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martes, 29 de agosto de 2017
La crisis es de fe, no de sexo
La crisis del sacerdocio católico no termina, muta y se prolonga desde el concilio Vat2º y sigue siendo hoy una herida que sangra y debilita a la Iglesia. No sólo es una crisis de vocaciones, sino que es también una gravísima crisis de defecciones: No llegan vocaciones a los seminarios, los sacerdotes abandonan el ministerio y los obispos no se van también porque temen perder status, no porque no estén ellos mismos afectados. Casos como el del ex-obispo de Mallorca, el patético Mons. Salinas, y esas otras dimisiones y/o destituciones (más o menos discretas) passim, por todo el orbe católico, son un triste y lamentable muestrario de la degradación jerárquica que sufrimos.
En Roma, donde deberían saber más y mejor, se queda uno con la impresión de que se han anclado en los '70 y no salen de esa escollera, pues insisten en que el problema es el sexo:
"En los seminarios no se habla lo suficiente de un aspecto central de la vida de la persona: la sexualidad."
Resulta patético el 'experto', un tal padre Amedeo Cencini, según RomeReports, muy conocido en eventos del género como este organizado por el Regina Apostolorum (¡¡oh!!), dedicado a rectores de seminario.
Muy pronto parece que se han sacudido la sombra de Maciel, todo un clásico afectado sobre el tema en cuestión. Aunque pudiera ser que les hayan incluido en la penitencia impuesta el organizar simposios como este. Cosas veredes.
Dejando bien subrayado que la infección del sexo inmoral es una pandemia y envenena todo, como una peste negra del siglo XXI, constatar que el clero se vea afectado es, más que una obviedad, un lugar común, un tópico. También en la Vetusta de 'La Regenta' pasaba aquello, y en 'Tormento', en el Madrid de Galdós, y en la 'Pepita Jimenez' de Valera. Eso ha pasado siempre, con picardías medievales del Arcipreste de Hita o con vena mafiosa del best seller 'Monsignore'. El demonio no ha dejado de tentar al clero, aún cuando se escudaba bajo la égida de la sotana y la tonsura, y el sexto ha sido un mandamiento de mucha batalla para los ministros sagrados, más por simple razón de la naturaleza que por perversión impía del orden sacro, nunc et semper.
Por eso, que se insista en eso, es rayar la superficie y no profundizar en la veta, si de verdad se indagara la etiología del mal.
Porque la raíz del trastorno y la mengua del clero católico es de fe, se trata de un problema de fe, de pérdida de fe, de falta de fe.
Desde hace ya un par de años, las alarmas católicas alertan sobre la supresión del celibato obligatorio y la ordenación de clero casado (o la re-admisión al ministerio de los renegados), que, no sé con qué lógica argumental, dicen que van a meter entre los temas a tratar en el próximo Sínodo de la Juventud, con aprobación de PP Franciscus. Por todo esto que se rumorea y temiéndonos ya que se pudiera concluir con otro caso-documento post-sinodal mucho peor y más dañino que el AL, todo lo que pueda afectar a la documentación que pongan a disposición de los participantes en el Sínodo merecerá toda la atención posible, porque será lo que se expondrá y se debatirá en el aula. Si la problemática de la crisis vocacional-clerical se presenta reducida al conflicto sexual, las soluciones que se propondrán (y quizá ya estén preparadas para sacarlas en su momento) irán contra el celibato sacerdotal, insistiendo en que asumir una sexualidad activa y reconocida será el remedio para la renovación/actualización del sacerdocio católico y el incremento de las vocaciones.
Los autores de todo esto, saben que es mentira, que las tesis son falsas. Pero insistirán e incluso denunciarán al clero reticente o a los fieles resistentes. Si se realizara, supondría el principio del fin del Catolicismo, o, por lo menos, su dramática aceleración.
Como telón de fondo, añadiendo un decorado patético, PP Franciscus, con toda la Iglesia, se dispone a celebrar con fastos solemnes el mayor y peor ataque al Sacerdocio Católico que jamás se ha visto en la historia, pues eso fue (entre otras más cosas) la funesta rebeldía heterodoxa del pérfido Martín Lutero y su 'reforma' protestante. No sé, no me explico, cómo una Jerarquía Sacerdotal puede celebrar su aniquilación.
Claro que si se emperran en que la crisis es por cosas de sexo, pudiera tener cierta lógica que aplaudan a Lutero que, además de con la sola scriptura, apañó su crisis sacerdotal fornicando con Catalina Bora, su seductora querida.
+T.
lunes, 10 de abril de 2017
Los cómplices de la maquinación
En pocos días, la web de Rel.Digital, especialmente identificada con los sectores más degenerados y activos del des-catolicismo, publicaba estas dos noticias, una con el cardenal Marx de Munich como protagonista, y la otra con Kasper, a cual más inquietante:
El cardenal Marx pondrá a laicos al frente de parroquias en riesgo de cierre.
Kasper afirma que la ordenación de hombres casados ya depende de las conferencias episcopales. Asegura que el Papa responderá favorablemente a las peticiones de las conferencias Episcopales.
Kasper, el activista que gestionó la trama pre-sinodal que concluyó con el polémico documento Amoris Laetitia, es quien parece también controlar los planes para la demolición del celibato sacerdotal. Si el momento del asalto se prepara para el sínodo temático del próximo 2018, y si su gestión es tan efectiva como la que desempeñó antes y durante el Sínodo de la Familia, el nuevo sínodo de los obispos parirá un documento que será la trampa por la que se colará la ordenación de hombres casados (viri probati), el celibato opcional, el diaconado femenino y el fin del sacerdocio católico tradicional, con la consiguiente desestructuración jerárquica de la Iglesia, un verdadero cañonazo en uno de los puntos más sensibles y esenciales de la eclesiología.
Las excusas se presentan también como acciones obligadas por las circunstancias, ocultando que esas supuestas urgencias pastorales esconden otras intenciones, como la promoción del clero casado y la desaparición del modelo tradicional de sacerdote/sacerdocio católico. Véase como ejemplo este artículo sobre la situación de algunas diócesis castellanas: Parroquias de Castilla la Vieja
Asombra ver la torpeza de la maniobra, como si reviviéramos uno de esos momentos históricos, míticos o legendarios, en que los supuestamente sabios deciden acciones letales, como meter el Caballo en Troya o lanzar la Carga de Balaklava. Pero lo peor es sospechar, intuir, que los planes de Kasper, Marx y cía. no son producto de una obtusa torpeza o una arrogante soberbia, sino la obra de una voluntad deliberada para consumar la descomposición de la Iglesia Católica y la instauración de la neo-iglesia que aquel fantasmal 'espíritu del concilio' tenía en mente.
Aun cabe esperar de algunos episcopados la suficiente resistencia para parar esta demente carrera al abismo. Pero también son cada vez más débiles las sensibilidades generales en el clero y los fieles para advertir y ser conscientes de la magnitud y la profundidad del mal que nos afecta.
Resulta una paradoja quasi burlesca que el Papa que capitanea este movimiento de 'iglesia en salida' esté a la vez concediendo indulgencias por el centenario de las Apariciones de Fátima.
A los que sí vemos y tememos, sólo nos queda orar y ofrecer.
p.s. Más sobre lo mismo: No existen dudas que la Iglesia posee la libertad para ordenar a hombres casados
+T.
domingo, 26 de abril de 2015
Católicos-sin-cura ???
Hace tiempo que siento simpatía por los viejos creyentes rusos, los raskólniki que se mantuvieron fieles a las viejas prácticas piadosas de la ortodoxia rusa cuando el patriarca Nikón reformó algunos pormenores litúrgicos y canónicos, a mediados del siglo XVII, bajo los primeros Romanov. Encontrarse hoy con los tipos humanos y las escenas piadosas y litúrgicas de los viejos creyentes, nos transporta al ambiente espiritual de la Rusia de Andrej Rublev y Teófanes el Griego, tal cual una veta del siglo de Iván el Terrible en nuestro tiempo. Su constancia y supervivencia bajo la implacable persecución de los Romanov, son heroicas, casi milagrosas, aunque sean sólo una pieza descosida de la gran Ortodoxia Rusa. Un cisma relativamente inconsistente por la poca profundidad de sus argumentos, de razón de piedad popular cerrada, casi nada más. Lo demás, persecución incluida, fue, como tantas veces, más efecto y consecuencia de pasiones y políticas humanas que de la pura ortodoxia.
![]() |
| Metropolitano Korniliy de Moscú y toda Rusia, cabeza de la Iglesia del Viejo Rito |
En un artículo de Wanderer, interesante e inteligente, como todos los del blog, se compara aquella reacción de los viejos creyentes con las actitudes y formas de algunos grupos del catolicismo tradicional post-conciliar. Y se extiende la comparación particularmente con un grupo cismático dentro de los raskólsniki, los Bezpopovtsy, que rechazan el sacerdocio jerárquico-ministerial y subsisten con sólo el bautismo, sin más sacramentos, divididos, además, entre ellos mismos en varias tendencias y sub-confesiones más o menos activas. Los cismáticos sin-curas son un palmario ejemplo de la tendencia históricamente bien documentada de que los cismas degeneran en cismatismos cada vez más alejados de la situación original que movió el cisma primero, reduciéndose finalmente a una aberrante contradicción consigo mismos. Así hasta su paulatina degradación, incluyendo su probable extinción.
El tradicionalismo post-conciliar anti-conciliar se enfrenta a parecidos peligros. Las mismas 'sospechas' contra Roma predicadas, repetidas y aumentadas (sin entrar en discutir razones) concluye reduciendo todo a un sistema fundamentado en la desconfianza que, tendiendo a ser cada vez menos crítica y más pseudo-dogmática, termina afectando a la misma confesión tradicionalista y sus jerarcas, derivando en la aparición de un 'anarco-tradicionalismo' que, antes o después, degenerará en modelos de catolicismo autárquico a-jerárquico semejantes a los de los bezpopovtsy. Creo que en América, de hecho, ya existen, con más o menos nivel de identidad y/o conformación.
Dudo seriamente de que semejantes derivas puedan corresponder a una 'fe madura y responsable', como dice Wanderer con ironía.
Me parece evidente la responsabilidad en tal degeneración que cabe atribuir a grupos reales o virtuales que parecen alentar estos derroteros, pongo por ejemplo a la conocida 'Radio Cristiandad' y sus contumaces reverendos disidentes de la disidencia de los primeros disidentes, tres o cuatro clérigos que se ven abocados a la extinción de su especie o a la comisión de nuevas disidencias degenerantes y a propiciar nuevos y más radicales desengañados que volverán también la espalda a los mismos sacerdotes que hoy todavía admiten. Aun más peligrosa, por gravedad de procedencia, son las dudas que desde grupos tradicionales católicos y en comunión tácita con Roma se enseñan, predican o sugieren sobre la validez del Novus Ordo, con lo que ello implica tocante a la validez de ordenaciones y jerarquía.
Por no extenderme, al hilo de lo dicho, concluyo:
El Señor quiso e hizo a su Iglesia jerárquica, no anárquica.
La comunión con/en la Iglesia no es un particular obviable, sino parte sustancial del Credo y de la profesión de fe necesaria para cada uno de los fieles.
Las heridas de la Iglesia se pueden sanar en la Iglesia, pero nunca desmembrándose de la Iglesia.
Y la Iglesia no es un mini-clan de diez católico-lunáticos reñidos con toda la Communio Sanctorum, que les suscita sospechas omnímodas de heterodoxia.
+T.
viernes, 13 de marzo de 2015
Jubileando
Yo tenía 15 años cuando el Jubileo de 1975, el primero que recuerdo. El siguiente que se preveía sería el del 2000, pero en el intervalo Juan Pablo II celebró el Jubileo Extraordinario del MCML aniversario de la Redención, en 1983, como secuela del que proclamó, también extraordinariamente, Pio XI en 1933. Con este recién anunciado por PP Franciscus - Deo volente - vamos a tener el tercer año jubilar extraordinario en menos de un siglo; y contando los ordinarios de 1950, 1975, 2000 y el ya previsto del 2025, sumando el también extraordinario concedido por Pablo VI con motivo de la clausura del Concilio Vaticano IIº, del 1 de enero al 29 de mayo de 1966, en cien años se habrán celebrado nueve jubileos, cinco ordinarios y cuatro extraordinarios.
El registro de las jubilosas efemérides hace inflexión en el Año Jubilar de 1950, con Pio XII rigiendo una Iglesia Católica pujante; el de 1975 ya estaría marcado por la crisis del post-concilio, y los de Juan Pablo II llevaron impresa la huella voluntariosa de un siglo cerrado y otro abierto por el entusiasmo juanpablista característico de aquellos años de continuos fastos y decadencia católica continua.
Este nuevo extraordinario de PP Franciscus, desde la Inmaculada del 2015 a Cristo Rey del 2016, no se explica salvo por la voluntad de èl mismo. Tiene de bueno que así, por encima de sinodalidades y colegialismos, usa una prerrogativa exclusiva del Papa que es, realizando algo que sólo el Papa puede hacer.
Lo discutible es el recurso, acumulando jubileos en un plazo tan corto entre uno y otro, desvirtuando por la repetición inmoderada el valor del jubileo en sí, cuyo significado depende, en cierto sentido, de su periodicidad según la tradición.
Y lo preocupante, dadas las circunstancias que coinciden con las sesiones del Sínodo de la Familia: ¿No se pretenderá misericordiear algunos temas polémicos como la admisión a los sacramentos de los divorciados re-casados y/o el reconocimiento de las parejas gays?
Con redundante expresión PP Franciscus ha dicho que el Jubileo tendrá como centro la misericordia. ¿Se habrá querido referir a alguna nueva misericordia hasta ahora inédita en un jubileo?
Oremus, ergo, fratres, pro fructibus Iubilei Misericodiae et pro conversione iubilanturorum ómnium.
+T.
jueves, 26 de febrero de 2015
La deriva germana
Las recientes declaraciones del Cardenal de Münich, Reinhard Marx, parecen un eco de aquellos gravamina que precedieron a la crisis de la reforma luterana. El voluminoso prelado, uno de los más notables de la camarilla francisquista de los 9, ha advertido que Alemania no es una sucursal de Roma: "No somos una filial de Roma, y ningún sínodo nos va decir lo que tenemos que hacer aquí". Si no está declarando la guerra, por lo menos está advirtiendo en un tono que es quasi una amenaza formal. (Sobre lo mismo, otro artículo en inglés, más extenso).
Con la reciente visita de la canciller Ángela Merkel a PP Franciscus y las noticias sobre el muy importante patrimonio de las diócesis alemanas, las palabras del voluminoso Marx adquieren más peso y resonancia.
¿A quien advierte Marx? A Roma, sí, está claro. Pero ¿a favor o en contra de Francisco? Quedando cada vez más patente la resolución francisquista de conducir el sínodo en la dirección de Kasper, si todo estuviera resuelto, ¿a qué la bravata de Marx? Pues aunque se sobreentienda que habla de los asuntos del Sínodo de la Familia, también pudiera haber implícita una declaración de 'sinodalidad' germana marcando, en todo y para todo, distancias respecto a Roma, no sólo la Curia sino también el Papa. Aunque el Papa sea Franciscus...¿O porque el Papa es Franciscus?
Lo peor es que según la oleada neovaticanosecundista que nos agita, todo lo dicho por el grueso cardenal bávaro, sea advertencia, sea amenaza, todo eso y más cabe (o podría caber) en los conceptos neoeclesiológicos que se extractan (o se pueden extractar) del V2º.
Cuando se escriba la historia de Benedicto XVI, el capítulo de sus críticas/agónicas relaciones con la jerarquía de su patria germana será uno de los más interesantes y traumáticos. No me cabe duda.
+T.
miércoles, 11 de febrero de 2015
In Memoriam
Hace dos años ya de aquella mañana de la alocución a los Cardenales, cuando anunció que dejaba vacante la Santa Sede, leyendo suavemente, con discreta voz, el documento en latín que - ¡ay! - pocos de los presentes entendieron.
Fue como si se hubiera auto-fulminado, él sabrá por qué. Cada vez es más obvio que se vio sometido a presiones internas y externas, de propios y extraños, indignos todos del Benedicto a quien asediaron.
No fue indefectible, pero de su calidad cada día somos más conscientes.
Se le añora a cada momento. No por nostalgia, sino por forzosa comparación con la penosa realidad, esa que aplauden los necios poco-católicos del des-catolicismo.
El tiempo, como a todos los grandes, le hará justicia a su memoria.
Su renuncia fue una herida que aun sangra y duele.
+T.
sábado, 1 de noviembre de 2014
El Día del Dogma
Encontré en yutube este documento histórico de los actos de la Proclamación Dogmática, con imágenes de Pio XII pontificando solemne, reverente y santamente, como un Papa consciente de su ministerio ante Dios y en la Iglesia. Merece verse y comparar con el abandono de formas esenciales (recalco: formas esenciales) que hoy sufre la Iglesia, que todos sufrimos. Vean Uds. y juzquen:
Aunque no lo parezca, es la misma Iglesia que hoy se nos muestra - dice un cardenal - quasi sin timón, desnortada, cincuenta años después del concilio que desbarató tantas cosas y abrió la puerta a tantos males; el concilio que idolatran los jerarcas que descuidan la Barca de Pedro. El concilio al que siguió este post-concilio interminable, como una penosa y crónica enfermedad que debilita y degenera todo el cuerpo eclesial.
Aquel día, el 1 de Noviembre de 1950, el Día del Dogma, el Papa Pio XII rezó ante la imagen de la Salus Populi Romani esta piadosísima, bella e inspirada oración:
Oración a la gloriosa Asunción de la Sma. Virgen María en cuerpo y alma a los Cielos, compuesta y pronunciada por SS. Pío XII el día de la proclamación dogmática, 1 de Noviembre del Año Santo Jubilar de MCML
¡Oh, Virgen Inmaculada, Madre de Dios y Madre de los hombres!, nosotros creemos, con todo el fervor de nuestra fe, en tu triunfal asunción en cuerpo y alma a los cielos, donde eres aclamada Reina por todos los coros de los ángeles y todo el ejército de los santos, y nosotros nos unimos a ellos para alabar y bendecir al Señor, que te ha exaltado sobre todas las demás criaturas, y para ofrecerte el obsequio de nuestra devoción y de nuestro amor.
Sabemos que tu mirada, que maternalmente acarició a la humanidad doliente y humilde de Jesús en la tierra, se sacia ahora en el cielo con la vista de la gloriosa humanidad de la Sabiduría increada, y que la alegría de tu alma, al contemplar cara a cara la adorable Trinidad, hace exultar tu corazón de inefable ternura, y nosotros, pobres pecadores, a quienes el peso del cuerpo hace pesado el vuelo del alma, te suplicamos que purifiques nuestros sentidos, para que aprendamos desde la tierra a gozar de Dios, sólo de Dios, en el encanto de las criaturas.
Confiamos en que tus ojos misericordiosos se inclinen sobre nuestras angustias, sobre nuestras luchas y sobre nuestras flaquezas; que tus labios sonrían a nuestras alegrías y nuestras victorias; que oigas la voz de Jesús que te dice de cada uno de nosotros, como de su discípulo amado: “Aquí está tu hijo”, y nosotros, que te llamamos Madre nuestra, te escogemos, como Juan, por guía, fuerza y consuelo de nuestra vida mortal.
Tenemos la vivificante certeza de que tus ojos, que han llorado sobre la tierra regada con la sangre de Jesús, se volverán hacia este mundo, atormentado por la guerra, por las persecuciones y por la opresión de los justos y de los débiles, y entre las tinieblas de este valle de lágrimas, esperamos de tu celestial luz y de tu dulce piedad, alivio para las penas de nuestros corazones y para las pruebas de la Iglesia y de la Patria.
Creemos, finalmente, que, en la gloria donde reinas, vestida de sol y coronada de estrellas, eres, después de Jesús, el gozo y la alegría de todos los santos y de todos los ángeles, y nosotros, desde esta tierra donde somos peregrinos, confortados con la fe en la futura resurrección, volvemos los ojos hacia Ti, vida, dulzura y esperanza nuestra.
Atráenos con la suavidad de tu voz, para mostrarnos un día, después de nuestro destierro, a Jesús, fruto bendito de tu vientre, ¡oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María
Cuánta diferencia con aquellas otras oraciones duras, frías, de JP2º; qué distancia con las expresiones coloquiales, chocantes, de PP Fcº. Como si una época creyente y reverente que el Vat.2º cerró con reluctancia impidiera a nuestro tiempo el fluir piadoso de la emoción espiritual, ferviente, que enardece el alma porque brota (brotaba!!) de un corazón encendido en el celo católico, en la tradición de sus Doctores, en la plegaria inspirada del Papa que se reconocía y fortificaba en el tesoro inmenso de la Iglesia y la Comunión de los Santos.
Hoy he llevado todo el día encima una de las medallas conmemorativas del Dogma Asuncionista. Las mandaron a nuestra Hermandad desde Roma, como un raro privilegio, unas de bronce, otras de plata. Los hombres las usaban con un cordón amarillo y blanco, el color papal; las mujeres las llevaban pendientes de un lazo con los mismos colores pontificios. Mi madre, mis abuelas, mis tías, se ponían la medalla del Dogma, expresamente, cuando iban a comulgar, como un pequeño ritual, como una señal preciosa de identidad católica, asuncionista, de comunión con el Papa y la Iglesia.
Todo eso lo he renovado hoy, mañana, tarde y noche, en cada Misa, en cada rezo. Con gozo por el pasado que fue, que hemos conocido. Con un desconsolado resquemor por este presente inquietante, decadente, degenerante, pobre en signos de esperanza y regeneración.
Un ruego: Recen Uds. por la beatificación de Pio XII, cuyo olvido es una señal más de esta languideciente Roma Católica
Pro beatificación del Papa Pio XII
+T.
lunes, 15 de septiembre de 2014
Tota Pulchra et in dolore
Predico de la Virgen que los Siete Dolores que le atribuimos la embellecieron, la perfeccionaron. Me apoyo en Hb 2, 10: "...decebat enim eum propter quem omnia et per quem omnia qui multos filios in gloriam adduxerat auctorem salutis eorum per pasiones consummare / Convenía, en verdad, que Aquel por quien es todo y para quien es todo, llevara muchos hijos a la gloria, perfeccionando mediante el sufrimiento al que iba a guiarlos a la salvación." La Madre del Señor también se perfecciona en la Pasión del Hijo, por la Pasión del Hijo. Concebida en gracia, poseedora de toda virtud, sin embargo no había adquirido aquella perfección del amor en el dolor, que le advino iuxta Crucem.
Por eso, más bella que la Inmaculada es la Dolorosa: Cada dolor la perfecciona, cada lágrima la embellece. Por eso es tan bella, la más bella, en su Asunción, cuando la suben, porque lleva en su ser - cuerpo y alma - la perfección de la Pasión de la Virgen-Madre, Tota Pulchra. Por eso sube, tan excelsa, por encima de la belleza de los ángeles, más hermosa que los querubines, más bella que los serafines.
La iconografía católica atina cuando representa en el Stábat Mater a una mujer bella, dolorosa mas hermosa, especialmente pulcra en el dolor, Mater iuxta Crucen Filii.
Desde el románico, un realismo poco elaborado espiritualmente que representa el patetismo trágico de la Pasión con formas poco atractivas, no bellas, recalcando la descomposición de los rasgos de Cristo-herido y María-lacrimosa, va dejando paso a la iconografía de la Mater Pulchra in dolore. Ya en el Descendimiento de Roger van der Weyden, del Prado, la Virgen sincopada es la figura más hermosa del conjunto, patética en su dolor desmayado, pero bella. La Pietá del Michelángelo (Vaticano) es un culmen iconográfico de la acertada contemplación mística del misterio de la belleza del dolor divino, la hermosura de la Pasión del Hijo, cuya gracia también vence la fealdad del pecado, siendo todo hermoso el cuerpo sacrificado, siendo bello el dolor de la Madre que le llora, mostrándolo, juntamente con el suyo, como misterio de amor, atractivo porque es bello su dolor, ese dolor.
En la Escuela Andaluza de los siglos XVII-XIX, se roza casi lo sublime del concepto belleza-dolor en las figuraciones pasionistas. De Murillo y Montañés a los primeros maestros e imagineros del neoclásico y el romanticismo, la expresión de la belleza dolorosa desvela un logro iconográfico insuperable.
Una tesis a desarrollar: La merma en fe-devoción, incapacita la percepción de la belleza. En este sentido, me resultó tan extrañamente impresionante la primera vez que vi la 'Mater Dolorosa' de Rembrandt, una figura ligada a la iconografía hispánica (es, de hecho, una versión de la popularísima 'Soledad', ataviada con toca y delantal blancos, manos cruzadas y manto-velo negro), pero tan alejada en su patetismo del concepto de belleza/gracia.
El sueco Pär Lagerkvist, en su novela 'Barrabás' hace aun una más cruda y anti-estética descripción de la Dolorosa:
"...Tenía el aspecto de una campesina ruda y tosca. De vez en cuando, se pasaba el dorso de la mano sobre la boca y la nariz, que le goteaba, porque estaba a punto de llorar. Sin embargo, no lloraba. Su pesar era diferente del de los otros, como era diferente la forma en que lo miraba. Sí, era su madre. Experimentaba, sin duda, una compasión más profunda que la de cualquier otro; pero parecía reprocharle haberse prestado para hacerse crucificar."
Concluyo que se trataría, iconográfica-estéticamente, de una extensión negativa de la bienaventuranza: "Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios". Sin gracia en el alma, los sentidos no perciben, no son capaces de contemplar la belleza en el dolor.
Quiero insistir que me refiero no sólo a una belleza interior, sino a una hermosura corporal, como la que expresa el Cantar de los Cantares, una belleza formal, atractiva, radiante y seductoramente hermosa para el espíritu y la vista, interna y externamente.
n.b. Escribo en Sevilla, centro iconográfico de la Mater Pulchra in dolore; también epicentro del mal gusto que desgracia por ínfima sensibilidad, torpe y vulgar, confundiendo lo sublime con lo ridículo más populachero.
+T.
jueves, 31 de octubre de 2013
También vuelve Teilhard
Teilhard es, quizá, el más seductor entre los teólogos del siglo XX. Aunque no sea propiamente teólogo, pues no expuso un tratado sistemático, sino que teoriza y especula en sus ensayos temas de cristología, de sacramentos, de eclesiología, de antropología. ¿Un filósofo? Un gran entusiasta con destellos de quasi iluminado. ¿Un místico? Un visionario, al borde del delirio exaltado. Si se le observa desde el prisma multi-facético del fenómeno modernista, es un solitario, muy original, en la órbita de la novedad, pero sólo en su nave. Es un peligro. Fascina con intuiciones vertiginosas que alejan de la Revelación y se pierden en la indefinición.
Teilhard, cuando se examina, es un peligro doctrinal, un descomponedor del dogma, un fantástico innovador de conceptos que al fin quedan reducidos a viejas tendencias y antiguas heterodoxias. Teilhard puede embriagar, y causar luego el bloqueo de una pesada resaca.
Por eso me asombró ayer enterarme de que vuelve, como una recaída delirante: En la Urbaniana, encuentro internacional sobre Teilhard de Chardin.
La Pontificia Universidad Urbaniana de Propaganda Fide es una de las más antiguas instituciones académicas de Roma. Se dedica, desde sus orígenes, a preparar al clero misionero y al que procede de las misiones católicas. Un cometido especialmente delicado, pues de la buena formación que imparta la Urbaniana dependerá la buena doctrina que lleven a sus respectivas iglesias los misioneros y el clero indígena.
¿Es Teilhard un autor/un tema apropiado para la Urbaniana? No, en absoluto. Ni tampoco para la Gregoriana.
Los ensayos de Teilhard - entiendo yo - conllevan actualmente un plus de peligrosidad, pues son fáciles de entreverarse con temas y tendencias de la new age. En cierto sentido, la obra de Teilhard podría entenderse como la exposición de un cristianismo new age, no con toda precisión, pero sí con toda su indefinición. Si me explico.
A no ser que se tratara de una exposición crítica de su obra, insisto en que no es conveniente la presencia de Teilhard en ningún centro de formación católico, mucho menos en una universidad como la Urbaniana, dado su original carácter misional.
La Compañía de Jesús nunca llevó bien la censura/condena de la obra del p. Pierre Teilhard de Chardín S.I. Si alguno pensara que la llegada de un jesuita a la Santa Sede ha podido favorecer esta rentrée, pudiera ser que acertara.
Pero es improbable que pueda ser recuperable la obra de Teilhard para la ortodoxia católica. Ni siquiera practicándole intensivamente una hermenéutica de continuidad.
Le probléme es que alguno también nos podría cuestionar retándonos a definir qué es/qué significa la ortodoxia católica. Y habría que reconocer que se trata de una cuestión difícil de precisar desde hace cincuenta años.
Y ahora mismo, incluso, especialmente.
+T.
lunes, 28 de octubre de 2013
A la periferia católica: Un saludo (cordial) con bendición en papel. Y poco más. Nada más.
Todavía no aparece publicado en ningún sitio. Sólo he encontrado una foto del saludo, en formato pequeño, casi ilegible.
Quitando las fórmulas consabidas, las expresiones de forma/formato del sucinto documento, se saluda, se bendice y poco más. Sólo una alusión al fervor de los participantes:
"...que la celebración del Santo Sacrificio junto a la tumba de los Apóstoles suscite una fervorosa adhesión a Cristo celebrado en la Eucaristía y en el culto público de la Iglesia y conceda un renovado entusiasmo en el testimonio evangélico (...)"
Sólo eso. Nada más.
El saludo lo firma Parolín, que como sigue sin aparecer, convaleciente, no lo ha firmado Parolín. No sé quién lo habrá firmado. Cualquiera de Secretaria de Estado. Una rúbrica, un sello, y ya está. Un saludo cordial como el que se le mandaría a los asistentes de cualquier cosa.
El folio con el saludo lo leyó Monseñor Pozzo, el de Ecclesia Dei.
Así se hizo presente PP Franciscus entre el Populus Summorum Pontificum. Dicen que hubo más de mil presentes, entre clérigos y laicos. Pobres clérigos y pobres laicos, gente corriente, fieles humildes y devotos sencillos.
¿No son 'periferia'? Parece que no, que no se les considera pertenecientes a este apartado/fichero predilecto del francisquismo vigente. No. No merecen la atención papal. Ni la simpatía papal. Ni el aliento papal. Sólo el saludo cordial, formal, en un folio de la Secretaría de Estado firmado virtualmente por el ausente Parolín.
En los twitter, PP Franciscus pone más afecto que en este gélido saludo.
Si hubieran sido nuestros 'hermanos mayores' de Sión, habrían sido mejor saludados, más extensamente, con más afecto francisquista, con más ardor. Si hubieran sido hermanos luteranos, habrían sido recibidos en audiencia privada, con fotos y yutube. Pero como son católicos-católicos, fieles a la tradición, devotos de la liturgia más santa; como son quienes son, con un saludo mecanografiado basta. Es suficiente. Ni merecen más, ni se les concede. Lo justo y necesario...con cuentagotas, con parsimonia estricta. No vayan a desbordarse y/o excederse.
De la peregrinación no tengo más datos. Sólo lo poco que he visto. Tengo la impresión de que hubo menos asistentes que el año pasado, con ciertas diferencias muy apreciables. Por ejemplo, el celebrante en San Pedro, en el Altar de la Cátedra, ha sido el Cardenal Darío Castrillón, emérito; el año pasado fue el Cardenal Antonio Cañizares, prefecto de Congregación de Culto y Sacramentos. Un bajón notable. A parte de Mons. Guido Pozzo, el único prelado destacado ha sido Mons. Fernando Rifán, que celebró la Misa de Cristo Rey en Stª María sopra Minerva. También he leído que Mons. Fisichella (supongo que de oficio) les acompañó durante el Via-Crucis por el Palatino y en la adoración al Santísimo celebrada en la Chiesa Nuova.
No está el ambiente para dejarse ver en compañía de devotos tradis. No sea que manchen y dejen huella delatable que sea hándicap para el curriculum. Vadete retro!
Mientras, en la misma Roma, en las mismas horas, estos mismos días, PP Franciscus se encontraba con las familias, también en el consabido y repetido 'marco del Año de la Fe'. De la crisis de fe, debería apostillarse.
En Piazza San Pietro, los Cardenales jugaban con globos de gas que se soltaban luego y subían, subían, subían, ligeros, volanderos, hasta que se perdían en el azul del cielo romano.
Algunos se empeñan en repetir que todo está bien. Que todo marcha.
En el marco del Año de la Fe, of course.
Aquel año que empezó Benedictus y ahora continua Franciscus.
+T.
lunes, 20 de mayo de 2013
Involución? o Vanguardia???
Nuestros obtusos prelados todavía confunden las sotanas con el tipismo decimonónico estilo La Regenta. Nuestros mitrados son así de pacatos. Cuando ven a un cura con roquete y birreta, creen estar frente al fantasma de Don Fermín de Paz. Y si ven aparecer un manteo, se les representa el espectro del Canónigo Escóiquiz en carne mortal. Ellos son así, no captan más.
Pero la realidad es esta:









(Fotos de la Peregrinación de Pentecostés a Chartres)
Cuando se ven imágenes como estas, se advierte cuán errados están quienes ven retroceso decimonónico (o pre-conciliar) en lo que es, probablemente, la vanguardia más adelantada de la Iglesia del s. XXI, la juventud más puntera (sin necesidad de fórmulas de nuevangelización).
Los viejos carcamales post-conciliares se han anclado en la mugre del '68 y la alucinación del 'espíritu del concilio'; sus ojos no ven más allá de la perspectiva (sin horizonte) de los curas des-sotanados en look proletario, las monjas des-tocadas con pancarta feminista, y sus compromisos, opciones y apuestas por el mundo. Un mundo que les ha adelantado y les ha dejado en la cuneta de la esterilidad.
La cosa sería de risa si, en realidad, la escena no fuera tan patéticamente nociva para la salud de la Iglesia, a punto de desfallecer por descomposición y decrepitud general.
Lo que los obispos desprecian, es la vanguardia. Lo que rechazan, es el remedio. Lo que no ven, es el futuro.
+T.
domingo, 21 de octubre de 2012
Misioneros...¿de la Fe?
El cartel anunciador del Domund 2012, por lo menos el que nos han mandado a la parroquia, es uno de esos montajes catequético-visuales que te dan excusa para montar una plática sobre el lema de la campaña misionera de este año. Existe el problema de que, como el montaje es moderno y lo moderno se abre intencionalmente a la libre interpretación, cualquiera puede sacar de lo representado otra imagen subjetivizada, mediante el manido recurso explicativo (a veces expresamente buscado) del 'para mí'. Para la mamá de unos niños de la catequesis el cartel era, según su primera impresión, una evocación del Increíble Hulk, supongo que por las manos pintadas de azul y verde que aparecen en primer plano del cartel. Me quedé de una pieza cuando me lo dijo, aunque convine que el parecido era razonable. Desde luego, el mensaje de las Obras Misionales Pontificias quedó truncado después de aquella sorprendente respuesta.
Pero ha sido un youtube de la misma campaña Domund 2012 el que me ha movido a escribir esta entrada, al presentar las misiones católicas como una actividad asistencial-filantrópico-humanitarista, como unas pocas (mínimas) instantáneas que se puedan captar como netamente referidas a nuestras misones católicas, y unos protagonistas desmitificados como héroes pero no identificados claramente como sacerdotes, religiosos, monjas y laicos católicos cumpliendo la misión de evangelizar. Vean:
Sólo uno entre todos los rostros/personajes que hablan dice algo que se puede entender como netamente misionero. Los demás dicen que hacen lo que cualquier voluntario de una ONG. La idea que se extrae del vídeo es que la misión de los misioneros católicos en sus misiones es la misma que la que desempeñan los agentes voluntarios de las ONG, salvo un pequeño apartado, no muy desarrollado/expresado en el youtube, que se refiere a la religión y las cosas de la fe. Un detalle muy secundario, relativamente poco importante, porque lo verdaderamente relevante son las labores de atención humanitaria y promoción humana, económica, social y cultural que cumplen los misioneros (a quienes no se les identifica como tales misioneros). Esa es la impresión que se saca del youtube.
Las diferencias entre el antes y el después, entre el pre-concilio y el post-concilio, profundas y traumáticas en aspectos de la vida eclesial tan sensibles y fundamentales como la liturgia o la teologia, la moral o la familia, también afectaron a las Misiones Católicas, que se fueron desconfigurando hasta un grado de des-identificación como el que manifiesta ese youtube. Compárenlo con las clásicas y admirables misiones que aparecen en otros audivisuales, reportajes documentales o películas de ficción. Por ejemplo ¿recuerdan la película de Fred Zinnemann 'Historia de una monja', recuerdan las escenas de la misión africana? Compárenlas con las del youtube y comprobarán que los misioneros de entonces desempeñaban las mismas labores asistenciales que los actuales, pero con un carácter y una conciencia patentemente católica, justo lo contrario que lo que sale en el vídeo del Domund 2012, cuya presentación enfatiza el humanitarismo asistencial y minimiza la misión católica.
Entre aquella película y este vídeo median los 50 años del Vaticano 2º que se están celebrando, cincuenta años de pérdida paulatina de la conciencia católica de nuestras misiones y nuestros misioneros: Serán abnegados, casi heróicos, pero apenas se les nota que son católicos en misión de fe.
Como desafiante paradoja, quiero recordar y recalcar que el tenaz opositor y resistente al Vaticano 2º y su obra fue el gran misionero católico Monseñor Marcel Lefèbvre, Arzobispo de Dakar y Delegado Apostólico para las misiones francófonas de África. La triste distancia que separan las misiones que atendió Mons. Lefebvre de las que hoy casi no se reconocen como misiones católicas, es la misma que sufre la Iglesia Católica al compararse desde nuestra actualidad con su pasado más reciente, el de esos cincuenta años que algunos están convirtiendo en otra especie de infranqueable telón de acero, con el veto expreso de recuperar lo que quedó atras, al otro lado de la barrera temporal de los cincuenta años del Concilio que fue.
Lejos, muy atrás, han quedado aquellas campañas del Domund, con los chiquillos vestidos de misioneros y las huchas con las figuras del indio, el chino y el negrito. Lo preocupante, más allá del tipismo perdido, es la impresión de que también ha cambiado la idea, el concepto, la forma y la presencia de las misiones y los misioneros de la Iglesia.
Esta mañana, en la Plaza de San Pedro, era muy vivo el contraste entre los misioneros canonizados representados en los tapices que colgaban de la fachada de la Basílica de San Pedro y sus hermanos misioneros que asistían a la ceremonia de canonización. La monja que portaba el relicario de Santa Marianne Cope ni siquiera vestía el hábito de su congregación.
Son detalles mínimos, dirán algunos. Pero conllevan un significado elocuente, tan cargado de mensaje como si fueran un cartel en vivo del Domund, les respondo yo. Obviamente, la lectura de estos contrastes entre el ayer y el hoy de nuestras misiones resulta tan desconcertante como decepcionante: No por defecto de la acción, sino por la omisión de la misión.
+T.
Pero ha sido un youtube de la misma campaña Domund 2012 el que me ha movido a escribir esta entrada, al presentar las misiones católicas como una actividad asistencial-filantrópico-humanitarista, como unas pocas (mínimas) instantáneas que se puedan captar como netamente referidas a nuestras misones católicas, y unos protagonistas desmitificados como héroes pero no identificados claramente como sacerdotes, religiosos, monjas y laicos católicos cumpliendo la misión de evangelizar. Vean:
Sólo uno entre todos los rostros/personajes que hablan dice algo que se puede entender como netamente misionero. Los demás dicen que hacen lo que cualquier voluntario de una ONG. La idea que se extrae del vídeo es que la misión de los misioneros católicos en sus misiones es la misma que la que desempeñan los agentes voluntarios de las ONG, salvo un pequeño apartado, no muy desarrollado/expresado en el youtube, que se refiere a la religión y las cosas de la fe. Un detalle muy secundario, relativamente poco importante, porque lo verdaderamente relevante son las labores de atención humanitaria y promoción humana, económica, social y cultural que cumplen los misioneros (a quienes no se les identifica como tales misioneros). Esa es la impresión que se saca del youtube.
Las diferencias entre el antes y el después, entre el pre-concilio y el post-concilio, profundas y traumáticas en aspectos de la vida eclesial tan sensibles y fundamentales como la liturgia o la teologia, la moral o la familia, también afectaron a las Misiones Católicas, que se fueron desconfigurando hasta un grado de des-identificación como el que manifiesta ese youtube. Compárenlo con las clásicas y admirables misiones que aparecen en otros audivisuales, reportajes documentales o películas de ficción. Por ejemplo ¿recuerdan la película de Fred Zinnemann 'Historia de una monja', recuerdan las escenas de la misión africana? Compárenlas con las del youtube y comprobarán que los misioneros de entonces desempeñaban las mismas labores asistenciales que los actuales, pero con un carácter y una conciencia patentemente católica, justo lo contrario que lo que sale en el vídeo del Domund 2012, cuya presentación enfatiza el humanitarismo asistencial y minimiza la misión católica.
Entre aquella película y este vídeo median los 50 años del Vaticano 2º que se están celebrando, cincuenta años de pérdida paulatina de la conciencia católica de nuestras misiones y nuestros misioneros: Serán abnegados, casi heróicos, pero apenas se les nota que son católicos en misión de fe.
Como desafiante paradoja, quiero recordar y recalcar que el tenaz opositor y resistente al Vaticano 2º y su obra fue el gran misionero católico Monseñor Marcel Lefèbvre, Arzobispo de Dakar y Delegado Apostólico para las misiones francófonas de África. La triste distancia que separan las misiones que atendió Mons. Lefebvre de las que hoy casi no se reconocen como misiones católicas, es la misma que sufre la Iglesia Católica al compararse desde nuestra actualidad con su pasado más reciente, el de esos cincuenta años que algunos están convirtiendo en otra especie de infranqueable telón de acero, con el veto expreso de recuperar lo que quedó atras, al otro lado de la barrera temporal de los cincuenta años del Concilio que fue.
Lejos, muy atrás, han quedado aquellas campañas del Domund, con los chiquillos vestidos de misioneros y las huchas con las figuras del indio, el chino y el negrito. Lo preocupante, más allá del tipismo perdido, es la impresión de que también ha cambiado la idea, el concepto, la forma y la presencia de las misiones y los misioneros de la Iglesia.
Esta mañana, en la Plaza de San Pedro, era muy vivo el contraste entre los misioneros canonizados representados en los tapices que colgaban de la fachada de la Basílica de San Pedro y sus hermanos misioneros que asistían a la ceremonia de canonización. La monja que portaba el relicario de Santa Marianne Cope ni siquiera vestía el hábito de su congregación.
Son detalles mínimos, dirán algunos. Pero conllevan un significado elocuente, tan cargado de mensaje como si fueran un cartel en vivo del Domund, les respondo yo. Obviamente, la lectura de estos contrastes entre el ayer y el hoy de nuestras misiones resulta tan desconcertante como decepcionante: No por defecto de la acción, sino por la omisión de la misión.
+T.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
La actualidad de Picpus, un caso entre tantos
Le tengo cierta simpatía al recien re-elegido superior general de los Misisoneros de los Sgdos. Corazones. Fuímos unos años compañeros de estudios, nunca amigos pero sí cordiales conocidos. Es un tio estupendo, con una vocación (siempre me dio esa impresión) muy sincera. Se ha pasado la mayor parte de los años de su sacerdocio como misionero en África. Si lo han re-elegido, será porque sirve para dirigir. Y me alegro.
Pero lo cortés no quita lo valiente ni la simpatía significa comulgar con ruedas de molino, porque tratándose de la Iglesia, de una congregación católica, las diferencias con lo que trasluce la antaño admirable Congregación de Picpus son, por mi parte, muchas, graves y profundas. Los que tengan mi edad y anden por la cincuentena recordarán lo que fueron los Misioneros de los Sagrados Corazones de hace esos mismos años, cuando difundían la devoción del P. Damian de Molokay y publicaban la revista Reinado Social del Corazón de Jesús, hoy reciclada en 21RS, una de las publicaciones más reputadas de la vanguardia des-católica española.
Entré, por curiosidad, en el blog que contaba la relección del p. General. Me encontré con las inquietantes fotos de un ambiente des-católico, el típico de una antigua congregación católica en proceso de descomposición post-conciliar. El re-elegido p. General es el único que sale retratado con el hábito tradicional de la congregación, los demás (y las demás, que también aparecen las monjas de los SS. CC.) visten de calle, el look corriente post-moderno urbano-laical. Un signo, se quiera o no se quiera ver. Dan la impresión de ser una estupenda organización de promoción humana, en distintos sectores y niveles, comprometidos con pobres y marginados de todo el mundo, pero a una distancia abismal de lo que fue la misión católica tradicional. Además con todos los agentes de descomposición y crisis de identidad doctrinal y litúrgica activos.
Vean en el álbum de fotos la página 20-21 (hay que picar en la foto para abrir el album, y luego seguir hasta dar con la pag. 20-21), con las imágenes de una titulada 'eucaristie selón le rite indien': El sacerdote sentado delante de una mesilla, reliado en un lienzo pardo, con una chica sentada a su lado, hombro con hombro; en otra de las fotos, la misma chica ofrece delante del altar un plato de margaritas. Y algunos detalles más que Uds. podrán apreciar, todos por el estilo. Hay más fotos de otros 'actos' y 'celebraciones' litúrgicas, ninguna satisfactoria para quien tenga un mínimo de sensibilidad y consciencia/conciencia católica.
Los padres misioneros de la antigua Congregación de Picpus tienen también colegios, de donde todavía sacan algunas vocaciones. Antes, en esos colegios se formaban niños de cierto nivel social, chicos de familias católicas que recibían una buena formación religiosa, además de la instrucción académica. Actualmente, los alumnos de esos colegios (como los de jesuitas, maristas, claretianos, escolapios...etc. etc. etc.) sufren una acusada de-formación católica, recibiendo un ligero barniz cristiano en el que priman conceptos y valores humanitaristas y casi nada de la verdadera espiritualidad católica que identificaba, hasta no hace mucho, a la venerable Congregación de Picpus.
Resumiendo: Dedicación admirable en el Tercer Mundo, gran promoción humanitaria, misión/evangelización minimalista, modernismo doctrinal, confusión y descomposición litúrgica, pérdida grave y notable de la identidad de la congregación misionera católica original, tal y como fue fundada.
Y como esta, tantas.
+T.
Pero lo cortés no quita lo valiente ni la simpatía significa comulgar con ruedas de molino, porque tratándose de la Iglesia, de una congregación católica, las diferencias con lo que trasluce la antaño admirable Congregación de Picpus son, por mi parte, muchas, graves y profundas. Los que tengan mi edad y anden por la cincuentena recordarán lo que fueron los Misioneros de los Sagrados Corazones de hace esos mismos años, cuando difundían la devoción del P. Damian de Molokay y publicaban la revista Reinado Social del Corazón de Jesús, hoy reciclada en 21RS, una de las publicaciones más reputadas de la vanguardia des-católica española.
Entré, por curiosidad, en el blog que contaba la relección del p. General. Me encontré con las inquietantes fotos de un ambiente des-católico, el típico de una antigua congregación católica en proceso de descomposición post-conciliar. El re-elegido p. General es el único que sale retratado con el hábito tradicional de la congregación, los demás (y las demás, que también aparecen las monjas de los SS. CC.) visten de calle, el look corriente post-moderno urbano-laical. Un signo, se quiera o no se quiera ver. Dan la impresión de ser una estupenda organización de promoción humana, en distintos sectores y niveles, comprometidos con pobres y marginados de todo el mundo, pero a una distancia abismal de lo que fue la misión católica tradicional. Además con todos los agentes de descomposición y crisis de identidad doctrinal y litúrgica activos.
Vean en el álbum de fotos la página 20-21 (hay que picar en la foto para abrir el album, y luego seguir hasta dar con la pag. 20-21), con las imágenes de una titulada 'eucaristie selón le rite indien': El sacerdote sentado delante de una mesilla, reliado en un lienzo pardo, con una chica sentada a su lado, hombro con hombro; en otra de las fotos, la misma chica ofrece delante del altar un plato de margaritas. Y algunos detalles más que Uds. podrán apreciar, todos por el estilo. Hay más fotos de otros 'actos' y 'celebraciones' litúrgicas, ninguna satisfactoria para quien tenga un mínimo de sensibilidad y consciencia/conciencia católica.
Los padres misioneros de la antigua Congregación de Picpus tienen también colegios, de donde todavía sacan algunas vocaciones. Antes, en esos colegios se formaban niños de cierto nivel social, chicos de familias católicas que recibían una buena formación religiosa, además de la instrucción académica. Actualmente, los alumnos de esos colegios (como los de jesuitas, maristas, claretianos, escolapios...etc. etc. etc.) sufren una acusada de-formación católica, recibiendo un ligero barniz cristiano en el que priman conceptos y valores humanitaristas y casi nada de la verdadera espiritualidad católica que identificaba, hasta no hace mucho, a la venerable Congregación de Picpus.
Resumiendo: Dedicación admirable en el Tercer Mundo, gran promoción humanitaria, misión/evangelización minimalista, modernismo doctrinal, confusión y descomposición litúrgica, pérdida grave y notable de la identidad de la congregación misionera católica original, tal y como fue fundada.
Y como esta, tantas.
+T.
martes, 28 de agosto de 2012
A propósito del meeting
Cuando me preguntan, digo que CL es algo tan italianamente italiano que tiene dificil acomodo fuera de Italia y sus circunstancias político-eclesiales. Item más: Es algo muy de la Italia-Nord, con poca ambientación en la Italia de Roma para abajo.
A fines de los '80 y mediados de los '90 me compraba y me leía el 30Giorni con fruición. Recuerdo algunos artículos crítico-documentales sobre los desarreglos conciliares y sus protagonistas; recuerdo una andanada de artículos contra el nefasto Cardenal Giácomo Lercaro de auténtico escándalo. Pero desde que el reverendísimo mega-repulsivo Giulio Andreotti desembarcó en la revista, tuve la impresión de que la edición había tomado otro estilo, otro aire, me desinteresé y no he vuelto a comprar el hoy ya desaparecido mensual.
Lo que no imaginaba entonces era que CL girara en tan poco tiempo hacia tendencias que antes no eran patentes. Estaban, al parecer, latentes pero activas; eran acciones no conocidas por todos que ahora te las publican como una heroicidad del fundador: Don Giussani era devoto amante de los budistas del monte Cho-Cho-San, con grabaciones de sus encuentros allende el oriente y todo. Cosas veredes (ver después de la comunicación sobre el Bosón de Higgs):
Intranquilizan estos movimientos. Intranquilizan a los católicos conscientes que vemos y entendemos como los postulados conciliares de la Nostra Aetate ya han sido superados ampliamente por la marea de los hechos cumplidos, hechos consumados y tendencias confirmadas, desde los jefes (léase 'jerarquía') a la tropa (entiéndase 'militantes consagrados'). Asís 1, 2 y 3 no es un ensayo, es un preludio de una sinfonía (patética) que no ha hecho más que empezar.
Conque ya son tres las formaciones pan-religiosas que se mueven (y con mucho poder) en el medio (importantísimo) de la Iglesia de Italia: Focolari, Comunitá Sant'Egidio y Comunione e Liberazione.
Lo del Meeting de Rímini, que es una feria de muestras para socios y prosélitos, debe tener detrás todo un programa con más planes e iniciativas. Como dije, son troppo italiani para exportarse fuera de Italia, pero, como he dicho, su influencia dentro de la Iglesia de Italia es mucha.
Por mucho que me lo expongan, me inquietan los compadreos con no católicos y me alarman las promiscuidades con no cristianos.
Iba a decir que 'el ecumenismo debilita la conciencia católica y el diálogo interreligioso debilita la conciencia cristiana'. Pero, con lenguaje más moderno, prefiero decirlo más contundentemente:
El ecumenismo deconstruye la conciencia católica y el diálogo inter-religioso deconstruye la conciencia cristiana. Y digo conciencia pudiendo decir también fe.
Es una tesis evidente tras estos 50 años de ensayos, dichos y hechos.
Pero el meeting riminiense amaga más, mucho más (en el marco del año de la fe y la nuevangelización, of course).
+T.
martes, 31 de julio de 2012
Ignacio, un capitán traicionado por su tropa
Alguna vez me pregunto cuándo comienza el declive de una institución, en qué momento de la vida/muerte de su fundador, con cual de sus epígonos, en qué época, cuando qué episodio del período post-fundacional. Si pienso en la Compañía de Jesús, el coloquio sería muy interesante.
De hecho, pocos negarían la actual decrepitud de la Compañía. En los últimos 15 años he sufrido la pérdida de cinco o seis confesores/directores espirituales. Ahora no sé a quien acudir, porque no me fío. Y no es que dude de la competencia de los Padres de la Compañía, es que me consta su des-catolicismo agudo, imparable. Son buenos, amables, finos, pero ya no son jesuitas-jesuitas. Son otra cosa.
Sin embargo no han perdido algunas de sus gracias, marcas, tendencias y tics característicos. Por ejemplo, la tan polémica y publicitada opción preferencial por los pobres nunca ha sido incompatible con la delectación relacional con los ricos, cultivada con esmerada dedicación; entre pobre y pobre preferente nunca ha faltado un rico amigo para patrocinar las obras de la Compañía.
Item más: Lo habitual, durante estos 50 años de post-concilio y arrupismo a toda vela, lo corriente y más frecuente ha sido que los Ellacurías & cía. de la Compañía siguieran y sigan siendo chicos de buenas familias, de clase acomodada, seducidos por los ideales marxistóides humanitaristas de la neo-Compañía, hombres de vanguardia misionera en los trópicos con familia y relaciones burguesas en casa. Los colegios han seguido suministrando vocaciones, pocas, cada vez menos, pero todas del mismo corte. Desde luego, ya no entran Grandes de España como Borja, los últimos de la nobleza debieron ser los Aldama, pero ese perfil de clase característico de la Compañía se ha mantenido mucho, hasta hoy mismo.
Por eso tienen fortuna empresas jesuíticas como esta:
Universidad de Loyola en Andalucía
que además, con un sólo año de proyecto, son premiadas:
Universidad de Loyola galardonada
Que te premie la Junta es sospechoso, y cualquier premio de la Junta apesta a corruptela sociata. Pero he aquí que las relaciones funcionan, y que la Junta laicista contra-católica del psoe for ever se lleva bien con los jesuítas y sus sponsors, esos apellidos de la poca pero rica industria andaluza, gente moderna, sin escrúpulos a la hora de entenderse con el poder siempre que sea poder; y a la vez - y sin contradicción ni solución de continuidad de afectos - señores antiguos alumnos jesuítas de varias generaciones, jesuitones de pura cepa, con abuelos lectores del Padre Coloma y nietos aficionados a Toni de Melo.
La entente funciona. Pero los frutos de esa Universidad Loyola ya no serán católicos. Serán filantrópicos. Serán sociales. Serán profesionales. Serán estupendos nuevos sostenes extra-eclesiales para lo quede de la poca Compañía que perdure. Serán empresarios y gestores modelos, estupendos apellidos que prestarán recursos y mantendrán influencias. Pero no serán católicos, por lo menos católicos de aquellos que Ignacio de Loyola definía y perfilaba en sus Ejercicios Espirituales, el perfil que los jesuitas mantuvieron y transmitieron hasta la catastrófica neo-compañía de Arrupe.
Ahora que el derrumbe de la Facultad de Teología de La Cartuja, en Granada, es estrepitoso, en vez de procurar la re-sanación del degenerado centro y exorcizar los espectros de Castillo, Estrada et alii, los actuales rectores de la Compañía optan por las tecnologías y el marketing. La languideciente Cartuja seguirá infectando con mala doctrina hasta que se jubile (falta poco) el último jesuíta docente, mientras se buscan y promocionan alumnos y matrículas para los nuevos centros académicos/técnicos de la Compañía.
Recuerdo la primera vez que escuché estos versos que, sin duda, son de procedencia jesuítica:
Bernardus valles, colles Benedictus amabat, Oppida Franciscus, magnas Ignatius urbes
Se refiere al lugar en que se edificaron los monasterios y los conventos de las órdenes religiosas, el enclave que se escogió como más idóneo por sus fundadores: A San Benito le gustaban los montes, los valles a San Bernardo, los extramuros a San Francisco, a San Ignacio las grandes ciudades, las metrópolis.
Claro que hay una distancia entre una gran ciudad del siglo de San Ignacio y una metrópolis del siglo XXI. Algunas veces tengo la impresión de que estos estupendos jesuítas gestores estarían a sus anchas en la City de Londres, en Wall Street, en el centro financiero de Singapur o en el de Hong Kong. En su salsa.
Y seguro que encuentran una excusa 'ignaciana', lo mismo que se motivaron desde San Ignacio tantos jesuítas acertados y errados cuando tuvieron que justificar sus iniciativas. Para mí es evidente que lo que existe actualmente es otra Compañía, con otros productos espirituales, humanos y materiales, nada ignaciana, sólo con el sello de la historia y la excusa que desde los supuestos ignacianos puedan servir de coartada para una pseudo-identidad.
Qué pena que cuando se pudo no quisieran. Qué poca vista tuvieron. Cuánto confiaron en la Compañía material y qué lejos les queda hoy la Compañía que San Ignacio fundó, tal y como él la fundó.
+T.
viernes, 27 de julio de 2012
Es católico / Son católicos ???
Esto parece católico, pero me parece que no, que no lo es. Vean el vídeo :
La felicidad es la disciplina
¿Quién los ha aprobado?
¿Quién los apadrina?
¿Quién los promociona?
¿Son (otra) parte de la nuevangelización?
+T.
martes, 17 de abril de 2012
Tantas nuevas, cada vez más buenas
Será porque la noticia es de las que marcan una época y distingue tiempos pasados, dejándolos atrás por el presente que se impone y el futuro que se vislumbra con nueva claridad. Van a ser - espero, esperamos - dias, semanas, meses de muchas buenas nuevas:
Esta mañana, en Vatican Insider, esta era la más reseñable, de hace unos días:
Lefebvre: la respuesta al Vaticano
Esta tarde, era esta otra, de hace unas horas:
Lefebvriani, la risposta positiva è arrivata
Y en otros medios, lo mismo. Parece como una contra-reloj, a ver quien publica antes, a ver quien se adelanta y cuenta más o sabe más.
Me gustan - of course!- estas ansiedades tratándose de lo que se trata.
A ver si todo se ajusta cuanto antes, a ver si por fin se marca este hito, tan deseado por los buenos como odiado por los que están perdiendo (o ya han perdido, por desgracia) su conciencia católica.
Adeamus ergo cum fiducia ad Thronum Gratiae!
+T.
jueves, 22 de marzo de 2012
Don Bux habla por todos
La carta de Don Bux a Mons. Fellay es un testimonio de cómo vivimos los católicos conscientes este momento decisivo, que puede marcar un hito, un antes y un después, en el declive de la Iglesia. Lo que no dice Don Bux, se sobrentiende. Merece leerse (aquí texto original, tal como aparecía ayer, en francés, con versión en italiano; y aquí una traducción al español)
Lo que no se explicita es el grito de socorro, el sentido y encarecido ¡ayudadnos! Porque pudiera dar la impresión de que se les ruega que agarren el salvavidas, cuando lo que se les pide, en realidad, es que vengan en nuestro socorro, que acudan a auxiliar a Roma.
¿Y si no llegaran? Sería muy malo para Roma, porque continuaría sometida a la inercia post-conciliar, sin fuerzas ni resortes para reaccionar, detener, restaurar, sanar. Y el derrumbe continuaría, implacable.
La FSSPX no está en crisis. La crisis se sufre en toda la Iglesia Católica, con sectores, diócesis, naciones perdidas o a punto de perderse, o en trance de descomposición inminente. La inserción plena de la FSSPX sería un feliz injerto de tejido sano sobre un organismo enfermo, en estado crítico.
Lo único que me preocupa de la carta de Don Bux es que se pudiera tomar como un testimonio en contra si la vuelta querida por todos (por todos los buenos) no se consumara felizmente. Sin duda, la epístola (tan sincera y tan sentida) de Don Bux se tornaría en manos de los enemigos en arma arrojadiza contra los 'renuentes' de la FSSPX. Y se consumaría otro injusto capítulo.
¿Se les podría achacar el pasaje del Evangelio?
¿Con quién compararé a esta generación? Se parece a los chiquillos que, sentados en las plazas, se gritan unos a otros diciendo: "Os hemos tocado la flauta, y no habéis bailado, os hemos entonado endechas, y no os habéis lamentado." Mt 11,16-17
No, no sería justo. Pero algunos lo dirían: Precisamente aquellos que no han tendido la mano ni han propiciado entendimiento, ofuscados o delirantes por el mal que nos afecta a todos.
Insisto: No son ellos los enfermos. Sin duda, les falta Roma. Pero (y esto es también indudable) gozan de envidiable salud. Gracias a Dios.
La carta de Don Bux será memorable, algunos brani, especialmente. Yo elegiría este:
"...Venite a partecipare di questo benedetto avvenire, di cui, pur in mezzo a tenebre persistenti, già si intravede l’alba.Como un eco del clamor del maestro Romano Amerio y el Profeta:
Il vostro rifiuto aumenterebbe lo spazio delle tenebre, non quello della luce."
Custos, quid de nocte?
+T.
martes, 8 de noviembre de 2011
Un escándalo indiscutible?
Hace dos o tres días sacaban esta lamentable noticia, que es la enésima repetición del mismo motivo con variantes, como si de una obsesiva pieza cacofónica se tratara:
Fuera de la Curia el Cardenal encubridor de pederastas
Quieren que el Cardenal Law, ex-arzobispo de Boston, sea expulsado del Colegio Cardenalico, por haber 'encubierto' a los clérigos acusados de pederastía en su diocesis de Bostón, cuando fue arzobispo. Con ochenta años cumplidos, sufre lo que yo entiendo es una persecución por ser quien es, no por haber hecho/no haber hecho lo que hizo/lo que no hizo.
Este verano, el gobierno irlandés pulsó una tecla que es una sirena de alarma para cualquier sacerdote católico que tenga un mínimo de conciencia sagrada. El jefe de gobierno irlandés amenazaba con sacar una ley para suspender en la república de Irlanda el sigilo penitencial sacerdotal, el secreto sacramental que todo confesor está obligado a mantener respecto a la identidad del penitente y sus pecados (con sus circunstancias y demás particulares que se manifiesten en el acto de la confesión). Si tal propósito se hubiera hecho realidad, el golpe a la Iglesia Católica habría sido un lesivo impacto, de los más graves que se le puedan inflingir. Salvo casos históricamente constatados de abierta persecución religiosa, atentar contra el secreto de confesión ha sido señal de una manifiesta intención de exterminio del catolicismo. Que eso haya ocurrido en Irlanda dobla la malignidad del hecho. Que se diga que es por lo de del clero-pederastazo, suma un plus de hipocresía nauseabunda al caso.
Me lo he preguntado otras veces, y repito el interrogante: ¿Por qué la sociedad sexualmente más permisiva, la que ha hecho de la transgresión moral un valor, un ídolo identificativo de ella misma, se vuelve tan reactivamente feroz cuando se trata de la perversión sexual del clero? ¿Es verdad que se afecta tanto, o es sólo una impostación, una hipócrita falsía?
Admito, concedo, que el caso de los clero-pederastas sea un golpe, pero no consiento que me digan que ese es el problema, no me lo creo. No me creo que una sociedad que despierta al sexo y se incia en su práctica cada vez más precozmente, que se entrega al sexo más extravagante y degenerado cada vez con más frecuecia y con peores consecuencias, esa misma sociedad reaccione de una forma tan agresiva contra los clero-pederastas; eso no es congruente, esa reacción no es correspondiente ni proporcional. A no ser que esconda o suponga otros motivos, otras explicaciones, sean o no sean razonables. Intuyo que en parte no lo son, que pertenecen, más bien, al orden pasional o la categoría de lo subconsciente (dejando, por no discutirlo, lo preternatural, que, obviamente, concurre). También supongo que la otra parte de la explicación está compuesta por motivos de intencionada ideología anti-católica, muy hostiles.
¿Cómo actua la Iglesia, qué medidas toma? Unas medidas timoratas, acomplejadas, empañadas por la corrección política. Hace también unos días se publicaba esta otra noticia, con ese poco atractivo personaje curial, Monseños Scicluna, dictando un 'decálogo' sobre la materia:
'Decálogo de Scicluna'
Mientras la Iglesia se mantenga a la defensiva (ad intra y ad extra) y no se decida a atacar (y a defenderse también) con firmeza de intención y acción (ad intra y ad extra), la manipulación de la clero-pederatía seguirá siendo una pesada arma en manos del enemigo, que golpeará una y otra vez, en los momentos menos favorables, cuando menos se espere, de la forma más hiriente.
Su objetivo no es la recuperación de la moral, ni la restauración de la integridad del clero católico; su objetivo es debilitar hasta aniquilar a la Iglesia Católica, su Jerarquía y sus instituciones.
p.s. Por cierto, esta otra noticia, siendo de la misma especie, no tiene apenas relieve, pasa casi desapercibida, la habrán leído sólo unos cuántos porque se ha publicado sólo en unos pocos medios: Islam y pedofilia en Gran Bretaña . No se trata de justificarse con el pecado ajeno, sino de medir y sopesar diferencias, a tenor de lo que he comentado.
+T.
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