domingo, 29 de septiembre de 2013

Torna la calamidad?

 
El rumor escalofriante corre y vuela por internete desde hace unos días, esta tarde hasta decían que la cosa era inminente, cuestión de horas: Piero Marini, el iconoclasta, retorna con entrada triunfal, por la puerta grande, nombrado prefecto de la Congregación para el Culto Divino.

Si es verdad, si no es rumor, si no es cháchara de mentidero de esas que censura PP Franciscus, el asunto es grave, muy grave, porque desvelaría intenciones ya incoadas, no meros pronósticos. Algo funesto.

Todos sabemos cómo fue y qué perpetró Marini (el malo) durante los años del juanpablismo. Marini fue el último jalón (descendente) del bugninismo, el ejecutor final de una secuencia de agentes del des-catolicismo litúrgico. Piero Marini, un capítulo más allá de Vergilio Noé, fue el anti-Dante, la contrafigura perversa del venerable Monseñor Dante.

Nuestra memoria no olvida los ridículos paramentos con que revistió a JP2º, ni los estrambotes ceremoniales-litúrgicos, ni la descomposición por capítulos de los restos que aun perduraban de lo que fue solemnidad creyente y se mudó en ensayo minimalizante, ocasión para la 'creatividad'. Marini fue maestro en recortar el espacio de Dios y prolongar el de los actuantes.

Pensamos que había sido defenestrado, definitivamente. Vana presunción, porque se ha procurado un imponente curriculum de corte francisquista. He buscado y encontrado un breve florilegio de dichos, citas, declaraciones, más o menos recientes, de Piero Marini. Lean y háganse cargo del personaje:

"Yo quisiera, después de los milagros que va a hacer este Papa (Francisco) con nosotros, mandarle a Benedicto XVI una carta dándole las gracias. Porque gracias a que ha dimitido, la Iglesia se va a reformar, gracias a su sacrificio va a ser una explosión."

"Es una primavera, una ventana abierta que nos permite respirar aire diferente. Hasta ahora hemos respirado aires de pantano, de aguas turbias, muertas, que huelen mal. La Iglesia estaba en una situación de tener miedo por todo, con los problemas del Vatileaks, de los pedófilos, todas estas cosas que ya no aguantamos más. En cambio desde que Francisco fue elegido, ya no se habla más de estos problemas"

"No soy contrario a que el estado reconozca la unión (entre homosexuales) porque es necesario hoy. Lo veo en Italia en que no hay esto, y sufren tantas personas... dos personas se ponen juntas y no pueden ir cuando uno se enferma... hay varios problemas, la herencia, todo eso... pero no podemos decir que esto es una familia, un matrimonio"

"La Iglesia del siglo XXI necesita aceptar el Concilio Vaticano II en un gobierno "comunional". Los obispos son la suprema autoridad de la Iglesia junto con el Papa y nunca sin él. Así lo ha definido el Concilio. Ahora el Papa tiene que constituir un sínodo de Obispos para que gobierne a la Iglesia junto con el Papa. Solamente eso puede salvar las decisiones del Papa como privadas suyas y no como de toda la lglesia. Una decisión del Papa tomada junto con los obispos tiene la autoridad por toda la Iglesia."

Este es Piero Marini en palabras. Lo que pudiera hacer si es verdad que será el capo de Culto Divino, estremece imaginarlo.

Qué pena que la esperanza de Benedicto XVI no sólo se haya abortado, sino que se vea echada por tierra y pisoteada de forma tan despiadada y vejatoria.

Si es verdad lo de Marini (el malo).

Recemos para que no.

+T.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Don Georg



El tiempo y las cosas golpean y modelan, impactan y tallan, tiñen, dibujan, marcan rostros, cuerpos, movimientos, voces, estilos. Hay dos personajes a los que los acontecimientos vividos estos últimos meses se les nota llamativamente. Monseñor Georg Gänswein y Mons. Guido Marini estaban en ese segundo plano, discreto y competente, de los hombres eficaces y serviciales. Aunque continúan los dos en los mismos puestos, no son ya los mismos de antes: El pelo se les ha vuelto cano, las arrugas se han multiplicado, el rictus grave, taciturno, les distingue con una estampa nueva. Y sin embargo han mantenido la impronta 'benedictina', no se han rendido al estilo barato francisquista. Profesan fidelidad pero conservan sello. Son dos banderines de esperanza, dos hitos bien visibles.

Para mí ha sido una agradable sorpresa encontrar este reportaje de su reciente vista a Urbisaglia, su sede titular. Con bella y solemne impronta 'benedictina', Don Georg ha demostrado su respeto por lo que es honrando a sus fieles presentándoseles tal y como un obispo debe mostrarse ante su pueblo, como un obispo: Sotana filetata con faja y solideo, hábito coral, mitra preciosa y ricos ornamentos litúrgicos. No ha perdido un punto de sencillez, ni un ápice de humildad. No se ha gastado un doblón en ropajes. No ha dejado de ser accesible y simpático ni un sólo momento. Ha estado felizmente agradecido todo el tiempo. Todo el tiempo con dignidad, solemnidad, sacralidad. Todo eso que parece haberse perdido recientemente y que él conoció y sirvió de otra forma. La forma que él mismo demuestra saber apreciar y conservar.

No es vanidad, es sentido.

En las fotos ya no aparece el Bello Giorgio que titulaban las portadas de las revistas de frivolidades. Ahora el tiempo y los hechos le han remodelado eso que los griegos decían 'prósopon', la máscara de la persona/personalidad/personaje, con las huellas de la acción del tiempo y las cosas trasluciendo la sal del dolor. Los ojos de Don Georg se han vuelto viejos, y la mirada más profunda, quizá por el efecto forzado de enfocar para ver el lejos y no el cerca, preferentemente. No sé si me explico.

Dicen que lo van a hacer próximamente arzobispo de una importante sede alemana, Múnich, me parece. Si es cierto, se irá de Roma, pero se llevará un tesoro de gracias compartidas ayer y hoy suyas, bienes muy personales que son no sólo glorias romanas (oropeles) sino espinas (coronas preciosas) y cruces (trono del Rey).

Quienes le profesamos entonces simpatía, hoy le reconocemos virtudes.

Donde esté, será un sacerdote valioso para la Iglesia.

Es nuestro pronóstico. Y nuestra esperanza.

p.s. Por cierto, se me olvidaba esta cita, una extraña cita, de Gänswein en Urbisaglia: 

“Transmitiré vuestro saludo tanto al Papa Benedicto como al Papa Francisco, porque convivo con el primero pero trabajo con el segundo”

Dos Papas.

¿Habrá sido lapsus o consciencia?

+T.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Inquietudes con F


Al poco de salir al balcón, aquella noche de Marzo, inolvidable, todos nos figuramos cosas, muchas, ninguna en correspondencia con el entusiasmo de la plebs sancta que aplaudía y sigue aplaudiendo. En cierto sentido, el aplauso es su fuerza. Es obvio que ha ido tomando conciencia, aunque manifieste de muchas maneras esa anómala reluctancia a ser lo que es con todas sus consecuencias y referencias. Y qué duda cabe de que le influye el aplauso, la aceptación benevolente popular, manteniendo, durante medio año ya, un entusiasmo que no decae. Esto no es extraño. Tampoco preocupante.

Lo que preocupa son otras cosas, otros epifenómenos francisquistas. Uno de los más inquietantes es la impresión de estar puenteando, sorteando, esquivando formas, modos propios, adecuados, correspondientes, eligiendo medios sesgados, indirectos, transversales, para comunicarse. O, por lo menos, para dejar caer o dejar flotando en el aire.

Vuelvo a referirme con esto a los sermoncillos de Santa Marta, las cartas privadas publicadas y las entrevistas. Y vuelvo a preguntar-me: ¿Qué son, qué valen, qué valdrán? De entrada, formalmente, valen poco, pero valen, por comparación, mucho, por ser quien es el que sermonea, escribe o contesta al periodista. Es el Papa, aunque ejerciendo en privado, en modo, digamos, particular (no diré familiar, ni doméstico).

El efecto es la confusión que no cesa y el rumor que no decrece. Hablar a medias en los medios para dar pábulo a la opinión y los opinantes, es lamentable viniendo de quien viene. Hay una enorme diferencia entre ser maestro y ser animador de opiniones.

¿Puede tratarse de una forma nueva, un nuevo formato? Podría ser, pero que se diga, entonces, que lo es. ¿Una neo-forma de la apología fidei? La carta al director de La Reppublica podría entenderse así, y lo misma esa otra carta de Benedicto al profesor ateo, una nueva modalidad del género apologético. Aun así me cuestiono la prudencia y la oportunidad de que el Papa (y el otro Papa) descienda a ese nivel, se preste a la entrevista o conteste a uno que publica sus dudas de fe o su militancia contra la fe en la prensa o en un libro. ¿Eso compete al Papa? ¿Es parte a considerar de su ministerio? ¿Es novedad que devendrá formalmente un 'magisterio'?

Mi impresión es que estamos ante otro síntoma de la decadencia degenerativa, otro epifenómeno de la crisis languideciente. Una crisis nuevamente oculta bajo la hojarasca del pueblo exaltado y el Papa exaltante, con el agravante de que el francisquismo parece acelerar peligrosamente los ya arriesgados derroteros del juanpablismo.

Hace un par de días me llegó un mail con carga detonante. Se trataba de una comunicación que circula entre grupos de vanguardia des-católica, comunidades de base y grupúsculos por el estilo. El mail traía el nombre de 'Pepe Castillo', que no es otro que el funesto José Mª Castillo, uno de los grandes ideólogos pseudo-teólogos del des-catolicismo revolucionario. Ya no es (parece ser) jesuita; tampoco me parece que es cristiano, porque no cree el mínimo para serlo. El texto del mail era un articulete del susodicho, del que entresaco algunos fragmentos:


El actual obispo de Roma, el papa Francisco, nos acaba de anunciar a todos que la Iglesia vuelve a retomar el gobierno sinodal. ¿Será como el del primer milenio? No puede ser idéntico. Pero, por lo que el papa ha dicho, irá ciertamente por ese camino. Dice Francisco en su reciente entrevista: “Los dicasterios romanos están al servicio del papa y de los obispos: tienen que ayudar a las iglesias particulares y a las conferencias episcopales. Son instancias de ayuda. Pero, en
algunos casos, cuando no son bien entendidos, corren peligro de convertirse en organismos de censura. Impresiona ver las denuncias de falta de ortodoxia que llegan a Roma. Pienso que quien debe estudiar los casos son las conferencias episcopales locales, a las que Roma puede servir de valiosa ayuda. La verdad es que los casos se tratan mejor sobre el terreno. Los dicasterios romanos son mediadores, no intermediarios ni gestores”. Esta es la idea que Francico tiene sobre el papel que les corresponde a las Congregaciones de la Curia Vaticana. El papa las pone al servicio de las Conferencias Episcopales. Y no al revés.

Pero la cosa no se queda en esto. El redactor de la entrevista recuerda que el pasado día de San Pedro, el 29 de junio, el papa definió “la vía de la sinodalidad” como el camino que lleva a la Iglesia unida “a crecer en armonía con el servicio del primado”. En consecuencia, mi pregunta es ésta: “¿Cómo conciliar en armonía primado petrino y solidaridad? ¿Qué caminos son practicables, incluso con perspectiva ecuménica?” Esta pregunta es fuerte y, en cuanto empiece a ponerse en práctica el proyecto al que apunta, todo cambiará. Porque, en el fondo, lo que viene a decir es que nos sentaremos juntos todos los cristianos - sea cada cual de la confesión que sea - para intercambiar en serio nuestras propuestas, hasta que lleguemos al día dichoso de recuperar la unidad perdida.

Por eso, sin duda, el mismo Francisco siguió diciendo: “Debemos caminar juntos: la gente, los obispos y el papa. Hay que vivir la sinodalidad a varios niveles. Quizá es tiempo de cambiar la metodología del sínodo, porque la actual me parece estática. Eso podrá llegar a tener valor ecuménico, especialmente con nuestros hermanos ortodoxos. De ellos podemos aprender mucho sobre el sentido de la colegialidad episcopal y sobre la tradición de sinodalidad. El esfuerzo de reflexión común, observando cómo se gobernaba la Iglesia en los primeros siglos, antes de la ruptura entre Oriente y Occidente, acabará dando frutos”. Y el redactor añade estas palabras de Francisco, palabras que tienen que remover las bases de la teología: “Tenemos que caminar unidos en las diferencias: no existe otro camino para unirnos. El camino de Jesús es ése”.

Con una añadidura final, que les calla la boca a los que viven de la protesta contra todo cuanto viene de Roma: “Es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia. Temo la solución del “machismo con faldas”.... Las mujeres están formulando cuestiones profundas que debemos afrontar.... En los lugares donde se toman las decisiones importantes es necesario el genio femenino. Afrontamos hoy este desafío: reflexionar sobre el puesto específico de la mujer incluso allí donde se ejercita la autoridad en los varios ámbitos de la Iglesia”.

Este papa es noticia mundial porque ha tomado en serio el Evangelio. Y más en serio aún, la centralidad de Jesús en la vida. Lo central no es la religión y sus ritos, ni los dogmas y sus ortodoxias. De nada de eso habla Francisco. Aquí no se escucha el sonsonete de la prédica clerical, moralizante, amenazante y con frecuencia excluyente. El futuro de la Iglesia está en recuperar su pasado. El pasado que nos lleva derechos al galileo Jesús de Nazaret. Si no echamos por ese camino, la Iglesia no va a ninguna parte. Si el Evangelio es el centro, lo decisivo no será la religión. El centro será la humanidad, todo cuanto nos humaniza. Por eso el papa es noticia mundial.

Esta es la interpretación que un cabecilla radical des-católico, un cabecilla muy inteligente, jesuita también como el Bergoglio que fue, capaz de captar la onda e interpretarla. Una perspicaz lectura/comprensión de las declaraciones de PP Franciscus, digna de tenerse en cuenta.

Nada que ver con las prolíficas y prolijas explicaciones de los neo-católicos, empeñados en la comunión con lo que cada vez más parecen ser ruedas de molino.

El entusiasmo neo-papista tiene amplias tragaderas, degluten bien. Por el momento.

Otros (nosotros), como pájaro en la alcándara, vemos, oímos, entendemos, comentamos, nos preocupamos, nos inquietamos.

Y oramos.


+T.

domingo, 22 de septiembre de 2013

La Subida






La Subida es una fiesta de mi pueblo. Se representa el misterio de la Asunción de la Virgen. La Imagen de Ntrª Señora, oculta por un sepulcro dorado con ribetes de nubes contrahechas de tul, sube por una rampa, entre escalinatas con niñas vestidas de ángeles, hasta el trono de su Altar Mayor, donde es coronada.

En el año 1968, se rodó una película protagonizada por el famoso cantaor y artista flamenco Juanito Valderrama, que interpretaba el papel de sacerdote, cura de pueblo. En un momento del film, como fondo de una Misa en la que Valderrama canta un prefacio 'aflamencado', se grabó la Subida, tal y como se celebra cada tercer domingo de Septiembre.

Aun recuerdo - fue en Mayo, el año de mi Primera Comunión - el tiempo que pasamos en el templo parroquial hasta que se consiguió filmar la escena definitiva.

Ahora, aquella grabación de 1968 tiene para todos nosotros, mi familia, mi hermandad, mi pueblo, un precioso valor.

Lo que más nos emociona, a pesar de ver ese mismo acto todos los años, es la Virgen.


¡¡Bendita sea su Gloriosa Asunción !!!


El acto de La Subida hoy:





¡¡¡ Viva la Asunción Gloriosa !!!



+T.

martes, 17 de septiembre de 2013

Una alegría franciscana-francisquista



Hoy, que es la fiesta de la Estigmatización de San Francisco, el Santo nos ha dado una alegría con una esperanza. Y es que como, por obra y desgracia de JP2º, Asís se convirtió en un parque temático de religiones y hasta el prudente PP Benedictus picó el anzuelo y tropezó en la misma piedra, ahora, con el anuncio de la visita de PP Franciscus a Asís, a los católicos conscientes (y dolientes) se nos vinieron encima todo tipo de aprensiones, figuraciones y delirantes suposiciones, casi un álbum de disparates goyescos.

Gracias a Dios, esta vez, Asís va a ser Asís católico, sin promiscuidades impías, simplemente Asís franciscano para el Papa Francisco, sin encuentros aberrantes, sin confusión de lenguas, sin más signos que los de la verdadera identidad católica, sin sucedáneos ni estrambotes impropios.

Digo todo esto porque se ha publicado el programa de actos de la visita de PP Franciscus el próximo 4 de Octubre - Deo volente - a Asís, vean, lean y congratúlense:

Programma ufficiale della Visita di Papa Francesco ad Assis il 4 ottobre prossimo


Irreprochable. De cabo a rabo, adecuadísimo. Lo que católicamente se espera de un viaje papal a Asís. Gracias a Dios.

Y lo digo para que conste que - como los cabales en los toros - cuando hay que aplaudir, se aplaude.

Como todo el mundo sabe, el aplauso de los taciturnos, las palmas de los críticos, son de especial valor. Y sinceramente verdaderas.

Unicuique suum.

A ver si seguimos así con lo de Asís y se extingue 'el espíritu de Asís'.

Oremus.

+T.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Papeles papales



No asumo las nuevas formas del PP Franciscus (que se firma sin PP, él sabrá por qué, que yo no lo sé, ni me lo explico). Quiero decir que no encajo lo sermoncillos de la Misa de Stª Marta, porque no sé lo que valen (y me dan la impresión de que valen poco; tan poco como el minimalismo litúrgico-ceremonial con el que se con-celebran esas Misas domésticas cum pópulo). No sé por qué publican resúmenes (o extensiones) del sermoncillo improvisado, no sé qué se pretende con ese magisterio infra-ordinario que es ínfimo magisterio, aunque ahí va quedando, coleccionándose para el futuro archivo francisquista, que será - témome - tan abultado, por lo menos, como el mega-archivo del magno JP2º.

Resulta paradójico que en la época menos doctrinal y magisterial de la Historia de la Iglesia, en el ejido post-conciliar, mientras más se devalúa el Papado, más publican, escriben y hablan los Papas. Curioso fenómeno.

Pero, aun así, había todavía textos y documentos papales de la intimidad papal que no habían salido del archivador pontificio, cartas personales, apuntes, notas, ológrafos de despacho y cámara, papeles papales sin más, sin otro valor (que ya es mucho) que el de ser del Papa. Ahora, con PP Franciscus, surge un formato nuevo de escrito/documento papal, personal porque es una carta privada, pero pública, porque contesta a una carta periodística y se destina a un periódico, para su publicación.

Repito lo que dije al comenzar, que no asumo ese formato francisquista, para mí sin valor porque la carta no es para mí, sino para su destinatario. Tampoco asumo el equívoco que conlleva, pues puede parecer (y a algunos se lo está pareciendo) palabra del Papa cuando es, solamente, carta de Francisco (sin PP en la firma).  De todas formas, el equívoco está servido, la carta publicada, leída y comentada. ¿Es o no es magisterio? Porque aunque sea de la especie más ordinaria, magisterio ordinarísimo, algo es porque no es una carta de cajón de despacho, sino una carta a la que se le ha dado extraordinaria publicidad.

¿Habrá que decir/citar/leer, por ejemplo, 'De la epístola del PP Franciscus al quotidiano La Reppublica', o algo por el estilo?

Del boloñés Benedicto XIV, que presumía de ilustrado, es famoso su carteo con Voltaire, Federico de Prusia y Catalina la Grande. A ninguno convirtió con sus cartas, pero con todos tres se divirtió, haciendo gala de pluma suelta y tolerante genio. Cosas papales, de aquellos años de rococó en decoración y decadencia vertiginosa de la sociedad, el estado y la Iglesia. Con la guillotina y las revoluciones detrás de la puerta, la epístolas de salón del Papa Lambertini fueron bizcochitos para mojar en chocolate, en tacita de Sèvres y mancerina de plata.

Yo me pregunto qué son, qué significan estas neo-formas de Francisco (sin PP).

Me inquieto con todo ello porque, aunque los entusiastas sigan aplaudiendo, no me parecen signos de esplendor, ni de fortaleza, sino que intuyo el aviso de la decadencia presente y más descomposición adveniente.


+T.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Sub dulce praesidium Mariae nominis



Madre Virgen Santa del Hijo Divino

Arca preciosa de la Alianza Nueva

Reina y Esclava de Dios predilecta

Inmaculada, incólume, siempre intacta

Asunta al Cielo, por nosotros ruega


Tu Dulce Nombre es nuestra fortaleza,
María, Reina y Madre, sobre todas bella
Defiende piadosa a la Santa Iglesia.

Gloria siempre a Dios que en ti se recrea.


Ex Voto

+T.

 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Triunfalismo

 
El sermoncete de la Misa de Stª Marta podría decirse que es el equívoco cotidiano. No es que no se pueda interpretar rectamente, es que se puede entender incorrectamente. Y de ahí su, diríamos, equivocidad, algo tan peligroso cuando el autor-predicador es el Papa (aunque sea manifiesta la reluctancia de PP Franciscus a titularse Papa; ni siquiera se firma-rubrica con el tradicional PP acompañando al Franciscus).

Ayer dijo algo que - como quasi siempre - parece no meditado, fruto de la improvisación al comentar el Evangelio de la Misa. Volvió (eso parecía) a censurar ciertas actitudes y comportamientos intra-eclesiales, sin decir nombres, sólo dejando medias palabras. Si señalar sin probar es problemático, insinuar sin precisar es confundente, y también injusto.

Dijo cosas como estas:

"...Cuando vemos a estos cristianos, con tantas actitudes triunfalistas, en sus vidas, en sus discursos y en su pastoral, en la liturgia y tantas otras cosas, es porque en lo más profundo no creen en el Resucitado..."

(aquí transcripción del sermoncete complero, según Zenith)

Uno no sabe bien - ¡como no se explica! - qué querrá decir con eso. No sé qué entiende por triunfalismo. No sé qué entiende por triunfalismo en la liturgia. No sé. Pero dado que se complace en ese minimalismo malentendido como 'sencillez' con todos sus etcéteras, parece que se capta la intención muy crítica, híper-cesurante de esas palabras. Unas palabras en extremo hirientes pues descalifican la fe y dudan de la sinceridad de aquellos en los que detecta una 'actitud triunfalista'.

Por ejemplo, las palabras del sermoncete infligen una herida afrentosa a estos enormes 'triunfalistas':



Según lo predicado ayer, estos hermanos venerables que celebran con tanto esplendor a Cristo, no creen - dice Francisco - en Cristo Resucitado. Su 'triunfalismo' es sólo disimulo, porque, en verdad, la relumbarnte solemnidad enmascara su falta de fe. Ni más, ni menos.

Esas palabras del sermoncete, además, parecen confirmar una preocupante tendencia a subsumir el esplendor de la fe, a negar o reducir la gloria de la gracia y la radiante manifestación del Misterio.

Que se eclipse el Sol. Que se nuble la luna. Que se apaguen las estrellas y luceros. Que se extingan los cometas y no chispeen las estrella fugaces en la noche.

Que todo sea penumbra, sombra.

Como canta el tango: 'Y todo a media luz / crepúsculo interior'

Por lo menos, esa es la impresión.

¡Cuánta gloria para nuestra Santa Madre Iglesia! (...Triunfante ???)


+T.

domingo, 8 de septiembre de 2013

In nativitate Virginis



Orémus.

Famulis tuis, quaesumus, Domine, caelestis gratiae munus impertire: ut quibus beatae Virginis partus exstitit salutis exordium, Nativitatis eius votiva solemnitas pacis tribuat incrementum.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Filium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.

R. Amen.




Ex Voto

+T.

Tres amores


En mi casa cantaban mucho y cantaban muy bien. Mis abuelas y mis tías cantaban que admiraban. Las recuerdo - yo era muy niño - durante la Novena de la Virgen, en el coro, en torno al armonio, afinando las notas con el organista, antes de empezar a cantar.

Mi abuela ya no cantaba, sólo iban al coro mis tías. Tia Asunción tenía una voz suavísima, melodiosa y tierna, emocionaba a todos los que la oían; tio Enrique, su hermano, en cuanto la oía cantar, lo que fuera, salía llorando. Tia Rosario era imponente, una voz portentosa, llena y rotunda, dominante, fascinaba a todo el que la escuchaba. Decía Don Rosendo, el cura, que él mismo tenía que reprimirse porque, cuando la oía cantar en la Novena, le daban ganas de aplaudir.

Recuerdo muchas de las canciones que entonaban a la Virgen, algunas de ellas eran arias de ópera o romanzas de zarzuela arregladas, con una letra piadosa ad casum. A veces les gustaba cantar juntas, interpretando una voz cada una, o haciendo una de solista y las otras de coro. Por eso he puesto el yutube con una de aquellas canciones, 'Los tres amores', que, con mucha gracia, mis tías llamaban 'el rapto musical', porque se enteraron de que iban a estrenarla para otros cultos, y se buscaron la partitura y arreglaron la letra para adelantarse y poderla cantar antes, en la Novena de la Asunción. Sería allá por el año 1910, ó 1912, antes del casamiento de abuela Enriqueta.



Tía Rosario enfatizaba cuando llegaba al verso que dice 'amor de patria'; ella explicaba que desde la guerra lo cantaba con más pasión. Manolito el ciego, el organista, dejaba de tocar para que la voz resonara sóla, enorme, llenando toda la iglesia.

-'Temblaban hasta los prismas de las arañas', recordaba mi tía Flora.

Ahora que ya no están, cuando oigo estas canciones, recreo sus voces, sus conversaciones, sus ojos, sus manos, el olor del agua de jazmines que usaban, el sonido de los tacones, el movimiento de los abanicos, las pulseras y el relojito prendido en la pechera, junto a las medallas, los velos de blonda  con los alfileres de cabeza negra y los misales.

Ellas eran ya mayores, casi ancianas. Y yo era un niño que guardaba cosas, olores, sonidos, colores, que ahora me vuelven y me envuelven en volutas del pasado, un valioso reservorio de cosas pequeñas impregnadas en cariño, imperdibles de alma, prendedores de amables momentos de vida que aun relucen.

La misma canción interpretada por Plácido Domingo:





+T.


sábado, 7 de septiembre de 2013

viernes, 6 de septiembre de 2013

Addenda a la confusión de marras


Como las cerezas en canasto, que tomas una y se te vienen enredadas doce, pues así, más o menos, con lo del ayuno confuso-promiscuo.

Ahora son los agentes de RomeReports quienes incrementan el equívoco con la aportación de este yutube, ver para creer (o para no creer):




Para definir e ilustrar lo que es el ayuno, hablan de 'otras grandes tradiciones religiosas', considerando a la Iglesia una institución más entre todas ellas, en el mismo orden de los sumandos, como una 'tradición religiosa' más.

"Por cuestiones políticas, civiles, religiosas o médicas, muchos lo han practicado a lo largo de la historia", dice la locutora; y seguidamente cita a tan conspicuos ayunantes, a saber: Gandhi, Confucio, Aristóteles y Luther King.

De Cristo ayunante no se dice ni pío, rien de rien, no vaya a ser que los adeptos a alguna de las 'otras grandes tradiciones' se incomoden y no vengan a ayunar con PP Franciscus, el convocante.

Dice también la parlanchina que:

"Para las grandes religiones, ayunar es arrepentimiento, apertura del alma y plegaria; es una muestra de contrición y de unión entre hermanos".

Supongo que el fantástico 'espíritu de Asís' estará la mar de contento con todo esto.

¡Qué bien todos ayunantes, todos juntos, todos, todos!

Al final, todo será una fiesta.

Otra fiesta.

Menos mal que el bueno de Don Guido Marini ha organizado una vigilia católica: Confesiones, Rosario y adoración del Santísimo:





¡Qué lastima que no sean más (muchos más) los buenos como Don Guido!


+T.

Lo confuso confunde y crea confusión


La víspera de ayuno francisquista por la paz en Siria, el Oriente y en todo el mundo, dicen que casi todo el mundo va a ayunar con PP Franciscus. No sé. Lo dudo. Al final ayunarán (ayunaremos) los católicos devotos que todavía creen (creemos) en el ayuno y la obediencia al Papa.

Pero en el mundo exterior y en nuestras propias periferias (católico-romanas, me refiero) cunde la confusión del qué, el cómo y el porqué. Una tendencia moral que, desde hace 50 años, no ha hecho más que aumentar.

Así, por ejemplo, el ayuno francisquista pro pace se entiende en los medios como un 'gesto cívico' con un cierto estrambote cristiano:

Al gesto cívico en favor de causas justas se le añade un aspecto espiritual: el arrepentimiento y la plegaria

La cita es católico-esperpéntica en sumo grado:

"Ayunar es un encomiable gesto cívico en favor de causas justas, al que los creyentes añaden –sin complejo de superioridad pero tampoco de inferioridad- un aspecto espiritual: el arrepentimiento y la plegaria."

Y así estamos. Y con eso andamos. Y con estos bueyes aramos.

Si - como se ha anunciado - en la vigilia de oración in ieiunio comparecen el Muftí de Siria, algún rabino despistado y un par de budistas vagabundos, podrá suceder que la plegaria pro pace sea también tan confusa y confundente como ya lo es el ayuno.

Estas cosas pasan cuando se promiscua en y con cosas muy delicadas, que, si se mezclan, ven mermadas y volatilizadas sus esencias sobrenaturales.

Espero que se me entienda.

Y aclaro para los perplejos católicos irracionales que a veces pasan por ExOrbe que en mi casa se ayunará. No como el Viernes Santo, no; pero algún ayuno se hará.

Ya dije el otro día que si el Papa convoca, es algo muy serio...aunque sea muy confuso.


+T.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Otros hombres, otros tiempos...otra iglesia???

El Cardenal Secretario de Estado Rafael Merry del Val signa el concordato con el representante de Serbia 24 junio 1914 (en la foto, de pie junto al Cardenal, el joven Eugenio Pacelli, futuro Pio XII)
Siento (padezco?) cierta fascinación (selecta) por algunos personajes de fin de época, trasuntos de una decadencia irrefrenable, hombres de cierre de capítulo, figuras de apéndice con notas, de coda con variaciones, de adenda ilustrada. A veces los rastreo por museos, bibliotecas, crónicas; otras veces me salen al paso, como efecto de una misteriosa recíproca empatía. El otro día, por ejemplo, me puse a buscar una filmación en la que sale Tedeschini, el Cardenal, bendiciendo. No encontré las imágenes que recordaba, pero sí estas otras, que me valen para ilustrar:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/programa/memoria-popular-parla-del-xxxv-congreso-eucaristico-internacionalde-barcelona-1952/920240/

El reportaje recoge diversos momentos del Congreso Eucarístico Internacional de Barcelona, al que asistió como Legado Pontificio el Cardenal Federico Tedeschini. Yendo en procesión para celebrar Misa Solemne, se detiene ante las cámaras que filman el acto y bendice (suponemos que a los operarios del NO-DO, o, remotamente, a los eventuales espectadores de la grabación); véanlo (disfrútenlo) en el minuto 15 y siguientes del documental. No bendice descuidadamente: Detiene su paso erguido, ceremonial, procesional; se gira, mira, eleva el brazo y traza una cruz reverentemente, un movimiento de rúbrica, no casual, ni rutinario, tampoco es ensayado, o estudiado: Es una bendición consciente, intencional; es un acto sagrado ejecutado por un sacerdote consciente de su ministerio y creyente en su ministerio.

Tedeschini cierra con los años de su nunciatura en España toda una época, que podríamos remontar al siglo XIX. Cuando deja la nunciatura de Madrid, ýa cardenal (electo in pectore desde 1933 y publicado en 1935), en junio de 1936, se lleva con él un estilo diplomático-vaticano que desaparecerá con él mismo y los prelados de su generación. Hasta sus últimos años (cuando el Congreso Eucarístico de Barcelona estaba a punto de cumplir los ochenta años), fue una de las figuras venerables de la Roma de Pio XII, Arcipreste de la Basílica de San Pedro y legado papal en señaladas ocasiones.

A los curiales de entonces se les formaba muy bien como sacerdotes; cuando eran llamados para entrar en el cuerpo de prelados que irían a servir en las legaciones papales, se les preparaba no sólo en las tareas estrictamente diplomáticas de representación y burocracia curial, sino también en la etiqueta y los ceremoniales de las cortes y estados donde deberían actuar. En todos esos ambientes, destacaban por la elegancia y la finura que, era fama, iban anejos al oficio de los agentes de la Santa Sede. Llevaban consigo, además de lo aprendido en la Academia de Nobles Eclesiásticos, aquella inefable impronta de la historia, que les marcaba un indeleble sello de dignidad grave y cortés, sagrada y noble, discreta e imponente a la vez.

En la generación de Tedeschini se notaba la impresión del magnífico Merry del Val, en el que todos reconocían el modelo ideal de 'príncipe de la iglesia'. El estilo del Cardenal Rafael Merry del Val fue un paradigma admirado por los mismos prelados que le trataron y conocieron en activo, ya fuera en los años en que desempeñó la Secretaría de Estado bajo Pio X, o luego, durante los pontificados de Benedicto XV y Pio XI, siendo una figura emblemática del Colegio Cardenalicio. Mantener fama de santidad sin perder la de noble, fascinante y digno entre los dignos, es signo de una aristocracia superior participada por muy pocos.

En esta grabación que recoge la visita de los Príncipes de la Casa de Saboya a SS Pio XI, en Diciembre de 1929, se puede ver al Cardenal Merry (pocos meses antes de su muerte) cumpliendo su oficio de Arcipreste de la Basílica de San Pedro, recibiendo, acompañando y despidiendo al Príncipe Humberto de Saboya y las Princesas. Se le distingue por su porte, alto y gentil, vestido con el antiguo hábito cardenalicio, con la muceta de armiño y la capa de moiré plegada y recogida al brazo (son unos segundos tan sólo, a partir del minuto 5' del yutube).




De todo esto me acordé el otro día cuando ví este otro yutube con unas imágenes del recién electo Secretario de Estado, Mons. Pietro Parolín:




Sin palabras, como el yutube. Sin pompa, sin ceremonia, sin sotana, sin ningún particular solemne. Un simple sacerdote vistiendo clergyman. Lo mismo podría vestir chaqueta y corbata. En un momento del yutube, aparece con otro sacerdote, prelado como él, suponemos, los dos deambulando por uno de los corredores que circunvalan il Cortile di San Dámaso, el centro de los Palacios Apostólicos donde residen las más altas instancias de la Curia Papal, a poca distancia de los mismas (ahora desocupadas) estancias pontificias. Esas loggie con los antiguos frescos del mapamundi, de tiempos de Gregorio XIII, que vieron pasearse la magnificencia de otros tiempos, hoy sólo ven a dos discretos funcionarios de curia, que lo mismo pudieran ir en look de gerente-empresario-financiero de la city o de la bolsa. Atendiendo a la deriva de los acontecimientos - ¡quién sabe! - quizá en un futuro (no muy lejano) los prelados del Vaticano vistan como ya visten muchos prelados de la Iglesia Católica: Traje no-prelacial, atuendo corriente, como la gente vulgar, como todo el mundo.

No hace falta decir nada, sólo comparar la actualidad y sus hombres con el pasado y los suyos. Las diferencias de estilo son clamorosas. ¿Las de 'espíritu' también?

Destaco y subrayo que no son hoy/ahora más santos porque sean más 'sencillos'. Los hechos prueban que no, con dramática y escandalosa actualidad.

Tampoco entonces eran más arrogantes porque vistieran con más pompa.

Curiosamente - Uds. lo sabrán - el imponente Merry del Val rezaba todos los días la Letanía de la Humildad.

Otro signo de distinción.

+T.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Llamada al ayuno

Si el Papa llama a una jornada de ayuno y oración, es algo muy serio. Y ha convocado un día de rezo y ayuno para el próximo 7 de Septiembre, Sábado, víspera de la fiesta de la Natividad de la Virgen. Pero el motivo no es penitencial, propiamente, sino una rogativa por la paz, la paz para Siria, el Medio Oriente y todo el mundo.

Alguna vez he comentado en ExOrbe la quasi general desaparición de la conciencia penitencial de la abstinencia y el ayuno cuaresmales, siendo su causa principal la devaluación que estas prácticas tradicionales de penitencia sufrieron por la crítica y el desprecio de los eclesiásticos, obispos, sacerdotes y religiosos.

El ayuno no es un invento de la Iglesia, sino un acto de piedad reconocido, practicado y recomendado por Nuestro Señor, con varias citas en los Evangelios. Su desuso advino cuando la demolición del post-concilio sometió a crítica deconstructiva todas las prácticas del catolicismo tradicional. Algunas propuestas de reforma, fueron, de hecho, una sentencia de supresión. Algo tan formativo para la conciencia y la piedad de los fieles como el ayuno eucarístico, una práctica, en muchos casos, cotidiana, se redujo al mínimo y tendió a desaparecer de la intención de la mayoría de los comulgantes. La disciplina de la abstinencia de los viernes quedó como optativa y sustituible por otras obras, a elección de cada fiel. Y la gran abstinencia-ayuno de la Cuaresma fue ridiculizada y atacada como una acción tendente a la hipocresía, una superstición, un atavismo oscuro que evocaba épocas ya superadas por la modernidad eclesial post-conciliar.

Cuando en ciertos ambientes se quiso recuperar la práctica de la abstinencia y el ayuno, se justificó con razones ajenas a la disciplina de la penitencia cristiana. Se llegó así al concepto del 'ayuno temático'. No se ayunaba por la consideración de la observancia penitencial de la Iglesia, o según la oportunidad del tiempo cristiano, sino que se dotaba al ayuno o la abstinencia de una motivación ajena a la penitencia, y así se proponía el ayuno como gesto de solidaridad con los hambrientos, o como acción en referencia a alguna rogativa concreta y circunstancial, suponiendo que eran estos motivos externos los que conferían el valor al ayuno o la abstinencia, fuera de la esencial consideración penitencial.

De este estilo es el ayuno convocado por PP Franciscus.

Un ayuno con ciertos anejos y connotaciones extrañas, porque invita a unirse también a no católicos, a no cristianos y a 'los hombres de buena voluntad', en esa línea de globalización pan-religiosa típica del Beato Magno y que PP Franciscus ha asumido con característico entusiasmo.

La invitación de PP Franciscus se indefine también de forma muy característica, muy al estilo de los textos, documentos y proclamas vaticanosecundistas, pues no indica el cómo practicarán los no-católicos no-cristianos no-creyentes (pero benevolentes) que acepten la invitación al ayuno, pues se dice que lo hagan "...según el modo que considerarán más oportuno" (sic). Conque, dado el grado de multiplicidad de posibles prácticas según cada religión o irreligión, a saber qué podrán considerar oportuno esos variopintos invitados. Confieso mi confusión.

Pero el colmo de la perplejidad me ha sorprendido al toparme con esta noticia de última hora:

El Gran Muftí de Siria desea ir a Roma para unirse al Papa Francisco y orar juntos por la paz

Alguna vez he escrito sobre la paradoja de poder rezar a 'un mismo Dios' si uno de los deprecantes no reconoce a Dios (el Islam, por ejemplo, que niega absolutamente la existencia de Dios Uno y Trino, considerando blasfemia horrenda la misma consideración de las Tres Divinas Personas). ¿Es posible la abstracción de suponer un rezo unido que prescinda de consideraciones que son objeto esencial de la de fe? ¿A Quien se reza entonces? ¿En Quien se cree al rezar?

Al fin, el ayuno y la oración convocados para el sábado 7 parecen perder su valioso carácter penitencial y se re-definen según las tendencias del 'espíritu  de Asís', con ese repelente tufo indiferentista que impregna todo lo que allí se hizo.

A pesar de todo lo dicho, retomo lo que dije al empezar: Si el Papa llama a una jornada de ayuno y oración, es algo muy serio. Y ha convocado.


+T.