiempo para sacar una notita, muy ponderadita, nada del otro mundo, muy de circunstancias, muy circunspecta, muy comedida, sin pasarse. Dice:

COMUNICADO DEL CABILDO CATEDRAL:


Ante la información aparecida en algunos medios de comunicación, la Comisión Delegada del Cabildo Catedral Metropolitano de Sevilla, reunida en la mañana de hoy, desea dejar bien claro que el Cabildo y cada uno de sus miembros profesan desde siempre su adhesión a la doctrina de la Iglesia sobre el aborto, el valor y la defensa de la vida, y hacen suyas cuantas directrices emanan de la Conferencia Episcopal Española.

Sevilla, 7 de mayo de 2010




Bueno. Vale. Bien. Pero entonces ¿qué pasó? ¿Quién dijo que no? ¿Quiénes votaron que no? ¿Con qué intención, con qué valor, bajo qué condicionantes dijeron no???

¿Va a pasar algo, alguien va decir algo, alguno se va a atrever?

Porque va a ser un espectáculo ver al Cabido con sus capisayos morados delante de la Custodia, el dia del Corpus, dentro de un par de semanas, procesionando por el centro de Sevilla, con toda Sevilla sabiendo que va en procesión el Cabildo que no quiso manifestarse contra el aborto.

Va a ser un espectáculo, repito. Un espectáculo digno de no verse.


+T.

viernes, 12 de marzo de 2010

Los pro-vida contra el Rey, y con dos mitras


Hace unos días escribí un sulfurado articulete contra los entusiasmados que han disparado el tiro del último berrinche contra el Rey. La panda de los furibundos me han clavado banderillas hasta en el corvejón por decir que el Rey no es el culpable, y que el Rey no sólo no es "responsable" de esa ley sino que debe ser protegido para que quede indemne de cuanto significa esa ley.

En el colmo del desatino, me pirro cuando veo a los "pro-vida" haciendo el trabajito pro-republicano a Zp y sus ministresas abortadoras, todos contra el Rey, con las escopetas apuntando a La Zarzuela y dando la espalda a La Moncloa. Como si la aberración hubiera salido de la Corona y no de las alcantarillas de la izquierda post-marxista que nos desgobierna.

Al final hasta dudo de que los pro-vida no sean una ong sociata y estén cobrando subvención por distraer a la gente y excitarla contra el Rey. Así no se cabrean por lo que está cayendo y lo que va a venir, que es mejor armar una tremolina contra-borbónica que salir a la calle pidiendo responsabilidades por la crisis y su mala gestión al nefasto Zp, que hasta parece que saldrá ileso del embate porque los tomatazos se los están tirando al Rey, por firmar.

Firmar una ley en una monarquía constitucional tiene el valor y el significado que se le quiera dar, según el prejucio de cada cual. De hecho es un procedimiento obligado, sin más, que sanciona lo que el Parlamento legisla a propuesta del Gobierno con el refrendo del sufragio popular. Enfilar las picas contra el último elemento del proceso, resulta paradójicamente "gracioso".

De hecho es una especie de recurso al pataleo propio de la incompetencia o la inmadurez: Como no pueden vencer a la multitud de la base, se arremolinan contra la cúspide, que es uno sólo. Como no son/no han sido capaces de ganar la batalla, descargan iras y tensiones contra el Rey, en una anómala y llamativa forma de identificar culpables e imputar culpas.

He dicho "llamativa" porque, sin duda, lo de centrar en el Rey el foco ha sido idea-intención de alguien, de alguno de los ideístas y cabecillas de los activistas en campaña, que llevarán encima por ellos sabrán qué motivos el prejuicio contra-monárquico, o "juancarlista" que dicen. Son casi todos - poco a poco se van destapando - gente ppera que pretende influir en la opinión y trabajar en la calle lo que no está dispuesto a hacer el pperío dentro de sus filas, en el partido.

Si el Pp fuera un partido político netamente decantado a favor del derecho a la vida, sin "excepciones", sin "corrientes", sin "opiniones internas", sin "esas" y "esos" que cada vez son más y más determinantes, con un pperío pro-vida de verdad, la legislación abortista de los sociatas no hubiera prosperado ni hubiera llegado al punto criminal y aberrante de nuestra triste actualidad.

El pasado que abrió la puerta de par en par para el futuro abortadero que ya es nuestro presente, ese ayer consentidor y permisivo, el polvo de donde proceden estos lodos, fue obra y gracia del partido que en dos legislaturas, cuando pudieron, no quitaron de enmedio la legislación abortista de los socialistas. La vida (la no-vida) siguió igual, como la copla

"...unos que vienen, otros que se van/
unos que nacen otros morirán.../
Al final,/
las cosas quedan las gentes se van/
otros que llegan las continuarán/
la vida sigue igual"

Lo novedoso es que ahora, junto a los hazteoires y demás comparsas, salgan 2 obispos arremetiendo contra el Rey, o, por lo menos, poniéndole en entredicho y dejándole en la picota. Dos obispos que son casi nada (un emérito con todos los "vacios" que dejó atrás en la Diócesis de la que nunca "prosperó"; y otro en activo, venido a menos, recien trasladado de Diócesis mayor a menor por hiper-conflicto con tamborrada y gran orquesta). Dos voces extemporáneas, pero con mitra y solideo, contradiciendo la "pauta" sobre el particular marcada por el portavoz de nuestra Conferencia de Episcopal.

Si algo debería estar en la mente de los conscientes es que los sociatas (antes con el Felipe, ahora con el Zp) tienen fijo el empeño de aniquilar la España que recibieron y sustituirla por la que llevan en mente. Y no es que tengan un "sólido recambio", que no tienen nada salvo su confusa mêlé ideologizada post-marxista neo-liberal (fifty-fifty); pero sí tienen claro en su confusión que España tiene que ser como ellos quieren, sin nada que sea "anterior" a ellos, aunque haya que cambiar la Historia (si no en los hechos sí en su crónica historiografiada, por decreto ley, des-memorizando a todo quisque).

Han desestructurado al Ejército, se han hecho con el mundo de las finanzas, los negocios y la banca; dominan los medios ampliamente, prensa radio y televisión, como una especie de monopolio sociata; contra la Iglesia mantienen una incesante contienda, sin prisas pero sin pausas. Y contra la Monarquía un odio larvado, con expectativas, aguardando el momento oportuno de re-plantear el tema crucial de su republicanismo "genético", cada vez menos disimulado.

Soy monárquico-monárquico, más allá de dinastías concretas y de indivíduos y sujetos. Entiendo que la Monarquía, el Trono, la Corona, son bienes institucionales recibidos y que hay que preservar como un importantísimo patrimonio inmaterial, válido para el presente y con todas las virtualidades dignas de contemplar para el futuro. Por eso considero muy grave cualquier desgaste que sufra la institución, sea por la deficiente "vida interna" de la Corona, sea por las arremetidas externas contra ella.


Cuando veo que son "fuerzas" cristianas-católicas (grupos pro-vida y formaciones más o menos identificadas) quienes contribuyen a ese desgaste, siento un sordo malestar comprobando el desatino, el desenfoque, la perturbación ofuscada de unos y otros, los grupitos movilizados, ahora con los 2 mitrados que se les han unido en la "censura".

Sublimando el absurdo, todavía hay quienes sacan a relucir la pantomima de Balduino, rey de los belgas, que escenificó la ficción de levantarse del trono para no firmar y volver a sentarse cuando estuvo la ley firmada, muy escrupuloso con su "conciencia", que quedaría tranquilizada con esa estrambótica "restricción mental".

Cuando Martínez Camino dijo el otro día que el caso de la firma del Rey era algo "especial", al margen de cualquier consideración común, decía algo muy serio, tan serio como cuando habla alto y claro sobre temas pro-vida (y le aplauden los pro-vida).

Resumiendo-recapitulando: En España los pro-vida se desautorizan ellos mismos en cuanto son pperos antes que pro-vida. No han sido capaces de cohesionar en el Pp una auténtica militancia pro-vida y un programa firme y bien definido a favor de la vida-familia-educación, y se desahogan armando manifestaciones con pancartas y tramando campañas contra el Rey.

Ahora con el remate-colofón de dos mitras, que adornan mucho.


+T.

viernes, 5 de marzo de 2010

La fantochada de los pro-vida anti-monárquicos


La Monarquía Hispánica hodierna tiene muy pocos adeptos, cabales monárquicos "fundamentalistas" de pura cepa y aceite de oliva virgen. Entre otras cosas porque no se generó querencia en ningún bando de los de entonces, que son los mismos que han perdurado diversificados, los que hoy parten el bacalao. Ninguno siente ni ama a nuestra Monarquía. Ni siquiera haciendo ejercicio de abstracción de sujetos representantes y dinastía reinante, ni siquiera así.

Unos porque son tardo-franquistas, absurdamente; otros porque son de la peste marxista o la hediondez comunista, todos ellos aferrados al capullo en el puño, la hoz y el martillo, la momia agusanada de Lenin y el estrafalario recuerdo del viejo de la gorrilla (alias no sé quién Iglesias (que tiene gracia el apellido del carcamal)); después está la tropa turbia afecta a la criminal 2ª republica-ca, y el remate de la trupe son los neo-liberales y los neo-cons y demás impresentables de la impresentabilidad vigente y políticamente correcta. Conque muerto Don José María Pemán y la Reina Federica, Doña María de las Mercedes y el Marqués de Mondéjar, aquí no quedamos monárquicos más que un servidor y otros cuantos bizarros, raza rara, como el brandy añejo de barrica de bodega jerezana. Esencias de las esencias, que se dice (que digo yo, quiero decir).

Rizando el rizo, estoy convencido que ni la neé asturiana y desposada en segundas nupcias con Principés de la Patria Querida, ni ella misma es monárquica-monárquica.

Algunos mentecatos de la cretinidad militante, gente de HO y otros pagos de eriales, han movilizado esa campaña contra el Rey, su Majestad. Su Majestad que se las tiene que ver con duras y maduras día sí, día no; ya le toque lidiar con el papá de las dos nenas góticas de la Moncloa, ya tenga que sacar pecho, genio y figura para mandar a callar a los fantoches insolentes estilo gorila caribeño; un día toreando al moro de Marruecos, otro dando pases al príncipe saudí de turno, la semana siguiente alternando con la créme politique que no recibe al Zp pero sí al Rey de España. Y así, un día sí y otro también.

La absurdidad movilizada, en vez de mandar al carámbano al pperío que acepta sin escrúpulos abortos y que va a dejar tal cual la aberrante legalidad vigente que dejen los zetaperistas (como dejaron estar quieta y tranquila la perversa legislación que dejaron los felipistas); esa gente movilizada, en vez de emprenderla a contra-voto limpio contra los responsables, se revuelve contra el firmante. No dan el tomatazo en la cara a sus excelencias y sus señorías, sino a su Majestad. Porque es el último, porque es el que firma, porque es el que pone el nombre en lo que está hecho y consumado. Por eso.

Según esa lógica de rebotica, de mesa camilla y tertulia de peña de pueblo, con aguardiente y dominó, carajillo y puro barato, según esa brillante conclusión que apunta con el trabuco naranjero al Rey, el Rey es el factotum, el consumador, el ejecutor, el hiper-abortista causa causans omnium abortorum regnorum Hispaniae y el Ultramar. El plus ultra de los abortadores, vamos; con corona y cetro y trono en el Palacio de Oriente.

A mí me dicen que deliro cuando digo que la alcantarilla sociata tiene en la libretilla de los recados a cumplir acabar con todo. No sólo la desestructuración de la España Una Grande y Libre, sino la liquidación de todo-todo. Ellos, esta gente, aunque vayan de post-revolucionarios del 68, llevan el virus españolero del marxistón comunistón rojo matacuras-violamonjas-quemaiglesias. Son eso, los nietos de los que odiaban los reales por ser del rey, la Corona en las pesetas y la roja y gualda en los balcones de los ayuntamientos. Nos des-gobierna un nieto de esos. Y no cejarán hasta que finiquiten toda la "herencia franquista". La Monarquía inclusive, que también es un "regalito" del Caudillo, como el Valle de los Caídos.

Si hay algo peor y más vulgar que un ordinario jefe de estado que sea presidente con señora esposa "primera dama", es uno de esos que encima de todo eso sea sociata post-marxista emparejado con first lady post-moderna (o "gótica").

Invoco a la Historia, más allá de los símbolos y un millón de veces por encima del estiércol de la post-modernidad orgiásticamente triunfante, y digo y afirmo que mejor un Rey de España como el que hay que toda la nómina presidencialista republicaquera que puedan parir militancias de carné, ya sean de centro-izquierda, de centro-derecha o de sus respectivos extremos (incluído en el extremo del extremo el patético Sixto, con pinta de matón de club de alterne, sostenido por el insostenible teorema de este Borbón y no ese Borbón).



Con estas babiecadas en campaña temporera están preparando la guillotina al que tenia que estar "preservado" en razón de la incolumidad que conviene a la Institución Monárquica, que es lo que está en juego.

Los imbéciles piensan que disparan al Borbón firmante y no se dan cuenta de que hacen (otra vez) el juego al enemigo y se equivocan de enemigo.

¡Panda de energúmenos! (unos y otros, los efectivos y los movilizados).


p.s. Iba a poner "con perdón", pero no. Mejor el cañazo en crudo, sin cortesía.

&.

jueves, 25 de febrero de 2010

El Aquelarre de las excelentísimas


Con Goya, el pintor, mantengo una extraña relación: No siento pasión por su pintura, pero reconozco que pocas veces se ha plasmado mejor en una obra pictórico-gráfica una nación/un mundo/un momento. En este sentido me parece fascinante, incluso insuperable. Goya parece que pinta profecías fatales, como si las brujas de sus aquelarres le hubieran insuflado una visión agorera para adelantar en un lienzo o una plancha el horrendo futuro de España.

Ayer las abyectas titulares del ordeno y mando eran como el trasunto de una pintura negra. Las tales tienen cara de lo que son y son como sus respectivas faces, degeneradas, prostituídas al poderío, sin escrúpulos para poner muerte en la leyes. Pintarrajeadas, asquerosamente maquilladas a la moda de las peores, hacen lo mismo con las leyes que engendran desde las matrices pútridas de sus mentes de hembras de sentina; saben que cuecen su olla podrida para la famélica legión engordada con pienso fácil, pero por si acaso despertara la conciencia de la infecta "ciudadanía", mantienen el arte de la confitería de las brujas y acaramelan la ponzoña diciendo libertad-derecho-progreso donde esconden matanza-crímen-parricidio-aborto.

Las ellas degeneradas, ayer, con pantomima de vencedoras, se besaban y se dejaban unas a otras junto el rocetón de carmín caro el hilillo de baba sucia y el aliento hediondo de las brujas. Tienen cara de lo que son, son lo que llevan en la cara.

Goyescas oscuras, el sótano de la cloaca, la estercolera de la cuadra, el pudridero de los muertos sin nombre. Como las brujas de los cuadros del Lázaro Galdiano llevan cuerpecillos inmaduros en un canasto de mugre, criaturas sin madurar ahorcadas en el palo de sus escobas, muertecillos destripados con las cabecitas descoloridas aplastadas debajo de sus tacones. De las carpetas y los portafolios de sus excelentísimas y sus señorías chorrea un reguerillo de sangre y placenta que encharca los pasillos de sus palacios donde se legisla la muerte.


Ellas, con un coro de carcajadas horrísonas, con rumbo de hembras mortíferas, van pisando fuerte, metiendo ruído, triunfadoras bailando una danza infernal de muerte. Una re-versión del triste concierto que forman tocando a muerto la campana y el cañón, con ellas contentas porque el bronce suena por los fantasmas de los que no nacieron y el cañón es revolución de la escoria del mujerío.

Siniestra época en que las mulas estériles asesinan a inocentes tirando coces de leyes, con el cetro de la muerte en las pezuñas de la fieras, con las brujas del Goya más tremendistamente español gobernando, furiosas hechiceras de espanto y muerte bajo la presidencia del Gran Cabrón de ese aquelarre.


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miércoles, 13 de enero de 2010

Los optimates piden eutanasia ¡¡YA!!

De entre los fantasmones del sistema bien agarrados a la teta y que no han dejado su nutrición desde que tienen uso de razón (aunque la razón les ha ido cambiando y mudando y transformando y degenerando con el uso, sin solución de continuidad desde que echaron los dientes), de entre esos les tengo profunda antipatía a los gurús de aurea mediocritas que nunca han dejado ni su confortable butacón ni sus maneras sugerentes-dirigentes. Son, a su manera, como el decadente estragado Petronio, arbiter elegantiarum de la corte de Nerón, que dictaba “buen gusto” y “moralidad” entre escenita y escenita de Satiricón.

Pues estos que digo son poco menos lo mismo, pero a su estilo y para el estilo de la post-modernidad. Resulta que, llegados a un grado de cómoda saturación vital, piden la eutanasia graciosa para todos (aunque no sé si ellos tendrían la suficiente determinación fatal para abrirse las venas en una tina tibia, como los romanos (que, por cierto, me parece que se hacían templar el agua de la tina por sus esclavos y hasta tenían esclava que les sirviera el cuchillo corta-venas en salvilla de bronce pulido (seguro que los modernos eutanasistas “ad-do-ran” y añoran el detalle)).

El caso es que uno de estos (ya he dicho que para mí especialmente antipático por viscerales razones), el “oráculo” catalano-hindú (un híbrido tan sospechoso como un sari de seda india con barretina, pantumaca y butifarra), el Salvador Paniker, pide a gritos “¡¡Eutanasia Ya!!".

Viene a decir el “filosofo” indo-catalán que todo esto es cuestión/proceso de madurez que no se quiere reconocer. Y a mí me parece que confunde “madurez” con “putrefacción”, lo mismo que tantos de su jaez que han ido pasando del brote verde en capullo al marrón podrido en estiércol, moralmente, en sentido ético-moral, quiero decir. Y dice también que si no sale adelante es porque Zp “teme” a la Iglesia (risum teneatis). En fin.

Yo no sé por qué los entusiastas eutanasistas no se eutanasian ellos mismos y dejan a los demás con sus muertes personales según Dios se las mande, a cada cual la suya y no otra, sin interventores ajenos ni puntilleros institucionales (aunque pudiera ser una salida para los puntilleros de las cuadrillas toreras, ahora que quieren quitar los toros, y que podrían encontrar lucrativo oficio de “puntilleros-eutanasiadores” y así no aumentar el número de los parados; no hay mal que por bien no venga).

Volviendo al peticionario, téngase en cuenta que estos sujetos van en delantera, un par de cuerpos, como los caballos de carrera en el Derby. Han tenido excelente educación, medios, contactos, relaciones y oportunidades; tuvieron y mantienen todo esto a la par que una buenísima información que les facilita pronosticar sin apenas fallos. Ven más y mejor porque están mejor colocados y en posición más alta. Cuando piden, cuando influyen, saben lo que están haciendo y qué podrán conseguir.

Como han estado en el candelero desde que arribaron y se han mantenido en esa zona neutro-descomprometida-omni-relacionada, han alternado con todos y de todos han sido bienquistos, todos les han recibido y con todos han ido y venido, siendo todos regalados con su “aristocrática” no amistad, pero sí camaradería, muy estimada. De todos los que han podido y pueden, de los que ostentan/detentan el poder en cada momento, me refiero, no sólo políticos, sino entes-pudientes de toda especie y naturaleza (búsquese un apunte biográfico sumario del susodicho y de otros como él y se me entenderá mejor que si lo dijera, porque son cosas mejor para sugerir que para detallar, si me explico).

Del otro Pániker, el hermano que fue cura y que no sé si es cura ni en qué sincretismos anda, no sé noticia reciente. A lo peor también está postulando eutanasias paganizantes con karma y curry allá por el Oriente color azafrán. No sé. Pero cuando el Pániker que vive y mora aquí pide eutanasia, es que la eutanasia viene.


La única impresión buena que saco de la noticia es que las prisas de esta “eutanasia súbito” pudiera ser otro síntoma de que el nefasto Zp que nunca debió aparecer va a desaparecer pronto, tiene los dias contados, y los que esperaban que cumpliera su mortífero programa temen que se vaya antes y no termine su faena exterminadora, dejando la eutanasia sin “marco legal", y por eso respiga la burra y rebuzna muerte por la boca de ese guru brahmán-catalán.

Yo sé que lo que digo son cosas que digo yo. Pero lo digo, con un margen de error relativamente apreciable. Y no es que yo sea adivino chamán de túnica amarilla y mantra, que yo visto de negro nigérrimo integral - conste - y no me tengo por profeta ni tengo que ver con bolas de cristal.

p.s. De la intencionalidad del ABC y el propósito de la noticia, les dejo a ustedes que conjeturen solos, para que practiquen el noble arte de la intuición.


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martes, 12 de enero de 2010

Las peores intenciones del futuro ztpero


Los pronósticos del año recién estrenado no pueden ser menos favorables para el impresentable. Con toda una marea de descontento in crescendo dentro de su partidete, verse en el podio del escenario europeo le presta cierto relieve. Lo que pasa es que en la escena cada uno hace lo que sabe y trasluce lo que es. Algunos podrían recitar delante del foro europeísta un retazo heróico de Corneille, un poner; otros valdrían para remedar una pantomima estilo Marcel Marceau, pantomima al fin y al cabo pero con admiradores del género (hay gustos y gustos (y malos gustos)).

Pero el papá de las dos nenas góticas no tiene vis escénica ni para caerse de culo como el peor de los clowns. No hace gracia ni a los de su tralla, cuanto más va a divertir al selecto personal de la gran Europa; a lo sumo les hará soltar una risita de vergüenza ajena, si acaso. Lo que no quita que a pesar de no ser bueno para casi nada siga siendo tan dañino en la intención y tan nefasto en las consecuencias para casi todo. También salen en la pelis de miedo esos payasos terroríficos que, aun siendo payasos, son los malos de la peli.

Para la Iglesia un año ztpero políticamente malo puede resultar muy peligroso, dada la tendencia a batallar contra la Iglesia para distraer a la plebe de lo que podría despabilarla de su modorra atávica (y ahora ya no vale la podrida mentira marxista del opio religioso). Se enfoca a la Iglesia con el reflector potente, y en la penumbra de la escena se derrumba la tramoya, se perpetran torpes acciones, y se esconde la basura donde la luz no llega. Pero en primer plano la batallita contra la Iglesia, como distracción (y la oposición del Donmariano mirando donde no hay que mirar, la baba en la boca y los pies en el plato).

Después de la gran hazaña de las leyes aberrantes contra-familiares y el omni-aborterío, lo que viene, el capítulo ztpestoso que sigue, es la eutanasia. Es cuestión de tiempo.

Otro particular que ya se ha planteado alguna vez (y que me parece que la mosquita muerta del partiducho de los "otros sociatas", la cadavérica Rosa Diez, ya ha sacado a relucir también) es el de la incautación/nacionalización del patrimonio histórico-artístico de la Iglesia. Eso lo hicieron en Francia allá por el siglo XIX-XX, y es cuestión de tiempo que se planteee también aquí, para ampliar la mordida y tener más campo donde dismular corruptelas y etcéteras presupuestarios. Sería un gran golpe; y un golpe de mazo para la Iglesia; un mazazo más psíquico que material, porque hay obispos que sueñan con quitarse de encima los engorros de templos arruinados y catedrales viejas y endosárselos al primero que levante la mano. Los obispos "desamortizacionistas" dicen que conviene soltar esos "lastres" por "razones pastorales", pero ponen esa excusa para disimular sus desaprensivas razones y culpabilísimas incompetencias (y no se hable más que es resbaloso el particular).

La batalla familiar está perdida; la del aborto a punto de la firma para empezar a exterminar más y peor; la escuela católica está rendida y a los pies del ministro (o ministresa) de turno; la trampa-telaraña de la eutanasia se trama en el tenebroso horizonte, y la querella del patrimonio se emboza esperando su momento para dar el zarpazo. Estos (además de otros) son los planes de Zp, con sus alternativas de progreso. Con la Iglesia como víctima preferida para vampirizar.

La gente, la plebe (los "ciudadanos", que dicen ellos) no saben/no se atreven a saber que el vampiro no tiene una sóla boca, sino que estas bestias horrendas son multi-faciales/poli-maxilares, con dentaduras alternativas para morder y chupar a otros mientras devoran a la "victima señuelo". Que eso es, en cierto sentido, la Iglesia Católica en los planes de gobierno y los programas de futuro: Una víctima fácil a la que se ataca para que las otras tontas no se den cuenta de que también les chupan la sangre mientras miran. Distraer sobre la mesa y ejecutar la fechoría por debajo del tapete.

Para esto, como para todo, los malos siempre tienen lobos con pellejo de cordero, auxiliares rabiosos y ávidos de morder y descuartizar, que les hacen la publicidad, que le marean la perdiz, que le reparten los billetes para el espectáculo, que les escriben, que les aplauden, les dicen vivas y les tiran fotos. Lampando por morder también, les trae sin cuidado la víctima porque les importa la presa.

El cuadro es tremendo, pero así y todo hay gente bastante entusiasmada. Así y todo.

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domingo, 3 de enero de 2010

El Rey firmante no es el malo de la peli

Allá por el 1868-69 corrió por los cenáculos revolucionarios madrileños un opúsculo satírico-pornográfico que se atribuye - con bastante seguridad - a los hermanos Bécquer. Se titulaba “Los Borbones en Pelotas” y se trataba de un álbum con caricaturas porno-grotescas estilo a las del inglés Gillray (aunque menos inspiradas y de peor gusto). Da vergüenza ajena imaginarse al melancólico romántico sevillano muriéndose tísico y garrapateando ripios soeces para las ilustraciones que dibujaba su hermano sobre la Borbona y su camarilla cortesana y política. Los Bécquer la palmaron pocos meses después, poniendo una nota todavía más estrambótica a la indecentísima publicación que, a lo sumo, valdría para pagarles los gastos del entierro al dibujante Valeriano y al letrista Gustavo Adolfo. Paradojas de la vida.

En las ochenta y tantas estampas ideadas por los Becquer brothers, además de Dª Isabelona salía perjudicadísima la Iglesia, porque otra de las dianas de los dardos vulgares de la sátira eran los obispos, curas, frailes y monjas. Entre ellos el mortificado confesor de la Reina, el Obispo Antonio Mª Claret, y la célebre Sor Patrocinio, todos salpicados por la basura de la Corte, la política de los favoritos, y los trajines de la alcoba real. Los “efectos colaterales” de ciertas críticas suelen rematar en la Iglesia, asociada en la mente de muchos a todo lo que pasa cuando es malo (e ignorada por los mismos cuando se trata de las habituales cosas buenas de la Iglesia). Lo de siempre.

Suelto este rollazo pedante por lo de la campaña contra el Rey por lo de la firma de la ley: ¿Piensan ustedes de verdad, de verdad, que el rey es el culpable, el malo, el autor, productor y gestor de la ley por ser (tener que ser) el firmante de la ley? Yo pienso que el que piensa eso tiene un prejuicio contra el Rey (o la Monarquía) y le supura por ahí, como una excusa más para afirmarse en su manía contra el Rey (o la Monarquía).

Algunos se han quedado con el recuerdo del pusilánime Balduino, que protagonizó una de las hipocresías más clamorosas de la historieta contemporánea. Me refiero - ustedes lo sabrán y recordarán - a cuando suspendió sus funciones reales unas pocas horas para no firmar una ley abortista que habían sacado adelante en el Parlamento belga. Pasado el periodo de “suspensión", Su Escrupulosa y Real Majestad Don Balduino volvió al trono para seguir siendo el Rey de Belgica abortista y abortante, con la conciencia tranquila porque él no había firmado. Repugnante, pienso yo (y más todavía cuando le montaron, cuando se murió, un funeral de gloria, todos vestidos de blanco, la Reina Fabiola también, como si en vez de en unas exequias estuvieran en un bautizo; patético con toques de ridículo y plano inclinado al cómico).

Al Rey de España le toca firmar lo que le pongan por delante porque ese es su oficio. Yo no le echo encima más culpa que la que pueda tener el que fabrica la tinta con la que se firma la ley, o el que hace el papel sobre el que la imprimen: La firma es un elemento más y el Rey otro (elemento). Esto no es discutible, porque es así. Guste más, guste menos, o no guste. Ese es el sistema “constitucional” y sanseacabó.

Por supuesto que me gustaría un “Rey Mártir", un remake de San Hermenegildo rechazando la comunión arriana y presto a morir por la Fe Católica, con dos pares y como Dios manda. Pero aquí, en España, con los obispos de baculazo-y-escondo-la-mano, ¿va a hacer el Rey más de lo que hacen los Obispos??? Anteayer mismo, el dia 31 por la tarde, en la ceremonia de la Apertura de la Puerta Santa del Jubileo de Santiago, entre los “invitados oficiales” al acto estaba Pepiño Blanco en carne mortal, hecho y derecho. Y cincuenta obispos con mitra, y el Arzobispo de Santiago y el Nuncio de su Santidad…y ninguno pió ni mandó a su casa con viento fresco al Pepiño ¿Me explico? ¿Se me entiende? ¿Se me sigue? Pues eso.

En España, al Rey y a la Monarquía no les tienen simpatia casi nadie. Unos porque son caudillistas melancólicos, otros porque son republicanos nostálgicos, los demás porque pasan de todo esto y lo mismo les da que gobierne el Dalai Lama o el cuñado de Obama (existe también una exquisita y romántica minoría que no quiere a este Borbón porque quieren a otro Borbón, paradoja que nunca me ha sido suficientemente resuelta y razonada, tengo que decir).

Tengo que decir también que a este Borbón que reina le tengo tan poca querencia como se merece, apenas la justa por razón de prójimo. Pero eso es a la persona, al indivíduo. Porque a la institución le profeso un alto aprecio, muy grande. Cuando sale este punto, para espolear a los detractores, me gusta recordarles que nosotros, los Cristianos, tenemos el concepto de Rey-Reino en la médula del Credo y del Dogma: Que rezamos “venga a nos el tu Reino", que celebramos a “Cristo Rey", que predicamos el “Reino de los Cielos” etc. etc. etc.

Me pueden responder que eso es distinto a los reyes y reinos de la historia y del mundo, los del pasado y los actuales, que no tienen nada que ver con el Reino de Dios. Pero yo insisto: Se ha revelado y se nos ha transmitido ese concepto “Reino/Rey” y no se nos ha revelado la “república de los cielos” ni que Dios sea su “presidente".

Digo todo esto con toda la ironía que cabe, pero con igual seriedad: Con su analogía, Reino-Rey-Realeza son conceptos inscritos en la fe; república y presidente no (aunque algunos eclesio-populistas lo disimulen hiper-valorizando el concepto de “Pueblo de Dios", que se entiende rectamente siempre que mantenga el orden jerárquico fundamental y no sea excluyente).

Precisamente la intención que corre por ahí es excluyente: Se embiste al Rey para excluir lo que representa y suprimir la Monarquía e instaurar una republica-ca. La 3ª Republica-ca es lo que tienen en mente en la Moncloa…y también en Génova. Y no digo dónde más, para no arremolinar otros gallineros, muy susceptibles. Pero no se imaginan ustedes (o sí) en qué sitios (y hasta sitios santos) se rastrean huellas filo-republicanas.


A mí la republica-ca me suena y me huele a estrépito, sangre, quema de iglesias y matanzas de curas. Todo eso que pasó cuando la 1ª y se repitió cuando la 2ª y que temo se reproduzca si llegara una 3ª, Dios no lo permita.

Tocante a posibles “presidencias de republica-ca” me da horror imaginarme una niña gótica sentada con su papá y su mamá en el Trono del Palacio de Oriente (también me dio horror cuando la hija de la Botella se casó en El Escorial, Panteón de los Reyes de España). Una y otra cosa me dan escarrapelos.

En España no se ha fomentado el aprecio por la Monarquía, una institución que no es sumable a las otras instituciones, que no se puede meter en la misma carpeta que las demás. La Monarquía de España conecta el siglo XXI con la Historia, una Historia que ha sido tan marcada por lo Católico que hasta lo llevan en su título nuestros Reyes. Por “detalles” como este, se entienda o no, arremeter contra el Trono termina rematando en ataques contra el Altar. Tenemos encima demasiado historia juntos para desprendernos de esa conexión secular, que perdurará en la memoria (como perdura, aunque ya no exista, la asociación de Inquisición-Iglesia).

Si se tiene en cuenta que los socialistas, desde que llegaron al poder, han ido minando poco a poco todas las instituciones históricas y tradicionales, servirles munición contra la Monarquía atacando al Rey porque timbre una ley ideada y fraguada por los socialistas y comunistas y aprobada en el Parlamento, es un despropósito. Se apunta el cañón al objetivo que no es. Los malos son los sociatas. El enemigo es el partido/los partidos. Los abortistas son ellos y ellas. La firma es nada (y el firmante casi nada). Pero la Monarquía es mucho, y es demencial que se cargue contra ella apuntando a la testa coronada (aunque firme).

Los tiempos están confusos, muy turbios. Y el horizonte no se va aclarar ni en veinte años, ni en cincuenta, ni en siglo; al contrario, se teme que todo se vuelva más oscuro. En esta coyuntura, salvaguardar instituciones tradicionales enraizadas en la médula de nuestra historia es una necesidad. Si esto no se entiende, malo. Si no se entiende que en la España ztpera atacar al Rey es minar la Monarquía e ir preparando pian piano la 3ª republica-ca que ellos quieren, malo, malo, muy malo. Y muy torpe.

Conque reconsideren sus rabietas contra el Real Firmador y tengan en consideración otros valores presentes y agentes en la Monarquía. Si lo necesitan, hagan abstracción del sujeto & family contemplando los rancios valores de la Corona de España, como cuando se guarda un cuadro antiguo con desconchones en el lienzo, que si se sabe que es de valor se reserva para restaurar cuando se tengan medios y oportunidad. Pero no sean casquivanos y tiren el cuadro antiguo al carro de la basura porque no les gusta lo que está pintado. Please.

Tengo algunos amigos legitimistas franceses con tantas ganas de corona y trono que poco menos que idolatran (¡risum teneatis!) al nene de la Martínez-Bordiú casado con la venezolana. Y en Italia tengo amigos encantaditos de formar la guardia de honor en el Panteon delante de la tumba de Vittorio Enmanuele.


Digo todo esto porque estos desafectos programados, estas revoluciones on-line para pedir la cabeza del Rey Firmador me parecen tan absurdas, tan impropias, como las filias monárquicas extemporáneas de franceses e italianos.


Concluyendo: Tengan en cuenta ese aforismo tan cierto de que “No hay más paraisos que los perdidos", no sea que después de estas batallitas anti-monárquicas echen Uds. de menos lo que pudieran estar perdiendo tan desconsideradamente.

p.s. Se me olvidaba: ¡Feliz y próspero 2010 tengan todos ustedes! (y yo que lo vea).

n.b. Excepto la ilustración de la cabecera que es de la moderna edición del libelo de “Los Borbones en Pelota", las otras son de Gillray, porque no iba a poner las estampas indecentes de los Bécquer, faltaría más.


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