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martes, 13 de febrero de 2018

Buscando Su Rostro

Recuerdos de mis años universitarios, cuando el vetusto Don José Hernández Díaz, papada floja y temblona, con temblona y flojita voz, repetía, lapidario, -'...es el Laocoonte cristiano', y nuestra sensibilidad - arte y piedad - y nuestro sentimiento - fe y estética - recibían el oráculo imaginando más allá de las dos fotografías en albúmina del Cristo de Vergara, una utopía quasi mítica que se pronunciaba como un ensalmo en las aulas de Historia del Arte, aun Facultad de Filosofía y Letras de Sevilla. Por eso, cuando vino la pasada primavera, por todo eso, cuando se ha vuelto a ir, en pleno invierno, nos ha conmovido tanto.

Si volver materia tridimensional el pathos, el dolor, la belleza, lo vivo en lo inerte, es un magnífico poder demiúrgico, meta-humano, ¿qué es, qué será, hacer en madera a Dios, más aun, a Dios amando, y a Dios amando y muriendo, a Dios muriendo por amor y ofreciéndose a Dios en sacrificio nuevo y eterno? ¿Quién podría, quién puede; alguien lo ha podido ver, imaginar, hacer y luego mostrar?

Sevilla, mi ciudad, tuvo, por divina gracia, el don de entender y plasmar el Misterio del Dios Crucificado, un largo Siglo Sagrado de Oro, desde el Cristo del Millón catedralicio al Cachorro de Triana, con el Cristo de la Agonía de Vergara, del maestro Juan de Mesa, como una preciosa espina desclavada de Sevilla que nos dolía cuando lo estudiábamos, nos ha dolido cuando lo hemos tenido y - ¡ay! - nos está doliendo porque se ha vuelto a ir.

Los tres días que ha estado expuesto en la capilla de los legos de la Cartuja han sido como unas Cuarenta Horas de contemplación, volátil y olorosa como una voluta de sahumerio sevillano (con incienso, rosas, naranja amarga, canela y miel). Un oído fino distinguía entre la luz del sacellum cartujano polifonías de Morales, Guerrero, Ortiz y Victoria, y hasta algún retazo del Miserere de Eslava; yo le ponía corales de las Pasiones de Bach, ecos celestiales - ¡otro milagro! - armonizados por los hijos de Adán, dulzuras destiladas en la amargura y el llanto de los hijos de Eva, el clamor por el Hijo Único, el planto por Jesús el Nazareno, el más bello de los hombres, que derrama gracia con su sangre, que abre el Cielo cuando expira y se entrega al Padre.


Verle, me dejó en los ojos la hermosura corporal del Hijo enclavado, me hirió en el alma el amor del Dios anonadado, me envolvió - fe y razón - el pensamiento del superno sufrimiento, me sumergió en un De profundis la cercanía táctil del Misterio.

...Extrañé no haberle podido besar los pies, casi por necesidad de pía iconodulía que necesita tocar y besar, no para creer, sino porque cree. Y porque amo con pasión ese Credo.

El Cristo de la Agonía de Vergara restaurado en Sevilla

Ex Voto y dedicado a I.M.

+T.


viernes, 29 de diciembre de 2017

De Becket


Al Santo Mártir cantauriense le mantengo una devoción que crece cuando comparo según aquello que predicaba en Sevilla nuestro venerable (y muy olvidado) Fernando de Contreras, que clamaba desde el púlpito catedralicio un día de San Ildefonso ante Don Alonso Manrique, Arzobispo sevillano: '-Él Alfonso y vos Alfonso: ¡Cuánto va de Alfonso a Alfonso!'. Pues, reconociendo primero la distancia del Venerable Contreras mecum ipso, así distancio yo a Tomás Becket, Arzobispo, medido con los jerarcas hodiernos. Y me explico con una breve glosa/notación del mismo Thomas Becket:

De las cartas de santo Tomás Becket, obispo y mártir (Carta 74: PL 190, 533-536)
Si nos preocupamos por ser lo que decimos ser y queremos conocer la significación de nuestro nombre -nos designan obispos y pontífices-, es necesario que consideremos e imitemos con gran solicitud las huellas de aquel que, constituido por Dios Sumo Sacerdote eterno, se ofreció por nosotros al Padre en el ara de la cruz. Él es el que, desde lo más alto de los cielos, observa atentamente todas las acciones y sus correspondientes intenciones para dar a cada uno según sus obras.

Nosotros hacemos su vez en la tierra, hemos conseguido la gloria del nombre y el honor de la dignidad, y poseemos temporalmente el fruto de los trabajos espirituales sucedemos a los apóstoles y a los varones apostólicos en la más alta responsabilidad de las Iglesias, para que, por medio de nuestro ministerio, sea destruido el imperio del pecado la muerte, y el edificio de Cristo, ensamblado por la fe y el progreso de las virtudes, se levante hasta formar un templo consagrado al Señor.

Ciertamente que es grande el número de los obispos. En la consagración prometimos ser solícitos en el deber de enseñar, de gobernar y de ser más diligentes en el cumplimiento de nuestra obligación, y así lo profesamos cada día con nuestra boca; pero, ¡ojalá que la fe prometida se desarrolle por el testimonio de las obras! La mies es abundante y, para recogerla y almacenarla en el granero del Señor, no sería suficiente ni uno ni pocos obispos.


- Primero, subrayo la consciencia de la dignidad sacerdotal de Santo Tomás Becket y la penosa inconsciencia sacerdotal de nuestros jerarcas, que no sólo no actúan según lo que son, sino que ni siquiera se creen ellos mismos lo que son. Por eso el abuso que hacen de su ministerio santo y el descrédito continuo que le infligen, ad intra y ad extra, hasta con indecente impudicia en algunos casos.

¿Quién se atreve a dudar de que la Iglesia de Roma es la cabeza de todas las Iglesias y la fuente de la doctrina católica? ¿Quién ignora que las llaves del reino de los cielos fueron entregadas a Pedro? ¿Acaso no se edifica toda la Iglesia sobre la fe y la doctrina de Pedro, hasta que lleguemos todos al hombre perfecto en la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios?

- El dolor es que somos cada vez más quienes nos atrevemos y dudamos que la misma Roma tenga fe en sí misma, que Pedro se crea Pedro, que se guarde la fe en la potestad de las Llaves, que la doctrina que hoy se emite sea edificante/edificable. ¡Nada menos !!


Sea quien fuere el que planta y el que riega, Dios no da crecimiento sino a aquel que planta y riega sobre la fe de Pedro y sigue su doctrina.

Pedro es quien ha de pronunciarse sobre las causas más graves, que deben ser examinadas por el pontífice romano, y por los magistrados de la santa madre Iglesia que él designa, ya que, en cuanto participan de su solicitud, ejercen la potestad que se les confía.

- Para llorar! Y llórese por el dolor de la firmeza doctrinal perdida, olvidada o herida, que ni se enseña, ni se practica, ni se implementa al día renovando la práctica insistiendo en su verdad esencialmente católica.

Recordad, finalmente, cómo se salvaron nuestros padres, cómo y en medio de cuántas tribulaciones fue creciendo la Iglesia; de qué tempestades salió incólume la nave de Pedro, que tiene a Cristo como timonel; cómo nuestros antepasados recibieron su galardón y cómo su fe se manifestó más brillante en medio de la tribulación. Éste fue el destino de todos los santos, para que se cumpla aquello de que nadie recibe el premio si no compite conforme al reglamento

- Un recuerdo forzosamente necesario si no queremos perecer desalentados cayendo en la trampa del desánimo, del horizonte corto o de la impaciencia necia. El destino de todos los Santos que han sido y serán se teje en la tribulación con trama dolorosa y fe brillante, en ese telar con forma de Cruz donde se prueban los del temple de aquel Becket, cuyo perfil hoy es - ¡ay! - tan raro y escaso.

Orémus.
Deus, pro cuius Ecclésia gloriósus Póntifex Thomas gládiis impiórum occúbuit: præsta, quǽsumus; ut omnes, qui eius implórant auxílium, petitiónis suæ salutárem consequántur efféctum.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
R. Amen
.



+T.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Miserere - Glosa del Beato Diego José de Cádiz

I
Ten mi Dios, mi bien, mi amor
Misericordia de mí,
ya me ves postrado aquí,
con penitente dolor:
ponga fin a tu rigor
una constante concordia,
acábase la discordia,
que causó el yerro común,
y perdóname según,
tu grande misericordia.

II
Y según la multitud
de tus dulces y adorables
misericordias amables,
sácame de esclavitud.
Ya me ofrezco a la virtud,
y protesto a tu bondad,
que con letras de verdad,
caracteres de mi fe,
yo tu amor escribiré,
borra tú mi iniquidad.

III
Lávame más, buen Señor,
de mi iniquidad, porque
aun lavado, yo no sé
que me asalta de temor.
Fuentes de mi Salvador,
que habéis al mundo regado,
a mi corazón manchado,
lavad en vuestras corrientes,
y tú, dueño de estas fuentes,
límpiame de mi pecado.

IV

Porque yo en mi desvarío
conozco mi iniquidad
conozco que mi maldad
atropelló a mi albedrio:
que fue doble el yerro mío.
Miré, ví, quise, caí,
fui sangriento, le ofendí.
No puedo ocultarlo ya.
Conozco que siempre está
mi pecado contra mí.

V
A Ti sólo te ofendí,
hice delante de Ti,
el mal con que te agravié:
lo confieso para que,
o bien si me castigares,
o bien si me perdonares,
te justifiques, Señor,
en tus palabras de amor
y venzas cuando juzgares.

VI
Ya ves que en iniquidades
fui concebido, Señor:
¿Qué quieres de un pecador
que se concibió en maldades?
Merezca ya tus piedades
quien en culpa se formó;
si esta hechura se quebró,
templa tus ojos airados,
pues en males y en pecados
mi madre me concibió

VII
Ya ves, ¡oh Dios de mis cultos!,
pues amaste la verdad,
con cuanta sinceridad
te confieso mis insultos.
Tú los inciertos y ocultos
arcanos que has reservado;
allá en el seno sagrado
de tu alta sabiduría,
ciertos, claros como el día,
me los has manifestado.

VIII

Me rociarás, ¡oh! Bondad!,
con hisopos de tu sangre
hasta que en fin se desangre
la vena de mi maldad.
Me limpiaré y tu piedad,
si sobre mí se conmueve
y el sacro rocío llueve,
me lavarás y seré
puro, limpio quedaré,
y blanco más que la nieve.

IX
A mi oído le darás
un gran gozo y alegría
cuando oiga anunciar el día
en que me perdonarás.
Mis entrañas llenarás
de placer, escucharán
tu voz y te cantarán
himnos a Ti consagrados,
y mis huesos humillados
de contento saltarán.

X
Aparta tu rostro ya
de mis pecados y mira
que tu dulce vida expira
por mi, que por mi se da.
Tu sangre pidiendo está
el perdón de mis maldades,
y para que a tus piedades,
veloz mi espíritu corra,
destruye, consume y borra
todas mis iniquidades.

XI
Un corazón limpio cría,
!oh Dios!, en mi pecho impuro.
Rompe este corazón duro,
derrite esta nieve fría.
¡Ah! engañosa pasión mía,
¡cuán blandamente me engañas!
Tú Señor, que a nadie engañas,
dame un casto y dulce afecto,
y un noble espíritu recto,
renueva Tú en mis entrañas.

XII
No me arrojes enojado
de tu presencia, Señor,
que esta hechura tu dolor
y tu sangre te ha costado.
Perdí a Dios, dejé a mi amado,
y pues que yo te perdí,
deja que se anegue aquí
mi culpa en un mar de llanto,
más a tu Espíritu Santo,
no lo retires de mí.

XIII
Vuélveme ya la alegría
de tu salud que he perdido,
y volverá a tu sentido
y placer el alma mía.
Venga ya el dichoso día
que ponga fin a mi mal,
y con la gracia final
confírmame en tu afición
con un noble corazón
y espíritu principal.

XIV
Yo mismo enseñaré
a los malos tus caminos,
de sus torpes desatinos,
Señor, los apartaré:
Yo con tu luz guiaré
los tristes hijos de Adán,
ya que tan ciegos están
en los locos desvaríos
de su error, y los impíos
a Ti se convertirán

XV
Líbrame de sangre ajena,
¡oh Dios, Dios de mi salud!,
Yerros de mi juventud
me han labrado esta cadena.
Cautivo el corazón pena,
gime, llora y llorará,
y el mundo todo sabrá
que el mar de mis culpas mengua
con lágrimas, y mi lengua
tu justicia cantará.

XVI
Señor abrirás mis labios,
publicaran tus grandezas,
y te volveré en finezas,
lo que te quité en agravios.
Si para tus desagravios
das aliento a mi esperanza,
te entregaré sin tardanza,
este corazón de roca,
y agradecida mi boca,
anunciará tu alabanza.

XVII
Porque si hubieras querido,
sacrificio ensangrentado,
cierto que lo hubiera dado
para aplicarte ofendido.
Pero estoy bien advertido
que al corazón miras más,
y, pues lágrimas me das,
lloro mis días infaustos,
Señor, que en los holocaustos,
Tú no te deleitarás

XVIII
Sacrificio es para Dios,
un espíritu rendido,
atribulado afligido,
partido de pena en dos.
Confiado llego a Vos,
resuelto a no pecar más,
y un corazón que verás,
ya contrito y humillado,
arrepentido, enmendado,
mi Dios, no despreciaras.

XIX
Con benigna compasión,
Señor, con dulce piedad,
con tu buena voluntad,
trata a la amada Sion.
Benigno, tu corazón
acabe de hacer también,
que no tarde más, mi bien,
que se enjuguen ya mis llantos,
que se edifiquen los santos
muros de Jerusalén

XX
Entonces aceptarás
de justicia el sacrificio,
las oblaciones propicio,
y los holocaustos más.
Entonces recogerás
de montes, valles y cerros,
victimas que por sus yerros
penitentes gemirán;
entonces, Señor, pondrán,
sobre tu altar los becerros.




Seguramente, esta glosa rimada del Salmo 50 la pensó el Btº Fray Diego José de Cádiz para ser cantada en las misiones populares, a las que dedicó gran parte de su fecundo ministerio como predicador.
El Miserere del Beato Diego José fue muy popular, se imprimió muchas veces, con ediciones por toda España. En Sevilla, donde el célebre capuchino fue muy estimado, llegando a ser honrado por el Cabildo Catedral, la Maestranza de Caballería y las principales cofradías de la ciudad, apenas pervive su memoria, tampoco tiene devoción. Curiosamente, el Miserere glosado del Beato se ha conservado en otros sitios. En Zamora lo cantan en la Hermandad del Cristo del Amparo, conocida como la de las Capas Pardas, a la recogida de la procesión en su iglesia de San Claudio de Olivares, el Miércoles Santo. Lo llaman 'miserere alistano', porque el canto procede de la comarca de Aliste, probablemente del pueblo de Bercianos, donde sale cada Viernes Santo una antigua procesión, inspiradora de la de Zamora capital.



Si, como es muy probable, este Miserere también se cantó en Sevilla, cuando los sermones del Beato Diego José, sonaría, quizá, de otra forma ante el Señor del Gran Poder, o en el Patio de los Naranjos de la Catedral, donde una lápida recuerda al pie del púlpito que aquel fue el sitio desde donde predicaba el santo capuchino.

Yo lo pongo porque es una preciosa oración, castiza y devotamente popular, muy buena para rezar y ambientar la Cuaresma que hoy empieza.

Prosit !


+T.

jueves, 9 de junio de 2016

Y también los gayminicos

La actividad de quienes nos quieren obligar a comulgar con la piedra de molino gay-lesbi es incesante, como el rayo de aquel poeta. Si el sábado pasado fueron los jesuitas del Antro Arrupe quienes patrocinaron una conferencia pro-sodomitana, este sábado que viene serán los dominicos del Convento de Stº Tomás, en la calle San Vicente, los anfitriones de una soirée musical filo-gomorritana:

Encuentro Concierto Oracional


Las cantantes son una cuadrilla de vedrunas poyetonas & cía, que interpretan pachangas estilo pop-religioso-relamido, muy buenas para los nervios. Dicen en el cartelillo de la convocatoria que la entrada será libre hasta completar el aforo. Seguro que el aforo no se completa.

Yo protesto. Protesto por la intrusión de semejante propaganda en nuestras parroquias. Y protesto por el abuso sacrílego de organizar esas cosas en un templo conventual.

¿Por qué no se van a la Alameda de Hércules, que está cerca, y que es un espacio más 'inclusivo', para todo tipo de géneros, especies y aficiones?

Además, así, de paso y a la vez, arman lio en la periferia, que ese es el objetivo, tengo entendido.

Addenda post evento : El Arzobispo de Sevilla prohibió la velada

¡Bendito sea!...Pero ya está siendo ferozmente criticado por hacer lo que debía. El lobby gay mantiene un frente abierto - un frente especialmente agresivo/ofensivo - contra la Iglesia Católica. Es decir: Ellos crean el problema, provocan el conflicto y la disyuntiva que imponen es sí o sí. Así, bajo la dictadura de la aberración, la tensión irá creciendo hasta no quiero imaginar qué niveles. Y no quiero imaginarlo porque me temo males mayores. Los trágalas nunca han sido buenos, y estamos bajo la presión de un trágala de los más intensos (y peores) que se hayan registrado en las crónicas de la modernidad.


+T.

lunes, 30 de mayo de 2016

Los gaysuítas

Los visitantes de ExOrbe quizá recuerden que el año pasado (aquí) y el anterior (aquí) protesté por la invasión de la aberración: El lobby gay presiona, se infiltra y hace lo que le da la gana, sin nadie que les pare los pies.

Este año, las huestes de los aberrantes se atreven a más: Han vuelto a enviar mails de propaganda a nuestras parroquias y ya ponen, sin vergüenza, en las convocatorias el nombre de los intervinientes en sus saraos:
Dentro de las actividades programadas para este curso en la linea de "Cristianos por un mundo sin homofobia" tenemos el placer de invitarles a la conferencia de Pep Baquer SJ titulada "¿Quién soy yo para juzgar...?, una visión sacramental".

Pep Baquer es jesuita, licenciado en Teología Bíblica, y asistente de las Comunidades de Vida Cristiana.

Actualmente desarrolla su labor pastoral en Barcelona. Tiene una interesante experiencia de trabajo en relación a la Pastoral Inclusiva.

Será en el Centro Arrupe de Sevilla, el próximo sábado 4 de junio a las 19h.

Enviamos cartel para su oportuna difusión.

Te esperamos!!

No sé si saben Uds. que las antiguas Congregaciones Marianas de los jesuitas son ahora CVX (Comunidades de Vida Cristiana). Donde existen, son un reducto del peor des-catolicismo, pocos en número pero bien conectados con todo el (todavía) rico y poderoso mundo de la Compañía de Jesús. Las CVX son la expresión de la degeneración de la SJ arrupista-postconciliar. Una ojeada a sus postulados nos deja la evidencia de que no son de identidad católica, y nos queda la duda razonable de si podrían ser consideradas cristianas. Yo diría que no.

Miren Uds. la pagina de las CVX de Sevilla, por ejemplo.

Dentro de las CVX existe una marcada tendencia pro-gay, siendo una parte muy notable de sus adeptos activistas de organizaciones gay-lesbis. En la CVX de Sevilla aparece un grupo de 'creyentes LGTB', muy activo. Se presentan como Ichthys-CVX, y son quienes mandan la publicidad de sus actos a nuestras parroquias.

El sitio del sarao de este año, vuelve a ser el Centro Arrupe. El Antro Arrupe funciona en un edificio anexo al Colegio de Portaceli, uno de los viejos colegios donde los jesuitas formaban a las élites católicas. He dicho 'formaban' porque hace ya bastantes años que deforman, siendo apenas perceptibles los contenidos católicos que transmiten a su alumnado. Dicen que ofrecen "...una educación integral, de inspiración cristiana, dirigida a conseguir una sociedad más humana, más justa, más libre, y más solidaria, conforme a los principios evangélicos y la concepción cristiana del mundo y de la vida (...)". Entendemos que la cobertura a grupos LGTB cabe en el ideario 'de inspiración cristiana' del centro.

Si se hiciera una estadística sobre la asimilación en centros católicos de ideologías y corrientes de opinión contra-católicas anti-cristianas, el resultado sería difícilmente digerible.

Volviendo a lo del acto del jesuíta ese programado en ese centro/antro jesuítico, me ha llamado la atención, sobre todo, el título de la conferencia:

"¿Quién soy yo para juzgar...?, una visión sacramental".

Huelga recordar a quién se cita y quién dijo aquello de "¿Quién soy yo para juzgar...?".

Lo de 'una visión sacramental' pudiera tener que ver con la exhortación AL, supongo, imagino, conjeturo. Por la actualidad del documento, más que nada.

Cuando el marxismo se abanderaba como el futuro universal irrefrenable, los jesuitas fueron la más numerosa, profunda y activa vanguardia pro-marxista de la Iglesia. Yo tuve un profesor de sociología, jesuita, estudioso marxista, que hizo su tesis doctoral, allá por los años '60, sobre El Capital. El día que cayó el Muro de Berlín, a él se le cayeron los pantalones (hacía un cuarto de siglo que no vestía sotana). Pobre infeliz.

Ahora, con el avance universal de la dictadura gay-lesbi, los jesuitas, en la certeza de que eso será el futuro, se emplean en el asunto como antes, cuando el marxismo.

Aunque como cada día son y quedan menos, a lo mejor cuando el imperio gay-lesbi triunfe, ya no habrá jesuitas. O a lo peor sí. E incluso pudiera ser que fueran los confesores y directores espirituales del régimen y sus próceres, como antes.

Por estas y otras razones, convengo con unos cuantos afines en que urge un Clemente XV que remate la obra de Clemente XIV, cuanto antes mejor.


+T.

miércoles, 27 de abril de 2016

No es buena nueva...


Dieron ayer la noticia con notabilidad, quasi solemne, como si de algo alegre, bueno o fausto se tratara:

Mons. Asenjo firma la primera sentencia de nulidad matrimonial en España según el proceso abreviado establecido por el Papa

A mí no me gustó, ni la noticia ni su publicidad con recuadro y balcón. Al fin es una sentencia de una derrota, de un vacío, una nada tan vana como el estrambote del soneto cervantino al túmulo filipino. Todo muy hispalense, con la vaciedad sin lógica del Eclesiastés.

Es triste, en estos tiempos, ser testigo de derrotas que se cantan como si fueran victorias, siendo penumbrosos vencimientos de amores que no pueden, o no saben, o no han querido amar más allá del no querer; todo al fin con el colofón de una sentencia que declara un no-ser, un no haber sido.

O peor: Algo santo malogrado, con una resignación final - lacre y sello - que declara que, ab initio, fue una santidad imposible.


Y esa ha sido la noticia, anunciada como si fuera buena.


+T.

miércoles, 20 de abril de 2016

Agonía y amor de ida y vuelta.

En el año 1622 un guipuzcoano, oficial de la Real Hacienda en Sevilla, Juan Pérez de Irazábal, contrataba con el maestro escultor Juan de Mesa la hechura de la imagen de un crucificado, ajustando su coste en mil trescientos reales. El 5 de Octubre de 1626, Juan Bautista Pérez de Irazábal, hijo del susodicho, entregaba la imagen del Cristo a la parroquia de San Pedro de Vergara, la principal de la villa, cumpliendo la voluntad de su padre.

Sevilla apenas conoció una obra colosal que impresionó a la gente piadosa de Vergara. Si en Guipúzcoa el Cristo de San Pedro de Vergara marcó, desde su llegada, un brillante hito devocional y artístico, en Sevilla fue olvidado, perdiéndose el recuerdo de la impresionante imagen mesina.


En los años 1920-30 y siguientes, florece la generación de Diego Angulo Íñiguez, José Hernández Díaz, Heliodoro Sancho Corbacho, Celestino López Martínez y otros insignes historiógrafos del arte sevillano. Fueron también los años del redescubrimiento de Juan de Mesa gracias al hallazgo en el Archivo de Protocolos, en un viejo legajo, del contrato entre el escultor y la Hermandad del Poder y Traspaso de la portentosa efigie de Jesús del Gran Poder, el Señor de Sevilla (1). Con el descubrimiento, el joven erudito Helidoro Sancho Corbacho ponía en el podio de los grandes del Arte Español al hasta entonces quasi desconocido escultor, reputado, como mucho, un simple discípulo de la escuela o el taller de Martínez Montañés, a quien se le adjudicaban por atribución todas las obras, aun sin reconocer, del gran Juan de Mesa, su discípulo, sí, pero un artista tan grande como su maestro, el mítico Juan Martínez Montañés, a quien decían el Lisipo andaluz.


Creo que fue el mismo Hernández Diaz el que tituló al Cristo de la Agonía de Vergara como ‘el Laocoonte cristiano’, recalcando la tesis de la inspiración clásica de la escultura religiosa andaluza del siglo XVII. En el Cristo de Vergara reconocían la ‘línea serpentinata’ que evoluciona desde el apolíneo 'contraposto' de la escultura griega del período clásico, pasando por los modelos del patetismo helénico y llegando a los maestros del renacimiento italiano y el manierismo pre-barroco florentino del Cinquecento. Nuestros historiógrafos ven incluso una secuencia/consecuencia entre el famoso dibujo de Miguel Ángel, el Crucifijo de Vittoria Colonna, y una serie de obras de artistas españoles, como algunos Crucifijos de El Greco (1 , 2 , 3) y en Sevilla el Cristo de la Expiración de la Hermandad del Museo, obra de Marcos Cabrera en el año 1575.

El Cristo de la Agonía tallado por Juan de Mesa para Vergara se insertaría en el centro de una serie iconográfica que continuaría durante el resto del siglo XVII sevillano con obras como el Cristo de las Misericordias de la Parroquia de Santa Cruz (anónimo, atribuido al círculo de Pedro Roldán, ca. 1675) ( 1, 2 ), el Cristo de la Expiración de la Parroquia de Santiago de Écija, obra del maestro Pedro Roldán (1679) ( 1 . 2, 3 ) y, finalmente, la cumbre imaginera del maestro Francisco Ruiz Gijón, el Santísimo Cristo de la Expiración de la Hermandad del Patrocinio (1682), el archi-popular Cachorro de Triana ( 1 2 3 4 5 6 7 8) .

Desconectado de toda esta serie de iconografía cristífera, el Cristo de Vergara quedó en su lejano aislamiento guipuzcoano, apenas conocido por los sevillanos versados más allá de los tópicos de la imaginería de la Semana Santa hispalense. Un admirado y deseado sueño que algunos pocos deliran viéndolo en un paso sevillano, o, al menos, expuesto y venerado en la Sevilla donde fue imaginado originalmente. Un sueño.



De vez en cuando, empero, nos llega el eco emocionado/admirado de algún peregrino, curioso o estudioso, que sube a Vergara y baja a Sevilla con la impresión del Cristo de la Agonía en los ojos y el corazón, rebosando palabras para contar cómo es el Cristo de Sevilla que está en Vergara.

Esta Semana Santa me llegó uno de esos ecos de mano de un sacerdote de allí, de la lejana Guipúzcoa. Me habló, me contó de aquel Cristo, y me dejó una estampa que traía en el dorso estos versos:

Este que veis Jesús crucificado
sana los cuerpos y las almas,
cura las heridas del odio y la tortura,
convierte en goce al corazón burlado.

Yo fui a Vergara un día atormentado,
vencido y roto en la pelea dura,
y, abrasado en la ardiente calentura,
recé gimiente, ante su altar postrado.

¡Hizo el milagro el prodigioso Cristo!
Desde entonces impávido resisto
los golpes del dolor, porque Él me ampara,
y, a través de mi vida borrascosa
siento en torno la ayuda poderosa
del Santo Crucifijo de Vergara.

Aunque narran en tercera persona, son, en cierto sentido, una oración, porque rezan en elipsis y refieren una plegaria que no se dice pero que late en sus estrofas.

Yo he escrito esta entrada como, también, un ex voto, una rogativa al Señor que expira crucificado en su altar de la iglesia parroquial de San Pedro de Vergara, como un suspiro sevillano que se une a su expiración sacrosanta, ese Misterio de muerte divina tan magistralmente efigiado, con temor y temblor, por Juan de Mesa, en Sevilla, hace cuatro siglos, para consuelo de las almas de Vergara (...y añoranza nuestra).


+T.

Apéndice.

Poco a poco, se fue dilucidando que la más venerada y admirada imaginería sevillana era obra
no de Montañés, sino de Juan de Mesa:

El portentoso Cristo del Amor ( 1
2 3 4
5)

El Cristo de la Conversión (1
2
)

El Cristo de la Buena Muerte (1 2 3)

El Cristo Yacente (1
2
3)

El Cristo de la Misericordia del Convento de Santa Isabel (1 2)

El Cristo de Vera-Cruz de Las Cabezas de San Juan (1 2
3)

El Cristo de la Buena Muerte de Osuna (1)

Etc...

martes, 5 de abril de 2016

En torno al Cardenal Segura

En Sevilla aun recuerdan al Cardenal Segura bastantes septuagenarios que añoran aquella época (sin confesarlo) porque fueron los años de su mocedad. Sienten por Segura, el Cardenal, una fascinación quasi hipnótica, que les hace volver una y otra vez sobre el personaje. Si Sevilla fuera London de la Gran Bretaña, seguramente tendríamos fundados y activos varios clubs de fans ‘seguradictos’, una ilustre academia segurista, un museo segureño y un día anual-revival del Cardenal Segura.

Hace unos años se publicó en la BAC un tomo que pretendía ser la crónica definitiva de Segura. De hecho, el libro era, más bien, una sarta de episodios regularmente hilvanados, poco documentados, retazos de recuerdos, flashes de escenas vividas o referidas por terceros y anotadas/rehechas por el autor del susodicho volumen, un muy conocido viejo canónigo de la S.M.I.C. de Sevilla, afamado juez del Tribunal Diocesano, de toda nuestra consideración (q.S.G.h.A.).

Ahora, en estos mismos días, se anuncia la aparición de otro 'rien ne vas plus'. Estando como estamos bajo el imperio mediático del escándalo (sea rosa o amarillo), el autor de la nueva publicación lanza el anzuelo publicitario para la captatio de lectores abusando/presumiendo/acusando, muy lamentablemente. Como no me ha gustado la noticia, no voy a repetir la especie que lanza (que garantiza con el aval de convidado de piedra del difunto autor susodicho (palabra de autor)). Si quieren Uds. informarse, lean estos articuletes aparecidos en la prensa local:

ABC de Sevilla y Diario de Sevilla

Que semejante enormidad, dado el personaje y sus circunstancias, se hubiera tapado en aquellos años de la pre y la post-guerra, me parece harto improbable. Que a estas alturas sea el señuelo publicitario de un libro escrito por un sacerdote, me parece repugnante.

Como se sabe, los sacerdotes, antes de la recepción de las Sagradas Órdenes, prometen en manos del obispo obediencia y respeto a él y a sus sucesores. La obediencia es canónica, concreta y actual; el respeto, considero que se debe, en tiempo presente y en pretérito, no sólo al prelado que sea sino también a los que fueron: Si la obediencia se promete al obispo ordenante/incardinante y a sus sucesores, el respeto se extiende - así lo entiendo - a sucesores y predecesores.

A mí Segura me toca ya pasado, pero le mantengo un digno respeto y recuerdo. La controversia en torno a su carácter y actuaciones me parece en exceso marcada por las pasiones de los extremos con los que tuvo que medirse, en aquella España que, en las circunstancias del Cardenal Segura, se desenvolvieron en tres momentos, a cual más distinto y delicado, eclesialmente hablando, de monarquía, república anti-cristiana y régimen franquista. No me trago bolas conjeturadas. No soy adicto a mitomanías destructoras de honor y fama, mucho menos si se refieren a la Iglesia y sus personajes, caso que detesto muy particularmente.

Sobre el Cardenal Don Pedro Segura y Sáez leí, hace ya años, un ensayo de la colección 'Espejo de España' titulado 'El Cardenal Segura y el Nacionalcatolicismo' (Ramón Garriga, 1977, edit. Planeta), que me pareció tópico y escasamente documentado. El citado libro publicado en la BAC, quasi lo mismo. Y este nuevo, me temo que será de la misma laya. Confieso que lo siento, porque el personaje en cuestión se merece, si se escribe de él con pretensiones, algo mucho mejor, en calidad y en consideración.


Para concluir, echen Uds. un vistazo al artículo que enlazo aquí abajo, un artículo del año 1976 (no distingo bien si está firmado por Ramón Serrano Súñer o si se refiere a una publicación suya), y compárenlo con lo que se dice, a modo de resumen del nuevo libro, en los dos anteriores enlaces de ABC y Diario de Sevilla, y sorpréndanse de las coincidencias, sean o no casualidades:

El anacrónico Cardenal Segura

Y es que una cosa es investigar y documentar la historia, y otra contar historias.

+T.

domingo, 20 de marzo de 2016

Junto a la Borriquita


Cristo Rey entre las palmas
los ramos de olivo, el ¡Hosanna!,
los mantos bajo tus plantas,
el júbilo y la alabanza
de Jerusalén que canta
al verte entrar. ¡Oh Señor!
del humilde borriquillo,
y el ¡viva! de los chiquillos
que te proclaman bendito
hijo regio de David.
Déjame volverme niño
y ponerme junto a Tí
cerquita de la burrita
cantándote ¡Santo, Santo!

Bendito Dios y Señor,
venga tu reino y tu paz,
rige al mundo con justicia
y redime la desgracia
que entenebrece a las almas
encadenadas al mal.

¡Salva a quienes te imploramos
misericordia y piedad!


+T.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Andar sabiendo versus vivir corriendo

La foto es una instantánea casual tomada el Domingo pasado en Sevilla. Una vez al año, por estas fechas de Febrero, organizan una maratón en la ciudad. Si aquella Maratón histórica de Filípides fue una proeza - o así lo entendieron los griegos - una carrera a lo maratón es una de esas excentricidades de la modernidad que entusiasma y emociona a la gente del tercer milenio, que lo mismo echan los bofes corriendo 42 kilómetros pseudo-maratonianos, que se congelan en un peñasco del Everest o se descalabran en la ruta París-Dakar.

El Maratón original pudo ser algo heroico, pero los maratones urbanos post-modernos son un típico fenómeno acorde con el desconcierto entusiasmado de los tiempos y las modas. Dicen que quince mil y pico maratoneros se reventaron los pies el otro Domingo en Sevilla, por extravagante gusto y/o motivo, sólo por correr (aunque a los africanos que llegaron los primeros a la meta les pagaron/premiaron por ganar).

La foto, habrán Uds. adivinado, mis inteligentes habituales lectores, lleva implícita una lectura esencial y mil comentarios adicionales, o muchos más. Esencialmente, lo más sobresaliente de la instantánea son tres cosas: Los personajes, la acción y el sentido.

1- Los personajes: Una monja versus unos corredores.

2- La acción: El paso calmo, sereno, firme, determinado de la monja versus la agitación, la prisa, la aceleración, la ansiedad de los corredores.

3- El Sentido: La monja que va a lo suyo, es decir, a los otros, a atender a una pobre vieja o a un pobre enfermo, con su simple bolsa de plástico cargada de cosas pobres pero necesarias, con la mente y el corazón concentrados en los dos mandamientos que resumen todos demás, amar a Dios y amar al prójimo, versus los corredores en tropel de 15.000 que se cansan para cruzar una meta en cualquier sitio, donde habrá fotógrafos, público aplaudiendo y quizá una indefinible satisfacción por haber corrido la maratón, algo que parece estar en la mente de muchos cerca del concepto de hazaña, o mérito atlético o superación personal.

Añado un detalle más, complementario, pero muy significativo: Entre los personajes no hay comunicación. Si se ven, se ignoran, miran en direcciones opuestas; tampoco el espectador del fondo comunica, no siendo corredor ni monja tampoco. Ni miradas, ni palabras, ni contacto. Si se oyen, porque, evidentemente, había sonido (o ruido), la concentración prima sobre la distracción.

Ahora una cita al canto, para más ilustración de la estampa, una cita sacra, of course:

"...¿No sabéis que en el estadio todos corren, pero uno solo gana el premio? Corred así, para ganar. Los atletas se privan de todo, y lo hacen para obtener una corona que se marchita; nosotros, en cambio, por una corona incorruptible. Así, yo corro, pero no sin saber adónde; peleo, no como el que da golpes en el aire. Al contrario, mortifico mi cuerpo y lo tengo sometido, no sea que, después de haber predicado a los demás, yo mismo quede descalificado." I Cor 9, 24-27

Y poco más tengo que añadir.

El que tenga entendederas, que entienda y se aplique el cuento de esta breve y visual parabolita, ocurrida, precisamente, en Cuaresma, el otro Domingo, en Sevilla. Cuyo concepto resumido podría titularse 'Una monja contra una maratón'; o, también, 'Un cristiano versus mundum'; o, también, 'El paso del cristiano y la carrera de los paganos'; o 'El camino del creyente y la desbandada de los perplejos'. U otro título semejante o equivalente.

n.b. Por cierto, la monja es una de las Hermanas de la Cruz, que hacen eso mismo todos los días del año, no sólo el día de la maratón.


+T.

lunes, 27 de abril de 2015

Los vigilantes gay-lesbis vuelven a vigiliar



El articulete del año pasado sobre la 'vigilia' gay - lesbi en un convento dominico de Sevilla, me costó un medió sofocón. Pero como este año repiten (la degeneración no cesa), Ex Orbe también protesta por lo mismo, porque no concebimos que se admitan semejantes propagandas de actitudes e ideologías que son contrarias a la moral cristiana, a la doctrina cristiana, a la fe cristiana, a la revelación cristiana.

Nos han vuelto a mandar la propaganda a nuestras parroquias. Esta misma tarde he abierto el mail con el anuncio-invitación. Hacen una breve referencia a que lo del año pasado no les resultó del todo tal y como habían previsto:

"...La misma Vigilia que celebramos el pasado año se vio envuelta en prohibiciones a la hora de hacer uso de espacios eclesiales para celebrarla, e incluso de amenazas violentas por parte de sectores ultras que tuvieron que ser puestas en manos de la Policía Nacional por miedo a que éstas se hicieran efectivas. Aún así, somos y nos sentimos Iglesia porque somos hijos e hijas de Dios, y vivimos con alegría y paz porque hacemos nuestro el Evangelio del Amor y anhelamos un mundo mejor."

Me temo que esta nueva que anuncian para el próximo 15 de Mayo, sí la celebrarán. Porque aquella prevista en el convento de los PP. Dominicos se frustró por intervención discreta de la Autoridad Eclesiástica, pero la de este año la tienen planeada en el Centro Arrupe. El Antro Arrupe es uno de esos enclaves del des-catolicismo vanguardista que promueven y gestionan los jesuitas. Los jesuitas aprendieron hace mucho a dirigir sus empresas por medio de terceras manos. Además de su inveterada fama de ponerse el mundo por montera, desde la 'reforma' del prepósito Pedro Arrupe, los jesuitas torean a toda autoridad, la del Papa incluida. Y acabamos rematando: Siendo el PP hodierno jesuitón de crianza-currículum y con muy aireadas tendencias pro-neo-moralistas (no digamos más), mucho me temo que la anunciada vigilia pro-homosex en el Antro Arrupe sevillano, se tendrá sí o sí.

Miren y admiren el programa del evento:

JORNADAS POR UN MUNDO SIN HOMOFOBIA
PROGRAMA DE ACTIVIDADES

4 al 21 de MAYO 2015
CENTRO ARRUPE* Avd. de Eduardo Dato 20-B, Sevilla 
 
Lunes 4 de mayo, 20:00 h.
Charla Coloquio sobre las falsas identidades, José Ordóñez García, director del Departamento de Estética e Historia de la Filosofía de la Universidad de Sevilla. Centro Arrupe, Sevilla. 
 
Viernes 8 al Domingo 10 de mayo.
Encuentro de Grupos Creyentes LGTBH del Sur. Casa de Espiritualidad de los Franciscanos, Chipiona (Cádiz).
Lunes 11 de mayo, 19:00 h.
Cine fórum. Proyección de la película titulada “Get Real” (Di la Verdad), 1988, Reino Unido, dirigida por Simon Shore. Centro Arrupe, Sevilla. 
 
Viernes 15 de mayo, 21:00 h.
Vigilia de Oración por las Víctimas de la Homofobia. Acto central y principal. Centro Arrupe, Sevilla.
Lema internacional común a todas las Vigilias:
“Te alabo porque me hiciste como un prodigio; maravillosas son tus
obras” (Salmo 139, 14) 
 
Domingo 17 de mayo
13:00 h.
Día mundial contra la Homofobia y la Transfobia. Celebración de Eucaristía compartida CVX-Ichthys. Almuerzo juntxs. Centro Arrupe, Sevilla. 
 
Jueves 21 de mayo, 20:00 h.
Conferencia de Carlos Domínguez sj, con el título “Para entender la homosexualidad”.
Clausura de las Jornadas. Centro Arrupe, Sevilla.
( ver aquí y también aquí )

Todo esto lo hemos recibido - repito - en nuestras parroquias.

Repugna especialmente la proclama abusiva-blasfema que ponen como tema internacional de la vigilia:

“Te alabo porque me hiciste como un prodigio; maravillosas son tus
obras” (Salmo 139, 14)
     Como si Dios fuera creador del desorden y el pecado contra natura.

Especialmente me molesta la acogida de algunas de estas 'actividades' en la hospedería del Convento de Regla, en Chipiona, porque allí mismo, durante todo el año, se tienen encuentros y retiros espirituales para el clero, sacerdotes y religiosos.


Concluyo. Este es nuestro tiempo. Estas son sus tendencias. Pero un catolicismo consciente y militante ni debe tolerar, ni puede callar.

Si calla, si no reacciona, ese catolicismo tolerante irá perdiendo grados de identidad católica hasta diluirse y aparecer como cualquier otra cosa, bajo un engañoso nombre cristiano por fuera y una degenerada pseudo-identidad cristiana en su centro, algo que ya no es un posibilidad temible, sino, en muchos sitios, una tremenda realidad.


Oremus, ergo, fratres, ut in Fide patrum nostrorum permaneamus.


p.s. Por cierto, como ilustración que vale más que mil palabras, vean Uds. esta foto: Es un 'altar' preparado para una 'eucaristía' (?) en el Antro Arrupe





+T.

sábado, 7 de marzo de 2015

Ab initio (hace 50 años)

Pablo VI celebra la primera Misa en italiano, el 7 de Marzo de 1965, en la parroquia romana de Ognisanti

Con lamentable, vulgar, torpe y desafortunada expresión, PP Franciscus ha celebrado los cincuenta años de la primera Misa "en la lengua de la gente". A pesar de la frecuencia e insistencia, no me acostumbro, no nos acostumbraremos a la imperfectísima locución francisquista. Si fuera por incapacidad de otra expresión mejor, no dejaría, empero, de ser preocupante; mas lo verdaderamente inquietante es que tales expresiones no sean efecto de la limitación de su pobre idioma, sino de su deliberada intención. Por extensión referencial concomitante, 'gente', en este caso, viene a ser como el 'conejos' de hace poco.

Afortunadamente, no me considero nominado en el colectivo 'gente'. Desde que tengo uso de razón he huido de esa y otras uniformidades genéricas. De todas formas, Franciscus, iterum, dixit.

De la efemérides en sí, rebélome si considéranla digna de celebración, siendo el hito de la degeneración y el derrumbe que nos afecta y estraga. Se celebran los faustos, no las calamidades, aunque sean dignas de recordación, pero no festiva.

De lo mucho que se podría decir, limítome a comentar un detalle de la foto que hoy han publicado muchos medios, esa instantánea en blanco y negro en la que se ve a Paulo VI celebrando aquella primera Misa en italiano:

El altar, aquel primer altar para la Misa en el idioma de la gente, es un altar tipo que inaugura también el minimalismo litúrgico galopante y su tropel de abusos. Un altar improvisado, cuasi un tablero sobre cuatro débiles patas. Sin frontal. Con un Crucifijo pequeño, quasi insignificante-insignificativo. Con micrófonos, cables y libretos encima. Lo único verdaderamente digno son (todavía) los manteles.

La pregunta emergente en la mente inquieta de muchos que vieran entonces la foto sería -'Si esta es la Misa del Papa, ¿cómo serán las Misas de los curas simples y corrientes?'.

La respuesta a aquella inquietante sospecha se repetía por doquier en aquellos mismos días. En Sevilla, como recordaba hoy la prensa local, incluso un mes antes, el 10 de Febrero de aquel 1965, en otra 'primera Misa en lenguaje de la gente', en español, claro; en la Universidad, en el aula magna de la Facultad de Ciencias, una improvisada capilla, sobre un improvisado altar que se adelanta al minimalista de Pablo VI en Ognisanti de Roma y supera su minimalismo deconstructivo litúrgico, ejemplarizando otros usos-abusos que se harán comunes, universales: En el altar de la neo-misa de Sevilla, el Crucifijo ya no está en el centro, sino desplazado en la esquina, entre dos someros candeleros (con velas rojas? o moradas?); en el centro está el celebrante (un célebre celebrante, por cierto), vuelto a la grey estudiantil del aula magna universitaria, siendo testigo cualificado de la celebración con sus pormenores un obispo presente en carne mortal, el entonces auxiliar de Sevilla (también muy célebre más tarde, cuando vascoñeó e ikurriñizó). Vean la noticia con foto aquí (aumenten la foto-pdf para ver mejor los detalles).

Desde aquellos inicios, todo estaba ya en germen de degeneración. Yo me pregunto si habría instrucciones previas, circulares de curia con orientaciones sobre cómo descentrar crucifijos y desmontar solemnidades.

De notar y subrayar es que 'la gente' de 1965, estaba con todo aquello encantada.

Ya se sabe que el vulgo se solaza con/en la vulgaridad, cuanta más mejor. Como la cerda de la IIª epístola de San Pedro - "...cerda lavada, en el fango se revuelca" IIª Pe 2,22.

Huelga también decir lo revolcada que está 'la gente' cincuenta años después de los primeros revolcones.

Tanto, que ya no distinguen (no saben) lo que se perdió. La mugre les impide apreciar lo impoluto.


+T.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Mjsas de pre-Gallo



Hace cinco años me quejaba del adelanto de la celebración de la Misa de medianoche de Navidad en el Vaticano; léase el articulillo: La Misa de medianoche de Navidad adelantada (comentarios)

Un lustro después, las Misas de pre-Gallo se han impuesto, desarticulando el horario tradicional y la secuencia litúrgica de las Misas de la Solemnidad de la Navidad del Señor, lamentablemente.

De hecho, los sacerdotes eligen los textos, oraciones y lecturas, de la Misa de medianoche y los usan en las Misas vespertinas del día 24 de Diciembre, en vez de celebrar en esa hora la correspondiente Misa de la Vigilia de Navidad.

Ayer, el ABC de Sevilla traía un horario de Misas del Gallo, un total de 128 templos entre parroquias, conventos, capillas y oratorios. Aunque en la lista no estaban todos los templos y capillas de la ciudad, la muestra es suficientemente representativa para sacar conclusiones, una pequeña estadística (torpe y probablemente inexacta, porque soy una calamidad para los números):

Misas del Gallo:


18 h. ...............................   1
18,30 ...............................  2
19 h. ...............................   7
19'30 ..............................  13
20 h. ...............................  36
20'30 ..............................  11
21 h. ...............................    0
22 h. ...............................    0
23 h. ...............................    2
23'30 ...............................   2
24 h. ...............................   53


Total: 74 antes de la medianoche y 53 a la hora tradicional.

Algunas iglesias celebran las dos Misas, la de Vísperas-Vigilia a las 8 de la tarde y la del Gallo a las 12, mi Parroquia entre ellas (aunque en la relación del periódico no figura la de la tarde). Sorprende que algunos conventos hayan renunciado al horario tradicional. En la mayoría de los casos sospechamos que prima la comodidad del horario sobre las consideraciones espirituales, litúrgicas o devocionales. Imagino que si en Sevilla sucede esto, lo mismo pasará en la mayoría de las ciudades. En los pueblos el ambiente es otro, aunque también me consta la desaparición en algunas parroquias de la Misa de medianoche y la acomodación a horarios vespertinos.

En Roma, PP Franciscus ha adelantado el horario, un poco más que Benedicto XVI, empezando la Misa en San Pedro a las 21'30.

Con el particular considerando de que si aquella pérdida del horario tradicional se operó en tiempos del muy liturgo Benedictus, ahora, con PP Franciscus, tan mini-liturgo (incluso, diríamos, infra-liturgo, sub-liturgo, des-liturgo muchas veces), el detalle de la hora apenas significará nada y se irá perdiendo la Misa de medianoche, otra pérdida más entre tantas.

Dentro de poco, los que mantengamos y reclamemos la Misa del Gallo a las 12 de la medianoche seremos mirados como excéntricos tradicionalistas inmovilistas, etc.

Semper ídem!

+T.

viernes, 3 de octubre de 2014

Minimalismo de formas para una fe minimalista


Cuando la fe se expresa, proclama la fe. El románico proclamaba en el Pórtico de la Gloria el Credo cristiano. En la piedra elaborada por Maese Mateo y sus canteros, creyentes, informaban la materia inerte hasta transfigurarla en soporte del Misterio, vaso de lo sobrenatural, trasunto plástico de lo espiritual glorioso e invisible, que se podía ver porque la fe de los constructores era capaz de comunicar lo espiritual en lo material. Trasládese este mismo ejemplo considerando otras obras de la Arquitectura Cristiana, con el mismo predicado: El espacio y las formas proclamando el Credo.

Dicho esto, díganme Uds. qué fe proclama este nuevo 'templo':

El mejor y más nuevo edificio religioso

En otro sitio definen la construcción como 'Un centro parroquial en el barrio del aeropuerto de Sevilla que ha sido construido como lugar de reunión y confraternización'. No un edifico para el culto cristiano, sino un centro social, un lugar de encuentro, un espacio interrelacional. Lo religioso parece haber quedado en un segundo plano, bastante remoto, da la impresión.

Le han dado un premio. Los arquitectos y sus logias son expertos en el chalaneo de los galardones y la publicidad de ellos mismos y sus arquitorturas, como buenos compadres.

En el caso de los edificios religiosos, debemos reconocer que la culpa del adefesio resultante es no sólo responsabilidad del arquituerto padre del engendro, sino también pecado de los patronos-promotores-receptores de la cosa.

Estamos a años luz del mecenas exquisito que pagaba sabiendo qué quería y obligando al artista (a veces contando con la reticencia del propio artista). El Julio II empeñado en que el Michelángelo le pintara la bóveda de la Sixtina se repitió tantas veces, con otros y en otras circunstancias, y semejantes logros magníficos.

El adefesio poco-católico mini-cristiano de esa parroquia sevillana expresa, más que la fe, el vacio de la fe. A los fieles conformistas le contarán el camelo del espacio, la luz, la perspectiva y la sinaxis de la koinonía, el cuento de la buena pipa y la dinámica ascensional de las líneas angulares. Y se tragarán la bola.

Una bola, además, muy cara. No sólo por lo que habrá costado, sino por lo que costará mantener el edificio, alumbrarlo de noche, calentarlo en invierno y enfriarlo en verano (aunque expliquen que 'se han tenido en cuenta las difíciles circunstancias económicas actuales').

Pero eso es lo de menos. Lo más tremendo es que no nos desengañamos y todavía no rompemos la ilusión engañosa. Como en el cuento: El rey va desnudo, pero todos alaban lo bonito que es el traje nuevo del rey.

+T.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Tota Pulchra et in dolore


Predico de la Virgen que los Siete Dolores que le atribuimos la embellecieron, la perfeccionaron. Me apoyo en Hb 2, 10: "...decebat enim eum propter quem omnia et per quem omnia qui multos filios in gloriam adduxerat auctorem salutis eorum per pasiones consummare / Convenía, en verdad, que Aquel por quien es todo y para quien es todo, llevara muchos hijos a la gloria, perfeccionando mediante el sufrimiento al que iba a guiarlos a la salvación." La Madre del Señor también se perfecciona en la Pasión del Hijo, por la Pasión del Hijo. Concebida en gracia, poseedora de toda virtud, sin embargo no había adquirido aquella perfección del amor en el dolor, que le advino iuxta Crucem.

Por eso, más bella que la Inmaculada es la Dolorosa: Cada dolor la perfecciona, cada lágrima la embellece. Por eso es tan bella, la más bella, en su Asunción, cuando la suben, porque lleva en su ser - cuerpo y alma - la perfección de la Pasión de la Virgen-Madre, Tota Pulchra. Por eso sube, tan excelsa, por encima de la belleza de los ángeles, más hermosa que los querubines, más bella que los serafines.

 

La iconografía católica atina cuando representa en el Stábat Mater a una mujer bella, dolorosa mas hermosa, especialmente pulcra en el dolor, Mater iuxta Crucen Filii.

Desde el románico, un realismo poco elaborado espiritualmente que representa el patetismo trágico de la Pasión con formas poco atractivas, no bellas, recalcando la descomposición de los rasgos de Cristo-herido y María-lacrimosa, va dejando paso a la iconografía de la Mater Pulchra in dolore. Ya en el Descendimiento de Roger van der Weyden, del Prado, la Virgen sincopada es la figura más hermosa del conjunto, patética en su dolor desmayado, pero bella. La Pietá del Michelángelo (Vaticano) es un culmen iconográfico de la acertada contemplación mística del misterio de la belleza del dolor divino, la hermosura de la Pasión del Hijo, cuya gracia también vence la fealdad del pecado, siendo todo hermoso el cuerpo sacrificado, siendo bello el dolor de la Madre que le llora, mostrándolo, juntamente con el suyo, como misterio de amor, atractivo porque es bello su dolor, ese dolor.



En la Escuela Andaluza de los siglos XVII-XIX, se roza casi lo sublime del concepto belleza-dolor en las figuraciones pasionistas. De Murillo y Montañés a los primeros maestros e imagineros del neoclásico y el romanticismo, la expresión de la belleza dolorosa desvela un logro iconográfico insuperable.

Una tesis a desarrollar: La merma en fe-devoción, incapacita la percepción de la belleza. En este sentido, me resultó tan extrañamente impresionante la primera vez que vi la 'Mater Dolorosa' de Rembrandt, una figura ligada a la iconografía hispánica (es, de hecho, una versión de la popularísima 'Soledad', ataviada con toca y delantal blancos, manos cruzadas y manto-velo negro), pero tan alejada en su patetismo del concepto de belleza/gracia.




El sueco Pär Lagerkvist, en su novela 'Barrabás' hace aun una más cruda y anti-estética descripción de la Dolorosa:

"...Tenía el aspecto de una campesina ruda y tosca. De vez en cuando, se pasaba el dorso de la mano sobre la boca y la nariz, que le goteaba, porque estaba a punto de llorar. Sin embargo, no lloraba. Su pesar era diferente del de los otros, como era diferente la forma en que lo miraba. Sí, era su madre. Experimentaba, sin duda, una compasión más profunda que la de cualquier otro; pero parecía reprocharle haberse prestado para hacerse crucificar."

Concluyo que se trataría, iconográfica-estéticamente, de una extensión negativa de la bienaventuranza: "Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios". Sin gracia en el alma, los sentidos no perciben, no son capaces de contemplar la belleza en el dolor.




Quiero insistir que me refiero no sólo a una belleza interior, sino a una hermosura corporal, como la que expresa el Cantar de los Cantares, una belleza formal, atractiva, radiante y seductoramente hermosa para el espíritu y la vista, interna y externamente.

n.b.
Escribo en Sevilla, centro iconográfico de la Mater Pulchra in dolore; también epicentro del mal gusto que desgracia por ínfima sensibilidad, torpe y vulgar, confundiendo lo sublime con lo ridículo más populachero.


+T.

martes, 1 de abril de 2014

Victoria y Paz

 
En pocos sitios de España sobrevive el pundonor de llamar a los hechos por su nombre y reconocerse en ellos. Por eso, que un 1 de Abril se recuerde la victoria y se ruegue por la paz, viene a ser un testimonio que, aunque sea un pequeño clamor entre las turbas, tiene mucho sentido y valor.

Lo que la des-memoria histórica de la piara marxista ha falseado y silenciado, en Sevilla es una institución sagrada, piadosa y popular, contra la que los malos (los vencidos) no se atreven a atentar porque goza del refrendo de la gente, del pueblo sencillo que sabe lo que pasó y se desentiende de imposturas impuestas, todo ello sin oponerse a nada, ni luchar contra nadie, ni reivindicar, ni movilizarse, puesto que basta la rotunda e incontestable realidad de una pacífica y no contradicha posesión.

La crónica de la Hermandad y Cofradia Sacramental del Stmº Cristo de la Victoria y Ntrª Srª de la Paz, da fe, con sencillas palabras, del cuando, cómo y por qué de su fundación:

"...Los sufrimientos de la recién terminada Guerra Civil y los deseos de que nunca más se repitieran están en el origen de la Hermandad de la Paz.

Nos situamos en la Sevilla de 1939. La Guerra Civil española ha terminado el 1 de Abril. Ese año la Semana Santa se celebra con todo su esplendor ya que a Sevilla hacía tiempo que había llegado la paz y la ciudad era considerada como retaguardia.

En Sevilla, en la primavera del 39 se vivía intensamente el año de la Victoria. Durante el mes de abril, el Jefe del Estado, Francisco Franco visitaba nuestra ciudad siendo aclamado por la multitud. Se celebraba en la Avenida de la Palmera el Desfile de la Victoria, y la Virgen de los Reyes el 16 de Abril, y el Gran Poder el 2 de Mayo, salen en procesión para dar gracias por el fin de la guerra.

En la primavera del 39, toma posesión como Arzobispo de Sevilla el Cardenal Pedro Segura, un hombre de recio carácter y temperamento. Rápidamente afirmó sus criterios en lo litúrgico y en lo profano. El Gobierno de Franco halló en él un aliado perfecto para que a través de la piedad popular reconvirtiera la Sevilla marxista de 1936 en la Sevilla cristiana de la Postguerra.

En este ambiente de euforia por la llegada de la paz y de énfasis religioso se funda la Hermandad de la Paz (...)

Los fundadores de la Hermandad de la Paz, eran, ante todo, capillitas y cofrades sevillanos (...) deciden fundar una hermandad para (...) dar gracias a Dios por la llegada de la paz a España..."
(web Hermandad de la Paz)

En Sevilla, la Victoria con Paz, más que un recuerdo histórico real y verdadero, es una devoción ferviente que procesiona triunfante el Domingo de Ramos, con hábitos de paz y luz de victoria, fascinando a todo el que ve pasar entronizado al Cristo de la Victoria tomando su Cruz, y a la Madre del Señor aclamada, bajo palio, como Reina de la Paz.



Para nosotros, los que nos reconocemos en la victoria del 1-IV-1939, cuando pedimos por la paz conseguida, además de recordar un capítulo glorioso de nuestra historia - hechos y hombres - proclamamos una esperanza mayor y mejor, que trasciende los anales terrenos y se abre a un horizonte de gloria y eternidad.

Quiero decir, que además de haber sido vencedores y artífices de paz, somos también creyentes que aguardamos más victoria y más paz.


+T.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Novedad: Turismo Cuaresmal


Ya sabemos que todo ha ido desvirtuándose paulatinamente, pero, de vez en cuando, nos sorprenden nuevos (o desconocidos) niveles de degradación. Por eso, cuando pasan cosas como estas, por una parte, no nos extraña; por otra parte, nos afecta un inquieto malestar, hondo y conmovente como una saeta, nunca mejor dicho, véase:

El Ayuntamiento de Sevilla promociona en Madrid el turismo de Cuaresma

Desde siempre ha sido Sevilla un foco de atracción para gente con buen gusto. Recuerdo, por ejemplo, a aquella conspicua hija de la Gran Bretaña, Lady Holland, excéntrica proto-romántica, que se hizo quasi-adicta a sahumarse con incienso-blended-typical-Catedral de Sevilla, que, por compromiso, los parientes de Blanco White le mandaban en cajoncitos desde la capital hispalense, para que la lady, sibarita de olfato, lo quemara en su salón londinense. Volutas para la voluptuosidad, en suma, aun no siendo el incienso sevillano perfume de boudoir sino elemento del culto litúrgico católico. Pero los sentidos, tantas veces, no entienden de religión y confunden el medio espiritual y/o sus recursos usándolos como deleite carnal, sea arquitectura, o escultura, o música, u olor, como estoy contando.

Conque valga el caso de la caprichosa Lady Holland para justificar este novedoso lanzamiento-promoción del turismo cuaresmal sevillano.

Digamos, por otra parte, que nuestros propios autóctonos ya consumen, desde muy antiguo, mucho antes de que la Lady Holland se aficionara al incienso catedralicio, estos productos quadragesimales que ahora se publicitan como típicos goces de la Cuaresma según Sevilla, siendo verdad que todos pecamos y hacemos pregones ditirámbicos a las torrijas o dedicamos saetas anacreónticas al bacalao. Y al arroz con leche, las espinacas, las tagarninas, y al más humilde potaje garbancero de Marzo y Abril.

Pero distingamos y digamos que una cosa son los humildes solaces de la despensa parca y contenida de la cuaresma católica andaluza, y otra cosa es inventarse un turismo con eso o a propósito de eso. La distancia entre una cosa y la otra es la que va entre el desmayo de un ayuno de Miércoles de Ceniza que se mantiene con un café por la mañana y con la esperanza de las espinacas, el bacalao y las torrijas que será la colación-cena del día-noche, y el atracón de bares, tapitas, cañas en barra y almuerzo en mantel trajinando dia, medio-día, tarde y noche-medianoche, correteándose, turísticamente, la ronda, el centro y los barrios, con ambiente cofradieril y coartada cuaresmal. Es decir, resumiendo, que es virtud de carnestolendas reconstituirse post-ieiunium con un plato de vigilia, que sabe a gloria; pero es pecado de lesa-cuaresmalidad venirse a Sevilla para practicar un tour-báquico con disfraz morado-inmoral de pseudo-cuaresma.

Digo también, así y todo, que parte de la culpa de este pitorreo la tuvieron (y tienen) los prelados hispalenses que, desde hace medio siglo, cometen el despropósito de dispensar ayunos y abstinencias el Viernes Santo. Un año que el 28-F ('F' de 'fantasma') cayó en Miércoles de Ceniza, también dispensaron. Así, la negligencia frívola de los pastores confunde a las ovejas bobas, llevándolas a la impiedad irreligiosa más banal.

Tiene des-gracia que sigamos vendiéndonos como sitio idóneo para la juerga y el disfrute fino. Tiene más desgracia que promocionemos gustos repugnantes de pijo-señoritos en adobo putrefacto. Tiene suma desgracia que hayamos convertido todo ello en un auténtico 'genero', con tipos humanos, micro-geografías y referentes en trance de cateta mitologización.

Pero la desgracia mayor es corromper lo sacro degenerándolo en profano. Y dejarlo estar. Y consentirlo. Y, al fin, consumirlo también por corrección político-sevillana (algo tan sutil).



Nos indignábamos cuando la piara pesoera se refería a la Semana Santa como un 'valor cultural'. Pero los promotores del turismo cuaresmal no son gente del capullo en el puño, sino peperos impúdicos. Son esos de la foto. El cura sonriente con dientes no sé quién será, no le conozco, faltaría más. A un par de los otros del grupo sí les conozco, qué se le va a hacer, pido disculpas y prometo no hacerlo más. Quédense Uds. con las caras para, si llega el caso, saludar y olvidar, con fina displicencia sevillaní.

Con toda la jeta marmorizada, los filo-cuaresmales pregonan:

"...Desde el Ayuntamiento de Sevilla queremos que estos 40 días que dura la Cuaresma no se queden sólo para los sevillanos, queremos que vengan visitantes a conocer lo que sucede en las calles e iglesias, queremos que los turistas descubran los ritos, sabores y olores de la Cuaresma."

Dicen esto, mezclando calles con iglesias y ritos con sabores-olores, sin la menor consciencia, impúdicos, sin vergüenza católica porque ellos mismos profesan la promiscua religión del montadito ibérico, el aroma de incienso en nariz y la copita de manzanilla en la mano, in saecula saeculorm. Amén-Olé (les responde el coro). Y sigue la liturgia con flamenquito y hasta una 'misa de la alegría' muy pijo-guapa, como extensión de la frontera de la capilla al colmao. ¡Qué bien se está aquí!

Resumiendo, unos pervierten y otros se dejan pervertir.

Nosotros, en cuanto podemos, resistimos. Cada vez nos entienden menos, nos excluyen más y tenemos más difícil poder estar e intervenir.

Tenemos la plaza ocupada y hasta en la procesión hemos perdido el mando: Son otros los que llevan el estandarte, el paso, el palio y la cofradía entera. A lo sumo, si no hacemos mucho ruido, nos dejan ir, con vela o con cruz, en silencio y con la cara tapada. Nada más.

p.s. A punto he estado de decir, para cerrar el articulete, '¡Feliz Cuaresma!', como dicen ya muchos por aquí, aunque Uds. no se lo crean. Doy fe.


+T.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Coplas a la Pureza


Salve Virgen sin pecado
en gracia de Dios concebida,
incólume, siempre limpia,
nadie y nada te ha manchado.

Salve inicial redimida,
intacto y puro dechado
donde Dios ha recreado
el comienzo de la vida

Eres, bendita María,
preludio del cielo nuevo,
coronada por luceros
y con el sol revestida,
la luna a tus pies rendida
y debajo la infernal
sierpe que a Eva y a Adán
privóles del Paraíso:

Pisa y rompe su cabeza
con la fuerza que te da
el Señor Omnipotente
¡En tí el Cielo triunfa y vence
soberbia con humildad!

Mira, Reina Celestial,
a quien humilde te reza,
a tí, Celestial Princesa,
a tí, Madre de bondad.

¡Ave, María,
ten piedad:
Súbenos contigo un día!!!





Ex Voto

+T.