martes, 20 de abril de 2010

Pro Benedicto Papa



Cinco años después, Benedicto XVI satisface las expectativas que se nos desbordaron cuando el Cardenal Protodiácono Medina Estévez proclamó su nombre en la loggia de la Basílica de San Pedro. Aquella tarde de Abril nos parecía un sueño. Y el sueño se está realizando.

Estos cinco memorables años se han ido marcando con cruz y con gloria, con sacrificio. Los últimos meses de persecución organizada han sido la continuación de una campaña feroz con el Papa Benedicto como objetivo. Pero el camino que se ha trazado sigue siendo recorrido con un ánimo bien determinado, a pesar de los obstáculos y asechanzas. No sé si pararán los persecutores, pero es patente que Benedicto no se arredra, que mantiene con firmeza el timón. Y conoce el rumbo.

El Papa Benedicto está siendo marcado con las señales de Cristo, en el misterio personal-ministerial de la Pasión del Señor que de forma tan excepcional, por tratarse del sucesor del Apóstol San Pedro, le toca asumir. Eso lo sabía aquella tarde, cuando aceptó la eleccción, bajo la mirada del Cristo Juez de la Sixtina.

p.s. Un detalle que me parece hay que recalcar e ir asumiendo: Cuanta más luz van dando los 5 años de Benedicto XVI, más sombras van apareciendo sobre los 27 años de su predecesor. Sic.



+T.

miércoles, 14 de abril de 2010

Cardenal: No se puede ser amigo de todos; de los enemigos, nunca


El Cardenal Fray Carlos Amigo, Arzobispo emérito de Sevilla, ha sido elogiado más de una vez como hombre conciliador, de los oportunamente necesarios a la hora de "negociar" por saber llevarse bien con todos. En su currículum se cuentan momentos estelares, como cuando casó a la Infanta Elena (hoy descasada, desgraciadamente (aunque sigue siendo Infanta, tristemente )). Y como esta muchas otras ocasiones en las que el Sr. Cardenal Don Carlos Amigo ha alternado con lo más conspicuo del candelero social. Estas altas relaciones le han servido para significarse como hombre "de talante", de diálogo. Un personaje inter-disciplinar, se podría decir, que tiende la mano al político, y se la estrecha, y presenta el anillo episcopal al católico, para que se lo bese.

También se ha dicho de él, se ha comentado, que no todo han sido cordiales relaciones universales, sino que ha preferido unas a otras, ciertos sectores a otros, unos grupos sí y otros no. Algo muy comprensible, porque todos somos víctimas de simpatías y antipatías dificilmente controlables si son más o menos espontáneas, no estudiadas ni previstas. La caridad es una obligación cristiana, un mandamiento; la simpatía no, ni la amistad.

Eso de conectar y mediar en las altas esferas parece ser algo quasi anejo a los prelados sevillanos, porque del Cardenal Bueno Monreal se decía que era el que mejores contactos, relaciones y simpatías tuvo en El Pardo, a donde acudió más de una vez para desfacer entuertos, algunos delicadísimos. Recuerdo la primera vez que me contaron que el Cardenal Bueno Monreal, desde que fue Obispo de Vitoria, le cayó estupendamente bien a Dª Carmen Polo, y mantuvo esa simpatía tan oportuna, que supo usar muy bien cuando hizo falta, especial falta.

Para rematar con actualidad, no me resisto a comentar las también versátiles empatías del Arzobispo actual, Monseñor Asenjo, que dejó pasmada a Sevilla entera el otro día, el Martes Santo, me parece, en los palcos de la Plaza de San Francisco, delante del "Almanaque Gotha" de la Sevilla más castiza y cofradiera, sus invitados, y comparsas políticos de turno. Fue que el Sr. Arzobispo llegó a ocupar la presidencia del palco municipal, junto con el Sr. Alcalde, y al ver en el palco de al lado a la ex-alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar (antes comunista del IU y hoy socialista por libre, Consejera de Obras Públicas y Vivienda en el gobierno de la Junta de Andalucía), fue y le zampó dos besos, que la Srª Consejera correspondió igualmente afectuosa y cordial (no sé, no lo ví, si también le besó el anillo al Sr. Arzobispo, no me consta).

Dicho esto, paso al asunto, que es otro: Una cosa es tener expedita y bien cuidada la comunicación con los que ocupan el poder, por lo que pase y lo que pueda pasar, y otra complacerse con los que se muestran tan desafectos, contrarios e hirientes contra la Iglesia y el Papa; me refiero a esto:

Mano a mano de Amigo y Bono sobre la "Caritas in Veritate". Estaban con el Cardenal, en la misma mesa, Bono y Garrigues, y otros más. Y Vidal, el organizador del acto.

Garrigues (léase aquí lo que opina Garrigues sobre temas de actualidad ) sabrán en su casa, en su bufete, en su club, o en su logia, lo que piensa. Yo pienso (sin ser de ninguno de los círculos que frecuenta) que es un repugnante acomodado capaz de contemporizar con Eaco, Minos y Radamanto. Una pieza de valor, un catalizador de lo peor, un "moderado" que transmuta el brillante de la verdad en estiércol de componenda, siendo al final la operación rentable, muy rentable, para el polimórfico intermediario, hombre de mundo, fantasmón honoris causa ya en Comillas ya en Navarra, un honor tanto para los hijos de San Ignacio como para los de San Josemaría, sin solución de contradicción (ellos, unos y otros, verán y sabrán por qué).

De Bono, Pepe Bono, ¿qué diré que ustedes no sepan, o se imaginen, o no sepan y no quieran ni imaginar? Pues eso, digo Pepe Bono y ya está. Y estaba, también. Y lanzó por su hocico manchego perlas como esta: "Es la hora de las alianzas entre creyentes y no creyentes. No es la hora de la ortodoxia por encima de la pastoral." Profundo, profético, todo un animal, una bestia teológico-pastoral. Pasará a la historia: Pepe Bono tendrá capítulo en el Migne, seguro.

El tercero, el organizador, es el responsable de una sañuda campaña contra el Papa en su página, ReligionDigital, dedicada a la información religiosa. J.M. Vidal y su subalterno Jesús Bastante llevan tres o cuatro meses desinformando de la manera más escandalosa y negativa sobre el repugnante pederastazo, siempre agudizando el tema, descarnándolo, desfavoreciendo al Papa y acusándole de ser responsable último e imputable. Los últimos artículos publicados estos últimos días resultan indignantes: Uno y otro y otro y otro .Y así.

Si quieren saber más, en la misma página aparecen enlaces a otros artículos con más referencias sobre el simposio, con más noticias sobre los que intervinieron y sus discursos. La paradoja es que el tema era "congresuar" la encíclica "Cáritas in Veritate" de SS. el Papa Benedicto XVI, tan preterido, tan malquerido, tan criticado, tan acosado, tan desacreditado, tan perseguido por Garrigues, Bono y Vidal.

Qué verdad caritativa o qué caridad verdadera se podía hacer con semejante tresillo, lo ignoro. Tampoco sé si el Cardenal Amigo intentó siquiera hacer ese encaje de bolillos, tan complejo dado el material humano para encajar y mover los palillos de la labor. Don Carlos Amigo siempre expone con amenidad, positivo, lanzando obviedades optimistas y tocando resortes animosos. Rara vez deja mal gusto en el auditorio, todo lo contrario: La gente que le oye sale encantada, captada muy favorablemente por la prosa bien armonizada del discurso del Cardenal vallisoletano.

Sospecho que no tuvo mucho auditorio, según las fotos, que no dan detalle de los asistentes, detalle elocuente. Pero, entiendo yo, el problema son los contertulios : No se puede ser amigo de los enemigos de la Iglesia, del Papa, de la moral católica y de la doctrina ortodoxa; un Cardenal no puede ser amigo de tales enemigos. Ellos dirán que no son hostiles, hombres de mundo que se saben componer y guardarse las espaldas, palabreros con toda la versatilidad profesional del político, el abogado o el periodista para desdecirse en cuatro palabras de lo que dijeron en cien artículos. Son expertos en esas artes.

Por eso mismo, el equívoco de estas relaciones, de estos alternes, de estas tertulias y simposios, resulta tan peligroso. Dejan mucho en evidencia.

Del Kempis, tan poco de moda, es esa cita que reza: - "Cuantas veces estuve entre los hombres volví menos hombre"***. Yo pienso que hay gente, sitios, tan poco católicos, que estar en ellos, entre ellos, es perder grados de catolicismo, "des-catolizarse".

No se puede estar en todos lados. No se puede aparecer alternando, en la misma mesa de conferencias, con algunos personajes. No se debe. Un Cardenal, menos. Porque un Cardenal es/debiera ser - permítaseme el exabrupto - un apéndice del Papa.

La Iglesia vive momentos muy conflctivos; el ambiente se ha hipersensibilizado por mor de la campaña contra-papal armada por grupos muy turbios, definidos en contra de la Iglesia y sus representantes. La Iglesia, por su propio bien, por su salud, debe desmarcarse netamente de gente poco o mal definida, sospechosamente proclive a los enemigos que acosan. Por eso un hombre de iglesia no se debe prestar nunca a difuminar distancias, límites. So pena de dar la impresión de que nada importa tanto, de que todo se puede decir, escuchar, escribir sin que pase nada. Mientras se dicen cosas políticamente correctas en un micrófono se están publicando otras cosas intolerables en un periódico, o en una web, en una entrevista o en una gacetilla. Y con el Papa como objetivo y la Iglesia Católica como diana.

¿Un Cardenal puede estar, mostrarse "amigo", en esas y/o parecidas circunstancias, con esos y/o semejantes circunstantes? Yo pienso que no. Y pienso que es grave, muy grave, propiciar estos malentendidos de forma que confunden tanto en el fondo.



Hay un mundo que hostiga y ha levantado cerco a la Iglesia, poniendo sus miras adversas, muy malévolas, en el Papa. A cualquiera que se aproxime a esa banda, se le debe combatir. Con ninguno de esos que se suman al acoso se debe compartir mesa, mantel, cuchara y/o micrófono. A no ser que sea para cantarle las cuarenta, señalarles con el dedo, y dejar bien claro que no se está con ellos.

Si saliese algún justificador justificante que dijera algo así como que - "...el Señor entraba en las casas de los publicanos y comía con los pecadores", yo le contestaría que en esas ocasiones el Señor buscaba a las ovejas descarriadas, a los pecadores, y los convertía, y dejaba patente - muy patente - que estaba allí para eso, para perdonar a los pecadores que se le arrepentían, o para curar a los leprosos que se lo pedían. Nada que ver con lo que pasa en estos momentos de "vida social" (o "cultural") en los que "coinciden" un prelado de la Santa Madre Iglesia con cuatro enemigos activos contra ella, la Iglesia, y el Papa.

Si uno es "pastor" y se topa uno con los malos, hay que echarles un sermón, un sermonazo tremendo que les haga temblar. Cuando nos encontramos con los que nos hacen la guerra, hay que hablarles con la contundencia de un profeta, con voz de trueno. Y exigirles que cambien su mala manera de proceder, echándosela en cara, con todo el rigor de la fe.

Todo lo que no sea eso, es humo en los ojos y aguachirle que estropea el estómago.


*** Quoties inter homines fuit, minor homo redii... IC I,XX-2.

p.s. Para desdramatizar un poco: Un amigo muy guasón, siempre que nos predicaban esta cita, decía por lo bajo: "Of course!". No comment plus (of course).


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domingo, 11 de abril de 2010

Una cum fámulo tuo Papa nostro (et contra persecutores)


La persecución sigue, y en Religión Digital se sigue persiguiendo al Papa. Sólo les falta a sus promotores sacar un pliego de firmas virtuales, para que los "arrabbiati" dejen la huella de su zarpa.

Cada día que pasa, con cada titular que se publica, es evidente que todo está deliberadamente orquestado, previsto, capítulo a capítulo, todo manipulado contra el Papa Benedicto, que tantas cosas está ordenando. Son los alentadores del desorden, sus beneficiarios, quienes traman y jalean este repugnante caso contra el Papa.

Para completar la faena turbia y emponzoñada sólo les falta sacar a escena a un Garzón de esos que hay por ahí sueltos, para que lance orden de busca y captura. Encontrar a un juez venal, masón o anticatólico que se preste, es muy facil. Sería una especie de remate de la jugada, para seguir luego con una amenaza más directa.

Lobos enfurecidos, fieras feroces que persiguen a Pedro, unas veces embozados con pellejos de borrego, otras sin disfraz, dependiendo de que las tengan todas consigo o no, porque sólo son valientes cuando el ambiente les favorece, con el poder de turno a su favor. Y nuestro siglo es de los malos, no hay, casi no existen buenos en el poder. Y muy pocos en los medios.

Vuelvo a decir que lo tienen facil, porque van contra uno y cuentan con el aplauso de los enemigos todos, que son tantos.

Es engaño muy grave que se revistan hipócritamente de "sentimentalismos eclesiásticos", porque ellos, los persecutores (también los de aquí, los de este sitio) no son ya de la Iglesia, porque ni creen ni practican según la Iglesia, que han abandonado de facto. Les falta la coherencia de pedir eso que hacen algunos de los de su cuerda: Que les borren la partida de bautismo.

Por otro lado, también, todo es negocio: Se persigue y se muerde porque eso vende, y se trata de mantener abierto el kiosko, que da de comer.

¿Y hasta cuando podrán mantener el acoso rentable? Hasta que les queden dientes, probablemente, diría yo.

¿Y después? Después cualquier cosa. Hay bestias que cuando prueban la sangre ya sólo se sacian con más sangre. Estas especies son así, y no tienen mejoría. El thriller de terror es muy taquillero, y el amarillismo eclesiástico (sin vender tanto) también. Por lo menos unos dias, un par de semanas. Por eso hay que sacar más, más estiércol. O inventarlo. No es tan dificil porque la víctima es facil. La persecución de los inocentes es siempre, ha sido siempre, muy facil.

Los grandes son grandes sin necesidad de enemigos sobre los que encumbrarse. Pero es un hecho que el contraste resalta. La sombra hace más visible la luz. La figura de Benedicto XVI, tan luminosa, resalta cada vez más, es más brillante cuanto más sombra le hacen.

Qué duda cabe que el Pontificado de Benedicto XVI dejará una huella de luz. Y las sombras (artificiales) servirán para marcar el contraluz.

Me preguntaban hace poco si se puede cristianamente orar contra alguien. Yo respondí que sí, que por supuesto, y que en algunas ocasiones era obligado. Algo así, por ejemplo:

Contra persecutores Ecclesiæ:

Ecclésiæ tuæ, quaésumus, Dómine, preces placátus admítte: ut, destrúctis adversitátibus et erróribus univérsis, secúra tibi sérviat libertáte. Per Dóminum nostrum Iesum Christum...Amen.

(Rogámoste, Señor, acojas benigno las suplicas de tu Iglesia; para que, destruída toda contradicción y error, te sirva con segura libertad. Por nuestro Señor Jesucristo. etc. Amen)

O esta, más patente:

Contra persecutores et male agentes:

Hostium nostrorum, quaésumus Dómine, elíde supérbiam, et eórum contumáciam déxterae tuae virtúte prostérne. Per Dominum nostrum Iesum Christum...Amen.

(Aplasta, Señor, te rogamos, la soberbia de nuestros enemigos, y abate su contumacia con el poder de tu diestra. Por ntrº Sr. Jesucristo etc. Amen.)


Se las brindo a ustedes, los católicos, para que las recen con toda intención, ad casum.


+T.

sábado, 10 de abril de 2010

¿Por qué no se caen los aviones de los malos???

Europa, esta anómala Europa de los nosecuántos miembros (y Grecia), es hoy más pobre, más indigna, más débil. El presidente de Polonia era de los pocos miembros-cabeza que enriquecía, dignificaba, fortalecía, a esa decepcionante montura política que cuenta con resortes tan despreciables como el Zp que al presente la preside, vergüenza de propios (de aquí) y de extraños (de allá, de acullá, y del orbe entero).

Lech Kaczynski ha sido un valiente, un político de derechas bien definido. Un luchador de Solidaridad, un héroe contra la peste ominosa del Partido Comunista, un campeón contra la criminalidad institucionalizada del marxismo.

Lech Kaczinsky no ha sido un sinvergüenza apuntado a un partido para hacer carrera, ni ha sido cargo político por "cuota", ni ha llegado a presidente por contemporizar en un partido dispuesto a todo, ni ha favorecido a gays por ser gays, ni ha temido enfrentarse a los lobbys de la infra-cultura degenerante post-moderna.

Por eso hoy Europa, a la que dignificaba, repito, sobre todos sus fantoches políticos, es menos creíble, porque le falta uno de sus mejores, uno que destacaba limpio sobre el fondo de un paredón manchado con las huellas y detritus de los malos.

¿Por qué no se caerán los aviones de los malos, esos que se me vienen a la cabeza, tan prescindibles, tan sobrantes?


En este caso, sólo me anima imaginar que Lech tiene repuesto: Que su gemelo Yaroslav le suceda, con toda la rabia y la fuerza renovada con que le carguen este accidente (que Dios quiera que haya sido accidente, simple accidente, indiscutible accidente, Dios quiera).

Por eso ruego: Por Lech, para que tenga Gloria, y por Yaroslaw, para que pueda más.

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miércoles, 7 de abril de 2010

ReligiónDigital, hoy más anti-católica que ayer, pero menos que mañana

Se siente uno incómodo, muy incómodo, en un sitio que agrede continuamente a la Iglesia Católica bajo el contradictorio supuesto de ser una web de información religiosa. Mucho más si se supone, igualmente, que la dirección-administración de la página está gestionada por católicos. Católicos que, al final, parecen ser del perfil "católico" del charlatán Pepe Bono, extraño elemento dificilmente clasificable entre la galería de las excentricidades católicas: Para ser hereje preocupante le falta inteligencia, para ser tonto de paga le sobra el redingote político. Por eso extraña tanto que en una web que pretenda ser seria (?) las proclividades se orienten hacia el estilo ínfimo de Pepe Bono. Es - digo - una simple impresión, sin más, mera sinópsis de borrador, sin entrar en detalle.

Si se pretende dar la impresión de ser una página de información pan-religiosa, ¿por qué la "fijación" del noticiario negativo-católico? No soy amigo de estadísticas, no las manejo, pero no exagero si calculo que el 95'5 % del contenido informativo de Religión Digital se dedica a la Iglesia Católica. Tampoco me equivoco si digo que la mayoría de ese noticiario es sesgadamente contra-católico, con un cúmulo abrumador de malas noticias que desfavorecen a la Iglesia Católica y a sus representanes, frente a un mínimo apreciable de noticias dignas y dignamente presentadas que sean favorables a la Iglesia Católica y la definan adecuadamente, sin malos sesgos, títulares equívocos o comentarios adversos o veladamente negativos y/o desacreditativos.

¿Por qué? Porque me consta que los responsables de la página son gente bien informada, o que pueden disponer de buena información. ¿Qué les decide escoger esta forma tan desfavorable para la Iglesia Católica? ¿Es una opción premeditada, deliberada, expresamente delineada por la página-web, atendiendo a algún criterio objetivamente previsto? Por lo menos, valga lo que digo para estas últimas semanas "pederastistas", tan ricas en basura.

Yo tengo la impresión - es otra impresión personal, sólo conjetura, sin más - de que se trata, más bien (más mal), de algo de carácter subjetivo, mucho. No soy conspiranóico, pero tampoco descarto alguna oscura red interesada en el caso, eso que antes se decía (en una letanía de reparación de blasfemías, o de desagravios, creo recordar) la "prensa impía y blasfema" y también "las maquinaciones de las tenebrosas sectas". No, no lo quiero pensar. Pero es el caso, repito que es impresión, que la página de titulares de ReligiónDigital parece un trasunto de La Traca, aquel libelo satírico-caricaturesco que hizo furor entre el rojerío quema-iglesias mata-curas de la 2ª republica-ca. ¿No se han dado ustedes cuenta, no les ha dado esa impresión?

La portada titular de esta tarde es quasi terrorismo kontra-katóliko kale-borrokero: El Papa abraza a Sodano y Judas besa a Jesús.

Y como esa, una galeria de horrores del estilo de hoy más que ayer pero menos que mañana.

Si es voluntad de los responsables que sea así y siga así, me pregunto hasta qué punto son conscientes de la acción y sus consecuencias, que dejan en evidencia "informativa" a toda la página y a sus informaciones, bajo sospecha de credibilidad.

La campaña virulenta contra la Iglesia Católica y Benedicto XVI es una falsa tramoya que esconde yo no sé decir qué intereses y objetivos de tampoco sé bien qué grupos interesados, pero unos y otros, objetivos y agentes, son malos, muy malos.

Algunos parecen haber olvidado (conscientemente?) que la perversión no es sólo abusar de un menor y que la abyección no se reduce al estupro. Ponerse anteojeras de mula o borrico para no ver nada más que lo que se quiere, es una anómala forma de ver y entender el mundo, en este caso el mundo de la Iglesia, la Iglesia Católica.

El pecado, hic et nunc, sería un pecado contra la integridad-profesionalidad-eticidad de un medio tan resbaladizamente "moralizable" como es el medio periodístico. Pero no se trata de pedir moral al Play-Boy, o a una revistilla de barrio subvecionada por el Psoe, o a un diario gratuito pagado por la oscura red de los sociatas, sino de suponer cierta resposabilidad en lo que se publica y la forma con que se publica a una página de noticias religiosas que se ha ido desvelando cada vez más como una sañuda acosadora del Papa y de la Iglesia (Católica), empeñada en mostrar cada día las miserias y pecados, apuntando agresivamente, con una fijación patente, a determinadas dianas y en determinadas direcciones.

Qué duda cabe que los responsables, los que sean, dirán que no. Lo preocupante sería que, además de decir que no, se lo creyeran y no lo vieran. Estarían en una situación más grave y empeorada, dificilmente recuperable.

¿Oremus?

Pues no sé, la verdad, porque entre otras cuestiones no sé qué rezar, ni a favor de quién ni en contra de quiénes. No lo sé bien...todavía. Que hay que rezar, eso sí lo tengo claro, nunc et semper.


&.

domingo, 4 de abril de 2010

Desiderium Vitae Domini




Recuerdo una madrugada ansiosa en Jerusalén, del Sábado al Domingo, con el sueño desvelado porque habíamos quedado a primera hora de la mañana para celebrar en el Santo Sepulcro.

Todavía de noche, con estrellas sobre nosotros, salimos del hotel andando con prisa por las calles. Entramos en la Ciudad por la Puerta Nueva, y recorrimos el laberinto de callejuelas, desiertas, sintiendo el golpeteo de nuestros propios pasos sobre las losas de piedra.

Cuando llegamos al Santo Sepulcro estaba recien abierto, entramos y olimos el sahumerio de la Basílica, ya iluminada con las llamas temblorosas de mil velillas encendidas alrededor de la edícula del Santo Sepulcro, que desprendía aroma y luz por su estrecha puerta, donde estuvo la losa que las Miróforas encontraron descorrida.


Por tus Cinco Llagas de Pasión, cóncedenos, Cristo, gozar de tu Resurrección

+T.

viernes, 2 de abril de 2010

...quid fecit tibi?







Pormenores de las Horas Santas


Las tardes de Jueves Santo se me van entre los Oficios y el Monumento, la tarde oscureciendo con olor y sonido del Jueves Santo, que suena y huele a sagrado, a incesario y maceta de alhelíes, a claveles, a convento y a sacristía, a iglesia.

Son horas que corren ligeras, volando desde la cinco o las seis a las diez o las once, la Misa de los Oficios y las primeras estaciones ante el Monumento. Después se van haciendo más lentas, por la medianoche hasta la madrugada, y se remansan a la amanecida, sobre las siete, hasta la una o las dos del mediodía del Viernes Santo. Cada hora tiene su aroma y su sonido, desde las flores frescas del atardecer del Jueves a la cerra chorreada de la mañana del Viernes Santo.

Y cada hora tiene su rostro, su gente. Las primeras son las beatas más viejas, que han ido a los Oficios con la sospecha de que serán los últimos en esta tierra, y las madres con algunos chiquillos ruidosos que apenas han aguantado la Misa de los Oficios. A medida que se hace noche entran y salen parejas más jóvenes. Cuando son las diez, los de la Sacramental empiezan los turnos de vela, toda la noche y la madrugada; a las doce, los de la Adoración Nocturna, con el rezo de la vigilia, también turnándose hasta la hora de los Oficios del Viernes. Por la mañana, llegan primero las que tienen familia que atender, que hacen su visita tempranito, antes de que empiece el trajín de la casa. A eso de las diez vuelven otra vez las beatas más viejas, que se están hasta la una o las dos, cuando el sacristán empieza a apagar las velas, antes de los Oficios de la Pasión.

El Monumento es un contraste de neta catolicidad, de vida del alma. Los que están, son. Recuerdo las vigilias de las monjas, mis monjas, que apenas soportaban el cansancio y el sueño, todas las horas, desde la tarde del Jueves a la del Viernes. Y los viejos cabales de la Sacramental, cuerpos duros y viejos, la noche entera sobre un banco incómodo, algunos con el bastón entre las piernas para apoyar la barbilla cuando empezaban las cabezadas del sueño.

Paco Pardón se llevaba los Quince minutos en compañía de Jesús Sacramentado, y leía el libretillo en voz alta, todos los años lo mismo. Y Amparito Carballo, que rezaba la Letanía de la Preciosa Sangre. Y las adoradoras, que de madrugaba rezaban el Viacrucis, alumbrándose con una linterna para poder ver las estaciones.

A mí me gusta leer la Pasión, transportándome mentalmente del Monumento al Cenáculo, y del Cenáculo a Getsemaní, y de Getsemaní a la casa de Anás, y luego al Sanedrín, y amanecía en el Pretorio de Pilato. Y sentía cierto escalofrío de emoción y de piedad sabiendo que fuera lucía la misma luna llena con las mismas estrellas de la noche de la Pasión, las mismas.

En los pueblos, en el silencio de la madrugada de vela ante el Monumento, se oye cantar los gallos, sobre las tres de la madrugada; y más tarde, cuando clarea el alba. El mismo canto de las lágrimas de Pedro, que aquella mañana de Jerusalén no anunciaban que el Sol salía, sino que el Hijo de Dios padecía e iba a morir, por nosotros los hombres, por nuestra salvación.

La mañana del Viernes Santo se animaba cuando la iglesia en silencio recogía la música de las cornetas y los tambores de la cofradía de Jesús Nazareno. Se iban acercando, oyéndose desde lejos el murmullo de la procesión; se distinguía claramente la voz sóla del capataz mandando a los costaleros: -"¡A esta es!

Para que hiciera estación en la Parroquia, se abrían las puertas, y de repente entraba toda la luz con el fresco de la mañana, y la gente que venía con el paso del Señor, en tropel, llenando la iglesia de voces nuevas. Cuando paraban los pasos de Jesús y la Virgen del Consuelo, frente a frente, delante del presbiterio, el sacristán y Manuel el ciego comenzaban a cantar el Pregón de la Sentencia, una copla antigua, en versos populares, que glosaba la Pasión del Señor en tres escenas: La confortación del Ángel en Getsemaní, la sentencia de muerte de Pilato y una recapitulación del Misterio de la Pasión de Cristo, alternado el sacristan y el ciego, uno con la voz engolada de los sochantres, y el otro con un vozarrón ronco, de bordón:

- "...Mirad que la Gloria está abierta esperando la Pasión Sacrosanta del Divino Hijo...en tiempo de Tiberio emperador...yo Poncio Pilato gobernador de Judea y Galilea por el imperio de Roma...en esta luna de Marzo...las antiguas profecías que se cumplen...en la Sangre del Cordero Inocente...derramando rica vena de infinita piedad y redención eterna..."


Después del canto de la Sentencia, cuando la cofradía ya ha salido llevándose con ella voces, tambores y musica, la mañana del Viernes Santo se reviste con un silencio especial, profundo, un sonido de respeto. Desde dentro de la iglesia sólo se escuchan los trinos de las golondrinas.



A las tres, salían los monaguillos por las calles con las carrañacas. A las cuatro tocaba la matraca de la torre, avisando para los Oficios. Y en la ermita de la Soledad, desde las doce, doblaban los tambores destemplados, que sonaban como un eco desconsolado y solemne.

Desde los naranjales de la Vega y la Alcaidía, toda la noche, la madrugada entera y todo el día, un aroma especioso de azahar empapa el aire, penetrante, con un matiz de olor distinto según la hora. Cuando por la tarde sale la Soledad, los claveles granas del Sepulcro del Señor se alternan con un friso de hojas de naranjo amargo en flor; y en el paso de la Virgen, las ánforas de plata llevan claveles entreverados con ramitos de azahar.

Y toda la tarde, cuando va cayendo el sol y empiezan a despuntar los luceros y va apareciendo la luna, con amargura olorosa de azahar, el aire lleva el eco de la queja de Dios:


Pópule meus, quid fecit tibi? Pueblo mio, ¿qué te he hecho?



¡Santo Dios,
Santo Fuerte,
Santo Inmortal,
ten misericordia de nosotros!!!



+T.