lunes, 30 de noviembre de 2009

Repugnantísimo Garrigues W. el influyente


Hay tribus de supervivientes, clanes que se han casado con la que estaba en el escaparate desde el Cuaternario al Tercer Milenio, sin escrúpulos, ya fuera cromagnona la pretendida o niña masona la elegida. Ellos son así, enseñados para sobrevivir, educados para permanecer, sea con rey, con tirano, con dictador, con generalísimo, con emperador, con la reina Dido (de Cartago) y con Catalina la Grande (de Rusia) y/o con el Papa de Roma. La cosa es estar en la tribuna del que mande. La cuestión es seguir ganando con el que toque el pito. El que sea. Como sea. ¿Cómo se hace? Acomodándose, impasible el ademán. Y les molesta que se les incomode.

El tal Garrigues que se lanza a decir si-pero-no-sino-todo-lo-contrario, es un desecho de tienta del tentadero de la política que un día aspiró a ser pero se tuvo que replegar a sus labores, sus pingües labores. Él, propiamente, más que nada, ha heredado un despacho de papá, un negocio familiar, un apellido. Bien educado, bien relacionado, con contactos de arriba, de muy arriba, uno de los de toda la vida, de todas las salsas y en todos los cocidos. Ellos son así. Liberales, of course, con ese "toque inglés", of course.

Liberal, traducido, quiere decir omnívoro, quiere decir ubícuo, quiere decir polícromo. Y por eso opina y dice semejantes contradicciones, sin contradecirse, porque en un liberal-liberal no caben contradicciones, son un círculo circunferente que circula, que está aquí estando allí y sin dejar de estar ni en un sitio ni en otro. Siempre ganan a la ruleta porque apuestan a todos los números, passe, manque, le rouge et le noir, par e impar. Y si papá perdiera, el nene ganaría. Tienen asegurado el traspaso y amortizados los gastos del desgaste, si lo hubiera.

Lo que pasa es que despintan mucho donde se arriman, y dejan huella. Y olor. No sé cómo le responderán sus amigos, sus obsequiosos católicos que se honran de codearse con un Garrigues de los Garrigues de toda la vida, con tanta "clase" de esa clase. A ver qué dicen de lo que dice Garrigues (por cierto en un medio de provincias, un periódico zamorano, muy leído, no lo dudo). ¿Qué dirán los patronos de esa Cátedra docta donde le han sentado como "autoridad"? ¿Qué opinión les merece a los patronos de la Universidad de Navarra lo que dice/recomienda/aconseja/advierte/dicta Garrigues W en esa entrevista?

En suma, es una amonestación, con toda la gravedad del eminente Garrigues W. con despacho internacional. Dice, en suma, Garrigues W. que la Iglesia debe cambiar porque los tiempos cambian. Y el Decálogo del Sinaí se ha quedado obsoleto. Y la Iglesia católica debe ser social y políticamente abortista si no quiere quedarse atrás del todo, en la cola de la civilización y el progreso de Occidente. Lo dice él, Garrigues W. tan bien situado en la atalaya, que ve venir las cosas desde lejos, él que está tan alto y bien colocado.

Bien. Dejémosle ahí, en su cátedra universitaria, en su despacho, en sus cosas, con sus prospectivas y perspectivas liberales.

Pero permítanme que exprese mi inquietud: ¿No les da la impresión, no les parece a Ustedes que Garrigues amenaza, que Garrigues amaga, que Garrigues atenta? Porque a mí me da esa impresión. Relean la entrevista, please. ¿A que sí? ¿a que suena a palmetazo, a trallazo de látigo, a movimiento de fusta?

Como no publican listas, nunca se sabe quiénes son; y cuando filtran nóminas, están falseadas. Ya se sabe. Pero a mí el lenguaje de este me huele a logia, mandil, compás y escuadra desde lejos. O, por lo menos, lo representa muy bien. Y Trilateral y esas cosas, también, con todos sus inquietantes mitos.

Él dirá que no. Pero lean ustedes y vean que este tipo de personajetes se definen en adversativo, afirmando o negando con un pero/aunque/mas/sin embargo a continuación.

Por eso sobreviven tanto y bajo tantas circunstancias.

A mí me resta la curiosidad de saber en qué cree - si cree - este avispado semoviente.

De todas formas, el repugnante Garrigues, de los Garrigues, está dando un aviso. Sépase. Tómese nota. No digan después que no advirtió.


p.s. Por cierto, que además de ser Presidente de una cátedra de no sé qué en la Univ. de Navarra, es también doctor honoris causa por Comillas, sin solución de personalidad, sin contradicciones, muy "liberalmente". Ejemplo académico de cómo se puede servir a "dos señores a la vez" o tener velas encendidas a uno y al contrario (en la foto, el que le hace los honores y le pone el anillo en el dedo es el no-jesuíta neo-arriano rector de Comillas, tan afines ellos (lo que no termino de encajar es lo de Navarra etc.))

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sábado, 28 de noviembre de 2009

Bono, el que asesina con leyes


Dice Bono que está "dolido". Seguro que no puede dormir. Muy afectado y con remordimientos. A lo mejor ha ido a confesarse con los no-curas de la des-parroquia de Entrevías. Y dice en la prensa, con la cara de cateto ambulante versión nuevo-cacique nuevo-rico, dice que él, Pepe Bono, socialista, no es un asesino.

De verdad, Bono, ¿tú no eres asesino? Pero haces leyes para asesinar. ¿O te crees que Hitler mataba judíos en directo, con un tiro en la nuca? ¿O te imaginas que Stalin asesinaba rusos fusilándolos él mismo, con su propia mano? ¿Eso te figuras, Bono? Los crímenes mayores, esos que espantan a la humanidad, se han ejecutado con una firma sobre un papel, como tú y los de tu tropa sociata estais haciendo, Bono.

Ya que se acerca la Navidad, recuerda también que tampoco Herodes estranguló ni degolló con sus propias manos a los Inocentes de Belén. Herodes hizo como tú y los tuyos, desde su sillón dió permiso para matar.

Y así te podría seguir poniendo ejemplos, hasta con cuentos de reyes y reinas malvados que mandan asesinar, matar, aniquilar.

¿Y sabes tú quienes son los que pagan más y más caro? Los "parias de la tierra", la "famélica legión" que canta la letra del himno de los marxistas. Ya no les dejais ni el único bien que les quedaba, sus hijos.

Enseñais el mal a los niños, pervertís a los jóvenes, y facilitais que las madres se conviertan en asesinas. Todo eso haceis, Bono.

Si tú no te ves como un asesino, Bono, será que no te miras en el espejo de la vida. O que has roto el espejo de tu conciencia. O que pasas sin mirarte en los espejos del bien y del mal.

El espejo de la Ley de Dios hace mucho que ya no está en tu casa, tan tolerante para la muerte y tan poco defensora de la vida, la vida de los otros, de los que no podrán nacer gracias a las leyes que tú y los tuyos (y las tuyas), Bono, ideais, votais y firmais.

Tú, Bono, no eres un asesino con pistola, metralleta, bomba atómica o cámara de gas: Tú y los tuyos matais con leyes.




p.s. Por cierto, se me olvidaba: Tanto te molesta Pinochet y no te molesta el abuelo de tu nuera, el cojo Romanones.

n.b. No me pregunten, que no sé más: Pero la que está en la foto junto a Bono es una dominica liberal, de importación, con la lengua muy suelta y la fe descompuesta, que no sé qué pensará de la ley ni de la culpabilidad de Bono. Muy arrimada la veo al presidente abortista del Congreso.

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viernes, 27 de noviembre de 2009

Un requiem a media luz



Se me iba Noviembre sin un buen Requiem. Y no puede ser. A mí no me gusta Mozart, salvo el Requiem y otras cuántas piezas/fragmentos passim. Pero el Requiem sí, mucho. No sé si conté que estuve en un Requiem de Mozart por Mozart, memorable. Fue que a no sé quien se le ocurrió la tremenda de organizar una Misa de requiem por Mozart con su Requiem, de verdad. Y en San Pedro del Vaticano, nada más y nada menos. Tuvo que ser - por ahí tengo los prospectos, metidos entre las páginas de algún libro que no sé cual ni dónde estará - tuvo que ser en Noviembre del '92, si no estoy más alzheimer de lo que me temo. Fue un horror.

No recuerdo la orquesta, ni el coro, ni el director (quizá el plantel del Santa Cecilia???...no sé; o los del Mozarteum de Salzburgo???...no pongo en pie). Pero sí recuerdo que celebraba el cardenal Noé, Don Virgilio, que era entonces Arcipreste de la Basílica de San Pedro. Como fue maestro de ceremonias de Pablo VI se le pegó la voz del Papa Montini y entonaba las oraciones quasi como él, con una vocecita suave y carrasposa, muy comedido.

El invento vino por el bi-centenario de Mozart. Pero como los liturgistas y ceremonieros del Vaticano tenían (siguen teniendo?) alergia traumática reactiva contra el Misal Tradicional y el Rito Antiguo, por no celebrar la Misa tal y como se celebraba en tiempos del Mozart y su Requiem, idearon una componenda: Se interpretaron las partes del Requiem acomodándolas a la Misa de Pablo VI, (introito, kyrie, sanctus, agnus) y la sequaentia Dies Irae se dejó para el final, como una especie de (risum teneatis) de acción de gracias. Tuvo que ver.

Porque en el Vaticano son de piñón fijo para ciertas menudencias y detalles. Por ejemplo, la luz se enciende (toda la espléndida iluminación interior de la Basílica) si celebra el Papa; si no celebra el Papa, a media luz como el tango. Aunque fuera el celebrante el Cardenal Arcipreste y fuera el Requiem de Mozart por Mozart: A media luz.

Como era un requiem y a pesar de ser media luce se veía razonablemente bien, pues la cosa no llamó la atención a la gente que no sabe cómo se ilumina la Basílica cuando celebra el Papa, que da ganas de tocar las palmas (antes tocaban trompetas de plata, ¡las cosas!). Pero vale, valía aquella estupenda media luz para el Requiem. Empezó, siguió, Noé predicó una homilia ligerita, de circunstancias. Prosigue la Misa. La Comunión y todo. Termina con Bendición. Y se retira el Cardenal Noé camino de la sacristía, y en el momento en que bajó del Altar, empezaron a apagar las luces y empezó a sonar el Dies Irae. Las luces apagadas dejaron toda la Basílica apenas con la iluminación corriente de todas las tardes, y en Noviembre, a las siete, en Roma, es noche cerrada. Entonces sí que se creó "ambiente" de requiem, muy propio.

Pero, de pronto, unos estallidos, desde lo alto, como si pisaran cristales y crujieran: "crrrriiiissssstiiiiissssss-chiiiirrrrissscliiiiinnnn-clinnn-clinnn-clinn-triss-triss!!!! Y el coro y la orquesta con el Dies Irae, que es la mitad o más del Requiem. Y los crujidos aquellos, que nadie sabía qué sería, y todo el mundo mirando arriba, a la cúpula, porque parecía qe sonaba por allí. Pero era toda la Basílica la que rechinaba, cornisas, cúpula y artesonados.



Yo, muy yo mismo, inmutable, recogido, rezando y oyendo el Dies Irael y los chirridos como si no hubieran chirridos y sólo sonara el Requiem. Pero a mi vera había un prelado que estaba invitado, sentado junto a mí, los dos en preferencia porque teníamos buenos biglietti de esos que dan a prelados y monseñores y compromisos de curia etc. Y el prelado que estaba a mi vera decía por lo bajini, profundo : -"Ja,ja,ja; jo,jo,jo; ju,ju,ju...". Después me enteré que le habían propuesto otro Requiem de Mozart en su Catedral y por eso fué, a ver cómo quedaba, y poder decir si sí o si no.

Cuando terminó - aplausos comedidos, San Pedro impone mucho y con luz no-papal, mucho más (y después de un requiem, más) - nos enteramos por fín qué habían sido aquellos molestos chasquidos: Los cristales de las lámparas de artesonados, cornisas y el tambor de la cúpula, que rechinaban al enfriarse y hacían todo ese ruído multiplicado por los ecos de la Basílica, y más notorios por el silencio educado de los asistentes-oyentes del Requiem de Mozart por Mozart.

En fin, una tarde inolvidable, muy de Noviembre, muy selecta.





No pongo el Requiem de Mozart, no sea que me rechine el blog. Me he decidido por el de Cherubini, que me gusta mucho también, y es tan romántico, tan royaliste, tan demodée ancien regime, tan reaccionario, porque lo compuso para el infeliz Luis XVI, que en paz descanse y santa Gloria haya. Amen.

Lo compuso, claro, post-revolutionem et post-guillotinam. Si no, nos hubiéramos quedado sin Cherubini y sin su Requiem.

Las revoluciones y las izquierdas son de estética tan ínfima que no tienen requiem, ogh!

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El Archbishop idólatra (un epígono del "espíritu de Asís)


Pienso que una acción tan escandalosa como esta debe ser publicada; no se puede callarla, ni taparla, ni disimularla. Pienso que habría que dirigir cartas de denuncia y protesta a quien corresponda pidiendo una retractación, una corrección, una reparación pública: Una penitencia pública. Porque el pecado de idolatría del Arzobispo Nichols ha sido público, y tiene que purgarse en público. ¿Nunca se ha depuesto a un Arzobispo por hereje? ¿Nunca se ha destituído a un Arzobispo por pecados escandalosos? Y la idolatría es un gravísimo pecado, impensable en un sacerdote, inconcebible en un obispo. Un Arzobispo "paganizando" en público debería ser un obispo desautorizado públicamente. Pro bono fidei, pro bono Ecclesiae.

La primera vez que un Papa pisó una sinagoga, visitó una mezquita, alternó con paganos...a algunos les hizo gracia. Son los mismos que han hecho un pan-ecclesialismo omni-comprensivo pluri-espiritualista; los que se han ido alejando cada vez más del credo y se han puesto a cantar mantras; dejando la Cruz y abrazando al idolillo pagano de turno, hoy un Buda, mañana un Confucio, luego un Shiva, después un lama reencarnado. Y un Talmud. Y un Corán.

El otro día comenté en el blog de un amigo que por no hacer una cosa tan "insignificante" como esa que ha practicado Nichols, por sólo eso, iban los Cristianos al circo de las fieras y eran destrozados por los leones del César perseguidor. Tres siglos duraron las Persecuciones, de las que uno se podía librar echando un puñadito de incienso delante de una estatua del Numen Imperatoris. Sólo con eso se libraba uno de ser arrojado a las fieras, con un "gesto" como ese que ha hecho el Archbishop Vincent Nichols.

Por eso - además de por otras cuestiones - es tan escandaloso lo de Nichols, un Arzobispo confraternizando con los paganos, participando de un rito con idólotras. Quizá los mismos (o los primos hermanos) de los que están quemando iglesias, asaltando colegios, y matando cristianos en la India. Yo no soy especialista en paganismo ni distingo mucho a un idólatra de otro. Pero ese rapado de la túnica azafrán que le pone en la frente a Nichols él sabrá qué (ceniza de Miércoles de Ceniza no es, seguro), ese de la ropa anaranjada, ese debe de estar muy cerca, muy cerquita, de los que persiguen cristianos en la India.

¿Qué saca Nichols de todo eso, aparte del escándalo? ¿Buena imagen? ¿Piensa que eso le da puntos y prestigio como hombre de Iglesia? ¿Una demostración, un alarde de tolerancia? ¿Un perfil de hombre de diálogo? ¿Ha ganado credibilidad?

Cuando uno considera que se acerca la beatificación de Juan Pablo II, teme uno que con el beato se beatifiquen todos sus hechos. Y uno se echa a temblar. Porque teme actos como este de Nichols, que, bien mirado, al final no es más que "retomar" o "relanzar" o "repetir" o "emular" el "espíritu de Asís", aquel malhadado y nefasto "espíritu" que sentó en un estrado a todos con todos y al Papa, Cabeza Visible de la Iglesia, entre todos y con todos como uno más. Que lo estofen con oro de caridad o lo pinten con niebla difuminada para que no se note, pero el "espíritu de Asís" desprendía un tufo insalubre de sincretismo y de indiferentismo. Con el Papa en el centro. Y ahora ese Nichols, para que se vea, para que se entienda, que aquello de Asís ha causado indigestión y tiene resaca, mucha resaca.



¿Y qué más? ¿Habrá más? ¿Más nicholaseo filo-paganizante? No diré, no les contaré, en quién estoy pensando, pero desde Martini a Schonbörn hay más de uno y de dos y de tres...que irían "¡con mucho gusto, cómo no!" a una y a dos y a tres de esas matinèes o soirèes con infieles paganos. Con foto y con prensa y con youtube si hace falta.

Yo, si pudiera, movilizaría una campaña pidiendo la destitución de Nichols. Por lo menos dejo este articulete, para que conste.

En todo caso, añadan Uds. - si son conscientes - ese nombre "Nichols" a la lista vergonzosa de los que están y no debieran estar, de los que son pero no debieran ser.

Procelosos tiempos los nuestros. Demasiadas brumas para que luzca el sol. Lo peor es que son sombras internas, no externas.


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miércoles, 25 de noviembre de 2009

Catharina novembrina


Me toca Santa Catalina, por patrona de filosofos. Yo no soy filósofo, faltaría más; pero he estudiado Filosofía. No toda la que quisieron que estudiara, porque soy muy escéptico tocante a la Filo, total un sarta de ocurrencias de unos y otros con más o menos acierto y/o aproximación a las cosas, los hombres y el Misterio Divino.

La sentencia "philosophia ancilla Theologiae" me parece absolutamente verdadera, muy práctica; y toda filosofía que niegue a Dios o le ignore, no debiera haber existido ni debería existir. Una puntada más: Nada más ridículo que titularse "filósofo"; conozco a uno que se lo puso en la tarjeta de visita, el mentecato. Es como lo de "escritor", que también es una irrisión encontrase a uno que te diga que es "escritor". Yo, para estas titulaciones, no reconozco a ninguno con menos de dos siglos.

Pero volvamos a la Santa, que hoy es su día. En los EEUU de América es cuando matan y se comen el pavo-turkey, tan célebre como la Coca-Cola y el Papa-Noel. Yo de chico, con lo de los pavos de Acción de Gracias que salían en la pelis yankees, no me enteraba bien si era Navidad o no, porque el pavo me confundía.
Hace unos años me pilló un día de Santa Catalina lo más cerca que he estado nunca de la Santa Catalina de verdad, porque estuve toda la tarde del 25 de Noviembre en el Convento-Iglesia de Stª Catalina en Belén, tan cerquita del Sinaí. Y yo emocionadísimo, la tarde entera rezando en la Basílica de la Natividad y en la de Santa Catalina, que se comunican..

Lo de la Santa en el Sinaí me fascina: Esas pinturas con Santa Catalina transportada por los Ángeles en vuelo libre por el cielo estrellado de Noviembre, el cielo del Oriente, de Alejandría al Sinaí. Una belleza. Desde luego me gusta muchísimo más que la iconografía tan repetida de Stª Catalina con la rueda. Aunque gracias a la rueda se reconocen las miles de Catalinas que hay por ahí, ya pintadas, ya esculpidas. Una Stª Catalina sin rueda despista mucho, mucho; tanto que se puede confundir con una Santa no se sabe cual.

La otra iconografía cateriniana, la del "desposorio místico", es deliciosa. Como una glosa del Iesu Corona Virginum, el Señor, Niño fuente de pureza e inocencia, entronizado en el regazo de su Madre Virgo Virginum, desposa a la virgen alexandrína, y pone un anillo de virtud a la electa.

Lo de la philosophia le viene por tradición, siendo Catalina docta, más docta, muchísimo más sabia y philosopha que ninguna alejandrina que habido haya nunca. Ni habrá otra como Catherina, tan inteligente que pasó de entender a amar, de pensar a contemplar, de lo terreno a lo celestial, de lo humano a Dios, con quien se desposa.

El martirio es la rúbrica de ese desposorio tan extraordinario. No hay matrimonio sin firma. Y luego la consumación, con sangre de virginidad sacrificada por la crueldad de los infieles en uno de esos espectáculos que los hombres no entienden y asombran a los Ángeles.


El Sinaí es hoy esplendidamente caterinista. La Zarza mosáica se reencendió rubicunda cuando salpicaron sobre el Santo Monte las gotas granas de la sangre de Catalina, Virgen y Mártir de Cristo. Durante siglos, los monjes cristianos han custodiado el Monte y el Cuerpo de la Santa, que trasmina myron milagroso.

Por las mañanas, en el desierto, se oye el tableteo de la llamada a la oración y se multiplica el Agios-Agios-Agios por las laderas de la cumbre santa, subiendo hasta las cimas donde Dios entregó la Santa ley a su siervo Moisés, las mismas alturas que rozaron los Ángeles cuando transportaron ligeros el precioso relicario de Catalina, esposa de Cristo.


Oratio ~ Deus, qui dedísti légem Móysi in summitate montis Sínai, et in eódem loco per sanctos Ángelos tuos corpus Beatae Catharinae, Vírginis et Mártyris tuae, mirabíliter collocasti: praesta quaésumus, ut ejus méritis et intercessione, ad montem, qui Christus est, pervenire valeamus. Qui Tecum vivit...&. Amen.


Ex voto IVº.

+T.

martes, 24 de noviembre de 2009

Un neo-arriano en lo más alto (y reeditado)


Este de arriba, el de la la foto-ilustración, es un jesuíta; este otro no debería ser jesuíta. Pero lo es: No solum jesuita sed etiam rector de Comillas. Ahí lo tienen con su look de gerente de empresa, chaqueta bien cortada, corbata, buena camisa, escudito en la solapa, etc. Es un estilo del "jesuíta de nivel". En las residencias de padres jesuítas languidecen ancianos mal vestidos, sin sotana (una sotana vieja, aunque sea vieja, es digna-dignísima); pero como tiraron el hábito y ya no lo usan más que unos cuantos "señalados" - ni siquiera el prepósito p. Nicolás lo lleva - los jesuítas viejos visten look ropero de Cáritas. Los de "nivel" visten como el de la foto, el de Comillas. Pero dejemos la anécdota y vayamos al caso.

El caso es que el jesuíta (poco jesuíta) de Comillas ha reeditado un libro no-cristiano de anti-cristología des-católica des-cristiana. Sale la reedición - dicen que sale - con correcciones, no sé cuales, ni siquiera si caben, porque el libro apesta a hereje desde el título a la contraportada (y la editorial, tan "proclive"). No sé si ya no dice lo que decía y que a mí me da escalofríos siquiera recordar y no quiero, no me da la gana, citar ni media frase. No sé. Pero para que un librucho como ese saliera "corregido" debería salir impreso en negro sobre negro o en blanco sobre blanco, que fuera ilegible y se tirara al cubo de la basura directamente.

Los peores de los malos no son los malos de primera fila, que ya no venden porque nadie publica a Arrio o a Nestorio, y si se publicaran serían accesibles sólo a ciertos círculos, solamente. Los peores son estas cuadrillas de "teólogos de actualidad". En España, el anti-cristólogo que ha hecho "escuela" es el nefasto González Faus; este de Comillas y otros como el filo-etarritarri Pagola son, diríamos, sus "sucesores".

Unos sucesores con mucho "eco". Primero por sus puestos, por sus reconocimientos, por su "nivel" su "curriculum" y sus "círculos" de contactos, amistades y relaciones. Están en la cresta de la ola, son la "jet" de la Iglesia Española. Tienen influencia, foros, cátedras, anfiteatros y hasta estadio olímpico. Tienen medios.

Se leen en las facultades de teología y centros académicos eclesiásticos de España y de Hispanoamérica. Causan estragos especialmente en los Seminarios, donde se forman futuros sacerdotes que saldrán desde el principio des-cristianizados y negando el Credo que van a rezar en las Misas y que luego destrozarán y desvirtuarán en sus homilías, porque predicarán lo que han mal-leído, lo que han mal-aprendido, lo que les han mal-enseñado.

También son los "teólogos" que leen esa "clase media" intelectual que se matricula en "centros de formación para seglares", bien los que dependen de alguna facultad o los otros que organizan comunidades y congregaciones religiosas como "oferta de formación" entre sus "actividades pastorales". Como sus libruchos son "de bolsillo", una "teología de divulgación", también los leen los incautos, los curas despistados, los universitarios descaminados, las catequistas con recomendación de su cura. Y, por supuesto, las monjas "promovidas", las monjas "intelectuales", las monjas "al día", etc. etc. etc.

Este de Comillas y sus compinches, en su "nivel", desde su cáncana, miran a los creyentes fieles, a los curas católicos, a la gente piadosa, por encima del hombro, con despectiva suficiencia doctoral. Lo dice el mismo de Comillas en su librucho:

"...Existe un enorme desfase entre el saber cristológico de los "expertos" (al corriente de los innumerables avances producidos en la exégeis y en otras ciencias durante las últimas décadas) y los escasos conocimientos sobre el tema -más piadosos que otra cosa, por lo general- de que hacen gala los cristianos "de a pie". Con el agravante de que aquéllos no se atraven a hacer partícipes a éstos de su saber, por temor a escandalizarlos o a que no puedan digerirlo."


Un sujeto como este de Comillas en el sillón de rector de Comillas descalifica a la Iglesia que le mantiene/tolera en ese sitio. Primero a la desacreditada Compañía de Jesús, tan degenerada, tan infectada. Segundo a la Jerarquía, que hace la vista gorda. ¿Y Roma? preguntarán algunos. Roma, en este caso y en casos como este es, más que nada, víctima. Roma está secuestrada y con una jauría de fieras como este de Comillas a su alrededor.

A quienes pensamos que la Iglesia del desgraciado post-concilio es una Iglesia rota y fragmentada, con elementos irreconciliables con la Fe y con instituciones pervertidas, nos dicen que exageramos, que deliramos, que fanatizamos. No quieren darse cuenta de que solamente nos limitamos a poner el dedo en la llaga o a clamar como el niño del cuento que gritó a los espectadores "ciegos" que el rey estaba desnudo, que el rey iba en cueros, que el rey no llevaba ningún traje nuevo.

Lamento que ese no-jesuíta esté en la cúspide de Comillas, y lamento la reedición del librucho impío y anti-cristiano. Pero lamento más la obtusa ceguera de los que no quieren ver y la omisión culpable de los que dejan hacer.

p.s. El librucho está on line, no pongo el link porque no me gusta contribuir al contagio. No sé cómo puede estar publicado y encima reeditado, la verdad. En resumen, niega la Divinidad de Jesucristo, niega la Resurrección, niega la Redención, y descalifica toda la Cristología y la Teología católicas. Claro que lo hace con esa proverbial "media-lengua" tan característica de los herejes, una de las "formas" clásicas del modernismo, que es la matriz de este de Comillas y de los de su bando (se irritan especialmente cuando se dice o se nombra "modernismo/modernista").

n.b. Si quieren una recensión del librucho, en Opus Libros tienen una muy buena; si la pueden leer, leanla, pero adviertan que es muy "técnica" y exige, también, cierto "nivel". Para mi gusto le falta una "calificación" más terminante del librucho y su desafortunado autor, el no-jesuíta rector de Comillas.


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lunes, 23 de noviembre de 2009

Sevilla Clementina y Fernandina (todavía)


El dia de San Clemente de 1248 se rindió el moro Axataf al glorioso Fernando III, y Sevilla volvió a ser cristiana después de los cinco ominosos siglos de opresión y ocupación de los moros. Lo poco cristiano que habían dejado los infieles moros aquellos era casi nada: Capiteles (visigóticos) y algunas losas y lápidas (romanas) más la legendaria Imagen de Santa María de la Antigua, único resto venerable de la Catedral hispano-romana que no se atrevieron a destruir (lo demás lo arrasaron). Sólo eso.

Nos dejaron también la Giralda, un torreón de ladrillo con las cuatro caras labradas y repetidas que no se configuró airosa hasta que la remató Hernán Ruiz con el campanario renacentista, en el XVI sevillano. Y también quedó el Alcázar, igual de repetido que todas las arquitecturas de los moros, que resulta más bello por las tragedias y las leyendas del Rey Don Pedro, que es el alma de ese palacio, los moros no.

Por eso hay tan poquito que celebrar de los moros, panda invasora. Ni en Sevilla ni en ningún sitio. Yes: Soy de los que piensan que lo mejor de Córdoba es su espléndida Catedral y que las naves de la vieja mezquita de los Omeyas valen para aburrir imanes en pompa vueltos a la Meca; en Jerez tienen los jerezanos bodegas más interesantes (arquitectónicamente) que esas naves multiplicadas de arcos sobre-arcos y dobelas de dos colores. Y con vino (en Jerez).

Por eso celebro conscientemente el día de San Clemente, un día con dos puntales procesionales (en Sevilla no hay fiesta digna sin procesión (cfr. Asterix en España. Goscinny & Uderzo)). Por la mañana, la Procesión de la Espada, en la Catedral; por la tarde la del Santísimo en el Monasterio de San Clemente.

En la Catedral sale la Procesión de la Espada del Rey San Fernando desde la Capilla Real, con el cuerpo del Santo Rey descubierto en su urna de plata; un capellán real toma juramento al concejal que llevará la espada, que jura que la devolverá a la Capilla Real una vez acabada la procesión (nunca hay que fiarse de un político cuando agarra algo); otro, el edil más joven, portará el Pendón real. Con escolta de gala de la Guardia Municipal, el Ayuntamiento bajo mazas se une al Cabildo Catedral, con los calonges revestidos de capas y portando el relicario precioso del Papa San Clemente; y juntos hacen procesión de Tercia por últimas naves (antes transcurría por las gradas altas) hasta el Altar Mayor, donde se celebra la Misa Solemne, concluída la cual vuelven todos a la Capilla Real a venerar al Santo Rey y depositar su espada y el pendón.



En el Real Monasterio de San Clemente, las monjas cistercienses culminan la octava de Santa Gertrudis con el colofón de San Clemente, el titular. Y por la tarde se hace procesión claustral con el Santísimo Sacramento en Custodia y bajo palio. Al pasar por delante del coro bajo, tocan las campanillas y tiran una lluvia de pétalos de flores, rosas y jazmines, desde las celosías del coro alto.

Yo soy aprensivo, con razón. Ya he dicho que la procesión de la espada tuvo que dejar de salir por las Gradas altas ("que una grada vale más que todo el mundo") y circunscribirse a las naves últimas del interior para evitar molestias y problemas externos de incordiantes. Y no he dicho que a la Misa del Monasterio de San Clemente va un respetable concurso de fieles que no llegan a cincuenta (sin contar a las monjas, que son una docena con la mitad más decrépitas que el cuerpo del Rey San Fernando, sólo que todavía se mueven y cantan (es un decir)).

Por estas cosas y porque el socialismo del Felipe y el Zp son compadres con los moros de Marruecos (comadres no, porque lo moros con hembras ya se sabe: disimulan, pero llevan el burka en la intención (en eso les alabo el gusto, reconozco)); decía que son compadres y hacen pingües negocios en tierras de moros y se callan y no lo publican y casi no se sabe. Y por eso el socialistismo andalúz ordena y manda a los ayuntamientos que den solares baratos o gratis para mezquitas para los moros (las moras en casa, con el velo y sus cosas (que les alabo el gusto, ya lo he dicho, ¿no?)).

Por eso yo me temo que el año menos pensado tengamos ramadanes o alguna de esas perrerías - ¡ el Señor nos libre ! - en vez de Dia de San Clemente. Y ya ni procesión, ni espada, ni monjas, ni leches merengadas: Un moro en lo alto de la Giralda - ¡el Señor nos libre, nos libre, nos libre! - pregonando "alalal- jilá -lalá" y esas cosas que dicen los moros subidos en alto.

¡Jesús qué horror! ¡Con el trabajito que le costó a San Fernando echarlos de Sevilla! Y ahora les ponen en bandeja mezquititas para los imanes y los ulemas y los terroristas explosivos (las moras en casa, con sus velos y sus burkas, como está mandado (y yo en eso estoy de acuerdo, los velos y las celosias y todo eso (me parece que ya lo dije)).

En fin, una barbaridad. Pero es lo que esta mala piara sociata está dejando por aquí: La puerta abierta y el moro dentro. Como cuando el moro Muza y el Tariq, lo mismo; pero con los sociatas en el papel colectivo de Conde Don Julián.

Por eso yo me encomiendo con todos mis fervores a San Clemente, a San Fernando y a la Virgen de las Batallas : Ora pro nobis, orate pro nobis!!!

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domingo, 22 de noviembre de 2009

Cecilia Deo decantabat



Este año Santa Cecilia se queda sin fiesta, por Cristo Rey. Ella estará tan contenta con su Rey, y le habrá cantado algo tan especial como se Él se merece, con orquesta de ángeles y coro de arcángeles. Un lujo de esos que hay en el Cielo.

Pero conste que yo le hago ex voto a Santa Cecilia.




Oremus
Deus, qui nos annua beatae Caeciliae Virginis et Martyris tuae solemnitate laetificas: da, ut quam veneramur officio, etiam piae conversationis sequamur exemplo. Per Christum Dominum nostrum. Amen.

+T.

Rex Regum et Universi

El Domingo de Cristo Rey se celebra dos veces: El Domingo último de Octubre, según el calendario litúrgico tradicional; y el Domingo de la semana XXXIV, última del Tiempo Ordinario, según el calendario ordinario. Desde Pio XI se rezaba una consagración universal al Corazón de Jesús, que compuso Leon XIII para el Año Santo de 1900, luego confirmó Pio X, y Pio XI la mandó rezar vinculándola a la fiesta de Cristo Rey, cuando la instituyó (enc. Quas Primas nº 26 y 30). Dicha fórmula de consagración es una preciosa muestra de la lex orandi/lex credendi, apropiadísima como expresión del sentido de la institución de la fiesta de Cristo Rey. Una parte de la oración de consagración dice esto:

"...Rex esto eorum omnium, qui in tenebris idolatriae aut islamismi adhuc versantur, eosque in lumen regnumque tuum vindicare ne renuas. Respice denique misericordiae oculis illius gentis filios, quae tamdiu populus electus fuit: et Sanguis, qui olim super eos invocatus est, nunc in illos quoque redemptionis vitaeque lavacrum descendat / Sé Rey de los que permanecen todavía envueltos en las tinieblas de la idolatría o del islamismo;
dignate atraerlos a todos a la luz de tu reino. Mira, finalmente, con ojos de misericordia a los hijos de aquel pueblo que en otro tiempo fue el pueblo elegido: descienda también sobre ellos como bautismo de redención y de vida, la sangre que un día contra sí reclamaron..."


Así decía y así se rezaba. La intención es católica, netamente, y rectamente cristiana, imbuída de principios tan fundamentales como el mandamiento de evangelizar y el de la caridad. En 1962 (no tengo segura la fecha y no puedo precisar si antes o durante el Concilio) Juan XIII alteró la fórmula de consagración y suprimió las dos alusiones que he remarcado en la cita; en adelante, no se haría alusión ni a los judios ni al islamismo ni a los idólatras. Quedó sin embargo la súplica que se refiere a los separados "por error o discordia", para que volvieran a la unidad de la Iglesia.

Sólo con esto se podría articular una tesina sobre el antes y el después, con el mítificado "aggiornamento" del Papa Rocalli como eje o punto de partida de tantas cosas que vinieron luego.

Aquella oración de consagración la rezamos tal cual, la original, los que nos reconocemos católicos con consciencia y conciencia. Los que no, no la rezan; es una de esas oraciones que quedaron en el desván de las sacristías, entre las páginas de los viejos rituales, libros de preces y devocionarios, sombras del pasado que se fue o se dejó ir, o se erradicó. Digamos que se sustituyó, para resumir.

Lo que se puede entrever en la "censura" del Papa Rocalli (beatificado) a la fórmula de consagración compuesta, ordenada y confirmada por sus Predecesores, todo aquel "espíritu", continua todavía tan vivo y activo que produce frutos como este:

Las grandes religiones explicadas a los muchachos en un DVD

o este otro:

Indios de diversas tradiciones religiosas rezan a Cristo en Varanasi
Concluyó en el ashram de Matridam el encuentro anual de Khrist Bhakta


¿Qué tal, qué les parece? Les advierto que la reacción primera ante este tipo de noticias/eventos/hechos define muy bien nuestro grado de "catolicidad", nuestro perfil católico.

Estamos tan "anclados" en ciertos supuestos "conciliares", tan marcados por aquel ubícuo "espíritu" conciliar, que hasta disponemos de una serie de instituciones que trabajan en eso, y reafirman contínuamente todo el "aperturismo" y el "diálogo" a los que se redujeron, más que nada, la misión ad gentes. ¿Dónde ha quedado aquel otro espíritu genuinamente católico que distinguía judaismo, islamismo y paganismo, y rogaba por la conversión, por la extensión universal del Regnum Christi, una fe y una Iglesia?

Las cosecuencias de la "sustitución" se pueden entresacar de esas dos noticias de la agencia Zenith, tomadas de los boletines de esta misma semana. Otra "glosa" de lo que expongo se podría sacar de otra noticia que se ha publicado esta mañana en esta web:

Los obispos suizos defienden la construcción de minaretes en las mezquitas

Y esta es la actualidad de la Iglesia en Europa: Enemigos en el exterior (Unión Europea, estados, partidos políticos, ideologías post-marxistas y neo-liberales, cultura post-moderna, etc. etc. etc.) y confusos en nuestro interior (obispos, sacerdotes, religiosos, consagradas, teólogos, moralistas, miembros de movimientos y comunidades, fieles...etc. etc. etc.). Y la opinión general de la sociedad en general, tan afectada, tan confudida, tan infectada.

Si ustedes no se reconocen entre esos grupos, harían bien en rezar esa fórmula de Consagración, tal cual, como antes: Cuando la Iglesia no tenía ni dudas, ni complejos, ni miedos, y sabía distinguir y expresar adecuadamente lo que creía en lo que rezaba (a no ser, claro, que ustedes crean ahora otra cosa y no recen esas cosas).


ACTUS DEDICATIONIS HUMANI GENERIS


IESU dulcissime, Redemptor humani generis, respice nos ad altare tuum humillime provolutos. Tui sumus, tui esse volumus; quo autem tibi coniuncti firmius esse possimus, en hodie sacratissimo Cordi tuo se quisque nostrum sponte dedicat.
Te quidem multi novere nunquam; te, spretis mandatis tuis, multi repudiarunt. Miserere utrorumque, benignissime Iesu, atque ad sanctum Cor tuum rape universos. Rex esto, Domine, nec fidelium tantum qui nullo tempore discessere a te, sed etiam prodignorum filiorum qui te reliquerunt: fac hos, ut domum paternam cito repetant, ne miseria et fame pereant. Rex esto eorum, quos aut opinionum error deceptos habet, aut discordia separatos, eosque ad portum veritatis atque ad unitatem fidei revoca, ut brevi fiat unum ovile et unus pastor. Rex esto eorum omnium, qui in tenebris idolatriae aut islamismi adhuc versantur, eosque in lumen regnumque tuum vindicare ne renuas. Respice denique misericordiae oculis illius gentis filios, quae tamdiu populus electus fuit: et Sanguis, qui olim super eos invocatus est, nunc in illos quoque redemptionis vitaeque lavacrum descendat. Largire, Domine, Ecclesiae tuae securam cum incolumitate libertatem; largire cunctis gentibus tranquillitatem ordinis; perfice, ut ab utroque terrae vertice una resonet vox: Sit laus divino Cordi, per quod nobis parta salus: ipsi gloria et honor in saecula. Amen.



Consagración del género humano al Sagrado Corazón de Jesús
Ordenada por S. S. Pío XI para el día de Cristo Rey

Dulcísimo Jesús, Redentor del género humano,
miradnos humildemente postrados delante de vuestro altar;
vuestros somos y vuestros queremos ser
y a fin de poder vivir más estrechamente unidos con Vos,
todos y cada uno espontáneamente nos consagramos
en este día a vuestro Sacratísimo Corazón.
Muchos, por desgracia, jamás os han conocido;
muchos, despreciando vuestros mandamientos,
os han desechado. Oh Jesús benignísimo,
compadeceos de los unos y de los otros,
y atraedlos a todos a vuestro Corazón Sacratísimo.
Oh Señor, sed Rey, no sólo de los hijos fieles
que jamás se han alejado de Vos,
sino también de los pródigos que os han abandonado;
haced que vuelvan pronto a la casa paterna,
para que no perezcan de hambre y de miseria.
Sed Rey de aquellos que, por seducción del error
o por espíritu de discordia, viven separados de Vos:
devolvedlos al puerto de la verdad y a la unidad de la fe,
para que en breve, se forme un solo rebaño bajo un solo Pastor.
Sed Rey de los que permanecen todavía envueltos
en las tinieblas de la idolatría o del islamismo;
dignaos atraerlos a todos a la luz de vuestro reino.
Mirad, finalmente, con ojos de misericordia
a los hijos de aquel pueblo que en otro tiempo fue vuestro predilecto:
descienda también sobre ellos como bautismo de redención y de vida,
la sangre que un día contra sí reclamaron.
Conceded, oh Señor, incolumidad y libertad segura a vuestra Iglesia;
otorgad a todos los pueblos la tranquilidad en el orden;
haced que del uno al otro confín de la tierra no suene sino esta voz:
¡Alabado sea el Corazón Divino, causa de nuestra salud,
a Él se entonen cánticos de honor y de gloria
por los siglos de los siglos! Amén.




+T.

sábado, 21 de noviembre de 2009

La Niña María


La fiesta mariana del 21 de Noviembre, la Presentación de la Virgen, se vincula a una memoria litúrgica de la dedicación de una antigua iglesia de Jerusalén levantada sobre la casa de los padres de la Virgen. Más tarde se edificó sobre aquella iglesia la bellísma basílica cruzada de Santa Ana, junto a la Piscina Probática, en la Puerta de San Esteban, intramuros de Jerusalén. Los que hayan sido peregrinos recordarán el sobrio y bello edificio proto-gótico, de una excepcional calidad acústica. En las iglesias orientales se remonta su celebración a mediados del siglo VI, ca. 543 en Jerusalén; en Occidente se celebra en algunos sitios a partir del siglo XII y no se instituye como fiesta hasta el XIV: En el 1372, el Papa Gregorio XI la celebra en Aviñón y Sixto V decreta la fiesta para la Iglesia universal en 1584.


Pero la tradición es más antigua, y tiene su relato en el Proto-evangelio de Santiago, el importante texto apócrifo que cuenta en su primera parte la historia de SS. Joaquín y Ana y la infancia de la Virgen: Los padres de la Virgen María, cumpliendo un voto hecho al ser concebida su hija, la ofrecen al Templo del Señor cuando la niña cumplió tres años. La Virgen niña es presentada por San Joaquín y Santa Ana y recibida en las gradas del santuario por el Sumo Sacerdote, que se extasia ante la la humildad inocente de la Plena de Gracia.

En el Templo, la Virgen recibió instrucción religiosa a la vez que se formaba en las labores reservadas a las vírgenes que servían, una de las más preciadas la confección del Velo del Sancta Sanctorum y los ornamentos insignes del Sumo Sacerdote. La tradición cristiana atribuye a la Virgen la hechura de la túnica inconsútil del Señor, tejida de una pieza, sin costuras; sería una de las exquisitas labores aprendidas por la Virgen durante los años de su permanencia y servicio en Templo. La tradición refiere al lugar santo el momento en que la Santísima se consagró en virginidad a Dios.

La iconografía del misterio de la Presentación sigue el prototipo bizantino: Los padres de la Virgen están en un ángulo del icono, la Virgen se representa en el centro, una figura pequeña velada con el omofórion (color grana o azul); en el otro extremo, sobre las gradas del Templo, el Sacerdote extiende sus brazos en actitud de acogida y bendición; en un plano superior, se figura a la Virgen en su estancia dentro del templo siendo visitada por un ángel, que le trae el alimento desde el cielo. Este mismo esquema, más o menos simplificado, es el que se reproduce en el arte cristiano, sobre todo a partir del gótico y más plenamente en el renacimiento y barroco.

En España, Francisco de Zurbarán extrajo de la iconografía tradicional un tema aislado, podríamos decir que propio u original del pintor. Representa a la Virgen Niña orante-extática mientras hace su labor, sentada y bordando sobre una almohadilla. La escena se centra en la mirada elevada e inocente de la Virgen niña, con encantadores detalles de bodegón como el paño que borda, con labores que recuerdan a los estofados de los sudarios de los Crucificados de la imaginería andaluza de fines del siglo XV-XVI.


No puedo precisar desde cuándo, pero en el siglo XIX y el XX el dia de la Presentación, el 21 de Noviembre, los colegios e internados de niñas y muchachas regentados por monjas y religiosas celebraban la fiesta de la Niña María, con diferentes actos, incluída la procesión con la imagen de la Virgen Niña. Hoy ha desaparecido practicamente la costumbre, salvo en las casas y colegios de religiosas que han sabido conservar la piedad de las devociones tradicionales.

En el breviario español, se incluye como himno de Laudes este precioso poema, de los mejores de todos los del elenco mariano:

La niña María
¡qué gracia en su vuelo!
paloma del cielo,
al templo subía
y a Dios ofrecía
el más puro don.

Sagrario y mansión,
por él consagrada
y a él reservaba,
es su corazón.

¡Oh blanca azucena!
La Sabiduría
su trono te hacía ,
dorada patena,
de la gracia llena,
llena de hermosura.

Tu luz , Virgen pura,
niña inmaculada,
rasgue en alborada
nuestra noche oscura.

Tu presentación,
princesa María,
de paz y alegría
llena el corazón.

De Dios posesión
y casa habitada,
eres la morada
de la Trinidad.

A su Majestad
la gloria sea dada.

Amen.


+T.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Los bien nacidos somos agradecidos


No recuerdo bien cuántos años tendría la primera vez que fuí con mi padre y mi madre a la Misa de los Caídos, pero sí me acuerdo de que fue una especie de "entrada en sociedad", eso de dejar a los hermanos en casa con las tias, y ponerse compuesto para ir a Misa con papá y con mamá y la plana mayor de la Villa: Alcalde y Concejo Municipal, Juez de Paz, Comandante de Puesto de la Guardia Civil, Presidenta local de la Sección Femenina (el presidente del Movimiento era el alcalde, uno y el mismo sin solución de personalidad), el cabo de la Guardia Municipal, y todo el que era algo en el pueblo.

Mi padre, por supuesto. Por varios y honrosos conceptos personales y familiares. Y por tanta metralla como llevaba en el cuerpo, más que ninguno. Para la ocasión se ponía camisa azul, corbata negra, y brazalete. Y mi madre, lo mismo, guapísima, parece que la estoy viendo. En la única foto que tengo de uno de aquellos días, mi madre lleva a mi hermano de la mano y va de luto por mis abuelos; la foto debe ser de Noviembre del '69, calculo. Nos la hiceron a la salida de Misa, camino de la Plazoleta de los Caídos, donde estaba el monumento con la Cruz.

En mi pueblo la Cruz no se adosó al muro de la Iglesia, sino que se puso en medio de una placita preciosa, rodeada de arriates y naranjos. No la han quitado, sigue allí, una maciza cruz de mármol blanco en el centro de la plazoleta. Pero sí retiraron las cuatro lápidas del pedestal, que llevaban los nombres de los Caídos del pueblo. La Cruz, sin su pedestal original, quedó más baja, casi tocando el suelo. Pero allí sigue.

Después de la Misa, se iba a la Cruz de los Caídos, a poner la corona de laurel con las cinco rosas atadas con un lazo con los colores de la bandera y otro azul y grana. La corona la ponían la Presidenta de la Sección Femenina, Patrito Alvar, y el Alcalde, Jesús Perea, que llevaba de alcalde desde el año '45. Cuando dejaban la corona al pié de la Cruz, se cantaba el Cara al Sol, con el brazo en alto. Y la mención de los Caídos con el ¡Presentes! y la triple aclamación de España con el ¡Arriba! y el ¡Viva! Con seis o siete años aquello era algo impresionante, yo un chiquillo con el abrigo puesto y la mano metida en el bolsillo de la gabardina de mi padre. Inolvidable.

Tampoco olvidaré que fueron mi padre y mi madre quienes presidieron la representación oficial de mi pueblo en el funeral de Franco, en el Valle. Fueron ellos dos, con Antoñito Naránjo, Antonio Castaño y Manolo Naranjo. Mi madre se trajo claveles de una de las coronas, para repartirlos entre las amistades, y una cinta roja y gualda de otra de las coronas. Sólo con el tiempo fuí cayendo en cuenta de que los principales (el alcalde y el juez y el secretario y demás oficiales del municipio) no fueron a los funerales. Mi madre decía que no se atrevían, por miedo; mi padre pensaba algo más duro, con más acierto.

De aquellos días de Noviembre del '75 lo que más recuerdo son las vacaciones que tuvimos, entre el funeral de Franco y la proclamación del Rey, más de dos semanas que casi juntaron Noviembre con Navidad. Los días que pasaron mis padres en Madrid nos quedamos con mis tías, despreocupados y felices con aquellas vacaciones inesperadas.

Al año siguiente ya no hubo Misa del día de los Caídos. Mi padre enfermó gravemente en Julio y cuando llegó el 20 de Noviembre, mi madre me avisó: Que no faltes a Misa, que tu padre este año ya no puede estar. Yo estaba en Sevilla, en el Instituto, y aquella tarde fuí a Misa a la parroquia del Corpus Christi, fría como un panteón de mármol. Celebró la Misa don Rafael Escalante, el párroco, y estábamos unas cincuenta o sesenta personas. Reconocí a algunos militares jubilados, con su bigotito estrecho y su inconfundible pose; algunos eran amigos de mi padre, pero me puse en los bancos de detrás, para no tener que saludar.

Tampoco hubo nada más. Durante algunos años, los restos del naufragio, falangistas divididos y dispersos, se iban a la Cruz del muro del Alcázar, para cantar el Cara al Sol y los ¡Arriba! Pero ya no era lo mismo.

Pocos años después desapareció la Cruz. La arrancaron y la tiraron en uno de los vertederos donde descargaban los camiones de basuras. Unos jóvenes entusiastas la rastrearon, la recuperaron y la depositaron en el Convento de San Buenaventura. No sé qué habrá sido de ella.

Yo sigo con la Misa, lo que me queda de aquel 20 de Noviembre que conocí de niño. Mantengo la devoción por mis padres, por mi familia, por ellos y por otros que sintieron y amaron lo que ellos, con fidelidad hasta el fin.

Guardo con celo su recuerdo, tan digno, tan memorable, para mí tan querido: Nombres, personas, signos, símbolos; Historia grande de las cosas que pasaron y la pequeña historia de estas otras cosas pequeñas que me gusta recordar y contarme porque son tan mías como mi memoria.

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miércoles, 18 de noviembre de 2009

Novena de Ánimas




Hace una semana concluyó la Novena de Ánimas de nuestra Hermandad, que alternamos los años impares, según toque la precedencia. Antes el calendario que regía era más "antiguo" porque la prioridad se fijaba por una semana de años, que son siete años, como todo el mundo ya no sabe. Antes sí, estas cosas se sabían y había gente que llevaban la cuenta de la "semana de años".

Eran las venerables que ya no hay, señoras de velo de blonda y peina baja, de Misa diaria, respetadas viudas o virgenes intactas y perpetuas con el "señorita" por delante aunque pasaran de los sesenta. Y las más entre las más, las "Doñas". Mi abuela era una de ellas, "Doña" de moño apretado con horquillas, dos peinecillos, y redecilla. Genio y figura con medio tacón y capita de astracán con tantos años como llevaba de casada y viuda, que se casó cuando la guerra del 14 y enviudó en el 43.

Eran ella y Doña Natividad, Doña Lola, Doña Matilde, Doña MªAntonia y la señorita Ana, que era de la misma quinta de las otras. Yo las recuerdo como en daguerrotipo con la plata perdida, sentadas en el estrado, en la mesa camilla con el brasero encedido y la sala oliendo a alhucema, hablando de sus cosas, las cosas importantes. De la Novena de Ánimas, por ejemplo.

Ahora las Ánimas son ellas. Sin pena porque las pasaron en vida, cada una las suyas, por cosas y por casos, cada una con su historia, una familia a cuestas y una guerra por medio. Sólo tenían a Dios, como decía mia tia Matilde: - "Enriqueta, vámonos al Sagrario que allí nos entienden y no hay que dar explicaciones". Y respondía mi abuela: -"Sí hija, que allí siempre te escuchan y te dan consuelo para lo que lleves." Y remachaba tia Magdalena -"Pues hoy llevais un buen lote, bien lo sabe Dios".

Y yo que tenía la edad del inocente preguntón me quedaba con tia Magdalena en el estanco y le preguntaba que qué llevaba la abuela al Sagrario, y me contestaba: -"Sufragios por las Ánimas y suspiros por los vivos. ¡Ay, Jesús!". Y daba un suspiro que parecia que sorbía todo el aire del estanco, y a mí también.

Ayer estaban todas allí, parecía que las estaba viendo, en sus sillas de reclinatorio, con sus velos y sus misalitos y sus rosarios y sus medallas de la Hermandad con su cinta amarilla y blanca, del color del Papa. Se las ponían para ir a comulgar, porque tenían indulgencia. Y mi tia Salucha se ponía tres: La de la Hermandad amarilla y blanca, la de las Hijas de María con su lazo celeste, y la de las Marías de los Sagrarios Calvarios con la cinta blanca y morada. Mi padre decía que iban sonando como la Guillermina.

La Guillermina era una vaca de leche que se trajeron del campo cuando mi padre era chico, y Lucas el de Ontañón la sacaba todas los mañanas y la ordeñaba. La campana de la Guillermina sonaba como las medallas de comulgar de la tia Salud, eso decía mi tio Enrique; y mi padre, en cuanto se levantaban para comulgar, le decía bajito a mi madre: -"Ahí va la Guillermina". Y mi madre: -"¡Shshshssh! ¡Lo que tenías que hacer tú, que no comulgas desde las Pascuas!"

A mí, cuando iba con mis tías a la Iglesia, me daban los libros de Misa, para que me distrajera con las estampitas. Mi tia Antoñita era la que tenía más, que le ponía un elástico al misal para poderlo cerrar. Dentro del misal, entre las páginas, tenía de todo: Estampas de Primera Comunión, recordatorios de difuntos, recortes de esquelas de difuntos del periódico, hojitas de olivo, pétalos de rosa, cintas, detentes, hojas del caledario de taco, moñitas de la Virgen, sellitos de las misiones, papelitos con oraciones escritas. Un mundo en el misalito, que era mi diversión.

Los recordatorios de difuntos que más me gustaban eran los que tenían foto:

"Sr. Don Romualdo Porras y Farfán, esposo que fue de la Sra. Dª Salud Romano de Cózar. Falleció el 10 de Noviembre de 1945, a los setenta y ocho años de edad, confortado con los Santos Sacramentos y la Bendición de Su Santidad. D. E. P. A. ..."




Eran los años sesenta, cuando la Misa era todavía Misa de toda la vida, en latín y sin modernuras, con el cura vuelto al Altar. Y el púlpito, que era una tentación subirse a él pero no me dejaban siquiera acercarme, con lo que a mí me atraía aquel púlpito.

Los días especiales, solemnidades o fiestas o cultos mayores, vestían el púlpito con una colgadura según el color de la Misa. Para los difuntos era negro, con galones y fleco dorado y una calavera con dos tibias cruzadas, como un barco pirata, con su bandera y todo, que daba miedo ver. Un dia lo quitaron, y al cabo del tiempo lo descubrí en las cuadras de mi tia Ana, en uno de los graneros viejos, donde dejaban los trastos rotos esperando un arreglo sine die. Allí acabó sus días el púlpito, desmontado desde el tornavoz a la columnilla, con la barandilla de bronce oxidada de verdina y los adornos dorados del tornavoz apolillándose que daba pena verlos.

Los paños negros con la calavera y las tibias también desaparecieron, no sé donde. Si los hubiera encontrado me habría hecho una bandera pirata, para ponerla en la azotea. Pero ni los paños aparecieron ni yo tenía ya edad para jugar a piratas; no porque no tuviera ganas sino porque me las quitaban diciendo que ya no debía jugar a cosas de niño, que era mayor.

Es verdad. Ya uno es mayor, cada vez más mayor. Si me cuento los años ad intra, parece que no los cumplo y me he estacionado en una edad indefinible, con un poco de todas las edades pero sin pasar de los veintipico. Después, inexorable, se me impone el cómputo ad extra; por ejemplo cuando voy a la Novena de Ánimas y escucho la lista de los difuntos del año, gente que yo conocí de siempre y que van desapareciendo, muriendo, "animándose" y pasando de vivo a ánima.

Mi amigo el Chaco, que es también filo-novembrino, me dice que si me imagino cuando yo esté "nominado" en la Novena de Ánimas. Yo le digo que después de usted, con mucho gusto. Pero sí, me imagino. Además de ensoñado idealista tengo la sensatez del fatalismo realista. Y me imagino muy bien como ánima en la Novena de Ánimas.

...et in resurrectionis glória inter Sanctos resuscitati respiremus (todos Uds. y yo). Amen.

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domingo, 15 de noviembre de 2009

Una fábula disney

Un amigo de facebook, un seminarista croata, me ha prestado este video-disney tan divertido y tan bueno.

Pienso que es una estupenda alegoría pro-life (la múltiple realidad de la vida creada) otra alegoría vocacional (las dificultades de una vocación cuando se trata de entregarse de verdad (eso tan paulino del impendere et superimpendere)) y otra alegoría sobre la vera amicitia (aun cuando la creatividad de una de las partes suponga riesgos, dificultades y tormentas). Miren, diviértanse, y aplíquense consecuencias:


Cloud - The best bloopers are here


p.s. De los demás videos de la página, no me hago resposable: Ojo que son indecentes etc. A ver si la liamos...

p.p.s. Un amable "anónimo" indica este youtube, que se ve mucho mejor:

http://www.youtube.com/watch?v=7KnKqLe0mwk



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viernes, 13 de noviembre de 2009

Cerda lavada, en el fango se revuelca


Aunque algunos no lo sepan, es Palabra de Dios; una de esas sentencias “incómodas” que salen passim en la Escritura. Pero no es una cita del duro Viejo Testamento, sino que es una cita que viene en el Nuevo, en la Epístola IIª de San Pedro, una de las pequeñas joyas de Nuevo Testamento. La cita completa es:

“…melius enim erat illis non cognoscere viam iustitiae quam post agnitionem retrorsum converti ab eo quod illis traditum est sancto mandato; contigit enim eis illud veri proverbii canis reversus ad suum vomitum et sus lota in volutabro luti…/…más les hubiera valido no haber conocido el camino de la justicia que, una vez conocido, volverse atrás del santo precepto que le fue transmitido. Les ha sucedido lo de aquel proverbio tan cierto: «el perro vuelve a su vómito» y «la puerca lavada, a revolcarse en el cieno» IIª Pe 2, 21-22.


¿Y a qué viene esto? ¿Por qué lo digo? ¿Por quién? Pues miren ustedes: La santa y desvergonzada cita de la IIª de San Pedro se me vino a la cabeza cuando me enteré del “escándalo” de nuestros políticos-as (todos-as) cuando se enteraron de las declaraciones de Mons. Martínez Camino.

Se le tenga o no se le tenga simpatía a Mons. Martínez Camino, ha dicho lo que tenía que decir. Otra cosa será que lo ponga en acto y no lo deje sólo en potencia. Quiero decir que a ver quién es el primer Obispo español que le niega los Sacramentos a un político abortista cuando llegue el caso y oportunidad. Que no sé si llegará, porque nuestros políticos no son muy aficionados a los Sacramentos, lamentablemente.

Pero hay alguno que sí, que sí aparece por Misa y hasta alardea de “catolicidad” militante. Por ejemplo el presidente de las Cortes, Don José Bono, el ex-presi manchego (y castellano). Pues es sabido que Pepe Bono se ha endosado el sayo de “católico oficial pesoero” como en sus dias lo fué Peces, cuando Felipe G. El presi de las Cortes de Zp es un católico que pregona su catolicidad “excéntrica", “inconformista", “extraoficial". Todo eso a la vez que le gusta el boato ceremonial y casa a la prole con ringo-rango y postín y hasta con telegrama de Bendición de Su Santidad y todo, me atrevería a decir.

Por eso me pregunto: ¿Le negarán la Comunión a Don Pepe Bono? Y si se fuera a confesar ¿le exigirían la retractación pública de su voto pro-abortista antes de darle la absolución???

Pero demos un paso más, movamos un peón más en el hipotético tablero: ¿Y si se tratara de un ppero abortista? Porque como las meigas, haberlos háylos. Y muy señalados y señaladas, ellos y ellas. No han “votado” pero votaría con ganas. Y aunque no hayan votado positivamente una ley pro-aborto, sí han mantenido una legislación abortista plenamente vigente y sin hacerle ni un retoque, ni una enmienda. Al contrario.

Es decir, explicándome y preguntando: Si es Aznar el que pide Sacramentos, ¿se le darán? ¿Y si se tratara de alguno-a de sus ex-ministros-as de sus Gabinetes? ¿Y si es un diputado-diputada ppero o ppera de aquellos 8 años de gobierno?

Como soy monárquico (con matiz) no sigo preguntando por posibilidades de más grado, Uds. me comprenden. Pero ahí pudieran estar, todas las posibles custiones, preguntas y dudas al respecto en torno a “trono y altar".

¿Qué pasará? O ¿qué no pasará ni ahora ni luego ni jamás?

Con la cita de la cerda lavada y re-enfangada, también se me ha venido a la cabeza el episodio histórico de cuando San Ambrosio le negó la entrada a la Catedral de Milán al Emperador Teodosio. Más positivamente cristiano que Constantino, Teodosio fue el que declaró al Cristianismo religión oficial del Imperio, y se encargó de ir liquidando, en cuanto pudo, los resíduos del paganismo que todavía quedaban. Pero Teodosio, como todo “poderoso” sujeto a sus pasiones, se infatuó ensoberbecido y cometió un horrendo crímen, un “crímen de estado", podría decirse: Hubo una revuelta social en Tesalónica que levantó a los tesalonicenses contra el poder imperial, por una leyes y unas carestías etc. Lo de casi siempre; y Teodosio sofocó severamente la rebelión con una extrema crueldad, llegando a masacrar a más de 5.000 personas, todas pasadas por las armas de las legiones que mandó el emperador para aplastar la protesta. El sangriento hecho se supo pronto, impresionando a todos los ciudadanos del Imperio.

Algún tiempo después de los hechos de Tesalónica, Teodosio se estacionó con su corte en Milán, una de las capitales secundarias del Imperio. Era a la sazón Obispo de la metrópolis el dulce y carismático Ambrosio, una de las lumbreras de la Jerarquía católica del momento. El Domingo, cuando Teodosio se dirigió con su cortejo a la Misa, San Ambrosio le salió al paso en las gradas de la catedral y le impidió el paso, echándole en cara la sangrienta matanza de Tesalónica:

- “¿Con qué ojos miras el templo del Señor, que es Señor de todos y también Señor tuyo? ¿Cómo te atreves a pretender hollar con tus pies este santo pavimento? ¿Cómo osarías tocar nada con esas manos que chorrean sangre y proclaman tu injusticia? ¿Cómo puedes llevar tu audacia hasta el extremo de intentar tocar con esa boca tuya que mandó criminalmente derramar tanta sangre, el cáliz de la sangre santísima del Señor? ¡Anda! ¡Vete! ¡Aléjate de aquí! No se te ocurra aumentar la perversidad de tu pecado anterior con un segundo pecado de sacrilegio. Acepta esta humillación a la que hoy el Señor te somete, y utilízala como medicina que pueda devolver la salud a tu alma”


Así hablaban antes los Obispos a los Emperadores. Todavía duraba en la médula de los Jerarcas de la Iglesia la “parresía” de los Apóstoles, y se atrevían a erguirse con la solemnidad grave de un profeta, de un sacerdote, de un pontífice, frente a los poderes del mundo y sus violencias, fueran quienes fueran quienes los ostentaran o perpetrasen.

La crónica antigua del episodio relata también que Teodosio encajó la severísima amonestación episcopal. Pero Teodosio replicó recordando y citando en su descargo al Rey David, que fue adúltero y criminal. Entonces le respondió Ambrosio:

- “Si has imitado a David pecador, imítale también en el arrepentimiento y santidad posteriores".
Y mandó a Teodosio a hacer la penitencia canónica que se imponñia entonces a los pecadores públicos. Y el Emperador cumplió la penitencia hasta que fué reconciliado y readmitido a la Iglesia.

Así eran entonces las cosas. Y no cuento una historia extraña, sino que refiero un capítulo de nuestra Historia, la Historia de la Iglesia, la historia de nuestros Santos, la historia de nuestros emperadores, aquellos que tuvimos en aquellos tiempos.

¿Qué ha cambiado? ¿Cuánto hemos cambiado para tratar con “paños calientes” a quienes idean y promulgan y mantienen leyes que asesinan a millones de inocentes y no haya un Obispo que les corte el paso, que les eche en cara, en directo, sus leyes criminales, que les impida el acceso a lo Sagrado?

Y no es que los obispos se tengan que inventar penas, sino sólo actuar según lo que hay legislado canónicamente, sin “acomodaciones” ni subterfugios de “canonistas” que excusan la ley cuando la ley no se “acomoda” a las “circunstancias” o a las “personas” (dependiendo de cuales circuntancias y personas, claro está). He aquí el dilema. O el viejo problema de la fábula: ¿Quién le pone el cascabel al gato? Que traducido al caso que nos ocupa sería: ¿Quién es el primero que excomulga? Más o menos.
Mientras, vuelvo a mi cita capitular: “Cerda lavada, en el fango se revuelca” Y se enfanga y se revuelca y vuelve a enlodarse, y se embarra, y se enfanga, y se recochinea y se empuerca otra vez. Como los peces en el rio que beben y beben y vuelven a beber, pero en “porcino” y con fango.

No tendré que explicar que me refiero a ellos-as, los “legisladores". Como dice la cita, más le valieran no haber conocido la santidad antes que abandonarla y apartarse de ella.

Pero estas cosas se dicen en los blogs, muy pocas veces se predican en los púlpitos, y nunca las dice un señor con mitra y báculo (y hasta, tampoco las “ejecuta").

Conclusión: Nos faltan Ambrosios (y siempre habrá Teodosios (y Bonos & Cía.)).


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jueves, 12 de noviembre de 2009

El juicio de los poderosos


Ayer se leyó como primera lectura de la Misa un texto de esos que sólo salen los dias "de feria", per Annum. Quizá porque sería un tanto temerario sacarlo como lectura dominical, y exponerlo a la "inspiración" del cura predicador de turno, como "tema" de su homilía. El texto es formidable:


" ¡Escuchad, reyes, y entended! ¡Aprended, jueces de los confines de la tierra!
¡Prestad atención, los que dominais multitudes
y estais orgullosos de esa muchedumbre de naciones!
Porque del Señor habeis recibido el poder,
del Altísimo la soberanía:
Él examinará vuestras obras y sondeará vuestras intenciones.
Siendo ministros de su reino,
no habeis gobernado con rectitud
ni respetado la Ley
ni habeis obrado según la voluntad de Dios,
Él caerá sobre vosotros en forma terrible y repentina,
ya que un juicio inexorable espera a los que están arriba.
Al pequeño, por piedad, se le perdona,
pero los poderosos serán poderosamente castigados.
Porque el Señor de todos no retrocede ante nadie,
ni lo intimida la grandeza:
Él hizo al pequeño y al grande,
y cuida de todos por igual,
pero los poderosos serán severamente examinados.
A vosotros, soberanos, se dirigen mis palabras,
para que aprendais la Sabiduría y no incurrais en falta;
porque los que observen santamente las leyes santas
serán reconocidos como santos,
y los que se dejen instruir por ellas,
también en ellas encontrarán su defensa.
Desead, entonces, mis palabras;
buscadlas ardientemente, y seréis instruidos."
Sab 6, 2-11

Una de las propiedades de la Sagrada Escritura es su perennidad. Pasan los hombres, corre la historia, mudan los tiempos...pero Verbum Domini manet in aeternum, la Palabra de Dios permanece para siempre. O como dice el Salmo "Veritas Domini manet in aeternum". Frente a la Palabra de Dios y su Verdad las cosas humanas, las hazañas y las fechorías de los hombres, son humo al viento o basura de estercolero.

¿Cuánto vale la clase política, los "poderosos" de hoy que se sientan en el banco azul, en los escaños de las Cortes, en los sitiales del Parlamento Europeo? ¿Qué "trascendencia" tiene un ministro, una ministresa, un poderoso con ordeno y mando en un sillón ministerial o gubernamental o super-judicial? ¿Y un super-magistrado internacional? ¿Y un presidente de organismo supra-nacional, mundial?

Medidos con los metros que ellos establecen por decreto ley y consenso de todos ellos, miden lo que ellos quieran medir, porque son ellos quienes arbitran los metros y las medidas y los reconocimientos y los meritazgos y los galardones. Ellos inventan y disponen. Lo mismo decretan la neo-iconoclastia anti-crucifijista que dictan leyes que definen bueno lo malo y malo lo bueno. Prescindo de poner ejemplos, tantos y tan abrumadores.

¿Qué les pasará a esta gente, a nuestros poderosos? Pasará que seguirán pasándolo muy bien, entre ellos mismos. El destino de los "hombres satisfechos" mientras dura el tiempo de sus satisfacciones, las que ellos se han preocupado procurarse, es un espacio-tiempo de disfrute, de pisar fuerte, de autoafirmación, de autosuficiencia, de un constante "aquí estoy yo" . Hasta que se acaba el tiempo y se les cumple el plazo.

¿Y luego qué? Pues señores mios, luego eso que dice la lectura de Sab 6 : "...los poderosos será poderosamente castigados..." Sí señores.

Hay días en Misa, con algunas lecturas, que cuando el lector dice al final -"Palabra de Dios" parece que suena más, que es más vibrante la respuesta de los fieles presentes: - "Te alabamos Señor"; o el Deo Gratias tradicional, "Gracias a Dios"!

Gracias a Dios por estas cosas, por estas estas palabras que enseñan, por estas profecías que avisan, por estas lecturas que ponen en su sitio a los que han usurpado los sillones del poder.

Claro que, por otra parte, como esos "con poder" no van a Misa, no se enteran de las lecturas, no escuchan esa doctrina, no se dan por recibida esa profecía.

Desde luego, si alguno de esos estuvo ayer en Misa, se le haría un nudo en la garganta y un revoltillo en las tripas.

¿Que en quién pienso? Uff...En tantos, en tantas...En esos, si, claro: Los mismos (o casi todos) en los que Uds. piensan.

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martes, 10 de noviembre de 2009

Problemático y temible Israel

Una noticia de la sección internacional "Oriente Medio" me ha erizado el vello: "Rabino israelí publica una obra dando licencia para matar a niños 'no judíos' ". Merece la pena leer el breve artículo.

De entrada, uno se pregunta qué diría la prensa (qué extensión y difusión le dedicaría) si un cura católico disparatase con semejante enormidad. Comparen Uds. la noticia con el "impacto" de las declaraciones negacionistas del lefevbrista Mons. Williamson, por ejemplo. Y saquen conclusiones (conclusiones "críticas").

La evidencia es que en nuestros medios (los medios de comunicación occidentales) lo judío-israelí preocupa y se mantiene como sección fija en casi todos los diarios impresos y virtuales. Pero ciertas noticias "escandalosas" se pasan por alto; sin embargo lo católico-cristiano se mira con lupa y se repasa con microscopio. Y cualquier "suceso" se magnifica con súper-megáfono global.

¿Han leído - o han vuelto a leer - lo del caso de los rabinos judíos implicados en el tráfico de órganos humanos (de niños también); ¿leyeron ustedes algunas de las breves noticias sobre las escalofriantes acusaciones que hacían los palestinos de Gaza, sobre este tema de las extracciones y tráfico de órganos? Son esas noticias que aparecen en la esquina de la prensa, nunca en titulares, ni siquiera en medios titulares. Será para no alarmar. Supongo.

Cuando escribo sobre el tema israelí, acostumbro a hacer un parón cuando llevo un par de párráfos escritos, para aclarar: No soy anti-semita ni aliento ninguna clase de judeo-fobia; me duelen los palestinos y su injusta suerte, condición y estado; pero no soy pro-islamista, ni filo arábigo. La única afición "arábe" que me reconozco es que me gusta pegar los papeles con goma arábiga; sólo eso. Al contrario, estimo que las fronteras españolas deberían estar hermeticamente cerradas a la penetración (emigración lo llaman) de elementos islámicos los que sean, que serán un problemazo dificilmente resoluble dentro de poco. Por lo pronto ya hay un partido islamista movilizándose para las próximas municipales. A ver qué pasa.

Pero, volviendo a Israel: El caso/problema israelí no hay por dónde cogerlo. Es un atascadero en las relaciones internacionales, un peligro a nivel planetario, y una flagrante injusticia contra un pueblo-una nación (los palestinos de Palestina) que dura ya más de medio siglo merced a la pasividad hipócrita de "las democracias" y los "estados de derechos" occidentales. Un baldón histórico.

Si además en lo "israelí" (que es un caso/problema político-estratégico) se implica lo "judío" (que es un hecho religioso), el combinado resultante es un explosivo súper-peligroso híper-sensible.

El boletín de la agencia Zenit trae también hoy un artículo de un italiano de ascendencia sefardita implicado en el avispero palestino-israelí: La importancia de las comunidades de paz en el conflicto palestino-israelí. No comparto algunas de sus apreciaciones, pero sí le doy razón en la tesis de fondo: El Cristianismo en Tierra Santa es un elemento pacificador (aunque el autor del artículo no lo remarca suficientemente).

El Cristianismo es pacífico no por "circunstancias" sino por esencia. Si las circunstancias han determinado en algunos momentos de la Historia la beligerancia del Cristianismo (o la Iglesia), la misma esencia cristiana ha vuelto a postular la paz y a retomar el "beati pacifici" como una referencia moral vinculada al mismo Cristo el Señor. Tan absoluto. No entender esto es no entender casi nada.

No así en el caso de los musulmanes: El Islam lleva en su médula la guerra santa, y ha guerreado "santamente" ab orígine. ¿Y el Judaísmo? Desde otras perspectivas, también. El judaísmo no es proselitista ni expansionista ni misionero, pero es ferocísimo cuando tiene que defenderse, terrible como los Jueces y los Macabeos del Antiguo Testamento; o resistentes hasta el fanatismo enloquecido de los resistentes de Massada. Todo eso late en la doctrina tremenda del rabino que enseña la matanza de los niños goyim.

Cuando el rabino Yitzhak Shapiro reconoce como "religioso" el deber de aniquilar a los niños de los goyim (los no judíos) no está reversionando en judío el perverso concepto de la "guerra preventiva" del criminal ex-presidente Bush jr. Lo que enseña el rabí Shapiro está en la Biblia, se reza en los Salmos: "...filia Babilonis misera...beatus qui tenebit et adlidet parvulos tuos ad petram / míserable hija de Babel, dichoso quien agarre a tus niños y los estrelle contra las piedras de tus murallas" Sal 136, 8-9.

La cita debe leerse con el Salmo 136 entero, el Salmo de los desterrados, el del coro "Va Pensiero" del Nabbucco de Verdi: Los desterrados de Sión se lamentan junto a los canales de Babilonia; y al final claman contra sus opresores con esa terrible imprecación: ¡Felices quienes estrellen a tus niños en la piedras de tus murallas". Los versículos suenan tan crudos, que el Papa Pablo VI los mandó quitar de la Salmodia de la Liturgia de las Horas del Novus Ordo; supresión comprensible, pero absolutamente discutible, ya que a Iglesia no reza esos versículos con el sentido tremendo del original hebreo, sino con el sentido alegórico que expresa la lucha contra el mal (Babilonia-opresión-pecado) y "sus hijos".

Hasta la semana pasada se ha estado leyendo en la lectio contínua del Leccionario Ferial del Tiempo Ordinario la Epístola de San Pablo a los Romanos. Una sección particularmente señalada de este texto paulino es aquella en la que el Apóstol reflexiona y enseña sobre Israel y su destino. San Pablo en esa carta dice: "...secundum Evangelium quidem inimici propter vos secundum electionem autem carissimi propter patres sine paenitentia enim sunt dona et vocatio Dei / según el Evangelio, son enemigos por causa de vosotros, pero segun la elección son amados por causa de los patriarcas, ya que los dones y la vocación de Dios son irrevocables" Rm 11, 28-30. Hay que leer toda la sección para empaparse bien de la esclarecedora palabra de San Pablo al respecto.


Juzgo muy poco "apostólico" negar (o discutir) la necesidad de la predicación a Israel; ciertamente su destino es un misterio que se dilucida en paralelo con la Iglesia, con una profetizada convergencia final; pero el anclaje del Judaísmo en el Viejo Testamento es una "enemistad" con el Evangelio que se traduce en consecuencias y hechos tan terribles como el libro del rabino Shapiro. Por ejemplo.

Predicar a Cristo es una necesidad para Israel. Hoy de manera muy significativa, con renovada urgencia. Porque si persiste la cerrazón de Israel, la enemistad con el Evangelio de Jesucristo se traducirá en hechos tan temibles como los que se extraen del libro de ese rabino.

p.s. A veces digo que el peor enemigo del Pueblo Judío es Israel mismo (o por lo menos parte de ese Israel que representan el "Estado de Israel", los rabinos como Shapiro y los colonos de los "territorios ocupados").

Pax super Ierusalem!

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lunes, 9 de noviembre de 2009

El muro


Me exasperan las celebraciones del derrumbe del Muro de Berlín. Hace 20 años yo no tenía la impresión de absurdo que hoy me parece tan ofensiva, tan criminal. ¿Por qué no se celebra el muro con un "manifiesto" internacional contra el comunismo y el marxismo y sus criminales autores y protagonistas y representantes?

Resulta lacerante en carne ajena ver esos reportajes y documentales con alemanes profundamente heridos que se quejan de tener que convivir con sus torturadores, con los agentes comunistas de la RDA y su temible Stasi. En la Alemania del Este se pasó del nazismo al comunismo sin solución de continuidad. Sin solución de terror. Sin solución de sistema criminal. Sin solución de opresión. Quizá por eso se pasó tan facilmente de uno a otro régimen.

Junto a la implacable justicia de los judíos que persiguen nazis de ochenta y noventa años, Europa disimula la acomodada supervivencia de los criminales comunistas. En la Alemania de la efemérides de los 20 años del muro, la memoria y las heridas están frescas y resentidas. Pero en otros sitios, en España, por ejemplo, hemos echado un capote encubridor sobre algunos siniestros personajes que hasta viven a costa del estado al que masacrarían si pudieran volver a ser comunistas criminales en el poder.

El comunismo es crimen, documentado y atestado con una historia criminal que el decadente y degenerado "occidente democrático" se resiste a sentar en el banquillo de los culpables.

Yo esperaba - yo imaginaba (yo soñaba) - un manifiesto de intelectuales, de científicos, de artistas, de escritores, de hombres y mujeres libres y conscientes de verdad y con verdad. Todos delante del muro, proclamando al mundo el crímen del comunismo que pasó y clamando al mundo para que nunca más se consienta el comunismo, en ninguna de sus canallescas y criminales formas o disfraces.

Pero en el "occidente democrático" todavía ensucian nuestro tiempo miserables que llevan en su sangre corrompida el veneno del marxismo y el comunismo, políticos, y artistas, y cientificos, y escritores; desechos del mal y fracasados de la historia con la huella activa de lo que nunca debió ser. Y todos llevan aguijón para clavar y matar.

El muro les debió sepultar. No sé si todavía es tiempo de que les sepulten con el muro.

Si no, se está celebrando un absurdo, con las víctimas humilladas y los criminales pisando fuerte.

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viernes, 6 de noviembre de 2009

Los Mártires de España


Hoy es la fiesta, 6 de Noviembre. Un dia pensado con cierta "tradición" santoral, parecida a la de Todos los Santos, para reunir en una sóla ocasión a muchos. No es todavía una fiesta popular, quizá nunca llegue a serlo; ni siquiera viene aun en el Misal (se espera que aparezca - junto con otros esperados añadidos y correcciones - en la anunciada y todavía no publicada edición del Misal Romano en español). Pero por lo menos ya aparece en la "epacta", en el calendario litúrgico:

Noviembre 6 VIERNES.
MEMORIA OBLIGATORIA: Mártires de España del siglo XX.
ro Misa or pr.

La oración propia no la sé. En la Parroquia, el cura la ha escogido del común de Mártires, nombrando en las oraciones a los "Mártires de España" (colecta, ofertorio, prefacio y post-comunión). A mí me ha emocionado, por una de esas razones del corazón que la razón no entiende. O no quiere entender, en muchos casos.

He parafraseado a Blas Pascal porque nuestros Mártires del siglo XX son/fueron más de corazón que de razón. Quiero decir sin razón, y con corazón; con mucha pasión y muy poca razón. No tengo que explicar a qué me refiero, que digo "corazón" y "pasión" pensando en los Mártires y escribo "sin razón" acordándome de los martirizadores. Por eso todavía afectan al centro, al corazón de los que les veneramos, y dejan en evidencia la mala razón de los que no vetan el recuerdo. Tan actuales los des-memoriados por esa aberrante des-memoria de la historia impuesta por decreto ley de los "herederos" de los vencidos (y de los victimarios, también).

No tengo cumplidos los cincuenta, por eso he alcanzado a conocer a la generación de los "testigos", como cuando los cristianos de los primeros siglos podían escuchar de viva voz los relatos de los confesores sobrevivientes de las persecuciones, narrando la muerte de los Mártires con la cercanía de la presencia y la memoria válida y fresca. Yo he escuchado pequeñas crónicas de martirio contadas con la media voz del respeto, mojadas con las lágrimas del dolor (nunca del odio), fijas como un cuadro imperecedero de fechas, lugares, cosas, momentos, detalles. Secuencias de tragedia que al poco fueron acrisolándose en profunda conciencia de valentía, de fidelidad, de virtud, de sacrificio, de santidad.

Nombrar es rememorar, clamar un eco para que conste y se reduplique y otros sepan y transmitan quiénes fueron y qué dieron: Fueron cristianos y dieron vida, fueron españoles y dieron sangre, fueron mártires y dieron fe.

Durante la Misa, he pensado en gente concreta, algunos de esos no "canonizados" que sí están martirizados y santificados, asociados a ese grupo de los Mártires de España, todavía sin nombre inscrito pero con rúbrica de sangre desde el día en que tuvieron que dar vida por fe.


En mi Diócesis de origen, en Sevilla, no se ha incoado ninguna causa de ningún mártir. Y eso que el primer mártir del 36 fué victimado en Sevilla, el sacerdote Don José Vigil Cabrerizo la misma tarde del 18 de Julio. Lo sacaron de su casa, le dispararon a bocajaro con pistola, primero en un hombro, luego en el otro, y luego otro tiro en el vientre y uno más en la espalda. Lo dejaron tendido desangrándose, en la esquina de la calle Conde de Ibarra con la calle San José. Existe publicado un testimonio presencial, que cita las palabras del sacerdote, allí mismo: - "Yo los perdono, yo los perdono...Rezad conmigo..." La declaración la hacen los propios padres del mártir y sus hermanas, y algunos vecinos de la calle donde sucedió, testigos del martirio del joven capellán. Murió al dia siguiente, 19 de Julio, insistiendo en pedir el perdón para los que le mataron: - "...Dí a mamá que no diga tonterías ni piense quienes fueron los que me ha herido, que yo no conocí a ninguno, y que si los hubiera conocido los perdonaría lo mismo que los perdono".

Fue el primero. Después siguieron 23 sacerdotes más, y tres seminaristas ordenados de menores, entre los diocesanos de Sevilla, que entonces comprendía también toda Huelva, la mitad de la provincia de Cádiz y algunos enclaves en la de Málaga. Y junto con los sacerdotes, hombres y mujeres seglares, algunos también reconocibles como "mártires", como el joven Antonio Molle Lazo, que sí tiene incoado proceso en la Diócesis de Jerez, donde fue sepultado en la iglesia conventual del Carmen.

El único prelado sevillano que se interesó en recoger testimonios en vistas a posibles causas fue el Cardenal Don Pedro Segura, poco después de su llegada a la diócesis. Se publicó un libro preparado por los sacerdotes Don José Sebastián y Bandarán y Don Antonio Tineo Lara, impreso en Marzo de 1938, en los talleres del Correo de Andalucía. Agotado al poco de su tirada, no se volvió a reeditar. Hoy es un raro de esos que buscan los bibliófilos por las librerías de viejo.

Y desde aquellos años, nada. El olvido o el silencio consciente para dejar en la sombra lo que debería sacarse a la luz, porque es luz. Las palabras del Salmo son apropiadas: "...in lumine tuo videbimus lumen / tu luz, Señor, nos hace ver la luz..." Sal 35, 10.

Fueron luz, luz de Dios, luz de Cristo. Yo pienso, yo creo, que necesitamos ese testimonio luminoso de nuestros Mártires de España para poder ver la luz. Hoy más que nunca.

+T.