jueves, 22 de marzo de 2012

Don Bux habla por todos


La carta de Don Bux a Mons. Fellay es un testimonio de cómo vivimos los católicos conscientes este momento decisivo, que puede marcar un hito, un antes y un después, en el declive de la Iglesia. Lo que no dice Don Bux, se sobrentiende. Merece leerse (aquí texto original, tal como aparecía ayer, en francés, con versión en italiano; y aquí una traducción al español)

Lo que no se explicita es el grito de socorro, el sentido y encarecido ¡ayudadnos! Porque pudiera dar la impresión de que se les ruega que agarren el salvavidas, cuando lo que se les pide, en realidad, es que vengan en nuestro socorro, que acudan a auxiliar a Roma.

¿Y si no llegaran? Sería muy malo para Roma, porque continuaría sometida a la inercia post-conciliar, sin fuerzas ni resortes para reaccionar, detener, restaurar, sanar. Y el derrumbe continuaría, implacable.

La FSSPX no está en crisis. La crisis se sufre en toda la Iglesia Católica, con sectores, diócesis, naciones perdidas o a punto de perderse, o en trance de descomposición inminente. La inserción plena de la FSSPX sería un feliz injerto de tejido sano sobre un organismo enfermo, en estado crítico.

Lo único que me preocupa de la carta de Don Bux es que se pudiera tomar como un testimonio en contra si la vuelta querida por todos (por todos los buenos) no se consumara felizmente. Sin duda, la epístola (tan sincera y tan sentida) de Don Bux se tornaría en manos de los enemigos en arma arrojadiza contra los 'renuentes' de la FSSPX. Y se consumaría otro injusto capítulo.

¿Se les podría achacar el pasaje del Evangelio?

¿Con quién compararé a esta generación? Se parece a los chiquillos que, sentados en las plazas, se gritan unos a otros diciendo: "Os hemos tocado la flauta, y no habéis bailado, os hemos entonado endechas, y no os habéis lamentado." Mt 11,16-17

No, no sería justo. Pero algunos lo dirían: Precisamente aquellos que no han tendido la mano ni han propiciado entendimiento, ofuscados o delirantes por el mal que nos afecta a todos.

Insisto: No son ellos los enfermos. Sin duda, les falta Roma. Pero (y esto es también indudable) gozan de envidiable salud. Gracias a Dios.

La carta de Don Bux será memorable, algunos brani, especialmente. Yo elegiría este:

"...Venite a partecipare di questo benedetto avvenire, di cui, pur in mezzo a tenebre persistenti, già si intravede l’alba.
Il vostro rifiuto aumenterebbe lo spazio delle tenebre, non quello della luce."
Como un eco del clamor del maestro Romano Amerio y el Profeta:

Custos, quid de nocte?


+T.

24 comentarios:

Antonius dijo...

Mantengo lo dicho en Servus Veritatis.

Estoy echando de menos en este asunto un poco mas de objetividad y sana frialdad, con simples buenos deseos no se arreglan las cosas, las cosas se arreglan aclarando las cuentas.

La FSSPX no puede aceptar imposición de ningún tipo, si el Papa los quiere a su lado entonces, si es posible (yo desconozco por completo esto), que los acepte SIN CONDICIONES ni preámbulos, porque no hay necesidad de ellos sino mas bien el quid de la cuestión es todo lo contrario, a saber que precisamente Roma modernista no está en condiciones de exigir doctrinalmente nada a la FSSPX sino todo lo contrario (que fué del Syllabus, que fue del juramento antimodernista, etc... )

Las palabras bonitas están muy bien pero si luego no se materializan en hechos concretos entonces se quedan en la nada, hasta casi en agravio o burla. Si tanto se quiere a la FSSPX entonces que no se le pongan condiciones TONTAS E INFANTILES para ¿volver?, y pongo signos de interrogación porque NUNCA se fueron.

Por cierto, lo de las "tinieblas" me ha parecido mas bien una grosería y un intento de chantaje emocional bastante lamentable.

Un comentarista en Rorate Caeli da una aproximación bastante buena para que las bonitas palabras se vean confirmadas en hechos concretos:

1. Garantizar que el Papa es el único superior inmediato de la FSSPX.

2. Garantizar que los obispos de la FSSPX procedan de las propias filas.

3. Garantizar que la FSSPX pueda establecer parroquias en todo el mundo sin absolutamente interferencia alguna del ordinario local de la Diócesis.

4. Garantizar que no haya enseñanza alguna que contradiga a la Santa Tradición.

Aunque como bien dice el propio comentarista esto es un poco ridículo, lo mejor es que directamente se resuelvan los problemas surgidos durante y después del CV2.

Yo creo que Roma quedará en evidencia si sigue exigiendo a la FSSPX condiciones y preámbulos a sabiendas de que son inaceptables para la FSSPX. ¿A que estaríamos jugando? ¿A quedar bien? ¿O a qué? Es ridículo que se le exija a la FSSPX que renuncie a su esencia y razón misma de su existencia. ¿Para que queremos entonces una FSSPX que ya no es FSSPX? ¿Para qué? ¿Para qué tantas palabras bonitas?

Palabras bonitas que no se sustentan en los hechos. Palabras, palabras, palabras... parole, parole, parole... No hombre no, que a ver si somos mas serios y un poco mas adultos. Las cosas son como son, es lo que hay y vamos a dejarnos de sentimentalimos y voluntarismos, que al toro se le coje por los cuernos, no por el rabo.

Miles Dei dijo...

Considero la carta infumable. No es cosa de doctrina, de todos sabida...

No es cosa de ternuras comunitarias, tan destructoras de la piedad católica...

No es desamor ni al Papa ni al magisterio...

Sino que la cosa es que hay mucho sinverguenza suelto al servicio de la Santa Sede. Por eso pasa lo que pasa y el Papa no es capaz de enmendar nada porque para ello se ha de empezar por reconocer lo que hay, que es casi nada.

Estas peticiones son hermosas, testimoniales y todo lo que se pueda decir, pero para nada tocan la realidad del problema que es una auténtica fractura eclesial a TODOS los niveles ante la cual hay que quitarse la venda y coger el toro por los cuernos.

Mientras eso no se haga todo este tipo de peticiones las considero infumables. Ni siquiera el Papa me puede dar seguridad a mi, un simple fiel, de que se me trate según el derecho canónico allí donde vaya. ¿Qué seguridad va a dar a una institución entera con muchos más problemas? Seamos sinceros, por favor.

Anónimo dijo...

Esperemos que Roma les conceda el reconocimiento canónico. Tienen de tiempo hasta el 15 de abril, según parece. No puedo imaginar que el Papa no vaya a celebrar su 85 aniversario y el séptimo de su pontificado sin estampar su firma en este documemnto que por fuerza ha de considerar imprescindible para que tenga lugar una auténtica Nueva Evangelización y que muchos tanto anhelamos.
Octaviana

Anónimo dijo...

PEDRO HISPANO a DON TERCIO: Aprecio la solidez de su argumentación así como la de Don Bux, a quien conozco personalmente y me produjo una excelente impresión. Por otra parte la situación actual de la FSSPX no puede ser sino provisional. En manera alguna puede pensarse como definitiva. El problema -sobre el que agradecería conocer su opinión- es el de la oportunidad. ¿Es este el momento oportuno para aceptar ese cuadro jurídico que se les ofrece? Y lo digo porque la impresión que dan los que antes han dado el mismo paso es el de haber sido fagocitados por el ambiente general y haber perdido no toda pero sí gran parte de la relevancia y significación que hubieran podido tener, la de haberse convertido en un número más de esta confederación de movimientos en que se ha convertido la Iglesia actual.
Por eso dudo no del paso que se debe dar sino de la oportunidad del mismo en esta circunstancia concreta.

Terzio dijo...

Muy querido (y admirado) Don Pedro Hispano: Yo no sé más, yo no sé sino lo poco que se sabe; tampoco inquiero más por discreta prudencia y por respeto de los interesados directos. Pero yo quisiera que fuera ahora porque me temo que esperar otro 'después' ralentice la integración o incluso la bloquee. Como todos los 'conscientes' temo que (salvo milagro de la Providencia) el sucesor de Benedicto no mantendrá este mismo favorable ambiente que está marcando todo el pontificado de Benedicto por voluntad muy expresa de Benedicto (y, según parece, de pocos, muy pocos más). En este sentido, el Papa (a pesar de su trayectoria? o por su trayectoria?) me parece clarividente. Dejar pasar esta 'oportunidad', es un riesgo.

Sin embargo, y sin contradecir lo dicho, me fio de los criterios de la FSSPX, no desmereceré lo que decidan, los juzgo 'sanos' y 'responsables', aunque les pediría la flexibilidad que se requiera para ajustarse al bien posible-real que no será, evidentemente, el bien ideal. Se podrían traer a colación tantos ejemplos de la Historia de la Iglesia para ilustrar esto que digo: Conceder no es traicionar.

¿Peligros de asimilación, de que la semilla sea envuelta en zarzas o la levadura no fermente? Yo no temería eso, porque la semilla buena que cae en tierra buena siempre germina y fructifica, y aunque Pablo plante y riegue Apolo el que hace crecer es el Señor, y el Señor está en esta empresa (y me refiero a la FSSPX, expresamente).

Estoy seguro de la integridad de la FSSPX, la considero fuerte y capaz para 'estar' en Roma. Item más: Estoy convencido del efecto regenerativo de su presencia. No se trata, en este caso, del temor de que las manzanas podridas corrompan a las sanas, sino de la certeza de que esta obra es una acción medicinal, curativa, y es de Dios: No se debe temer el contagio, sino que hay que insistir en la terapia.

Como he dicho, yo quisiera que fuera ahora, pero si no es, no desesperaré: Sé que los plazos de la Providencia están por encima de nuestros deseos, a los que superan.

Esto otro también lo tengo claro: El perjuicio mayor lo sufrirá Roma, que se quedará sin la parte mejor, la pars sanior, de la Iglesia.

'

Anónimo dijo...

Este artículo de este notable blog pone de manifiesto que su aún más notable autor desconoce todo o casi todo de la FSSPX, que sin duda será la gran perjudicada si no se alcanza el acuerdo.
C.E.

Terzio dijo...

Si acabo de decir que no sé más, no sé por qué dices que no sé, si lo he dicho antes.

Pero en eso último que dices, sí que estoy de acuerdo: Si no se logra la integración, la FSSPX será más perseguida, más acosada, más preterida, más despreciada. Y el catolicismo será más burlado, más arrinconado, más degradado, más ridiculizado por todos sitios, en Roma también, por los propios 'romanos'. Sí, eso será así. Todo lo que ahora está frenado, se desenfrenará.

Pero las 'pérdidas' no serán para la FSSPX, sino para Roma: Cuanto más sufran los católicos fieles, más dañada quedará la cabeza.

De eso no me cabe duda (y a tí tampoco, parece ser).

'

Anónimo dijo...

La carta de Don Bux quedara en la historia de la Iglesia , sin ninguna duda .
Lo que no entiendo , es la nueva interpretación de la parabola del " Hijo Prodigo " de parte de algunos .
JP

Mendrugo dijo...

Yo también le escribo mi carta a un cura de la Fraternidad.

Reverendo Padre: Ante la eventual aceptación de una regularización canónica, sé que Vd. se enfrentará a una difícil decisión, de las que debe tomar a solas la conciencia con Dios. La Fraternidad podría escindirse. Y si se mantiene unida, no será tanto por un acuerdo común cuanto el resultado unánime de una decisión de cada uno.

Pido al Señor que le ilumine para discernir Su voluntad y le dé fortaleza para cumplirla. Yo tengo gran confianza en que, con la gracia de Dios, hará Vd. lo mejor. Incluso en caso de que algunos de Vds. tomen una opción y otros otra, sé que todos habrán actuado rectamente. Y entre unos y otros deberá prevalecer la Caridad.

Mi deseo es que todos acepten la regularización, pues creo que será lo mejor para la Iglesia y para las almas. Pero me consta que para Vd. será el camino más duro.

La Iglesia está muy mal y Vd. lo sabe, aunque su actual situación «exenta» le mantiene a salvo del odio que muchos obispos y clérigos profesan a todo lo tradicional. A Vds. no les quieren. La bronca por la remisión de las excomuniones no fue nada al lado de la actual oposición al acuerdo. Se nota en la Curia, en el ambiente eclesiático, en los medios de comunicación «católicos»... ¡sobre todo entre los «conservadores»! Pero por eso mismo los fieles les necesitamos dentro.

Si se acoge a la regularización tendrá mucho que sufrir, por más que el Papa provea una forma jurídica que les salvaguarde. Añorará Vd. sus años de seminario y de priorato, cuando le arropaba la caridad de sus hermanos sacerdotes y la reverencia de sus fieles. Pero el Señor tiene otras ovejas que no son de ese redil, y quiere que haya unus grex, unus pastor.

No faltará entre los «suyos» quien le desprecie y aún le acuse de claudicación, de traición.

Y quizá Dios no le conceda ver los frutos apostólicos. Su victoria, la Restauración de la Iglesia, llegarán cuando Él quiera, y es probable que no las veamos en nuestros días.

En fin: le estoy pintando el camino del Calvario. Y sé que su corazón sacerdotal lo elegirá.

Que la Santísima Virgen le guíe.

MIGUEL25 dijo...

¿Cómo no valorar el aporte que podréis dar, gracias a vuestros recursos pastorales y doctrinales, a vuestras capacidades y sensibilidades, para el bien de toda la Iglesia?

Éste es el momento oportuno, esta es la hora favorable para retornar. Timete Dominum transeuntem: no dejéis escapar la ocasión de gracia que el Señor os ofrece, no dejéis que pase junto a vosotros y no la reconozcáis.

¿Podrá el Señor concederos otra?

¿No deberemos todos, un día, presentarnos frente a Su Tribunal, y responder no sólo sobre el mal realizado sino también sobre todo el bien que habríamos podido hacer y que no hemos hecho?

El corazón del Santo Padre palpita: Él os espera con ansias, porque os ama, porque la Iglesia tiene necesidad de vosotros para un testimonio común de fe en un mundo cada vez más secularizado y que parece dar la espalda a Su Creador y Salvador.



Muy bien don Bux, ¿cómo puede Vd. pedir esto cuando Roma ya habló?:
"Roma locuta, causa finita".

Veamos lo que dice la propia FSSPX, en su página oficial:

La respuesta de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X al mencionado Preámbulo doctrinal, recibida en enero de 2012, fue sometida al examen de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y después al juicio del Santo Padre. En conformidad con la decisión del Papa Benedicto XVI, la evaluación de la respuesta de S.E. Mons. Fellay le fue comunicada por carta entregada el día de hoy. Dicha evaluación observa que la posición que él expresó no es suficiente para superar los problemas doctrinales que forman la base de la fractura entre la Santa Sede y dicha Fraternidad.

Se puede hablar más alto pero no más claro:

Dicho en un lenguaje más coloquial, se acabaron las discusiones y ...portazo.

Las discusiones doctrinales, no han servido para nada la fractura entre Roma y la FSSPX, sigue igual que al principio.

y las posiciones inamovibles:

Posición de la FSSPX:

Cualquier regularización canónica pasa por el derecho a disentir públicamente de algunas partes del Vaticano II, que en su LITERALIDAD, rompen con la Tradición, así como el uso exclusivo de la misa de San Pio V.

Posición de Roma:

Cualquier regularización canónica, pasa por la ACEPTACIÓN PLENA del Vaticano II, pues en ninguna de sus partes y en su LITERALIDAD, hay ruptura con la Tradición, así como también el uso de la misa novus ordo.


Es lo que hay, y ahora les dejo, mi humilde opinión:

El Señor quiere que dejemos que la cizaña, sembrada en el CVII, se desarrolle y madure..

por tanto si Roma quiere que el CVII, no se toque, pues no se toca y ya está..entonces hay que esperar, el nefasto concilio Vaticano II, seguirá arruinando y demoliendo a la Iglesia católica

Llegará un punto, en que los buenos sacerdotes, obispos y cardenales intervendrán a favor de la FSSPX..

Genjo dijo...

Para considerar, la carta del P. Navas, superior del Instituto del Buen Pastor en Latinoamérica, que recoge Secretum meum...
Pone en contraste los buenos deseos de D. Nicola Bux con la situación y el trato que, de la Jerarquía, recibe este Instituto en Chile.

P. Albrit dijo...

Don Terzio:

Como usted, soy de los que desea que pronto se reintegren en la Iglesia la FSSPX, por bien de la misma Iglesia, para restauración de la Esposa de Cristo... pero ¿tan sanos los cree? Mucho tiempo atrás hablé con algunos miembros a través de un foro, y dejaban mucho que desear, en un sólo punto necesario: la humildad que brillaba por su ausencia, la negación a leer el Concilio de ninguna manera... en fin, como "esclerotizados", rígidos, inflexibles para el bien y para aceptar cualquier punto de verdad en la Iglesia de Roma.

Quizá fueran determinados sujetos, más próximos a la birria sedevacantista, pero no deja de haber cierto tufo. Yo por eso pido por ellos, ante todo, como por toda la Iglesia, conversión (servidor el primero). No creo que puedan volver a Roma sin convertirse, sin pedir perdón por el dolor causado... aunque el bien que esperamos sea mucho mayor, que sin duda lo será.

Y una cosa más: ¿no cree que la Iglesia se curará sin esa terapia igualmente? Signos ya se dan de despunte (lento, apagado y perseguido, si, pero despunte) ¿Es necesaria la integración de los de lefv. para salvar esta crisis?

No quiero agobiarle. Gracias mil por su blog!

tulkas dijo...

con fsspx o sin ella, algo despunta.

el juampablismo desaparecera con Benedicto, que en primeravpersona lo sufre

la monserga postvaticanosegundista ya no se la tragan ni los neocones

el vaticano 2 ha comenzado a ser disuelto e interpretado a la luz de la tradicion

la Iglesia se desploma numericamente hablando

la Missa ha vuelto

a mi me parece cada vez mas claro que es una tentacion creer q la sanacion de lavIglesia vendra de un hombre o devun grupo de hombres, sean estos la gsspx o cualesquiera

con todo, yo deseo q vengan, pronto, ya... por la formacion de los sacerdotes y la claridadvdoctrinal

Antonius dijo...

P.Albrit.

¿Convertirse? Los que necesitan conversión son la legión de obispos y sacerdotes que dejaron de creer en las verdades eternas, esas en las que sí creen los "lefes", para creer en lo que les de la gana, y para hacer lo que les de la gana, y parea desobedecer en lo que les de la gana y que no les pase nada.

Por cierto, precioso lo de "lefes".

Eso de pedir perdón... ¿a que me suena? Me parece que ya lo he mencionado antes, o en el enlace a mi comentario en Servus Veritatis. Seguro que usted se sabe la historia de como Mons. Lefebvre estuvo a punto de ser engañado al llegar a un acuerdo con JP2 pero adivine que pasó: pues que en seguida le mandaron a un cardenal desdiciendo lo acordado y exigiendo que Mons. Lefebvre pidiera perdón. Seguro que sabe usted quién es ese cardenal. Razón de mas para confiar por parte de los "lefes" (y aclaro que lo digo con ironía).

Y por cierto, ¿a que echará tufo el CV2 y la iglesia conciliar? ¿A que echará tufo? Tengamos cuidado con los tufos porque como se organice un campeonato de tufos para ver qué apesta mas me temo que habrá vencedores claros.

Terzio dijo...

En España son unos desconocidos, practicamente. En Europa son muy valorados por quienes les conocen, allí donde están. Algunos, a base de golpes, han criado concha como las tortugas; los que pululan por foros y otros sitios de internet suelen apasionados, polemistas, agresivos, pero son una excepción, la mayoría de los fieles de la SSPX son familias numerosas, muy frecuentemente con vocaciones. En las circunstancias de desintegración que vive la Iglesia en Europa, son un tesoro, catolicismo puro sin mezcla ni confusión.

¿Son perfectos? No, son defectibles, como todos; pero son más perfectos por comparación, por contraste con lo que hay comunmente, tanto clero como laicos. Cuando Roma ha abierto y mantenido con ellos esas conversaciones no ha sido por casualidad, sino desde una muy alta consideración: El problema ha estado abierto, como un caso especial, hasta por el mismo Juan Pablo II, que instituye la Comisión Ecclesia Dei en las mismas fechas en que se efectuaron las ordenaciones episcopales, para atender el asunto con la relevancia que merecen.

Hoy por hoy, no hay comparación entre los seminarios de la FSSPX y nuestros seminarios diocesanos: El nivel de formación, competencia y aptitud del clero de la FSSPX es absolutamente superior, con una solidez/rectitud de doctrina teológica y moral que hace ya decenios que desparecieron de los centros de formación católicos.

Sobre el 'dolor causado', pienso que los heridos son ellos, y las lesiones se han infligido a toda la Iglesia desde las desviaciones post-concliares, a veces por la misma jerarquía, con clamorosos malos ejemplos y escandalosas desviaciones.

Por otra parte, mientras la tensión con la FSSPX se mantenía áspera y dura, Roma eludía gravísimos escándalos de órdenes y congregaciones religiosas (ocultándolos, incluso), estrechaba lazos con todas las confesiones cristianas y abrazaba a todos (heterodoxos y cismáticos) mientras mantenía la disciplina más severa con la FSSPX, sin ablandar la mano castigadora ni rebajar el discurso condenatorio. Así hasta Benedicto XVI, que ha abierto expectativas de efectiva reconciliación. Y estamos en este umbral, justamente.

La FSSPX, desde sus orígenes, mantiene activa una conciencia católica necesaria para la regeneración de la Iglesia. Como recuerdo muchas veces, ellos están justamente donde y como estuvo la Iglesia hasta 1962, con la peculiariedad de que mantienen ese punto en el 2012, como una referencia válida y necesaria para la cada vez más urgente recuperación de la Iglesia en actualidad.

'

Antonius dijo...

Yo creo que en el comentario anterior Miguel ha puesto las cosas bastante claras, eso es lo que hay y seguiremos en las mismas hasta que el destrozo se materialice, y entonces veremos qué es lo que queda.

Si se quiere a la FSSPX que se la acepte sin condiciones pero ponerle unas condiciones a sabiendas de que no las pueden aceptar, ¿pero qué es eso? Eso es que nada ha cambiado.

Si estamos en crisis entonces ni siquiera hace falta tanto embrollo, de aceptar a estos u otros, de poner estas condiciones o las otras, solo basta reconocer de una vez que oh, jiuston, tenemos un problema con el CV2. Ese es el quid de la cuestión, que seguimos emperrados en que no hay ningún problema con el CV2. Bien, pues mas dura será la caída.

Si realmente hubiera buena voluntad entonces se aceptaría a la FSSPX sin condiciones y nos pondríamos manos a la obra para enfrentarnos a los enemigos de dentro. Esos enemigos ya están y no dejarán de actuar hasta haber logrado sus objetivos, hasta haber hecho todo el daño posible y hasta materializar el cisma oficialmente, ese mismo cisma que ya existe extraoficialmente, y por si acaso aclaro que me refiero al sector mas progresista = modernista = liberal, porque quizás sean recuperables los que están menos enfermos.

Aceptar los hechos y encarar la situación valientemente con una decisión valiente, a saber, aceptar a la FSSPX sin condiciones para que sea la espada de la Santa Tradición porque la FSSPX es a día de hoy no solo el mejor soldado de la Iglesia sino quizás el único. Lo valiente sería adelantarse a los acontecimientos y tomar la iniciativa. Lo valiente sería reconocer el problema del CV2. La tormenta de todas formas va a llegar, de lo que se trata es de empezar desde ahora mismo a poner los medios para afrontarla. Y si todo esto no se hace, sino que se le ponen condiciones humillantes e inaceptables a la FSSPX y no reconoce ya de una vez el problema del CV2 entonces... ¿qué es lo que habremos de pensar? A mi miedo me da, a ustedes no se, pero la cosa dentro de la Iglesia ha de estar mucho peor aun de lo que nos pensamos.

Dejémonos los sentimientos para el lugar que les corresponde, pero para pensar utilicemos el cerebro, así que estemos despiertos porque para un observador atento y con un poco de lógica deductiva y sentido común aquí se nos están mostrando cosas muy interesantes y aprendemos que debemos de ir preparándonos para la que se avecina.

Oremus.

Hermenegildo dijo...

Desgraciadamente, y, a pesar de la buena voluntad de Monseñor Bux, la realidad es cruda. Esto publica hoy "Secretum meum mihi":


De la pluma del P. Navas, Superior del IBP en Latinoamérica...


El P. Navas, Superior del IBP en Latinoamérica, partiéndo de un pasaje de la reciente carta escrita por Mons. Nicola Bux a Mons. Bernard Fellay, Superior de la FSSPX/SSPX (...), escribe en su página de Facebook, Mar-21-2012:


Mons.: Nicola Bux llama a Mons. Fellay:

"En la plena comunión eclesial con la gran familia, que es la Iglesia católica, vuestra voz no será despreciada, vuestro empeño no será ni desdeñable ni descuidado, sino que podrá traer, con el de muchos otros, frutos abundantes; estando fuera, en cambio, se vería disperso."

Ojalá fuera verdad tanta belleza:

No es que desconozca la buena voluntad de Mons. Nicola Bux, pero la realidad ha sido otra y está mostrando lo contrario con el trato dado al Instituto del Buen Pastor (IBP) por parte de los obispos de Chile, en especial de Santiago y sus alrededores... que no toleran al IBP con su especificidad recibida de la Santa Sede y consagrada en la aprobación de sus estatutos; se le niega inclusive su existencia canónca. Es el desprecio y el desden, el descuido y la dispersión como formas modernas de persecución eclesiástica por esa parte de "la gran familia católica" "obras son amores (desamores en este caso) y no buenas razones". Es el "Gran pecado" de celebrar exclusivamente el rito antiguo y el compromiso estatutario de colaborar con el Papa, en cuanto sea posible, en una visión del Concilio V II a la luz de la Tradición.

Oremos!

Pioquinto dijo...

Otro hito, mi querido dom W+, se ha sublimado en estos dos últimos articuletes. Y las aportaciones de Antonius, Miguel, Miles, Hispanus, Mendrugo, Hermenegildo están a la altura. Hoy día en el novus ordo establishment, sacerdotes ortodoxos son perseguidos con saña. Dos casos son el padre Michael Rodríguez, exiliado al desierto en Texas por predicar contra la homosexualidad y por celebrar la Santa Misa de siempre. El otro es el padre Guarnizo, en Washington, que no quiso dar la comunión a una lesbiana convicta, confesa e irredenta que fué a retarlo. Ahora lo suspendieron y pidieron una disculpa a la señora invertida.

La situación es grave, pero el diálogo entre Roma y la FSSPX no es nuevo, ya tiene once años. Claro que el hecho de que SS Benedicto XVI no haya celebrado una Santa Misa Pontificia en San Pedro a la fecha, no ayuda mucho.

A nivel parroquial , se ve un notorio deterioro de la novus ordo. Hasta música de jazz he llegado a escuchar, en lugar de música sacra, e infestación de monaguillas y ministros extraordinarios.

Voy a hacer una disquisición. Al entrar en plena comunión, obliga a obedecer al papa en todo, si no, no se está en plena comunión. Al entrar otro papa, quizás no tan amigo de la Tradición, existe el peligro de volver a empezar de nuevo el mismo ciclo.

Sinceramente, creo que la FSSPX tiene una razón de existir fracturada. Con riesgo de pecar de soberbio, la FSSPX sirve de marco de referencia de lo que puede hacer la Tradición seguida fielmente, puede ayudar más a la Iglesia toda desde afuera que desde adentro. Pero en fin, en honor a la obediencia , seguiré al Superior en la decisión , que no será toda de él, y pongo todo en las manos de Dios. Saludos, páter Terzio.

Roberto Hope dijo...

Yo opino que la FSSPX no debe dejarse cautivar por el canto de las sirenas para acabar siguiendo la suerte de la FSSP, del IBP y demás, que ya dentro del seno canónico de la Iglesia no los dejan hacer nada para enderezarle el rumbo. ¿Quién sabe que dirá el secreto preámbulo, que la FSSPX no quiso aceptarlo? Si, como se especula, les exigía una sumisión religiosa mental y de voluntad, a caprichos papales postvaticanosegundistas tales como su reunión de elogio mutuo, sincrético, interreligioso e irreligioso en Asís, o sus visitas a escuchar regaños de rabinos en las sinagogas y demás barbaridades, la unión que pide tan encarecidamente Moseñor Bux no es posible. La unión a expensas de la Verdad no sería una unión Católica. Sería algo así como la convivencia pluralista de distintas creencias en una religión mundial que busca la Masonería como un paso hacia el rechazo total de Cristo y de su Iglesia.

Anónimo dijo...

Adversus Haereses dijo:

" Sería algo así como la convivencia pluralista de distintas creencias en una religión mundial que busca la Masonería como un paso hacia el rechazo total de Cristo y de su Iglesia."

Roberto Hope, es literalmente así...

Pioquinto dijo...

Cito al r.padre Navas del Instituto de Buen Pastor en Chile:

"Mons. Nicola Bux llama a Mons. Fellay:

"En la plena comunión eclesial con la gran familia, que es la Iglesia católica, vuestra voz no será despreciada, vuestro empeño no será ni desdeñable ni descuidado, sino que podrá traer, con el de muchos otros, frutos abundantes; estando fuera, en cambio, se vería disperso."

Ojalá fuera verdad tanta belleza:

No es que desconozca la buena voluntad de Mons. Nicola Bux, pero la realidad ha sido otra y está mostrando lo contrario con el trato dado al Instituto del Buen Pastor (IBP) por parte de los obispos de Chile, en especial de Santiago y sus alrededores... que no toleran al IBP con su especificidad recibida de la Santa Sede y consagrada en la aprobación de sus estatutos; se le niega inclusive su existencia canónica. Es el desprecio y el desdén, el descuido y la dispersión como formas modernas de persecución eclesiástica por esa parte de "la gran familia católica" "obras son amores (desamores en este caso) y no buenas razones". Es el "Gran pecado" de celebrar exclusivamente el rito antiguo y el compromiso estatutario de colaborar con el Papa, en cuanto sea posible, en una visión del Concilio V II a la luz de la Tradición.

Oremos!"

Saludos, páter Terzio.

Anónimo dijo...

Buenos días:

Siento salirme de la cuestión del post, pero quería enviar esto para ver como en este momento la Iglesia está inaugurando un nuevo templo.
Cardenal de Madrid consagrá el primer templo con nombre del Beato Juan Pablo II en Madrid, puro juanpablismo.

Ahora mismo lo estan emitiendo por la camara web, por si le quereis echar un vistazo.
http://www.santamarialablanca.es/webcam_todos_navegadores.htm

Madrileño nojuanpablista.

P. Albrit dijo...

Don Terzio:

Es verdad que no conozco personalmente a ninguno. Menos aún familias, que me imagino serán punta de lanza si son ejemplos vivos de la doctrina "familiar" de la Iglesia. En Francia me consta que serían una fuerza regeneradora innegable. Y el caso español daría (o incluso creo que ha dado) para varios post.

Y por supuesto que las comparaciones son hacer feo, por degradado y triste del estado de muchas órdenes que son cualquier cosa menos católicas. Cualquier ejemplo es ofensivo para la fe que profesamos.

En fin, oremos sin desfallecer, por ellos y por nosotros. Gracias por su respuesta.

Tulkas: amén.

Antonius:

No quito ni una coma de lo que escribí, y menos pienso discutir en blog ajeno. No dude de mi rectitud de intención sino de la limitación de expresión escrita.

AMDG dijo...

Por cierto, en Radio Cristiandad están de los nervios con el asunto.

Creo que hay una obstinación cerril por su parte. Lamentable.

¿No se dan cuanta de que la FSSPX haría mas "daño" dentro que fuera?