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sábado, 20 de agosto de 2016

Secuelas de jmj

 
Lo presentan como un 'festival rock de inspiración cristiana'. De hecho, a pesar de los 'confesonarios' (¡habrá que ver!) y otras coartadas para embeleco de perplejos, lo que parece es una quedada para beber, fumar y demás (especifiquen Uds. privadamente lo que apunto discretamente con el 'fumar' y el 'demás').

Ver aquí la web del Key2Life

Cuando las imágenes no se parecen a los rosarios de luminarias de Lourdes o Fátima sino que parecen calcadas de un evento rock cualquiera, ofende a la razón católica (la que queda, que es poca) que nos vendan la lúdica concentración juvenil con el disimulado disfraz de festival-rock-cristiano.

De la lista de bandas que participan en el des-concierto (Kutless, Christafari, Transform Dj, Paddy Kelly, Soundbar, Good Weather Forecast, Privileg Band, Twelve24, Cardiac Move, Solarjet, Crossing Flow, Elto y Ave), me llama la atención esa llamada 'Christafari', porque me imagino una tribu con rastas y porros (Uds. me dispensen la imaginación).

La triste realidad es que yo mismo conozco a papás y mamás con pedigree católico de la mejor certificación que, siendo ellos mismos jmjoteros-rockeros, dejarán a sus niños y niñas ir a esos sitios. En su inconsciencia, jamás se enterarán de lo que pasará hasta que pase lo que pueda pasar. Pero si no pasa (aunque haya pasado) todos tan felices y a seguir meciéndose en las ramas del guindo de la catholic family (o yeah!).

Por cierto, que se me olvidaba: El padrino del engendro es Schönborn, desde el 2003.

p. s. De las liturgias y demás (que las hay, por lo visto) paso de averiguar, que tengo la crónica de abusos y sacrilegios bastante colmada (¡ay!).


+T.

lunes, 1 de agosto de 2016

Imagen y sonido


Mis reticencias a las jmj no son de ahora, ya me irritaban desde las primeras, las juanpablistas. Tampoco me gustan los 'conciertos' rock, algo que - mutatis mutandis - se les parece tanto. Abomino de los multitudinarismos religiosos. Soy católico creyente y no soporto todo eso que se hacen en estas ocasiones, en las que siempre se cometen abusos (por no decir profanaciones). Yo lo he presenciado. Desgraciadamente, otros muchos también me lo han contado. Pero lo peor es que la mayoría de los que están son absolutamente inconscientes, los obispos a la cabeza del grupo general de la inconsciencia.

Por ejemplo, miren Uds. y saquen conclusiones de la foto que he puesto de cabecera. Son los obispos y prelados concelebrantes en la mega-Misa de clausura de la JMJ, esta mañana, en Cracovia. Ya revestidos, a la espera de que llegue PP Franciscus y comience la Santa Misa, parlotean entre ellos, distendida e informalmente, mientras en la pantalla del fondo proyectan la imagen de tres rockeros guitarreando y cantando yo-no-se-qué. Ese era el 'ambiente jerárquico'. El de los jóvenes participantes, si lo imaginamos correspondientemente, mejor no figurárselo.

Para cerrar el álbum, la agencia Romereports nos ilustra con el detalle de la despedida:

Mientras cumple con el protocolo oficial de despedida del clero y autoridades polacas, una banda toca el 'We are the Champions' del grupo rockero Queen:





No hace falta que nadie me diga que en las jmj, y en esta de Cracovia en particular, hay verdadero fervor y auténtica devoción. Me lo creo. No discuto porcentajes. Si por 10 justos se salvaba (que no se salvó) Sodoma, supongo que por un puñadito de buenos jóvenes católicos de todo el mundo se podría justificar una jmj.

Pues eso. No digamos más.

+T.

miércoles, 27 de julio de 2016

Jotamejotacitis

 
Desde la semana pasada, recibo a diario fotos de los participantes de la JMJ de Cracovia. Son grupos de jóvenes acompañados de sacerdotes jóvenes. En las fotos, todos sonríen y escenifican ese entusiasmo tópico de las jotamejotas, una especie de obligado sinequanon.

PP Franciscus - como antes Benedicto XVI - usufructúa las poderosas estructuras globales de Juan Pablo II, el verdadero inventor de la pastoral de masas: Audiencias, concelebraciones, encuentros, jornadas, años temáticos. Aquella Iglesia en perpetuum móbile festivo-celebrativo sigue suministrando clamorosos éxitos. Desconozco el ánimo con que se entrega a estos jubilosos momentos PP Franciscus, no siendo su perfil, ni de lejos, comparable al de JPIIº, pero es evidente que sabe aprovecharlos para plantar su mensaje, o sus inquietudes. El lema del 'hagan lío' es apropiadísimo para estas ocasiones de entusiasmo multitudinario.

Los participantes de las jotamejotas, jóvenes sacerdotes y jóvenes laicos, son, en gran número, veteranos jotamejoteros, con experiencia de otras jmj o encuentros similares. O son hijos de familias surgidas en los encuentros de la primeras jmj, o sacerdotes treintañeros (o mayores, incluso) que recuerdan el despertar de su vocación con ocasión de la JMJ. En esta de Cracovia, se reviven todas aquellas jornadas pasadas que marcaron vidas jóvenes con el sello de una consagración religiosa o un matrimonio cristiano.

Y así y todo, sigo sin encontrar una explicación satisfactoria para esa institucionalización del entusiasmo.

La crisis de la iglesia, no para. Las tragedias del mundo, no cesan. Aunque cada época haya tenido su depósito de tribulaciones, dudo que existan razones para que la Iglesia del siglo XX-XXI se haya instalado en una feria continua, estando en un mundo tan profundamente atormentado, que sobrevive, casi sin esperanzas, un doloroso conflicto, interno y externo.

La verdadera alegría cristiana es interior, del alma, y es escatológica, futura y celestial, no terrenal. El regocijo pasajero se corresponde con el entusiasmo engañoso incompatible con la verdad de la santidad, del Evangelio, de la Iglesia. Quizá por eso - como en otros fenómenos de pastoral de masas - los frutos de la jmj son endogámicos: Crean adeptos a las jmj que vivirán parcialmente su fe en y para otras jmj, o similares.

Mi esperanza es que eso pueda servir para que unos pocos reaccionen y pasen del tedio desencantado a otro nivel más alto de vida cristiana, de vocación eclesial, sean sacerdotes, religiosos o laicos.

Pero la impresión es que se fueron y volverán con la misma sonrisa sellada en rictus de 'siempre es fiesta', la sonrisa de todos mil veces retratada en selfies y en videos. Y retornarán adictos a concelebraciones, confesiones, comuniones, oraciones...todo según el estereotipo masivo, entusiasta, intensivo del modelo.

Algunos no se ven, no lo aprecian, pero ya no tienen edad para estas expansiones. Otros, más bisoños, no advierten la deformidad con que estas expansiones marcarán su fe.

Me pregunto si PP Franciscus advierte estas circunstancias. Y temo cómo puedan evolucionar estos modelos pastorales. Sobre todo porque los días confusos de PP Franciscus no son aquellos años de Juan Pablo IIº, tan recientes y lejanos, en que se sentía - a pesar de los pesares - otra firmeza en la Roma de Pedro.

Paradójicamente, el martirio de l'abbé Jacques Hamel mostraba, cuando comenzaban las JMJ, el rostro, más real, de una Iglesia sufriente que recibe en la vieja y católica Normandía el golpe que no cesa de martirizar a los católicos en todo el mundo.

No sé si ese eco de batalla templará en sensatez las sonrisas entusiasmadas de esos chicos, 'la juventud del Papa', que harán fiesta en Cracovia.

+T.

lunes, 3 de agosto de 2015

Poca acción y poco católica

Acción Católica. Peregrinación de la Juventud de Acción Católica a Santiago de Compostela, Julio de 1948

Cuando nuestra Jerarquía no tiene ideas, siempre sale alguno que re-propone la Acción Católica. En mis treinta años de cura, he sido testigo de cuatro intentonas serias (?) de re-propuesta. Comprendo nostalgias, añoranzas, sentimientos y afectos por golondrinas que ya no volverán. Pero no me explico la insistencia, casi obcecación, en actualizar algo tan discutible en estructuras y frutos.

Al crearse, bajo Pio XI, la A.C. nace opuesta a los movimientos político-sociales de la Europa de entreguerras, pero, a la vez, lleva el sello, la impronta de aquellas formaciones con las que va a confrontarse. El estilo 'acción católica', siendo distinto y otra cosa en esencia, formalmente se parece a lo que ocupa el espacio socio-político del momento. Con banderas, con himno, con emblemas, la Acción Católica tendrá cierto troquel fascista en Italia, y en España, falangista. Sin ser, repito, ni una cosa ni otra. Pero se parecen como un cartel de propaganda de los rojos a otro cartel de propaganda fascista. Si me explico.

Después de aspirar y languidecer en los años cuarenta-cincuenta sin más éxitos que los de su reconocimiento en diócesis y parroquias como el 'movimiento oficial de la Iglesia', en los '60-70 pasa a ser una especie de estructura pastoral-política (o político-pastoral, según) que terminaría siendo la matriz de buena parte de la clase política de la 'España de la transición'.

De la Acción Católica General quedan aun los cuadros de viejas damas diocesanas que se aferran a un nombre-cargo-título, setentonas y nonagenarias, casi todas herederas de viejas glorias del nomenclátor de la A.C. De la rama masculina quizá todavía resuellen algunos trilobites y otros fósiles. De los 'movimientos especializados' sobreviven la H.O.A.C (hermandad obrera de acción católica), un reducto del marxismo sindicalista más rancio (ahora retocado con algunos perifollos estilo asambleario-podemos), con pocos socios pero aun reconocidos por nuestra CEE como el puntal de la utopía de la evangelización del mundo obrero, esa ilusión, ese espejismo, ese cuento sin, todavía, colorín colorado.

Otro sub-movimiento que subsiste, passim, es el 'Movimiento Junior', que, en teoría, sería el primer estadio de la A.C. dedicado a los niños y adolescentes. Precisamente es el M.J. quien me ha movido el presente articulete al recibir ayer en el mail de la Parroquia una reseña de sus actividades, un boletín de los grupos del Junior en Cáceres.

Esto parece ser una 'misa' celebrada en un encuentro (campamento o convivencia) del Movimiento Junior:




Y esto es un obispo visitando el lugar, encantado con lo que ve (y aprobando lo que no ve, supongo):



En nuestras diócesis conocemos sitios y personas, las parroquias y los curas del Junior de Acción Católica, que son de este estilo que ilustro con las imágenes supra.

Huelga de decir que nuestra resistencia a las poco católicas acciones de la poco atractiva A.C. no son caprichosas. Tenemos razones. Por ejemplo, estas razones.

Y somos realistas: No esperamos cambios a mejor.

Aspiramos, en todo caso, a su paulatina extinción, pro bono Ecclesiae.

Mientras, hacemos nuestra petición: Más re-propuestas de A.C. no.

Rogamus, audite nos!


+T.

martes, 10 de diciembre de 2013

Iglesia en descomposición


En la foto de arriba, el cura es el del centro: El cura travestido, vestido de negro, quizá una versión Edith Piaf con michelines y guitarra (estas cosas del travestismo siempre tienen historia detrás, frustraciones, ilusiones, traumas, tentaciones...etcéterasssss).

Lo peor de lo peor (además de lo malo empeorado de ser un cura el travestido) es que la cosa ocurrió (respiren hondo...otra vez... ssssssniffffffffffffff...) en ¡¡¡una vigilia de la Inmaculada!!!, una 'vigilia juvenil', una 'vigilia juvenil diocesana' con motivo de la fiesta de la Inmaculada.

¿Dónde fue? En Santiago, en Santiago de Compostela.

¿En qué sitio? En un colegio, en un colegio de salesianos.

¿Y qué más? Pues no sé qué decir, me parece suficientemente traumatizante lo que llevo dicho. Pero si quieren Uds. más carga pesada, más documentación, véanla ustedes mismos aquí, porque todo está publicado, sin vergüenza:

El día de la Vigilia de la Inmaculda comenzó con una gran fiesta con todos los jóvenes diocesanos

La galería fotográfica, que comienza inocente, con imágenes de chicos y chicas en un patio de colegio, se cierra con la secuencia de travestismo, no sólo con el cura vestido de Edith Piaf, sino con alumnos en plan dragg-queen (o como se diga/escriba). Todo ello dentro del mismo acto de la vigilia, sin solución de continuidad.

Salvo la información que aparece en la misma página, no dispongo de más detalles, no sé explicar el motivo de la equívoca e indecente pantomima. Ni imagino qué tenía que ver la mariconada con la vigilia, desconozco el 'punto de inserción' de una cosa con la otra. Intuyo que mejor no saberlo, sin ahondar en pormenores.

¿Consecuencias? No las conozco, tampoco. Deduzco que ocurriendo todo ello en Santiago, donde hubo aquellas sacrílegas romaxes sin consecuencias, donde pasan y se cuentan cosas que parecen obra de meigas impías; siendo en Santiago, donde pastorea ese obispo de perfil mediano/mediocre (cota nacional episcopal), modosito y tal, considerando todo ello, concluyo que no pasará nada, rien de rien (que cantaba Edith Piaf).

Et cum sumus sub francisquismo in quo dicitur ut lium necesse est, hasta pudiera pasar que al cura travestido de Edith Piaf se lo lleven a Roma y lo nombren prefecto universal de pastoral juvenil, o secretario apostólico de vigilias equívocas, o pontificio presidente del consejo de misión periférica ad travestentes gentes.

En fín, ya veremos. Ya iremos viendo.

Quia scriptum est: 'Maiora his videbis'.



+T.

domingo, 28 de julio de 2013

En estado de 'JMJ'




Cuando el Señor dijo que fuéramos como niños no quiso decir que nos comportáramos como niños. Mucho menos como adolescentes. Y no dijo nunca que nos mantuviéramos jóvenes. Desear la juventud perpetua no es una aspiración cristiana, por el contrario, ese fue uno de los mitos antiguos del paganismo, uno de los más perdurables, que incluso llegó hasta el Medievo. Algunos de los valientes que emprendieron la conquista del Nuevo Mundo buscaban también la fuente de la eterna juventud; Ponce de León descubrió La Florida buscando aquella legendaria fuente.

En estos días de la JMJ hemos visto quasi realizada la ancestral aspiración de la vuelta a la juventud, contagiados por el ambiente juvenil de la muchachada católica internacional; ha sido fácil sentirse joven con los jóvenes, moverse entre ellos y con ellos expresar la fe en el Señor desde una Iglesia joven, de jóvenes y para jóvenes.

Pero en cuanto tengamos un poco despierta la (cada vez más necesaria) conciencia crítica, advertimos que algo falla, puesto que las proclamas junioristas sólo sirven, realmente, para los jóvenes participantes (presentes o conectados), sencillamente porque es engañoso extrapolarlas y alentar un estado permanente y general de JMJ en la Iglesia, que no es joven toda ella. En el fondo parece que se aceptara sin discusión una peligrosa confusión: La de identificar juventud con bien, la identificación de juventud como ideal, declarar que la santidad se identifica con la juventud (o viceversa). Esa, al menos, es la impresión, resultando la curiosa paradoja de que en la época más anti-dogmática de todos los tiempos surgen dogmas nuevos y absolutos, como este del juniorismo eclesial, vagamente definido pero quasi universalmente profesado.

Si hubiera que precisar en qué consiste, qué significa y aporta la juventud a la Iglesia, sería fácil y rápido hacer una relación de tópicos: Inconformismo, rebeldía, desprendimiento material, desinhibición, sinceridad, ausencia de prejuicios, altruismo, capacidad lúdica, etc. Una lista de 'méritos' de la juventud, en suma, tan relativamente real como revisable en cuanto a su justo valor. Una lista apreciable, en todo caso, siempre que incorporara ideales y virtudes cristianas, identificándose con ellas según el animoso, optimista y alegre espíritu juvenil.

El entusiasmo y el ambiente alegre es contagioso en las JMJs, es patente. Pero también la impresión de que esa 'movida' es más externa que interna; es decir, que el entusiasmo que se exterioriza no se corresponde con una conversión interior que luego de traduzca en una vida religiosa, devota y virtuosa. A la postre, la mayoría de los grupos juveniles pueden mantener luego en sus encuentros un entusiasmo formal, pero raramente un compromiso espiritual perseverante.

¿Puede haber culpa pastoral? ¿Se puede acusar a los pastores? Entiendo que sí, por dos razones:

1) por frívolo mimetismo con las formas
2) por ausencia de una formación doctrinal/espiritual/moral seria y exigente

Un comentarista de ExOrbe me mandó el yutube que he puesto de cabecera, una grabación que esta mañana ya corría por internet. En la escena que recoge la grabación, la imagen de nuestra Jerarquía es patética; pocas veces se habrá visto un escenario tan elocuente para ilustrar la crisis de identidad de un estamento sagrado que, hasta hace unos 50 años, se caracterizaba por la conciencia de una alta y sagrada dignidad, y hoy se desfigura identificándose con la insustancial frivolidad de un ambiente tópicamente 'juvenil'. Podrían corear con los chicos ensayados la cantinela de 'Esta es la juventud del Papa' cambiando la letra y diciendo, mientras bailan, 'Esta es la Jerarquía del Papa' o 'Somos los obispos del Papa'. Con todo ritmo. A toda marcha. Armando el lío.

Y todos contentos. Todos satisfechos, emborrachados de entusiasmo. Con la engañosa ilusión de que eso es y así se hace la 'nuevangelización'.

Nunca he estado en una JMJ. Comprendo que a algunos le sirva como excitante, una experiencia estimulante para los buenos (y equívoca para los incipientes). Esta mañana he llegado con retraso a la Misa de 9'30 porque ayer estuve hasta las 3 y pico de la madrugada siguiendo la vigilia de adoración de la JMJ, retransmitida en directo desde Copacabana. La celebración tuvo momentos emocionantes, con el Señor expuesto en la Custodia, centro de todo el acto. El Papa, con pocas palabras, señaló un claro esquema de vida: Oración, Sacramentos y obras de misericordia. Las cámaras ponían primeros planos de jóvenes llorando emocionados, rostros sinceros, recogidos, orantes. Se interpretaron algunas canciones, intercaladas entre los minutos de silencio y las preces; todos los cantantes estaban igualmente emocionados, todos cantaron arrodillados, hasta los que se acompañaron de la guitarra, nunca lo había visto antes. Sin gustar de ese tipo de celebraciones, tengo que reconocer que el ambiente de oración era muy atrayente. Se cantó el Tantum Ergo en portugués, con una melodía muy adecuada, el Papa incensó y dio la bendición con el Santísimo; después de la bendición se rezaron las preces de alabanza. El Sacramento, expuesto en una gran custodia, de diseño moderno, fue retirado en una pequeña procesión, portado en andas por cuatro diáconos con dalmáticas, acompañados por acólitos ceriferarios. Como conclusión, ante la imagen de Ntrª Srª Aparecida, se cantó la Salve Regina. Todo me pareció muy digno. Para muchos jóvenes participantes en las jmjs esos momentos son especialmente emotivos y muy recordados luego.

Pero son una especie de paréntesis en medio de un tono general bullicioso, agitado, donde lo contagioso no es el recogimiento sino el tono exaltado, ligero, quasi frívolo. Por ejemplo, esta foto que me han mandado y que no sabía si sacar, pero al final he decidido poner. Total, es una imagen, simpática, desinhibida, juvenil e ingenuamente descriptiva del ambiente sano y amable de las JMJs; disfruten Uds. de la instantánea:



Como se trata de un posado para una cámara, no hay sorpresa en la instantánea del conocido prelado, tan juvenil, así, con la chaqueta por la cabeza, como disfrazado de monja, con las manitas juntas, en piadosa estampa.

Lo que pasa es que viendo el pectoral y sabiendo que es obispo (y un obispo en circunstancias muy especiales), nos cuestionamos la personalidad y el peso de esta nuestra Jerarquía, que Dios guarde (y perfeccione).

Total son pequeñeces, detalles de esta gran movida de la JMJ, que vuelve adolescentes y bailones a los obispos. Justo lo que necesitamos para los males que afectan a la Iglesia.


+T.

lunes, 20 de mayo de 2013

Involución? o Vanguardia???


 
Nuestros obtusos prelados todavía confunden las sotanas con el tipismo decimonónico estilo La Regenta. Nuestros mitrados son así de pacatos. Cuando ven a un cura con roquete y birreta, creen estar frente al fantasma de Don Fermín de Paz. Y si ven aparecer un manteo, se les representa el espectro del Canónigo Escóiquiz en carne mortal. Ellos son así, no captan más.

Pero la realidad es esta:





















(Fotos de la Peregrinación de Pentecostés a Chartres)


Cuando se ven imágenes como estas, se advierte cuán errados están quienes ven retroceso decimonónico (o pre-conciliar) en lo que es, probablemente, la vanguardia más adelantada de la Iglesia del s. XXI, la juventud más puntera (sin necesidad de fórmulas de nuevangelización).

Los viejos carcamales post-conciliares se han anclado en la mugre del '68 y la alucinación del 'espíritu del concilio'; sus ojos no ven más allá de la perspectiva (sin horizonte) de los curas des-sotanados en look proletario, las monjas des-tocadas con pancarta feminista, y sus compromisos, opciones y apuestas por el mundo. Un mundo que les ha adelantado y les ha dejado en la cuneta de la esterilidad.

La cosa sería de risa si, en realidad, la escena no fuera tan patéticamente nociva para la salud de la Iglesia, a punto de desfallecer por descomposición y decrepitud general.

Lo que los obispos desprecian, es la vanguardia. Lo que rechazan, es el remedio. Lo que no ven, es el futuro.


+T.

martes, 13 de noviembre de 2012

Pijo-catolicismo y Belenmanía


Cuando escribí el articulete 'Patético funeral juvenil' me comentaron (comentarios que borré) que me había pasado. No me pasé, me quedé corto porque la pantomima pseudo-pía sigue y sigue, con mucho ritmo. Vean si no:

Belén, sonrisa de Dios, que por tu intercesión se haga presente su Amor


(aquí el youtube con la coplita belenmaníaca)

Ya tiene copla y todo. Si tienen paciencia y tragaderas amplias, escuchen la irritante (para oídos católicos sapientes) letra hagiográfica. Como alguien adelantó en los comentarios, lo próximo podría ser una peliculita biográfica-ficción, un suplemento monográfico Alfa-Omega y la distribución de estampitas por estadios deportivos, discotecas y conciertos-rock, que para eso están los amigos, y la peña está mogollón motivada, mazo movilizada.

En estos últimos años se ha ido creando un característico perfil pijo-católico, muy urbano, muy madrileño, muy juanpablista, muy jmjotero. Se reconozca o no, la especie existe, yo diría que incluso con cierto nivel sociológico de tribu urbana.

Son chicos y chicas de clase media-católica, con familias insistentes en lo religioso, pero faltas de sólida formación. Más que por convencimiento, actúan por cierta inercia social-gregaria generada en colegios religiosos, clubes de apostolado juvenil, campamentos y colonias de verano, encuentros ocasionales en convocatorias y actos multitudinarios, manifestaciones pro-vida, movidas HO, pperíos callejeros, jmjoterías, etc. Ese sería el caldo de cultivo de la especie, insistiendo en el entorno familiar poco-formado de corte neo-católico.

Ello no quiere decir que la familia funcione, sino que se funciona según el patrón familiar impresionado por determinada espiritualidad de movimiento o corriente. Lo chocante es que desde principios supuestamente sanos se derive hacia comportamientos/grupos tan contradictorios respecto a una recta, sólida y sencilla moral católica. Según se comprueba en casos como el que comentamos, al final todo aflora en una espiritualidad apenas incoada, inmadura, incompleta, facilmente desbordable en sentimientos así como peligrosamente expuesta a las malas influencias, degeneraciones y conflictos del entorno juvenil generacional más común, manteniendo la 'clase' con el referente católico como cierto guión/rol de identidad grupal. Pero no hay más.

El querer probar que todo funciona bien porque son familias numerosas y existen vocaciones es una argumentación que se tambalea, justamente por razones muy serias de índole familiar y vocacional, que no entraré a comentar, porque no era el asunto que ha movido este articulete. El asunto ha sido esta coplita de este youtube. Si se pusiera de moda (que lo dudo) se podría repetir el pijo-éxito de otros conocidos grupos pijo-juniors.

Espero que no. Pero no sé pronosticar más, porque nuestra actualidad es experta en convertir lo insustancial anecdótico en fenómeno social.

Si corriéramos ese peligro, que el Señor nos libre (de la belenmanía y de los pijo-católicos).

+T.

martes, 6 de noviembre de 2012

Patético 'funeral juvenil'


Que una chica menor de edad muera aplastada por una avalancha humana en una macro-fiesta de Halloween, no es una alegría. Tampoco es una muerte ejemplar. No es ejemplar que una chica acuda a sitios así, ni parece ejemplar la familia que consiente ese tipo de diversiones a sus hijos. Si no se sabía, si se ignoraba dónde estaba y cómo se divertía la joven, tampoco es ejemplar la ignorancia de su familia al respecto. Así fue la fiesta, como cuenta este youtube.  (véanlo todo, hasta el final, para hacerse idea)

Pero parece bastar que se sumen una serie de circunstancias (la juventud de la difunta, la fatalidad del accidente, la noticia de portada en los medios, la concurrencia de todo esto en un largo puente-fin de semana proclive a usar la página de sucesos como portada cuando no hay noticias más impactantes) para envolver en papel de espectáculo con lazo de acontecimiento social y ribetes de prensa rosa una triste tragedia con un terrible final...con funeral en la Catedral de Alcalá.

Además surge el tema familiar por la índole particular de una familia particular. Mientras los otros tres funerales de las otras tres víctimas han transcurrido más discretamente, el de la cuarta chica se ha magnificado en determinado medios, por razón familiar, por ser de determinada familia adscrita o afín a un concreto grupo católico. Si los amigos, allegados y afectos, movidos por cierta y muy equivocada espiritualidad de la heroicidad malentendida han versionado esa muerte triste, trágica, lamentable, patética, como un guión triunfal, se equivocan e inducen al equívoco: Una adolescente que muere a consecuencia de un tumulto en una fiesta rock de Halloween, es lo que es. Antes, cuando imperaba la sensatez, este tipo de cosas se tapaban con pena, y se vivían con resignación, hacia dentro, pero ahora se exteriorizan, en formato casi de espectáculo, con una movilización en torno al suceso en el que confluyen fenómenos socio-religiosos sorprendentes.

Que el obispo, Mons. Reig Pla, el del escabroso sermón televisado del pasado Viernes Santo, celebre el funeral de la joven difunta, es otra sorpresa. Él sabrá por qué, que yo no le encuentro motivo. Cuando un obispo celebra el funeral de alguien debe entenderse que es por alguna razón de peso, que en este caso no encuentro; más bien entiendo que un obispo, dadas las circunstancias, no debería estar. ¿O es que también considera ejemplar, admirable, honrosa y valerosa una muerte accidental como la de la joven víctima?

Si la juventud lee todo este epitafio escénico a propósito de esa muerte infeliz y desgraciada, la conclusión que extraigan los jóvenes será muy errónea.

Si los católicos movilizados/afectados por la muerte de esa chica son sinceros y hacen un juicio moral sensato y rectamente cristiano, deberán reconocer que una muerte como esa no debe magnificarse ni adquirir carácter de celebración porque no ha sido una muerte deseable, ni para una joven ni, mucho menos, para una cristiana. No sé si tendrán el valor de concluirlo.

Tal y como cuentan el suceso en algunos medios, da la impresión de que ha faltado poco para que hubiera surgido un grupo de entusiasmados 'santosúbitáneos' postulando una beatificación. Lean:

"Tenemos un ángel en el cielo" Carta de las amigas de Belén

y también esta otra entusista entrada:

¡Ya tenemos a Belen en el Cielo!

o esta noticia en la prensa:

El funeral de la joven Belen marcado por el dolor y la esperanza


Sorprendentes y extraños juicios; más todavía si se considera que proceden de ciertos ambientes que se presumen bien formados, católicamente instruídos. Pero así son nuestros tiempos, y así sienten los católicos del tercer milenio.

¿Nadie ha aconsejado, recomendado, contención, templanza, resignación? Y sufragios por la finada, que los necesitará, como todos, no diré si más o si menos.

Por los que han muerto, luto y sufragios. Los aplausos y parabienes no cuadran, no corresponden.


+T.

sábado, 23 de julio de 2011

Fisichella vuelve a cantar


Los titulares con la noticia de las palabritas de Fisichella (Rino) me han rejuvenecido, me han quitado de golpe (y de ilusión) lo menos 25 años. La cosa me ha sonado a eco, como un ritornello que de pronto emerge del olvido, porque el disparate parecía ya olvidado. Pero no, no está olvidado puesto que Don Rino (Fisichella) lo ha desempolvado y repuesto en escena:

La Iglesia debe aprender el lenguaje de los jóvenes

¿Rock? ¿Pop? ¿Heavy-metal? ¿Rap? ¿Videojuegos? ¿Cómic? ¿Twitter-Facebook-Twenty? ¿Indignados 15M??? ¿O qué, qué propone Fisichella?

Fisichella no sé bien decir qué será. Aparte de que se sabe que es, a saber, un monseñor pretendiendo cardenalato, un superviviente de curia, un monsignorino italiano polifásico con evidentes perfiles vaticanosegundistas y juanpablistas. Un peligro, desde luego. Más que nada desde la versatil ocupación al frente de ese poco definido encargo de la 'nueva evangelización'.

La cantinela de la Iglesia dialogante con los jóvenes es un tópico de los sesenta, que descompuso los setenta, que se retomó en los ochenta con la variante juanpablista y que resucita ahora Fisichella con el sabrá (o no) qué propósitos.

A mí, la verdad, me ha sonado a salida de escape, a truco de náipe en la manga: No sé qué decir, pues digo lo de los jóvenes y la Iglesia, que es un timo que siempre cuela. Además, con la JMJ encima y de visita en España, la pintan calva. Y Don Fisichella tiene pinta de no perder oportunidades, de cazarlas al vuelo.

Pero me echo a temblar imaginando que sea verdad, que retorne la mentecatez al poder y la biblia del 68 con Fisichella de animador del cotarro.

No soy adicto al diálogo, sospecho lo peor. Si el diálogo es delicuescente, le añado un plus de sospecha. Si el dialogante es un monseñor, dos (plus magis quam).

+T.

miércoles, 13 de julio de 2011

JMJ's (muestrario de élite)


El 'juniorismo' como tendencia de la iglesia postconciliar es algo más que una característica circunstancial. Romano Amerio dedica un capítulo de su magistral (imprescindible, insustituíble) Iota Unum a reflexionar sobre el fenómeno (cfr. ibid. cap. 8º La Iglesia y la juventud). Si el maestro R. Amerio hubiera alcanzado a conocer el fenómeno de las jmjs, imagino que habría incluído algún comentario a propósito.

Empatizar con los jóvenes no supone ni asumir sus impresiones y juicios ni erigir la inestable bisoñez de la juventud en criterio suficiente. Una adecuada valoración de la juventud y sus referencias no puede concluir en la exaltación de la juventud por la juventud, un fenómeno este que suele estar presente en la intención de muchas iniciativas pastorales, con las consiguientes expresiones. Esta, por ejemplo:



El youtube parece ser creación de un muy bien determinado grupo eclesial, con el propósito de dar a conocer por boca de la gente joven la doctrina de la Iglesia. La sorpresa, tratándose de jóvenes vinculados a esos grupos religiosos, es encontrar en su exposición afirmaciones como esta:

-"...La Iglesia no prohíbe nada, no te puede prohibir nada; te pueden prohibir - ¡yo qué sé! - el ayuntamiento, o la policía, que te pueden poner una multa por hacer algo mal, pero la Iglesia en sí no tiene poder para prohibirte nada, es decir, te propone una serie de páutas para que puedas vivir más correctamente y si las quieres seguir las sigues y si no, no."

Sic. Es el segundo chico que habla, el de la camiseta granate y negra. Se supone que está hablando del tema 'iglesia y sexo', y dice eso que no sé qué querrá decir, ni si él mismo lo sabe. Pero lo dice: La Iglesia no puede prohibir nada, y lo que 'propone' lo puedes seguir o no, según te parezca.

A lo mejor es un despistado que se les ha colado inadvertidamente en el youtube, o será un nuevo modelo de contradicción para impactar, con 'gancho' y tal, ¿no?

Los demás que salen me dan la impresión de que se está pitorreando del personal, con una guasa medio contenida medio ironizada, con la sonrisita y su acento híper-pijo. No sé a quiénes pensarán captar, pero imagino muy bien a cuántos van a irritar.

Se han aprendido la letrilla, la lanzan con estilo marchoso y se quedan tan guay-simpáticos, encantados, enrollados y todo eso. Pero el mundo, las cosas de las que hablan (que son moral, que son vida, que son dolor) no son temas para exponer con media sonrisa.

Me pregunto si ellos mismos se hacen cargo de lo que están diciendo, si entienden y en qué grado.

Pero se les ha puesto cátedra, son chicos guay que nos explican la doctrina. Doctrina en torno a la moral sexual y sus apéndices, más que nada, sobre todo. Al final sus intereses son los mismos que los de los demás, con la variación pijo-católico. Y poco más.

¿Son falsos? Son poco creíbles. Poco auténticos, como dirían ellos, diría yo.

Si aspiran a ser 'modelos', vamos listos.

Aquí se explican, ellos mismos, sobre esto mismo:




Pienso (pienso yo) que lo ponen peor. Parece que se han montado su película, y van de héroes desafiantes, el batallón católico jmj, los cuarenta incomprendidos mil veces rebatidos nunca vencidos.

Por cierto que la locutora de la tv navarrica tampoco tiene desperdicio, tal para cuales.

Pregunta la locutriz:

-"¿Te consideras un bicho raro?

Contesta el guay-católico (gangoseando, a sonrisa parada, con la dentadura superior medio proyectada estáticamente ad extra):

-"Puesss la 'rdá 's que'n cierto sentid' sí, porq' dig' on 'deo sss'per ssimpl' a mí m'ncant (... la verdad es que sí, que en cierto sentido sí, porque un vídeo super simple, a mí me encanta hacer vídeos...etc. etc. etc. ... 'tú eres el de los vídeos'...)".

Memorable. Antológico.

Y esta será - ya lo está siendo - la élite de la JMJ. Hay grupos que si no van de crème de la crème no van, se desmarcan, con ellos que no cuenten porque ellos si van dan la nota, inventan el lema, inventan la pancarta, inventan la cancioncilla, el hurra y el viva y el aplauso más aplaudido. Ellos son así. Si hace falta, con copyright, para que no se confundan unos ni les confundan otros.

Pues muy bien. Por mí como si se toman después del youtube un agua de azahar doble, para relajarse. Muy monos, muy monas.

Como coda, les contaré que tengo el barrunto de que las jmjs causan una especie de colapso en el crecimiento psico-moral-espiritual de los más afectados por el síndrome. El cuadro sintomático se prolonga hasta la siguiente jmj (en Rio de Janeiro, o en Sao Paulo, o en Copacabana, o en Ipanema, o por ahí me han dicho que será - D. m. - la próxima) y van arrastrando sus juventudes cada vez más cumplidas y caducadas con retrasos mentales (con perdón) acumulables.

Pero todo valga para mantener joven a nuestra Iglesia. Aunque juvenil sea un adjetivo tan difícil y problemático de encajar con eternal, eterno y eternidad.

+T.

domingo, 3 de abril de 2011

Juanpablismo en acción (ensayando la JMJ)


Un pérfido amigo, para removerme la atrabilis, me ha mandado este provocativo youtube. Toda una animada declaración de intenciones sobre lo que será la JMJ Madrid-Madrid-Madrid. Salvo un detalle a tener en cuenta y temer: Que en este youtube van vestidos, pero en el febril Agosto madrileño...a saber cómo irán des-vestidos-as



Muy monos, muy monas, ¿verdad? Muy pperos, muy pijo-urbanos, muy chupis, muy guays. Si hubieran sacado a dos beata-vaqueritas de Lerma, el clip hubiera estado quasi perfecto (en su género). La web que presenta el clip, por cierto, se llama empápate. De verdad. Palabra de honor.

La visión del clip es estupefaciente/desasosegante fifty-fifty, porque uno, entre tanta movida, se pregunta si hay algo más de lo que se ve, porque lo que se ve es...es...es...¿Qué es lo que se ve?

Bueno, sí, al final salen Juan Pablo II (beato súbito) bailando una conga, y Benedicto XVI con cara de circunstancias.

Confieso que si el vídeo es para abrir las ganas, a mi me ha descendido tres grados más por debajo la desmotivación que tengo.

Claro que es que un servidor no se ve representado ni reconocido entre esos chicos-as católicos de movida, porque un servidor se reconoce cada vez más como católico-católico de los que no caben (ni se esperan) en semejantes saraos juanpablistas.

¿Y qué más? preguntaría yo. Pero me he acostumbrado a no preguntar sobre ciertas cosas porque ya sé que no hay respuestas para lo que yo pregunto. Sic.

p.s. La coplilla que suena y cantan el gordito saltarín y su pandilla, ese 'pa-pa-pa-pa' en inglés pop-rock-pazguato, es la mar de sugerente. Yo hubiera puesto un chotis, total, si va a ser en Madrid.

p.p.s. O quizá una versión adaptada JMJ del bombazo 'Aquí no hay playa' (menos mal).


&.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Globos, globos, globos (...y otros detalles)

Hace un par de semanas trajeron a Sevilla una cruz y un icono que circulan en una especie de tournée para ambientar la JMJ. En una tierra de artísticas cruces y admirable imaginería, extrañaron esos dos elementos de culto, tan simples: La cruz era dos tablones lisos barnizados con una plaquita de bronce con una leyenda, y el icono una copia regularcilla de la Salus Populi Romani. Pero como eran 'imágenes oficiales' se les preparó una adecuada recepción y circulación, oficiales también.

En España, desde el curso pasado, el lema pastoral general es JMJ-JMJ-JMJ, y casi nada más. Las Jmjs son un invento juanpablista típico-tópico, que se inspira en concentraciones juveniles no-religiosas (conciertos de pop y rock) para causar un impacto espiritual en las juventudes católicas (sin despreciar la asistencia de otras posibles juventudes concurrentes; 'abiertos', como se dice ahora) con el atractivo principal de la presencia del Papa, el verdadero movilizador.

En alguno de estos articuletes del blog recuerdo haber escrito que la Jmj ha sido una de las herencias juanpablistas endosadas a Benedicto XVI, que ha tenido que apechar con ellas, velis nolis. A mí me parece - tengo esa impresión - que al Papa actual no le van nada este tipo de actos, pero es lo que hay y con esos bueyes hay que arar, como se suele decir. Aunque yo digo (yo sé) que lo que se quiere cambiar se cambia: ¡Cosas mayores se han cambiado!

En sí mismas, las Jmjs son un cambio de estilo notable (muy notable) en la manera de relacionarse el Papa con la juventud. Antes, el Papa se veía con los fieles católicos, sin muchas diferenciaciones. En cuanto los transportes agilizaron y facilitaron los viajes a Roma, ya en tiempos de Pio XII era común que el Papa recibiera a grupos más determinados. Con Juan Pablo II lo excepcional se hizo corriente, y desde el principio de su pontificado se fue imponiendo cierto estilo quasi confraternizador: El Papa se salía del discurso escrito, improvisaba, bromeaba ligeramente, se reía con todos y como todos. Esas y todas las demás escenas que fueron la estampa nuestra de cada día, mucha gente, muchas palabras, muchas fotos, mucho entusiasmo. Y mañana más. Y pasado mañana, también. Y para el mes que viene dos veces más. Y así. A Juanpablo IIº lo quería todo el mundo, con musiquilla ambiental de estadio (¡¡¡oé-oé-oé-oéeee!!!).

A la liturgia, ya bastante y alarmantemente deformada, alterada y degradada por los mil abusos del post-concilio, se le fueron añadiendo, además, ciertos elementos ocasionales, circunstanciales, anecdóticos. Teníase entonces la impresión de que se confundían audiencias pontificias con liturgias papales. Exceptuando (y no del todo) las celebraciones más solemnes en la Basílica de San Pedro, en otros sitios el altar del Papa se convertia en una especie de Sala Nervi, donde quasi tutto se admitía. El entorno litúrgico del Papa empezó a enrarecerse, in crescendo.

Todo ese estilo de las liturgias juanpablistas, pese al cambio notable y la relativa restauración promovida por Benedicto XVI, se ha perpetuado en dos especiales 'marcos': Las celebraciones con ocasión de los viajes apostólicos, y las Jmjs.


La recepción en Sevilla de la cruz y el icono de las Jmjs han significado también un adelanto de las formas que se verán (expresión espiritual y estilo litúrgico) en la JMJ de Madrid. A mí lo que más me ha chocado han sido los globos, esos globos azules que se pasearon por las calles y luego entraron en los solemnes espacios catedralicios del la Metropolitana Hispalense para quedar flotando etéreamente sobre la tarima del altar de plata, flanqueando al Sr. Arzobispo y a los curas sevillanos que se asistieron al acto. Quasi una alegoría de lo que hay y lo que habrá, diría yo. Los globos de gas dominando el escenario.


También danzaron unas melífluas danzarinas en camisón de dormir; y hubo guitarritas y paseo con canciones para la traslación de la cruz y el icono a algunas parroquias y conventos. Lo de los conventos es preocupante porque la ingenuidad de las buenas monjitas puede derivar facilmente en la adopción de las formas que ven (que les llevan). Y como son cosas oficiales. Y como lo manda el arzobispo. Y como es por el Papa. Y como el Papa va estar...

Total, que es de temer (me temo yo) que el dia menos pensado pongan globos de gas en los altares, u organicen un viacrucis con globos, o adornen con globitos el Monumento del Jueves Santo.

Digo globos queriendo decir, por inclusión, todo lo demás.


p.s. De todas formas, hubo algún lapsus en el que las tendencias sevillanas se impusieron y marcaron una nota de mejor gusto, como la tarde del Viernes que tocó hacer el Viacrucis a la Cruz del Campo, que por la molesta lluvia se redujo al tramo entre la Casa de Pilatos (el palacio sevillano de los Duques de Medinaceli) y la vecina parroquia de San Esteban.

Aquí más fotos (muchas fotos).


+T.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Pub Juan Pablo II al Corso: Una nueva 'pastoral'

La basílica de San Carlo al Corso es la iglesia nacional de los milaneses en Roma. Realmente, su título basilical incluye también, y primeramente, a San Ambrosio (Basílica di San Ambrogio e San Carlo al Corso), pero popularmente se le conoce como San Carlo, San Carlo al Corso. Se ubica en la famosísima Via del Corso, el eje que articula el centro de Roma desde la Piazza Venezia a la Piazza del Pópolo. Mejor sitio, imposible.

Durante la semana, dias laborables, es una de esas inmensas (y bellísimas) iglesias del centro de Roma, vacías, casi desoladas de no ser por la entrada y salida de los grupos de turistas. Mantienen el culto matinal y vespertino, pero sólo se animan los Domingos, con más asistencia de fieles, que suelen escoger algunas de las iglesias del centro para cumplir el precepto dominical. Esta de San Carlo es de las que dan cierta sensación de actividad, por lo menos no faltan los carteles y las vitrinas con anuncios de actividades de grupos parroquiales, movimientos etc.

La noticia, de entrada, me pareció una burla, una broma de facebok, uno de esos bulos que circulan por el internete. Decían que iban a abrir un pub (sic) en la iglesia de San Carlo al Corso. Un pub que se llamará GPII por Giovanni Paolo II, y que han instalado en una de las amplias criptas de San Carlo al Corso, con acceso para el público por la parte de atrás, cabe el ábside. El público será juvenil, puesto que todo es una iniciativa pastoral del ACLI di Roma.

El aviso de la extravagante ocurrencia me la dio esta mañana un amigo facebook: en la página fb de Rai Vaticano publicaban la novedad:

A Roma la diocesi ha deciso di aprire, nella cripta della basilica di San Carlo al Corso, un vero e proprio pub, il "Pub GPII" dove GPII sta per Giovanni Paolo II. Il pub, con barman professionisti dietro il bancone dei liquori, è promosso dal servizio diocesano di pastorale giovanile e dalle Acli di Roma. GPII sarà dunque un pub come gli altri, ma con una particolarità, quello di proporre di passare il tempo in modo costruttivo, come sottolinea Gianluigi De Palo, Presidente Acli di Roma: "Sarà uno spazio polifunzionale dedicato a tutti i giovani della città. Un luogo dove, sorseggiando un aperitivo, si potranno vedere film, visionare mostre, si potrà assistere alla presentazione di un libro o ascoltare musica dal vivo. Ci sarà anche una postazione per i videogiochi e per la playstation". Il locale sarà inaugurato il 1 ottobre alle ore 18 dal vescovo Ernesto Mandara, ausiliare per il settore Centro e del sindaco di Roma Gianni Alemanno. Franco Mariani -*-*-*-En la diócesis de Roma han decidido abrir, en la cripta de San Carlo al Corso, un auténtico pub, el pub GPII (por las iniciales de Juan Pablo II). El pub, con barman profesional en el mostrador de licores, está promovido por el Servicio Diocesano de Pastoral Juvenil y el ACLI. GPII será un pub como todos los demás, pero con la particularidad de proponer pasar el tiempo de forma constructiva, como subraya Gianluigi De Palo, Presidente del Acli di Roma: "Será un espacio polifuncional, dedicado a todos los jóvenes de la ciudad, un lugar donde tomando un aperitivo se podrán ver películas, documentales, se podrá asistir a la presentación de un libro o escuchar música en directo; habrá también un espacio para los videojuegos y la playstation. El local se inaugurará el próximo 1 de Octubre, a la 6 p.m. por el obispo mons. Ernesto Mandara, obispo auxiliar del sector centro, con la asistencia del alcalde de Roma Gianni Alemanno.

En la página de la ACLI dan la misma noticia, un poco más ampliada (ACLI: associazioni cristiane de lavoratori italiani/asociacines cristianas de trabajadores italianos, una institución parecida a nuestra HOAC). En esa mísma página, en la sección juvenil, explican que el pub GPII es una respuesta a la llamada a la juventud hecha por Juan Pablo II el año 2000 en Tor Vergata, cuando la Jornada Internacional de la Juventud:
Sará un spazio polifunzionale per musica, cinema, teatro, pub, presentazione di libri, incontri con personalità rilevanti della Chiesa e del mondo, dibattiti, corsi, e tanto altro!

Bien. Como Uds. imaginarán, de entrada, se queda uno sin saber qué decir. Y me da miedo decir algo, porque las cosas que se me ocurren son la mar de chocantes. Como la noticia.

Recuerdo aquellos escándalos pueblerinos y urbanos de los años ´70 que comentaban lo del cura Don Fulano de la parroquia de San Peregiles del Pino que había organizado una discoteca en la rectoral. Por todos sitios hubo casos de esos, en las capital, en provincias y en las parroquias de villorrio remoto también. Si no me equivoco, en la peli ´Se armó el Belén´ del simpático cómico Paco Martínez Soria sale una escena de una de esas ´discotecas parroquiales´. Que no eran cuento, sino patética y tragicómica realidad. Pues en Roma están por esas, pero en el 2010, como una especie de revival camp de los ´70 que se fueron y no volverán.

Como los ideadores del pub Juan Pablo II son modernos y aggiornati, no se les puede llamar retrasados mentales-pastorales sesentayochistas-postconciliaristas. No. Se debe, por el contrario, alabar la ocurrencia y proponer su inmediata difusión. Por ejemplo, imagino que en Madrid, los chicos que trabajan en la JMJ Madrid-2011 ya habrán captado la onda y estarán manos a la obra para instalar el pub CRI (Cardenal Rouco 1º) en la cripta de la Almudena. Y en Barna, el pub Sistach en los bajos de la Sagrada Familia, próximamente. Y así, por el estilo, en cada diócesis que se precie no faltará el pub pontificio.

Servirán exquisitos cócteles y combinados a la carta: Benedictine, Chartreuse, Quina Stª Catalina, licor Fra Angélico, canapés de cabello de ángel, tortitas de Stª Clara, yemas de San Leandro, y otras especialidades recomendadas ad hoc, dadas las circustancias.

La música, a saber. El cine, ya veremos. Lo digo porque con estas cosas se empieza estrenando, para ambientar, Marcelino Pan y Vino, se sigue con La lista de Schindler, un día ponen El Padrino (las tres partes), la semana siguiente proponen un ciclo Passolini con la Trilogía...Y un fin de semana te cuelan un monotemático de cine erótico contemporáneo. Estas cosas degeneran así; y como ya han pasado, ya pasaban, ya pasó, pues ya se sabe también cómo derivan. Y ahora retorna, como las olas de las modas que vienen, se van y vuelven. Poco más o menos.



En London (que en español se dice Londres), las parroquias de centro ofrecen en sus sótanos mil cosas: Terapias de grupo, ejercicios de yoga, introducción al zen, cursillos de cocina, asociaciones de padres y madres separados, clases de artes marciales, sesiones de desintoxicación de adicciones...etc. etc. etc. Todo menos sacramentos, culto y espiritualidad católica. Las iglesias, los templos, vacios, sin un alma; y las criptas parroquiales y sus salones con mil actividades, digamos, "alternativas" a la pastoral.

Ya se sabe que todo lo que sea "apuesta", "alternativa", "oferta", "nuevo reto", "respuesta", cuenta con el favor de nuestros modernistizantes agentes de pastoral, que se pirran por estas innovadoras creatividades "...que proyectan un rostro actualizado e inquieto de nuestras parroquias, que no pueden encerrase en sí mismas, ni empeñarse en un sacramentalismo trasnochado" (<--- así es, este es el estilo de su discurso pastoral). En fin. A ver en qué acaba el pub juanpablista de San Carlo al Corso, con qué fortuna. Miedo me da, ya digo, que cunda la iniciativa y surjan otros proyectos paralelos.

Se me ha venido a la cabeza (¡ay, la tentación!) una leyenda antigua que narraba los méritos y azares de una tal Santa Sisifa, que se prostituía por caridad y no cobraba a sus prójimos, allá en la Alejandría aquella del siglo catapúm, antes de los moros y todo eso. Tuviera que ver que florecieran también iniciativas pastorales estilo Santa Sisifa, con "burdeles pastorales"...o alguna monstruosidad semejante. Total, ya puestos y como están los tiempos, no sería tan extraño, ¿no?
¿Ustedes opinan?

Por cierto que algún bien-pensante católico oficial mea-pilas ya ha salido con la excusa de que San Felipe Neri organizaba oratorios en los que se cantaba y San Juan Bosco también fundó oratorios donde se jugaba y se divertían los ragazzi...etc.

Yo les digo que sí, que sí, que sí: Pero que San Felipe Neri no servía copas ni San Juan Bosco ponía cócteles.

¿Que es que los tiempos cambian? Yes, of course. Y adelantan: ¡Una barbaridad!, como cantaba el boticario Don Hilarión en La Verbena de la Paloma.

¡Una barbaridad!


+T.

lunes, 9 de agosto de 2010

Las juventudes católicas movilizadas en movida


El juanpablismo de masas sigue causando estragos. Estragos que se consienten y son polvos que mañana serán un barrizal, en cuanto caigan dos chaparrones. Opino.

No sé si ustedes serán adictos a las liturgias masivas, multitudinarias, super-entusiasmantes. Yo soy enemigo radical desde la primera vez que estuve en una, en primera fila, y vi cosas, escenas, que nunca olvidaré. Fue en Noviembre de 1982, cuando la 1ª visita de JPII a España. Y desd entonces las cosas - esas cosas - fueron a más y peor.

¿Tiene necesariamente que ser una Misa la forma en que la multitud se encuentre con el Papa? Me parece absurdo que en la época de las mil alternativas celebrativas se limite a la celebración de la Misa la posibilidad de una macro-celebración. Absurdo y escandaloso.

Escandaloso para mí, que creo en lo que se celebra, en la Misa. Por eso no encuentro pretexto, ni siquiera con motivo de la presencia del Papa, para exponer la celebración de la Misa a abusos, irreverencias y hasta sacrilegios. Una macro-celebración garantiza todo eso: Abusos, irreverencias y sacrilegios. Doy fe.

Pero esa es la forma que en tiempos de Juan Pablo II se impuso, con el Papa como primer impulsor. A él le gustaban las cosas así. Y no era desconocedor de lo que pasaba, porque me consta - repito: soy testigo - de los abusos y las irreverencias coram ipsius. Pero por un bien que él sabría cual (yo no lo sé, obviamente) consentía y, por donde iba, la Misa multitudinaria era el acto central. Más de 25 años celebrando Misas multitudinarias, marcan un estilo. Y detrás de esas formas, un concepto (un concepto pastoral, litúrgico, espiritual, eclesial...etc.).

Esas celebraciones masivas de la Misa deberían desaparecer, absolutamente. Opino. Por lo menos en ese formato juanpablista que ha sido su caldo de cultivo. Benedicto XVI, tan diferente (gracias a Dios) a su antecesor, parece estar promoviendo otras formas. Aunque esté tan dependiente, tan hipotecado, a las maneras impuestas por su predecesor. Es una lucha, una reforma verdadera, más dificil de lo que a primera vista parece. Pero se van haciendo cosas.

Por ejemplo, el encuentro de los 50.000 monaguillos en Roma, hace unos días, si hubiera sido en tiempos de Juan Pablo II, lo más probable es que hubiera concluído con Misa (y con falsas chicas-monaguillas asistiendo al altar). Benedicto, sin embargo, ha preferido atender a los niños y jóvenes en la Audiencia del Miércoles, en la Plaza de San Pedro. Se ha tenido que tragar la presencia de "monaguillas", pero por lo menos ha conseguido salvar la dignidad y la reverencia evitando una celebración litúrgica con impostaciones.

Dado el ambiente de los participantes ( vean fotos aquí , aquí, aquí ), gracias al Papa se han evitado escenas impropias de verse en y durante la celebración de una Misa. Una Misa del Papa, además. Pero escenas de ese o parecido tenor se habrán visto en Sidney, hace unos años. Y, es de temer, se verán en Madrid en Agosto del año que viene, D. m.

Salvo excepciones, los jóvenes de ahora no se educan en la formalidad religiosa. Incluso se les sigue deformando con malos conceptos incompatibles con una recta comprensión de la piedad y sus actos externos. Todavía circulan y están en boga slóganes tópicos como "sé tú mismo", "atrévete a expresarte", "no dejes que otros elijan por tí", "¿por qué no?" etc. Como se puede detectar, son restos de la peste del Mayo del '68 que, si se aplican a la religiosidad, conducen fácilmente a su descomposición y vacio. Al rechazar unas estructuras mínimas y necesarias, todo se vulgariza y adquiere las formas más comunes, las corrientes. Así, una audiencia Papal (o una Misa, si se hubiera celebrado) termina siendo tan poco diferenciable de otro tipo de concentraciones juveniles como lo atestiguan las fotos de esos enlaces. Todo se parece a todo, y todo parece lo mismo.


Disfruten, si gustan ustedes, de estas otras instantáneas de obispos-con-jóvenes españoles en Santiago:

Esta, con los obispos más característicos del momento, detrás de la Cruz y del icono de la Virgen, rodeados de chavales y chicas con el "uniforme" de la peregrinación, y los sombreros australianos, y el ambiente tipo Taizé (por describirlo de alguna manera)

Esta, con otro detalle de lo mismo y los mismos

Y esta, con Rouco en look footing-episcopal, y los otros dos obispos con sus sotanas-solideos y revuelo de fajines y esclavinas, y los de detrás, no sé si rezando letanías...o comentando con guasa, por lo bajini y risum teneatis, la estampa que tienen delante (y eso que ellos mismos no se ven, también dentro de la estampa).

Y aquí, todos cantando; menos el de Córdoba, que se hurga con toda gravedad y disimulo la nariz; y tres o cuatro que parece que no se saben la letra de la copla; y otros dos o tres que miran al techo, muy atentos y admirados.

Lo de las etiquetas-tarjetones de acreditación es de risa, como si no se reconocieran entre ellos mismos, o los organizadores no hubieran visto nunca a sus Eminencias, Excelencias, Ilustrísimas y Reverencias y se les tuviera que poner un letrero con el nombre: "Esto es un obispo". ¡Qué de tonterías se hacen y se dejan hacer!

Pero, por otra parte, eso es lo que les distingue en ese ambiente "distinto", "juvenil", "participativo", "vivencial", "comunicativo", "lúdico y festivo", una "celebración de la fe" etc. etc. etc. Si no llevas colgado del pescuezo un folio plastificado, con fotito, no eres nadie. Un auténtico v.i.p. elesiástico lleva cartoncillo con nombre, oficio y dirección, no sea que se pierda, se despiste confundido entre la multitud. Y haya que devolverlo a casa. Pobrecitos. Un obispo extraviado es un problema, verdaderamente.

¿Están cómodos? Parece que sí, que están en su salsa, diríase. Yo pienso que disimulan, y que, por lo menos la mitad de los que están, piensan que todo eso es un peñazo. Pero hay que estar: Porque están de moda los obispos con baño de juventudes.

Algún cretino, en un blog de comentarios eclesiasticones, se ha dedicado estos días a establecer un hit-parade de obispos clasificándolos según y cuánto sea el número de jóvenes que han aportado sus respectivas diócesis a lo de Santiago. Ridículo si no fuera patético. ¿Esa es la medida? ¿Un obispo/una diócesis vale o no según la capacidad para meter en autocares a grupos de jóvenes y transportarlos allí donde se ha organizado una "movida eclesial"?



Pero vuelvo a lo dicho más arriba: Comparen ustedes las escenas, los tipos, las formas, de una cosa como la de Santiago con otros eventos juveniles, por ejemplo con un des-concierto de petardo-rock o de petardo-pop. Si se fija uno, las diferencias son curiosas, evidentes, claro. Pero se dan tantas concomitancias, se parecen tanto que asusta.

Otro detalle: ¿Por qué un estadio? No caben todas esos jóvenes en la Plaza del Obradoiro y alrededores de la Catedral? Porque nunca entenderé que se prefiera un tablado en un campo de fútbol a una Catedral, para celebrar Misa. Más en un caso como este, en sl que el centro de la celebración debería ser la Catedral con el Altar y la Tumba del Apóstol, precisamente. Pero se prefiere el campo de fútbol. ¿Por? ¿Alguna extraña voluntad/identificación desacralizante? ¿O quizá una asociación de multitud/estadio en versión litúrgico-consumista? ¿Una pastoral nueva para consumo de masas?

Incluso me cuestiono la mayor: ¿Hace falta, es necesario, movilizar a 10.000 jóvenes? ¿Para qué? ¿Con qué objeto? Al final todos sabemos que van los que van, los mismos de siempre para lo mismo de siempre. Y vuelven lo mismo. Hasta la próxima (ya hay "profesionales" de estas movidas, me temo).

Alguno habrá que diga: - Pues yo he encontrado mi vocación en ese encuentro, aquellos días, allí.

Yo le digo al que diga eso, lo digo muy seriamente, que es mentira. Que una vocación no salta como un resorte en un par de días de canciones, guitarras, pancartas y una Misa en un campo de fútbol. Eso no pasa.

Lo que pasa es que hay, verdaderamente, vocaciones en espera de un momento, y a veces el entusiasmo del calor de muchos hace que esa chispa final surja y prenda...sobre lo que ya existía, por motivos más consistentes que una caminata, una acampada o una convivencia de entusiasmados. Si hay vocaciones que brotan en esos sitios, vocaciones verdaderas, es porque ya existían antes. Y hubiera sido mejor, más adecuado, que hubieran alcanzado ese climax en otros sitios, en mejores ambientes, más sólidos y menos frívolos. He dicho frívolos, yes.

Al final, muchos se llevan la impresión para los restos, y se convierten ellos mismos en promotores de más de lo mismo. Sería curioso hacer estadísticas y saber cuántos de los que van ahora a estas cosas estuvieron en su día en las macro-celebraciones juanpablistas. Etc.



Otro espectáculo es el de la propia celebración litúrgica, con los planos clero mitrado/clero engorrado. Me refiero a la esperpéntica división de los con-celebrantes, unos con mitra y todos los arreos dominando en el altar de arriba, y los concelebrantes del clero bajo en plano de tierra, con gorras y gafas de sol (y maquinita de fotos/video al cuello, como una especie de pectoral ad casum). Un esperpento, ya digo.



Y más allá, la masa. En las gradas o en el cesped. La masa movilizada y entusiasmada (o no).

Abominación, señoras y señores. Una abominación. Y el que piense lo contrario, que se examine muy en serio y mire si no le afecta uno de esos virus des-católicos, causantes de estragos de epidemia por doquier.

No hará falta que les diga que me estremezco pensando/imaginado el Agosto del año que viene - Dios mediante - con la JMJ en Madrid, horror de los horrores. En cierto sentido, esto de Santiago ha sido una especie de ensayito, como usteds pueden facilmente comprender.

Cuando me paro y reflexiono cómo están y por dónde van las cosas y las movidas que montamos y los recursos humanos y materiales que empleamos, gastamos y desgastamos en estas cositas...me espanto.

¿No se puede parar este tiovivo?

Si de una cosa estoy convencido es de la necesidad de un parón que nos deje quietos, bien fijos en un sitio/un tiempo para que podamos mirar y orientarnos sólidamente.

¡Que bastantes vueltas hemos dado desde 1965!

Pero a nuestros obispos les gusta la movida. Ya se ve.

p.s. Vean otras fotos, de la "vigilia", con puesta en escena tipo ópera rock, con una bailarina danzando delante de la Custodia...y los obispos encantados y emocionados. ¡Qué desgracia de tiempos, modas y jerarquía de entusiasmados!


+T.