jueves, 2 de diciembre de 2010

Letanías de Adviento a Cristo el Esperado


Tomadas de un devocional de principios del s. XVII (Fasciculus Sacrarum Orationum et Lithaniarum ad usum quotidianum), son estas Letanías a Cristo para el tiempo de Adviento:


~ LETANÍAS PARA EL TIEMPO DE ADVIENTO ~


Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.


Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.


Dios Padre Celestial,
R. Ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo,
R. Ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo,
R. Ten misericordia de nosotros.
Santa Trinidad, un solo Dios,
R. Ten misericordia de nosotros.


- Verbo de Dios, por quien todas las cosas ha sido hechas,
R. Ten misericordia de nosotros.
Palabra hecha carne,
R. Ten misericordia de nosotros.
Mesías prometido en la Ley,
R. Ten misericordia de nosotros.
Prefigurado por místicos milagros,
R. Ten misericordia de nosotros.
Predicho por los Profetas,
R. Ten misericordia de nosotros.
Anunciado por Ángeles,
R. Ten misericordia de nosotros.
Deseado por los Reyes,
R. Ten misericordia de nosotros.
Anhelado por las naciones,
R. Ten misericordia de nosotros.
Enviado al mundo por el Padre,
R. Ten misericordia de nosotros.
Concebido por el Espíritu Santo,
R. Ten misericordia de nosotros.
Sabiduría enviada desde el trono de la gloria de Dios,
R. Ten misericordia de nosotros.
Deseo de los collados eternos,
R. Ten misericordia de nosotros.
Rocío en el vellocino de Gedeón,
R. Ten misericordia de nosotros.
Zarza ardiente en fuego incombustible,
R. Ten misericordia de nosotros.
Escala de Jacob,
R. Ten misericordia de nosotros.
Flor de la raíz de Jesé,
R. Ten misericordia de nosotros.
Flor de la vara de Aarón,
R. Ten misericordia de nosotros.
Flor que aparece en nuestra tierra,
R. Ten misericordia de nosotros.
Olor de campo bendecido por Dios,
R. Ten misericordia de nosotros.
Timiama de suavísimo olor sobre altar de oro,
R. Ten misericordia de nosotros.
Nardo y cinamomo en huerto cerrado,
R. Ten misericordia de nosotros.
Sello puesto sobre el corazón,
R. Ten misericordia de nosotros.
Piedra mortal desprendida sin intervención de mano alguna,
R. Ten misericordia de nosotros.
Agua saludable sacada del pozo de Belén,
R. Ten misericordia de nosotros.
Nuevo vino en nuevo odre,
R. Ten misericordia de nosotros.
Agua viva que fluye como torrente desde el Líbano,
R. Ten misericordia de nosotros.
Árbol de la Vida plantado en medio del Paraíso,
R. Ten misericordia de nosotros.
Fuente que mana del Paraíso,
R. Ten misericordia de nosotros.
Agua de la vida en fuente sellada,
R. Ten misericordia de nosotros.
Lámpara puesta sobre candelabro purísimo,
R. Ten misericordia de nosotros.
Estrella de Jacob,
R. Ten misericordia de nosotros.
Cetro de Israel,
R. Ten misericordia de nosotros.
Sol del que está vestida la Mujer,
R. Ten misericordia de nosotros.
Varón rondado por la mujer,
R. Ten misericordia de nosotros.
Verdad que brota de la tierra,
R. Ten misericordia de nosotros.
Justicia que desciende del Cielo,
R. Ten misericordia de nosotros.
Salvador que pasa por la puerta cerrada,
R. Ten misericordia de nosotros.
Príncipe sentado en la puerta oriental,
R. Ten misericordia de nosotros.
Linaje de la mujer que aplasta la cabeza de la serpiente,
R. Ten misericordia de nosotros.
Progenie de Abraham por la cual son bendecidas todas las naciones,
R. Ten misericordia de nosotros.
Salvación y esperanza,
R. Ten misericordia de nosotros.
Emmanuel nuestro,
R. Ten misericordia de nosotros.


- Muéstrate propicio,
R. perdónanos, Señor.
Muéstrate propicio,
R. escúchanos, Señor.
Muéstrate propicio,
R. líbranos Señor.

- De todo mal,
R. líbranos Señor.
De todo pecado,
R. líbranos Señor.
De un corazón duro y perverso,
R. líbranos Señor.
De toda costumbre malvada,
R. líbranos Señor.
De toda pasión desordenada,
R. líbranos Señor.
De toda aspereza de costumbres,
R. líbranos Señor.
De toda malicia e indolencia,
R. líbranos Señor.
De una mala y eterna muerte,
R. líbranos Señor.
Por tu predestinación desde toda la eternidad,
R. líbranos Señor.
Por tu advenimiento,
R. líbranos Señor.
Por el misterio de tu santa Encarnación,
R. líbranos Señor.
Por tu virginal e inmaculada concepción,
R. líbranos Señor.
Por la fe y la obediencia de la gloriosa Virgen,
R. líbranos Señor.
Por la virginal fecundidad de tu Santísima Madre,
R. líbranos Señor.
Por la plenitud de gracia comunicada a tu Madre,
R. líbranos Señor.
En el día del Juicio,
R. líbranos Señor.


- Nosotros pecadores,
R. te rogamos, óyenos.
Que te dignes salvarnos de nuestros pecados,
R. te rogamos, óyenos.
Que te dignes dirigir a Ti todas nuestras acciones,
R. te rogamos, óyenos.
Que te dignes hacer que tengamos para Ti nuestra morada preparada,
R. te rogamos, óyenos.
Que te dignes rellenar con tu gracia todo valle de pusilanimidad,
R. te rogamos, óyenos.
Que nos concedas gozarnos siempre en Ti y glorificarte,
R. te rogamos, óyenos.
Que te dignes mirar nuestra humildad y extender sobre nosotros el brazo de tu poder,
R. te rogamos, óyenos.
Que te dignes colmarnos a nosotros, pobres, de tus bienes,
R. te rogamos, óyenos.
Que te dignes hacer de nosotros coherederos de tu reino,
R. te rogamos, óyenos.
Que te dignes atendernos,
R. te rogamos, óyenos.
Hijo de Dios,
R. te rogamos, óyenos.


- Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
R. perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
R. escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
R. ten misericordia de nosotros.


- Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.


- Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad
.


- Padre nuestro…

- Ven a liberarnos, Señor, Dios de las Virtudes.
R. Muéstranos tu rostro y seremos salvos.
Acuérdate de nosotros, Señor, como el pueblo de tu beneplácito.
R. Visítanos con tu salvación.
Muéstranos, Señor, tu misericordia.
R. Y danos tu salvación.


- Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a Ti nuestro clamor.


Oremos.

Excita, Señor, tu poder y ven, para que con tu protección merezcamos vernos libres de los inminentes peligros de nuestros pecados y con tu gracia podamos salvarnos.
Purifica, Señor, nuestras conciencias visitándolas, para que tu Hijo Jesucristo, Señor Nuestro, encuentre en nosostros al venir una morada preparada para Él.

Oh Dios, que sabes que nuestra humana fragilidad no puede subsistir a tantos peligros como nos acechan, danos salud de alma y de cuerpo para que, con tu ayuda, podamos superar los sufrimientos por nuestros pecados.

Todopoderoso e indulgente Dios, sé propicio a nuestras plegarias y libra nuestros corazones de las tentaciones de malos pensamientos para que merezcamos convertirnos en digna morada del Espíritu Santo.

Concede, te rogamos, Dios Todopoderoso, que los sagrados misterios de nuestra redención nos otorguen los auxilios necesarios a la vida presente y nos alcancen los premios de la bienaventuranza eterna. Por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.

Amén.


V. Señor, escucha mi oración.
R. Y llegue a Ti mi clamor.
V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.

V. Y las almas de los fieles difuntos por la misericordia de Dios descansen en paz.
R. Amén.

El original está en latín; el que quiera, puede rezarlas en esta página (en la columna de la dchª, está la traducción en inglés con el versículo de la Escritura del que se ha extraído la invocación litánica):


Litaniae ad Christum ex Scriptura Sacra in Adventu


Son preciosas. Uno de esos ejercicios piadosos que antiguamente se rezaban durante los oficios vespertinos, delante del Santísimo expuesto. Un mundo de piedad que desapareció con las innovaciones litúrgicas.

En estas y otras prácticas piadosas es notable la forma implícita de catequesis, una manera de formar/instruir rezando que, desgraciadamente, no se valoró lo suficiente, al contrario.

Entre un rezo modernistizante y esta letanía, la distancia es semejante a la que va de un Coral de Bach a una estridencia rockera.

Sin duda, hay que tener gusto, formación y sentido espirtual para escoger lo bueno y tirar lo malo. La pena es ver cuánto malo corre por ahí con olvido, desprecio y/o desconocimiento de lo bueno.


+T.

7 comentarios:

Capuchino de Silos dijo...

Porque no tengo sombrero y no me lo puedo quitar, pero...¡sin palabras!. ¡¡¡Qué delicia de letanía!!!

Me la copio.

Me ha hecho gracia la comparación de la coral de Bach con el rock.

San Isidoro dijo...

¿Dónde está el enlace?

Estos oficios, ¿no fueron eliminados/simplificados por León XIII?

Mendrugo dijo...

Maravillosa.

Me ha hecho gracia lo de «Piedra mortal desprendida sin intervención de mano alguna». Je, je. En la versión inglesa han censurado lo de mortal.

Joaquín dijo...

A Mendrugo:

Ver el libro del profeta Daniel, 2,34: abscissus est lapis de monte sine manibus.

La versión inglesa es correcta: Stone cut from a mountain without hands.

Hay errata en el texto latino (cortesía google).

Mendrugo dijo...

Anda, es verdad. La errata proviene de leer «de morte» por «de monte».

AMDG dijo...

Impresionante.

Dejo la de los santos cantada en latín por si alguien necesita hacerse a la idea de cómo puede sonar bien cantada:

http://www.youtube.com/watch?v=KiM9uJIN64g&playnext=1&list=PL96DE949357C7BD48&index=15

Esperanza dijo...

¡Me quedo la letanía, muchas gracias! y también el enlace de youtube que puso AMDG.