jueves, 26 de febrero de 2009

homo-monjo

El horreur de los horrores:


Era cosa de más o menos tiempo que saliera uno así con una cosa así. No le dejarán ni pasará, 1º por contradicción metafísica (uno es lo que es y no es lo que no es) y 2º por impedimentos canónicos (que son tan razonables siempre). Y habrá que acalarárselo y hasta puede que denuncie discriminación por razones aberrantes. Y como hay leyes (y hasta ministresas), puede que tengamos hasta tribunal-es (no sé si Garzón se prestaría, lanzado como está). A ver.
¿Y si insiste? Hombre (perdón!), siempre le quedaría como recurso constituirse en secta y fundar orden de trans-loquesean. Y a perseverar en las virtudes y carismas propios de la institución (que ignoro cuales puedan ser (y no me atrevo a imaginar por cuales pudieran ser)). Y el tiempo dirá. Y ya se verá en el Juicio Final.

A lo peor tiene suerte y se encuentra con más de una vocación contenida y no cumplida, que de todo hay en la vida. Y vean, vean cómo el frívolo caso me contagia incontinente frivolidad hasta a mí: Me atrevo a pronosticar una marcada proclividad a los hábitos de diseño, pasarela, prêt-a-porter y todos los complementos fashion de temporada. ¿Y por qué no?

Porque ese es el argumento mayor de quasi todo quisque infra-opinante: "¿Y por qué no?". Y eso opina la èlite y eso opina el vulgo, tutti et tutte.

Yo no opino cosí, of course: Opino plus ultra, plus ultra.

&.

5 comentarios:

Juanjo Romero dijo...

Terzio, aunque no comente, te sigo hace bastante tiempo.

Si me permites una sugerencia: suscribo lo que escribes, pero el hecho que sirve de pretexto no era más que una broma, recogida por la "prensa seria española"

Tumbaíto dijo...

Tenemos dos tipos de propiedades: i) Positivas y ii) Negativas.

Si no admite que tengamos propiedades negativas no sé yo como marcará la distancia del hombre respecto de Dios. Y estará, en consecuencia, atentando contra la Gloria divina.

Efectivamente, si no somos lo que no somos, entonces no somos ignorantes, pues, ser ignorante es no ser sabio.

Y, en relación, con ese chico. No sé hasta que punto hay sinceridad en su obrar (metafísicamente le puedo asegurar que no hay ninguna razón para creer que necesariamente sea insincero (y le recuerdo que Santo Tomás renunció al tomismo)), pero si se han negado a atenderle desde el principio y a tenerle en cosideración vaya para de desgraciados tanto el cura como el obispo.

Tumbaíto dijo...

¡Ah, sí! ¡Se me olvidaba!

Los curas honorables también gustan de sotanas de diseño y esas cosas, ¿verdad?

Quinchino dijo...

Según parece, es una inocentada del "martedi grasso", que algunos periódicos españoles se han tragado. Ver el blog La Iglesia en la prensa.

Pero lo malo de este asunto no es que al final no sea verdad, sino que sea verosímil.

Terzio dijo...

Sí: Me lo comentaron antes de que lo escribiera, que era un scherzo...pero quise escribirlo. No estaba seguro de que no fuera verdad...y no estoy seguro de que no pueda ser verdad.

No he contado que conozco un caso (es real y me merece toda reserva personal y circunstancial) de uno que dice que su vocación es de monja s*******a, con toda su barba (que la tiene). Pudiera ser que el día menos pensado pidiera y montara pléito. Y verán Uds. por lo que se opina que tales eventualidades no son tan remotas.

Conque gracias por la advertencia, pero les ruego que rueguen para que todo quede en scherzo de carnaval y de ahí no pase.

Sobre la sotana de diseño gastadas por curas honorables...no diré nada, mejor así. Y de lo demás tampoco, mi querido T. Insisto en que exageras y suscitas marejadas en un estanque tan limitado como este piccolo blog, que sólo es ExOrbe por vocación pero no por dimensión. No se si me explico.

Cordialiter, of course.

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