jueves, 9 de julio de 2009

La encíclica (Caritas in veritate)



A estas alturas, como de mis íntimos es bien sabido, las encíclicas me parecen un tostón. Las uso (las leo) más que nada para desgravar Purgatorio. Las leo una vez, y ya está. Las recomiendo, fomento su venta y lectura, como todo buen católico, etc. Pero poco más.

Tengo, no obstante, mis preferencias y hasta algunas favoritas. Comparando con las últimas, las de Pio XII me parecen insuperables en espíritu y tono, con ellas se puede hacer oración y nutrirse para la oración. Con las de Juan Pablo II, imposible. Y con las de Benedicto, tampoco. Se espiga de aquí, de allá, un párrafo, una frase, una cita... Si esto que digo es pecado, soy un gran pecador (y sin propósito de enmienda). Conque no me lean si quieren mantenerse in integritate.

De todas formas, me leo las encíclicas, ya digo (por el Purgatorio, como dije). Por eso, he pensado poner un extracto de lo que he visto más "notable" según mi gusto y juicio. Así, si alguno lee esto, le sirve de oportuna instrucción (aunque desgrave menos Purgatorio que si la lee entera). Conque ahí va mi "reader's digest" de la Caritas in Veritate:


10...La doctrina social está construida sobre el fundamento transmitido por los Apóstoles a los Padres de la Iglesia y acogido y profundizado después por los grandes Doctores cristianos. Esta doctrina se remite en definitiva al hombre nuevo, al «último Adán, Espíritu que da vida» (1 Co 15,45), y que es principio de la caridad que «no pasa nunca» (1 Co 13,8). Ha sido atestiguada por los Santos y por cuantos han dado la vida por Cristo Salvador en el campo de la justicia y la paz. En ella se expresa la tarea profética de los Sumos Pontífices de guiar apostólicamente la Iglesia de Cristo y de discernir las nuevas exigencias de la evangelización. Por estas razones, la Populorum progressio, insertada en la gran corriente de la Tradición, puede hablarnos todavía hoy a nosotros.

15- ...La Encíclica
Humanae vitae subraya el sentido unitivo y procreador a la vez de la sexualidad,poniendo así como fundamento de la sociedad la pareja de los esposos, hombre y mujer, que se acogen recíprocamente en la distinción y en la complementariedad; una pareja, pues, abierta a la vida. No se trata de una moral meramente individual: la Humanae Vitae señala los fuertes vínculos entre ética de la vida y ética social, inaugurando una temática del magisterio que ha ido tomando cuerpo poco a poco en varios documentos y, por último, en la encíclica Evangelium Vitae de Juan Pablo II. La Iglesia propone con fuerza esta relación entre ética de la vida y ética social, consciente de que «no puede tener bases sólidas, una sociedad que —mientras afirma valores como la dignidad de la persona, la justicia y la paz— se contradice radicalmente aceptando y tolerando las más variadas formas de menosprecio y violación de la vida humana, sobre todo si es débil y marginada».

23 - ...Tras
el derrumbe de los sistemas económicos y políticos de los países comunistas de Europa Oriental y el fin de los llamados «bloques contrapuestos», hubiera sido necesario un replanteamiento total del desarrollo.

26...diálogo intercultural, un diálogo que, para ser eficaz, ha de tener como punto de partida una toma de conciencia de la identidad específica de los diversos interlocutores...Se nota, en primer lugar, un eclecticismo cultural asumido con frecuencia de manera acrítica: se piensa en las culturas como superpuestas unas a otras, sustancialmente equivalentes e intercambiables. Eso induce a caer en un relativismo que en nada ayuda al verdadero diálogo intercultural...terminando por reducir al hombre a mero dato cultural. Cuando esto ocurre, la humanidad corre nuevos riesgos de sometimiento y manipulación...

27 - ...El derecho a la alimentación y al agua tiene un papel importante para conseguir otros derechos, comenzando ante todo por el derecho primario a la vida. Por tanto, es necesario que madure una conciencia solidaria que considere la alimentación y el acceso al agua como derechos universales de todos los seres humanos, sin distinciones ni discriminaciones

28 - ... Uno de los aspectos más destacados del desarrollo actual es la importancia del tema del respeto a la vida, que en modo alguno puede separarse de las cuestiones relacionadas con el desarrollo de los pueblos...La situación de pobreza no sólo provoca todavía en muchas zonas un alto índice de mortalidad infantil, sino que en varias partes del mundo persisten prácticas de control demográfico por parte de los gobiernos, que con frecuencia difunden la contracepción y llegan incluso a imponer también el aborto...En los países económicamente más desarrollados, las legislaciones contrarias a la vida están muy extendidas y han condicionado ya las costumbres y la praxis, contribuyendo a difundir una mentalidad antinatalista, que muchas veces se trata de transmitir también a otros estados como si fuera un progreso cultural.

Algunas organizaciones no gubernamentales, además, difunden el aborto, promoviendo a veces en los países pobres la adopción de la práctica de la esterilización, incluso en mujeres a quienes no se pide su consentimiento. Por añadidura, existe la sospecha fundada de que, en ocasiones, las ayudas al desarrollo se condicionan a determinadas políticas sanitarias que implican de hecho la imposición de un fuerte control de la natalidad. Preocupan también tanto las legislaciones que aceptan la eutanasia como las presiones de grupos nacionales e internacionales que reivindican su reconocimiento jurídico.

La apertura a la vida está en el centro del verdadero desarrollo. Cuando una sociedad se encamina hacia la negación y la supresión de la vida, acaba por no encontrar la motivación y la energía necesaria para esforzarse en el servicio del verdadero bien del hombre. Si se pierde la sensibilidad personal y social para acoger una nueva vida, también se marchitan otras formas de acogida provechosas para la vida social. La acogida de la vida forja las energías morales y capacita para la ayuda recíproca. Fomentando la apertura a la vida, los pueblos ricos pueden comprender mejor las necesidades de los que son pobres, evitar el empleo de ingentes recursos económicos e intelectuales para satisfacer deseos egoístas entre los propios ciudadanos y promover, por el contrario, buenas actuaciones en la perspectiva de una producción moralmente sana y solidaria, en el respeto del derecho fundamental de cada pueblo y cada persona a la vida.


29 -
...Dios es el garante del verdadero desarrollo del hombre en cuanto, habiéndolo creado a su imagen, funda también su dignidad trascendente y alimenta su anhelo constitutivo de «ser más». El ser humano no es un átomo perdido en un universo casual, sino una criatura de Dios, a quien Él ha querido dar un alma inmortal y al que ha amado desde siempre...Cuando el Estado promueve, enseña, o incluso impone formas de ateísmo práctico, priva a sus ciudadanos de la fuerza moral y espiritual indispensable para comprometerse en el desarrollo humano integral y les impide avanzar con renovado dinamismo en su compromiso en favor de una respuesta humana más generosa al amor divino.

30...No existe la inteligencia y después el amor: existe el amor rico en inteligencia y la inteligencia llena de amor.

31- ...La doctrina social de la Iglesia, que tiene «una importante dimensión interdisciplinar», puede desempeñar en esta perspectiva una función de eficacia extraordinaria. Permite a la fe, a la teología, a la metafísica y a las ciencias encontrar su lugar dentro de una colaboración al servicio del hombre. La doctrina social de la Iglesia ejerce especialmente en esto su dimensión
sapiencial.

34 ....
Creerse autosuficiente y capaz de eliminar por sí mismo el mal de la historia ha inducido al hombre a confundir la felicidad y la salvación con formas inmanentes de bienestar material y de actuación social. Además, la exigencia de la economía de ser autónoma, de no estar sujeta a «injerencias» de carácter moral, ha llevado al hombre a abusar de los instrumentos económicos incluso de manera destructiva. Con el pasar del tiempo, estas posturas han desembocado en sistemas económicos, sociales y políticos que han tiranizado la libertad de la persona y de los organismos sociales y que, precisamente por eso, no han sido capaces de asegurar la justicia que prometían.

36. La actividad económica no puede resolver todos los problemas sociales ampliando sin más la lógica mercantil. Debe estar ordenada a la consecución del bien común, que es responsabilidad sobre todo de la comunidad política. Por tanto, se debe tener presente que separar la gestión económica, a la que correspondería únicamente producir riqueza, de la acción política, que tendría el papel de conseguir la justicia mediante la redistribución, es causa de graves desequilibrios.

39...El binomio exclusivo mercado-Estado corroe la sociabilidad, mientras que las formas de economía solidaria, que encuentran su mejor terreno en la sociedad civil aunque no se reducen a ella, crean sociabilidad. El mercado de la gratuidad no existe y las actitudes gratuitas no se pueden prescribir por ley. Sin embargo, tanto el mercado como la política tienen necesidad de personas abiertas al don recíproco.

43 ...Hoy se da una profunda contradicción. Mientras, por un lado, se reivindican presuntos derechos,
de carácter arbitrario y voluptuoso, con la pretensión de que las estructuras públicas los reconozcan y promuevan, por otro, hay derechos elementales y fundamentales que se ignoran y violan en gran parte de la humanidad. Se aprecia con frecuencia una relación entre la reivindicación del derecho a lo superfluo, e incluso a la transgresión y al vicio, en las sociedades opulentas, y la carencia de comida, agua potable, instrucción básica o cuidados sanitarios elementales en ciertas regiones del mundo subdesarrollado y también en la periferia de las grandes ciudades

44...la responsabilidad evita tanto que se considere la sexualidad como una simple fuente de placer, como que se regule con políticas de planificación forzada de la natalidad. En ambos casos se trata de concepciones y políticas materialistas, en las que las personas acaban padeciendo diversas formas de violencia. Frente a todo esto, se debe resaltar la competencia primordial que en este campo tienen las familias respecto del Estado y sus políticas restrictivas, así como una adecuada educación de los padres...los estados están llamados a establecer políticas que promuevan la centralidad y la integridad de la familia, fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, célula primordial y vital de la sociedad, haciéndose cargo también de sus problemas económicos y fiscales, en el respeto de su naturaleza relacional.

51...el
problema decisivo es la capacidad moral global de la sociedad. Si no se respeta el derecho a la vida y a la muerte natural, si se hace artificial la concepción, la gestación y el nacimiento del hombre, si se sacrifican embriones humanos a la investigación, la conciencia común acaba perdiendo el concepto de ecología humana y con ello de la ecología ambiental. Es una contradicción pedir a las nuevas generaciones el respeto al ambiente natural, cuando la educación y las leyes no las ayudan a respetarse a sí mismas. El libro de la naturaleza es uno e indivisible, tanto en lo que concierne a la vida, la sexualidad, el matrimonio, la familia, las relaciones sociales, en una palabra, el desarrollo humano integral. Los deberes que tenemos con el ambiente están relacionados con los que tenemos para con la persona considerada en sí misma y en su relación con los otros. No se pueden exigir unos y conculcar otros. Es una grave antinomia de la mentalidad y de la praxis actual, que envilece a la persona, trastorna el ambiente y daña a la sociedad

54. El tema del desarrollo coincide con el de la inclusión relacional de todas las personas y de todos los pueblos en la única comunidad de la familia humana, que se construye en la solidaridad sobre la base de los valores fundamentales de la justicia y la paz. Esta perspectiva se ve
iluminada de manera decisiva por la relación entre las Personas de la Trinidad en la única Sustancia divina. La Trinidad es absoluta unidad, en cuanto las tres Personas divinas son relacionalidad pura. La transparencia recíproca entre las Personas divinas es plena y el vínculo de una con otra total, porque constituyen una absoluta unidad y unicidad. Dios nos quiere también asociar a esa realidad de comunión: «para que sean uno, como nosotros somos uno» (Jn 17,22). La Iglesia es signo e instrumento de esta unidad. También las relaciones entre los hombres a lo largo de la historia se han beneficiado de la referencia a este Modelo divino. En particular, a la luz del misterio revelado de la Trinidad, se comprende que la verdadera apertura no significa dispersión centrífuga, sino compenetración profunda. Esto se manifiesta también en las experiencias humanas comunes del amor y de la verdad. Como el amor sacramental une a los esposos espiritualmente en «una sola carne» (Gn 2,24; Mt 19,5; Ef 5,31), y de dos que eran hace de ellos una unidad relacional y real, de manera análoga la verdad une los espíritus entre sí y los hace pensar al unísono, atrayéndolos y uniéndolos en ella.

55....
La libertad religiosa no significa indiferentismo religioso y no comporta que todas las religiones sean iguales...

56. ...
En el laicismo y en el fundamentalismo se pierde la posibilidad de un diálogo fecundo y de una provechosa colaboración entre la razón y la fe religiosa. La razón necesita siempre ser purificada por la fe, y esto vale tambiénpara la razón política, que no debe creerse omnipotente. A su vez, la religión tiene siempre necesidad de ser purificada por la razón para mostrar su auténticorostro humano. La ruptura de este diálogo comporta un coste muy gravoso para el desarrollo de la humanidad.

57...Para
no abrir la puerta a un peligroso poder universal de tipo monocrático, el gobierno de la globalización debe ser de tipo subsidiario, articulado en múltiples niveles y planos diversos, que colaboren recíprocamente...

59...En todas las culturas se dan singulares y múltiples convergencias éticas, expresiones de una misma naturaleza humana, querida por el Creador, y que la sabiduría ética de la humanidad llama ley natural. Dicha ley moral universal es fundamento sólido de todo diálogo cultural, religioso y político...La fe cristiana se encarna en las culturas trascendiéndolas...

74...la racionalidad del quehacer técnico centrada sólo en sí misma se revela como irracional, porque comporta un rechazo firme del sentido y del valor. Por ello,
la cerrazón a la trascendencia tropieza con la dificultad de pensar cómo es posible que de la nada haya surgido el ser y de la casualidad la inteligencia

75...
la cuestión social se ha convertido radicalmente en una cuestión antropológica, en el sentido de que implica no sólo el modo mismo de concebir, sino también de manipular la vida, cada día más expuesta por la biotecnología a la intervención del hombre. La fecundación in vitro, la investigación con embriones, la posibilidad de la clonación y de la hibridación humana nacen y se promueven en la cultura actual del desencanto total, que cree haber desvelado cualquier misterio, puesto que se ha llegado ya a la raíz de la vida...Muchos, dispuestos a escandalizarse por cosas secundarias, parecen tolerar injusticias inauditas. Mientras los pobres del mundo siguen llamando a la puerta de la opulencia, el mundo rico corre el riesgo de no escuchar ya estos golpes a su puerta, debido a una conciencia incapaz de reconocer lo humano...

76...El problema del desarrollo está estrechamente
relacionado con el concepto que tengamos del alma del hombre, ya que nuestro yo se ve reducido muchas veces a la psique, y la salud del alma se confunde con el bienestar emotivo. Estas reducciones tienen su origen en una profunda incomprensión de lo que es la vida espiritual y llevan a ignorar que el desarrollo del hombre y de los pueblos depende también de las soluciones que se dan a los problemas de carácter espiritual. El desarrollo debe abarcar, además de un progreso material, uno espiritual, porque el hombre es «uno en cuerpo y alma», nacido del amor creador de Dios y destinado a vivir eternamente.

78...
El humanismo que excluye a Dios es un humanismo inhumano. Solamente un humanismo abierto al Absoluto nos puede guiar en la promoción y realización de formas de vida social y civil...

79.
El desarrollo necesita cristianos con los brazos levantados hacia Dios en oración, cristianos conscientes de que el amor lleno de verdad, caritas in veritate...


Pues esto es lo que yo señalo, lo que me gusta y aprovecharé.

Desde León XIII, que abre esa página de la "doctrina social", el mundo y las cosas de los hombres han cambiado tanto, tantísimo...quedando en sustancia los mismos mismísimos bajo otras circunstancias (relativamente) y con otros medios disponibles (relativamente).

También desde Leone XIII los Papas han escrito más, con lo que no es lo mismo y cada vez habrán de verse textos y documentos papales que tengan que decir lo mismo sobre lo mismo, poco más o menos. Es el "magisterio perenne", que explica muy bien Benedicto cuando insiste en su "hermenéutica de la continuidad" entendida como tradición (cfr. nº 10, importante tocante a esta doctrina sobre el Magisterio, verdaderamente referencial en Benedicto XVI).

Y desde Leo XIII los Papas ya no escriben una encíclica que leen (si las leían) los Obispos y los curas de media cultura, sino que una encíclica es, más que nunca, Urbi et Orbi y hasta extra Orbe con resonancia en satélites en órbita. Un fenómeno mediático, autenticamente.

Ocurre, sin embargo, que lo que una encíclica enseña se ve expuesto a la caducidad de la actualidad, más que nunca. Y comprendo que es dificil dictar "magisterio perenne" en medio de la agitación vertiginosa de las cosas, hombre, mundo y sociedad. Muy dificil.

Si se repite lo fundamental, parecerá que no "entendemos el mundo"; si nos atendemos al reclamo de lo inmediato, dentro de un año lo que se diga ahora tendrá que matizarse, retocarse y hasta reformularse. Es dificil, sí.

Pero la misión de Pedro es confirmar en la fe a los hermanos, zarandeados por Satanás (Lc 22, 31-32). Y Pedro tiene que hablar, enseñar, exponer la Fe y confirmarla.

Así que, por lo menos, si leen esto, échenle un vistacito (y una reflexión) a la "encíclica social" de Benedicto: Sacarán, por lo menos, un poco de la firmeza de la fe de Pedro...que ahora habla por la boca de Benedicto.

+T.

7 comentarios:

párvulo dijo...

Buenos días D. Terzio: veo que es usted bastante más inteligente que yo. No le da a la encíclica importancia trascendental, toma lo que conviene e ignora lo que no conviene. Yo, sin embargo, me revuelvo en el conflicto de un documento donde veo una de cal y otra de arena. Tengo frescos los sermones de Gregorio Magno ad populum, bastante más extensos, dedicados a un público más inculto (presuntamente) y donde no he encontrado nada que me suponga dudas ni decepción, sino el fulgor de la doctrina (demasiado elevada para mí). En fin, he pensado que lo mejor es el silencio. Uno es demasiado poca cosa y ya está escrito "quiesce a nimio discendi desiderio, quia ibi magna invenitur distractio et deceptio". Así pues, guardo silencio. Saludos (y gracias).

airfoil dijo...

Bien es verdad que las enciclicas de JP II eran de hecharse a dormir, en contraposicion, las de Benito XVI y hasta la fecha, son para enseñar la caridad y atornillarla a los no cristianos, y de paso recordarsela a los creyentes.

Y lo hace con una elegancia y sutileza que raya en lo inverosimil.Es casi comico.
Parece que con una mano escribe y con la otra sostiene una pica dandole calambrazos al diablo.

Alls well.

Catalina dijo...

¡¡Señor mío, don Tercio!! me va usted a hacer pecar al escribir, al contestarle. Si bien es cierto que tras leer su extracto de la Encíclica, por cierto de magnífico título, uno parece que se queda tranquilo con La Doctrina de Occidente salvaguardada y deber cristiano por cumplir siguiendo las recomendacines papales... A mi personalmente, leermela( no completa en sus 79 puntos, grosso modo) no deja de darme cierto resgusto masónico (en pacado estoy)
Sus conclusiones, como decía fabulosas.

Tumbaíto dijo...

Aún, Don Jose, no me he recuperado de la impresión tan negativa de ver escrito: business ethics.

San Isidoro dijo...

Pues yo veo una magnífica síntesis de la DSI, con sus cuatro principios originarios y sus seis principios de segundo orden.

Lo que pasa es que me da a mí en la nariz que se habla mucho de DSI, pero realmente no se sabe nada de ella.

Catalina dijo...

Voy a afinar un poco más, puesto que al leerme, además de un par de erratas, encuentro que se me puede malinterpretar y es que me refiero al lenguaje, ya saben... a mi todo eso de la hermandad me suena a lo que decía.

Anónimo dijo...

algunas de JPII son como lija para el alma.....