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sábado, 30 de octubre de 2010

Halloween

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Happy Halloween Glitters


A estas alturas, sé bastante bien lo que me gusta y lo que no, también de los extranjeros y las cosas de por ahí, que también tienen cosas buenas por ahí. Y Halloween me gusta. Y no me gusta más porque la moda va aneja, por aquí, a ciertas pandas de repugnantes modernidades. Pero eso de ambientar Santos y Difuntos con terrores macabros me gusta. Yes.

Yo tenía una alcancía que era un ataud, se le ponía una peseta encima y ñññññggggññññgggññññññeeeeggggñññññññiiiiiiiiiiiññññgñgñgñgñgñg una mano de esqueleto, blanco-verdosa-fosforescente iba saliendo de debajo de un fieltro negro y arrastraba la peseta dentro del ataúd; al caer, ¡clin-clon!!, la calavera del muerto se levantaba y saludaba, ¡pim-pom!. Era mi hucha favorita.

Y mi llavero preferido era uno que mi padre me trajo de no sé dónde: un esqueleto de plástico articulado que se movía. Me lo pasaba bomba jugando a enterrarlo en su caja negra de cartón; como también era fosforescente, lo dejaba en la mesilla de noche, y se veía con la luz apagada, así, iluminado. Mi tia me lo quitaba de la mesilla: -¡Este niño y esas porquerías, que dan horror! ¡Guarda eso o te lo tiro a la papelera!

Las máscaras de Drácula, of course, mejor que las de Frankenstein. Eran de cartón, con un elástico finito, para sostenerla por detrás de las orejas. Las había de indios, de tigres, de gorilas, de cerditos, de Charlot, del Hombre Lobo, de El Zorro, del Capitán Trueno, de Los Picapiedra, de La Hormiga Atómica, Oso Yogui, Pepe Pótamo, Lagarto Guancho, Huckleberry Hound, Porky Pig, Canarín, Gato Silvestre, Tom y Jerry, Mickey Mouse, el Pato Donald, Goofy, Pinocho, Dumbo...y todos esos estupendos monigotes (sí, sí, quasi todos made in USA). Pero los mejores y más solicitados eran los de terror.

Vendían unos dientes de vampiro, de plástico, con los colmillos fuera, las puntas manchadas de sangre, que te los ponías y te dejaban la boca llena de saliva que se corría por las puntas de los dientes. Y se escondía uno detrás de una cortina, o de una puerta, y de pronto salía ¡aaaaaahhhhhhh!!! detrás de mis hermanas y sus amigas: ¡¡¡Drácula, Drácula!!! Todas chillando, nerviositas. Y se lo pasaban chupi. Mañana más, más susto y más Drácula.

Todo esto pasaba en la España de mi infancia, la España próspera y feliz de Franco (¡Arriba!), sin saber que era el Hallowen. Lo más terrorífico que se veía en la tele eran las Historias Para No Dormir (dos rombos) y El Fantasma del Louvre (uno de mis terrores infantiles, todavía me dan escalofríos). ¡Ah! y El Caso, que se vendía mucho; mi padre se lo compraba de vez en cuando a mi tía Rosario, que era muy aficionada a lo tremendo.

Quiero decir con esto que el Hallowen, sin saberlo, lo llevábamos puesto.




Cuando me salen con que es americano, que es protestante, que es pagano, y que va contra nuestras tradiciones de Todos los Santos y Difuntos, me hace mucha gracia, como si la Coca-Cola que todos beben y el estúpido rock-and-roll que les gusta a todos (los idem) y todo lo demás de lo demás made in USA, no tuviera la misma procedencia y viniera del mismo ambiente.

Señora anti-halloween, dígame: ¿Alguna vez se ha vuelto usted mormona tomando coca-cola? ¿se volvió usted de repente adepta del ku-klux-klan bailando un rock? ¿se convirtió su marido en yanky carajote tomándose un whisky con hielo??? Pues no tema usted que la nietecita se le transforme de pronto en Hilary Clinton si se viste de brujita porque es Jalogüin, muy señora mía, que no le pasará nada a la niña.

Desde luego - y esto no es desdecirme - cuando veo a alguna pandilla de pavas niñatas vestidas de horrendas estilo nenas Zp, me entran ganas de agarrar una escoba de verdad, de las de barrendero, aquellas de palo y varetas, y darles escobazos y purgarles la tontería.

Por lo demás, en Sevilla tenemos halloweenes que ya los quisieran los yankis: ¿O es que las Postrimerías de Valdés de Leal (1 y 2 )no son halloween puro y duro, con todo el arte y la gracia del barroco sevillano? Y el Bernini, que le puso calaveras y esqueletos con sudario a todo quisque, llenando Roma de Papas, Cardenales y patricios con preciosas calaveras de fino mármol y exquisito arte.

Digo todo esto para que se entienda cuán católico es tratar con muertos, muertes, calaveras, osarios y demás elementos macabros. ¡Si hasta la Danza Macabra la inventamos y pusimos de moda nosotros, los católicos! que hemos pintado y esculpido y grabado las más fascinantes danzas macabras al son del Dies Irae, música de muertos por antonomasia, también cosa nuestra.

Lo que pasa es que la post-modernidad es muy inculta, tan inculta que no sabe que Halloween tambien es nuestro.


Dos addendas:

a) ¿Habrá cosa más macabra y deliciosa que comer Huesos de Santos??? Con su azúcar escarchado de almendra blanca como la cal de un hueso, asomando por las puntas el huevo confitado, amarillo como un tuétano viejo. ¡Y lo ricos que están!

b) No sé quién habrá sido, pero deberían darle el premio al obispo más tonto del reino: Uno de la CEE (conferencia episcopal española) tuvo el otro día la ocurrencia de proponer que los niños, en vez de disfrazarse de fantasmas, brujas o zombis, se vistieran de Santos (sic: de Santos) para salir por las calles el 1 de Noviembre. Como lo leen, todo un reverendísmo señor obispo ibérico puro de oliva tuvo tamaña ocurrencia. Pa que le den el oscar a la pastoral tengo una vaca lechera que da leche merengada, al señor obispo que no sé quién será.

Total, que como decía, me gusta Halloween. Aunque yo sigo con mis costumbres de Tosantos, que me gustan más (sin contradicción con el Halloween, como ya les digo).

Conque ustedes lo pasen bien.

+T.


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Best Halloween Glitters

domingo, 26 de octubre de 2008

Cambiar la hora

Me gusta el retraso de la hora en Otoño, tanto como me desagrada el adelanto en Primavera. Me parece recordar que fue en el 72 o el 73, cuando la subida de los precios del petróleo y aquella crisis. También subieron en las tiendas el precio del azúcar y el del café, y adelantaron una hora el reloj entre Primavera y Otoño. El comentario de los viejos de casa fue que con esa serían dos las horas de adelanto sobre el sol, porque cuando la Guerra habían adelantado ya 1 hora, que se quedó así. Y ahora otra más.

Total, que tanto la hora aquella de cuando la Guerra como la que se adelantó también a comienzo de los '70 son franquistas absolutamente: Las ordenó Franco, o su Gobierno. Y ahí están, tal cual. Sólo ha variado que primero el horario de Otoño se cambiaba el último fin de semana de Septiembre, y después, desde el novetitantos, lo trasladaron a la madrugada del último Domingo de Octubre.

Y yo, tan fastidiado con que adelanten la hora a fines de Marzo, me pregunto por qué esta concesión al franquismo y mantener en plena era zetapera un horario de verano y de invierno secundum Franco. ¿Por qué toleran esta institución de las horas de Franco, el adelanto de 1 hora en Otoño-Invierno y 2 horas en Primavera-Verano?

En verano es tremendo que a las 10 de la noche, durante Junio y Julio, todavía esté el cielo claro y las estrellas esperando salir porque no oscurece. Y la gente con unas ganas de juerga que no paran. Y después por las mañanas, no hay quien se levante bien dispuesto. Y se crean malos hábitos, aquí, en el Sur, donde somos tan propensos.

Con lo bueno que sería llamar a las horas por su nombre propio y real, sin subterfugios de gobierno. Y las 8 de la mañana del verano fueran las 6 que de verdad son; y las 8 de la mañana del invierno fueran las 7 que son en realidad. Y acomodar a esas horas los horarios laborales y escolares y comerciales, etc. Y que la gente viviera, se acostara y se despertara a su hora.
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Cuando en el 72 nos contaron que el adelanto era para ahorrar energía, la gente se quedaba perpleja cuando amanecía la Avenida de la Palmera con todas las farolas encendidas, que no se apagaban hasta las 10 de la mañana o las 11. Y la gente sospechaba que como eso todo lo demás.

Y yo sigo sospechando lo mismo. Y sin entender por qué aquí y en la Gran Bretaña y en Alemania y en Italia, no ponen las horas del reloj de acuerdo con el sol, sin pretender concordancias desconcertantes.

Menos mal - decía un viejo sensato de mi pueblo - que los gallos siguen cantando a su hora, que saben cual es sin depender del reloj adelantado o atrasado.

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martes, 15 de julio de 2008

España budí


Me gustan los bosquimanos en el Congo. Me gustan los navajos en Sonora. Me gustan los lapones en Finlandia. Me gustan los tuaregs en el Sáhara. Me gustan los sijs en Cachemira. Me gustan los monjes budistas en el Tibet, Nepal, Sikkim y Bután.

Escojamos y continuemos: Me gustan los monjes budistas del Tibek, Nepal, Sikkim y Butan. Me gusta que sean del Tibet, Nepal, Sikkim y Bután. Me gusta que parezca que son monjes del Tibet, Nepal, Sikkim y Bután.

Particularizando: Me gustan que vistan de monjes budistas, con tipo de monjes budistas, con cara de monjes budistas, con cabezas rapadas de monjes budistas, hablando lo que hablan los monjes budistas, haciendo lo que hacen los monjes budistas.

Con un grado más de incidencia sobre el particular y recapitulando sobre el particular seleccionado: Me gusta los mandalas de los monjes budistas del Tibet, Nepal, Sikkim y Bután. Me gusta que ronroneen mantras, que toquen las trompetas gigantes, que den vueltas a los molinillos de oración y que tomen té caliente con matequilla rancia de yak.

Coda final con variación en paralelo antitético: No me gusta ni pensar en tomar té caliente con mantequilla rancia de yak. No me creo el ínvento de los molinillos de oración. No me agradan los berridos desafinados de las trompetas gigantes. Y me dan horror doscientos calvos con túnicas granate y gorros azafrán con molinillos de oración sorbiendo tés calientes con mantequilla rancia de yak mientras ronronean mantras que sabrán ellos lo que dicen (aunque admiro todo; en particular el té).

Si me sacan a los monjes del Tibet, Nepal, Sikkim y Bután y me los plantan allende el bajo Llobregat; si resulta que los veo y uno tiene cara de payés cateto, otro de oficinista estresado (los dos con pelos vulgares y corrientes y abundantes); y si un tercero lleva melena de hippy aceitosa, barba abundante y entrecana estilo profeta-gurú- sin-techo y prominente barrigón cervecero-salchichero con más pinta de sobrinonieto de Johannes Brahms que de Panchem-Lama...por mucho que se pongan Rimpochet delante (o detrás) de su impronunciable gracia, no me lo creo, no me lo trago, no me la cuelan.

Todo esto me sale espontáneo cuando en el telediario en el que pescó locutora consuerte el principés asturiés daban como noticia de transcendencia nacional para toda España (Viva!!!) que cuatro disfrazados que dicen que son monjes budistas que viven en el virreinato del pan tumaca han publicado una guía budista para los accidentes de tranfico con un casco con mantras incorporado que venden a la módica cantidad de nosécuántos euros-€ la unidad (y sin té caliente con mantequilla de yak).

p.s. Dicen que los zpeses de la Moncloa (familia modélica y ejemplar) ya se han comprado el pack y están la mar de felices, serenos, entonados y re-concienciados con el casco y sus mantras incorporados (el té, por lo pronto, dicen que lo van a tomar como siempre, i. e. con chorrito de Cazalla mejor que con mantequilla rancia de yak).

p.p.s. Salvo en lo del té con chorrito de Cazalla (exquisito gusto que alabo), me pirro-irro imaginándome las escenas, con todo respeto para los monjes budistas del Tibet, Nepal, Sikkim y Bután (y su Panchem-Lama, of course)

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viernes, 20 de junio de 2008

Tornos, disciplinas y pláticas

Soy tímido, más bien. Con gran sentido del ridículo. Hipercrítico de quasi todo y consciente de que perfecto sólo es Dios, y de Èl para abajo, nadie (menos la Virgen que es su Madre, que Esa es aparte como explica el potuit-decuit-ergo fecit. Amén).

Este preámbulo quizá sea excesivo para lo que comentaré, que es tan poca cosa y tan ridícula. Pero me afecta en la medida en que hay gente que piensa que me afecta, y no me afecta, y por eso me afecta. Y comento. Y critico. Que es lo que puedo, tan sólo, por otra parte.

Primero diré que persevero en la mortificación. Tiendo a la perfección - yo, tan imperfecto - y me mortifico la mente, los ojos, los oídos y la razón. Con medida, sin pasarse, con permiso expreso de mi director espiritual, que es duro y de vieja escuela.

Cuando las Carmelitas del Barrio de Stª Cruz dejaron de hacer disciplinas de cáñamo y cilicios de alambre (también se cortaron el hábito, se quitaron la toca, se menguaron el velo, y se quedaron remotamente parecidas a las que Stª Teresa reformó, siendo ahora vulgares monjas decadentes en aceleración); pues cuando pensaron que lo suyo no era fomentar la penitencia sino el liberal-catolicismo claustral, yo me quedé sin instrumentos de mortificación. Me propusieron otras formas, otros materiales. Pero me resisto; es que la costumbre y tal, aparte de que uno es muy clásico para las penitencias y estas cosas serias.

Yo llegaba al portón, pasaba al compás y entraba en el zaguán de la portería, donde está el torno. Tiraba de la cadenilla y sonaba la campanilla del torno: Tilín-tilín-tilén-lén-tilíiiinnn...Al cabo de un ave (un Avemaría) se oía a través de la caoba del torno:

-"Ave María Purísima".

Y yo: - " Sin pecado concebida. Buenos días. Mire, madre, que quería una disciplina y dos cilicios, uno de los estrechos y otro de los anchos".

Y la monja, después de un silencio grave que duraba un compás de 4/4 largo maestoso: - "Ya sabrá Ud. lo que dice nuestro Padre San Juan (de la Cruz), que la disciplina sin orden es cosa de bestias".

Y yo: - "Si madre, lo sabía. Pero yo tomo disciplina por dirección espiritual; y muy moderada, aunque más merezco por mis pecados.

Y la monja: - "Quite, quite! Que se ve que es Ud. un santito, y quiere adelantar virtudes.

Y yo: - "Pues qué poco ve Ud. madre, porque de santo yo no tengo ni un pellizco, que soy más malo que un dolor.

Y la monja: - "Ay! Qué cosas dice usted. ¿Ud. no será el dirigido del padre Lecaróz, aquel que vino con él cuando el triduo de nuestra Santa Madre, verdad?

Y yo: - "El mismo, pero más pecador".

Y la monja: - "Ay qué alegría! Cuando se lo diga a la la Madre (la Priora) se va a alegrar muchísimo. Pues que sepa que pedimos por usted, por su vocación, porque se veía que Ud. tenía vocación..."

- ¡¡¡...Talán-talán-talán-talán-talán...!!!

Y la monja: - "Ay, vaya por Dios! Que tocan a Sexta, y tengo que cerrar el torno. Mire, ahí lleva, en la bolsita, separados, la disciplina y los cilicios. Y rece por nosotras que nosotras rezamos por Ud.

Y yo: -"Muchísimas gracias, madre. ¿Cuánto es?

Y la monja: -"Estas cosas no se venden, Ud. sabe. Lo que Ud. quiera dejar, lo deja como limosna para el convento."

Y yo: -"Muchísimas gracias, Dios se lo pague. Ahí dejo una limosna, en el sobrecito".

Y la monja: -" Dios se lo pague a Ud. Mire, llévese estos escapularios, y unas estampas de nuestra Santa Madre; y también un librito con las máximas de San Juan de la Cruz, que nos lo han mandado de Ávila, de regalito.

Y yo: - "Vamos madre, que como no me vuelva santo no será por falta de medios ni por culpa de Ud."

Y la monja: - Ay! Jesús! Las cosas que dice! Ea, Vaya Ud. con Dios! Y que rezamos por usted, no se olvide.

Y yo: - Gracias, madre. Recuerdos a la Priora y a las demás. Con Dios!

Pues como las monjas ya no son aquella madre tornera y cada vez se le parecen menos (para detrimento de ellas), ya no han lugar estas escenas, ni me dan por el torno material ascético, ni estampitas, ni máximas de San Juan de la Cruz. Sunt lácrimae rerum!





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viernes, 18 de abril de 2008

Peligrosa igualdad (y en peligrosas manos)

. Lo digo por ese ministerio de igualdad y su neo-ministra (cualquier cosa vale para el oficio). La neo - me parece, que tampoco estoy muy enterado - es de por aquí abajo, honra de la Bética que recientemente donó a la España desmembrada joyas tan señaladas cual la incurta de Cabra y la Malena fomentada: Este trío de ellas, de aquí salió; y un poco antes la ppera Villalobos, también una alhaja de muestrario. Todas prendas de valor.

Será que para la novedad del igualitario ministerio, se acude a la cantera de las probadas y exitosas hembras del Sur, que son tan resultonas y dan mucho juego, y rellenan estupendamente la cuota sexual: Hoy más ministras que ayer, pero menos que mañana.

Si es por igualar, se podía estrenar suprimiendo el sexismo deportivo que separa machos de hembras, categorizando las competiciones: Que haya una sóla y que compitan juntos, en igualdad.

¿A que no? Pues eso: Que sobra la ministra y el ministerio.

Es de temer que como el cretino talantero no corrige ni se enmienda, al final de estos otros cuatro años de castigo por nuestros pecados, el ministerio habrá causado estragos y todo será menos igual, más desigual, y peor, mucho peor.

Por igualar, que igualen la Giralda con la Tour Eiffel, la Maestranza con Trafalgar Square, y el Puente de Triana con el Golden Gate. Total, perrerías más grandes se hacen y se pagan para que se hagan.

A mí, el caso de la minis de la egalité (que eso es lo que colea en el fondo: El gorro frigio, la tricolor...y la guillotina), no sé por qué, me ha recordado un chiste (con lo poco chistoso que soy yo, y los pocos chistes que recuerdo).

El chiste cuenta que llegó un forastero a Sevilla (o a Cadiz); se bajó del tren y, al salir de la estación, escucha a uno que grita: - "El tresgüevos !!! el tresgüevos!!!..." Y todo el mundo echó a correr, espantaítos todos, las calles aterrorizadas. Y la gente gritaba - "El tresgüevos!!!...el tresguevos!!!!..." Y el forastero alarmado, coge del brazo al primero que pasa corriendo y le pregunta: - "Pero dígame ud. ¿quién es el tresgüevos? Y el otro azorado le dice: - "Un loco que se ha escapado del manicomio y a tó el que tiene tresgüevos, se los corta!. Y dice el forastero: - "!Ah! pues yo tranquilo, porque sólo tengo dos". Y el otro, echando a correr, le dice: - "Sí, como yo. Pero es que primero te los corta y luego los cuenta!!!" .

Pues eso: Como la neo ministra se ponga a igualar sin preguntar, vamos listos. Porque si el criterio de igualdad es el del talante, seremos todos igualmente cretinos: Igualitos.

¡Que el Señor (que nos creó sabiamente desiguales) nos libre!


p.s. Pensándolo bien, el chiste debe ser gaditano y ocurrir en Cadiz, porque en Sevilla no tenemos tanta gracia (verbigracia un servidor mismo).
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p.p.s. Y por favor: Que no se repita lo del chiste, que este blog es muy serio, señores!
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p.p.p.s. Señoras, no: No admitimos igualdades. Faltaría más!

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viernes, 11 de abril de 2008

Más papista que el Papa

Entre el boletín que me mandan todos los días, mas las tres o cuatro webs de noticias de Iglesia que visito, más un par de foros y el paseillo por los blogs de los de mi cuerda, algunas noches termino con aprensiones atrabiliarias, que tengo que disipar con un sahumerio rezado de jaculatorias de confianza.

Un muestrario escogido de las news de ayer y hoy:

- Seminario en el Vaticano para promover un desarme general. Organizado por el Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz. Muy ocurrente, muy inteligente, muy a propósito. Como si no hubiera bastante doctrina desde el Beati Pacifici al Vaticano II con las Cruzadas por medio y otros cuantos capítulos. O nos pasamos o no llegamos. Estimo que lo de "promover el desarme general" será, más bien, lapsus de la poca mente de la incáuta de la periodista (Sí: Es una "ella"). Si no, el tópico de la discusión de los ángeles que cabían en la punta de un alfiler es materia de gravedad y élite comparada con este seminario desarmador y desarmante.

- Miniserie en televisión e Internet de un exorcista de la diócesis de Roma. Yes. Tal cual. Como suena. Sí: El de siempre, el tal p.Amorth que está amortizando espléndidamente su ministerio de exorcista. Como tenga tantos demonios rendidos como veces sale en la prensa, le deben de temer bastante en la avenida de Las Calderas de Pedro Botero. El hombre parece que lo han sacado de una peli y se piensa -me temo - que las cosas de los demonios son de peli, y su ministerio también. Le falta para completar el cuadro poner tienda on line y vender el pac del exorcista en casa "Exorcísese ud. mismo en fáciles sesiones. Tomo 1º con vídeo y primera entrega de instrumental" -sólo venta on line-. De lo sublime a lo rifículo, ¿cuánta distancia había? Pues eso. Conozco a mendrugos mentales que no rezan un Padrenuestro diario, pero que son sabihondos en demonologías y exorcismos. Ahora con el nuevo invento del p. Amorth, estarán dando botes de entusiasmo. Ideal.

- Portal dedicado a la nulidad matrimonial. Ofrece información y responde a consultas. Muy práctico. Animando al personal y dándole ideas, como si no bastaran los ejemplos de la alta y re-putada sociedad de la prensa rosa. Muy ejemplar y muy excelente ocurrencia. Un premio para el inventor, que se lo merece. Y otro para los patrocinadores. Y otro más para los jefes de todos ellos.

- Declaración de Montserrat - “Religiones y construcción de paz”. Otros que tal bailan. De las cosas más discutibles del pontificado de Juan Pablo II, fueron aquellas reuniones en Asís. Católicos, diversas especies de cristianos, y una turbamulta totum revolutum de cuanta "religión" se pudo juntar. Tuvo gracia la cosa, si no hubiera sido tan penosa la impresión: La única Religión Verdadera al alimón con todo el paganismo universal vigente, no para predicarles la conversión, sino para rezar - cada uno en lo suyo y a lo suyo - por la paz. Qué bonito. Pasó que como era el Papa que era, los católicos a machamartillo nos callamos y miramos para otro lado y recordamos que si San Pedro tuvo lo del gallo etc. pues a ver quien se libra de una mala ocurrencia, que Dios nos perdone. Amén. Pues en Montserrat siguen con lo mismo, con el agravante de que no convoca el Papa, sino que acoge el Dom Abad de turno; item más, está presente ese que no sé qué será pero que apesta a masón desde lejos y que se llama Mayor Zaragoza, que no se resiste el hombre a no salir en la prensa protagonizando algún pasteleo (no sé a cuanto cobrará la media hora), arte en la que es maestro experto en él sabrá qué grado de maestría. Así que en vez de estar haciendo la novena de la Moreneta - que estamos en Abril - y unas buenas rogativas ad petendam pluviam, el Dom Abad está reunido con a-católicos y paganos para tramar declaraciones...por la paz. Muy edificante. Pero eso no es ni ora ni labora, que es lo suyo.

¿Y que más? Pues por lo pronto me reafirmo en la necesidad de los "maspapistasquelPapa", que son mi tribu. La historia demuestra que han habido Papas muy poco papistas (para su y nuestra desgracia), y nuestra liga de los "maspapistasquelPapa" ha velado incesante por la Santa Sede, sus Llaves y su Tiara (ah! la Tiara).

El dia menos pensado, fundo la Muy Necesaria Archi-Cofradia de los MasapistasquelPapa...contando con las dificultades que hallaré para su aprobación y ereccción canónica.

O si no, la fundo underground.

No sé. Ya veré.

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domingo, 9 de marzo de 2008

Lamento de Dido

El lamento de Dido, de la ópera Dido y Eneas, de Henry Purcell:




Me ha parecido oportuno, ya que si hay que lamentarse, por lo menos que sea con un bello lamento.

Además, siempre - opino - hay que distanciarse de la piara y sus estridencias infaustas.

La recreación que hace el Barroco de los clásicos, es muy peculiar. Las formas religiosas (cristianas) del arte (cristiano) son de tal fuerza, que hasta una composicón pagana plagada de referencias a la mitología greco-romana, cuando tiene que expresar el sentimiento profundo del dolor-aflicción, evoca sin querer (?) cierta religiosidad de género. La música-melodía del lamento de Dido podría servir también para un versículo del Stabat Mater o una Lamentación de Jeremías.

No obstante, se trata de un lamento pagano en medio de una situación vivida dramáticamente por una pagana que acabará en pagana tragedia.

Lo que pasa es que suena a piedad y canto religioso, a pesar de todo.

Al fin, es el alma la que sufre y clama cantando su dolor, aunque se niegue que exista el alma, o sea el alma de una pagana cantando. Y ya se sabe: "...el alma sólo es de Dios", decía otro barroco.

El verso dice más y empieza el silogismo con algo anterior: "Porque el honor es patrimonio del alma, y el alma sólo es de Dios".

Incluso antes dice también que "Al rey la hacienda y la vida se han de dar; pero el honor es patrimonio del alma, y el alma sólo es de Dios!"

Es lógica del Barroco, como la música quasi de Iglesia prestando sus notas para la queja pagana de la Dido tal y como la imagina Purcell. Pero la lógica de Calderón tiene fuerza, mucha fuerza y dignidad, con una ilación de dependencias que, si se niega a Dios, terminan negándose las otras cosas: Alma, honor...Y las demás, también a pique.

Y por eso el lamento de Dido: Me ha parecido muy oportuno, dadas las circunstancias (y aunque estemos en la vulgar post-modernura y no en el Barroco, ay!)

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sábado, 21 de abril de 2007

Caligrafías

He estado corrigiendo unos exámenes, de gente de mi edad, señoras cuarentonas, mayormente, con algunas de treintitantos; como otras veces, espontáneamente, he clasificado edades y educación por la caligrafía. Sin tener siquiera rudimentos de grafología, sólo observando, saco conclusiones con bastante aproximación a la realidad. Pero se padece una universal decadencia de la caligrafía, la buena y educada caligrafía que definía tantas cosas de la gente y era una nota de educación y de distinción.

Una vez mi padre acudió a un amigo suyo, excelente caligrafista, para rotular una dedicatoria en un libro de regalo; a él no le pareció bien su letra, y ya quisiera yo tener la letra de mi padre! Tan cabal, selectamente masculina, admirablemente legible y elegante, con cada letra tal y como debía ser, pero con el pulso y el trazo inconfudible de un abecedario personalizado en olografía.

De la letra de mi padre a la mía hay un bajón, que yo noté desde niño, cuando me gustaba leer las postales ocasionales que mi padre me escribía, o alguna de sus cartas, y comparaba admirado mi letra con la suya. Mi caligrafía, en cambio, es cursiva, de pata de araña y vírgulas de notario antiguo; pero sé que impresiona cuando me la leen (o intentan interpretarla/descifrarla) porque no es vulgar ni repetida, sin ser deliberadamente estudiada: Escribo así.

Mis hermanas escriben en redondilla, letra de niña, con un toque agarbanzado; mi hermano es tremendo, y sus renglones siempre me han dado repelús, los leo de prisa, enmarañándome la vista entre sus letrajos. Mi madre y mi tía Antoñita, tienen la misma letra, letras "de bastidor", lentas y con moñitos, como si las bordaran; las madres de algunos de mis amigos, que son de su misma edad, escriben casi igual y lo mismo, con cierta esclerosis gráfica por falta de práctica, ya que lo que más escriben es la firma, listas de compras, notas caseras y poco más.

Mis abuelas y mis tías usaban una exquisita letra inglesa, un poco conventual, porque la aprendieron en colegio de monjas. De entre todas, tía Aguasantas tenía letra de rancia nobleza, hasta en los márgenes y el espacio de la firma. Una belleza de letra aunque escribiera un pedido de tabaco (era viuda y con estanco, que era honroso negocio, sin desdoro para viudedades selectas de provincias).

Pero la que se llevaba palma del mérito era tía María Antonia, que hacía caridad escribiendo cartas. Yo no sé si fue idea propia u ocurrencia recomendada, pero en los años de la guerra y la posguerra le escribió cartas a casi todas las madres y novias "sin letras" del pueblo. Y tantas veces poniendo el papel, el sobre y hasta el sello; "...si no tenían para el puchero, cómo iban a gastar en cartas!...", decía.

Hace unos años, me llevé una sorpresa de esas que te imponen corrección de prejuicios. Fue cuando iba a clases de filosofía en el Angelicum, y coincidí durante unos seminarios sobre Escolástica con gente de otros sitios, entre ellos un grupo de novicios y seminaristas africanos; hablaban en francés y asistían a las lecciones de una religiosa dominica francesa, Soeur Jacqueline L'Amoureux, una especialista en filosofía contemporánea con un bigotazo que la toca le resaltaba llamativamente. Después de una de las sesiones, me interesé por unas bibliografías y me dirigieron a Soeur L'Amoureux, que me las prometió para aquella tarde. Me las entregó en un folio a mano, con una preciosa caligrafía, tan bella que le comenté algo a propósito; ella, sonriendo con su bigotazo intonso, me dijo que no era su letra, y llamó y me presentó a Étiènne, un chico muy simpático, que hablaba un francés de la Sorbona y escribía como un experto pendolista; me contó que aprendió a escribir en su poblado del Congo, en la escuela que allí tenían unas monjas misioneras de la misma congregación que Soeur L'Amoureux.

Yo me alegré y di gracias a Dios, que hace las cosas tan bien y escribe vida con insuperables caligrafías, aunque hoy se vean pocas de calidad notable, y casi no tenga sentido ya la admonición escolar de -"Despacito, y buena letra", con la falta que hace.

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martes, 17 de abril de 2007

Por un plato


Eran restos de viejas vajillas que se iban rompiendo en la mesa o el fregadero, y los impares sobrevivían a la suerte de la compañía; los desportillados, cascados, rajados y pegados, dependía de la gravedad de cada caso para concederles un efímero indulto.

Tuve un bisabuelo, coronel de caballería, que fué experto en la faena: Rara era la noche que no partía una sopera en la cena, bién asentándola con golpe seco sobre el salvamantel, bien dándole un marcial golpe de cazo o cucharón. Las soperas, fuentes, besugueras y salseras víctimas del abuelo Ricardo, eran legión.

Aparecían con dignidad cuando podían salir nones, sin el resto de la vajilla original; esto es, o en la mesa familiar de confianza, sin invitados, o cuando se mandaba un regalo guisado en casa - o postre o fruta o dulces - a casa de alguien. Pero no estaban para solemnidades.

Y eso que eran buenos: De la Cartuja, o con los bordes dorados y las iniciales del bisabuelo y la bisabuela también dorados; otros eran de nosequé fábrica de nosedonde sitio; de un viaje a Inglaterra, trajeron una vajilla completa, que también fué pereciendo plato a plato.

En mi familia siempre hemos tenido artistas domésticos, y con los platos sueltos hacían virguerías: Los pintaban, los adornaban, los doraban; al final se colgaban en el patio de dentro, entre las macetas de las paredes. De mi tío Antoñito que murió en el Frente de Extremadura, había toda una colección con motivos geométricos, otros con flores y algunos con perros y caballos. Originalísimas eran las creaciones de tía Aguasantas: Iba guardando los trozos rotos de platos, tazas, azucareros, y cuando tenía juntos un lote, los iba pegando con escayola forrando macetas, tinajas y orzas pequeñas que resultaban la mar de decorativas para adornar el patio o algunos rincones de casa.

Otros restos desportillados de vajillas, algunas veces volvían, no se sabe cómo, a la mesa, y eran toda una nostálgica evocación del tiempo que se fue rompiendo con los platos. Ayer tuve un reencuentro con uno de esos platos heroicos, y fue una emoción tomar la sopa sorbiendo recuerdos a cucharadas.


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sábado, 17 de febrero de 2007

De Carnaval

Nunca me han gustado los carnavales. Quizá porque cuando nací, ya no se celebraban. Cuando llegaban estas fechas y salían en el periódico o la tele cosas de los Carnavales de Cádiz, - que eran los únicos - en casa me contaban (no me contaban, claro) las desvergüenzas de los carnavales, y las cosas que se hacían aprovechando las mascaradas de carnaval.

Porque los mayores de casa sí habían conocido las fiestas del carnaval. Y por eso, aunque relataban de sus escándalos, se acordaban de aquellos carnavales que festejaron - "...Hasta que los prohibió Primo de Rivera..." , apostillaban siempre, con un tono quasi reverente; pero seguían contando:


- "Con una perra gorda de añil, tu tio Enriquito se desfiguraba la cara, y se pegaba un bigote de lana, y se ponía la guerrera carlistona, y se escapaba por la puerta del corral, y estaba el dia entero pegando sustos a todo el que se encontraba..."

- "...Tia Salud, daba un baile en el patio grande, con braseros y toldos y mesas de velador; y se bailaba el rigodón, y las polkas las tocaban con el piano y unos violines que venían de Sevilla; y también tocaban la pianola, y en el corral ponían un pianillo para las criadas y los muchachos; y a Don Roque, el cura, se le llevaba el chocolate al salón de la abuela Antonia, donde se reunían las mayores en "el casinillo de las beatas", y se estaba la noche entera, hasta la una o las dos de la madrugada, el Domingo de Piñata..."
- "...Y la prima Patro bailó el primer charlestón que se vió en el pueblo, con el tio Candidito, que lo habían aprendido en Madrid; fué un escándalo!.."

- "Pero sin salir a la calle!"

- "Y sin máscaras!"

- "Mamá no lo hubiera consentido; y papá...bueeenoooo!"

Y seguían sin aburrirse contando cosas de aquellos Carnavales.

En Cádiz el Carnaval ha sido una institución que afectaba y arrastraba hasta al mismísimo Pemán; pero en Sevilla las murgas de carnaval eran para la chusma...y poco más.

- "...Pero todos se iban al balcón en cuanto se oía venir de lejos alguna murga con el "...Tarra-chúm ta-chúm ta-chúm tatarata-chúm tatarata-chúm tatarata-chúm pa-chúm pa-chúm..." Era irresistible!

Tengo que reconocer que me gustan esos carnavales contados, cuando me los contaban. Y también me encantan "mis" carnavales literarios. Casi seguro que esta noche, o mañana o pasado, me leo un carnaval del Padre Coloma; quiero decir algún capitulillo de los que salen en las narraciones y novelas del Padre Luís de Coloma: La Gorriona, El primer baile, Por un piojo, Boy, y la antológica escena de Pequeñeces, esa que acaba con la tragedia de Currita y su amante Jacobo Sabadell apuñalado entre el Paseo del Prado y la calle Alcalá, una noche de carnaval en Madrid.
Pero al trágico carnaval de Pequeñeces le siguen sin solución de continuidad, y como Dios manda, los ejercicios espirituales del Padre Cifuentes en Caballero de Gracia, y eso sí que no está de moda, pas du tout.

El Carnaval con sus carnavales, se ha quedado cojo y desperfecto porque le han robado la Cuaresma que era su razón y explicación; cojo, desperfecto y sin gracia: Sobre todo sin "gracia"...yo sé lo que me digo.


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domingo, 28 de enero de 2007

Ataque masivo





Tengo una cordial (amiga) que me mortifica (diariamente) con mails (bienintencionados) a razón de media docena (he dicho que diarios, ¿no?).

Los últimos (entre anoche y esta tarde) se titulan:

- La sabiduría de una hormiga

- La fragua del herrero

- Horizontes

- Una madre es...

- Cuando amanece

- Cinco pensamientos y una resta

- La sonrisa de un sabio

- El tren

- Receta para todas las horas

- Un día, un mes, un año

- El cuento de la osa

- Cien razones


Como algunos fines de semana trabaja de noche y está de guardia, mi amiga me mima con mails...y powerpoines. Temo los fines de semana de guardia y bombardeos masivos.

Y yo no sé que hacer, porque como le diga que pare, me la cargo, con la ilusión que pone la pobre.

Aunque a veces pienso que mi amiga es mailerapowerpointista compulsiva, porque me los manda en bruto, en crudo, sin aviso, sin unas letras, sin postdata.

Pero mejor así, porque los mando a la papelera sin más complejo que el complejo de boicoteador-interruptor de bienintencionados mails con imagen.

Algunas veces, hago penitencia y abro y veo y leo los powerpoines de mi amiga que me mima con mails...y alguno me gusta...y hasta lo guardo...y me digo que no: Que es sólo reserva de recursos; que yo nunca mandaré powerpoínes...pero por si acaso.



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