
En Sevilla - y en Andalucía - con tantos parados por metro cuadrado (y tanta corrupción por centímetro cúbico), la canalla pesoera caciquera no nos priva de adelantos. Ya estamos teniendo unos cuantos kilómetros de metro (el más caro del mundo; muy especial porque se esconde y asoma en superficie y se vuelve a soterrar etc.). Y un "mobiliario" urbano y una "arquitortura" de ciencia ficción de primerísima globalización. Y hembras políticas en todos sitios (exportamos ministresas incompetentísimas de primerísima calidad, muy solicitadas (por pperos también)).
Bueno pues entre las modernuras de la Sevilla del Menteserrín (cualquier sub-calabazo puede ser alcalde) está la del "canal bus", que es un come-cocos que hay en los autobuses (no en todos) y que van poniendo imágenes-consignas durante el trayecto. Dos monitores en cada vehículo (el que los lleva).
La emisión del canal-bus es marujonera infra-cultural proletaria, para que la entiendan parados, jubilados, maltratadas y demás votantes, sin mucha complejidad. Es como una tele ztapera pero en envase barato de oferta. O peor. Si hablan de cine te cuentan cosas de Almodóvar y si toca cocina te repiten lo del aceite y la dieta mediterránea (muy originales); también ponen cosas de salud, hipertensión y ejercicio etc. De la gripe-a todavía no dicen mucho para no alarmar (y para no provocar la estampía de las vacunas, que se va a armar (y yo que me alegro que se arme con tal de que la estampía se lleve por delante a Zp (y si se llevara también, por ventura, al Donmariano, mejor))).
Pues resulta que esta tarde me subo a un autobús y procuro no mirar el monitor del canal-bus. Misión imposible porque mi ojo izquierdo tiene visión-movimiento autónomo y mira defectuosamente de soslayo, libre de toda sujección de intención (un viejo problema oftalmológico). ¿Y qué ve-lee mi ojo insurrecto en la pantalla del canal-bus??? Un horror. Un horreur de tal malignidad infecta que tuve que aplicar el otro ojo (el derecho, más sano, como corresponde) y mirar-leer para cerciorarme. En pantalla decía un letrero-titular-consigna:
- "LA PROMISCUIDAD ES SANA" -
Debajo del titular, la foto de una mosca. Y más abajo el texto un poco más explicitado:
"La mosca mantiene relaciones con tres o más parejas para asegurar una variedad genética que asegure el crecimiento sano de las crías".
Yo, que tengo mente de juez de la Santa Inquisición (¡ viva !), inmediatamente hice la traducción in-moral de la promiscuidad de la mosca: -"Señoras, caballeros: Promiscuen como moscas y tendrán hijos sanos. Lo que es bueno para las moscas es bueno para usted".
Que es poco más o menos incitarles a ser moscas. O moscardones (moscardonas no, porque no hay, me parece, y no me consta que la re-putada ministresa igualadora esa tenga proyecto de clonar moscardonas y fijar cuota; o lo que sea). Moscas, decía: Que sean moscas y vivan y se reproduzcan promiscuamente (genéticamente muy sanos) en basureros, estercoleros, vertederos, letrinas...etc. No importa la caca del entorno; importa la variada promiscuídad (sexual) que asegure una prole sana (que viva y "piense" como moscas). Poco más o menos. Una nueva forma de incitar al sexo omnímodo sin obligaciones familiares y promocionando, de camino, la reproducción (que está por los suelos).
Claro que yo me hacía también la reflexión: Si no quieren niños vivos ni madres gestantes y lo que les entusiasma son abortos y hembras abortantes, ¿a quién dirigen la consigna de la mosca-promíscua? ¿...Hmm...?
Ahora la pregunta: ¿El canal-bus es un invento zpero para programar el coco sub-pensante del proletariado urbano? O ¿el canal-bus es la emanación socio-cultural de la infra-inteligencia que se vehicula en el medio del transporte urbano como una realidad de presencia compactadora de la escato-ciudadanía? O la tercera: ¿Estará el canal-bus diseñado como una arma psicológica letal cuyo objetivo es la alteración-enervación de la gente consciente/pensante/moral ???
Y me temo que es la tercera. Por lo menos a mí me afecta así.
Conclusión: Hay días que uno tiene tentaciones de hacerse terrorista-bomba y admira a Obama (el original del turbante, no el sucedáneo made in USA (no sé si me explico)).
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Hasta que le salió una imagen rival devocional: La guapísima Santa Marta de la Hermandad-Cofradía de Santa Marta, una de las mejores y más bellas imágenes del maestro escultor Sebastían Santos Rojas, una joya de la escultura devocional del siglo XX. El reverendo padre Don Francisco García Madueño tuvo la feliz ocurrencia de fundar la Hermandad como "gremial" del ramo de la hostelería, y también fue suya la idea de poner a la Santa como asistente al entierro del Señor, acompañando al grupo que traslada el Cuerpo de Cristo al Santo Sepulcro. En el paso de Misterio del Lunes Santo, Santa Marta va en la parte de detrás, un poco delante de la Virgen y San Juan, haciendo pareja con María Salomé. He visto en fotografías antiguas que hubo años en que iba puesta en el lado contrario de la Magdalena, junto al costado izquierdo del Señor, formando entre las dos un compás iconográfico bastante acertado. En el paso lleva sus atributos: Aureola, hisopo y acetre (por el exorcismo a la tarasca de Tarascón; pero esa es otra historia).
Desde antiguo tiene nombrada una plaza lindante con el convento de las Agustinas, una plazoletilla que es la más chica y recóndita de Sevilla, con naranjos, un crucero del XVI y la casa donde vivieron el Venerable Contreras y el padre Torres Padilla, también venerable. Y una vista excepcional de la Giralda, que se ve en una perspectiva angular-perpendicular muy efectista, que les encanta fotografiar a los turistas. 

Aunque la imaginación, cuando no va rectamente hilada, produce imágenes de la Magdalena muy distintas, hasta impropias. Se retrata el artista, como tantas veces pasa, cuando hace su obra. Por ejemplo, la célebre Magdalena del Donatello es tremenda: Una imagen dura, como un haz de sarmientos, piel y huesos cubiertos por una cabellera enmarañada. El otro extremo, el de las Magdalenas "sensuales", con un rico muestrario. A mí, de entre todas, me gusta especialmente la de Romero de Torres, recien llorada, ojerosa (el rimmel corrido), desmelenada y hembra de tronío derrumbada, una magdalena como la de la copla: "Con esos tirabuzones/que te cuelgan por la cara/pareces la Magdalena/cuando por el mundo andaba". Tal cual.








