Mostrando entradas con la etiqueta Oraciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oraciones. Mostrar todas las entradas

miércoles, 31 de diciembre de 2025

A modo de Te Deum





Gracias, Señor, por los días
 que dimos fruto este año,
 y perdón por las baldías
 horas de ayer y de hogaño.

 Por los pecados, clemencia,
 te rogamos, Padre Santo,
 compunción y penitencia
 con sentimiento y con llanto.

 Por defectos que no vimos
 y no fueron denunciados
 o los otros que tuvimos
 y en falso disimulamos.

 Por la soltura de lengua
 y por no habernos callado
 y no haber metido mengua
 a lo hablado o murmurado.

 Y así te presento cuenta
 en general por las cosas
 malas o de poca renta,
 vanas, ruines, perezosas.

 Por tantas diarias bondades
 que sin apreciar gozamos,
 por las ricas caridades,
 y dones que no apreciamos,

 Multiplico darte gracias:
 Te Deum con fe entonamos,
 Te Dóminum confesamos,
 En Ti hemos confiado.

 En Ti mi esperanza puse,
 nunca seré defraudado.


Ex Voto

+T.





miércoles, 1 de enero de 2025

Ruega por nos



Virgen María,

Madre de Dios,

junto al pesebre

pide a tu Hijo,

ruega por nos.

Tú que en tu seno

llevaste al Señor

y le cantas nanas

mientras se duerme

oyendo tu voz,

pide a tu Niño,

ruega por nos.

Zarza en ardor

sin consumirse,

Virgen perpetua,

alcánzanos

vivir encendidos

en ese tu amor:

Díselo al Niño,.

ruega por nos.

Bendita eres,

de las mujeres

la más preciosa,

Arca de Dios,

míranos Madre

siempre piadosa,

somos tus hijos,

los pecadores,

no nos olvides,

ruega por nos.

Ponnos contigo,

Madre divina,

junto a tu Hijo,

cerca, muy cerca,

y ruega por nos.

+T.


martes, 31 de diciembre de 2024

Te Deum



Te Deum, por tantas cosas

 que Tú sabemos y yo,

gracias Te debo, Señor,

 y es de justicia alabarte;

quisiera por eso darte

lo que mereces, mi Dios.

La Luna sale y el Sol

en el cielo cada día

nunca faltan, son la guía

de las veces que Te rezo.

cuando medito o Te leo,

si es que ando o me detengo,

en mi camino Te encuentro,

y también Te siento dentro,

pulso de mi corazón,

de mis afanes aliento,

Tú mi celeste alimento

y de mis culpas perdón.

luz de arrepentimiento

y fuerza para mi cruz

verte clavado, Jesús, 

con tus brazos tan abiertos,

Vid de mis pobres sarmientos

que si en Ti no están injertos

no dan fruto y sólo son

ramales secos y yertos

sin vida. Sin Ti no acierto

ni a ver, ni a amar, ni a existir,

que sólo tu a mi vivir

das razonable concierto,

mi principio y fundamento

eres Tú y están en Ti.

Te Deum por eso canto

y suplícote a la vez:

gracias por lo que ya fue

y tu gracia para el año:

Mantenme firme sin que

me quede sin dar más pasos

y al fin, como hoy, como ayer

pueda rezarte el Te Deum

aun con más fervor. Amén.

+T.



domingo, 14 de agosto de 2022



 Miradla arrodillada,

 tan humilde, tan reina,

plena de excelsa gracia,

brillando por su virtud.

Madre de Cristo y nuestra,

en tu Asunción, Virgen bella,

por nosotros a Dios ruega,

que Cantillana te reza

y hasta tu Trono se eleva

poniendo a tus pies su oración/

¡Que tus Ángeles nos suban/

contigo junto al Señor!

jueves, 21 de noviembre de 2019

Niña María


Niña María regalo del Cielo,
para que las almas se eleven a Dios,
despéganos, Virgen, del fango del suelo,
súbenos contigo al Templo de Dios;
ruega que vivamos aspirando a lo Alto
con mil caridades cada día viviendo
con el corazón vuelto a tu Hijo, el Señor.

Te lo pido, Madre,
Virgen sin mancilla,
es mi simple ruego,
suplica sencilla,
que a tus plantas pongo:
cual rosa de otoño
en tu Presentación.

+T.

martes, 17 de septiembre de 2019

Estigmas de San Francisco



Cuando la Iglesia era católica, con misal y breviario neta e indudablemente católicos, hoy, 17 de Septiembre, recordando y venerando la estigmatización de San Francisco de Asís, rezaba esto:

Dómine Iesu Christe, qui frigescente mundo, ad inflammandum corda nostra tui amoris igne, in carne beatissimi Francisci Passionis tuae sacra Stígmata renovasti: concede propitius, ut eius méritis et précibus crucem iugiter feramus et dignos fructus paenitentiae faciamus: Qui vivis et regnas in saecula saeculorum. Amen.


Ahora, con la paradoja de sufrir in cápite Ecclesiae un Franciscus de catolicismo sumamente resfriado, urge rezar esta preciosa plegaria para que Cristo, que inflamó y marcó con sus Santas Llagas a aquel Francisco, haga lo correspondiente con este otro, para que la Iglesia no se vuelva un témpano de gélida des-catolicidad y perezcan los fieles congelados como impíos modernistas-francisquistas.


Item oremus plus.


+T.

domingo, 4 de agosto de 2019

Orate pro sacerdotibus nostris



Omnipotente y eterno Dios, mira el rostro de tu Divino Hijo y por amor a Él, ten piedad de tus sacerdotes. Recuerda que no son sino débiles y frágiles criaturas, mantén vivo en ellos el fuego de tu amor y guárdalos para que el enemigo no prevalezca contra ellos y en ningún momento se hagan indignos de su santa vocación.

Te ruego por tus sacerdotes fieles y fervorosos, por los que trabajan cerca o en lejanas misiones y por los que te han abandonado.

¡Oh Jesús! te ruego por tus sacerdotes jóvenes y ancianos, por los que están enfermos o agonizantes y por las almas de los que estén en el purgatorio.

¡Oh Jesús! te ruego por el sacerdote que me bautizó, por los sacerdotes que perdonan mis pecados, por aquellos a cuyas misas he asistido y asisto, por los que me instruyeron y aconsejaron, por todos para los que tengo algún motivo de gratitud.

¡Oh Jesús! guárdalos a todos en tu Corazón, concédeles abundantes bendiciones en el tiempo y en la eternidad Amen.

Sagrado Corazón de Jesús, bendice a tus sacerdotes

Sagrado Corazón de Jesús, santifica a tus sacerdotes

Sagrado Corazón de Jesús, reina por tus sacerdotes.

María, madre de los sacerdotes, ruega por ellos.

Danos Señor vocaciones sacerdotales y religiosas.

Amén.
               (Oración de San Juan María Vianney, Santo Cura de Ars, por los sacerdotes)




+T.

viernes, 28 de junio de 2019

¡ Ven, Corazón, y vence !


De Dios estable e inagotable fuente
manso y humilde, paciente, herido
que amando hasta el extremo ha padecido
haciendo entre tierra y Cielo paz y puente.

Refugio y bendición del penitente,
fuerza y sanación de todo herido
del paso vacilante del perdido
norte feliz y sol siempre en oriente.

Si vencidos nos ves, Tú reina y vence
lo que en nuestra batalla no pudimos:
¡Que venga ya tu Reino, que comience

al fin a ser real lo que pedimos
y en tu Corazón se una y entrence
la Vid eterna con nuestros racimos!


+T.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Inmaculada !!!


Virgen de íntegra pureza,
Inmaculada.
Madre de divina gracia,
Privilegiada.
Mujer entre todas bendita,
Santificada.

Mira, por tu Concepción,
bella entre todas las bellas,
a la mortal prole de Eva
que a ti su mirada eleva
y ruega con esperanza.

La virtud pide y alcanza,
celeste y pía medianera,
para que un día podamos,
conducidos por tu mano,
gozar de la Gloria Eterna.

Por ser del Padre elegida,
confiamos.
Por ser del Hijo la Madre,
recurrimos.
Por ser del Espíritu Esposa,
imploramos.

Y nuestra fianza es llamar
sabiendo que a vos rogar
es la mejor encomienda
que entre el Empíreo y la Tierra
pueda tenerse jamás.

¡Bendita tú, concebida
sin pecado original!


Ex Voto

+T.

martes, 21 de noviembre de 2017

Niña María


Niña María que al Templo llegas
y a Dios ofreces limpia inocencia,
lo que consagras será patena
que un día a Dios Hijo contenga,
por eso Él te hace Virgen perfecta.

Entre todas las vírgenes,
bella entre las bellas,
los Ángeles Santos
te admiran excelsa
y te aclaman laudantes
electa, integérrima.

Niña Bendita que al Templo subes
pisando leve la escala santa
que al Santuario de Dios conduce,
lo que presentas un día va a ser,
Trono de Cristo, el Enmanuel.

Darás tu sangre para el Cordero
que con su Sangre nos salvará,
tu cuerpo virgen formará el Cuerpo
que en sacrificio se inmolará.

Niña María, Virgen Bendita
del Verbo Humilde sagrario y ara
a nos, pecadores, Madre, prepara:
Que a Dios rindamos el alma limpia.


Orémus

Deus, qui beatam Mariam semper Virginem, Spiritus Sancti habitaculum, hodierna die in templo praesentari voluisti: praesta, quaesumus; ut eius intercessione in templo gloriae tuae praesentari mereamur.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Filium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte eiúsdem Spíritus Sancti Deus, per ómnia sæcula sæculórum.  
 Amen

Ex Voto

+T.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Te Deum, gratias agens

El Te Deum conmemorativo, con el tiempo, va siendo, más que una acción de gracias por lo que fue, una acción de gracias por lo que sigue siendo. Con temor y temblor; y también con un mea culpa sotto voce, como un bordón de contrición que da profundidad y veracidad al rezo agradecido. Todo, además, lleva implícita una súplica abocetada, simple, con coloratura, quizá, pero, al fin, una variación, una fuga sobre lo mismo.

Y también los recordados, in Communionis Sanctorum gratia.


Deo gratias !


+T.


miércoles, 1 de marzo de 2017

Miserere - Glosa del Beato Diego José de Cádiz

I
Ten mi Dios, mi bien, mi amor
Misericordia de mí,
ya me ves postrado aquí,
con penitente dolor:
ponga fin a tu rigor
una constante concordia,
acábase la discordia,
que causó el yerro común,
y perdóname según,
tu grande misericordia.

II
Y según la multitud
de tus dulces y adorables
misericordias amables,
sácame de esclavitud.
Ya me ofrezco a la virtud,
y protesto a tu bondad,
que con letras de verdad,
caracteres de mi fe,
yo tu amor escribiré,
borra tú mi iniquidad.

III
Lávame más, buen Señor,
de mi iniquidad, porque
aun lavado, yo no sé
que me asalta de temor.
Fuentes de mi Salvador,
que habéis al mundo regado,
a mi corazón manchado,
lavad en vuestras corrientes,
y tú, dueño de estas fuentes,
límpiame de mi pecado.

IV

Porque yo en mi desvarío
conozco mi iniquidad
conozco que mi maldad
atropelló a mi albedrio:
que fue doble el yerro mío.
Miré, ví, quise, caí,
fui sangriento, le ofendí.
No puedo ocultarlo ya.
Conozco que siempre está
mi pecado contra mí.

V
A Ti sólo te ofendí,
hice delante de Ti,
el mal con que te agravié:
lo confieso para que,
o bien si me castigares,
o bien si me perdonares,
te justifiques, Señor,
en tus palabras de amor
y venzas cuando juzgares.

VI
Ya ves que en iniquidades
fui concebido, Señor:
¿Qué quieres de un pecador
que se concibió en maldades?
Merezca ya tus piedades
quien en culpa se formó;
si esta hechura se quebró,
templa tus ojos airados,
pues en males y en pecados
mi madre me concibió

VII
Ya ves, ¡oh Dios de mis cultos!,
pues amaste la verdad,
con cuanta sinceridad
te confieso mis insultos.
Tú los inciertos y ocultos
arcanos que has reservado;
allá en el seno sagrado
de tu alta sabiduría,
ciertos, claros como el día,
me los has manifestado.

VIII

Me rociarás, ¡oh! Bondad!,
con hisopos de tu sangre
hasta que en fin se desangre
la vena de mi maldad.
Me limpiaré y tu piedad,
si sobre mí se conmueve
y el sacro rocío llueve,
me lavarás y seré
puro, limpio quedaré,
y blanco más que la nieve.

IX
A mi oído le darás
un gran gozo y alegría
cuando oiga anunciar el día
en que me perdonarás.
Mis entrañas llenarás
de placer, escucharán
tu voz y te cantarán
himnos a Ti consagrados,
y mis huesos humillados
de contento saltarán.

X
Aparta tu rostro ya
de mis pecados y mira
que tu dulce vida expira
por mi, que por mi se da.
Tu sangre pidiendo está
el perdón de mis maldades,
y para que a tus piedades,
veloz mi espíritu corra,
destruye, consume y borra
todas mis iniquidades.

XI
Un corazón limpio cría,
!oh Dios!, en mi pecho impuro.
Rompe este corazón duro,
derrite esta nieve fría.
¡Ah! engañosa pasión mía,
¡cuán blandamente me engañas!
Tú Señor, que a nadie engañas,
dame un casto y dulce afecto,
y un noble espíritu recto,
renueva Tú en mis entrañas.

XII
No me arrojes enojado
de tu presencia, Señor,
que esta hechura tu dolor
y tu sangre te ha costado.
Perdí a Dios, dejé a mi amado,
y pues que yo te perdí,
deja que se anegue aquí
mi culpa en un mar de llanto,
más a tu Espíritu Santo,
no lo retires de mí.

XIII
Vuélveme ya la alegría
de tu salud que he perdido,
y volverá a tu sentido
y placer el alma mía.
Venga ya el dichoso día
que ponga fin a mi mal,
y con la gracia final
confírmame en tu afición
con un noble corazón
y espíritu principal.

XIV
Yo mismo enseñaré
a los malos tus caminos,
de sus torpes desatinos,
Señor, los apartaré:
Yo con tu luz guiaré
los tristes hijos de Adán,
ya que tan ciegos están
en los locos desvaríos
de su error, y los impíos
a Ti se convertirán

XV
Líbrame de sangre ajena,
¡oh Dios, Dios de mi salud!,
Yerros de mi juventud
me han labrado esta cadena.
Cautivo el corazón pena,
gime, llora y llorará,
y el mundo todo sabrá
que el mar de mis culpas mengua
con lágrimas, y mi lengua
tu justicia cantará.

XVI
Señor abrirás mis labios,
publicaran tus grandezas,
y te volveré en finezas,
lo que te quité en agravios.
Si para tus desagravios
das aliento a mi esperanza,
te entregaré sin tardanza,
este corazón de roca,
y agradecida mi boca,
anunciará tu alabanza.

XVII
Porque si hubieras querido,
sacrificio ensangrentado,
cierto que lo hubiera dado
para aplicarte ofendido.
Pero estoy bien advertido
que al corazón miras más,
y, pues lágrimas me das,
lloro mis días infaustos,
Señor, que en los holocaustos,
Tú no te deleitarás

XVIII
Sacrificio es para Dios,
un espíritu rendido,
atribulado afligido,
partido de pena en dos.
Confiado llego a Vos,
resuelto a no pecar más,
y un corazón que verás,
ya contrito y humillado,
arrepentido, enmendado,
mi Dios, no despreciaras.

XIX
Con benigna compasión,
Señor, con dulce piedad,
con tu buena voluntad,
trata a la amada Sion.
Benigno, tu corazón
acabe de hacer también,
que no tarde más, mi bien,
que se enjuguen ya mis llantos,
que se edifiquen los santos
muros de Jerusalén

XX
Entonces aceptarás
de justicia el sacrificio,
las oblaciones propicio,
y los holocaustos más.
Entonces recogerás
de montes, valles y cerros,
victimas que por sus yerros
penitentes gemirán;
entonces, Señor, pondrán,
sobre tu altar los becerros.




Seguramente, esta glosa rimada del Salmo 50 la pensó el Btº Fray Diego José de Cádiz para ser cantada en las misiones populares, a las que dedicó gran parte de su fecundo ministerio como predicador.
El Miserere del Beato Diego José fue muy popular, se imprimió muchas veces, con ediciones por toda España. En Sevilla, donde el célebre capuchino fue muy estimado, llegando a ser honrado por el Cabildo Catedral, la Maestranza de Caballería y las principales cofradías de la ciudad, apenas pervive su memoria, tampoco tiene devoción. Curiosamente, el Miserere glosado del Beato se ha conservado en otros sitios. En Zamora lo cantan en la Hermandad del Cristo del Amparo, conocida como la de las Capas Pardas, a la recogida de la procesión en su iglesia de San Claudio de Olivares, el Miércoles Santo. Lo llaman 'miserere alistano', porque el canto procede de la comarca de Aliste, probablemente del pueblo de Bercianos, donde sale cada Viernes Santo una antigua procesión, inspiradora de la de Zamora capital.



Si, como es muy probable, este Miserere también se cantó en Sevilla, cuando los sermones del Beato Diego José, sonaría, quizá, de otra forma ante el Señor del Gran Poder, o en el Patio de los Naranjos de la Catedral, donde una lápida recuerda al pie del púlpito que aquel fue el sitio desde donde predicaba el santo capuchino.

Yo lo pongo porque es una preciosa oración, castiza y devotamente popular, muy buena para rezar y ambientar la Cuaresma que hoy empieza.

Prosit !


+T.

jueves, 21 de julio de 2016

Hiper-Magdalenismo

 
Están llegando a las parroquias los avisos con la documentación pertinente para la celebración litúrgica de Santa María Magdalena, que, desde este año, por voluntad de PP Franciscus, pasa de 'memoria obligatoria' a 'fiesta'. Lo que podría considerarse una sutileza litúrgica patentiza la voluntad de complacer al lobby feminista-católico a costa de la liturgia y el santoral. Subiendo el rango celebrativo de la Magdalena se pretende dignificar el status de lo femenino, con una serie de implicaciones que sólo se explican razonablemente considerando toda la presión sociológico-mediática del activismo feminista.

El decreto de la Congregación para el Culto Divino y los Sacramentos se publicó el pasado 3 de Junio, Solemnidad del Corazón de Jesús (ver aquí). El arzobispo secretario de la Congregación, expone el sentido de la nueva fiesta, recalcando la expresa voluntad de PP Franciscus (leer aquí).

Como la memoria, tal y como se celebraba hasta ahora, tenía textos propios en el Misal, Oficio y Leccionario, las novedades serán pocas: Añadir el rezo del Gloria en la Misa y el Tedeum al Oficio. La novedad mayor es un nuevo prefacio, compuesto expresamente para la nueva fiesta. Formalmente, el texto latino, está bastante bien medido, es muy eufónico, suena muy romano (aquí el original en latín); esta es la versión en español:

Prefacio

APÓSTOL DE LOS APÓSTOLES

V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V/. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación,
aclamarte siempre,
Padre todopoderoso,
de quien la misericordia
no es menor que el poder,
por Cristo, Señor nuestro.

El cual se apareció visiblemente en el huerto
a María Magdalena,
pues ella lo había amado en vida,
lo había visto morir en la cruz,
lo buscaba yacente en el sepulcro,
y fue la primera en adorarlo
resucitado de entre los muertos;
y él la honró ante los apóstoles
con el oficio del apostolado

para que la buena noticia de la vida nueva
llegase hasta los confines del mundo.

Por eso, Señor,
nosotros, llenos de alegría,
te aclamamos con los ángeles y con todos los santos, diciendo:

Santo, Santo, Santo…
(texto CEE)

Sin entrar a comentar los versículos 'lo había amado en vida' y siguientes, tan mal expresados, para quien tenga activa la sensibilidad católica, el nuevo prefacio contiene dos afirmaciones en extremo chirriantes, contrarias a la tradición, la piedad y la razón católicas. Son estas dos:

"...prima adoráverat ex mórtuis resurgéntem
et eam apostolátus offício coram apóstolis honoravit..."



1- fue la primera en adorarlo resucitado de entre los muertos;

2- y Él la honró ante los apóstoles con el oficio del apostolado


A lo primero hay que responder (y mantener) que la tradición y la piedad mariana cristiana enseñan y predican que la primera aparición del Señor resucitado, congruentemente, fue a su Madre Santísima, que por eso fue la primera en regocijarse y adorarle resucitado y glorificado.

A lo segundo hay que decir que - no obstante lo dicho por Tomás de Aquino o Rabano Mauro - llamar 'apóstol' a la Magdalena es absolutamente impropio, porque la Magdalena nunca fue apóstol, ni tampoco recibió 'oficio de apóstol' en esas escenas de los Evangelios de la Resurrección. Como tampoco fueron 'apóstoles' los Ángeles de la Resurrección, aun siendo ellos, verdaderamente, los primeros que proclaman y anuncian la Resurrección de Cristo. La dignidad del ministerio apostólico está muy bien descrita y expuesta en los SS. Evangelios y demás escritos del Nuevo Testamento, con toda precisión: Fueron Doce, elegidos y nombrados expresamente por Cristo, ninguno fue mujer; por Judas, el traidor, se eligió a San Matías, y ni la Magdalena ni ninguna mujer fue nunca 'apóstola'. Que así la llamen Tomás de Aquino y Rabano Mauro, es explicable como expansión fervorosa, más o menos alegórica, pero absolutamente impropio. Por tanto, incluir la expresión en el prefacio de la Magdalena es una impropiedad que se presta (y se prestará) a la confusión.

Un injustificado e indiscreto exceso de fervor puede lesionar la recta doctrina. Y también la fe.

+T.

sábado, 30 de abril de 2016

En las antípodas pías



Esta mañana, en la Santa Misa, al rezar la oración de la memoria San Pio V

Oremos
Señor, tú que has suscitado providencialmente en la Iglesia al Papa San Pío V, para proteger la fe y dignificar el culto, concédenos, por su intercesión, participar con fe viva y con amor fecundo en tus santos misterios. Por nuestro Señor Jesucristo...
Amen.

interiormente, bajo un incontenible golpe de consciencia, a la vez que rezaba (¡Dios me perdone!) pensaba (¡Cristo nos asista!), especial y particularmente cuando dije esa parte central de la oración "...proteger la fe y dignificar el culto...", díjeme a mí mismo (¡Señor, misericordia!): -'¡¡¡Pero si estamos viviendo lo contrario!!!'.

En fin, que tuve que hacerme violencia interior, reprimiéndome para no seguir el juicio, ¡miserere mei!

Y en un segundo ataque, volví, otra vez incontinenti, sobre lo de la providente suscitación, atque preguntéme etiam, iterum de internis: -'Y lo de ahora, ¿también es una suscitación providencial..???'.

Llegado a este punto, confíteor que, para evitar un colapso interno-externo, me puse a considerar cuáles y cuántas serían las virtudes de San Policronio, otro Santo del 30 de Abril.

Algunas veces, es tan dificil creer, rezar, celebrar y ser inteligente, todo simultáneamente; declárolo, ahora que nadie me oye.

p.s. Otro articulete que escribí, illo témpore, sobre San Pio V (¡¡viva!!)


+T.

viernes, 5 de junio de 2015

En su Presencia


En las noches de vigilia de Adoración Nocturna me acostumbré a adorar (a orar, a rezar) desde lejos. Lejos es la distancia desde el confesonario, donde estoy yo, al altar de la capilla del Sagrario, donde está expuesto Él, unos metros, diez o quince, con la nave de la iglesia por medio, en transversal, a la mitad justa de la planta del templo.

Donde yo estoy está oscuro, sólo con la bombillita de dentro confesonario, encendida para poder rezar el breviario o algunos libros piadosos para sostener la oración, la meditación. Muchas veces, cuando levanto la vista del libro, al mirar en dirección a la Custodia, el altar iluminado frente a mí, con la oscuridad de la nave separando la distancia, causa una especie de efecto túnel; otras veces me parece el efecto de un escenario iluminado en una gran sala oscura. La mirada, en todo caso, siempre queda atrapada por la luz, a la que tiende irresistiblemente, imperceptiblemente, como imantada por la luz atrayente, suavemente fascinante. El centro de esa luz, esas noches, es Él manifestándose en la Hostia Sagrada, un punto, una pequeña figura redonda, distante, blanca bajo el cristal del viril, entre las puntas temblorosas de las llamas de los candeleros encendidos.

Yo estoy en mi oscuridad, sentado en el confesonario, rezando, meditando, oyendo al fondo los rezos a dos coros de los adoradores. No estoy en el primer plano de la luz. Me he quedado como una de esas figuras secundarias que pintan los pintores en los ángulos, en los fondos de los grandes cuadros con grandes escenas de gloria, teofanías, apariciones, éxtasis...Siempre hay algún figurante menor, no un santo, ni un ángel, sino algún frailuco, uno que estaba sin que se notara, un pobre, una vieja, un niño, alguien o algo que está en el cuadro para rellenar espacio, para completar la escena; lo mismo hubiera valido en vez suya poner una tinaja, o una maceta, o una piedra, o un perro. O a mí, yo mismo en el rincón de sombra.


En mi oscuridad, sin estar en la escena mayor, dentro de la capilla, sin que se note. Pero de lejos, veo; en la penumbra, adoro; en el silencio, rezo. Lo mejor es que estoy y no se me ve. Y no hace falta que nadie me vea. Sólo Él, que en su luz me ve a mi, en lo oscuro.

Una noche me di cuenta de que aquella distante luz del Sacramento también me alumbraba a mí, desde lejos, suavemente: Si miraban desde el Sagrario, cuando el ojo se hacía a la gradación de la luz, desde la capilla iluminada a la nave oscura, al fondo, en el muro de enfrente, el confesonario conmigo dentro, también recibía, recogía, un rebajado resplandor, una penumbra luminosa.

Es mi consuelo. Verme así. Sabiéndome en el espacio de su luz, en su sombra radiante, presenciándole creído, amado, deseado, alabado, adorado.

O quam bonus est nos hic esse !!!




+T.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Ave María !


El aire que dormía
un sueño de amargura y negra pena,
la noche que mataba
con muerte de tristeza y hondo miedo,
la sombra que arrastraba
su coda tenebrosa amenazante...
...todo lo oscuro volvióse claro al alba.

Al vuelo en descensión del blanco Arcángel
seguíale una luz de eterno cielo,
un rastro incontable de luceros...

La puerta se quedó abierta en lo alto,
abajo Gabriel rezaba el primer Ave,
y el seno de la Virgen acogía
hecho carne suya al Hijo Eterno.

Con suave y nueva, nunca oída, melodía
los Querubines coreaban en la Gloria
el primer Evangelio: ¡Ave María!


Ex Voto

+T.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Notas De Ceniza


El rito de bendición e imposición de la ceniza es un sacramental de esos que, considerando la extensa e intensa demolición de los antiguos rituales de la liturgia católica romana perpetrada en el post-concilio, han sobrevivido quasi milagrosamente, aunque alterado por la nueva liturgia, que retocó, desmejoró y empobreció todo. En la actualidad ya se proponen y practican novedades, a gusto de la ocurrencia de cada sacerdote, improvisándose formas extrañas, neo-rituales que intentan desterrar la ceniza que sería, dicen, poco 'significativa', extraña para la cultura del hombre moderno, y la sustituyen por otros elementos simbólicos de la conversión, un término preferido para excluir el concepto tradicional y evangélico de penitencia.

Sin embargo la penitencia es el meollo de toda la espiritualidad cuaresmal, siendo una de las partes integrantes de la predicación del mismo Cristo: El 'Convertios y creed el Evangelio' es la versión moderna de los textos evangélicos que hablan de penitencia, un concepto que incluye la conversión, obviamente, pero que parece repugnar a la pastoral del postconcilio, cuyo optimismo omnímodo se orienta según un 'espíritu positivo' que ignora y pretende erradicar el 'contenido negativo' que atribuyen a la penitencia como tal concepto, práctica y hábito. Sed contra, los textos de los Santos Evangelios coinciden en la proclamación de la penitencia como parte nuclear de la predicación mesiánica:


"...paenitentiam agite adpropinquavit enim regnum caelorum"                     Mt 4, 17

"...paenitemini et credite evangelio"                                                                Mc 1, 15

"...non dico vobis sed si non paenitentiam egeritis omnes similiter peribitis" Lc 13, 5


La penitencia es un hábito de vida que, movido y sostenido por la gracia divina, conduce a la santidad y la perfección según el paradigma de Cristo; es decir, que un proceso de conversión es en realidad un itinerario penitente, aquel decurso propio de los viatores que viven aspirando a cumplir la voluntad de Dios siguiendo, fielmente, con la cruz de cada día, a Cristo el Señor.

En este sentido, el signo de la ceniza es un recordatorio que advierte de la vanidad efímera de lo humano, la insustancialidad de propósitos y proyectos que dependen de la fragilidad del hombre creado del polvo de la tierra y destinado a volver a él. "Sin mí no podeis hacer nada" (Jn 15, 5), nos advierte Cristo.

En la poderosa y tremenda imaginería de la profecía de Ezequiel 37, la palabra predicada por el profeta regenera los miembros muertos y secos, y el espíritu les insufla vida nueva, quedando el erial de muerte constituido en un ejercito dispuesto para combatir y vencer. Una visión válida para ilustrar nuestra Cuaresma y el sentido de la imposición de la ceniza.

La Iglesia comienza con la ceniza cuaresmal lo que culminará con el fuego de Pentecostés, una paradójica secuencia invertida, desde lo inerte consumido a la viva lengua ardiente, las llamaradas del Espíritu enviado por Cristo, que enciende la caridad y el fervor en las almas.

En el antiguo Pontificale Romanum aparecía como ceremonia propia del Miércoles de Ceniza el rito 'De Expulsione Poenitentium ab Ecclesia in Feria Quarta Cinerum' (véase aquí), uno de esos sacramentales actualmente perdidos y no restaurados, aunque deficientemente suplidos, supongo que vigentes entre los afortunados que conservan y practican el Vetus Ordo. En el momento de la imposición de la ceniza a los penitentes públicos que van a ser despedidos hasta su reconciliación en la mañana del Jueves Santo, el obispo usaba una fórmula más completa que la utilizada en la simple imposición a los fieles comunes, pues dice: 'Memento homo, quia pulvis es, et in pulverem reverteris: age poenitentiam, ut habeas vitam aeternam.'

Esa animosa exhortación, tan positiva, que complementa a la terrible admonición del versículo del Génesis, me parece una pequeña joya del gran tesoro del eucologio católico: "...age poenitentiam, ut habeas vitam aeternam! "

Agamus, ergo, fratres, poenitentiam ut habeamus vitam sempiternam.

In Christo, Domino nostro.

Amen.


+T.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Demos gracias...

Demos gracias por lo bienes
y por los males pidamos
elevemos nuestras manos
y nuestros ojos al cielo.
Recordemos a los buenos,
oremos también por los malos,
que todos en bien crezcamos
y no nos empeoremos.
Con confianza imploremos
para todos mejoría,
y la súplica acompañemos
rezando un Ave María.


Y mejor - si lo sabemos -
al Dios Clemente recemos
agradecidos, Te Deum: 


Te Deum laudamus: te Dominum confitemur.

Te æternum Patrem omnis terra veneratur.

Tibi omnes Angeli, tibi Cæli, et universæ Potestates: Tibi Cherubim et Seraphim incessabili voce proclamant: Sanctus, Sanctus, Sanctus Dominus Deus Sabaoth.

Pleni sunt cæli et terra majestatis gloriæ tuæ.

Te gloriosus Apostolorum chorus, Te Prophetarum laudabilis numerus, Te Martyrum candidatus laudat exercitus.

Te per orbem terrarum sancta confitetur Ecclesia, Patrem immensæ majestatis: Venerandum tuum verum et unicum Filium: Sanctum quoque Paraclitum Spiritum. Tu Rex gloriæ, Christe.

Tu Patris sempiternus es Filius, Tu, ad liberandum suscepturus hominem, non horruisti Virginis uterum.

Tu, devicto mortis aculeo, aperuisti credentibus regna cælorum. Tu ad dexteram, Dei sedes, in gloria Patris. Iudex crederis esse venturus.

(los versículos siguientes se rezan de rodillas)

Te ergo quæsumus, tuis famulis subveni, quos pretioso sanguine redemisti.

Æterna fac cum Sanctis tuis in gloria munerari.

Salvum fac populum tuum, Domine, et benedic hereditati tuæ.

Et rege eos, et extolle illos usque in æternum.

Per singulos dies benedicimus te; Et laudamus Nomen tuum in sæculum, et in sæculum sæculi.

Dignare, Domine, die isto sine peccato nos custodire.

Miserere nostri domine, miserere nostri.

Fiat misericordia tua, Domine, super nos, quemadmodum speravimus in te.

In te, Domine, speravi: non confundar in æternum.

V. Benedicamus Patrem, et Filium, cum Sancto Spiritu.

R. Laudemus, et superexaltemus eum in sæcula.

V. Benedictus es, Domine, in firmamento cæli.

R. Et laudabilis, et gloriosus, et superexaltatus in sæcula.

V. Domine, exaudis orationem meam.

R. Et clamor meus ad te veniat.

V. Dominus vobiscum.

R. Et cum spiritu tuo.

Oremus.
Deus, cujus misericordiæ non est numerus, et bonitatis infinitus est thesaurus: piissimæ maiestati tuæ pro collatis donis gratias agimus, tuam semper clementiam exorantes; ut, qui petentibus postulata concedis, eosdem non deserens, ad præmia futura disponas. Per Christum Dominum nostrum. Amen



+T.



viernes, 21 de noviembre de 2014

Niña María


Iba la Niña María,
preciosa, al Templo de Dios,
era su Presentación
al Señor, que le pedía
ofrecer su corazón
virgen en consagración
con todo su ser y vida.

Lleva el corazón intacto,
va trasminando pureza,
su paso reluce tanto
que cuando al Templo subía
la escalinata brillaba
como con chispas de estrellas.

Con sus manos de doncella
levantadas ante el ara
su sacrificio sencillo
fue dar a Dios su alma intacta,
sellada, impóluta, limpia,
integérrima, sin mácula,
llena de divina gracia.

Desde que fue concebida
fue el altar privilegiado
donde Dios se recreaba
y en la humildad de la Niña
su gloria excelsa irradiaba
luces de nueva alianza.

Bendita Niña María
que tanto agradaste a Dios,
más que ninguna
entre todas sus criaturas,
a nosotros que gemimos
entre culpas y entre penas,
danos, Bella entre las bellas,
el perfume de una rosa,
el destello de una estrella,
la blancura de azucena,
danos algo de tí
que nos pueda hacer subir
la escalinata celeste
con paso firme de amor
y presentarnos a Dios
al fin y entrar en su gloria.

Te lo rogamos, María,
te suplicamos, Bendita,
concédenoslo, Niña
Virgen de Presentación,
dulzura del alma mía.


Ex Voto

+T.

sábado, 11 de octubre de 2014

Te Deum in altare


Porque me dio la gracia, porque me mantiene en su gracia, porque me consagró, porque cada vez que me acerco a su altar siento el gozo y el temor de la Primera Misa, porque subo a su altar con reverencia, contrito, con fervor y temblor, consciente de mi pecado y seguro de su venia, su gracia, su misericordia.

Por el Misterio de su Sacerdocio, por el Sacramento de mi sacerdocio, doy gracias, entreverando el Gloria con el non sum dignus, todo en uno, sincero y consciente hasta donde alcanzo.

Y deseando más para dar más gracias por su Gracia.


Altare tuo, Iesu, sanctifica me !

Calice tuo, Christe, eleva me !






...y mi favorito (con mi fanfarria favorita):







+T.